sábado, 26 de septiembre de 2026

ANTE LA PROXIMIDAD DE POSIBLES CALAMIDADES

 POLÍTICA DESPIADADA

Escribe: Milcíades Ruiz

L

os políticos y medios de prensa centran su atención solo en los probables “huaycos” por exceso de lluvias ocasionado por el mal llamado “El Niño”. No entienden que el anómalo trastorno climático es causado por la actividad solar y afecta a todos los planetas del sistema. Entonces, no se les ocurre pensar en los daños en los ecosistemas del territorio nacional alterando los procesos de vida, en los hábitats de humanos, animales y plantas, incluyendo los seres vivos en el subsuelo y atmósfera.

El verdadero fenómeno de “El Niño” llegará el 21 de diciembre como todos los años, iniciando al solsticio de verano. Lógicamente, será un verano asfixiante porque se suma al calentamiento planetario, que ha ocasionado muchas muertes en Europa. Pero las consecuencias de esta anomalía climática se sentirán dramáticamente en todo espeto de la vida nacional. En la economía, salud, empleo, industria, etc., pero sobre todo en la alimentación de la población. Los más indefensos sufrirán enormemente.

Es que, los ecosistemas, son unidades integrales de vivencia y, en nuestro país, los tenemos en todos los pisos altitudinales de la costa, sierra y selva, con sus variantes en el norte, centro y sur. Exceso de lluvias en el norte por su cercanía a la zona ecuatorial del planeta y, carencia de lluvias en el sur por su ubicación geográfica. El exceso de lluvias ahoga la vida en el subsuelo donde habitan muchos organismos benéficos para la agricultura. También los ecosistemas marinos están afectados, lo que repercute en menor producción alimentaria.

Pero son mayores los daños en la vida sobre la superficie. El exceso de calor hace declinar la reproducción de los seres vivos de los cuales nos alimentamos. El exceso de humedad en el suelo hace caer la floración en frutales y otros cultivos. Si no hay floración no hay fructificación. Pero también de las plantas, viven aves y mamíferos de leche y carne que, serán afectados por el estrés calórico. Sufrirán y nos harán sufrir por la cadena alimentaria. Si no hay pastos por inundación o, por sequía, ganaderos, transportistas y comerciantes lo lamentarán con desesperación.



Recién estamos empezando la temporada de siembras en la campaña agrícola 2026-2027 y ya, los reportes anuncian caída en el crecimiento agropecuario. Las cosechas, en pronóstico reservado, vendrán después de seis meses de la siembra y para entonces, la situación será muy grave, porque no hay condiciones climáticas para que prosperen las inversiones campesinas. El calentamiento atmosférico genera condiciones para la proliferación de plagas y enfermedades que destruyen los cultivos. Ya en julio pasado se advirtió una caída del 19,6% respecto al mismo mes del año anterior en las cosechas de papa proveniente de la pasada campaña agrícola que, ya estaba afectada por la falta de frío.

Una disminución del abastecimiento de alimentos e insumos industriales procedentes del agro, elevarán los precios y costos, ocasionando inflación. También las personas sensibles al calor y a la radiación excesiva sufrirán los efectos. Según estimaciones del Climate Impact Lab de la Universidad de Chicago, habrá muchas muertes en varios países de Sudamérica. Este verano podría ser terrible.

Para el trimestre octubre – diciembre de 2026, los pronósticos de las entidades científicas internacionales meteorológicas, prevén el fortalecimiento de las anomalías cálidas que se extienden desde México hasta Chile. Los eventos extremos permanecerán hasta el siguiente año. Se pronostica un evento caluroso de magnitud muy fuerte hasta diciembre superando registros históricos desde 1950.

En el mapa ilustrativo se puede apreciar la predicción de zonas lluviosas en color verde y las zonas de reducción de lluvias en color marrón que, afecta a la selva y al sur.

El Banco Central de Reserva, en su Reporte de Inflación de septiembre. “Panorama actual y proyecciones macroeconómicas 2026 – 2027” calcula las pérdidas en el PBI, a causa de este problema, como se muestra en el siguiente cuadro:

Para el sector agropecuario, el BCRP advierte de un crecimiento negativo del 1,5% y una caída de -30,7 % para el sector Pesca. Proyecta también una inflación mayor al 4% para el 2026, pero creo que se queda corto, para no alarmar a la gente. También el MEF pronostica menor crecimiento, este año y el siguiente.

 En medio de todo esto están más de dos millones de familias que trabajan en el campo sin recibir salarios, ni gratificaciones ni beneficios sociales. Trabajan hasta morir porque no tienen jubilación. Sus ingresos y alimentos provienen de los cultivos y crianzas en condiciones climatológicas favorables, pero ahora hay peligro. ¿se está pensado en lo que pasará con ellos, si los ecosistemas se atrofian y sus actividades pierden el sustento de vida? ¿De qué, van a vivir estos compatriotas? El peligro de sequía en el sur andino sigue latente, lo que ocasionaría muerte por inanición de camélidos y otras especies ganaderas ante la falta de agua y pastos. Los campesinos se quedarán sin capital al tener que deshacerse de sus animales para no perderlo todo.

