viernes, 23 de enero de 2015

PRESENTACIÓN DE FESTICANDELARIA EN LIMA

Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas
Quienes asisten casi siempre a las presentaciones (mal llamados “lanzamientos”) que hacen autoridades y organizaciones que tienen injerencia y responsabilidades en la realización de la Festividad de la Virgen Candelaria en Puno, coinciden en señalar que la versión 2015 de dicha presentación, ha superado sus antecedentes.
El personal del Ministerio de Cultura encargado de la organización de la ceremonia y pasacalle, esta vez ha puesto mayor cuidado, previendo hasta los detalles del desarrollo de este solemne y a la vez colorido acto cultural.
Los discursos de autoridades y organizadores, fueron bien recibidos por el público, por cortos y precisos, para nuestro gusto. La constante en todos ellos, sigue siendo la euforia por el “galardón” mundial recibido hace poco en reconocimiento a todo lo que comprende la Festividad.
En el pasacalle se mostró una sucesión de danzas. Llamó la atención que desfilaran varios conjuntos de Caporales o Sayas, danzas de origen exclusivamente boliviano, lo cual sigue dando pábulo a los detractores del país vecino para seguir cuestionando la peruanidad o puneñidad de la festividad.
Elenco Nacional de Folclore: Alta calidad dancística
Las danzas autóctonas de Lampa y Acora impresionaron gratamente a quienes se dieron cita en el mismo frontis de la sede de ese Ministerio. Sin embargo, el Elenco Nacional de Folclore del Ministerio de Cultura (que ejecutó la danza Waca Waca, esa sí altiplánica y por tanto compartida por Puno y Bolivia) fue la agrupación que mostró un alto nivel de preparación. Sin duda fue, de lejos, lo mejor del espectáculo y hay que decirlo. Lindas chicas derramaron a raudales gracia, alegría, destreza, en suma: arte coreográfico popular del mejor.
Ministra de Cultura y congresistas Portugal y Condori. A ritmo de huayño

Un final simpático selló ceremonia y pasacalle. Autoridades, invitados y algunos del público bailaron al ritmo de los sikuris de Brisas del Titicaca. Entre ellos no podían faltar un par de congresistas puneños. Alguien de la tribuna espetó: Si como bailan dieran leyes en favor de la Región, Puno sería otra cosa.

Ahora, yo y mi laptop Toshiba, alistamos maletas para ir hacia un reencuentro más con la tierra querida. 


1 comentario:

Vladycha dijo...

Buenas tardes,
Decorativa nota, agradable saber que faltan pocos días para la festividad a la mamita candelaria; escuche que el elenco nacional deslumbro con la danza waca waca, no pude asistir estando tan cerca, pero sinceramente he vivido esa magia al leer vuestra nota.

Me llamo la atención lo que a Ud., le llamo la atención, me refiero a la danza de los caporales:
“…desfilaran varios conjuntos de Caporales o Sayas, danzas de origen exclusivamente boliviano, lo cual sigue dando pábulo a los detractores del país vecino para seguir cuestionando la peruanidad o puneñidad de la festividad.” .
Al respecto, quiero aclarar que no es lo mismo hablar de Saya y Caporales, la saya es una autentica expresión afro yungueña, vale decir, afro boliviana, diferente a otra expresión coreográfica como los caporales, danza recreada por los hermanos Estrada Pacheco, personajes históricos quienes practicaban negritos, tundiques, etc., y que al fusionar estos ritmos crearon la maravillosa expresión artística que hoy llamamos caporales.
No creo que se haya presentado ningún grupo de saya, por lo que se refiere netamente a grupos de caporales que participaron en la presentación de la Candelaria, es completamente falso que los orígenes de esta danza le pertenezcan a la hermana republica de Bolivia, peor aún el término “exclusivamente boliviano”; si nos referimos al umbral de la danza nos perderemos en culturas forjadas en el lago sagrado, anterior a esta “civilización”, o a la llegada de los forajidos europeos, anterior incluso a los Incas y a los kollas.
Por lo tanto su origen no le pertenece ni al Perú, mucho menos a Bolivia, esta danza la crearon los pobladores del Titicaca, la denominaron Quirqui y se caracterizaba por los frutos que llevaban en las pantorrillas (hoy cascabeles), fue una danza ágil de saltos y expresiones muy dinámicas. En base a esta algarabía y contagiados de alegría surgen ritmos como de los negritos en sus distintas variantes, los afros contagiados con esa expresión rememoran sus danzas cultivando de esta manera la saya, convertida luego por los aymaras en tundique, y antes de ser denominada caporales se la conocía como tuntuna.
Si los bolivianos no reconocen el origen de la Diablada forjada en Juli, entonces no tenemos los peruanos motivos para reconocer el aporte boliviano y como manifiestan el milenario origen de la diablada como danza “Llama Llama”, entonces será oportuno rescatar el aporte de milenarios andinos creadores del Quirqui, danza oriunda y genuinamente altiplánica fundada por uruquillas anterior quizá a los Puquinas, modificada por aymaras, ignorada por los quechuas, y con el aporte afro; hoy los español hablantes quieren decirnos que le pertenece a los bolivianos.

Saludos cordiales.