domingo, 19 de mayo de 2024

NOTAS SOBRE LA LENGUA AIMARA

¿POR QUE ES UN 

IDIOMA COMPLEJO?

Sofia Salazar

El idioma aymara es una lengua polisintética y aglutinante, con una tendencia sufijadora. Es compleja y regular a la vez, ya que sus palabras complejas equivalen a oraciones del español.

Por ejemplo, "Aruskipasipxañanakasakipunirakispawa" significa "Ojalá haya siempre diálogo entre nosotros".

Algunas características del aymara son:

- La existencia de cuatro personas gramaticales

- La existencia de evidencialidad, que obliga a marcar en una oración declarativa si el hablante conoce el hecho por conocimiento directo personal o conocimiento indirecto

- El uso de las vocales: una palabra nunca muestra dos vocales juntas

- El núcleo o sujeto siempre está al final, similar al inglés y opuesto al español.

El aymara no es un solo idioma sino una familia de lenguas. Es comparable al término "lenguas romances" de las cuales el español es parte, como también lo son el francés y el portugués, por ejemplo.

El aymara es hablado por cerca de un millón y medio de individuos en Perú, Bolivia y Chile.

En el altiplano, la población por sobre los 40 años es bilingüe, por debajo de esa edad, la mayoría de los aymara hablan solo español. <>

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COMENTOS

Sebastian Ah Pe: El ARU es una familia de lenguas, en la cual se incluye el aymara (las otras dos son el jaq'aru y el cauqui).

Jaris Fer El Aimara nació en la sierra de Lima, concretamente por Huarochiri, de allí se desplazó por el centro y sur.

    Arusqipañani


CULTURICIDIO CLASISTA EN EL PERU

LA AGONÍA DEL ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN


“Si los archivos son tecnologías que utilizan los Estados para gobernar a las poblaciones, también es cierto que los archivos pueden servir para resistir al Estado cuando éste abusa del poder”. 

por Paulo Drinot

LA REPÚBLICA, 18 de mayo, 2024

S

e suele atribuir la frase “cuando oigo la palabra cultura, saco mi pistola” a Goebbels, el jefe de propaganda de Hitler. Para los Nazis, se entiende, la cultura era peligrosa. Mejor eliminarla.

En el Perú, nuestros Goebbels criollos aparecen de cuando en cuando, cerrando muestras en el LUM, criticando películas que no han visto, terruqueando a la artista X o al escritor Y.

Pero, por lo general, en nuestro país, la cultura sufre no tanto de hostigamiento, de culturicidio, sino de indiferencia.

Que no se me malinterprete. Tenemos cultura de sobra, además de nuestro rico pasado y nuestra rica comida, tenemos arte, música, teatro, cine, literatura, poesía, etc. La turista que come un ceviche se queda maravillada. La que lee a Vallejo ve su vida transformada.

Pero a la cultura en el Perú, por lo general, no le va bien. Luce abandonada, olvidada, como una media solitaria al fondo de un cajón.

Cualquier peruano que ha visitado el Museo de Antropología en la Ciudad de México sale encandilado, pero también preguntándose: ¿por qué no tenemos algo así en el Perú?

En el Perú solemos celebrar la cultura para sacar pecho o para aliviar nuestras inseguridades. No hay mejor ejemplo que el pisco, un trago mediante el cual pareciera que seguimos peleando la Guerra del Pacífico.

Sin embargo, nuestra relación con la cultura es pobre. Es instrumental. La cultura, creemos, debe servir para algo: el turismo, traer divisas, sentirnos orgullosos de nosotros mismos o menos inferiores que otros.

El caso del Archivo General de la Nación es quizás uno de los mejores ejemplos de la indiferencia frente a la cultura. Muchos ya han comentado sobre la situación que atraviesa.

Empecé a investigar en el AGN hace 30 años. Siempre me pareció irónico que la documentación del AGN está en el sótano del Palacio de (in)Justicia. Bajo tierra, literal y figurativamente enterrada, con la justicia sentada encima. Como un calabozo de la historia.

Los problemas que enfrenta el AGN no son de hoy. Las averías en las cañerías llenas de la caca de los jueces y abogados y las ratas alimentadas con una dieta de protocolos notariales del siglo XVII no aparecieron ayer.

Las archiveras y los archiveros hacen lo que pueden, con un presupuesto bajo, para salvaguardar la documentación y asistir a los investigadores y al público en general. Hacen inventarios de documentos, los preservan, los catalogan, los digitalizan, organizan muestras para el público, sacan una revista de investigación.

Pero la situación no es sostenible. No es solo que el sótano es una bomba de tiempo. El punto es que el archivo no puede cumplir sus funciones en ese local. No puede ofrecer los servicios que debe ofrecer, no puede crecer e incorporar documentación nueva, no puede desarrollar nuevos servicios que lo adecuen al siglo XXI (o al XX, para empezar).

