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EL ESCUDO DE LAS AMERICAS
Por
Gustavo Espinoza M.
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E |
l
Escudo de las Américas es una estructura de carácter militar creada en el
Estado de La Florida el 26 de marzo pasado en una Cumbre de Jefes de Estado y
de Gobierno de la región convocada por el presidente de los Estados Unidos,
Donald Trump bajo el pretexto de combatir delitos de carácter continental, como
el narcotráfico, la delincuencia, el terrorismo y otros.
Aunque
algunas palabas buscaron encubrir propósitos políticos en esa alianza ideada
por la Casa Blanca, bien pronto se hizo evidente la naturaleza del acuerdo
saludado por los regímenes más conservadores de nuestro continente.
El
21 de mayo del presente, en efecto, los países del Escudo de las Américas
emitieron una Declaración de innegable carácter partidista apoyando sin tapujos
al presidente de Bolivia, Rodrigo Paz, que enfrentaba masivas protestas
ciudadanas que aún subsisten.
En América Latina este curioso “Escudo” fue cálidamente recibido por Javier Milei, José Antonio Kast, Daniel Noboa y otros mandatarios identificados claramente con las orientaciones de Washington formuladas a viva voz por el Departamento de Estado de los Estados Unidos a cargo de Marco Rubio, el promotor de las iniciativas más violentes y agresivas contra Venezuela, Nicaragua y sobre todo Cuba.
Por
cierto, este “Escudo” ha alentado más bien todas las agresiones promovidas por
el gobierno de Trump contra la Independencia y la Soberanía de Venezuela así
como el bloqueo genocida que ese régimen mantiene contra Cuba y que se
agrava puntualmente cada día.
Ahora,
a pocos meses de constituido este curioso aparato de “defensa continental”,
está claro el rumbo que ha tomado su política. No se trata, en efecto, de
combatir fenómenos delictivos que son consustanciales al régimen capitalista,
sino de preparar y organizar a las naciones del continente, para que estén
listos a defender a los Estados Unidos, y más precisamente a las grandes
corporaciones norteamericanas que pugnan por retener bajo su control los
recursos naturales y las riquezas de los países situados el sur del río Bravo.
Cada
día asoma más evidente que este “Escudo” forma parte de la estrategia mundial
del Imperialismo, convencido de la necesidad de “cerrar” el continente
para hacer frente a la “amenaza del socialismo” representada en el caso
por China Popular, su pueblo y su gobierno.
Eso
explica el interés de Washington por inmiscuirse en los asuntos internos de los
países situados en la región, a la que considera inequívocamente
como “zona de influencia” de los Estados Unidos.
Por
lo demás, no se trata sólo de la “influencia”, sino de asuntos más prosaicos:
el petróleo y las riquezas materiales. Eso es lo que mueve a los gobernantes
del Vecino del Norte empeñados en apoderarse de todo, desde el oro negro hasta
las tierras raras, pasando por los minerales y el agua.
Aunque
la injerencia yanqui en la región es casi proverbial y quedó registrada desde
la guerra de anexión librada a mediados del siglo XIX contra México, ella se
tornó más evidente a lo largo del siglo pasado, cuando los Infantes de Marina
USA desembarcaron en las costas de todos los países de centro américa para
someterlos a su dominio, al tiempo que la Casa Blanca auspiciaba regímenes
corruptos y dictaduras asesinas en casi todos los países de América del sur.
La
caída de dictaduras siniestras como la de Pinochet en Chile, Somoza en
Nicaragua, Videla en Argentina o los militares de la Escuela Superior de Guerra
en el Brasil, y sobre todo el triunfo y la afirmación del socialismo en Cuba,
parecieron marcar un rumbo diferente en el continente.
Y
lo fue, en buena medida con el surgimiento del Proceso Emancipado Bolivariano
que se abrió paso en Venezuela y generó un nuevo derrotero en el escenario
americano. La experiencia de Velasco Alvarado en el Perú y el heroísmo de
Salvador Allende en el Chile de los años 70 del siglo pasado marcó un hito en
esa historia.
Las
fuerzas progresistas que alentaron este proceso no percibieron cabalmente que
no era posible introducir cambios radicales en la sociedad latinoamericana
manteniendo la vieja estructura de dominación capitalista y burguesa.
Avanzar
con la idea de transformar realmente la realidad encarando y resolviendo los
problemas vitales de los pueblos, presuponía Revoluciones tangibles, y no sólo
reformas avanzadas. La frustración de algunas experiencias permitió
finalmente que la clase dominante -a la sombra del Imperio- lograra retomar la
iniciativa recuperando posiciones y fuerzas.
