martes, 24 de marzo de 2026

NECESIDAD DE CONOCER A IRAN

 ¿SE PUEDE ANIQUILAR UNA CIVILIZACIÓN

EN NOMBRE DE LA DEMOCRACIA?

por Thierry Meyssan

Red Voltaire | París (Francia) | 24 de marzo de 2026

A

unque nuestros medios de difusión nos llaman a creerlo, la República Islámica de Irán no es un régimen totalitario, en todo caso no más que nuestros propios regímenes occidentales. Irán es una civilización mucho más antigua que Occidente. Sus habitantes tienen virtudes que nosotros no tenemos. No sólo nadie debe sentir orgullo por tratar de acabar con ellos sino que incluso deberíamos escucharlos.

Estamos asistiendo, estupefactos, a una guerra de nuevo tipo y sin entenderla. La intensa sucesión de fenómenos oscurece nuestro entendimiento:

• Por un lado, seguimos hipnotizados por la superioridad militar de Occidente, el factor que hizo que nuestros países dominaran el mundo durante cinco siglos. Somos incapaces de reconocer que pueblos que aún caminan descalzos pueden ser más civilizados que nosotros. Pero a los iraníes no les interesan nuestras comodidades ni nuestro lujo. No por ello dejan de ser lo que son desde mucho antes que nosotros, un pueblo de ingenieros, con una educación científica mucho más profunda que la nuestra.

La civilización de los iraníes se caracteriza, primeramente, por una voluntad individual de hierro, que no podemos ni siquiera imaginar. En los museos iraníes se ven obras que son fruto de toda una vida de trabajo. Eso no existe en Occidente, donde se suele creer que creación y concentración son incompatibles. Los iraníes perciben el tiempo sólo desde la perspectiva de la duración, nunca en su brevedad. La segunda característica de su civilización es más común: ellos organizan su vida alrededor de la percepción de realidades espirituales. Así estaban organizadas las sociedades occidentales al final de la Edad Media y en tiempos del Renacimiento. Hoy no es así y en Occidente creemos que en eso consiste el progreso. Ellos no. Esas dos características de su civilización, los hace valorar la conciencia más que la ebriedad.

Por supuesto, entre los iraníes existen los mismos vicios que en Occidente. Por ejemplo, en Irán hay tantos drogadictos como en Occidente. La diferencia está en el hecho que, en Occidente, la drogadicción se ve como algo tan banal que el público ni siquiera reacciona cuando los políticos consumen cocaína, algo inconcebible para los iraníes.

• Occidente está tan imbuido de su supuesta “superioridad” que ignora la cultura iraní. Pero Irán es una gran civilización, desde el primer milenio antes de nuestra era, mucho antes de que existiera la Atenas de Pericles, desde los tiempos en que los europeos no eran más que más que un puñado de tribus dispersas. En cierto sentido, es incluso normal que los occidentales ignoren esa civilización ya que en nuestras escuelas sólo se habla de su cultura cuando se mencionan las “guerras medicas”, o guerras “greco-pérsicas”. Hemos oído hablar vagamente de las batallas de Maratón, de las Termópilas y de Salamina… y eso es todo. Sentimos orgullo, con razón, cuando nos cuentan la victoria de los griegos, por su unidad y su astucia, y no vamos más allá.

La civilización de los iraníes está, en sí misma, profundamente marcada por su contacto con la civilización china. En el siglo V antes de nuestra era, ya había estatuas chinas en el gran palacio de Persépolis. Pero lo más importante es que la civilización de los iraníes dio origen a la civilización árabe. Los grandes matemáticos árabes, los grandes astrónomos árabes, los grandes médicos árabes, los grandes poetas de la lengua árabe no eran árabes sino persas. Algunos de los iraníes de hoy conservan incluso cierto sentimiento de superioridad en relación con los árabes.

En el siglo XVI, Irán era un imperio musulmán sunnita, pero la dinastía safávida quiso dar a su imperio una identidad diferente a la de su rival, el imperio otomano. Fue así como la dinastía safávida convirtió su población al islam chiita. El reinado de Ismail I estuvo marcado por una guerra de religión cuyo objetivo fue imponer el chiismo mediante el uso de la fuerza. Para instaurar el islam chiita, Ismail I se apoyó en los ulemas chiitas del sur del Líbano.

Eso significa que la relación entre Irán y el Hezbollah libanés no es lo que se cree en Occidente. Todavía hoy los estudiantes de teología iraníes viajan a Líbano para perfeccionar sus estudios. En Líbano, cuando el Hezbollah me albergó en una de sus residencias, la mayoría de las personas albergadas allí eran ulemas iraníes.

Habitualmente se explica la diferencia entre los musulmanes sunnitas y los chiitas como un pleito por la sucesión, pero en realidad se trata de dos mundos diferentes. En el mundo islámico, cada región tiene su propia cultura. El islam africano no se parece al islam de China. Los iraníes construyen sus mezquitas en lugares bajos y con pocas ventanas abiertas. Dentro de ellas, en una semi penumbra, las paredes se recubren de pedazos de espejos, creando una atmósfera que invita a la meditación, a la reflexión sobre uno mismo.

• Tampoco se entienden en Occidente los lazos que unen a los chiitas árabes con Irán. El mensaje del imam Khomeiny, el padre de la revolución islámica iraní, los transformó a todos. Algunos no siguieron después al “sucesor” institucional de Khomeiny, el ayatola Alí Khamenei, cuando este último redefinió el Velayat-e faqih, o sea el papel de “los sabios” en el gobierno de la gente. Contrariamente a una creencia muy extendida, hombres como el jeque Mohammad Hussein Fadlallah, el padre espiritual del Hezbollah, nunca siguieron al ayatola Khamenei en su sueño de autoridad sobre todos los chiitas.

El Irán revolucionario ejerció una verdadera fascinación, no sólo entre los chiitas del mundo entero sino también entre los demás musulmanes e incluso entre los no musulmanes. Su mensaje era que es posible, a fin de cuentas, liberar a los pueblos del colonialismo y vivir con justicia, en un océano de injusticia, sacrificando su propia vida por ese ideal. A los chiitas que abrazaban ese ideal, Irán les enseñó a seguir el ejemplo del imam Khomeiny. Bajo los presidentes Hachemi Rafsandyani y Mohammad Khatami, Irán pensó en defenderse apoyándose en sus admiradores extranjeros. Aquella fue la época de los “proxis”, como los llaman los anglosajones. Pero aquel periodo terminó con la llegada al poder del presidente Mahmud Ahmadineyad y, sobre todo, con el general Qassem Soleimani. Hoy se puede decir que Irán ya no tiene “proxis”, diga lo que diga la propaganda occidental. Aunque reciban armamento de Irán, cada grupo es ahora independiente.

Conocemos muy poco del pueblo iranì
Hoy en día, por ejemplo, el Hezbollah libanés no lucha contra Israel por solidaridad con Irán sino porque Israel ocupa militarmente parte del Líbano, en violación del acuerdo de alto al fuego del 26 de noviembre de 2024.

