sábado, 15 de agosto de 2026

AREQUIPEÑO MANUEL DOMINGO PANTIGOSO + PINTURAS SOBRE DANZANTES PUNEÑOS

 

Huayño brioso


Fiesta Capachiqueña


Sicuris


Lahua k'umu


Bailando

MASIVO MOVIMIENTO CONTESTATARIO SE INICIA EN LA SELVA

 LA ORDEN DE DISPARAR

 Por Gustavo Espinoza M. 

S

iete días después de haber asumido la Presidencia de la República, Keiko Fujimori dio por primera vez a la Fuerza Armada la orden de disparar contra multitudes congregadas en protesta por el alza de precios de los combustibles. 

El hecho quedó registrado el 7 de agosto en las calles de Pucallpa, uno de los pocos lugares del interior del país en el que la flamante mandataria alcanzara una votación mayor que la de su adversario, el sicólogo Roberto Sánchez. 

Curiosamente la vida puso a la hija del dictador contra sus propios electores, porque fueron ellos los primeros en salir a reclamarle por la adopción de medidas abiertamente antipopulares en la selva peruana. 

No hubo muertos ni heridos de bala en esta circunstancia, porque la orden fue “disparar al aire”, para intimidar y amedrentar a la población, para asustar a los marchantes. 

Pero ciertamente también para advertir al país, aunque la advertencia incluyó otras demandas: Tener paciencia y mostrar confianza, porque las cosas “se habrán de resolver más adelante”.   

La respuesta, esta vez, fue de los transportistas: debe pedirles paciencia a los choferes asesinados por el sicariato y la extorsión, y confianza a quienes votaron por usted creyendo que sobrevivirían a la irresponsable decisión de apoyarla en los comicios del 7 de junio pasado. Lamentablemente no se podrá esperar que aprendan la lección y no cometan el mismo error en los próximos comicios. Ellos, ya no podrán concurrir a las urnas.   

Como era previsible la acción desató la ira de muchos, y en pocos días toda la selva peruana, hasta Loreto. amaneció paralizada. Hoy, 14 de agosto, la protesta ha crecido y se extiende a cuatro regiones del país, sumando Arequipa, que recibe el 486 aniversario de su fundación española en medio de marchas populares, tumultos y protestas. 

Este agitado escenario no debiera sorprender. La crisis nacional es tan severa que otros hechos de similar o aún  mayor dimensión asoman en el horizonte. Por lo pronto los estudiosos del tema registran ya un dato preciso: 90 homicidios en 15 días de gestión gubernativa carga ya Keiko Fujimori en la pesada mochila que no puede esconder. 

Y ello no obstante la suscripción de un acuerdo de “colaboración” en la lucha contra crimen con el Buró Federal de Inteligencia de los Estados Unidos, el FBI, que ya opera en nuestro país con la mayor libertad y a la sombra del “Escudo de las Américas” que la administración de Lima ha recibido con servilismo inexcusable.

Algunos creen que la cifra citada es aún muy baja y que debe aumentar. Por eso, insisten en dotar de armas de fuego incluso a los Serenos de los municipios, encargados de velar el orden público. 

En otras palabras, buscan resucitar el oeste norteamericano de siglos pasados en los que los certeros disparos de Red Reader y Tom Mix exterminaban por doquier a sus adversarios de entonces. 

Aunque en el Edificio Legislativo los parlamentarios no han llegado aún a deslindar sus diferencias con duros pistoletazos, si han ocurrido hasta enfrentamientos físicos en la pelea por la posesión de oficinas y escritorios. 

Y es que Fuerza Popular no se acostumbra aún a considerar que, pese a todo, ya no es propietaria del Congreso y que tiene no sólo el deber, sino la obligación y la necesidad de compartir el Establo Parlamentario con otras organizaciones que juegan un rol diferente  en la vida del país. Ni la soberbia ni la prepotencia tienen cabida hoy. 

Lo que si tiene cabida, y se ha disparado espectacularmente en la última quincena, es el precio de los productos de primera necesidad. El pollo, por ejemplo, que se vendía antes de Fiestas Patrias a 8 soles, ahora se oferta tranquilamente a 10.50. El kilo de carne de vacuno, que costaba 23 soles, ahora cuesta 30. 

Operación "Escudo"
El arroz, el azúcar, la leche, las lentejas se han puesto más allá del alcance popular, en tanto que el Bonito que hace algunas semanas se vendía a 4 y 5 soles, hoy cuesta 16, como todas las variedades de pescado, que parecieran haber salido del mar y convertido moradoras del cielo.    

