lunes, 13 de abril de 2009

Los músicos puneños en Lima


Escribe: Javier Salas Ávila |
Los Andes 22 de marzo 2009


Los coterráneos puneños comprometidos con la música de nuestra tierra, son muchos, y casi nadie ha escrito al respecto, aunque si se ha hablado en variadas ocasiones, como en algunos eventos culturarles, en tertulias y reuniones de bohemia, recordando nombres y ensalzando las virtudes que cada quien exhibe cuando de pulsar un instrumento musical se trata.

Aun cuando no pretendo dictar sentencia en materia de quien es quien, debo decir eso sí que a lo largo de los años, y tras haber compartido con muchos de ellos horas de labor musical, puedo dar fe de los quilates con los que se muestran cada uno de los músicos puneños asentados aquí en la capital.

Con seguridad habrán críticas por poner a todos en un solo saco, como es el decir popular, pero prefiero sumar a todos, porque lo que importa es la labor que cada uno cumplió o ahora despliega en pro de su tierra, al margen de las competencias y capacitación que hayan llegado a tener.

Puede ocurrir también -por omisión absolutamente involuntaria o desconocimiento- que en la siguiente relación no están todos los que fueron o todos los que ahora son. Vayan por eso mis disculpas anticipadas.

EDGAR VALCARCEL ARZE El mas grande Compositor de Música Académica Contemporánea, docente de muchas universidades y conservatorios en el mundo entero. Ex Director del Conservatorio Nacional de Música de Lima.

JORGE HUIRSE REYES (fallecido) Brillante pianista, director, arreglista y compositor, llevo a la música puneña al formato de gran orquesta. Fue Director de Orquesta en Argentina y Perú. Varios discos dan testimonio de su obra.

FERNANDO VALCARCEL Hijo de Edgar, joven Director y extraordinario pianista actualmente es dirigente de la Orquesta Sinfónica Nacional Juvenil del INC.

AUGUSTO PORTUGAL VIDANGOS (fallecido) Prolífico compositor y arreglista en materia de música para bandas, coros y estudiantinas.

JULIAN PALACIOS ORTEGA (fallecido) Guitarrista y violinista, muy versado en la orquestación y arreglos musicales.

VICTOR CUENTAS AMPUERO (fallecido) Laureado compositor, recordado por la obra “Laramkota”, mas conocida como Cholitas Puneñas, Noche Carnavalera y muchas más.

VIRGILIO PALACIOS ORTEGA Destacado Violinista, Ex Director del Centro Musical Theodoro Valcárcel, del Conjunto de Cámara Puno y Tuna Universitaria de la UNA, fundador y director del Centro Musical Puno 1971, entre otras agrupaciones. Autor de un notable ensayo sobre la música puneña.

AUGUSTO MASIAS HINOJOSA (fallecido) Compositor, sus últimos días los paso en Lima, instrumentista de mandolina, guitarra y violín. Fue Director del Centro Musical Theodoro Valcárcel. Su huayño Imillita. está entre las composiciones mas gustadas y populares de nuestro acervo muscial.

AMERICO VALENCIA CHACON Especializado en musicología, ganador del Premio Casa de las Americas en Cuba, destaca por sus investigaciones sobre el Siku. Docente del Conservatorio Nacional de Música.

PEDRO MALAGA ARZE Concertista virtuoso en la interpretación del acordeón, ha integrado numerosas agrupaciones musicales y de cámara, como el Conjunto Musical Puno.

ROSARIO VERA DE GUTIERREZ destacada intérprete del canto, grabó junto a Elva Vejar e Idelsa Mestas con el Conjunto Orquestal Puno que dirigiera su padre, el gran músico puneño Castor Vera Solano.

PERCY DAVILA sobrino nieto de Andrés (pupa) Dávila, instrumentista de violín, concertino de la Orquesta Sinfónica Nacional.

JAIME DAVILA Hermano de Percy, igualmente virtuoso en la ejecución del violín.

RUBEN Y DANIEL AQUIZE JAEN destacados violinistas, con mucha experiencia en la difusión de la música puneña y universal.

ALBERTO FAGGIONI MALLEA (fallecido) excelente instrumentista de mandolina, permanente auspiciador y difusor de la música puneña.

CELEDONIO COTRADO VELARDE Polifacético instrumentista, ex integrante de la Tuna Universitaria de Puno, fundador y director de la Tuna Universitaria de Huamanga y actual integrante de la Orquesta De Pulso y Púa.

OMAR PONCE VALDIVIA Notable Pianista y Compositor muy versado en arreglos musicales. Docente de la Escuela Nacional de Folklore, con actual residencia en Chile.

JAVIER SALAS AVILA Director de Coros, Compositor y Pedagogo, Docente del Departamento Académico de Música de la Escuela Nacional Superior de Folklore José Maria Arguedas.

IDELINDO MAMANI CHAMBI instrumentista de Zampoña cromática, Docente de la Escuela Nacional Superior de Folklore José Maria Arguedas.

ASCARIO MAMANI CHAMBI Instrumentista de Corno, integrante de la Orquesta Sinfónica Nacional del Perú.

ALFREDO CURASI CALLO Experimentado cultor de la tradicionalidad sikuriana del altiplano, Docente de la Escuela Nacional Superior de Folklore José Maria Arguedas.

EDGAR MARTINEZ (fallecido) extraordinario interprete del acordeón puneño, peruano e internacional.

PERCY BUENO RAMIREZ Notable interprete de Acordeón, arreglista, integrante de numerosos conjuntos musicales, actual Director de la Estudiantina de Brisas del Titicaca.

JOSE LUIS JIMENEZ MURILLO Destacado instrumentista de Piano, ha dirigido varias entidades musicales como el afamado Grupo Sillustani.

JOSE CARRASCO ITURRY interprete de chillador cordillerano, integrante de cuerdas del lago.

URIEL SERRANO CALLE, excelente mandolinista Juleño, con varios años de ejecutoria en Lima.

JOSE ROMERO MANRIRQUE, mandolinista Juleño que integro con Alberto Faggioni y Uriel Serrano un afiatado e inigualable trío de mandolinas.

JOSE MORALES PANIAGUA, infaltable animador de las bohemias puneñas, diestro en la quena, zampoña, armónica y charango.

ASUNCION GARNICA Y ANITA ORE reconocidas integrantes del Dúo Altiplano, bajo el sello inconfundible de su voz, han grabado innumerables melodías del cantar puneño.

JAVIER FUENTES ARIAS (fallecido) notabilísimo interprete de la música popular peruana y latinoamericana, instrumentista de guitarra y mandolina.

TULIO MONTES DE OCA VELAZCO Diestro interprete del bajo Electrónico, la Guitarra, y solista de charango ex integrante del Conjunto Orquestal Brisas del Titicaca, con actual residencia en Canadá.

HERMANOS PANIAGUA: JORGE, ANIBAL Y EDGAR constantes animadores de infinitas reuniones de puneños con su canto y su música sentida.

JULIO SANCHO (fallecido) Uno de los mas destacados y experimentados interpretes del canto puneño, especialmente el estilo aymara

ARMANDO AZCUÑA Tiene el privilegio de ser integrante de la primera estudiantina de Brisas del Titicaca, en la década del 60, interpretando el charango.

HUMBERTO MIRANDA mandolinista y acordeonista con muchos años en su labor de rescate y difusión de nuestra música.

LEONIDAS CALVO MATAMET experimentado interprete del cantar pandillero, ha integrado numerosas agrupaciones y ha grabado también muchas melodías puneñas con su voz sentimental.

ELMER MACHICAO Intérprete de Zampoña, quena y otros aerófonos andinos, dedicado a la docencia.

ERICK ZUBIETA ANDRADE Experimentado difusor de la música altiplánica en el Charango, con varias producciones disqueras

TOMAS CALDERON extraordinario acordeonista en el estilo aymara de la zona de Moho y Huancane.

ULISES VILLAGRA Instrumentista de mandolina, nacido en Juli.

HECTOR AGUILAR El infaltable Guitarrón en muchas agrupaciones musicales de puneños en Lima.

RAUL CARTAGENA Mandolinista, toco con los hermanos Paniagua, actualmente integrante de la Estudiantina de Brisas del Titicaca.

OSCAR CHAQUILLA GARRIDO Investigador, concertista y permanente difusor de la música altiplánica en Charango.

ROGGER DELGADO FRISANCHO Inquieto y versado interprete del Bajo electrónico y la guitarra.

SILVIA ECHARRY SAENZ destacada interprete del cantar puneño, grabo discos como integrante de las hermanas Echarry con el Centro Musical Rosendo Huirse del Cusco.

JUANA CALVO MATAMET cantante del repertorio puneño al igual que su hermano Leo, ella destaca también en la labor Pedagógica.

OLGA MANZANO MENDOZA Permanente difusora del cantar altiplanico, especialmente del canto aymara, ha grabado numerosas producciones fonográficas.

VIRGINIA CORNEJO Representante del canto aymara, con muchos años de trabajo artístico en Lima.

ROMULO MESTAS “EL KOLLAVINO” Animador permanente de las reuniones puneñas, llevando en su voz, el sentir del canto altiplanico.

MIGUEL PORTOCARRERO PORTILLO Guitarrista, ex integrante de la Tuna Universitaria de Puno.

PERCY CERVANTEZ GRUNDY Guitarrista, ex integrante de los Genios del Altiplano y actual miembro de la Estudiantina de Brisas del Titicaca.

MARIO YUCRA MUÑOZ fiel intérprete del chillador, ha participado en muchas instituciones musicales, entre ellas, Brisas del Titicaca.

Cada uno de ellos, con las aptitudes y el talento que la tierra les dio, han sido permanentes difusores de la música y el canto altiplánicos.
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Cambiarán nombres a calles de Puno con términos aymara y quechua

La municipalidad provincial de Puno coordina acciones para culminar este año la implementación del acuerdo de concejo que dispuso nombrar las principales calles en los idiomas quechua y aimara, además del castellano, informó el subgerente de Promoción, Educación, Cultura y Deporte de la comuna puneña, José Cornejo.
A través del acuerdo de concejo N° 007-2009, el municipio tomó la decisión de promover en la provincia de Puno la difusión del reconocimiento constitucional del quechua y el aimara como idiomas oficiales, así como invitar la aplicación de su lectura y escritura.
De igual manera, dispuso que el municipio provincial publique su organigrama estructural e información institucional en los idiomas mencionados y en castellano.
En diálogo con la agencia Andina, Cornejo recordó que el acuerdo también determina utilizar los dos idiomas ancestrales en las señalizaciones y para nombrar las principales calles de la jurisdicción.
Detalló que la municipalidad coordina con organismos como la Dirección Regional de Salud de Puno, CARE Perú y la Red de Apoyo a la Educación Bilingüe Intercultural (EBI), a fin de culminar el presente año la implementación del acuerdo de concejo, publicado en marzo pasado.
La Constitución Política del Perú establece que son idiomas oficiales el castellano y, en las zonas donde predominen, el quechua, el aimara y las demás lenguas aborígenes.
Según el atlas de la Unesco, el quechua y el aimara central figuran en la lista de las lenguas en peligro del mundo, aunque gracias a políticas lingüísticas favorables aumentaron sus locutores.

