martes, 3 de noviembre de 2026

A PROPOSITO DEL DIA JUBILAR DE LA CIUDAD DE PUNO

 PUNO 358 ANIVERSARIO: 

CELEBRA, RECLAMA Y RESISTE

Por: Jorge Luis Choque

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ada 4 de noviembre, se conmemora la fundación española de Puno, villa de San Carlos establecida en 1668 por el virrey Pedro Antonio Fernández de Castro, Conde de Lemos. Más allá del debate historiográfico sobre la fecha exacta de su reconocimiento como ciudad, la festividad no puede limitarse a la solemnidad protocolar ni al mero recuerdo del surgimiento de Manco Cápac y Mama Ocllo desde las sagradas aguas del Titicaca debe ser, ante todo, un acto de afirmación geopolítica e histórica. Puno no es un territorio marginal, sino la cuna de la matriz cultural andina y un baluarte vivo de la soberanía nacional. Reconocer su peso estratégico es asumir que la integración y el proyecto republicano del Perú seguirán incompletos mientras el altiplano permanezca postergado.

La fuerza de Puno radica en su vigorosa cultura viva, un pilar fundamental que sostiene la identidad y la memoria colectiva del país. Como capital del folclore peruano y cuna de pensadores, creadores y educadores de la talla de José Antonio Encinas, Carlos Oquendo de Amat, Gamaliel Churata, Emilio Romero Padilla, Mateo Jaika, Teodoro Valcárcel y Rosendo Huirse en la música, y Víctor Humareda en la pintura la región ha demostrado históricamente una inagotable capacidad para articular pensamiento crítico, arte y sabiduría ancestral. No obstante, este incalculable patrimonio intangible no debe servir de fachada para ocultar la deuda histórica que el Estado tiene con su gente. La riqueza cultural puneña exige una correspondencia material a la altura de su legado.

Hoy, la dignidad del altiplano se enfrenta al golpe severo de brechas estructurales indignantes e impostergables. Resulta inaceptable que una tierra tan pródiga mantenga a más del 70% de sus niños menores de tres años sufriendo de anemia y enfrente profundas carencias en salud e infraestructura, ocupando los últimos lugares en competitividad nacional. A esta crisis social se suma el flagelo ambiental que asfixia al lago Titicaca, contaminado por la falta de saneamiento adecuado y la demora indolente en la concreción total del proyecto PTAR Titicaca. Atender estas demandas no es una concesión ni un acto de caridad; es un deber básico de justicia distributiva y de salud pública.

Cuando el pueblo puneño sale a las calles y hace uso de la protesta social, ejerce un derecho legítimo frente a décadas de abandono e indiferencia institucional. Pretender criminalizar o estigmatizar estas movilizaciones pacíficas tildando de “vándalos” o “terroristas” a trabajadores, agricultores, estudiantes y comerciantes es una aberración política que solo profundiza la fractura nacional. Quienes se movilizan en el altiplano no buscan la destrucción del país, sino el acceso efectivo a derechos fundamentales: carreteras transitables, hospitales equipados, agua potable, educación de calidad y un trato de equidad como peruanos de pleno derecho.

Frente a este escenario, la responsabilidad no recae únicamente en la capital; exige también un compromiso firme y autocrítico desde el propio territorio. Las autoridades regionales y locales de Puno deben asumir su rol con absoluta honestidad, eficiencia y visión de futuro, superando la improvisación y la corrupción que frenan la ejecución de los recursos públicos. La gestión descentralizada tiene que traducirse en proyectos de saneamiento, infraestructura médica y fortalecimiento educativo alineados con el Plan de Desarrollo Regional Concertado al 2034, demostrando competencia y liderazgo ético en favor de su población.

En esta encrucijada entre la grandeza de su pasado y la urgencia de su presente, la ciudadanía puneña está llamada a ejercer un rol activo, vigilante y propositivo, entendiendo que el verdadero patriotismo no se agota en el orgullo festivo de sus fechas jubilares, sino en la defensa del medio ambiente, el fortalecimiento comunitario y la vigilancia constante a sus autoridades. La histórica fuerza contestataria del altiplano debe madurar hacia una capacidad organizativa impecable que transforme el descontento en desarrollo integral, superando la dolorosa contradicción entre ser cuna de nuestra identidad cultural y padecer indicadores sociales deplorables. Esta transformación exige un compromiso firme entre el Estado central y los gobiernos locales: un poder nacional que escuche sin estigmatizar y presupueste con equidad, y autoridades regionales estrictamente auditadas por un pueblo consciente de su poder histórico; solo cuando las aguas del Titicaca vuelvan a estar limpias y la infancia altiplánica crezca sana y con oportunidades, el aniversario de Puno dejará de ser una promesa pendiente para convertirse en el triunfo de la justicia social en el Perú. <>

 Referencias

1.     Agencia Andina. (2026, 1 de noviembre). ¿Por qué es ideal visitar Puno en noviembre? ¿Qué tesoros turísticos y culturales posee?

2.     Convoca. (s. f.). Lago Titicaca, la cloaca de Puno.

3.     INEI / ENDES (2024-2025): Encuesta Demográfica y de Salud Familiar, Indicadores de anemia y desnutrición infantil en Puno.

4.     Instituto Peruano de Economía. (2026). Índice de Competitividad Regional – INCORE 2026.

5.     Ministerio de Vivienda, Construcción y Saneamiento. (2021). PTAR Titicaca: Inician obras de megaproyecto que contribuirá a la descontaminación del lago.

6.     Perú. (2022, 2 de marzo). Puno: conoce 5 datos curiosos de la capital del folclore peruano.

ESCRITOR REYNOSO ARRIESGA CRITICA POST MORTEM DE QUIEN FUE JEFE DE LA CLERECIA PUNEÑA

 MUERTE DEL OBISPO DE PUNO

Christian Reynoso

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uede ser una amarga metáfora, pero no deja de llamar la atención que los restos del reciente fallecido Obispo de Puno, Jorge Carrión Pavlich, hayan tenido que retornar a Lima, en el vuelo que lo llevaba a Juliaca, a consecuencia del mal clima. Tal vez, Puno y su naturaleza, no han querido recibirlo en su último adiós, como estaba previsto. Pero hoy, hay que decirlo, el clima ha sido más benigno. Carrión ha llegado a Puno y partirá luego a su natal Tarma para ser enterrado. Resulta paradójico, asimismo, que Puno celebre las exequias de su obispo precisamente en los días de aniversario de su fundación.

