domingo, 20 de septiembre de 2026

AUTORES PUNEÑOS: NUEVO LIBRO DE JOSE LUIS AYALA

DEFENSA DE LA CRONIVELA

 José Luis Ayala Olazával.

M

i libro “La tarde que regresó el Huáscar”, es una creación literaria. Viene a ser el resultado de la fusión entre crónica y novela. Se trata entonces de una cronivela, hecho que ha causado curiosidad y extrañeza, debido a que se refiere a la intensión de entrelazar la crónica y la novela. La idea es conseguir una nueva versión literaria. Se refiere a la vez al hecho de liberar a ambos géneros frente a la dictadura académica, que impone modelos así como esquemas rígidos.

    La novela es fundamentalmente una narración literaria, cuenta un tema de carácter ficcional. Aparecen varias historias que ocurren en determinados lugares y tiempos. El novelista narra hechos que ocurren en el tiempo para dar vida a los personajes. La novela tiene por objeto narrar una serie de hechos que los actores deben seguir, para retratar a una determinada sociedad, así entretiene a sus lectores.

    La crónica es un texto que relata acontecimientos y hechos relevantes, se refiere a sucesos reales en forma cronológica. El cronista usa recursos literarios y estilo propio, narra un hecho real no ficcional. De modo que la cronivela, viene a ser una conquista cultural para narrar, sin tener en cuenta la dictadura que impone la academia, al señalar como se debe escribir una novela o una crónica. 

Pintura que se conserva en museo chileno
 
   La cronivela es un término híbrido, otorga al narrador la máxima libertad para usar toda la información posible para configurar una historia creíble. La novela tiene sus propias reglas. Es un conjunto de determinadas nomenclaturas que es imprescindible recurrir.

   Uno de los primeros textos literarios del español es Amadis de Gaula, se trata de una alucinante narración en búsqueda de un género para hallar un esquema, una forma de narrar que sea a la vez imaginativa, real y creíble.

    Tanto la crónica como la novela son dos géneros que han llegado al límite de la expresión literaria. Es hora de renovar no solamente los conceptos literarios, sino la esencia misma del género. No se trata de antinovela, menos sustituir a cada uno de los géneros.

    En el libro “La tarde que regresó el Huáscar”, la cronivela tiene su máximo esplendor, debido a que es posible ilustrar el argumento o contenido, sobre todo con documentos y otros recursos extra literarios. El tema es la guerra del Perú contra Chile, contienda que provoca ese país para sobrevivir a una crisis espantosa y recurre al apoyo de Henrry Kissinger, el pretexto es detener el avance del comunismo en América y la presencia de Cuba.

   Ahora es posible tener acceso a documentos desclasificados y, tener información fehaciente de la guerra de Inglaterra contra el Perú. Chile tuvo un gran ejército con los préstamos de la banca inglesa. Menos mal que no han desaparecido los documentos pertenecientes a James G. Blaine, secretario de Estado de los Estados Unidos, quien en 1881, ante el Senado, durante el mandato del presidente James A. Garfield, dijo: "Chile jamás habría entrado una sola pulgada dentro de la guerra, si no hubiera sido por el respaldo del capital inglés" y agregó: “era un completo error hablar de dicho conflicto como de una guerra entre Chile y Perú. Es una guerra de Inglaterra contra el Perú, con Chile como instrumento. Asumo la responsabilidad de esta afirmación".

     La supuesta guerra se desarrolla durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado. El Perú tiene un ejército moderno y el pueblo apoya una acción de reivindicación histórica. Nunca antes se había logrado la unidad pueblo-Fuerza Armada.

    El Perú derrota a Chile en poco tiempo debido a la calidad de armamento moderno, poderosos tanques, aviones capaces de destruir grandes cuidades en contados minutos. Pero sobre todo debido a que cuenta con un ejército ideologizado y pueblo que lo apoya.

   Al vencer la guerra el Perú, Arica como Tarapacá vuelven a ser territorio peruano, como lo fueron antes de 1879. Un hecho importante es que el Estado Peruano, instituye juicios a los traidores al servicio de Chile. 

  Ningún historiador peruano, ha encarado la agresión de Inglaterra al Perú, todo por falta de ética y valentía, debido al temor de ser censurado o ser castigado por la cultura oficial.

    Finalmente son enjuiciados Mariano Ignacio Prado, que siendo presidente huyó para no perder la fortuna que tenía en y era a la vez general del ejército chileno. Nunca antes se enjuició a traidores como Miguel de Iglesias, Lizardo Montero, Nicolas de Piérola, Mario Arenas Merino, Manuel de la Encarnación Vento, Simón Antay, además a tantos otros traidores como Quintin Quintana, Teodoro Élmore, Segundo Leyva, Agustin Belaúnde, Nestor Campero, etc, etc.

    El escritor debe tener convicciones éticas y morales al servicio de la reconstrucción de la verdad de los hechos, analizar y asumir un acto de ética y pedagogía. Cuando se repiten los mismos argumentos falsos, no hacen más que traicionar a la memoria social de un pueblo cansado de falacias.

     Que vengan nuevos historiadores que se ocupen de descolonizar una mentalidad derrotista y humillante. Es necesario la llegada de jóvenes historiadores, que analicen el pasado y no teman en decir la verdad histórica. Solo la verdad nos hará libres para reconstruir una memoria plagada de falsedades, mentiras e imposturas.  <>  

  

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