lunes, 8 de diciembre de 2025

COYUNTURA AMERICANA: ESTADOS UNIDOS APUNTA A VENEZUELA

 EL ÁGUILA, EL CÓNDOR Y EL JAGUAR

Por: Jorge Elbaum

L

os conflictos y guerras impulsadas por Estados Unidos y la Unión Europea en Ucrania, el Caribe y el Cercano Oriente, sumadas a las provocaciones llevadas a cabo por Japón en el sudeste asiático, son el resultado de la descomposición del orden instituido luego del fin de la Guerra Fría.

La hegemonía unilateral, imaginada por los intelectuales orgánicos del capitalismo neoliberal, apenas se sostuvo durante tres décadas. Los actuales gobernantes de Occidente se formaron creyendo que su influencia y poder eran omnímodos y que la historia había concluido. Donald Trump (foto), Emmanuel Macron, Friedrich Merz, Keir Starmer irrumpieron en el escenario público conjeturando que las disputas estructurales por el futuro global habían sido superadas.

La vertiginosa irrupción económica y comercial de la República Popular China y el orgullo soberano de la Federación Rusa obligaron al Occidente envanecido a modificar sus certidumbres hegemónicas. Quienes insistían en presentarse como herederos triunfantes de una superioridad civilizatoria, aparecen hoy como dubitativos, frustrados y exasperados.

Así fue el territorio mexicano
El magnate estadounidense prioriza su confrontación con Xi Jinping porque busca reducir la productividad y competitividad de Beijing. Por su parte, la Unión Europea pretende coartar el resurgimiento ruso liderado por Vladimir Putin. Washington y Bruselas han decidido enemistades estratégicas disímiles. Sin embargo, ambos socios de la OTAN coinciden en la necesidad de contener, inmovilizar o interrumpir la emergencia de cualquier forma de multipolaridad, sobre todo la que expresan los BRICS.

Estados Unidos es el país más acostumbrado a idear casus belli para justificar sus intervenciones militares. Todos los pretextos históricos utilizados por Washington han tenido como común denominador la victimización propia y/o de poblaciones de terceros países. Los atentados de falsa bandera, como el incidente del golfo de Tomkin en 1964 (que le permitió a Lyndon Johnson obtener la autorización del Congreso para la invasión a Vietnam); las mentiras respecto a las armas de destrucción masiva en Irak, y las actuales entelequias descabelladas sobre el Tren de Aragua y el Cartel de los Soles son –y han sido– artificios flagrantes para imponer su voluntad imperial. El investigador indio Achin Vanaik compiló varios ensayos reunidos en el libro Cómo los Estados Unidos venden la guerra. Los artículos describen las diferentes formas de falacias, intimidaciones, extorsiones y guerras cognitivas utilizadas para instituir un sentido común acorde a las necesidades de Washington.

Uno de los antecedentes de la actual situación en el Caribe, en términos de los recursos naturales, remite a la defensa del territorio mexicano impulsada por el presidente Antonio López de Santa Anna, en 1836, cuando los esclavistas sureños ocuparon la Misión de Valero, conocida como El Álamo, en la actual ciudad de San Antonio. Esa defensa territorial de las fuerzas militares de Santa Anna brindó el caricaturesco subterfugio para iniciar una guerra que concluyó con el robo de casi la mitad del territorio mexicano: los actuales Estados de Texas, California, Nevada, Utah, Arizona, Nuevo México y partes de Colorado, Wyoming, Kansas y Oklahoma. En esa porción territorial, birlada brutalmente a México, se asienta el 60 por ciento de las reservas totales de hidrocarburos (gas y petróleo). Cuatro de las siete cuencas de extracción más abundantes de ese país se ubican en esas tierras robadas. La cuenca pérmica ubicada en Texas y Nuevo México; la cuenca DJ Basin (Colorado, Wyoming y Dakota del Sur); la cuenca de Haynesville Shale (Texas y Luisiana) y la cuenca de Anadarko (Oklahoma y Texas).

Curiosamente, muy poco tiempo después de la anexión de esas tierras, en agosto de 1859, se inició el proceso de extracción industrial del petróleo, iniciándose la fiebre del oro negro, que ubicó a los Estados escamoteados a México como meca de peregrinación obligada. Las cuatro cuencas proveen, en la actualidad, más de la mitad de los combustibles utilizados por Estados Unidos. Sin embargo, las reservas que contienen se están reduciendo. Según diversas estimaciones de la agencia American Oil and Gas, el hegemón norteamericano cuenta con existencias para unos diez o quince años –como máximo– si sigue consumiendo al ritmo actual.

Frente a esta realidad, el arrogante excepcionalísimo estadounidense, pretende imponer cuatro prescripciones básicas respecto a Caracas:

(a) las reservas de hidrocarburos de la República Bolivariana no deben contribuir al fortalecimiento de la economía venezolana;

(b) dichos recursos naturales no pueden –de ninguna manera– contribuir al desarrollo de los BRICS ni producir sinergias de cooperación virtuosas con China;

(c) no deben ser utilizados en ningún caso para implementar estrategias de integración regional latinoamericano-caribeñas destinadas a la autonomía energética, base de cualquier desarrollo industrial; y

(d) las reservas deben convertirse en los stocks estratégicos estadounidenses. Para lograr este último objetivo, se ha desplegado una serie de iniciativas que se definen bajo el concepto de guerra híbrida [1].

Apetecidas cuencas petrolíferas en Venezuela

Dicho dispositivo –en el caso de Venezuela– incluye el despliegue de tropas en el Caribe, las ejecuciones extrajudiciales de presuntas mulas marítimas, la guerra psicológica, la apelación al peligro del narcotráfico y la utilización mediática de la escuálida Corina Machado. Para aumentar la presión y sumar al lobby de AIPAC (Comité de Asuntos Públicos Estados Unidos-Israel), el secretario de Estado Marco Rubio ha señalado en Fox News –para sumar al lobby de la derecha israelí– que milicias de Hezbolá se encuentran en Caracas y que el chavismo le vende uranio a Hamás. A esta ofensiva se le suman las actividades de la CIA al interior del territorio venezolano. La última semana, el ministro de Relaciones Interiores, Justicia y Paz, Diosdado Cabello, detalló los intentos de la CIA orientados a instalar falsos laboratorios de drogas en zonas rurales para convencer al Capitolio de la necesidad de incrementar las acciones militares. Las filtraciones divulgadas por la periodista Maureen Tkacik en The American Prospect, respecto al programa de guerra bacteriológica –con contaminación inducida de hepatitis, influenza, sarampión y fiebre porcina–, se suman al conjunto de embestidas criminales planificadas por el Departamento de Estado.

Los planes destinados a imponer futuros casus belli incluyen también la remanida justificación humanitaria, esgrimida para bombardear Yugoslavia, Irak y Libia. Para instalar en la opinión pública la necesaria “intervención por desastre y hambruna”, Washington divulga desde hace más de seis décadas una situación caótica en La Habana. Repitiendo lo que ya fracasó en Cuba, Trump también sueña con utilizar ese subterfugio. Todos esos intentos, lejos de garantizar el sometimiento, pueden llegar a estimular –como lo sugirió el presidente colombiano Gustavo Petro– el advenimiento de la ancestral profecía andina: “El jaguar va a despertar, si el águila dorada se atreve a atacar al cóndor”. <+>

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[1] En el contexto geopolítico global se ha introducido el concepto de Guerra Mundial Híbrida (GMH) para describir y analizar el conflicto multifacético actual, donde la confrontación no se limita a lo militar, sino que incluye dimensiones económicas, informativas y tecnológicas, a la vez que es clave ver cómo operan las múltiples escalas en cada escenario, así como observar la nueva dinámica multipolar. La narrativa predominante de una ‘Nueva Guerra Fría’ es criticada por ser un concepto anacrónico e insuficiente para analizar la complejidad del escenario actual. En esta narrativa, América Latina se presenta como un ‘territorio en disputa’, pero en realidad la contradicción central de la etapa para la región es entre constituirse como un polo emergente con autonomía relativa en un mundo multipolar o mantenerse como el “patio trasero” del Occidente geopolítico en declive relativo. Esto abre otra perspectiva para analizar como la GMH atraviesa a la región.

