viernes, 28 de agosto de 2026

POLITÓLOGO PAULO VILCA SOBRE LA NO OLVIDADA MASACRE DE JULIACA

 “HAY HERIDAS PROFUNDAS EN EL SUR ANDINO POR LA REPRESIÓN DE 2023”: 

FUJIMORI UTILIZARÁ EL ESTADO DE EMERGENCIA PARA “AVANZAR EN SU AGENDA” Y ACTUAR CONTRA CUALQUIER PROTESTA

Andy Robinson

En LA VANGUARDIA, 23/08/2026

E

l día de esta entrevista, Paulo Vilca, politólogo del Instituto de Estudios Peruanos, había dado una conferencia sobre el nuevo gobierno conservador de Keiko Fujimori ante un centenar de empresarios en la sede de Ernst & Young, en San Isidro, el distrito financiero de Lima. Es un entorno muy alejado de las comunidades quechua y aimara del sur andino donde Vilca nació, en la combativa ciudad de Puno. Hace tres años y medio, tras  el encarcelamiento de Pedro Castillo, Puno fue el epicentro de la protesta y las heridas no se han cerrado.

Paulo Vilca
¿Keiko Fujimori será una aliada estrecha de Trump y de la alianza “Escudo de las Américas”?

Sí. El nuevo canciller, Carlos Espá, que fue el encargado de la Oficina de Comunicaciones de la Embajada de Estados Unidos en Lima, lo ha dicho. Espá fue candidato presidencial y tuvo un discurso antichino muy fuerte, muy radical. Pero lo que llama más la atención es que, hasta el momento, Donald Trump no ha enviado ningún tipo de saludo a Keiko Fujimori, ninguna mención a su triunfo. Ni siquiera Marco Rubio ha dicho nada. Es más, quien vino en representación de Estados Unidos a la toma de posesión de Keiko Fujimori fue un subsecretario de Estado, un funcionario de tercer nivel.

¿Por qué Trump no respalda más explícitamente a  Fujimori?

No estoy muy seguro, pero creo que Trump y Rubio esperan cobrar un precio alto por el apoyo que Keiko Fujimori está mendigando en este momento. El puerto de Chancay (el nuevo puerto en el Pacífico peruano gestionado por China) es un tema. Pero no solamente es eso, sino todo  lo que está vinculado a la relación con China. El embajador de Estados Unidos en Perú, Bernie Navarro, es un antichino. Y hay otro motivo: Trump ha estado más cerca de Rafael López Aliaga, el exalcalde de Lima, que es más de la extrema derecha, próximo a Milei. 

¿Keiko no forma parte de la ola de extrema derecha en América Latina?

No. No es de extrema derecha como López Aliaga. Esto ha sido una ventaja para ella para llegar a la presidencia. A diferencia de Kast, de Milei o de Noboa, no es producto de una crisis económica o una crisis de seguridad. No somos Ecuador.

Pero ella arranca con el anuncio del estado de emergencia, al igual que Noboa o Nayib Bukele (presidente de El Salvador)...

Sí. Fujimori usa el fenómeno de El Niño o la inseguridad ciudadana para justificar un estado de emergencia. Pero es más que eso: quieren avanzar en su agenda sin problemas en el Congreso. En las últimas elecciones peruanas, el triunfo siempre se lo llevaba el mal menor. Y en el poder tuvo que moderarse. Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y, claramente, Pedro Castillo tuvieron que moderar su programa. Ya no es así. El fujimorismo ha ganado las elecciones, eso sí, por muy pocos votos, pero este gobierno no se ve en Lima como el mal menor. El padrón electoral en el Perú es de 27 millones de personas. Keiko Fujimori solo sacó 2,7 millones en primera vuelta. Pero ellos no se sienten obligados a moderarse. El establishment político peruano en Lima es el principal aliado del fujimorismo. 

¿Fujimori tendrá un arranque tranquilo pese a las dudas sobre fraude en las elecciones?

Va a tener una luna de miel en Lima. No en el sur, y en los Andes en general. En el sur y centro andino, solo el 42% considera legítimo al gobierno. En Lima es el 74%. Las masacres en  el sur  que hubo en 2023, luego de la caída de Pedro Castillo, han generado una herida muy profunda. Hubo 49 muertos. 19 en Puno en una sola jornada. Y ningún ministro dimitió. Fue una represión atroz. 

¿Cree que las protestas se repetirán?

Creo que en este momento no hay un escenario de protestas en el país, en general, y tampoco en el sur. Las protestas son una respuesta frente a un agravio y, por el momento, no hay. Y la gente está cansada. Pero esto puede cambiar.  El Niño usualmente se traduce en el sur andino en sequía. Y mucho dependerá del tipo de respuesta que pueda dar el gobierno. Por supuesto, el estado de emergencia creará  un régimen legal mucho más laxo para que las fuerzas de seguridad puedan actuar en cualquier situación de protesta. 

Desde su encarcelamiento, Pedro Castillo parece haberse convertido en un símbolo importante para la población andina, ¿no?

Sí. Con Castillo en la presidencia, el racismo de las élites políticas y económicas del Perú se hizo muy evidente. Y el campesino vio eso: que ni siendo presidente  te van a respetar. Mi padre es un campesino de Puno, un comunero campesino. Y él me decía durante las presiones contra Castillo. “¿Has visto cómo nos tratan?” No decía “cómo lo tratan al presidente”, sino “cómo NOS tratan”.

¿Castillo volverá a la política?

