viernes, 3 de junio de 2016

SOBRE LAS OPCIONES ELECTORALES EN LA COYUNTURA

NOTA DEL DIFUSOR.
Presentamos un pronunciamiento personal de nuestro entrañable amigo Juan José Vera apoyando la candidatura de Keiko Fujimori.  Lo hacemos no precisamente por la amistad que nos une sino por los criterios pluralistas que informan nuestra labor comunicadora. La posición de “JJ” (que es como lo llamamos muchos de sus amigos) emana de sus derechos cívicos y la respetamos. Sin embargo, no estamos de acuerdo con ella. Tampoco estamos con  la otra opción contendiente en estas elecciones. Ambas son en esencia iguales porque apuntan a perpetuar el sistema político-económico neoliberal en el que se fomenta abiertamente, entre muchas características de nuestra realidad social global, graves injusticias sociales, abismales desigualdades, corrupción estructural, anomia delincuencial, discriminación étnica contra las masas originarias, dependencia política, económica y cultural de potencias extranjeras, etc. etc. Cualquiera que sea el grupo que asuma el gobierno del Estado peruano, hará lo mismo que han venido haciendo quienes se turnaron en el poder político peruano desde Fujimori padre: extractivismo en la economía, asistencialismo en lo social y centralismo vendepatrista en lo político.
Por ello, y desde el plano absolutamente personal, quien esto escribe ha optado por abstenerse de concurrir a ejercitar su derecho de voto, por dignidad y consecuencia con sus ideales
3 de junio de 2916
Guillermo Vásquez Cuentas
Director Editor de PUNO CULTURA Y DESARROLLO

POR QUÉ VOTARÉ POR KEIKO
Juan José Vera del Carpio
El cinco pasado atendí una cordial invitación para observar en Lima el encuentro del candidato presidencial Pedro Pablo Kuczynski Godard con dirigentes del agro nacional.
Allí, primero escuchamos dos enteradas exposiciones de los ingenieros amigos José Hernández Calderón y Ángel Manero Campos, para finalmente gozar de la presencia de PPK y escucharlo hablar sobre el campo.
Terminada la reunión y, luego de meditarlo, decidí que debía votar por Keiko Fujimori Higuchi.
Y es que la reunión con PPK y su entorno, me hizo recordar la frustración que tuve en el 2005, cuando PPK  dio las espaldas al Perú agrario, al aceptar todas las condiciones impuestas por los Estados Unidos de Norteamerica en la negociación del capítulo agrario del Tratado de Libre Comercio (TLC), tanto como también lo haría previamente ante el Pacto Agrario Nacional o “Carta Verde”, firmado por él mismo, en su condición de Presidente del Consejo de Ministros del Gobierno de Alejandro Toledo, el 20 de febrero del 2004 en Palacio de Gobierno.
Recordé que PPK, viajó intempestivamente a Washington, capital de su patria adoptiva, para firmar el cierre de las tratativas; mientras en Lima aún negociábamos cómo evitar los nocivos efectos de la rebaja arancelaria para los productos agrarios subsidiados o subvaluados por el imperio, así como restricciones al ingreso de productos transgénicos, especialmente semillas.
Igual situación también sentí cuando en su segundo gobierno Alan García marginó al agro que produce para el mercado interno, primero al hacer aprobar el TLC por el Congreso en tiempo record, y luego al rechazar la importación directa de urea por los productores y optar por “apoyos” basados en programas hiperburocráticos, de los cuales el agro sólo cosecharía fracasos.
Similar situación me provocó la felonía posterior de Ollanta Humala Tasso, que olvidó su persistente promesa electoral de apoyar prioritariamente la producción agraria familiar.
Pero, ¿Por qué apoyar a Keiko, si —como ya lo he dicho en otra oportunidad— su plan agrario adolece de las mismas limitaciones que las de PPK?
Primero, porque percibo que hay más pueblo en el entorno de Keiko y demasiados banqueros y plutócratas alrededor de PPK, en medio de una gran improvisación política. La mayoría del 40% que apoyó a Keiko en la primera vuelta proviene de provincianos, del Perú profundo.
Segundo, porque percibo que el mensaje de Keiko es más positivo y proactivo. No se basa en “antis”, sino en “pros”. Se fija más en los beneficios que brinda a su entorno una manzana fresca y bien conservada, que los efectos nocivos de la manzana podrida, a la que hay que quitar.  
Tercero, porque considero posible trabajar en la esfera de Keiko una propuesta más inclusiva, basada en la organización de una demanda empresarial o asociativa de los pequeños productores, con soportes en la eficiencia y los principios de mercado, como prerrequisito para  proporcionar cualquier  ayuda estatal.  La historia de los últimos años demuestra el rotundo fracaso de políticas basadas en regalos insostenibles o “apoyos” paternalistas al agro, gastando miles de millones de soles, sin superar la pobreza rural.
Cuarto, porque creo que Keiko ha “pegado” mejor con la trama de una cultura popular, organizando un partido, pese a los efectos negativos dejados por la corrupción montesinista, con lo cual ha logrado captar en los últimos 16 años a millones de peruanos pobres. En cambio, alrededor de PPK se nota una alianza de tecnócratas de escritorio, “lobbies” transnacionales y políticos fracasados, ajenos al calor popular.
Quinto, porque creo en la voluntad de organizar al pueblo en acciones participativas, para lograr una democracia más genuina y una gobernabilidad que se sustente en la acción de instituciones de base, no en la influencia de cierta prensa guardiana de los intereses plutocráticos y del “piloto automático” en la economía, que pretenden no cambiar nada y seguir expoliando al Perú, con el apoyo pletórico de Vargas Llosa, Bambarén y los “caviares” que han hecho del odio antipopular una doctrina que no construye patria y sólo alimenta divisiones.
Sexto, porque creo que el Perú profundo poco necesita de los debates sobre el liberalismo sexual, el conservadurismo económico o la melancolía de una izquierda trasnochada. El pueblo rural necesita pequeñas empresas agrarias prósperas, capitalizadas con el apoyo del Estado, y un sano sistema financiero que no haga de la avaricia y el abuso su razón de ser, como cobrar altas tasas de intereses a los pequeños agricultores y ganaderos del Perú.
Séptimo, porque creo que la gobernabilidad no puede basarse en la imposición de quienes manejan los mecanismos de coerción estatal, sino en el diálogo y la concertación permanentes con el pueblo en general y el agrario en particular, que aspira a tener vías para transportar sus productos, mercados para venderlos y precios no condicionados por los subsidios extranjeros, entre otras cosas.
Octavo, porque creo que es bueno que el Perú sea conducido por una mujer joven, quien enfrenta al futuro con coraje, pese a cargar parte de la pesada herencia político-moral de su padre y de la cual ella no es responsable; dando testimonio de convicción y perseverancia en valores que están por encima de odios antihistóricos.
Noveno, porque creo que la seguridad nacional está mejor en manos de una peruana que ha hecho de nuestro país su esperanza y no en manos del aún ciudadano, estadounidense, vinculado durante años a los servicios de inteligencia de Estados Unidos, su patria adoptiva, a través de la CIA. Pues no olvidemos que PPK fue cobijado durante años por el exjefe de la Central de Inteligencia Americana, Mr. J.E.Cassey, llegando incluso a casarse con su hija, de la cual se divorció después de 34 años de matrimonio.

Son por éstas y otras múltiples razones por las que voy a votar por Keiko para Presidenta del Perú, mi patria, nuestra patria. 

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