Eso
fue, en definitiva, lo que posibilitó a la administración Trump diseñar su
nueva política de dominación poniendo énfasis en la necesidad de atar a los
gobiernos de la región a sus designios guerreristas. La suma de esa política es
entonces el Escudo de las Américas que hoy luce agresivo y bravucón en el
empeño de aplastar a los pueblos..
El interés desorbitado del nuevo gobierno peruano por incorporarse a esa orientación belicista carece, sin embargo, de esencia y contenido. Fuerza Popular no es un Partido con definiciones políticas ni ideología. Es apenas una suma de segmentos empeñados en perpetuar la dominación de una casta envilecida y en derrota que se aferra al Poder por afanes personales y mezquinos. El servilismo es su divisa.
Keiko
Fujimori parece estar convencida que, a la sombra de Donald Trump, tiene
asegurado un futuro de bienestar personal y de grandeza material. Se equivoca.
El propio futuro del Cromagnón que hoy vive en la Casa Blanca, es precario y es
incierto. Un día cualquiera, Keiko podrá despertar y encontrarse ante un
escenario nuevo, sin el siniestro hombre de las nieves al que hoy mira como si
fuera un Elegido.
El Escudo de las Américas tendrá una vida corta y un final feliz para los pueblos, vale decir, una muerte prematura como instrumento de agresión y de guerra. <>
100 AÑOS DEL BOLETÍN TITIKAKA
Christian Reynoso
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E |
n
agosto de 1926, hace 100 años, se editó el primer número del llamado Boletín
Titikaka, en Puno. En verdad era el “Boletín” de la Editorial Titicaca. Una
publicación de cuatro páginas en tamaño A4, destinada a difundir el éxito de
las publicaciones de dicha editorial y a informar de las que vendrían
posteriormente. Fue así como nació este boletín bajo la batuta de los hermanos
Arturo y Alejandro Peralta Miranda (el primero de ellos más conocido como
Gamaliel Churata), sin saber que inauguraban una revista ―un boletín― que,
durante los siguientes cinco años alcanzaría una dimensión hispanoamericana y
se convertiría en una de las más importantes de la vanguardia indigenista.
El
primer número consigna comentarios acerca del libro de poesía “Ande” (1926), de
Alejandro Peralta, con la intención de ponerlo en valor más allá del ámbito
local. Se anuncia la próxima aparición del poemario “Falo” (1926), de Emilio
Armaza. Se incluyen los poemas “Egolatría” de la chilena María Rosa Gonzáles e
“Invitación profunda” de la mexicana María del Mar. Se anuncia que el libro “23
de mayo” de Víctor Raúl Haya de la Torre está en prensa en Argentina.
Finalmente, se transcribe un artículo aparecido en el vespertino “Crítica” de
Buenos Aires, que recoge las impresiones que Emilio Armaza ha dado en esa
ciudad respecto de las vanguardias literarias en el Perú. Pone a “Trilce”
(1922), de César Vallejo, en un lugar especial.
Se publicaron 35 números del Boletín Titikaka entre 1926 y 1930 (o 34, en razón de que existen dos ediciones del número 25) y sus páginas fueron variando del tono inicial divulgativo a una propuesta literaria y acaso política en la que el pensamiento indoamericanista se imponía como eje de una estética y forma de ver el mundo desde el sur andino. La América India como base de una resistencia a lo occidental. De esta forma, el Boletín traspasó las fronteras locales y reunió en sus páginas a diversos autores latinoamericanos. Su contenido gráfico, asimismo, estuvo determinado por el uso del grabado en manos de Diego Kunurana (Demetrio Peralta, el tercer hermano), junto a otros artistas.
Hoy
en día el Boletín Titikaka es referente insoslayable en los estudios sobre las
vanguardias, y comparte la importancia de otras revistas peruanas como
“Amauta”, dentro de un extenso panorama de revistas de la época, pero su
alcance y su propuesta ideológica lo hace particular. Se han editado al menos
tres ediciones facsimilares de los números completos (que registran un error de
compaginación en un par de hojas, en comparación con la edición que se
encuentra en la BNP, como he advertido en un artículo, en 2017). Hay que decir
que la lectura y estudio del Boletín Titikaka resulta fundamental para conocer
las claves del movimiento literario que se gestó a fines del veinte y comienzos
del treinta en el Perú e Hispanoamérica. <>
JULI: ARTE Y EVANGELIZACIÓN
Elena Amerio*
En
Boletin QUIPU Nº 322. Ed. Centro Cultural Inca Garcilaso del Ministerio de
RR.EE. https://www.ccíncagarcilaso.gob.pe/quipu-vírt
Se
cumplen 450 años del establecimiento de una de las misiones jesuitas de mayor
impacto en los dominios del antiguo Virreinato del Perú.