Las elecciones pusieron a Pedro Castillo, otra vez, como un protagonista político importante. El centro penitenciario donde él y los otros expresidentes están internados se transformó, durante  la campaña electoral, en un centro político, donde iban simpatizantes y, por supuesto, Roberto Sánchez,  para buscar una suerte de bendición política de Pedro Castillo. Es decir que Castillo tiene capital político. <>

PATENTE INEFICIENCIA DEL PODER GOBERNANTE FRENTE A LA SEGURIDAD PUBLICA

 LA APATÍA ESTATAL

ANTE EL CRIMEN EN EL PERÚ

Por: Jorge Luis Choque

V

eintiocho días no bastan para un balance definitivo, pero sobran para encender alarmas. Más que inexperiencia, esta gestión exhibe una preocupante incapacidad para dimensionar la crisis nacional. Mientras el país se desborda bajo el crimen y la extorsión, el Ejecutivo se enfoca en la banalidad de las redes sociales y la autopromoción. Tras 15 años y cuatro campañas electorales, Fuerza Popular solo ofrece la misma improvisación y reciclaje de cuadros que nos trajeron hasta aquí. La pregunta es inevitable: ¿se prepararon para gobernar o solo para capturar el poder?

La inseguridad y la extorsión han dejado de ser episodios aislados de criminalidad para convertirse en la manifestación más cruenta del desmantelamiento estatal. Frente al desamparo de la ciudadanía, la respuesta del Gobierno y del aparato público permanece anclada en la improvisación y una profunda apatía institucional. Se multiplican los estados de emergencia, la militarización de las calles y las consignas de “mano dura”, mientras el Estado carece intencionadamente de una estrategia sostenida de inteligencia criminal, persecución financiera, reforma penitenciaria y protección real a las víctimas.

Como advierten analistas como Gabriel Kessler, Lucía Dammert, Andrés Antillano y José Alfredo Zavaleta, la seguridad no se resuelve con despliegues policiales: es un problema político, social e institucional. La extorsión no es fortuita ni se erradica elevando penas; es una renta criminal que despoja a transportistas, comerciantes y trabajadores. Las mafias no solo ejercen violencia: GOBIERNAN TERRITORIOS Y REGULAN ECONOMÍAS ante un Estado que solo reacciona para reprimir la protesta.

La negligencia gubernamental linda con la complicidad cuando las autoridades priorizan anuncios mediáticos —compra de patrulleros, cámaras o megapenales en cuarteles— sin articular el trabajo de la Policía, la Fiscalía, el Poder Judicial y el INPE. La evidencia es clara: los estados de emergencia no resuelven nada, desplazan el delito hacia zonas adyacentes y dejan intactas las estructuras operativas del crimen.

El escenario se torna francamente crítico cuando el propio Congreso aprueba reformas que desmantelan la investigación penal, entorpecen la persecución del crimen organizado y terminan blindando a funcionarios investigados por corrupción. Al recortar atribuciones a fiscales y policías y flexibilizar los estándares de prueba, el poder político envía un mensaje inequívoco a las mafias: delinquir en el Perú es altamente rentable y las conexiones con el poder garantizan impunidad.

La impunidad es el principal motor de la extorsión. Como señala Carlos Basombrío, cuando la probabilidad de ser investigado y sancionado es mínima, el delito se consolida como una empresa de bajo riesgo y altísima rentabilidad. De nada sirve detener al eslabón más débil —el cobrador o el sicario— si no se desmantelen los flujos de lavado de activos, las redes de corrupción penitenciaria y los nexos empresariales que oxigenan la economía ilegal.

Esta práctica criminal fue advertida por Jaime Antezana sobre el ingreso del crimen organizado en las estructuras de poder. Las economías ilegales —extorsión, minería ilegal, narcotráfico y contrabando— ya no solo operan en la clandestinidad: financian campañas políticas, compran voluntades institucionales y colocan operadores en puestos claves de decisión. La cooptación institucional por parte del dinero ilícito trasciende la inseguridad ciudadana; se transforma en un ataque frontal a la democracia y a la soberanía popular.


Superar este colapso exige abandonar la falsa dicotomía entre prevención social y represión. Se requiere presencia estatal integral —educación, salud, empleo y servicios públicos en los sectores vulnerables— a la par de una policía profesionalizada, inteligencia especializada y un sistema de justicia verdaderamente independiente. La intervención de las FFAA, si resultara indispensable, debe ser estrictamente excepcional, temporal y subordinada al poder civil.

El Perú no necesita propaganda ni marcos legales para la impunidad. La seguridad real exige Estado social, inteligencia, justicia independiente y control democrático. Mientras el Gobierno y el Congreso antepongan el cálculo político al deber, el crimen organizado usará el pánico social para dominar el país. Decir que las soluciones vendrán el próximo año, como plantea Keiko Fujimori ante la sangre de hoy, es abdicar del Estado.

Cuando el agua nos llegue al cuello, los responsables del desastre vendrán a vendernos los salvavidas.<>

Perú: 28/08/2026

ASPECTOS DE LA COYUNTURA POLITICA PERUANA, VISTOS POR ANALISTAS DE NOTA

 LA BOMBA DE FUJIMORI

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 795, 28AGO26

F

ujimori (Alberto) entendió la psicología del pe­ruano promedio, la interpretó y la llevó a los extremos. Esa fue la masa crítica con la que hizo la bomba que nos devastó.

Ese artefacto estalló en abril de 1992. De pronto, una noche, después de una reventazón cegadora, nos quedamos sin senadores, sin diputados, sin jueces, sin fiscales, sin Constitución y sin magistrados del TC. Estábamos en manos de un nissei que hablaba apenas un caste­llano averiado, mentía a diario y había jurado no realizar el programa de ajuste que Vargas Llosa anunciaba con candidez.

Y la gente aplaudió. Salieron a decir, con vo­cecitas, que estaba muy bien lo que se había he­cho y que el Perú estaba primero y por encima de los quejosos formalistas que lloraban porque el imperio de la ley era asunto del pasado. Y sa­lieron a advertir, con vo­zarrones, que la política no regresaría del exilio, que los partidos habían sido enterrados, que la prensa debía tratar al caudillo con el debido respeto. La gente aplaudió más todavía. Y la prensa, en general, mostró su comprensión y activó sus pandillas de editorialistas para encontrar aún más razones que justifica­ran la escombrera en que se había convertido la crisis. Una luz general de neón se encendía en las noches. Todo tenía un halo espectral.