El costo de vida se ha incrementado entonces en la última quincena por lo menos en un 10% sin que se haya producido el menor asomo de incremento salarial alguno, porque incluso el reajuste del Mínimo Vital, pomposamente anunciado en el mensaje del 28 de julio está en vías de extinción. Por lo pronto, fue remitido a la “Mesa de Conciliación” del ministerio del Trabajo para que en torno al tema opinen los empresarios. 

En el mejor de los casos, en octubre o noviembre se concederá una parte de ese “aumento”. Y la otra, quedara pendiente “hasta que acabe El Niño”.   

Si con las primeras protestas -las de Pucallpa- la reacción del régimen fue autorizar el uso de armas de fuego, hay que presumir que cuando la resistencia popular se generalice y las demandan sociales se incrementen, cuando no se trata solo de combustible, sino también de alimentos; la posición de Keiko será más delicada. 

Y es posible, en ese contexto, que los disparos no vayan al aire, sino al pecho de los pobladores. Tal vez ahí comprendan los que promueven los disparos; que, con la guerra, no se juega. <>

viernes, 14 de agosto de 2026

RIDICULO EN LA LUCHA POR EL PODER

 LA ESTAFA ELECTORAL:

REELECCIÓN DISFRAZADA Y PODER SIN ALTERNANCIA

Por: Jorge Luis Choque

La ley electoral peruana se ha convertido ya en un instrumento maleable al servicio del bloque que controla el poder. El caso de Rafael López Aliaga —quien, según la denuncia pública, utiliza la renuncia estratégica de Luis Rubio para postular como primer regidor y asegurar su retorno a la Alcaldía de Lima el 4 de octubre de 2026— plantea una pregunta que excede el expediente: ¿puede llamarse democracia a un régimen que permite sortear la prohibición constitucional de la reelección inmediata mediante un procedimiento formalmente válido, pero materialmente orientado a burlar la Carta Magna?

El problema no se reduce a Lima. De acuerdo con el Instituto Aklla Perú, 135 alcaldes elegidos en 2022 postularían como primeros regidores y 63 candidaturas principales habrían renunciado para facilitar el retorno de autoridades en regiones como La Libertad, Loreto y San Martín. Si estos datos son confirmados, no estaríamos ante casos aislados, sino ante una práctica descentralizada de captura de las candidaturas mediante renuncias calculadas, vínculos familiares y acuerdos de cúpula. Como han advertido Fernando Tuesta y Juan de la Puente, se trataría de una forma de “sacarle la vuelta a la ley”: una reelección directa en términos materiales, aunque disfrazada de trámite administrativo.

La democracia formal puede conservar sus rituales mientras pierde su contenido: como advirtió Marx, “el derecho igual es un derecho desigual para trabajo desigual” (Crítica del Programa de Gotha, 1875), porque la igualdad jurídica no elimina las desigualdades reales de poder ni los recursos partidarios, económicos y mediáticos que permiten a unos manipular candidaturas y convertir una prohibición constitucional en una oportunidad política; por eso, la advertencia de Mariátegui mantiene plena vigencia en el Perú: “Sobre una economía semifeudal no pueden prosperar ni funcionar instituciones democráticas y liberales” (7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, 1928), pues cuando las instituciones quedan subordinadas a redes oligárquicas, familiares y económicas, una candidatura de fachada deja de ser un simple ardid electoral y se convierte en la prueba de que la voluntad popular ha sido reducida a una formalidad administrada por las élites.

El JNE no puede limitarse a revisar formularios, plazos y requisitos aislados. El rechazo de una tacha por razones procedimentales, sin resolver el fondo constitucional, deja abierta la cuestión decisiva: ¿puede una renuncia formalmente válida producir una reelección materialmente prohibida? La Fiscalía, por su parte, no debe sustituir al órgano electoral, pero sí investigar con imparcialidad cualquier indicio de falsedad, concertación o abuso de poder. La justicia pierde legitimidad cuando despliega severidad selectiva contra los opositores y reserva el silencio para los grupos dominantes.

Como advierte Dennis Thompson, la corrupción institucional no requiere un soborno: también aparece cuando las instituciones desvían sus funciones públicas para proteger intereses particulares. Desde esta perspectiva, la “reelección disfrazada” no sería un vacío legal fortuito, sino una manipulación que convierte la ley en plastilina al servicio de los poderosos. Gramsci explicó que el consentimiento político puede ser organizado por partidos, instituciones y medios de comunicación; por ello, reducir estas maniobras a asuntos técnicos o descalificar sus críticas mediante el “terruqueo” cumple una función política: desviar la atención, normalizar la excepcionalidad y presentar como legalidad ordinaria una posible estrategia de perpetuación del poder.