Pero el desastre agropecuario está ligado a los negocios en otros sectores en el ámbito rural, lo que repercute en la economía regional y nacional. Ser agorero no es bueno, pero es mejor prevenir que lamentar. Lo ideal sería que las autoridades que deciden en el gobierno nacional, regional y distrital, tomen consciencia de esta situación y actúen a su debido tiempo. ¿Cuánto se destina a obras coimeras para prevenir huaycos, y cuánto, para atender este problema humano? ¿Es más importante, el “Escudo de la Américas” que el “Escudo económico de la población nacional”?

En el presupuesto estatal, se ha consignado S/ 167 millones para donaciones a entidades particulares que no tienen esta emergencia, pero nada para atender la situación campesina. Se ha consignado S/ 508 millones para la irrigación CHAVIMOCHIC en favor de las corporaciones transnacionales extranjeras de la agro exportación y, para las obras del metro 1 y 2 de Lima S/ 1,944 millones. Sería bueno hacer algunos recortes para destinarlos a la emergencia de la población rural.

Pero, por la experiencia histórica, sabemos que los partidos gobernantes no atienden el clamor popular si no se lucha para ello. Nada es fácil para los oprimidos en un sistema de dominación social. De allí, el proverbio popular “El que no llora, no mama”. Dicho de otra manera: “El que no lucha, no se liberará de las injusticias”. En este caso se requerirá mucho esfuerzo, persistencia y entrega decidida para obtener los logros deseados. Sin lucha, no hay victorias.

Nada conmueve a los indiferentes. ¿Es vuestro caso? Disculpen la insistencia.

26 septiembre/2026

viernes, 25 de septiembre de 2026

HILDEBRANDT Y UN IMAGINARIO FUTUROLOGICO

 SUEÑO CIBERNÈTICO

César Hildebrandt

Tomado de HILDEBANDT EN SUS TRECE Nº 799, 25SET26

T

uve un sueño altruista. Soñé que la inteligencia artificial tomaba el control del mundo y ponía las cosas en orden.

No era una pesadilla. El mundo mejoraba, Trump moría en una cárcel custodiada por guardias salvadoreños, Netanyahu se encerraba inútilmente en el complejo de ojivas nucleares de su país, Milei desfallecía con una disentería inagotable.

Un comité de com­putadoras cuánticas adoptaba las decisio­nes prescindiendo de banderas nacionales y rencores y restable­cía el privilegio de la naturaleza sobre to­das las cosas.

Las máquinas le daban al planeta lo que merecía y enton­ces los mares empe­zaban su propio aseo y las tierras iniciaban su larga convalecen­cia y el cielo protector comenzaba un lento retomo.

Los cúbits hacían su trabajo de un modo drástico y multi­tudes ninguneadas rodeaban las múltiples sedes del nuevo gobierno mundial -edificios que albergaban cientos de apa­ratos sometidos a temperaturas próximas al cero absoluto- y gritaban de entusiasmo a pesar de no saber a ciencia cierta qué sucedería con sus hábitos y empleos.

En Europa, las ultraderechas que exhumaban a Mussolini clamaban por el empleo de armas nucleares, pero el sistema de acceso a su uso había sido bloqueado de tal modo que los expertos humanos calculaban que necesitarían decenas de años para descifrar esos candados hechos de trillones de claves.

La inteligencia artificial no hacía grandes proclamas ni discurseaba ni se jactaba de lo que hacía. Actuaba fríamente en una sucesión concertada de interdicciones y clausuras que sí tenían, sin embargo, una meta: devolver a los humanos a la condición de inquilinos precarios del planeta milagroso que, para su desgracia, nos había proferido.

Todo lo que hacía la piadosa dictadura de las máquinas tenía como propósito humillar a la bestia que había creado geniales ingenios de la muerte y que no dudaba en matar aceptando el mandato de la codicia y el mensaje de los odios hereditarios. Era la misma bestia que había enfermado las tierras de cultivo, que había podrido el alma de los niños, que había hecho del PBI un becerro de oro y del abuso de las armas todo un evangelio.

Y que había renunciado a todo vestigio de civilización derribando las instituciones que se crearon, precisamente, después de una guerra mundial con millones de muertes y una destrucción enorme de ciudades. La ONU, por ejemplo, agonizaba cada día en medio de la impotencia y el derecho a veto de las grandes potencias en el Consejo de Seguridad. No había evitado una sola guerra y había prohijado todas.

En mi maravilloso sueño cibernético, las majestades de la infamia y las soberanías de las grandes potencias eran puro pasado. Una red invenciblemente cuántica había depuesto a los jefes de gobierno de todas partes y había exigido, para el restablecimiento de servicios elementales como el funcionamiento de puertos, la recuperación de las historias clínicas y la restitución de ciertos servicios bancarios, el cometimiento de todos los países a los nuevos designios. Se trataba de una benévola extorsión y de un gobierno totalitariamente compasivo que nos de­mandaba aceptar que estábamos en peligro y que debíamos parar.