Carrión Pavlich ha fallecido el domingo último, en Lima, con 76 años y aquejado por una enfermedad que lo ha vencido. Con su muerte culmina el período de 26 años de su obispado, desde que se hiciera cargo en 2000, tras la salida de Mateo Calderón. ¿Cuál es el balance de su gestión al mando de la iglesia del sur andino en estas cerca de tres décadas? Parece que no hay mucho que destacar precisamente en términos positivos. Tal vez su postura ortodoxa y defensora de una iglesia tradicional no le ayudó en mucho. Tampoco hay la imagen de una Iglesia, bajo su liderazgo, que haya proyectado diálogo y cercanía con el gran territorio de la región puneña y sus amplios sectores rurales, más allá de haber estado anclada en las cuatro cuadras del centro urbano de la ciudad.

A ello se suman diversos episodios poco santos y polémicos en los que Carrión Pavlich ha estado involucrado a lo largo de estos años, y de los que, eventualmente, este columnista ha opinado. Por ejemplo, su postura crítica ante el desborde festivo de la Fiesta de la Candelaria, que puede resultar entendible, pero nada empático ante una población acostumbrada históricamente al desenfreno de la fiesta en comunión con la religión, en una suerte de celebración híbrida-pagana. En todo caso, pretender prohibir ciertos rasgos de la celebración solo le trajo a Carrión colisiones y desavenencias.

Pero también ha estado involucrado en situaciones más complejas como aquella denuncia que recibió por el caso de las firmas apócrifas llevadas al Vaticano en 2004, o aquella otra, en 2016, por agredir a un niño durante la comunión. “Que me denuncien si quieren”, dijo. A ello se suman denuncias relacionadas con el tráfico de bienes culturales y la pérdida y robo de objetos eclesiásticos, y lavado de activos. Algunas han sido archivadas y otras han quedado en el olvido. De cualquier manera, que un obispo esté relacionado con este tipo de hechos no habla bien de él. Carrión Pavlich tampoco dijo nada sobre los diversos actos dolosos que se dieron al interior de la curia puneña, un silencio encubridor ante obispos que ejercieron poder y abuso como José María Ortega o Ciro Quispe, este último apartado el año pasado de la iglesia por León XIV. Mucho menos Carrión condenó a tantos otros sacerdotes pederastas y abusadores de la iglesia peruana.

Creemos que entender cómo se ha desarrollado la Iglesia Católica en las últimas tres décadas en Puno pasa por conocer necesariamente la gestión de su cabeza más visible. Tal vez ello explique por qué Carrión Pavlich no gozó del aprecio puneño en general, más allá de una feligresía cada vez disminuida. Su desinterés en su largo obispado por el mantenimiento arquitectónico de la Basílica Catedral de Puno, abandonada a su suerte, puede explicar también su desinterés por tender puentes. Quien no cuida su casa mucho menos cuida las del resto. Sin duda, se viene una nueva era para la Iglesia puneña. <>

ORGANISMOS DE LA COMUNIDAD INTERNACIONAL

¿LA CUMBRE IBEROAMERICANA DESAPARECE O SE YANQUILIZA?

Por Luis Manuel Arce Issac

https://www.almaplus.tv/,  2 Noviembre

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a Cumbre Iberoamericana afronta una crisis de protagonismo mientras crece la influencia de Estados Unidos y su agenda sobre América Latina.

Desde principios de este siglo, a los gobiernos de Estados Unidos les han dado urticaria las cumbres iberoamericanas cuando estas comenzaron a perder su perfil neoliberal, con el cual se inauguraron en su primera reunión los días 18 y 19 de julio de 1991 en Guadalajara, México, con Carlos Salinas de Gortari como presidente del país.

El clímax de la oposición de Washington a esos encuentros se produjo en dos etapas. La primera en el mismo inicio de este siglo, cuando coincidieron en los gobiernos respectivos Fidel Castro, Hugo Chávez, Luiz Inácio Lula da Silva, Néstor Kirchner, Cristina Fernández.

Tabaré Vázquez, José Mujica, Evo Morales, Rafael Correa y Michelle Bachelet, época en la que el continente dio un giro a la izquierda y predominaron sobre el conservadurismo neoliberal ibero y norteamericano.

La segunda, mucho más breve y accidentada, tras la victoria electoral de 2018 de Andrés Manuel López Obrador, quien logró equilibrar políticamente la región ante la contraofensiva imperialista para recuperar los espacios perdidos por la derecha en el continente.

Ahora está fortalecida con los golpes blandos propinados a la izquierda en Argentina, Bolivia, Costa Rica, Chile, Colombia, Ecuador, Honduras, Paraguay, Perú, República Dominicana, Trinidad y Tobago, todos los cuales votaron en contra de Cuba o se abstuvieron, en el debate de la ONU sobre el bloqueo de EE. UU.

El triunfo de Lula en Brasil, donde ya el Departamento de Estado daba como ganador a Flávio Bolsonaro, podría hipotéticamente ser el inicio de un tercer retorno del progresismo a estas tierras, y es lo que busca Estados Unidos que no suceda.

En tal sentido, los ojos agresivos de Trump y comparsa están puestos sobre México, al tiempo que harán todo lo posible para entorpecer el nuevo mandato del PT brasileño.

Esta XXX edición tiene características de su género:

1) Se realiza en momentos muy contradictorios para el futuro de la región y del mundo caracterizado por una peligrosa baja popularidad del presidente Donald Trump, quien trata de revertirla combinando acciones efectistas que lo muestren como un hombre victorioso, lo cual es falso. Él es un producto político prefabricado, no un líder.