ELECCIONES 2026: CANDIDATOS "COMO CANCHA", RECORD MUNDIAL

 


domingo, 7 de diciembre de 2025

PARA LA HISTORIA DE LA LITERATURA PUNEÑA

 EL GRUPO ORKOPATA Y LA CREACIÓN HEROICA DE MARIÁTEGUI

Bruno Medina Enríquez

E

ntre la primera y segunda década del siglo pasado se desarrollaron en Puno diversas manifestaciones de rebelión indígena contra el gamonalismo. Las más significativas fueron la del Mayor del Ejército Teodomiro Gutiérrez Cuevas, alias “Rumi Maki” que brotó en 1915 con fuerte influencia anarquista. Otra famosa rebelión denominada “de Huancho Lima” alcanzó gran notoriedad en 1923, y se gestó como movimiento indígena aleccionado por la consigna de Leguía propiciatoria de una política llamada de “Patria Nueva”. En el desarrollo de la rebelión, fundaron en la comunidad campesina de Wancho, una ciudad denominada Lima, que para ellos sería la capital de un nuevo Tawantinsuyo. Coetáneamente, en Puno se venía gestando un movimiento muy intenso en defensa del indígena, que había devenido del inicial anarquismo hacia las nuevas ideas que la Revolución de octubre de 1917 había difundido en el mundo, hecho que comprendìa ya el concepto de la alianza obrero campesina.

Puno ha sido y es una región aislada del Perú, en todo caso lejos de Lima, había tenido un desarrollo cultural independiente de la metrópoli, resulta que a Puno la cultura del mundo civilizado de Europa, llegaba con mayor anticipación e independencia de la capital, la vía era el puerto de Buenos Aires, luego vía tren a La Paz, Bolivia y de ahí vía lacustre a Puno, para trasladarse en tren a Cuzco y Arequipa, así como llegaban las mejores telas y los mejores licores europeos, que los gamonales adquirían, también llegaban óperas y conciertos, como las revistas y los libros más actuales, por supuesto con las ideas que el mundo europeo en que estaba en boga el Vanguardismo en la cultura y por supuesto el socialismo en el campo social.

Ese acceso independiente a la cultura mundial, permitió que en Puno se conociera y se discutiera sobre esas nuevas ideas, en los años veinte una generación de jóvenes, muchos de ellos que habían sido alumnos de José Antonio Encina, cuando esté diera inicio a la experiencia pedagógica de la Primera Escuela Nueva en el Perú,  en 1915 forman el Grupo intelectual Bohemia Andina con Emilio Romero, Arturo Peralta y Ezequiel Urviola y hacia 1919 forman el Centro Cultural Orkopata, bajo el liderazgo de Gamaliel Churata seudónimo de Arturo Peralta Miranda (Puno, 19 de junio de 1897 - Lima, 9 de noviembre de 1969),  quien junto a otros jóvenes como su hermano Alejandro Peralta, Emilio Vásquez, Dante Nava, Emilio Armaza, Luis de Rodrigo al que se sumaron Inocencio Mamani, joven dramaturgo indio, Mateo Jaika seudónimo del cuentista Víctor Enríquez Zaavedra  o Diego Kunurana seudónimo del tercero de los hermanos Peralta, el pintor Demetrio Peralta Miranda, durante esa década del 20 desarrollaron una intensa actividad cultural, social y política uniendo el vanguardismo con el indigenismo, cuando la Editorial Titikaka que fundara Gamaliel Churata,  inicia la publicación en 1926 del Boletin Titikaka, hasta alcanzar 35 números en 1930, que sería la última edición en homenaje a José Carlos Mariategui. Calificada hoy como la mejor etapa de desarrollo cultural en esa región.

Sabemos que cuando Mariategui regresa de Europa, con formada convicción marxista y empieza a descollar en los medios con nuevas ideas sobre la interpretación de la realidad Peruana, es seguido por esta generación de jóvenes, quienes empiezan a evolucionar de las iniciales ideas anarquistas, por sus lecturas sobre Gonzales Prada, Jean Grave  o Kropotkin, hasta su posterior adscripción al socialismo marxista, sin descuidar dentro de ello la defensa irrestricta del indio, en el llamado movimiento indigenista que promovian, ideas que empezaron a compartir a la distancia con Mariategui, tanto así que cuando José Carlos decide la publicación de la Revista Amauta en 1926, ya tenía contacto con Gamaniel Churata y el grupo Orkopata de Puno, en tanto que Churata siendo director de la Biblioteca Municipal de Puno, tiene una intensa comunicación con la Editorial Minerva a fin de contar con sus ediciones a favor de la Biblioteca, para luego convertirse en agente de las diversas publicaciones que serían distribuidas en todo Puno. Así lo suscribe en una carta que le envía a Mariátegui en 1926, donde le dice:

Desde los primeros años declaré mi credo revolucionario. Cuando Ud. probablemente se nutría de selecta literatura, lo que sin duda le ha procurado esa admirable pureza y agilidad de su expresión, yo vomitaba (siempre sólo podré hacer eso) toda la dinamita que la esclavitud del indio producía en mis nervios. A los quince años desafiaba a duelo a un gamonal, a causa de los indios, y a los diecisiete me encarcelaban a causa de haber insultado al gobierno de Benavides. Soy, pues, orgánicamente, un vanguardista (en verdad que la palabra también me ha cansado) y mi colaboración a su labor obedece a eso[1]

Del mismo modo se convertirse en agente de las ideas de Mariátegui, continúa publicándose el Boletín Titicaca, que ademas de catálogo cultural de la Editorial Titicaca, también por ese medio se anunciaban las publicaciones de la Editorial Minerva y se publicaban materiales de los diversos integrantes del grupo Orqopata, así como de escritores de otros países que cultivaban esas nuevas ideas.

Y lo mismo sucedería con la Revista Amauta, donde fueron publicados diversos materiales de esos jóvenes autores del Grupo en especial Arturo Peralta y Luis de Rodrigo, en defensa de la cultura nacional y el indigenismo.

Esta relación de Mariátegui con el Grupo Orqopata se mantuvo en los años siguientes en un intercambio de correspondencia que evidenciaba esa relación de ideas y pensamientos comunes, tanto así que las reuniones que tenía el Grupo Orqopata (denominado así por el barrio donde se reunían) tenían visos de ser una organización política que se realizan tanto en la Casa de Churata como en otros domicilios, de manera muy reservada,[2] porque la discusión se daba en que se discutían sobre problemas culturales y políticos, sobre las nuevas ideas que Mariátegui había lanzado ya en LOS SIETE ENSAYOS, donde el “Problema del Indio” tratado desde una visión dialéctica y marxista por Mariátegui, los llevo a tener diversas reuniones en la que se permitían tratar este tema de sumo interés para este grupo puneño.

Para Mariátegui, las leyes y ordenanzas en favor del indígena eran eliminadas por los gamonales que eran las autoridades de las haciendas. Decía que así este escrita esa ley esta era impotente por acción del alcalde, del juez, del comisario, el policía o el ejercito, así publicó en 7 Ensayos, que “La ley no puede prevalecer contra los gamonales. El funcionario que se obstinase en imponerla, sería abandonado y sacrificado por el poder central, cerca del cual son siempre omnipotentes las influencias del gamonalismo, que actúan directamente o a través del parlamento, por una y otra vía con la misma eficacia”.

Mariátegui realza el papel de las masas indígenas como el auténtico «proletariado» del continente y propaga la necesidad de una revolución socialista, ideas que permiten la evolución del inicial pensamiento anarquista del Grupo Orqopata, para convertirse en un grupo de discusión política del marxismo que debía aplicarse en Perú, como así se lo hace saber Gamaniel Churata a Mariátegui, en la carta que le escribe  en 1927.

Otro tanto: (…) U., mi querido compañero y sobre todo serenidad para seguir desbrozando el terreno que a U. le cupo la misión de hablar el nuevo verbo, cuando el aliento de Gonzales Prada ya perdía.
Un abrazo cordial de su compañero

En verdad esta etapa es muy importante en la contribución del grupo a la creación heroica de Mariátegui, inclusive luego de la clausura temporal de Amauta y los primeros pasos para la formación del Partido de los trabajadores y la Central Sindical. Jorge del Prado en una declaración que le realizara al escritor José Luis Ayala[3], manifiesta que Mariátegui en 1928 envió con el joven poeta comunista Carlos Oquendo de Amat, una carta a Churata, encomendándole a este, quien se dirigía  la Paz, donde fuera detenido por su militancia y con indicaciones sobre la formación de la organización partidaria.

