sábado, 11 de julio de 2026

TEMAS DE LA REALIDAD GLOBAL AMERICANA

 PREDOMINANCIA DERECHISTA

Escribe: Milcíades Ruiz

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asta ahora, siete de los 10 países que componen Sudamérica (Sin considerar las pequeñas Guyana, Surinam y Guayana francesa), tienen gobiernos de derecha, bajo la férula de EE UU. ¿Es una casualidad, tendencia o, estrategia de un sistema de dominación? Todos, han sido colonias y, arrastran desde los inicios republicanos la predominancia de poder neocolonial que ha prolongado la sumisión de la población mayoritaria.

No es un problema solo de Perú. Tampoco es un problema de ahora. La historia registra que, cada vez que un gobierno se atreve a mejorar las condiciones de vida popular, acogiendo las demandas sociales, la derecha con el apoyo de EE UU y sus aliados, desarrollan planes para socavarlo y propiciar el restablecimiento del orden establecido por la dominación. Si los medios políticos no son suficientes, utilizan los medios militares para proceder de facto. Es un círculo vicioso en espiral.

Los medios políticos utilizados por la dominación son de amplitud diversa. La red incluye prensa, medios diplomáticos, organismos internacionales, fondos financieros internacionales, apoyo económico a actividades y movimientos políticos opositores, sobornos, etc. Lo sucedido con el gobierno de Allende en Chile, lo que pasó con el gobierno del Gral. Juan Velasco y otros casos en Latinoamérica, son una clara demostración de esto. En esta misma dirección va lo que se hace con Cuba y Venezuela. Toda opción popular es considerada una amenaza al sistema imperante y todo vale para la dominación con el fin de evitar el empoderamiento popular

Si esta apreciación es válida, nos llevaría a replantear nuestra conducta política. No solo mirar la coyuntura política, sino ampliar el panorama con sus antecedentes. Nuestro desempeño sería mejor si tenemos consciencia política de las causas y no enfocarnos solo en las consecuencias. El sistema ha creado mecanismos invisibles que hacen a nuestro pueblo, marchar a la derecha. La población alienada, no logra ver las trampas electorales, ni la democracia del dinero. Muchos caen en la trampa.

En nuestro caso, no solo se trata de un candidato perdedor, ni de un solo partido. Es toda la izquierda la que está debilitada, lo que favorece a su lado contrario que, se ha fortalecido. Esa es nuestra disyuntiva. Si la izquierda decepciona, pierde la confianza del pueblo y pierde peso político. “Perú Libre”, ganó las elecciones generales en el 2021, pero su aberrante conducta política le hizo perder la fe de sus votantes, a tal punto que ha quedado fuera por la escasa votación.

No siempre la derecha tiene la culpa de nuestro fracaso y, si cometemos errores de gobierno, damos motivos para que la oposición los aproveche a su favor. Durante dos décadas, la izquierda gobernó en Uruguay, Argentina, Brasil, Venezuela, Chile y Bolivia, pero su desempeño no ha sido satisfactorio para las masas electorales. Esto facilita la estrategia de la dominación continental. 

Entonces se produce un viraje hacia la derecha. Si la izquierda no desarrolla una estrategia de crecimiento, volveremos a lo mismo de siempre. Si un gobierno de izquierda no aprovecha la oportunidad para cambiar las reglas electorales para una democracia directa sostenible en vez de la democracia del dinero, habrá siempre el peligro de retroceder.

La dialéctica de la sociedad, se cumple en su dimensión local, nacional e internacional tanto en el pasado, como en el presente y proseguirá en el futuro. El predominio es determinante y, condiciona muchas situaciones materiales y mentales. En toda situación, predominan las fuerzas de mayor poder. La predominancia la podemos observar en la economía, en la política, cultura, deporte y, en todo campo, porque todo depende de ella, aunque con las particularidades de cada caso.

Podemos comprobar esto con los colores de las cosas, pues si uno de ellos tiene predominancia sobre los demás, le dará una tonalidad que le cambiará el aspecto al conjunto. Hablaremos entonces de una coloración verduzca o, rojiza, con lo cual ya estamos señalando una tonalidad predominante. Entonces vemos que la predominancia define una característica, y así, podríamos decir que la población peruana es predominantemente joven, lo cual es determinante para ciertos planes de fortalecimiento popular.

El movimiento estudiantil en el pasado, fue la fuente de nuevos liderazgos. En la década de 1960, había en la juventud, una predominancia revolucionaria. Salía a luchar y hacía paro universitario hasta por el aumento de los pasajes urbanos, logrando el medio pasaje para estudiantes. Con motivo de la visita del vicepresidente de Estados Unidos Richard Nixon, en mayo de 1958, el estudiantado salió a protestar junto a la población. Hubo protestas masivas y hechos violentos, siendo el momento más crítico en el Parque Universitario cuando los estudiantes impidieron su ingreso a la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Pero también los escolares de secundaria en Huanta, se enfrentaron a la brutalidad militar, protestando con sus padres, contra la eliminación de gratuidad de la enseñanza y la multa de cien soles de la época, por desaprobar el año escolar. Hubo muchas muertes, pero hicieron retroceder la medida del gobierno militar. De esa época proviene el canto de “La flor de retama” que siempre escuchamos en los eventos y reuniones populares.

Es conocida la predominancia de la lucha popular en el Valle de Tambo (Arequipa), que hizo retroceder la predominancia de poderosos inversionistas depredadores, coludidos con la corrupción gobernativa. Pero la predominancia política de la derecha condiciona nuestra historia, porque el régimen político de democracia representativa exclusivo para los partidos políticos, deja de lado la participación directa de los sectores socioeconómicos. La población se siente suplantada por una representación que no la reconoce como suya.

El enfoque dialéctico de la predominancia también nos hace modificar el concepto que tengamos de los acontecimientos, pues al cambiar las características de la predominancia, la apreciación varía. Es lo que sucede con los partidos políticos que gobiernan con mucha predominancia electoral, pero terminan siendo repudiados. El carácter del Estado nacional, depende de la predominancia posesionada del gobierno nacional. La índole de la predominancia política condiciona la vida nacional.

Hay actualmente una predominancia derechista en Latinoamérica y en nuestro país. Pero una fuerza predominante puede ser contrarrestada, atenuada, desviada y anulada si se le interponen resistencias apropiadas. El predominio de la derecha es mayor, si no encuentra resistencia. El Parlamento cesante ha dictado leyes arbitrariamente escandalosas porque lo hemos permitido, sin salir a las calles a protestar. Nuestra combatividad está en un nivel muy bajo.

En cambio, podríamos hablar de la predominancia política popular a fines de la década de 1990, con “La marcha de los cuatro suyos”, cuando la resistencia popular desbordó sobre la represión, con una predominancia mayor a la del gobierno, haciendo huir a los cabecillas del régimen fujimorista. Pero también podemos ver la predominancia fujimorista en el Parlamento actual. Imponen su predominancia aprobando leyes de impunidad a los crímenes de lesa humanidad.

En fin, hay mucho que decir en esta temática. Pero lo deseable es que, la izquierda reflexione sobre la situación actual, incluyendo la nuestra. Escalar posiciones de predominancia es nuestra consigna. La tarea no es fácil, pero peor es dejar las cosas están. Se hace necesario una renovación en todos los aspectos, en concordancia con el momento histórico que nos ha tocado vivir. Tenemos que acercarnos al seno popular para recoger sus demandas. La desvinculación nos hace postular medidas de gobierno que no responden a las necesidades y sufrimiento de nuestro pueblo.

Salvo mejor parecer.

10 de julio/2026

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