• En Occidente se acepta que los líderes iraníes sean asesinados. Los occidentales ven esos asesinatos como un “mal necesario”. Ven a Irán como un país “totalitario” que oprime a las mujeres. Pero esa es una manera de interpretar una parte de lo que vemos sin tratar de entender todo el conjunto.

No cabe duda de que Irán está siendo gobernado por una generación que no entiende a su juventud. Pero en Occidente interpretamos ese problema generacional como una discriminación hacia las mujeres y creemos que el gobierno les cierra el acceso a los cargos de responsabilidad. No se tiene en cuenta que Irán sufrió una guerra impuesta por Irak y que en esa guerra Irán perdió gran parte de sus hombres. Como en la Europa posterior a la Primera Guerra Mundial, Irán tuvo que aceptar una mayoría de mujeres en la administración. Hoy las mujeres están presentes en todos los niveles de la sociedad iraní. Es cierto que no dirigen los rituales religiosos ni las fuerzas armadas, pero en Occidente las mujeres tampoco son precisamente numerosas en ese tipo de actividades.

En Occidente también se considera extraño que las mujeres tengan que usar el velo islámico, pero no tenemos en cuenta que los hombres iraníes también están obligados a dejarse crecer la barba. También ignoramos el hecho que numerosos políticos iraníes –principalmente el presidente Mahmud Ahmadineyad– trataron de dejar atrás esos comportamientos y creemos que la imposición del velo a las mujeres es lo que define al gobierno de Irán. Ignoramos que la indumentaria negra que porta una parte de las mujeres iraníes –indumentaria por demás similar a la que portan las religiosas cristianas– no es una muestra de sumisión sino parte de un código. En la administración iraní, las mujeres vestidas de negro son tan numerosas como los hombres que portan traje de dos piezas y corbata en las administraciones occidentales.

Occidente ignora el nivel intelectual de los iraníes en general. Por ejemplo, lejos de ser un individuo obcecado por un diabólico deseo de oprimir el pueblo, el asesinado Alí Larijani era un filósofo, especializado en la obra de Kant, interesado en el estudio de los criterios –¿lógica o intuición?– que llevan una persona a aceptar o rechazar una proposición. ¿Cuántos dirigentes así tenemos en Europa?

• Para terminar, digamos algo sobre la violencia en Irán. En todas las épocas, Irán ha vivido en una cultura sangrienta. Todas las organizaciones de defensa de los derechos humanos han reconocido que, en los años 1960, el régimen del shah Mohamed Reza Pahlevi era el más represivo del planeta. Pero, como pueblo, los iraníes siempre han sido contrarios a los castigos colectivos. Es cierto que la República Islámica ha recurrido con frecuencia a la pena de muerte, pero nunca a castigos contra familias ni contra grupos de personas.


En Occidente se afirma que en Irán los homosexuales son enviados a la horca, eso no es cierto. En cambio, los violadores de niños sí son condenados a la horca. Y la cultura popular iraní sigue asimilando la homosexualidad a la pedofilia, como sucedía en Europa hace sólo una treintena de años. Yo mismo soy testigo de que algunos iraníes ven con desprecio a los homosexuales iraníes, pero también soy testigo de que ese prejuicio es menos frecuente en Irán que en Europa y de que los homosexuales iraníes ciertamente no hacen ostentación de lo que son… pero tampoco se esconden.

Los iraníes son como nosotros. Capaces de mostrarse puritanos en el ámbito público siendo liberales en privado, lo cual hace decir a quienes no los entienden que son un pueblo de hipócritas. En realidad, sólo difieren de nosotros en su definición de la libertad y de las conveniencias.

Cuando Khomeiny, en reacción al uso de gases tóxicos por parte de Irak, declaró que la moral prohibía que Irán recurriese al uso de armas de destrucción masiva, no fue difícil para él lograr que los iraníes aceptaran su fatwa en ese sentido. Y si la guerra duró un año más fue precisamente porque la República Islámica se había impuesto a sí misma aquella limitación. Ese hecho de la historia reciente de Irán hace que sean absurdas las acusaciones de que los iraníes esconden un hipotético programa nuclear de carácter militar. Además de que el concepto de taqiyya (disimulación) no tiene absolutamente nada que ver con el islam chiita, esas acusaciones occidentales ignoran otro aspecto esencial de la cultura iraní: la responsabilidad individual. Irán rechaza toda forma de castigo colectivo. <>

sábado, 21 de marzo de 2026

PROCESO ELECTORAL EN CURSO: CANDIDATOS SOBRESALIENTES

 “LOPEZ CHAU

NO ES UNA AMENAZA”

Américo Zambrano

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 774, 20MAR26

L

os rivales po­líticos de Al­fonso López Chau, candi­dato presiden­cial por Ahora Nación, suelen describirlo como un riesgo para el modelo económico: un políti­co de izquierda radical, un extremista capaz, según sus críticos, de alterar las reglas del mercado, debi­litar la inversión y poner en riesgo la estabilidad macroeconómica. “López Chau hizo apología al te­rrorismo”, llegó a afirmar el candidato conservador Rafael López Aliaga en WillaxTV.

Pero fuera del país, esa lectura no es la misma.

Un informe reciente del Bank of América, elabora­do por su división de aná­lisis económico y mercados globales (BofA Global Research), ofrece otra evalua­ción. El documento, dirigido a grandes inversionistas en medio del proceso electoral, sostiene que el candidato “no representa una amenaza sig­nificativa” para la estabilidad económica y que, incluso en un eventual triunfo, los ries­gos para los mercados serían “limitados”.

La conclusión no provie­ne de un centro académico ni de un think tank progre­sista sino de uno de los ma­yores bancos de inversión del mundo.

El reporte, titulado “Punto de vista de Perú” y difundidas a inicios de año para identificar a “cinco can­didatos líderes”: Rafael Ló­pez Aliaga, Keiko Fujimori, Carlos Álvarez, Mario Vizcarra y Alfonso López Chau. En ese grupo, precisa el do­cumento, no hay figuras de “extrema izquierda”.

En su caracterización, los analistas ubican a Ló­pez Aliaga y Fujimori como figuras de derecha; a Álvarez como un outsider con posiciones conservadoras; a Vizcarra en la centro iz­quierda; y a López Chau en la izquierda, aunque con planteamientos que, según su evaluación, no implican un quiebre del modelo eco­nómico vigente.

“Algunos expertos sostie­nen que es un candidato de extrema izquierda”, recuer­da el informe en referencia a su entorno político, que incluye al dirigente sindical Luis Villanueva, presidente de la Confederación General de Trabajadores del Perú (CGTP), y a la exprimera mi­nistra del gobierno de Pedro Castillo, Mirtha Vásquez, candidata al Senado por Ahora Nación. “Afirman que López Chau quiere ha­cer un cambio de 180 grados al modelo económico orto­doxo del Perú. Nosotros dis­crepamos basándonos en la orientación más reciente”, concluyen los analistas.

