viernes, 28 de abril de 2017

COYUNTURA POLÍTICA PERUANA


LECTURAS INTERESANTES Nº 756
LIMA PERU            28 ABRIL 2017
MEMORIAS DEL SUBDESARROLLO
César Hildebrandt
Tomado de “HILDEBRANDT EN SUS TRECE” N°345, 28ABR17 p.13 y s.
A principios de setiembre del 2011 este periodista entrevistó al abogado Carlos Escobar. Dos meses después de que Ollanta Humala asumiera el cargo de presidente de la república, Escobar, que había sido su abogado en el caso Madre Mía, reveló al país, a través de este semanario, que Humala había comprado testigos y que había sido, en efecto, el temible y asesino "Capitán Carlos". Los que ahora denuncian lo mismo con gran alharaca, ignoraron en ese entonces las palabras de Escobar. La prensa, asustada, no rebotó el asunto. La clase política calló. La judicatura tembló. La Fiscalía lo ignoró todo. Humala empezó a vengarse de esta revista a su manera. Ahora quisiera recordar lo que dijo Escobar aquel día memorable. Esta es la transcripción textual del reportaje:

"SÍ: OLLANTA COMPRÓ TESTIGOS Y ENVIÓ A DOS PERSONAS A CUMPLIR ESA TAREA"
Entrevista exclusiva con Carlos Escobar. Nombres, fechas, detalles y mugres de un caso que involucra directamente al actual presidente de la república
Carlos Escobar
Carlos Escobar fue el célebre fiscal del caso Cayara, el asesinato en masa que comprometió de modo inexcusable al impune doctor Alan García. Escobar fue amenazado, el Congreso se hizo cómplice de los ejecutores de la masacre, hubo dos atentados en contra suya mientras testigos del caso eran liquidados misteriosamente, hasta que llegó el día en que, con la ayuda del gobierno estadounidense, partió al exilio para salvar su vida y se instaló en California. Reside en los Estados Unidos desde entonces, aunque, entre el 2002 y el 2004, retornó al Perú para ser procurador del ministerio del Interior, un cargo que le fue ofrecido por Fernando Rospigliosi. En el 2006 asumió la defensa del candidato Ollanta Humala, acusado de violación de derechos humanos en el caso Madre Mía. En noviembre del 2006, asqueado, retorna a su exilio. Escobar ha recibido múltiples reconocimientos internacionales y nacionales, entre los que se destacan los premios de las barras de abogados de Nueva York y Atlanta, el de Human Rights Watch y el de la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos del Perú en el año 2000. La extrema acusación que aquí vierte puede tener impredecibles consecuencias o ser, como ha sucedido con otros casos, desoída y engavetada (cuando no calumniada). Eso dependerá de los parámetros éticos en los que se mueve la política peruana.
-Doctor Escobar: ¿qué lo llevó a la decisión de narrar lo que nos va a narrar esta mañana?
-Hace unos días, después de algunos años, viajé a mi país. Mi idea era ver qué pasaba con Cayara, un proceso que está detenido hace cinco años en la Fiscalía. Averiguando en torno a ese caso, que compromete a Alan García, me enteré de que el caso Madre Mía estaba archivado definitivamente y que el caso de la compra de testigos también había sido archivado, aunque estaba pendiente de una decisión final de la Suprema. Yo, en el 2006, siendo abogado de Ollanta Humala en el caso Madre Mía, dije que si comprobaba que había habido compra de testigos me retiraría del caso y no volvería a ejercer como abogado.
Pues bien, he cumplido: me retiré del caso y no he vuelto a ejercer como abogado. Yo defendí a Humala creyendo en su palabra. Me jugué por él. Cuando supe la verdad, me sentí asqueado y me retiré.
-Aproximadamente en noviembre del 2006. Ese es el momento.
-¿Y por qué no nos lo dijo en esa fecha? Nos habríamos ahorrado unos cuantos dilemas.
-Porque yo seguía siendo, formalmen­te, el abogado y existe el asunto del secreto profesional. Ya la doctora Miluska Cano, la jueza, me había llamado la atención por unas declaraciones hechas a la prensa. En todo caso, un abogado no puede hablar de lo que sabe de su cliente sino cuando el caso se archiva. Yo recién me he enterado de este archivamiento en el viaje a Lima que le he mencionado.
-¿Pero no era un deber moral de­cir lo que sabía?
-Sí, pero yo soy, antes que nada y aun­que ahora no ejerza, un hombre de leyes, un formalista. Claro que dudé. Pero prefe­rí callarme y salir de todo esto, asqueado como le dije.
-¿No se está vengando ahora us­ted de algún desaire?
-Imagínese. Yo no hablo con Ollanta Humala desde noviembre del 2006. Ja­más lo he buscado y jamás le he pedido algo. Cuento ahora lo que sé porque era una deuda que tengo con mi país.
-Permítame insistir: si usted ya estaba fuera del caso, ¿cuál era su compromiso con la discreción?
-Le repito: cuando uno ha defendido a alguien en un proceso penal no puede ha­blar sino después de que el caso se archive. Esa es una norma casi sacerdotal. Ahora sí me encuentro liberado de toda reserva.
-¿Pero no piensa que esa infor­mación habría contribuido a aclarar el proceso electoral del 2011?
-Sí, pero el caso no había sido archiva­do. Los abogados tenemos normas. Las consideraciones políticas están por debajo de esas normas.
-¿Y qué fue lo que pasó en el caso Madre Mía?
-Yo le dije a Humala que me contara todo. Y lo que me dijo es que habían cap­turado a esta mujer -que después descu­brí que era la "camarada Micaela"- y a su conviviente, en la zona donde él servía como capitán, pero que había venido un oficial de mayor rango y se los había lle­vado. Cuando confirmo que la mujer era, en efecto, una terrorista, le pregunto a Humala: "dime, entonces, quién era ese oficial para cerrar el caso". Allí es donde él ya no me dice nada y me habla de la leal­tad a la corporación, que es como él llama al ejército.
-¿Y qué pasó?
-Yo insistí: le dije que la única manera de acabar con la acusación era dar el nom­bre de quien había matado a esas perso­nas. Fue en ese momento en que estalla el asunto de la compra de testigos. Entonces, Humala me dice: "Carlos, ¿y ahora qué hacemos? Están diciendo que yo he com­prado testigos". Le pregunté: "¿hay algo de cierto en eso?". Se molestó y me dijo: "¿cómo crees que eso puede ser cierto?". Su enojo me dio tranquilidad. Le dije que investigaría, que si no había nada, podía estar tranquilo. Ingenuidad la mía. Después me enteré de que el expediente militar correspondiente a 1999 y a Ollanta había sido mutilado en todo lo que concernía a los operativos de Madre Mía. Eso lo hizo un oficial amigo de Ollanta y que, como premio, recibió, hace poco, la jefatura de Indeci. Se trata del coronel Luis Humberto Pereira Briceño. Claro que el cargo le duró doce días porque la prensa le cayó encima. Pero en su momento se probó que fue él quien arrancó de esos expedientes las páginas que podían dañar a Ollanta Humala. Y la hermana de este oficial, Lastenia Pereira, fue candidata de Gana Perú por Piura al Congreso.
