martes, 1 de marzo de 2022

LITERATURA PUNEÑA: CUENTOS JULEÑOS

 DE HEROES A VILLANOS

(Cuento)

Escribe: Hugo Romero Manrique

Tomado de la revista digital JULI ETERNO Nº 44

G

ustavito aceptó encantadísimo el rol de “joven”. Se alejó un par de minutos y volvió caracterizado con sombrero alón, pañuelo anudado al cuello, chaleco de cuero y un par de hermosas pistolas enfundadas en sendas cartucheras.

Armando y yo, en cambio, tuvimos que improvisar modestamente nuestros revólveres, anudando hojas de un cuaderno viejo; pues, aunque le sobraban pistolas, el muy miserable dueño de casa no nos las quiso prestar. Y Betty, por su parte, tal como estaba vestida, con moños de seda y vaporoso vestido de encajes, ¡ni pintada para el rol de niña, con tan lindo traje!

Fuimos de inmediato al gran patio trasero, a practicar un reconocimiento, del nuevo teatro de operaciones. Allí encontramos caballos de verdad atados al palenque, tan briosos y enormes, que preferimos ignorar su existencia. Las tranqueras, en cambio, harían las veces de excelentes cabalgaduras.

De cuatro trancos pudimos atravesar “la extensa pradera” y ya estábamos en el sitio donde tendría lugar la acción. Nos asomamos al ancho portón de una despensa repleta de sacos de habas, trigo y papas, rimeros de chalona, fardos de lana, cueros, herramientas de labranza, sillas de montar, aperos y otros bártulos. Sin duda era el sitio ideal para ocultar más de un botín, huir de la justicia o esconderse de una lluvia de balas.

Todavía sorprendido por la inesperada preferencia de representar el papel de “héroe”, Gustavito escuchaba con gran atención las indicaciones del imaginativo Armando, productor, guionista, director y protagonista al mismo tiempo. A cierta distancia de la despensa, ubicamos dos cobertizos. Uno sería el “Saloon” o cantina del pueblo. El otro ambiente haría las veces de oficina del sheriff y junto a ella rotulamos con tiza, “Jail” o la cárcel.


Dimos inicio a las acciones: Joe “El Largo”, (o Armandito) y el piel roja “Oso Gris”, -es decir, este gentil narrador– detuvimos el galope de nuestros caballos, que se caían de puro cansancio, frente a las portezuelas batientes del bar del pueblo. Traíamos las gargantas estragadas de polvo del camino y deseábamos calmar la sed, con sendos vasos de cerveza. Gustavito, que no tenía por qué intervenir todavía, opinó que lo que debíamos pedir en la barra era wisky, la bebida predilecta de todo vaquero que se estime.

A un costado de la barra rumiaba su aburrimiento “Dolly”, una linda y elegante chica (la prima Betty), acompañada de un… ¿apuesto? ¡Bah!... cowboy.

Mi compañero Joe insistía en que, en efecto apuesto, gentil y sobre todo valiente, muy valiente, según oyó comentar por ahí. Por ello. Ésta sería una mag-ni-fica oportunidad para que diese prueba de su valentía.

Acodados en la barra, pedimos de beber y apuramos muy sedientos, sendos vasos de ardiente licor. Repentinamente mi compañero se sintió animoso, muy alegre. Sus ojos chispeantes pasearon la mirada por la sala de extremo a extremo y se detuvieron llenos de admiración, en el rostro de la “bella dama” sentada sobre el piano… Sin despegar los ojos de la joven, empezó a caminar, con porte gentil y se detuvo frente a ella.

Saludó a la bella, con una reverencia. Pidió al mesero una copa de menta “frappé” y muy gentilmente se la ofreció a la desconocida. Esta rechazó la invitación, con un motín de fría cortesía. Pero, tomando Joe su enguantada mano, insistió en hacer que sostuviera la copa, ante la impávida, ¿huidiza mirada del…apuesto? Del supuesto valiente vaquero que la acompañaba.