La presentación de Hernán Fuentes en el programa “Pulso”

Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas |

Los Andes 30 de marzo 2009

El Presidente de la Región Puno, Hernán Fuentes, compareció la mañana del 28 de marzo 2009, ante un panel de cuatro personas, algunas otras que intervenían desde Juliaca, un enemigo mortal del entrevistado que participó desde bambalinas y un inquisitivo conductor del programa “Pulso”, que se transmitió desde Panamericana Televisión inaugurando un anunciado ciclo de entrevistas a figuras políticas de la regionalización.
Visto el desarrollo del evento televisivo con la mayor objetividad posible, se concluye que el mismo fue preparado con la evidente intención de hacer quedar en el ridículo al presidente puneño, por todas las formas. Y creemos que los organizadores lo lograron aunque solo haya sido en parte.
Los enemigos ideológico-políticos de Fuentes, los críticos acerbos de la acción administrativa que él conduce, los detractores que movidos por bajas pasiones se introducen en su vida privada, en fin, sus enemigos de toda laya -y que por cierto no son pocos- que vieron el programa o alguien se los contó deben estar reventando cohetes por la forma cómo lo agredieron, incluso hasta mentarle la madre en forma explícita, clara y fuerte.
La oposición política al presidente regional es legítima y la crítica a su desempeño, a lo que hace y lo hace mal, a lo que debe hacer y no hace, debe ejercitarse por el pueblo y sus dirigentes; eso es democrático. Pero debe hacerse con altura, con propiedad, con conocimiento, con ponderación y buenas maneras, civilizadamente. El insulto, la mentira, la manipulación grosera de las medias verdades, deben superarse.
Gran paciencia y estoicismo ha debido tener ese hombre para no abandonar el set tan pronto como se produjo el gravísimo faltamiento a su señora madre, vomitado por alguien apellidado Cenas desde un cuartucho del mismo canal. Es posible que este oscuro personaje pretendiera ganar atención periodística como años antes lo hizo Hernando de Soto insultando con la misma invectiva a un ausente Mario Vargas Llosa.
Hernán Fuentes no será pues el Presidente de región cuya acción política atienda como quisiéramos las expectativas que quienes ansiamos el desarrollo justiciero de nuestra tierra hemos renovado tantas veces en los últimos tiempos. Tampoco lo creemos un santo. Pero al fin y al cabo es un alto funcionario puneño que lleva la insignia de Puno a todo lugar, incluso al set del canal TV que usurpa un magnate de ese medio de comunicación masiva. Y es por eso que no podemos dejar de sentir indignación y vergüenza propia y ajena por el insulto y el trato a que fue sometido.
Hay que decir que entre los miembros del panel anunciado como de “periodistas” estuvieron dos puneños: Omar Aramayo y Gustavo Pacheco. El primero entró, a través de la forma y contenido de sus “preguntas” al juego francamente hostil contra Fuentes. Calificó la propuesta federalizadora como demagógica e impune y al momento de la insólita encuesta que el conductor Oscar Bravo hizo entre los panelistas, votó en contra de la federalización del país. Con mucha más ponderación Pacheco intervino con tono académico, imparcial y sin dejar su desacuerdo con un Estado federal, al momento de la extraña votación expresó su coincidencia con Fuentes en cuanto a la aspiración de que los gobiernos regionales dispongan de mayor autonomía.
Los otros dos, un representante de la revista Caretas y el especialista en temas agrarios Reynaldo Trinidad, hicieron lo que normalmente hacen en estos casos los periodistas y técnicos con experiencia: Hacer preguntas de interés en forma respetuosa sobre temas que integran la problemática de la regionalización en Puno, que Fuentes respondió en distinta medida dentro de las graves limitaciones de tiempo impuestas por la conducción. Los que intervinieron desde Juliaca fueron personas que, por el tono de sus preguntas parecían haber recibido previa consigna para usar el sentido acusatorio o de reprimenda.
Pero quien tuvo una desafortunada actuación como conductor del programa fue Oscar Bravo, a quien el “dueño” del canal ha desempolvado hace poco sacándolo de su depósito de antigüedades. Este compañero impidió abiertamente que Fuentes desarrollara alguna respuesta, pues tan pronto como éste empezaba a contestar Bravo lo acribillaba a boca de jarro con preguntas cortas sin dar tiempo a que sean respondidas. A eso agreguemos que quienes intervinieron desde Juliaca fueron personas que, por el tono de sus preguntas parecían haber recibido previa consigna para usar el sentido acusatorio o de reprimenda.
Algunas, solo algunas, de las preguntas de la ofensiva ametralladora verbal de Bravo, que no dejaban hablar a Fuentes, fueron las siguientes: ¿Cuánto costó la camioneta?, ¿Por qué la usa usted?, ¿Por qué no vive con la madre de sus tres hijos? ¿Qué estaba usted haciendo cuando la policía lo sorprendió con su amante?, ¿Admira usted a Hugo Chávez? ¿Lo conoce personalmente?, ¿Cuándo lo conoció?, ¿Usted promueve las Casas del ALBA?, ¿Usted quiere ser presidente de la república?, ¿Quiere la reelección como presidente regional?, ¿Usted es antisistema?, ¿Quién es más antisistema usted o Humala? ¿Fue usted militante de Avanza País? ¿Por qué lo expulsaron de Avanza País?, ¿Por qué quiere separar Puno del Perú?.
Y a propósito de esta última pregunta, cabe señalar en justicia que pese a nuestro esfuerzo de indagación no hemos encontrado antecedente alguno por el que Fuentes haya propuesto separación de Puno del Perú. La deformación perversa del planteamiento es arma de lucha en la política y sus detractores la usan en este caso, al confundir calculadamente federalización con independización.
Así mismo es ostensible en el debate abierto en torno al planteamiento federalizador, el uso recurrente de la falacia denominada “ad hominem”. Quienes hayan examinado teoría lógica, especialmente el libro “Logica” de Irving Copy, se darán cuenta que casi todos o todos los que se oponen a la federalización propuesta por Fuentes (desde el presidente de la República, ministros y clase política nacional y local puneña) atacan al hombre que la propone y no a la propuesta en sí misma; atacando al “hominen” es decir al hombre que argumenta persiguen traerse abajo el argumento, lo cual es falaz. La lucha por la federalización del Perú tiene larga data en Puno, desde la fundación en los años 20 del pasado siglo del Partido Federalista del Perú. Sobre todo esto volveremos en una próxima oportunidad.
De otro lado, no es delito sino ejercicio de la libertad de opinión pedir la reforma del Estado vía modificación de la Constitución Política. Esta carta fundamental del Estado no es algo inmodificable, sacrosanto y dado para seculo seculorum. Como todo objeto o fenómeno de la realidad la Constitución está sujeta al cambio en todo o en parte, y este se produce con iniciativas, planteamientos de todo orden con asidero en la filosofía, la ciencia y la práctica políticas, que van madurando hasta cuajar y ser aceptadas por las mayorías del pueblo y recogidas por el poder constituyente. Por tanto, el argumento según el cual la actual Constitución establece el carácter unitario del Estado peruano impide la federalización, es coyuntural. El cambio vendrá algún día y sin falta.

Comentarios

PEDRO CENAS lunes 30 de marzo del 2009 a las 21:50
Son respetables sus opiniones, pero no las comparto. Solo recoji el clamor popular, nunca ofendi a ninguna mujer menos a la señora madre del señor Fuentes.Si se sient eofendida..MIL DISCULPAS.. Solo es una expresion de indignacion, que en cristiano siginifica, "FUENTES HIJO DE PUNO DESLEAL". Lo de oscuro personaje digale a su defendido, Los oscuros personajes son los invalidos mentales que se escudan en sus mujeres para robarle al estado, acuñando un mensaje seudorevolucionario que ha fracasado en el mundo.Le recomiendo lea el acta de fundacion, de la Region Federal, cuando explicitamente desiden por una autonomia judicial y legislativa, entre otras. esto es separatismo, esto es traicion a la patria. En fin, respetado señor, la hisotria se encargara de juzgar nuestros actos, pero si le puedo asegurar que no me crecera ni las uñas para coger lo ageno, ni la nariz para mentir..solo he dicho lo que tube que decir.
• OSCAR EDUARDO BRAVO lunes 30 de marzo del 2009 a las 11:55
SR.VASQUEZ.
SALUDO A LOS ANDES.
DISCREPO CON SUS APRECIACIONES.
SIEMPRE ACTUO ASI EN TODOS LOS PROGRAMAS DE PULSO.
NO HE ATACADO AL PRESIDENTE FUENTES.
A MI NADIE ME HA DESEMPOLVADO,NI SACADO DE DEPOSITO ALGUNO.
RESPETE.
QUIEN DICE LO Q QUIERE, RECIBE LO Q NO QUIERE.
PREGUNTAR NO ES OFENDER.
NADA FUE PREPARADO EN CONTRA DE FUENTES.
RESPETO SU IGNORANCIA.
(LA SUYA,LA DE USTED) UD.IGNORA LO Q ES HACER UN PROGRAMA EN VIVO,EN DIRECTO Y A NIVEL NACIONAL. YA CHILE,COLOMBIA,BRASIL,BOLIVIA,ARGENTINA,VENEZUELA,ECUADOR DESMENBRARON EL TAHUANTINSUYO....QUIERE MAS CORTES AL PERU? ES UD PERUANO? UBIQUESE! EL PERU ES UNITARIO!!!!!!!!!!!! NO ES COYUNTURAL. ES PERPETUO! CORDIALES SALUDOS. OSCAR EDUARDO BRAVO. COMUNICOLOGO. DIRECTOR DE PULSO.

Lima 1962: APAFIT, Pandilla y José María Arguedas

Escribe : Guillermo Vásquez Cuentas

A mediados del siglo pasado, nació en Puno un movimiento cultural cuyo objeto fue y sigue siendo la práctica de una coreografía popular surgida de raíces tradicionales indígenas, pero adecuada, adaptada, a las necesidades de su exhibición en recintos cerrados o abiertos, ante públicos que podían mostrar no solo criterios de apreciación estética, sino también de valoración artística común.

Tal vez los primeros pioneros de tal movimiento fueron los pocos integrantes del “Conjunto Masías” que realizó algunas presentaciones en Lima, en 1935, como motivo de celebrarse el Cuarto Centenario de su fundación.

No tenemos datos de otras delegaciones o entidades que efectuaban la práctica coreográfica arreglada para escenarios de teatros, hasta junio de 1957 en que se produce el viaje de danzantes y músicos de la Lira Puno y del Centro Musical Theodoro Valcárcel al Cusco, por invitación del Instituto Americano de Arte de esa ciudad, para participar en sendos actos conmemorativos del Cincuentenario del Descubrimiento de Machu Picchu. Las danzas exitosamente presentadas en esta ocasión fueron Marinera y Pandilla, Wifala de Asillo y Kajelo, esta última ejecutada por la pareja Honorio Peñaranda y Susana Manrique. Ese mismo año, se organiza una “Embajada Cultural Puneña” que mostró en la Capital de la República y con resonante suceso, diversos productos en música, pintura y literatura puneñas, cuyos integrantes fueron precisamente personajes representativos en el cultivo de esas disciplinas.

El cúmulo de inquietudes despertadas bajo los aplausos que suscitaron esas muestras, así como las voluntades que surgieron del creciente desarrollo de las prácticas dancísticas y musicales en las pocas instituciones existentes en ese tiempo, tuvieron en la fundación de la Agrupación de Arte Folklórico y Teatro, APAFIT, 30 de julio de 1961, un hito con notable trascendencia en la continuidad y desarrollo del movimiento cultural coreográfico.

Carlos Cornejo-Rosello fue su primer presidente y Director de Danzas. Y con él APAFIT se convirtió en el verdadero laboratorio para los cometidos de adaptar la danza indígena, rural, más o menos espontánea, para que pueda ser mostrada “en tablas” ante cualquier espectador dotado cuando menos de sensibilidad crítica normal para lo artístico. Pero al mismo tiempo que laboratorio fue escuela cuyas enseñanzas se difundieron y aplicaron entre y por organismos sociales con esos fines, algunos pequeños otros grandes, unos efímeros otros duraderos, que -quiérase o no- llevaron y llevan la marca de esa escuela.

Está por escribirse la historia completa de este movimiento cultural y de sus productos organizacionales y artísticos que han entrado a formar parte de esa corriente de cultivo y difusión de la gran riqueza de estampas coreográficas que el arte popular puneño puede mostrar al mundo.

