martes, 1 de marzo de 2016

A LA MEMORIA DE ROSENDO A. HUIRSE

Escribe: Adolfo Huirse
29 de febrero. Año 1880. Nace a las faldas del Apu Kunurana, en Santa Rosa, Melgar, Puno, Rosendo Albino Huirse Muñoz, el tronco fundamental de la estirpe musical peruana de ‘los Huirse’ (cuya cumbre mayor fue el pianista, compositor y director de orquesta Jorge Huirse) extendida hoy hasta sus tátara tátara nietos dispersos en el Perú y el mundo. Hoy mismo, Puno le está rindiendo un cariñoso recuerdo con una romería de sus autoridades regionales y locales, universidad, instituciones, artistas, intelectuales y el pueblo, a su tumba en el cementerio Laikakota de la ciudad lacustre, jornada de evocación impulsada por Pachamama Radio encabezada por el antropólogo Walter Rodríguez Vásquez. 
Don Rosendo, como cariñosamente lo llamó Puno todo, murió en Arequipa, al lado de su hijo Adolfo, el 12 de junio de 1971. Tres meses antes había sufrido una trombosis a la carótida que fue el letal motivo de su partida. Tenía 91 años de edad.
A pedido expreso de las autoridades y el pueblo de Puno, su cuerpo fue trasladado a esa ciudad por sus hijos Juan José y Adolfo, y enterrado con honores oficiales de ‘Hijo predilecto de Puno’ en una memorable ceremonia el 14 de junio en el Salón Consistorial de la Municipalidad puneña y en la imponente Catedral donde se ofició misa de cuerpo presente con presencia de autoridades políticas, civiles, religiosas y académicas además de delegaciones de las Fuerzas Armadas y Policiales, la Universidad del Altiplano y de las instituciones educativas y culturales lacustres, y el pueblo que lo lloró con ternura..
Don Rosendo fue un notable hombre y funcionario público, periodista infatigable en defensa de Puno desde las páginas de su diario ‘El Eco de Puno’, pero, sobre todo, un fecundo y privilegiado músico que le dio a la patria chica renombre internacional con sus composiciones.
Allí están el mundialmente conocido ‘Picaflor’ o ‘Quisiera ser picaflor’, cantado hasta en japonés; ‘Paja Brava’, Premio Nacional en 1940; ‘Balsero del Titicaca’, llevado a organismo sinfónico por su hijo Jorge junto con ‘Paja Brava’ que desarrolló bajo el nombre de ‘Himno al Sol’.
Fue autor de la música del ‘Himno de Puno’, oficializado por el Concejo Provincial en 1955, con letras del intelectual también puneño Manuel A. Quiroga.
Su obra musical se estratifica en varias vertientes fundamentales la más caracterizada de las cuales fue la vernacular donde alterna composiciones de huayños y marineras.
Entre los huayños son de citar, además de los nombrados: ‘Alma kolla’, ‘A las orillas del Titicaca’, ‘Anillito de Oro’, ‘Deja la rosa en botón’, ‘Pastorita’, ‘Leonor’ (publicado como ‘jazz fox trot’), ‘Los Carnavales’, ‘Tomasa’, ‘Festejo Aymara’, ‘Cusicusi’, etc., además de varias decenas de captaciones de música autóctona, quechua y aymara.
En el rubro marineras dio a luz tres fundamentales ‘La Fandanguera’, ‘A la mar me arrojara’ y ‘Los Totorales’, las tres compuestas musicalmente en modo mayor a contrapelo de las marineras en general que están compuestas en modo menor.
Utilizó los llamados tonos brillantes para sus composiciones, especialmente las de corte clásico. El ‘Himno de Puno’ está escrito en si bemol mayor
Dentro del corte clásico, están los tres valses del tipo “Boston”: ‘Ondas del Titicaca’ (grabado por la Orquesta de la RCA Víctor en Nueva York), ‘Navegando en claro de Luna’ y ‘Surcando el Lago’, y la polka de salón ‘La Danza de las rosas’. Es suyo también el vals ‘Serenata criolla’.
Además del de Puno, compuso el Himno de los Estudiantes, el Himno de los Boy Scouts y le obsequió a Gladys Zender Urbina, coronada Miss Universo 1956, una marcha con su nombre, partitura para piano entregada por el autor en manos de la propia reina de belleza durante su visita a Puno, en 1957.
Varias suites figuran en su palmarés musical, entre ellas ‘Sueño de una Ñusta’, ‘Elegía a Theodoro Valcárcel’.
En fin, larga fue la veta musical de don Rosendo que hoy
habría cumplido 136 años, pero como había nacido en año bisiesto y un 29 de febrero, habría cumplido apenas 34 años, según el cómputo popular.
Casó con la dama puneña Ana María Reyes Sawaraura con quien tuvo a sus hijos Juan José, Laura, Jorge, Víctor y Concepción. Tras enviudar, casó en segundas nupcias con la dama arequipeña Victoria Cayro Enríquez con quien tuvo a su único y último hijo Adolfo.
Honores a su memoria, siemprevivas del recuerdo en torno a su tumba y loor a quien le entregó al mundo las canciones de su inenarrable tierra kollavina. <>

 
En las fotos, don Rosendo fotografiado por su amigo y coterráneo Martín Chambi (1961);  al piano en su casa de Puno; con su nuera Gladis Santander.
 


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