Ejerciendo su cuádruple rol de actor, productor, guionista y director. Joe “El Largo” o Armandito dirigiéndose a Arizona Kid o “Gatillo Veloz” (Gustavito), le recordó “a sotto voce”, que su papel de héroe le obligaba a proteger y defender a su dama, de las impertinencias de cualquier vaquero desfachatado o grosero.

La sutil observación dio resultado. Gustavito, digo Arizona Kid, (según propia aseveración), más conocido como “Gatillo Veloz”, tomándola del brazo, hizo a un lado delicadamente a su linda acompañante, se detuvo luego, decidido, frente al desconocido, taladrándolo de pies a cabeza con fría mirada.

Molesto, Joe cogió de la barra un vaso lleno de grandy, frandy o brandy – no estaba yo muy seguro de cómo se pronunciaba – y con gesto desafiante, derramó su contenido en el pecho del sorprendido vaquero.

Un frasquito – que creíamos vacío – de tinta china, tomado al azar de un desvencijado armario, hacía las veces de vaso de…eso que dije, que suele beberse en los bares del lejano Oeste.

De modo que estuvimos largo rato tratando de limpiar con talco, frotar con agua y luego con alcohol, la ex - inmaculada camisa del vaquero. Finalmente, cuando nos convencimos que el licor-tinta no saldría fácilmente de aquella bendita prenda, sugerimos a Gustavito ir a cambiársela, cuidando eso sí, de no ser visto por nadie.

Pero “Gatillo Veloz”, totalmente furioso y al borde del llanto, quiso ir a denunciar la avería, ir a contárselo a su mamita. Nos costó Dios y su ayuda convencerlo, que sería una cobardía impropia de un intrépido vaquero como él, preocuparse por esa insignificancia.

Finalmente, el lacrimoso y disgustado vaquero estuvo de acuerdo en que la afrenta sufrida en la barra de la cantina no podía quedar sin castigo. Se imponía un duelo a tiro limpio, para borrar “con sangre”, tremenda afrenta. Mientras el invisible mesero, el invisible pianista y los invisibles parroquianos corrían a parapetarse detrás de las volcadas mesas del bar, ambos duelistas lo hicieron en cada extremo del gran mostrador.

¡Bing! ¡Bang! ¡Bong! ¡Pepepén! ¡Pen! ¡Toing! ¡Crassh! ¡Qué tal lluvia de balas la que se armó! Volaban las botellas hechas polvo, los cuadros salían disparados de su sitio y los grandes espejos caían estrepitosamente, rotos en mil pedazos. ¡Era un duelo en verdad emocionante!

La estruendosa balacera despertó a “Phorq´e”, el enorme perro lanudo de los Cedrón. El can abandonó pesadamente su mullido lecho de costales vacíos donde dormía inadvertido y salió del lugar de mala gana, con los ojos adormilado, mascullando perrunos insultos en busca de un sitio más apacible donde descansar.

Al cabo de un rato, los pistoleros terminaron por descargar toda su furia… y el contenido de sus revólveres. Agotadas las balas – y el aliento – arrojaron sus armas, abandonaron sus parapetos y se fueron aproximando lentamente, lentamente…

Gustav…Gatillo Veloz iba a proponer algo, pero Joe “el Largo” se le anticipó. Totalmente compenetrado en su papel de villano, lo cogió por los hombros, intentó derribarlo, pero su corpulento rival era difícil de doblegar. Apeló entonces a una zancadilla y ambos rodaron por el duro suelo cubierto de polvo. Ahora si que el elegante traje de Gus…de Gatillo Veloz estaba ¡i – rre – co – no – ci – ble!

Segundos después, sentado a horcajadas sobre su rollizo enemigo, Joe ordenó: ¡Pronto Oso Gris, una cuerda para atarlo! Pero inexplicablemente - ¡oh volubilidad, tu nombre es mujer! – “Dolly”, la joven damita obligada a corresponder con lealtad a su defensor, se me anticipó y corrió toda animosa a alcanzar una soga al enemigo…de su amigo.