Fujimori, que había tenido un negocio de vulcanización de llantas, entendió perfectamente que la temperatura ideal de los peruanos es la de la ebullición. Y para esos hervores, nada mejor que crear grandes enemigos, monstruos de cola grande, amenazas escamadas. En el anime del chino de la yuca, Godzilla fue el Congreso, la oposición, la prensa que no se le rendía.

La bomba lo hizo todo. En esa Hiroshima institucional del 5 de abril de 1992, los peruanos que habían perdido la democracia se saludaban como zombis y en harapos. No sa­bían dónde sentarse ni qué comerían al día siguiente, pero la explosión los había librado de las lentitudes de la democracia, el aburrimiento de las discusiones, las formalidades horribles de la política. Ahora sí tendrían al almirante Yamamoto enfilando hacia el futuro.

Chillico: El amor en tiempos del SPA
Fujimori fue aprendiendo que el peruano promedio acepta el poder brutal con sorprendente resignación. Que un pueblo aplauda el comienzo de una dictadura, es algo que a Ceaucescu nunca le preocupó demasiado. Que esa dictadura, con algu­nos disimulos impuestos por la OEA, produzca una Constitución que parecía dictada por el FMI, lleve a la gloria a su líder, es algo que ni Pinochet pudo lograr. Y que esa dictadura, hecha sífilis, ganara por aplastamiento las eleccio­nes de 1995, cambiara su propia carta magna para llegar al triunfo fraudulento del 2000 y aspirara a sobrepasar el calendario longevo de Leguía con el consentimiento del pueblo y la alegría de gran parte del periodismo, eso es algo sólo atribuible a las magias de Porfirio Díaz.

El Perú se tragó todos los sapos de la mata atlántica brasileña y pidió más. El gran sapo gobernante estaba feliz. Porque a Alberto Fujimori no lo sacó que hiciera de la Fuerza Armada un club de miserables en busca de compras coimeras. No lo hizo caer que adquiriera en el SIN las televisio­nes de las Bozzo y los Winter. No le causó ni siquiera un tropezón que arrasara con los derechos sindicales, que negociara a precio vil las 240 empresas del Estado de las que nos desprendimos, que condecorara a los Colina, que man­tuviera a Montesinos cuando ya se sabía que era un ladrón, que concentrara el poder como si de un shogunato se tratara.

No. A Fujimori (Alberto) lo sacó un casette de video. Fujimori murió políticamente de VHS.

¿Murió? ¡Borren eso! Ahora está en Palacio aquella hija que vio a su mami hecha añicos y le dio la espalda. Aquella hija que el peruano tragasapos ha reivindicado en nombre del olvido y en homenaje santarrosino a la mortificación. La señora cuyo amigo íntimo ha jurado que no parará hasta vemos quebrados y en prisión. Sí, hablo de ese compadrito porteño salido del tango Cambalache. <>

jueves, 27 de agosto de 2026

NOTICIAS DE LA TIERRA NUESTRA

 NOTIPUNO28AGO26

IMPONENTE CENTRO DE SALUD DE ZEPITA DEMANDÓ MÁS DE 43 MILLONES DE SOLES

 [Puno, 25 de julio 2026] Con el fin de garantizar una atención médica de calidad, el Gobierno Regional de Puno (GRP) inauguró el nuevo Centro de Salud de nivel I-4 del distrito de Zepita, en la provincia de Chucuito-Juli, obra que contó con una inversión superior a los 43 millones de soles y beneficia a más de 19 mil 500 habitantes de la zona fronteriza de la región.

“En nuestra gestión no ha sido necesario que hagan marchas para asignar presupuesto. Lo técnico tiene que primar siempre, no lo político”, expresó el titular del GRP, añadiendo que en estos años se ha trabajado en las trece provincias por igual: “Hemos olvidado lo de norte y sur... Y así debe ser, porque Puno es uno solo”.

Cabe indicar que el moderno establecimiento salud tiene 24 bloques y 252 ambientes distribuidos en 8 Unidades Productoras de Servicios de Salud (UPSS); 11 camas de internamiento y 4 Unidades Productoras de Servicios (UPS), equipamiento biomédico integral, central de gases, ecógrafo Doppler 4D, Rayos X, 2 ambulancias equipadas, etc.

“Este centro de salud ayudará mucho en el progreso de las comunidades de Zepita y, en general, de la provincia de Chucuito (…), pero también ayudará a los pobladores Desaguadero y otros de la zona fronteriza”, expresó por su parte el director de la Red de Salud Chucuito durante el acto protocolar.

En la cita participaron también la vicegobernadora regional, los consejeros por Chucuito-Juli y Puno, el alcalde distrital de Zepita, representantes de la Subprefectura local, la directora del centro de salud, tenientes gobernadores, ronderos y población en general, la cual celebró la entrega del nuevo establecimiento.

DATO. El nuevo centro de salud cuenta con 2 mil 83 equipos distribuidos en áreas biomédicas, complementarias e informáticas.

OLAS GIGANTES HUNDEN JAULAS Y PROVOCAN LA PÉRDIDA DE 200 TONELADAS DE TRUCHA

Liubomir Fernández.- Un fuerte oleaje registrado en el lago Titicaca en Puno provocó el hundimiento y desplazamiento de jaulas dedicadas a la crianza de trucha en el sector El Faro, distrito de Pomata. Los productores de la zona estiman que alrededor de 200 toneladas del recurso se habrían perdido luego de que las olas superaran la altura de las estructuras y permitieran la fuga de los peces.