2) El desarrollo de una política exterior muy agresiva en función de la interior, lo cual lo ha llevado a cometer graves errores estratégicos como la guerra en Irán, su ambivalencia en la de Ucrania, genocidio en Cuba y desaciertos en sus relaciones con la Europa otanista que ha contribuido a crear el cisma agravado por las revueltas populares en Francia, Alemania, España, Polonia, Portugal y otros países.

3) Una crisis económica más grave de lo que parece porque tiene su génesis en EEUU con su creciente deuda pública que debilita al dólar como divisa internacional y, a través de ella, a las economías extranjeras que dependen de esa moneda.

La situación puede derivar en cualquier momento en una insuperable crisis financiera que intensificará la de las cadenas de suministros, en especial petróleo, combustibles y otras materias primas, incluyendo tierras raras.

En esas condiciones —que no son las únicas— para Estados Unidos es cada vez más decisivo el control de América Latina, a la cual considera realmente, y no retórica, su patio trasero.

En esta coyuntura, la Casa Blanca no dinamita como antes la cumbre iberoamericana, sino que busca transformarla y convertirla en un instrumento suyo bajo la sombra del Escudo de las Américas promocionado por su secretario de Estado, Marco Rubio, y bajo el amparo de la OEA y su Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca, un cadáver político y militar resucitado bajo la inspiración de una readecuación trumpiana de la Doctrina Monroe.

Basta conocer quiénes son los presidentes que han anunciado su asistencia cuando en ediciones anteriores ni siquiera mencionaban ni les interesaba la cumbre iberoamericana. Son todos los impuestos en elecciones o que han sido doblegados, como la presidenta en funciones de Venezuela, mientras ejercen presión, según algunos medios de prensa, para que asistan otros mandatarios fuera de ese círculo que justifiquen la reunión.

Todos saben que, después del retroceso circunstancial del progresismo en América Latina, esa cumbre ha perdido fuelle y protagonismo internacional por múltiples factores, como la existencia de bloques latinoamericanos que prometían más ventajas y valores que la iberoamericana, entre estos CELAC, UNASUR o la Alianza del Pacífico. En la última de 2024 en Ecuador participaron solamente tres presidentes.

Ahora no hay equilibrio en esa cumbre, ni España es su protagonista real, más allá de que ese país está también en llamas. Es Estados Unidos quien lo ejerce tras bambalinas y no da espacio a ninguna opción o compromiso fuera del contexto de patio trasero. De allí que sectores de la izquierda vean este XXX encuentro como una caja de resonancia de la política y ambiciones hemisféricas de Washington.

Al ver la lista de presidentes asistentes —las publicadas hasta el momento de redactar este artículo—, más bien parece una enumeración de mercenarios, no de mandatarios, y ellos justifican el título y la pregunta de este análisis: “La Cumbre Iberoamericana, ¿desaparece o se yanquiliza?” ¿Quién y cuándo la contesta? <> 

lunes, 2 de noviembre de 2026

EN LA CELEBRACIÓN DEL DÍA JUBILAR DE PUNO. DATOS DE INTERÉS

LINEA DE TIEMPO BÁSICA DE LA HISTORIA DE LA CIUDAD DE PUNO

Por Segundo Portocarrero Portillo

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on motivo de celebrarse el TRIGESIMO QUINCUAGESIMO OCTAVO ANIVERSARIO DE LA FUNDACION ESPAÑOLA DE LA VILLA DE LA INMACULADA CONCEPCIÓN Y SAN CARLOS DE PUNO, el Instituto de Investigación y Cultura Brisas del Lago comparte una CRONOLOGIA BÁSICA DE LA TRAYECTORIA HISTORICA DE LA CIUDAD DE PUNO

Mucho antes de la fundación de la ciudad, por esta zona pasaba el Qhapaq Ñan o Camino Inca. En esta ruta hacia el sur existía un lugar de descanso conocido como Puñuy Pampa, nombre que proviene del vocablo quechua puñuy, que significa "dormir", lo que evidencia su función como tambo o sitio de reposo para los viajeros.

EL QHAPAQ ÑAN DEL QOLLASUYO.

Este camino se desplazaba desde Cusco hacia el sur, ingresaba al Altiplano por La Raya, continuaba por Chungara (Santa Rosa) y Ayaviri, de este pueblo se bifurcaba en camino de Urcusuyo y en camino de Umasuyo. El de Urcusuyu bordeaba el lago Titicaca por el Oeste y el de Umasuyu por el Este. En territorio hoy boliviano se unían los dos caminos, después se desplazaba por los actuales países de Argentina y Chile, llegaba hasta el río Maule.

CRONOLOGIA BASICA

1535

El primer documento donde se nombra a Puno como tal, es la Cédula de Encomienda del 1 de agosto de 1535, en la que Francisco Pizarro hace entrega a Gómez de Mazuelas la Encomienda de Puno.

1543

El cronista Pedro Gutiérrez de Santa Clara describió el Tambo de Puno en las Ordenanzas de Tambos, dejando uno de los primeros registros escritos sobre este importante asentamiento.

Importancia Histórica: La descripción de Gutiérrez de Santa Clara demuestra que, mucho antes de su fundación oficial como villa española en 1668, Puno ya era un punto estratégico y un asentamiento clave de descanso y conexión en el altiplano.

1567

Visita de Garci Diez de San Miguel, que registra el pueblo de Puno

Durante el gobierno del virrey licenciado Lope García de Castro se realizó la visita de la provincia de Chucuito por Garci Diez de San Miguel. El documento constituye una de las fuentes etnohistóricas más importantes para conocer la organización territorial, política, social y económica del altiplano puneño en el siglo XVI.

1573

Se estableció la reducción de San Juan Bautista de Puno

Tasa de Toledo, donde Puno aparece como uno de los principales repartimientos de la zona.

1591

Por indagaciones del historiador Alejandro Cano se conoce que “EL PUEBLO DE SAN JUAN, pueblo colonial, se estableció el 24 de junio de 1591, sobre el pueblo de Puñuy. El templo de San Juan se “mandó construir en 1591 por disposiciones del Obispo de Charcas Fray Domingo de Santo Tomás”

También se conffirma en el libro CUADERNOS DE LA CULTURA PUNEÑA :

“EL PUEBLO DE SAN JUAN DE PUNO. El 24 de junio de 1591 se estableció el pueblo de San Juan de Puno. En ese mismo año se determinó la edificación del templo de San Juan por orden del Obispo de Charcas; al respecto el historiador Alejandro Cano escribió: "mandó construir en 1591 el Obispo de Charcas Fray Domingo de Santo Tomás".

