lunes, 25 de mayo de 2026

GRANDES PINTORES PUNEÑOS

 ENRIQUE MASÍAS,

EL PIONERO

El espejo azul del lago, la extensión de la planicie y acaso el eco lejano de los sicuris fueron formando su alma de artista. Nunca fue a una escuela de arte, fue un absoluto autodidacta y se convirtió en el “Padre de la Pintura Puneña”. Hablamos de Enrique Masías Portugal, pintor que nació en Puno, en 1898. Provenía de una familia asentada en Arequipa, vínculo que también le ayudó a madurar tempranamente como artista. Cuando aún era un adolescente, se trasladó con sus padres a la ciudad mistiana, la misma que se convirtió en motivo de muchas de sus pinturas.

Calle de los puentes
En Arequipa, la vida arreciaba y se vio en la necesidad de ayudar económicamente a sus padres. Ingresó a trabajar como ayudante en el estudio fotográfico de Max T. Vargas, en donde aprendió el arte de la imagen. En 1915 participa en el concurso de fotografía organizado por el Centro Artístico Cultural de la Ciudad Blanca, en donde también se presentó Martín Chambi. Pero Enrique Masías Portugal ganó el primer premio. Sin embargo, dejó la fotografía para dedicarse a la pintura. Sus pinceles recogieron los hermosos paisajes del altiplano, en el que fue un pionero; pintó callejas, el frontis e interiores de casonas con una fuerza impresionista cuyos colores quedan vibrando en las retinas.

Se ha dicho que en sus primeras obras aún no se definía su estilo, pero en ellas ya estaban los elementos que lo llevarían a ser uno de los grandes de la plástica puneña. En 1921 expuso en Lima, pero después, en 1922, lo hace por primera vez en Puno. Tenía 23 años de edad. La muestra se realizó en el Salón de Actos de la Sociedad Fraternal de Artesanos de Puno, con ocasión del Centenario de la creación Política de Puno.

Los visitantes admiraron obras como “Balseros del Titicaca”, “Patio del Conde Lemos”, “Chullpas de Sillustani”, “Chullpas de Cutimbo”, concebidas en colores vibrantes que poco gustaron a Gamaliel Churata: “Enrique Masías es amigo de las calles ruinosas, su pintura tiene sentimiento arequipeño, es neurótica, abigarrada, el color produce vértigo”.

Patio de casona arequipeña
Pero la fama Masías Portugal no dejó de crecer. En Lima la revista Mundial y Variedades difundían sus obras. Entonces, el artista, empujado por su alma nómade, empezó a realizar viajes al extranjero: Bolivia, Argentina, Uruguay y España. Como se ha dicho, “Masías llevaba el Sol en la cabeza y la tempestad en el corazón”. Después de su periplo europeo, regresó al Perú en 1927, para luego viajar a Río Janeiro, Brasil, en donde, en 1928, falleció. Tenía 30 años de edad. Su existencia fue fugaz, pero dejó un legado a larga que el grupo Laykakota en los años 30 continuó. El gran artista arequipeño Teodoro Núñez Ureta lo recuerda así: “El Pintor Masías era un tipo alto, moreno, triste al parecer, melenudo, de labios gruesos; me daba la impresión de un personaje salido de una postal de su tiempo”.

Su genio abrió nuevas puertas. <+>

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Fuente: BRISAS BOLETÍN AÑO I - N° 5 - Mayo 2026

OPTICAS SOBRE EL PROCESO ELECTORAL PERUANO EN MARCHA

 LA DICTADURA DEL CAOS:

EL VERDADERO "ORDEN" DE KEIKO FUJIMORI

Por: Jorge Luis Choque

A

unque cualquiera pensaría que tres derrotas consecutivas en segunda vuelta y sus respectivos berrinches por supuestos "fraudes" convierten a Keiko Fujimori en una perdedora profesional, reducirla a eso es no entender el verdadero negocio de un fujimorismo que no necesita ganar la presidencia para secuestrar y gobernar al país desde la sombra. Así, mientras en campaña sacan a pasear el "orden" y la mano dura como la solución definitiva contra la delincuencia y la crisis económica, su verdadera hoja de vida demuestra que esa supuesta estabilidad es, en realidad, una dictadura del caos fríamente calculada: una demolición institucional diseñada no para salvar al Perú, sino para garantizar que la cúpula del partido jamás termine en Barbadillo.

El mito del orden fujimorista se desmorona en las urnas, donde Keiko aplica una curiosa democracia: si gana, es justicia; si pierde, es un "fraude". Ante el rechazo mayoritario, el fujimorismo activa de inmediato su protocolo del caos: denunciar conspiraciones inexistentes con firmas falsas, incendiar la pradera y polarizar el país hasta hacer temblar la economía.

En el año 2016, la ciudadanía, en un arranque de generosidad, le regaló una aplastante mayoría de 73 congresistas. ¿El Perú obtuvo orden? Por supuesto que no; obtuvo una demolición en vivo y en directo. Uso el Parlamento como su arma de venganza personal, se dedicó a demoler al Ejecutivo hasta que forzó la renuncia de un presidente electo (PPK). Su filosofía es: si Keiko no se sienta en el sillón presidencial, entonces rompamos el sillón, rompamos la sala y que no haya país para nadie.

El libreto fujimorista en el Congreso ya es alta comedia negra. Hay que ser bien hipócrita para llorar por la inseguridad en los medios mientras se aprueban leyes que dejen trabajar tranquilos a los delincuentes. Desarmar a la policía y castrar a la fiscalía es la solución perfecta: si nadie investiga, el crimen no existe. El "orden" de la impunidad. Lo que el fujimorismo vende como "principio de autoridad" es la ley del embudo en su máxima expresión: impunidad total y VIP para los de arriba, y que el ciudadano de a pie se defienda como pueda con su celular en la mano.

El descontrol no es un error de cálculo, sino un diseño. Mientras la ciudadanía vive aterrada por la delincuencia, el fujimorismo aprovecha el pánico para saquear las instituciones y capturar el TC, la JNJ y la Defensoría. Con el país distraído, modificaron la Constitución para imponer la reelección congresal y un Senado que nadie pidió, coronando la faena con amnistías para el ayer y blindajes para el hoy. Al final, en río revuelto, el "Caso Cócteles" se archiva sin hacer ruido.