¡Bueno! Ya estaba hecho. Ni cómo rectificar aquel bache en el libreto. El valeroso y desconcertado Arizona Kid, o “Gatillo Veloz” quedó inmovilizado y además amordazado con un pañuelo, digamos… no muy limpio. Luego tuvimos que bregar duro, - el gordito pesaba una tonelada – para trasladarlo al rincón más oscuro de la desp…del depósito del bar.

El vaquero quiso librarse de sus amarras, pero le fue imposible. Quiso protestar. Tampoco pudo. Apenas si logró emitir un débil gemido y ponerse morado de rabia. Y allí quedó, hasta que el sheriff – que no figuraba en el libreto – o algún compasivo parroquiano acudiese algún día en su ayuda.

Y con esa jubilosa malignidad característica de la despreocupada y lamentablemente fugaz – edad dorada. Betty, Armando y yo, nos largamos tranquilamente del lugar, ¡mariposa, mariposa a ocuparnos de otra cosa! Nos pusimos a leer un rimero de revistas “Biliken” y “El Peneca”, que hallamos por ahí. <<->>

lunes, 28 de febrero de 2022

COYUNTURA MUNDIAL: CASO UCRANIA

 


GUERRA CANTADA

César Hildebrandt

Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 575, 25FEB22

E

l coro de Occidente se excita y grita: ¡Putin es un matón! ¡Putin es un canalla! ¡Putin es un hijo de puta!

En ese coro están. a voz alzada, los que entraron a saco en Irak diciendo que allí el demonio tema un arsenal de armas de destrucción masiva, Y todo era mentira urdida por la prensa patriótica, por los generales que necesitaban probar armas nuevas y satélites de última generación. También están los que protegen a la banda monárquica de Arabia Saudita, armada hasta los dientes para licuar periodistas en sus embajadas.

Joe Biden
Están los que alentaron la muerte de Libia, la metástasis de Isis, la invasión de Afganistán (y el triunfo final de los talibanes). Están los herederos del golpe de estado en Irán (1953) ideado por la CIA y la Anglo Iranian Petroleum, y los hijos, nietecitos, bisnietos y tataranie­to- de tantas hazañas que ya no hay manera de recordarlas todas: el reino del terror que en Africa creó la Europa de los imperios surtidos y sifilíticos, la güeña de los boers (matanza entre ingleses y holandeses con carne de cañón muchas veces negra), el falso estallido de! acorazado 'Maine' y la guerra que le permitió a los Estados Unidos hacerse con Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam, las intervenciones norteamericanas en México ocurridas después del robo de Texas y de! territorio que hoy conforman California, Nevada. Arizona, Utah y una parte de Colorado, la anexión por la fuerza de Hawái, las in­trigas millonarias que terminaron con la independencia acanalada de Panamá, la invasión yanquísima de Nicaragua por el filibustero y asesino William Walker, la ocupación de República Dominicana y Haití (donde el banco màs importante fue sustituido por el City Bank), las dictaduras bananeras impuestas desde Washington en este patio trasero de las melancolías, el asesinato de Lumumba en el Congo, el bloqueo devorador de Cuba, la guerra de Vietnam y la muerte de tres millones de vietnamitas, la muerte del Chile democrático y de izquierda que terminó con aquel Pinochet creado en Langley, la Escuela de las Américas que te enseñaba a torturar con ayuda de la ciencia y a odiar con la aprobación de Dios, la Operación Charly, la Operación Contras, la Operación Cóndor… ¿Sigo? Mejor lo dejo allí, en los cementerios del sacro imperio romano-germánico-norteamericano.

Pero todos sabemos de qué hablo. Y por eso es que oír hablar a Joe Biden, cuyo hijo tiene abundantes negocios en Ucrania, da lástima. El hombre se quiere hacer la víctima pero detrás suyo está el águila de siempre esta vez sorprendida, estupefacta, planeando sobre ¡a presa que escapó.