La defensa de la democracia exige algo más que votar: requiere proteger la alternancia, fiscalizar a las autoridades y exigir que la ley sea interpretada conforme a su finalidad constitucional. Si la derecha considera legítima la reelección, debe promover una reforma abierta y someterla al debate ciudadano, no esconderla detrás de renuncias estratégicas. De lo contrario, el voto se convierte en un espectáculo y la Constitución, en una barrera que solo obliga a quienes carecen de poder. La democracia no muere únicamente cuando se suspenden las elecciones; también se degrada cuando las elecciones continúan, pero las reglas son diseñadas para que los mismos de siempre nunca abandonen el poder. <>

miércoles, 12 de agosto de 2026

ALGO EN LA VIDA DEL MAYOR VATE PUNEÑO

 PRESENCIA DEL POETA PUNEÑO CARLOS OQUENDO DE AMAT EN HUANCANE

ALGUNOS DATOS BIOGRAFICOS

Por: Leónidas Cuentas Gamarra

En su libro PUEBLOS SIN NOMBRE, Huancané 1988

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l calendario marcaba el año de 1929, cuándo hizo su aparición por esta comarca, el Señor Carlos Oquendo de Amat aún no se sabía cómo ni de dónde venía. Era un personaje misterioso de estatura regular casi alto, de ojos grandes y negros como las profundidades del Titicaca, de mirada escrutadora y penetrante; de hombros enjutos y cabello lacio vestido de plomo de pantalones anchos en el bota píe a la moda de esa fecha, cubierto con un abrigo también plomo, que le caía sobre Ies pantorrillas, muy largo para protegerse del gélido frío de las punas, cubierto con un sombrero gacho y alón que hacía juego con su atuendo, cubriéndole la cabeza hasta media frente. Se distinguía el cintillo negro que lo contorneaba. Llevaba puestos zapatos de Charol lastimados por el tiempo. Tiene su andar era lento pero cadencioso como el péndulo de un reloj de pared que no se cansa de marcar el tiempo que pasa.

¿Quién era y de dónde venía?. Solo lo sabían sus amigos. Los lugareños decían que lo había transportado el "Payi", (leyenda de los bohemios noctámbulos que estando en un sitio, inconscientemente se aparecían en otro lugar a veces muy lejano de sus lares), hermosa leyenda larga de describir, pero no era así, era precisamente el personaje de nuestra modesta descripción.

LA CASA DONDE VIVÍA

Era una casona solariega en donde por las noches solo se oía el bronco y atronador ladrido de un gigante mastín, en cuya puerta principal de entrada se leía hasta no hace mucho un pequeño letrero en madera tallada que decía "Ricardo Villalba". Más en esa fecha ya pertenecía a don Manuel E. Cordero, por haberla heredado al contraer matrimonio con la viuda del lustroso tallado.

La Casa está ubicada en el crucero de las Calles Lima y Arica, a una cuadra de la plaza de Armas, techada toda ella de teja, podía decirse que era la Casa Rosada, ocupando un cuarto de manzana. Tiene cuatro tiendas sobre la Calle Lima, dos a cada lado del zaguán una de ellas destinada a la venta de abarrotes en general, la que le seguía a la venta de telas de toda clase e importadas de todas partes del mundo; luego entrando el pórtico, a mano derecha otra tienda para la venta de menudencias provenientes de las haciendas del gamonal y seguidamente, otra más pequeña que guardaba licores de toda clase, desde el wisky más apetecido hasta el tremebundo alcohol de cuarenta grados para emborrachar a la indiada, cuyas tierras iban a pasar a la propiedad del patrón por una cuartilla de licor y un puñado de coca. El portón de pino oregón o puerta de calle es el mismo que aún luce en la actualidad, pero con el deterioro del tiempo que nada perdona.

