EN EL DOMINGO MÁS PANDILLERO DEL AÑO, ES PRECISO
RECORDAR AL PUNEÑO QUE OCUPA DESTACADÍSIMO LUGAR ENTRE LOS PIONEROS DE NUESTRA
PANDILLA.
MANUEL MONTESINOS
Y LA
PANDILLA PUNEÑA
Considerando el tema de notable importancia para la
historia de la danza emblemática de la ciudad de Puno, transcribimos el texto
de algunos escritos de interés para el conocimiento de los hechos y juicios que
marcaron los inicios de ese fenómeno cultural.
Julián Palacios Ríos en su ensayo corto
MONTESINOS, SU ESTUDIANTINA Y LAS PANDILLAS
En la Revista del Instituto Americano de Arte de
Puno del año 1971, aparece un ensayo de Julián Palacios Ríos titulado
"Montesinos, su estudiantina y las pandillas" que relata la forma
como en 1906 don Manuel Montesinos fundó su legendaria estudiantina y formó la
primera pandilla, que dio inicio a esta hermosa tradición del departamento.
Relata allí que en los salones se bailaba el
aguanieve, la cuadrilla de lanceros, shotís, mazurcas, valses, etc. En
el campo, la fiesta colectiva del ayllu era el qhapajh raymi, que
se celebraba con alegría, y en la que se constataba la madurez de las papas
(jatha katuña) y era la ocasión para separar y marcar las ankutas o
ganado que cumplía un año. Esta fiesta colectiva se convirtió en los
innumerables carnavales o anata que se baila en todas las parcialidades
puneñas. En el mencionado ensayo se identifica a los integrantes de la
estudiantina y se relata la forma en que se vivía el jueves de carnaval que
poco ha cambiado desde entones; también se describe cuando se bailó por
primera vez la cuadrilla en compás de huayno pandillero en el aristocrático
salón de un caballero prominente. "Esa estudiantina fue una escuela de
arte peruano y de democracia", destaca el autor del ensayo.
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Histórica e inédita
fotografía de la estudiantina y pandilla de don Manuel Montesinos, alrededor de
1910. Los integrantes posan cerca al lago Titicaca y se presentan adornados con
serpentinas de carnaval. Montesinos aparece en la primera fila, sosteniendo su
acordeón. Don Segundo Vera Jaén, quien sostiene su guitarra, es el segundo de
la derecha, de ios músicos sentados en el piso.
José Portugal Catacora en su libro “DANZAS Y
BAILES DEL ALTIPLANO”, dejó escrito textualmente.
Breve Historia de la Pandilla
Sería aventurado precisar cuándo nació la pandilla.
El hecho es que desde el siglo pasado, la cholada de Puno tomó creciente
consistencia social y empezó a divertirse a su modo, resultando así la
pandilla.
Las primeras manifestaciones fueron simplemente domésticas, hogareñas,
con motivo de los cumpleaños, bautizos y matrimonios, hasta que un día salió a
las calles y llenó las plazas. La experiencia se repitió en forma cada vez más
voluminosa y entusiasta, año tras año.
La tradición oral cuenta que allá por los años diez, vivía en Puno un
caballero respetable y muy estimado por las gentes de todas las clases
sociales. Dícese que este buen hombre oficiaba de mecenas de conjuntos
musicales que tocaban preferentemente huayños y que durante los días de
carnaval reunía, en su casa y a su costa, a hombres y mujeres jóvenes,
auspiciando su diversión y divirtiendo al pueblo, porque obligaba a la comparsa
a bailar por calles y plazas. Dícese que él mismo la dirigía, pero como era lisiado
de un pie, llevaba su bastón. Sin embargo, bailaba dirigiendo el baile. Este
personaje era don Manuel Montesinos. Su recuerdo ha determinado 3ue al hombre
de la primera pareja se le llame “bastonero”. Y durante el desarrollo del baile
hay una figura que dice: “con su cojeadita”, que recuerda claramente el defecto
de Don Manuel.
Enrique Cuentas
Ormachea en CUADERNOS DE LA CULTURA PUNEÑA N° 1 Ed. Brisas del Titicaca
1997, dice sobre el tema que nos ocupa:
EVOLUCION HISTORICA.- “Si
bien los orígenes más remotos de la Pandilla podemos situarlos en el huayño
indígena -como ya afirmamos al ocuparnos de su génesis-, en su proceso de
mestizaje se nota una marcada influencia europea trasmitida por los españoles
llegados al Perú y a Puno. Por eso es danza mestiza, en ella lo externo es
occidental…
EL LARGO DESARROLLO DE LA PANDILLA PUNEÑA.- Las primeras apariciones de la Pandilla en la ciudad de Puno, se
sitúan entre 1907 y 1910.
