martes, 23 de junio de 2026

OPINIONES SOBRE EL YA PASADO PROCESO ELECTORAL EN EL PERU

 SALIR DE LA TRAMPA POLÍTICA

Escribe: Milcíades Ruiz

Grupos políticos de izquierda atribuyen culpabilidades sobre el fracaso del partido “Juntos por el Perú”, en las elecciones presidenciales. Pero, si dejamos lo emotivo por la realidad, tendríamos que reconocer que, las elecciones se perdieron ya en la primera vuelta. La derecha obtuvo mayoría en el poder legislativo que, es el que gobierna y no, el presidente que, solo ejecuta lo dispuesto por el primero mediante leyes.

 



Son los partidarios del poder económico (Derecha) los que siempre tienen mayoría en el Congreso de la República para asegurar su predominio. De poco vale, que el presidente no lo sea, igual mandan. Con esta supremacía, garantizan que las leyes sean aprobadas en su beneficio y, además, designan a los suyos en el tribunal constitucional, en la Junta Nacional de Justicia que controla el poder judicial y, en la “Defensoría del Pueblo”. Hacen y deshacen en el Ministerio Público de Fiscales, entre otros organismos supuestamente autónomos.

La supremacía derechista utiliza esta red como trampa de dominación. No es igual la justicia para los poderosos que la justicia para los débiles. Tienen de su lado a las fuerzas armadas y policiales legislando en favor de estas. Por ello, se negaron a cumplir las órdenes contra el Congreso, dadas por el ex presidente Castillo, jefe supremo de las FF AA. No respetan ni el referéndum sobre el Congreso bicameral rechazado por la población peruana.

Tienen de su lado a los medios de manipulación social o prensa que, realiza campañas mediáticas para desprestigiar a líderes de la oposición, luego contrata a encuestadoras para comprobar la efectividad de sus delitos contra la fe pública y las divulga como opinión libre. Pero la prensa es financiada por los grupos de poder económico



¿Por qué sucede esto? Pues porque el sistema de gobierno, está condicionado a los intereses de la dominación mediante leyes dictadas como juez y parte. Mientras prevalezcan estas condiciones establecidas, seguiremos cayendo en la misma trampa. De nada sirve señalar culpables entre nosotros ya que, el divisionismo nos debilita en favor de la derecha. La población peruana está condicionada por leyes aprobadas por los congresistas beneficiarios del sistema de gobierno, para asegurar su predominio en el tiempo.

Mientras subsista este sistema, seguiremos lamentando la falsedad de una democracia, condicionada. Estas condiciones están en toda la normatividad que rige la conducta política de la población, pero fundamentalmente en el régimen de acceso al gobierno, que no permite la representatividad directa sino exclusivamente a través de partidos políticos. Es el escudo de la estructura de dominación. No obstante, la población es consciente de esta realidad y se expresa su disconformidad con el sistema. Organismos del Estado e instituciones internacionales muestran este descontento en sus estudios y encuestas.

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2025






 




Si hasta organismo mundiales se dan cuenta de esta realidad política y, del sentir popular peruano, ¿Cómo es que ciertos partidos políticos de izquierda, que se ufanan de defender los intereses populares, no captan esta situación, ni la usan en sus planteamientos? (No hay peor ciego que, el que no quiere ver) Si no manejamos un diagnóstico social realistamente, tampoco podremos acertar en nuestros planteamientos.

Para cambiar las condicionantes del sistema político de gobierno, que otorga supremacía la derecha, se necesita una estrategia que permita desmontar el sistema fraudulento de gobierno nacional vigente. Si no disponemos de la fuerza necesaria para cambiarlas de un solo golpe, una alternativa es hacerlo progresivamente. El sistema sindical de los obreros ha permitido obtener muchas conquistas sociales y beneficios de los que hoy, gozan. El método de lucha con paros y huelgas, pliego nacional de reclamos y negociación colectiva, les ha dado buenos resultados.

De igual modo, los diversos sectores económico-sociales, podrían luchar por sus derechos políticos de representatividad en todo nivel de gobierno, con demandas desde las más simples hasta la plenitud democrática. El autogobierno local, la participación directa en los gobiernos distritales, provinciales y regionales, la descentralización del estado, las políticas de estado con respecto a la minería, hidrocarburos, tecnología electrónica, asignación presupuestal, y otros puntos, podrían ser parte de los pliegos petitorios sociales a negociar y lograr.

La predominancia de un factor dura hasta que otra fuerza predomine. La derecha seguirá predominando en el gobierno nacional, hasta que la izquierda le haga perder predominio. En nosotros está este reto. Se vienen días difíciles y hay que prepararse para la lucha política contra el fujimorismo. Al igual que Irán que utilizó el estrecho de Ormuz para repeler el predominio imperialista haciéndolo retroceder, el Perú profundo tiene muchos estrechos para revertir la dominación derechista. “Feliz Año Nuevo Andino”.

23 junio /2026

lunes, 22 de junio de 2026

OPINIONES SOBRE LA COYUNTURA POLITICA PERUANA. SE ASOMA UN REGIMEN AUTORITARIO A ULTRANZA

 SEMBRANDO LA RUTA DE LA REPRESIÓN  

Por Gustavo Espinoza M.

C

uando el Municipio de Lima, en coordinación con los portafolios del Interior y de Defensa “cerró” el centro de la capital v movilizó blindados por las principales avenidas de Lima para intimidar a los manifestantes el pasado 19 de junio custodiándolas por más de cinco mil uniformados, no estaba dando sólo el primer paso. Objetivamente, estaba sembrando la ruta de la represión como una suerte de advertencia.

 Inmediatamente después ocurrió la denuncia presentada por el Procurador del Estado para Asuntos de Orden Público, Moisés Vega De la Cruz, contra Claudia Cisneros, Hernando Cevallos y otros bajo la acusación de “incitar a la alteración del Orden Público”.

