jueves, 22 de octubre de 2026

ANALIZANDO LA COYUNTURA MUNDIAL

EUROPA Y PERÚ ACTUAL

Escribe: Milcíades Ruiz

E

n la historia política mundial, Francia ha liderado las ideas de liberación social desde que explosionó como “Revolución Francesa”. Ha sido fuente de inspiración para movimientos de liberación anti colonialistas y, referente de libertades democráticas, acogiendo en su seno a muchos políticos perseguidos por dictaduras. Hoy está, pasando por un momento político crítico que ya repercute en otros países y, podría extenderse al nuestro. Veamos por qué.

Por su alto nivel de vida y desarrollo nacional, no es común que los países europeos afronten estallidos sociales violentos de protesta masiva, de sectores sociales que exigen justicia social, como sucede en Latinoamérica. Tampoco lo es, la represión policial a niveles alcanzados hasta ahora, ni se plantea la intervención de las fuerzas armadas para combatir los reclamos sociales. Entonces, qué está pasando para que las llamas de la rebelión política, se extienda a Italia, España, Bélgica, Albania, Portugal.

La ira social ha ocasionado fuertes enfrentamientos con las fuerzas del orden. Hay violencia, incendios, saqueos, vandalismo, miles de detenidos y muchos daños en Francia. El gobierno ha tenido que recurrir a “Toques de queda” selectivos. Según la Confederación General del Trabajo (CGT), uno de los principales sindicatos de Francia, alrededor de 800.000 jóvenes, trabajadores, desempleados y jubilados se sumaron a las manifestaciones por todo el país. En Primera línea está el gremio de profesores, pidiendo mejoras en el sector educación.

A ello, se suman demandas de aumento de salarios y pensiones, restablecer el impuesto sobre los altos patrimonios, gravar a multimillonarios y multinacionales, medidas contra el fraude y la evasión fiscal, atención urgente a las demandas de la juventud. Pero lo que tienen de común estas protestas europeas, son el aumento del costo de vida, dificultades para acceder a vivienda y educación, falta de oportunidades laborales y descontento político contra sus gobernantes.

Como verán, todas estas demandas están en nuestra agenda política como carbón apagado que, como el Ave Fénix podría renacer de sus cenizas, al contagio con las revueltas europeas. El fantasma de los cuatro suyos podría cobrar vida. También aquí se pide eliminar el subsidio tributario a las corporaciones transnacionales agroexportadoras y otras evasiones. Como también reclamamos una política tributaria equitativa y los que más ganan, aporten más, a fin de que el presupuesto público aumente en beneficio de los más necesitados, etc.

También hay creciente descontento social contra los gobernantes y las políticas educativas anunciadas por el fujimorismo. Peor será cuando al amparo de las facultades legislativas se gobierne a “manu militari”, prescindiendo del Poder Legislativo. La conducción estatal viene dando muestras de intolerancia política y autoritarismo. Sin embargo, no la tiene fácil en el legislativo ni la tendrá en los sectores populares.

No existe ningún hecho que no tenga antecedentes y consecuencias. El asunto está en ubicar las causas si queremos acertar en nuestro diagnóstico. En este caso, las causas de los disturbios sociales europeos son fundamentalmente económicas, en el contexto de un viraje multipolar en el sistema de dominación mundial. China ha copado gran parte del mercado mundial de bienes, servicios, inversión, tecnología, etc. Esto ha descuadrado el orden mundial establecido, ocasionando pérdidas de dominio a EE UU y Europa.

En la Unión Europea, existe gran temor de que Rusia extienda sus dominios, afectando sus intereses. Entonces, ante la invasión rusa a Ucrania, decidieron comprarse el pleito ajeno, apoyando con dinero, armamento de guerra, tecnología, represalias y sabotajes de toda índole contra Rusia, para hundirla y hacerle perder la guerra. Contaban con el apoyo de EE. UU. Los cálculos estratégicos fallaron y, en vez de arruinar a Rusia, este se ha fortalecido, ha crecido económicamente y, está ganando la guerra contra Europa.

Por el contrario, los países de la UE, tuvieron que utilizar fondos públicos y endeudarse para apoyar a Ucrania. Se hicieron recortes presupuestales para darle fondos a Ucrania que por un lado generó corrupción en las donaciones y préstamos, mientras que, por otro lado, los países europeos entraron en déficit presupuestal. Carecen de dinero para atender las demandas de la población que ha quedado afectada por la inflación ya que las represalias y sabotaje contra Rusia han ocasionado escasez. Se cortó el abastecimiento de petróleo, gas y otros combustibles rusos, haciendo perder capacidad adquisitiva a la población, pero también mayores gastos estatales.

Para remate, EE. UU., apremiado por su pérdida de poder ante China y teniendo una gigantesca deuda pública que supera el valor de su PBI anual, prefirió retroceder en su apoyo a Ucrania y entenderse con Rusia, abandonando a sus aliados europeos. En la estrategia estadounidense, está recuperar el terreno perdido ante China, mediante represalias arancelarias y otras medidas. Pero esto, afecta la economía de sus aliados europeos.




Inesperadamente, los judíos norteamericanos forzaron a EE. UU., a apoyar militarmente a Israel, en sus afanes expansionistas. Hicieron una alianza de guerra contra Irán y los cálculos estratégicos fallaron teniendo que retroceder vergonzosamente. Irán controla gran parte del abastecimiento de petróleo y derivados en el estrecho de Ormuz, que se cortó con la guerra, afectando las economías europeas y mundiales.

A estas dificultades se sumó el desbarajuste climático que, ha afectado críticamente, el abastecimiento de alimentos e insumos industriales, descalabro financiero, alta inflación y otras consecuencias económicas. El crecimiento económico europeo será casi nulo este año. La reducción en el crecimiento mientras la población crece, significa desempleo, pérdida de ingresos y todos los males de la recesión. Los países europeos han perdido equilibrio económico y no tienen liquidez sostenible.

Todo este conjunto de factores y de mal manejo político, vienen contribuyendo a la crisis social que afronta Europa. Si los gobiernos son rebasados, se abrirá una nueva revolución que podría acabar con el orden establecido y surgiría uno nuevo, más acorde con la justicia social. En esta perspectiva, deberíamos estar atentos a la evolución internacional para no estar desprevenidos y actuar como corresponda.

La misma lógica dialéctica rige en el plano nacional. Los antecedentes del momento actual y de la trayectoria política fujimorista, dejan muchas dudas de mejoramiento social con el nuevo gobierno. Si la estrategia de gobierno falla por discordancia con la realidad social y económica, lo hechos derivarán en rebeldía social. Conociendo los antecedentes antidemocráticos del fujimorismo, de corrupción, terrorismo de estado, sometimiento político de las fuerzas armadas, empoderamiento del narcotráfico, violación de los recechos humanos, esterilización forzada, compra de parlamentarios de la oposición, compra de pequeños medios de prensa y sobornos mediáticos, nos hace pensar en una perspectiva desalentadora.