|
“ |
Ya a comienzos del siglo XVII, apenas treinta años después de su llegada, la Compañía de Jesús había convertido Juli en un centro religioso de referencia para toda la región: un lugar donde tanto los habitantes locales como los viajeros de paso encontraban alivio para el alma y para el cuerpo, y donde los niños y niñas del pueblo aprendían a leer, a contar y, sobre todo, música, materia en la que Juli no tardaría en volverse un auténtico modelo a seguir. En la fase temprana de este proyecto -entre 1585 y 1600- resultaron decisivas las figuras de dos rectores de origen italiano: el ya mencionado Nicoló Mastrilli y Pier Vincenzo Pizzuti (Cosenza, 1559-Juli, 1631), quienes compartían una misma formación y sensibilidad cultural. Mastrilli, más tarde provincial del Paraguay y, en dos ocasiones, del Perú, tuvo un papel clave en la organización administrativa y económica de Juli. Pizzuti, en cambio, prácticamente desconocido para la historiografía, excelente predicador y gran conocedor de la lengua aimara, fue una presencia constante en la misión durante cuarenta años, ejerciendo el rectorado en 1595 y en 1619. Fue también gracias a ellos que se otorgó un lugar central al arte y a la arquitectura: convencidos de que la pintura y la escultura eran aliados esenciales para la evangelización, los padres destinaron importantes recursos a la construcción y decoración de las cuatro iglesias del pueblo -San Pedro, Nuestra Señora de la Asunción, San Juan de Letrán y Santa Cruz de Jerusalén-, esta última levantada por la orden ignaciana.
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| Bitti: La asunción de la virgen María |
Para la decoración de estos templos, la Compañía envió a uno de los mejores artistas con los que contaba entre sus filas: el hermano Bernardo Bitti (Camerino, 1548-Lima, 1610), llegado al virreinato peruano en 1575. Como recuerda el padre Anello Oliva, su llegada se debió al papel que su arte podía desempeñar en el plan evangelizador de la Compañía, «significándole lo mucho que pueden para con los indios las cosas exteriores, en especial las pinturas, de suerte que mediante ellas cobren estima y hagan concepto de las espirituales». Bitti llegó a Juli por primera vez en 1584, quedándose apenas un breve período antes de pasar al colegio de La Paz. Regresó probablemente en 1586, esta vez por otro año y medio, antes de partir de nuevo hacia Lima; volvería una tercera vez hacia 1591. Era, en efecto, una figura tan valiosa para la Compañía que su presencia en un mismo colegio o residencia casi nunca superó los dos o tres años consecutivos -una movilidad que ha sido posible reconstruir en detalle gracias a estudios recientes, siguiendo sus desplazamientos por toda la provincia, desde Lima hasta el Alto Perú y La Plata. Fue precisamente durante sus estancias en Juli cuando realizó los primeros retablos y pinturas de las iglesias del pueblo. Hoy en día se conserva solo una parte de aquellas obras: las máquinas arquitectónicas de estilo renacentista que las albergaban se perdieron, víctimas del paso de los años y del cambio de gusto. Aun así, en Juli sigue siendo posible admirar pinturas y relieves policromados y estofados que representan los instrumentos mismos de la evangelización jesuíta.
Entre ellos destacan el
Bautismo de Cristo, parte del primer retablo mayor de San Juan de
Letrán, y la Sagrada Familia de la Pera. Especialmente relevante resulta
el imponente relieve de la Asunción de la Virgen, cuyos ángeles músicos se
inspiran en aquellos que Federico Zuccari pintó hacia 1567 para el ábside de la
Annunziata, en el Colegio Romano -la importante institución educativa
de los jesuítas que, con toda probabilidad, Bitti conoció antes de partir hacia
América. Es probable que Bitti realizara más obras hoy perdidas, como un Juicio
Universal, del que tenemos testimonió gracias a una Carta Anua de la provincia
del Perú, donde se narra que algunas mujeres indígenas invocaban los tormentos
allí representados para disuadir a los hombres de cometer actos de violencia:
un ejemplo elocuente de cómo el arte y la predicación funcionaban como piezas
complementarias dentro del programa de evangelización jesuita.
