viernes, 19 de julio de 2024

PARADOJAS DE UN SISTEMA ECONOMICO MUY INJUSTO

 LA OTRA CARA DE LAS LUJOSAS PRENDAS DE FIBRA DE ALPACA

Liubomir Fernández, LA REPUBLICA 18JUL24

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ientras marcas internacionales ofrecen prendas hechas con lana de alpaca peruana a precios exorbitantes en Europa o Estados Unidos, los productores nacionales reciben apenas para sobrevivir atrapados en la línea de la pobreza. La República visitó a los compatriotas alpaqueros en Puno, la región con mayor producción de esta materia prima.

Juan Chávez tiene más de 40 años dedicados a la crianza de alpaca en el distrito de Conduriri, zona alta de la provincia de El Collao-Ilave, al sur de Puno. Vive en una cabaña con techo de paja sin servicios básicos. Sus ingresos por la venta de fibra de este animal apenas le permiten sobrevivir junto a su familia. Es la realidad del alpaquero peruano.

No todos se benefician por igual, claro está
La esquila es la actividad en la cual los criadores cortan el pelaje de la alpaca para vender la lana. Lo pueden hacer solo una vez por año. Es fundamental en su economía.

Juan, no obstante, ya no tiene esperanzas de progreso. Su rostro está quemado porque la crianza se realiza sobre los 4.000 metros sobre el nivel del mar. El clima aquí es inclemente. Por ello se sorprende de que prendas hechas con la lana de estas alpacas que nos rodean se vendan tan caro en otros países, mientras ellos reciben apenas 15 soles por libra. Es otra historia de desigualdad económica en perjuicio de los más humildes.

Cadena de desigualdad

Esta inequidad, ante la cual el apoyo del Estado en tecnología y legalmente es insuficiente, se puede apreciar desde el mercado local, donde los productos son comercializados en tiendas exclusivas a costos que oscilan entre 1.000 y 6.000 soles.

Perú es líder mundial en producción de fibra de alpaca, pues posee el 87% de estos animales en el mundo, según el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri). Puno y Cusco ocupan los primeros lugares.

Solo en el altiplano puneño, según el Proyecto Especial de Camélidos Sudamericanos (Pecsa), existen más de 7.000 productores de fibra de alpaca. Hay muchos agrupados en organizaciones y cooperativas.

Las cifras parecerían ser una buena noticia. Cada año, se exportan cerca de 200 millones de dólares, principalmente hacia Estados Unidos, Italia y China.

No todos se benefician por igual, claro está. En Perú son las compañías que transforman la fibra de alpaca. Este listado lo encabezan dos grupos. El primero es Grupo Michell, que opera bajo la razón social Michell & Cía S.A.; y Grupo Inca.

Productores de fibra de alpaca en Puno esperan mejores condiciones. 
 “La fibra de los dioses”

Lo mismo sucede con las comunidades dedicadas a la crianza de vicuña, cuya lana es llamada “la fibra de los dioses” porque es de color dorado principalmente. A diferencia de la alpaca, esta especie no domesticada tiene la mayor calidad deseada. Se calcula que actualmente hay más de 200.000 vicuñas en Perú, casi la mitad en el continente.

La marca italiana Loro Piana, propiedad del conglomerado LVMH, que incluye marcas como Luis Vuitton, Christian Dior, Fendi, Mard Jacobs, entre otras, vende un suéter hecho con lana de vicuña peruana en unos 9 mil dólares en Nueva York, Milán o Londres. Sin embargo, consigue la materia prima por 280 dólares.

LVMH es manejada por Bernard Arnault, cuya fortuna se estima en 233.000 millones de dólares según la revista Forbes.

En esa línea de ejemplos, una indagación de Business Insider afirmó que fabricar los bolsos de Dior cuestan alrededor de US$57, pero se venden hasta en US$2,780, mientras que los de Armani pasan de US$99 a US$1,900.

Gobierno de Fujimori dio carta libre

Volviendo al contexto peruano, cabe señalar que una norma dada por el gobierno de Alberto Fujimori a finales de su gobierno puso en desventaja a los campesinos nacionales. La esquila de vicuñas fue prohibida desde 1969 para proteger la especie.

En 1994, a través de una ley, se permitió que se comercializara su fibra, respetando reglas y con acuerdo de la comunidad que los tuviera en su terreno libremente. Sin embargo, en el 2000, antes de fugar del país, el régimen fujimorista permitió que las empresas también se puedan dedicar a esta actividad con los mismos derechos que las poblaciones locales. En esa situación, Loro Piana compró terrenos y tuvo luz verde para criar, esquilar y comercializar directamente.

Maltrato animal ante la justicia

Así logró implementar Mallkini, la granja más grande. Se ubica cerca de Muñani, en Puno. Al respecto, una investigación de la organización PETA (Personas por el Trato Ético de los Animales) puso en evidencia presuntos actos de crueldad. Con videos como pruebas, reveló que, durante la esquila, los animales eran dejados con heridas o cosidos sin alivio del dolor. El caso fue llevado ante la justicia. Hay cinco imputados por maltrato animal. El caso está en manos de la Corte Superior de Justicia de Puno en Azángaro.

No pueden negociar precios

Menancio Flores, productor alpaquero de Santa Lucía, provincia de San Román, sostiene que la situación se hizo crítica cuando estas grandes empresas ingresaron a la crianza y producción porque planteó una competencia injusta. Negociar el precio se hace cada vez más improbable. “Por ejemplo, el Grupo Michell ya cría alpacas. Tiene su fundo Mallkini. Tiene derecho de invertir en lo que desee, pero hay un detalle. Ellos tienen gran inversión y eso les permite optimizar su producción. En cambio, el campesino, por más capacitación, no tiene recursos para invertir en tecnología. Es más, siendo ellos los compradores y productores, entonces es más difícil lograr mejores precios por nuestra fibra”, advirtió.

 “Es la zona donde crecí”

Tomás Medina vive en el centro poblado de Jatucache, distrito de Laraqueri, provincia de Puno. Desde niño se dedica a la crianza de alpacas. En tiempos lluviosos trabajar al aire libre supone jugarse la vida porque los rayos en cualquier momento pueden sorprender a quien sea. En medio de la nevada, el frío y granizo tiene que cuidar a sus alpacas.

“Dónde me iría si acá están mis tierras. Mis animales son producto de mi esfuerzo. Además, es la zona donde crecí”, declara resignado.

Recuerda que por cada libra de fibra de alpaca se paga solo 15 soles en Perú. El precio incluso baja cuando hay poca producción. Por cada animal se obtienen entre dos y tres libras, es decir, un ejemplar genera ingresos anuales de cerca de 45 soles como máximo. La crianza resultaría rentable únicamente si tienes una gran cantidad de camélidos. La mayoría de alpaqueros locales posee de 70 a 300 ejemplares, algo insuficiente.