En todo caso, la depresión mundial nos arrastrará perjudicando nuestra economía. Lo ideal es que, conforme crece la población laboral, deberá crecer en la misma proporción el empleo, para evitar los males de un desbalance. Igualmente, conforme crece la población tiene que crecer la economía y el presupuesto estatal. De lo contrario se generan desequilibrios que redundan en pobreza, incapacidad de conocimientos laborales y, una masa desocupada, sin ingresos que, es empujada a la delincuencia común y creciente criminalidad. Este no es un asunto policial y por más que se recurra a operativos, la inseguridad ciudadana se extenderá.

La actual administración estatal encontró una situación laboral en que la tercera parte de la población peruana en edad de trabajar estaba desocupada. Más del 70% de la población ocupada trabaja en las MYPES con tope de 10 asalariados. Pero esta situación ha empeorado con el calentamiento planetario ocasionado por el sol. Daniel Hermoza, director de Mypes Unidas del Perú, estima que las mypes afrontarán pérdidas por S/ 3.000 millones y, destrucción inicial de aproximadamente 150.000 puestos de trabajo.

El sector pesca, ha tenido una caída del 30% con una pérdida de 78.000 empleos en producción y exportación de harina y, aceite de pescado, haciendo caer también, los ingresos estatales y la economía nacional. Igual podemos decir de los demás sectores productivos y de servicios que, viene perdiendo muchos miles de empleos. La caída del conjunto de sectores, la creciente inflación, el desempleo masivo empujarán a una mayor delincuencia conforme avance la crisis actual. Los reclamos sociales se irán incrementando.

Pero lo peor está por llegar, como regalo navideño. El próximo 21 de diciembre, nuestro planeta se inclinará 23 % con el solsticio de verano, poniéndonos de cara al sol. Como todos los años, es la fecha de llegada del “Fenómeno del Niño” que dura hasta marzo del año siguiente, ocasionando desastres naturales de mayor dimensión. Estaremos en un horno por el doble calentamiento. Nuestros organismos hervirán y quienes tengan problemas cardiacos, respiratorios, diabetes estarán en peligro.

La escasez de alimentos, será mayor, porque los cultivos y crianzas se deteriorarán agobiados por el estrés calórico. Epidemias como el “dengue” proliferarán causando muchas muertes. Si seguimos sumando casos se podrá avizorar una situación desesperante como la que está viviendo Europa en su otoño. Para nuestro otoño, los sectores más afectados reclamarán atención estatal a sus demandas y podrían generar condiciones de rebeldía social como sucede actualmente en Europa

Planificar preventivamente para actuar oportunamente, sería una buena alternativa. Salvo mejor parecer.

Octubre 21/ 2026

martes, 20 de octubre de 2026

REFLEXIONES DE HILEBRANDT SOBRE EL PERU

 ES DIFÍCIL AMAR AL PERÚ

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE N° 802  16oct26

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s difícil amar a ún país que se arrodilla ante los Es­tados Unidos de Trump. Que premia la estupidez. Que tiene un comercio carnal con la corrupción. Que hace de la ley un papel inútil. Que presume de haber nombrado a un delincuente en el cargo de Fiscal de la Nación. Que está convencido de que la miseria de muchos es inexorable.

Es difícil amar a un país que vota por quien se proclama he­redera de un hombre que huyó del cargo de primer mandatario para refugiarse en Japón, repi­tiendo de algún modo la fuga en 1879 de Mariano Ignacio Prado, a quien perdonaron después de su regreso y uno de cuyos hijos fue presidente en dos oportunidades.

Es difícil amar a un país que está enamorado del desorden. Que conspira con todo su talento para que la burocracia se pudra, los gobernadores entren a saco, la policía actúe muchas veces en pandilla.

Es difícil amar a un país que ignora gran parte de su pasado y que tropieza con la misma piedra desde su fundación como república. Que permite que un hom­bre que adoptó un alias porcino se burle de la ley. Que tolera que la Constitución sea ultrajada en manada y reformada 60 veces por quie­nes precisamente condenan cualquier intento de convocar a una asamblea constituyente.

Es difícil amar a un país que llama héroes a quienes masacraron comunidades indígenas enteras tratando de restaurar un orden que fue el perfecto pretexto para la locura criminal de Sendero Luminoso.

Es difícil amar a un país que se pregunta qué hacer con lo ilegal, que sueña con ganar concursos mundiales de comida mientras renuncia a darle valor agregado al cobre que exporta, que permite los intereses de usura de los bancos, que habla por lo general un dialecto anómalo remotamente parecido a aquel con el que escribía Valdelomar.

Es difícil amar a un país que tiene una Junta Nacional de Justicia donde impera la venganza bandolera, un Tribunal Constitu­cional en barraganía con la depravación, un Jurado Nacional de Elecciones sometido a la extorsión de la derecha.

Es difícil amar a un país que decide que la educación no es prioritaria, que la salud no es principal, que la seguridad no es vital. Y que lleva a la presidencia a una señora que no entiende la naturaleza de los problemas y que por eso no puede encontrar solución a ninguno de ellos.

Es difícil amar a un país que no vota en la ONU por el derecho del Estado palestino a pronunciarse en la asamblea general. Que no tiene la dignidad de imponerle a los Estados Unidos los mismos aranceles que ese país nos morrocoyo en violación flagrante del TLC firmado.

Es difícil amar a un país en el que su mayor autoridad ha­bla del tamaño del pelo y el largo de las faldas como parte de una revolución en las normas de la educación mientras cientos de colegios se caen a pedazos y se sigue incumpliendo la norma constitucional del 6%.

Es difícil amar a un país en el que la derecha defiende sus encomiendas y privilegios y demoniza a sus adversarios usando la tele­visión prostituida, la prensa aga­chada y las redes sociales urgidas de penicilina.

Es difícil amar a un país en el que Femando Rospigliosi cree ser un señor respetable y donde César Acuña anuncia su retiro de la po­lítica (como si alguna vez hubiese estado en ella).

Es difícil amar a un país que reza por el Papa al mismo tiempo que condena a niñas y adolescentes a tener hijos surgidos de una viola­ción. Y aún es más difícil amar a un país en el que la anemia infantil de menores de tres años sigue es­tando por encima del 40%.

