sábado, 13 de agosto de 2016

COYUNTURA POLÍTICA PERUANA

LECTURAS INTERESANTES Nº 713
LIMA PERU               13 AGOSTO 2016
QUE ALGUIEN LO CALME
César Hildebrandt
Tomado de “HILDEBRANDT EN SUS TRECE” N° 310, 12AGO16, p. 12
PPK necesita un guardaes­paldas verbal, alguien que le diga que como presi­dente de la república ya no puede decir lo que decía en familia, entre los suyos y muchas veces en inglés.
El primer ministro también necesita que alguien lo aconseje. Que le diga, por ejemplo, que no puede ir de rodillas donde Luz Salgado para decirle que el oficialismo no intentará convencer a congresistas del fujimorismo a que cambien de rumbo y voto. Que Zavala le dé explicaciones a Salgado es patético. Salgado es la repre­sentante colorida de un régimen que com­praba a los Beto Kouri por 15,000 dólares recibidos en el SIN.
El señor Basombrío necesita agua de azahar en inhalador. Su imagen quedó mellada cuando llamó a "Cuarto Poder" precipitadamente y dejó como palo de ga­llinero a dos altos jefes de esa institución policial sin la cual nada será posible en la lucha contra la delincuencia. Hay rectifi­caciones que deben hacerse en privado.
Hay un ministro que dice que la diver­sificación productiva deben hacerla los privados y que cualquier participación del Estado puede ser considerada intro­misión en el reino del mercado. Después, es cierto, ante las críticas, trata de matizar, pero lo dicho queda como pronunciamien­to digno de Reagan y los suyos.
Hay una ministra que da a entender que los programas sociales son una car­ga pasajera y hay otro que señala que el sueldo mínimo vital está muy bien y que no piensan subirlo. Entonces, ¿por qué sí tienen pensado aumentarles el sueldo a policías y maestros, cuyas remuneraciones están muy por encima del sueldo mínimo?
Lo de La Oroya es de veras sospechoso. ¿Se pretende favorecer a alguien en particular o es el primer paso para la degra­dación sistemática de las exigencias ambientales vigentes? Lo sabremos pronto.
Una cosa es un presidente lúdico y re­lajado y otra muy distinta es alguien que dice que un poquito de contrabando no está mal. ¿Un poquito de lobismo endogámico tampoco está mal? ¿Un poco de conflicto de intereses resultará aceptable?
No es posible que PPK diga lo que se le ocurra y tenga Bruce que salir de interprete atenuador para calmar las aguas. La gente quiere un gobierno distinto.
Parece que el gobierno quisiera dilapidar lo más pronto el inmenso capital político con el que ha iniciado su gestión (70% de apoyo popular según CPI frente a 38% de respaldo para la señora Keiko Fujimori).
La gente quiere un gobierno distinto. No quiere un gobierno estrafalario presidido por el abuelo Memo.
Susana de la Puente, que es tan lista, podría ayudar a PPK. Bastaría trazar un gran objetivo, un norte magnético, para que todo empezara a arreglarse. Ese gran objetivo podría ser el de hacer un go­bierno conservador al que nadie pueda reprocharle una inconducta, una coima, una turbidez. Conservador no quiere decir carente de imaginación ni poco creativo a la hora de enfrentar complejas realidades sociales. Y los conservadores modernos, es decir, los liberales con mochila doctrinera, tampoco piensan que el Estado es Satán. Pregúntenles a los banqueros estadouni­denses a qué huele el dinero de Luzbel cuando las papas queman y el imperio amenaza con hundirse.
Si ese fuera el norte, entonces habría que tratar de otra manera el asunto de La Oroya. No es posible creer que ese com­plejo metalúrgico, en las condiciones en que está, es prioritario para el destino del país. Y habría que destrabar la inversión del Estado, no sólo la privada. El señor Thorne ha empezado a mostrar una cierta imagen de cajero de ferretería acusando al gobierno anterior de haber gastado demasiado. ¿Lo dice por las 6 décimas au­mentadas al presupuesto de educación? ¿O por lo "invertido" en infraestructura dejada de hacer?
Todos los que no votamos por el fujimorismo y el crimen organizado con máscara política queremos que a PPK le vaya bien. Pero, por favor, que alguien lo calme.


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