Gomez Amasifuen
-Pero volvamos al asunto central. ¿Cómo se entera usted de que Ollanta Humala había comprado, en efecto, a un testigo?
-Un día Ollanta me dice que por qué yo no voy a Tocache a instar al fiscal a que no denuncie dado que el supuesto testigo de los hechos ya se había retractado. Recordemos que el congresista Aurelio Pastor había amenazado a ese fiscal si no hacía la denuncia. Le dije a Humala que no podía hacer eso, que los fiscales son autónomos, que tomaría a mal mi visita. Entonces me dijo: "No, pues, Carlos, las cosas no son así". En ese momento, me entero que él decide que viaje una persona a hablar con el fiscal, a pagarle a ese fiscal para que no formalice la denuncia. -¿Y quién es ese viajero?
-Ese nombre lo voy a dar cuando me llamen a la sala que está viendo el recurso de nulidad planteado por la fiscalía. Viaja esa persona y cuando viaja esa persona y regresa, yo estoy en el local del partido, en el segundo piso, con mi hijo, y escucho cuando Ollanta le mete una carajeada a su enviado diciéndole que cómo era posible que el fiscal hubiese denunciado ya. "Has sacado un montón de dinero, total, ¿qué cosa hiciste?", le gritó. Poco faltó para que dijera: "Pagamos y no salió".
-¿Usted escuchó esa conversación o se la refirieron?
-Yo la escuché. No sólo eso. Se lo dije.
"Mira Ollanta -le dije-: sin querer he escuchado tu conversación, y te reitero: esos no son mis métodos...". Entonces él me interrumpe y me dice: "Carlos, yo tengo que atacar las cosas a fondo, no como tú dices". Fue allí que yo le encargo a un abogado, amigo mío y de absoluta confianza, el doctor Alejandro Ureta, que averigüe todo lo que pueda en relación al caso del suboficial Amílcar Gómez Amasifuén, que era el acusado de haber sido el contacto para comprar al testigo Jorge Ávila Rivera, hermano de Natividad Ávila Rivera, la desaparecida camarada Micaela. Como usted recordará, en ese famoso operativo mataron a Natividad Ávila, alias Micaela, y a su pareja, Benigno Sullca Castro, y se salva con las justas, tirándose al no, precisamente Jorge Ávila Rivera, el testigo que llegaron a comprar. Ureta entonces asume la defensa del suboficial Gómez Amasifuén, que Ollanta ya había reconocido que era su amigo y que habían estado juntos en Locumba. Mi propósito, en realidad, era saber si había o no había compra de testigos y Alejandro Ureta estuvo de acuerdo. Pero siendo su abogado, podía tener acceso a la verdad porque lo primero que hace un abogado es preguntarle a su defendido cuál es la verdad. Y Gómez Amasifuén estaba muy asustado. Podía ir a la cárcel.
-El asunto olía pésimo.
-Olía más que pésimo. Pero yo necesitaba saber a quién había estado defendiendo arriesgando todo mi prestigio.
-¿Y qué pasó?
-Mi amigo habla con Gómez Amasifuén ya como su abogado y luego viene donde mí y me dice: "Carlitos, tenías razón: han comprado al testigo". Y me cuenta: "Le han dado dinero, han viajado a la zona, han cambiado su versión, han hecho una declaración ante notario...".
-¿Sabe cuánto pagaron?
 -Al abogado del testigo le dieron 2,500 dólares para que no se interpusiera y al testigo, 4,000 dólares.
-¿Qué testimonio específico fue el que cambiaron?
-Jorge Ávila había sostenido que Ollanta Humala era el capitán Carlos y que el capitán Carlos había dirigido la operación en la que habían matado y desaparecido a su hermana y a su cuñado. Y había contado, además, cómo es que se había salvado tirándose al río. Con la retractación, por supuesto, niega todo lo dicho antes. Mi amigo me dice: "Los que han llevado el dinero han sido el suboficial Gómez y una chica llamada Cinthia. Y ha sido Gómez el que me lo ha reconocido".
-¿Supo quién era Cinthia?
-Cinthia era una persona de entera confianza de Ollanta Humala y trabajaba en el partido. Fue ella, supongo, la que llevó el dinero, siendo Gómez el contacto. Cuando supe de todo esto, yo le dije a mi amigo: "Alejandro, gracias. Terminó. No va más. Ni tú ni yo seguimos defendiendo esta porquería". Y allí fue que me alejé.
-¿Le pidió una explicación a Humala después de enterarse de estos hechos?
-No. ¿Para qué? Sólo le dije: "Qué lástima, Ollanta, hasta aquí nomás llegamos". Me dijo: "Carlitos, ¿cómo vas a abandonar?". Le respondí: "Hasta aquí nomás".
-Usted ha pedido ser testigo en el caso que se mantiene vivo, el de la compra de testigos. ¿Qué pasa si la sala no lo llama?
-Sería un asco para el país. Tampoco me sorprendería después de lo que vi hace poco. Vi a un miembro de la Suprema diciendo que hay que tener un trato especial con los parientes del presidente y vi a otro tomándose un cafecito con el presidente. Pero espero que en este caso se actúe bien.
-¿Tiene usted alguna duda respecto de que fue Humala quien ordenó comprar al testigo?
-Ninguna. Ninguna.
-¿Tiene usted alguna duda en relación al hecho de que ese cambio de testimonio fue decisivo para que Humala saliera bien librado, por ahora, del caso?
-Absolutamente ninguna duda. Ese era el testimonio clave. Es el del hombre que lo vio todo, que salvó la vida porque tiene el instinto de tirarse al río, que vio cuando detienen a su hermana y a su cuñado y que, estando en el río, escucha disparos.
-¿Cuál fue la responsabilidad personal de Humala en el caso Madre Mía?
-Intervino a estas tres personas, las capturó, dio muerte a dos de ellas y el otro se escapó. Así de simple.
-¿Dio muerte?
-Bueno, él está en el lugar y en el momento en que ocurren los hechos y él era el oficial de mayor rango en ese operativo. En todo caso, donde aparece lo que hizo Ollanta Humala es en esas hojas que fueron sustraídas por el coronel Pereira, que en ese momento era jefe de los archivos del ejército y a quien le abrieron un proceso por destrucción de documentos reservados. Él salió libre porque la justicia militar sostuvo que no había pruebas suficientes para condenarlo.

