lunes, 6 de julio de 2026

OPTICAS SOBRE HECHOS DE LA HISTORIA POLITICA DEL PERU

 ¡TRUJILLO 1932,

A SANGRE Y FUEGO!

Herbert Mujica Rojas

Señal de Alerta, 5-7-2026

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a insurgencia armada, el levantamiento protagonizado por los cañeros, estudiantes, obreros, hombres y mujeres que la madrugada del jueves 7 de julio de 1932 atacaron el Cuartel O’Donovan en Trujillo, no es sólo un acontecimiento en la historia del aprismo auroral, pertenece, como página insurgente al pueblo peruano y rebasa las fronteras partidarias para significar un hecho que tiene que estudiarse y analizarse por las nuevas generaciones.

Entonces la prédica partidaria y la limpieza de los líderes permitieron la entrega heroica de decenas y miles de hombres y mujeres que, rifle al hombro, dispararon desde las copas de los árboles defendiendo lo que era para ellos la revolución.

Preguntar hoy, si acaso la más mínima protesta, pudiera encontrar ecos de fronda y alzamiento en esas huestes raleadas, constituiría un ejercicio inútil. Signos y sospechas de falta de honradez, aprovechamiento de la cosa pública, abandono total de las ideas germinales y angurria por la cosa pública como menú normal de su comportamiento, han reducido al mínimo vergonzante a esa colectividad.

¡A ninguno de esa agrupación insurgente se le habría ocurrido la indignidad de ir a ofrecer sus servicios rentados a un gobierno que nace con precaria mayoría y un extenso historial de crímenes contra la Patria!.

Difundida pintura sobre fusilamientos en Chan Chan
Entonces, 1932, el gobierno de Sánchez Cerro había desatado una persecución sañuda contra los apristas. Haya estaba preso en la Penitenciaría, muchos deportados y más aún presos.

La mentira, desidia oficial, la ficción creada por el odio cainita y visceral de los todopoderosos generó y aisló a una insurrección para confinarla como un fenómeno solitario, ajeno a los pueblos y no comprometido con lo que fue la esperanza de justicia social que encarnó ese movimiento temprano.

Por tanto, como primera premisa, en honor a la efeméride que cumple este próximo 7 de julio, 94 años de ocurrida, debemos señalar que la rebeldía fue clamor de un pueblo herido y aplastado por un gobierno reaccionario que aplicó violencia criminal.

Un nuevo Perú

En octubre de 1931, la oligarquía birló el triunfo a Haya de la Torre y colocó al comandante Luis M. Sánchez Cerro en la presidencia. Apenas si 27 representantes apristas llegaron a la Asamblea Constituyente.

Los locales partidarios fueron asaltados, sus militantes malamente heridos o asesinados como la Navidad de sangre en Trujillo (diciembre 1931), donde se abaleó a mujeres y niños pacíficos. El Perú enlutecía sus hogares en una pelea desigual, antihistórica, absurda, ignominiosa.

Comienzan los desmanes

En el 2001, narrando cómo se hizo El Partido del Pueblo. Historia Gráfica del Aprismo, escribí: “En febrero de 1932, el año de la barbarie, los constituyentes apristas fueron apresados y deportados. Víctor Raúl perseguido fieramente, cayó preso en mayo. La marinería se sublevó y fusilaron a 8 de ellos por el delito de alzarse en nombre de la democracia.

La madrugada del jueves 7 de julio, los cañeros, estudiantes y militantes apristas insurgieron en Trujillo y capturaron, a sangre y fuego, el Cuartel O’Donovan. Manuel Búfalo Barreto fue el primero en caer y su valentía bautizó como “búfalos” a todos los del partido.

Y la barbarie estalló ensañándose con crueldad rayana en lo más oscuro del alma imaginable contra Trujillo. El pueblo fue bombardeado por la aviación y los combates se sucedieron a diario. Fue entonces que el heroísmo dio lecciones y escribió su impronta para elevarse como huella imborrable a los fastos de la historia popular del Perú. Es historia que no se lee en los textos escolares, porque el odio cainita pudo más y se ha pretendido negar que esto ocurrió.

Y sin embargo así fue. Los estudiantes que fugaron con los fusiles de sus prácticas pre-militares disparaban contra los soldados desde las copas de los árboles y caían cuando el agotamiento de sus fuerzas era un hecho o porque el parque de municiones había colapsado.

Mujeres como Agripina Mimbela y María Luisa Obregón de las que aún queda el registro de sus nombres, bramaban carajos instando a no bajar la guardia y alimentando a sus combatientes o disparando ellas mismas. Los alzados se turnaban en las guardias para avisar de los avances militares y de la presencia de soplones.

El Comercio se encargó de difundir historias absurdas que engañaron a muchos peruanos sobre la verdad de lo ocurrido en Trujillo. En cambio nunca habló de los paredones que empezaron a fusilar por decenas y centenas a los trujillanos. Ni las lágrimas ni los ayes más dramáticos pudieron hacer nada contra las draconianas órdenes que Lima impartía.

Ilustración de la época
Trujillo 1932 fue, pues, la respuesta insurreccional y bravía de un pueblo malamente armado pero galvanizado en su aspiración de justicia social hasta la más íntima fibra.

Ninguna autoridad militar, ni política, ni aún la Corte Marcial, se preocupó de, por lo menos, iniciar una investigación para dar con los culpables de la masacre en la cárcel. Al menos, los hechos así lo merecían.