La razón, según el propio documento, está en el conte­nido de sus planteamientos. “Las propuestas de política económica de López Chau parecen sustancialmente más moderadas en compa­ración con otros candidatos que están más inclinados a la izquierda, como Roberto Sánchez, Ronald Atencio y Vladimir Cerrón”, señala el informe.

Para explicar esa diferen­cia los analistas desarrollan cuatro ejemplos concretos, en los que contrastan las posiciones económicas atri­buidas a López Chau con las de candidatos de izquierda radical.

Fondo soberano de inversión

El primero es el manejo de las reservas internacio­nales. El informe señala que algunos postulantes, como Roberto Sánchez, de la iz­quierda castillista, plantean utilizar directamente los fondos del Banco Central de Reserva -unos 95,000 millones de dólares- para financiar gasto social, lo que en la práctica -advierte- im­plicaría la “monetización del déficit fiscal”, prohibida por la Constitución.

En cambio, aseguran los analistas, López Chau “pro­pone tomar una porción de las reservas internacionales (presumiblemente los depó­sitos del gobierno, incluido el Fondo de Estabilización Fiscal), establecer un fondo soberano de inversión con ese dinero y usar los ren­dimientos (no los activos) para financiar gastos socia­les”. Esa, subrayan, es una “gran diferencia”.

Solo modificaciones a la Constitución

El segundo punto es el cambio constitucional. El reporte reconoce que el candidato plantea modifi­caciones, pero precisa que no respalda una asamblea constituyente para reescri­bir completamente la Carta Magna, una de las principa­les banderas de la izquierda ortodoxa.

En su lugar, indican los expertos, propone cambios más específicos, como una mayor descentralización económica y el fortalecimiento de derechos sociales. “En nuestra opinión -aclaran- la descentralización en países de América Latina usualmente ha conducido a peores resultados económicos (particularmente en el frente fiscal, Colombia y Brasil son casos puntuales). Pero eso no quiere decir que I la propuesta sea radical”,

Subsidiando a los jóvenes

El tercer eje es el empleo. El reporte destaca que el candidato de Ahora Nación adoptaría una propuesta de subsidio al trabajo juvenil. Para los analistas este enfo­que contrasta con las pro­puestas de la izquierda más dura, que suelen centrarse en fortalecer el poder sindi­cal y elevar los costos labo­rales para el sector privado.

Entrismo privado a PETROPERU

El cuarto punto es Petroperú. Según el informe, López Chau está a favor de vender hasta el 49 % de la empresa estatal a inversio­nistas privados mediante una asociación público-privada y mantener el pago de la deuda con acreedores internacionales. Esa posi­ción -destaca el documen­to- ha sido cuestionada in­cluso desde sectores de la izquierda, que la consideran una forma de privatización de un activo estratégico para el Estado. Para los analistas del banco, en cambio, ese tipo de apertura al capital privado es consistente con un enfoque más pragmático y menos disruptivo del modelo económico.

Lidiar con el futuro Congreso

El análisis introduce, además, un elemento polí­tico. Incluso si López Chau llegara a la presidencia, los cambios estructurales serían difíciles de implementar en un sistema con un Congre­so fragmentado y con altos requisitos constitucionales para reformas profundas. Sin quererlo, el propio in­forme reconoce que el poder del Legislativo ha crecido en los últimos años, al punto de limitar el margen de acción del Ejecutivo.

Entre el Plan y el discurso político de campaña

Bajo ese escenario, con­cluye el informe, el proceso electoral peruano presenta “riesgos limitados” para la estabilidad macroeconómica.

Algunos de los ejemplos específicos citados por el informe no aparecen for­mulados con el mismo nivel de detalle en el plan de go­bierno publicado por Ahora Nación, según pudo revisar esta revista.

Mientras el documento partidario utiliza un len­guaje más general y programático, el reporte del banco atribuye al candidato definiciones más precisas, como la venta del 49 % de Petroperú o el posible uso de los rendimientos -y no del capital- de las reservas internacionales.

Esa diferencia abre una interrogante sobre las fuentes utilizadas por los analistas. El informe -fir­mado por un equipo de economistas y estrategas de mercados emergentes del Bank of América, entre ellos Alexander Muller y Lucas Martín, especialis­tas en deuda soberana y análisis macroeconómico para América Latina- no precisa si esas definiciones provienen exclusivamente del plan de gobierno o si recogen declaraciones adi­cionales del propio candida­to en entrevistas, presentaciones ante empresarios u otros espacios.

Consultado al respecto, José Marcelo Salazar, jefe del plan de gobierno de Ahora Nación, señaló a esta revista que, probablemen­te, los analistas del Bank of América no se basaron úni­camente en el documento partidario sino también en ‘los comentarios que hemos hecho” ante los medios. Añadió que, a su juicio, el informe refleja “una lectura mucho más inteligente” que la de algunos economistas que cuestionan la propuesta del candidato.

Aun así, la lectura del banco no es compartida de forma unánime en el ámbito local. Economistas consul­tados por este semanario coinciden en que el plan de gobierno de López Chau, en sí mismo, presenta un tono moderado, pero advierten que el riesgo no está nece­sariamente en el documento sino en las señales políticas más recientes, en su entor­no y en la consistencia de sus propuestas.

“Efectivamente, si uno revisa el Plan de Gobierno de Ahora Nación se identi­fica un planteamiento de carácter moderado”, seña­ló Nicolás Besich, coordi­nador general de Videnza Instituto. El documento -ex­plicó- enfatiza “el respeto al marco constitucional, la igualdad ante la ley y una economía con responsabi­lidad social”, reconociendo “explícitamente el rol del mercado como motor de crecimiento”.

Sin embargo, añadió, esa moderación contrasta con las declaraciones recientes del propio candidato, como la propuesta de disponer de las Reservas Internacionales Netas para crear un fondo soberano. “Ese tipo de pro­puestas sí representan un riesgo para la economía pe­ruana”, advirtió.

En la misma línea, el economista Henry Álvarez señaló que si bien López Chau “no plantea radicalis­mos antimercado, como sí lo dejaba saber la propuesta de Pedro Castillo en 2021”, existe preocupación por el aumento de la incertidum­bre regulatoria. “Las recien­tes declaraciones de López Chau preocupan porque parecen buscar un mayor nivel de intervención esta­tal”, indicó, y advirtió que eventuales cambios constitucionales “podrían dejar abierta la Caja de Pandora para alterar las reglas de juego de la inversión a lar­go plazo”.

Otro foco de preocupa­ción es la brecha entre el plan y el discurso. “Mientras que su plan de gobierno se podría calificar como moderado, últimamente el discurso de López Chau está coque­teando con el radicalis­mo”, afirmó Álvarez, quien advirtió que el documento programático podría estar funcionando como una he­rramienta para “tranquilizar a los mercados”, mientras que la agenda real del en­torno político apuntaría a cambios más profundos.