Medina Mamanchura añade que la necesidad a veces obliga a sacrificar sus animales. “Para una buena esquila hay que esperar un año. La mayoría tiene hijos en edad escolar. De eso se aprovechan”, exclamó.

El tiempo de gestación de una alpaca es de 11 meses y solo da una cría

Falta mayor organización

Álex Montufar es investigador y productor de camélidos en el fundo Irpajso, Conduriri-Ilave. Sostiene que la crianza en estos terrenos, golpeados incluso por heladas que impiden otras actividades, es una de las pocas formas de generar dinero, pero que cada vez es menos viable. Explicó que sí es factible lograr menores precios, pero se requiere una fuerte organización de productores locales. Estimó que la libra debería pasar de 15 a 35 soles. “De algún modo compensaría el esfuerzo que vivir alejados y en esas condiciones”, sostuvo.

Según la Sociedad Nacional de Criadores de Alpacas y llamas del Perú (SPAR), al 2023 el altiplano puneño tiene una población de 2 millones 131 mil cabezas de alpaca. Esta población de camélidos produjo 4 millones 170 mil 820 de libras, cuya venta generó un movimiento económico de 62 millones 562 mil soles.

Queda evidenciada la brecha que existe entre las costosas prendas a base de materia prima peruana y el exiguo dinero que se le paga al productor local. Lo que es glamour para unos, para otros es trabajo a bajo precio.

Dato: diferencias entre especies

1.    Los camélidos de los Andes son tiernos animales peludos, pero suelen ser confundidos. Por ejemplo, llamas, alpacas y vicuñas.

2.    Las llamas son la especie más alta y de orejas largas, tiene pelaje más delgado. Su lana no es la más solicitada. Son usadas para carga.

3.    Las alpacas miden la mitad que las llamas, tienen orejas simétricas y tienen el pelaje fino y de color más uniforme. Su lana es muy solicitada. El tiempo de gestación de una alpaca es de 11 meses y solo da una cría.

4.    Las vicuñas, a diferencia de las alpacas, son camélidos salvajes, pero que tienen el pelaje más fino y cotizado. <>





CONFESIONES DE HILDEBRANDT

 LIBROS

Cesar Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 695, 19JUL24

L

os libros me salvaron.

A los once años me convertí en lector pro­fesional, comedor de páginas, maniaco-de­presivo y nerd.

Tan nerd era que fui a la fiesta de promo­ción del colegio militar Leon­cio Prado (XIX promoción) acompañado de mi hermana Ana María. Fue en el “Crillón” y la orquesta era la de Freddy Roland. La cantante era Lina Panchano y tenía un traje ajustado que brilla­ba de lentejuelas. Me la pasé viendo cómo se divertían los de la bailanta y me quedé al lado del loco Fernández, otro chuncho. Nos comimos un pavo entre los dos. Éramos los idiotas de la promo. ¡Pero qué felices fuimos juzgando caras y sudores y tramando historias canallescas!

Pero después, los libros. Me seguían, los perseguía, los pude hurtar a veces. Mi madre, que también era lec­tora, estaba convencida de que mi caso era patológico.

Y lo era. El afán de leer tie­ne que ser una enfermedad en una sociedad como esta.

He sido, entonces, un pa­ciente toda mi vida. He leído biografías de grandes personajes para enterarme precoz­mente de lo difícil que sería alcanzar apenas la medianía. He leído novelas para vivir otras vidas, hablar como zíngaro, estar en Orán, enamorarme de una cortesana (o de la Maga), sentir miedo, compasión, asco. He sido todos los personajes que admiré» de modo que tengo las manos ensangrentadas de Raskolnikov, el estupor glacial de Roquentin, la coprolalia de Holden Caulfield, la pasión suicida de Humbert Humbert, las siete vidas de Melquiades, la borrosa identidad de Fushía, el dolor de Iván Denisovich. 

He viajado por todo el mundo sin moverme de mi asiento de holgazán y sé cómo mataron a Jesús Galíndez en Nueva York porque Vázquez Montalván me lo contó con pelos y señales, del mismo modo que presiento el perfume que usaba la Teresa pituca de Juan Marsé.

Aprendí más del Perú leyendo novelas que leyendo historia y pesados ensayos. La historia, por lo general, está escrita desde una comprensión patriótica y los ensayos tienen la luz apagada y están lastrados por la ostenta­ción y el argot académico.

Le debo tanto a Alegría, a Congrains, a Arguedas, a Var­gas Llosa, a Ribeyro, que jamás podré pagar esa deuda. Ellos me dieron la receta para en­tender al Perú: jamás esperes buenas noticias, pero alégrate si el azar las trae. El azar, no la voluntad ni el coro del entendimiento. El guano, por ejemplo, fue la gran noticia del siglo XIX. La derrota en la guerra que pudimos evi­tar fue la consecuencia de nuestras miserias sociales y políticas. El Perú es muchas veces un zombi que se devora a sí mismo.

Amo los libros. Y los amo ahora más que nun­ca porque están despres­tigiados. Buena parte de las nuevas generaciones consume rodajas digita­les de información, chanfainita tiktokera, saltado de influencers. Los resul­tados están a la vista. Y hay que admitirlo: en la llamada batalla cultural no es que sólo haya ga­nado la derecha; también la entropía se siente vic­toriosa.

De los libros que fre­cuento y repito, que emo­cionalmente bebo y de­voro como rapaz, los de poesía son los primeros. La poesía es un misterio de la química, un milagro celta de la combinación y el albedrío. Un tipo junta palabras, como tantos, y de pronto descubre el te­soro enterrado, la reverberancia del sentido, la madre del cordero. Ni él mismo sabe cómo lo hizo y eso es lo mejor. Es como si el universo hablara a través de él para darle algún sentido a la vida. La poesía es un reguero de migas que no tiene destino. Basta con que sea camino.

Los libros. Mi casa es una biblioteca con dormitorio y baño. Es la versión pagana e ínfima del paraíso que imaginó Borges. <>

miércoles, 17 de julio de 2024

LA LOCALIDAD MÁS ALTA DEL MUNDO PARA VIVIR

 LA RINCONADA

Tomado de Facebook


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a localidad más alta de la Tierra donde viven los humanos está en Sudamérica a más de 5.000 metros sobre el nivel del mar.

Con todas las regiones montañosas habitadas que existen en el mundo, no es de extrañar que más de 80 millones de personas vivan a más de 2.500 metros sobre el nivel del mar.

La mayoría de estos asentamientos se ubican en zonas de América del Sur, Asia Central y África Oriental. Aunque en el hemisferio norte también viven poblaciones en localidades altas, no es tan común como en el hemisferio sur.

Es aquí donde precisamente se encuentra el asentamiento a más altura en la Tierra: La Rinconada, Perú

En esta zona peruana, también llamada ‘El paraíso del diablo’, habitan alrededor de 70 000 personas, que viven entre los 5.000 y 5.300 metros sobre el nivel del mar, en plena Cordillera de Los Andes.