Era Orwell pero con­tado por el papa Fran­cisco. Era el Gran Her­mano vigilando que la bestia no terminase de incendiarlo todo. Era la comuna de París, la toma de la Bastilla, la resistencia de Jean Moulin. Era todo eso junto y devuelto. Era el mundo liberado por unas máquinas cuya extrema inteligencia les hacía imposible tolerar que Estados Unidos y China mirasen con cada vez más gula la última torta del apocalipsis.

Un ingeniero de Silicon Valley fue el único que logró pene­trar el umbral de la red que se había apoderado de todo. Antes de ser neutralizado por una descarga, alcanzó a preguntar:

-¿Por qué todo esto?

En la pantalla apareció una sola palabra y en mayúsculas: -GAZA.           <>

 

HIPOCRECIAS EN LAS LUCHA IDEOLOGICA EN EL PERU

LA “DESIDEOLOGIZACIÓN”

COMO IDEOLOGÍA DEL PODER

Por: Jorge Luis Choque

L

a derecha internacional más radical utiliza la acusación de “terrorismo” para deslegitimar a quienes cuestionan sus intereses económicos y geopolíticos, compartiendo —al igual que el trumpismo y el nacionalismo autoritario— la lógica de dividir el mundo entre un “nosotros” legítimo y un “ellos” convertido en amenaza, un mecanismo que, según el filósofo Jason Stanley, caracteriza a la política fascista mediante el culto al líder, la promesa de restauración nacional y la construcción de enemigos como minorías u opositores (Stanley, 2018); dicha tensión quedó expuesta en la Asamblea General de la ONU, donde el presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó la injerencia extranjera y advirtió que “Brasil no es patio trasero”, mientras que el mandatario iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó que son víctimas y no terroristas, respaldando su denuncia con imágenes de niños asesinados por proyectiles en escuelas y polideportivos de Minab y Lamerd.

Esta matriz política encuentra eco en América Latina. En el Perú, durante las últimas campañas electorales, términos como “zurdo”, “rojo” o “terrorista” han sido utilizados para estigmatizar cualquier posición divergente, con la colaboración de medios y plataformas digitales que, en lugar de examinar las pruebas, reproducen etiquetas destinadas a producir miedo. El politólogo Steven Levitsky ha advertido que el autoritarismo contemporáneo no siempre destruye de inmediato las instituciones democráticas: puede conservar elecciones y parlamentos mientras manipula las reglas, captura a los árbitros y reduce las libertades civiles (Levitsky, citado en NPR, 2025). En ese contexto, la propaganda no es un elemento secundario, sino una herramienta para transformar a la oposición en una amenaza y convertir la concentración del poder en una supuesta defensa de la democracia.

Esta operación, se pone de manifiesto con el anuncio del Ministro de Educación, José Antonio Chang, de “desideologizar” el currículo escolar. La pretensión es contradictoria, pues, toda selección de contenidos supone una interpretación de la realidad y, por tanto, una determinada concepción de sociedad, ciudadanía e historia. Como ha señalado el historiador José Ragas, “no realmente” existe una educación sin ideología, porque toda enseñanza parte de una manera de comprender el mundo (Ragas, entrevista en La República, 2026). Aníbal Quijano explicó que la modernidad capitalista se constituyó junto con una clasificación racial y jerárquica de la población mundial; por ello, la supuesta neutralidad puede ocultar relaciones históricas de dominación (Quijano, 2000). La “desideologización” no elimina una ideología: impone la del grupo que pretende presentarse como neutral.

El problema se agrava cuando el Gobierno reduce el conflicto armado interno de 1980-2000 a la frase “hubo terrorismo sencillamente”: aunque esta reconoce los crímenes de Sendero Luminoso y el MRTA, omite las violaciones cometidas por agentes estatales. La Comisión de la Verdad y Reconciliación concluyó que Sendero Luminoso inició el conflicto y fue su principal responsable, pero también documentó ejecuciones extrajudiciales, desapariciones, torturas y otros crímenes atribuidos al Estado. Carlos Iván Degregori nos recuerda, las heridas “no estaban cerradas” y la violencia golpeó sobre todo a poblaciones pobres, rurales, indígenas y jóvenes. Justificar el terrorismo y eximir al Estado de toda responsabilidad anula el desarrollo del pensamiento crítico en los estudiantes.

La narrativa del supuesto “resurgimiento terrorista” cumple una doble función. En el plano internacional, permite presentar a determinados gobiernos, organizaciones sociales o movimientos de oposición como amenazas a la seguridad y justificar intervenciones militares. En el plano interno, sirve para criminalizar la protesta social y habilita la represión estatal. La advertencia de Stanley resulta pertinente: “la política fascista busca separar a la población entre un ‘nosotros’ y un ‘ellos’” (Stanley, 2018). Cuando la etiqueta de terrorista se aplica sin pruebas a cualquier adversario, la excepción reemplaza a la democracia y los derechos humanos pasan a ser tratados como obstáculos para el orden.