Es difícil amar a un país que ve correr la sangre por las calles y no puede comprarle ni siquiera pistolas a la policía. Que no ha castigado a quienes dispararon a matar en diciembre de 2022 y enero de 2023. Que no ha derogado las leyes que favorecieron a las organizaciones criminales en relación a la extinción de dominio y la facultad legal de allanar un domicilio.

Es difícil amar a un país en el que una ebria que mata a un hombre mientras conducía pague su crimen con cuatro meses de carcelería.

Es muy difícil amar al Perú. Pero se le ama.  <>

FIGURAS Y FIGURONES DE LA POLITICA PERUANA: JORGE NIETO

¿EN QUÉ PLANETA VIVE?

Rodrigo Núñez Carvallo

L

legó intempestivamente a la arena política con su Buen Gobierno y la idea de tender puentes entre la derecha y la izquierda. Dijo que no había que polarizar, que el Perú necesitaba una tercera posición lejos de dogmatismos, y que él se comprometía a hacerlo. Reclutó a una base social bastante grande entre los caviares de salón, los hay de acción también, y creyó que iba a cosechar el viejo voto izquierdista que tiene miedo de radicalismos.

Bravo muchacho. La verdad es que el ego lo traicionó desde el primer momento pues tras su discurso aparecía como una sombra un falaz narcisismo intelectual. Él tenía soluciones para todo por arte de birbiloque.

Su primera estrellada contra la realidad fue su cuarto puesto en la primera vuelta mientras que un oscuro parlamentario colgado del sombrero de Pedro Castillo le quemó la película. Fue entonces que le asaltó la piconería y para la segunda vuelta mandó votar viciado.

Roberto Sánchez le generaba urticaria y se dio el lujo de terruquearlo. No creo que muchos de sus militantes le hicieran caso pero sí hubo un veinte por ciento que siguió sus directivas. Logró lo inaudito. Ungió a Keiko Fujimori como presidenta de la república. No lo olvidaremos nunca. Luego envió mensajes a la electa ponja y se reunió con ella para felicitarla. Así son las normas de la democracia, adujo enfundado en su traje azul de alta gama que le oculta la guata.

Olfateó el ambiente, la infecta electa lo miró con desdén y negó toda la posibilidad de alianza o acuerdo con el characato de centro. Se le escapó el ministerio de defensa. No le quedó más remedio que aceptar una coordinación parlamentaria con López Chau, el hermanón enclenque, y el consabido Sánchez, para no perder juego político.

Pero medio que se apagó un poco y perdió protagonismo aunque por allí sentenció que el Escudo de las Américas era un pacto de sometimiento y que tenía que pasar por el congreso, pero aún nada. En el trayecto se unió a López Chau y al tetudo de Harvey en la opinión de que no había que hacer olas con interpelaciones y censuras prematuras. Todos ellos salvaron a la bestia de Astudillo de la defenestración a cambio de nada, en la creencia cojuda de que había un fujimorismo civilizado.

Hay que darle tiempo al flamante gobierno, dijo muy docto él, pero el tema de las facultades legislativas azuzó el avispero más temprano que tarde. Apareció el esperpento flamígero de Martha Chávez desde las cavernas infernales y rompió toda posibilidad de diálogo. El Senado se puede cagar en Diputados, proclamó.

Roberto Sánchez fue claro, no iba a poner la otra mejilla y se negó a aprobar el dictamen de diputados, para qué, si fiel a su entraña golpista la Keiko no puede desprenderse de su útero autoritario. No le daremos nada. Mientras tanto Coco entró en componendas con Renovación Popular y Ahora Nación para consensuar un temario de sólo 20 facultades pero el fujimorismo se siguió zurrando en la propuesta venida desde diputados y comenzó su política de "a por todo y con atarante".

A Rossana Alayza no le hicieron caso cuando indicó que no había que darle ninguna facultad. La dejaron bailando sola. Días después la pobre Patricia Iturregui, a quién recomendé que no postulara, tuvo que refrenar los ímpetus violentos de Giampietri que quería irse contra Maraví, con un breve folder.

Era una buena metáfora de la situación. Los ánimos se estaban exacerbando. Luego le tocó presentar una moción de orden en torno a los criterios sobre la desnaturalización de las leyes delegadas y no solo no le hicieron caso sino que se cargaron en ella y trampearon la votación de la mano de Mesía. Cuándo no.

En gesto de dignidad abandonaron la sesión y se cayó el quorum. En medio de esta circunstancia Nieto, entre gallos y medianoche, fue a hablar con un "alto jefe del fujimorismo cuyo nombre no puedo decir", con una propuesta para destrabar la dación de facultades. Lo hicieron esperar dos días para decirle finalmente que no. Ayer salió el ahora apocado líder con Mónica Delta para quejarse de Fuerza Popular.

Un poco tarde la verdad, mi estimado. Te han puenteado olímpicamente porque ya tenían preparada la compra por 30 mil dólares de dos senadores de Obras. Ése es la matriz mafiosa de Fuerza Popular, mi querido Coco. No sé para qué miércoles estudiaste politología si tu caracterización de la derecha peruana es tan tan ingenua, tonta y torreja que te metieron la pelota por la guacha. Se ve que no viviste acá los años funestos de los noventa o que tu egomanía tan gorda te impide ver la realidad. Nunca más Nieto. Eres un fracaso como político y te lo digo no por liquidarte, porque poco importa ya, sino para advertirle a tus militantes que eres un fiasco, y mas bien resaltar la coherencia y sensatez de Roberto Sánchez. Frente al fujimorismo no hay nada que transar, sólo acumular fuerzas para derrocarlo. <> 

lunes, 19 de octubre de 2026

FIGURAS Y FIGURONES DE LA POLITICA AMERICANA

 ¡ESTO ES GUERRA…!

Por Gustavo Espinoza M. 

N

o. No se trata de un programa de la Tele, de esos que andan de moda en el marco de la crisis de descomposición de la clase dominante. Se trata más bien, de cualquiera de las peroratas que lanza Keiko Fujimori para darse valor a sí misma e intentar vanamente convencerse que tiene que explicar al país los alcances de su política. 

También, claro está, de cuando dispone que se castigue en los colegios estatales a los chicos que no se corten el pelo y a las muchachas que no quieran usar las faldas debajo de las rodillas. 

Los funcionarios de menor nivel -que no siempre entienden las cosas para aplicarlas a pie juntillas y sin dudas ni murmuraciones- estas “políticas”, algunas veces las confunden, y no saben finalmente si cortar el pelo a los sicarios, y encarcelar a los escolares;  o al revés. 