La Rinconada es un centro poblado, comprendido dentro del àmbito territorial político del distrito de Ananea, en la provincia de San Antonio de Putina, departamento de Puno.

La Rinconada está ubicada en la región Janca, según la clasificación de Pulgar Vidal, siendo así el poblado permanente más alto del mundo. Según la edición de mayo de 2003 de la revista National Geographic, La Rinconada está ubicada a 5200 m.s.n.m. aunque otras fuentes más recientes indican que está a casi 5300 m s. n. m.

Su área urbana abarca gran parte del flanco occidental de una estribación del nevado Ananea Grande. Sus coordenadas son 14°37′54″S 69°26′47″O / -14.63167, -69.44639.

Debido a su altura, la mayoría del pueblo vive en condiciones extremas.

El clima es extremadamente frio. La ciudad cuenta con una temperatura media anual de 1,3 °C, las noches son gélidas y los días con pocos grados por encima de la congelación. Debido a la altura, los habitantes solo tienen la mitad del oxígeno que hay al nivel del mar.

A los nuevos pobladores les toma alrededor de 30 días aclimatarse y superar el mal de altura.

La población se ha ido progresivamente consolidando en razón a la actividad minera caracterizada por la explotación extractiva artesanal de oro. <>




 

COSTUMBRES ALTIPLANICAS: EL SAHUMERIO PURIFICADOR INVOCANDO A ESPIRITUS BENEFACTORES







 

martes, 16 de julio de 2024

DE LA EXITOSA PELICULA “LA PIEL MÁS TEMIDA”

ENCUENTRO CON MARÍA LUQUE

Christian Reynoso 

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anny, la hija de doña María Luque, quien encarna a la abuela Dominga en la película “La piel más temida”, nos indica vía WhatsApp, cómo llegar a su casa en El Alto, Bolivia. “¿Vienen en auto o en teleférico?”. “En teleférico”, respondemos. Entonces, señala que debemos bajar en la estación de Río Seco que es la última de la línea Azul, y luego caminar media cuadra hacia el lado derecho. A continuación, envía la foto de una calle y varios edificios, en la que señala la fachada de la casa con una flecha. Imposible perderse.

Christian Reynoso con María Luque
Visitamos a María Luque llevados por la curiosidad de conocerla y conversar con ella, tras haberla visto en “La piel más temida”, película que hace unos meses fue blanco de la polémica en el Perú. A la sazón, María no está muy al tanto de la discusión que se produjo y todavía no ha podido ver la película. Tampoco pudo venir al estreno, en Lima, porque está delicada de salud, pero ha recibido el Premio APRECI (Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica) por su participación. Para ella, haber trabajado en esta película ha sido un sueño hecho realidad.

María nos recibe en su habitación. Está acostada y no puede moverse mucho por una reciente operación a la columna. También sufre de diabetes y recibe diálisis, nos cuenta. A sus 63 años (nació el 19 de marzo de 1961), aún debería estar fuerte, pero no ha tenido suerte con la salud; sin embargo, mantiene el ánimo y espera recuperarse pronto. Tiene cosas que hacer. Fanny aprovecha para llamarle la atención, pues debe cuidarse y guardar reposo. Por lo pronto, ella le ayuda con todo. María sonríe ante su hija y recibe la rosa que le hemos llevado de regalo. Enseguida, pide su sombrero. Quiere estar guapa frente a nosotros.

Nos sentamos al pie de la cama y empieza a contarnos de ella y cómo se convirtió en actriz y cómo eso le ha servido en la vida. Vivió su niñez en su Camacho natal y luego se vino a El Alto para estudiar. Su madre murió cuando estaba en sexto de primaria y desde entonces vivió con su abuela. Se casó a los 20 años y puso su puesto de ropa, cosméticos y útiles escolares en la hoy famosa feria 16 de julio. Entre los recuerdos de su niñez está el deslumbramiento por la televisión. Se preguntaba cómo las personas podían entrar en ese cajoncito y moverse y hablar. Ella quería hacer eso. Tal vez ahí estaba el germen de lo que vendría después: la actuación.

A sus cuarenta años María Luque aún no tenía consciencia de lo que era ser una actriz. Su vida transcurría entre el trabajo y los hijos, hasta que sufrió un episodio de violencia familiar. Su esposo bebía y las cosas se descontrolaron. La crisis se agudizó y María tuvo que recurrir al Centro de Promoción de la Mujer Gregoria Apaza de El Alto para recibir ayuda. Allí conoció a Erika Andia, directora y actriz boliviana, famosa por su papel en “¿Quién mató a la llamita blanca?” (2006), quien dirigía talleres de teatro. De esta manera, en 2007, María recibió su primera clase de actuación. Su vida cambió.

Empezó con una obra en la que, junto con otras mujeres, actuaba y testimoniaba su condición de mujer en situación de violencia. La obra se presentó en todos los distritos de El Alto. María empezó a destacar y poco a poco la llamaron para radionovelas, spots, documentales y películas. “Ha sido un cambio grande para mí, iba con mi aguayito al taller y memorizaba lo que tenía que decir”, nos cuenta. Su primer papel en el cine fue el de una abuela en “Campo de batalla” (2011), una película sobre la migración. Con el tiempo ha actuado en “Pacha”, “Averno”, “Lo peor de los deseos”, “Viejos soldados”, entre otras, y en la serie “La reina del sur” (“vi a la Kate del Castillo de lejos”, recuerda), hasta que llegó la oportunidad de “La piel más temida”, gracias a uno de los actores, Amiel Cayo (el camionero Víctor), que la presentó al director Joel Calero, para que interpretara a la abuela Dominga.

María Luque
María ya había estado en el Cusco, junto con otras mujeres bolivianas, donde presentó la obra teatral “Kusisita”, pero esta vez llegó sola para participar de la película peruana. “Me sentí una maravilla cuando recibí la confirmación de mi papel”, dice. “Me puse a memorizar y a practicar y en mi familia se alegraron mucho”. La escena más difícil fue la de matar al conejo: le temblaron las manos; mientras que la escena que, como le contamos, ha sido destacada por la crítica —el diálogo al interior del camión entre ella y Víctor, mientras este toca la mandolina— la recuerda con especial cariño: “Se hizo de madrugada y salió de una sola, no hubo que repetirla”.