A esas dudas se suman cuestionamientos sobre la viabilidad técnica de varias propuestas. El exministro de Economía David Tuesta ha advertido que el plan incluye programas que no explican su financiamiento ni su implementación. Menciona, por ejemplo, las promesas de mejorar la productividad de las micro y pequeñas empresas sin detallar mecanis­mos concretos, así como la propuesta de una nueva descentralización sin consi­derar que cerca del 80 % de la inversión pública ya está en manos de los gobiernos regionales, con resultados deficientes. Según su aná­lisis, tampoco se observa una política clara orientada a elevar la productividad.

En esa misma línea, Besich subrayó que el factor decisivo podría no ser el plan sino el peso del entorno político. “Sí existe -al me­nos en el plano económico- una brecha entre el plan de gobierno del candidato, su discurso y las posturas de algunos de sus principales candidatos al Congreso”, indicó. En un eventual gobierno de López Chau -añadió- la composición del Senado podría resultar decisiva. “Será un factor determinante para evaluar el rumbo efectivo de la política económica, incluso más que el discurso presidencial”, aseguró.

Esa preocupación es com­partida por otros analistas. “Al final, al momento de go­bernar de verdad, el entor­no pesa mucho más que el plan”, señaló el economista Diego Macera. Aunque no identifica propuestas ra­dicales en el documento, considera que la principal incertidumbre está fuera de él: “La duda no nace del plan sino del entorno”, dijo.

Ascenso en encuestas

Mientras ese debate se mantiene entre analistas y economistas, en las en­cuestas el candidato ha ido ganando posiciones lenta­mente.

En la última medición nacional del Instituto de Es­tudios Peruanos (IEP), Ló­pez Chau aparece entre los tres candidatos con mayor intención de voto en los sec­tores de mayores ingresos. En el nivel socieconómico A-B, alcanza el 9,8 %, solo por detrás de Rafael López Aliaga y Wolfgang Grozo, y por delante de Keiko Fuji­mori.

Su respaldo no se limita a ese segmento. En el Perú urbano registra un 9,1 %, mientras que en el sur del país alcanza el 14,4 %, según el IEP.

Las encuestadoras des­criben su crecimiento como sostenido, sin saltos abrup­tos. De seguir esa tendencia, su presencia en una even­tual segunda vuelta se man­tiene como una de las mayo­res posibilidades dentro de un escenario electoral aún fragmentado e incierto. <+>

XILOGRAFIAS Y GRABADOS DE BARTOLOME MAMANI ESCOBEDO. COSTUMBRES DE MI TIERRA

 

Caminantes

Hato

Lawa k'umus

Ch'allando al tata lupi

Casarasiri

NOTA: Las imágenes anteriores han sido publicadas en la REVISTA DEL INSTITUTO AMERICANO DE ARTE Nº 15, de reciente apariciòn.

viernes, 20 de marzo de 2026

TEMAS DE COYUNTURA EN EL PERÙ

 LA TRAGEDIA DE BECERRA

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 774, 20MAR26

N

apoleón Becerra tenía cero por ciento de intención de voto y aquí, en este semana­rio costumbrista, le hicimos una nota la semana pasada. No es que fuera un texto sañudo sino que resultó inevitable enume­rar sus ideas disparatadas, sus propósitos arcangélicos, su devoción por el error y su hambre de ser reco­nocido. Pintamos tam­bién, para compensar, su perfil de buen hom­bre tocado por una sú­bita ambición sideral y su vida de modesto jubilado creyente en el milagro que lo conver­tiría, de pronto, sin ex­plicaciones (porque en eso consisten los asom­bros) en el hombre de la segunda vuelta.

Dos días después de la publicación, Becerra murió en un accidente carretero ocurrido en Ayacucho. La noticia nos impactó, lamen­tamos en privado el suceso y entonces empezaron los memes idiotas. Ácaros de las redes sociales, hipos del resentimiento se pronunciaron nuevamente y dijeron que habíamos sido crueles y faltó poco para que sugirieran que el choque contra una cuneta lo habíamos inspirado nosotros al obligarlo a intensificar la celeridad de su campaña. Estamos acostumbrados a la infamia, pero eso resultaba demasiado.

¿Habíamos estigmatizado al difunto? No. ¿Intentábamos desacreditarlo? Eso era tarea imposible porque cumplirla su­ponía desmontar una reputación pública que en este caso no existía. El propósito del reportaje fue mostrar lo que puede hacer el narcisismo tardío con un tranquilo cesante y lo que puede hacer la política, entendida como quehacer prebendario, con un sexagenario que había visto el poder desde muy lejos y que ahora, gradas a alguna ouija amable, se sentía a algunos metros de la cima. Sus exsocios describieron cómo fue que Becerra se volvió autoritario y mesiánico una vez que obtuvo la candida­tura y cómo es que desconoció orígenes y compromisos cuando se sintió llamado por el destino. Esa transfiguración surgida de la autocomplacencia la conocemos en el Perú: la hija de un hombre que destruyó el orden institucional del país aspira a devolvérnoslo en su cuarto intento de megalomanía desatada.

La política peruana es eso en estos días de gusanos y mise­rables reincidentes. De pronto es fácil fundar un partido, es más barato que montar una bodega, que soñar con un emprendimiento. Entonces se crean si­glas, logos fáciles de captar, propósitos de enmienda, listas de promesas salidas de encuestas que hurgan en carencias. Es una nada extensa, es la pampa in­terminable de codicias de poca monta y palabras vacías. Es Pedro Páramo yendo a votar en una aldea muerta. Los nuevos partidos improvisan creyendo que nadie se da cuenta de que repiten las fórmulas de siempre. Y los partidos corrompidos y viejos confían en la desmemoria y se presentan como si su pasado no fuera una serie de crímenes y mentiras.

Napoleón Becerra ha muerto trágicamente y ha sido después de que la Parca se fijó en él que la prensa -excepción hecha de este semanario- recordó que existía y que estaba en carrera a la presidencia de la república. La política peruana de hoy es napoleónica en chanza y ridícula de raíz gubernamental. Becerra aspiraba, con todo derecho, a sentarse en la misma silla que hoy ocupa un hombre que dice que conversa con Kant y Hegel y que ha nom­brado dos gabinetes plagados de basura en apenas tres semanas. Lo que Balcázar no va a reconocer es que to­dos los días habla sólo consigo mismo y de esos encuentros sale la baba que lo cubre. Y quienes le hablan en jerga lumpen y le dan órdenes son Keiko Fujimori, Vladimir Cerrón, José Luna, César Acuña y otros gérmenes.

Preciso apunte de Chillico. La Lima de hoy

Si hubiera llegado a la presidencia, Becerra habría ratifica­do al canciller Hugo de Zela en su puesto. Este señor acaba de decir que el Perú no se pronunciará sobre las obras que Chile está haciendo en la frontera mientras esas zanjas y esos muros “estén en territorio del vecino país”. ¿Se puede ser tan idiota? Si los ingenieros militares de Kast actuasen en tierra del Perú, eso significaría, señor De Zela, que volverán Baquedano y Lynch a tomar Lima y que usted se esconderá debajo de algún escritorio restaurado de Torre Tagle.