El malogrado,
maestro y lingüista puneño Julián
Palacios Ríos en un artículo titulado "Montesinos, su
Estudiantina y las Pandillas" (Revista del Instituto Americano de Arte, N°
11,1971) dice "...cerca del
Carnaval de 1907 se le ocurrió a don Manongo organizar una pandilla". Se
refiere a Manuel Montesinos, a quien es considerado como uno de los primeros
organizadores de la Pandilla Puneña. Amante decidido de la música folklórica,
Montesinos alentó la formación de una estudia un grupo musical cuya base desde
esos lejanos tiempos los instrumentos de cuerda (mandolinas, bandurrias,
guitarras, guitarrón, charango) acompañados por acordeón y quena. Don Manongo
reunía a los ejecutantes algunas noches en su casa de la calle Ayacucho para
interpretar, preferentemente, huayños y marineras.
Su amor por estas
expresiones musicales determinó que Montesinos adquiriera un instrumental
completo de cuerdas y en las reuniones campestres de Carnaval, entusiasmado por
su esposa Petronila Vásquez organizó y alentó los primeros grupos de la
pandilla, en base a damas y caballeros que asistían invitados sus reuniones y a
quienes propuso y convenció para que bailaran en conjunto por parejas al compás
de los huayños que su estudiantina ejecutaba.
Según referencias
de mi padre don Alejandro Ricardo Cuentas
Monje, el recorrido por
las calles de Puno se implantó a partir de 1910 por las parejas que danzaban
hasta la casa de don Manuel Montesinos donde se hacía el remate de la fiesta
generalmente hasta el alborear del nuevo día. Mi padre, que integró
estudiantina de Manuel Montesinos, me refirió que durante los primeros años los
gastos que demandaba la reunión y baile en las primeras pandillas, eran
afrontados por Montesinos. Fue hacia 1914 que, a sugerencia de don Adolfo
Enríquez, componente del grupo musical, se optó por encargar la preparación de
viandas a dos o tres grupos de muchachas, mientras que la adquisición de
bebidas quedó a cargo de los varones.
La fisonomía
definitiva de la Pandilla Puneña se dio en 1919, cuando ya fallecido don Manuel
Montesinos, la organización de la pandilla pasó a constituir responsabilidad
voluntaria de Marcelino y Ricardo Cuentas. Fue ese año, que por primera vez los
varones convinieron en ciertos criterios de uniformidad en su vestimenta.
Augusto
Vera Bejar, por su parte, nos dice:
Manuel Montesinos y su
acordeón.- Uno de aquellos músicos citadinos, que
interpretaba un instrumento casi insólito en el altiplano, fue el ya mencionado
don Manuel Montesinos. El
instrumento en mención era un acordeón de origen alemán que no poseía teclas
similares a las del acordeón- piano, aunque funcionaba también con fuelle y
lengüetas. No se trató de un bandoneón, como se ha mencionado equivocadamente
en algunas oportunidades, ni mucho menos de una concertina, instrumento mucho
más pequeño dotado de botones, como elemento de articulación, pulsados por los
dedos de ambas manos.

Fue don Manuel Montesinos, quien fundó la
primera estudiantina puneña, en los albores del siglo XX y quien dio lugar a la
que fue, posiblemente, la primera pandilla puneña de todos los tiempos. De
paso, hay que mencionar que don Manuel no tenía ningún defecto físico que le
obligara a cojear, como han mencionado otros distraídos estudiosos de la pandilla
puneña. Quien poseía esas características era, algunos años después, don
Agustín Avila, recordado "bastonero" de su pandilla y quien inauguró,
quizás sin quererlo, el paso "bien cojeadito" que tanto emociona a
los puneños.
El acordeón de Montesinos
fue fabricado en Alemania aproximadamente en 1870. El modelo original se
encuentra en el Germanisches Nationalmuseum de la ciudad alemana de Nürnberg,
que posee una de las más importantes colecciones de instrumentos musicales
antiguos del mundo.