El romance con Dina Boluarte es el monumento fujimorista al cinismo. Le pusieron un chaleco antibalas judicial a un gobierno que acumulaba cadáveres, demostrando que su concepto de "paz social" encaja perfectamente en una fosa común. Con una empatía conmovedora, la bancada llamó "terroristas" a los caídos para transformar la brutalidad estatal en un patriótico acto cívico. El orden de los cementerios.

Su concepto de estabilidad económica es tener un país sumiso, con la prensa libre arrinconada por denuncias, donde se les niega un sueldo mínimo digno a los trabajadores bajo el sacrosanto pretexto de la "austeridad". Eso sí, la austeridad es para los vulnerables; para el Congreso hay bonos navideños, aumentos de presupuesto y compras de aviones de guerra para combatir enemigos imaginarios. Es el populismo VIP financiado con los impuestos de la gente que ellos mismos empobrecen.

Al final, el voto por Keiko Fujimori es la renuncia voluntaria al futuro. No hay orden en un modelo que carcome el Estado por dentro, ni hay seguridad en un proyecto que históricamente desprecia la vida humana y premia al corrupto. Su verdadera oferta no es el fin del caos, sino su institucionalización. Permitir que esta dinastía recupere el poder supremo sería la rendición definitiva de nuestra dignidad; la prueba trágica de que como país hemos aceptado normalizar el miedo como disciplina y el blindaje criminal como justicia.
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viernes, 22 de mayo de 2026

OPINIONES SOBRE LA REALIDAD POLITICA EN EL PERU

 LA INQUISICIÓN DEL SIGLO XXI:

EL TERRUQUEO

Por: Jorge Luis Choque

Perú: 22/05/2026

E

n la arena política contemporánea, la palabra ha dejado de ser instrumento de persuasión para convertirse en arma de aniquilación simbólica. Lo que en el Perú denominamos "terruqueo" no es un exabrupto de ignorancia ni un fenómeno aislado: es una táctica política sofisticada, diseñada para blindar el privilegio económico y deslegitimar cualquier intento de cuestionar el orden establecido.

El “terruqueo” opera como estrategia de cercamiento ideológico. Consiste en asignar etiquetas de "terrorista", "comunista" o "rojo" a cualquier actor que represente obstáculo para los intereses de las élites. Como bien señalan Steven Levitsky y Daniel Ziblatt en su anatomía sobre la degradación democrática (How Democracies Die, 2018): "El objetivo no es solo ganar un debate, sino deshumanizar o desautorizar a quienes protestan para reducir el costo político de reprimirlos".[1]

Esta inquisición mediática oculta una paradoja cínica que el periodista René Gastelumendi ha denominado la "derecha roja". Mientras los sectores conservadores agitan el fantasma del comunismo para aterrar al electorado, sus representantes en el Congreso —Fuerza Popular, Avanza País y Renovación Popular— actúan bajo la misma lógica destructiva que dicen combatir. En una alianza contra natura con bancadas de izquierda radical, han dinamitado la institucionalidad financiera del país.

La eficacia del “terruqueo” reside en su capacidad para actuar como cortina de humo: mientras el ciudadano común se distrae odiando al "enemigo rojo", esta coalición del gasto aprueba leyes técnicamente inviables que generan un forado económico de S/ 37.000 millones anuales. Es el populismo más rancio disfrazado de patriotismo.

Como advierte el Consejo Fiscal en 2026, el "modelo" que juran proteger está siendo asesinado desde adentro por sus supuestos guardianes, quienes ignoran sistemáticamente las advertencias técnicas del MEF para priorizar el cálculo político y el reparto de bonos.[2]

Cuando una demanda básica —agua, justicia ambiental o derechos laborales— es etiquetada como "amenaza subversiva", el foco de la discusión pública se desplaza de la justicia social hacia la seguridad nacional. Bajo esta premisa, el Estado justifica el uso desproporcionado de la fuerza.

Lo irónico es que esta misma "derecha roja" que “terruquea” al sindicalista o al campesino es la que, ha destruido la meritocracia; ha debilitado el mercado de capitales; y, ha disparado la deuda pública hacia proyecciones alarmantes del 70% del PBI para 2036.

El Perú no es el único laboratorio de esta táctica. Como explica la politóloga Wendy Brown, existe una tendencia global de las derechas radicales para convertir el desacuerdo democrático en problema de "orden público"[3]. Como revelan la historia de la inteligencia y los archivos desclasificados, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) de los Estados Unidos ha estructurado, financiado y legitimado el motejar a opositores como "comunistas" como una pieza central de su estrategia anticomunista regional. No se trata de un debate ideológico altruista, sino de una guerra psicológica diseñada para inclinar procesos políticos hacia líderes funcionales a Washington y, fundamentalmente, a los intereses del gran poder económico nacional e internacional.

Aunque hoy parezca absurdo acusar a Haya de la Torre o a Belaunde de comunistas, la difamación histórica justificó persecuciones feroces. A Haya lo tildaron de "subversivo" y a su partido de "agente moscovita" para avalar su exilio y el fusilamiento de 5,000 apristas en Trujillo [4]. A Belaúnde lo llamaron "comunista" por plantear la reforma agraria, bajo el cínico eslogan odriísta: "Exdictador militar sí, Belaúnde comunista no" [5].

La advertencia de que "seremos como Venezuela" es el guion de una farsa. El verdadero peligro no es una doctrina externa, sino una clase política que utiliza el miedo moral para saquear el futuro.

El “terruqueo” no es el escudo de la democracia: es su verdugo. Es una herramienta de distracción masiva para que el país acepte con resignación un Congreso que nos cuesta más de S/ 1,700 millones al año mientras asfixia el crecimiento nacional.

Para estos "salvadores del sistema", ser tildado de “rojo” o “comunista” parece ser un estigma mucho más imperdonable que poseer un prontuario de corrupto, acosador o traidor confeso. Es lamentable su escala de valores: cuestionar sus prebendas es un sacrilegio, mientras que ser un clasista, sexista o un incompetente oportunista se reduce a un simple "error de gestión" que se purifica en el Tribunal Constitucional, cuando no en el Congreso.

La historia no la escriben los que insultan ni los que legislan en beneficio de sus prebendas bajo el disfraz de la libertad. La historia la escriben los pueblos que se atreven a caminar con dignidad, desenmascarando a quienes, en nombre de salvar el sistema, terminan por destruirlo.