En La Insurrección de Trujillo, Margarita Giesecke escribió: “Al mismo tiempo, la revolución no fue una derrota total para el Apra. Es cierto que se vieron aislados y que la masacre producida en la prisión de Trujillo, tan aprovechada por la prensa civilista, había hecho desvanecerse la posibilidad de encontrar aliados entre los militares….. Toda una ciudad y la región circundante habían respaldado a Haya y al Apra hasta el punto de alzarse en franca rebeldía. Aunque el levantamiento había sido infructuoso, el Apra era reconocido ahora como una seria amenaza a la hegemonía civilista”.  p. 338, julio 2010.

De las trincheras insurgentes de entonces, la parábola no puede ser más atrabiliaria: hoy los mamarrachos ruegan por puestos y figuración en el ocaso deslucido de sus vidas. Haya de la Torre habría flagelado a estos miserables. <>

domingo, 5 de julio de 2026

OPINIONES: RESUMEN PARA LA HISTORIA DEL PASADO PROCESO ELECTORAL EN EL PERU

 EL RETORNO DE KEIKO FUJIMORI

Jacqueline Fowks

Desde: Centre di Ricerca, Università Cattolica di Sacro Cuore (Milano) 2 julio 2026

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oco después de las diez de la noche del 7 de junio, día de la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú, la candidata Keiko Fujimori se reunió en un gran salón de hotel con el círculo interno del partido Fuerza Popular, así como con senadores y diputados electos. Algunas figuras del gobierno dictatorial de su padre, Alberto Fujimori, estuvieron presentes, como Luz Salgado: una de las parlamentarias más leales al autócrata en los noventa, visitante habitual del Servicio de Inteligencia Nacional (SIN) dirigido por Vladimiro Montesinos, jefe de facto de las fuerzas armadas y asesor presidencial. 

"Caserita" del SIN
En una oficina del SIN, Montesinos filmó con cámara oculta a decenas de funcionarios, magistrados y empresarios implicados en pactos de corrupción para asegurar el poder y la reelección en el año 2000. Las grabaciones, llamadas vladivideos, son hoy muy actuales debido al poder omnipresente que la hija del dictador ha tejido desde 2022, a través de un gobierno parlamentario autocrático, con nuevas leyes inconstitucionales para subyugar o destituir jueces y fiscales, y cooptar instituciones estatales. Es decir: no hay independencia ni contrapeso de poderes ni garantías democráticas, y las fuerzas del orden han sido favorecidas por al menos cinco leyes recientes sobre "gatillo fácil", impunidad y amnistía.

La exparlamentaria Salgado aparece en vladivideo 806, que grabó una reunión de Montesinos con el grupo parlamentario fujimorista en 1998: el consejero explicó de forma didáctica la necesidad de controlar el Poder Judicial para asegurar el poder total en caso de que Fujimori obtuviera una tercera reelección en 2000. Dicha reelección era ilegal, pero en 1996 Montesinos maniobró la aprobación de una ley de "interpretación auténtica" de la Constitución para que el autócrata pudiera presentarse de nuevo, y en 1997 los tres miembros del Tribunal Constitucional que no se inclinaron y rechazaron la norma fueron destituidos.

La actualidad peruana evoca un poco de ese horrible pasado. Basta con revisar las palabras de Montesinos en vladivideo 806 para compararlas con la política criminal del Estado que el fujimorismo ha cambiado desde diciembre de 2022, tras concentrar el poder en un pacto de corrupción con otros partidos políticos aliados en el Congreso, y con el apoyo de las empresas y casi todos los medios tradicionales. Para que esa alianza pro-impunidad funcionara, el poder político —con su núcleo en el Congreso— capturó al Ejecutivo, la Defensoría del Pueblo, el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia y el Ministerio Público. Además, a través de sanciones recientes e ilegales contra jueces honestos y destacados, este año ha acorralado al poder judicial.

"Estamos en abril del 98, en el gobierno no podemos dejar de reconocer que tenemos el control del Poder Judicial y del Ministerio Público, tuvimos al Consejo Nacional de la Magistratura en nuestra contra, y el Tribunal Constitucional estaba en contra del asunto que ya conoces.

"Hemos pasado a tener una situación positiva aquí, y aquí, y aquí. Mi pregunta es: vayamos al año 2000, gana el presidente Fujimori. ¿Qué ocurre en ese momento? No sabemos si tendremos mayoría en el Congreso. ¿Qué ocurre si perdemos el control del Poder Judicial y de la Fiscalía y tenemos un Consejo del Poder Judicial en contra? ¿Qué pasará con el Ejecutivo?"

preguntó Montesinos al grupo parlamentario fujimorista del que Salgado era miembro.

"Nos matan", "nos dan una paliza", "nos cuelgan",

Dos cabezas, pero un solo pensamiento
respondieron los parlamentarios poco a poco como estudiantes en un aula, en ese abril de 1998.

Montesinos respondió que, para evitar otro autogolpe como el del 5 de abril de 1992, estaban trabajando para asegurar que la reforma del Poder Judicial "dure hasta las calendas griegas, porque es la única forma para que el Gobierno controle el Tribunal Supremo con los magistrados provisionales".

El régimen autoritario liderado por Keiko Fujimori desde el parlamento, que terminará el 27 de julio con un presidente títere llamado José Balcázar, sigue pendiente de la aprobación de un proyecto de ley para modificar la Ley Orgánica del Ministerio Público y la Ley de la Carrera Judicial. Ambos buscan derribar completamente la autonomía e independencia del Poder Judicial, aunque ya han dado pasos en esta dirección con un nuevo marco regulatorio y con los organismos estatales ya capturados. Por esta razón, la perspectiva de un nuevo gobierno de la hija mayor del autócrata parece más autoritaria que nunca, en la línea de lo que Montesinos sugirió a finales de los noventa: extender la concentración del poder "hasta las calendas griegas".