EL COMERCIO
-En el caso de las muertes, ¿hablamos de responsabilidad mediata o de responsabilidad directa?
-Directa por las razones que le he expuesto.
-¿Y en el caso de la compra de testigos?
-Directa también. Es Ollanta el que da el dinero.
-Usted comprenderá que todo lo que nos dice tiene una enorme connotación moral y política. ¿Sabe eso, verdad?
-Lo entiendo. Pero mi asco es mayor que cualquier otra consideración. Yo me ensucié en la defensa de algo que Ollanta sabía que era indefendible. A mí el caso Cayara me sacó de lo que más he amado: el ministerio público. Cuando defendí a Ollanta y creí en su inocencia, pensaba: si este hombre llega al poder quizá podamos reabrir Cayara y sentar en el banquillo al hombre que siempre debió estar en él: Alan García.
-¿Una opinión personal sobre Ollanta Humala?
-Qué lástima para el país.


jueves, 27 de abril de 2017

13 AÑOS DESPUÉS DEL ASESINATO DEL ALCALDE DE ILAVE

EL SEPELIO MASIVO DE UN SOLITARIO
Escribe: David Hidalgo.  UTERO.PE
(Esta crónica fue originalmente publicada en el diario El Comercio)
Hace 13 años, el alcalde de un pueblo en el extremo sur del Perú fue sacrificado en plena plaza por una turba incontrolable que lo acusaba de corrupción. Las imágenes enviadas por los corresponsales mostraban una violencia que estremecía.
De inmediato viajé a cubrir el caso junto a Dante Piaggio, uno de los fotógrafos reporteros más capos que conozco. No sabíamos mucho del lugar, ni el nivel de riesgo que suponía esa cobertura, y no era poco. Al día siguiente publiqué esta historia que ahora comparto, en especial para la generación de las redes sociales que acaso no tiene idea del hecho. El título fue “El sepelio masivo de un solitario” y empezaba así:

Mientras una lastimera multitud conducía el féretro hacia la iglesia de San Juan, uno no podía dejar de preguntarse cómo este hombre pudo morir tan solo. La noche anterior un video de su suplicio lo mostró en un absoluto desamparo, descalzo, sin camisa, abandonado a la furia de un gentío colérico que se envileció con él.
Sentado al fin en un portal de la plaza donde se decidió su muerte, la suya era la imagen del extravío. Nadie acudió en su ayuda, nadie lo consoló en la desgracia. Ni siquiera los que se compadecieron de su suerte en ese camino al calvario pudieron aliviar sus dolores con gestos compasivos: alguien quiso alcanzarle una botella de agua y estuvo a punto de recibir la misma condena por parte de los verdugos.
Si a la hora de la muerte cada hombre se somete al momento cumbre de su soledad, Cirilo Robles, el 
Robles informa al pueblo sobre su gestión
días antes de su muerte
alcalde ejecutado por su propio pueblo, debió sentir que su último día de vida era una muerte dilatada. El entierro de ayer tuvo la paradoja de atraer a toda la gente que no pudo salvarlo. “Estamos contigo”, le gritaron en cada una de las estaciones lánguidas que siguió el ataúd. Pero el cadáver siguió su camino.
Por la mañana, la casa de Robles fue un escenario de lamentaciones aimaras. La madre del alcalde, Silveria Callomamani, despotricaba en su idioma contra los asesinos de su hijo.
“Ya lo mataron, ¿por qué no se lo comen ahora?”, repetía, según la manera que tenía para decir que había sido un sacrificio salvaje, propio de bestias hambrientas.
SANDOVAL, Teniente Alcalde autor mediato del crimen
A su lado estaba la mujer que había peleado por la vida del alcalde hasta el final, Marina Cutipa, la viuda.
Todos los presentes saben que acudió a una autoridad tras otra pidiendo que salvaran a su esposo y que no encontró respuesta. Dos días después de la tragedia ella ya no tiene fuerzas para pedir otra cosa. Permanece callada en una silla cercana a la puerta, aturdida, hasta que una conocida de la familia atraviesa la puerta y ella se prende a una última esperanza perdida:
“¿Por qué no me lo escondiste en tu casa? ¿Por qué no me lo protegiste?”, reclama sin rabia. La respuesta es un gemido. 
Marcha fúnebre
En el transcurso del día el cadáver hará un recorrido griego antes de llegar a su nicho. La primera estación es el auditorio de la Universidad del Altiplano, donde Cirilo Robles estudió Sociología antes de convertirse en catedrático. Es aquí donde empieza a sospecharse las proporciones que alcanzará su recuerdo.
Un desbordado colega compara su martirio con el de Cristo. Otro compañero de trabajo lee en la tragedia una muestra de “una crisis de país, de Estado, de sociedad, cultura, política. Pero tú estuviste al centro y nos has marcado el camino”. En las plateas guarda silencio la primera multitud que acompañará la soledad del ataúd. Alumnos, colegas, familiares, autoridades universitarias y curiosos. Una escolta unánime, pero tardía.
Los captores de Robles e su casa,
escriben en la pared con la sangre de éste

"Cirilo Adios". (Antes de llevarlo a la Plaza)
Pronto el féretro bailotea sobre un séquito creciente. Salen de todos lados y se unen a la marcha. Hay gente que se escapa de los colegios, de las bodegas, de las casas y los depósitos mayoristas. Hay rostros respetuosos en las ventanas y las azoteas, en las esquinas, en los autos que pasan cerca.
“¿Quién lo mató?”, pregunta un hombre.
“¡Sandoval!”, responde la masa.
“¿Quién lo vengará?”.
“¡El pueblo!”.
Queda claro que las soledades no siempre son transmisibles. Pocas horas después, el teniente alcalde, Alberto Sandoval, sería propuesto por una mayoría ilaveña para ocupar el sillón del difunto.
El cuerpo de Cirilo Robles es paseado por toda la ciudad. Sus deudos aceptan un breve homenaje del municipio, pero lo hacen pasar de largo el Palacio de Justicia. Tampoco pasa por el hospital, donde reposa el que hasta pocas horas atrás era el segundo cadáver de esta tragedia.
Los sobrevivientes
Desde la sala donde se recupera, el regidor Juan Mamani lamenta no estar al lado de su alcalde. Apenas puede caminar, las rajaduras en su cabeza y los moretones que oscurecen sus brazos y piernas lo tienen postrado, pero hasta cierto punto es un alivio: horas antes corrió la noticia de que su cuerpo carbonizado estaba tirado en algún paraje cerca de Ilave. Una versión incluso afirmaba que lo habían inmolado vivo.
“Mis manos me salvaron -dice- Mamani. Si no me hubieran destrozado la cabeza”.
Tras casi siete horas de suplicio fue entregado a las autoridades de la zona media, que lo conocían y respetaron su vida. Sus hermanas y hermanos tuvieron que suplicar a ese consejo que para que fuese liberado y ahora está aquí, recordando el último momento en que vio a Robles, agónico, antes de ser separados. Afuera, el verdadero cadáver recibe los homenajes póstumos.
El escenario del asesinato
Una sala más allá, el regidor Arnaldo Chambilla se recupera de peores golpes.
“Pensé que nos iban a matar, pero les lloré que no, por mis tres hijos”, afirma.
Sus captores, de la zona alta de Ilave, querían llevarlo a la comunidad de López, pero el alcalde de ese lugar se opuso y pidió que curaran sus heridas. Horas después era entregado con un acta de por medio en que constaba que seguía con vida. Nunca vio al alcalde. Y tampoco puede despedir su cuerpo.
Nicho sin paz
El ataúd entra al cementerio de Puno casi flotando en una corriente de rabia. Los acompañantes culpan a la gente de Ilave de asesinar a Robles. Un orador trata de separar asesinos de pobladores y es abucheado. Otro habla de una conspiración mafiosa y recibe aplausos.
“Mi esposo no era un ladrón. Era el alcalde. Quien se siente en su sillón es el asesino”, grita la viuda a la gente y provoca un bramido unánime.
Entre las lápidas casi se percibe esa sombra que separa una muerte común de un asesinato. Minutos después, el cajón es depositado en su nicho. La banda de músicos lo despide con una morenada.
Cuando todo parece terminado, alguien reconoce a un poblador de Ilave y lo delata. Otra mujer lo acusa de ser asistente del sospechoso teniente alcalde.
Marina Vda. de Robles
“¡Agárrenlo!”, se oye decir a varias voces.
El hombre es víctima de la desesperación. Lo agarran al borde de una lápida. Lo patean, lo puñetean. Un joven coge una piedra para lapidarlo. Las mujeres gritan:

“Tranquilidad, nosotros no somos asesinos”.
Pronto se sabe que Nicanor Alanoca es solo un auxiliar en un colegio de Puno y no tuvo que ver con el asesinato de Robles. La calma parece volver, pero quién sabe.

EL MEJOR CAFÉ DEL MUNDO SIGUE SIENDO PUNEÑO

PERÚ CAMPEÓN MUNDIAL
Escribe: Milcíades Ruiz
Campesinos peruanos de origen autóctono están logrando lo que no pueden los futbolistas citadinos, con todos sus millones de estímulo, instalaciones modernas, entrenadores especiales, etc. Somos campeones mundiales en café de calidad. Esta hazaña ha sido lograda por Raúl Mamani, comunero altiplánico y caficultor del distrito de Putina Punco, en la selva del valle Tambopata, Sandia, Puno.
Acaba de ganar el premio mundial del "Mejor Café de Calidad" en la Feria Internacional de Global Specialty Coffee EXPO Seattle 2017, desarrollado en Estados Unidos. Seattle es una ciudad con más cafeterías per cápita en Estados Unidos y a esta feria mundial concurren todas las empresas industriales y comercializadoras del grano con especialistas mundiales del rubro en todas las etapas del proceso, desde el cultivo hasta su consumo, porque allí se muestran las innovaciones tecnológicas y las preferencias del mercado global.
Esto sucedió la semana pasada pero nadie salió a las calles a celebrar este acontecimiento, no hubo carabanas, ni banderas, ni transmisiones en TV, ni titulares de primera página en los diarios lo cual rebela el desprecio, la discriminación mediática y, falta de orgullo nacional por las proezas del agro peruano. El manejador de imagen del presidente ignora a Mamani porque quizá considera que no reditúa políticamente y el Congreso de la República puede condecorar a Xi Jimping o a “Melcochita” pero a Mamani no.
Putinapunco es una zona enclavada en las estribaciones de la cordillera oriental. Hace 50 años era selva virgen pero aymaras y quechuas fueron los pioneros. No sabían nada del cultivo de café ni lo consumían porque sus tradiciones eran andinas. Pero aprendieron y empezaron sembrando pequeñas parcelas café, junto a los frutales, yuca, coca, maíz. A esos lugares nunca llegó la ayuda gubernamental. Todo es por iniciativa propia. Conozco el lugar porque cerca estaba la base guerrillera del ELN para el ingreso del Che y teníamos nuestro cafetal.
Con el tiempo, el cafetal se convirtió para los colonizadores altiplánicos en cultivo principal. Cuando terminaba la campaña agrícola en el altiplano las comunidades campesinas bajaban a la selva a la temporada de café que rendía más en términos monetarios ya que en la altura primaba la agricultura de subsistencia. La migración se hizo más intensa y muchos optaron por fijar residencia en la selva. Para no ser presa fácil de los acopiadores optaron por integrase en empresas cooperativas que, se encargan de comercializar el grano por encargo de sus socios.
Raúl Mamani, es socio de la Central de Cooperativas Cafetaleras de los Valles de Sandia (Cecovasa) al amparo de la cual ha ganado concursos nacionales, lo que le valió ser invitado a participar en dicha feria mundial. Gracias a estos campesinos de las zonas cafetaleras de toda nuestra selva alta el café peruano ha venido ganando prestigio en el extranjero más que en nuestro país donde los cafetines prefieren vender café colombiano solo por la marca porque el grano es peruano.
En mérito al prestigio internacional del café peruano, Barista Guild of America, la más prestigiosa organización de baristas de Estados Unidos seleccionó el café de los campesinos de la cooperativa Incahuasi de Cusco que se cultiva a más 2000 m.s.m., para servirlo en el evento Re:co Symposium 2017, que es la cita previa de los más importantes actores de los cafés especiales del mundo, dos días antes de la Global Specialty Coffee Expo. Los productores cusqueños fueron aclamados y los contratos para la cooperativa no se hicieron esperar. Valió el esfuerzo de PROMPERU que siempre ayuda en estas ferias.