Primera Embajada Folklórica Puneña

Las experiencias ganadas en las giras al Cusco y a Lima, antes mencionadas, generaron la necesidad de continuar este camino. El Instituto Americano de Arte, bajo la presidencia de Enrique Cuentas Ormachea desde los primeros meses de 1962 asume la labor de promoción cultural para que una amplia delegación de danzarines y músicos pueda mostrar en la Capital, parte del acervo cultural puneño en el campo de la coreografía popular, que no es sino el producto holístico, integrado, de la danza y la música populares.

La Embajada Folklórica Puneña quedó integrada por APAFIT en la parte de la danza y por el Centro Musical Theodoro Valcárcel en la parte musical.

Definidas las tratativas con autoridades y personas de Lima, se dio curso al arduo proceso de preparación de las danzas a ser presentadas, las que fueron, en el orden seguido para la exhibición, las siguientes: Morenada, Wifala de Asillo, Kcashua de Capachica, Imillani, Llamerada, Pujllay de Santiago, Carnaval de Ichu, Kullawa, Kallahuaya, Machu Tusojj,
Kcajelo, Pantomimos, Choquelas, Diablada, Marinera y Pandilla Puneña.

Si bien todas esas estampas eran igualmente importantes y requerían los mismos esfuerzos, la Marinera y Pandilla constituyeron siempre, en la vida institucional de APAFIT, objeto de especial cuidado y dedicación, por aparecer como una suerte de símbolo de la entrega a la labor artística coreográfica y del orgullo no oculto de ser puneño.

No solo ante la inminencia de un viaje, sino ante la cercanía de los carnavales, habían personas que cumpliendo naturales aspiraciones pretendían ser danzantes protagonistas en el torrente callejero de la fiesta. Una vez logrado -bajo diversas formas- el especial privilegio de asistir a los ensayos de la APAFIT, pasaban a ser “amansados” a cargo de “amansadoras o a ser “amansadas” a cargo de “amansadores”, a fin que en el lapso de mes o mes y medio de reuniones diarias, puedan transformarse de chúcaros aprendices en pandilleros graduados. Algunas lecturas de documentos institucionales internos, a manera de instructivos, se distribuían para apoyar esa conversión. Solo como ejemplo y por ser de interés, transcribimos el siguiente:

“El “Bastonero” –que es el varón de la primera pareja- comenzará diciendo: ¡con sus parejas, por la derecha! Y las parejas (el varón al lado izquierdo y pañuelo en la mano izquierda; la mujer al lado derecho lleva el pañuelo en la mano derecha, mientras su brazo izquierdo se enlaza y ajusta al brazo derecho del varón), que caminaban primero informalmente en desorden y luego en círculo se pondrán atentas y listas para iniciar la danza. A la voz de ¡Al pasito!..¡Ahora! (o mas familiarmente ¡aura!) todos los danzarines inician la danza pisando el suelo con el pié izquierdo y siguiendo luego uniformemente el paso menudo y arrastrado (y cojeadito) al ritmo cadencioso del huayño pandillero.

Las parejas avanzan siempre con el pie izquierdo delante del pie derecho, lo cual no varía ni en las “figuras” que se ejecutan después. De trecho en trecho ambos se agachan tratando de unir sus pañuelos al tiempo que la mujer pasa ligeramente adelante sin desprenderse; luego de ejecutado ese movimiento durante algunos segundos, la pareja se yergue (el varón pasa ligeramente adelante y a veces ambos retroceden levemente) tratando también de unir sus pañuelos en lo alto. La elegancia del movimiento de la mano llevando el pañuelo, corresponde a la mujer.

Esa secuencia de agacharse y erguirse sucesivamente, avanzando más que retrocediendo, en cierto e imperceptible zigzag, con gracia y alegría, es la forma de avanzar la pandilla por la calle…”

Todo un suceso memorable fue la “Presentación de Despedida” realizada el 29 de Julio 1962 en la Plaza Arenas del Lago, hoy desaparecida. Buena parte del público vio absorto, por primera vez, a mistis –algunas veces sin zapatos- ejecutando danzas de indios. Era un acto de afirmación de la identidad puneña.

En el escenario del Teatro Segura, debutó la Embajada el 4 de agosto de 1962.
En la presentación oral se decía:

La "Agrupación Puno de Arte Folklórico y Teatro", formada por cultores aficionados pertenecientes en la vida privada a diversas profesiones libera1es, al magisterio, al empleo público y privado y al estudiantado universitario y secundario de la ciudad lacustre, ha iniciado desde 1961 un movimiento tendiente a exaltar y dignificar usos y costumbres de la cultura india y mestiza del Departamento de Puno.

El ideal propulsor trata de lograr un reencuentro con nuestra personalidad, con todas sus derivaciones favorables y necesarias y demostrar dentro del terruño, del Perú y allende sus fronteras, los valores intrínsecos del alma kolla a través de expresiones valiosas como arte y como creaciones talentosas.

El trabajo realizado ardua y tesoneramente ha satisfecho con creces nuestro ideal. En Puno, Cuzco (en dos oportunidades), Juliaca, Ayaviri, Azángaro, Huancané, Arequipa, Tacna, Lima (en dos oportunidades) y La Paz Bolivia; las danzas del altiplano puneño han triunfado categóricamente. Son ellos y nuestro fervor nativista los que han iniciado una corriente de carácter nacional orientado a estudiar y fomentar el Folklore Peruano por todas las clases sociales sin distinción y por poderosas instituciones públicas y privadas y por el Gobierno del País.

La Embajada Folklórica de Puno compuesta en esta oportunidad por la Agrupación Puno de Arte Folklórico y Teatro y el Centro Musical Theodoro Valcárcel, viene a la tres veces coronada Lima con el afán sincero de estrechar en cordial y apretado abrazo a sus hermanos de la Capital y mostrar la evolución que ha tenido el cultivo del arte folklórico de Puno a quienes fueron principalísimos propulsores de nuestra labor”.

Al turno de la Marinera y Pandilla, se leyó lo siguiente:

“MARINERA PUNEÑA. La Marinera tiene dos formas de interpretación claramente diferenciables; la de la costa con música más alegre y de ritmo más rápido, con coreografía en que priman la picardía, la sutileza y 1a gracia; y la de la sierra, de ritmo musical más lento, en cuya coreografía prima el señorío. Pensamos que dentro de las marineras serranas, la Puneña, que es preludio obligado de la Pandilla, tiene una personalidad propia.

PANDILLA PUNEÑA. Es la expresión más cabal del modo de ser, de sentir, de amar y de divertirse, de los puneños. Se baila en Carnavales, lo que hace que estos sean ansiosamente esperados durante un largo periodo lleno de preparativos, emociones y ansiedades. Da prestancia a la fiesta que dura ocho días y que solo es tal, cuando las pandillas 11enan de luz y colorido las calles de la ciudad.

Bailada primitivamente por la cholada o por cholas y señoritos en busca del amor furtivo, ha llegado a todos los niveles sooia1es, la hemos visto figurar en programas de festejos patronales anteriores a 1880 y actualmente no hay reunión para bailar, danza indígena, mestiza o aristocrática que no termine son la clásica Marinera y Pandilla Puneñas.

Cholas versallescamente ataviadas y cholos embozados por mantones de Manila, danzan al son de huayños pandilleros ejecutados por las famosas estudiantinas puneñas.

La coreografía, extensa, complicada, quizá pueda decirse que barroca, es muy vistosa y se ejecuta por parejas que danzan elegantemente a la voz del varón de la primera pareja, que ha heredado el nombre de "Bastonero", del antiguo director que con un bastón de “jilakata” en la mano, ordenaba las figuras y los giros de la danza sin tomar parte en ella”.

En un trabajo anterior sobre un tema conexo (la obra de Enrique Cuentas Ormachea) relatamos:

“Tan pronto como concluyó la primera, danza, Wifala de Asillo y ya apreciados los desplazamientos ágiles y coordinados de sus danzarines, entre ellos las diestras hermanas Santander, el público que abarrotó las instalaciones del Segura,- con José María Arguedas en primera fila y grabadora en mano , estalló en aclamaciones y vivas a Puno.… acababa de inaugurarse la marcha ascendente del arte coreográfico puneño….Estaban previstas sólo dos presentaciones, pero debieron realizarse diez”.

Cesar Miró, Sebastián Salazar Bondy, Emilio Armaza, Solari Swayne y otros intelectuales que lograron asistir a las presentaciones de la Embajada fueron encomiásticos en sus apreciaciones..

Los juicios de valor de José María Arguedas

Hay que resaltar el comentario de José María Arguedas, a los dos días del debut desde las páginas de El Comercio:

"...(los puneños) han ayudado a descubrir el Perú indígena, que en lugar de ser abatido por siglos de esclavitud, alimentado por su tradición milenaria, ha seguido creando luminosamente, dejando un testimonio inmortal de su inextinguible voluntad de sobrevivir y triunfar. Y esa misión la ha cumplido la delegación de Puno. Tenia que ser de Puno".

Producido el retorno de la delegación, José María Arguedas confirmó su gra gran y entusiasta simpatía por el arte popular coreográfico de Puno.

En carta fechada el 31 de Agosto de 1962 y dirigida a Enrique Cuentas Ormachea, escribió:

“…Son ustedes una Delegación que cumplió una labor admirable en Lima, y que no se olvidará… Puedo asegurarle que mis dos artículos fueron bastamente leídos y que indujeron a mucha gente a ir a ver el espectáculo, especialmente a los de la llamada clase "alta" e intelectual a la que era indispensable conquistar, convencer, conmover y hacer que auscultaran el Pe¬rú que ellos jamás han conocido, que lo conocieron de golpe, a través de la música y las danzas que Uds. ofrecieron. Escribí esos artículos con emoción profunda, con amor y la más rendida admiración,… Favor de decirle a las Srtas. Santander que en mi artículo del domingo cortaron un acápite elogioso dedicado a ellas porque el artículo resultó muy largo.”

En carta de 5 de Setiembre de ese año escribe al Dr. Carlos Cornejo-Roselló Vizcardo así :
“… Anoche, en una reunión de intelectuales y de ciertas personas muy vinculadas con las familias importantes de Lima, las funciones que Uds. ofrecieron en Lima fue un tema casi dominante. Tuve el orgullo de comprobar que casi todos ellos fueron al Segura entusiasmados por mi artículo del sábado y por el del Domingo. Ha causado vuestra visita a Lima una verdadera conmoción que yo ha¬ré constar en mi próximo artículo…. El Arquitecto Luis Miró Quesada me decía anoche que pocas veces vio bailarines tan majestuosos como los Diablos Caporales. Le dije que uno de ellos era Ud. y se quedó estupefacto. Habemos hombres no indios que sentimos, admiramos y amamos lo indio profundamente y que podemos por eso interpretar el arte indígena con propiedad; así lo hicieron ustedes. Yo también canto y no tan mal los huaynos más indios de Apurimac y Ayacucho. Ya habrá una oportunidad para que estemos juntos. Mi admiración y respeto para la Agrupación y para Ud. (subrayados nuestros).
Juzgue el lector los conceptos de uno de los más grandes escritores peruanos.
Lima, 22 de febrero 2009