Un poder no legítimo

El pasado lunes 29 de junio, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) concluyó la votación oficial de la segunda vuelta, y la diferencia entre Fujimori y el candidato izquierdista Roberto Sánchez fue de 49.461 votos. La lideresa de Fuerza Popular obtuvo el 50,1% y el líder de Juntos por el Perú el 49,8% de los votos válidos. Considerando solo los colegios electorales en territorio peruano, Sánchez obtuvo el 50% y Fujimori el 49,9%. Entre los votantes peruanos en el extranjero, Fuerza Popular obtuvo un 63,2% frente al 36,7% de Juntos por el Perú, el partido que representaba al expresidente Pedro Castillo, quien està en prisión por el fallido intento de autogolpe en diciembre de 2022.

Sánchez presentó un recurso ante la justicia electoral por irregularidades en el voto en el extranjero, ya que, a petición del Ministerio de Relaciones Exteriores, las oficinas consulares encargadas de las elecciones no digitalizaron los registros de votación en la segunda vuelta. Juntos por el Perú solo tenía representantes en el 40% de los colegios electorales fuera de Perú, y los sobres con las actas de la votación de Buenos Aires llegaron a Lima tres días después de las elecciones, cuando el plazo para impugnar las irregularidades ya había expirado. El candidato disputó la ausencia de una cadena de custodia de los documentos. El actual ministro de Relaciones Exteriores, Carlos Pareja, ha sido cercano al fujimorismo desde los años noventa; por esta razón, ha aumentado la desconfianza sobre la ilegitimidad de la elección de Keiko Fujimori, que se presenta a la presidencia por cuarta vez.

"El próximo gobierno será cívico-militar, no hay duda: la principal característica del fujimorismo es la imposición de una autoridad fuerte, y para ello necesitan las fuerzas armadas, en la calle o donde sea necesario. Intrínsecamente, el fujimorismo y el militarismo son una combinación indisoluble: el fujimorismo no habría existido sin el consentimiento militar. Como dice Sánchez, este gobierno no será legítimo, un punto de vista compartido por millones de peruanos: ni social, ni política, ni electoral",

comentó uno de los principales periodistas peruanos, César Hildebrandt, pocas horas después del final de la votación oficial.

No hay garantías en justicia

Hildebrandt entrevistó a uno de los jueces recientemente sancionados de manera irregular e ilegal. La verdadera razón del castigo es la autonomía, no haberse sometido y algunas decisiones que en ese momento no agradaron a los fujimoristas ni a sus aliados. Richard Concepción Carhuancho ordenó la detención preventiva de Keiko Fujimori al inicio de la investigación sobre el caso Odebrecht en 2018, juicio por el que fue juzgada entre 2024 y 2025. La candidata recibió millones de dólares en financiación no declarada de la empresa constructora brasileña y otras empresas peruanas para sus campañas presidenciales de 2011 y 2016; por ello fue acusada de blanqueo de dinero y asociación criminal, entre otros delitos.

El Congreso, que finalizará su mandato en unas semanas, ha cambiado las normas para que los partidos políticos no puedan ser procesados por asociación delictiva, también ha reducido la duración de los procedimientos de colaboración efectiva en casos de corrupción y ha establecido nuevas condiciones para que los registros judiciales no sean inesperados, sino que deben realizarse en presencia de los sospechosos con sus abogados. Gracias a estas y otras normas, miembros del Tribunal Constitucional cercanos al Congreso emitieron sentencias para expulsar a dos de los coacusados de Keiko Fujimori del juicio, y luego también a ella misma.

"¿Cuándo cambia el sol al estilo copernicano? Cuando el actual Tribunal Constitucional declara que ese hecho no fue un delito", comentó el juez Concepción, cuestionado sobre la decisión que canceló el juicio en curso contra Fujimori y otros 30 acusados, acusados de simular que la financiación empresarial era microdonaciones de ciudadanos individuales.

El magistrado Concepción se había dado a conocer y distinguido desde que emitió una condena en un caso de corrupción vinculado a una organización criminal con raíces en un gobierno regional en la última década. La Junta Nacional de Justicia, el órgano punitivo del Congreso, le ha suspendido durante seis meses y tiene la intención de expulsarlo de su carrera judicial por otra razón: no querer aplicar una de las leyes pro-impunidad en favor de las fuerzas del orden, promovidas recientemente por el conocido parlamentario de la Fuerza Popular Fernando Rospigliosi. La mayoría de los jueces se negó a aplicar las leyes a favor de la amnistía y el plazo de prescripción por graves violaciones de derechos humanos cometidas por el ejército y la policía. Esta legislación, promulgada y aprobada entre 2025 y 2026, contraviene la Constitución y la Convención Americana sobre los Derechos Humanos, y ha recibido críticas en varias ocasiones por parte del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk.

Ex militante de extrema izquierda, ahora "terruquea" 
Rospigliosi amenazó en enero con querer "barrer" con el Poder Judicial, mientras los magistrados seguían tomando decisiones a favor de las víctimas y no de los responsables. Desde el año pasado, 2025, la Junta Nacional de Justicia, en conjunto con el Congreso y las autoridades supervisoras del sistema judicial, ha sancionado o destituido a los tres fiscales anticorrupción más importantes, así como a varios jueces con un perfil similar al de Concepción Carhuancho. Solo por haber defendido el debido proceso, la constitucionalidad y la "convencionalidad" de sus decisiones, y la autonomía del Poder Judicial.