En marzo de 1930 con esa confianza manifiesta, Mariátegui le escribe estas palabras definitorias a Churata, informándole las tareas que le encomienda realizar. 

Renombrados intelectos puneños
En enero, el viaje de un compañero del Cusco estableció cordiales relaciones entre los grupos de Lima y esa ciudad. Le adjunto la copia de tres resoluciones últimas, que se agregan a los puntos programáticos y al plan de organización del Partido Socialista Se ha hecho cargo de la Secretaria General el compañero Eudocio Ravines,  quien le escribirá en breve ,insto a que tome Ud. la iniciativa de la constitución formal del grupo de Puno, que ojalá esté integrado por indios, en la mayor proporción posible. No importa que no haya gente perfectamente adoctrinada. Basta que tenga probado y vigilante conciencia clasista y que quiera trabajar, instruyéndose al mismo tiempo que instruye a las masas.

Un mes después el 16 de abril de 1930, fallece Mariátegui.

Gamaliel Churata no mostró su interés por formalizar en Puno, la organización partidaria fundada por Mariátegui, no consta que llegue a militar formalmente en el Partido Socialista o Comunista. Producido la revolución militar de Sánchez Cerro del 20 de agosto de 1930, Churata mediante un volante que publica el 24 de setiembre en Arequipa, se adhiere a esta movilización de Sánchez Cerro, manifestando que el Militarismo y el Aprismo son el gobierno del pueblo, y es la alternativa del cambio de la sociedad. Aunque pasados los tiempos ante la represión de Sánchez Cerro, su apresamiento en Puno y su posterior exilio en Bolivia, retorna a su postura política hacia el socialismo.[4]

Más bien es el Joven comunista Cusqueño Sergio Caller[5], quien llega a Puno ya a mediados del año 30 con el encargo que  Mariátegui le había dado para regularizar la organización en el Cusco y luego formalizar las primeras células del Partido en esta ciudad, a su llegada aunque tuvo un atento recibimiento de Churata, este junto a su hermano Alejandro Peralta no asumieron la propuesta de Mariátegui, distanciándose del grupo, como lo hiciera antes el escritor Emilio Armaza, salvo el hermano menor Demetrio Peralta, junto a Mateo Jayka, Luis de Rodrigo, y otros intelectuales y dirigentes campesinos se sumaron a la formalización del Partido en Puno, como lo hacen el mismo Mario Franco Hinojosa, y Francisco Chuquiwanca Ayulo, hay que destacar  la importantísima incorporación de Francisco Chuquiwanka Ayulo a las ideas del socialismo, este abogado descendiente de una antigua estirpe inca, que compartimos,  fue un destacado intelectual indigenista de la Generación del 900, intenso luchador social en los tiempos de las revueltas indígenas de 1014, 1915 o 1923 y que inclusive años antes, en 1912, había sido excomulgado por el obispo de Puno, por su lucha en favor de los indígenas.

Formalizada la organización, es de esa base que sale el Candidato a la presidencia de la Republica que presenta el Partido, en las elecciones generales de 1931 se trata del dirigente campesino nacido en Azángaro, Eduardo Quispe Quispe.

Al poco tiempo vendría la represión de Sánchez Cerro, que destruiría la organización del Grupo puneño, Chuquiwanka Ayulo, Sergio Caller. Gamaliel Churata y otros intelectuales fueron apresados en Puno acusados de comunistas. Gamaliel Churata saldría exilado a Bolivia, donde se quedaría 32 años. En una entrevista  de Carlos Medinaceli en La Paz de 1932, Churata se declara socialista y convicto del Marxismo.[6] Otros serian traídos a Lima y al Frontón, entre ellos Caller.

Sin que se descuide la organización aun en la clandestinidad, Francisco Chuquiwanca Ayulo sería el secretario del partido en Puno, vendrían nuevas generaciones a reforzarlas después, donde se sumarían los jóvenes hermanos Julio y Vicente Mendoza Díaz, entre los que destaca Vicente quien ya se había vinculado a las ideas y la militancia del socialismo desde estudiante, ya que había  llegado a ser el Presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad San Marcos, cuando esta se reapertura con José Antonio Encina como Rector, en 1931-33; luego tendría una descollante actividad política. Tambien vendrían los hermanos Juan y José Sotomayor Pérez y José Macedo Mendoza, Fernando Manrique Enríquez y los Molleapaza entre otros tantos, pero eso ya es otro tema.

Debo concluir con valorar en esta ocasión la importante participación de ese grupo de intelectuales puneños del Grupo Orqopata, en la creación de la conciencia social de la población obrero-campesina, desde entonces las grandes mayorías de dicho departamento junto al Cusco o Arequipa ubicados en el sur peruano, donde también se sucedieron caso parecidos al de Puno, han asumido una permanente opción por el cambio de la sociedad peruana en búsqueda de un mundo mejor. una sociedad más humana, que aspirara José Carlos Mariátegui.



[1] Los textos aquí reproducidos de la correspondencia entre Churata y Mariátegui, son del Archivo Virtual de José Carlos Mariátegui. http://archivo.mariategui.org.

[2] Es sabido que en dichas reuniones los del grupo Orqopata, poetas, escritores intelectuales se vestían con ropa de indígenas, bebían licores fuertes, Chicha y consumían los alimentos en el suelo o en vasijas de barro, seguramente para no evidenciar sospecha de conspiración alguna, o para evidenciar su identidad aborigen.

[3] José Luis Ayala. Carlos Oquendo de Amat, 100 metros de biografía. Ed. Horizonte 1998. P.179

[4] Arturo Vilchis Cedillo. Travesia de un itinerante. Uniersinad Nacional del Altiplano Puno 2013 p. 116

[5] Sergio Caller Zavaleta, uno de los fundadores de la primera célula comunista del Cusco, fue el diputado comunista en 1945, fallece el 24 de febrero de 2008 a los 103 años.

[6] Arturo Vilchis Cedillo. Travesía de un itinerante. Universidad Nacional del Altiplano Puno 2013 p. 110.

ARTE GRAFICO

 







1. Chacu  2. Vida campesina 3. Ilave marka  4. Chasqui  5. Lechera

viernes, 5 de diciembre de 2025

HILDEBRANDT REFLEXIONA SOBRE EL PERU DE HOY

 SOMOS MINORÍA

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 761, 5DIC25

L

a democracia es lo que pudimos tener. ¿Pero la merecíamos?

Creo que no.

Una democracia se hace con ciudadanos, con gente que aspire a un contrato social basado en la meritocracia, por un lado, y en la compasión social, por el otro. La primera permitirá el éxito de los mejores. La segunda impedirá que los menos do­tados sean castigados con la incertidumbre y la miseria.

Debe haber una voluntad plural para crear un sistema de convivencia regido por el orden que emana de la justicia.

Pero en el Perú esa volun­tad no existe. Somos una fe­deración de tribus enemista­das. Y la democracia nunca ha sido nuestra preocupación. Es más: cuando la democra­cia arroja resultados que no nos agradan, gritamos que hay fraude, como en el caso de Castillo, o bloqueamos el Congreso, como en el caso de Bustamante y Rivero.

Hoy vivimos una etapa especialmente gris de nues­tra existencia. Al desamor por los modales democráticos se suma una suerte de aceptación nacional de la barbarie.

¿La Junta Nacional de Justicia es una banda de delincuentes que se zurran en el poder judicial? Claro que sí. ¿Y a quién le importa?

¿El Tribunal Constitucional es una patota de fujimoristas disfrazados de tribunos que acatarán lo que salga de la Yakuza anaranjada? Claro que sí. ¿Y a quién le importa?

Mechain, PERU21
¿La Fiscalía en manos de Tomás Aladino Gálvez es hoy una covacha de encubridores y cómplices del crimen? Claro que sí. ¿A alguien le importa?

¿El Congreso es el Tren de Porky y medran en sus filas rateros y canallas de todos los colores? ¡No hay duda! ¿Pero a alguien le importa?

