miércoles, 28 de junio de 2017

EXCONGRESISTA PUNEÑO PRESENTA LIBRO

EL AGRO Y LA MINERÍA
NO SON ACTIVIDADES ANTAGÓNICAS SINO COMPLEMENTARIAS"
Tomado de TODO MINERÍA / Edición Nro. 62, Arequipa, mayo de 2017
E
l libro "Perú, país agrominero" se está convirtiendo en un documento indispensable para quienes siguen de cerca el desarrollo del Perú, ¿a qué conclusión llega Ud. en este valioso documento?
Entre las principales conclusiones a las que se puede llegar tenemos las
siguientes:
a. El agro y la minería en el Perú no son actividades antagónicas, muy por el contrario, son actividades complementarias para el país. Mientras el agro es seguridad alimentaria y fuente intensiva de mano de obra, la minería es generadora de una importante cantidad de divisas. Mientras que el sector minero contribuye con el 13% del PBI del Perú y representa el 57% de las exportaciones, el agro peruano contribuye dando ocupación al 24.2% de la población del país y genera el 5.3% del PBI.
b. La denominada "disputa por el agua" entre estas dos actividades no es real. En las zonas tradicional-mente mineras del Perú, se ha dado un importante desarrollo agrario, se ha incrementado el rendimiento por hectárea y la frontera agrícola, en el libro reproduzco la opinión del economista Iván Alonso quien señala que: "La experiencia de los últimos veinte años debería enseñarnos que el desarrollo de la minería no inhibe el de la agricultura. La competencia por un recurso escaso, como el agua, no ha impedido que ambas actividades crezcan simultáneamente y no tendría por qué. En todo proceso de crecimiento económico hay sectores que pugnan entre sí por el uso de determinados recursos y empresas que compiten al interior de un mismo sector por recursos más especializados aún, pero eso no significa que solamente pueda crecer un sector o una empresa. En los principales departamentos mineros del país como: Ancash,
Cusco, Arequipa y Cajamarca, en ese orden, que en el 2012 representaban la mitad del Producto Bruto Interno (PBI) de la minería peruana, entre los años 2007 y 2012 el PBI agrícola creció 19% en Ancash, 23% en Cusco, 20% en Arequipa y 12% en Cajamarca. Los casos de Cusco y Cajamarca son, particularmente, interesantes porque en esos años el PBI minero de­partamental se duplicó en el primero y creció en un 50% en el segundo"
c. La riqueza creada por la minería debe apoyar di­rectamente la actividad agropecuaria y la educación, esto es fundamental para nuestro desarrollo tenien­do en cuenta que por lo general, la actividad minera se desarrolla en lugares de baja densidad del Estado peruano.
Existen varios ejemplos: la sierra central de Lima tiene una serie de antiguas operaciones mineras y existen todavía minas en operación, sin embargo, el valle de Lima en la parte baja de la cuenca del río Rímac se desarrolla actividad agrícola, La disminución de tierras de cultivo en la costa central de Lima no se debe a la actividad minera en la parte alta de la cuenca, se debe al crecimiento urbano muchas veces sin planificación que ha experimentado la capital del Perú.
En la parte alta de la región La Libertad se desarro­llan importantes unidades mineras que no afectan en nada el desarrollo del agro en la parte baja de la cuen­ca del río Moche. Este río nace en la Laguna Grande, en las cercanías de Quiruvilca (zona tradicionalmente minera) y permite el desarrollo de agricultura hasta su desembocadura en el mar.
Un tercer ejemplo está en Arequipa. La mina Ce­rro Verde está muy cerca de la campiña arequipeña que mantiene su verdor y belleza. Así como estos tres ejemplos se pueden señalar muchos más.
Señalar que el Perú es un país agrominero ¿No es una forma de excluir a otros sectores productivos?
Para que el Perú sea un país desarrollado necesita del aporte de todos los sectores productivos. Todos son importantes, el término agrominero tiene como objetivo reflexionar sobre la complementariedad de estos dos sectores. El Perú no es exclusivamente agrominero, el Perú también es pesca, turismo, manufactura, gastronomía, biodiversidad, gas, comercio, construcción y sobre todo, el trabajo de las MIPYMES (micro, pequeñas y medianas empresas) que representan más del 90% de la fuente de empleos. Aprovecho la pregunta para señalar la importancia de la educación. Nuestra economía como país seguirá siendo dependiente de los precios internacionales de los commodities que exportamos, en la medida en la que no apostemos por la investigación científica, el desarrollo de tecnología y la innovación productiva para que alguna vez podamos producir bienes de consumo y bienes de capital. Todos los países que actualmente son desarrollados tienen diferencias geográficas, culturales e ideológicas pero, tienen algo en común: supieron apostar por una educación de calidad.
Sin descuidar los demás sectores productivos, urge lograr una relación armoniosa entre el agro y la minería, ambas actividades generan beneficios para el Perú y no hay región alguna de nuestro territorio en la que se pueda decir que la minería haya perjudicado a la actividad agrícola. La relación sin causalidad definida y sin perjuicio mutuo establecida en la agrominería peruana, es un elemento a tener en cuenta para nuestro crecimiento económico. Los gobiernos deben establecer políticas públicas destinadas a que los ingresos generados por la minería se utilicen, directamente, para apoyar el agro y la educación, con especial incidencia en las áreas de influencia de las operaciones mineras.
Hay dos casos emblemáticos de proyectos mineros que han sido paralizados con el argumento de agro si mina no ¿Qué hay que hacer?
Esta dicotomía no tiene fundamento científico. Tomar al recurso hídrico o, en general, al cuidado del medio ambiente como una bandera de lucha antiminera es un acto irresponsable e inaceptable. Asumo que estos casos emblemáticos son los proyectos Conga y Tía María, ambos casos tienen sus propias características no obstante y de manera general, es el estado peruano quien tiene la obligación de poner en valor a la minería y/o convencer ante la población. Pese a que en muchas zonas rurales del Perú, es la empresa la que realiza labores que le corresponden al Estado, éste no sabe corresponder a uno de los sectores que más contribuye al PBI y, en general, a dinamizar las economías de zonas apartadas de los centros urbanos, muchas veces, arriba de los 4,000 msnm donde no existe la posibilidad de desarrollar agricultura ni ganadería. En este sentido, saludo la creación del Viceministerio de Gobernanza Territorial, la ubicación de este viceministerio en la Presidencia del Consejo de Ministros garantiza un trabajo coordinado con los gobiernos locales y/o regionales y con los ministerios que tienen mayor incidencia en la tarea de eliminar el principal motivo de descontento social en las áreas de influencia de las operaciones mineras: la pobreza.
Me refiero al MINSA, MINEDU, MTC, PRODUCE, MlNAM y MEM, sería un error que el nuevo Viceministerio no llegue a dialogar a las poblaciones.
¿Cree Ud. que en el caso particular de Tía María, la empresa estaría dispuesta a crear el fondo necesario para compensar probables impactos negativos al agro?
Muy particularmente considero que la creación del fondo social no debe ser un problema para la empresa, el tema es social y en este momento político. Se debe tener en cuenta que los principales motivos que objetivamente se pueden tener en cuenta para explicar la oposición social a importantes proyectos mineros en el Perú son:
(1) La pobreza en la mayoría de las áreas de influencia directa de las operaciones mineras y
(2) El cuidado del ambiente (con énfasis en el recurso hídrico).
No obstante, detrás de estas justas y entendibles preocupaciones se esconde el accionar de ambientalistas radicales, de extorsionadores, de los resentidos con la antigua minería y de los políticos que buscan obtener réditos políticos con discursos anti mineros.