Esta maquinación ha sido orquestada por Keiko Fujimori durante los últimos tres años, en coalición con políticos de otros partidos, que también están siendo investigados o juzgados por corrupción, ya sea de derechas, de izquierdas o pragmáticos. Así que allanó el camino para que él permaneciera en el poder y asumiera, esta vez con su propio rostro, el Ejecutivo.

En el Congreso bicameral que tomará posesión el 28 de julio, Fuerza Popular y su aliado de extrema derecha Renovación Popular no alcanzan la mayoría, pero los grupos parlamentarios de los partidos Obras y Buen Gobierno no dan señales firmes de querer oponerse a ellos. Por ahora, solo Juntos por el Perú y el centroizquierdista Ahora Nación insisten con su promesa de derogar las leyes pro-crimen y pro-impunidad.

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Jacqueline Fowks es periodista, actualmente profesora en la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP).

OPINIONES: EL PASADO PROCESO ELECTORAL

 VERDADES UNIVERSALES

Por Gustavo Espinoza M.

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a proclamación de resultados electorales referidos a la contiende del 7 de junio, registrada el pasado viernes, cierra un periodo de la vida política del país. Para el Perú formal, se acaba una etapa y empieza otra. Y en ella, el deber de “los patriotas” es cerrar filas en torno a Keiko Fujimori porque ella fue “la presidenta que ganó la elección”.

Se trata, por cierto, de una afirmación que buscará instalarse como una verdad universal, cuando en realidad, las verdades universales que manejan los peruanos son otras.

La primera verdad universal es que hubo trampa en las elecciones del 2026.  No se necesita hablar de “fraude” porque ese es un término desgastado. Decimos trampa, porque ese concepto responde a una estrategia de mayor cuantía y de más alto nivel, y que asoma a través de diversas modalidades,

La inicial se expresó en la singular captura de todos los órganos de Poder por parte de la mafia gobernante.  Desde la construcción de una “mayoría” corrupta en el Congreso de la República hasta la captura de todos los órganos de conducción del Estado, como la Fiscalía de la Nación, el Tribunal Constitucional, la Junta Nacional de Justicia, la Cúpula Castrense, la “Prensa Grande”, el Empresariado y hasta la Defensoría del Pueblo, cayeron una a una en manos de un mismo núcleo de Poder

Y el hecho se fue procesando gracias a la “alianza” de fuerzas efímeras y casuales; y contó con la vergonzosa adición de “Perú Libre”,  la creación de Vladimir Cerrón. Así se completó la “mayoría” oficial que hizo de las suyas sobre todo a partir de diciembre del 2022.

El control de todo el andamiaje legal no fue suficiente. Debió añadirse un conjunto de acciones destinado a debilitar a la oposición, pero también a dominar la estructura electoral y manejarla a su antojo.

En ese empeño, en una segunda verdad universal que nadie puede negar, suspendieron los derechos políticos de unos y encarcelaron a otros; pero, además, destituyeron a funcionarios y obligaron a renunciar a los que no les hicieron el juego, en el empeño de debilitar la presencia de sus críticos y quebrar su capacidad operativa.

La tercera, no es tampoco nueva. Se viene aplicando desde hace más de dos décadas, pero esta vez se mostró realmente fulgurante. Se refiere al nivel de representación que alcanzó la persona que ocupó el primer lugar en la votación. Para entender el caso, hay que bajar a tierra:  Keiko Fujimori obtuvo en la primera vuelta electoral -el 12 de abril-  el 10% de los votos.

Ese porcentaje se elevó artificialmente a 17% cuando recibió -añadidos- los votos nulos y viciados que se consideran “válidamente emitidos”. Elevó su porcentaje, pero el número de votos fue el mismo:  el 10% de los sufragios.

Con ese porcentaje a Keiko debió corresponderle el 10% de la representación parlamentaria: en un Senado de 60 miembros, debió obtener 6 Senadores. Y en una Cámara de Diputados de 130, 13 parlamentarios.

Ocurrió sin embargo que, en lugar de 6 Senadores, le asignaron 22. Y en vez de 13 diputados, le reconocieron 41, ¿Cómo sucedió eso? Bueno, fue una simple “interpretación de la ley”. Le sumaron también allí los votos nulos y viciados y eso la favoreció en tal extremo.

Esa verdad, entonces, es monda y lironda:  Keiko Fujimori tiene una representación parlamentaria que no le corresponde y que nunca obtuvo. Simplemente se la regalaron.

La cuarta, es también fácilmente comprobable. Keiko Fujimori perdió la elección en el Perú, pero será la nueva presidenta del Perú. Aquí, quien ganó -es decir, Roberto Sánchez- obtuvo 9.060,022 votos, el 50.088% de los sufragios. Y Keiko alcanzo 9.028.008, el 49.912% de los votos.  Esa es una verdad universal que nadie podrá desconocer.

Keiko, que perdió la votación en el Perú, “volteó” esa realidad con los votos obtenidos en el exterior, sobre todo en los Estados Unidos.  Un hecho insólito, pero también inédito, que abrió una suerte de Caja de Pandora. Nunca había ocurrido.

¿Cómo fue posible esto?: mediante un artificio simple: no se efectuó la digitalización de los votos cuando estos fueron computados, es decir, cuando el escrutinio se cerró en mesa, como estaba normado de acuerdo con la ley.

Para posibilitar eso, las autoridades electorales resolvieron “cambiar la norma” y dispusieron que, entre la primera y la segunda vuelta, eso fuera posible. ¿Puede un cambio reglamentario modificar una ley?  ¿Puede disponerse un cambio así en la parte final de un Proceso Electoral?