Montesinos reunió a lo
mejor de los músicos puneños populares de aquella época quienes, desde el
comienzo, decidieron interpretar la música popular y folclórica de su entorno,
representada, en primer lugar, por el huayño puneño. No dudaron en
autoproclamarse "cholos" y convirtieron a sus parejas en verdaderos
símbolos del altiplano. La "cholita puneña" pasó a ocupar, por
decisión unánime de los varones, un lugar importante y señorial en la ciudad
altiplánica.
Dentro de ese grupo de
músicos entusiastas se encontraba, naturalmente, don Segundo Vera Jaén, quien posteriormente se convertiría en
compañero de doña Dominga Solano y en padre del gran músico puneño don Castor Vera Solano. La fotografía,
absolutamente inédita que se publica en este libro y que es la única conocida en
que aparece don Manuel Montesinos con su acordeón, don Segundo Vera con su
guitarra y otros músicos de la época, desmiente también la afirmación de que la
pandilla puneña se hizo, al comienzo, con la participación de quenas y
pinkillos.
Entre los músicos que acompañaron
a Manuel Montesinos, estuvieron Segundo Vera, José Cazorla, Carlos Aguayo,
Adolfo Enriquez, Alberto Choque, José Molina, Agustín Cutipa, Andrés Calisaya,
Florentino Quinta, Inocencio Salinas, y Fermín Padilla.
Efrain Quispe Apaza, en su libro LA UNION PUNO (mayo
2019) escribe:
Manuel Montesinos
Aguirre, mas conocido como “Manongo”, nació en Puno 1873; fue el que
institucionalizó la Pandilla Puneña, en los carnavales del año 1907, con las
mismas características que hoy conocemos, es decir con ensaya estudiantina
organizada, parejas con vestimenta pandillera, con bastonero y salió a bailar
por las calles céntricas de la ciudad y los remates en los locales de las
pandillas.
Los ensayos se
realizaban tres veces por semana, en la casa de don “Manongo” Montesinos,
ubicada en la calle Ayacucho. La preparación de la comida era responsabilidad
de las damitas, liderada por Petronila Vásquez, esposa de “Manongo” y las
bebidas a cargo de los varones; la estudiantina era organizada, dirigida y
preparada por el propio “Manongo”; este conjunto musical seria conocido por
llevar el nombre de su fundador.
Don Manuel
Montesinos, organizaba la Pandilla Puneña, los primeros años junto a su esposa
Petronila, a cuenta de ellos corría los gastos económicos, el local, la
vestimenta, la comida y otras atenciones. Posteriormente, para los siguientes
años se nominaba a un Alferado responsable para la vigencia del evento, de tal
manera que cada año salía la pandilla en los carnavales.
Durante 12 años,
don Manuel y su esposa doña Petronila Vásquez, fueron los motores de la
vigencia orgánica de la pandilla que, durante ese tiempo, sirvió de ejemplo
para la constitución de varios conjuntos pandilleros en la ciudad de Puno, como
lo ha registrado el periódico El Eco de Puno.
Por esas cosas que
tiene la vida y el destino, el hombre que institucionalizó la Pandilla Puneña,
fallece durante los carnavales el 4 de marzo de 1919 a las 11.00 horas de la
mañana, por un paro cardiaco, cuando estaba preparándose para salir a bailar la
pandilla. Sus restos descansan en el cementerio de Laykakota de Puno, en
cuartel N° 02, de nombre Santa Rosa.
La Pandilla
continuó con los años, posterior a la Estudiantina Montesinos. La Estudiantina
y pandilla "Cuentas" fue la heredera de esa tradición por varios
años.
DISCURSO DE LA SRA. MAGDA
RIQUELME MONTESINOS DE ARZE
En una ceremonia especial,
realizada el 4 de marzo de 2019 en el Cementerio Laycacota al conmemorarse el centenario del
fallecimiento de Manuel Montesinos Aguirre, su sobrina nieta Magda
Riquelme Montesinos de Arze, en representación de los familiares y descendientes del esclarecido
protagonista de los inicios de la pandilla puneña, expresó el siguiente
discurso:
Sr. Yussbel Pari Ayllon, Presidente de la Federación
de Marinera y Pandilla:
Sr. Teniente Alcalde de la Municipalidad Provincial
de Puno:
Sr. Presidente del Instituto Americano de Arte de
Puno:
Señoras y señores:
Por especial encargo de los familiares y descendientes de Don Manuel
Montesinos Aguirre, es para mi un honor y motivo de especial orgullo hacer uso
de la palabra en este acto tan significativo, en representación de quienes
llevamos en nuestras venas la sangre del pionero y precursor de la Pandilla
Puneña.
