LA HORA DE LAS DEFINICIONES
Por Gustavo Espinoza M.
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podría decirse que los comicios del 7 de junio están “a la vuelta de la
esquina”, Es decir, tendrán lugar en muy pocos días, razón por la cual
se incrementan las acciones de los grupos golpistas, asustados ante la
posibilidad real de verse envueltos en una nueva y catastrófica derrota.
Por
lo pronto se conoce incluso de iniciativas de orden legal orientadas a anular
el proceso electoral próximo, arguyendo asuntos que no resisten el menor
análisis. Lo que ocurre simplemente es que la DBA –“la Derecha
Bruta y Achorada”, como la llamò en un momento de desesperación uno de sus
integrantes- no sabe qué hacer, dónde ponerse ni cómo encarar lo que se le
viene.
Ella
tiene en sus manos todos los resortes del Poder, Durante cinco años ha
trabajado empeñosamente en la tarea de capturar una a una todas las
instituciones del Estado: El Congreso de la República, el Tribunal
Constitucional, el Ministerio Público, la Defensora del Pueblo, el Consejo
Nacional de Justicia, la Contraloría; en fin, todo lo que de alguna manera
pudiese incidir en el escenario electoral que hoy se presenta ante los
ojos de los peruanos.
Seguramente
solo en el Perú se ha dado el caso de que por vía
parlamentaria se ha suspendido en sus derechos políticos por diez años a
personas solo por asomar en la vida peruana con una aparente posibilidad de
postular con posibilidades a la presidencia de la República, Así, han inhabilitado
o simplemente encarcelado a personas como como Martín Vizcarra o Guillermo
Bermejo, que podrían derrotar fácilmente a Keiko Fujimori en primera
vuelta.
Uno
de los pocos -quizá el único- que se les escapo en esta sorprendente “razzia”
de castigos, fue Roberto Sánchez por una circunstancia
fortuita: Quien lo hubiese reemplazado en el caso de una sanción así, era una
persona señalada como transexual. Y eso no podía tolerarlo el puritanismo
hipócrita de la ultraderecha más conservadora y medioeval.
Pero
ahora, cuando Roberto Sánchez se agiganta y asoma como el que les quitará la
victoria largamente ambicionada, entonces le abrieron Procesos, le pusieron una
diligencia judicial el 27 de mayo y tendrá otra el 4 de junio a ver si escarmienta, o se intimidan sus electores.
En
todo caso, ya sabrá -si sale electo- que tendrá la espada de Damocles sobre el
cuello para “vacarlo” en la primera de abastados, porque como lo dijo la
señora Yarrow, “ya lo hicimos con Castillo y ahora lo haremos con Sánchez”. En
otras palabras, en este país, los únicos que tienen derecho a gobernar, son ellos, los “vacadores”.
Las
cosas no están saliendo como ellos quieren. Incluso se supo ya, por parte
de los estudiosos en temas de encuestas, que el 20% de quienes votaron en
primera vuelta por López Aliaga, de Renovación Nacional, votarán esta vez por
Sánchez porque no soportan a la señora Keiko, a la que su Jefe llamó con
inusitado desprecio: “vaga de porquería”.
Se
ha dicho, y es verdad, que un pueblo en las condiciones más adversas, cuando se
enfrenta a enemigos muy poderosos y rugientes, tiene dos armas
letales: el instinto y la memoria. Ambas le
resultan decisivas y juegan un papel fundamental en todas las
circunstancias.
El
Instinto ayuda al pueblo a percibir el peligro y enfrentarlo hasta vencerlo. Y
la memoria, le sirve para sustentar las razones de su triunfo. Y el pueblo
peruano, que ha demostrado su instinto para derrotar las imposiciones del
Neoliberalismo incluso desde las elecciones de 1990, habrá de confirmarlo en
esta circunstancia porque a su instinto le suma su memoria, esa que le hará
recordar todo lo que significa el fujimorismo en la historia nacional.
Así
veremos ante nuestros ojos a los 15 mil desaparecidos; los asesinatos de
Barrios Altos, La Cantuta, El Santa y muchos más: la muerte de Pedro Huilca; el
despido de millones de trabajadores; la destrucción del aparato productivo del
Estado. El robo de seis mil millones de soles del patrimonio nacional; el
remate de las empresas públicas; las violaciones a los Derechos Humanos; los
calabozos del SIN; los videos de la corrupción; y todo lo que hemos podido ver
a lo largo de los años y que Keiko ha resucitado con sus desorbitadas ansias de
Poder.
En
la hora de las definiciones, como decía Vallejo “hay hermanos muchísimo que
hacer”. <*>

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