domingo, 14 de junio de 2026

ARTE FOTOGRAFICO PUNEÑO

Aliaga Montesinos: TROMBA EN EL TITIKAKA

N. Chambilla: VERBENA EN LA PLAZA


Uriel Montufar: ALPACAS EN CONTRALUZ

Juan José Choquehuanca (Finch) PLACIDEZ EN LA BAHIA


Víctor Neira: ATRAVEZANDO EL PASTIZAL

 

GRANDES PENSADORES PERUANOS

 LA LECCIÓN DE MARIÁTEGUI:

CREACIÓN HEROICA O COPIA SERVIL

Por: Jorge Luis Choque

A

 132 años del nacimiento de José Carlos Mariátegui, recordarlo no debe quedar reducido a una reverencia pasiva o a un ritual de calendario. Comprender su dimensión exige confrontar su pensamiento con un escenario político actual saturado de siglas y facciones que exhiben su retrato y se autodenominan "mariateguistas", pero que, en la práctica, convierten su herencia en un dogma inerte o la ignoran cuando sus decisiones requieren una audacia teórica y programática real.

Como señalará Héctor Alimonda, "su vida y su obra forman una unidad; toda su sangre está puesta en sus ideas"Fragmentar esa coherencia para convertir al Amauta en un fetiche electoral o en una cita cómoda de discursos es traicionar la esencia de su proyecto. En tiempos que demandan respuestas estructurales, la vigencia de Mariátegui no está en la repetición mecánica de sus textos, sino en la radicalidad de su método.

La distancia principal entre Mariátegui y quienes hoy usurpan su nombre radica en el rechazo absoluto al dogmatismo de manual. Mientras organizaciones contemporáneas importan esquemas rígidos o aplican recetas enlatadas, el Amauta propuso una ruptura con la ortodoxia eurocéntrica de su época, promoviendo una adaptación creativa del marxismo a la realidad peruana.

Aníbal Quijano calificó los Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928) como "una primera y decisiva ruptura con el eurocentrismo... una subversión epistémica y teórica”.² En la misma línea, Alberto Flores Galindo señaló que el marxismo de Mariátegui se distinguía del ortodoxo de la Komintern por su rechazo a la ideología lineal del progreso y a la teleología eurocéntrica de la historia.³

Para Mariátegui, el socialismo era un fenómeno global que exigía traducción cultural y audacia teórica. En "Aniversario y balance" (Amauta, 1928) escribió con claridad: "El socialismo no es, indudablemente, una doctrina indoamericana [...] No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia. Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida, con nuestra propia realidad, en nuestro propio lenguaje, al socialismo indoamericano”. ⁴ Esa exigencia de invención crítica choca con la práctica de grupos que reclaman su legado sin proponer transformaciones originales.

La fractura entre el pensamiento mariateguiano y la práctica política contemporánea resulta especialmente evidente en el tratamiento del problema indígena y popular. Frente a las posturas paternalistas o folklóricas, Amauta articuló un indigenismo de matriz económica, social y revolucionaria. Mariátegui no planteó la marginación del indio como un déficit cultural a corregir mediante educación caritativa; la situó en las relaciones de producción y en el despojo territorial ejercido por el gamonalismo.⁵

Las comunidades agrarias, para él, no eran un lastre a disolver sino núcleos vivos de resistencia. El "comunismo incaico", descrito como un comunismo agrario, ofrecía un sustrato colectivista susceptible de articularse con un programa revolucionario moderno. El pasado no era nostalgia reaccionaria, sino fuerza viva: "La revolución ha reivindicado nuestra tradición más antigua", escribió en "La tradición nacional”.

Esa riqueza intelectual se condensó en los 32 números de la revista Amauta, hoy reconocida como Patrimonio Cultural de la Nación. Michael Löwy subrayó cómo la obra de Mariátegui alcanzó una dimensión universal al conectar corrientes artísticas y científicas contemporáneas (psicoanálisis, vanguardias, novedosa narrativa rusa) con la realidad concreta de la región.

A diferencia del sectarismo cerrado que hoy caracteriza a ciertos partidos, Amauta fue un espacio de confluencia y debate. Mariátegui definió su empresa así: "Amauta ha venido para inaugurar y organizar un debate; no para clausurarlo. Es un comienzo y no un fin... me conformaré con que influyan, en la acción, en los hechos, prácticamente, en la medida de su coincidencia con el sentimiento de mi generación y con el ritmo de la historia". Esta apertura intelectual es la antítesis del dogmatismo que reduce la teoría a consignas mudas.

La fuerza revolucionaria, nos recordaba en los Siete ensayos, no reside en la fría acumulación de manuales científicos sino en "su fe, en su pasión, en su voluntad. Es una fuerza religiosa, mística, espiritual. Es la fuerza del Mito", entendida como capacidad movilizadora y creadora de los pueblos.⁹ Rescatar a Mariátegui implica, por tanto, recuperar esa capacidad inventiva y movilizadora, no calcar pasivamente recetas ajenas.

Rendirle homenaje auténtico a José Carlos Mariátegui exige arrancar su memoria de las declaraciones retóricas y de las solapas de los burócratas partidarios. Su vigencia pide reactivar su audacia metodológica: pensar la realidad nacional sin anteojeras ideológicas y sin someterse a dictados extranjeros o recetas pretéritas.

El "socialismo indoamericano" no es una fórmula congelada de 1928; es un mandato de invención. Es un llamado a las nuevas generaciones para construir respuestas inéditas frente a la explotación, la desigualdad y la dependencia que persisten. Como escribió el Amauta: "Mi ideal no es el Perú colonial ni el Perú incaico sino un Perú integral. Aquí estamos los que queremos crear un Perú nuevo en el mundo nuevo”.¹⁰

Todo homenaje que no asuma ese compromiso de creación heroica permanece como calco y copia vacía. <>

_________________________

Notas

1.     Héctor Alimonda, "Introducción", en José Carlos Mariátegui, Obras completas, Tomo I, Siglo XXI Editores, 2006, p. 15.

2.     Aníbal Quijano, "Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina", en Comunicación y Cultura, Siglo XXI Editores, 2000, p. 27.

3.     Alberto Flores Galindo, "Por la senda del marxismo peruano", en José Carlos Mariátegui. Una antología, Fondo Editorial de la PUCP, 1999, p. 42.

4.     José Carlos Mariátegui, "Aniversario y balance", Amauta, 1928; reproducido en Obras completas, Tomo II, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, p. 311.

5.     José Carlos Mariátegui, "La cuestión indígena", Amauta y artículos reunidos en Obras completas, Tomo I, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, pp. 198–205.

6.     José Carlos Mariátegui, "La tradición nacional", Variedades y Ensayos, 1927; reproducido en Obras completas, Tomo I, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, p. 157.

7.     Michael Löwy, José Carlos Mariátegui: ensayo sobre praxis y fantasía, Siglo XXI Editores, 1987, p. 65.

8.     José Carlos Mariátegui, "Presentación de Amauta", Amauta, Nº 1, 1926; reproducido en Obras completas, Tomo I, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, p. 23.

9.     José Carlos Mariátegui, Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana, 1928; edición crítica, Fondo Editorial de la PUCP, 2019, p. 128.

10. José Carlos Mariátegui, "Mi ideal", Amauta, 1927; reproducido en Obras completas, Tomo II, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, p. 274.

Perú: 14/06/2026