1657

IGNACIO FRISANCHO PINEDA, en su obra “PUNO DE ALDEA A CIUDAD” indica “En 1657, los ... mineros castellanos, José y Gaspar Salcedo, descubrieron las minas de Laycacota que, muy pronto, resultaron fabulosas, debido a su gran riqueza atrayendo a muchos otros mineros en busca de nuevas vetas que, efectivamente, las encontraron, en el mismo cerro de Laycacota y en los cerros aledaños como el Cancharani, Pompería, el Manto, San Luis de Alba y otros,… José Salcedo se casó con una dama del lugar llamada MALICA.”

SAN LUIS DE ALBA, dice un historiógrafo, fue un pueblo minero próspero y efímero forjado por los hermanos Salcedo, por 11 años hizo de capital del corregimiento de Paucarcolla.

Cosme Bueno señala: “Después del descubrimiento de las minas del cerro Laycacota, sirvió de capital, desde el año 1657, el asiento de mineral con el nombre de San Luis de Alva, hasta el año de 1668”; Asimismo, señala que  “LA REBELIÓN DE LOS SALCEDO durante el florecimiento del pueblo de San Luis de Alba generó una convulsión social, esta convulsión fue convertida por los hermanos Salcedo en una rebelión, de dosis reivindicacionista y de abierto enfrentamiento a la autoridad española…

1668

LA FUNDACIÓN DE LA VILLA. Como desenlace de los sucesos de Laykakota, el 9 de setiembre de 1668 el virrey Conde de Lemos en un ambiente convulso dispone la fundación la villa de Nuestra Señora de la Concepción y San Carlos cerca al pueblo de San Juan de Puno.

ORDENANZAS DEL VIRREY CONDE DE LEMOS

El desenlace sangriento de la rebelión de Laykakota trajo consigo un reordenamiento político, económico, administrativo y cultural de esta región, con las ordenanzas rubricadas por el virrey Conde de Lemos, el 9 de setiembre de 1668, en el pueblo de San Juan de Puno. Las ordenanzas mandaban:

1. El ajusticiamiento de José Salcedo y de sus principales lugartenientes, como parte del proceso de develamiento de la rebelión de Laikakota.

2. El traslado de la población de San Luis de Alva a la nueva villa, y la destrucción de las viviendas de ese floreciente pueblo minero.

3. La fundación de la villa de Nuestra Señora de la Concepción y San Carlos, cerca del pueblo de San Juan de Puno.

4. Que la flamante villa de Nuestra Señora de la Concepción y San Carlos sea capital del Corregimiento.

5. EI traslado de la sede de las Cajas Reales, de San Antonio de Esquilache a Chucuito.

1668

Sobre la fundación El Dr. Enrique Cuentas Ormachea, indica: "el traslado de la población de Laycacota a Puno, de sus pertenencias y de las imágenes religiosas se prolongó hasta el 3 de noviembre de 1668 y el 4 de noviembre de 1668, se celebró una misa de Acción de Gracias en el lugar donde se levantó la Iglesia de la Inmaculada Concepción y al pie de esas imágenes entre las que estuvo la del Cristo de la Agonía, más conocido como el Cristo de la Bala".

LA DEMOLICIÓN DEL PUEBLO MINERO. Otra de las ordenanzas del virrey mandaba la destrucción del pueblo de San Luis de Alba y el traslado de su población. El virrey escribía: “Hice derribar la población de Laicacota [...] de más de 2000 casas”.

En efecto, en un informe que el propio Conde de Lemos envía al Rey de España en 1669, le dice que el Cura Párroco Silvestre Valdés de la nueva población de Concepción y San Carlos de Puno", estaba haciendo la Iglesia con su asistencia y trabajo.

1668

El ingeniero IGNACIO FRISANCHO PINEDA, en su obra “PUNO DE ALDEA A CIUDAD, adjunta un mapa del pueblo San Juan Bautista de Puno ya consolidado con una iglesia y una plaza principal cuyo nombre era Plaza San Juan que se construyó como complemento a la iglesia de nativos San Juan Bautista.

1796

Se incorporó la Intendencia de Puno al Virreinato del Perú, quedando sometidos sus cinco partidos en lo judicial a la Audiencia de Cuzco.

1796

LA ORGANIZACIÓN POLÍTICA DE PUNO DURANTE LA COLONIA Y LOS PRIMEROS AÑOS DE LA REPÚBLICA

Para comprender la organización territorial del departamento de Puno es necesario remontarnos a los últimos años del Virreinato. Mediante Real Cédula del 1 de febrero de 1796, el territorio de la ya constituida Intendencia de Puno fue reincorporado en su integridad al Virreinato del Perú, dejando de depender del Virreinato del Río de la Plata.

La Intendencia de Puno estaba organizada en subdelegaciones o partidos, los cuales se dividían en parroquias, y estas, a su vez, en vice parroquias. Según la relación elaborada por el historiador Edberto Óscar Acevedo, la Intendencia estaba conformada por cinco subdelegaciones:

Subdelegación o Partido de Chucuito: Pichacani y San Antonio de Esquilache.

Subdelegación o Partido de Paucarcolla o Huancané: Paucarcolla, Coata, Capachica, Vilque Chico, Moho, Conima, Charaque y Tiquillaca.

Subdelegación o Partido de Lampa: Vilque, Mañazo, Cabanilla, Cabanas, Caracoto, Hatuncolla, Pucará, Ayaviri, Orurillo, Nuñoa, Santa Rosa, Macarí, Cupi, Vilavila, Umachiri, Llalli, Calapuja y Nicasio.

Subdelegación o Partido de Azángaro: Asillo, Putina, Acora, Ilave, Juli, Pomata, Yunguyo, Zepita, Desaguadero, Arapa, Caminaca, Pusi, Samán, Taraco, Santiago de Pupuja, Chupa, Muñani, Poto y Achaya.