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| Arco y al fondo, torre del tempo de La Asunciòn |
De aquellos años de
inmersión en la lengua aimara nacería su legado más perdurable: una serie de
obras gramaticales y lexicográficas que constituyen el primer intento
sistemático de codificación escrita del idioma, entre ellas el Arte de la
lengua aymara (Roma, 1603; reeditado en juli en 1612), el Vocabulario
de la lengua armara (1612) y el Libro de la vida y milagros de
Nuestro Señor Jesuchristo (1612), el texto más extenso jamás escrito en
aimara. Aquella labor no fue, sin embargo, un simple ejercicio técnico: antes
que limitarse a trasladar sobre el aimara las categorías gramaticales
aprendidas en el Colegio Romano, Bertonio contribuyó, junto con otros jesuitas
de su generación, a crear un espacio lingüístico Compartido en el que la
comunicación entre misioneros e indígenas pudiera estandarizarse y ampliarse un
proceso que implicó, necesariamente, transformar la propia lengua al fijarla
por primera vez en su forma escrita. Para esta labor, Bertonio no trabajó
solo: la colaboración de los propios indígenas, verdaderos hablantes nativos,
resultó decisiva. La historiografía recuerda, en tal sentido, a Martín de Santa
Cruz Hanansaya, juleño de familia aristocrática aimara y, probablemente,
formado en las escuelas jesuitas, cuyo aporte fue fundamental para la redacción
de los textos de Bertonio. Hoy en día, la Plaza de Armas de Juli lleva, por
cierto, el nombre de Bertonio, en homenaje a su legado.
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| Santa Cruz, antes de su destrucción |
______________________
*Historiadora del arte por la Universidad Autónoma de Madrid con la monumental tesis Arre, misión trabajo colectivo: Bernardo Bitti y el modelo de artista jesuita entre Italia y el Virreinato del Perù (1568-1610).
¡VENDEPATRIAS EN TODAS LAS ÉPOCAS!
Herbert Mujica Rojas
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E |
sta clase de especímenes
regalones de lo que no es suyo, aparece con bombo y platillo cuando se inician
administraciones o gobiernos. Sobre sí ostenta múltiples credenciales
partidarias y hoy niega lo que ayer afirmaba. Los vendepatrias están en todas
las épocas.
Los hay, esos que no
dudan en socavar a sus países en contratos de estabilidad jurídica muy
concesivos, los que idolatran a las potencias foráneas y los que sugieren sus
planes estratégicos para que fuerzas militares extranjeras invadan sus propios
países con el pretexto de que hay dictaduras.
Olvidando que entre los
planes más activos de Estados Unidos y que propagandiza Mr. Trump, a todos los
vientos, está el llamado escudo, que no es otra cosa que la extensión del manto
imperialista para morigerar a los chinos, por nuestros lares, la flamante
presidente Keiko y su canciller Espá, ya anunciaron simpatía y concesivo
enrolamiento de Perú.
No descartemos que el
activista de la embajada, nomine como Gigante del Pacífico a la señora en
funciones en Palacio. Vocinglero y mediático es el activista de marras.
A los vendepatria se los
encuentra en las grandes instituciones financieras, en los ministerios en que
compiten quiénes más concurren a las fiestitas en las embajadas y prefieren el
gran garrote en lugar de pelearla en su cuna de origen.
El vendepatria ofrece
como pócima mágica que las inversiones son la piedra filosofal que resuelve
todos los grandes y complejos problemas peruanos. Obvio que para que eso ocurra,
la compra de conciencias con viajes, medallas, visitas guiadas y favores no
publicados, son moneda corriente.
¿Recuerdan que la prensa
continental “celebró” la invasión militar de Venezuela, la captura de Maduro y
que hoy insinúa que esa “solución” debía aplicarse en Cuba? La majadería no
puede ser más ominosa ni sucia.
En Argentina se llamaba a
los vendepatria, serviles orgánicos,
esos monstruos concesivos, regalones de lo que no era suyo, Mamarrachos
burocráticos enquistados en todos los gobiernos, y así lo acuñó el brillante
periodista platense cuasi olvidado, Raúl Scalabrini Ortiz.
El cuentazo siempre es
el mismo: “el Estado es ineficiente”, “sólo los privados tienen experiencia y
respaldo financiero”, “es más rentable que lo haga la inversión extranjera” y
cantinelas por el estilo.
Entonces hay que
desacreditar al Estado y a sus obras como es el caso de la Refinería de Talara.
No es un acápite
aislado. ¡De ninguna manera!
Los siervos,
vendepatrias orgánicos, no hesitan en alquilar la muelle conciencia de
comunicadores que defienden a capa y espada, según lo que les paguen y con
tarifas internacionales.
El Perú en manos de los
vendepatrias corre el peligro, como en los años 90 de Kenya Fujimori, de ser
presa de reparto masivo en concesiones. ¡No importa que la nación pierda
presencia y afirmación! ¡Lo único que interesa a estos miserables, es la venta
de activos y las coimisiones que traen consigo! ¡Gratis, no es!
La presidente Keiko
Fujimori anunció que tomaría como inspiración de su mandato, el régimen de
Kenya, por tanto las claudicaciones ya han sido ominosamente anticipadas. Y una
de las preseas más codiciadas es la Refinería de Talara que pertenece a todos
los peruanos.