Generalisimo Donovan
Entretanto Keiko, para dar forma a sus violentas arengas de barrio malo, ha traído sorpresivamente -y como invitado especial- a Francis L. Donovan, el jefe del Comando Sur de los Estados Unidos y quizá el uniformado de más alto rango en América. Este tiene bajo su mando todos los ejércitos que el país de las barras y estrellas mueve en el hemisferio, en el empeño de proteger los intereses que representa. 

Lo primero que debiéramos advertir es que el general Donovan es un funcionario militar. En otras palabras, no es un político, sino un uniformado. Cumple funciones castrenses y por lo tanto no asume ninguna tarea parlante en la toma de decisiones en el área continental. 

Por el contrario, él cumple las decisiones que toman los políticos de su país encargados de discutir y deliberar. Pero aquí pareciera manejarse con otra melodía, y es que aquí el señor Donovan actúa en unos casos como funcionario de USA y en otros como analista político, tratando de descubrir a dónde conduce la dinámica de los acontecimientos hemisféricos.  

En estas tierras de un país subdesarrollado y dependiente, habitado por poblaciones nativas; el entorchado general se toma la libertad de decirnos cómo debemos actuar y qué debemos hacer.  Se empeña en explicarnos cuál debe ser el horizonte de nuestras vidas y cuáles los objetivos de nuestras naciones. Pero, sobre todo, las acciones que debemos tomar y los amigos que debemos escoge.  Para ese efecto, parte de la idea de que su país y el Perú, son “países amigos”. 

Cabe recordar que ya hace muchos años, en 1954, para ser más precisos, el por entonces todopoderoso Secretario de Estado yanqui, John Foster Dulles, dijo muy claramente; “Estados Unidos no tiene amigos. Tiene intereses”. Y esta expresión nunca fue rectificada ni corregida. Por el contrario, quedó afirmada por los años y por la historia. 

Es curioso. En otras ocasiones oímos a los voceros de la clase dominante esa expresión y asegurar que, por tanto, nosotros debiéramos tan sólo “colgarnos” de esa bota porque los intereses que ella representa son también “los nuestros”. Además, es la bota del más fuerte. 

El diario “Perú 21” se ha consagrado como el vocero oficioso más caracterizado de la Casa Blanca en nuestro país.  Hoy, domingo 18 de octubre, publicó una extensa entrevista al “General comandante”, es decir Francis L. Donovan, y otra al embajador Bernie Navarro. Sólo le faltó una tercera el funcionario de la embajada norteamericana que hoy oficia de Canciller del Perú, Carlos Espá. Le hubiera salido como a Paolo Guerrero: tres goles en un mismo partido. 

El entorchado militar, en medio de farragosas disquisiciones, nos trasmite un “mensaje” que descalifica el proceso peruano; “los grupos con los que ha estado lidiando mucho tiempo -como Sendero Luminoso-   están controlando la sociedad e impidiendo que el pueblo del Perú pueda llevar una vida próspera”, 

Hay mucho, por cierto, en esta sola “declaración”. Por lo pronto, está claro que el uniformado desconoce la historia social del Perú marcada por duras luchas de nuestro pueblo contra una oligarquía envilecida y en derrota. Atribuye a esas luchas una connotación “senderista” –es decir, las “terruquea”- y dice muy suelto de huesos, que ellas nos han cerrado las puertas al bienestar social.  

Y es que no sabe -o no quiere saber- que lo que ata al Perú es la dependencia y el vasallaje que nos coloca en la condición de simples exportadores de materias primas, expoliados por el Banco Mundial y el Fondo Monetario y sometidos a la opresión del Imperio. 

Y vale la pena recordarlo porque precisamente hoy mismo el Banco Mundial está haciendo su “autocrítica” y reconoce que el “modelo” que nos impuso en las décadas de los 80 y 90, estuvo “profundamente equivocado”. ¿Habrá leído esa Declaración el Generalísimo comandante?   

Es claro que el embajador Navarro comparte a plenitud las apreciaciones del afortunado militar norteamericano. Y si, piensa que el Perú es “su amigo más cercano”, y como a los chicos malos del Liceo Naval, a él también le gusta meterles la mano a sus amigos más cercanos. Por eso hasta manda notificaciones a los jueces exigiendo que desalojen a los peruanos de las tierras en las que viven para facilitar el accionar de los consorcios yanquis, ¿verdad? 

Bien harían esos personajes en opinar respecto a lo que ocurre en su país, donde hay 60 millones de pobres, donde decenas de miles viven en la vía pública y duermen bajo los puentes  y carecen en de la más elemental comida sana, a más que no tienen ni salud ni educación a la mano. 


También podrían hablar de los 4,000 peruanos expulsados de los Estados Unidos por el “delito” de ser migrantes, y por Julián Curo Churata, el peruano recientemente fallecido en el centro penal de Luisiana en el marco de una demencial violencia policial. Se trata, por cierto, de temas silenciados por la “Prensa Grande” y en torno a los que la Cancillería “peruana” no ha dicho absolutamente nada. 

En varios países de América Latina, por temas como estos, los embajadores de los Estados Unidos afrontan graves problemas. En Chile y Argentina se ha objetado su presencia y condenado también su injerencia en los asuntos internos. Y en Bolivia el escándalo Cerimedo -socio de Donald Trump en algunas empresas- ha puesto en cuestión el emisario de la Casa Blanca. 

¿No tendrían nada que decir en torno a esos temas los ilustres emisarios del Imperio que hoy pontifican en nuestro país?  A lo mejor sus palabras podrían dar más luz sobre el “estada de guerra” al que nos quiere llevar Keiko Fujimori. 

Para la actual inquilina de Palacio, la violencia verbal la acerca al éxtasis y la coloca en la situación de quien dice estar dispuesta a luchar “hasta las últimas consecuencias” contra la actividad delictiva y el terrorismo”. 

El país sabe que esas son sólo palabras porque mientras llama a los dioses de la guerra en su auxilio, todos los días matan transportistas y pasajes en calles y avenidas de la ciudad. Mientras tanto, el “Comando Unificado” busca a los extorsionadores en los pasajes del Agustino tal vez porque piensa que allí hacen su “vida clandestina” <>

domingo, 18 de octubre de 2026

ENFOQUES SOBRE EL GOBIERNO DE TURNO

 LOS MIEDOS SON DELATORES.

Rodrigo Núñez Carvallo

M

e he reído con este montaje de Expreso. Necesitan construir un cuco ante la debacle gubernamental. Quince años tuvo Keiko para prepararse y no aprendió un pincho moruno. Las encuestas la hunden antes de los 80 días de mandato, todo un récor.