Cosas parecidas podríamos decir de la Defensoría del Pueblo, de la Policía, de los jue­ces provisionales que reciben órdenes y de los fiscales de pacotilla que reciben dólares. Y cóleras semejantes se me­recen los partidos que murie­ron pero siguen predicando, la prensa que murmura, las redes sociales que añaden idiotez a la confusión.

Me ha costado admitir que pertenecemos a una mino­ría, pero mi salud mental me exigía dar el paso. Sí: per­tenecemos a una minoría quizá en trance de extinción. Somos lo que quedó de aquella clase media que compraba libros, trataba de entender los problemas desde la raíz, se equivocaba con la misma frecuencia con la que se hacía preguntas. Somos las sobras del banquete republicano que pudo ser. Y sí: nos cuesta tolerar el español que se escribe en los periódicos, el que se maltrata en las radios, el que se masacra en el habla popular de los rotafonos. Nos duele ver las consecuencias de la catástrofe cultural de estas últimas décadas.

Pero nos duele aún más saber, con la ciencia cierta del repaso histórico, que todo habrá de empeorar. No hay ninguna posibilidad -ninguna- de que salgamos de este letargo multitudinario y suicida con el elenco político y social que te­nemos al frente.

No hay subsuelo que no nos espere. No hay pesadilla que no nos sueñe. No hay fracaso que no nos quiera. Te­nemos los políticos que toleramos, los partidos que se volvieron males crónicos, los sinvergüen­zas que prohijamos.

Y allí está la mayor creación de nuestro ma­soquismo -el fujimorismo- gobernando desde las sombras y deseando volver a gobernar -no importa el cómo- en 2026. El fujimorismo interpretó la picaresca peruana, le dio estatuto de himno y emblema, la convirtió en credo. Siempre nos gustó ser taimados, pero con el fujimorismo esa debilidad fue nombrada virtud cardinal. Nunca nos hemos mentido más que ahora. Nunca hemos sido más cínicos y procaces. Nunca hemos amado tanto la impostura, la coartada de la palabra y la terapia del olvido. El Perú es hoy un homenaje al barro. Lo decimos desde esa minoría que no teme morir diciendo lo que cree. <+>

jueves, 4 de diciembre de 2025

EL PROCESO ELECTORAL PERU 2026

 ALANOCA VÍCTIMA DEL RACISMO AVERSIVO

José Luis Ayala Olazával

E

l hecho de que Vicente Alanoca haya sido discriminado no es una novedad. Es una práctica normal en una sociedad férreamente estratificada. Alanoca ha sido eliminado en su condición de candidato a la presidencia de la República, por un grupo de mistis políticos, racistas e izquierdistas. Son aquellos que hace varios años medran de las bondades de la República, a la que critican hasta alcanzar una curul y no hacen ningún aporte intelectual.

No tienen ni idea de la nueva realidad del Perú. Carecen de instrumentos de análisis filosófico, sociológica y antropológicos, para entender la cambiante realidad nacional. Ahora son candidatos a senadores y diputados y hay congresistas que quieren ganar más de lo que ya tienen. Las ideas que exponen muchos ignaros políticos de izquierda, no han contribuido de modo especial para formar una nueva cultura política dialéctica.

La ausencia de una autocrítica ha sido y es mortal. ¿Por qué los jóvenes que militan el movimiento llamado Generación Z, no tienen simpatía por la izquierda? La respuesta es por no haberse renovado, no solo en el comportamiento de orden ideológico, sino que los problemas han sobrepasado a una izquierda, que no se ha renovado.

No tengo el menor temor de ser tildado como infraterno, como un intelectual de izquierda que no ha sido elegido diputado senador nunca y por eso critica. No es una novedad decir que los nuevos analfabetos de la izquierda, no han leído a los ideólogos de la descolonización como son Enrique Dussel, Walter Mignolo y Aníbal Quijano, quienes buscan desmontar el pensamiento occidental y proponen un «giro descolonial», como Leopold Sedar Senghor, que impulsó el Panafricanismo, así como el filósofo francés Jean-Paul Sartre, que hizo una severa crítica desde una perspectiva existencialista referida a la explotación colonial.

El racismo “es la creencia en la superioridad de una raza o grupo étnico sobre otros, lo que puede llevar a la discriminación, el odio o la exclusión de personas. Se manifiesta en actitudes, prejuicios y sistemas que deshumanizan y perjudican a otros basándose en características como el color de piel, origen étnico o idioma. La discriminación racial puede ser individual o sistémica, afectando derechos y oportunidades en áreas como el empleo, la educación y la salud”.1

El racismo puede ser etnocentrista, simbólico, cultural, biológico, ideológico, intelectual y clasista. En el caso de Alanoca se ha manifestado el racismo aversivo. Se trata un concepto que expresa una expresión disimulada y siempre sutil, para discriminar y practicar la xenofobia, de parte de quienes están convencidos que son los únicos capaces de poner coto a la llegada de nuevos elementos nocivos.

El racismo que se ha aplicado a Alanoca, está representado por los beneficiarios políticos del sistema, por quienes siempre han medrado de los suculentos sueldos del Estado. Ahora quieren ser diputados o senadores. Eso de hacer una revolución para ellos como decía monseñor Juan Luis Cipriani: “Es una cojudez”. La revolución puede esperar mientras ganen por lo menos 20 mil soles mensuales, lo que hace la cantidad increíble de dinero a final del mandato. “¿La revolución? ¿Qué es eso? No me vengas con palabritas para querer atarantarme, no soy un cholito. Te has equivocado, no estás con Alanoca”.

El primer candidato de origen quechua a la presidencia de la República, fue el campesino puneño Eduardo Quispe Quispe, quien fue lanzado por Eudocio Ravines en nombre de Partido Comunista en los comicios de 1932. El Jurado Nacional de Elecciones de hecho rehazó su inscripción, adujo que para ser candidato a la presidencia de la República, era necesario tener una profesión o experiencia en el aparato del Estado.

Eduardo Quispe Quispe, nació el 14 de febrero de 1883 en la comunidad campesina de Ch’eqa, distrito de Santiago de Pupuja, provincia de Azángaro, Puno. Estudió hasta el tercer año de primaria en el Centro Escolar de Varones de Azángaro. Llegó a Puno en calidad de sirviente a cargo de la familia Arce. Sirvió en el Ejército Peruano y obtuvo el grado de sargento. En Lima trabajó como barrendero y conoció a Ezequiel Urviola, quien lo incorporó en las luchas sindicales políticas desarrolladas por la Asociación Pro Derecho Indígena Tawantinsuyo.

El único documento en el que habla Quispe Quispe es en una publicación de Hoz y martillo. Nro: 4. Año 1932. Se trata de una entrevista realizada en el mes de noviembre de 1932 por J. Alberto Roselló Paredes:
–¿A dónde viajas, tatay?–
Con una sonrisa burlesca me contestó:
–No viajo a ninguna parte, me están llevando preso a Puno por orden del prefecto.
–¿Es cierto que has lanzado tu candidatura para la presidencia de la República? –así no más me dicen, como los mistis son nuestros enemigos de los indios, no ven cómo comprometernos para hacernos apresar.
–¿Y no quieres ser presidente del República?
–Qué van a querer los mistis que un indio los gobierne.
–¿Es la primera vez que te traen preso?
–Una vez también me llevaron preso a Puno y hasta Lima en la sublevación de Samán, me llevaron a combatir y así herido en el muslo derecho por el gendarme Vallejo, herido me llevaron preso, casi muero.
–Dicen también que tú has estado en la sublevación de la hacienda San José. –¿Para qué me preguntas?
–Quizá eres uno de los mistis que quieren verme fusilado.
–Siempre me llevaron y participé con el inca Rumimaki.2

Luego llegó Rómulo Mucho Mamami, lobista convicto y confeso, mercader y agente de transnacionales. Hubo muchas irregularidades durante su gestión en Petroperú y denuncias, acerca de sus trabajos nada transparentes, con circuitos mafiosos del entorno del expresidente Pedro Castillo.

Mucho, para la cultura dominante, no ha dejado de ser un jaqi para ser un ‘mister’ y ni siquiera alcanza a ser un misti. No ha dejado de marketearse para aparentar ante las transnacionales, tener poder político. Es lo que los racistas mestizos llaman ‘indio vivo’, ‘cholo conchudo’ lo que los criollos dicen ‘cholo pendejo’, ‘cholo arribista’. Para los funcionarios discriminadores es un serrano y provinciano de la peor especie.