Varios colegas historiadores ya han comentado y criticado el plan de traslado que ha preparado el jefe del AGN. Comparto esas críticas. El plan me preocupa. Mudar el archivo a un depósito en el Callao para después mudarlo a un edificio que debería haberse construido hace años y que quizás nunca se construya no es un gran plan. Pero la alternativa, dejar el archivo donde está, tampoco es una buena idea.

Entre Escila y Caribdis. Entre Guatemala y Guatepeor. Así estamos.

No se trata de negar las responsabilidades y culpabilidades de la situación. Una retahíla de ministros y ministras de cultura ineptos y sin proyectos para el AGN adecuados. Un MEF desinteresado que no suelta la plata. Un Poder Judicial que desahucia al AGN, como un prepotente propietario botando a la calle a su inquilino.

Pero la situación revela algo más profundo sobre nuestra relación con la cultura en el Perú. Claro, sin duda, debemos ‘invertir’ en cultura y dejar de decir estupideces como que los que quieran hacer películas sobre el conflicto armado interno que las hagan con su plata y no la del Estado. Necesitamos un Estado que valore la cultura y que la proteja de los filisteos que pululan en los gobiernos de turno y en los medios.

Pero, más allá de invertir,debemos empezar a pensar en la cultura de otras maneras, valorarla no por lo que puede hacer (atraer turistas, abrir restaurantes, ganarnos aplausos en el exterior, etc.),sino por lo que nos puede ayudar a entender sobre nosotros mismos. Y el rol del AGN en esta revalorización no es menor. Cualquiera que ha trabajado en el AGN entiende que lo que cobija no son sólo documentos, sino el ADN del Perú.

LOs archivos, nos dicen autores como Michel Foucault, son instrumentos de poder. Expresan y revelan el poder del Estado en particular, son “lo que se puede decir”, según Foucault. Como nos recuerda el intelectual haitiano Michel Rolph-Trouillot, los archivos “silencian el pasado”, excluyendo ciertos aspectos de la historia a través de lo que se considera apto para ser archivado.

Pero si los archivos son tecnologías que utilizan los Estados para gobernar a las poblaciones, también es cierto que los archivos pueden servir para resistir al Estado cuando éste abusa del poder. Sin los ‘Archivos del Terror’ en Paraguay o el ‘Archivo Histórico de la Policía Nacional’ en Guatemala, no se podría haber empezado procesos de justicia tras las dictaduras en esos países.

De ahí la tentación de los poderosos de promover procesos de ‘archivicidio’, de destrucción de archivos. Pero en el Perú, estamos viendo un AGN que está agonizando por negligencia, por indiferencia hacia la cultura, y por la mediocridad de nuestros políticos. Es, a fin de cuentas, una situación que expresa bien el país tal como se nos presenta hoy. <> 

sábado, 18 de mayo de 2024

CONOCIENDO LA CIUDAD DE PUNO

 EL CERRO AZOGUINI

Augusto Dreyer Costa

E

n nuestros días, prácticamente rodeado por la ciudad de Puno, se alza un cerro rocoso y empinado, como el vigilante pétreo de la ciudad del lago. Tiene una altitud de 4,713 m, tan solo 96 metros más bajo que el Mont Blanc, el pico más alto de Europa. Desde su cima se puede contemplar la majestuosidad y belleza del Lago Titicaca, también la ciudad y la bahía de Puno, las penínsulas de Capachica y Chucuito, las islas de Taquile y Amantani y, al fondo, los preciosos nevados de la Cordillera Real boliviana entre los cuales destaca el imponente Illampu.

El nombre original del cerro, seguramente quechua o aymara ha caído en el olvido, hoy se le conoce como cerro Azoguini. Cuando los codiciosos españoles llegaron al Perú hambrientos de oro y plata, ansiosos de amasar grandes fortunas mediante la cruel y brutal explotación de los trabajadores indígenas. Al explorar la zona de Puno, algún minero español del cual desconocemos su nombre descubrió que el cerro guardián de Puno escondía en sus entrañas vetas del muy cotizado y valioso azogue (mercurio) y desde esa época al cerro se le conoce con el nombre de Azoguine.

Semana Santa
El azogue o mercurio es un metal pesado, de color plateado brillante, líquido a temperatura ambiente. Por encima de los 40°C, el mercurio se evapora hasta convertirse en un vapor tóxico invisible e inodoro. Sumamente dañino para los organismos tanto de seres humanos como animales si no se toman las medidas adecuadas durante su manipulación. El azogue se usaba, y desgraciadamente todavía se sigue usando sobre todo en la minería ilegal, para mediante el proceso de amalgamación separar y extraer el oro y la plata de las rocas, arena y otros materiales en las que se encuentran esos metales preciosos. Debido a la dependencia del azogue, la producción de este tóxico metal llegó a ser fundamental para la expansión de la producción de plata en la época colonial. Siendo en esa época la mina de Santa Bárbara de Huancavelica la más importante de todos los virreinatos españoles de América y en la cuál murieron cientos de miles de indígenas forzados a trabajar en un sistema de casi esclavitud en esa tristemente célebre mina.

