domingo, 17 de mayo de 2026

JOYAS ARQUITECTONICAS DEL ALTIPLANO PUNEÑO

 EL TEMPLO SAN JERÓNIMO DE ASILLO

Escribe: Miguel Calcina

E

l templo colonial San Jerónimo, es una de las obras arquitectónicas más relevantes de la colonia y el mas maravilloso atractivo turístico en la región en la región de Puno; cuya construcción se inició entre los años 1550 y 1560 aproximadamente mediante el uso de piedras talladas, que fueron elaborados en el lugar hoy denominado "Cantería", propiedad del señor M. Federico Macedo, jurisdicción del distrito de Pucará, Provincia de Lampa, ubicado más o menos a una legua de la población de Pucará; en este lugar existen algunos indicios de hornos de fundición de cal; en el techo se empleó maderas traídas desde las montañas más lejanas, en el hombro de numerosos indígenas, tratados como servidumbres; ayudados eficazmente por la corriente del caudaloso río de "Sillota" desde sus cabeceras más altas, recorriendo hasta la altura del Distrito de Asillo, en su techo se utilizaron las tejas primitivas, con armazón de maderas de la selva del altiplano su construcción se demoró más de 50 años.

La cantidad de indígenas que tomaron parte de este trabajo fueron recompensados por el virrey don Francisco de Toledo, con la supresión del pago de mitas y el tributo, asimismo recibieron las parcelas de terreno en los lugares de depósito de Pacastiti, Aduani, Puruñamarca y Vila cunca.

El Distrito de Asillo, para el disfrute de su población festeja como su fiesta patronal del santo patrón San Jerónimo, el 30 de setiembre de cada año, con manifestaciones rituales y culturales de los Capitanes que son cinco de las 5 Comunidades Campesinos antiguamente Ayllus: Jila, Anoravi, Collana, Sillota y Chana. Los Capitanes son guiados por los kumillos. se ubican en las 4 esquinas y uno en el centro de la plaza de armas. Los "capitanes" en el contexto de San Jerónimo de Asillo no son militares, sino los líderes o encargados de la organización de las festividades patronales, quienes realizan actos relacionados con la cultura, la fe y la tradición de la fiesta. Estos actos pueden incluir la participación en procesiones, la coordinación de danzas tradicionales, la organización de eventos culturales y religiosos, y la gestión de la festividad en su conjunto, que honra al santo patrono.

Actos de los "capitanes" de San Jerónimo de Asillo:

Organización de festividades: Son los responsables de planificar y ejecutar las diversas actividades que se llevan a cabo durante la celebración de San Jerónimo.

Coordinación cultural y religiosa: Participan en la gestión de la parte religiosa, como misas y procesiones, así como en las actividades culturales, como las danzas.

Representación de la comunidad: Los capitanes actúan como representantes de la comunidad, liderando y animando la fiesta para vivir la "fe, identidad y cultura viva" de la celebración.

Transmisión de tradiciones: Su rol contribuye a mantener vivas las tradiciones y costumbres asociadas a la fiesta patronal en Asillo.


En resumen, los capitanes de San Jerónimo de Asillo son figuras centrales en la organización y desarrollo de las fiestas patronales, quienes aseguran que la celebración honre adecuadamente al santo y sea una muestra de la cultura local.

Visite Asillo y conozca el majestuoso templo colonial San Jerónimo.

 





EL TEMPLO DE ASILLO

Ramón Gutiérrez y otros

En “Arquitectura del Altiplano Peruano” Ed. UNSE, Corrientes, Argentina, 1978

E

s uno de los más importantes de la segunda fase de la arquitectura Collavina correspondiente a fines del siglo XVII.

Ya en el siglo XVI la encomienda de Asillo tenía 4,395 habitantes repartidos al vecino feudatario Gerónimo Costilla quien sucedió en la misma a Diego Méxia. De esta época debía datar el primer templo que algunas fuentes adjudican al maestro Arquitecto indígena Bartolomé Zucarí Zapana Huayllicolla natural y vecino de la parcialidad de Sillota. Este Arquitecto en 1590 concluyó el edificio y pidió "tierras y estancias en recompensa de su grandiosa obra al señor Francisco Sarmiento de Mendoza".(1)

Constituida la Iglesia con los distintos ayllus que se formaron las cofradías del Rosario (la iglesia estaba a cargo de la orden dominica) santísimo Sacramento y San Gerónimo las que tuvieron singular importancia en el siglo XVII.

En 1674 el párroco toma cuentas al mayordomo Bartolomé Tupa quien adquirió blandones de plata y pagó 150 pesos al pintor que hizo siete lienzos de la vida de San Gerónimo para la Capilla Mayor del Templo. El cura Antonio García Valdés y Robledo afirma que ”los dichos lienzos son pinturas muy ordinarias hechas de manos aprendiz".