Referencias:

[1] Levitsky & Ziblatt, How Democracies Die (2018)[1]

[2] Consejo Fiscal, 2026[2]

[3] Wendy Brown, politóloga[3]

[4] Persecución a Haya de la Torre y el APRA[4]

[5] Campaña odriísta 1962-1963 contra Belaúnde[5]

ALTOPERUANOS EN PIE DE LUCHA

 EL PUEBLO DE BOLIVIA

MARCA EL CAMINO

 Bolivia vuelve a ocupar el centro de la escena latinoamericana. Lo que comenzó como un rechazo a medidas económicas de ajuste terminó convirtiéndose en una crisis política integral que hoy pone en discusión no solo la continuidad del presidente Rodrigo Paz Pereira, sino también el rumbo económico y social de todo el país. Las calles de La Paz, El Alto y las carreteras bloqueadas del altiplano expresan mucho más que un reclamo sectorial: expresan el choque entre dos proyectos de país.

Por LA ALAMEDA 20 mayo, 2026

 El origen del conflicto: ajuste, privatización y traición electoral

La chispa que encendió la actual rebelión fue el Decreto Supremo 5503, mediante el cual el gobierno eliminó los subsidios a los combustibles. El resultado fue inmediato: aumentos de hasta un 162% en el precio del diésel y la gasolina, disparando el costo de vida y profundizando una inflación ya fuera de control.

Pronunciamiento popular bajo el cielo collavino
Rodrigo Paz Pereira justificó la medida afirmando que el Estado ya no podía sostener subsidios que consumían miles de millones de dólares anuales. Pero para millones de bolivianos el problema no fue solamente económico. Lo que explotó fue la sensación de una profunda estafa política. El gobierno llegó prometiendo estabilidad y diálogo, y terminó aplicando un programa clásico de ajuste neoliberal: reducción del gasto público, apertura al capital privado y señales de privatización en sectores estratégicos como hidrocarburos, litio y servicios públicos.

La población percibió rápidamente que detrás del discurso de “modernización” se escondía una transferencia de riqueza desde las mayorías populares hacia las élites financieras y empresariales. Bolivia, un país con una larga memoria de luchas contra el saqueo de recursos naturales, reaccionó con fuerza.

El impacto social: hambre, inflación y desesperación

Las consecuencias sociales del ajuste fueron devastadoras. El aumento de combustibles impactó directamente en los precios de alimentos, transporte y productos básicos. La escasez de dólares paralizó importaciones, debilitó la actividad productiva y generó incertidumbre generalizada.

En los barrios populares de El Alto y La Paz, la bronca creció a medida que las familias perdían capacidad de compra y comenzaban a faltar alimentos y medicamentos. Mientras tanto, los sectores empresariales exigían “mano dura” para despejar rutas y garantizar exportaciones.

La crisis dejó al descubierto una contradicción brutal: mientras el gobierno hablaba de equilibrio fiscal, el pueblo hablaba de supervivencia.

Las organizaciones populares y la conducción de la resistencia

La rebelión boliviana no surgió espontáneamente. Tiene organización, historia y conducción política y sindical. La Central Obrera Boliviana (COB), encabezada por Mario Argollo, pasó de exigir aumentos salariales y soluciones económicas a reclamar directamente la salida del presidente.

Mallcus, listos
Junto a la COB aparecen actores históricos del movimiento popular boliviano: los Ponchos Rojos, organizaciones campesinas, sindicatos mineros, maestros rurales, transportistas y movimientos indígenas del altiplano.

Dirigentes como Jaime Condori y Bernabé Gutiérrez Paucara se transformaron en referencias de la resistencia territorial, especialmente en los bloqueos y cercos sobre La Paz. La llamada “Marcha por la Vida” unificó distintos sectores sociales bajo una consigna común: detener el ajuste y derrotar al gobierno.

Detrás de esta articulación también aparece la influencia política de Evo Morales, quien conserva fuerte inserción en sindicatos campesinos y cocaleros, aun en medio de la persecución judicial y las órdenes de captura impulsadas por el oficialismo.

Del reclamo económico al “que se vaya”

Toda gran rebelión popular tiene un punto de inflexión. En Bolivia, ese momento llegó cuando amplios sectores dejaron de reclamar solamente medidas económicas y comenzaron a exigir la salida del presidente.

La lógica popular fue simple: si el ajuste es inseparable del gobierno, entonces el problema ya no es una ley o un decreto, sino el poder político que los sostiene.

La represión aceleró este proceso. Las muertes de manifestantes, las detenciones masivas y la judicialización de dirigentes sindicales radicalizaron el conflicto. Lo que inicialmente era una protesta contra el aumento de combustibles terminó convirtiéndose en una crisis de legitimidad del régimen político.

Profesores y masivo apoyo del pueblo
La fractura en el poder: el vicepresidente rompe con Paz

Uno de los elementos más explosivos de la crisis es la ruptura interna en el gobierno. El vicepresidente Edmand Lara tomó distancia pública de Rodrigo Paz y pasó a respaldar abiertamente las movilizaciones.

Lara denunció la represión, cuestionó las medidas de ajuste y llamó a abrir un diálogo sin condiciones. Pero su movimiento no es solamente moral o institucional: expresa una fractura real dentro del bloque de poder.

En Bolivia, históricamente, las divisiones en las fórmulas presidenciales han anticipado cambios de ciclo político. Lara parece intentar construir una alternativa apoyándose en el desgaste del presidente y en la presión popular de las calles.

La posibilidad de una sucesión constitucional ya no parece una hipótesis lejana.

Estados Unidos, Israel y la derecha regional cierran filas con Paz

El respaldo internacional al gobierno boliviano no es casual. Estados Unidos ve en Rodrigo Paz Pereira a un aliado estratégico para consolidar un giro conservador en la región y garantizar condiciones favorables para las inversiones privadas y el control de recursos estratégicos.

En ese marco, Washington denunció las protestas como un intento de “desestabilización”, mientras gobiernos de derecha de la región cerraron filas con La Paz. También crecieron las denuncias sobre apoyo logístico externo para reforzar los aparatos de seguridad bolivianos particularmente de parte del gobierno de Milei.

El alineamiento geopolítico es evidente: detrás de la defensa del gobierno no solo está la preocupación por la estabilidad institucional, sino el temor a que Bolivia vuelva a convertirse en un ejemplo de resistencia popular contra el neoliberalismo.

