viernes, 21 de agosto de 2026

HILDEBRANDT : VIVENCIAS Y CRITICA AL GLOBALISMO

 LA REPÚBLICA GLOBAL DE ALTAMIRA

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS 13 Nº 794, 21AGO26

N

unca confié demasiado en la humanidad y jamás me tragué la leyenda de que somos la cima de la creación.

Pero lo que está sucediendo en estos años de estropicio supera las expectativas del pe­simismo más agudo.

El siglo XX fue el siglo de las guerras mundiales y las bom­bas atómicas aplicadas sobre poblaciones, pero aun así era posible distinguir vestigios de razón y decencia en algunos de los contendientes. Los nazis estaban notoriamente enfermos de chauvinismo y racismo y tanto el ejército rojo como sus aliados norteamericanos y británicos combatían en contra de una dictadura que tenía aspiracio­nes de ser mundial y bárbara. Los judíos fueron víctimas del salvajismo hitleriano y su lar­ga indefensión supuso un jui­cio severo a la pasividad de las democracias occidentales.

Hoy no están Roosevelt y ni siquiera Truman. Hoy reina en Washington un monstruo abyecto y procaz que se roba Venezuela, que dice que el Estrecho de Ormuz es suyo, que sigue salivando por Groenlandia y que ejerce un imperialismo de pandilla sobre un mundo despojado de toda grandeza. Hoy la Unión Europea está decidida a llevar al mundo al borde de la guerra nuclear usando a un fantoche rusófobo que obligó a Putin a desatar un conflicto que tiene mucho de suicida. Y hoy los judíos son los nazis de ayer, los averiados del alma que matan mujeres y niños en cacerías que parecen tener índole deportiva.

John Kennedy creó la Alianza para el Progreso para ilusionar a Latinoamérica con el mito del desarrollo. Podía discutirse, pero era innegable que se trataba de un concepto, una elaboración intelectual.  Ahora no hay ideas sino trampas de ratón. El Escudo de las Américas, al que el fujimorismo gobernan­te se ha sumado, es una de ellas. Otra es la campaña que se viene librando para ahuyentar las inversiones chinas. Otra es la injerencia criminal en las elecciones, siempre a favor de candidatos que, una vez elegidos, serán siervos y sicarios de Washington. Otra es el auspicio de políticas que borran de un plumazo décadas de tejido social, conquistas de los trabajadores y sentido comunitario, tarea en la que el psicópata de Milei ha demostrado ser experto.

Latinoamérica es un experimento de naciones sin sociedades y de capitales sin límites. Es un continente que ha aceptado que la mafia dineraria prescinda de los partidos y fun­de sus propias bandas saqueadoras. Y el mundo es un vertedero en el que todo lo que se erigió después de 1945 se ha venido abajo. La ONU, por ejemplo, ha dejado de facto de tener vigencia como barrera y dirimencia mundial. La Organización Mundial del Comercio inexiste después de que Washington la dinamitara burlándose de su marco y barriendo con sus prevenciones. Desde la OMS hasta la UNESCO, todo lo que parecía parte de una búsqueda de consenso civilizado está en crisis terminal.

Y ahora Estados Unidos e Israel se empeñan en acabar con la Corte Penal Internacional.

Un gánster omnipotente y un genocida salido del infierno del fanatismo -Trump y Netanyahu- dominan el mundo, deci­den qué queda en pie, quiénes deben morir u obedecer, qué mares son los de su incum­bencia, qué tratados deben desconocerse. Irán y Cuba, dos maneras distintas de la desafección frente al hegemonismo yanqui, son maldecidos y condenados al exterminio, más allá de que se trate de dictaduras vergonzosas. Y mientras tanto, los palestinos siguen muriendo, las hienas judías del gabinete Netanyahu hacen patíbulos con palcos para el público y la ultraderecha europea avanza como la mala hierba en un ambiente en el que todo crimen resulta imaginable.