En 1678 el Obispo Mollinedo indica que como la iglesia antigua amenazaba ruinas debía construirse una nueva para la cual el cura debía ir recogiendo material. Ya en 1696 el cura Juan Núñez y Ladrón de Guevara había concluido el nuevo templo de cal y piedra con una de las mejores portadas de la región. (4). El mismo cura se quejaba al Obispo de la decadencia de Asillo afirmando "tiene la doctrina un mineral pero no puede explotarlo pues sus indios van a trabajar a Potosí".


El anterior párroco García Valdéz había gestionado la formación de un hospital en Asillo que se concreta en 1708.(5) Mientras tanto el Párroco Ladrón de Guevara ayuda a las ventas del nuevo templo con fondos pertenecientes a las estancias de Omamiba, Quimsacallco y Quilhuiri. (6)

Durante el siglo XVIII la Iglesia se mantuvo con continuas adiciones de los párrocos que buscaban mejorar el templo con pinturas, ornamentos y utensilios. (7)

Esta preocupación se nota claramente en la obra del pàrroco Clemente de Tapia y Peralta que fue cura de Asillo hasta 1761. En efecto el testar (siendo ya racionero de la Catedral del Cuzco) en 1770 señala que:

 "…por el amor que le tengo (a la doctrina) destino para su fábrica, culto y aseo 5,600 ovejas que tengo en mis propias tierras nombradas Potoni de la jurisdicción de Asillo. También destino a este templo 76 paños de Guadamasiles que hice traer al propósito de España y se pidieron a Génova donde se trabajan y no he podido saber el costo que tuvieron pero hago juicio por algunas piezas que he visto vender en esta ciudad y se vendieron en Arequipa  y La Paz que podrán valer de 8 a 9.000 pesos. Con 33 piezas es suficiente para el Prebisterio, cuerpo y capillas de toda la Iglesia y dichas colgaduras han de quedar también acomodadas clavadas con tachuelas que de ningún modo se puedan sacar y porque tengo experiencia en el mismo Asillo de unos que tenía el Presbiterio de raso sencillo vinieron a parar de adorno a la casa del cura. Con mi mayor rendimiento ruego y suplico a su Illmo., el Obispo, mi Señor o cualquier visitador que hubiese llegado que en llegado el caso de que se pongan, mande condena de excomunión y dé 500 pesos de multa a cualquier cura que con pretexto de componer la Casa Parroquial para la visita de otra cualquiera no llegue sacar del todo y alguna parte de dichas colgaduras y que en cada visita conste en el inventario el hallarse íntegro y bien tratados".(8)

Indica asimismo el párroco que se haga una capilla de Santa Gertrudis en la Iglesia, pagando una imagen y dejando dinero para los demás gastos.

Los colgantes puestos indicarían que la gran serie de cuadros dorados que actualmente están en Asillo son posteriores a 1770 y colocados seguramente por la omisión en cumplir el testamento y cubrir las paredes con las colgaduras genovesas. Harth-Terre adjudica estos cuadros a Isidoro Moncada aunque nos parece difícil que sean de su mano por las notorias diferencias que tienen con las series de Azángaro y Ayaviri.

Probablemente estas obras correspondieron a los Párrocos Juan Mamani y José Gallegos quienes hicieron diversos trabajos para el adelantamiento de su Iglesia. El primero de ellos contrató en 1776 con el Maestro Platero de Siconi, Diego Cristóbal de Vera la confección de una custodia. (9)

A su vez el Padre José Gallegos obtuvo 747 pesos que dejó Juan Bautista Aranzabal para la doctrina de Asillo con la finalidad de "invertir en las obras de torres, retablos, ornamentos, etc." suma que le fue entregada en diciembre de 1788. (10)

Parte de estos fondos deben haber financiado la gran campaña "María Angola" que realizó el Maestro Fundidor Felipe de Córdoba el 8 de diciembre de 1790, y que aún hoy se halla en una de las torres de Asillo. (11)


A principios del siglo XIX el siglo y medio que cargaba el templo comenzó a sentirse. En 1834 la Municipalidad de Asillo recurría ante el Obispado del Cuzco para que se efectuara un repaso general pues la Iglesia amenazaba ruina. Decía el oficio que presentaba el templo "numerosas goteras y varias vigas rotas de manera que se creyó cayese el techo en este pasado año que ha habido tantas lluvias".

Se estimaban necesarios unos 2.000 pesos pues "las paredes del citado templo están todas pasmadas y por este motivo inconsistentes, porque se debe desatar todo el techo para rehacerlo de nuevo". Se explicitan que "deben mudarse vigas que se aparecen rotas en todo el cuerpo, arco toral, colaterales, Altar Mayor, y la media naranja que ha desmentido por una parte, así como al presente se está haciendo con el bautisterio y su colateral por la parte de la subida al Coro”. (12)

Las obras se hicieron con urgencia pues en 1835 el Párroco Tomás Velazco informa que el ecónomo Mariano Aragón "ha logrado refaccionar en manera alguna la Iglesia y librar de la total ruina” en que estaba amenazada para la estación de lluvias. (13)

No se mantuvo mucho tiempo en buen estado el templo, pues en 1865 el cura Juan de Dios Cárdenas dice que "la situación actual de la doctrina de Asillo es sumamente deplorable en lo material".