Subdelegación o Partido de Carabaya: Coasa, Usicayos, Crucero, Sandia, Quiaca, Phara, Ayapata, Macusani, Ituata, Ollachea, Cuyocuyo, Patambuco y Corani.

Esta relación permite advertir que Paucarcolla y Huancané compartían un mismo ámbito territorial. Debido a la importancia política y administrativa que había adquirido la ciudad de Puno, esta funcionó como sede del Partido y provincia de Huancané hasta la creación de la Provincia del Cercado en 1854.

1805

14 de octubre de 1805.

Ing. Ignacio Frisancho Pineda, en base a una de sus investigaciones sostiene que, en 1805, como recompensa por la defensa de la villa frente a las fuerzas rebeldes vinculadas con Diego Túpac Amaru, Carlos IV elevó a Puno al rango de ciudad y, simultáneamente, le concedió su Escudo de Armas.

Posteriormente Se encontró en el periódico arequipeño La Bolsa, de 17 de septiembre de 1865, un artículo publicado originalmente en 1863 que señala expresamente que la villa de Puno fue distinguida por Carlos IV con el título de ciudad por Real Orden de 14 de octubre de 1805.

1824

Con la capitulación de Ayacucho, se reconoce la independencia del Perú hasta el desaguadero; los presos de guerra de ambos bandos serían liberados llegando la noticia a Puno en la navidad, quedando el libertad los presos que se encontraban en cárcel ubicada en la actual Isla Esteves, dentro de ellos el General Rudecindo Alvarado; por ser el militar de la más alta graduación formo un ejército y proclamo la independencia ante el ejercito el 27 de diciembre de 1824 y nombrando como primer prefecto de Puno a Pedro Miguel de Urbina.

El 30 de diciembre de 1824, se proclamó la independencia de Puno conforme a la siguiente formula: “JURO A DIOS Y A LA PATRIA EL SOSTENER LA INDEPENDENCIA DE LA AMÉRICA DE TODA DOMINACIÓN EXTRANJERA Y ESPECIALMENTE DE LA ESPAÑOLA, ASÍ COMO LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ Y DEL DEPARTAMENTO DE PUNO SACRIFICANDO PARA ELLO SI FUESE NECESARIO LA PROPIEDAD Y LA VIDA”.

1854

El Decreto del 2 de mayo de 1854, expedido en la ciudad del Cusco, dispuso una profunda reorganización territorial del departamento. La medida más importante fue la creación de la Provincia del Cercado de Puno, integrada por la ciudad de Puno y los distritos de Capachica, Coata, Paucarcolla, Tiquillaca, San Antonio, Chucuito, Pichacani, Acora, Cabana, Vilque, Hatuncolla, Caracoto y Juliaca. Asimismo, el decreto redefinió la composición de las provincias de Huancané, Chucuito, Lampa, Azángaro y Carabaya, buscando una organización más coherente y funcional.

DATOS (IMAGEN CON FECHAS COTRADICTORIAS)

En muchos escritos y redes sociales se cita que el virrey Pedro Antonio Fernández de Castro Andrade y Portugal. (X conde de Lemos), al llegar a San Luis de Alva para sofocar los levantamientos de Laykakota de los hermanos salcedo se alojó en la casa ubicada en la esquina de la calle recta con la calle Ica (hoy Calle Deústua y Calle Conde de Lemos), entendiendo que por la información compartida de material cartográfico esta manzana se encontraba dentro los solares para ser distribuidos tocándole esa área para la iglesia. <>

domingo, 1 de noviembre de 2026

ACTUALIDAD POLITICA AMERICANA

 LULA: GRAN VICTORIA POPULAR

Por Miguel Muñante

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a victoria de Luiz Inácio Lula da Silva es mucho más que un triunfo electoral: representa una derrota de la extrema derecha brasileña, un respaldo a la soberanía nacional y un acontecimiento de enorme trascendencia para América Latina y el equilibrio mundial. Con el 51,79 % de los votos y más de 64 millones de sufragios, Lula derrotó a Flávio Bolsonaro, revirtiendo los resultados de la primera vuelta. En un continente sometido a crecientes presiones políticas, económicas y geopolíticas, Brasil se consolida como un importante contrapeso frente a las pretensiones de hegemonía estadounidense.

La analista política Laura Arroyo identifica tres enseñanzas fundamentales de este triunfo que merecen especial atención.

La primera es la radicalidad política.

Lula no renunció a su identidad ni ocultó su vinculación histórica con los trabajadores. Su campaña demuestra que la disputa electoral exige confrontar proyectos políticos, defender convicciones y recuperar la iniciativa ideológica, en lugar de asumir que toda victoria depende de desplazarse hacia el centro.

La segunda es la tecnopolítica.

En tiempos en que las plataformas digitales constituyen escenarios decisivos de confrontación ideológica, la izquierda no puede abandonar las redes a la manipulación informativa, los algoritmos y las campañas de desinformación. La movilización digital desempeñó un papel importante en la remontada electoral brasileña.

La tercera es la militancia popular.

Ninguna victoria nace exclusivamente de una campaña publicitaria. Detrás del triunfo estuvieron las organizaciones sociales, los movimientos populares, los estudiantes y miles de militantes que trabajaron en las calles, los barrios y las redes. La organización colectiva sigue siendo una fuerza insustituible para transformar la realidad.

El significado geopolítico de esta victoria.

La continuidad de Lula fortalece la participación de Brasil en los BRICS y su apuesta por un orden internacional multipolar. En un escenario dominado por la confrontación económica y tecnológica entre China y Estados Unidos, el país reivindica su derecho a mantener relaciones con ambas potencias sin aceptar imposiciones ni subordinaciones.

Los BRICS representan una oportunidad para ampliar la cooperación Sur-Sur, diversificar los mecanismos financieros y comerciales y reducir la dependencia de las estructuras tradicionales del poder económico mundial. No constituyen todavía una alternativa homogénea al orden dominante, pero expresan el surgimiento de nuevos espacios de negociación internacional. Brasil posee, además, una posición estratégica para intervenir diplomáticamente en las tensiones comerciales entre Washington y Pekín. Su fortaleza económica, sus recursos naturales y sus relaciones internacionales pueden contribuir a ampliar los márgenes de autonomía latinoamericana.