Este hecho, que luce francamente intolerable y merece el repudio definido e inmediato de todos los sectores interesados en preservar las libertades más elementales que aún penosamente subsiste en el país, fue el segundo paso en la escalada autoritaria que peligrosamente se está construyendo.

 Ambas acciones no son sino un punto de avance en lo que habrá de ser la “estrategia del oficialismo” apenas se confirme “la victoria” de Keiko Fujimori en los comicios pasados, obtenida gracias al voto de peruanos en el exterior.

 Por lo pronto, para ir cimentando la vía de la represión, ya se están afirmando alarmantes conductas punitivas que deben ser enfrentadas con firmeza. A la matanza de 5 jóvenes comuneros registrada en una Aldea de Colquibamba, en  Huancavelica, se ha sumado el asesinato del adolescente Cubas Bazalar, de 17 años detenido por la policía de Manchay que lo sometiera previamente a repudiables y humillantes actos que han sido denunciados por sus padres; se ha sumado el caso de la escolar atacada por una mujer policía encargada de dar charlas referidas al “trato” que se debe dar a los jóvenes a fin de atender su situación y defenderlos del accionar delictivo.

 A estas tropelías de las “autoridades” recientemente denunciadas, hay que sumar el caso del Capitán de los Servicios de Inteligencia del Ejército, Gary Chiroque, intervenido cuando cobraba coimas en Pataz; y la denuncia en tormo a la adquisición de 31,045 pistolas israelíes con sobreprecio, hecha por el Ministerio del Interior a través de la empresa IWI; en tanto que se registran 3,875  policías investigados por violencia de genero.  

 Se añaden así elementos que andan juntos desde hace un buen tiempo en el país: Corrupción y Represión, ambos inherentes a la Mafia que opera con descaro, y que hoy se siente poderosa e imbatible gracias al respaldo que recibiera de la “mayoría parlamentaria” del Congreso de la República, y después de la decisión del Jurado Nacional de Elecciones, desestimando las denuncias presentadas contra cómputos registrados en mesas de los Estados Unidos y Argentina, sospechosamente trajinadas.

 Por si no bastaran las Leyes “Pro-Crimen” que Fuerza Popular se niega a derogar, el Congreso Unicameral resolvió una vez más exculpar de toda responsabilidad a los uniformados que usen sus “armas de reglamento” contra civiles en manifestaciones públicas.

 Seguidamente, la misma instancia parlamentaria resolvió sustraer del fuero judicial a los miembros de las instituciones castrenses acusados por cualquier delito, asegurando que esos casos se vean exclusivamente en el Fuero Privativo correspondiente. Vale decir, el Fuero Militar.

 Para que se tenga una idea de cómo funcionó dicho Fuero en un caso emblemático, cabe rescoldar lo sucedido con el Sub teniente Telmo Hurtado, responsable operativo de la Matanza de Accomarca, Santa Rosa y Llocllapampa en agosto de 1985.

 En esa circunstancia -como se recuerda- el destacamento al Mando de Hurtado. asesino a 69 personas entre niños, mujeres y varones, acusándolos a todos de “terroristas”. En la circunstancia, asaltó las Aldeas, incendió las chozas de los campesinos, saqueó las viviendas, violó a las mujeres, torturó a los niños y finalmente asesinó a todos.

 Cuando se denunció el hecho y se exigió sanciones, el Fuero Privativo Militar actuó: condenó a Telmo Hurtado a 8 días de rigor por “desacato” y por “no cumplir las órdenes de la Superioridad”.  Y es que consideró que el matar campesinos, no era la “orden” que la autoridad le había confiado. Por eso entonces, fue la “drástica” sanción.

 Esto, que está ocurriendo en estos días, cuando concluye el gobierno del presidente Balcázar y se abre paso a una nueva “gestión gubernativa” que la clase dominante se empecina en entregar a Keiko Fujimori; es apenas el eslabón de la cadena que habrá de unir a la actual administración con la que se instale en Palacio de Gobierno el 28 de julio próximo si todo sale como ellos quieren.

 Y para que eso sea así, el Jurado Nacional de Elecciones no necesitó darse tiempo para denegar el  recurso presentado por Juntos por el Perú y referido a la votación en algunas Mesas del Exterior. En apenas horas desestimaron los pedidos no obstante que existían indicios más que suficientes para cuestionar la autenticidad de la votación registrada en esas ánforas.

 Hoy se tienen informaciones más que precisas de lo que habría ocurrido, a partir de la noche del domingo 7 para “voltear” los estimados dados a conocer en el “conteo rápido” por Transparencia y diversas encuestadoras.

 La mediación de la venezolana María Corina Machado, la sirvienta de Washington; la mano aviesa del secretario de Estado Marco Rubio y la “presiones” de los Mandatarios del área -Milei, Kast, Paz y Noboa- habrían concurrido al unísono para “salvar al Perú de las garras del comunismo”.

 Detrás de todas estas pillerías no está sólo la mano de uno o varios “partidos” de la ultra derecha -como Fuerza Popular- sino básicamente la mano de Imperialismo, que acciona a través de la oligarquía local y los medios de comunicación a su servicio.

 Lo ocurrido en el Perú ha resultado casi Idéntico a lo su cedido en Colombia. En los dos países se atribuye la “victoria” a fuerzas de Ultraderecha por escasísimo margen. Y en ambos casos, es la Casa Blanca la que saluda “la victoria”. El propio Donald Trump tuvo el desparpajo de “saludar” a Keiko Fujimori y a Abelardo de la Espriella, que parecieran “coronar sus sueños” cuando no han hecho sino alcanzar la categoría de monigotes del Imperio para ser usados a gusto del amo del norte. <> 

TAREAS PARA EL NUEVO CONGRESO

 LO CHOLO EN EL PERÚ

“Lo cholo en el Perú”, es un tema del que se habla mucho desde el siglo pasado, y -pese a todo- no pierde vigencia y aparece especialmente en fechas como las Fiestas Patrias o en épocas electorales. Estas ocasiones nos invitan reiteradamente a reflexionar sobre los lazos que nos unen y las diferencias que nos separan, a nosotros, los nacidos en esta hermosa tierra del Sol.