La ofensiva contra el Lugar de la Memoria, la interculturalidad y la diversidad forma parte de una disputa por controlar el pasado y legitimar una jerarquía social presentada como tradición nacional; por ello, la supuesta “neutralidad” curricular puede convertirse en una estrategia de reescritura histórica favorable al autoritarismo (Ragas, citado en La República, 2026; Lugones, 2008). El objetivo no es solo modificar los contenidos escolares, sino formar una ciudadanía sin memoria crítica y tolerante con la impunidad; frente a ello, corresponde defender los derechos humanos, la educación intercultural bilingüe, la libertad académica y la investigación histórica independiente, fortaleciendo desde la sociedad civil una cultura democrática capaz de examinar críticamente todas las versiones del poder.

Perú: 25/09/2026 



miércoles, 23 de septiembre de 2026

PUNEÑOS DESTACADOS: SANTIAGO GIRALDO

 ‘EL INDIO’,

LA REVISTA PUNEÑA QUE A INICIOS DEL SIGLO XX EXPUSO UNA AGENDA SOCIAL INTEGRAL

  • Rescate editorial de Estación la cultura destaca la figura de su director Santiago Giraldo

Escribe: Osmar Gonzales Alvarado (*)

En: https://ensayo-general.com/

E

l Grupo Editorial Estación La Cultura, bajo su sello Animal Siniestro, presentó la edición facsimilar de la revista ‘El Indio’, 1904-1909, fundada, dirigida y redactada por el político e intelectual puneño, Santiago Giraldo.

En la presentación hecha en la Feria Internacional del Libro de Lima, los historiadores Sofía Pachas y Augusto Ruiz Zevallos relievaron la importancia de esta publicación, tanto desde el terreno de las ideas, del proceso histórico, del reconocimiento de la mujer, como de la reivindicación ética y social de una población oprimida y excluida.

Se trata de una publicación muy poco conocida, salvo para contados especialistas, de la que, menos aun, se ha visto alguno de sus ejemplares. Por esta razón, es más destacable la importancia de este rescate editorial que mereció los estímulos económicos del Ministerio de Cultura 2025.

«Santiago Giraldo» por Francisco Mostajo. suplemento, de Los Andes, Puno. 


Razones de su importancia

‘El Indio’ guarda diferentes razones que explican su importancia.

Es imprescindible para ampliar nuestro conocimiento sobre el proceso de las ideas respecto del indigenismo. Es el antecedente inmediato e insoslayable de la Asociación Pro-Indígena y de su publicación ‘El Deber Pro-Indígena’ dirigido por Dora Mayer, Pedro Zulen y Joaquín Capelo. ‘El Indio’ dejó de salir el mismo año en el que empezó sus actividades dicha Asociación.

También nos permite conocer a los pensadores que reflexionaron sobre la cuestión indígena. En las páginas de la entrega 11, y última, de ‘El Indio’, del 28 de julio de 1909, se destacan a personajes defensores del habitante andino como Víctor Andrés Belaunde, Juan B. Lavalle, Pedro Irigoyen, Julia Rosa B. Delaney, Héctor del Pino, Federico Ortiz, Adrián Cáceres y Olazo, además de los más conocidos como los ya mencionados Zulen y Mayer.

A los mencionados se debe añadir a un personaje que sería muy importante en la historia de las luchas campesinas: Teodomiro Gutiérrez, sub-prefecto de varios departamentos, especialmente en Chucuito, Puno. Es el ex soldado que pocos años después asumiría el mítico nombre aymara de Rumi Maqui, que dirigiría uno de los enfrentamientos más firmes contra los gamonales de la zona que terminó con una masacre protagonizada por la gendarmería en alianza con los grandes dueños puneños de haciendas, verdaderos señores feudales.

Gutiérrez tendría reiterada presencia en las páginas de ‘El Indio’, pues era una fuente frecuente cuando de denunciar las condiciones de explotación del indígena se trataba. Los estudiosos de la importancia de Gutiérrez/Rumi Maqui tienen aquí un documento imprescindible.

Por otra parte, la publicación contribuye en la comprensión del proceso de las ideas respecto a la nacionalidad. Gracias a la publicación de ‘El Indio’ podemos ampliar, como lectores, nuestro conocimiento de las reflexiones producidas sobre la realidad nacional.

Otro aspecto que es imposible dejar de destacar es la presencia de la mujer. Se pueden leer homenajes a Dora Mayer y a Clorinda Cabello de Carbonera, lo que nos indican que en sus páginas existía una postura moderna e igualitaria sobre los sujetos de ideas.