Es de resaltar que, de acuerdo a la partida de defunción de Manuel
Montesinos Aguirre, hace cien años a la edad de 45 años, un día como hoy 4 de
marzo a las 12 del mediodía, muere en la cuidad de Puno, en días en los que
estaba junto a su esposa Doña Petronila Vasquez de Montesinos, preparando la
salida de la pandilla que en ese entonces proponían debía lucirse en las calles
y engalanar las fiestas de los carnavales de entonces.
Quiero manifestar nuestro reconocimiento y agradecimiento a la
Federación de Pandillas y Marinera Puneña y en particular a su presidente el
Sr. Yussbel Pari Ayllon, por la feliz iniciativa de conmemorar con actos como
el presente el centenario del fallecimiento de Don Manuel Montesinos Aguirre.
Del matrimonio de Manuel Montesinos y Petronila Vasquez, se han
generado como descendientes directos 5 hijos, 13 nietos, 21 bisnietos y 16
tataranietos; ellos y sus familiares llevan con orgullo no solo el apellido
Montesinos, sino la identificación y el amor por las manifestaciones artísticas
propias de nuestra tierra.
Sobre Manuel Montesinos, y el significado de su legado como pionero y
propulsor de la Pandilla Puneña, han escrito distinguidos historiadores e
investigadores, ellos de una u otra forma coinciden en el valor de su aporte y
el de su esposa para que una manifestación que en sus inicios con tanto
entusiasmo impulsaron se haga popular, y hoy en día, se cultive con tanto
colorido y vistosidad exhibiéndose en importantes escenarios a nivel nacional e internacional.
Especialmente significativa es la Resolución Viceministerial Nº
046-2012 expedida por el Ministerio de Cultura,
con fecha 20 de agosto de 2012, declarando a la Pandilla Puneña como Patrimonio
Cultural de la Nacion.
De la parte
considerativa de dicha Resolución es importante destacar lo afirmado por el lingüista
Julián Palacios, quien atribuye la creación de la “Pandilla Puneña a Manuel
Montesinos, a partir de
la creación por iniciativa suya de una estudiantina formada por instrumentos de
cuerda acompañados por acordeón y quena, formación musical característica de la
ciudad de Puno y su área de influencia.
Asimismo, en
tan importante documento se resalta que Julián Palacios, reconoce a la esposa
de Montesinos, Doña Petronila Vásquez, como la persona que organizó los primeros
grupos de “pandilla” como grupos de varones y mujeres que bailarían en pareja
al son de los huayños interpretados por la estudiantina organizada por Manongo
Montesinos.
Guillermo Vásquez
Cuentas, en un artículo escrito en Los Andes el 21 febrero 2010, que titula
“Sobre Pandilla y Pandilleros”, resalta lo escrito por Enrique Cuentas
Ormachea, quien señala sin dudar que “Las primeras pandillas surgieron hacia
1910, aun sin organización y con estudiantinas compuestas por quenas y
guitarras”; y agrega: “De esa época ya data la primera pandilla de Manuel
Montesinos...” [“Presencia de Puno en la Cultura Popular” p.285].
Julián
Palacios Ríos, integrante de la estudiantina Montesinos, testifica en su artículo
“Montesinos, su Estudiantina y las Pandillas” [Revista del instituto Americano
de Arte No 11] que “...cerca del carnaval de 1907 se le ocurrió́ a don Manongo
organizar una pandilla”. José́ Portugal Catacora, apoyándose en la tradición
oral, establece 1910 como el año de surgimiento definitivo de la Pandilla
inicialmente pensada, ejecutada y dirigida por Manuel Montesinos, músico
mecenas lisiado de un pie que por tal razón llevaba bastón, lo que dio lugar al
“bastonero” o director de evoluciones y mudanzas [“Danzas y Bailes del
Altiplano” p. 185].
Es de especial
significación para nosotros, los descendientes de Manuel Montesinos, resumir
algunos conceptos de la publicación aparecida en el Diario Los Andes el día 11
de febrero de 1978, en la cual bajo el seudónimo de Nolasco Nosco se denomina a Montesinos como Artista Egregio
y lanza una inquietante pregunta: “Y quien era ese Montesinos? preguntaran las
nuevas generaciones posteriores al año 1919” y categóricamente contesta: Pues
nada menos que el ilustre caballero creador de la PANDILLA PUNEÑA, elegante, policroma
y señorial.