Los afectados señalaron que el fenómeno alcanzó una intensidad inusual y obligó a suspender el ingreso de embarcaciones por razones de seguridad. Algunos productores reportaron además botes volteados y pérdidas de alevinos, mientras que otros indicaron que las condiciones también afectan sectores de la ribera del Titicaca como Juli y Yunguyo. El evento ha interrumpido las labores habituales de cosecha y comercialización.

Oleaje hunde jaulas y causa pérdidas de trucha

De acuerdo con los testimonios recogidos en Pomata, las olas alcanzaron una altura mucho mayor a la habitual y superaron las jaulas instaladas en el lago. La fuerza del agua hizo que algunas estructuras se hundieran, mientras otras quedaron parcialmente desplazadas. Como consecuencia, parte de la producción escapó y otra cantidad habría muerto dentro de las propias instalaciones.

Los productores explicaron que en la zona se generan alrededor de 500 toneladas mensuales de trucha, pero calculan que después de este episodio solo podrían recuperar una parte de la producción prevista. También indicaron que existen aproximadamente 120 productores en El Faro y que todos habrían resultado afectados de alguna manera. En varias jaulas se mantenían peces próximos a ser comercializados, así como alevinos sembrados recientemente.

Productores piden seguro acuícola y apoyo estatal

La imposibilidad de ingresar al lago también ha paralizado las cosechas, debido a que el oleaje representa un riesgo para trabajadores y embarcaciones. Los afectados señalaron que la trucha producida en esta zona abastece principalmente mercados de Puno, Juliaca, Arequipa, Cusco y Lima, por lo que la suspensión de actividades impacta directamente en sus ingresos diarios.

Ante las pérdidas, los productores reiteraron su pedido para implementar un seguro acuícola que permita afrontar emergencias de este tipo. También solicitaron medidas de contingencia, infraestructura que proteja las embarcaciones y mayor coordinación con las autoridades regionales. Algunos recordaron que un episodio similar ocurrió en 2011, aunque afirmaron que el actual oleaje habría tenido una magnitud superior y los tomó sin capacidad suficiente de respuesta.

PUNO CONCENTRA LA MAYOR POBLACIÓN EN RIESGO MUY ALTO POR SEQUÍA: EL NIÑO

LA REPUBLICA.- El comportamiento de El Niño no produce las mismas consecuencias en todo el territorio. Cenepred también ha evaluado el riesgo por falta de precipitaciones en la sierra sur, donde 76 distritos pertenecientes a ocho departamentos concentran a 622.301 personas expuestas a un nivel de riesgo muy alto por sequía.

Puno presenta la mayor cantidad de población comprendida en este escenario, con 29 distritos y 465 mil 890 habitantes expuestos a una posible escasez de recursos hídricos. Cenepred precisó que estas evaluaciones se actualizan conforme cambian los informes técnico-científicos. Además, sus especialistas brindan asistencia a gobiernos regionales y locales para elaborar planes de prevención, reducción de riesgos y educación comunitaria frente a emergencias.

ORGANIZAN ESCUELA VIRTUAL DE FORMACIÓN POLÍTICA PARA MUJERES

Ruth Flores PACHAMAMA 27/08/2026.- La formación, con apoyo de Manuela Ramos y Canadá, abordará gestión pública y acoso político, con clases martes y jueves, para mujeres, autoridades y candidatas

Con el objetivo de fortalecer las capacidades de las mujeres que incursionan en política, así como de las lideresas sociales, la Red de Mujeres Autoridades de Puno, iniciará desde el próximo mes de septiembre una Escuela Virtual de Formación Política y Liderazgo para mujeres de la región.

La titular de la Red de Mujeres Autoridades de Puno y también regidora de la comuna puneña, Norma Paredes Romero, señaló que dicha iniciativa se realizará con el apoyo de Manuela Ramos y el Gobierno de Canadá.

La escuela virtual está dirigida a mujeres autoridades, aquellas que son candidatas, las que quieran participar en política, lideresas y mujeres en general que quieren conocer este sector.

ORGANIZACIONES POLÍTICAS EN PUNO FIRMAN PACTO ÉTICO PARA LAS ERM 2026

Patricia Cari. LOS ANDES.- Las organizaciones políticas que participarán en las Elecciones Regionales y Municipales 2026 suscribieron el Pacto Ético Electoral en la región. Con este acuerdo asumieron el compromiso de desarrollar una campaña basada en el respeto mutuo, los valores democráticos, el debate de propuestas y la promoción de un voto informado.

Participación de Eduardo Quispe Pandia (Ahora Nación-AN), Jesús Mamani Chijcheapaza (Partido Cívico Obras), Juan Carlos Aquino Condori (Progresemos) y Rodrigo Challco Mendoza (Partido Político Pueblo Consciente). También participaron representantes de Alianza Electoral Venceremos, ASI-Juntos por el Perú, Partido Democrático Somos Perú y Partido Político Perú Primero.

El presidente del JEE Puno, Edwin Sarmiento, destacó que el compromiso debe mantenerse hasta concluir las elecciones. El pacto contempla rechazar la desinformación, los agravios personales y la viol3ncia política, además de promover transparencia, tolerancia y responsabilidad. <>

miércoles, 26 de agosto de 2026

OPINION: EL ROSTRO REAL DEL PODER EN EL PERÚ

 LA REPÚBLICA FICTICIA

Jorge Ramos

H

oy más que nunca, la llamada «derecha peruana» que desde hace poco es gobierno, ha dejado de esconder su verdadero rostro. Este no es técnico, moderno ni republicano; por el contrario, es improvisado, reactivo y se encuentra profundamente desconectado de la realidad nacional. Lo que observamos no es una élite dirigente, sino una que reacciona, que improvisa y que, en muchos casos, ni siquiera comprende al país que afirma gobernar.

