domingo, 21 de agosto de 2016

YANARIKO: UN ACUARELISTA DE LA NACIÓN AYMARA

Escribe: Juan Pío Mamani Chambi | LOS ANDES 21AGO16

Estamos con Guzmán Emilio Huanca Yanarico, representante de la International Watercolor Society of Perú (IWS Perú), un gran acuarelista aymara, activista de la cultura andina y que viene promoviendo el arte por el mundo, siempre llevando los colores del ande. Gracias maestro por concedernos esta entrevista. ¿Cómo fue su vida en Jacantaya Moho?
Muchas gracias. Primeramente, somos paisanos jilatas aymaras. Yo creo que de alguna manera nos entendemos y la sangre nos une. Nací en Jacantaya y estudié toda la primaria en Jacantaya, hasta los 11 años; luego me fui a estudiar Arequipa, exactamente a la provincia de Condesuyo; después, a los cinco años, pasé para Arequipa la ciudad. Es el recorrido que hice.
Y luego a Lima y ahora viaja por el mundo...
Sí pues, así es el arte por el arte, nada más.
¿Cuáles son tus recuerdos más felices en Jacantaya?
Bueno, en cuanto a la plástica, los niños pasteando las ovejas. Nosotros siempre llegábamos al campo, en los cerros garabateábamos las rocas, y después esculpíamos en arcilla, a veces nuestros padres llegaban una vez al año o dos veces al año, trayendo algún juguete, pero generalmente nos ingeniábamos para fabricarlos o crearlos nosotros mismos; por ejemplo un carro, un carrito de arcilla, con eso jugábamos. Creo que de ahí nace el arte, porque nos da inspiración de cómo hacernos juguetes propios y estábamos siempre plasmando [cosas] con las manos.

Desde tu infancia, ¿siempre has visto el Titicaca?
Siempre. Nací a orillas del Titicaca y comiendo truchas.
Comiendo truchas, pejerrey y suche...
Pejerrey, trucha. Me acuerdo que mis tíos pescaban truchas inmensas, creo que en ese tiempo no había jaulas todavía.
Felizmente.
Felizmente. Y como parecían bien rosados y riquísimos, mis tíos de esa manera me chicoteaban a veces con los peces que habían traído del Titicaca, y seguramente era bien gordito, pues era riquísima la trucha. Como nací en Jacantaya, hasta ahora como puro pescado, mi comida es a base de pescado; así esté en cualquier lugar, me voy a la selva, me voy a la costa, pero igual como puro pescado.
Qué genial. ¿Ahora radica y hace arte en Lima? ¿A qué pintor universal, nacional y puneño le hubiera gustado conocer?
Hay muchos pintores a los que admiro. Desde que me fui a Arequipa, vi mucho a Mauro Castillo, un gran acuarelista; él es de Putina, pero afincado en Arequipa muchos años ya. Mauro Castillo es un gran acuarelista, puede corroborarlo Evaristo Callo, que está conmigo. Tenemos otro maestro, que fue mi profesor, Carlos Ticona; después hay muchos pintores acuarelistas puneños que están en Arequipa, pero más se dan a conocer como arequipeños.
En el caso tuyo ocurre lo mismo. En Puno eres famoso entre artistas, pero las otras personas que son ajenas al arte te desconocen...
Mucha gente piensa que también soy de Arequipa. De formación arequipeña, sí, no de nacimiento. Pero felizmente siempre pongo en mi currículo y en mi biografía que soy de Puno; es más, que soy de Jacantaya. Yo no puedo negar por nada la tierra que me dio la luz.
¿Y a quiénes admiras de la pintura universal?
Hay muchos pintores. Andrew Wyeth, por ejemplo; después hay otro pintor que no es tan conocido, creo que ha hecho pocas acuarelas, Joaquín Sorolla, que domina lo que es la luz. A mí me gusta bastante la luz, la sombra y los contrastes. Bueno, un tiempo trabajé para Estados Unidos y los americanos me denominaban el pintor que está cerca de la exageración de la luz, porque hacía con contrastante y por eso me gusta aprovechar al máximo la luz y sombra.
En el Perú, ¿a qué familia pictórica perteneces, o con quiénes te identificas?
Con mis compañeros de siempre: Evaristo Callo, Elias Condori. Creo que cada uno tiene una particularidad y siempre uno tiene que absorber alguito de cada uno de ellos, los admiro mucho.
¿Cuál es tu opinión en torno a la pintura puneña?
Creo que hay mucho dinamismo, muchas ganas de hacer algo, hablando de la pintura en general; no solamente hablemos de acuarela, pues tenemos a grandes maestros: el mismo fotógrafo Martín Chambi Jiménez, cuánto ejemplo ha dado hacia las artes plásticas, prácticamente es una composición artística que tiene en sus fotografías. Después hay un pintor que está en Cusco, Juan de la Cruz Machicado, que ha hecho patria en la Ciudad Imperial; hay muchos puneños así, que han hecho bastante por el arte puneño.
Luzgardo Medina Egoavil, gran poeta arequipeño, decía lo siguiente: que Puno es en realidad la República y que Arequipa es su provincia.
Eso es lo que te iba a decir. Porque hay grandes pintores que están en Arequipa, pero no son arequipeños, sino son puneños
¿Cuál es tu opinión en torno a la pintura peruana?
Hay muy buena calidad de obras, solamente falta promocionarlas. Los colombianos, por ejemplo, sí suelen promocionar bastante a sus pintores. Es evidente que los chilenos también son muy patriotas, pues aman a su arte y a sus artistas; en cambio, en el Perú, ocurre lo contrario: prefieren a los extranjeros antes que a sus compatriotas. En cuanto a la venta a veces igual ocurre, pues prefieren comprar de afuera.
¿Cuáles son los criterios que uno tiene que tener o que debe considerar al apreciar tus acuarelas?
Solamente son gustos. Para mí no hay ningún criterio; si hablamos de técnicas del tratamiento, tal vez; he sido jurado muchas veces y cuando tengo que calificar de acuerdo a la temática, uno el tratamiento, la unidad en cuanto a tratamiento, el significado de la obra, el mensaje, que es muy importante.
¿Cuáles son los mensajes que tú recurrentemente expresas en tus acuarelas?
Solamente la belleza, nada más. Siempre estoy pintando un mensaje de paz, nada más; el lago representa la paz, la luz que hemos tenido hoy. O sea, tampoco ha habido una tormenta y es un mensaje de paz, nada más.