La lección fundamental es clara: la soberanía nacional exige organización popular, independencia económica y voluntad política. También que es posible resistir la ofensiva de la extrema derecha, pero también plantea un desafío histórico: que América Latina debe de convertirse en sujeto de su propio destino, no basta con ganar elecciones: es necesario transformar las relaciones de poder que perpetúan la dependencia, la desigualdad y la subordinación de nuestros pueblos. <>

sábado, 31 de octubre de 2026

GOBIERNO PERUANO: EN POS DE IMITAR EXPERIENCIAS FORÁNEAS

 ARMAS, Y NO LIBROS

Por Gustavo Espinoza M.

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ajo el pretexto  de “restaurar el orden” el gobierno de Keiko Fujimori busca obsesivamente imponer un “modelo”  autoritario  que bien podría resumirse en la idea de renunciar a los libros y optar por las armas. Armas si, libros no, parecieran decir los voceros de un régimen que pretende convertir las escuelas y las cárceles en centros de reclusión militar, en cuarteles. 

El pretexto es burdo. Se alimenta con una ola delictiva que crece no porque se incremente la perversión humana, sino porque se acelera la descomposición capitalista sin que la clase dominante atine a encontrar un camino sensato para la recuperación del país.   

El delito no se multiplica por generación espontánea. Se alimenta porque la sociedad está basada en la opresión y el abuso, se afirma en el robo y en la injusticia y justifica las prácticas sinuosas de una oligarquía envilecida que carece en absoluto de valores y principios. 

En esta sociedad, quienes tienen en sus manos los resortes del Poder actúan en función de sus intereses y no toman para nada en cuenta lo que ocurre en el Perú de hoy. 

Ahora mismo, quien ejerce la Primera Magistratura de la Nación ha dicho a los peruanos que se defiendan solos porque su gobierno no puede hacer nada ante los embates de la naturaleza que ya azotan el norte del país; y luego se ha ido de viaje encabezando una faraónica comitiva presidencial integrada por ministros, autoridades, asesores, periodistas y publicistas de todo pelaje. Estará 8 días fuera del país mirando desde lejos lo que ocurra en estas tierras castigadas por maléficos designios y oscuros intereses. 

El gobierno tiene tema con la situación de los Centros Penitenciarios de la República con capacidad de albergar a 40 mil personas privadas de su libertad, pero donde hoy mismo viven 106 mil en condiciones simplemente infrahumanas. 

Usando como argumento el “haber descubierto” que algunos delitos se cometieron a partir de llamadas telefónicas hechas desde los Penales, el gobierno resolvió de la noche a la mañana militarizar las cárceles, hacer “redadas” internas, traslados inopinados, eliminar las visitas familiares, prohibir el ingreso de alimentos y hasta apoderarse de los pocos bienes de los internos destrozando sus precarios muebles y dormitorios. 

Lejos de cualquier prejuicio, urge que los parlamentarios de la República, los organismos de Derechos Humanos y la Defensoría del Pueblo informe claramente al país lo que realmente ocurre en los Penales, que no se puede circunscribir a llamadas ocasionales o anteras neutralizadas sino a la situación que se afronta allí y que puede derivar -como en el pasado- a matanzas horrendas.   

La “Prensa Grande” ya se puso al servicio de estas prácticas, de modo que “informó” cómo “las autoridades restablecían el orden penitenciario combatiendo la criminalidad”. Nada de eso impidió que tanto en Lima como en el interior del país se asesinara a transportistas o se cometieran crímenes día a día. 

Un promedio de 7 muertes diarias sacude hoy los titulares de los medios de comunicación mientras los voceros del régimen hablan hasta por los codos de la “actividad incansable” de los ministros y sobre todo del “Comando Unificado”, creado como bálsamo mágico para “poner fin a la criminalidad” y que objetivamente sólo sirve para que el régimen haga propaganda a su propia “gestión”. 

El “argumento” orientado a justificar todo esto se basa en un concepto tramposo: Lo que importa son los derechos humanos de los inocentes, y no los de los delincuentes, repiten hasta el cansancio; para no reconocer, por ejemplo, que el 60%  de la población penitenciaria sobrevive en condiciones de desnutrición y virtual indigencia, que el porcentaje de TBC y de SIDA es muy alto en las prisiones, y que muchos de los verdaderos delincuentes no solamente andan sueltos sino que además desempeñan funciones públicas muy bien remuneradas. Eso, lo sabe el país entero. 

Pero no sólo los presos están en la mira del régimen. También los niños y adolescentes. Bajo la batuta del titular del portafolio de Educación Eugenio Chang, quien también fuera ministro del sector en el gobierno aprista de Alan García, se ha dispuesto los llamados “lineamientos de disciplina escolar” cuyos principios de orientan a “restituir la autoridad docente”. 

Bajo esta idea se restablece la expulsión de alumnos de los centros educativos, a la vez que se prohíbe el cabello largo, el uso de aretes, tatuajes o pintura de pelo y se dispone que las faldas se usen obligatoriamente “más abajo de las rodillas”. Como lo recuerda el exministro Ricardo Cuenca, la presidenta ha dicho sin rubor alguno que hoy se prohíbe el cabello largo, pero se prohibirán también las ideologías. 

En estas frases se refleja una concepción de la Escuela como un centro destinado a corregir y castigar, a moldear a las personas y adocenarlas para que piensen como se les ordene pensar. De ese modo, se busca formar generaciones dóciles e incondicionales,  y alentar la sumisión y el vasallaje, para que nadie se rebele ni discuta. La Escuela crítica, así, se tornará un sueño. 

Claro que este mecanismo habrá de funcionar para los escolares que concurran a los planteles estatales, porque a los privados no se les prohíbe nada. Ellos actuarán con entera libertad y seguirán haciendo el lucrativo negocio de la educación sin reparo alguno. 

La coacción se habrá de ejercer sobre los pobres, que no tienen más alternativa que recurrir a la educación pública. Los “clientes” que estudian en los colegios privados, gozarán de la más entera libertad.  Con ellos, no es la cosa.  