“Cholo soy y no me compadezcas” cantaba Luis Abanto Morales con su cara chola, el color cholo, cholo. Eran otros tiempos cuando cantaba, dando brinquitos salerosos, “déjame en la puna vivir a mis anchas, trepar por los cerros, detrás de mis cabras, arando la tierra, tejiendo mis ponchos, pastando mis llamas y echar a los vientos la voz de mi quena”. Desde entonces, el país ha cambiado, Kausachum Perú. El racismo existe, pero aparenta no ser tan fuerte como hace tres décadas. La vergüenza de ser cholo es menor en quienes hemos ocupado Lima en nocturnidad y sin alevosía a partir de las migraciones sucesivas de provincianos a quienes “las locas ilusiones nos sacaron de mi pueblo para venir a conocer la capital”. Ah, tiempos.

Pero, ¿qué es ser cholo en el Perú? El sociólogo Gonzalo Portocarrero explica que es una condición que se vive todavía con incertidumbre. Es reconocerse descendientes de esa plebe mestiza que hace siglos se fue asentando en el territorio nacional. ¿Recuerdan a Garcilaso de la Vega, nuestro cronista? Él explicó que “al hijo de negro y de india o de indio y negra dicen mulato y mulata. A los hijos de estos llaman cholo; es vocablo de las Islas de Barlovento; quiere decir perro, no de los castizos sino de los muy bellacos y gozones; y los españoles usan del por infamia y vituperio”. Está en los “Comentarios Reales”.

Portocarrero, profesor en la Pontificia Universidad Católica del Perú, dice que el cholo no tiene aún muy definidas sus raíces, no sabe si está cambiando hacia Occidente o está permaneciendo en los Andes. Ahora yo choleo, tú choleas, él cholea. El apellido, el color de la piel, el idioma, las costumbres entre otros, definen los rasgos de lo que conocemos como cholo. Éste se define también a partir de lo indígena y de lo criollo occidental.

Portocarrero advierte cierto sentimiento de orfandad en quienes se sienten cholos por lo mismo que son excluidos y a veces muy malamente en el entorno social. La cantante Dina Páucar contó alguna vez que cuando llegó a Lima se reían de ella, por su condición andina. Y por eso lloraba mucho. Ahora que es muy popular y ha triunfado, se ríe al recordar esos pasajes de su vida y exhibe con orgullo su condición de chola.

Rodrigo Montoya, a su vez, doctor en Antropología por la Universidad de París, escritor prolífico dice que “se le llama cholo a alguien que viene de los pueblos indígenas, que habla muy bien su lengua materna y trata de aprender el castellano, que confunde la ‘e’ con la ‘i’ y la ‘o’ con la ‘u’ y que hace esfuerzos notables para desprenderse de sus hábitos culturales indígenas y adoptar los occidentales. De esa confusión deriva otro insulto: “cholo motoso”. Lo biológico y lo cultural se combinan y mezclan, pero el componente cultural es el más importante”.

El tema está muy lejos de estar agotado en el mismísimo ambiente académico y de investigación social. El racismo forma parte medular en nuestra realidad social. Por eso en universidades y en organismos no gubernamentales están presentes las tareas que buscan esclarecer y si fuera posible ayudar a erradicar esa forma de discriminación estructural por razón de la sangre, la apariencia física o las peculiaridades del comportamiento cultural de las personas.

Haría bien el nuevo Congreso de la República establecer “lo cholo en el Perú” entre los asuntos de alta importancia de su agenda quinquenal. Así, los legisladores tendrían la oportunidad de escuchar en su propia casa, los muchos enfoques que se han elaborado para entender mejor nuestras raíces sociales y culturales. Iluminados por las sabias palabras de los estudiosos más enjundiosos del medio, los diputados y senadores verían de cerca el rostro, color tierra, de la realidad peruana y muchos se verían a sí mismos reflejados en el análisis de lo que los sociólogos llaman en su extraño neologismo el “laberinto de la choledad”. Se hablaría sobre lo cholo y la nueva modernidad, la cultura y la identidad chola, lo cholo y la esperanza religiosa, los pagos al cerro, Sarita Colonia y los misayocs urbanos. La familia, las mujeres, el amor y la sexualidad cholas tampoco estarán ausentes en las mesas de discusión en comisiones o en los hemiciclos.

Se hablaría también de la comida y el mestizaje. Ver entonces qué es una pachamanca, saber si la comida criolla es chola y si aquello que adorna la mesa del peruano medio, es un plato que en su origen fue tan cholo como las hojas de atajo que crecen en los Andes. Conoceríamos todos una vez más que la comida peruana es la más variada y la más rica del mundo. Y también chola, por supuesto. Para cocinar contamos con carnes y verduras de toda clase. Nuestra topografía muy especial nos permite tener faunas y floras poco menos que inagotables. Tenemos pescado de río, pescado de mar y pescado de lago. Disponemos de miles de variedades de papa, que se transforma, en la mesa, en platos distintos, como es el caso del muy andino chuño blanco que, hervido con leche y con queso tierno, es uno de los platos más originales y sabrosos del mundo. Tambien están el olluco y la oca. ¿Sabía usted que el chupe, en cualquier forma que se sirva, lleva en su origen el signo distintivo de su choledad?  Eso ocurre en los casos del chupe de camarones y en los grandes chupes de tierra adentro como el chairo, el chaque, el timpusca, el pebre, el chupe de ollucos, el chupe de conejos y el chupe de habas, ente otros.