¿Alguna vez pintó sus sueños?
Yo creo que sí. A veces, cuando uno tiene que entrar en el taller, sí solemos hacer eso, porque no solo estamos copiando de la naturaleza, sino que interviene la naturaleza del sueño y lo que viste también en algún momento se te cruza en la imaginación, de manera que compones un cuadro, no solamente copias la realidad, sino también toda tu experiencia o todo lo que quisiste hacer alguna vez; lo que aplicas hay que plasmarlo en la obra.
¿Cómo percibes tu obra pictórica? ¿Cuáles serían los rasgos esenciales de tus obras?
Tiene mucho contraste mi obra. Estoy abocado a la naturaleza, o sea, pinto mucho realismo; mi pintura es muy realista, no entro a lo abstracto, todavía no experimenté por esos territorios.
Mientras pintas, ¿piensas en las personas que verán tus cuadros?
No me gusta pensar en eso. Aunque, pensándolo, sí pues, es una realidad que habría que reflexionar, pero yo pinto y nada más.
¿No te interesa el qué dirá la gente sobre tus cuadros?
Alguna vez sí tuve curiosidad, cuando hacía mis exposiciones individuales y estaban en la pared mis obras, y mucha gente murmuraba frente al cuadro. Pensaba: ¿por qué no tengo una grabadora frente a cada cuadro o detrás de cada cuadro, cosa que captaba lo que decían? Porque normalmente, al frente de ti, te dicen “qué bonito, felicitaciones”, y punto. Son puros halagos, pero la verdadera realidad, lo que están expresando ellos, es frente al cuadro, a solas. Creo que esa es la verdadera crítica que ellos hacen; dicen aquí se pasó de la luz o algo así, siempre hay comentarios personales, me gustaría absolver todo eso, escucharlo y, de acuerdo a eso, puedo tomar alguna observación. O no.
Tu trayectoria es amplísima, ¿durante ese tiempo alguien tuvo el arrojo de decirte, en alguna exposición, que no le gustaban tus cuadros?
No, hasta ahora creo que no. Pero sí entre nosotros, los compañeros de promoción, después de terminar una obra, nos sentábamos al frente de cada cuadro y de manera muy sincera expresábamos lo que pensábamos, o lo que faltaba o le sobraba a una obra; se lo decía a mis amigos, y ellos también me lo decían a mí, lo que les disgustaba de mi obra. De esa manera hemos avanzado.

