jueves, 23 de febrero de 2017

LA PESAROSA COYUNTURA PERUANA

LA CORRUPCIÓN
Y EL CONTRATO DE PANAMÁ
José Luis Ayala
Todo empezó con la participación del clérigo Hernando de Luque a fin de financiar en gran parte, una expedición destinada al ataque, asalto, asesinatos y luego un ilimitado saqueo del Perú. El cura Luque, como buen testaferro de Gaspar de Espinoza, ofreció proporcionar más dinero si hiciera falta. Pedro Arias Dávila “Pedrarias”, gobernador de Panamá, de hecho se convirtió en otro aportante al convencerse, que se trataba de una acción de guerra con alevosía y ventaja, para obtener oro, plata, piedras preciosas, extensas tierras y esclavitud de millones de seres humanos. Era el mejor informado que había un imperio rico, al que se podría derrotar especialmente con armas, pólvora, caballos, perros de caza y soldados hambrientos de oro.
ALMAGRO, PIZARRO y LUQUE comulgan luego de firmar contrato
Cuando se trata este tema, muy poco se habla del verdadero financista del ataque al Tahuantinsuyo o sistema de gobierno de los incas. Gaspar de Espinoza, era abogado español, militar intrépido, explorador, minero, contrabandista, usurero y mercader. Usó al clérigo Valverde para sacar provecho sin intervenir personalmente en el ataque al Perú. En 1514 acompañó a Pedro Arias Dávila en la expedición al Darién. Instalado en Panamá, llegó hasta el golfo de Costa Rica. Poseía mapas de mares y tierra firme, protegió a Vasco Núñez de Balboa, de quien obtuvo una extraordinaria información. Pero entre la enemistad de Pedrarias y su amigo Vasco Núñez, prefirió tomar partido por Pedrarias, debido a su poder político y ordenó la ejecución de quien recibió documentos sumamente valiosos.
La historia oficial llama a este vergonzoso acontecimiento “El pacto de Panamá”, también “El contrato de Panamá”. El texto que se repite es más a menos así: “El clérigo Hernando de Luque, Francisco Pizarro y Diego de Almagro, el 10 de marzo de 1526, en la ciudad de Panamá, se comprometieron a realizar la conquista de las regiones ‘Levante’. El gobernador Pedro Arias, autorizó tal proeza a condición de participar en las ganancias y en todo lo que se pudiera obtener”. En otras palabras, fue el primer acto de corrupción oficial, aunque no han faltado abogados pro hispanos, que han aseverado haber sido una acción legal enmarcada dentro del concepto de una empresa privada.
La llamada “Campaña de Levante”, o “Conquista del Perú”, son expresiones que corresponden al lenguaje de invasores, asaltantes, violentistas, acechantes, atacantes, dominantes, saqueadores, etc., etc. No puede seguir llamándoseles “conquistadores” a Pizarro, Almagro y menos a Luque, como hasta se repite en el sistema colonial educativo peruano. Bien podría calificarse con certeza como: “Ataque de España monárquica al Perú del sistema incaico del Perú”. Se trata en realidad de una criminal invasión militar y religiosa, pillaje, chantaje, amenaza, cohecho, falsedad y asesinato del inca Atahualpa.
Es verdad que no se puede juzgar con criterios, principios éticos, morales y menos instrumentos jurídicos del siglo XX, al documento suscrito el 10 de marzo de 1526, en la ciudad de Panamá. Pero si es posible aseverar que ese día se suscribió el primer acto de corrupción en América, debido a que tuvo mucho que ver con la corrupción política. Se llama así a la acción de haberse hecho mal uso del poder y conseguido una evidente ventaja ilegítima. No cabe duda que Pedrarias como Gaspar de Espinoza, tenían información privilegiada y mucha influencia. En síntesis, tanto Pedrarias como su cómplice practicaban el caciquismo, nepotismo e impunidad.
Invasores: Latrocinio de objetos de oro y plata

¿Será posible leer algún día el libro de un jurista peruano que analice el “Contrato de Panamá”? Otro texto esperado hace muchos años se refiere al juicio contra Atahualpa. No menos importante es que un abogado decida hacer un análisis de las injustas sentencias contra José Gabriel Túpac Amaru II, Micaela Bastidas, Juan Bautista Túpac Amaru Monxarrás. Hipólito, Mariano y Fernando como de los demás condenados a muerte mediante un viciado como injusto proceso judicial.
Pero, ¿qué es la corrupción? Según el DRAE, proviene del vocablo latino corruptio. Significa: “Acción y efecto de corromper o corromperse. Como también, alteración o vicio en un libro o escrito. Vicio o abuso introducido en las cosas no materiales. En las organizaciones, especialmente en las públicas, práctica consiste en utilizar las funciones y medios de aquellas en provecho, económico o de otra índole, de sus gestores”.
Para tener una visión de la instalación y perpetuación de la corrupción en el Estado Peruano, inmediatamente después de la Declaración de la Independencia: ¿Quién no ha leído: “Historia de la corrupción en el Perú”, cuyo autor es Alfonso Quiroz? Se trata de un texto esencial para tener una visión del grado de gangrena delictiva de las clases políticas dominantes. Se trata de unos de los libros cuya lectura es obligatoria para juzgar a una clase política que ha hecho mucho daño al Perú.
Mas la pregunta que todo ciudadano se hace es: ¿es posible acabar con la corrupción? La respuesta es sí. Es necesario entonces que las fuerzas políticas regionales, especialmente los jóvenes de Lima y provincias, exijan la necesidad de una convocatoria para una Asamblea Constituyente, que se haga cargo de la redacción y aprobación de una nueva Constitución Política del Perú. Ahora se puede promulgar cien leyes más, pero la corrupción seguirá enquistada en los aparatos del Estado.

La aseveración del rector de la Universidad de Trujillo, Benedicto XVI, de que: “La ley es como las mujeres, están hechas para ser violadas”, es un juicio errado, ofensivo, grosero, agresivo, infeliz. Ese es el criterio con el actúa un corrupto. Hemos escuchado parte de la exposición del juez brasilero Sergio Moro, que tiene a su cargo la investigación del Caso Lava Jato. Y nos hemos preguntado, ¿por qué en el Perú no se dado hasta ahora un Sergio Moro y mucho menos un Baltasar Garzón? Moro ha señalado que es necesario incentivar a las empresas para que no sigan cometiendo crímenes de corrupción. Vamos a ver cuál empresa trasnacional o empresa peruana, mañana mismo, será la primera en acogerse a este pedido. La ciudadanía estará atenta.