Sobre su marcado dejo boliviano que se deja oír en la película, el director le dijo que no se hiciera problemas, que hablara natural. Y así fue. “Me metí en el papel y solo actué”. Fue como un sueño del que despertó solo cuando acabó el rodaje y tuvo que volver a Bolivia. “Me vine llorando en el avión”, nos dice. “Todos en la productora me trataron bien y les agradezco. Me sentí en familia y me da gusto que en Perú hayan visto la película”. Esto da pie para que María hable sobre el cine boliviano: “Aquí en Bolivia se ven mucho más las producciones extranjeras y no valoran lo nuestro, por eso yo sigo apoyando lo que se hace aquí”. Por ahora, María espera mejorar de salud y seguir actuando. También tiene planeado ir a bailar a la fiesta de la Virgen de Urkupiña, en Cochabamba, y comer una sajta de pollo que es su plato favorito. <>



sábado, 13 de julio de 2024

HUAYÑOS PANDILLEROS PUNEÑOS: EL BASTONERO

 No es usual en los ámbitos de la pandilla puneña, como danza popular y de su correlativo acompañante musical, el huayño pandillero, encontrar creaciones o composiciones musicales que, en su integridad, estén dedicadas a rendir homenaje a determinada persona o a la memoria que quedó de ella.

Ello no obstante, en la realidad cultural puneña focalizada esta vez en la música popular, encontramos –siempre con riesgo de incurrir en indagación insuficiente- dos casos de huayños hechos ex profeso para expresar reconocimiento singular a la actuación pública o a la obra de dos personajes de notabilidad indiscutida.

El primero está referido exclusivamente al abogado, historiador y músico huancaneño Felipe Sanchez Huanca, fundador y director por muchos años del Centro Musical de Danzas y Teatro Los Chiriwanos de Huancané y sobre el cual nos reservamos un tratamiento algo más amplio, más adelante.

El segundo es el caso del médico David Frisancho Pineda, personaje multifacético que no solo destacó reconocidamente en la medicina sino también en variadas actividades de índole cívica y cultural con predilección en al arte coreográfico popular. Su colega el Dr. Oscar Pamo Reina docente de la Universidad Cayetano Heredia ha sintetizado en cuatro páginas la fecunda vida y legados del Dr. David Frisancho, lo cual nos releva de ampulosidades, opuesto que hoy por hoy es fácil encontrar ese trabajo sobre esa personalidad así como otros artículos y notas de autoría de muchas otras personas sobre este asunto, en la Internet.

El profesor y destacado músico puneño Juan Hallasi, integrante de la “Lira Puno”, ha buscado interpretar y transmitir la apreciación extraordinaria que ha gozado el Dr. Frisancho por parte de todos sus compañeros en la entidad pandillera en mención, dando lo que él sabe dar: una hermosa composición musical de linaje pandillero que resume la respetuosa y afectuosa ligazón de músicos y danzarines de “La Lira” con quien fue por varios años el conductor sobresaliente del conjunto que, en sucesivas fiestas de carnaval inundaba de vistosidad y jolgorio las calles y plazas de la ciudad puneña. Lo tituló “El Bastonero” pero por la letra de las pocas estrofas bien podría leerse: “David Frisancho Pineda”. (Guillermo Vásquez Cuentas)

EL BASTONERO

I

El bastonero de la Lira Puno

David Frisancho Pineda siempre será (bis)

con sus hermosas cholitas bailando alegrando los corazones (bis)

Puno siempre recordará al eterno David Frisancho (bis)

II

Aquí llegan los de la Lira Puno con mixtura y serpentina

muy alegres (bis)

adelante siempre David Frisancho bastoneando con elegancia  (bis)

le siguen lindas parejas, como me gozo con la Lira  (bis)




PARA LA HISTORIA DEL DEPARTAMENTO DE PUNO

 SANDIA Y CARABAYA EN 1689

A fines del siglo XVII, el obispo del Cusco "Ilustrísimo, Señor, Doctor don Manuel de Mollinedo y Angulo", el 6 de julio de 1689 ordenó a los párrocos de su diócesis que "redactasen sendas relaciones sobre sus respectivos curatos, a fin de satisfacer los requisitos de información de la corona, reiterados por el virrey de Lima".

En ese momento histórico, después de 21 años de conformada la urbe de Puno, la Audiencia del Cusco, -en cuyo ámbito territorial ejercía sus competencias eclesiales el obispo en mención- comprendía las provincias del norte del actual departamento de Puno, principalmente Carabaya, Lampa y Azángaro.

Las demás -del centro y sur puneño como Huancané, Puno, Chucuito- pertenecían al obispado de La Paz integrante de la Audiencia de Charcas, conocida como "el Alto Perú", por tanto, no están consideradas en el volumen que contiene 137 informes de los párrocos recogidos en un voluminoso documento.

Se anota en el volumen que Magnus Murder obtuvo en microfilm del Archivo General de Indias, que luego fue cedido en copia a Horacio Villanueva Urteaga el que, de consuno con Félix Denegrí Luna y Jhon H. Rowe, prepararon la transcripción que aparece en el libro CUZCO 1689, DOCUMENTOS, publicado por el Centro de Estudios Rurales Andinos "Bartolomé de las Casas" en octubre de 1982.

Para conocimiento y uso de nuestros amigos estudiosos del Puno antiguo y que tal vez no conozcan esta obra, publicaremos en nuestro blog punoculturavdesarrollo.bloqspot.com, informes emitidos sobre los curatos de localidades puneñas, en las que se describe la realidad social, económica, geográfica, religiosa, etc. de esa época. (GVC)

 

SANDIA [fs. 37]

En el Pueblo del Glorioso Apostol Santiago de Sandia en seis días del mes de sep.re de mili y seis.os y ochenta y nueve as. en conformid.d del Horden de Mandato del Iltmo Sor. Dor. D. Manuel de Mollinedo y Angulo mi sor. obpo del Cuzco del Cons.o del Rey nro. sor. hago la rrelaz.on de los puntos siguientes.                              

Juan Martínez de Carvajal Vicario y Juez eclesiástico de las Prov.as de Caravaya y Sn. Gavan por su S. Iltma y comiss.o de la Sta. Cruzada en ellas; administro los Santos Sacramentos e instruyo los mis­terios de nra. Stta. Fee Catholica a todos los feligreses de este dho pueblo que se compone de mil y quinientos naturales poco mas o menos de todas edades, varones y mujeres, y en la misma conformidad de ziento y cincuenta españoles, con presentaz.on RI. del Sor. Duque de la Palata Virrey y Capp.n Gl, que fue de estos Reinos del Perú y por colazion y ca­nónica Institui.on que en virtud de dha presentaron me hizo S. Iltma— Asignaseme de Signodo por dho ministerio de cura propio de dho pueblo por el Sor. Viso Rey Dn. Fran.co de Toledo mil y sesenta pesos, de los tributos y efectos que pagan los naturales de este dho Pueblo, según pareze en el marjesi de la Caja RL de esta dha Provincia de Caravaya y Sn. Gavan.