¿Cuántos años tenemos que esperar para que haya un presidente aymara?
El primer diputado aymara fue Pablo Apaza Toque, debido a la vocación indigenista de José Antonio Encinas. Pero Apaza Toque traicionó no solo a Encinas sino a la nación aymara, se entendió con la vieja oligarquía hispano criolla. Encinas quedó totalmente decepcionado por un acto desleal frente a un aymara que esperaba mucho de él.

Igual sucedió con Paulina Arpasi, beneficiaria de la reforma agraria. Eliane Karp la incluyó en una lista del partido de Toledo. Al día siguiente de su elección se puso al servicio doméstico de la ahora prófuga ciudadana judía, sobre cuya cabeza pende una orden de arresto.

Vicente Alanoca es Doctor en Derechos Humanos y Desarrollo, así como doctor en Historia de América Latina y Mundos Indígenas por la Universidad Pablo de Olavide Sevilla-España. Es Magister Scientiae en Lingüística Andina y Educación-UNA-Puno. También Licenciado en Antropología y licenciado en Educación Secundaria, especialidad Historia, Geografía y Ciencias Sociales. Docente visitante de posgrado de diversas universidades. Ha sido investigador visitante en la Universidad Complutense de Madrid. Tiene una estancia postdoctoral en la Universidad Pablo de Olavide, Sevilla-España.

Es decir, un académico, que sin duda hubiera sido posible que los aymaras voten por él, por un acto de solidaridad e identidad. En cambio, el abogado Ronald Atencio, defensor legal y asesor del congresista Guillermo Bermejo, solo conseguirá algunos votos de sus amigos. Que no se hagan ilusiones los candidatos que lo acompañan y traicionaron a Alanoca, los lectores aymaras sabrán sancionarlos.

La alianza electoral Venceremos, no hizo saber que debido a un acuerdo debidamente controlado en las elecciones internas del 7 de diciembre, la lista del representante del partido Voces de Pueblo, quedaría eliminado como representante de Nuevo Perú, es decir el antropólogo aymara Vicente Alanoca.

La fórmula presidencial de la alianza Venceremos, conformada por Ronald Atencio (presidente) y Elena Rivera Huamán creen que los aymaras votarán por la lista que frustró la candidatura de Alanoca. Están sumamente equivocados, con toda seguridad que serán sancionados en las urnas.

El racismo aversivo es, en síntesis, el rechazo o repugnancia frente a alguien o algo. Es a la vez la presión de una antipatía, aborrecimiento, repulsión, odio, inquina. Alanoca no es considerado como un académico, sino como un indio cargado de títulos académicos. Ya veremos si el celebérrimo y desconocido Ronald Atencio, así como quienes o acompañan en una desventura y lista fundada en un racismo aversivo, alcanzan a ser electos. Nos sentaremos frente al río del que habla Heráclito de Éfeso, para ver pasar los cadáveres políticos. <>

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1. Internet. Racismo.
2. Revista Nuevo Perú. Huancayo, año 2,000.

miércoles, 3 de diciembre de 2025

HECHOS DE LA COYUNTURA POLITICA PERUANA

 CANCILLER DE ZELA HACE EL RIDÍCULO ANTE LA O.E.A

POSICIÒN DE ALGUNOS PAÍSES AMERICANOS SOBRE EL DERECHO DE ASILO EXPRESADA EN EL CONSEJO PERMANENTE DE LA OEA

El canciller peruano, Hugo de Zela, expuso su tesis de reforma del derecho de asilo diplomático ante el Consejo Permanente de la OEA. La reunión tuvo lugar el miércoles 3 de diciembre de 2025 en Washington D.C., y fue convocada por Perú para proponer nuevos procedimientos obligatorios para el otorgamiento de asilo y evitar su uso para evadir la justicia, según informan medios. Entre las expresiones de los representantes de algunos países, citamos las siguientes:

 Brasil: "Nuestro país seguirá firme en la defensa de la institución del asilo como patrimonio irrenunciable del derecho latinoamericano"

Colombia: "Por años hemos defendido históricamente el asilo diplomático como institución fundamental del derecho internacional con apego a los principios humanitarios y lo seguiremos haciendo"

Chile : "Siempre hemos respetado los principios establecidos en los diferentes instrumentos internacionales sobre la materia particularmente en las normas del asilo diplomático reconocidas y aceptadas por nuestros diferentes gobiernos y así seguirá siendo"

Costa Rica: "Reafirmamos que el asilo es una institución fundamental que protege la vida, la libertad de personas perseguidas por motivos políticos, no puede ser debilitado ni cuestionado ya que su finalidad es proteger a quien se encuentra en riesgo real e inminente"

Paraguay : "En nuestro pais el derecho al asilo goza de rango constitucional y concede el asilo territorial y diplomático a toda persona perseguida por motivos o delitos políticos, delitos comunes conexos o por opiniones y creencias"

Panamá : "Panamá reafirma con claridad y determinación su compromiso con el respeto a las normas del asilo diplomático"

Argentina: "Peru siempre ha sido solidario con Argentina en momentos críticos y mantuvo esa solidaridad sin importar la orientación político ideológica de sus respectivos gobiernos, nosotros concedimos asilo a opositores de Nicolas Maduro y este no otorgaba los salvoconductos para su salida por un tiempo prolongado, acoso, intimidación y policía rodeando nuestra Embajada en Caracas. No hemos aceptado la diplomacia del silencio y no tenemos ningún problema en defender La Vida, La Democracia y los Derechos Humanos.

 Frente a las posiciones expuestas, fue evidente la desazón del canciller peruano, quien quedó penosamente mal parado por su vano afán de aprovechar el foro continental, para hacer de un caso particular y singular consistente en el otorgamiento de asilo humanitario a la ex primera ministra Betsy Chávez por México, una revisión reformista del derecho internacional vigente sobre la materia apelando a farragosos argumentos. ¿Por qué no lo hizo antes? ¿Y por què lo hace oportunistamente ahora?, ¿Lo hace para omitir la obligación de conceder el salvoconducto respectivo a la asilada?

 

sábado, 29 de noviembre de 2025

ACERCA DE LATINOAMERICA: ANTECEDENTES Y COYUNTURA

 CUBA, EL CENTENARIO DE FIDEL Y NOSOTROS

 Por Gustavo Espinoza M.

P

www.nuestrabandera.pe / 30 Nov. 2025

ara evocar la vigencia de Fidel hay que recurrir también a la anécdota. Se cuenta que en 1961, cuando Playa Girón, un entusiasta informante de la CIA desde La Habana, envió un reporte confidencial y urgente a su matriz: Castro no pasa de esta semana. Diez años más tarde, en 1971, luego de la guerrilla latinoamericana, la oficina de Langley en Virginia recibió otra nota desde la capital cubana: Castro no pasa de este mes.

 Una década después, en 1981, cuando la crisis de Mariel  los agentes camuflados de la CIA en Cuba aseguraron a su agencia: Castro no pasa de esta década. En 1991, después de la quiebra de la URSS y cuando Fukuyama proclamó la victoria mundial del capitalismo, el mismo servicio informó: Castro no pasa de este siglo. Y el 2001, el documento remitido a la CIA, aseguró categóricamente: Castro no pasa de este milenio.

 También en nuestro país ha habido quienes han augurado entusiastas “el inminente colapso del modelo cubano” y la “caída inmediata” del socialismo en Cuba”. Todos ellos se han situado a la cola de los medios de información que tienen reporteros en La Habana, esperando que la desaparición física de Fidel marque la caída del régimen en la Mayor de las Antillas.

 Fidel partió hace 9 años, pero ya había dejado el gobierno una década antes, rodeado por el calor de su pueblo y el  cariño del mundo. Su deceso, ocurrió este milenio, por lo que la Inteligencia Americana podría felicitar la eficacia insuperable de sus servicios secretos.  

 En cuanto al socialismo en Cuba, ya cumplió 66 años resistiendo vigorosamente el bloqueo yanqui, sin moverse en función de intereses imperiales, ni a la espera de las elucubraciones de analistas de pacotilla que lucen de augures de la desdicha.