Tenemos a la carapulca, ese suntuoso guiso de papa seca, de carne de chancho y de maní. El timpusca, chupe hecho a base de cecina de carnero y de algas marinas o lacustres. El tamal en sus diferentes versiones. El caucau, aromatizado con tomillo, con yerba buena y con comino y una punta de ají es otro de los platos tan cholo que siempre agradarán en cualquier mesa. No se puede dejar de citar las yerbas emblemáticamente peruanas: el huacatay, el paico y la muña, de aromas especiales y muy andinos. Con estas yerbas, el plato más humilde adquiere categoría y elegancia.

De todo eso y de mucho más, se podría hablar cuando se busque explicaciones sobre lo cholo en el Perú; de la historia de las luchas reivindicativas y justicieras de los cholos; de los cholos y las cholas en la literatura peruana; de la música chola, de la cumbia peruana, del huaiño y todas sus variantes. En fin, hay posibilidades múltiples de conocer la choledad y en base a ese conocimiento amplio y veraz, construir de una vez y afianzar el verdadero ser nacional del Perú. <>

sábado, 20 de junio de 2026

PUNEÑOS QUE DESTACARON EN EL PASADO SIGLO XX

 LA INTELECTUALIDAD PUNEÑA

EN LOS AÑOS 50
Por
Emilio Romero.

"LOS ANDES" sábado 19 de diciembre de 1953. Tomado de Revista Peruana «SUR» 

L

os puneños se caracterizan por un fervor idealista y una gran voluntad de superación. El fervor idealista, casi visionario, parece una consecuencia del paisaje. El puneño no vive encerrado entre altas montañas. Su paisaje es plano, quizá el plano más extenso del País: el Perú. La mirada se extiende hacia todos los horizontes, como en las estepas, en los desiertos o en el Océano. Ningún obstáculo se presenta ante la mirada, que no sea el azul del cielo o los perfiles de gigantescas nubes blancas.

Los puneños no viven entre cerros, no están encerrados. Tienen horizontes infinitos en torno y acaso por ello, cada uno busca también horizonte infinito en su camino.

Si Puno tuviera un gran núcleo de concentración urbana, tendría una Universidad, Academias, Escuelas Técnicas, sólo entonces irradiaría sobre América la fuerza mental que en el remoto pasado iluminó la edad prehistórica desde toda la región andino-peruana.

La era de prosperidad de Puno pertenece al año 2.000. A partir del tercer milenio, la altiplanicie del Titicaca volverá a ser, como en remotos tiempos, un núcleo de cultura directriz continental. Nosotros estamos ahora en la prehistoria de Puno. Nos diferenciamos de nuestras viejas chullpas y monolitos, solamente en que aquéllos tienen en el corazón una momia seca, pero nosotros tenemos una llamarada de ideales y de esperanzas. Cuando nos demos la mano en una gigantesca cadena, iluminaremos al mundo desde ese altísimo pedestal y una nueva ley habrá en la tierra.

Los intelectuales, poetas, músicos y artistas de la sierra de hoy, son precursores valiosos de un futuro mejor.

El joven DANTE NAVA
LOS POETAS

Los poetas del medio siglo XX se caracterizan por un sentido afirmativo y casi eufórico de lo vital. No hay en ellos ninguna nota dolorida, ni el odioso pastiche del indio tocando la quena, ni una fingida lágrima por la opresión del cura o del gobernador.

Todo es vida, fuerza y optimismo en la poesía puneña. Y cuando hay lirismo, es tan fino y saludable como un ojo de agua entre los cerros mirando al cielo. En una palabra, no hay poetas llorones en Puno.

Alejandro Peralta, tan conocido en América, es un lírico admirable. Sobre el paisaje maravilloso del altiplano, desfilan las figuras indias de Peralta, llenas de gracia y de alma. Nadie como él ha 

llevado al verso el colorido, 

Emilio Vasquez
la nitidez y la profunda gracia de la mujer aymara.

Alejandro Peralta, el inolvidable cantor de “Ande”, sigue trabajando y nada raro será que nos regale pronto con un libro nuevo.

Luis Rodríguez o Luis de Rodrigo, el gran poeta, de fuerza lírica indudable y de fuerza mental, tan conocido dentro y fuera del país, es también una expresión de vida y de energía. Nada de lamentos ni de sonrisas virreynales. Luis de Rodrigo es un ejemplo de vigoroso poeta puneño que sigue trabajando como Peralta, sobre un escritorio y con libros de contabilidad para ganarse el pan, sin dejarse vencer por los infortunios. Todo lo contrario con una tenacidad digna de admiración, y a mayor trabajo rutinario, más fuerza para levantar el alma.

Emilio Vásquez, otro hombre fuerte, maestro, ensayista y poeta es también como los anteriores un ejemplo de energía.


Ya no están de moda los profesores de energía en este siglo tan agitado y violento. Pero poetas como éstos, son hombres de su tiempo y sus cantos son del futuro.

J. Alberto Cuentas es un poeta altivo, con orgullo de estrellas y perfil de montañas. Su obra es conocida en todo el país y su lealtad al espíritu es indestructible. Sus poemas son bellos y grandes.

Carlos Dante Nava es un caso interesante y digno de admiración. Hijo de padre y madre italianos, nacido en Puno, canta a la mujer india y la exalta, como un poeta del renacimiento italiano. Pero la mujer que canta y que él ve con el colorido canela de la india, no es india, es simple y bellamente una mujer. Por este camino Carlos Dante Nava, universaliza a la mujer aymara del altiplano, la despoja del chullo o anaco. Así desnuda la besa y la posee y luego le canta un poema. Nava es uno de los más brillantes poetas que ha dado Puno, poeta que no sólo hace versos sino que los vive. Su personalidad literaria está aún poco difundida pero seguramente una recopilación y edición de sus versos, le dará una aureola de prestigio continental que bien lo merece.