Desesperada no podía creer las encuestas de Ipsos y de Bloomberg. ¿Qué hice mal? se preguntaba. No me merezco ese escuálido 25 por ciento de aprobación y las cifras de mi estrepitosa caída son un invento de mis enemigos. No me han dejado disfrutar ni siquiera de una luna de miel. Ya se la verán conmigo.

Entonces agarró el celular y llamó a Kunfú Panda, el inefable Carlos Raffo. ¿Qué hago ahora? le preguntó al gordito de ojeras que fuera su asesor comunicológico de todas sus derrotas. Tienes que parecerte a tu papá y no a Dina Boluarte, le dijo este. La bruta presidenta le tomó el mensaje al pie de la letra. Seré una mezcla de mi api y de Bukele. Esa misma tarde se fue al Pentagonito a jugar al golpe de estado. Sacó a la tropa, le puso pasamontañas e ideó un decorado bien guerrerista para la ocasión. Unos soldados con metrallas para apoyar la hipotética humillación que había sufrido en el Senado el boludo inane de Estupidillo.

Son unos perros le dijo a los senadores, y parafraseó mal al idealista Quijote, que no ha leído ni por asomo. El país se puso saltón con sus amenazas sobreactuadas.

Luego sacó el manual de Carreño, y amenazó a los pobres estudiantes con raparles el pelo pintado, robarles el maquillaje y ponerles las faldas a la altura de los tobillos. La bestia de Chang la apoyó porque no tiene plan alguno el muy bellaco. Luego sacó la carta del servicio militar obligatorio y se ganó el odio de toda la muchachada.

Más tarde reunió al colectivo Caverna: Martha Chávez, tetitas Juárez, Carlos Mesía, el tristemente célebre Alegría, y la morocha indigna y "autoritaria" de la Moyano. y los conminó a sacar las facultades en el Senado a cualquier precio, incluso al caballazo. Mal jugado. Sorpresivamente el doctor truquini de Carlos Mesía se sintió en la capacidad de pasarse una votación por las verijas pero la oposición lo pescó infraganti y se retiró del Senado. Bien jugado.

Fuerza Popular y Renovación Medieval han quedado descolocados. Todo se ha atorado pues sin quorum aparecen como los obstruccionistas de sí mismos por tramposos, y no hay visos de un acuerdo para salir del impasse. Su intento de perforar la constitución y el reglamento del Congreso ante la ciudadanía es maquinación espuria, ardid hechizo. Más tarde se fue a Piura siguiendo el ejemplo de su padre para hacerse la muy diligente y la siguió malogrando.

No se le ocurrió mejor idea que proclamar a los cuatro vientos que ante El Niño no se puede hacer nada y que alisten su mochila y evacuen. Craso error. Ha quedado retratada en letra de molde su improvisación y su estupidez. Para qué estás en Palacio si tienes las manos atadas por tu vagancia e ineptitud.

El fotomontaje que publicó Expreso, expresa bien lo que debe estar sintiendo en su fuero interno. Frente al fracaso lo más fácil es la negación: Me los voy a bajar con el puñal de la venganza, pero lamentablemente para ella la oposición en la última semana ha demostrado algo impensado, está fuerte y se le paró de manos.

El pánico cunde y ahora se dedica a un cuco, Roberto Sánchez, para tratar de desacreditar el accionar opositor. Lo peor es que no lo conseguirá. No somos caídos del palto. Cada día que pasa la gente conviene que la estrategia de Keiko es fallida, obtusa y hasta obscena. Quiere cagarse en la independencia de poderes y gobernar como cuando teledirigió la dictadura de Dina. Pero los tiempos han cambiado. La bicameralidad que ella mismo propició y mandó diseñar a su imagen y semejanza se le volvió en contra.

Qué se vaya a atarantar a otro lugar. A diputados se le respeta y sus dictámenes no se cambian. Carlos Mesía, presidente de la Comisión de Constitución ha terminado totalmente desacreditado. Lo reconoce parte de la prensa derechista: Beto, Jutbalker, algunas voces de canal N, Butters, el propio Altuve. Los constitucionalistas también han elevado sus voces contra la interpretación "auténtica" de Carlos Mesía: Domingo García Belaunde, Abanto, Oscar Urviola, conocidos por sus inclinaciones conservadoras, además de condenar el comportamiento impropio y mediocre de Mesía, ha señalado que esta bicameralidad es un reverendo mamarracho. La derecha tiene razón en temerle a Roberto Sánchez. Ha demostrado firmeza y claridad en su estrategia contra este gobierno oligofrénico. Desde el primer momento planteó que no había espacio para el diálogo que tan solícitamente rogaba Coco Nieto, ni los oportunistas acomodamientos de López Chau y Harvey.

Sigue adelante Sánchez. El jefe de Juntos por el Perú sin curul congresal está dirigiendo en la práctica a la oposición con coherencia, tanto que Patricia Iturregui y Flavio Figallo lo reconocen, por no hablar de la gran Rossana Alayza. Mis respetos por lo demás a Ruth Luque, a Indira, a Morales, y al gran Maraví que son blanco de los ataques más arteros de los intonsos terruqueadores...,

miércoles, 14 de octubre de 2026

COMENTARIO MUY INERESANTE Y HALAGADOR SOBRE NUESTRA REVISTA

 ALTIPLANIA RESCATA LA IDENTIDAD AYMARA CON HISTORIAS QUE VALE CONOCER

https://perunews.com/patrimonio-cultural/post/1702

L

a revista Altiplania se ha convertido en un espacio importante para difundir la historia, la cultura y la identidad del Altiplano peruano. Sus publicaciones acercan al público temas relacionados con el pueblo aymara, el patrimonio regional y la memoria colectiva, promoviendo el conocimiento de una herencia cultural que durante muchos años recibió poca atención en los medios nacionales.

La revista Altiplania fortalece el conocimiento sobre la cultura aymara

Altiplania es una publicación cultural que reúne artículos sobre historia, literatura, tradiciones y patrimonio del Altiplano. Su objetivo es acercar estos temas a estudiantes, investigadores y lectores interesados.

Entre sus contenidos destacan investigaciones sobre los pueblos aymaras, sus costumbres, su organización social y los acontecimientos históricos que marcaron el desarrollo de la región de Puno.

Gracias a un lenguaje accesible y al aporte de diversos autores, la revista facilita la comprensión de procesos históricos que ayudan a valorar la riqueza cultural del sur del Perú.

Los aportes de Altiplania para preservar la memoria del Altiplano peruano

Cada edición recopila estudios, ensayos y relatos que rescatan personajes, festividades, expresiones artísticas y hechos históricos poco difundidos fuera de la región altiplánica.

Este trabajo contribuye a conservar conocimientos que forman parte de la identidad regional y permite que nuevas generaciones descubran el legado de las comunidades aymaras y quechuas.