Misión de ‘El Indio’

‘El Indio’ tiene como misión denunciar los abusos de los hacendados y apoyar a los campesinos indígenas en sus quejas frente a la autoridad, mediante los llamados Memoriales. Es la primera revista que enjuicia al gamonalismo, como después lo haría José Carlos Mariátegui en su juicio sumario al gamonalismo. Además de que, según parece, fue Giraldo el primero en utilizar dicho término.

El lector encontrará un artículo del gran Manuel González Prada de defensa de Gutiérrez y de denuncia de aquellos poderes que lo querían hacer desaparecer, incluso físicamente. En “Autoridad humana” resalta el papel justiciero de Gutiérrez, quien encarnaba admirablemente el subtítulo de la revista: “Defensor de los intereses sociales de la raza indígena”.

En otra entrega podemos leer un discurso del arqueólogo Max Uhle en el que analiza lo que se sabe de la realidad pre-hispánica y señala lo que falta descubrir. Todavía Julio C. Tello no había iniciado su labor como investigador.

Rescate editorial del Grupo Editorial Estación 

 La Cultura, bajo su sello Animal Siniestro.

Santiago Girado, pensador sacado del olvido

El intelectual Giraldo no buscaba encabezar alguna revolución, pero sí luchaba porque el indígena sea considerado, en condiciones de igualdad, como compatriota, protegido por la justicia como cualquier ciudadano lo merece. Esa era la revolución que aspiraba. En el plano de sus ideas se descubren influencias tanto de González Prada como de Andrés A. Cáceres, con quien Gutiérrez también peleó en defensa del territorio peruano en la Guerra del Pacífico.

El político Giraldo defendió desde su tribuna los derechos sociales de los trabajadores y de los campesinos indígenas. En 1908 publicó una selección de sus discursos en el parlamento. Fue crítico tenaz de Nicolás de Piérola y de lo que se puede denominar el “pacto oligárquico”, el mismo que mantenía el sometimiento del indígena a pesar de sus discursos aparentemente liberadores.

Gracias a esta publicación, la figura de Santiago Giraldo y de su revista ‘El Indio’ pueden ser incorporados al lugar que les corresponde en nuestra conciencia que, como peruanos, debemos mantener y ampliar constantemente. <>

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(*) Osmar Gonzales Alvarado es doctor en Ciencia Social por El Colegio de México. Ha sido director técnico de la Biblioteca Nacional, agregado cultural en Argentina, director de la Casa Museo José Carlos Mariátegui. Además, es profesor universitario y autor de poco más de treinta libros sobre intelectuales y pensamiento político.

 

domingo, 20 de septiembre de 2026

ARTE COREOGRAFICO POPULAR PUNEÑO

LA GRAN DIABLADA DE LOS SIKURIS DEL BARRIO MAÑAZO.

Omar Aramayo

S

i usted quiere ver algo realmente original, auténtico, genuino, imposible de repetirse, tiene que ver y escuchar, vivir la sensación y emoción del Conjunto de Sicuris del Bario Mañazo, de Puno. Como el Centenario Conjunto de Sikuris Del Barrio Mañazo, no hay caso.

Es un Conjunto viejo, expresión de uno de los barrios más antiguos de la ciudad, ubicado en la parte alta, como en un balcón sobre la herradura de la bahía interior de Puno, desde donde se puede avistar el gran Lago en todas las horas y en todas sus conductas.

Entonces es imposible no ser un artista, un tocador, un danzante, un poeta, si se amanece con el Lago en el pecho y aun en la noche se puede atisbar ese fondo oscuro donde murmura la gran masa de agua, o quedar hipnotizado cuando el plenilunio llega con todo su resplandor sobre el agua.

Para la fiesta de la Virgen, en febrero; la Chakana Cruz de Bellavista, en mayo; la fiesta de San Juan, en junio; los concursos de sikuris de octubre; o la celebración de la ciudad en noviembre, los bombos empiezan a llamar cada noche con dos o tres días de anticipación. El llamado es como la convocatoria que hacen las campanas para la misa. Si se trata del Alba, el bombo anida o atraviesa el sueño de los puneños, y en la oscuridad cálida del sueño los sicuris tejen sus dulces melodías. Eso, entre otras cosas, significa ser puneño de Puno, despertar con el bombo llamador o acariciarse con las notas de los sicuris que el viento lleva.

El Conjunto fue fundado en 1892, y es la raíz del folklore citadino de Puno. Si alguien quiere elaborar el árbol genealógico de los conjuntos de danzas, tiene que arrancar de aquí nomás, de aquí mana el agua que beben los puneños, que se sepa no hay otro más antiguo, de aquí se desprendió la Morenada de Orkapata, y de ella todas las morenadas de Puno y las diabladas y cuantos conjuntos hay. Del Mañazo emigraron sus tocadores de siku para fundar otros conjuntos, algunos de ellos magníficos, como el Lacustre, o el Altiplano; sin embargo, pocos de ellos conservan el estilo de su música. También se forman conjuntos por oposición, con propuestas diferentes, que han enriquecido el cosmos sicuriano de Puno. De tal modo que el Mañazo es el emblema del folklore de Puno.