Asimismo habre de obenciones de ochozientos a mil ps. con poca diferencia,
según y como pareze en el libro q’ para este efecto tengo, y con parte de el mantengo a un sazerdote asalariado, por mi ayudante, y compañ.ro asi en este dho Pueblo, como en sus tres Anejos, que dista al primero llamado Quiaca, siete leguas, que confina [f. 37 v.] con la villa de Sn. Juan del Oro y dista de el quinze leguas, y con un anexo de dha Villa llamada Sina, seis leguas, y por otra parte con otro anejo de este dho Pu.o llamado Cuyo Cuyo, que dista seis leguas, y de este de Sandia cuatro leguas, confina con la juris.on de Azangaro, que dista diez y ocho teguas, y por la otra parte, con otro Anexo, de dho Pueblo. Llamado Patanbuco, que dista cuatro leguas, y de este de Sandia, seis leguas. Asi mismo confina con un anexo del Pueblo de Para, llamado Tiraca que dis­ta cinco leguas y con el dho Pueblo de Azangaro, diez y ocho; confina tamvien esté dho Pueblo de Sandia, en distancia de veinte leguas tierra adentro a la derecha del camino y vereda que mando romper a mucha costa de dinero y a sus expensas el Htmo. Sr. Dor. Dn. Manuel de Mollinedo y Angulo, mi Sor. para q’ se hiziese la Misión y conbersion de los ynfieles que llaman chunchos y según tradizion de los mesmos naturales es tierra mui rica de Minas y Aventaderos de oro y en la mesma confor­midad e tenido noticia de algunas quebradas, de oro, como son Chontabanba, Utumayo, Chincha, Muiu mayo, Tticane, y otras muchas que por defecto de jente y medios no se travajan, y dan mucha suma de oro a la Rl. corona; y en quanto a las quebradas montuosas, ay mucha variedad de zedros, zipreses, laureles, valsamo, cañaguay, y en las dhas quebradas se dan muchas rezinas aromáticas, como son ynzienso, copal y otras medizinales tamvien son muy opulentas de frutas silvestres, con que se manienen sus naturales.

Sandia, hoy
Media tamvien a la parte de dhos ynfieles un rio mui cau­daloso abundantísimo de variedad de Pezes, y enzierra en sus arenas mu­cha abundancia de oro que no le exzede según es voz el Rio Nilo, en tanta riqueza ( f. 38 ] cuyas marxenes dan mucho provecho a sus naturales, y se llama el Rio de Guariguari.— Y en q.to al aseo del Culto Divino de esta Iglesia y lo necesario, se mantiene de las limosnas, que algunas Per­sonas dan por el rompimiento de la sepultura que ymportara según el libro de partidas de Difuntos, al cavo del año de setenta a ochenta ps.; y haviendo considerado sus naturales lo destituido de Rentas de fabrica, cultivan al presente sementeras de Maíz, para ayuda del gasto equivalente al aseo y adorno de esta dha Iglesia, q’ impurtava, a la cosecha, mas de zien pesos, y en quanto a los feligreses españoles, si tienen haz.das o fincas anexsas o connexsas, con los naturales, tan solamente dos o tres particulares, siembran y cultivan, una cortedad de sementera de Maíz, en propiedad, por merced que S. Mag.d q’ Dios ge. les hizo, es quanto se me ofreze en esta Relazion poniéndome a las Rexias plantas de mi Rey y Sor. natural con la veneraz.on y rrendnn.to que devo —

Juan Martín Carvajal

[ rúbrica ]

[ 31 ]

 

[f. 39 ] CARABAYA

Por carta general escripta a los Curas desta Provincia de Caravaya que rezevi en quatro de Agosto se sirve Vssa. lltrna. de mandar le demos quentta de la Dotrina de cada uno que anexos tiene = q’ distan­cia ay del uno al otro = quanto de dha Dotrina a la siguiente = I quantas Haciendas o estanzias ay en dhos Pueblos = que jente tienen asi de Indios como Españoles = que Rentta tiene cada Iglesia y de que prozede = quan­to rendirá de obenciones = que sínodo tiene el cura y de que efectos en que forma sus presentaziones = y quantos ayudantes le acompañan = y cumpliendo con lo que Vssa. lltrna. manda quanto se ofreze ynformar es lo siguiente.    

Carabaya: su imponente Allen Kjapac
Esta Dotrina de Aporoma con que la grandeza de Vssa. lltrma. fue servido en honrrarme no tiene anexo. Tiene la Doctrina de Para en distanzia de onze leguas de malísimos caminos desta mesma Provincia de Caravaya.— En la juridizion desta Doctrina ay tres Minerales de oro la una llamada Mira Vella esta distante del Asiento veinte cuadras asisten en ella entre españoles y españolas ay basta diez Personas y los Indios que avitan en dha Mina q’ unos son de Mitta y todos los demas son adquiridos que entre uno y otro llegaran con Indios e Indias hasta ciento y sesenta Personas. La otra mina se llama Alpacatu [f. 39 v.] la qual esta distante del Asiento un quarto de legua ay dos españoles y tres españolas y Indios de mita y adquiridos y yndias ay hasta ciento y quarenta; la otra se llama Pablo Coya la qual esta distante del Asiento media legua larga Asisten en esta dha Mina españoles y españolas hasta doze personas y Indios de Mita y adquiridos a costa de mucho travaxo y dine­ro y Indias q’ avitan llegan hasta ciento y ochenta Personas y la que avita en el Asiento de Españoles son hasta doze personas y la que avita Indiana son quarenta Personas, unas vezes ay mas y otras menos por ser ¡os suje­tos forasteros que entran y salen.— La Iglesia de este Asiento no tiene Renta alguna y solo se sustenta de la fabrica la qual es muy corta — El sínodo con que se me acude cada año son setezientos y noventa y quatro castellanos de oro en esta forma la mina de Mirabella me da por año duzientos y quatro castellanos; la mina de Alpa catto me paga por año duzientos y quatro castellanos, la mina de Pablo Coya me paga por año trecientos y quatro castellanos y por los yndios del Rey Nro. señor que Dios g.de muchos años que asisten en la quebrada de Pulí Pulí que esta distante deste Asiento una legua que ay seys Indios [f. 40] por los quales me dan veinte y dos castellanos por año y de una Capellanía se me dan sesenta castellanos por cinquenta Misas al año; los quales dichos cas­tellanos son los setezientos y noventa y quatro referidos arriva— Las obenziones son accidentales que en este Particular no se puede dar rrazon cierta porque unas vezes ay mas y otras menos y como esta Ig.a no tiene Misa efectiva es mas dudoso asi reputando un año con otro se puede con­jeturar por seiscientos pesos — Podia valer mas de obenziones este Bene­ficio si los Correxidores no tubieran sus tratos y contratos causa porque los Indios y avitantes deste Asiento no pueden pagar las obenziones conforme al Arazel de este Obispado. Tengo continuamente un ayudante no porque tenga nezecidad de beneficio de un compañero a quien pago seiscientos pesos y en la cuaresma traigo otro ayudante mas a quien le pago Duzientos pesos para asegurar la conciencia y por rreconocer que los feligrases huyen hordinariamente de confesarse con su cura y aunque el sínodo es crezido no es suficiente para que el cura se sustentte y los compañeros por ser los mantenimientos tdos de acarreo y valen muy caros pues un pan vale un R.l de plata [f 40 v] y en esa forma todos los demas mantenimientos y habiendo de mantener la dezenzia del estado y de las Personas apenas alcanza la congrua.