Presidente Paz: Empezó aplicando neoliberalismo salvaje
El miedo al efecto contagio

Ese es el verdadero fantasma que recorre a las derechas latinoamericanas. Si el pueblo boliviano logra derrotar un programa de ajuste mediante la movilización popular, el impacto regional podría ser enorme.

En un continente atravesado por inflación, endeudamiento, pérdida salarial y políticas de ajuste, Bolivia puede transformarse en una referencia política para otros pueblos que también enfrentan ataques contra sus condiciones de vida.

Por eso las élites económicas observan con preocupación cada bloqueo, cada marcha y cada señal de debilidad del gobierno. No temen solamente perder Bolivia: temen que el ejemplo se multiplique.

Los posibles escenarios

Hoy Bolivia parece encaminada hacia tres posibles desenlaces.

El primero es una salida institucional mediante la renuncia de Rodrigo Paz y la asunción del vicepresidente Edmand Lara, quien buscaría desactivar el conflicto restituyendo subsidios y frenando privatizaciones.

El segundo —y quizás el más probable— es una larga guerra de desgaste. El gobierno apuesta a quebrar la resistencia popular mediante el desabastecimiento, el cansancio y la presión económica. Los movimientos sociales, por su parte, buscan volver ingobernable el país hasta forzar la caída presidencial.

El tercer escenario es el más peligroso: una salida represiva abierta mediante estado de excepción y militarización total. Ese camino podría derivar en una espiral de violencia con consecuencias imprevisibles para Bolivia y toda la región.

Un punto de inflexión para América Latina

La lucha boliviana excede las fronteras nacionales. Lo que está en juego es una discusión mucho más profunda: quién paga las crisis económicas y quién controla los recursos estratégicos de nuestros países.

El pueblo sufre
Si el pueblo boliviano logra frenar el ajuste y derrotar un proyecto de saqueo neoliberal, se abrirá una nueva etapa política en América Latina. No porque Bolivia tenga una solución mágica, sino porque demostraría algo fundamental: que incluso en condiciones extremadamente difíciles, los pueblos organizados pueden enfrentar a gobiernos respaldados por las grandes potencias, los grupos económicos y los aparatos represivos.

Bolivia vuelve a recordarle al continente una vieja verdad latinoamericana: cuando los pueblos se ponen de pie, ningún poder parece eterno. <:>

jueves, 21 de mayo de 2026

PAGINAS NEGRAS EN LA HISTORIA DEL PERU

 ETNIAS INDIGENAS

QUE APOYARON A LOS INVASORES ESPAÑOLES


E

l encuentro entre los europeos y los pueblos americanos en el siglo XVI es un tema muy complejo de entender y hasta ha sido politizado con el pasar de los años. La alianza político-militar entre las antiguas naciones y las empresas de “conquista” resulta un tema desconocido o difícil de asimilar para muchos, hasta el punto de que es inaudito aceptar a indígenas como conquistadores y pacificadores.

Fueron numerosos los aliados americanos que apoyaron a los españoles en el Nuevo Mundo. Sin ellos, «la conquista» no se hubiera producido, dado su escaso número (y no solamente al principio), por lo que muy probablemente la historia habría sido otra. También se podría haber contado la historia de la conquista de América como la liberación de los pueblos americanos más débiles, sometidos por los más fuertes.

Contrario al pensamiento popular, los nativos de América no eran ajenos a la guerra, diplomacia, alianzas estratégicas, así como tampoco eran un solo pueblo. La gran mayoría de estas sociedades consideraban a la guerra como un mecanismo de supervivencia, de prosperidad a nivel comunitario y también a nivel individual, los curacas y comandantes indígenas encontraban el camino al ascenso social, económico y político a través de los logros en el campo de batalla.


Cañaris contra incas

“En la mentalidad de los Cañaris, Chachapoyas y Huancas, en el siglo XVI y durante casi todo el periodo colonial, perduró la idea de que ellos también eran “indios conquistadores” a semejanza de los españoles, resultando este pensar de su alianza y cercanía”. (Schjellerup, 1997)

Territorio cañari
Con la incursión de los exploradores españoles muchas sociedades del norte vieron una oportunidad para librarse del yugo del pueblo hegemónico en la región, y decidieron participar en la conquista del Tahuantinsuyo a cambio de la promesa de libertad, riquezas y autonomía política.

La ayuda de estos pueblos no solo se limitó a proveer suministros, guías, traductores, sirvientes y cargadores, sino que también cumplieron funciones militares, es decir que combatieron contra las tropas incaicas, y es menester aclarar que fueron el grueso de las tropas conquistadoras.

En el Perú del Imperio Inca

Antes de la guerra civil entre Huáscar y su hermano Atahualpa, los pueblos Huancas, Cañaris y Chachapoyas vivían sometidos al Inca.

Los Cañaris

Durante dicha guerra civil, los Cañaris tomaron partido por Huáscar. Atahualpa había conseguido el apoyo de la confederación norteña (Caranquis-Quitus-Puruhaes), y bajó a Tomebamba para pactar una alianza con los Cañaris. Sin embargo estos ya habían tomado partido por Huáscar, por lo que acabaron con la guardia de Atahualpa y a él mismo lo apresaron.

Atahualpa consiguió escapar y volver a Quito, donde después de reunir a sus ejércitos, regresó a Tomebamba, e hizo una masacre generalizada de todos los Cañaris, destruyendo su ciudad.

Casi desde la misma llegada de los españoles a Tumbes, algunos curacas tallanes no dudaron en apoyarles y en el viaje de Pizarro hacia Cajamarca, tanto ellos como los chimú les advirtieron de que se cuidasen de Atahualpa.

Derrotado y hecho prisionero Huáscar por el ejército de Atahualpa, tanto sus seguidores como sus aliados, decidieron unirse a Pizarro al que le aportaron apoyo logístico y militar para derrotar a los incas rivales.

Después de que Francisco Pizarro capturase a Atahualpa en Cajamarca, los Cañaris fueron a entrevistarse con el jefe español. Su odio contra Atahualpa era tan fuerte que serían el primer grupo étnico del Imperio Inca en formar alianza con los recién llegados. Poco tiempo después de que se unieran los Cañaris, Pizarro recibiría también el apoyo de los Chachapoyas, de los Huancas y del huascarista Manco Inca.