Becerra ha muerto, para fatalidad de los que lo querían. Pero las elecciones de abril son un auténtico homenaje a su memoria. <×>

miércoles, 18 de marzo de 2026

ARTE POPULAR TRADICIONAL PUNEÑO

 EN EL DIA DEL

TORITO DE PUCARÁ

Por REDACCIÒN DE PUNO CULTURA Y DESARROLLO: Texto condensado de escritos de Leonardo Huargaya Apancho, Francisco Stastny, José María Arguedas, Diana Gonzales Obando, José Portugal Catacora, Elard Serruto Dancuart, Camila Vela, Millard Llanque. 

E

Día Nacional del Torito de Pucará se celebra cada 18 de marzo en Perú, instituido para revalorar esta pieza de cerámica como símbolo de protección, prosperidad y fertilidad en los hogares andinos. Esta festividad destaca la tradición puneña y el arte de los artesanos, declarada Patrimonio Cultural de la Nación en 2019.

Tan colorido como el folclore nacional, el torito de Pucará ocupa un lugar sobresaliente en el código cultural colectivo: conforma la lista de piezas cuya carga simbólica se relaciona con la protección y prosperidad.

El torito pucareño representa la fusión de lo europeo y de lo peruano autóctono. la figura es extranjera y la interpretación de ella es peruana. Representa la síntesis de la sabiduría popular de España y el Perú. dos países igualmente antiguos e igualmente dotados para la creación artística.

La silueta de este mamífero, adornada con trazos y flores, roba la mirada de oriundos y foráneos y, además, en el sur peruano no solo es protagonista en las mesas de los hogares, sino también en los techos y puertas. ¿Por qué la fuerte creencia ha posicionado a esta cerámica como una de las más queridas?

Orígenes

Después de que los españoles, para luchar contra practicas nativas de idolatría, prohibieran todas las costumbres y tradiciones del Tawantinsuyo, las Illas y las Conopas rituales (llamas, alpacas y las vicuñas en piedra o cerámica, propiciatorias de la fertilidad y la abundancia) sirvieron de modelo para la progresiva y ulterior transformación de la alpaca en el torito. Al ser prohibidas las conopas, los ceramistas pucareños decidieron cambiarlas por los toros. En su versión actual el Torito de Pucará tiene menos de cien años, pero bajo otros rasgos es por lo menos milenario.

Evolución
El toro fue traído al Perú por los españoles e impresionó mucho a los antiguos peruanos por su aspecto majestuoso y por la gran utilidad que presta para el trabajo y la alimentación del hombre. los pobladores lo convirtieron en un ser que poseía fuerzas misteriosas benéficas.

Posiblemente a principios del si­glo XIX, las conopas empiezan a fabricarse con forma de toro, aunque todavía las patas no se representan (por su uso como cantimploras) los artesanos continúan la tradición incaica. Estos primeros toritos de cerámica bruñida, y a ve­ces vidriada, son sumamente rús­ticos, pero están listos para echarse a correr estrenando su nueva figu­ra, pues avanzado el siglo XIX ya se yerguen sobre pequeñas patas.

De llama a toro

En los años 1920 curas de la Iglesia Santa Isabel de Pucará emprendieron el dictado de breves cursos de cerámica, motivando a los artesanos a que incursionen en la elaboración de elementos decorativos de uso en los toros de lidia, adaptándolos en los cuerpos del torito de Pucará, que hasta ese momento no había evolucionado en la presentación de adornos en la cabeza ni en la superficie corporal.

Los hacedores de Ch'ecca Pupuja
Con el transcurso de los años la forma de toro es mucho más nítida; los cuernos sobresalen, las patitas se levantan un poco y aparece el característico morrillo. El torito de Pucará está dejando el aspecto de manso buey. Su evolución se completará duran­te el siglo XX, cuando se adorne con una graciosa enjalma, le pinten círculos concéntricos, a veces trencen sus crines, lo figuren con la lengua colgante, los cuernos enhiestos, los ojos brotados.


Propagación

La difusión de este objeto cultural, artístico popular cobró cierta intensidad desde que para ello se aprovechó del ferrocarril del Sur Arequipa-Juliaca-Cusco que pasa cerca del pueblo de Pucará, en cuya estación ferroviaria empezó a ser vendido, aunque no se producía allí, sino en la comunidad de Checca Pupuja (Azángaro, Puno). Pucara, sin embargo, le otorgó su nombre debido a que desde allí se inició su comercialización. Debe anotarse que las técnicas de cerámica de Ch’ecca Pupuja han sido declaradas oficialmente como Patrimonio Cultural de la nación.

Por lo demás la difusión aprovechó también las ferias localizadas en diferentes puntos de la región, tales como la gran feria comercial de la Virgen del Carmen, el 16 de julio o la de Vilque.

A partir de los años 1950 para adelante se incorporan nuevas variantes y estilos del Torito de Pucara, incluyendo en la actualidad a los toritos de colores y con cúmulos de adornos que no hacen sino distorsionar los orígenes de este objeto artístico cultural emblemático del Perú, conocido en todo el mundo.

Simbolismo

En la actualidad el toro se ha convertido en una bella y amigable artesanía que da suerte y protege la casa en el campo o que adorna los hogares urbanos bajo una gran variedad de formas y colores. Es así una muestra del ancestral del genio artístico de los hombres y mujeres del altiplano.

Actualmente es común colocar toritos de Pucará en pares sobre los techos de las casas para que las protejan y a todos los que habiten en ella. Esta dualidad instaurada por el pensamiento andino se ha mantenido por siglos y, en Pucará los artesanos se han preocupado por representar en estos animalitos toda la tradición, cargada del sincretismo de un pasado indígena y colonial que aún se mantiene vivo. También existe la costumbre de enterrar al torito cerca de la casa, para la generosidad de los frutos, las manadas y los rebaños.

Modelo tradicional
Los toritos traen felicidad, bienestar y protección a los que habitan sus casas. Se los considera además símbolos de la identidad andina. Sus lenguas afuera, la cola enroscada propia de los toros bravos y las decoraciones rojas en el cuerpo, los toritos representan la fuerza y el vigor.