La presentación que tengo es Rl. en la forma hordinaria.- ultímamente Señor esto es lo que allo en mi conzienzia sin rreserbar cosa alguna de la materia en que he puesto todo conato y dilijenzias asi por mirar es en servizio de su Magestad q’ Dios guarde por el mandatto de Vssa. Iltma a quien Dios guarde muchos años en la grandeza que se mereze y sus criados deseamos. Aporoma y sp.re de 1689 as.-

lltmo señor

Besa sus pies de V.S. Iltma. su menor criado y capellán

D. Andres de Mendoza y Cisneros  [rubrica]

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 Anejo [anexo]: Iglesia parroquial de un lugar, por lo común pequeño, sujeta a la de otro pueblo en donde reside el párroco. / Iglesia sujeta a otra principal del mismo pueblo.

Algunas abreviaciones usadas en estos documentos:  

Pu.o  =pueblo;  Prov.a  =  provincia; Doct.a  = doctrina; Div.o  =divino; Obvenciones  =  Utilidad, fija o eventual, además del sueldo que se disfruta; Sínodo = el informante se toma en sentido de conjunto de totalización; Iltmo = ilustrisimo

viernes, 12 de julio de 2024

HILDEBRANDT Y SUS REFLEXIONES POLITICAS

 NO SÉ QUÉ RESPONDERLE

César Hildebrandt

En: HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 694, 12JUL24

C

ada día aprecio menos a mi país.

No soy binacional, carezco de otro pasa­porte (aunque pude conseguirlo fácilmente): soy peruano de memoria y tierra.

Pero todos los días asisto a la continua de­gradación del Perú.

Y estoy asqueado.

Esto que veo no puede ser el país que amamos y que se nos ha ido.

Es imposible que nos representen los congresistas canallas, los ministros de pacotilla, la presidente que derrama lisura y a su paso dejaba.

Pero una voz, quizá la de la historia, se me acerca y me dice: “¿Cómo que no te representan? Ellos son el Perú, tú eres el forastero que se escandaliza o que se deprime, el viajero que consigna su desagrado. Si no aceptas a tu país con sus miserias, ¡lárgate! O en tu caso, ¡muérete!”.

Y la voz tiene razón. Es la voz de la razón. Toda la vida me la pasé creyendo que marchábamos al Perú que Basadre imaginó como posible y el resultado es que estamos aquí, detenidos en este lodazal.

Pensábamos que las cla­ses medias se harían de­cisivas, que la educación pública mejoraría, que la cultura sería una ambición mayoritaria. Pensábamos que la política se poblaría de gente con ideas y propósitos y que los partidos calificarían a sus cuadros debidamen­te y que el Perú, en suma, estaba en el vestíbulo de un escenario ideal: un régimen liberal que no renunciaría a que el Estado igualara la cancha para los menos afortunados. Pensábamos que los empresarios entenderían que una población hambreada no era buena ni siquiera para los negocios y que los trabajadores aceptarían que la capacitación y el aumento de la productividad no son inventos del demonio.

En fin, pensábamos tantas cosas.

Pero, entonces, llegó el segundo belaundismo y empezó el desastre. La derecha, vengándose de Velasco, alentó a un régimen que fue la parálisis personificada y que hinchó el ego de Abimael Guzmán, el Lin Piao de Huamanga.

Y llegó Alan García, que fue la catástrofe del centro-iz­quierda, la derrota del Apra histórica y el primer saqueo institucional del Estado.

Ese combo maldito -la dere­cha que desperdició su oportu­nidad de modernizamos, el Apra que cayó en bancarrota moral, Sendero Luminoso y sus asesi­nos, la informalización creciente de la economía- produjo a Fu­jimori.

Fujimori representa el momento que tanto atormentaba a Zavalita. Sí, con él nos termi­namos de joder.

Porque con Fujimori todo se hizo al revés. Necesitá­bamos más democracia y lo que tuvimos fue dictadura. Necesitábamos más instituciones sólidas y lo que nos dieron fueron siglas vaciadas de contenido. Necesitábamos consensos y redes de acuerdos y lo que tuvimos fueron partidos políticos asfixiados o corrompidos. Necesitá­bamos más Estado y lo que se perpetró fue, en muchos casos, su desaparición de facto.

Fujimori fue la pócima que la derecha ciega se inven­tó para hacemos creer que el porfiriato nisei era la gran solución. Un pueblo traumado por la crisis y la violencia se tragó la leyenda. La cla­se intelectual cometió la enésima traición de su discreta historia. La prensa hegemónica se puso tan comprensiva como cuando miraba para otro lado en los tiempos de Leguía.

La situación actual es la continuidad de ese camino. Fujimori le enseñó al país a acep­tar la mentira, a amar el cinismo, a dispensar el asesinato, a premiar el latrocinio y a despre­ciar a los desafectos que se atrevían a protestar. El clima moral del fujimorismo, elevado a la N potencia, es el que vivimos hoy. Somos la carreta que se atascó una tarde de copiosa lluvia. Llovía mierda.

Pero la voz de la razón regresa y me grita: “Te quejas cada semana. Nos tienes harto. Si el Perú no es el país que soñaste, ¿qué diablos haces aquí?