ALFERADOS


Las festividades y los personajes que las hacen posibles

Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas
Reiterados estudios realizados en los últimos tiempos por solventes entidades académicas y de investigación, dan cuenta que son más de tres mil, más o menos, las fiestas populares con principal contenido religioso que se celebran año a año en la inmensa mayoría de los pueblos diseminados a lo largo y a lo ancho del territorio peruano; pero es en la región de la sierra – y el altiplano, dentro de ella- en donde este tipo de acontecimientos periódicos ha cobrado notable difusión e importancia, mostrando en cada lugar una serie de instituciones-costumbre que le son propias. De ellas, en esta oportunidad tocamos el caso de los mayordomos, carguyojj, prebostes, alferados, etc., personajes clave en esas fiestas. Veamos.
Sincretismo cultural y evangelización
Para nadie es secreto que el sincretismo cultural andino-occidental, uno de los rasgos característicos de la vida social peruana, se advierte con mayor nitidez en la vida social de ciudades, pueblos, aldeas y villorrios desperdigados en Los Andes. El sincretismo cultural se refiere a la mezcla y a la fusión de lengua, conocimientos, creencias y costumbres, como consecuencia del encuentro de dos patrones culturales, después de un largo desarrollo que muchos llaman de mestizaje. Algunas veces dan la apariencia de una cultura mixta, en otras muestran dos culturas en constante unidad y lucha.
Casi desde la violenta irrupción española en territorio del Estado tahuantinsuyano, los peruanos de ese tiempo tuvieron que lidiar con la fuerza de la influencia y de la imposición de las culturas europea e hispana, de que los invasores eran portadores.
Estos invasores (llamados “conquistadores” desde puntos de vista hispánicos) eran gente armada que venía comprometida ante las instancias políticas y religiosas de la península ibérica con la consigna de propagar, bajo distinta forma, la fe católica en las nuevas tierras y nuevas gentes que fueran “descubiertas”.
Sin embargo, la responsabilidad evangelizadora en concreto recayó en el clero, en los sacerdotes que vinieron a convertir a los indígenas al cristianismo para cumplir así la llamada “finalidad espiritual” de la colonización. Los curas (las personas más cultas de la época) como capellanes de ejército, misioneros, predicadores, extirpadores de idolatrías, constructores de templos, etc., impusieron con su acción tenaz y consecuente, unas veces por la violencia, otras por la persuasión, las creencias de que eran portadores.
Hay quienes dicen que la introducción de la cultura occidental en nuestro suelo y con ella la nueva fe religiosa, fue relativamente fácil comparándola con lo sucedido en otras latitudes del mundo, por el “corto” tiempo que demandó alcanzar el objetivo evangelizador, consistente en ganar un gran país –por extenso y poblado- a favor de Roma y el catolicismo. Pero aseveraciones como esas, soslayan –interesadamente, sin duda- la intensa lucha de resistencia cultural con que respondieron los pueblos andinos, desde la llegada de los “viracohas” hasta ahora mismo. La lucha continúa.
Las actitudes de los indígenas ante las poderosas fuerzas de la imposición religioso-cultural se tradujeron en buscar y encontrar formas que concilien creencias y prácticas de ambas partes, en pos de una suerte de convivencia, complementación, fusión, transculturación o interacción cultural.

En los pueblos nativos u originarios se pensaba o decía sí pero al mismo tiempo no. Sí a Jesucristo pero asimilado al “Tayta Inti” el padre sol y sí a uno de sus apóstoles que dicen que estuvo por estas tierras conocido como Thunupa. Sí a la Cruz de mayo, pero medio a escondidas, la “chacana”. Sí a San Santiago Apóstol, pero para los runas el rayo o “Illapa”. Sí al Corpus Christi, pero evocando al “Inti Raymi” y al “Oncoy mita” o procesión de momias de todos los Inkas o Reyes del Tawantinsuyo. Sí a tal o cual santo, pero comparándolos con el apu o achachila de tal o cual cerro. Sí al ángel de la guarda, visto como “uywiri”. Sí al rito de la misa, parecido al nativo “aytu”. Sí a la Virgen María, pero como la pachamama, y así… buscando equiparar similitudes para camuflar lo extranjero y al mismo tiempo mantener las propias creencias.
El poder religioso, determinante en Europa, buscó a través de la evangelización en el nuevo continente “sacar a las poblaciones autóctonas de las creencias animistas, fetichistas y heliocentristas muy antiguas, vivas, complejas y variadas", es decir sin ambages: acabar con las costumbres y creencias religiosas de los indios, desde el poder político-militar o con el total apoyo de ese poder. En el uso y abuso de esos poderes se cometieron muchas tropelías en contra de los indios, las mismas que finalmente fueron justificadas teológicamente por el hecho de que en la salvación de sus almas, no debía escatimarse daños ni perjuicios directos o colaterales. Muchas atrocidades cometidas por los “conquistadores” se han justificado y amparado en esa teología.
Aún así, aunque teórica y oficialmente se aduce que el Perú es un país católico, en la práctica, muchos elementos y usos del sistema de creencias religiosas que imperaban en el inkario, están todavía y también vigentes en los Andes, no solo del Perú, sino también de Bolivia, Ecuador, parte de Argentina y de Chile .
El santo patrono y las fiestas religiosas
En la catequesis puesta en práctica los sacerdotes y agentes de pastoral, entre muchas acciones y medidas a que estos recurrían, se promovía y hasta imponía a los pueblos a que estos opten o elijan un santo patrono, al que tenía que festejarse. Esas nuevas obligaciones, así adquiridas, entraron en inmediata contradicción con las creencias y culto inmemorial a las divinidades vernáculas. Uno de los resultados de esa pacífica pero dura confrontación es el sincretismo religioso, que tiene un amplio muestrario en la realidad social peruana.
Así, en las festividades religiosas de nuestro país concurren lo cristiano y lo pagano. Si bien a primera vista, externamente, predomina el culto católico, subyace en ellas cuando menos la evocación de antiguas divinidades, algunas milenarias, esta vez con nombres de santos usados en las prácticas cristianas. El respectivo programa de actividades prevé misas, procesiones, desfiles, danzas, bailes, peregrinaciones, comidas, ferias; todo lo cual se prepara con anticipación.
En la multiplicidad de prácticas, usos y costumbres que se aplican en las fiestas patronales de nuestro país, ponemos nuestra especial atención en el personaje que es infaltable y privilegiado protagonista en la promoción, organización, ejecución, supervisión de los actos que él preside y que componen el programa del siempre importante y periódico festejo.
El personaje asume esos roles algunas veces por elección de un grupo de personas interesadas en la continuidad y éxito de la celebración de la fiesta; otras por cumplimiento de turnos anteladamente establecidos en aplicación de prácticas de reciprocidad por quienes participan en la vida de un colectivo humano; otras por decisión unilateral de alguien que busca prestigio y poder y que asume voluntariamente, de hecho y ante todos, las responsabilidades de organización de la fiesta en año venidero; otras a pedido de un grupo de notables que influye o controla las actividades que supone la realización de una festividad local (Directivos, autoridades, cofradías, etc.); y, otras, por designación de algún miembro de la jerarquía religiosa, especialmente el párroco de la iglesia del lugar. A ese personaje se le identifica con diversas denominaciones según las costumbres vigentes en la localidad, región, zona de un país en concreto.
Prioste o preboste

Antiguamente, en Francia era el funcionario público elegido por el rey para la administración económica y judicial de los dominios que le eran confiados.

En España se llama así al sujeto que encabeza una comunidad, encargándose de dirigir y tomar decisiones de administración de una hermandad, una cofradía o en una asociación. Vela por la buena conservación de los bienes muebles de las mismas

En algunos lugares del Perú, el Preboste es la persona que concentra la respetabilidad del pueblo y en tal condición es nominado honoríficamente para presidir la fiesta patronal, indistintamente si aporta o no económicamente para sufragar los gastos de la misma.

El término es muy usado en la República del Ecuador. Hace poco la Ministra de Turismo de ese país, economista Verónica Sión de Josse, fue designada “Prioste de Honor de la Mama Negra 2008”, e “hicieron al presidente de la República, Rafael Correa, nombramiento como “Prioste de las Octavas de Corpus Cristi” a realizarse en la ciudad de Manta el próximo 9 de junio del año pasado .

Mayordomo

Del latín “maior”, mayor, y “domus”, de casa. El diccionario lo define en la acepción pertinente a este ensayo, como “Oficial que se nombra en las congregaciones o cofradías para que atienda a los gastos y al cuidado y gobierno de las funciones”.
La práctica de mayordomías en fiestas religiosas viene de España. Así en la fiesta patronal de la ciudad de San Sebastián, cada 20 de enero, “el día antes a esta celebración, un vecino del pueblo asumía la función de “mayordomo de la fiesta”, acompañado por sus invitados, tocando un tamboril por todo el pueblo y tirando cohetes para anunciar la fiesta. El mayordomo hacia migas, buñuelos y dulces típicos para la gente del pueblo”. En San Bartolomé de Pinares, Ávila, España, Todos los años, hay una persona que se encarga de organizar la fiesta, al que popularmente se llama "El Mayordomo", este además elige a dos jurados, que le ayudan en esta difícil labor, respetando la voluntad de los electos.
En una fiesta religiosa con raíces indígenas, en Oaxaca, México, “la responsabilidad de la fiesta descansa en un grupo o un individuo. En el primer caso se forman comités especiales llamadas “mayordomías”, para la organización de la fiesta. A veces toda la responsabilidad de la fiesta recae en un sólo individuo, el Mayordomo, para quien es un honor del que habrá de obtener un prestigio ante la comunidad en caso de cumplir adecuadamente con el compromiso ”.

En muchas fiestas del Perú siempre hay un mayordomo que es elegido anualmente entre la gente con más dinero. Comúnmente, el mayordomo es el encargado de organizar todo lo relacionado con la celebración religiosa.
Si se celebra la fiesta de un santo, virgen o señor, el mayordomo se encarga de organizarle una misa seguida casi siempre de una procesión y después de ella invitar a comer a la gente del pueblo. Así pues, el mayordomo (que puede ser mujer también) está al servicio del santo patrono y de la comunidad durante el tiempo en el que se realiza la fiesta. Se gana un respeto extraordinario al hacerse cargo de la fiesta.

Mayordomos presiden las fiestas patronales en Huánuco, Perú. Baste para confirmarlo la actuación del destacado actor peruano, Reynaldo Arenas, en su interpretación de don Facundo Acosta, el mayordomo de la fiesta tradicional de Los Negritos de Huánuco . En Huancayo, la fiesta del Apostol Santiago fiesta de la marcación del ganado, “es la festividad más importante de los andes centrales y abarca tres meses, de junio a agosto. Su fecha principal, sin embargo, es el 24 de julio, que antecede a la ceremonia de marcación del ganado. Aquí, el mayordomo de la fiesta y algunas mujeres, cuelgan en los hombros de los mozos, a manera de ofrenda y agradecimiento, largos collares llamados wuallqas . En Lucanas, Ayacucho, también se estila nominar un Mayordomo de su fiesta patronal.

Carguyojj
Es la persona que -como el prioste o el mayordomo- tiene el cargo (de ahí el término quechua “carguyojj” o “carguyoc”, es decir, “el que tiene el cargo”) de vestir, adornar y celebrar la misa en honor a la imagen del santo o santa patrona y según las tradiciones locales, sufragar total o parcialmente los actos que componen una festividad religiosa, y en general prepararla, coordinarla, dirigirla, supervisarla. También en este caso el desempeño de ese cargo, so capa de devoción al santo, está acompañado de un atributo honorífico y de prestigio personal o familiar.
Eso ocurre en muchos pueblos del Perú. Baste citar los casos de Challhuanca, Ayacucho, en la fiesta en honor al Señor de Animas que se celebra el 31 de Julio, para cuyo fin en cabildo abierto se nomina el Carguyojj principal, un segundo carguyoc llamado "OBLIGADO" o capitán de plaza, quien esta encargado de realizar la corrida de toros en el coso principal del pueblo, y hasta a un tercero, el "MARCHA MAYOR", quien provee la banda de músicos.
La participación del Carguyojj en las fiestas patronales, rige también como costumbre en Mungui y Antabamba de la Provincia de La Unión Cotahuasi, Arequipa, en cambos casos cada 2 de febrero, día de la virgen Candelaria, en donde ese personaje sufraga la mayor parte del costo de la celebración.

