LA LECCIÓN DE MARIÁTEGUI:
CREACIÓN
HEROICA O COPIA SERVIL
Por: Jorge Luis Choque
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A |
132 años del nacimiento de José Carlos
Mariátegui, recordarlo no debe quedar reducido a una reverencia pasiva o a un
ritual de calendario. Comprender su dimensión exige confrontar su pensamiento
con un escenario político actual saturado de siglas y facciones que exhiben su
retrato y se autodenominan "mariateguistas", pero que, en la
práctica, convierten su herencia en un dogma inerte o la ignoran cuando sus
decisiones requieren una audacia teórica y programática real.
Como señalará Héctor
Alimonda, "su vida y su obra forman una unidad; toda su sangre está puesta
en sus ideas".¹ Fragmentar esa
coherencia para convertir al Amauta en un fetiche electoral o en una cita
cómoda de discursos es traicionar la esencia de su proyecto. En tiempos que
demandan respuestas estructurales, la vigencia de Mariátegui no está en la
repetición mecánica de sus textos, sino en la radicalidad de su método.
La distancia principal entre
Mariátegui y quienes hoy usurpan su nombre radica en el rechazo absoluto al
dogmatismo de manual. Mientras organizaciones contemporáneas importan esquemas
rígidos o aplican recetas enlatadas, el Amauta propuso una ruptura con la
ortodoxia eurocéntrica de su época, promoviendo una adaptación creativa del
marxismo a la realidad peruana.
Aníbal Quijano calificó los
Siete ensayos de interpretación de la realidad peruana (1928) como "una
primera y decisiva ruptura con el eurocentrismo... una subversión epistémica y
teórica”.² En la misma línea,
Alberto Flores Galindo señaló que el marxismo de Mariátegui se distinguía del
ortodoxo de la Komintern por su rechazo a la ideología lineal del progreso y a
la teleología eurocéntrica de la historia.³
Para Mariátegui, el
socialismo era un fenómeno global que exigía traducción cultural y audacia
teórica. En "Aniversario y balance" (Amauta, 1928) escribió con
claridad: "El socialismo no es, indudablemente, una doctrina indoamericana
[...] No queremos, ciertamente, que el socialismo sea en América calco y copia.
Debe ser creación heroica. Tenemos que dar vida, con nuestra propia realidad,
en nuestro propio lenguaje, al socialismo indoamericano”. ⁴ Esa exigencia de
invención crítica choca con la práctica de grupos que reclaman su legado sin
proponer transformaciones originales.
La fractura entre el pensamiento mariateguiano y la práctica política contemporánea resulta especialmente evidente en el tratamiento del problema indígena y popular. Frente a las posturas paternalistas o folklóricas, Amauta articuló un indigenismo de matriz económica, social y revolucionaria. Mariátegui no planteó la marginación del indio como un déficit cultural a corregir mediante educación caritativa; la situó en las relaciones de producción y en el despojo territorial ejercido por el gamonalismo.⁵
Las comunidades agrarias,
para él, no eran un lastre a disolver sino núcleos vivos de resistencia. El
"comunismo incaico", descrito como un comunismo agrario, ofrecía un
sustrato colectivista susceptible de articularse con un programa revolucionario
moderno. El pasado no era nostalgia reaccionaria, sino fuerza viva: "La
revolución ha reivindicado nuestra tradición más antigua", escribió en
"La tradición nacional”.⁶
Esa riqueza intelectual se
condensó en los 32 números de la revista Amauta, hoy reconocida como Patrimonio
Cultural de la Nación. Michael Löwy subrayó cómo la obra de Mariátegui alcanzó
una dimensión universal al conectar corrientes artísticas y científicas
contemporáneas (psicoanálisis, vanguardias, novedosa narrativa rusa) con la
realidad concreta de la región.⁷
A diferencia del sectarismo
cerrado que hoy caracteriza a ciertos partidos, Amauta fue un espacio de
confluencia y debate. Mariátegui definió su empresa así: "Amauta ha venido
para inaugurar y organizar un debate; no para clausurarlo. Es un comienzo y no
un fin... me conformaré con que influyan, en la acción, en los hechos,
prácticamente, en la medida de su coincidencia con el sentimiento de mi
generación y con el ritmo de la historia".⁸ Esta apertura intelectual es la antítesis del dogmatismo que
reduce la teoría a consignas mudas.
La fuerza revolucionaria, nos
recordaba en los Siete ensayos, no reside en la fría acumulación de manuales
científicos sino en "su fe, en su pasión, en su voluntad. Es una fuerza
religiosa, mística, espiritual. Es la fuerza del Mito", entendida como
capacidad movilizadora y creadora de los pueblos.⁹ Rescatar a Mariátegui
implica, por tanto, recuperar esa capacidad inventiva y movilizadora, no calcar
pasivamente recetas ajenas.
Rendirle homenaje auténtico a
José Carlos Mariátegui exige arrancar su memoria de las declaraciones retóricas
y de las solapas de los burócratas partidarios. Su vigencia pide reactivar su
audacia metodológica: pensar la realidad nacional sin anteojeras ideológicas y
sin someterse a dictados extranjeros o recetas pretéritas.
El "socialismo
indoamericano" no es una fórmula congelada de 1928; es un mandato de
invención. Es un llamado a las nuevas generaciones para construir respuestas
inéditas frente a la explotación, la desigualdad y la dependencia que
persisten. Como escribió el Amauta: "Mi ideal no es el Perú colonial ni el
Perú incaico sino un Perú integral. Aquí estamos los que queremos crear un Perú
nuevo en el mundo nuevo”.¹⁰
Todo homenaje que no asuma
ese compromiso de creación heroica permanece como calco y copia vacía. <>
_________________________
Notas
1. Héctor Alimonda, "Introducción", en José Carlos Mariátegui, Obras completas, Tomo I, Siglo XXI Editores, 2006, p. 15.
2. Aníbal Quijano, "Colonialidad del poder, eurocentrismo y América Latina", en Comunicación y Cultura, Siglo XXI Editores, 2000, p. 27.
3. Alberto
Flores Galindo, "Por la senda del marxismo peruano", en José Carlos Mariátegui. Una antología,
Fondo Editorial de la PUCP, 1999, p. 42.
4. José
Carlos Mariátegui, "Aniversario y balance", Amauta, 1928; reproducido en Obras
completas, Tomo II, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, p. 311.
5. José
Carlos Mariátegui, "La cuestión indígena", Amauta y artículos reunidos en Obras
completas, Tomo I, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, pp. 198–205.
6. José
Carlos Mariátegui, "La tradición nacional", Variedades y Ensayos, 1927; reproducido en Obras completas, Tomo I, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, p. 157.
7. Michael
Löwy, José Carlos Mariátegui: ensayo
sobre praxis y fantasía, Siglo XXI Editores, 1987, p. 65.
8. José
Carlos Mariátegui, "Presentación de Amauta", Amauta, Nº 1, 1926; reproducido en Obras completas, Tomo I, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, p. 23.
9. José
Carlos Mariátegui, Siete ensayos de
interpretación de la realidad peruana, 1928; edición crítica, Fondo
Editorial de la PUCP, 2019, p. 128.
10. José
Carlos Mariátegui, "Mi ideal", Amauta,
1927; reproducido en Obras completas,
Tomo II, Fondo Editorial de la PUCP, 2012, p. 274.
Perú: 14/06/2026

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