Es verdad que la educación peruana atraviesa una grave crisis. Los resultados referidos a comprensión lectora y razonamiento matemático, nos colocan en los últimos lugares en los países de la región. Pero la debilidad principal no es disciplinaria, sino de aprendizaje y conocimiento. La tarea de la escuela no es entonces asegurar que los niños lleven el pelo corto, sino que aprendan; pero, además, que se formen en valores, para no asumir el ejemplo de quienes gobiernan. 

Por lo demás, el docente goza de aprecio por lo que es como profesional de la educación, por lo que sabe y por lo que enseña, pero también por el respeto que muestra por sus propios alumnos Un docente que va al colegio con zapatillas, jean y polo y que cree que Cesar Vallejo es un equipo de futbol y no el mayor poeta nacional, nunca va a ser respetado por sus alumnos.  


Y la prioridad no es asegurar que los adolescentes no usen tatuajes, sino que los centros educativos sirvan realmente para los fines previstos, y los locales escolares tengan los requerimientos indispensables para su uso cotidiano; que los estudiantes conozcan el Perú, su historia y su grandeza, y que tengan verdadera conciencia de Patria. Los lineamientos esbozados por la Reforma puesta en marcha en los años de Velasco simbolizan esa urgencia. 

En cuanto al Maestro se refiere, éste se ganará el respeto de la comunidad educativa si lo ve erguido y capaz de defender sus derechos más elementales. 

Si los escolares ven a sus maestros doblegarse ante el Poder, si éste les declara ilegales sus acciones de lucha y les recorta sus escuálidos salarios sin merecer una categórica respuesta, entonces le perderá el respeto. 

La historia social del Perú así lo demuestra. Y la verdad hay que buscarla invirtiendo la consigna del gobierno: libros si, armas no.  <>

viernes, 30 de octubre de 2026

DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA HUMANA: EDUCACION

 LA DESIDEOLOGIZACIÓN DEL CURRÍCULO:

EL MITO DE LA NEUTRALIDAD

Por: Jorge Luis Choque

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a propuesta de “desideologizar” el currículo nacional, formulada por el Ministro de Educación José Antonio Chang, se presenta como una medida de sentido común: retirar las ideologías de la escuela para enseñar únicamente “datos”, “estadísticas” e “información real”. Sin embargo, ese mensaje descansa sobre un error teórico fundamental: no existe educación sin valores. Todo currículo selecciona qué contenidos enseñar, qué actores históricos visibilizar, qué conflictos explicar y qué futuro nacional imaginar. Por ello, la discusión democrática no debería ser si la escuela tiene una orientación ideológica, sino cuáles valores —igualdad, derechos, pluralismo, justicia o autoridad— pretende formar en las nuevas generaciones.

La idea de que puede existir una investigación o una enseñanza neutral ha sido cuestionada con firmeza por Jason Stanley. En su libro, Cómo funciona el fascismo, el filósofo sostiene que toda investigación hace presuposiciones y que exigir neutralidad es filosóficamente incoherente, pues tales demandas suelen enmascarar agendas políticas bajo la apariencia de objetividad (Stanley, 2018). Aplicado al currículo, esto significa que presentar la desigualdad, el racismo, la violencia estatal o la desigualdad de género como temas “ideológicos”, mientras se presenta el orden vigente como realidad neutral, no elimina la política: la oculta. La supuesta neutralidad se convierte así en una forma sofisticada de ideología.

Antonio Gramsci ayuda a comprender por qué esta pretensión resulta tan eficaz. La hegemonía no se sostiene solamente mediante la coerción, sino mediante la construcción del consentimiento: los intereses de los grupos dominantes deben aparecer como sentido común, como verdades evidentes que la mayoría acepta sin discutirlas (Gramsci, 1971). “Desideologizar” el currículo puede cumplir precisamente esa función: convertir una concepción jerárquica y autoritaria del país en el lenguaje de la normalidad, mientras se estigmatizan como propaganda las perspectivas críticas, interculturales, feministas o de derechos humanos. No se expulsa la ideología del aula; se impone una ideología concreta, la que requiere el poder.

Noam Chomsky ofrece una advertencia complementaria. Para él, el sistema educativo puede funcionar como un filtro que expulsa a quienes piensan de manera independiente y no aprenden a ser sumisos, porque esa autonomía resulta disfuncional para las instituciones. Desde esta perspectiva, una escuela que prohíbe preguntar por el poder, la desigualdad o la memoria histórica no forma ciudadanos libres: adiestra conformidad. Chomsky también distingue entre educación y adoctrinación: la primera busca que las personas aprendan a pensar por sí mismas; la segunda, que acepten marcos de interpretación impuestos sin examinarlos críticamente.

Esta lógica se acerca a rasgos que Umberto Eco identificó en el fascismo y las posturas contemporáneas. El fascismo, escribió Eco, crece explotando el miedo a la diferencia y dirige su primer llamado contra los “intrusos”. En el Perú, el ataque al enfoque de género, a la educación intercultural y a la memoria crítica del conflicto armado interno ha sido acompañado por discursos que asocian la diversidad, el feminismo o la crítica social con el terrorismo y el totalitarismo. Una investigación de la PUCP documenta que, desde 2016, la oposición a la llamada “ideología de género” impulsó una cruzada para atacar y expulsar el enfoque género del Currículo Nacional y presionar a sus defensores.

Henry Giroux advierte que la exigencia de neutralidad funciona como un guion para despolitizar la educación y silenciar el debate académico. Lejos de provocar apatía, esa despolitización beneficia al poder: si la política se reduce a administración, seguridad y orden, se debilita la capacidad de preguntar quién decide, quién distribuye recursos y quién define qué significa ser peruano. Stanley señala que dicha postura fascista busca reemplazar la verdad por el mito y transformar la educación en un instrumento para glorificar el pasado y la herencia de la oligarquí. La complejidad aparece entonces como confusión, el análisis como ideología y la memoria incómoda como amenaza a la unidad nacional.