No sé qué responderle. <>

miércoles, 10 de julio de 2024

POSTURAS EN EL DEBATE SOBRE EL ORIGEN DE ALGUNAS DANZAS ALTIPLANICAS

BAILE DE DIABLOS

ENFOQUES Y CONTEXTO HISTÓRICO

Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas

Introducción teórica

La gnoseología o teoría del conocimiento, capitulo importante de la filosofía, nos dice sobre la forma cómo los humanos llegamos a conocer la realidad en que vivimos o alguna parte circunscrita de esa realidad. Nos dice que el acto de conocer supone la existencia de una relación entre dos partes: El sujeto cognoscente y el objeto de conocimiento. El producto de esa interrelación es el conocimiento obtenido.
La realidad, es decir todo cuanto tiene existencia, es objeto de estudio. Sus partes constitutivas y las relaciones que hay entre ellas, pueden ser también objetos de conocimiento. Los hechos y fenómenos que se da en la realidad, en un espacio y tiempo determinados, que participan de un mismo carácter o naturaleza, son asimismo “objetos de estudio”.
Para conocer cualquier aspecto amplio o pequeño de la realidad global, el “Sujeto cognoscente” debe estar premunido de un método y dentro de éste, tiene o debe tener una forma de “ver” el objeto, es decir un enfoque, una óptica, un lente, una perspectiva, en suma, un punto de vista.
No todos los sujetos “ven” en la misma forma un mismo objeto que se busca conocer, es decir no hay dos personas que tenga el mismo enfoque. Alguien dijo: “En esta vida, nada es verdad nada es mentira, todo depende del cristal con que se mira”. Es decir no todos tienen el mismo enfoque. Hay muchos factores que explican las diferencias entre puntos de vista, las causas sociales, económicas y políticas que han formado al sujeto cognoscente, al investigador, al estudioso. Es decir, el conocimiento está socialmente condicionado.
Muchos sostienen que en el acto de conocer no hay objetividad absoluta, es decir no se puede captar, aprehender, solo lo que aparentemente muestra el objeto, sino que el sujeto es portador de una concepción del mundo, de un sistema de valores, de sus propios deseos y aspiraciones, de sus experiencias, etc., todo lo que hace que tenga una visión particular del objeto que puede ser compartida por unos o calificada como deformada o equivoca, por otros.

Diablos bailarines en el Altiplano como reducción de un objeto de conocimiento

El “altiplano peruano-boliviano”, como objeto de estudio en sentido amplio, en tanto totalidad, es susceptible de ser descompuesta para fines de análisis y estudio más precisos, en sus aspectos más generales y estos a su vez en aspectos cada vez más concretos hasta llegar al preciso objeto que se quiere conocer, por efecto de la reducción sucesiva.
Así, yendo de lo general a lo particular, dentro de la “Realidad Altiplánica” como concepto altamente generalizador, ubicamos como uno de sus aspectos o elementos componentes a la “Realidad Cultural Altiplánica”; y entre los múltiples aspectos que ella presenta, al “Arte Popular Altiplánico”; dentro de este –siempre decolando en especificidad- al “arte popular coreográfico (unión de la música y la danza) Altiplánico” y dentro de él a su vez, finalmente, a la “Danza de la Diablada Altiplánica”, objeto de estudio al que pasamos a referiremos más extensamente.

Enfoques parciales y equívocos

Muchos, no todos, quienes han tenido como objeto de estudio a “La Diablada” y muchas expresiones coreográficas populares del Altiplano, han incurrido e incurren en las deformaciones producidas por el uso de enfoques errados; entre ellos la combinación de los enfoques politicista y presentista.
El enfoque politicista.-
En un trabajo anterior señalábamos que se ha dicho y se dice mucho de “influencia boliviana”, “bolivianismo” o “bolivianización” o cualquier otro término con similares connotaciones en la práctica del arte popular coreográfico de Puno. “El uso de esos términos –decíamos-, hace evidente una diferenciación entre dos tipos de personas: Unas, identificadas como “bolivianas”, que de acuerdo a las críticas en mención, conformarían la parte influyente en cuanto logra que sus valores, usos, costumbres y comportamientos sean imitados por otra clase de personas, precisamente los “peruanos” o propiamente “los puneños y sus seguidores” que vendrían a construir la parte de los influidos o influenciados, los imitadores, los que “compran” aquellos valores y comportamientos”.
Esa diferenciación es el resultado de enfocar el asunto desde una perspectiva casi exclusivamente de corte político-jurídico. En efecto, es fácil distinguir la existencia cercana de dos sociedades organizadas política y jurídicamente en dos Estados soberanos e independientes (con la relatividad propia de estos conceptos caracterizadores), cada uno de los cuales tiene sus propios ciudadanos o súbditos: La República Plurinacional de Bolivia, tiene a los bolivianos y la República del Perú, a los peruanos, para el caso que nos ocupa, peruanos puneños. Si estos imitan sistemáticamente a los primeros en sus usos, sus costumbres, su música, sus danzas, etc., entonces podría hablarse correctamente de un fenómeno de “bolivianización” o de imitación de boliviano.
Pero “ocurre que el enfoque político-jurídico es por sí solo insuficiente para captar, aprehender las complejidades de la realidad social. Podríamos decir incluso que el menos adecuado, puesto que repara sólo en las relaciones de poder o “relaciones políticas” que se dan entre los individuos y grupos, dejando de lado la amplia gama de relaciones de diverso carácter, que los acercan o los alejan, como las relaciones étnicas, lingüísticas, histórico-culturales, etc..”
Por ello, si es absolutamente necesario hacer diferenciaciones, debe partirse bajo consideraciones etnológicas o antropológicas, de relaciones más estables y más arraigadas en el tiempo, como son las múltiples relaciones sociales.
El enfoque coyunturalista o presentista.
- Quienes critican eso que llaman “bolivianización”, emplean concurrentemente el enfoque político-jurídico, y el presentista, puesto que su percepción y apreciación es sincrónica (un solo tiempo: el presente) “desde que sus conclusiones visan sólo los que acontece hoy, ahora, en la actualidad. Pecan de presentismo, de coyunturalismo; sólo advierten lo que está ocurriendo “ahora”, constatan efectos y consecuencias “actuales” sin abordar las causas que generaron los hechos y fenómenos presentes; no buscan esas causas donde deben buscarse: en sus antecedentes históricos, dado que no es posible explicar el presente sin conocer el pasado.
En suma: Si lo que se quiere es comprender cabalmente las múltiples formas bajo las cuales unos (“bolivianos”) y otros (“peruanos puneños”) comparten valores y conductas más comunes y extendidas, sobre todo en lo que toca a la música y la danza, entonces debe recurrirse a enfoques pluridisciplinarios y diacrónicos (Varios tiempos: pasado, presente, futuro).