Felizmente las vetas del cerro Azoguini no resultaron ser lo suficientemente ricas como se pensaba y pronto fueron abandonadas por los ambiciosos mineros españoles.Y hay que agradecer a esa circunstancia ya que de otra forma Puno se hubiera convertido en un horrible asiento minero, como lo es La Oroya en el centro del País, y el extraordinario entorno natural de la zona y de la bahía de Puno estaría completamente contaminados y devastado.En el año de 1562​, se funda en lo que es hoy el parque Manuel Pino la Parroquia San Juan Bautista de Puno en cumplimiento de la ordenanza dada por el Arzobispado de la Paz del cual dependía la diócesis de Puno. La parroquia estuvo destinada a la evangelización de los pueblos indígenas originarios quechua, aymara y uru, que habitaban las riberas del lago Titicaca en aquellos tiempos. Es probable que en ese mismo año las autoridades eclesiásticas establecieran el cerro Azoguini como el calvario de la zona. Desde esa época –por más de cuatrocientos años– cada Viernes Santo los fieles puneños sacan en procesión a la imagen del Señor de la Caída para recorrer por un sendero empinado y pedregoso las 12 estaciones de la pasión de Cristo hasta llegar a la cima del Azoguini donde se alza un gran cruz de hierro. En una muestra más del sincretismo entre los ritos católicos y las creencias ancestrales andinas, en la cumbre del Apu/Calvario los miles de devotos que siguieron la procesión encienden velas, recogen hierbas medicinales, construyen casas en miniatura con las piedras y paja del cerro, depositan flores y ofrendas pidiendo protección y prosperidad en el futuro. Muchos de los devotos pasan la noche en la cumbre del Azoguini esperando el amanecer del Sábado Santo.


En mis tiempos de estudiante, en la década de 1960, muchos chicos y jóvenes puneños en nuestros días libres rastreabamos las faldas del Azoguini en búsqueda de las plateadas bolitas de azogue que afloraban de la tierra y rocas del cerro. Llevábamos botellitas de vidrio o pequeñas latas de metal para guardar en ellas nuestros hallazgos. Algunos tenían más suerte que otros y juntaban unos buenos gramos del peligroso metal. Recuerdo haber llevado varias veces a casa mis pequeños tesoros y jugar con las fascinantes bolitas sin saber lo venenosas y tóxicas que eran. Sin tampoco entender porqué desaparecían misteriosamente al cabo de unos días.

Copenhagen, abril 2024.

viernes, 17 de mayo de 2024

MOSTRARIO DE MUSICA Y DANZAS EN LA FESTIVIDAD CANDELARIA

 






NUEVO LIBRO DE OMAR ARAMAYO

 CHURATA

José Luis Velásquez Garambel

Envidio la vitalidad de Omar Aramayo y cómo no hacerlo, apenas uno se recupera del lenguaje mágico y de la arquitectura estructural de Los Túpac Amaru cuando aparece con un ensayo sobre Churata.

978 páginas en un formato de 27x24, en papel mate, cosido francés, tapa dura y con el detalle de una caja, son el paratexto que muchos escritores quisieran; sin embargo, Churata y me refiero al ensayo de Aramayo, lo merece y de seguro despertará envidias no por el paratexto sino por la lucidez abrumadora y por el lenguaje poético con el que aborda cada capítulo de El Pez de Oro y los otros escritos sobre Gamaliel.

Khusillo endiablado del lenguaje que ha saboreado una exquisita lagua de letras, ha imaginado una verdadera meta crítica del lenguaje enmarañado del mismo Churata.

Con este libro reafirma las palabras de José Tamayo Herrera: "Omar Aramayo es el crítico más cercano y sólido sobre Churata" y despeja el mito sobre la inexistencia de su tesis iniciadora de los estudios churatianos.

El libro es una enciclopedia cultural, ideológica y simbólica de la literatura andina, necesaria lectura para un público que desea introducirse en el mundo quechua y aimara, que desea "saber" sobre la vida cultural en el periodo del indigenismo y sobre las nuevas indigeneidades.

En hora buena...



HILDEBRANDT CUENTA SUS EXPERIENCIAS

 EL LIBRO QUE NO FUE

César Hildebrandt

HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 686 17MAY24

H

asta hace unos días, había decidido publicar “Biografías falaces”. El libro recogía algunos de esos textos que muchos festejaron y otros tantos odiaron hasta la última gota de su bilis.

Me sucedió algo, sin embargo, que me hizo cambiar de opinión. Al releerlos de pasada, sentí que el per­sonaje que los había escrito había desaparecido y que el tono mismo de esas diatribas en clave de humor ya no me pertenecía.

Sí, en efecto: ahora estoy más furioso que nunca -feliz­mente- y creo que la comedia es lo que menos me llama. Dice mucho de nuestra situación que alguien que siempre le ha hecho guiños a la ironía y ha tenido arrumacos indecentes con el sarcasmo, sienta ahora que no es tiempo para la sonrisa sino para el grito y la protesta.