No sólo vigilan los hogares, también bendicen los matrimonios desde los arcos ornamentales o cuidan a los animales desde las esquinas de los corrales. Pero su función principal sigue siendo, sin duda, la protección de las familias. Por eso son colocados en las cumbreras de las casas

Asi pues, el "Torito de Pucará" ha tenido una extraordinaria suerte, porque su fama ha bajado de las estepas puneñas y ha traspuesto los lindes de la patria. <>

AUTORIDADES AIMARAS, JILAQATAS, AWKIS Y TAYKAS DE POMATA, PUNO: PATRIMONIO CULTURAL

 Resolución Viceministerial 

Nº 000058-2026-VMPCIC/MC

San Borja, 9 de marzo del 2026

VISTOS: el Informe N° 000144-2026-DGPC-VMPCIC/MC de la Dirección General de Patrimonio Cultural; la Hoja de Elevación N° 000107-2026-OGAJ-SG/MC de la Oficina General de Asesoría Jurídica; y,

CONSIDERANDO:

Que, el inciso 1 del artículo 2 de la Convención para la Salvaguardia del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura – UNESCO, establece que “se entiende por Patrimonio Cultural Inmaterial los usos, representaciones, expresiones, conocimientos y técnicas –junto con los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales que les son inherentes– que las comunidades, los grupos y en algunos casos los individuos reconozcan como parte integrante de su patrimonio cultural. Este patrimonio cultural inmaterial que se trasmite de generación en generación es recreado constantemente por las comunidades y grupos en función de su entorno, su interacción con la naturaleza y su historia, infundiéndoles un sentimiento de identidad y continuidad, y contribuyendo así a promover el respeto de la diversidad cultural y la creatividad humana”;

Que, el numeral 2 del artículo 1 de la Ley N° 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación, señala que son bienes inmateriales integrantes del Patrimonio Cultural de la Nación los usos, representaciones, expresiones, conocimientos, técnicas y saberes tradicionales, así como los instrumentos, objetos, artefactos y espacios culturales inherentes a ellos. Comprenden además a las lenguas, expresiones orales, música, danzas, fiestas, celebraciones y rituales; asimismo, formas de organización social, manifestaciones artísticas, prácticas medicinales, culinarias, tecnológicas o productivas, entre otras;

Que, el literal b) del artículo 7 de la Ley N° 29565, Ley de creación del Ministerio de Cultura, establece que es función exclusiva del Ministerio de Cultura realizar acciones de declaración, generación de catastro, delimitación, actualización catastral, investigación, protección, conservación, puesta en valor, promoción y difusión del Patrimonio Cultural de la Nación;

Que, el artículo 55 del Reglamento de Organización y Funciones del Ministerio de Cultura, aprobado mediante Decreto Supremo N° 005-2013-MC, establece que la Dirección de Patrimonio Inmaterial está encargada de gestionar, identificar, documentar, registrar, inventariar, investigar, preservar, salvaguardar, promover, valorizar, transmitir y revalorizar el patrimonio cultural inmaterial del país, en sus distintos aspectos, promoviendo la participación activa de la comunidad, los grupos o individuos que crean, mantienen y transmiten dicho patrimonio y de asociarlos activamente en la gestión del mismo. Depende jerárquicamente de la Dirección General de Patrimonio Cultural;

Qué, con Oficio de Alcaldía N° 013-2026-MDP/A el alcalde de la Municipalidad Distrital de Pomata comunica la validación del informe técnico del Sistema de organización de autoridades aimaras Jiliqatas Awkis y Taykas de Pomata;

Que, mediante la Resolución Ministerial N° 338-2015-MC, se aprueba la Directiva N° 003-2015-MC, Directiva para la declaratoria de las manifestaciones de patrimonio cultural inmaterial y de la obra de grandes maestros, sabios y creadores como Patrimonio Cultural de la Nación y declaratoria de interés cultural, en la que se establecen los lineamientos y normas para la tramitación del expediente de declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación de las manifestaciones del patrimonio cultural inmaterial;

Que, a través del Informe N° 000144-2026-DGPC-VMPCIC/MC la Dirección General de Patrimonio Cultural remite el Informe Nº 000006-2026-DPI-DGPC-VMPCIC-MJD/MC mediante el cual la Dirección de Patrimonio Inmaterial evalúa, analiza y recomienda la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Nación de las Sistema de organización de autoridades aimaras, Jilaqatas Awkis y Taykas, vigente en el ámbito del distrito de Pomata, provincia de Chucuito, departamento de Puno;

Que, la nomenclatura del Sistema de organización de autoridades aimaras, Jilaqatas Awkis y Taykas, vigente en el distrito de Pomata tiene sus raíces en la época preinca y componía la estructura política de la sociedad aimara. De acuerdo con la documentación presentada, la categoría de mallkus se mantuvo vigente para designar a autoridades tradicionales encargadas del liderazgo local y control del territorio. Desde la narrativa oral, los mallkus eran representantes de linajes y familias de prestigio cuya función principal consiste en orientar, resguardar y administrar simbólica y organizativamente el territorio. Específicamente, tomaban responsabilidad por la protección de las chacras y de los sistemas productivos de las parcialidades, las comunidades y los centros poblados;

Que, durante la Colonia surge la categoría de jilaqatas cuya función consiste en realizar visitas temporales a las comunidades y localidades con el fin de coordinar, acopiar y hacer cumplir las contribuciones económicas, en bienes y servicios, que los aimaras brindaban en favor de las familias notables o mistis (españoles). Cabe resaltar que, históricamente, en el distrito de Pomata, la figura de los jilaqatas ha alcanzado gran preponderancia y reconocimiento lo cual se expresa en la creación y vigencia de la danza Jilaqatas de Pomata. En ese sentido, los actuales tenientes gobernadores reconocen y ponen en valor la continuidad del sistema de organización de autoridades aimaras adoptando la denominación de Jilaqatas Awkis y Taykas del distrito de Pomata;

Que, de acuerdo con el Informe Nº 000006-2026-DPI-DGPC-VMPCIC-MJD/MC que sostiene la Declaratoria como Patrimonio Cultural de la Nación del Sistema de organización tradicional de autoridades originarias aimaras Awkis y Taykas del distrito de Zepita, provincia de Chucuito, departamento de Puno, los tenientes gobernadores, que ocupan el cargo más alto en sus comunidades o centros poblados, son denominados awki (padre, viejo, anciano) cuando se trata de hombres, y tayka (madre, vieja, anciana) cuando se trata de mujeres. Asimismo, es importante destacar que, según la cosmovisión andina, estas autoridades simbolizan a la tierra o pachamama y encarnan el ideal del buen vivir de las comunidades;

Que, existen tres formas tradicionales de nominación o elección de los Jilaqatas Awkis y Taykas en el distrito de Pomata: i) por la tenencia de tierras familiares según sucesión hereditaria, ii) por la ubicación de las tierras familiares en el sector o microcuenca y iii) mediante sorteo en reunión comunal pública. El expediente técnico menciona que la asunción del cargo implica una corresponsabilidad familiar en la que todos los miembros del hogar participan solidariamente en los gastos y preparativos. Asimismo, en las localidades en las que se practica el sorteo público, la autoridad electa recibe el respaldo de parientes y comuneros siguiendo el principio de reciprocidad;