Cuando yo acababa de cumplir 20 años y era un radical en casi todo, la Unión Soviética, bajo el disfraz del Pacto de Varsovia, invadió Checoeslovaquia para impedir las reformas del comunismo que impulsaba Alexander Dubcek La primavera de Praga termino en agosto de 1968 con los tanques soviéticos en el centro de esa ciudad.

Fue en ese momento que mis lejanas simpatías por la URSS y los suyos terminaron. ¿El comunismo imperial? ¿la invasión como normalizacion? ¿El marxismo sobre orugas? Que se fueran al demonio. Y lo mismo me paso con las simpatías que sentía por Cuba y sus barbudos. El cariño se acabó cuando escuché a Fidel Castro justificar la invasión soviética a Checoslovaquia. Pensé: no hay hombre nuevo, hay nuevas subordinaciones Me dio una pena asquienta.

Pero Vladimir Putin no es Leonid Brézhnev y la Federación Rusa no es la Unión Soviética ni existe el Pacto de Varsovia y ni siquiera Checoslovaquia existe.

Rusia es hoy lo que queda de su implosión, de su extinción como imperio zarista, primero, y estalinista. Después.

Occidente, el podrido Occidente con mayúscula que tanto le gusta a Vargas Llosa y a la CNN de los analfabetos, no quiere a Rusia. No le basta con ser la fuerza hegemónica en Europa, la au­toridad inapelable gracias a la servidumbre de ingleses, alemanes y franceses (no cito a los españoles porque esos son los extras de los estudios Churubusco). No le basta nada al imperio de los Estados Unidos. No lo sacia el orden sino que necesita la humillación.

Rusia es un despojo. Pero los rusos son los mismos que perdieron 25 millones de vidas para derrotar a los nazis. Sin esa cuota de martirio es probable que el ejército nazi no hubiese sido finalmente derrotado (y en Ucrania, no lo olvidemos, hubo pronazis que arroparon la invasión germánica).

Rusia es un sueño en escombros. Pero Estados Unidos y su harén de la Unión Europea y del mundo no admiten ni siquiera esa existencia cenicienta. Quieren una Rusia de rodillas. acalambrada por la contrición. Por eso Estados Unidos prometió en el 2008 que Georgia y Ucrania podrían estar alguna vez en la OTAN, la organización que acabó con Yugoslavia haciéndonos creer que sólo los serbios eran los forajidos que había que matar.

Putin

Putin, que es un déspota y que ha permitido un grado extremo de corrupción a su alrededor, es también un ruso que no quiere ver a su país, ayer potencia mundial, convertido en corista del Lido de París.

Por eso Putin no puede permitir que Ucrania ingrese a la OTAN, con lo que el cerco terminaría de cerrarse, la provocación que empezó la madrugada del jueves es un gesto desesperado: neutralizar y esterilizar a Ucrania como amenaza militar. Que dos republiquetas rusófonas y rusofilas sean el pretexto, poco importa. El objetivo es que la OTAN no use a Ucrania como plataforma de una agresión que nadie puede, racionalmente, descartar. Rusia no quiere tragarse a Ucrania. Lo que no admite es que Estados Unidos pueda instalar misiles nucleares en la acera del frente.

Putin ha actuado antes de que Ucrania se inscriba en la OTAN. El discurso de Joe Biden después de la invasión deja claro que Estados Unidos esta impedido de intervenir militarmente y que no tiene el menor propósito de cambiar esa situación.

Putin ha dado un golpe de mano que le costará muy caro a la economía tusa, pero también a la del mundo.

El temor norteamericano de que Europa -y sobre todo Alemania- dependa demasiado del gas ruso se ha disipado por ahora. Putin tiene a Ucrania bajo control, pero Estados Unidos ha recuperado el pleno dominio sobre Europa.

El mundo está en manos de bandidos que aparecen como jefes de estado. lo que es intolerable es que algunos de ellos hablen de democracia, pureza de intenciones y sueños de paz. Si te pusieras en su camino, te dispararían. <*>