Aurelio Martínez es el poeta que está más adentro de la raíz profunda del hombre del altiplano. Está a un paso del dolor de la tragedia, pero siguiendo la tragedia de la poesía puneña, el ambiente se convierte de un dolor vecino en grito de rebeldía. Sus poemas tienen los claro-oscuros de un cuadro de Zurbarán. Lo español sangriento e iluminado de fuego con lo indio de piedra y de eternidad, construye en sus poemas una escalinata de granito.

Solamente menciono a los poetas que han persistido en publicar sus obras, y que han conservado el prestigio del recuerdo de ellas.

J. Alberto Cuentas Zavala

Emilio Armaza
, autor de Falo, elogiado en su hora por Alcides Arguedas, Franz Tamayo y J. Santos Chocano; Ernesto More autor del bellísimo “Hespérides”, el malogrado Luis N. Echevarría, que pese a sus detractores fue un poeta verdadero, quizá el último romántico de los poetas puneños y Juan Jiménez Franco, delicado y hondo lírico que no quiso vivir, por haber nacido fuera de su tiempo.

Yo sé de los nuevos también, pero no escribo de lo que no conozco bien y es por este motivo que en esta oportunidad me limito a los poetas de mi tiempo.

LOS ESCRITORES

Los escritores puneños forman también una pléyade admirable. Pero el escritor de hoy no puede como el poeta estar ubicado por razón de su nacimiento. El poeta tiene raíces profundas en el suelo y sus grandes ramas pueden extenderse bajo el azul de su cielo. El escritor en cambio es un tipo móvil. El que no es móvil, humano y universal, todavía no está cuajado. El escritor de hoy debe pertenecer a la humanidad, aun cuando escriba en un oscuro poblacho del mundo.

A esa categoría de universalidad y humanidad, pertenecen hoy los escritores nacidos en Puno: José Antonio Encinas, Federico Guillermo More, Ernesto More, Emilio Armaza, Emilio Vásquez, Gamaliel Churata, Lizandro Luna, Francisco Pastor, Carlos Camacho Trillo, Mateo Jaika, José Arguedas, José Portugal, Manuel A. Quiroga, Vladimir Bermejo y Víctor Villar.

LOS PINTORES

Puno es una academia natural de pintura. Maestros son el lago, el cielo y la estepa. Sus colores invaden los corazones de los elegidos y se transforman en bellos cuadros. Amadeo Landaeta es el animador del grupo “Laykakota”, que ha dado figuras sobresalientes como Carlos Rubina, Francisco Montoya Riquelme, Coyla, José Flores, Florentino Sosa y otros.

Jorge Huirse Reyes
LOS MÚSICOS

Así como en Puno hay una Academia de pintores natos, intuitivos y admirables, también puede decirse que todos son músicos. La música popular es bella y admirable y buena prueba de ello representan Jorge Huirse, Alberto Rivarola, Rosendo Huirse, Víctor Echave. Pocas regiones del Perú, salvo la colosal concentración musical de carácter comercial de Lima con sus “Coliseos”, tendrá tantos grupos de estudiantinas como Puno. Y a la cúspide de esta pirámide, cuyas bases están enraizadas en el pueblo, se encuentra el nombre de Teodoro Valcárcel.

Los grandes escritores, novelistas, poetas, pintores y músicos, se forjan en las grandes urbes, luchando como de trinchera en trinchera, desde la pobre desván de la pensión hasta la calle, el café, la editorial, el teatro, la redacción de un diario o la “peña”. En ese ambiente hay estudiantes, institutos, universidades, masas, resonancias y ruidos, luces deslumbrantes y sombras.

Cuando un pueblo pequeño, casi rural, surgen tantos espíritus altivos y selectos, amantes del libro, del verso, del pincel o de la música, es porque se trata de un gran pueblo, lleno de promesas y de esperanzas para un futuro mejor. <+>

viernes, 19 de junio de 2026

LLAMADO AL CAMPO POPULAR EN EL DESENLACE DEL PROCESO ELECCIONARIO

 SIN MIEDO ALGUNO

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 787, 19JUN26

L

a señora prepara su gobierno. El gobierno que se parecerá al de su padre.

También nosotros deberíamos prepararnos.

Deberíamos preparar estrategias de toda ín­dole para enfrentar la retroexcavadora que ya calienta motores.

Las ONG vinculadas a los derechos humanos deberían unir esfuerzos para preparar equipos de abogados que planteen, aquí y en el exterior, recursos y de­mandas. Es hora de olvidarse de siglas y nombres y acudir a la cita de la resistencia.

Las organizaciones sindica­les debieran olvidarse de viejas divisiones de origen asiático y unirse alrededor de un menú de sobrevivencia. Se viene una tor­menta perfecta y algunos siguen creyendo que cruzarán el océano en un caballito de totora.

El centro y el centro-izquierda tendrían que llegar a un acuerdo parlamentario y programático para hacerle frente a la señora que reivindica una dictadura podrida y que ha dicho que pre­tende imitarla. Espero que Jorge Nieto, por ejemplo, no les dé la razón a quienes piensan, malig­namente, que él votará esta vez por el oportunismo de derechas.

Es hora de que la cultura, la academia -no aludo aquí a los politólogos que en manada se están pasando al fujimorismo-, los artistas plásticos, la gente del cine y el teatro, hagan causa común frente a la marea de censuras y hostilidad que se nos viene. Los pronunciamientos, las denuncias y hasta los gritos serán necesarios.

Hay que juntar también al periodismo independiente que queda y hay que defender a quienes, desde las redes, ejercen su derecho a la insumisión. Hay que combatir desde cada trinchera a esa televisión que optó por el oficio de Rahab.