Es en los pueblos del departamento del Cusco, en donde la presencia infaltable del Carguyojj está muy popularizada. En la “ciudad imperial” la fiesta religiosa más importante es Corpus Christi (el cuerpo del Cristo). Durante dos semanas se realizan diversos actos religiosos y fiestas. Catorce parroquias llevan a sus santos en procesión a la catedral. El día central las efigies de esos santos van en procesión alrededor de la plaza de Armas. Varias danzas acompañan la procesión. Para cada ocasión anual, cada 21 de junio, hay “carguyocs” que acceden al honor de tomar a cargo la fiesta con la obligación derivada de financiar las actividades de la celebración, con el apoyo de amigos y familiares.

La fiesta patronal de Huayllabamba en honor a la Virgen de la Natividad consume “cuatro días de misas y danzas, procesiones y jolgorio”. Aquí, según relato de Enrique Zileri Gibson , “el carguyoc recurre a amigos y los hurc'a para que lo ayuden a parar la fiesta. Los hurc'ados, a su vez, se comprometen con una antelación de seis meses a proporcionar lo solicitado, comiendo pan especial de hurc'a y tomando cerveza negra Cusqueña con el carguyoc frente a la vigilante presencia de Nuestra Señora misma en su pequeña anda portátil... los carguyocs deben proveer desayunos, almuerzos y comidas a centenares de celebrantes que, entre locales y visitantes, alcanza un volumen importante de apetito y sed”.

En Paucartambo (nos describe Juan Orrego Penagos ), “la fiesta de la Mamacha Virgen del Carmen, se da inicio en la tarde del 15 de julio. Los danzantes, que son el alma de la festividad… agrupados en comparsas de acuerdo con su función en la procesión…, deben efectuar una serie de gastos como la contratación de los músicos, la compra del vestuario y el pago de una misa. Parte o la totalidad de los costos deben ser cubiertos por su fundador o "carguyoc" (o karquyuq), quien se compromete con la comparsa por el lapso de un año”. Cada grupo de baile representa a un personaje histórico o actividades ligadas con la historia y la realidad de la zona, entre ellos, los Qhapaq Qulla, los Saqra ("diablos"), los Waka-waka, las Quyacha ("reinitas"), los Qhapaq Negro o los Doctorcitos, los Chukchu y los “Majeños”. Los gastos que la presentación y baile irrogan son sufragados -como ya se dijo- por el Carguyoc del respectivo grupo.
Alferado
Alferado, deriva de “alférez” cuya etimología en enraíza en el término del arábigo clásico fāris, y del arábigo hispano alfáris, en ambos casos: jinete, caballero, es decir hombre ligado al caballo, al que lo monta o cuida y alimenta.

Con el tiempo “Alférez” adquirió una denotación militar según la Real Academia de la Lengua Española, “Oficial que llevaba la bandera en la infantería y el estandarte en la caballería, o también Oficial de menor graduación, inmediatamente inferior al teniente”.
Sin embargo, para los fines del tema que venimos examinando, interesa la acepción de “Alférez” revestida de distinción y renombre: “Persona que en determinadas fiestas religiosas preside los actos y sufraga los gastos, y tiene derecho a llevar el pendón de la festividad”. Entre los antecedentes históricos de este significado están: “Alférez del rey o Alférez del pendón real”, aludiendo al personaje que “llevaba el pendón o estandarte real en los ejércitos del rey”; y, “Alférez Mayor “ de una ciudad o villa, quien era el que “llevaba la bandera de la tropa o milicia a que pertenecía; el que alzaba el pendón real en las aclamaciones de los reyes y tenía voz y voto en los cabildos y ayuntamientos con asiento preeminente y el privilegio de entrar a ellos con espada”.
El Alférez Real como integrante del cabildo, era un cargo honorífico, pero sobre todo decorativo. Su función principal consistía en pasear el estandarte real que representaba al soberano español en los días de fiesta y en las ceremonias oficiales. Pese a este cargo significaba un gran honor, en muchas partes del Imperio las más de las veces se rehuía su aceptación ya que conllevaba la obligación de solventar con su propio dinero, los gastos de agasajos, fiestas y las monedas que se arrojaban a la plebe.
El término “Alferado” se aplica en la actualidad a aquél que por diversas causas y circunstancias, “hace de Alférez”, el que ha sido nominado o ungido como Alférez, aquel que lo personifica, que está “investido” de funciones y prerrogativas que en la antigua España tuvieron contenido político y militar; pero que en una realidad social actual como la nuestra, ya como figura civil y religiosa, cumple rol y funciones que desde tiempos del coloniaje han sido paulatinamente arregladas, adecuadas, acomodadas, a las cambiantes necesidades de actos y eventos de acentuado carácter religioso comunitario, indígena y mestizo.

Alferados en Puno

Las acciones de un alferado en nuestra región de Puno y en países vecinos como Bolivia, el norte argentino y áreas aymaras de Chile, no difieren mucho de los carguyojj, prebostes o mayordomos que se estilan en otros pueblos del Perú. La constante en todos estos casos es la conceptuación de que el Alferado es la “persona que sufraga los gastos de una fiesta religiosa”

En nuestra tradición cultural festiva, puede decirse que la presencia del alferado es normal, generalizada y por tanto resulta prácticamente imprescindible en toda fiesta religiosa. Aquí el Alferado no sólo asume el goce de la notabilidad y relieve social que el cargo comporta, sino también, en consecuencia y en distinta medida, las variadas obligaciones que la realización y buen término de la festividad, demandan.

El cumplimiento de esas obligaciones, también ha ido variando con los tiempos. Si antes la responsabilidad recaía virtualmente solo en el Alferado y su núcleo familiar, ahora las obligaciones son compartidas por personas que integran el colectivo social inmediato de la festividad, sea la gente del pueblo que normalmente participa en los actos celebratorios y de jolgorio, sea la membresía de una institución-cuerpo, sea los integrantes de una organización cuya acción se vincula directamente con la festividad, etc.

La forma común de compartir obligaciones para sufragar los gastos de la fiesta, es la de ofrecer aportes sea en dinero o en bienes materiales, generalmente fungibles. En el mundo socio-cultural puneño esos aporte han tomado el popular nombre aymara de “apjjatas” , de “apjjataña”: “poner”, de donde “apjjata” sería “lo puesto” o “lo que se pone o pondrá”. Estas contribuciones son ofrecidas para ser cumplidas en la próxima edición anual de la festividad, por lo con anticipación al día de la fiesta los Alferados circulan recordatorios a los oferentes a fin de cautelar el cumplimiento de las obligaciones contraídas, las cuales constan generalmente en libros de actas o cuadernos.

En la Festividad de la Candelaria, el Alferado es un personaje infaltable e importante tanto porque de consuno con la parroquia interviene decisivamente en la formulación del programa de actividades religiosas, cuanto porque es visto como el “sustentador de la fiesta”. Para cumplir este cometido, ha debido prepararse intensamente durante los meses previos a la festividad. La capa y vestido nuevo que luce la imagen de la Virgen de la Candelaria, el arreglo del anda, las flores y cirios que abarrotan el templo de San Juan Bautista, la solemne misa de fiesta a la que asisten las autoridades, los agasajos a los numerosos invitados y mucho más, corren a cargo del Alferado. Familiares y amigos le ayudan a sobrellevar esas responsabilidades.

En Puno la festividad se realiza en dos partes. La primera, el 2 de febrero, es decir el Día de la Virgen María de la Candelaria. El Alferado principal preside un ya clásico programa, junto a alferados de las distintas actividades que se ejecutan sucesivamente; entre ellas: Las “Albas” que consisten en reuniones de creyentes y curiosos al rededor de conjuntos de sicuris, durante la madrugada del 1 de febrero, en pequeños cerros cercanos al centro de la ciudad, con infaltables salvas de bombardas, camaretas, cohetes.

La “Entrada de Ceras” a cargo de quienes han participado en la “novena” o acto litúrgico que se cumple durante los días anteriores al de la fiesta, así como los “Celadores” o custodios de los bienes ornamentales y vestidos de la virgen, todos quienes en conjunto proceden, ese mismo día en horas de la tarde, al arreglo de la venerada efigie de la Virgen, el anda y el templo. Casi siempre se impone un nuevo manto y trajes para la virgen y el niño. La comitiva sale del domicilio del alferado (quien porta un estandarte o “guión”) y llega al templo, previo recorrido por principales calles de la ciudad acompañada por bandas y conjuntos de sicuris. Luego de cumplido el cometido, el Alferado recibe en su casa a quienes formaron parte de su séquito y los agasaja con comidas y bebidas, en forma moderada, pues debe asistirse a los actos de víspera.

La “Entrada de Kjapos”, también el 1 de febrero antes de que muera el día, en la que son protagonistas las autoridades políticas y representantes de comunidades campesinas de habla quechua y aymara, cercanas a la ciudad, quienes se posicionan frente al atrio de San Juan, para quemar leña traída a lomo de llama.

Las Vísperas, que básicamente consiste en una misa con destacada asistencia del Alferado, sus invitados, acompañantes notables y público, todos quienes terminada la misa pasan al atrio del templo para espectar la “quema de castillos” mientras se sirven bebidas calientes.

El día central, 2 de febrero, “Día de la Virgen María de la Candelaria”, se da curso en horas de la mañana, a una solemne “Misa de Fiesta” que corre a cargo del Alferado. Luego de la misa viene la subsecuente procesión ruidosa y multitudinaria por calles y plazas principales de la ciudad, con asistencia del Alferado, autoridades civiles, militares, Celadores de Virgen y los fieles del pueblo. El Alferado preside ambos actos en privilegiada primera fila, llevando el estandarte y luciendo una banda bordada que le cruza el pecho. A su lado, la esposa lleva una réplica de la imagen en bulto del niño Jesús, la cual que forma parte insustituible de la efigie de la virgen Candelaria.

La segunda parte, llamada “la Octava”, celebración que no tiene fecha fija como el Día de la Virgen, sino que es movible, cercana al 2 de febrero, generalmente el domingo siguiente. Hay aquí un “Alferado de la Octava” distinto al de la fiesta principal, y la mayoría de los conjuntos y agrupaciones de danzas que participan en los actos de celebración tienen también sus propios alferados. El programa de actividades guarda similitudes con el de la primera parte. Durante varios días los conjuntos de danzantes y sus bandas de músicos que los acompañan, participan en presentaciones, desfiles y exhibiciones, que en conjunto han dado justa nombradía a una de las festividades más deslumbrantes del Perú.

Lima, enero de 2009

miércoles, 10 de diciembre de 2008

PETRÓLEO EN PUNO

Los Andes | Puno | 04/11/2008
Gustavo Flores Flores (gfloresf@hotmail.com)

El petróleo es un hidrocarburo, que participa en la producción de energía calorífica y esta a su vez en miles de actividades industriales

Por primera vez, en 1859, se perforo un pozo de petróleo, en EEUU, muy cerca del Estado de Pennsylvania y a los pocos años en el Perú, en la zona de Talara (Piura), en noviembre de 1863. Fue el primer pozo de petróleo, en Sudamérica. La empresa norteamericana Internacional Petroleum Compani, exploto por muchos años el petróleo del norte de nuestro país.

La nacionalización de la industria petrolera en la zona de la Brea y Pariñas, es parte de la historia del Perú. Muchos políticos habían enarbolado consignas en tal sentido. Fue Juan Velazco Alvarado quien lo hizo, pero a la postre, el estado peruano, tuvo que pagar el justiprecio de esta nacionalización.

El Perú fue productor y exportador de petróleo, pero con el pasar de los años las reservas se fueron agotando y también comenzó a crecer la demanda, entonces paso a ser importador.

Nuestra producción actual esta en el orden de los 110 mil barriles diarios, como se puede observar en el cuadro adjunto.

