miércoles, 22 de junio de 2011

AH...¡¡ESOS TRIVOCALISTAS!!





Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas

Los aimara-hablantes han usado desde siempre en su dicción y con claridad inobjetable las conocidas cinco vocales. Consecuentemente, para escribir en aimara se utilizó también desde hace mucho tiempo las grafías que representaban a esas vocales en el idioma español, más conocido entre nosotros como “castellano”. Sin embargo estaba lejano un acuerdo que unificara modos y procedimientos gramaticales consensuados. Para acometer soluciones a ese vacío los especialistas lingüistas y los hablantes del aimara se lanzaron a teorizar y buscar en encuentros colectivos, formas de escritura comúnmente aceptadas.

Después de múltiples esfuerzos se realiza La Paz, Bolivia III, en 1954, un Congreso Indigenista Interamericano. En este evento la gringa Hartman, el felipillo boliviano Yapita y el redivivo martinillo Vásquez, formados todos en Florida University de los EEUU, se metieron a desempolvar, sostener y desarrollar la teoría del trivocalismo aimara bajo indudables influencias académicas (e ideológicas) de lingüistas norteamericanos. Su influencia ha sido innegable porque el trivocalismo se ha confirmado de muchos certámenes indígenas, lingüísticos, realizados en las últimas décadas, habiéndose editado tomos íntegros de manuales gramaticales afirmando esa postura, que es defendida hasta por quienes no debían hacerlo.

Descono¬ciendo la estructura anatómica del aparato fonador del jakke aimara, los trivocalistas buscaron y buscan imponer una matriz fonológica de consonantes y vocales que normarían la acción de escribir en aymara (como también en quechua y en guaraní), con solamente con tres vocales. Cerrón Palomino trivocalista quechua resultó convalidando en su momento este entuerto en su libro “Lingüística Aimara”.

Hace años hubo en el grupo de yahoo Aymara List un sonado debate sobre esta temática. Los trivocalistas hicieron grandes esfuerzos por validar sus tesis, desplegando una enorme batería de lenguaje formalizado propia de esa disciplina. Pero la realidad concreta además de objetiva es tozuda. Hay que escuchar el habla de un aimara lupaca o de un omasuyo y compararla con la escritura que proponen los trivocalistas, para constatar la falsedad de esta corriente postiza e interesada.
Hay en los propugnadores del trivocalismo evidentes tufos neocoloniales e ideológico-políticos. Es claro que con la “globalización” del sistema político, económico y cultural que accidentadamente se procesa en el mundo de hoy, se busca también globalizar el uso del inglés en perjuicio de los demás idiomas.

El objetivo imperialista de universalizar el uso del idioma inglés ante el fracaso de hacer lo mismo con el esperanto y similares productos de la ideo lingüística, pasa por forzar la declinación y desaparición de otras lenguas, empezando, claro está, por las más débiles social y políticamente: las de naciones originarias. Así, el aimara fue calificado por cientistas sociales estadounidenses como un "sub-idioma" medio de comunicación de una "sub-cultura" y lo señalan como una lengua oprimida y atrofiada, en vías de desaparición.

En esa minusvaloración de las lenguas indígenas, se dice que ellas son arcaicas, subdesarrolladas, atrasadas al punto de no haber podido evolucionar hasta el pentavocalismo. Y nuestros “lingüistas académicos” (verdaderos tontos útiles) resultan -sabiendo o sin saberlo- haciendo el juego a las estrategias de dominación total al predicar que nuestras lenguas son "trivocálicas", que las vocales llamadas "fuertes" como la "e" y la "o" no deben usarse, que éstas deben reemplazadas por las vocales "débiles" como la "i" y la "u".

Subyace en esa campaña la escondida y hábilmente montada maniobra sicológica de hacer consentir socialmente que las naciones autóctonas están integradas por gentes disminuidas, cobardes, débiles, a tono y en correspondencia con la debilidad de esas vocales.

Su lógica subliminal es ésta: Si hablas claro y fuerte, usando vocales fuertes, eres fuerte y por tanto podrías ser rebelde, contestatario, revolucionario. Pero si hablas usando vocales débiles, eres y serás sumiso, dominado, débil. Y esto es lo que precisamente quiere el poder transnacional globalizador. <>

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2 comentarios:

Anónimo dijo...

Guillermo, con todo mi respeto hacia ti. Desde mediados de los años 80 ocurre que esa discusión (las tres vocales contra las cinco) murio para el aymara, no así para el quechua, de modo que el consenso intelectual entre ministerios, funcionarios, normalistas y expertos es total en torno a las tres vocales. El alfabeto único es oficial en los tres países del habla aymara. Nadie se acuerda ya de que el pentavocalismo fue una posicion discutida hace más de un cuarto de siglo. Actualmente el acuerdo es total de manera que no sé adónde pretendes llegar resucitando algo que lleva tanto tiempo muerto.

A. Condori

Anónimo dijo...

No soy linguista, pero soy "aymara" con nuevas circunstancias, con nuevas vivencias y en un mundo moderno. El trivocalismo es dificultad latente para el aymara, digo esto porque, debido a ello muchos ya no aprecian nuestro idioma escrito, prefieren otro lengua cercana, el español.
Como dice A. COndori el alfabeto unico ya era oficial desde los años 80, pero que pasó... por que nos quedamos ahí... porque la gente prefiere el español.

Es lamentable, que el trivocalismo no se pueda usar para leer o escribir en nuestro medio. Si queremos que nuestra lengua progrese y que vaya avanzando con la modernidad, debemos amoldarnos a las nuevas circunstancias, escribir lo más fácil posible para los lectores "aymaras" y no para los linguistas, casi todos son bilingues o por lo menos todos conocen el alfabeto español. A veces da mucha risa lo que enseñan en las universidades: diciendo que "Avión" es "pájaro de lata(lata jamach'i)", que "martes" es "día del diablo(saxra uru)", etc... Así harán desaperecer nuestro idioma. Quién de los aymaras o hijos de los aymaras quedrá aprender un aymara anticuado, sin modernidad. Si queremos progresar como idioma debemos adoptar las palabras que aparecen sea del inglés, español o otro idioma; como hacen los demás idiomas. Escribámos con los cinco vocales, y dejemos que nuestro idioma progrese. No estoy en contra de la alfabeto unificado, solo pido que se agregue "e" y "o" donde corresponde y nada más.

Kimsa vocalampikipuniw qelqäjj sas parlaskakiñäni ukhajja, janiw tiempompijj khitis aymar arusxa, qillqañsa ni parlañsa munjjapjjaniti. Aymar parlir jilat kullakanaka arsusipjjañäni.

J. Calizaya