Podrán las autoridades proporcionar múltiples explicaciones, pero lo que quedará claro y se convertirá en la cuarta verdad universal, es que al no digitalizarse los votos una vez obtenidos, entre el traslado de las actas y su computo en Lima -con varios días de trasiego- se perdió la seguridad y el secreto del sufragio.

Por lo demás, rota la línea de garantía y con las actas abiertas a terceras personas -los trabajadores del Servicio Consular-, cualquier cambio pudo haberse producido En todo caso, se perdió en absoluto la garantía elemental de una consulta electoral

Una quinta verdad tiene que ver con la presencia de elementos foráneos en el desarrollo del proceso electoral. No se trata de los veedores extranjeros formalmente acreditados, sino de un diplomático extranjero -el único- que tuvo acceso directo y conexión permanente con los órganos electorales durante todo el proceso.

Fue, en efecto, el embajador de los Estados Unidos -Mr, Bernie Navarro- el único embajador acreditado ante el gobierno peruano, que se entrevistó en diversas ocasiones con los funcionarios del Poder Electoral y que tuvo acceso a todos los procedimientos en marcha. Ningún otro miembro de ese servicio gozó de tales privilegios.

Cinco verdades universales que todos deben conocer y sustentar para sustraerse de la disyuntiva falsa en la que nos quiere colocar la prensa vendida, No se trata de “reconocer”, o no, la elección registrada. Se trata de afirmar que ella no representa la voluntad ciudadana porque fue ostentosamente manipulada para proporcionar un resultado contrario a la opinión de nuestro pueblo.

Más allá de cualquier artificio, entonces, Keiko Fujimori no simboliza la legalidad ni encarna la democracia. <->

EN FAVORABLE COMPETENCIA CON CHILE

 AGROEXPORTACIÓN EN EL PERÚ

Condensado de Diario GESTIÓN, 5 julio 2026

Así lo indicó un reciente estudio del ministerio, que precisa que las exportaciones agrícolas de Perú todavía crecen más rápido que las chilenas.

Quinua
Al cierre del 2025, las exportaciones agrícolas (vegetales) de Perú y Chile registraron cifras cercanas, evidenciando el constante crecimiento de la agroexportación peruana y la recuperación del sector agrario chileno en los últimos dos años.

El reciente estudio “Evolución de las exportaciones agrícolas de Perú y Chile al 2025”, elaborado por el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri), pone en evidencia la fuerte competencia entre ambos países, tal como ya lo había informado Gestión en marzo.

“Continuando con el proceso de seguimiento de la dinámica del comportamiento de las exportaciones peruanas y chilenas de los productos agrícolas, al año 2025, podemos resaltar el crecimiento del valor de las exportaciones de ambos países respecto al 2024”, señaló el informe.

Virtual “empate técnico”

En el caso peruano, las exportaciones agrícolas sumaron US$ 10,730 millones y se elevaron en 16.8%; mientras que los envíos agrícolas chilenos alcanzaron los US$ 10,789 millones y crecieron 14.7%. El valor exportado por Chile fue 0.5% mayor respecto al Perú, observándose un virtual empate técnico en el 2025, de acuerdo al ministerio.

“También es importante destacar el resurgimiento de las exportaciones chilenas por segundo año consecutivo, pues en el 2024 aumentó 19% y en el 2025 creció 14.7%, gracias a la estabilidad climática relativa, la innovación y madurez logística, el efecto cereza y la gran recuperación de los envíos de paltas y avellanas, que han permitido a Chile aprovechar los buenos precios internacionales”, sostuvo.

Perú sacaría mayor ventaja en 2026

La Dirección de Estudios Económicos del Midagri indicó que la tasa de crecimiento promedio anual de las exportaciones agrícolas de Perú es de 11.4% y de Chile es de 6.7%, durante el periodo 2010-2025, lo que anticipa que la distancia podría crecer más.



Así las cosas, tal como ya había comentado la Asociación de Gremios Productores Agrarios (AGAP) a Gestión, el Perú podría seguir consolidando su posición global en la agroexportación alejándose más, tanto a nivel de valor como en volumen, de lo registrado por Chile.

“Los estimados de exportación de los productos agrícolas muestran que Perú superaría a Chile ligeramente en el 2026 y consolidaría su crecimiento en el 2027”, resaltó el estudio. <>

sábado, 4 de julio de 2026

¿DE CARA A UN SUPER "NIÑO COSTERO"?

 CUIDADO CON EL CLIMA

Milcìades Ruiz

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iles vienen muriendo a causa del calor extremo en el hemisferio norte del planeta. Escuchamos las noticias y muchos creen que no es un asunto nuestro. Pero compartimos el mismo hábitat planetario y si bien, no tenemos muertos que lamentar, el desastre climático nos involucra de muchas maneras porque hay un problema en el sistema solar. Todo se altera, incluyendo vida misma. No solo mueren personas, que tienen refugios diversos, sino también vegetales y otros seres vivos, sin socorro. Toda la ecología planetaria está afectada. ¿Qué está pasando?

Mientras allá, están en verano, nosotros en el hemisferio sur estamos en invierno, desde el 21 de junio en que nuestro planeta se inclina más de 23 grados en cada solsticio, de nuestro calendario climático. Pero estos meses, la actividad solar viene emitiendo llamaradas inmensas que causan trastornos en los vientos siderales que repercuten en nuestro planeta provocando sismos y alteraciones meteorológicas. Teniendo ya calentamiento global y estando en verano, donde los rayos solares son más intensos y duran más horas, el calor se torna insoportable, sobre todo para la tercera edad con la respiración en deterioro.