Entonces hay déficit de petróleo o hidrocarburos líquidos, puesto que la demanda esta cerca de los 200 mil barriles diarios. Petro Perú, es la empresa que administra la actividad petrolera y que lamentablemente, por pertenecer al estado, esta sujeta al manejo político de los gobernantes de turno; actualmente participa en la refinación del petróleo para obtener principalmente gasolinas, administrando la refinería de Talara, también regula el mercado de carburantes en el Perú. Sin embargo hay otra empresa que es Perú Petro, la que se dedica exclusivamente a administrar la concesión de los lotes susceptible a exploración y explotación. Esta empresa estatal es la que, hace algunos años, ha otorgado dos concesiones en Puno y son los lotes 141 y 105. La primera a una empresa canadiense de origen Irlandes denominada Pan Andean Resources, sin embargo esta, que obtuvo el lote en una licitación, curiosamente vendió su participación a la empresa India Reliance Industries que no pudo adjudicarse este lote en la misma licitación. Reliance es una empresa petrolera muy grande y suponemos que hará una gran inversión en el lote 141, que esta en territorios de las provincias de Lampa y Melgar. Así mismo el lote 105 esta adjudicada a la empresa Siboil del Perú S.A de origen Ruso su centro principal de actividades está ubicado en Liberia Oriental, en la región de Irkutsk, Federación de Rusia. El Lote 105 se encuentra ubicado en la parte centro de la Cuenca Titicaca; entre las provincias de Puno, Huancané, San Antonio de Putina, Azángaro, Lampa y San Román. Siboil esta actualmente haciendo prospecciones sísmicas en la zona de Pusi. Otra empresa que realiza exploraciones en la zona limite de Puno con Madre de Dios, muy cerca de la reserva del Candamo, en el parque nacional Bahuaja Sonene, que esta en el territorio de nuestras provincias de Carabaya y Sandia, es Hunt Oil Conpany, esta es una empresa con sede en Texas (EEUU) y es una de las principales empresas de petróleo y gas natural a nivel mundial. Sus socios son: SK Energy de Corea del Sur, Repsol YPF de España y Marubeni de Japón. Hunt, viene trabajando el lote 76.

Pero las posibilidades de recursos petrolíferos en la cuenca del Titicaca no quedan aquí, hay tres lotes adicionales cuya exploración y explotación, fue subastada el último 08 de septiembre, conjuntamente con otros 22 lotes a nivel nacional. Fue precisamente en esta licitación en la que sucedió el affaire, por el cual el Consejo de Ministros tuvo que renunciar, tras el escándalo provocado, por la escucha de audios, entre Rómulo León Alegría, ex ministro aprista, y Alberto Quimper, ex asesor tributario del presidente de la Republica, con claras negociaciones debajo de la mesa.

En esa oportunidad se presentaron 19 empresas y consorcios y se subastaron 3 lotes en el departamento de Puno, el 154, 155 y 156.

Solamente se adjudico el 155, porque para los otros no hubo postores. Quien se adjudico el lote 155 es el consorcio Plus Petrol-Petroperu-Reliance-CNPC. Sin embargo es Petroperu, ahora, una empresa cuestionada al haber participado fraudulentamente en otros 5 lotes con Discover Petroleum International A.S. y que ha generado el escándalo que todos conocemos.

Bajo estas condiciones es que la adjudicación del lote 155, esta en salmuera. A esto se adiciona la protesta de algunos ambientalistas y ONGs que siempre están detrás de las petroleras y mineras.

Si en la Región Puno se han identificado 6 lotes, es porque existe un potencial hidrocarburifero, inclusive es posible que exista gas, sin embargo no debemos especular con las reservas, ya que las entidades oficiales, aun no han anunciado reservas probadas o probables. Hace tres años un presidente regional, despistado, nos anuncio reservas de gas natural mayores a las de Camisea, que en su momento desmentimos, por su falta de seriedad. Claro que seria una gran noticia tener reservas de petróleo y gas, porque como sabemos en una región pobre, como lo es la nuestra, un recurso natural tan valioso y que esta a miles de metros debajo de la superficie, no nos vendría mal. Su explotación tendría que ser bajo las normas y reglas mas estrictas del cuidado del medio ambiente, ya que algunas reservas se sitúan cerca al Lago Titicaca, maravilla natural del Mundo y jamás permitiríamos su contaminación. En el futuro podríamos, hasta pensar en una refinería en Juliaca, como la que existe en Iquitos (capital del departamento de Loreto), para atender con gasolinas y aceites a la zona del altiplano.

Esperamos que las prospecciones que se vienen realizando tengan resultados positivos y como en cualquier país del mundo logremos su explotación racional. Porque sino seriamos un pueblo pobre sentado en un mar de oro negro. Que ironía.

San Juan de Letrán: Casa de la Virgen María Concepción


Los Andes | Puno | 09/12/2008

Juli, la "Pequeña Roma de América” está de fiesta, tan igual que las ciudades de Lampa y Paucarcolla, la apacible ciudad de Chucuito – Juli, festeja con devoción y fe a la Santísima Virgen de la Inmaculada Concepción; por ello ayer visitantes de diversas regiones del Perú y extranjeros se trasladaron para espectar esta costumbre andina religiosa. Aquí le presentamos una breve descripción del Templo San Juan de Letrán esbozada por Pedro Antonio Villegas.

Con la llegada de la cultura occidental, arribaron a Juli sacerdotes, religiosos, ellos oradores, escritos, arquitectos, ingenieros, médicos, artistas, pintores, escultores, etc.

Juli un lugar con panorama bellísimo, con hermosos paisajes, con las riberas del Titicaca, sitiaron como sede y centro estratégico para la evangelización de la población aymara, personajes entendidos de aquella época diseñaron levantar 4 parroquias, a igual número de cabildos (ayllus), en cada uno de ellos su templo con la debida atención de su fiesta.

El territorio de una parroquia estaba conformado de un cabildo (ayllu) que agrupaba a varias parcialidades debidamente organizadas.

A la fecha existe 4 cabildos (ayllus), cabildo (ayllu), wankollo, cabildo (ayllu) muchu, cabildo (ayllu) chambilla, y cabildo (ayllu) ayanca.

Con motivo de celebrarse la festividad de la Virgen María Concepción, de su casa vale comentar en una forma resumida.

El Templo San Juan de Letrán, casa de la virgen, está ubicada en la plazoleta del mismo nombre, comentan los cronistas que la construcción del templo ha sido con la participación directa de la población de cabildo (ayllu), ayanca, dirigidos por la orden religiosa de los “dominicos”, posteriormente fue administrado por la orden religiosa de los jesuitas.

Se presume, que la obra se comenzó entre los años 1567 y 1572, concluidos recién en el año 1602, la pared bastante ancha, las puertas y ventanas con piedras talladas con figuras autóctonas de la región formando un conjunto maravilloso, su puesta de madera tallada, la torre restituyeron en el año 1965.

En su interior decorado con retablos de madera talladas pintado con pan de oro, en lienzos, pintores personajes importantes de la región, con pintorescos paisajes de los siglos XIX-XX, sin duda mucho de los cuadros es obra del famoso artista hermano Bernardo BITTI.

Se supone que la imagen de la Virgen María Concepción fue escoltada por el artista inca Francisco Tito Yupanqui, actualmente la virgen se encuentra ubicado en uno de los altares de la catedral San Pedro de Mártir.

Hoy por hoy la casa de la Virgen convertido en museo turístico, donde están depositados joyas arquitectónicas de incalculable valor, retablos de increíble belleza, que motiva admiración de los turistas nacionales e internacionales, suficiente razón para ser declarado Como Patrimonio Cultural de Juli.