El ejemplo más evidente es la compra de aviones F-16 a los Estados Unidos [gracias al apoyo político de la entonces candidata Keiko Fujimori]. NO se trata aquí de un debate ideológico, sino de sentido común: ¿cómo se justifica una adquisición millonaria sin garantías claras y con plazos de entrega que pueden extenderse hasta cinco años, en un país colapsado en sus sectores de educación, salud y vivienda? Este tipo de decisiones no refleja una estrategia nacional, sino subordinación política y carencia de visión estructural. No hablamos de defensa nacional, sino de dependencia disfrazada de modernización.

El problema, sin embargo, es más profundo. La reacción de ciertos sectores frente a estas decisiones revela algo aún más grave: una derecha sin doctrina; una que ha confundido república con privilegio, mercado con saqueo y autoridad con imposición. De ahí nace la percepción, cada vez más extendida, de que no estamos ante una derecha sólida, sino ante una torpe, agresiva y sin horizonte.

En este contexto, surge la gran contradicción. Se invoca constantemente la palabra «República» —incluso apelando al artículo 43 de la Constitución—, como si bastara con repetir el concepto para hacerlo realidad. No obstante, la verdad resulta incómoda: el Perú no funciona como una república en el sentido pleno. Lo que existe es una estructura formal capturada por prácticas informales: corrupción, clientelismo, clasismo y exclusión sistemática.

Aquí no gobierna el mérito, gobiernan las elites privilegiadas. No prima la ciudadanía, sino los intereses. No se construye una nación; se administra la fragmentación.

La herencia colonial no es un mero discurso ideológico, es una realidad viva. Se expresa en la desigualdad estructural, en el desprecio por lo indígena, en el clasismo normalizado y en una élite que, históricamente, ha gobernado de espaldas al país profundo. Negar este hecho no lo desaparece; por el contrario, lo consolida.

Mientras tanto, los pilares fundamentales de cualquier sociedad siguen en ruinas:

· Educación: Degradada, sin exigencia ni formación crítica. Se ha confundido el derecho a la educación con la ausencia de rigor. Educar no es solo permitir el acceso; es formar criterio, disciplina y comprensión del mundo.

· Salud: Colapsada, desigual e indigna. Un sistema que no cuida la vida no puede sostener ninguna república.

· Vivienda: Caótica, informal y diseñada más por necesidad que por planificación. El Estado ha renunciado a ordenar el territorio.

El resultado es evidente: una sociedad fragmentada y un ciudadano reducido a lo que el filósofo Herbert Marcuse llamó el «hombre unidimensional»; alguien que no cuestiona, que se adapta, que apoya electoralmente a los enemigos de su clase y que sobrevive dentro de un sistema que no comprende.

Aquí radica el punto más crítico: el problema del Perú no es únicamente político, es intelectual. Se ha perdido la voluntad de comprender. Hoy, más que nunca, existen herramientas, acceso a la información, libros y conocimiento. Pero sin disciplina, sin voluntad y sin exigencia, todo ello se vuelve inútil.

No basta con afirmar que la educación es un derecho; es, sobre todo, un deber. El deber de formar ciudadanos capaces de pensar, cuestionar y construir. Sin ello, no hay república posible.

Conclusión: El Perú como proyecto pendiente

El Perú de hoy no es una república consolidada. Es un proyecto inconcluso, atrapado entre discursos vacíos y prácticas corruptas. Mientras no se reconstruya la base —la educación, la conciencia crítica y el sentido de nación—, cualquier modelo político será simplemente una fachada.

La responsabilidad, en este punto, no recae únicamente en la clase política. Es también de una sociedad que, en gran medida, ha renunciado a pensar.

Si el país desea dejar de ser una ficción republicana, tendrá que emprender algo mucho más difícil que cambiar de gobierno:

Tendrá que cambiar de mentalidad.

Porque sin ciudadanos, no hay república. Y sin conciencia, solo existe dominación.




lunes, 24 de agosto de 2026

TRAMOS INICIALES DEL SEGUNDO FUJIMORISMO

 ENTRE IMÁGENES Y PALABRAS

Por Gustavo Espinoza M.

A

 tres semanas del inicio de su gestión gubernativa, Keiko Fujimori ofrece al país solamente un torrente de imágenes y palabras. Antes de asumir su función, ella aseguró que desde el primer día gobernaría con “mano fuerte” poniendo en marcha “todos sus planes” orientados a “derrotar definitivamente” al sicariato y la extorsión. 

 Algunos podrían suponer que se trata de una estratagema, o simplemente de un astuto ardid destinado a sorprender incautos. Pero no. Todos los antecedentes registrados en la política nacional nos permiten deducir que realmente se perfiló una imagen de autenticidad que no fue adecuadamente percibida por la ciudadanía, aunque si advertida por quienes siguieron con atención la ruta de la señora K desde sus años mozos,

 La frivolidad, el doble rostro, la falsía encubierta, la perfidia embozada fueron rasgos predominantes en una personalidad que conoció el poder desde su adolescencia. Por lo demás, quien vive rodeada del delito, opta por el camuflaje, desdobla su personalidad, oculta sus deseos y esconde sus acciones. Y las más de las veces, lo hace tras imágenes y palabras.

 Desde que se conoció la nómina del Gabinete Ministerial, pudo observarse la fragilidad del proyecto de Fuerza Popular.  Keiko usó una frase –“nos han dejado una catástrofe”– para salvar su responsabilidad, que era lo que ella quería, pero designó como titulares de diversos portafolios a exministros, o antiguos altos funcionarios de los gobiernos catastróficos a los que aludiera con disimulo.  

 La cosa no quedó allí. Al margen de los despachos ministeriales, copó los principales puestos del Estado con funcionarios recogidos de administraciones anteriores.  Haber trabajado bajo la égida de Dina Boluarte, José Jerí o Balcázar fue como el salvoconducto indispensable para ocupar una función destacada en la administración de Keiko.