Desde hace tiempo vengo proponiendo la creación de este fondo como un "seguro agrario" que serviría para compensar los posibles impactos negativos al agro, si existiera alguna afectación, éste serviría para compensar y resarcir los posibles impactos en la producción, aunque dudo que sea así. Ahora, esta medida es buena pero no suficiente, las empresas mineras tienen que tener un nivel más elevado, algunas ya lo vienen haciendo y la muestra es que están trabajando sin problemas, porque reconocen que la responsabilidad del desarrollo de las poblaciones le corresponde al Estado, pero deben colaborar con éste convirtiéndose en un agente positivo de cambio social. El no reconocer la necesidad de asumir este nuevo rol es lo que está impidiendo soluciones socialmente sostenibles.
¿Le ve futuro cercano a Tía María a partir de su propuesta de agrominería?
No podría determinar el tiempo necesario para que este proyecto empiece a desarrollarse, pero sí estoy seguro que con más diálogo con la población de parte del Estado que por parte de la empresa, el proyecto puede encontrar la viabilidad necesaria.
Es el Estado quien debe garantizar que las operaciones se desarrollarán en el más estricto cumplimiento de las normas ambientales y en el marco del concepto del desarrollo sostenible de las poblaciones. El Valle del Tambo es esencialmente agrícola, la llegada de la minería a esta zona del país indudablemente que afectará la forma de vida que tradicionalmente se viene desarrollando. La minería genera un impacto social que debe entenderse como parte del costo del desarrollo. El problema se da cuando este costo es asumido por las poblaciones vecinas a las operaciones mineras y no se da el desarrollo prometido. La actividad minera provoca no sólo una erosión geológica, provoca también una erosión socio-cultural que las poblaciones asumen siempre que a cambio obtengan mejores niveles de vida: educación de calidad, buenos servicios básicos como atención de salud, saneamiento y electricidad. En el proyecto Tía María se tendrá que contemplar además, el apoyo por parte de la empresa minera, a las actividades agropecuarias.
El proyecto Tía María saldrá adelante cuando el Estado y la empresa minera logren convencer a la población del valle del Tambo, que la riqueza generada por la minería llegará a todos los lugareños pero no como una cantidad de dinero en efectivo pues esto sería un monumento a lo transaccional, la riqueza tiene que llegar a todos por medio de obras destinadas a desterrar la pobreza, a elevar la calidad de vida, a elevar la presencia del Estado y a elevar el índice de desarrollo humano. <.>

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