Había nacido
en Lampa y tenía toda la prestancia de los antiguos caballeros de verdad; era
un cholo caballeresco o un caballero acholado, con todas las cualidades y
ninguno de los defectos que generalmente se atribuyen a ambos especímenes.
Continua la
nota de Los Andes, refiriendo que Montesinos pulsaba la guitarra, pero más
hacia cantar y llorar el acordeón que era su instrumento favorito e inimitable
y por si solo semejaba una orquesta popular.
Pero su acción
artística lo condujo a fundar una estudiantina en 1908, cuando frisaba los 30
abriles convocando a valores artísticos de la fecha entre ellos Juan Peñaloza, Víctor
y Moisés Villagra, Alberto Rivarola, Julián Palacios, Valentín Zenteno entre
otros.
Y junto a la
Estudiantina, surgió la Pandilla Puneña, conformada por damitas disfrazadas de
cholitas puneñisimas plenas de garbo y gracia y algunas auténticas a quienes
emparejaban con jóvenes “bien”. Ensayaban en el patio de la casona de
Montesinos a los compas de huayños típicos de la época y fueron adoptando las
elegantes figuras para salir a las calles, plazas y campos encabezados por la
esposa de Don Manuel, Doña Petronila Vásquez de Montesinos con el señor Carlos
Cortavitarte.
Finalmente,
nos gustaría releer del blog de José Portugal Catacora, publicado el de 20 de
octubre de 2012 en su nota Extractos de "Danzas y Bailes del Altiplano sus
referencias a nuestro antepasado:
“Sería
aventurado -dice Portugal- precisar cuándo nació́ la pandilla. El hecho es que,
desde el siglo pasado, la cholada de Puno tomó creciente consistencia social y
empezó́ a divertirse a su modo, resultando así́ una pandilla”.
“Las primeras
manifestaciones fueron simplemente domesticas, hogareñas, con motivo de los cumpleaños,
bautizos y matrimonios, hasta que un día salió́ a las calles y llenó las
plazas. La experiencia se repitió́ en forma cada vez más voluminosa y
entusiasta, año tras año”.
“La tradición
oral cuenta que allá́ por los años diez (1910), vivía en Puno un caballero
respetable y muy estimado por las gentes de todas las clases sociales. Dícese
que este buen hombre oficiaba de mecenas de conjuntos musicales que tocaban
preferentemente huayños y que durante los días de carnaval reunía en su casa y
a su costa, a hombres y mujeres jóvenes auspiciando su diversión y divirtiendo
al pueblo, porque obligaba a la comparsa a bailar por calles y plazas”.
Dícese que
él mismo la dirigía, pero como era lisiado de un pie llevaba un bastón. Sin
embargo, iba dirigiendo el baile. Este personaje era Manuel Montesinos. Su
recuerdo ha determinado que al hombre de la primera pareja se le llame
bastonero. Y durante el desarrollo del baile hay una figura que dice "con
su cojeadita" que recuerda claramente el defecto de Don Manuel.
Al morir Don
Manongo y enterrársele un miércoles de ceniza todo Puno concurrió al sepelio;
su estudiantina y tanto la suya como las demás pandillas concurrieron de
riguroso luto”.
Señoras y
Señores, este homenaje de la Federación de Pandillas y Marinera Puneña, a cien
años de la muerte de Manuel Montesinos Aguirre, es una muestra de que la Federación
bajo la presidencia del Señor Yussbel Pari Ayllon, viene observando los fines
para la cual fuera creada y que no solo pasa por institucionalizar el culto de
una de las principales danzas de nuestra tierra, cautelar que su culto y presentación
se realice en las mejores condiciones, y el celo de mantener las tradiciones
que la han elevado a ser reconocida como patrimonio cultural de la nación; sino
también con actos como al que hoy asistimos que permiten instalar en la memoria
colectiva de las generaciones presentes la importancia de la obra de Manuel
Montesinos Aguirre y su esposa Doña Petronila Vásquez de Montesinos, reconociéndolos
como los pioneros y propulsores de la Pandilla Puneña.
Por ello,
nuestro reiterado reconocimiento a la Federación de Pandillas y Marinera Puneña
y a ustedes señoras y señores nuestro agradecimiento por su gentil presencia. <>
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| 4 de marzo de 2019. Cementerio de Laycacota, Puno. Asistentes a la ceremonia de recuerdo de Manuel Montesinos. |