La casona se cerraba a las seis de la tarde y no se abría, para nadie sino para sus dueños. Servía de portero el llamado (Pongo) uno de los "esclavos" de la gleba, cuya obligación era pernoctar en el llamado "zaguán" sobre cantos rodados sin más colchón que unos viejos pergaminos y una cobertura de remiendos que semejaban un mapa de los tiempos virreinales. Se abrían las puertas a las cinco de la madrugada, girando pesadamente sobre sus herrumbrosos y chirriantes goznes de acero, para dar salida a la caballería del, patrón que ocupaba las caballerizas del pesebre ubicado en el fondo de la casona. A la misma hora salían los "muleros" con la caballada y los demás "esclavos" portando latas vacías de alcohol para llenar el barrigudo tinajón con las cristalinas aguas de la "Pajjcha" (vertiente). Entre tanto la vestal cenicienta "Mitani" encargada de mantener el fuego sagrado en la mugrosa cocina enhollinada con telarañas se aprestaba a preparar el desayuno para la familia extensa. Churrascos, huevos fritos, café con leche, pan, mantequilla y queso en abundantes porciones.

Seguidamente se abrían las tiendas con sus respectivos dependientes y mancebos. Transponiendo el zaguán se Llega al primer patio (las casonas antiguas tenían hasta tres y cuatro patios). El principal, rodeado de inmensas habitaciones que servían como dormitorios, salones, escritorio y comedores, sin faltar el famoso "cuarto de alojados" que por algún tiempo le serviría de dormitorio a nuestro personaje. Indudablemente por razones de amistad el dueño de la casona tenía relaciones con el poeta, por tanto tenía su lugar para convivir con ellos y participar de todas sus costumbres.

Por las noches se le veía en compañía de sus amigos, fomentando tertulias en pequeñas tiendecitas donde no faltaba el añejo pisco de uva. Se supone que allí confabulaban para formar el partido comunista, dentro de cuyos personajes podemos anotar al normalista don Humberto Valencia, de brillante trayectoria profesional, Vicente Mendoza Díaz cuándo aún era estudiante universitario, sin dejar de anotar a don Francisco Cuentas Gamarra, Julio Arce Valencia y otros cuyo recuerdo se pierde en la noche de los tiempos.

Su vida social discurría apaciblemente, aunque con ciertas limitaciones, porque se cuchicheaba que adolecía de una enfermedad, por entonces incurable (T.B.C)

En tanto sus amigos cumplían con sus tareas profesionales u ocupacionales, don Carlos, contemplaba desde los cerros Santa Bárbara y Pocco-Pacca que abrazan tiernamente al poblado, su paisaje pintoresco de paleta de pintor; recostado sobre sus roquedales que le transmitían el perdido mensaje de una tierra olvidada o la sonrisa coquetona de la hermosa mujer lugareña, de negras trenzas que se perdían como caminos de ilusión.

Sus pensamientos se difuminaban en el infinito, columpiados de los picachos andinos, donde solo habitan los cóndores.

Producida la caída del Presidente Leguía, los esbirros del nuevo orden lo encarcelaron vilmente con varios de sus amigos, dentro de una tenebrosa mazmorra ubicada en la Plaza de Armas, bajo el pretexto de que pertenecían al partido comunista. Dicen los testigos de esa fecha que fueron maniatados de pies y manos, amordazados y tirados en el suelo pelado. Crueldad impía por el solo delito de saber pensar. Dizque cuándo uno de los gendarmes le arrojaba su comida, reaccionó el león herido, catapultándolo de un plantillazo en el pecho tirándole al suelo, fuera del calabozo, para luego seguir siendo víctima del sadismo de los guardianes.

Después de una corta permanencia, siguió la ruta de su destino al Poblado de Moho "La Perla del Titicaca "donde fue candorosamente recibido por los familiares y amigos de su señora madre, la gran matrona doña Zoraida de Amat Machicao, de hermosa estampa y distinguido abolengo.

Se dice que allí estuvo alojado en varias casonas de propiedad de los vecinos notables don Abdón Gálvez Olvea, Santiago Machicao, Miguel N. Angles y otras personalidades de ese tiempo que se disputaban el honor de hospedarlo, gracias a sus especiales dotes personales y su talento poético.

En ese hermoso jardín del Altiplano, colgado del cielo cuál verde pañuelo, su inspiración poética seguramente se profundizó mucho más, hasta alcanzar las estrellas y transponer el infinito.

Allímismo se dice que conoció, al amor de sus amores, la hermosa dama doña Angélica Basulto, de alta estatura, de andar cimbreante, piernas contorneadas, tez blanca cabellos rubios coma los de la mazorca del maíz, cintura de rueca y ojos negros azabache. La cabellera suelta sobre sus hombros acariciaba su busto escultural. Vivía esta beldad en la casona del distinguido caballero don Eloy Angles, ubicada sobre la Plaza de Armas, haciendo juego con las flores más hermosas del mundo.