 En las condiciones más adversas, Cuba ha sabido diseñar el perfil de una sociedad más justa en la que no existen las miserias, iniquidades y abismos sociales del capitalismo, que agobian a pueblos como el nuestro.

 El Perú, como se sabe, está sumido en una profunda crisis. Aquí se han aplicado las recetas neoliberales. Los gobernantes de turno –con la excepción de Juan Velasco- han recibido, envueltas en papel de dólar las indicaciones para su comportamiento en el área económica. La línea estratégica principal ha sido formulada en negro sobre blanco por el FMI  y ha consistido en una simple máxima: otorgar las máximas facilidades a la inversión privada, y sobre todo  extranjera.

 Así, los gobiernos han tenido en sus manos la receta: pagar la deuda externa, privatizar las empresas, desregular las relaciones de trabajo, eliminar los controles, entregar en concesión las materias primas, permitir a los monopolios asumir el manejo de los recursos energéticos, colocar topes a los salarios, bloquear las pensiones, desarticular la capacidad productiva del Estado; y muchas otras indicaciones para el tratamiento de la crisis de un sistema que ha resuelto, quizá los problemas del 20% de los ciudadanos del país a costa de la opresión y explotación del 80% restante.

 La población peruana, por eso, siente hoy en forma directa y dramática, los efectos de una crisis que los cubanos no conocen. Allí, el país no está sometido a las presiones del exterior para el pago de deuda alguna, las empresas trabajan al máximo de su capacidad posible en las condiciones del bloqueo impuesto por los Estados Unidos, las relaciones de trabajo están pactadas entre el gobierno y los trabajadores y se basan en una lucha concertada contra la miseria y el subdesarrollo; los recursos nacionales sirven a Cuba, los salarios y las pensiones, modestas pero efectivas, se pagan;  la capacidad productiva del estado cubano está asegurada, y el país marcha sin opresión y sin explotación desde que fuera proclamado como el Primer Territorio Libre de América.

 Hay quienes aseguran que en Cuba hay gente descontenta. ¿Puede haber más descontento allá que acá, donde el promedio de la población reconoce más de un 50% de rechazo al “modelo neo liberal” y de condena a las prácticas de la mafia que acosa a la sociedad entera?  .

 Otros aseguran que de Cuba se han ido más de 2 millones de cubanos que prefieren marcharse en busca de una “libertad”, que no tienen en la isla. ¿Pero acaso del Perú no se han ido más de 4 millones de peruanos sólo en últimos 20 años, agobiados por la falta de trabajo, la miseria impuesta y la violencia exasperante que carcome las raíces de nuestra sociedad? ¿No viven en los Estados Unidos, Japón, o más cerca, en Chile o Argentina centenares, y aun millones, de peruanos que huyeron de la crisis y  abandono secular que los oprime?

 Aquí -y esto lo ha reconocido la UNICEF- un tercio de los niños que nacen provienen de vientres enfermos, atacados por el SIDA, la TBC, la hepatitis o simplemente la desnutrición y la miseria. Estos niños no tendrán capacidad de desarrollarse, de estudiar, de trabajar, de valerse por sí mismos. Vivirán en condición de minusválidos. Y morirán pronto, porque están condenados por nuestra “sociedad enteramente democrática” a perecer irremediablemente, ¡y sin siquiera haber leído los sesudos artículos publicados acá por los enemigos de Cuba!

.En Cuba -después de más de 6 décadas de “oprobiosa dictadura comunista” ¿ocurre esto?. Claro que no. La Organización Mundial de la Salud, la UNESCO, los programas de Naciones Unidas ligados al empleo, al desarrollo y al combate a la pobreza lo acreditan de modo fehaciente. Y lo ha subrayado recientemente cada uno de los secretarios generales de Naciones Unidas en los últimos 20 años; y aún cada uno de los Pontífices de la Iglesia, los Papas que visitaron Cuba invitados por “el régimen rojo” de la Isla.

 Que Cuba afronta problemas serios, no cabe ninguna duda. Es un país que está bloqueado desde 1960. Allí no llegan los medicamentos producidos en USA: y cuando necesita para su pueblo medicamentos producidos en el mercado mundial.   tampoco puede obtenerlos, sino excepcionalmente y a costa del pago de onerosas sumas de dinero en divisas ¿Lo saben los articulistas que atacan al socialismo en Cuba?

 ¿Qué ocurriría si el Perú sufriera no 66 años, sino apenas uno, un bloqueo como el impuesto contra Cuba para escarnio del mundo? Los que se llenan la boca atacando al socialismo, ¿resistirían sus efectos, o simplemente emigrarían buscando confort

 Hay “expertos” que aseguran -doctos y sabios, ellos- que la economía cubana “está deformada”. Y claro que lo está: los efectos del bloqueo y la quiebra de la URSS obligaron a Cuba a cambios dramáticos en su modelo productivo. Pero ¿acaso no está absolutamente deformada la economía peruana, un país sin bloqueo alguno que debe, sin embargo, reservar el 26% de su presupuesto al pago de la deuda externa y otro 26% a los gastos de defensa, y que sólo puede emplear el 13% de sus recursos para la inversión?. La diferencia estriba en que, pese a las deformaciones, en Cuba nadie se muere de hambre, los niños no piden limosna en la calle, no hay un millón de mendigos, ni crece la delincuencia como ocurre aquí.

 
Recientemente el Perú se ha visto estremecido por dos fenómenos deplorables: una ola delictiva que pone en grave riesgo la seguridad ciudadana, y un conjunto de feminicidios, a cual más repudiable. En Cuba ¿habría sido posible algo similar? ¿Alguna vez en los más de 60 años de Revolución ha sucedido algo que pudiera suponerse del mismo corte?

No, por cierto. En Cuba, la revolución continúa venciendo enormes obstáculos, en tanto que el mundo aprecia con horror cómo el Imperio somete, doblega y humilla a los pueblos y convierte a los gobiernos en dóciles instrumentos de sus políticas. Así ocurrió en Afganistán, Irak, o Siria  ¿Alguien puede refutar esta realidad?

 Todos fuimos conscientes que un día la Revolución Cubana debería marchar sin la presencia física de Fidel.  Pero eso no significará que Fidel haya muerto. ¿O es que alguien cree que Simón Bolívar está muerto porque su cuerpo quedó exánime en 1830 en Santa Marta; que San Martín no existe más porque su corazón dejó de latir en 1850; ¿que Tupac Amaru, o Miguel Grau, o Francisco Bolognesi pertenecen al pasado, porque perecieron en distintos avatares de la historia?. Sin duda, no.

 Los hombres, viven en sus pueblos en la medida que interpretan sus inquietudes, sus necesidades y sus rebeldías. Y Fidel, que vive hoy sus cien primeros años, vivirá no sólo en el pueblo de Cuba sino en todos los pueblos del mundo después que en este Milenio haya desaparecido de la vida material. De lo que ocurra con Cuba, no hay razón para preocuparse: los cubanos sabrán cómo resolver sus problemas. <+>

viernes, 28 de noviembre de 2025

VIAJEROS EXTRANJEROS QUE PASARON POR PUNO

 UN FESTÍN EN LAMPA

EL DIVERTIDO RELATO DEL VIAJERO, ARTISTA Y NARRADOR FRANCÉS PAUL MARCOY DURANTE SU VIAJE DE AREQUIPA AL CUSCO ALREDEDOR DE 1850

por Augusto Dreyer Costa (Recopilación y traducción del francés)

A

l fondo estaban las casas de Lampa. Espueleamos con determinación a nuestras mulas; tras media hora de marcha, cruzamos el puente de piedra de tres arcos sobre el río Lampa. Este puente tiene unos quince años. Se construyó para sustituir al antiguo puente de mimbre, cuya invención se atribuye a los incas.