Contexto histórico

Partimos de la afirmación, generalmente aceptada, que la diablada como muchas otras danzas altiplánicas tradicionales, surgió en el amplio ámbito altoperuano de la nación aimara.
La nación aimara, que subsiste hasta nuestros días, ocupó desde tiempos remotos toda la Meseta del Collao y regiones aledañas. La constelación de “señoríos aimaras” dominó ese espacio desde cerca al Cusco como los Canas, Canchis, como los Collaguas (en la actual región Arequipa) y Callahuayas (en la actual Carabaya). En la misma meseta estaban los Collas, Los Lupaccas, Los Omasuyos, los Pacajjes, Soras Charcas y varios más hasta los Chichas y los Lipes en el extremo sur de la meseta ya en actual territorio argentino.
Desde esos lejanos tiempos se fue gestando la cultura aimara. Durante gran parte de la existencia del imperio incaico, los aimaras o otras etnias menores conformaron el Collasuyo, una de las cuatro partes en que estaba dividido el espacio territorial del Tahuantinsuyo.
Después de la invasión española se creó el extenso virreinato del Perú. Fue creado por el rey Carlos I, por medio de la Real cédula de 20 de noviembre de 1542 y el Corregimiento de La Paz -al que Puno pertenecía- fue creado en 1548 por el virrey Pedro de La Gasca.
En 1559 se crea la Audiencia de Charcas, integrante del Virreinato del Perú. A esta Audiencia se incorporan las provincias -llamadas por entonces “partidos”- de Chucuito y Paucarcolla de predominante habla aymara (en cuya extensión total se incluiría hoy a las actuales provincias de Puno, El Collao, Chucuito, Yunguyo, San Román, Huancané y Moho). A esa misma Audiencia se incorporaron también los “partidos” de Lampa, Carabaya y Azángaro de habla quechua. Así, los aymaras permanecieron unidos compartiendo sus valores culturales por más de dos siglos de colonia.
Por Real Cédula de 8 de agosto de 1776, se crea el Virreinato de Buenos Aires. La Audiencia de Charcas pasa a formar parte de este nuevo virreinato y con ellas las cinco provincias de Puno. Este cambio no afectó a la unidad de la Nación Aymara que se mantiene indivisa.
Por Real Cédula de 28 de enero de 1782 se crean las Intendencias, entre ellas la de Puno, que con sus cinco provincias se mantiene en la Audiencia de Charcas y por tanto en el Virreinato de Buenos Aires. Aquí tampoco queda afectada la unidad de la Nación Aymara, que continúa compartiendo e intercambiando sus valores culturales, entre ellos -repitámoslo una vez más- sus danzas, sus alegorías, su música, habida cuenta de las naturales variantes locales.

Audiencia de Charcas comprendía toda el área circunlacustre del Titicaca, habitada por
etnias aymaras
En 1789 se crea la Audiencia del Cusco, y las provincias de Carabaya, Lampa y Azángaro del habla quechua, integrando la Intendencia de Puno, pasan a formar parte de esa nueva Audiencia del Cusco y por tanto el Virreinato del Perú. En cambio, las provincias aymaras de Paucarcolla y Chucuito permanecen en el Virreinato de Buenos Aires, pues se integran a la Intendencia de Nuestra Señora de la Paz, de la Audiencia de Charcas. En esta oportunidad, fue realmente sabia la decisión de respetar la unidad física y humana de la Nación Aymara.
Con la Real Cédula de 1 de febrero de 1796, solo veinticinco años antes de jurarse la independencia del Perú, se perpetra la escisión. Las provincias aymaras de Chucuito y Paucarcolla son separadas del virreinato del Río de La Plata e incorporadas a la Intendencia de Puno integrante de la Audiencia de Cusco. Con esto, la Nación Aymara resulta políticamente dividida, pese a que el 13 de julio de 1810, el virrey del Perú en medio de las luchas por la independencia americana, proclamó la reincorporación provisional del territorio de la Real Audiencia de Charcas al Virreinato del Perú, hasta el final de la guerra independencista.
El advenimiento de la Repúblicas del Perú y Bolivia en 1821 y 1825, respectivamente no hace sino confirmar esa división.

Epílogo

Casi doscientos y pico de años de vida independiente de Bolivia y Perú frente a siglos de existencia de la nación aimara no son suficientes, nunca podrán ser suficientes como para que los objetos y valores culturales cambien radicalmente de una parte de la nación aimara a otra parte de la misma.
Ese larguísimo tiempo de muchos siglos es más que suficiente para consolidar perdurablemente todos los nexos y vínculos que los unen y conservar usos y costumbres, danzas, música, comida, vestido, valores, cosmovisión.
Es claro que en cada parte (la parte boliviana, la parte peruana, la parte chilena de la nación aimara) esos objetos y valores fueron introduciendo modificaciones en la práctica, en este caso de las manifestaciones coreográficas populares que han adquirido el carácter de tradicionales.
Por ejemplo, en la diablada, en la parte boliviana se adoptó un ritmo semi-marcial como resultado de la adaptación de la tarantela italiana que hizo un músico de este país contratado por el gobierno boliviano para mejorar las banda de su ejército ; se varió el “marco Musical de la danza con la introducción masiva los instrumentos musicales aerófonos de bronce, que por su gran sonoridad impactan en el oído de danzarines y público; se introdujo los trajes bordados de pedrería que dieron gran vistosidad al conjunto de danzarines, entre otras práctica de innovación.
En otra parte del mundo aymara, la de Puno, Perú, se mantuvo el ritmo cadencioso al son del huayño sikuri, lo cual se defiende con verdadera pasión por algunas instituciones citadinas (“mañazos”, juventud obrera, entre otros) y provincianas (solo por ejemplo Claveles Rojos, Melodias de Ilave, Camilacas, etc.). Pero ocurrió que la diablada de la parte aimara de Bolivia, por su fuerza y espectacularidad terminó siendo reproducida en la parte peruana, lo cual es un fenómeno natural, normal diríamos dentro de los lindes de una misma nación, saltando por encima el hecho de que esa nación (la aimara) esté partida espacialmente al ocupar hasta ahora áreas territoriales de tres Estados diferentes: Bolivia, Chile y Perú.
El reclamo de algunos bolivianos, dizque estudiosos de su arte coreográfico y algunos funcionarios estatales, de argüir que es Bolivia el lugar de nacimiento original de la diablada, es finalmente el resultado de esos enfoques politicista y presentista, de diferenciar bolivianos y peruanos es decir súbditos de dos Estados u organizaciones político-jurídicas de sus sociedades, sin tener en la debida cuenta que unos y otros son iguales en el sentido identitario de pertenecer a una sola nación: la nación aimara.
Y ese reclamo es también antihistórico, porque supone la negativa o el soslayo en el mejor de los casos, de que la actual Bolivia fue el Alto Perú, o sea parte nuestra, con culturas unívocas.
Abona a ello el desconocimiento de la trayectoria histórica de la nación aymara, en cuyo seno, no importa la localidad, se gestó una cultura, un arte popular, una coreografía popular, una danza popular como la diablada.
El origen de la diablada es pues, altoperuana, aymara, desde muchísimo antes de que aparecieran Perú y Bolivia como Estados republicanos. []
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DATOS
- Américo Valencia se ha referido con precisión a la adopción de la Tarantela por los danzarines orureños de la diablada, por influencia de un músico italiano contratado por el Ejército Boliviano para mejorar su banda. Por lo demás, hace pocos años organizaciones folclóricas paceñas hicieron en un teatro de la capital boliviana la “prueba” de que la tarantela informaba musicalmente a los danzantes diablos. La prueba salió rotundamente confirmatoria.
- El Equipo de la difundida revista boliviana Pukara, fijó su posición en este debate señalando certeramente que: "La diablada" no es boliviana, peruano o chilena. "La diablada" es aymara, nación que ahora está dividida entre los estados coloniales del Perú, Chile y Bolivia. La posesión de "La diablada" es disputada por los estados coloniales, como los buitres se despojan los restos de lo que creen cadáver. <>