Además de difundir información histórica, la revista incentiva el interés por investigar el patrimonio cultural y comprender la importancia de proteger las tradiciones locales.

La importancia de difundir el legado histórico y cultural de los aymaras

El pueblo aymara posee una historia milenaria que sigue presente en su idioma, su organización comunal, sus expresiones culturales y su estrecha relación con el lago Titicaca.

Publicaciones como Altiplania ayudan a reducir el desconocimiento sobre esta cultura mediante contenidos que explican su evolución histórica con un enfoque educativo y cercano.

Promover la lectura de este tipo de revistas fortalece el respeto por la diversidad cultural del Perú y fomenta una valoración más amplia del aporte histórico de los pueblos originarios.

https://drive.google.com/file/d/170ODzBV35hT5A-NxY8myERe4SEoJ7q6W/view?usp=sharing

Por qué Altiplania es una fuente útil para estudiantes e investigadores

La revista reúne información elaborada por historiadores, escritores y especialistas que analizan diferentes etapas del desarrollo social y cultural del Altiplano peruano.

Sus artículos sirven como punto de partida para conocer temas específicos sobre Puno, la cultura aymara y el patrimonio regional antes de consultar investigaciones académicas más especializadas.

Esta combinación de divulgación y contenido histórico convierte a Altiplania en un recurso valioso para fortalecer el aprendizaje dentro y fuera de las aulas escolares.

El valor educativo de conocer la historia del Altiplano y sus culturas

    A prender sobre la historia del Altiplano permite comprender mejor la diversidad cultural que caracteriza al Perú y reconocer el aporte de los pueblos originarios al país.

La revista Altiplania contribuye a ese objetivo mediante contenidos claros que despiertan el interés por la investigación, la lectura y la conservación del patrimonio cultural.

Difundir este tipo de publicaciones fortalece la identidad regional, promueve el respeto por las culturas ancestrales y acerca a más personas al conocimiento del legado aymara.

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Roberto Revoredo Castro Mg UNMSM Periodista Colegiado CPP / Editor / Historiador / Conferencista Internacional Director de SPP / Sociedad Peruana de Prensa


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TEMATICA EN DEBATE: HISPANISMO O INDIGENISMO

 FUIMOS COLONIA, Y NO NOS COMPADEZCAN

En los últimos años, el neohispanismo ha ganado terreno en las redes sociales con una tesis que busca presentar los territorios americanos como reinos integrados en igualdad de condiciones a la Monarquía Hispánica. En este artículo, Joseph Dager desmonta los argumentos de esta corriente y explica cómo el revisionismo histórico pretende borrar la violencia de la conquista, la explotación económica y la subordinación de las poblaciones indígenas para construir una imagen idealizada del pasado colonial. Reconocer que fuimos colonia no significa asumir una condición de víctimas, sino comprender críticamente las huellas de ese pasado en el Perú actual. (Rodrigo Espinoza)

 

Joseph Dager Alva*

E

n los últimos años, una ola de revisionismo histórico ha inundado las redes sociales. Este neohispanismo está muy interesado en convencer que no fuimos colonias, sino reinos.

Como todo revisionismo busca alterar el consenso histórico establecido. Pero en sus objetivos hay más de convicciones ideológicas con intereses políticos que una seria investigación histórica con descubrimientos tales que permitirían cuestionar la verdad vigente. Es en realidad negacionismo pues pretende borrar la violencia del proceso colonial y, más bien, reemplazarla por una narrativa de "obra civilizadora". Omite sistemáticamente el colapso demográfico indígena y su sometimiento forzado, así como la esclavitud de las poblaciones de origen africano.

De los exponentes del neohispanismo, especialmente provocadores son los latinoamericanos, entre los que hay de todo, desde profesionales en humanidades, pasando por abogados e ingenieros, hasta quienes se creen héroes, con traje incluido; una mise en scène que, paradójicamente, nos envía el mensaje de que todo su discurso disfraza los verdaderos deseos ideológicos. Con una mezcla de nostalgia imperial y vulgarización (nunca mejor utilizada la palabra) digital, insisten en una tesis que presentan como "revolucionaria": que América nunca tuvo colonias, sino "reinos autónomos" integrados en igualdad de condiciones a la Monarquía Hispánica. Según esta corriente, las Leyes de Indias y los privilegios de la nobleza indígena probarían que el Perú o México eran tan España como Castilla o Andalucía.

Aunque en su momento se abusó mucho de las implicancias del concepto "herencia colonial", basta apenas repasar los inicios del Perú republicano, o las relaciones entre latifundistas y campesinos, o la discriminación que vimos tan presente en el conflicto armado interno, y que volvimos a padecer en la represión a las movilizaciones sociales de diciembre 2022 y enero 2023, para concluir que resulta innegable la presencia de una herencia. ¿Este Perú racista y "cruel" —al decir de Basadre— que vivimos es sólo producto del pasado colonial? Claro que no: en la República pusimos nuestra cuota para explicar lo que somos hoy, también negamos la heterogeneidad, la diversidad que nos era constitutiva, a veces de modo aún más discriminador ¿No será, en parte, porque aquel presente mostraba claras huellas de un pasado colonial? 

Para desnudar al negacionismo no basta con indignarse ni apelar al sentido común; hay que recurrir a la historia conceptual. Reinhart Koselleck (1993) explicaba que los conceptos poseen una profunda historicidad. No son fijos, son estructuras dinámicas cuya carga semántica depende de su época, actuando como horizontes que concentran la experiencia vivida y configuran la realidad: registran el cambio social a la vez que lo impulsan.

El negacionismo comete un anacronismo al desvincular las palabras de su tiempo. Un análisis riguroso de la trayectoria y mutación de los conceptos "colonia" y "reino" bajo el examen de sus estructuras materiales demuestra que, en la práctica semántica y política de la época, el Perú operó como una colonia. Durante los siglos XVI y XVII, la burocracia de Madrid prefirió el término "reino" en su sentido teológico para dotar al Rey de una legitimidad providencial ante sus súbditos y, en especial, ante la Iglesia Católica.

Asumir que fuimos colonia no es un acto de autocompasión, sino un ejercicio de madurez que acepta la historicidad de nuestra propia historia. No se trata tampoco de negar nuestra realidad occidental actual. Pero ello es parte de nuestra riqueza, no el único ingrediente.