De derecha a Izquierda) Presidente de la Cooperativa Incahuasi, 
Muriel Palomino y, Claudio Ortiz, gerente general.
Pero claro, a estos logros no se le da importancia nacional aunque lo merezca tanto como la gastronomía peruana que es también fruto de la inspiración de las campesinas pobres que, al no tener la disponibilidad de las amas de casa citadinas, se las ingenian para crear potajes que son una delicia. El campesino no es muy dado a la cocina y es la mujer la que prepara todo para alimentar a la familia con lo que hay en la chacra. ¿De dónde salió el mote, la causa, el seco, etc? Pero tampoco se reconoce esta proeza de la mujer campesina. Ella sigue pobre y son otros los beneficiarios de su ingenio.
Pero el caso del café nos da una idea de la fortaleza del campesinado minifundista agrupado en cooperativas o como caficultor independiente. En situación de abandono estatal, tras la cordillera de los andes, sin tener el apoyo del Estado, compitiendo con el narcotráfico y las adversidades de la naturaleza son capaces de lograr éxitos increíbles. El café aporta anualmente alrededor de mil millones de divisas que el país dispone para sus importaciones y el trato que recibe el sector cafetalero es denigrante lo cual se traduce en baja productividad. El promedio solo saca la tercera parte de lo que debería ser.
Es de imaginarse la potencialidad estratégica que posee el café para el desarrollo nacional si tuviese el nivel tecnológico y científico como lo tienen otros países. Brasil y Colombia viven del café y Perú no aprovecha las condiciones ecológicas que le dan ventaja de calidad para convertirse en la primera potencia mundial en café. Las divisas que trae se quedan en el país a diferencia de la minería que se lleva todo para engrosar fortunas extranjeras. Toda la retórica de la lucha contra la pobreza y de la diversificación productiva como alternativa al extractivismo queda mal parada con el trato que recibe la caficultura nacional.
Raúl Mamani volverá a su chacrita en las profundidades de la selva, a trabajar como siempre y todo lo vivido en la competencia mundial quedará solo como recuerdo. Vive de su trabajo no de los premios. Sin seguro social, sin jubilación, sin vacaciones, sin CTS, ni horas extras, ni aguinaldos ni bonificaciones por escolaridad, Fiestas Patrias o Navidad. Así como Raúl Mamani, son muchos los campesinos que viven en condiciones paupérrimas mientras los que procesan y exportan sus productos se enriquecen. Esa es la maldición de vivir bajo un sistema de dominación como el que impera en nuestro país.
¿Esto es justo? Todos dirán que no. Pero así como velamos por los homosexuales y lesbianas para que no sean segregados, ¿No sería bueno hacerlo también con igual devoción por los campesinos que no tienen beneficios sociales en pleno siglo XXI? Justicia social es nuestra bandera en la izquierda de siempre. ¿Pero qué tanto estamos dispuestos a luchar por ella? O nos hacemos los desentendidos para explotar esta necesidad solo en campaña electoral.
Lo que sugiero es que hagamos un esfuerzo por una militancia más activa. Abramos el debate en nuestras reuniones y tratemos estos asuntos con la mayor honestidad sin pensar en sacar ventajas. Salvo mejor parecer.

Abril 2017

martes, 25 de abril de 2017

PROCLAMADO EN FERIA EXPOSICIÓN MUNDIAL DEL CAFÉ. SEATTLE, USA

CAFÉ DE PUNO
EL MEJOR DEL MUNDO
El agricultor cafetalero Raúl Mamani del distrito de Putina Punco, región Puno, ganó el Premio Mundial del Mejor Café de Calidad en la feria internacional de Global Specialty Coffee EXPO Seattle 2017, desarrollado en Estados Unidos, informó Devida.
Mamani es socio de la Central de Cooperativas Cafetaleras de los Valles de Sandia (Cecovasa) y beneficiario del Proyecto Agroforestal II de Putina Punco financiado por la Comisión Nacional para el Desarrollo y Vida sin Drogas (Devida), institución que brindó asistencia técnica y equipamiento de módulos de poscosecha a fin de mejorar la calidad del café.
En el 2016, Raúl Mamani ocupó el segundo lugar en el XII Concurso Nacional de Cafés de Calidad y fue bicampeón nacional en los años 2013 y 2015, con lo cual se demuestra que la calidad del café que produce se mantiene con el paso de los años.
Cecovasa obtiene dos premios internacionales en la feria de SCA-2017 como mejor café de calidad, realizado en el centro de convenciones de Seattle, Estados Unidos, imponiéndose dentro de varios productores del mundo. Este logro lo consolida como un agricultor líder en Puno y el Perú.
Por último, Devida felicitó a Raúl Mamani por este galardón muy importante que demuestra la calidad de la producción de los agricultores cafetaleros de los valles de Tambopata e Inambari de la Región Puno.
Fuente: Agencia Andina