Con todos ellos partió hacia la conquista del Cuzco. Durante el dominio español, los Cañaris lo aceptaron y se convirtieron a la religión cristiana, guerreando durante años contra los Incas rebeldes de Vilcabamba. Finalmente Cañaris y españoles derrotaron a los Incas en la Batalla de Sacsayhuamán.

Los Cañaris también se unieron a las huestes de Sebastián de Benalcázar en su conquista del reino de Quito. En la «Relación de Tomebamba” (localidad al norte del imperio inca, bautizada por los hispanos como Cuenca), se afirma que tanto la presencia de Benalcázar en estas tierras (primer español que lo hizo), como la posterior de Almagro, fue motivada por el llamamiento que a ambos hicieran los principales caciques Cañaris.

No hay dudas respecto a la actitud que adoptaron estos belicosos pueblos del norte de Quito, enemigos de los descendientes del Inca Huayna Capac, demostrado por las informaciones existentes, que fue igualmente absoluta su lealtad a la Corona de España.

Los Chachapoyas

Los Chachapoyas, no solo de los que estaban presentes en el Cuzco a la llegada de Pizarro, sino de toda la población de la tierra explorada por Alonso de Alvarado en 1535.

Tupac Yupanqui somete a los chachapoyas
Como consecuencia de la enemistad de los Chachapoyas con sus vecinos, la alianza con los españoles fue aún más firme. Cieza de León dice que cuando Alvarado llegó en compañía de sus hombres, trece en total, a Cochabamba: «… fueron bien recibidos de los naturales, porque de toda la comarca los vinieron por los ver mostrándose como amigos…». Cieza menciona un ejército de tres mil guerreros indígenas confederados con Alvarado para someter a los grupos indígenas de la región oriental de Chillao (en el centro del alto Marañón), que se habían mostrado hostiles a los españoles y destaca la gestión decisiva de un principal de los aliados, llamado Guamán, que logró avenir las voluntades de los belicosos defensores de Chillao.

La política de establecer alianzas con los indígenas fue una estrategia que Alonso de Alvarado cultivó con una prudencia que Cieza de León, tan crítico con la conducta de algunos conquistadores, reconoce sin reservas. De la firmeza de esas alianzas y de la lealtad de los indígenas que las suscribieron, da fe una relación escrita por un indio «ladino», natural de Cochabamba, hijo de un cacique principal, que amplía la información de Cieza sobre el Guamán «embajador» de Alonso de Alvarado. A cambio el indio hace una petición de mercedes a la Corona como recompensa por su larga colaboración en las campañas de la conquista del Perú.


Los Huancas 

Los huancas, por su parte, celebraron la venida de los españoles (esperaban librarse de la esclavitud de Atahualpa) y los consideraban sus salvadores, por lo que se unieron a ellos. El 9º Inca Pachacuti les había infligido un enorme castigo por haberse sublevado contra su imperio. Mandó cortar las dos manos a los hombres y la mano derecha a las mujeres. Desde entonces habían estado sometidos al estado Inca.

Abastecieron y equiparon a sus nuevos aliados con ganados, comida y ropa. Y en su momento, a la hora de enfrentar la última resistencia militar de las huestes que permanecían leales a Atahualpa, españoles y Huancas decidieron jugarse el «todo por el todo”. Más tarde, con miles de guerreros, contribuirían a combatir la resistencia de Manco Inca.

Fueron reconocidos por la Corona de España por su ayuda en la lucha contra los incas. Felipe II les otorgó un blasón en señal de la unión entre ambas naciones. Los curacas y la nobleza huanca recuperaron sus privilegios y el gobierno español mediante Real Cédula prohibió el establecimiento de latifundios en territorio huanca.

Huancas de brazo con españoles, luchas contra los incas
La enemistad de estos pueblos en general con las autoridades incas había sido tradicional y, desde el inicio de la marcha sobre el Cuzco, ya se ha dicho que acompañaron a los españoles. El cronista Sancho de la Hoz, secretario de Pizarro, nos ha dejado importante información sobre estos pueblos, que colaboraron en el asentamiento de los españoles en Xauxa, Perú: «… celebrando mucho su venida, porque con ella pensaban que saldrían de la esclavitud en que los tenía aquella gente extranjera (refiriéndose en este caso a los incas). El mismo cronista nos informa también de que en Andahuaylas:  «…hubo gente procedente de comarcas vecinas que venían huyendo de las tropas quiteñas que desde el Cuzco dominado por Quizquiz actuaban en toda la región en una campaña devastadora; y desde luego ha sido suficientemente resaltado el apoyo que Manco Inca brindó en un principio a los españoles

El historiador peruano Waldemar Espinoza Soriano, en la destrucción del Imperio de los Incas, por su parte, centra casi toda su atención en el papel descollante que, como aliados de los conquistadores españoles cumplieron los Huancas de los ricos valles agrícolas de Jauja, Concepción y Huancayo, en los Andes Centrales del Perú.

Por lo demás, en los enfrentamientos contra las tropas incaicas los “indios conquistadores” se revelaron como unos magníficos soldados, que a diferencia de los españoles se lanzaban sin temor alguno a la batalla realizando incluso temerarias cargas frontales contra las líneas enemigas, su habilidad natural para la guerra se convirtió en una pesadilla para la existencia del mismo Tahuantinsuyo, la cual terminó de sucumbir ante la alianza en 1572

Manco Inca y las etnias anti incas

Cuando Hernando Pizarro lideró la defensa del Cusco contra el asedio de Manco Inca, doscientos soldados españoles estaban apuntalados por “más de treinta mil indios auxiliares”, entre los que se contaban muchos Cañaris y Chachapoyas.

Poco más tarde, cuando los incas cercaron la ciudad de Lima, los yungas de Lima (Lurigancho, Surco, Chilca), los huaylas y nuevamente sus vecinos, los huancas colaboraron en el levantamiento del cerco. También vecinos de éstos, los yauyos, los tarmas y los chankas, mostraron en otro momento su alianza con los españoles.