Los gobiernos regionales, las autoridades municipales y las organizaciones sociales del país que votó para no caer en manos de la mafia que intentará imponerse desde el 28 de julio deberán buscar una agenda común de autodefensa. Se vienen leyes con nombre propio, causas penales planeadas en el local de Fuerza Popular, amenazas de portátiles. Habrá que darles caray coraje a cada uno de esos embates.

Somos nueve millones, la mitad del país, los que no hemos querido que la hija de la dictadura y el oprobio sea “nuestra” presidenta. La diáspora, cuyos votos se han contado sospechosamente, ha deci­dido que ella regrese al Palacio donde su padre encerró a su madre y en el que hizo de primera dama traicionera.

El problema para la cabecilla de Fuerza es que ya no habrá sorpresas. Su pa­dre, el japonesito de la honradez, se sacó de la manga el rostro de jefe de Yakuza y cerró el Congreso para someter al país al neoliberalismo sin compasión de los Boloña y, a partir de eso, construir el edificio de la dictadura. Fujimori padre fue el Pearl Harbor del Perú: en muy poco tiempo, tras un intenso bombardeo, hizo del Perú un país brutal donde todo valía para sobrevivir y en el que la informalidad ya no era un accidente sino la naturaleza misma de la sociedad. De esa polvareda salieron César Acuña y la universidad como fábrica de cartones, la degradación del trabajo, la desaparición de derechos, el monopolio chileno de la aeronavegación. De esas ruinas institucionales emergió la satrapía en la que era posible que Montesinos acumulara 48 millones de dólares en cuentas en el extranjero y que la pa­rentela del “patriarca” robara hasta las donaciones japonesas destinadas a los pobres.

Fujimori padre sorprendió al país bajándose del tractor y subiéndose al tanque de los militares corrompidos. La agenda de Fujimori hija, en cambio, está cantada. Sabemos qué se propone, a qué métodos puede recurrir, de qué mañas es capaz, de cuántas hipocresías se valdrá modulando la voz como si se doblara a sí misma. Esta vez no habrá emboscadas. Por eso es imprescindible prepararse.

Lo importante es no dejarse amedrentar. Lo básico es no te­nerles miedo. Lo decisivo será luchar, apelando inclusive a instancias internacionales. Co­metida la indignidad de llevar a la presidencia a una hija que se enorgullece de las fechorías de su padre, no permitamos esta vez que el fujimorismo redo­blado haga aguas menores so­bre la oposición y las leyes que protegen el derecho a ejercerla.

No les temamos. Alguna breve autoridad tengo para hacer esta invocación: pasé tiempos difíciles cuando ellos gobernaban, pero entendí muy pronto que nada es mejor que com­batirlos.

Vigilemos. Impidamos otra década infame. Los que más temen, en realidad, son ellos: están a punto de gobernar el país que el patriarca convirtió en cultura combi y llegarán los tiempos en que la dema­gogia populista servirá de muy poco. La derecha que representan comprobará que más valía ser una expectativa, una víspera, una posibilidad que un gobierno al que le faltará capacidad de convo­catoria y proyecto nacional.

Quizá sea bueno que la hija del dictador regrese al Palacio que su padre deshonró. Quizá estemos a punto de inyectamos la vacuna polivalente contra el fujimorismo. <>




CONCEPCIONES DEL MUNDO EN LOS ANDES

 EL AÑO NUEVO ANDINO

Y LA REIVINDICACIÓN DE LA COSMOVISIÓN EN PUNO

Por: Jorge Luis Choque

E

l Año Nuevo Andino en el Perú, celebrado cada 21 de junio coincidiendo con el solsticio de invierno, posee raíces ancestrales profundas sustentadas por la ciencia. Las investigaciones arqueológicas, físicas y astronómicas dirigidas por la doctora Ruth Shady Solís en la Civilización Caral, de 5,000 años de antigüedad, demostraron que sus impresionantes edificios piramidales —como la Pirámide Mayor, la Pirámide Menor y la Pirámide Central— fueron orientados hacia la puesta del Sol en el solsticio de invierno. Esta observación de los astros permitía a los antiguos pobladores regular sus actividades agrícolas, marcando un hito astronómico donde el Sol se encuentra a su mayor distancia de la Tierra, produciendo la noche más prolongada del año, lo cual señala el fin de la cosecha y el inicio de un nuevo ciclo de siembra.

El núcleo vivencial de esta fecha reside en la profunda conexión espiritual y terrenal a través de rituales tradicionales de agradecimiento a la naturaleza. Como recuerda el antropólogo aymara Cancio Mamani, la tradición dicta acudir antes de que salga el sol a los cerros tutelares del ayllu para realizar el ritual de reciprocidad. Existe un consenso entre investigadores de que este momento simboliza el renacimiento del dios Sol y el restablecimiento del equilibrio cósmico entre el mundo terrenal y espiritual; se trata de una festividad con fuerte arraigo en los Andes y la Amazonía peruana, especialmente en el Cusco, donde se vive como una experiencia sagrada de comunión.

Valorar este acontecimiento exige adentrarse en el debate sobre la existencia de una filosofía andina genuina y la importancia de conocer su cosmovisión. Defensores como Josef Estermann sostienen que el mundo indígena posee una racionalidad y epistemología particulares estructuradas en dimensiones como la Pachasofía (cosmología) y la Runasofía (antropología), mientras que Francisco Miró Quesada la califica como una "Filosofía Sapiencial". Aunque críticos como David Sobrevilla argumentan que se trata de un pensamiento colectivo precolombino y no de una filosofía teórica, pensadores como el cusqueño Mario Mejía Huamán afirman que la filosofía andina está en proceso de elaboración, sustentada en el idioma quechua para organizar el mundo y en una concepción del tiempo donde el hombre camina de espaldas al futuro, otorgando trascendencia al pasado mediante ritos y ceremonias.