 
RAUL MAMANI, aimara de Alto Tambopata



FERIA DE LAS ALASITAS Y DE MINIATURAS EN PUNO





ARTISTA PUNEÑO FERNANDO CÁCERES JARA PUBLICA LIBRO

"GILGAMESH AND ENKIDU"
,LIBRO SE PRESENTÒ EN LA FERIA DEL LIBRO DE GOTHENBURGO.
Escribe: Liliana Quinto Laguna
El artista puneño, Fernando Cáceres Jara, dibuja, pinta, restaura enormes obras históricas, narra y poetiza. Con esta tercera publicación, reafirma su calidad artística, sensibilidad y sobre todo esa imaginación que esboza mundos fantásticos y hermosos, que tienen profundas raíces místicas, los anteriores libros, presentados en Puno y en diversos escenarios del mundo, se zambullen en océanos de tradición, de misticismo, de ensueño, por ejemplo "Pachawayra", la Memoria del Viento, con ilustraciones suyas a todo color, que cierran el circulo de esta publicación.
Fernando Càceres Jara. FOTO: Liliana Quinto Laguna
Esta vez, esta magnífica edición, en un libro grande o un gran libro. "GILGAMESH AND ENKIDU". A todo color, en papel couché, con ilustraciones a acuarela, donde late un corazón poético, que esboza una historia que se aferra al cimiento de poblaciones y pasados que vuelven como un mural pleno de mitos, de filosofía, de esencia, de tradiciones, leyendas, Fernando, con la afabilidad que lo caracteriza, nos contó, en su visita a Puno, que realiza, una vez cada dos años, por motivos laborales, cómo extraña a la tierra, que el tiempo siempre le queda corto cuando quiere visitar a familiares, amigos, transitar por las calles de su ciudad natal, donde se albergan tantos recuerdos. Además de dar charlas y compartir experiencias con jóvenes en la Universidad Nacional del Altiplano. Sobre esta publicación, destacó que este libro tuvo una inspiración especial, a raíz de que en el Museo Británico observó maravillado, las Tablas de arcilla, que tienen relación con la historia más antigua de la humanidad, del reino sumerio, ántes de la era cristiana. Lo que lo motivó aún más a crear este mural poético e ilustrado.
Libro que se presentó en la Feria de Libro de Gothenburgo, que año a año alberga a cien mil visitantes, sin duda, el evento cultural más concurrido en el Norte de Europa. Edición limitada, publicada en los talleres TMG Stockholm, impreso en papel artístico, Texto de noventa páginas y veinte expresiones artísticas.
"La reflexión de la epopeya se encuentra más allá del exotismo y agilidad de la trama de la historia, esta radica en la reflexión sobre las limitaciones de la naturaleza humana y la búsqueda de las respuestas primordiales de la humanidad y con ella de todos los sentimientos humanos; soledad, amistad, amor, pérdida, venganza y finalmente la composición de la fragilidad de la vida humana y su encuentro inevitable con la muerte"
El personaje principal en esta historia poética es Gilgamesh, quien convive con hombres y con dioses, también con personajes llenos de magia y fantasía. Hay pasajes de éxito, de guerreros valientes y, vertientes de mundos proféticos, donde las metáforas hacen camino.
Fernando Cáceres señala en su escritura, "...Ser primordial que respira
fuego, que su aliento huele a muerte, cortemos el árbol que casi, llega al cielo”. 
El poeta Boris Espezua Salmón es quien realiza el prólogo de este libro, en parte de su apreciación señala: "Este es un libro de fuste, que ratifica la fibra artística de Fernando Cáceres, su arraigo andino inquebrantable, su exaltación por las raíces y fuentes originarias y primarias y su apuesta a seguirnos asombrando con los misterios de la belleza y lo sagrado que tiene la vida y el arte..." 
Albricias Fernando, sigue brillando y que tu Arte continúe reflejando esa calidez humana que hace que aunque distancias geográficas aparten caminos,  tus huellas y manos no sueltan el corazón de tu ciudad natal que se enorgullece de tu esfuerzo y gran labor.  


lunes, 24 de abril de 2017

OPINION CRITICA SOBRE NOTICIERO JIHUASANAKA

NOTICIERO HISPANO EN AYMARA
José Luis Ayala
Es un hecho histórico que tanto en Radio Nacional del Perú como en el Canal de 7 de Televisión, entidades de comunicación oficial del Estado Peruano, se inicie un noticiero en aymara. A la vez se realice en Lima, el XXXV Congreso Internacional de la Asociación de Estudios Latinoamericanos LASA, es una coincidencia que pocas veces se dan en la historia cultural de los pueblos.
En efecto, el evento LASA empieza con el panel titulado: “Una mirada interdisciplinaria a los velados antecedentes históricos que, desde la memoria colectiva indígena, predecía la emergencia de un Estado plurinacional”. Está previsto otro llamado: Gamaliel Churata: potencial político y desafíos estéticos del escritor andino menos comprendido del siglo XX. 
Uriel Montufar (fragmento)

