sábado, 25 de abril de 2026

PROCESO ELECCIONARIO EN EL PERU: ANALIZANDO POR QUÈ SANCHEZ PASA A 2DA VUELTA

 SEGUNDA VUELTA 2026

DEFINITVO: EL BALOTAJE SERÀ ENTRE KEIKO FUJIMORI Y ROBERTO SÁNCHEZ. HABRÁ ENTONCES UNA VERSIÓN CORREGIDA Y AUMENTADA DEL 2021

Americo Zambrano

En: HILDEBRANDTH EN SUS TRECE Nº 779 24ABR26

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ientras el conteo oficial sigue abierto, los pri­meros ejercicios de proyección sobre actas observadas, voto del exterior y mesas afecta­das por retrasos comienzan a perfilar al izquierdista Ro­berto Sánchez como probable rival de Keiko Fujimori en una eventual segunda vuelta.

En paralelo, los cálculos disponibles no encuentran evidencia suficiente para sostener que las demoras lo­gísticas y el ausentismo hayan alterado el orden entre el se- gundoyel tercer lugar. Incluso bajo distintos escenarios, el ultraderechista Rafael López Aliaga se mantendría detrás de Sánchez.

El margen entre ambos can­didatos sigue siendo estrecho en el conteo oficial preliminar -poco más de 21,773 votos a favor de Sánchez al 95,040% de avance-, lo que ha conver­tido a las actas pendientes en el factor decisivo. Ese universo incluye actas observadas, me­sas aún en revisióny el voto en el exterior, que históricamente presenta patrones distintos al voto nacional.

Sobre ese conjunto incom­pleto es que se construyen las proyecciones. Se trata de esti­maciones independientes, no oficiales. El analista de datos y consultor en tecnología Matías Faure, por ejemplo, ha trabajado a partir de las actas observadas descarga­das en formato PDF y de es­timaciones para aquellas sin información disponible.

‘Todo empieza por la API de la ONPE”, señaló Faure refiriéndose al sistema que permite acceder directamen­te a la información electoral. A diferencia de la página web

-explicó-, esta herramienta es utilizada por los programado- res para consultar datos espe­cíficos -como resultados por distrito o por mesa- sin pasar por el navegador y con mayor nivel de detalle. A través de ese acceso, pudo identificar, descargar y procesar las actas observadas aún no incorpora­das al conteo oficial, tanto con PDF como sin él, en el país y en el exterior.

Para las actas que sí cuen­tan con PDF, Faure, de 34 años, extrajo directamente los votos consignados por los miembros de mesa. En los casos en que los docu­mentos eran escaneos -la mayoría- utilizó un sistema de reconocimiento óptico de caracteres (OCR) para conver­tir las imágenes en datos. Con ese procedimiento obtuvo un primer conteo parcial de votos para Sánchez y López Aliaga dentro del total de actas ob­servadas.

El problema es que no to­das las actas están disponibles en ese formato. Una parte no tiene PDF, por lo que sus resultados no pueden leerse directamente. Para ese grupo,

Faure aplicó una estimación aparentemente simple: asignó valores en función del com­portamiento electoral del distrito al que pertenece cada mesa. Es decir, asignó votos replicando la proporción que ambos candidatos ya registran en esa misma zona.

La composición de esas ac­tas también resulta relevante. De las más de 5,600 actas ob­servadas, alrededor del 43% proviene de regiones donde Sánchez lidera la votación, mientras que cerca del 19% corresponde a zonas en las que el puntero es López Alia­ga. Esa distribución territorial introduce un sesgo que, en conjunto, tiende a favorecer al candidato de JP.

Con la combinación de da­tos duros más estimaciones, reconstruyó un escenario más completo de las actas pendien­tes. Ese primer cálculo arrojó una ventaja mayor para el can­didato de Juntos por el Perú (JP), de .aproximadamente 31,360 votos, que luego se redujo al incorporar el voto en el exterior, donde López Aliaga tiene mejor desempeño.

Con la base de datos ya actualizada -luego de que la API de la ONPE comenzara a reflejar las mismas actas que la web oficial-, Faure ajustó su proyección. El efecto del voto exterior recorta parte de esa ventaja, pero no la revierte. Faure estima que, al cierre del 100% del conteo, Sánchez mantendría una ventaja cercana a los 23,000 votos sobre López Aliaga. “Dentro de estas actas observadas, el resultado es positivo para Sánchez”, dijo Faure en una conversación con este semanario.

Otros análisis indepen­dientes, con metodologías distintas, apuntan en la mis­ma dirección. El ingeniero in­formático Gonzalo Márquez elaboró tres escenarios a partir de la información disponible. En todos los casos, Sánchez se mantiene en el segundo lugar.

En una proyección regio­nal, la diferencia alcanza los 21,568 votos. Un segundo ejercicio, basado en estima­ciones distritales, la reduce en 16,430. Y en un tercer escenario, que incorpora las actas impugnadas bajo un cri­terio conservador, la brecha se amplía hasta los 25,630votos. "Las tres convergen”, sostuvo Márquez: "Sánchez consolida el segundo lugar por entre 16,000 y 26,000 votos”.

La discusión se traslada en­tonces a un segundo punto: si las demoras en la instala­ción de mesas, especialmente en Lima, pudieron alterar el resultado. López Aliaga ha sostenido que esos retrasos afectaron su votación.

Faure abordó esa pregunta midiendo la relación entre la hora de la apertura de las me­sas y el nivel de participación. A partir de los registros de la ONPE, identificó un patrón: por cada hora de demora en la instalación, el ausentismo au­mentó en aproximadamente 0,79 puntos porcentuales en los distritos más afectados por los retrasos.