Al menos3.700personas murieron en junio por las altas temperaturas en Francia, Países Bajos y Bélgica, según reportes periodísticos. Pero en general, la atmósfera se recalienta y los vientos planetarios alteran la temperatura no solamente sobre el suelo, sino también, en el fondo oceánico alterando las corrientes marinas y toda su ecología. Las especies migran y lógicamente, el recalentamiento marino evapora lluvias anómalas.

A nivel global, las alteraciones típicas incluyen incendios forestales, deshielo de glaciares y problemas hídricos. Para Sudamérica, incluyendo Perú, se anuncian anomalías severas en lo que queda del año, lo que repercutirá en nuestro verano. Todo esto, afecta la biodiversidad y los ecosistemas andinos. La cordillera con sus glaciales es la que bastece el agua de los ríos en cuando no hay lluvias. Si se deshielan habrá problemas de abastecimiento hasta para las centrales hidroeléctricas.

Tenemos ya el “Niño costero” que ocasiona lluvias y huaycos en nuestro litoral hasta la cordillera occidental. A esto se suma el recalentamiento global sobre todo en la costa norte y, centro del país, con lluvias excesivas y desbordamiento de ríos, mientras hay amenaza de sequía en la sierra sur. Pero lo más preocupante de este recalentamiento es que trastorna nuestro calendario climático y biodiversidad.

El sector más afectado sería el agro nacional que depende del clima y con ello, el abastecimiento de alimentos e insumos industriales, comercio y, toda la economía nacional. Podría haber desabastecimiento de granos verdes y secos, tubérculos y otros alimentos tradicionales. Pero también toda la mercadería de invierno se queda sin vender.

Hay cultivos permanentes que necesitan del frío para copular y florecer. Si no hay esta condición habrá problemas producción y abastecimiento. La escasez hace subir los precios y la inflación. Hay cultivos de invierno y para cada estación según las condiciones climáticas. Estamos en la previa de la campaña agrícola de cultivos transitorios y los agricultores se preparan para la siembra, a la espera de las lluvias primaverales.

Pero si el recalentamiento altera el clima y el ciclo agronómico, habrá problemas en la germinación y desarrollo vegetativo, con la consiguiente baja en la producción y rendimiento productivo. Los agricultores perderán dinero y pasarán hambre. En el segundo semestre, es la costa la que abastece el mercado de la papa, alternando con la sierra cuyas cosechas terminan en junio, pero si no hay frío, habrá fracaso productivo.

No es bueno ser alarmista, pero más vale prevenir que, lamentar. Los ajetreos políticos ganan la atención nacional y el gobierno solo atina a prevenir desastres a la costa por excesos de lluvias. Pero este enfoque político, deja de lado lo descrito y corresponde a las organizaciones populares plantear políticas estatales en concordancia con las previsiones y no actuar a destiempo. Salvo mejor parecer. <>

4 julio/2026

NORMATIVIDAD SINDICAL LABORAL

 DERECHO DE HUELGA:

UNA BUENA NOTICIA

Por Jorge Rendón Vásquez

se define a la huelga como “una paralización colectiva y concertada del trabajo realizada por los trabajadores agrupados en una organización de defensa para lograr de los empleadores o de las autoridades la restitución de un derecho conculcado o la mejora o la creación de un derecho.” (mi libro Derecho del Trabajo colectivo, 2026, nº 161).

En muchos países, como en el nuestro, este derecho se halla reconocido por la Constitución política. La primera constitución del mundo en hacerlo fue la de México de 1917 (art. 123º-XVIII). Luego de la Segunda Guerra Mundial el reconocimiento de este derecho se generalizó a partir de las constituciones francesa de 1946 e italiana de 1948.

En el ámbito de la Organización Internacional del Trabajo, se entendió de manera general desde 1959 que el derecho de huelga se halla incluido en el convenio 87 de 1948 como una expresión de la libertad sindical, de manera que al ser incorporado este convenio en la legislación interna de los países por la ratificación se convierte en ellos en fuente del derecho de huelga. Lo han ratificado 150 Estados.

Sin embargo, los directores ideológicos de los empresarios a nivel internacional rechazaron esta interpretación. En 2012, al tratarse de este tema en la Comisión de Aplicación de Normas de la OIT, los delegados empresariales objetaron formalmente el tratamiento de la huelga como una expresión de los derechos reconocidos por el convenio 87 y continuaron con esta posición en los diez años siguientes. Finalmente, el Consejo de Administración de la OIT, en noviembre de 2023, recabó la opinión de la Corte Internacional de Justicia de la Haya sobre este tema para superar la crisis creada, a su criterio, por la delegación empresarial.

El 26 de mayo de 2026, esta Corte ha declarado por 10 votos contra 4 que “el derecho de huelga está protegido por el convenio 87 de la OIT”, si bien –dice– este “no determina el contenido preciso, alcance o condiciones de ejercicio del derecho de huelga”.

Con esta decisión el derecho de huelga queda definitivamente reconocido allí donde todavía se le discutía.

La huelga como modalidad de acción sindical comenzó a practicarse desde fines del siglo XVIII a pesar de las represalias y la represión estatal, por lo general brutal, una conducta patronal, común en Europa, Estados Unidos y otras partes del mundo. En Estados Unidos, la agencia de detectives Pinkerton suministraba a los empresarios de las grades empresas esquiroles y matones para combatir las huelgas que, hasta la década del veinte del siglo XX, era común que conllevaran asesinatos de huelguistas y sus dirigentes. Lo recuerda Harold Robbins en su novela Memories of Another Day, 1981, El Lider en castellano. La Ley Nacional de Relaciones Laborales de 1935 (Wagner Act) reconoce el derecho de huelga con limitaciones, pero no para los trabajadores del Estado. La Corte Suprema de este país ha resuelto, sin embargo, en 2023, que los trabajadores responden por los daños que causen a los empresarios con la huelga. Allí, como se ve, el sistema mantiene la guardia en alto contra los trabajadores dispuesto siempre a pegar. Estados Unidos no ha ratificado el convenio 87 de la OIT.