El Perú es producto, sin duda, del contacto de esas tres grandes culturas que fueron la andina, la occidental y la africana. Pero eso no niega, ni la violencia inicial (o prolongada) ni el estatus de facto de colonia, aunque nos llamaran reino, ni las huellas de una mentalidad que se creía superior a las poblaciones originarias. La fecha de nacimiento del Perú debe hacernos reconocer el innegable aporte hispánico a nuestra cultura: idioma, universidades, iglesias, pinturas; y también dominación, extracción y organización social en repúblicas supuestamente sin contacto, o en una sociedad de castas. Por si acaso, para los negacionistas, nuestro concepto actual de república no tiene mucho que ver con aquel de república de españoles y república de indios.

El andamiaje de este hispanismo pop se tambalea cuando es confrontado por la academia seria. En su tan magnífica como demoledora reseña, el historiador peruano José Carlos de la Puente Luna expone las falacias metodológicas de Rafael Aita en Los Incas hispanos. De la Puente Luna (2025) equipara los argumentos de ese negacionismo con un truco de magia infantil donde se le pide al espectador "creer para ver". Muestra cómo se descontextualizan las fuentes, o se las toma descuidadamente de internet, siendo que el neohispanismo termina reduciendo el pasado a un absurdo. La asimilación de ciertos nobles incas al orden virreinal no fue una muestra de igualdad democrática avant-la-lettre, sino una estrategia colonial de cooptación. Presentar a los "incas hispanos" como el centro de una idílica fusión espiritual es de una profunda deshonestidad intelectual que inventa una fantasía, que manipula una media verdad, antes que estudiar a los actores históricos con sus tragedias, contradicciones y también agencias y logros.

Aunque hayan existido incas católicos, ello no alcanza para negar la situación colonial del tiempo virreinal. En el Perú, fuimos un Virreinato, es imposible negarlo; pero no fuimos un reino, más allá de lo que podamos leer en algún testamento, decreto o real cédula. El neohispanismo da cuenta de una enorme ingenuidad (en el peor sentido de la palabra) a la hora de leer las fuentes primarias. Las cree a pie juntillas, cuando eso conviene a sus intereses. No hay una mínima crítica heurística, si el documento afirma una cuestión, se la da por verdadera, sin siquiera preguntarse si se trata de una fuente oficial o de las que se llaman voluntarias. Si una ordenanza del siglo XVII hablaba del reino del Perú, se lo cree en la definición que se le da hoy al término; si a los curacas se los nombra como "nobles vasallos", se asume que eran iguales en derechos, ignorando el contexto de conquista y de subordinación colonial.

La metodología y teoría histórica enseña desde hace mucho que no podemos -ni debemos- conformarnos con descubrir lo que está en la superficie del texto. Ya Johann Gustav Droysen advertía, desde mediados del siglo XIX, que el conocimiento histórico exige ir más allá del documento, pues los hechos no habitan pasivamente en las fuentes, obligando al historiador a reconstruir interpretativamente el pasado (Dager, 2004). Es sobre esa base que adquiere pleno sentido acudir al enorme hermeneuta que fue Hans Georg Gadamer:

“Ahora veo que no es sólo cuestión de criterio como creí en Verdad y Método. La historia no es mera filología a escala mayor. (…) El texto y especialmente el texto literario es para el filólogo una magnitud fija. El historiador en cambio ha de reconstruir su texto fundamental: la realidad histórica” (Gadamer, 2000, p. 26).

Justamente esa realidad es la que nos indica que no fuimos un reino como entendemos ahora el concepto y, lo que es más, tampoco tuvimos la misma situación política y económica de los reinos europeos en el Imperio hispánico. La historiografía clásica define a este tejido estatal bajo la categoría de monarquía compuesta o de agregación (Elliott, 1992), un sistema donde una sola corona gobernaba diversos territorios que conservaban sus leyes e instituciones contractuales, como sucedía en Aragón, Navarra o Nápoles.

Sin embargo, como el propio Elliott (2006) analiza al examinar la configuración de los imperios atlánticos, el propósito material y el trato político dado a Europa fue diametralmente distinto al de América. Mientras en el viejo continente los monarcas estaban obligados a convocar a las Cortes o Parlamentos territoriales para negociar los tributos con capacidad de veto local, en los más de tres siglos de dominio virreinal americano jamás se convocaron Cortes.

LA ESPADA. Genocidio
El Perú no poseía parlamentos soberanos; estaba gobernado de forma vertical desde Madrid por el Consejo de Indias con un diseño enfocado en la extracción de recursos y la movilización de mano de obra forzada a través de la mita. Incluso la naturaleza jurídica de los cargos marcaba la asimetría: en los reinos europeos las leyes exigían el nombramiento de naturales, mientras que en América estuvo expresamente prohibido nombrar a los "hijos de la tierra" en el cargo de Virrey. Hubo sí muchos criollos como Oidores o Corregidores, es decir, los descendientes de quienes expropiaron el poder a las élites originarias. Con ellas, la Monarquía hispánica no sostuvo un pacto horizontal.

El mayor equívoco del hispanismo de redes es sostener que la prueba de que no fuimos colonia es el acceso de los indígenas a derechos y tribunales. No es un error inocente; es vaciar de contenido la capacidad de acción de la población andina para atribuir fraudulentamente sus logros a una supuesta Corona generosa. No es casual que varios de estos hispanistas sean creyentes convencidos de las bondades actuales de la monarquía como sistema de gobierno.

Historiadores fundamentales de la etnohistoria, como Franklin Pease G.Y. (1992), mostraron que la población andina no estuvo conformada por víctimas pasivas. Los curacas y las comunidades reconfiguraron sus propias estructuras y utilizaron activamente los tribunales de justicia para resistir los abusos y defender sus tierras comunales. Pero Pease (2012) destacó precisamente la existencia de esos abusos, y cómo la instauración del Virreinato significó una transformación, no exenta de violencia, de los patrones andinos; no fue una asimilación pacífica. Esta inmensa capacidad de agencia ha sido profundizada recientemente por Jorge Cañizares-Esguerra y Adrian Masters (2026). Su tesis de la "movilización constitucional desde abajo" no es una celebración de la benevolencia de la Corona, aunque el hispanismo digital intente distorsionarla de ese modo.

Lo que Cañizares-Esguerra y Masters demuestran es que el derecho indiano fue una conquista que los indígenas, plebeyos y esclavos le disputaron al Imperio a través de un litigio masivo. La población andina inundó las audiencias con millones de peticiones escritas no porque viviera en un paraíso de igualdad jurídica, sino porque operaba dentro de una estructura colonial, asimétrica y de castas que la amenazaba constantemente.

La agencia indígena consistió en apropiarse del lenguaje burocrático de la Corona para “hackear” el sistema desde adentro, convirtiendo el papeleo en un escudo de resistencia. Este asedio legal masivo no valida la justicia del orden virreinal; por el contrario, demuestra que los subalternos obligaban al aparato colonial a negociar para evitar su propio colapso.