Que, la función principal de los Jilaqatas Awkis y Taykas de Pomata es el cuidado y la crianza del ganado perteneciente a la comunidad campesina, así como la protección del territorio agrícola. De acuerdo con el expediente técnico, al cumplir este rol, las autoridades originarias son también llamadas “yapu, uywa awatiris” que significa en lengua aimara “pastor de chacra y ganado”. En ese marco, ejercen acciones orientadas a prevenir la usurpación de linderos y a conciliar conflictos familiares y comunales. Estas responsabilidades comprenden una dimensión ritual y simbólica, que se expresa en la realización de ceremonias de agradecimiento y ofrendas a la Pachamama a lo largo del año. Para cumplir con sus labores, los Jilaqatas Awkis y Taykas cuentan con un despacho en su domicilio y en el local asignado por la comunidad o el centro poblado. Desde allí, desempeñan la gestión y la administración de justicia considerando los valores de justicia comunal, imparcialidad y responsabilidad. Según el expediente técnico, en casos de mayor delicadeza y complejidad, estos son derivados a instancias superiores como el Poder Judicial (juez de la localidad), la Policía Nacional del Perú u otras instancias públicas pertinentes;

Que, los Jilaqatas Awkis y Taykas de Pomata portan consigo una vara de mando o chicote como símbolo de autoridad, respeto y obediencia cuyo valor no radica en su uso coercitivo sino en la legitimidad colectiva otorgada por la comunidad. De acuerdo con el expediente técnico, este elemento no es ni debe ser utilizado como instrumento de sanción por las autoridades originarias ya que su significado se sostiene en el reconocimiento social que le confiere la asamblea comunal;

Que, el cambio del Sistema de organización de autoridades aimaras, Jilaqatas Awkis y Taykas se realiza a partir del 21 de octubre en las comunidades y localidades de la zona baja y cada 5 de noviembre en aquellas de la zona alta, aunque las fechas pueden variar según el año. En estos días de integración y articulación social se cuenta con la participación de toda la población que realiza y celebra rituales de ofrenda a la Pachamama, los Achachilas, el río, las lagunas, los manantiales y el lago Titicaca. Estas ceremonias son presididas por entendidos y sabios con experiencia en el desarrollo de la wajta. En el expediente técnico wajta aparece escrito como wajth’a lo cual permite inferir que se trata de una grafía fonética no estandarizada, registrada según la pronunciación local. Para el pueblo aimara, la wajta es una ofrenda, conocida también como mesa ritual, compuesta por diversos productos y alimentos. Las nuevas autoridades comparten una fiambrada tradicional mediante una wara –toldo tejido de fibra de alpaca, llama u ovino– que se extiende en el patio principal del salón comunal. Allí se comparte el tradicional asado de cerdo, alpaca, pollo o res, conocido también como quqawi según testimonios de los portadores;

Que, en este contexto, se desarrolla la imposición del urphu, ceremonia que consiste en la transferencia –por parte de las autoridades salientes– de los elementos simbólicos y representativos de los Jilaqatas Awkis y Taykas. En el caso de los varones se traspasan los siguientes elementos: la vara de mando o chicote, el sombrero o qarpa, la chuspa, la chalina negra y el poncho negro o urphu. De acuerdo con los testimonios de los portadores, también son transferibles: la escarapela de tela o chimpu, el terno azul marino presidencial –también llamado khawa– y los zapatos negros o najra. Las mujeres, por su parte, transfieren: el sombrero de color negro, el aguayo tejido y la inkuña –o paño ceremonial cuadrado o rectangular. Asimismo, los portadores manifiestan que se traspasan: la manta negra o chiwu, escarapela de tela, la chompa negra, la pollera negra o urkhu, las polleras multicolores o urkillos y los zapatos negros. Específicamente, se considera como el urphu del varón al colocado del poncho negro y como el urphu de la mujer al colocado de un aguayo de color, en forma de manta;

Que, el 1 de enero de cada año, se lleva a cabo la tradicional rosqueada o roscayawi en el marco del cambio y la renovación de las autoridades aimaras de Pomata. Se trata de un acontecimiento de carácter ritual, cultural y simbólico de gran relevancia que involucra a todas las comunidades, los centros poblados y las localidades del distrito. Desde tempranas horas del día, las nuevas autoridades se dirigen a la Iglesia de San Santiago de Pomata acompañados de familiares, padrinos, amigos y comuneros provenientes de las distintas localidades. Asisten portando la indumentaria tradicional color negro de los Jilaqatas Awkis y Taykas, así como una significativa cantidad de pan rosca preparado para la ocasión y elaborado en diversas figuras simbólicas como sombreros, estrellas, soles y varas de mando;

Que, un segundo momento dentro del acto de transferencia de autoridades es la realización de la rosqueada o roscayawi. El ritual colectivo consiste en el amarrado de serpentinas y la colocación de cadenas o collares elaborados con pan rosca, peras y adornos sobre el cuerpo de las nuevas autoridades, los cuales, por su volumen y cantidad, pueden llegar a pesar hasta 200 kilogramos. Este acto simboliza la abundancia de la producción local y el buen augurio de lluvias oportunas, indispensables para asegurar las cosechas y la crianza de animales. Asimismo, representa el buen comportamiento y la convivencia armónica de las familias, la paz social y el equilibrio dentro de la comunidad;

Que, en coordinación con los padrinos, las nuevas autoridades se organizan en dos filas –una para la autoridad varón (awkis) y otra para la autoridad mujer (taykas)– y, de manera sucesiva, colocan y amarran cadenas o collares de pan rosca y peras hasta que el cuerpo de la autoridad queda totalmente cubierto. Los Jilaqatas Awkis y Taykas apenas pueden movilizarse; reconocen y agradecen a los participantes con dificultad. El significativo momento es acompañado por músicos ejecutantes de pinquillo y tarka mientras las nuevas autoridades danzan al compás. En paralelo, se desplazan hacia la plaza principal de Pomata donde son reconocidos por representantes de la municipalidad distrital quienes los decoran con panes en forma de corazón;

Que, tras dar una vuelta completa a la plaza, las nuevas autoridades retornan al atrio de la iglesia de San Santiago donde se realiza de manera ordenada el descargado de la rosqueada con la participación de familiares, padrinos y comuneros, retirando los panes y productos –que pueden llegar a pesar entre 150 y 200 kilogramos por autoridad– sobre mantas y aguayos. Concluido el ritual, se procede a la distribución de la rosqueada entre las autoridades y la comunidad. Esta es considerada una bendición que simboliza abundancia y buen augurio para las chacras, los cultivos y las crianzas del año, asegurando la alimentación de las familias de todo el distrito;

Que, además del tradicional quqawi que consiste en asado de cerdo, alpaca, pollo o res, en la rosqueada o roscayawi, se comparte la huatia de papa, la tunta, el chuñu phuti, ensaladas diversas, entre otros platillos. Adicionalmente, los familiares entregan las apjatas –regalos u obsequios– en gran cantidad, que consisten en licores, panes, frutas y gaseosas;

Que, con relación a la vestimenta, las autoridades varones o jilaqatas awkis de Pomata portan una indumentaria ritual obligatoria que expresa autoridad, control del clima y cuidado del territorio. Destacan el sombrero negro o qarpa que representa la protección de los cultivos; y el urphu o poncho negro –hecho de alpaca u oveja, a veces con franja azul–, prenda sagrada de uso obligatorio durante toda la temporada de lluvias, asociada a las nubes, la fertilidad agrícola y el territorio. Durante la cosecha, el poncho es reemplazado por el terno azul marino o khawa. Completan la vestimenta, una camisa blanca, en representación de paz y armonía, una chalina negra –representa al agua, el río o jawira– y una corbata granate –thaki, camino o dirección correcta– además de calcetines azul marino;