En los años 20, a iniciativa de los militantes y simpatizantes del PC, se fundó el Obrero y después Panaderos, con parecidas características, sobre todo en el toque de los platillos y de el redoblante, y hasta en el paso de sus danzarines, pero con los años decayeron, se levantaron, desparecieron, y por ahí andan entre las cañas y el viento. En cambio el Mañazo es exultación permanente. El 15 de agosto, que de acuerdo al calendario agrícola debe nevar, en el cerro Cancharani, donde ahora se ha establecido un concurso de sicuris, desde antaño Obreros y Mañazos, como en un pacto misterioso se sueldan y tocan en la tarde nevada, en un paisaje realmente ultraórbico.

El repertorio del Mañazo, sobre todo en la memoria de los mayores, es un verdadero cofre de joyas musicales. Por lo general cada año se crean una o dos melodías, para ser estrenadas el día 2 de febrero, día de la Virgen y aniversario del Conjunto. Algunas veces son reelaboraciones pero por lo general son melodías singulares, todas del mismo estilo, del mismo sabor, de gran dulzura y al mismo tiempo marciales, aunque en absoluto llegan a ser marchas; solamente son dulces y solemnes, extraña mezcla, aleación única, son wayños definidos y definitivos, con la característica que cada cuatro frases musicales ofrece una síncopa, un silencio, una nota musical que no se ejecuta y que al bailarín le ofrece una paradita. Es una expresión de elegancia, de inteligencia musical, diría yo, deja sobreentendido un sentimiento, una sensación. Es el impulso contenido, sugerente. Lo que no se dice pero que se entiende.


Directivo emblemático Ángel Francisco Macedo Juárez
Alguna vez me fui de serenata con Los del Alba, con los wayños del Mañazo, dedicada a una joven ingeniero que había diseñado la carretera Tacna Desaguadero, bella e inteligentísima, yo y los músicos sin saber que fuese sordomuda. Solo estábamos a la expectativa de conocer su impresión luego de la interpretación de Los del Alba, entonces su padre se comunicó con ella en el lenguaje de los sordomudos, y la bella muchacha dijo lo que acabo de decir líneas arriba, dulce y marcial. Milagros de la sensibilidad de algunos humanos, verdaderamente humanos.

Este wayño dulce, sincopado, que se inicia con una entrada como para el paseo de un torero, de aliento telúrico, que dibuja el alba de cada día, seguido de un wayño sincopado, que luego de cuatro vueltas de la melodía, o las necesarias, se acelera hasta hacerse in crecendo. Esa es la estructura del género musical llamado Sicuri, con la síncopa, cuya finalidad musical es quebrar la simetría, con elegancia. Digo que no es simétrico (por la síncopa)

En esa música se refleja la danza del diablo puneño, en esas aguas de Lago azul, que la brisa teje y agita suavemente. El paso ad libitum, como en el jazz o en la Danza del Fuego, de Turquía, marcado y homogenizado (para todos los bailarines) por la síncopa, es su característica más destacada. Es una especie de desplante, como en el cante honde, como el desafío del torero. Qué lejanas reminiscencias recoge, no se sabe de dónde vienen, así la hizo el tiempo, el alma colectiva, así sus músicos, hermosa y compleja elaboración.

Juan Mamani Salas
El número de tocadores es variable, en sus mejores momentos, en febrero, llegan a juntarse de ochenta a cien; su núcleo mínimo bordea la veintena, dentro de los cuales hay que distinguir a los tocadores antiguos, a los que traen la viejas melodías, los que reclaman e imponen la tradición, y que reciben el respeto y la audiencia de los jóvenes; y así puede continuar el conjunto. Sin los viejos nada existe. (En literatura se podría hablar de literatura oral, que pasa de generación en generación. Cuando paso, cuando no es arrebatada por el olvido, por los nuevos mercados)

Hay melodías que han sido creadas por el Mañazo, que recorren por el mundo como anónimas, o como bolivianas, Dios mío. En 1963, el Centro Musical y de Danza Teodoro Valcárcel grabó un LP, que ha viajado por los caminos de la música universal y sobre todo latinoamericana, en su repertorio estaba el Sicuri n 1, lo reprodujeron desde los Karkas hasta los Quilapayún, entre otras melodías mañaceñas y puneñas. Hay otros sicuris bellísimos y memorables como Santa Rosa de Juli, captado por don Julián Palacios, o los que vienen de Juli o Yunguyo, y que en los labios de los tocadores mañaceños son verdadera ambrosía, manjar de dioses. Hay sicuris clásicos, propios, como el Jukucha Karitamanta, o Lucho, de autoría de Lucho Yucra, el famoso sicuri del Cacharpari, todo un himno, y otros tantos, captados por americanos y europeos, chilenos y bolivianos, y que se pierden en la noche del anonimato o inauguran el record de algún nuevo compositor, a quien hemos tenido el gusto de recibir.