Pienso, en resumen, que lle­nar de fantasía estrafalaria los prontuarios de bichos y bichas es casi hacerles un favor. Es como contar entre ligerezas y carcajeo forzado la historia de un crimen. Presiento que la Magdalena no está para tafetanes y que simu­lar o pretender una risa en esta tragedia que somos tiene algo de irresponsable.

No sé quiénes pueden com­partir mis puntos de vista, pero la verdad es que cada día me im­porta menos ser parte de esta minoría en extinción en la que me siento a mis anchas. Pues bien, tengo un anuncio que darles, una vieja primicia que ofrecerles: estamos en el abis­mo, en la Fosa de las Marianas del fracaso. ¿Y saben qué? Nada me asquea más en estos días que leer a quienes nos recomiendan calma y resignación. Esos son los podridos que Basadre detestaba, los que nos vendieron una paciencia que ya dura 200 años.

El Perú ha conocido muchas crisis, es cierto, y nadie sabe qué puede venir si cae este gobierno hediondo, también es cierto, pero es imposible ignorar que el país sumergible en el que vivimos ha tocado fondo. Ni siquiera en el largo episo­dio del fujimorismo el Perú fue de modo tan desfachatado el país-lumpen que es hoy. Recordemos: en esa época de au­sencia de aire limpio y de consagración del vale todo, había una oposición política que peleaba por espacios y narrativas, una prensa heroica que disputaba lectorías, socialistas liberales que se jugaban enteros en la lid. Lo que sorprende de estos días es la virtual unanimidad de la desdicha: el Apra aparece encamada con el keikismo, la derecha es madriguera del fascismo iletrado, la izquierda está a la diestra de algún dios destituido, el centro fue devorado por la polarización, la gran prensa y la tele barragana se han suscrito al miedo. Nos gobiernan delincuentes protegidos por otros delincuentes y entre ambos preparan el 2026 como emboscada electoral.

Frente a eso, no me nace publicar un libro como el que iba a ser, gracias a la generosidad de Random House, “Biografías falaces”. Para esa edición, abortada por mi cuenta, había escrito unas cuantas palabras que quizá sea bueno reproducir aquí:

“Inventé estos textos de extramuros para no volver­me loco. Ellos me sirvieron de desahogo atrabiliario en aquellos años en los que el Perú parecía amar el panta­no y agradecer la mugre. Estos textos fueron la justicia a mano armada, la única revancha que podíamos darnos los que sen­tíamos que habíamos perdido el futuro. Nos hicimos sicarios de buena fe y salimos, caricatura en ristre, al exterminio de quie­nes nos habían matado el país y se jactaban de ello. Lo hicimos sin ninguna aspiración litera­ria y sabiendo que lo nuestro sería pelea callejera y que las ferocidades serían la respuesta.

La pregunta que me roe a estas alturas es muy sen­cilla: ¿esas golondrinas no son las mismas que hoy nos sobrevuelan?

Y la respuesta es sí. De modo que la venganza ha sido inútil. Los personajes falazmente retratados en este álbum de figuritas sólo han cambiado de percha y apellido y la política peruana sigue siendo una novela policial interminable.


Después del fujimorismo, que inspiró el veneno de estas páginas, vino el fujimorismo y con ello el Perú demostró que apostaba enérgi­camente por su disolución mo­ral. De modo que los personajes que aquí aparecen insinuados han demostrado su apego a la inmortalidad y están reen­carnados en esta actualidad del Castillo interrumpido y la Boluarte estirada. El aspirante a senador japonés ha logrado una hazaña irrepetible: que el país que destruyó institucio­nalmente ame su obra, reinci­da en sus crímenes, repita sus coartadas. En él guion perverso de nuestra historia, el monstruo compuesto por el doctor Frankenstein ama a su creador.

Son nuevas caras y otros deneíes pero es la misma vaina: el país es un botín, la política es el arte del disimulo, el pueblo equivale a los aplausos graba­dos de algún plato. Son otros dejos y nuevas procacida­des, pero el mensaje es el de siempre: estamos conde­nados a la fragmentación y al deterioro. Quisimos ser una república pero nos quedamos en el zaguán.

De modo que estos chuscos arrestos de la ira ni siquie­ra pertenecen al pasado. Los releo con la esperanza de que parezcan viejos y reflejos de una etapa superada y me doy cuenta de que los vicios que retratan y el cinismo al que aluden están aquí entre nosotros, más invictos que nunca. La película se ha detenido. El fotograma es el mismo. Del proyector salen neblinas. La gente sigue mirando la misma imagen congelada. Es la versión falaz del orden y del progreso”. <>

miércoles, 15 de mayo de 2024

COSTUMBRES DE MI TIERRA

 CREENCIAS MAGICO RELIGIOSAS

MAS DIFUNDIDAS EN EL ALTIPLANO PUNEÑO

Tomado de EL ALFERADO N° 53 noviembre 2017 

ANCHANCHO, MUKI O CHINCHILLICO.