En la independencia del Perú

En otro momento de la historia, durante el proceso de independencia, los ejércitos realistas tenían un numeroso componente de indígenas. Eran descritos por sus superiores, como el general Pezuela, como soldados dispuestos a hacerse matar en sus puestos. Lo curioso, es que después de tres siglos de presencia española en esos territorios, la mayoría de esos indios no hablaba la lengua de Cervantes; hablaban y en muchas partes hablan hasta hoy, sus lenguas nativas, siendo el quechua y el aymara las mayoritarias, estaban protegidas por las leyes de la Corona, razón por la cual muchos mandos medios españoles aprendían sus idiomas para darles instrucciones en batalla; no es de extrañar que hubiera tal lealtad a España, que siempre fue muy respetuosa con las tradiciones y culturas locales de sus súbditos.

En el Perú se conformó el regimiento de Nobles Patricios del Cuzco, cuyo cuerpo de oficiales estaba compuesto por los descendientes de las 13 casas de sangre Inca. Es decir, en plena guerra de independencia, los descendientes del imperio Inca continuaban con el estatus de nobleza de sus ancestros dentro de la estructura social española. <>

lunes, 18 de mayo de 2026

COYUNTURA LATINOAMERICANA: CASO BOLIVIA

 ¿DEBERÍA RENUNCIAR RODRIGO PAZ?

Daniel Paz Fernández

A

hora mismo, acontece en Bolivia una feroz lucha de clases.

Por un lado, tenemos a un Gobierno burgués y elitista, que quiere imponer una agenda que responde a los intereses de Washington, con un ejecutivo que gobierna solo para las minorías financieras y agroindustriales, consolidándose una verdadera Dictadura del Capital.

Por otro lado, tenemos a diversos sectores sociales y sindicales movilizados, que buscan contrarrestar la embestida de medidas neoliberales que aumentan el empobrecimiento y la desigualdad, y cuya agenda responde a fortalecer la Soberanía y Dignidad de nuestros pueblos.

Muchas son las razones del malestar de los diversos sectores movilizados, y todas sus demandas son absolutamente legítimas en las formas y en el fondo.

El desprecio por parte del gobierno hacia los movimientos sociales, la ignominia racial indígena y la estigmatización de los marchistas, han exacerbado los ánimos y añadido complejidad a la crisis.

En pie de lucha
Lo que empezó como simples demandas sectoriales aisladas, rápidamente escaló hasta convertirse en un pedido casi unánime de renuncia del presidente Rodrigo Paz.

Personalmente, yo no creo para nada en el modelo de Democracia Participativa, y siempre estaré del lado de las mayorías organizadas contra el yugo capitalista del sistema.

En este sentido, doy toda la razón a los marchistas, ya que las elecciones de 2025 no fueron limpias. Se eliminó la candidatura de Evo Morales de manera sucia utilizando múltiples chicanerías judiciales, y hoy vemos el descontento de un electorado que votó en su abrumadora mayoría por Edman Lara, buscando frenar la arremetida de la extrema derecha fascista de Tuto Quiroga.

Paradójicamente, quienes hicieron presidente a Rodrigo Paz, son quienes hoy se movilizan contra su gobierno pidiendo su renuncia. La razón es muy simple, y es que Rodrigo Paz gobierna en realidad para favorecer los programas electorales de Manfred, Tuto y Samuel, en desmedro de quienes lo hicieron presidente, y que ahora mismo pueden dimensionar el nivel de traición.

A continuación, enumero las 20 aberraciones más grandes cometidas por el desgobierno de Rodrigo Paz, repleto de grandiosos letrados de cuello blanco, que en los hechos no tienen idea de lo que es Bolivia.

1.- Decreto Supremo 5503: El gobierno declaró emergencia económica e impulsó contratos fast track, permitiendo empeñar activos estatales y recursos naturales a empresas extranjeras, sin límites claros de endeudamiento y retribución.

2.- Ley 1720: Rechazada masivamente por sectores campesinos e indígenas, al ser denunciada como una norma que facilitaba la privatización de tierras comunitarias (TCO) en favor de consorcios extranjeros y grandes propietarios agrícolas.

3.- Abrogación del Impuesto a las Grandes Fortunas: Eliminación de este tributo en plena crisis fiscal, medida interpretada como un beneficio directo a las élites económicas y grandes capitales, en desmedro de los sectores populares que sufren las consecuencias de la inflación.

Ponchos rojos
4.- Escándalo de las "Narcomaletas": Caso de tráfico que salpicó al Ministerio de Gobierno bajo la gestión de "Tuco" Oviedo por el envío de sustancias ilícitas mediante el aeropuerto Viru Viru, y el blanqueamiento de millones de dólares cuyo paradero permanece desconocido.

5.- El avión estrellado con dinero: Polémica en torno al siniestro de una aeronave que transportaba fuertes sumas de dinero en efectivo vinculadas presuntamente a redes de financiamiento irregular, y el posterior caos económico tras retirar de circulación los billetes de la serie B

6.- Caso Marset: Cuestionamientos por la falta de transparencia tras los allanamientos, desaparición de activos y dinero líquido, falta de resultados contundentes, y la aparente impunidad institucional en la captura y desarticulación de las redes de narcotráfico vinculadas a Sebastián Marset.

7.- Importación de "gasolina basura": Compra de carburantes de bajísima calidad, con posterior mezcla de aditivos en YPFB, lo que ocasionó averías mecánicas masivas en el parque automotor y desató la furia de los choferes de transporte público.

8.- Eliminación del subsidio a los carburantes: Medida de shock económico mediante el "Decreto por la Patria" que duplicó el precio de la gasolina y el diésel de la noche a la mañana.

9.- Tráfico de madera: Denuncias por tráfico ilegal que involucraron directamente a Oscar Mario Justiniano, ministro de Desarrollo Productivo y Tierras.

10.- Inclusión del General Torrico: Designación como Viceministro de Seguridad de una figura severamente cuestionada y asociada con la represión durante la gestión de Jeanine Añez tras el Golpe de Estado de 2019.

11.- Ruptura total con la Vicepresidencia: Conflicto político abierto con su propio vicepresidente, Edmand Lara, paralizando la coordinación interna del Poder Ejecutivo, y ninguneado a los sectores sociales y toda la base electoral que en realidad votó por el capitán Lara y no por Rodrigo Paz.

12.- Nombramiento de Ministros "anti-campaña": Incorporación en el gabinete ministerial de figuras políticas que originalmente operaron en contra de la candidatura de Paz, y que pertenecen a filas de Samuel Doria Medina o Tuto Quiroga.