La historia, madre y
maestra, siempre trae lecciones. A pesar de los cánticos de los nuevos teóricos
que sostienen que el imperialismo ya no existe y que son quimeras antiguas, Mr.
Trump, desde su mensaje inicial, se ha encargado de enmendarles la plana al
100%.
Perú es un tabladillo de
box en que dos superpotencias, China y Estados Unidos, miden fuerzas e ingenio.
Para la comisión de sus trampas y trucos, requieren de empleados serviles,
incapaces de sentir a la Patria y hábiles en venderse en dólares, euros y con
depósitos cifrados en paraísos fiscales.
El vendepatria orgánico actúa
con todo el descaro que una prensa miserable otorga pero no de una manera
gratuita sino muy bien remunerada.
En el Perú vivimos en un
estado de hipocresía permanente. Al imbécil, llamamos analista; y al repetidor
y copión, politólogo.
Al juecesito marrullero,
le nominamos jurista aunque todo nos indique de su nepotismo, de su mediocridad
insuperable y de su vanidad infinita y sus fallos siempre controversiales.
En otra oportunidad recordaremos
a un señoritingo que fuera ministro de Relaciones Exteriores y condecoraba a
Soledad Alvear cuando en Chile (2002) ¡pulverizaban a Aerocontinente, vía mañas
de diverso calibre!
Y entonces cuando se
llama vendepatria orgánica a una ministra o a un ministro, por la razón de sus
actos públicos, todos traidores, hay voces invocando “cordura”.
¡Ataquemos al poder, el
gobierno lo tiene cualquiera; atentos a la historia, las tribunas aplauden lo
que suena bien; rompamos el pacto infame y tácito de hablar a media voz! <>
2-8-2026
CAFE PUNEÑO CONQUISTA PARIS
COOPERATIVAS Y FAMILIAS CAFICULTORAS OBTIENEN NUEVE RECONOCIMIENTOS EN EL XII CONCURSO INTERNACIONAL AVPA PARÍS 2026
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E |
l
café de la región Puno volvió a destacar entre los mejores del mundo. Cooperativas cafetaleras de la provincia de
Sandia lideradas por CECOVASA y asistidas por Devida, obtuvieron dos medallas
de oro, cuatro de plata, una de bronce y dos medallas Gourmet en el XII
CONCURSO INTERNACIONAL DE CAFÉS TOSTADOS DE ORIGEN AVPA PARÍS 2026, uno de los
certámenes más prestigiosos de la industria cafetera, que reúne muestras de
cerca de 30 países productores de café.
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| Rigurosas comprobaciones |
La
Cooperativa Agraria Cafetalera San Jorge
Ltda., integrada por 177 socios, obtuvo dos Medallas Gourmet de Plata en las categorías Café filtrado de perfil suave y
afrutado y Café filtrado de perfil suave con notas vegetales. Sus cafés de la
marca Tunkiwasi son producidos bajo sistemas agroforestales, destacan por sus
notas florales, frutales y de chocolate, cualidades que consolidan el prestigio
internacional del café puneño.
La Cooperativa
Agraria Cafetalera Inambari Ltda. consiguió una Medalla Gourmet de Plata en Café espresso de perfil afrutado y
acidez brillante y una Medalla Gourmet
de Bronce en Café filtrado con perfil suave y notas afrutadas. Esta
organización reúne a 266 familias caficultoras del distrito de Alto Inambari,
que transforman su producción bajo la marca Inambari Coffee, con estándares que
hoy reciben reconocimiento internacional.
Otro
de los galardones fue para la Cooperativa
Agraria Cafetalera Charuyo Ltda., distinguida con una Medalla Gourmet en la
categoría Café filtrado de perfil suave y afrutado. La cooperativa reúne a 374
pequeños productores de la provincia de Sandia, quienes cultivan alrededor de
145 hectáreas de café y continúan posicionando los cafés especiales en mercados
de alta exigencia.
A
estos resultados se suma el proyecto de Café promovido por la Municipalidad Distrital de Alto Inambari,
que alcanzó una Medalla de Oro en la
categoría “Perfil Ácido-Frutal – Cata de Espresso” y medalla de plata a la marca Ccori Soncco Cofee. El reconocimiento
distingue el trabajo de 1,014 familias cafetaleras que cultivan 1,274 hectáreas
en 26 sectores del distrito y producen cafés con un perfil sensorial de alta
calidad.