Aclaraba que en el templo "se han desplomado tres estribos y sostén de las paredes y tres por desplomarse, la retablería por el interior toda destrozada, sus paredes abiertas y salitradas por los cimientos, los cercos del Cementerio por trechos caídos, siendo el cementerio por su ninguna seguridad lugar de animales donde pacen chanchos, burros y caballos de la población”. (14).

Las refacciones también debieron ser inmediatas pues recién en 1892 se prevén nuevas obras para lo cual se dispone la venta de platería con la finalidad de colocar una cubierta de calamina y componer la media naranja. (15)

A principios del siglo XX se rehacen algunos estribos y se comienza una nueva Casa Cural, interviniendo en las obras el Maestro Adobero Antonio Alvarez y el Maestro Carpintero N. Guzmán mientras el Maestro Escultor N. Aguirre repara las imágenes del templo y se construye un nuevo Panteón para el mismo. (16)

La Iglesia de Asillo ha sufrido en los últimos años nuevos agregados entre ellos unos estribos de piedra realizados recientemente que desentonan totalmente con la construcción y que demuestran la falta de sentido común de sus autores.

La cubierta de calamina también conspira contra la unidad espacial del templo que por otra parte requiere refacciones y restauraciones de importancia.




NOTAS

(1)- MACEDO, Francisco J., Apuntes monográficos del Distrito de Asillo -Puno- 1951.  Menciona sin precisar detalles como fuente de estos datos a "un documento antiquísimo que está archivado en una de los Notarios de la capital de la Provincia". Una de las campanas tiene fecha 1588.

(2).- Archivo del Arzobispo de Cuzco. Desde 1651 hasta 1674 fue Mayordomo de las cofradías el Maestro de Campo Bartolomé Tupa Allicalla, cacique principal y Gobernador del pueblo de Asillo, quien vivía sobre el camino que iba a Orurillo "junto a la Ermita caída". El cura Antonio Garcí Valdés cuestiona las rendiciones de cuentas del cacique en 1674, luego de que un año antes pasara por allí el Juez visitador de Tierras del Rey, Fray P Velazco.

(3).- Archivo General de Indias. Sección V. - Audiencia de Lima - Legajo 306 –Carta del Obispo Mollinedo- 4 de enero de 1678

(4).- VILLANUEVA URTEAGA, Horacio. Nuevos datos sobre la vida y obra del Obispo Mollínedo, en Revista del Instituto Americano de Arte N°:9 -Cuzco- 1959.

(5).- Archivo del Arzobispado del Cuzco. Legajo 170 -. El hospital estaba confirmado por el Rey desde 1685 con renta de 1.000 pesos -Véase AGI. Lima 471.

(6) .- Biblioteca Nacional -Lima-.Manuscrito. Documento N°: C -1839 - Año 1705.

(7) .- Archivo del Arzobispado del Cuzco. Visita del 11 de septiembre de 1754 que señala que el Párroco mantiene aseada su Iglesia.

(8).- Archivo Departamental del Cuzco. Notarías. Protocolo de Juan Bautista Gamarra N 38-- Foja 213 - Testamento 12 de jul 1770

(9).-  Archivo del Arzobispado del Cuzco. Nota del Párroco Juan Mamani del 29 de mayo de 1776 -Dice que el Maestro Vera tiene varios bienes de la Iglesia y aún no entregó la custodia.

(10).- Archivo del Arzobispo de Cuzco. Decreto de 18 de diciembre de 1788 proveído por el Señor Provisor y vicario General de Obispado Señor Don José Francisco Mozo. Se le entregó la suma ante el notario Pedro Velazco de Pereda .19 de dic de 1788 -.

(11).- Otras de las campanas se debe al Maestro Francisco Rº Anyura y fue hecha en tiempo del Párroco Alonso Pérez Rascón.

(12).- Archivo del Arzobispado del Cuzco. Nota de la Municipalidad de Asillo del 28 de noviembre de 1834.

(13).- Archivo del Arzobispado del Cuzco. Carta del Párroco Tomás Velazco - 28 de mayo 1835.

(14).- Archivo del Arzobispado del Cuzco. Carta del Párroco Juan de Dios Cárdenas- 23 de abril de 1865.

(15).- Archivo del Obispado de Puno. Libro copiador de autos de visita – Año 1892

(16).- Archivo del Obispado de Puno. Libro der Fábrica de San Gerónimo de Asillo 1904-1909.