miércoles, 26 de noviembre de 2008

LA PECERA O EL REINO DE LOS PE(s)CADORES DEL LAGO SAGRADO
WALTER BEDREGAL PAZ

“Si no nos inventamos cada día corremos el riesgo de acostumbrarnos a lo que somos”. G.M.I.
Las últimas revisiones de la literatura peruana nos han mencionado de un abanico increíble de producción literaria; especialmente se ha hablado de la literatura escrita en provincias, de pronto se ha dado una fiebre por publicar textos y textos que incursionan en la narrativa y en la poesía con mayor incidencia, de autores con los que inclusive se hacen reverendas antologías, se ha publicado en editoriales nuevas, algunas poco reconocidas y otras de gran prestigio (Cuadernos del sur, Matalamanga, Arteidea, San Marcos, Lago Sagrado, sellos propios, sellos artesanales, etc.), sin embargo, ¿Cuál es el trasfondo, por qué esos textos no tienen mayor repercusión?, sólo atraviesan, como logro máximo, por una o dos reseñas hechas por amigos muy cercanos y listo, de ese texto jamás se volverá a saber. Su destino será estar un buen tiempo en los estantes y después ser alimento de ciertos animalillos… Esto que ocurre en todas partes donde se escribe literatura, tiene una explicación, tiene una serie de sustentos valederos que explican esas enfermedades; solamente que pocos se han atrevido a mencionar esos motivos, todos se han callado; pero aquí en Puno lo diremos. En las líneas siguientes anotamos unas cuantas perlas que explican por qué un libro se publica y nunca más se sabe de él y su autor, obviamente, se arrepiente de no haber entrado al parnaso con semejante texto.
Es triste, pero cierto, la literatura puneña escrita en estos últimos años va adquiriendo un deplorable rostro que no pasará a la posteridad. Es obvio que una literatura que carece de una rigurosa competitividad y formación académica responsable, de una visión de búsquedas y encuentros que pueda asegurar un futuro con bases sólidas, no pueda ser considerada y menos trascendental o que hable por sí sola en cada texto, sea narrativo o poético, lo cierto es que no hay un norte trazado y, lo más elocuente es que la mayoría de los que vienen desarrollando este vano oficio están demostrando que no tienen mayores nociones de la herramienta básica que todo “escritor” debe tener: una buena escritura, acompañada, por supuesto, de las disciplinas escriturarias que se traslucirán en cada texto como soporte filológico y lingüístico, dotándolo de ese corpus comunicativo que no es otra cosa que la meta final de las obras de este tipo, (deberían centrar su interés, escasamente y si no fuera demasiado pedir, en un cursito de ortografía, al menos a distancia).
En Puno, algunas revistas y un diario local nos han permitido leer con asombro las inmensas incongruencias semánticas, gramaticales, sintácticas, lexicográficas y ortográficas que son reincidentes en algunos “escritores”; estos espacios lingüísticos nos dicen bastante sino todo de quienes pretenden escribir literatura. Claro, lo que sucede es que algunos de los títulos que hemos leído pertenecen a intelectuales que no deberían estar en las llanuras literarias y tampoco deberían publicar, porque simplemente deambulan en territorios que según ellos, y por sus lecturas ‘autoformativas’ más sus constantes visitas a Internet, creen conocerlo todo. Lo cierto es que aparte de hacerse un daño ellos mismos, también lo ocasionan a quienes leen estas publicaciones. En todo caso, una primera brecha que deberían traspasar quienes publican, es pulir su lenguaje escrito, tener nociones de redacción, de texto, de gramática; tal vez un remedio casero sea darle ese material a quienes demuestren saber de cuestiones de escritura y, en consecuencia, también sepan escribir, casi por extensión. Aunque lo cierto es que en nuestro altiplano, hasta ahora, no hemos oído o leído el nombre de un corrector de textos o algún personaje que pueda cumplir ese rol; esta colección de errores es el primer pecado reiterativo de nuestros intelectuales.
La literatura, creemos, es un mundo complejo que requiere una dedicación exclusiva si se quiere andar en paz con ella. No es un lugar al que se puede entrar y salir los sábados o los domingos o solamente al anochecer. En ciertos casos se le dedica un tiempo sólo cuando es feriado o cuando hay algún paro, y, en el peor de los típicos modos, si los “escritores” son docentes de matemática, religión, educación física, ciencia y ambiente, educación primaria y algunos de lenguaje y literatura; se meten de lleno en las letras, cuando están de vacaciones o, finalmente, cuando se ha anunciado algún concurso de jugosos premios (en los que no ganan, por supuesto, y todavía se preguntan por qué no figuran entre las menciones honrosas siquiera). Esta indisciplina es el segundo pecado de los que escriben poemas y cuentos especialmente; no quedan al margen los que redactan artículos, opiniones y otras “cosillas” que no tienen nombre, -por llamarlos de alguna manera- en esta zona del Perú ¿No sabrán acaso que hay escuelas de literatura en Arequipa y en Lima?, ¿No estarán enterados, siquiera, que podrían hacer otro cursito de Lingüística o Literatura contemporánea si quieren ser lo que pretenden? No hemos registrado ningún ensayo o novela que puedan ser considerados como tal, lástima; lo único que se ha encontrado, tal vez exagerando su valía, son algunos poemarios muy forzados y marcados por el padre.
Las furtivas visitas de estos “escritores” a la musa, nos han hecho comprender, gracias a sus sendas publicaciones, que tienen cierta labia o que se defienden con el uso del lenguaje hablado (los hemos escuchado, no oído), pero cuando esas ideas o discursos son llevados al plano de la escritura, las ideas parecen ser ahuyentadas por un extraño maleficio nacido de su ego. Entonces, las buenas ideas deberán seguir en alguna oscuridad prolongada, hasta que cierta noche de jarana se vuelva a desatar esa sarta de luces atadas que ocupan algún rincón de sus memorias y entonces las vuelvan a escribir, y queden para siempre ahí con una deplorable redacción y poca imaginación; ése es el tercer pecado de la pléyade de intelectuales puneños, no poder llevar al texto escrito su imaginación “literaria”.
Los últimos “libros” que hemos leído, (no daremos títulos para que los hígados duren un tiempo más y porque quisiéramos considerarnos sus amigos, todavía) pero sí hablaremos de poemarios oquendianos y mal corregidos que nos hablan en voz alta de la crisis del poema como forma poética, citaremos antologías vacías y absolutamente improvisadas, de balances que más parecen desbalances y que justamente por eso son inapropiados, de cuentos mal seleccionados, de textos completos copiados de Internet (¿Pensarán que son los únicos que tienen acceso a Internet?) y de otros malestares que son una señal clarísima de que los textos para una buena literatura de Puno, están lejos, tan lejos que apenas quieren parecer un punto en el horizonte y todavía no se les puede presentir. Nos da la sensación que se publica por una cuestión de dineros con padrinazgo o compadrazgo, simplemente por querer figurar o decir que son escritores y, no quisiéramos creerlo, pero hasta se podría pensar que publican para acumular file o lograr el cumplimiento de esa famosa frase que reza “producción intelectual”, y en este parágrafo, tal vez lo más inasible sea que algunos publican en formatos nada literarios pues son un auténtico derroche de material, tanto de papel, tinta y tapas (aunque tampoco tienen gusto para las tapas –incluido el título- pues las hacen con una antología de colores fuertes y con unas combinaciones carnestolendas); ése es el cuarto gran pecado de nuestros hombres en mención.
Los mal llamados jóvenes, que por el momento parecen ser los más activos, se han mantenido en un silencio literario trascendental y absoluto, su actividad radica en publicar revistas, publicar a ilustres desconocidos, publicar textos de la Internet o de “corresponsales”, en el peor de los casos, se concentran en publicar sus trabajos en proceso, en publicar poemas y cuentos sueltos, en hacer conocer su pensamiento leve y superficial que no pasa de la vuelta de la esquina, casi entre cuchicheos, sin mayores polvaredas o disloques literarios, no parecen haberse dado cuenta que están horadando descabelladamente los espacios que le pertenecen a un antólogo, a un editor, recopilador, un lector preparado, etc., (ojalá que aparezca uno siquiera en Puno) y es que una cosa es la creación y otra la labor desubicada que están haciendo. Ése es el quinto mayor logro erróneo que brilla en la literatura puneña.
Hay una convivencia y consecuente respeto a sus predecesores de quienes escriben ahora, tal parece que nadie se salva de este acto, quizá algunos estén siguiendo la ruta de sus maestros y amigos y la literatura de Puno esté signada a muchos años de permanencia en el vanguardismo donde los abuelos sí supieron hacer feria (Peralta, Oquendo, Churata), pero que por ahora no hay una ruptura, un rompimiento y un alejamiento de esos páramos ya visitados, gastados en donde se han detenido la mayoría, ahí se nota claramente que son unos reverendos repetitivos porque se puede escuchar el eco de sí mismos. Le sacan un mohoso lustre a los momentos idos que son cantos de niños, cantos neorrománticos que permiten que sea un discurso sencillo y sin mayores valías, como si esa época fuera una estancia plena de muros y limitaciones o fronteras infranqueables; esta convivencia escrituraria (la convivencia personal es necesaria) esa sombra terrible que resuena como arcaicos tambores es el sexto pecado de los escritores puneños.
Pero casi al final de esta enumeración, de una primera selección de pecados notorios, (anotaremos veinte, la mayoría con nombre propio) la intelectualidad puneña tiene ese don de cometerlos cuando menos deberían hacerlo, se hace uso de fechas importantes para sacar a luz algún libro, o a veces, se aprovecha una visita turística al altiplano y, con la pomposidad clásica, se dice de él una serie de adjetivos y sandeces que no corresponden al libro, pero que deben decirse pues las flores se marchitarían si no fueran mencionadas y recibidas para el florero. Los lugares comunes, casi de culto o adoración (¿…?) tanto en Puno y Juliaca, (Instituto Americano de Arte y El Club Kuntur en Puno; Salón de Convenciones y Salón Consistorial en Juliaca, inclusive los propios municipios están en la danza.) tienen que ser testigos mudos de las reverendas flores que los poetas y narradores se echan entre sí porque “escriben bien” y en consecuencia son los escritores o escritoras del siglo XXI, los nuevos paradigmas; ése es el sétimo pecado de los escritores puneños.
Es verdad que en la actualidad, quienes “practican” literatura tienen la pura emoción, las ganas y el coraje necesarios, que no son suficientes ni valederos; pero el gran vacío, la falta inmensa, es la crítica literaria, un lugar que no ha sido llenado (aunque llenado es mucho pedir) por nadie con una sólida sustentación de verbos válidos y que señalen una ruta para que los pecadores mencionados puedan entrar al buen camino corrigiendo sus crasas falencias. Se requiere una crítica literaria que no vea personas, sino más bien, textos, textos, solo textos; una crítica literaria como la de los maestros (Antonio Cornejo Polar, Alberto Escobar y José Miguel Oviedo, entre otros.) quienes dieron un norte a la literatura del Perú, marcaron el rumbo, la hora, para que existan esos libros que de alguna manera han alimentado la importante tradición literaria y el lugar importante del Perú en las letras hispanas. De alguna manera la crítica literaria trata de hacer conocer los puntos caóticos y las bondades del texto, o, lo que es mejor todavía, la crítica descubre los entramados, las acuciosidades existentes en la obra literaria para que el lector pueda tener una idea del territorio que está circundando. Pero tal vez el papel previo sea orientador, una especie de guía para los escritores y la obra sobreviva y a la vez su autor pueda virar su timón hacía la pista que lo llevará por un sendero sin altibajos, o que lo pueda salvar de esas neblinas que lo conducen a un abismo de grandes proporciones. Es por ello que hace falta con urgencia un ejercicio crítico que cuente con suficientes aparatos teóricos y que hable con un lenguaje claro y sencillo para que aparte de su rol esclarecedor de aquellos metalenguajes e ininteligibilidades, también pueda ubicar a la literatura en el contexto socio-cultural. Además, para que la crítica desarrolle una sesuda evaluación y valoración de los textos literarios; es decir, dejando a un lado -y esto hay que repetirlo- dejando al margen las amistades, las enemistades o servilismos e innecesarias presencias de lazarillos que demuestran una notoria inmadurez intelectual. No quisiéramos tener oscuros pensamientos y creer lo que recientemente se viene diciendo en las últimas y apoteósicas presentaciones de libros: hay, por lo menos, un par de críticos en Puno o Juliaca, pero que no dicen nada porque no existe, hasta el momento, un libro que valga la pena un detenimiento serio, una relectura, y, en consecuencia, un comentario, siquiera, pues, lo que se publica es pura emoción, cháchara y nada más. Nos parece un osado comentario de algún lector. Sin embargo, tampoco quisiéramos pensar que se trata sólo de un decir más, no. Los horizontes que vislumbre la crítica literaria en Puno, si existe, o algún día se llega a practicar, será la que marque los márgenes de tanta obra sin ton ni son, de tanto “escritor” desorientado que publica texto tras texto sin saber que nadie lo lee; sin saber que a su obra le falta la esencia, el rumbo, el norte: ése es el octavo pecado que hace que la balsa de la literatura puneña se hunda en pocas aguas.
Finalmente, el pecado número nueve, (para no enumerar más, por ahora) el error más imperdonable de nuestros hombres de letras, es que ejercen una influencia entre ellos mismos, se leen mucho entre sí, al margen de las flores, se leen tanto que a veces es un poco difícil distinguirlos porque se parecen demasiado en el lenguaje erróneo y su tenue discurso ¿Pepsi? ¿Coca-cola? Dijo alguna vez Chirinos. En sus poemas asoma la misma embriaguez del sonido reiterativo y la alusión de amantes eternos de las sombras de damiselas que tienen que sufrir el tormento de estar postradas en esas líneas inhóspitas y confinadas al más terrible de los olvidos, postradas en versos mediocres que solo pueden alcanzar a ser celdas de esponja. Esto es señal de que no tienen lecturas de valía y menos que buscan un objetivo literario, deberíamos oír aquella idea que menciona que la escritura y la lectura son mecanismos, operaciones productivas de significación, que se logran a través de un ejercicio serio y con iconos verdaderos, al margen de los inventores de la pólvora y la imprenta, aún existentes en estos días del siglo XXI en nuestro departamento.
Independientemente de la personalidad del autor, lo que se busca, quizá sea una literatura auténtica, sin deudas a nadie, con valor propio y rasgos de magnitud trascendental, una voz literaria que no vaya en desmedro de nada ni nadie, sino más bien que resalte por sus rumbos fijos, sus rutas marcadas con huellas de originalidad y lucidez imaginaria. Sólo así se estará consiguiendo lo que en otras épocas (años 20’, 30’) se logró para el Perú y Latinoamérica aquí en Puno. En estas líneas concluyentes, diremos que si hay algunas excepciones, es decir, algunos textos que no entran en esta lista, o que no son pe(s)cadores, autores que no van con todo lo mencionado, pues esos son los que fácilmente se pueden contar en los dedos de una mano, y todavía nos sobrarían unos cuantos dedos.
En una siguiente ocasión estaremos hablando de los once pe(s)cados restantes, especialmente de los encontrados en textos “cometidos” por escritores frustrados, de los que se han dedicado al periodismo, a la enseñanza escolar, a los que fungen de críticos literarios, de los que se han dedicado a escribir cuento y poesía como si fuera un mismo género, de los que han publicado en sellos reconocidos a nivel nacional sin tener un texto que valga la pena o que justifique esa osadía, hablaremos de los bibliófilos exagerados que hasta hoy no han producido un solo texto “bueno”, ¿lo intentarán?, subrayaremos los nombres de los aspirantes a vacas sagradas sin haber sido terneras siquiera, inclusive de los que dicen ser maestros de generaciones de escritores, citaremos a los memoristas de datos y datos historiográficos con un plausible esfuerzo mecánico, hablaremos de los prologuistas kilométricos, no nos olvidaremos de los que han ido más lejos todavía formando una lista para hacer antologías, leeremos los textos de los que han pretendido hacer talleres de creación literaria y, hablaremos, especialmente, de los imperdonables, los que creen que con lo que han escrito merecen el Nobel o el Cervantes; pero lo primordial de todo esto será que no escribiremos sobre sus vidas pasadas o actuales (no nos interesan), sino más bien de los textos que han creído escribir y publicar como si fueran de antología, anotaremos títulos, para no ser egoístas y ensalzar a un nuevo pecado en las letras puneñas.
LA CIUDAD QUE PEDRO SALINAS NO VIO

Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas
gvasquezcuentas@gmail.com
Publicado en Los Andes 14 nov 2008
Un desafortunado (¿o clasista-racista?) comentario.