Escribo estas líneas sin tris­teza. Desadaptado nato, me pasé la mitad de la vida leyen­do y/o escuchando la música que mis padres me enseñaron a querer, pero creyendo siempre -al comienzo como una intuición y luego como una certeza empírica- que no debía esperar nada de las muchedumbres y las montoneras. Sin embargo, ni en mis más profundas depresiones preví la pesadilla que vivimos hoy: la vulgaridad del malevaje asciende a los gobiernos, la depravación de la política tiende a la unanimidad, la maldad se pronuncia con banderas izadas y tambores solemnes, el mundo entero parece sumergido en una gozosa brutalidad. Es un retomo a lo más viejo de nuestra condición de bajados de los árboles. Es el espectáculo de la autodestrucción. <>

LOS MEDIOS DE COMUNICACION MASIVA EN EL PERU

 PRENSA OLIGOPÓLICA AL SERVICIO DEL PODER ECONOMICO

Por: Jorge Luis Choque

L

a existencia formal de periódicos, canales de televisión, radios y plataformas digitales no asegura, por sí misma, la pluralidad informativa. Una sociedad puede tener numerosos medios y, al mismo tiempo, encontrarse sometida a una elevada concentración de la propiedad, de la publicidad, de las fuentes y de las agendas periodísticas. Según el estudio Media Ownership Monitor de OjoPúblico y Reporteros Sin Fronteras, un solo conglomerado —el Grupo El Comercio— llegó a concentrar aproximadamente el 80% de la circulación de diarios, el 78% de los lectores y el 65% de la audiencia digital en el país. Esta desproporción demuestra que la discusión no se limita al poder comercial de un grupo, sino a la acumulación de plataformas y recursos publicitarios que reducen la diversidad de voces disponibles para la ciudadanía.

Esta concentración mercantil se traduce sistemáticamente en concentración de la agenda pública. Una investigación de Miguel Sánchez Flores publicada por la PUCP reveló que, sobre más de 69,000 noticias analizadas en las plataformas digitales de El Comercio, La República y RPP, existía una fuerte homogeneidad temática donde las notas propias representaban apenas el 29,5% del total, relegando la discusión política frente a contenidos de entretenimiento. Como advirtió Antonio Gramsci en sus Cuadernos de la cárcel, “la prensa es la parte más dinámica” de la estructura ideológica, actuando como “el punto de contacto entre la sociedad civil y la sociedad política, entre el consenso y la fuerza”. Al seleccionar qué temas ingresan al debate y cuáles se invisibilizan, el oligopolio mediático impone los límites de la deliberación democrática.

El impacto del cerco mediático se acentúa en coyunturas electorales, donde la cobertura periodística opera como un actor político abocado a blindar el statu quo. Un estudio del medio independiente El Foco sobre seis importantes plataformas —El Comercio, Perú 21, Trome, Correo, América TV y Canal N— evidenció este sesgo al registrar 1,045 coberturas desfavorables al candidato opositor Roberto Sánchez o abiertamente convenientes para Keiko Fujimori. Tal asimetría concuerda con las observaciones de la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea, que constató un tratamiento informativo orientado a reducir la contienda a una falsa encrucijada moral entre el “orden” y el “caos”. Así, la estigmatización sistemática de la oposición —asociándola al extremismo o a la ingobernabilidad— expone cómo se instrumentaliza la información para proteger los intereses de los grupos de poder económicos y políticos.

Tras los procesos electorales, la estrategia del bloque mediático transita de la demolición del adversario a la complacencia gubernamental, blindando el discurso oficial mediante transmisiones sin repreguntas y portadas distractoras. Esta dinámica nos recuerda a Joseph Goebbels en 1933: “La propaganda no es un fin en sí mismo, sino un medio para alcanzar un fin; si el medio logra el fin, entonces el medio es bueno”. En esa lógica, la información relega el interés público para subordinarse a la eficacia política del poder de turno.

El sometimiento del Gobierno a la agenda geopolítica de EE. UU. y su doctrina de defensa hemisférica encuentra un eco dócil en los medios concentrados, blindando así el debate sobre la soberanía nacional. Según el "modelo de propaganda" de Herman y Chomsky, esta sintonía no exige conspiraciones: la propiedad corporativa, la publicidad estatal y el recurso a fuentes oficiales moldean automáticamente la pauta editorial. En este entramado, los medios independientes (IDL-Reporteros, Hildebrandt en sus trece o El Diario de Curwen) sufren un hostigamiento sistemático en redes sociales orientado a neutralizar la fiscalización del poder, desviar la atención pública y destruir la reputación de los periodistas.