(Comentos, 3/7/2026)



viernes, 3 de julio de 2026

MUY MERECIDA CONMEMORACIÒN

 6 DE JULIO

DÍA DEL MAESTRO PERUANO

Jorge Luis Choque

 

C

ada 6 de julio, el Perú rinde homenaje a sus maestros. Más allá de los actos protocolares, las ofrendas florales y los discursos oficiales, esa fecha debería ser, sobre todo, un momento de reflexión nacional. Celebrar al maestro sin mirar la realidad en la que trabaja equivale a aplaudir en medio del abandono. En un país marcado por la carencia de infraestructura educativa, la desigualdad socioeconómica, la anemia y la desnutrición infantil, y la precariedad de los servicios públicos, el maestro peruano sigue siendo uno de los pilares más firmes de la esperanza colectiva.

Ejercer la docencia en el Perú no es una tarea simple ni ornamental. Se trata de una vocación que con frecuencia se desarrolla entre techos rotos, aulas sin ventilación, materiales insuficientes, conectividad limitada y estudiantes que llevan en sus cuerpos y hogares el peso de la pobreza. En ese escenario, el maestro no solo transmite contenidos curriculares: alimenta la imaginación, sostiene emocionalmente, orienta, protege y abre horizontes. Su trabajo constituye una forma cotidiana de resistencia frente al abandono estatal.

José Antonio Encinas advirtió que el maestro no puede reducirse a un simple funcionario subordinado, sin voz ni dignidad; su postura crítica sobre la deshumanización del magisterio permanece vigente en el contexto peruano contemporáneo (Encinas, 1926/1999). Encinas denunciaba la degradación del docente cuando lo definía como “un paria que vegeta dentro de la rutina como sistema” o como “conductor de rebaños” —imágenes que todavía describen, de modo doloroso, la mirada con que muchas veces el Estado percibe al magisterio (Encinas, 1926/1999).

Paulo Freire recuerda que “enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su producción o construcción” (Freire, 1970/2005, p. 34). Esta perspectiva dignifica al docente como sujeto que acompaña procesos humanos complejos, y no como mero repetidor de contenidos. En la misma línea teórica, Lev Vygotsky sostuvo que “lo que el niño puede hacer hoy con ayuda, mañana podrá hacerlo por sí solo”, lo que sitúa al maestro como mediador imprescindible en los procesos de desarrollo psicológico y aprendizaje (Vygotsky, 1978/1987, p. 86).

No es posible hablar de calidad educativa sin atender la presencia de anemia y desnutrición infantil, ni sin reconocer las profundas brechas económicas y sociales que afectan con mayor dureza a los sectores más pobres. ¿Qué puede hacer una escuela si el estudiante llega con hambre, cansancio o enfermedad? ¿Qué puede lograr un maestro si el Estado no garantiza las condiciones mínimas para el aprendizaje? En ese sentido, la cuestión deja de ser solamente pedagógica y se torna ética y política: la indiferencia de los gobernantes no es neutral, pues perpetúa la desigualdad y condena a miles de niños y niñas a iniciar su trayectoria educativa con desventaja.

Encinas también rechazó la improvisación y el mercantilismo en la educación, advirtiendo contra una formación docente superficial que convierte la enseñanza en una ocupación de trámite (Encinas, 1926/1999). Su crítica mantiene vigencia: el error en educación no afecta a un solo individuo, sino a generaciones enteras. Cuando el Estado tolera la precariedad, la improvisación o la mediocridad en la escuela, el daño resulta colectivo y profundo.

A pesar de las carencias, el maestro peruano persevera: en ciudades y zonas rurales, en escuelas visibles y olvidadas, docentes siembran futuro con paciencia, creatividad y entrega. La pandemia mostró esto claramente; muchos sostuvieron la continuidad educativa con recursos mínimos, reinventando prácticas y asumiendo tareas más allá de su contrato. Quedó en evidencia una verdad que la política suele olvidar: sin maestros no hay un país justo.

Por eso, este Día del Maestro no debería reducirse a una ceremonia de cortesía. Debe ser una jornada de reflexión nacional, porque el docente peruano convierte su profesión en un acto de amor, inteligencia y sacrificio. Celebrar al maestro implica defender su dignidad, mejorar sus condiciones laborales, garantizar escuelas seguras, combatir la desigualdad y dejar de tratar la educación como un asunto secundario.

Como señalaba Encinas, el magisterio es un apostolado que exige permanente agitación espiritual: esa imagen define al verdadero maestro como alguien que no se resigna, que piensa, interpela y transforma (Encinas, 1926/1999). El maestro no solo enseña a leer y escribir; enseña a mirar la realidad, a nombrar la injusticia y a imaginar un país distinto. En ese sentido, su labor es profundamente política —no en la medida en que milite por un partido, sino porque forma conciencia, ciudadanía y humanidad.

Hoy, con tantas aulas sin condiciones dignas, rendimos homenaje a quienes mantienen su fe en los estudiantes y en la educación transformadora. El Perú les debe algo más que una fecha: les debe respeto, justicia y una política educativa acorde a su sacrificio. Como dijo Ricardo Dolorier, “Ser maestro en el Perú es una forma peligrosa de vivir; es una heroica forma de morir”, frase que resume la precariedad y entrega que hoy definen la profesión.