Tuvo la oportunidad de conocer varias "Quintas" (pequeños predios pintorescos aledaños a la población). Tenía preferencia por la Quinta "Milli-Milli",donde inclusive pernoctaba, por su encanto misterioso.

No podía ser menos, ya que desde allí contemplaba el horizonte encendido de fuego, saturado del perfumado ambiente que expelían las rosas, violetas, tulipanes, orquídeas y los gigantes pensamientos de ropaje aterciopelado, rodeado del néctar embriagador de los habales en flor.

No podía ser menos, cuándo despertaba al compás de la sinfonía eterna del trinar de los juguetones jilgueros, huraños gorriones y jacarandosos ruiseñores. Cuánta inspiración para el gran poeta, magnificada por el embrujo de las notas de las zampoñas expectoradas por mil años de esclavitud.

Su estancia por estos lares, obedecía al invalorable deseo de conocer la tierra de sus ancestros. Esto explica su estancia en, Moho, a la par que pretendía detener cuándo menos los estragos de su dolencia, ya que para aquellas épocas era común y corriente comentar a las gentes, que los tebecianos se curaban en las alturas con el gélido frío de sus punas. De allí el dicho popular "a Jauja”

Si Carlos Oquendo de Amat había nacido poeta mártir, todo su cúmulo de experiencias y otros sitios de la República, a través de su corta existencia, apenas sí le dieron la oportunidad de cristalizar su estro en sus "Cinco Metros de Poemas".

Huancané 3 de Marzo de 1993

 

domingo, 9 de agosto de 2026

ENTREGUISMO: KEIKISMO EXONERA DE IMPUESTOS A LA EMPRESA COCA COLA

Y LA AYUDA A ENVENENAR MAS A LA POBLACION

José Ignacio Reaño

"La flamante presidenta ha anunciado que se ha firmado un convenio con Coca-Cola Perú y Arca Continental Lindley, según el cual la empresa norteamericana quedaría exonerada por un monto de 1000 millones de dólares, por cinco años o más, del pago de impuestos.

Es decir, con el canje y convenio de impuesto por inversión, más de 3 mil millones de soles dejarían de ingresar a nuestras arcas. Según estimaciones, Coca-Cola paga al Estado peruano un promedio en impuestos de 200 millones anuales.

Bien, ahora que alguien me explique la utilidad y necesidad pública de este acuerdo. Más aún si a cambio la Coca Cola ofrece que cerca US$ 500 millones se destinarán a acondicionar los pequeños comercios (entiéndase a pintar bodegas con sus logotipos y anuncios, y regalarles una congeladora y una mesa); además, a mejorar la "cadena de valor local", es decir, hacer más eficiente la distribución de sus propios productos comprando camiones, javas, accesorios, etc

Todo lo cual, tal como se pinta, en el fondo sólo redundará en beneficio de la empresa que mejorará sus ventas con el auspicio del Estado peruano y a costa del recorte del pago de impuestos. Algo que incluso podría resultar inconstitucional, pues estaríamos ante una forma encubierta y sutil de exoneración.

Así mismo, se anunció la donación de dos millones de litros de agua y 150 000 mantas para las poblaciones vulnerables afectadas por el fenómeno de El Niño. Una bicoca para la multinacional y una de las que más ingresos genera a nivel global.

Demás está decir que la Coca-Cola es una bebida causante de muchos males en sectores más vulnerables. Asimismo la principal responsable de la contaminación planetaria por causa del plástico.

Que algún experto me explique, por favor, ¿cuál era la urgencia y necesidad de este convenio, y quien en realidad gana: nuestro país o la "generosa" Coca-Cola company?"

 COCA-COLA, OBRAS POR IMPUESTOS Y LA REPÚBLICA EN VENTA

Por Jorge Luis Choque

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 pocos días de asumir el mandato, la presidenta Keiko Fujimori anunció una inversión de más de 1.000 millones de dólares de Coca-Cola Perú y Arca Continental Lindley, incluyendo un proyecto de agua y alcantarillado en Pucusana por 90 millones mediante Obras por Impuestos (OxI), sumado a donaciones de agua y mantas (Presidencia de la República del Perú, 2026).

El entusiasmo oficial no debe postergar las preguntas de fondo: ¿cuánto de ese monto es inversión real y cuánto crédito tributario? ¿Responde el proyecto a una urgencia pública o al posicionamiento de una corporación?