Según la creencia, es un duende investido de poder, que hace aparecer o desaparecer las vetas de oro, está atento a las obsesiones, resentimientos, ambiciones y frustraciones de los mine­ros. Le gusta los obsequios coca alcohol, suele conceder favores, establecer pactos, sellar alianzas, llegar a acuerdos a plazo fijo, que cobra puntual e inexorablemente, al tiempo que demuestra simpatía hacia unos, genera castigo y escarmiento a otros. Por eso los mineros le hacen ofrendas y lo veneran, es el dios de las minas.

EL ESPIRITU DE LA PACHAMAMA.

Pachamama es la Madre Cósmica, la Gran Madre Tierra, el Universo en su totalidad, es la tierra y el tiempo, ella es todo, es la madre de los cerros y los hombres; la que produce los frutos y multiplica el ganado, pudiendo conjurar heladas y plagas y dar suerte en la caza. Toda la naturaleza es el templo de la Pachamama, pero las apachetas o wacas (montículos artificiales de pie­dras) son sus centros de culto, en sus rituales el primer trago, se arroja al suelo, en señal de respeto y de homenaje.

El poder de la Pachamama es tan diverso que de la misma forma como nos puede enfermar nos puede curar. Es tan sabia y buena que nos enseño qué planta es guardiana, qué hoja sana frotándola con otra, comiéndolas, bebiéndolas en infusiones. Dicen que así como está nuestra relación con las plantas está con el cosmos. Su fiesta es el Io de agosto.

LA COCA Y LAS ARTES ADIVINATORIAS

En el mundo andina la coca es sagrada porque además de sus benéfica para la salud, se la usa en todos los rituales, porque son mediadores con las deidades, además invitar coca es la apertura al dialogo entre los habitantes andinos, algo mas a través de ella los yatiris escudriñan el futuro el presente y el pasado, sus usos y costumbres en el Ande son preservados de generación en generación.

EL AJAYO.

El ajayo el espíritu, es comprendido en el mundo andino como la fuerza que contiene a los sentimientos y la razón, también es entendido como el centro de un ser que siente y piensa; es la energía cósmica que genera y otorga el movimiento de la vida, la consolidación de esa energía depende fundamentalmente de la armonía que se logra con el universo, respetando a los demás seres y la vida que nos rodea.

El ajayo se puede comparar con el aura o chakra, y los seres que no logran obtener armonía y que no respetan la vida ni a los demás, "poco a poco van perdiendo la energía vital, es decir su propio aja- yo".La 'psicología andina' transmite como conoci­miento básico añathuyasktaw, amuyasitukawjaqixa- ta, que significa 'cuando te encuentres contigo mismo, piensa en ser mejor persona'.

En definitiva, el ajayo es espíritu, alma, aura, energía, vibración, ánima.

EL PAYE.

El llamado del lago. El Paye es un término desconocido pero asociado a hechos que son difícil­mente entendidos, este suceso ocurre en Puno, luego de fiestas e ingesta de bebidas los jóvenes solteros, se dirigen al lago al momento de retirarse de la fiesta, es como si alguien lo llamase e ingresan al lago sin temor a morir, ante este hecho el común de las personas en Puno comentan se lo ha llevado "el paye" nadie aun ha podido explicar con exactitud este suceso, nosotros creemos que son los arcanos del lago sagrado, los que influyen en el subconsciente y los lleva sobre todo a personas varones y solteros.

KHARISIRI.

La etnografía se ha ocupado de persona­jes parejos en el mundo hispano; conocidos son los "sacamantecas" españoles que han dado lugar a la composición de modernas leyendas urbanas, en el Altiplano el Kharisiri parece un modelo hispano importado o no. Lo cierto es que los kharisiris ayma­rás provocan sueño a sus víctimas y ellos ven general­mente un perro negro, al despertar sienten un ligero dolor que se incrementa hasta incluso hasta morir, dicen que el kharisiri saca cebo para comercializarlo (se conoce gente que se enriqueció de rápidamente y fue visto en actos extra normales) también hay quien lo asocia al pago demoniaco.


SERENADO DE INSTRUMENTOS.

La música y las danzas en el Altiplano, esta asociado a ritos propios de agricultores y pastores, quienes realizan rituales de agradecimiento a la Pachamama, en ese entendi­do dicen que el espíritu de la música provendría del manqa pacha o de dentro de la tierra, y una de sus principales puertas seria los ojos de agua que existen. Los andinos sabían que la exquisitez en sonido de los instrumentos, se daba con el encuentro de estos con entidades sobrenaturales (hadas o sirenas) que existían en ojos de agua, y por eso los dejaban toda la noche para recogerlos al amanecer y tocar como los dioses. <>

PARA LA HISTORIA DE PUNO

 JULIACA EN 1689

Publicado por Centro de Estudios Rurales Andinos “Bartolomé de las Casas” en CUZCO 1689, págs. 74 a 76, que reproducimos literalmente

A fines del siglo XVII, el obispo del Cusco "Ilustrísimo, Señor, Doctor don Manuel de Mollinedo y Angulo", el 6 de julio de 1689 ordenó a los párrocos de su diócesis que "redactasen sendas relaciones sobre sus respectivos curatos, a fin de satisfacer los requisitos de información de la corona, reiterados por el virrey de Lima".

