sábado, 2 de mayo de 2026

PROCESO ELECTORAL EN EL PERU: ESPECULANDO SOBRE RESULTADOS EN SEGUNDA VUELTA

 EL MAPA DEL VOTO: EL PUEBLO RURAL CONTRA EL PODER MEDIÁTICO EN ENCUESTA DEL IEP 

Oscar Condori Calizaya



L

os datos de la encuesta de IEP revelan con crudeza la fractura política y social del país.

A nivel nacional, Roberto Sánchez (32%) y Keiko Fujimori (31%) aparecen prácticamente empatados, con un alto porcentaje de votos blancos/nulos (24%) y un sector indeciso (13%) que será decisivo.

Pero lo más revelador es la brecha territorial: mientras Lima Metropolitana se inclina hacia Fujimori (41% frente a 22%), el Perú rural se levanta con fuerza detrás de Sánchez (44% frente a 18%).

Este contraste no es casualidad. Lima concentra los grandes medios de comunicación, los poderes económicos y las narrativas de miedo que buscan instalar la idea de que el cambio es caos.

En cambio, el Perú rural, históricamente marginado y olvidado, reconoce en Sánchez una voz que defiende el voto popular y la soberanía nacional. Allí, donde la democracia se vive con más precariedad y exclusión, la esperanza se traduce en respaldo masivo.

El Perú urbano, con 34% para Sánchez y 29% para Fujimori, refleja un terreno en disputa: sectores que sienten el peso de la crisis económica y la corrupción, pero que aún son bombardeados por la campaña mediática de desprestigio.

La conclusión es clara: LA SEGUNDA VUELTA SERÁ UN CHOQUE ENTRE EL PODER MEDIÁTICO Y EL VOTO POPULAR. Lima y los grandes medios intentarán imponer miedo y división, mientras el Perú rural y urbano buscan abrir paso a un proyecto democrático y soberano.

El orden fujimorista, por supuesto (Chillico)
Amèrico Zambrano, en “Hildebrandt en sus trece” de 1 mayo, agrega que:

“Ambos candidatos cargan con niveles altos de antivoto. Millones de peruanos dicen que no votarían por ninguno, que anularían su voto o que todavía no se han decidido. En ese bloque, más grande que el de cualquiera de los dos, se ju­gará la elección.

Fujimori concentra su res­paldo en Lima y en sectores urbanos. Sánchez lo hace en el interior, sobre todo en la sierra y en zonas rurales. Dos bases claras, pero también dos te­chos. Con poco margen para crecer, ambos se verán obli­gados a cambiar el tono y la estrategia para atraer a quie­nes hoy no quieren a ninguno.

Después de tres derrotas consecutivas, Fujimori, la candidata conservadora de Fuerza Popular, llega a esta segunda vuelta en una posi­ción distinta. No parte desde atrás ni enfrenta, al menos en el inicio, la presión de una remontada.

Su respaldo se concentra en Lima y en una base más esta­ble. El 89% de quienes votaron por ella en primera vuelta ase­guran que repetirían su voto, según un reciente sondeo del Instituto de Estudios Perua­nos (IEP).

Sánchez, candidato de izquierda por Juntos por el Perú, tiene un mapa distinto. Su apoyo crece fuera de la ca­pital, en el interior no urbano capitalino y en las zonas que le dieron la victoria a Pedro Castillo en 2021. Pero en esas mismas regiones también se concentra hoy la indecisión y el voto en blanco o nulo, de acuerdo con Ipsos y el IEP”. <:>



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