La alternativa democrática no es una escuela “sin ideología”, sino una escuela consciente de sus valores y comprometida con la evidencia, el contraste de fuentes y el pensamiento crítico. Un currículo plural debería permitir analizar el conflicto armado interno en toda su complejidad, reconocer la violencia de Sendero Luminoso y también la del Estado, discutir la desigualdad estructural y formar estudiantes capaces de distinguir entre información, opinión e ideología. Como planteaba Gramsci, el intelectual democrático debe ser un organizador y un persuasor permanente en la vida práctica (Gramsci, 1971). “Desideologizar” el currículo, entendido como expulsar del aula las preguntas sobre poder, derechos e injusticia, no protege la neutralidad: consolida una hegemonía autoritaria.

Perú: 30/10/2026

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 Referencias

1.     Chomsky, N. (2003). Comprender el poder: El Chomsky imprescindible. The New Press.

2.     Eco, U. (1995). Ur-Fascismo. The New York Reseña de Libros.

3.     Gramsci, A. (1971). Selección de los Cuadernos de la cárcel..

4.     Cultura Abierta. (2012, 8 de noviembre). Noam Chomsky expone el propósito de la educación

5.     Pontificia Universidad Católica del Perú. (2024). Investigación sobre el discurso contra la ideología de género y el Currículo Nacional.

6.     Stanley, J. (2018). Cómo funciona el fascismo: La política del «nosotros» y el «ellos». Random House.

jueves, 29 de octubre de 2026

A PROPÓSITO DEL DIA JUBILAR DE LA CIUDAD DE PUNO

LOS SUCESOS DE LAYCACOTA 

EN BREVÍSIMA SINTESIS

Extracto de la carta que el conde de Lemos dirige a la reina, fechada en Lima el 27 de diciembre de 1668, documento que -según sus difusores N. Domínguez y Loayza en “Historia Mínima de Puno”- obra en el Archivo General de Indias de Sevilla.

“El 7 de junio me embarqué en la Capitana rumbo al puerto de Islay, con 250 soldados del presidio del Callao, mis criados y asesores. Nombré como maestre de campo a don Blas Ramiro Maldonado. Tras 33 días llegamos a Islay, pasé por Arequipa y luego a Puno, llevando conmigo al asesor don Pedro García de Ovalle y al fiscal licenciado Diego de Baeza.

Apenas llegué, supe que se preparaba una emboscada para forzarme a conceder un indulto general. José de Salcedo había reforzado un fuerte, armado con artillería, en abierta desobediencia. Procedí a su arresto y al de otros implicados. Juzgados conforme a derecho, mandé ahorcar a José de Salcedo por traición a la Corona, y confisqué sus bienes y minas. De 64 sentenciados a muerte, 28 fueron ejecutados, y otros 23 remitidos al presidio de Valdivia, en Chile.

Con este castigo, se restableció el respeto a la justicia real. Ordené demoler Laycacota, ciudad ilegalmente construida sobre el cerro rico, y fundé una nueva población media legua más allá, repartiendo solares al modo de Potosí.

Me disponía a volver a Lima cuando recibí noticias de nuevas inquietudes en el Cusco. Fui allá, puse orden y regresé a Arequipa. Me embarqué en Islay, llevando preso a Gaspar de Salcedo y dejé a otros en el fuerte de Puno. Encargué a los corregidores que ejecutaran justicia contra los bandidos ausentes.

Nombré como corregidor de Puno a don Joseph Ordóñez del Aguila, hombre íntegro, y dejé al cuidado de las minas confiscadas a don Juan Ramírez de Arellano.

Tras desembarcar en el Callao el 2 de diciembre, me retiré satisfecho por haber restablecido el orden y asegurado el reino. Las confiscaciones rendirán gran fruto para la Real Hacienda y honra para la Corona.”

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NOTA: ¿El virrey conocía ya el tambo de Puñuy pampa con el nombre de Puno?


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 EL TEMPLO DE LOS INDIOS Y LA MEMORIA DE PUÑUYPAMPA

Rolando Waldo Gómez Poma.- Mucho antes de que existieran plazas, fronteras o trazas virreinales, el espacio que hoy conocemos como el Parque Pino ya latió como un verdadero punto neurálgico del Altiplano: la ancestral pampa de descanso de Puñuypampa. Un tambo o punto de descanso obligatorio que unía Paucarcolla con Chucuito. Lo que demuestra que la historia de Puno como ciudad no nació el 04 de noviembre, porque la historia de la ciudad de Puno es precolonial y concatena con el dominio del Inca.

Del antiguo Tambo Inca al Templo de los Indios en tiempos prehispánicos, esta explanada fue una parada fundamental en la red del Qhapaq Ñan. Era el espacio de pernocte (puñuy = descansar), intercambio (qatu) y veneración a las sagradas huacas locales.

Tras las reducciones indígenas organizadas en el siglo XVI, la administración colonial levantó la primitiva Iglesia de San Juan Bautista precisamente sobre este espacio sagrado y de flujo nativo. Al estar destinada al servicio espiritual de la población aymara, uro y mestiza, se consagró popular e históricamente como el «Templo de los Indios», diferenciándose más tarde de la iglesia matriz de las élites hispanas.  

Originalidad, cosmovisión y devoción viva se experimenta entre los puneños de hoy, porque el sincretismo es profundo: Las devociones nativas a la fertilidad y el agua no desaparecieron; se transformaron y fusionaron con la fe mariana.

De ser una huaca o un adoratorio de los Dioses de las poblaciones nativas, hoy se erige el Santuario de la Candelaria; con el tiempo, esta misma parroquia de naturales fue elevada a Santuario de la Santísima Virgen de la Candelaria, convirtiéndose en el epicentro espiritual de la festividad más grande del folclore altiplánico. Hoy indios, mestizos y los “otros” se agrupan bajo el manto de la madre de Cristo, aunque la memoria histórica lleva a los descendientes de las culturas ancestrales a reconocer las deidades de nuestros antepasados.

Visitar el atrio del Templo de San Juan no es solo contemplar su arquitectura; es pisar el viejo suelo de Puñuypampa, recordar la memoria viva del pueblo indígena y comprender cómo la fe y la cosmovisión andina siguen en pie tras siglos de historia. <>