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| En Alto Inambari |
DATO:
El Concurso Internacional AVPA París
es considerado uno de los principales escenarios mundiales para evaluar cafés
tostados en origen. En cada edición reúne cerca de 200 muestras provenientes de
los principales países productores y
reconoce la excelencia sensorial de cafés transformados en su lugar de origen. <>
EL ESCUDO DE LA SUMISIÓN,
LA SOBERANÍA PERUANA EN SUBASTA
Por: Jorge
Luis Choque
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E |
l anuncio de la electa presidenta
Keiko Fujimori de adherir al Perú al denominado “Escudo de las Américas” no es
un acto de pragmatismo diplomático, sino una claudicación histórica. Bajo el
viejo y gastado ropaje de la "cooperación en seguridad", la nueva
administración pretende hipotecar la soberanía de un país libre y poner en
juego nuestros recursos naturales. Pedir que el ejército de los Estados Unidos venga
a garantizar nuestra seguridad interna es la confesión más humillante que un
gobernante pueda hacer: es admitir, ante el mundo, que hemos dejado de creer en
nuestras propias fuerzas y en la capacidad de quienes juraron defender esta
tierra.
Para entender la gravedad del asunto,
desnudemos la retórica oficial. El "Escudo de las Américas" es una
iniciativa de seguridad hemisférica impulsada por la administración Trump en
este 2026. Aunque el discurso público lo venda como una plataforma coordinada
contra el narcotráfico y la migración irregular, su objetivo político central
es descarnadamente geopolítico: reforzar la influencia de Washington en el
hemisferio occidental mediante una arquitectura militar alineada con su
estrategia de “América Primero”. No busca protegernos; busca contener de forma
agresiva la presencia comercial y política de potencias rivales como China en
la región. Como bien señalaba el pensador crítico Noam Chomsky, la pretensión
hegemónica de EE. UU. en América Latina opera históricamente como una forma de
dominación política y militar, legitimada por discursos de seguridad y lucha
antidrogas, pero orientada en realidad a preservar el control de sus zonas de
influencia. "América Latina ha conservado su primacía en la planeación
global de Estados Unidos", advertía Chomsky, recordando que, para el
imperio, si Washington no puede controlar su entorno cercano, no puede esperar
dominar el resto del mundo.
Y es que, en la geopolítica del siglo XXI, la seguridad no es más que la vanguardia de la captura económica. El Perú no es cualquier territorio: es una de las joyas de la corona en la carrera global por la transición energética y los recursos del futuro. Consolidado como el segundo productor mundial de cobre y poseedor de una cartera minera que supera los 64,000 millones de dólares distribuidos en 67 megaproyectos estratégicos, nuestro subsuelo rebosa de los "minerales críticos" que la industria tecnológica y militar norteamericana necesita con urgencia. A esto se suma nuestra colosal ventaja energética: el gas natural de Camisea y las millonarias reservas prospectivas de hidrocarburos que definen nuestra competitividad, junto al enorme potencial de la Amazonía. Al abrirle la puerta al "Escudo", Fujimori no solo entrega el control de nuestras fronteras; expone nuestra riqueza mineral, nuestro gas y nuestra biodiversidad a la tutela de un socio extranjero que históricamente ha confundido cooperación con expropiación comercial.
La historia y la dignidad
latinoamericana ya han respondido con firmeza a este tipo de arrogancia
imperial. Voces continentales de diversas corrientes han rechazado
históricamente esta tutela. En su momento, desde la diplomacia regional se
denunció que "América Latina y el Caribe no es patio trasero ni siquiera
delantero de nadie; somos Estados soberanos y las riquezas naturales pertenecen
a nuestros pueblos". Asimismo, líderes de la región han advertido con
claridad que los tiempos en que Washington reprimía pueblos y saqueaba recursos
bajo el pretexto de la seguridad han terminado: "Defenderemos nuestros
recursos naturales como nuestra vida y nuestra dignidad". Incluso desde
sectores moderados, como el ex canciller chileno Heraldo Muñoz ante
pretensiones similares en el pasado, se ha calificado de "arrogante"
la visión de quienes asumen que el continente sigue siendo un feudo norteamericano.
La decisión de Keiko Fujimori de someter al
Perú a este "escudo" protector no nos hará más seguros; nos hará más
dependientes, más vulnerables y menos dueños de nuestro propio destino. Un país
que entrega el monopolio de su seguridad a una potencia extranjera pierde el
derecho a llamarse soberano. El verdadero escudo del Perú debe ser la solidez
de sus instituciones, la limpieza de su política y el desarrollo autogestionado
de sus recursos, nunca la genuflexión ante los intereses estratégicos de un
imperio. <☻>
LA CATÁSTROFE ES ELLA
*De arranque, presentó su coartada: le estaban
entregando un país en calamitoso estado. Lo que no dijo es que la culpa es suya
Eloy Marchán
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A |
rranca
su gestión con una coartada bajo el brazo.
Alegar
que recibió el “país en estado catastrófico” será el pretexto cuando le exijan
resultados y no tenga algo que mostrar. El problema de Keiko Fujimori es la
responsabilidad que tiene en la presunta hecatombe.