13.- Inestabilidad en el Ministerio de Hidrocarburos: Sucesión vertiginosa de autoridades (salidas de Medinaceli y posesión de Blanco) en plena crisis de desabastecimiento energético, sumado a la malversación y negociados, además de la ya mencionada gasolina basura.

14.- Desabastecimiento crónico de combustible: Crisis de suministro energético que mantiene a YPFB operando prácticamente "al día" y generando filas interminables en las estaciones de servicio.

15.- Pretensión de reforma parcial de la Constitución: Propuesta de modificar la Carta Magna considerada por sectores sociales como un intento de desmantelar el Estado Plurinacional.

16.- Represión a las movilizaciones obreras: Uso de contingentes policiales y militares para intentar desbloquear las carreteras tomadas por la Central Obrera Boliviana (COB) y los Ponchos Rojos, haciendo uso de agentes químicos y armamento letal, ocasionando luto, llanto y dolor en la familia boliviana.

17.- Alineamiento geopolítico con Washington: Críticas de las bases populares y sectores de izquierda por subordinar la política exterior boliviana a los intereses de Estados Unidos, y convertirnos en el patio trasero de Donald Trump con una política absolutamente entreguista.

18.- Grave inflación y escasez de dólares: Incapacidad gubernamental para estabilizar el tipo de cambio y frenar la escalada de precios de la canasta básica familiar.

19.- Intento de privatización encubierta: Denuncias de los sindicatos mineros y fabriles sobre planes del Ejecutivo orientados a privatizar empresas estratégicas del Estado, o hacerlas entrar en quiebra para justificar su venta a capitales extranjeros.

20.- Crisis humanitaria por parálisis social: Falta de apertura oportuna al diálogo político que derivó en bloqueos prolongados, desabastecimiento de oxígeno médico y pérdidas millonarias en el país.

Podría seguir con este infame listado de aberraciones, ya que para tan solo 6 meses de desgobierno, casi que están a punto de batir un récord mundial por mediocridad e ineficiencia.

Como fuese, y si algo de sentido común y honra les queda a Rodrigo Paz y su gabinete, es hora de que den un paso al costado, y vuelva a gobernar el pueblo junto a los movimientos sociales para que nuestro amado Estado Plurinacional de Bolivia, vuelva a la senda del progreso que experimentamos cuando los indígenas, verdaderos dueños de estas tierras, gobernaron por única vez. <>

CULTURA GENERAL: DATOS HISTORICOS SORPRENDENTES

 


LA PARADOJA ANDANTE

 

 Cada día, leyendo los diarios, asisto a una clase de historia. Los diarios me enseñan por lo que dicen y por lo que callan. La historia es una paradoja andante.

La contradicción le mueve las piernas. Quizá por eso sus silencios dicen más que sus palabras y con frecuencia sus palabras revelan, mintiendo, la verdad. Mi libro Espejos es algo así como una historia universal, y perdón por el atrevimiento. "Yo puedo resistir todo, menos la tentación", decía Oscar Wilde, y confieso que he sucumbido a la tentación de contar algunos episodios de la aventura humana en el mundo, desde el punto de vista de los que no han salido en la foto.

Por decirlo de alguna manera, se trata de hechos no muy conocidos.

Aquí resumo algunos, algunitos nomás. 

Eduardo Galeano

 

C

uando fueron desalojados del Paraíso, Adán y Eva se mudaron al Africa, no a París. Algún tiempo después, cuando ya sus hijos se habían lanzado a los caminos del mundo, se inventó la escritura. En Irak, no en Texas. También el álgebra se inventó en Irak. La fundó Mohamed al Jwarizmi, hace mil doscientos años, y las palabras algoritmo y guarismo derivan de su nombre.

 Los nombres suelen no coincidir con lo que nombran. En el British Museum, pongamos por caso, las esculturas del Partenón se llaman "mármoles de Elgin", pero son mármoles de Fidias. Elgin se llamaba el inglés que las vendió al museo.

Brújula china

 
Las tres novedades que hicieron posible el Renacimiento europeo, la brújula, la pólvora y la imprenta, habían sido inventadas por los chinos, que también inventaron casi todo lo que Europa reinventó. Los hindúes habían sabido antes que nadie que la Tierra era redonda y los mayas habían creado el calendario más exacto de todos los tiempos.

 En 1493, el Vaticano regaló América a España y obsequió el África negra a Portugal, "para que las naciones bárbaras sean reducidas a la fe católica". Por entonces, América tenía quince veces más habitantes que España y el África negra cien veces más que Portugal. Tal como había mandado el Papa, las naciones bárbaras fueron reducidas. Y muy!.

 Tenochtitlán, el centro del imperio azteca, era de agua. Hernán Cortés demolió la ciudad, piedra por piedra, y con los escombros tapó los canales por donde navegaban doscientas mil canoas. Esta fue la primera guerra del agua en América. Ahora Tenochtitlán se llama México DF. Por donde corría el agua, corren los autos.

 El monumento más alto de la Argentina se ha erigido en homenaje al general Roca, que en el siglo diecinueve exterminó a los indios de la Patagonia. La avenida más larga del Uruguay lleva el nombre del general Rivera, que en el siglo diecinueve exterminó a los últimos indios charrúas.

 John Locke, el filósofo de la libertad, era accionista de la Royal Africa Company, que compraba y vendía esclavos.

 Mientras nacía el siglo dieciocho, el primero de los borbones, Felipe V, estrenó su trono firmando un contrato con su primo, el rey de Francia, para que la Compagnie de Guinée vendiera negros en América. Cada monarca llevaba un 25 por ciento de las ganancias. Nombres de algunos navíos negreros: Voltaire, Rousseau, Jesús, Esperanza, Igualdad, Amistad.

 Dos de los Padres Fundadores de los Estados Unidos se desvanecieron en la niebla de la historia oficial. Nadie recuerda a Robert Carter ni a Gouverner Morris. La amnesia recompensó sus actos. Carter fue el único prócer de la independencia que liberó a sus esclavos. Morris, redactor de la Constitución , se opuso a la cláusula que estableció que un esclavo equivalía a las tres quintas partes de una persona.

 "El nacimiento de una nación", la primera superproducción de Hollywood, se estrenó en 1915, en la Casa Blanca. El presidente, Woodrow Wilson, la aplaudió de pie. El era el autor de los textos de la película, un himno racista de alabanza al Ku Klux Klan.