Una vez cruzado el río, solo vi a mi alrededor casas bajas, agrupadas sin el menor paralelismo;  la pulpería, una tienda de comestibles y licores, de aspecto muy deteriorado y cuyo interior estaba iluminado por una vela pegada a la pared, proyectaba sobre sus lúgubres fachadas una claridad lívida. Temblé de pies a cabeza, sin saber por qué. A la oscuridad ya completa se sumaba un profundo silencio. La aldea parecía desierta. Sin embargo, a medida que avanzábamos, distinguí luz a través de las ventanas con portezuelas. Era poco, pero era algo, y sentí renacer en mí la esperanza. Finalmente, llegamos a una plaza bastante grande, donde vislumbré casas de buena construcción. La pesada masa de una iglesia con sus campanarios cuadrados dominaba sus tejados. Las tiendas, poco iluminadas pero aún abiertas, anunciaban el centro de la localidad, que cuenta con unos dos mil trescientos habitantes. Al pasar cerca de una de esas tiendas, cuyo propietario estaba ocupado recogiendo pilas de platos, ensaladeras y cerámicas de diversas formas esparcidas delante de su puerta, detuve mi montura para pedirle al hombre que me indicara la residencia de un tal señor don Firmin de Vara y Paneorbo, comerciante de abarrotes, para el cual tenía una carta de recomendación. El hombre me señaló al fondo de la plaza una casa con balcón de madera, cuyas ventanas, brillantes de claridad, contrastaban vivamente con la oscuridad de las viviendas vecinas.

“Encontrará a todo el mundo muy alegre”, me dijo. Le di las gracias al vendedor de cerámica, sin pensar en pedirle una explicación por sus palabras. Al llegar a la casa indicada, un ruido de voces y risas llamó mi atención. Mi guía y yo bajamos de nuestros mulos. La puerta nos la abrió un pongo, al que envié a avisar a su amo de mi llegada. Un instante después, la escalera de madera de la vivienda crujía bajo unos pasos apresurados, y un hombre se precipitaba más que venía a mi encuentro. “Soy don Firmin”, me gritó al verme, ”y usted, señor, ¿quién es y qué desea de mí?”. Por la singularidad de la bienvenida, y no menos por el color carmesí del comerciante juzgué que había estado bebiendo; pero como su brusquedad me parecía hasta cierto punto benévola, no me presenté y, sacando de mi cartera una carta de unas pocas líneas que me recomendaba ante él, se la dí con una sonrisa. “Sea bienvenido, me dijo después de leerla, mi casa está a su disposición todo el tiempo que desee quedarse. Soy soltero. Hoy es San Firmin y he reunido para la ocasión a algunos comerciantes de mi entorno y a mujeres de carácter encantador. Nos ayudará a celebrar la fiesta de mi bendito patrón”. Sin esperar a que le diera las gracias, el comerciante me tomó del brazo y me llevó por la escalera.

LAMPA . dibujo de Paul Marcoy

Al llegar al salón, abrió una puerta y me introdujo en una gran sala con pocos muebles, pero iluminada como si fuera de día, donde vi a unas quince personas de ambos sexos sentadas alrededor de una mesa. El mantel manchado, los platos en desorden, las botellas vacías o volcadas indicaban el momento preciso de un festín peruano en el que el hambre de los comensales está completamente saciado, pero su sed apenas comienza a despertarse. Al verme aparecer del brazo del anfitrión, hombres y mujeres prorrumpieron en un hurra colectivo, que los que estaban más lejos, si es que los había, debieron de oír en las afueras de la ciudad; luego, una vez calmado ese arrebato de entusiasmo, todos se apretujaron contra su vecino para hacerme sitio. Me senté entre dos bellezas, ya entradas en años, pero con un escote admirable, que se apresuraron a servirme con esa atención cortés que es privilegio exclusivo del sexo femenino. Mientras una llenaba mi plato con diversos alimentos, la otra me servía generosamente de beber. Mientras me servía doble ración, ya que tenía un hambre de lobo, dejé de responder a las diversas preguntas que me hacían al mismo tiempo personas muy positivas.

Por mi traje polvoriento y desaliñado, y por mis espuelas chilenas que tintineaban, aquellos señores habían deducido que venía de montar a caballo y querían saber de dónde venía, adónde iba, si era comerciante mayorista o simple dependiente de tienda, y qué artículos comerciales llevaba conmigo. Cuando respondí que estaba cruzando América, llevando conmigo solo una carpeta y unos lápices para dibujar las cosas notables que me pudieran ofrecer los tres reinos, estos filisteos se miraron de reojo y se mordieron los labios para no reírse. Vi claramente que no había conseguido el efecto deseado, pero me consolé devorando los bocados. La confesión que acababa de hacer, si bien me había alienado la simpatía de los hombres, había despertado la curiosidad de las mujeres, como comprendí por las miradas singulares que me lanzaban. A esta dulce mitad del género humano le gusta lo misterioso y lo incomprensible; en este sentido, se parece un poco a los niños. Le gusta lo enigmático, le encanta lo complicado, le fascina lo oscuro y lo incomprensible. Bastaba con que las bellezas que me rodeaban no se explicaran cómo un hombre podía atravesar América sin más equipaje que una carpeta de dibujo bajo el brazo para que se interesaran por él de inmediato. Al menos así lo interpreté yo por los brindis que las encantadoras mujeres hicieron por lo que llamaban mi viaje en bata. Respondí con entusiasmo levantando mi copa a la altura del hombro, moviéndola de derecha a izquierda y, según la costumbre del país, saludando, después de desearle cien años de vida, a la persona que me interpelaba de esa manera.

Preparación de El Cardenal
Este intercambio de cortesías con bellezas evidentemente más jóvenes que ellas había disgustado a mis vecinas. Me lo hicieron saber con dos codazos un poco bruscos que me dieron simultáneamente. ¡Las mujeres de cierta edad tienen a veces maneras extrañas! Sin embargo, soporté valientemente su embate, y al verlo, las damas llenaron apresuradamente sus copas para brindar conmigo y contrarrestar, si era posible, la influencia naciente de sus compañeras. A esa rapidez, consideraron conveniente añadir unos bocadillos, pequeños trozos de carne que llevaban a mis labios con el tenedor, pero más a menudo con los dedos. Todo ello entremezclado con miradas y comentarios sarcásticos que me lanzaban de improviso con voz aflautada. Por consideración hacia su sexo, tanto como por respeto a su experiencia en las cosas de este mundo, me guardé mucho de interrumpirlas. En este singular juego, se acaloraron tanto que pronto no supe a cuál escuchar, ya que una elegía precisamente el momento en que yo estaba ocupado respondiendo a la otra para interpelarme. Como estaba bebiendo una copa de vino con mi Cloto, le había dado ese nombre mitológico a la dama de la derecha, al no saber su verdadero nombre, la dama de la izquierda, a la que llamaba mi Láquesis, me dijo al oído: «Amable extranjero, ese último bocado por amor a mí». Me giré tan rápido, tan rápido, que el bocado en cuestión, que luego descubrí que era hígado de ave, me dio en el ojo en lugar de entrar en la boca; y como la que me lo ofrecía lo había espolvoreado previamente con ají, creí que mil agujas me penetraban a la vez en el cristalino. Ante los gritos que di, todos los comensales se levantaron. Todos se preguntaban cuál era la solución a la crisis. Mi vecina, autora de la fechoría, simplemente se volteó con un aire muy tranquilo, mientras yo sufría los tormentos del infierno, terminó por exasperarme. En ese momento comprendí la furia de Othello y de su hijo menor Antony ¡con qué placer habría estrangulado con mis propias manos a esa débil mujer! Sin embargo, la acción cáustica y enrojecedora del ají iba en aumento. Incapaz de permanecer en mi sitio, empecé a correr por la habitación, secándome el ojo enrojecido con la servilleta.

