EUROPA Y PERÚ ACTUAL
Escribe: Milcíades
Ruiz
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E |
n la historia política
mundial, Francia ha liderado las ideas de liberación social desde que
explosionó como “Revolución Francesa”. Ha sido fuente de inspiración para
movimientos de liberación anti colonialistas y, referente de libertades
democráticas, acogiendo en su seno a muchos políticos perseguidos por
dictaduras. Hoy está, pasando por un momento político crítico que ya repercute
en otros países y, podría extenderse al nuestro. Veamos por qué.
Por su alto nivel de vida y desarrollo nacional, no es
común que los países europeos afronten estallidos sociales violentos de
protesta masiva, de sectores sociales que exigen justicia social, como sucede
en Latinoamérica. Tampoco lo es, la represión policial a niveles alcanzados
hasta ahora, ni se plantea la intervención de las fuerzas armadas para combatir
los reclamos sociales. Entonces, qué está pasando para que las llamas de la rebelión
política, se extienda a Italia, España, Bélgica, Albania, Portugal.
La ira social ha ocasionado fuertes enfrentamientos con
las fuerzas del orden. Hay violencia, incendios, saqueos, vandalismo, miles de
detenidos y muchos daños en Francia. El gobierno ha tenido que recurrir a
“Toques de queda” selectivos. Según la Confederación General del Trabajo (CGT),
uno de los principales sindicatos de Francia, alrededor de 800.000 jóvenes,
trabajadores, desempleados y jubilados se sumaron a las manifestaciones por
todo el país. En Primera línea está el gremio de profesores, pidiendo mejoras
en el sector educación.
A ello, se suman demandas de aumento de salarios y
pensiones, restablecer el impuesto sobre los altos patrimonios, gravar a
multimillonarios y multinacionales, medidas contra el fraude y la evasión
fiscal, atención urgente a las demandas de la juventud. Pero lo que tienen de
común estas protestas europeas, son el aumento del costo de vida, dificultades
para acceder a vivienda y educación, falta de oportunidades laborales y
descontento político contra sus gobernantes.
Como verán, todas estas demandas están en nuestra
agenda política como carbón apagado que, como el Ave Fénix podría renacer de
sus cenizas, al contagio con las revueltas europeas. El fantasma de los cuatro
suyos podría cobrar vida. También aquí se pide eliminar el subsidio tributario
a las corporaciones transnacionales agroexportadoras y otras evasiones. Como
también reclamamos una política tributaria equitativa y los que más ganan,
aporten más, a fin de que el presupuesto público aumente en beneficio de los
más necesitados, etc.
También hay creciente descontento social contra los
gobernantes y las políticas educativas anunciadas por el fujimorismo. Peor será
cuando al amparo de las facultades legislativas se gobierne a “manu militari”,
prescindiendo del Poder Legislativo. La conducción estatal viene dando muestras
de intolerancia política y autoritarismo. Sin embargo, no la tiene fácil en el
legislativo ni la tendrá en los sectores populares.
No existe ningún hecho que no tenga antecedentes y
consecuencias. El asunto está en ubicar las causas si queremos acertar en
nuestro diagnóstico. En este caso, las causas de los disturbios sociales
europeos son fundamentalmente económicas, en el contexto de un viraje
multipolar en el sistema de dominación mundial. China ha copado gran parte del
mercado mundial de bienes, servicios, inversión, tecnología, etc. Esto ha
descuadrado el orden mundial establecido, ocasionando pérdidas de dominio a EE
UU y Europa.
En la Unión Europea, existe gran temor de que Rusia
extienda sus dominios, afectando sus intereses. Entonces, ante la invasión rusa
a Ucrania, decidieron comprarse el pleito ajeno, apoyando con dinero, armamento
de guerra, tecnología, represalias y sabotajes de toda índole contra Rusia,
para hundirla y hacerle perder la guerra. Contaban con el apoyo de EE. UU. Los
cálculos estratégicos fallaron y, en vez de arruinar a Rusia, este se ha
fortalecido, ha crecido económicamente y, está ganando la guerra contra Europa.
Por el contrario, los países de la UE, tuvieron que
utilizar fondos públicos y endeudarse para apoyar a Ucrania. Se hicieron
recortes presupuestales para darle fondos a Ucrania que por un lado generó
corrupción en las donaciones y préstamos, mientras que, por otro lado, los
países europeos entraron en déficit presupuestal. Carecen de dinero para
atender las demandas de la población que ha quedado afectada por la inflación
ya que las represalias y sabotaje contra Rusia han ocasionado escasez. Se cortó
el abastecimiento de petróleo, gas y otros combustibles rusos, haciendo perder
capacidad adquisitiva a la población, pero también mayores gastos estatales.
Para remate, EE. UU., apremiado por su pérdida de poder ante China y teniendo una gigantesca deuda pública que supera el valor de su PBI anual, prefirió retroceder en su apoyo a Ucrania y entenderse con Rusia, abandonando a sus aliados europeos. En la estrategia estadounidense, está recuperar el terreno perdido ante China, mediante represalias arancelarias y otras medidas. Pero esto, afecta la economía de sus aliados europeos.