 Algunas fechas:

 Desde el año 1234, y durante los siete siglos siguientes, la Iglesia Católica prohibió que las mujeres cantaran en los templos. Eran impuras sus voces, por aquel asunto de Eva y el pecado original.

 En el año 1783, el rey de España decretó que no eran deshonrosos los trabajos manuales, los llamados "oficios viles", que hasta entonces implicaban la pérdida de la hidalguía.

 Hasta el año 1986, fue legal el castigo de los niños en las escuelas de Inglaterra, con correas, varas y cachiporras.

 En nombre de la libertad, la igualdad y la fraternidad, la Revolución Francesa proclamó en 1793 la Declaración de los Derechos del Hombre y del Ciudadano. Entonces, la militante revolucionaria Olympia de Gouges propuso la Declaración de los Derechos de la Mujer y de la Ciudadana. La guillotina le cortó la cabeza.

 Medio siglo después, otro gobierno revolucionario, durante la Primera Comuna de París, proclamó el sufragio universal. Al mismo tiempo, negó el derecho de voto a las mujeres, por unanimidad menos uno: 899 votos en contra, uno a favor.

 La emperatriz cristiana Teodora nunca dijo ser revolucionaria, ni cosa por el estilo. Pero hace mil quinientos años el imperio bizantino fue, gracias a ella, el primer lugar del mundo donde el aborto y el divorcio fueron derechos de las mujeres.

 El general Ulises Grant, vencedor en la guerra del norte industrial contra el sur esclavista, fue luego presidente de los Estados Unidos. En 1875, respondiendo a las presiones británicas, contestó: –“Dentro de doscientos años, cuando hayamos obtenido del proteccionismo todo lo que nos puede ofrecer, también nosotros adoptaremos la libertad de comercio”.  Así pues, en el año 2075, la nación más proteccionista del mundo adoptará la libertad de comercio.

 Lootie, "Botincito", fue el primer perro pequinés que llegó a Europa. Viajó a Londres en 1860. Los ingleses lo bautizaron así porque era parte del botín arrancado a China, al cabo de las dos largas guerras del opio. Victoria, la reina narcotraficante, había impuesto el opio a cañonazos. China fue convertida en una nación de drogadictos, en nombre de la libertad, la libertad de comercio.

 En nombre de la libertad, la libertad de comercio, Paraguay fue aniquilado en 1870. Al cabo de una guerra de cinco años, este país, el único país de las Américas que no debía un centavo a nadie, inauguró su deuda externa. A sus ruinas humeantes llegó, desde Londres, el primer préstamo. Fue destinado a pagar una enorme indemnización a Brasil, Argentina y Uruguay. El país asesinado pagó a los países asesinos, por el trabajo que se habían tomado asesinándolo.

 Haití también pagó una enorme indemnización. Desde que en 1804 conquistó su independencia, la nueva nación arrasada tuvo que pagar a Francia una fortuna, durante un siglo y medio, para expiar el pecado de su libertad.

 Las grandes empresas tienen derechos humanos en los Estados Unidos. En 1886, la Suprema Corte de Justicia extendió los derechos humanos a las corporaciones privadas, y así sigue siendo. Pocos años después, en defensa de los derechos humanos de sus empresas, los Estados Unidos invadieron diez países, en diversos mares del mundo. Entonces Mark Twain, dirigente de la Liga Antiimperialista, propuso una nueva bandera, con calaveritas en lugar de estrellas, y otro escritor, Ambrose Bierce, comprobó: -“La guerra es el camino que Dios ha elegido para enseñarnos geografía”.

 Los campos de concentración nacieron en Africa. Los ingleses iniciaron el experimento, y los alemanes lo desarrollaron. Después Hermann Göring aplicó, en Alemania, el modelo que su papá había ensayado, en 1904, en Namibia. Los maestros de Joseph Mengele habían estudiado, en el campo de concentración de Namibia, la anatomía de las razas inferiores. Los cobayos eran todos negros.

 En 1936, el Comité Olímpico Internacional no toleraba insolencias. En las Olimpíadas de 1936, organizadas por Hitler, la selección de fútbol de Perú derrotó 4 a 2 a la selección de Austria, el país natal del Führer. El Comité Olímpico anuló el partido.

 

A Hitler no le faltaron amigos. La Rockefeller Foundation financió investigaciones raciales y racistas de la medicina nazi. La Coca-Cola inventó la Fanta, en plena guerra, para el mercado alemán. La IBM hizo posible la identificación y clasificación de los judíos, y ésa fue la primera hazaña en gran escala del sistema de tarjetas perforadas.

 
En 1953, estalló la protesta obrera en la Alemania comunista. Los trabajadores se lanzaron a las calles y los tanques soviéticos se ocuparon de callarles la boca. Entonces Bertolt Brecht propuso: ¿No sería más fácil que el gobierno disuelva al pueblo y elija otro?

 Operaciones de marketing. La opinión pública es el target [objetivo]. Las guerras se venden mintiendo, como se venden los autos: En 1964, los Estados Unidos invadieron Vietnam, porque Vietnam había atacado dos buques de los Estados Unidos en el golfo de Tonkin. Cuando ya la guerra había destripado a una multitud de vietnamitas, el ministro de Defensa, Robert McNamara, reconoció que el ataque de Tonkin no había existido. Cuarenta años después, la historia se repitió en Irak.

Miles de años antes de que la invasión norteamericana “llevara la civilización a Irak”, en esa tierra bárbara había nacido el primer poema de amor de la historia universal. En lengua sumeria, escrito en el barro, el poema narró el encuentro de una diosa y un pastor. Inanna, la diosa, amó esa noche como si fuera mortal. Dumuzi, el pastor, fue inmortal mientras duró esa noche.

 Paradojas andantes, paradojas estimulantes:

 El Aleijadinho, el hombre más feo del Brasil, creó las más hermosas esculturas de la era colonial americana.

El libro de viajes de Marco Polo, aventura de la libertad, fue escrito en la cárcel de Génova.

Don Quijote de La Mancha, otra aventura de la libertad, nació en la cárcel de Sevilla.

Fueron nietos de esclavos los negros que generaron el jazz, la más libre de las músicas.

Uno de los mejores guitarristas de jazz, el gitano Django Reinhardt, tenía no más que dos dedos en su mano izquierda.

No tenía manos Grimod de la Reynière, el gran maestro de la cocina francesa. Con garfios escribía, cocinaba y comía. <.>