BARBARIE ESTADOUNIDENSE
Escribe: Milcíades Ruiz
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os poderosos que no logran sus propósitos
pacíficamente, suelen recurrir a la fuerza para imponerlos a la mala. Esto es
lo que Donald Trump, presidente de EE UU, viene haciendo descaradamente
contra los países que no se someten a sus dictados y contra migrantes.
Pero a estos, es el propio EE UU, el que los ha hecho caer allí, por la abismal
diferencia de peso económico entre países, que genera un plano inclinado, por
el que ruedan los indefensos. La migración es un producto sistémico de la
desigualdad internacional.
Al subestimar el cambio de la situación mundial, asume
potestades que no las tiene. Trump se considera el jefe supremo mundial que
está por encima de la ONU y la justicia internacional. Su prepotencia lo lleva
a atacar militarmente a Venezuela para apropiarse de su petróleo y lo mismo
hace con Irán, bombardeando escuelas y matando niñas inocentes. Pero se ha estrellado
contra un muro que no puede derribar por la resistencia del pueblo iraquí.
Otros países poseen más desarrollo nuclear, pero no los ataca.
Utiliza este pretexto para adueñarse del petróleo, como lo hizo con Venezuela,
impunemente.
Pero también se propone atacar militarmente a Cuba, a la
que EE UU la sabotea y mantiene bajo bloqueo económico y comercial, afectando a
familias inocentes con niños, por más de seis décadas, sin poder asfixiarla
como era la intención. Cuba ha resistido heroicamente a todo, pero ahora Trump,
anuncia ataques militares despiadados en los próximos dos meses, simplemente,
porque le da la gana. Es la mentalidad del déspota.
Todo este proceder causa repudio mundial y afecta al
propio pueblo norteamericano que está reaccionando con descontento y
desaprobación de la gestión presidencial. Las agresiones militares no son
gratis. Tienen elevados costos en vidas humanas y fondos económicos estatales
que, no se resuelven cobrando mayores aranceles a todo el mundo. El deterioro
económico ocasiona inflación y problemas sociales.
Una encuesta de CNBC reveló que el 61% de los
estadounidenses son pesimistas sobre la economía y su futuro, el
nivel más alto desde diciembre de 2023. Además, el 60% desaprueba la gestión
económica del presidente Donald Trump y el 68% rechaza su manejo de la
inflación y el costo de vida. Ya se cuestiona el bipartidismo político que se
hace pasar como democracia y, se busca nuevas opciones.
Razón
tenía el escritor irlandés Oscar Wilde
cuando afirmó que “Estados Unidos es el único país
que pasó de la barbarie a la decadencia sin conocer la civilización”, pues
desde su fundación eliminando la población nativa y apropiándose a la fuerza,
de territorio mejicano, pasó a una era de consumismo y, pérdida de valores en
su decadencia, sin haber atravesado por un periodo de desarrollo cultural,
intelectual, y civilizatorio.
Lo
irónico es que, ahora expulsan migrantes, cuando fueron los estadounidenses en
sus orígenes británicos los que llegaron como migrantes a nuestro continente,
agobiados también por razones económicas. Al igual que el pirata inglés Francis Drake que, con consentimiento
monárquico, asaltaba embarcaciones procedentes de Sudamérica para capturar
riqueza, hoy también el gobierno de Trump piratea riqueza petrolera y
patrimonio de otros países.
Con
la misma brutalidad persiguen a los migrantes originarios de nuestro
continente, torturan y matan impunemente. Hasta junio de 2026, al menos 500
bebés y niños pequeños, habían sido detenidos por agentes ICE, (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas), según informa The Marshall
Project y MS NOW. Más de 600.000 migrantes fueron deportados en 2025 y, hasta
abril de 2026, más de 60,000 se encontraban en detención migratoria bajo
custodia de ICE, algunos de los cuales han perdido la vida. Disparan a matar a
los que huyen de la persecución. Decenas de latinoamericanos han sido
asesinados impunemente.
Según publica la ONU, en EE. UU. viven 50.632.836 inmigrantes, lo que equivale un 15,28% de la población nacional. Provienen principalmente de Méjico (15,28%), India (5, 4%) y China (4,3%). Hay migrantes de toda Europa y de Rusia más de 11 millones, pero no se les persigue. Los latinoamericanos que ingresaron informalmente son objeto de persecución. Viven en EE. UU. alrededor de 3 millones de migrantes argentinos, y de Perú poco más de un millón 200 mil, muchos de los cuales son indocumentados.
Por
lo expuesto, se podría decir que EE. UU se encamina a una situación de
creciente rechazo interno y externo. Hitler también se creyó todopoderoso y terminó
como ya sabemos. Todo tiene un límite. La prepotencia de los déspotas genera un
efecto contrario. Hasta los pacifistas se unirán para liquidar al abusador.
Abrir varios frentes de agresión militar le costará cada vez más a EE UU y
esto, lo debilitará. Será entonces la oportunidad esperada para acabar con su
reinado. El bloque BRICS, se está fortaleciendo, mientras EEUU, declina. <>
18 julio/ 2025



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