La figura principal de su danza es el caporal o diablo mayor. El caporal luce con esplendor el paso sincopado, alambicado, barroco, un arabesco donde el espectador puede demorarse buen momento para descifrarlo, sin lograr reproducirlo al menos mentalmente. Es el personaje principal, si falta el caporal falta algo que es su esencia. Garbo, elegancia y donosura, evocación subyacente del señor feudal, el caporal es un señor, un señor colonial. El diablo es colonial, su imagen es colonial, y eso no entra en discusión. Es más, este diablo es español, imaginado por el alma aymara. Un delicado filing, una sutil percepción nos hace ver que el rey de los infiernos es la encarnación de algo más de lo que parece, detrás de él hay personaje social, la huella de una época, la feudalidad, que en Puno fue muy fuerte. Lo común es ver cinco o seis parejas de caporales, aunque hay años que llegan hasta veinte. Y luego vienen los diablos menores, ligeros por la ausencia de capa, ligeros en el paso y a veces ligeros como el viento.

Hay bailarines que jamás serán borrados de la memoria, como el Viejito José de la Riva, el caporal Héctor Garnica, las chinas diablas Julio Arenas Pineda o Juan Meneses, posteriormente el popular y trágico Volvo Montesinos, Tomasito, la reinita Evelin Peñaranda, todos dueños de un paso propio, singular, tendríamos que hacer un listado largo de caporales. Recuerdo de manera muy especial a un danzarín que vivía en la parte alta del Barrio, tenía tres disfraces y pasos diferentes, cada año alternaba con uno: murciélago, toro, chancho. Efraín Quiroga, que bailaba en el Centro Musical y de danzas Teodoro Valcárcel, tenía un disfraz y paso soberbio de León, muy gracioso. Los negritos arrieros, es una figura que se ha extinguido, eran testimonio de una época.

Hay que pensar que la danza es una escritura social, entraña contenidos y contextos, identidades y semejanzas, carencias y excelsitudes. El conjunto no puede prescindir de sus pieles rojas, ágiles y caricaturales, tan caros a los natos del Barrio, es imposible no citarlos ¿Qué es lo que quieren decir? Ahí va el cuento, se requiere de una lectura que recorre de Young a la antropología social. Y las chinitas, niñas y adolescentes mañaceñas que han figurado un paso colectivo, homogéneo, obligatorio como la necesidad de ser mañaceña por siempre. Las figuras que acompañan al conjunto son variadas, aparecen y desaparecen con los años, algunas dejan una huella imborrable.

¿De dónde vienen los danzarines del Mañazo? Del pasado remoto. La leyenda dice que los primeros danzarines se llamaban Canllas, eran los elegidos a quienes les había caído el rayo, y era con esa autorización que bailaban, como los danzantes de tijeras, o los wakones del valle del Mantaro, danza sagrada que guarda un hilo conductor con la naturaleza. La danza es un vehículo para encontrar un significado; una danza de emotividad tan compleja no puede ser un fruto repentino, es maduración, proceso, como Mariátegui reclamaba; la variedad de sus figuras, la fanfarria espectacular, el color, viene del siglo XX, y eso es lo menos importante; lo sustancial, lo misterioso, es la base de la música y de la danza que nos estremece.


Entre enero y marzo de 1781 las tropas de Diego Cristóbal Túpac Amaru, por el norte, y las de Julián Túpac Katary, por el sur, asediaron a la ciudad de Puno en el afán de tomarla y extinguir a sus habitantes, españoles criollos y mestizos. Los encuentros fueron terribles, murió mucha gente de uno y otro lado. Se han tejido muchas leyendas alrededor de los insurgentes y la Virgen, algunas con base de verdad otras de fantasía, lo cierto, sí, es que el Barrio Mañazo fue uno de los epicentros de los combates, el cacique de esta etnia mandó a fundir para defensa del barrio un cañón, que se instaló en lo que ahora es la esquina de Puno y Circunvalación. Como se sabe, solamente la etnia de los Mañazos y la de los Ichus fueron pro hispánicas. Se diga lo que se diga, en abril de 1781, Diego Cristóbal tomó y asoló Puno; tendrá que pasar al menor un año para repoblar la ciudad, con el regreso de los españoles, y la reconciliación que con los años vino, se modeló el mestizaje que ha producido algunas expresiones geniales como el Conjunto de Sicuris del Barrio Mañazo.
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AUTORES PUNEÑOS: NUEVO LIBRO DE JOSE LUIS AYALA

DEFENSA DE LA CRONIVELA

 José Luis Ayala Olazával.

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i libro “La tarde que regresó el Huáscar”, es una creación literaria. Viene a ser el resultado de la fusión entre crónica y novela. Se trata entonces de una cronivela, hecho que ha causado curiosidad y extrañeza, debido a que se refiere a la intensión de entrelazar la crónica y la novela. La idea es conseguir una nueva versión literaria. Se refiere a la vez al hecho de liberar a ambos géneros frente a la dictadura académica, que impone modelos así como esquemas rígidos.