Desde
el sabotaje al gobierno de Pedro Pablo Kuczynski, cuando prometió gobernar
desde el Congreso, hasta la patada en las nalgas al interino José María Balcázar,
las desventuras del país han sido obra y gracia de Fujimori y sus eventuales
aliados.
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| Creación de universidades a lo bestia |
Para
Recoba, el objetivo de Fujimori es “crear
una narrativa” que deje bien parado a su gobierno. “Cuando dijo que el
país está en estado catastrófico fue extremadamente ligera. Solo en temas
económicos metió en el mismo saco la política monetaria y la política fiscal,
que son cosas distintas. Creo que ella suelta cosas porque no tiene argumentos
ni experiencia en gestión pública. Esperamos que con Elmer Cuba la señora Fujimori
sea más responsable”, señala el economista.
Antes
de enfundarse la banda presidencial, Fujimori y el jefe del Equipo de
Transferencia, Marco Vinelli, se comprometieron a entregar un informe del
estado en el que recibían el país. El día clave era el sábado 25 de julio. Al
cierre de este reportaje, no había rastro del informe.
“Lo que hizo la señora Fujimori es una
lavada de manos. Ella y su partido han sido actores en primera línea de la
situación en la que está el país. En el
2016 se dedicaron a destruir el gobierno de PPK y lo que ocurrió en el
2021 en adelante, sobre todo con Boluarte, fue entera responsabilidad de ella
y sus aliados”, dice Flor Pablo, exministra de Educación y excongresista.
“Si
Keiko Fujimori quiere empezar bien su gobierno -añade-, primero debe hacerse
cargo de los destrozos de su bancada.
Hizo tantos que da que pensar que nunca quiso gobernar. El sello de Fuerza
Popular está en el desequilibrio de poderes, en las millonarias exoneraciones
tributarias a las agroexportadoras y en el hecho de que las víctimas de las masacres no encuentran justicia”.
Tres de
las catorce páginas que tenía el Mensaje a la Nación de Fujimori están
dedicadas al presunto descalabro del Perú. Dijo que recibía un “país marcado
por el abandono”, “un Estado
debilitado por la improvisación” y
“un Estado a la deriva por la carencia
de una gestión estratégica”.
Y
ejemplificó la catástrofe recordando que el Perú tiene “la mayor desigualdad de ingresos de toda América Latina”. Omitió
mencionar la política fiscal impuesta a
punta de leyes por Fuerza Popular y sus satélites parlamentarios.
Fueron
en total 268 leyes con impacto fiscal
adverso, según los especialistas en materia económica. Sumando gastos
extraordinarios y restando exoneraciones tributarias el golpe en recaudación
significó S/109,600 millones,
equivalente al 9,l % del PBI.
En
julio del 2024 Fuerza Popular (en mancha) votó a favor de la ley que entrega
una bonificación por preparación de clases a los profesores y que costó al
fisco S/ 40,500 millones. La fujimorista Rosangella Barbarán, como presidenta
de la Comisión de Economía, defendió la ley para entregar un bono de reconocimiento a los afiliados a la
ONP, que significó un desembolso de S/ 6,380 millones.
La
gastadera contó con la bendición del Tribunal Constitucional. Los tribunos,
que le deben el puesto al Congreso, metieron pata de cabra al candado del artículo 79 que impedía al Parlamento
promover leyes que implicaran gasto al Estado. Ahora que Fujimori se
instaló en Palacio, el TC ha repuesto el candado.
En el
Mensaje a la Nación, Fujimori mencionó 15
“obras bandera” que se comprometió a ejecutar durante su gobierno. Solo
diez de ellas -cuatro aún no tienen estudios técnicos: Líneas 5 y 6 del Metro de Lima y los metros de Trujillo, Piura y
Arequipa- suman S/ 76,900 millones.
¿Si el
país está hecho un caos, cuántos ministros censuró el fujimorismo? Sólo tres
desde que en diciembre del 2022 Dina Boluarte llegó al poder. Los ministros del
Interior Vicente Romero y Juan José Santiváñez se fueron en medio de escándalos
por la inseguridad ciudadana. Rómulo
Mucho se fue por la presión de los mineros informales e ilegales.
“La
señora Fujimori no puede decir que hereda un país inseguro sino el que ella
construyó con sus aliados. Lo que
corresponde por lo tanto es un mea culpa y, sobre la base de ello,
corregir la legislación favorable al crimen que armó su bancada”, dice Víctor
Manuel Quinteros, especialista en seguridad ciudadana y profesor de la PUCP.
Para
Quinteros, Fujimori debe “rectificar el escenario caótico” que impulsaron el
fujimorismo y sus aliados en el Parlamento anterior.