Que, la autoridad se reafirma con la vara de mando o vara de justicia, entregada mediante ritual y asociada al orden social y defensa frente a adversidades naturales y conflictos. Portan la escarapela nacional o chimpu, el wallquepo –atado ritual que incluye una doble chuspa para la coca, llijta, alcohol, mixtura y objetos rituales–, silbato policial para convocatorias y control comunal, abridor o jara costal –símbolo de abundancia–, cortaúñas ritual –que representa el inicio de actividades y reuniones–, un candado –que simboliza seguridad y confidencialidad–, un chicote –en señal de respeto y autoridad– y una bolsa negra para proteger el sombrero. Estos elementos son de uso permanente e inherentes al ejercicio del cargo;

Que, las autoridades mujeres o jilaqatas taykas portan prendas vinculadas a la fertilidad agrícola y el territorio. Al igual que en el caso de los varones, destacan el sombrero negro o qarpa. Paralelamente, las autoridades mujeres visten el chiwu urphu: un aguayo de alpaca y una manta (chiwu) ambos de color negro. Estas prendas representan la sombra, las nubes y el abrigo de la producción, además, simbolizan el territorio comunal y se usan en saludos y actos rituales. Mientras tanto, la pollera negra o urkhu se lleva durante toda la temporada de lluvias y expresa abundancia. Por debajo, las jilaqatas taykas llevan cuatro polleras de colores (urkillos) que representan los ciclos agrícolas. Completan la indumentaria una chompa azul marino, un kurpillo azul al interior, una faja multicolor, una trencilla o phichica (negra con tres th’ikas), zapatos negros o najra y la escarapela o chimpu;

Que, en paralelo, las jilaqatas taykas portan como símbolos de autoridad: el wallquepo –atado ritual con productos agrícolas locales y bienes simbólicos (dinero, cohetones, alcoholes, incienso, mixtura)– que representa abundancia, defensa del clima y reciprocidad. Adicionalmente, al igual que en el caso de los jilaqatas awkis, se incluye el silbato, el cortaúñas ritual, un candado y la libreta. La vara de justicia femenina se manifiesta como inkuñas multicolor tejidas con iconografía local; emblema de respeto. Asimismo, emplean la istalla –elemento tejido en color rosado o multicolor– a manera de vara de mando en actos oficiales y como soporte del wallquepo en visitas;

Que, en el marco del Plan de salvaguardia del Sistema de organización de autoridades aimaras, Jilaqatas Awkis y Taykas, de Pomata se han identificado diversas amenazas que afectan la continuidad de la expresión cultural. Entre ellas destacan el escaso interés de los jóvenes por las costumbres y las prácticas tradicionales, la progresiva debilitación de la identidad cultural, la pérdida de palabras y el uso limitado de la lengua originaria aimara, así como la disminución de la originalidad en la indumentaria tradicional. También se advierte la existencia de dificultades de comunicación entre autoridades lo que ha derivado en la desarticulación de seis bases comunales;

Que, el Plan de salvaguardia propone acciones orientadas a la capacitación y la sensibilización sobre usos y costumbres; la recuperación y el fortalecimiento de la lengua aimara mediante talleres, concursos escolares y espacios de enseñanza; la promoción y la recuperación de la vestimenta y simbología originarias —incluyendo el uso de fibras de lana de ovino, alpaca y llama— así como la investigación, la documentación y la difusión de saberes a través de publicaciones y estudios sobre prácticas específicas, como la tradición de la rosqueada. Del mismo modo, se plantea fortalecer la articulación entre las seis bases generando espacios de diálogo y socialización entre autoridades e instituciones educativas, con el fin de consolidar la transmisión cultural;

Que, el Sistema de organización de autoridades aimaras, Jilaqatas Awkis y Taykas vigente en el ámbito del distrito de Pomata, provincia de Chucuito, departamento de Puno mantiene viva la memoria histórica de los mallkus y jilaqatas, antiguas autoridades prehispánicas vinculadas a la sociedad Lupaca y al periodo colonial. A su vez, salvaguarda otras expresiones del patrimonio cultural inmaterial del altiplano peruano como las comidas y bebidas tradicionales.

Que, conjuntamente con las referencias citadas en el Informe N° 0
00006-2026-DPI-DGPC-VMPCIC-MJD/MC de la Dirección de Patrimonio Inmaterial, se detallan las características, la importancia, el valor, alcance y significado del Sistema de organización de autoridades aimaras, Jilaqatas Awkis y Taykas motivo por el cual dicho informe constituye parte integrante de la resolución conforme a lo dispuesto en el artículo 6 del Texto Único Ordenado de la Ley N° 27444, Ley del Procedimiento Administrativo General, aprobado mediante Decreto Supremo N° 004-2019-JUS;

Con los vistos de la Dirección General de Patrimonio Cultural, de la Dirección de Patrimonio Inmaterial, de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno y de la Oficina General de Asesoría Jurídica;

De conformidad con lo establecido en la Ley N° 28296, Ley General del Patrimonio Cultural de la Nación y la Directiva N° 003-2015-MC, Declaratoria de las manifestaciones de patrimonio cultural inmaterial y de la obra de grandes maestros, sabios y creadores como Patrimonio Cultural de la Nación y declaratoria de interés cultural, aprobada por Resolución Ministerial N° 338-2015-MC;

SE RESUELVE:

Artículo 1.- Declarar Patrimonio Cultural de la Nación al Sistema de organización de autoridades aimaras, Jilaqatas Awkis y Taykas, vigente en el distrito de Pomata, provincia de Chucuito, departamento de Puno, por las consideraciones expuestas.

Artículo 2.- Encargar a la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno, en coordinación con la comunidad de portadores, la elaboración cada cinco años de un informe detallado sobre el estado de la expresión declarada, de modo que el registro institucional pueda ser actualizado en cuanto a los cambios producidos en la manifestación, los riesgos que pudiesen surgir en su vigencia, y otros aspectos relevantes, a efectos de realizar el seguimiento institucional de su desenvolvimiento y salvaguardia, de ser el caso.

Artículo 3.- Disponer la publicación de la resolución en el diario oficial “El Peruano” y su difusión en la sede digital del Ministerio de Cultura (www.gob.pe/cultura) con el Informe N° 000006-2026-DPI-DGPC-VMPCIC-MJD/MC.

Artículo 4.- Comunicar la resolución y el Informe N° 000006-2026-DPI-DGPC-VMPCIC-MJD/MC a la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno y notificarlas a la Municipalidad Distrital de Pomata.

Regístrese, comuníquese y publíquese.

GISELLA MARIELL ESCOBAR ROZAS

Viceministra de Patrimonio Cultural e Industrias Culturales