    La novela es fundamentalmente una narración literaria, cuenta un tema de carácter ficcional. Aparecen varias historias que ocurren en determinados lugares y tiempos. El novelista narra hechos que ocurren en el tiempo para dar vida a los personajes. La novela tiene por objeto narrar una serie de hechos que los actores deben seguir, para retratar a una determinada sociedad, así entretiene a sus lectores.

    La crónica es un texto que relata acontecimientos y hechos relevantes, se refiere a sucesos reales en forma cronológica. El cronista usa recursos literarios y estilo propio, narra un hecho real no ficcional. De modo que la cronivela, viene a ser una conquista cultural para narrar, sin tener en cuenta la dictadura que impone la academia, al señalar como se debe escribir una novela o una crónica. 

Pintura que se conserva en museo chileno
 
   La cronivela es un término híbrido, otorga al narrador la máxima libertad para usar toda la información posible para configurar una historia creíble. La novela tiene sus propias reglas. Es un conjunto de determinadas nomenclaturas que es imprescindible recurrir.

   Uno de los primeros textos literarios del español es Amadis de Gaula, se trata de una alucinante narración en búsqueda de un género para hallar un esquema, una forma de narrar que sea a la vez imaginativa, real y creíble.

    Tanto la crónica como la novela son dos géneros que han llegado al límite de la expresión literaria. Es hora de renovar no solamente los conceptos literarios, sino la esencia misma del género. No se trata de antinovela, menos sustituir a cada uno de los géneros.

    En el libro “La tarde que regresó el Huáscar”, la cronivela tiene su máximo esplendor, debido a que es posible ilustrar el argumento o contenido, sobre todo con documentos y otros recursos extra literarios. El tema es la guerra del Perú contra Chile, contienda que provoca ese país para sobrevivir a una crisis espantosa y recurre al apoyo de Henrry Kissinger, el pretexto es detener el avance del comunismo en América y la presencia de Cuba.

   Ahora es posible tener acceso a documentos desclasificados y, tener información fehaciente de la guerra de Inglaterra contra el Perú. Chile tuvo un gran ejército con los préstamos de la banca inglesa. Menos mal que no han desaparecido los documentos pertenecientes a James G. Blaine, secretario de Estado de los Estados Unidos, quien en 1881, ante el Senado, durante el mandato del presidente James A. Garfield, dijo: "Chile jamás habría entrado una sola pulgada dentro de la guerra, si no hubiera sido por el respaldo del capital inglés" y agregó: “era un completo error hablar de dicho conflicto como de una guerra entre Chile y Perú. Es una guerra de Inglaterra contra el Perú, con Chile como instrumento. Asumo la responsabilidad de esta afirmación".

     La supuesta guerra se desarrolla durante el gobierno del general Juan Velasco Alvarado. El Perú tiene un ejército moderno y el pueblo apoya una acción de reivindicación histórica. Nunca antes se había logrado la unidad pueblo-Fuerza Armada.

    El Perú derrota a Chile en poco tiempo debido a la calidad de armamento moderno, poderosos tanques, aviones capaces de destruir grandes cuidades en contados minutos. Pero sobre todo debido a que cuenta con un ejército ideologizado y pueblo que lo apoya.

   Al vencer la guerra el Perú, Arica como Tarapacá vuelven a ser territorio peruano, como lo fueron antes de 1879. Un hecho importante es que el Estado Peruano, instituye juicios a los traidores al servicio de Chile. 

  Ningún historiador peruano, ha encarado la agresión de Inglaterra al Perú, todo por falta de ética y valentía, debido al temor de ser censurado o ser castigado por la cultura oficial.

    Finalmente son enjuiciados Mariano Ignacio Prado, que siendo presidente huyó para no perder la fortuna que tenía en y era a la vez general del ejército chileno. Nunca antes se enjuició a traidores como Miguel de Iglesias, Lizardo Montero, Nicolas de Piérola, Mario Arenas Merino, Manuel de la Encarnación Vento, Simón Antay, además a tantos otros traidores como Quintin Quintana, Teodoro Élmore, Segundo Leyva, Agustin Belaúnde, Nestor Campero, etc, etc.

    El escritor debe tener convicciones éticas y morales al servicio de la reconstrucción de la verdad de los hechos, analizar y asumir un acto de ética y pedagogía. Cuando se repiten los mismos argumentos falsos, no hacen más que traicionar a la memoria social de un pueblo cansado de falacias.

     Que vengan nuevos historiadores que se ocupen de descolonizar una mentalidad derrotista y humillante. Es necesario la llegada de jóvenes historiadores, que analicen el pasado y no teman en decir la verdad histórica. Solo la verdad nos hará libres para reconstruir una memoria plagada de falsedades, mentiras e imposturas.  <>