Algunas
de esas normas son la llamada “Ley Soto”,
que acortó el plazo de prescripción de los delitos, la ley que impide a la
Policía incautar equipos de la minería
ilegal, la que restringe la colaboración eficaz, la que condiciona la
tipificación de organización criminal y la que debilita los allanamientos.
Pero lo
cierto es que Keiko Fujimori ha desbaratado su propia coartada el 28 de julio
en la tarde al nombrar a tres ministros con cargos protagónicos en las últimas
gestiones.
El
ministro de Justicia, Ernesto Álvarez,
fue premier durante los cuatro meses del mandato de José Jerí, entre
octubre del 2025 y febrero del 2026.
César Astudillo, ministro del Interior y nuevo zar de la lucha
contra la inseguridad ciudadana, fue comandante general del Ejército, primero,
y luego jefe del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas (2017-2021). Astudillo
afrontó cinco estados de emergencia sin resultados de los que presumir en su
foja de servicio.
Juan Carlos Requejo, flamante ministro de la
Producción, ha desfilado por varios entes estatales desde el 2020. Fue jefe de
SUNAFIL, viceministro de Trabajo, gerente central del SENAMHI y recientemente
viceministro de MYPE e Industrial.
El hoy senador fujimorista José Arista fue entre febrero del 2024 y enero del 2025 ministro de Economía de Dina Boluarte. Arista fue quien abrió el candado para el aumento de las pensiones a militares y policías, medida que costará al fisco S/ 23,000 millones.
“Decir
que recibe un país catastrófico es una narrativa
de victimización, para venderse como buena y no asumir su responsabilidad.
Todos los peruanos hemos visto lo que la señora Fujimori, su bancada y aliados
han hecho en los últimos diez años. No me lo están contando, yo lo vi, como
ministra y congresista. Ella ahora dice que busca la reconciliación, pero primero
debe hacer un mea culpa”, dice Flor Pablo. <>
METAMORFOSIS
César
Hildebrandt
En: HILDEBRANDT EN SUS
TRECE Nro. 793, 31JUL26
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C |
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| ¿El color naranja, ahora es la voz? |
«El Perú se refunda. La epopeya ha empezado.
Para esa gesta están los
ministros nombrados por la presidente y Luis
Galarreta.
Por ejemplo, Luis Dyer, el hombre de acero, que
transformará el sector salud dotándolo de lo que carece y asegurando un
servicio sin pausa.
Dicen los hipercríticos
biliosos que Alberto Beingolea nada
tiene que ver con la cultura. ¿Ignoran que fue candidato presidencial de un
partido importante? ¿Que dio muestras durante los debates en los que participó
de un amplio conocimiento sobre gestión pública y administración de recursos?
¿O es que el hecho de que tenga ideas conservadoras sobre ciertos aspectos lo
invalida como funcionario?
¿No es posible poner en pausa
el odio y reconocer que estamos ante un gobierno que comienza y que merece, por
lo menos, el beneficio de la duda? Como lo sostienen “Willax’ y “Perú 21”, ¿no
será que el izquierdismo perdedor lo que no perdona es la derrota? Lo sabemos:
duele hablar y escribir desde la amargura, pero duele todavía más tener que ver
en la cúspide del poder a quien durante años fue presentada como un súcubo de
piel amarillenta.
Dicen que Rafael Belaunde Llosa será un mal
ministro de Defensa porque no sabe de armas ni de estrategias militares.
Ignoran que un ministro es un representante de la presidencia de la república
y que bastará con que se rodee de la gente adecuada, de los expertos
pertinentes, para que sugestión sea un éxito y sus decisiones se optimicen. Lo
mismo puede decirse de Rafael Rey en
la cartera de Transportes y Comunicaciones. A Rey se le ha escogido -es evidente-
por su reconocida honradez y por los antecedentes poco edificantes que el
sector tiene, según informes de la Controlaría. Es el mismo caso de Juan Sheput, que ayer fue crítico de
Fuerza Popular y que hoy no ha dudado en sumarse a un esfuerzo nacional de
reconstrucción de la confianza.
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| Chillico. Volvió la yuca |
No es que las calles se van a
llenar de tanques y batallones militares. Es que la logística de las fuerzas
armadas contribuirá a la lucha contra el crimen organizado. Esa batalla la ganaremos
todos, desde los municipios hasta las rondas campesinas, pero será encabezada
por una Policía Nacional del Perú reequipada y reorganizada. Que nadie dude de
eso.
Este gobierno que recién
empieza ha jurado respetar los cinco años de mandato. Y ha garantizado que la
autonomía de los poderes no se verá amenazada. Entre la continuidad del caos y
la vigencia de un orden afirmado en la Constitución, el pueblo ha elegido. ¿No
es el momento de arriar las banderas de la insidia y apostar por el pabellón
nacional? <>