 Esto demostró, adicionalmente, que la Señora K. no tenía -nunca tuvo- un equipo eficiente para dirigir el país. A ella no le interesó gobernar. Lo que quiso, fue lucir el cargo presidencial para “estar en Palacio” y “ejercer el Poder”. Una manera práctica de complacer su muy caro ego y su fantasía.  El problema es que ahora no sabe cómo administrar la función que arrancó el pasado 7 de junio con malas artes.

 Por eso lo que hace son visitas ostentosas “para ver” qué pasa. Mirar lo que ocurre a los peruanos en cada escenario, y hasta se compadece de su suerte; pero no atina a tomar medidas, a diseñar planes, a programar acciones, a ejecutar obras. No, ella no nació para eso.

 También desde el inicio de su gestión estuvo alardeando de las “facultades legislativas” que habría de pedir al Congreso de la República para gobernar de inmediato. Pero han pasado 21 días y nadie ha solicitado nada referida a “facultades delegadas”.

 Incluso el presidente del Consejo de ministros. que concurriera el jueves pasado a la Cámara para explayarse a su antojo en torno a la materia, calló en todos los idiomas el tema de la presunta petición profusamente anunciada. En otras palabras, no pidió nada.

 Cada ministro habla por su cuenta. Y más de uno dice sandeces.  El jefe de economía tuvo que retractarse luego de subestimar la angustia de la población por los daños inferidos por desastres naturales en días pasados. El hombre de Transporte tuvo que comerse un sapo con el tema de los trenes de López Aliaga.  

 El titular del Interior avaló al jefe policial más inepto e incompetente de los últimos años, granjeándose el rechazo activo de muy diversos sectores. El ministro de Justicia -escudero de Jerí en su momento- pidió la administración del Museo de la Memoria, alegado que “no es museo”.

 Y la encargada de velar por el cuidado de los niños, dijo no saber que torturaban a infantes en la guardería que funciona en la misma sede del INABIF.  Dicho de otro modo, todos andan en la calle.

 Y esto hace que crezca el descontento que ya no necesita mucho tiempo para fermentar. Las gentes abandonadas en las carreteras bloqueadas, no se complacen cuando Keiko les pide “paciencia”- Tampoco acogen ese consejo las esposas y los hijos de los transportistas asesinados; o los familiares de casi 190 muertos en los 21 días de gestión Keikista.

 Y el pedido de “confianza” tampoco funciona porque nadie puede confiar en un gobierno tan errático e inconsistente.  Por ahora, a éste sólo le queda Martha Moyano y Fernando Rospigliosi lamentando su suerte, aunque este lamento tenga en verdad una doble motivación: lo que ocurre, y el hecho que ellos no tengan el control de la Cámara como la tenían antes, cuando podían manejar todo a su antojo.   

 Y es que se trata de un gobierno que debió esperar que pasen seis días para mover tres helicópteros y rescatar a 600 viajeros varados en los caminos de la costa sur del país; y que no puede tampoco cambiar al jefe de la Policía Nacional porque goza de una extraña y sorprendente “estabilidad laboral” dispuesta precisamente por el Fujimorismo en el pasado reciente.

 En ese contexto, quien tiene la primera responsabilidad en el país asoma frívolamente en costosos SPA con un perseguido por la justicia de su país y de otros por la comisión de diversos delitos. Pareciera que la carga genética del apellido Fujimori se impone también en esta área de la vida para quien ostenta la primera magistratura del país y que muestra la errática tendencia a conectarse siempre con agentes delictivos.

 Por lo visto, el Wayky de Keiko no es precisamente el señor Oscorima.  Es un ciudadano argentino sentenciado por estafas millonarias e involucrado en la comisión de otros delitos; y que hoy asoma como “inversionista” a la sombra del Poder.  Es el peso de las palabras y la fuerza de las imágenes el que pretende imponerse para engañar al país. <> 

viernes, 21 de agosto de 2026

HILDEBRANDT : VIVENCIAS Y CRITICA AL GLOBALISMO

 LA REPÚBLICA GLOBAL DE ALTAMIRA

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS 13 Nº 794, 21AGO26

N

unca confié demasiado en la humanidad y jamás me tragué la leyenda de que somos la cima de la creación.

Pero lo que está sucediendo en estos años de estropicio supera las expectativas del pe­simismo más agudo.

El siglo XX fue el siglo de las guerras mundiales y las bom­bas atómicas aplicadas sobre poblaciones, pero aun así era posible distinguir vestigios de razón y decencia en algunos de los contendientes. Los nazis estaban notoriamente enfermos de chauvinismo y racismo y tanto el ejército rojo como sus aliados norteamericanos y británicos combatían en contra de una dictadura que tenía aspiracio­nes de ser mundial y bárbara. Los judíos fueron víctimas del salvajismo hitleriano y su lar­ga indefensión supuso un jui­cio severo a la pasividad de las democracias occidentales.

Hoy no están Roosevelt y ni siquiera Truman. Hoy reina en Washington un monstruo abyecto y procaz que se roba Venezuela, que dice que el Estrecho de Ormuz es suyo, que sigue salivando por Groenlandia y que ejerce un imperialismo de pandilla sobre un mundo despojado de toda grandeza. Hoy la Unión Europea está decidida a llevar al mundo al borde de la guerra nuclear usando a un fantoche rusófobo que obligó a Putin a desatar un conflicto que tiene mucho de suicida. Y hoy los judíos son los nazis de ayer, los averiados del alma que matan mujeres y niños en cacerías que parecen tener índole deportiva.

John Kennedy creó la Alianza para el Progreso para ilusionar a Latinoamérica con el mito del desarrollo. Podía discutirse, pero era innegable que se trataba de un concepto, una elaboración intelectual.  Ahora no hay ideas sino trampas de ratón. El Escudo de las Américas, al que el fujimorismo gobernan­te se ha sumado, es una de ellas. Otra es la campaña que se viene librando para ahuyentar las inversiones chinas. Otra es la injerencia criminal en las elecciones, siempre a favor de candidatos que, una vez elegidos, serán siervos y sicarios de Washington. Otra es el auspicio de políticas que borran de un plumazo décadas de tejido social, conquistas de los trabajadores y sentido comunitario, tarea en la que el psicópata de Milei ha demostrado ser experto.