Inesperadamente, los judíos norteamericanos forzaron a EE. UU., a apoyar militarmente a Israel, en sus afanes expansionistas. Hicieron una alianza de guerra contra Irán y los cálculos estratégicos fallaron teniendo que retroceder vergonzosamente. Irán controla gran parte del abastecimiento de petróleo y derivados en el estrecho de Ormuz, que se cortó con la guerra, afectando las economías europeas y mundiales.
A estas dificultades se sumó el desbarajuste climático
que, ha afectado críticamente, el abastecimiento de alimentos e insumos
industriales, descalabro financiero, alta inflación y otras consecuencias
económicas. El crecimiento económico europeo será casi nulo este año. La
reducción en el crecimiento mientras la población crece, significa desempleo,
pérdida de ingresos y todos los males de la recesión. Los países europeos han
perdido equilibrio económico y no tienen liquidez sostenible.
Todo este conjunto de factores y de mal manejo
político, vienen contribuyendo a la crisis social que afronta Europa. Si los
gobiernos son rebasados, se abrirá una nueva revolución que podría acabar con
el orden establecido y surgiría uno nuevo, más acorde con la justicia social.
En esta perspectiva, deberíamos estar atentos a la evolución internacional para
no estar desprevenidos y actuar como corresponda.
La misma lógica dialéctica rige en el plano nacional.
Los antecedentes del momento actual y de la trayectoria política fujimorista,
dejan muchas dudas de mejoramiento social con el nuevo gobierno. Si la
estrategia de gobierno falla por discordancia con la realidad social y
económica, lo hechos derivarán en rebeldía social. Conociendo los antecedentes
antidemocráticos del fujimorismo, de corrupción, terrorismo de estado,
sometimiento político de las fuerzas armadas, empoderamiento del narcotráfico,
violación de los recechos humanos, esterilización forzada, compra de
parlamentarios de la oposición, compra de pequeños medios de prensa y sobornos
mediáticos, nos hace pensar en una perspectiva desalentadora.
En todo caso, la depresión mundial nos arrastrará
perjudicando nuestra economía. Lo ideal es que, conforme crece la población
laboral, deberá crecer en la misma proporción el empleo, para evitar los males
de un desbalance. Igualmente, conforme crece la población tiene que crecer la
economía y el presupuesto estatal. De lo contrario se generan desequilibrios
que redundan en pobreza, incapacidad de conocimientos laborales y, una masa
desocupada, sin ingresos que, es empujada a la delincuencia común y creciente
criminalidad. Este no es un asunto policial y por más que se recurra a
operativos, la inseguridad ciudadana se extenderá.
La actual administración estatal encontró una situación
laboral en que la tercera parte de la población peruana en edad de trabajar
estaba desocupada. Más del 70% de la población ocupada trabaja en las MYPES con
tope de 10 asalariados. Pero esta situación ha empeorado con el calentamiento
planetario ocasionado por el sol. Daniel Hermoza, director de Mypes Unidas del
Perú, estima que las mypes afrontarán pérdidas por S/ 3.000 millones y,
destrucción inicial de aproximadamente 150.000 puestos de trabajo.
El sector pesca, ha tenido una caída del 30% con una
pérdida de 78.000 empleos en producción y exportación de harina y, aceite de
pescado, haciendo caer también, los ingresos estatales y la economía nacional.
Igual podemos decir de los demás sectores productivos y de servicios que, viene
perdiendo muchos miles de empleos. La caída del conjunto de sectores, la
creciente inflación, el desempleo masivo empujarán a una mayor delincuencia
conforme avance la crisis actual. Los reclamos sociales se irán incrementando.
Pero lo peor está por llegar, como regalo navideño. El
próximo 21 de diciembre, nuestro planeta se inclinará 23 % con el solsticio de
verano, poniéndonos de cara al sol. Como todos los años, es la fecha de llegada
del “Fenómeno del Niño” que dura hasta marzo del año siguiente, ocasionando
desastres naturales de mayor dimensión. Estaremos en un horno por el doble
calentamiento. Nuestros organismos hervirán y quienes tengan problemas
cardiacos, respiratorios, diabetes estarán en peligro.
La escasez de alimentos, será mayor, porque los
cultivos y crianzas se deteriorarán agobiados por el estrés calórico. Epidemias
como el “dengue” proliferarán causando muchas muertes. Si seguimos sumando
casos se podrá avizorar una situación desesperante como la que está viviendo
Europa en su otoño. Para nuestro otoño, los sectores más afectados reclamarán
atención estatal a sus demandas y podrían generar condiciones de rebeldía social
como sucede actualmente en Europa
Planificar preventivamente para actuar oportunamente,
sería una buena alternativa. Salvo mejor parecer.
Octubre 21/ 2026