El propio analista advier­te, sin embargo, que los datos disponibles sobre la hora de instalación de las mesas no comprenden todos los casos de retraso. Transparencia es­timó que el 13 % de mesas no había abierto aún a las 2 de la tarde, un dato que no aparece en los registros utilizados para este análisis. Aun así, esa limi­tación no impidió estimar el efecto general de las demoras, aunque sí introdujo un mar­gen de incertidumbre en los casos más extremos.

Con esa relación, Faure estimó el efecto de las de­moras sobre la participación y proyectó cómo se habrían distribuido esos votos entre los principales candidatos. El cálculo se hizo mesa por mesa. Primero determinó el ausen­tismo atribuible al retraso, lue­go asignó esos votos según la proporción de cada candidato y, finalmente, obtuvo un im­pacto total.

Según el análisis, en los nueve distritos más afectados por la demora de la entrega del material electoral (Miradores, San Borja, Surco, Pachacámac, San Juan de Miraflores, Villa El Salvador, San Bartolo, Lu- rín y Pucusana), López Aliaga habría dejado de obtener una ventaja de 7,462votos. Exten­diendo el análisis a toda Lima, esa cifra ascendería a 12,070 votos.

Faure también ensayó un escenario más exigente para compensar la falta de infor­mación sobre las mesas tar­días. En ese ejercicio, asumió que hasta el 20% de las mesas en Lima se vio afectado por los retrasos y que el impacto sobre el ausentismo fué con­siderablemente mayor, hasta 2,5 puntos porcentuales por hora, más de tres veces el ob­servado en los datos reales. Bajo esos supuestos, la pérdi­da estimada para el candidato de Renovación Popular en las mesas de nueve distritos de Lima se ubicaría en tomo a los 9,800 votos.

Ninguno de estos escena­rios, sin embargo, se acerca a la ventaja proyectada de 23,000 votos a favor de Sánchez en el conteo final. Según concluye el analista de datos, las demoras pudieron influir en la partici­pación, pero no alcanzan, con la evidencia disponible, para que López Aliaga supere a Sánchez y pase a la segunda vuelta.

Un segundo análisis inde­pendiente, realizado por el ingeniero Gonzalo Márquez, llega a conclusiones parecidas a partir de un enfoque distin­to. El experto observó qué ocu­rrió en distritos específicos.

Márquez analizó el caso de Miraflores, uno de los lu­gares donde las demoras en la apertura de mesas fueron evidentes y donde, además, López Aliaga obtuvo una vo­tación mayoritaria. Sus resul­tados confirman que en dicho distrito cada hora de demora en la apertura de meses estuvo asociada a un mayor ausen­tismo.

A partir de esos datos, esti­mó cuántas personas dejaron de votar por la tardanza. El re­sultado es una cifra cercana a los 3,700 votos no emitidos en Miraflores, equivalente a cerca del 2,8% del padrón del distrito.

Ese efecto, sin embargo, parece ser limitado. Incluso en Miraflores, donde el can­didato de Renovación Popular concentra apoyo mayoritario, esos votos habrían ampliado su ventaja local, pero no re­gistrarían alteraciones en el resultado general, según el experto. A escala nacional, representan una proporción mínima del electorado y no alteran la disputa por el se­gundo lugar.

El caso de Miraflores, ade­más, no se replica automáti­camente en toda la capital. Cuando el análisis se amplía a varios distritos, como en los cálculos de Faure, el impacto total del ausentismo se am­plifica, aunque se mantiene por debajo de la diferencia proyectada entre Sánchez y López Aliaga.

“¿Eso cambia quién pasa a la segunda vuelta? No”, con­cluyó Márquez en su análisis. “La apertura tardía de las me­sas no generó un efecto en el ausentismo que cambie el orden de los resultados”, añadió.

Las conclusiones de estos análisis contrastan con la po­sición de López Aliaga, quien ha planteado la convocatoria de elecciones complementa­rias en las mesas que abrieron con retraso en Lima, o incluso la nulidad del proceso.

El argumento se apoya en el nivel de ausentismo registra­do en la capital. Según cifras de la ONPE, este alcanzó el 23,6% en Lima Metropolitana, por encima del 13,9% registrado en 2016. En términos abso­lutos, esto equivale a cerca de 1,84 millones de electores que no acudieron a votar, casi 930,000 más que hace una década.

Este aumento, sin embar­go, no se explica únicamente por las demoras en la instala­ción de mesas, según funcio­narios de la ONPE consulta­dos por esta revista. Si bien os retrasos pudieron incidir en la participación en distritos específicos, el crecimiento del ausentismo responde también a dinámicas más amplias de comportamiento electoral en la ciudad.

Para López Aliaga, sin em­bargo, ese ausentismo es clave para explicar su ubicación en el conteo. Pero los análisis re­visados en esta nota muestran que el impacto de las demoras, aunque real, sería insuficiente para revertir la diferencia con Sánchez. Cualquier cambio en el resultado no dependería del conteo de votos sino de alguna decisión de emergencia del Jurado Nacional de Elecciones (JNE).

Por lo pronto, el miércoles último el pleno del JNE decidió, por tres votos contra dos, desestimar de momento la convocatoria de elecciones complementarias en Lima, tal como lo había solicitado el candidato de renovación Popular.

Con ese escenario y de acuerdo con las proyecciones independientes, el conteo final mantendría a López Aliaga fuera del balotaje y a Sánchez en el segundo lugar. <<>>

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