Latinoamérica es un experimento de naciones sin sociedades y de capitales sin límites. Es un continente que ha aceptado que la mafia dineraria prescinda de los partidos y fun­de sus propias bandas saqueadoras. Y el mundo es un vertedero en el que todo lo que se erigió después de 1945 se ha venido abajo. La ONU, por ejemplo, ha dejado de facto de tener vigencia como barrera y dirimencia mundial. La Organización Mundial del Comercio inexiste después de que Washington la dinamitara burlándose de su marco y barriendo con sus prevenciones. Desde la OMS hasta la UNESCO, todo lo que parecía parte de una búsqueda de consenso civilizado está en crisis terminal.

Y ahora Estados Unidos e Israel se empeñan en acabar con la Corte Penal Internacional.

Un gánster omnipotente y un genocida salido del infierno del fanatismo -Trump y Netanyahu- dominan el mundo, deci­den qué queda en pie, quiénes deben morir u obedecer, qué mares son los de su incum­bencia, qué tratados deben desconocerse. Irán y Cuba, dos maneras distintas de la desafección frente al hegemonismo yanqui, son maldecidos y condenados al exterminio, más allá de que se trate de dictaduras vergonzosas. Y mientras tanto, los palestinos siguen muriendo, las hienas judías del gabinete Netanyahu hacen patíbulos con palcos para el público y la ultraderecha europea avanza como la mala hierba en un ambiente en el que todo crimen resulta imaginable.

Escribo estas líneas sin tris­teza. Desadaptado nato, me pasé la mitad de la vida leyen­do y/o escuchando la música que mis padres me enseñaron a querer, pero creyendo siempre -al comienzo como una intuición y luego como una certeza empírica- que no debía esperar nada de las muchedumbres y las montoneras. Sin embargo, ni en mis más profundas depresiones preví la pesadilla que vivimos hoy: la vulgaridad del malevaje asciende a los gobiernos, la depravación de la política tiende a la unanimidad, la maldad se pronuncia con banderas izadas y tambores solemnes, el mundo entero parece sumergido en una gozosa brutalidad. Es un retomo a lo más viejo de nuestra condición de bajados de los árboles. Es el espectáculo de la autodestrucción. <>

LOS MEDIOS DE COMUNICACION MASIVA EN EL PERU

 PRENSA OLIGOPÓLICA AL SERVICIO DEL PODER ECONOMICO

Por: Jorge Luis Choque

L

a existencia formal de periódicos, canales de televisión, radios y plataformas digitales no asegura, por sí misma, la pluralidad informativa. Una sociedad puede tener numerosos medios y, al mismo tiempo, encontrarse sometida a una elevada concentración de la propiedad, de la publicidad, de las fuentes y de las agendas periodísticas. Según el estudio Media Ownership Monitor de OjoPúblico y Reporteros Sin Fronteras, un solo conglomerado —el Grupo El Comercio— llegó a concentrar aproximadamente el 80% de la circulación de diarios, el 78% de los lectores y el 65% de la audiencia digital en el país. Esta desproporción demuestra que la discusión no se limita al poder comercial de un grupo, sino a la acumulación de plataformas y recursos publicitarios que reducen la diversidad de voces disponibles para la ciudadanía.

Esta concentración mercantil se traduce sistemáticamente en concentración de la agenda pública. Una investigación de Miguel Sánchez Flores publicada por la PUCP reveló que, sobre más de 69,000 noticias analizadas en las plataformas digitales de El Comercio, La República y RPP, existía una fuerte homogeneidad temática donde las notas propias representaban apenas el 29,5% del total, relegando la discusión política frente a contenidos de entretenimiento. Como advirtió Antonio Gramsci en sus Cuadernos de la cárcel, “la prensa es la parte más dinámica” de la estructura ideológica, actuando como “el punto de contacto entre la sociedad civil y la sociedad política, entre el consenso y la fuerza”. Al seleccionar qué temas ingresan al debate y cuáles se invisibilizan, el oligopolio mediático impone los límites de la deliberación democrática.

El impacto del cerco mediático se acentúa en coyunturas electorales, donde la cobertura periodística opera como un actor político abocado a blindar el statu quo. Un estudio del medio independiente El Foco sobre seis importantes plataformas —El Comercio, Perú 21, Trome, Correo, América TV y Canal N— evidenció este sesgo al registrar 1,045 coberturas desfavorables al candidato opositor Roberto Sánchez o abiertamente convenientes para Keiko Fujimori. Tal asimetría concuerda con las observaciones de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, que constató un tratamiento informativo orientado a reducir la contienda a una falsa encrucijada moral entre el “orden” y el “caos”. Así, la estigmatización sistemática de la oposición —asociándola al extremismo o a la ingobernabilidad— expone cómo se instrumentaliza la información para proteger los intereses de los grupos de poder económicos y políticos.

Tras los procesos electorales, la estrategia del bloque mediático transita de la demolición del adversario a la complacencia gubernamental, blindando el discurso oficial mediante transmisiones sin repreguntas y portadas distractoras. Esta dinámica nos recuerda a Joseph Goebbels en 1933: “La propaganda no es un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar un fin; si el medio logra el fin, entonces el medio es bueno”. En esa lógica, la información relega el interés público para subordinarse a la eficacia política del poder de turno.

El sometimiento del Gobierno a la agenda geopolítica de EE. UU. y su doctrina de defensa hemisférica encuentra un eco dócil en los medios concentrados, blindando así el debate sobre la soberanía nacional. Según el "modelo de propaganda" de Herman y Chomsky, esta sintonía no exige conspiraciones: la propiedad corporativa, la publicidad estatal y el recurso a fuentes oficiales moldean automáticamente la pauta editorial. En este entramado, los medios independientes (IDL-Reporteros, Hildebrandt en sus trece o El Diario de Curwen) sufren un hostigamiento sistemático en redes sociales orientado a neutralizar la fiscalización del poder, desviar la atención pública y destruir la reputación de los periodistas.