En ese momento histórico, después de 21 años de conformada la urbe de Puno, la Audiencia del Cusco, -en cuyo ámbito territorial ejercía sus competencias eclesiales el obispo en mención- comprendía las provincias del norte del actual departamento de Puno, principalmente Carabaya, Lampa y Azángaro.

Las demás -del centro y sur puneño como Huancané, Puno, Chucuito- pertenecían al obispado de La Paz integrante de la Audiencia de Charcas, conocida como "el Alto Perú", por tanto, no están consideradas en el volumen que contiene 137 informes de los párrocos recogidos en un voluminoso documento.

Se anota en el volumen que Magnus Murder obtuvo en microfilm del Archivo General de Indias, que luego fue cedido en copia a Horacio Villanueva Urteaga el que, de consuno con Félix Denegrí Luna y Jhon H. Rowe, prepararon la transcripción que aparece en el libro CUZCO 1689, DOCUMENTOS, publicado por el Centro de Estudios Rurales Andinos "Bartolomé de las Casas" en octubre de 1982.

Para conocimiento y uso de nuestros amigos estudiosos del Puno antiguo y que tal vez no conozcan esta obra, publicaremos en nuestro blog punoculturavdesarrollo.bloqspot.com, informes emitidos sobre los curatos de localidades puneñas, en las que se describe la realidad social, económica, geográfica, religiosa, etc. de esa época. (GVC)

 

Relación del Pu.o[1] de Juliaca en la Prov.a[2] de Cavana y Cavanilla, que por mandado del lllmo. Señor Dor. Don Manuel de Mollinedo y Angulo mi señor, del Consejo de su Mag.d y su obispo del Cuzco; hago yo el Br. Gabriel de Peralta cura en ìnter de este dho Pu.o y Doctrina.—

Es Pueblo solo, dista de Lampa seis leguas; del de Cava­nilla, seis leguas; del de Hatuncolia cinco leguas; del de Caracoto dos le­guas, del de Pusi cinco leguas; del de Caminaca cinco leguas, del de Calapuja quatro leguas de suerte que esta en medio y le rodean dhos Pueblos.

Ai en esta jurisdicion una sola hasienda, o estancia de es­pañoles llamada Yocara. que es de Diego de Mestas vecino de este Pu.o. Tiene este Pu.o diez vecinos españoles que con sus mugeres e hijos son quarenta personas por todas.—

En quanto a los Indios se compone este Pu.o de siete parcialidades, que llaman Aillos.—

El Primero que es el Aillo Collana tiene siete Indios tri­butarios con sus mugeres, y cinco Indias viudas que también pagan tribu­to, los hijos de estos son veintitrés de diez años para abajo, ai diez y nue­ve yndios y indias viejas que de su naturaleza están reservados de tributos y servicio personal, con que por todos chicos y grandes son sesenta y una las Personas que ai en este Aillo. -

El segundo es el Aillo Esquen tiene nueve Indios tributa­rios con sus mugeres, y nueve yndias viudas que también pagan tributo, los hijos de estos son treinta y dos, chicos y grandes y de pecho, ai nueve yndios y Indias viejas reservadas de todo, y hacen por todos chicos y grandes sesenta y ocho personas las q’ ai en este Aillo.—

El tercero que es el Aillo Cbella [sic] tiene nueve yndios tribu­tarios con sus mugeres, cinco yndias viudas que también pagan tributo, los hijos de estos (f. 14 v.) son treinta chicos y grandes y de pecho, ai trece yndios viejos y indias viejas reservadas de todo, y son por todos chi­cos y grandes sesenta y seis las personas que ai en este Aillo.—

El quarto que es el Aillo Escure tiene nueve yndios tribu­tarios con sus mugeres, y quince yndias viudas que pagan tributo, los hi­jos de estos son cinquenta y uno chicos y grandes, ai tres yndios viejos reservados y son por todos chicos y grandes ochenta y siete las personas que ai en este Aillo.—

Templo de Santa Catalina 1926
El quinto que es el Aillo Onocolla tiene diez y nueve yn­dios tributarios con sus mugeres y veinte y cinco viudas que pagan tribu­to, los hijos de estos son cinquenta y siete chicos y grandes, ai trece yn­dios y indias viejas reservadas de todo, y son por todos chicos y grandes ciento y treinta y tres las personas q’ ai en este Aillo.—

El sexto que es el Aillo Piquina tiene doce yndios tributa­rios con sus mugeres. Cinco viudas q’ también pagan tributo los hijos de estos son treinta y siete chicos y grandes.