Bajo la atenta mirada de Núria Vilanova y participación de quien suscribe esta crónica, Meritxell Hernando Marsal se ocupará del tema: La lengua como energía social: Potencialidad política de la obra de Gamaliel Churata. Mauro Mamani Macedo: El pasado actual. El tiempo como estrategia política ideológica en la obra de Gamaliel Churata. Elizabeth Monasterios desarrollará: La crítica de Churata al sistema filosófico de Platón y su relevancia para el momento actual.
El domingo 30 se presentará el libro Vocación del escritor: Gamaliel Churata, trabajo cuyo autor es José Luis Ayala.
Y, ¿Qué es LASA?, es “La Asociación de Estudios Latinoamericanos”, asociación profesional más grande del mundo que reúne a individuos e instituciones dedicados al estudio de Latinoamérica. Con más de 12.000 socios, de los cuales el casi sesenta por ciento reside fuera de Estados Unidos, LASA es la asociación que reúne a los expertos en Latinoamérica de todas las disciplinas y de diversas iniciativas ocupacionales de todo el mundo. La misión de LASA es fomentar en todo el continente americano el debate intelectual, la investigación y la enseñanza sobre Latinoamérica, el Caribe y sus pobladores; promover los intereses de su membresía diversa e incentivar el compromiso cívico a través de la construcción de redes y del debate público”. El próximo evento se realizará en España.
A estos acontecimientos es preciso adicionar el hecho de que el Concejo Plurinacional de los Pueblos Indígenas Originarios del Tawantinsuyo, haya decidido publicar el libro

Manifiestos políticos y documentos de los pueblos quechua, aymara y amazónicos. 548 años de luchas sociales por la descolonización política. Bicentenario de la Independencia del Perú. Se trata de la Biblioteca: Consejo Pluricultural de los Pueblos Indígenas Originarios del Tawantinsuyo. Tomo I. 
El presidente de la institución, Félix Larico Caira, suscribe un prólogo en el que señala la necesidad de instaurar una educación ideológica descolonizante, rescatar los saberes ancestrales, reeducar la memoria histórica y responder a los nuevos desafíos sociales del siglo XXI.
Sin embargo, el noticiero oficial denominado Jiwasanaka es en aymara, no es una creación colectiva y menos responsabilidad de la Nación aymara. Es un noticiero hispano criollo traducido al aymara, con un contenido ideológico colonizante. La mayor parte de las noticias son traducidas del español al aymara. Algunos locutores dicen: dialecto, como el noticiero carece de textos en aymara, la traducción no corresponde a quienes son entrevistados en español.


Uriel Montúfar



Jiwasanaka carece de un mensaje pedagógico esencial, plural y dialéctico: No hay secuencia entre las noticias y entrevistados. Sin duda, debió haberse convocado a científicos sociales para definir temas esenciales. No es posible que Jiwasanaka empiece dando noticias en referencia a un violador de una menor. La señora Mercedes Rosalba Aráoz Fernández es economista, docente universitaria y política con experiencia. En el segundo gobierno de Alan García, tuvo a su cargo el Ministerio de Comercio Exterior y Turismo, fue ministra de la Producción y ministra de Economía y Finanzas. Todos esperamos que anunciara la eliminación de la pobreza en la nación aymara, pero no dijo nada de nada.
En la lucha por la defensa del idioma aymara, hay una coincidencia increíble. El pastor norteamericano Fernando Stahl (1874-1950), llegó a Utahuilaya (Puno) acompañado por su esposa Ana Stahl y sus hijos Frena y Wallace, llevado por Manuel Z. Camacho para que lo apoyara a luchar contra el gamonalismo y la Iglesia Católica, se oponían que los aymaras sepan leer y escribir. Y ahora sucede que el presidente del Perú, Pedro Pablo Kuczynski, norteamericano nacionalizado peruano, se dirige a los aymaras para decirles tácitamente que nada cambiará durante su mandato.
No obstante el noticiero Jiwasakana, debería ser una genuina expresión de la realidad nacional y abrir un espacio más amplio para que se expresen los aymaras. La lucha de la Nación aymara para tener una educación descolonizante fue permanente, como la conquista de un sistema democrático con derechos humanos. La idea es que dejen de hablar por nosotros y nos dejen hablar a nosotros. No queremos tutelajes para pensar, estamos hartos que nos digan cómo somos. Nosotros sabemos cómo son ustedes y ellos. Lo que queremos es hablar nosotros, por nosotros. Somos una Nación desmembrada pero seguimos siendo peruanos por los siglos de los siglos.
Sin embargo, más allá de todas estas observaciones seguramente que los ajayus de los delegados aymaras de Chucuito y Huancho Lima, así como los de Evaristo Corimayhua, Rumi Maqui, Carlos Condorena, Rita Puma y Mariano Paqo. Como los de Gamaliel Churata, Francisco Chuquihuanca Ayulo, José Portugal Catacora, Mariano Larico Yujra, Juan Bustamante, Julián Palacios Ríos, Manuel A. Quiroga y tantos otros héroes civiles que lucharon para que los aymaras seamos escuchados.
Mistinaka: Jiwasanakaru jumanaka ist’añapjita.


Aimarazo