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REFERENCIAS:

1.       Encinas, J. A. (1999). El maestro y la escuela: ensayos sobre educación (ed. y selección de textos). Lima: Fondo Editorial [Reedición de obras publicadas originalmente en la década de 1920].

2.       Freire, P. (2005). Pedagogía del oprimido (30. a ed.). Madrid: Siglo XXI Editores. (Obra originalmente publicada en 1970).

3.       Vygotsky, L. S. (1987). Pensamiento y lenguaje (2. a ed.). Madrid: Ediciones Akal. (Obra traducida y publicada en español; edición citada por convención académica).

4.       Ministerio de Educación del Perú. (2021). Informe sobre la situación educativa en el Perú: brechas y desafíos post‑pandemia. Lima: MINEDU.

5.       Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). (2020). Encuesta Nacional de Hogares: indicadores de pobreza y salud. Lima: INEI.

 

HILDEBRANDT OPINA: RESULTADOS POLITICO-SOCIALES DEL RECIENTE PROCESO ELECCIONARIO

 CÁNCER TRIUNFANTE

César Hildebrandt 

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 789 3JUL26

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legan apristas a saludar a Keiko Fujimori. Es el besamanos. Es el besapiés. Es el viejo beso que el Apra, en trance de agonía, le dio al general Odría “por la gobernabilidad”. Es un beso de moza imaginaria.

Pero besar a Odría tenía una razón. El Apra y la Unión Nacional Odriista formarían una coalición reaccionaria en el congreso de 1963, una alianza que le hizo la vida imposible al reformista Femando Belaunde. Era un beso estratégico.               .               

Ahora el Apra no existe, es un pabellón de sombras. No tiene inscripción, no tiene parlamentarios, no tiene vela en ningún entierro, excepto el propio, y encima care­ce de significado. Porque el Apra no es la socialdemocracia que se disolvió en un mar de debilidades y corrupción. Hace años que se ale­jó del centro-izquierda y se había convertido en una versión mejor fraseada de la derecha monda y lironda.

Ahora va el Apra mustia donde la señora que ganó con las justas y le rinde pleitesía antes de su procla­mación. Reconocen sus emisarios a su nueva jefa y no sé -aunque me parece- que atisban oportunidades.

Muerto Haya hace tanto tiempo, muerto por decisión propia Alan García, el Apra es un orfanato sin directorio. De modo que los chicos se reúnen en asamblea y deciden acudir, desesperadamente, donde la señora que no los llamó y que no los necesita. Están en busca de salvar los muebles y la merienda.

Este sí es el final del partido que cambió la historia del siglo XX peruano. Es el término de una época. Es la última escena de un drama que duró 102 años.

La señora que ganó por 27 centésimas de diferencia y per­dió en 16 de las 25 regiones del país está feliz. La cola crece, las llamadas se multiplican, las felicitaciones se transmiten. La saluda la Casa Blanca, Bukele, Milei. Solo falta Netanyahu.

La señora vuelve a sentirse internacional, como cuando hacía el trencito con Hugo Chávez en aquella fiesta inolvidable de Cartagena de Indias. O cuando acompañaba a su padre mafioso en los viajes a los que debió acudir su santa madre, primera dama defenestrada por denunciar el robo perpetrado por sus cuñadas. ¡Todo era tan familiar aquel entonces!

El secretario del SUTEP también la visita para hablar del tema educativo. Hace bien. Al fin de cuentas, el SUTEP hizo antes que China, su cuna ances­tral, la evolución al capitalismo, el mercado y la acumulación. Habla bien de ella y de su encumbramiento don Juan Sheput -eso era inexorable- y la corteja y se muestra Yehude Simón, el escorpión que mordió a la rana y que sobrevivió nadando muerto.

En la puerta de la casa de la señora, en el vestíbulo del local partidario, se dejan cartas, admiraciones, pedidos. Y hay llamadas. Y hay silencios que son discursos y evasivas que son pronunciamien­tos. También abundan los teléfonos que ya no contestan, los saludos que desaparecieron, los correos sin respuesta. Manadas de olfatos al acecho observan cómo está el viento, de qué lado caerá la lluvia, cuánto demorará la caravana.

Lo que no saben es que el fujimorismo actuará como siempre: usará a la gente mientras lo requiera y luego volverá al ensimis­mamiento. Así ha actuado siempre. Lo que pretenden ignorar es que la máquina del fujimorismo no conoce otro norte que no sea el control de las instituciones, objetivo que ha logrado gobernan­do de facto y a la sombra y al que sólo le falta el dominio pleno sobre el poder judicial (operativo que está en marcha gracias a la servidumbre de la Junta Nacional de Justicia).

No importa de cuántos colores se adorne provisoriamente la organización de la señora Fujimori. Prevalecerá el legado, el ejemplo del padre atroz, el recuerdo seductor de que todo es comprable, chantajeable, intercambiable, ensobrable. La convicción de que el Perú es un bufé en las buenas y una carnicería cuando apremian los tiempos y las calles suenan a malestar. ¿Se imaginan a Cecilia Chacón preocupándose por los pade­cimientos de los pobres? ¿A Martha Chávez vigilando que los uniformados no se excedan en el uso de la pólvora? ¿A Miki Torres preocupado por el medio ambiente? ¿A Femando Rospigliosi proponiendo algo vagamente humano? El fujimorismo es el cáncer triunfante. El Perú está en el INEN. Internado. <>