La lógica del desarrollo andino se cimienta en la complementariedad de opuestos o yanantin, un principio relacional y simbólico que concibe el cosmos como la coexistencia paralela de realidades complementarias como el hanan (arriba) y el urin (abajo). Esta estructura mental se traduce en la vida cotidiana a través del ayni o reciprocidad, un engranaje de fuerzas colectivas que ha logrado una poderosa institucionalización legal y pedagógica en el sur del país. En el departamento de Puno, la reivindicación histórica de esta fecha —denominada Machaq Mara en la lengua aimara y Musuq Wata en quechua— goza de un impulso oficial decisivo gracias al Proyecto Curricular Regional (PCR), promoviendo que las instituciones educativas y públicas adecúen sus funciones para participar solemnemente en los saludos al sol.

En la región de Puno, esta festividad se manifiesta como una poderosa expresión de cultura viva que congrega a comunidades locales y líderes espirituales en espacios sagrados como las orillas del lago Titicaca y en los apus tutelares. Antes del amanecer, los participantes realizan ceremonias de ofrenda a la Pachamama (Madre Tierra) depositando hojas de coca, granos y flores para augurar la prosperidad del nuevo ciclo agropecuario. La transmisión intergeneracional es un aspecto central de la jornada; las familias involucran activamente a niños y jóvenes en la preparación de los rituales, asegurando la vigencia de sus costumbres frente a las influencias externas y fortaleciendo la identidad cultural del altiplano.´

Lamentablemente, esta lógica integradora es incomprendida y discriminada con posturas racistas desde las ciudades costeras del Perú, como Lima y Arequipa, cuyas élites urbanas operan bajo los límites de una mentalidad occidental intolerante que históricamente ha menospreciado el saber indígena. Si bien existen observaciones críticas sobre la verificabilidad histórica de ciertos datos —como expone la Editorial de Los Tiempos al señalar que el cálculo del año 5532 carece de rigor histórico y responde a un entramado simbólico e ideológico al sumar cinco ciclos de mil años a la fecha de 1492—, esto no le quita legitimidad a la celebración. Como concluyen los analistas, festejar el Año Nuevo Andino es plenamente correcto y valioso como expresión cultural, pues desafía el prejuicio urbano, rompe con el monopolio epistemológico eurocéntrico y reivindica con orgullo el derecho a recuperar de forma colectiva y oficial las tradiciones culturales de origen prehispánico.  <>

Perú: 19/06/2026

 

miércoles, 17 de junio de 2026

LA APASIONANTE COYUNTURA MUNDIAL

 LA GUERRA QUE TRUMP PERDIO

Editorial del New York Times

E

l acuerdo preliminar que podría poner fin a la guerra del presidente Donald Trump contra Irán, que se ha prolongado por cuatro meses, es bienvenido, pero conlleva realidades difíciles. Trump cometió un terrible error al iniciar esta guerra. La llevó a cabo de manera imprudente y en desafío abierto a la ley. Estados Unidos sale debilitado —militar, diplomática y económicamente— y pagará un alto precio estratégico en los próximos años.

Los detalles del acuerdo no están claros, pero el marco que se ha anunciado sugiere que Trump ha conseguido pocas de las condiciones que insistía en que obtendría. Es una humillante degradación para él y para el país que dirige.

Desde que empezó la guerra, dijo que Estados Unidos lograría una “victoria total y completa” y que Irán debía aceptar una “rendición incondicional”. Insinuó que se produciría un cambio de régimen. Dijo que a Irán no se le permitiría “ningún enriquecimiento” de uranio y que “Estados Unidos, en colaboración con Irán, desenterraría y retiraría todo el material nuclear de grado casi militar” que ya posee y que está bajo tierra.

Nada de esto parece ser cierto. El gobierno de línea dura de Irán sigue en el poder. Al parecer, los detalles del acuerdo nuclear se negociarán durante los próximos dos meses, pero es probable que los términos se parezcan a los del acuerdo de 2015 que negoció el presidente Barack Obama y que Trump canceló en 2018. Describió el acuerdo de Obama como el “peor acuerdo de la historia” y dijo que ponía a Irán en “el camino hacia un arma nuclear”. Lo criticó por no forzar a Irán a dejar de apoyar a grupos terroristas como Hamás y Hizbulá y por suavizar las sanciones económicas. Sin embargo, parece que su guerra destructiva lo dejará con un acuerdo similar.

Su mayor logro en el marco del alto al fuego es la esperada reapertura del estrecho de Ormuz al tráfico marítimo mundial, lo que acabará bajando los precios de la energía y otros productos. Eso, por supuesto, no es más que una vuelta al statu quo anterior a la guerra. Irán cerró el estrecho como represalia, para afectar la economía mundial y aumentar la presión política sobre Estados Unidos. La medida funcionó, y los líderes iraníes ahora entienden que tienen un arma económica poderosa.

Si se hace un balance, Irán sale como el ganador estratégico de esta guerra de cuatro meses. El país sufrió pérdidas sustanciales, como gran parte de su armada, su fuerza aérea, su capacidad militar-industrial y su liderazgo político, entre ellos el ayatolá Alí Jameneí, el líder supremo, quien fue asesinado el primer día de la guerra. Sin embargo, con el fin de la guerra, los líderes iraníes podrán empezar a reconstruir el país.

Estados Unidos, por su parte, parece más débil a los ojos del mundo. El ejército estadounidense se ha mostrado incapaz de imponerse ante un adversario mucho más pequeño, incluso después de agotar muchos de sus misiles de precisión de largo alcance e interceptores. El resultado perjudica la capacidad de este país para disuadir a otros adversarios potenciales. Para empezar a reparar el daño, Estados Unidos haría bien en recomponer las alianzas en Europa, Medio Oriente y Asia que se han deteriorado debido a los efectos militares y económicos de la guerra. El Pentágono también tendrá que modernizarse y prepararse para las guerras del futuro. Es poco probable que alguna de estas cuestiones ocurra durante el mandato del presidente Trump.