Ante el cerco informativo impuesto por el oligopolio mediático, el propio ordenamiento jurídico peruano fija un límite conceptual al interpretar el artículo 61 de la Constitución, el Tribunal Constitucional concluyó que “el valor de la libre competencia debe ceder ante el valor de la protección del libre y plural flujo de las ideas y de los hechos noticiosos”. Esta premisa demuestra que la libertad de empresa jamás puede sobreponerse al derecho fundamental de la ciudadanía a recibir información diversa, puesto que la acumulación desmedida de frecuencias e impresos sofoca el debate público en función de apetitos corporativos. Democratizar las comunicaciones no significa apelar a la censura ni exigir neutralidades utópicas, sino garantizar una pluralidad efectiva —con mayor transparencia accionaria, reparto equitativo de la publicidad estatal y respaldo a la prensa independiente y regional— que atienda la dimensión colectiva de la libertad de expresión subrayada por la CIDH. En síntesis, la democracia no solo se rompe con el cierre de un medio, sino también cuando un puñado de propietarios asume el poder absoluto de decidir qué debemos debatir, a quién debemos temer y qué intereses privados deben disfrazarse de bien común.

Perú: 21/08/2026

 

jueves, 20 de agosto de 2026

COMIDA TRADICIONAL DE LOS ANDES PERUANOS

 LA PACHAMANCA

PRIMA HERMANA DE LA GUATIA

Tomado de Facebook:

Cuando pensamos en la alta cocina y en las técnicas modernas para cocinar alimentos de manera perfecta, inmediatamente imaginamos hornos eléctricos de convección de última generación o sofisticadas ollas de presión. Sin embargo, hace miles de años, las culturas andinas perfeccionaron un sistema de cocción subterránea que logra exactamente los mismos resultados físicos, utilizando únicamente tierra, hojas y piedras calentadas al rojo vivo. Hablamos de la milenaria técnica de la pachamanca, que significa literalmente "olla de tierra", un proceso que va mucho más allá de un simple fuego de campamento.

El mayor problema de cocinar con fuego abierto a la intemperie es la inmensa pérdida de energía y la cocción desigual: la parte del alimento expuesta directamente a la llama se quema rápidamente, mientras que el interior o la parte superior permanecen crudos.

Los antiguos sabios andinos resolvieron este complejo problema de transferencia de calor creando un horno hermético de presión natural. Para lograrlo, seleccionaban cuidadosamente piedras de río o de origen volcánico, rocas específicas con una altísima capacidad calorífica, capaces de almacenar inmensas cantidades de energía térmica sin fracturarse.

Estas piedras eran calentadas en la superficie hasta acumular la máxima temperatura posible y luego se colocaban estratégicamente en una fosa cavada en la tierra, intercalándolas de manera matemática con los alimentos y cubriendo todo herméticamente con gruesas capas de hojas protectoras y tierra húmeda.

Al sellar la fosa por completo, se desataba un fenómeno físico extraordinario en el subsuelo. Al no haber escape para la energía, el calor de las piedras candentes no se elevaba en una sola dirección vertical perdiéndose en el aire, sino que comenzaba a irradiar de manera uniforme en trescientos sesenta grados.

Simultáneamente, la humedad natural de las carnes, los tubérculos y las hojas frescas se evaporaba al entrar en contacto con el calor extremo, transformando el pozo cerrado en una inmensa cámara de cocción al vapor a alta presión.

Esta magistral combinación de calor radiante atrapado y vapor presurizado aseguraba que la energía térmica penetrara cada milímetro del alimento exactamente al mismo tiempo. El resultado era una cocción perfectamente uniforme, rompiendo los tejidos duros y concentrando todos los sabores y nutrientes, sin carbonizar absolutamente nada.

UNO DE LOS ESTILOS DE PREPARACION

Tomado de Google:

La Pachamanca se prepara marinando carnes con hierbas andinas como chincho y huacatay, y cocinándolas mediante un horno bajo tierra con piedras calientes (o en una olla grande en casa). Se acompaña con tubérculos y granos como papa, camote, choclo y habas.

Ingredientes principales

Carnes: Pollo, cerdo, cordero o res (y a veces cuy).

Hierbas aromáticas: Chincho (esencial), huacatay y hierba buena.

Aderezo: Ajos, ají amarillo, ají panca, chicha de jora, sal, pimienta y comino.

Acompañamientos: Papas, camotes, choclos y habas con vaina.

Protección: Pancas (hojas) de choclo u hojas de plátano.

 

Preparación tradicional (a la tierra)

 

  • Cavar el hoyo: Se hace un hueco en la tierra de profundidad moderada. [1]
  • Calentar las piedras: Se enciende leña sobre piedras de río o volcánicas hasta que estén al rojo vivo. [1]
  • Acomodar las capas: Se retira el exceso de ceniza, se coloca una base de piedras calientes, luego las carnes marinadas, los tubérculos y al final los choclos y habas. [1]
  • Sellar el horno: Se cubre todo con abundantes hierbas, pancas de choclo y una lona o tierra para conservar el calor y cocinar al vapor por aproximadamente dos horas.

 Preparación práctica (a la olla)

 

  • Hacer la base: Colocar corontas y pancas de choclo al fondo de una olla grande para evitar que se queme.
  • Armar por capas: Añadir las carnes maceradas, seguidas de las papas, camotes, choclos y habas.
  • Cocinar: Rociar el resto del aderezo, cubrir con más hojas de panca y ramas de huacatay, tapar bien y cocinar a fuego lento durante una hora o hasta que todo esté tierno. <>