Hace poco más de un año, el 9 de agosto de 2007, bajo el epígrafe “Lampa” apareció en el diario capitalino CORREO la columna “Patente de Corso” que en ese diario habitualmente escribe el conocido periodista Pedro Salinas. Al parecer, la finalidad de la nota era ensalzar los nunca suficientemente mentados atractivos turísticos y urbano-paisajísticos de la ciudad de Lampa, pero el escriba, no contento con llenar de encomios a la “ciudad rosada” recurrió desafortunadamente a la figura de la comparación. Y lo hizo con la vecina ciudad de Juliaca, a la que describió como “…parida por el diablo, caótica e insufrible, cuna de contrabandistas, antónima de la estética, antesala del infierno, desde la que se yergue un huachafísimo monumento al carretillero, en la que a uno le asalta la sensación de Richard Kimble[1], donde lo primero que se piensa al entrar en ella es cómo escapar de ahí”. El comentario de compulsa termina al final del escrito con una violenta afirmación coprolálica: “Juliaca es una caca”.

La justa y legítima reacción.

Las reacciones se hicieron notar inmediatamente. Las protestas menudearon. Los canillitas se abstuvieron por unos días de vender el diario CORREO; distintas personalidades y organizaciones sociales de Juliaca –y también algunas de Puno- emitieron pronunciamientos de rechazo a las frases del periodista; se llevó a efecto una multitudinaria “Marcha de la dignidad” por calles y plazas de la ciudad de las calcetas con el alcalde a la cabeza; se declaró a Salinas “persona no grata, sin permiso para pisar la ciudad” y se dieron pasos para enjuiciar al columnista de marras.

La ola de comentarios y toma de posición alcanzó a periodistas y medios. La Federación de Periodistas Filial Juliaca, rechazó las expresiones de Salinas. En los Andes se publicó una nota bajo el título “Pedro Salinas el cacaseno que insultó a Juliaca”. Desde Lima César Hildebrant en su artículo “¿Juliaca es una Caca?"[2] preñado de ambigüedad, también denostó contra la imagen urbana de Juliaca al decir que es un “…menestrón de ladrillos que el apuro ha vomitado sobre el plato hondo de la autoconstrucción y la burundanga…” y luego se pregunta: “¿Se puede… ofender a cientos de miles con una sola palabra?" Y se contesta: “Claro, en medio está el asunto del racismo, del limeñismo respingado, del sur hirsuto y contestón, de la negación de lo aymara –negación más vieja y sañuda que la que pende sobre el quechua-, del prestigio de los impreso y de las legítimas susceptibilidades que hoy las regiones ascienden a estatuto y levantan como muralla”. Concluye insinuando la idea de que Juliaca no tendría por qué ofenderse, así como no se ofendería Castañeda Lossio si él (Hildebrant) dijera que la Lima horrible de Salazar Bondy es una M…

Aclaraciones sin disculpa ni rectificación

Las protestas y pedidos de rectificación y disculpa que surgían desde Juliaca, llevaron a Salinas a publicar en su columna[3] una especie de nota aclaratoria al señalar que: “El alcalde de Juliaca, el procurador de Juliaca y algunos ciudadanos de Juliaca quieren que rectifique mis impresiones sobre su ciudad, que ellos llaman cosmopolita, y yo describí como caótica e insufrible, antónima de la estética y demás símiles. Cometí además el lúgubre despropósito de compararla con Lampa… Lamento si herí alguna susceptibilidad, y si alguien se sintió afectado por mis opiniones. No fue mi intención. En serio. Pero, la verdad, la verdad, por mucho que galleen estos señores, o suavizando textos, o resistiéndome al juego de palabras, no sé muy bien todavía si Juliaca se merece una rectificación o un obituario”.

En el mensuario “Etiqueta Negra” que se edita en Lima, correspondiente a octubre pasado[4], en el articulo “Juliaca, Perú: Una ciudad prohibida para Pedro Salinas” el periodista hace un relato más extenso de su rauda experiencia pasada en esa ciudad, describiéndola más ampliamente y renovando los juicios que le merecieron en anteriores escritos. Dice, entre otras cosas que se trata de “una ciudad bulliciosa. Maloliente. Caótica. Las pistas eran intransitables. Las calles estaban atiborradas de carretillas. De vuelta en Lima, escribí apenas cuatro líneas sobre ese viaje en un periódico. Lo suficiente para que los juliaqueños me convirtieran en su enemigo... . Es una suerte de purgatorio que los viajeros deben recorrer obligatoriamente cuando se mueven entre Cuzco, Arequipa, Puno y Bolivia. Un pasadizo del averno… las pistas eran intransitables. Las calles estaban atiborradas de una turba de conductores de carretillas que se zurraban las luces rojas de los semáforos, como si hubiesen sido inmunizados contra ellas. Las señales viales, cuando aparecían, guiaban hacia ninguna parte…”

Presenta la reacción juliaqueña así: “… a Juliaca sólo le dediqué un párrafo. Apenas cuatro líneas. Lo suficiente para que los juliaqueños me convirtieran en enemigo de su ciudad y exigieran una rectificación. Querían que escribiera un nuevo artículo reivindicatorio, a página entera, bajo el título: «Perdón, Juliaca». El sindicato de canillitas no trabajó un día en gesto de protesta. Esgrimían que había ofendido a la «Perla del Altiplano». ¿Acaso se daban cuenta de la ironía?... Pero la cosa no quedó ahí. La Cámara de Comercio de Juliaca publicó comunicados para recusar mis opiniones. Los programas políticos de la radio y la televisión de Juliaca lanzaron incendios contra mí. La municipalidad de la ciudad me declaró persona no grata. El alcalde anunció que me demandaría por cincuenta millones de dólares. Los congresistas de la región presentaron una moción de protesta y reclamaron mis públicas disculpas. Cientos de pobladores salieron a las calles portando banderas y quemaron muñecos que tenían mi nombre. Un niño rabioso, con una mirada de ésas que cortan, recitó un poema coprolálico en medio de la plaza de armas y me retó a enfrentar a la turbamulta…”

El punto de vista en una “primera vista”

Deducimos del primer y desafortunado comentario de Salinas sobre su llegada a Juliaca, que era la primera vez que lo hacía. Y por minutos. Por tanto los datos e informaciones que personalmente captó fueron “a primera vista”, lo cual no permite sino un conocimiento muy superficial de una realidad de suyo compleja. Los apresurados juicios públicos de Salinas sobre la “Ciudad de los Vientos” en agosto del 2007, nos recuerdan a aquellos gringos pretenciosos que llegan a Lima en visita de dos días y a su retorno a USA escriben un libro sobre el Perú.

La óptica, el lente, el punto de vista de Salinas en esa “primera vista”, fue la de un limeño de clase media alta, cuyo mundo económico, social, cultural inmediato son Miraflores, San Isidro, Surco, La Molina, distritos capitalinos en los que la reducidísima población chola-india solo cubre labores domésticas, baja policía, jardinería y ocupaciones menores por el estilo. Entonces, no hace falta mucha imaginación para inferir esa suerte de repulsión muy característica de los limeños (y de los alimeñados) que seguramente sintió el periodista, al ver de sopetón en la urbe juliaqueña tanto peruano cholo-indio, viajando en tricilo o “trici-taxi”, vendiendo y comprando, produciendo bienes y servicios, llenado los espacios de una ciudad siempre agitada y bullente y por eso tal vez “caótica e insufrible”.

Es cierto, por lo demás, que el crecimiento urbano ascendente de Juliaca durante las últimas décadas, ha generado una configuración urbanística que dista de ser deseable y constituye sin duda, una agresión a la vista. Pero eso se debe justamente a la velocidad de ese crecimiento y a la insuficiente preparación de las autoridades para regularlo convenientemente. Ahora parecen existir nuevos vientos correctivos en ese tema, por lo que deben esperarse resultados que mejoren el paisaje urbano. Salinas no tuvo ni ojos ni mente comprensiva a ese fenómeno que lo vio desde un plano “superior” acostumbrado a la imagen de bellas urbanizaciones de gente rica por las que transita todos los días y de altos y nuevos edificios que hoy brotan por doquier en el suelo de Lima.

Los pueblos otorgan debido reconocimiento a sus propios héroes y a personas que han trascendido al tiempo por sus obras. El “Cholo” simboliza una historia, una identidad, un orgullo regional y por eso un monumento en Juliaca en donde los cholos son apabullante mayoría. De otro lado, el triciclista ha pasado a ser personaje típico de la ciudad. Su número va entre 30,000 a 50,000, al punto que algunos llaman a Juliaca como “Triclandia” o “TricicmarKa” o “Tricicpampa”. A ese personaje se le ha levantado un monumento (“huachafísimo monumento al carretillero”, Salinas dixit).

En esa “primera vista” Salinas no pudo percatarse de que la gente en la localidad juliaqueña está dada a una proverbial y consecuente laboriosidad; está empeñada en el trabajo cotidiano. Este, parecería constituir una generalizada consigna que nace en los hogares mismos de un pueblo en el que desde niños hasta grandes saben cómo se sobrevive día a día en un medio social siempre difícil mientras, de paso, se construye riqueza para la región y el país.

En la visita cuasi furtiva a Juliaca, Pedro Salinas no podía ver ni conocer la sobresaliente creatividad e inventiva de los juliaqueños para acometer la producción de diversos bienes de consumo y resolver los problemas infaltables que se presentan en las prácticas tecnológicas. Al decir del escritor Fidel Mendoza Paredes en su artículo “Juliaca: Puma de América”: “…Hasta hace poco desde Arequipa llegaban los calzados producidos por los medianos y pequeños empresarios, ahora la figura es al revés, de Juliaca salen los calzados hacia Arequipa; en Juliaca se produce la famosa tela polar a partir del reciclaje de botellas descartables; es en Juliaca, donde se carrosaron los desprestigiados buses camión; es en Juliaca donde se fabrican papeles higiénicos de diversas calidades; es en Juliaca donde los comerciantes del sur peruano realizan grandes transacciones económicas los días lunes y jueves, etc. La mayor parte de la banca comercial del país han aperturado sus oficinas en la ciudad de Juliaca, los créditos y ahorros superan enormemente las expectativas de los inversionistas; Las principales farmacias de capitales extranjeros igualmente despachan en Juliaca, es decir la ciudad es una urbe que mueve mucho capital.”

Salinas tampoco pudo ni podía ver el notable movimiento cultural que ahora distingue a Juliaca. Lo dice el número y calidad tanto de escritores como de publicaciones. Los certámenes de carácter cultural se propagan significativamente y la presencia de su intelectualidad en la región puneña es constante y edificante.

En suma: Pedro Salinas no pudo ver la realidad profunda de Juliaca, ciudad que pese a todo avanza y ahora también como Puno, danza. Y si no, que lo digan sus carnavales.

22 de octubre de 2008
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[1] Nota del autor de este artículo: El Dr. Richard Kimble es el personaje central de la serie de televisión “El Fugitivo” de la cadena de televisión norteamericana ABC, que en la década de los sesenta fue seguida por millones de personas en el. Kimble, interpretado por David Jensen, huía de todo lugar por estar perseguido por un delito que no cometió.
[2] Diario LA PRIMERA ed. 10 septiembre 2007
[3] CORREO, 30 agosto 2007.
[4] “ETIQUETA NEGRA” Nº 61, Junio 2008.