El séptimo q’ es el Aillo Valsero tiene nueve yndios tribu­tarios con sus mugeres, dos viudas q’ pagan tributo, los hijos de estos son treinta chicos y grandes, ai nueve yndios viejos y viejas reservadas, son por todas las personas q’ ai en este Aillo sesenta.

Los forasteros, que ubo, que eran muchos, con la nueva numeración, que por orden del exmo. Señor Duque de la Palata Virrey que fue de estos Rey nos, se hizo, y aver mandado por ella fuesen a la mi­ta de Potosí, se an ausentado y retirado de calidad, que no se save de ellos ni donde an ido a parar, quedando de estos solamente aquellos que están imposibilitados de haser lo mismo q' son ochenta yndios e indias con treinta y quatro hijos chicos y grandes, que por todos hacen ciento y catorce, y en suma todos los españoles, Indios naturales del Pu.o y foras­teros, con chicos y grandes son seiscientas (í. 15) y noventa y cinco las Personas que ai en esta Doct.a[3],

Tiene esta Iglesia de renta tresientos y cinquenta pesos de quatro mil obejas de Castilla, q’ los Curas antecessores y los vecinos assi españoles como yndios deste Pu.o juntaron entre si y dieron de limosna a dha Iglesia, para su adorno, ornamentos, cera, y lo demas que toca al culto Div.o [4] en que se distribuien, y algunos años aun no alcansan.

Ai en esta Iglesia una cofradía del Ss.mo Sacramento que tiene de renta trecientos y veintisinco pesos, de tres mil y quinientas obe­jas de Castilla, que assi mismo las dieron los curas antecesores y vecinos Españoles y Indios deste Pu.o y fundaron dha cofradía.— Distribuíese esta renta en azeite para la lampara, y en cera el día de Corpus y su octa­vario, en que esta descubierto el Señor todo el dia, y todos los jueves del año. en rpie se dice misa, y en las renovaciones q’ se hacen el primer Do­mingo del mes, y en veintiquatro velas que se dan el día que fallece algún cofrade para acompañar su cuerpo, y assi mismo el dia de sus honrras, y cavo de año, que subiendo algo del precio la cera, no alcansa para lo referido.—

Tendrá de ovenciones[5] este Curato al año según el tanteo que tengo hecho, quinientos pesos poco mas o menos

Tiene de Sínodo[6] el Cura ochocientos y cinquenta y nue­ve pesos en cada un año, los quales se dan de mil y seiscientos pesos de tributos Reales que enteran a su Mag.d en este Pu.o cada año los Indios tributarios arriba referidos.

El cura no tiene aiudante porque no le necessita, y tambien porque no le puede mantener, su no es la quaresma, por razón de concurrir mucha gente de los Pueblos vecinos a confesarse.

Sirvo este curato por titulo; nombramiento que hizo en mi el Iltmo[7] Señor Dor. D. Manuel de Mollinedo y Angulo mi señor del Consejo (f. 15 v) de su Mag.d y su obispo del Cuzco; de cura en Inter por aver promovido al Propietario, por cura Rector de la Cathedral de la ciudad del Cuzco.- No te ofrecen otras noticias dignas de la de su Mag.d que Dios guarde para el aumento de la fe catholica, Religión Christiana y alivio de sus vasallos.

Juliaca y agosto ventidos de mil seiscientos, y ochenta y nueve años.-—

Br. Gabriel de Peralta

(rubrica)



[1] Pu.o = pueblo

[2] Prov.a  =  provincia

[3] Doct.a  = doctrina

[4] Div.o   = divino

[5] Obvenciones  =  Utilidadfija o eventualademás del sueldo que se disfruta

[6] Sínodo = el informante so toma en sentido de conjunto de totalizacion

[7] Iltmo = ilustrisimo

martes, 14 de mayo de 2024

POETAS PERUANOS

 LEGADO REVOLUCIONARIO DE JAVIER HERAUD

Escribe: Milciades Ruiz, mayo 13/2024

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l 15 de mayo de 1963, ocurrió el épico suceso de nuestra historia en que, el laureado “Poeta joven del Perú”, Javier Heraud Pérez, fue abatido en su otro yo, “El Río”, en la selva de Madre de Dios, cuando cumplía misión revolucionaria, en nuestra ilusión patriótica de hacer justicia social, ante el padecimiento de los pobres de nuestro país.

La década de 1960, fue de gran fervor revolucionario. El ejército rebelde de Cuba había derrotado por la vía de las armas a la dictadura militar de Fulgencio Batista y el gobierno revolucionario estaba haciendo reforma agraria expropiando a las empresas terratenientes, nacionalizando empresas monopólicas, recuperando sus recursos naturales en manos extranjeras, educación y medicinas gratis, etc.

El entusiasmo era inmenso, con la esperanza de que ocurriera lo mismo en nuestro país. Surgieron nuevos movimientos políticos, como el “Frente Nacional de Defensa del Petróleo”, el “Frente de Liberación Nacional” fundado por el cura capellán del ejército, Salomón Bolo, el general (r), César Pando y el periodista Genaro Carnero Checa; el “partido social progresista” y otros grupos identificados con la revolución cubana.