Antes de que comenzara el ataque estadounidense e israelí el 28 de febrero, los dirigentes iraníes habían pasado por dos años y medio muy duros. El gobierno estaba mucho más débil que antes del ataque de Hamás contra Israel del 7 de octubre de 2023, grupo al que Irán financia y asesora desde hace mucho tiempo. En respuesta a ese ataque, Israel debilitó considerablemente a Hamás y a Hizbulá, otro grupo aliado de Irán. En Siria, un dictador sanguinario respaldado por Irán fue depuesto sin que los líderes iraníes hicieran mucho para intentar salvarlo. Israel y Estados Unidos dejaron en evidencia que las defensas aéreas y el programa de misiles de Irán eran poderosos en apariencia, pero en realidad inofensivos cuando bombardearon las instalaciones nucleares iraníes el verano pasado, un revés para su programa nuclear. Mientras tanto, la moneda iraní seguía cayendo a un ritmo acelerado y su economía estaba en ruinas. A finales del año pasado, los iraníes salieron a las calles a protestar y el régimen respondió matando a miles de manifestantes, si no a decenas de miles.

Todos estos problemas siguen ahí, e Irán sigue estando más débil que hace tres años. Pero la guerra le ha dado una ventaja que no tenía cuando comenzó 2026. Su régimen ha demostrado que puede sobrevivir a oleadas de ataques de sus dos mayores enemigos. Sus líderes no han tenido que abandonar sus ambiciones nucleares. Y han aprendido que el resto del mundo parece no estar dispuesto a usar la fuerza militar para reabrir el estrecho de Ormuz. Si Irán decide cerrar el estrecho en algún momento de los próximos meses o años, ¿qué hará Trump en respuesta?

Enlistamos estos hechos sin satisfacción. Irán ha sido y sigue siendo una fuerza del mal. Reprime a su pueblo, especialmente a los disidentes políticos, las mujeres, las personas de la comunidad LGBTQ y las minorías religiosas. Es líder mundial en tortura y ejecuciones, y ha financiado el terrorismo en su región y mucho más allá. Los líderes de Irán han empobrecido un país cuya renta per cápita estaba por encima del promedio mundial hasta hace tan solo unos años, en la década de 1970.

La brutalidad característica del régimen iraní debería haber sido motivo para que Estados Unidos reflexionara detenidamente y planificara con cautela cualquier guerra. La historia de las guerras modernas de Estados Unidos, especialmente en la región de Irán, está llena de la arrogancia que incuba derrotas. Sin embargo, Trump se abstuvo de una planificación reflexiva en cada paso.

Aceptó la visión optimista del primer ministro de Israel, Benjamín Netanyahu, quien predijo que el régimen iraní caería con rapidez. Trump desestimó las opiniones de sus asesores, quienes le dijeron que la predicción de Netanyahu era absurda. Trump ignoró la Constitución y se negó a solicitar la aprobación del Congreso para la guerra. No escuchó a los aliados europeos y asiáticos que se oponían a su guerra. No tuvo en cuenta la evidente capacidad de Irán para cerrar el estrecho de Ormuz. Lanzó amenazas de destruir la civilización iraní que solo lograron menoscabar la autoridad moral de Estados Unidos.

Por sus pecados, ahora ha aceptado un acuerdo de paz que todo el mundo entiende que es una derrota para él. También es un revés para Estados Unidos. <>


LAS 14 CLÁUSULAS DEL MEMORANDO DE ENTENDIMIENTO IRAN CON EE.UU.

Ale Quintero Fuentes En DEBATE GEOPOLÍTICO Y CONFLICTOS BÉLICOS

1: Cesación permanente e inmediata de la guerra en todos los frentes, incluido Líbano.

2: El compromiso de EE. UU. de no interferir en los asuntos internos de Irán y respetar la soberanía de la República Islámica de Irán.

3: Levantamiento completo del bloqueo naval en un plazo de 30 días.

4: El compromiso de EE. UU. de retirar sus fuerzas de alrededor de Irán.

5: Reapertura del Estrecho de Ormuz en un plazo de 30 días bajo arreglos iraníes.

6: Suspensión de las sanciones sobre la venta de petróleo, productos petroquímicos y derivados, y acceso total de Irán a sus recursos financieros.

7: La necesidad de que EE. UU. y sus aliados presenten planes de reconstrucción para Irán que asciendan a al menos 300.000 millones de dólares estadounidenses.

8: 60 días de negociaciones para alcanzar un acuerdo final basado en cuestiones nucleares y el levantamiento completo de las sanciones primarias y secundarias de EE. UU., y las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU y la Junta de Gobernadores del OIEA.

9: Reiteración del compromiso de Irán en virtud del Tratado de No Proliferación Nuclear de no producir armas nucleares.

10: Durante el período de negociación, EE. UU. se ha comprometido a no añadir fuerzas en la región y a no imponer nuevas sanciones.

11: Liberación de 24.000 millones de dólares estadounidenses de los fondos bloqueados de Irán durante el período de negociación final de 60 días. La mitad de esta cantidad debe estar disponible para Irán antes del inicio de las negociaciones.

12: Formación de un mecanismo de supervisión para implementar el acuerdo.

13: El acuerdo final será aprobado por una resolución del Consejo de Seguridad de la ONU.

14: Las negociaciones finales no comenzarán antes de la liberación de la mitad de los fondos bloqueados de Irán, la suspensión de las sanciones petroleras de Irán y el levantamiento del bloqueo naval, y el acuerdo final solo cubrirá el destino de los materiales enriquecidos y el enriquecimiento, el levantamiento de las sanciones y el plan de reconstrucción económica de Irán. Las discusiones sobre el programa de misiles de Irán y el apoyo a los grupos de resistencia se eliminan definitivamente de la agenda. 


Iran no se dobla