¿Cómo es que tú eliges a tus personajes o los lugares, los paisajes?
Son los años que ya tenemos de experiencia. No estamos encasillados a lo bonito, sino que de repente algo feo podemos resolverlo en algo bello; de repente me encantó una piedra. Si me impresionó y quiero pintarlo, en ese momento lo plasmo. A la gente tal vez no le guste, pero es lo que sentí en ese momento; o sea, no me estoy encasillando a lo que tiene que ser muy bonito solo para contentar a la gente, con el hecho de haber realizado [algo] estoy contento.
Quizá la pintura, en ese sentido, también sea una cuestión de traducción, de corregir o empeorar. ¿Ha pintado alguna vez su autorretrato?
No, todavía no.
¿Por qué? ¿Piensa hacerlo más adelante?
Tal vez, pero no se me ocurre, aunque pienso que en algún momento lo voy a hacer. Hay pintores que sí se pintan todo el tiempo; ahora que me preguntas, la verdad que no recuerdo haberme pintado.
¿Alguien que te ha retratado y que te haya gustado?
Sí, Evaristo me hizo un retrato, sí lo tengo en imagen. Fotos sí me he tomado bastante.
¿Si no hubiera sido pintor, qué le hubiera gustado ser?
Pintor.
Pero si esa opción no hubiera existido...
En un momento quise ser médico, postulé dos veces a medicina sin que sepan mis padres, porque sentía que no podía hacer preocupar a mis padres, porque somos ocho hermanos y pensaba en mis hermanos; por mi cuenta me preparé: quería ser médico y a la vez pintor.
¿Qué es lo que le dirías a los que te siguen?
Bueno, que sigan adelante, que si en verdad les gusta el arte, que sigan luchando, porque es una lucha constante para sentirse bien emocionalmente; pinto una acuarela y me olvido de todos los problemas del mundo. Me abstraigo con la obra, es un diálogo entre la obra y yo. Que sigan adelante, o si les gusta realmente una carrera, que la luchen hasta ser los mejores.
¿Cuál es tu opinión en torno al arte digital?
Parece mentira todo lo que nosotros estamos haciendo, estamos lanzando también al internet, al mundo, todo nuestro arte; y estamos viendo artistas de todo el mundo y también nos están viendo. Lanzas ahorita y ya te están viendo en Japón, Australia y en todo el resto del mundo; para mí eso es una ventaja, de esa manera conocí muchos artistas y ellos también me están conociendo. Por eso, para el próximo año, tenemos un evento muy grande que viene por primera vez al Perú; soy el vicepresidente, hoy estuvo el presidente y hemos venido para promocionar ese evento y también para conversar con los artistas y para ver cómo está la ciudad. En Arequipa hemos visto la calidad de las galerías, si una galería está un poco mal, hemos pedido que la arreglen y hemos tenido una aceptación muy positiva; estamos muy contentos, sentimos que hemos cumplido.
¿Esto solamente lo harán en Puno o también en Arequipa?
Es un tour de la acuarela por el Perú, por cuatro ciudades. En sí empieza por Lima; bueno, el primer día vamos a estar esperando la llegada de los demás artistas; el segundo y tercer día venimos para Arequipa. El evento principal será en Arequipa, porque vamos a exponer en trece galerías de arte, todo el día vamos a tomar la ciudad, vendrán trescientas obras de arte de todo el mundo, incluido peruanos. Por eso estamos apoyando también emocionalmente para que practiquen la acuarela, una de las intenciones ha sido eso, para darles un ejemplo, y para animarles, para que no tengan miedo de pintar; si les salió mal, que sigan intentando, de esa manera se avanza; si uno comete un error, ahí es donde uno mejor aprende. Después vamos ir al Cañón de Colca, vamos estar dos días, posteriormente venimos a Puno, vamos estar el 27 de enero, viajamos todos en bus, son 20 extranjeros como jurados que vienen invitados por Perú. Mucha gente vendrá con ellos, para ver este evento que por primera vez se realiza en Sudamérica. En Puno van a ver la fiesta de la Candelaria, las danzas autóctonas que los pintores apreciamos más (las de trajes de luces no tanto). De ahí pasamos a Cusco, pero antes de eso vamos a los Uros; queremos que los artistas internacionales también visiten los Uros, sería ideal que estén más días, pero los gastos también son fuertes. Después, en Cusco, vamos a hacer una pintura al aire libre, todos pintando al mismo tiempo. Eso va a ser el primero de febrero; el dos estamos en Machupicchu todos, el tres ya estamos retornando a Lima. Ahí va a haber unas demostraciones de pintura acuarelista, con los más famosos del mundo, que vienen de China, Japón, Australia y Rusia. En Lima también va a haber demostración de obras; el último día vamos a pintar una acuarela gigante de 30 metros entre todos los acuarelistas que han venido del extranjero, más los peruanos; esa acuarela queda como recuerdo para el Perú.
Va a ser un evento importantísimo, al parecer.

Qué alegría que va a estar también en Puno. Te agradecemos, maestro Yanarico, por concedernos esta entrevista y que sigan sus éxitos, como a todo aymara.
Bueno, yo como puneño he querido que llegue a Puno, por eso vamos a agendarlo. Esperemos que nos sigan acompañando los éxitos. Muchas gracias, Pío.


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