Como ha señalado la historiadora Gabriela Ramos (2010), la integración de las poblaciones originarias al sistema legal y religioso católico fue, en última instancia, un mecanismo de dominación colonial sumamente efectivo que buscaba asimilar las conciencias al nuevo orden. Ello operó sobre una base económica concreta: la Corona respetó algunos privilegios de clase de las élites nativas a cambio de que sirvieran como intermediarios para un fin estrictamente colonial, que consistía en asegurar de manera eficiente el cobro del tributo y el envío de miles de mitayos a los socavones de Potosí, un entramado mercantil y legal que José Carlos de la Puente Luna (2016) ha desnudado con rigor. La romantización de los nobles incas como engranajes de una fusión espiritual se estrella contra esta dura realidad material.

Y volviendo a las herramientas de la historia conceptual, en el siglo XVIII ocurre un giro semántico definitivo, cuando el propio Imperio español abandonó el uso eufemístico de "reinos" para América. Con el ascenso de la dinastía borbónica, las Indias fueron claramente entendidas como un territorio subordinado políticamente y explotado económicamente, es decir, con la carga semántica del concepto "colonia".

Los propios ministros de la Corona española, como José del Campillo y Cosío en su obra Nuevo sistema de gobierno económico para la América, empezaron a hablar abiertamente de "las colonias" y de la urgencia de extraer de ellas el máximo rendimiento (Campillo, 1789). En ese mismo sentido, el notable historiador británico John Lynch (1976) llamó con justa razón a las reformas borbónicas la "segunda conquista de América".

No deja de ser sintomático que los monarquistas neohispanistas de hoy, idealicen y reivindiquen un supuesto estilo de gobierno que no puede asimilarse en nada al que mostró la familia dinástica que actualmente ejerce la Corona española. No son sólo conservadores, sino reaccionarios. Este fenómeno no es un mero pasatiempo digital, sino un síntoma preocupante de nuestra época, tan dada al autoritarismo. Como explica Jason Stanley (2025), las corrientes neofascistas de alcance global operan bajo un patrón metodológico común: asaltan los consensos académicos para desmantelar la memoria de las luchas sociales. El negacionismo histórico es, en esencia, la herramienta predilecta del autoritarismo contemporáneo, del neofascismo. Neutralizar un pasado asimétrico y colonial pretende suprimir la capacidad crítica de los ciudadanos, preparando el camino para el control político del futuro, nada democrático, por cierto.


LA CRUZ . bautismo obligado

Aceptar que fuimos una colonia no significa abrazar el papel de víctimas, sino el de agentes de nuestra propia historia. La riqueza cultural, legal y social de América brotó a pesar de las estructuras de dominación y gracias a la creatividad política de criollos, mestizos, indígenas y afrodescendientes, no por una supuesta hermandad institucional transatlántica. Hay, en efecto, evidencia de millones de documentos de los sectores subalternos que con enorme esfuerzo se iban adaptando al sistema, para sobrevivir y mantener, en contra de la corriente, algunas tradiciones originarias. Y hubo, también, millones que no lo lograron.

El hispanismo digital quiere vendernos píldoras de un supuesto orgullo, pero el laboratorio en el que las produce es artificial, y sus técnicos no tienen bata, sino disfraz. Fuimos el "corazón de un imperio global". Y, antes, la única civilización al sur del globo. Pero, la historia no está para hacernos vivir de la nostalgia ni para absolver responsabilidades, sino para ayudarnos a comprender las huellas de un pasado que debemos superar. Está para entender por qué existen rastros de un racismo estructural en nuestra mentalidad, dependencia económica y modernización desigual. ¿Es todo "culpa" únicamente de nuestro pasado colonial? No, ya lo dije. Y, sin embargo, esas huellas indican que fuimos colonia. Aceptarlo es el camino para construir una mirada verdaderamente soberana sobre nuestro pasado.

"Ni hispanismo ni indigenismo", solía sentenciar el gran José Antonio del Busto (1998); él optaba firmemente por el peruanismo. Mientras las otras tendencias son fuerzas ideológicas que dividen, el peruanismo une y cicatriza. Es decir, si cicatriza es porque se acepta que hay heridas, entonces cura esas heridas que a la comunidad imaginada que somos le ha dejado tanta violencia, colonial y republicana; deudas históricas que aún hoy, en pleno siglo XXI, nos corresponde seguir saldando.

Referencias

Campillo, J. del. (1789). Nuevo sistema de gobierno económico para la América. Imprenta de Benito Cano.

Cañizares-Esguerra, J., & Masters, A. (2026). The Radical Spanish Empire: How Paperwork Politics Remade the New World. Harvard University Press.

Dager, J. (2004) “La Historik de J.G. Droysen: un puente entre la investigación empírica y la fundamentación teórica del conocimiento histórico”. En: Memoria y Civilización (Navarra), número 7, p. 197-242.

De la Puente, J. C. (2016). Andinos entre dos mundos: Curacas, litigantes y el tribunal del rey. Instituto de Estudios Peruanos.

De la Puente, J. C. (2025, 2 de agosto). “Creer para ver: a propósito de Los incas hispanos”. Trama Crítica. (tramacritica.pe).

Del Busto, J. A. (1998). Tres Ensayos Peruanistas. Lima: Instituto Riva-Agüero

Elliott, J. H. (1992). “A Europe of composite monarchies”. Past & Present, (137), 48–71.

Elliott, J. H. (2006). Imperios del mundo atlántico: España y Gran Bretaña en América (1492-1830). Taurus.

Gadamer, H. G. (2000) Verdad y método II. Salamanca. 2000. Ediciones Sígueme

Koselleck, R. (1993). Futuro pasado: Para una semántica de los tiempos históricos. Paidós.

Lynch, J. (1976). Las revoluciones hispanoamericanas, 1808-1826. Ariel.

Pease G.Y., F. (1992). Curacas, reciprocidad y riqueza. Pontificia Universidad Católica del Perú.

Pease G.Y., F. (2012). Los Incas en la Colonia: Estudios sobre los siglos XVI, XVII y XVIII en los Andes (N. Domínguez, Comp.). Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú.

Ramos, G. (2010). Muerte y conversión en los Andes: Lima y Cusco, 1532-1670. Instituto de Estudios Peruanos.

Stanley, J. (2025). Borrar la historia: Cómo los fascistas reescriben el pasado para controlar el futuro. Blackie Books.

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* Doctor en Historia por la Pontificia Universidad Católica de Chile e historiador por la Pontificia Universidad Católica del Perú. Profesor del Departamento de Humanidades de la PUCP desde 1997.