Un mozo trajo agua fresca en la que una mujer, un ángel de la sociedad, batió una clara de huevo y, mojando en ese colirio su pañuelo de batista, lo aplicó sobre mi quemadura a modo de compresa. A cuyo contacto sentí renacer, unas gotas de loción refrescante calmaron la irritación. Al cabo de diez minutos, ya podía abrir el ojo y lanzar una mirada fulminante a mi verdugo femenino. El humor de los comensales, ensombrecido por este incidente, volvió a ser alegre y jovial. Por orden del maestro, los mozos de servicio se llevaron los restos de la comida, retiraron el mantel y colocaron sobre la mesa uno de esos vasos de cristal, del tamaño de un cubo, que Alemania, donde se fabrican, envía al Perú. El anfitrión abrió sucesivamente seis botellas de vino de Burdeos, cuatro de vino de Jerez, dos de ron, edulcoró y perfumó todo con azúcar y nuez moscada, y luego, en esta mezcla incendiaria llamada cardenal, dejó caer una fresa, que se sumergió, desapareció y volvió flotar en la superficie del líquido. Entonces cada comensal, acercando a sí el fenomenal vaso y mojando los labios en la bebida, intentó tragarse la fresa, ya fuera atrapándola bruscamente, ya sea atrayéndola al fondo de su garganta con un sorbido profundo; pero la pequeña fruta, que sabía lo que hacía, giraba sobre sí misma o desaparecía cada vez que una boca ávida se acercaba demasiado. Tras esfuerzos inútiles y la ingestión voluntaria o forzada de copiosos sorbos, el bebedor frustrado pasaba la copa a su vecino, que repetía sin más éxito la misma maniobra. Este bonito pasatiempo, llamado la pesca de la fresa, y cuyo inventor, según se dice, fue un obispo, Melchior de la Nava, que vivió en Cuzco a principios del siglo XVIII, no es más que un verdadero pretexto para beber para los peruanos de la Sierra.

La gente pobre pesca fresas en un gran vaso de chicha, la cerveza local; los ricos hacen una mezcla heterogénea y costosa de licores finos y vinos extranjeros. Los medios, como se ve, pueden diferir, pero el resultado es siempre el mismo. La embriaguez es el puerto al que llegan fatalmente todos estos pescadores de fresas. Cuando pasaba delante de mí el gran vaso, tuve que, de buen o mal grado, mojar mis labios y fingir que seguía la fruta flotante; pero tuve cuidado de mantener los dientes lo suficientemente apretados para que ninguna gota del líquido en el que tantos indígenas habían chapoteado pasara por mi garganta. El entretenimiento local duró hasta el agotamiento total del licor. Entonces, la fresa, que había quedado seca en el fondo del vaso, fue comida por uno de los bebedores. Bajo el efecto de la traicionera bebida, que pronto fermentó en sus cerebros, todos los comensales se levantaron.

Las guitarras hicieron sonar un rasgueo triunfante, las mujeres dieron vueltas a los volantes arrugados de sus vestidos, los hombres desplegaron sus pañuelos. La zamacueca llamó a los bailarines. Una pareja famosa por la agilidad de sus movimientos, y designada por unanimidad por la galería, abrió el baile con uno de esos pasos de carácter que los españoles llaman simplemente troche y moche, pero ante el cual un sargento de policía parisino hastiado del minué de las Courtilles se habría cubierto pudorosamente el rostro con su tricornio. La copa, cuyo tamaño me había horrorizado, acababa de ser sustituida por otra de aguardiente de la que cada uno fue sacando por turnos algunos sonidos. La orgía estaba adquiriendo proporciones babilónicas. Aproveché un momento en el que nadie me miraba para salir por la puerta. En el patio encontré a un mozo de servicio al que agarré amistosamente por el cuello y llevé a un rincón. Escucha, le dije, como tengo que marcharme muy pronto, necesito dormir un poco. Vas a darme una habitación en la que por seguridad me encerrarás y te llevarás la llave. Si por casualidad tu jefe me pregunta, le dirás que me he ido. Toma esta propina y sé discreto, añadí deslizando en su mano una piastra, y si se te ocurriera revelar el lugar de mi retiro, el arriero que me acompaña no dudaría, con cualquier pretexto, en darte una paliza antes de abandonar la casa. El mozo era inteligente y lo entendió perfectamente. “Venga, señor”, me respondió guardándose la piastra en el bolsillo; “hoy es San Fermin y el patrón no pensará en dormir, así que le instalaré en su propia habitación. Si pregunta por ella, le diré que se ha perdido la llave”.

Un momento después, me tumbé voluptuosamente entre dos sábanas blancas que el mozo acababa de sustituir por las de su amo, una atención que le agradecí. El digno sirviente se marchó pronto retirando la llave de la cerradura, y yo me quedé sumido en mis reflexiones. Al principio me pareció extraño ocupar la habitación y la cama de un hombre al que al atardecer aún no conocía y ,sobre todo, sin que él lo sospechara. Pero ese escrúpulo, suponiendo que lo fuera, se desvaneció rápidamente. Empecé a filosofar sobre el tema y, mientras admiraba los caminos secretos por los que la Providencia da alimento a los pajaritos y descanso a los viajeros, dejé caer la cabeza sobre la almohada donde don Firmin de Vara y Pancorbo había descansado tantas veces la suya. Al cabo de cinco minutos, a pesar de los rugidos de la tormenta humana que se desataba a pocos pasos, yo me sumí en un sueño profundo.

Al día siguiente de San Fermin
Al día siguiente, todavía dormía cuando mi carcelero oficioso vino a abrir mi puerta. “Sus mulas están ensilladas”, me dijo, “el arriero le espera en la calle”. De un salto me puse en pie. Mientras me vestía, le pregunté al mozo si había habido tormenta durante la noche: “Lo verá usted al salir” me respondió. Cuando terminé de arreglarme, me dispuse a reunirme con mi guía. Al pasar por delante de la sala donde se habían celebrado el banquete y el baile de San Firmin, el mozo que me precedía abrió la puerta. ”Mire”, me dijo. Asomé la cabeza por la rendija. Una imagen desoladora se presentó ante mis ojos. Todos los comensales del día anterior, tan alegres, tan ruidosos, tan llenos de vida y salud, yacían en el suelo, amontonados unos sobre otros. Las mujeres tenían la tez verde, los hombres la cara morada. Algunas bocas abiertas mostraban los dientes. Sillas rotas, guitarras sin cuerdas, odres vacíos, aquí y allá ropa y artículos de aseo para ambos sexos, aquí una trenza de pelo postizo, allá un sombrero aplastado, formaban los accesorios de este cuadro. Un rayo de sol que entraba por la ventana iluminaba, sin reanimar esos cuerpos helados y entumecidos por la embriaguez. ¡Oh, horror, horror, horror, exclamé como Macbeth, cerrando la puerta y bajando a toda prisa los escalones de la escalera. Ñor Medina me esperaba en el umbral. El mozo que me había seguido me sujetó el estribo para que me subiera a la silla. Mis respetos a su amo cuando se despierte, le dije a aquel honrado muchacho. “Señor, lo haré sin falta” me respondió riendo.

Al pasar por las últimas casas de Lampa, en la parte norte, recordé que los acontecimientos de la velada me habían hecho descuidar el anotar en mi cuaderno algunos detalles relativos a la provincia de Lampa, su comercio, su industria y el carácter de sus habitantes. Rellené inmediatamente esa laguna, no tanto por amor a las estadísticas y para cumplir con las sociedades científicas, sino para quitar a los viajeros presentes y futuros, patrocinados por estas últimas, cualquier pretexto para deslumbrar al público con una pomposa exhibición de documentos ciertos, información oficial y cifras exactas. La provincia de Lampa, enclavada entre las de Arequipa, Chucuyto, Puno, Azangaro, Canas y Canchis, ocupa una superficie de aproximadamente mil trescientas veinte leguas cuadradas. En esta extensión, completamente desprovista de árboles y arbustos, pero accidentada por colinas y valles, barrancos y lodazales, y surcada por tres torrentes-ríos, hay una ciudad capital, Lampa, a la que damos la espalda, cuarenta y tres aldeas, léase caseríos de la más triste especie, y ciento ocho pascanas o apriscos. La población de la provincia es de aproximadamente cincuenta y siete mil habitantes y el número de ovejas asciende a cuatrocientas mil. Gracias a los vastos desiertos cubiertos de musgo y jarava, entrecortados por lagunas de aguas estancadas, de una a tres leguas de extensión, que caracterizan en general a las provincias del Collao y en particular a la de Lampa, las razas ovina, bovina y camélida crecen y se multiplican maravillosamente, sin que el arte del ganadero tenga nada que ver. La mantequilla en vejigas, el queso en ruedas, el cordero ahumado (sessina), la carne de vaca y de llama cortada en tiras (charqui), la patata gelificada (chuño), de la que hay tres variedades, la tunta, la moraya y el masco, constituyen la rama más importante del comercio de Lampa con las provincias vecinas. La esquila anual de ovejas y alpacas, cuya lana es comprada in situ por dos o tres especuladores de Arequipa, que la envían a Europa. <.>