En 1961, Radio Habana Cuba, avisó que el gobierno cubano ofrecía becas de estudios universitarios a jóvenes peruanos y, muchos provincianos postulamos acudiendo a Lima a inscribirnos en la Federación de Estudiantes del Perú, con sede en la casona de San Marcos que, tenía esa responsabilidad. Eran tiempos en que la FEP pesaba por su gran influencia política.

Javier Heraud, había logrado ingresar a la Universidad Católica y a San Marcos. A sus 20 años ya era profesor en colegios emblemáticos y había viajado en representación de Perú, al Fórum Internacional de la Juventud realizado en Moscú. No obstante, a su regreso, se inscribió entre los postulantes a dichas becas, conjuntamente con otros jóvenes poetas.

La visita a la Unión Soviética, fortaleció su vocación política y escribió: “No creo que sea suficiente llamarse revolucionario para serlo”. Más aun, los becaros seleccionados viajamos a La Habana, con gran entusiasmo, pensando en los estudios, pero el impacto de ver directamente el entusiasmo popular de un pueblo armado, nos contagió su fe revolucionaria.

Entre los becarios provincianos, acostumbrados al sufrimiento de la dominación terrateniente, era lógico abrazar los ideales revolucionarios. Estábamos con sed de justicia social. Pero nos llamó la atención que Javier y otros poetas asumieran la misma actitud cuando pedimos a Fidel nos ayudara en nuestros deseos de hacer la revolución peruana. Rompían los esquemas teóricos.

Javier era un muchacho miraflorino, había estudiado en el británico Markham College, y no era un sufrido vasallo del sistema republicano. Hoy comprendo su excepcional sensibilidad humana. Creo que todos los poetas y poetisas, tienen esa virtud. Eso explica la resuelta participación revolucionaria de José Martí, Mariano Melgar y, otros poetas que se jugaron la vida por la liberación de los oprimidos contra el yugo opresor.

Cuando en 1962, los becarios peruanos en Cuba, fundamos el “Ejército de Liberación Nacional- ELN”, todos éramos muy jóvenes, dispuestos a dar la vida por lograr que Perú sea una república socialista. Javier tenía apenas 21 años, como la gran mayoría de estudiantes becarios. Otros peruanos no becarios se fueron sumando al grupo inicial.

En nuestro afán revolucionario, enrumbamos hacia nuestras zonas operativas, atravesando territorio boliviano, hasta llegar cerca de la frontera selvática, donde nos esperaban los guías hacia el valle de La Convención (Cusco) y Pasco. Los detalles lo pueden leer en: javier-heraud-poeta-revolucionario/

Lo dicho hasta aquí, no es solo por rendir homenaje a tan insigne revolucionario que asumió el reto de la historia de su tiempo. Es también por renovar nuestra fue fe la lucha revolucionaria que nos corresponde y tomar nuevo impulso en nuestros afanes de lograr la anhelada liberación de los oprimidos, ante las atrocidades del sistema de opresión capitalista mundial y nacional.

El reto de nuestro tiempo sigue siendo el mismo que tuvo Javier Heraud, solo que las condiciones han variado. El actual sistema de opresión capitalista ha renovado mecanismos de dominación con tecnología diversa. Pero la estructura sigue siendo piramidal. Los más poderosos dominantes en la cúspide y los indefensos en la base.

A esa estructura vertical, nos oponemos por las desigualdades sociales que ocasiona y que se traducen en injusticia social en todo aspecto. Nuestra opción es la estructura horizontal, compartiendo el desarrollo humano en condiciones de equidad socialista. Al interés individualista por encima del interés social, nosotros postulamos lo contrario.

A la primacía del capital, nuestra opción es la primacía de los derechos humanos. A las hegemonías económicas oponemos la libre determinación de los pueblos. A la postergación de los pueblos ancestrales nos oponemos reivindicando sus plenos derechos, sin sumisión a los poderes discriminatorios.

La epopeya de Javier Heraud, es el fuego eterno que alienta nuevas generaciones de peruanos, sensibles al sufrimiento humano. Los ideales supremos de la juventud peruana van por la senda del bienestar común y la justicia social. Solidaridad con los que sufren las injusticias de un régimen abusivo. Liberar a nuestra patria de toda dominación hegemónica, siempre será nuestra bandera.

Finalizo repitiendo lo que escribió aquel jovencito miraflorino:

Palabra de guerrillero

Porque mi patria es hermosa

como una espada en el aire,

y más grande ahora y aun

más hermosa todavía,

yo hablo y la defiendo

con mi vida.

No me importa lo que digan

los traidores,

hemos cerrado el pasado

con gruesas lágrimas de acero.

El cielo es nuestro,

nuestro el pan de cada día,

hemos sembrado y cosechado

el trigo y la tierra,

y el trigo y la tierra

son nuestros,

y para siempre nos pertenecen

el mar

las montañas y los pájaros.