Obras por Impuestos no significa que la empresa “regale” una obra al Estado. Es un mecanismo mediante el cual la compañía financia y, eventualmente, ejecuta un proyecto priorizado por una entidad pública; posteriormente recibe un certificado emitido por el Ministerio de Economía y Finanzas que puede utilizar para pagar hasta el 50% del Impuesto a la Renta correspondiente, según las reglas vigentes.

Por tanto, se trata de un adelanto de recursos privados a cambio de un reconocimiento tributario. Esta modalidad puede ser útil cuando acelera proyectos necesarios y evita la lentitud de la inversión pública. Pero también presenta riesgos: puede orientar la infraestructura hacia zonas estratégicas para la empresa, reducir el margen de decisión presupuestaria del Estado y generar dependencia de corporaciones con capacidad para influir en las prioridades públicas.

El problema central de la participación empresarial radica en el riesgo de que la conveniencia corporativa reemplace la planificación estatal, desviando las prioridades públicas hacia proyectos orientados a la visibilidad y la rentabilidad privada en lugar de atender a las poblaciones más vulnerables; a ello se suma que la celeridad en la ejecución no justifica flexibilizar el control gubernamental, pues, tal como advierte la Contraloría en diversos proyectos de saneamiento, construir más rápido no garantiza la eficiencia técnica ni la protección de los recursos públicos.

La responsabilidad social empresarial tampoco debe confundirse con el cumplimiento de las obligaciones tributarias. Carroll (1991) sostuvo que la responsabilidad empresarial posee dimensiones económicas, legales, éticas y filantrópicas. Una donación puede aliviar una emergencia, pero no reemplaza el pago de impuestos ni la obligación estatal de garantizar servicios públicos permanentes.

Los impuestos financian hospitales, escuelas, agua potable, seguridad y transporte. Las donaciones, en cambio, suelen ser temporales, selectivas y dependientes de la voluntad de una empresa. Por eso, convertir una entrega de agua o mantas en el principal símbolo de una política contra la pobreza significa reducir un problema estructural a una ceremonia de asistencia.

La OECD (2023) ha señalado que la evasión, la informalidad y la complejidad del sistema tributario limitan la recaudación peruana y la capacidad del Estado para financiar servicios esenciales. En este contexto, toda alianza con grandes corporaciones debe estar acompañada de contratos públicos, información tributaria clara, evaluación independiente, control de costos y rendición de cuentas.


Aberrante comienzo de proceso desperuanizador

Guillermo O’Donnell (1998) explicó que una democracia necesita mecanismos de accountability horizontal: instituciones autónomas capaces de controlar las decisiones del poder. Ese principio debe aplicarse también a las alianzas con el sector privado. No basta con inaugurar obras; es necesario demostrar que fueron priorizadas correctamente, que no existen conflictos de interés y que la ciudadanía recibió el mejor resultado posible.

En conclusión, el uso distorsionado e irregular del mecanismo de Obras por Impuestos termina postergando el desarrollo estructural en desmedro de los verdaderos intereses nacionales, configurando un modelo donde el beneficio tributario privado prevalece sobre la planificación estatal. En ese sentido, el régimen de Keiko Fujimori ejemplifica este «carnaval de entregas» al más puro estilo noventero cuando, a menos de quince días de haber asumido el poder, estrena su agenda económica firmando un publicitado acuerdo con la transnacional Coca-Cola que prioriza la imagen corporativa sobre la soberanía fiscal del país. <>

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Referencias

1.     Carroll, A. B. (1991). La pirámide de la responsabilidad social corporativa: Hacia la gestión moral de las partes interesadas de la organización. Horizontes empresariales, 34 (4), 39–48. https://doi.org/10.1016/0007-6813(91)90005-G

2.     Ministerio de Economía y Finanzas. (s. f.). Preguntas frecuentes: Obras por Impuestos. Gobierno del Perú.mef.gob

3.     O’Donnell, G. (1998). Responsabilidad horizontal en las nuevas democracias. Revista de Democracia, 9(3), 112–126.

4.     OCDE. (2023). Encuestas económicas de la OCDE: Perú 2023. Publicaciones de la OCDE. https://doi.org/10.1787/081e0906-es Presidencia de la República del Perú. (2026, 4 de agosto).

5.     Presidenta Fujimori: inversión de más de US$ 1,000 millones de Coca-Cola Perú y Arca Continental Lindley confirma confianza en el país. Gobierno del Perú