Ante el cerco informativo impuesto por el oligopolio mediático, el propio ordenamiento jurídico peruano fija un límite conceptual al interpretar el artículo 61 de la Constitución, el Tribunal Constitucional concluyó que “el valor de la libre competencia debe ceder ante el valor de la protección del libre y plural flujo de las ideas y de los hechos noticiosos”. Esta premisa demuestra que la libertad de empresa jamás puede sobreponerse al derecho fundamental de la ciudadanía a recibir información diversa, puesto que la acumulación desmedida de frecuencias e impresos sofoca el debate público en función de apetitos corporativos. Democratizar las comunicaciones no significa apelar a la censura ni exigir neutralidades utópicas, sino garantizar una pluralidad efectiva —con mayor transparencia accionaria, reparto equitativo de la publicidad estatal y respaldo a la prensa independiente y regional— que atienda la dimensión colectiva de la libertad de expresión subrayada por la CIDH. En síntesis, la democracia no solo se rompe con el cierre de un medio, sino también cuando un puñado de propietarios asume el poder absoluto de decidir qué debemos debatir, a quién debemos temer y qué intereses privados deben disfrazarse de bien común.

Perú: 21/08/2026

 

jueves, 20 de agosto de 2026

COMIDA TRADICIONAL DE LOS ANDES PERUANOS

 LA PACHAMANCA

PRIMA HERMANA DE LA GUATIA

Tomado de Facebook:

Cuando pensamos en la alta cocina y en las técnicas modernas para cocinar alimentos de manera perfecta, inmediatamente imaginamos hornos eléctricos de convección de última generación o sofisticadas ollas de presión. Sin embargo, hace miles de años, las culturas andinas perfeccionaron un sistema de cocción subterránea que logra exactamente los mismos resultados físicos, utilizando únicamente tierra, hojas y piedras calentadas al rojo vivo. Hablamos de la milenaria técnica de la pachamanca, que significa literalmente "olla de tierra", un proceso que va mucho más allá de un simple fuego de campamento.

El mayor problema de cocinar con fuego abierto a la intemperie es la inmensa pérdida de energía y la cocción desigual: la parte del alimento expuesta directamente a la llama se quema rápidamente, mientras que el interior o la parte superior permanecen crudos.

Los antiguos sabios andinos resolvieron este complejo problema de transferencia de calor creando un horno hermético de presión natural. Para lograrlo, seleccionaban cuidadosamente piedras de río o de origen volcánico, rocas específicas con una altísima capacidad calorífica, capaces de almacenar inmensas cantidades de energía térmica sin fracturarse.

Estas piedras eran calentadas en la superficie hasta acumular la máxima temperatura posible y luego se colocaban estratégicamente en una fosa cavada en la tierra, intercalándolas de manera matemática con los alimentos y cubriendo todo herméticamente con gruesas capas de hojas protectoras y tierra húmeda.

Al sellar la fosa por completo, se desataba un fenómeno físico extraordinario en el subsuelo. Al no haber escape para la energía, el calor de las piedras candentes no se elevaba en una sola dirección vertical perdiéndose en el aire, sino que comenzaba a irradiar de manera uniforme en trescientos sesenta grados.

Simultáneamente, la humedad natural de las carnes, los tubérculos y las hojas frescas se evaporaba al entrar en contacto con el calor extremo, transformando el pozo cerrado en una inmensa cámara de cocción al vapor a alta presión.

Esta magistral combinación de calor radiante atrapado y vapor presurizado aseguraba que la energía térmica penetrara cada milímetro del alimento exactamente al mismo tiempo. El resultado era una cocción perfectamente uniforme, rompiendo los tejidos duros y concentrando todos los sabores y nutrientes, sin carbonizar absolutamente nada.

UNO DE LOS ESTILOS DE PREPARACION

Tomado de Google:

La Pachamanca se prepara marinando carnes con hierbas andinas como chincho y huacatay, y cocinándolas mediante un horno bajo tierra con piedras calientes (o en una olla grande en casa). Se acompaña con tubérculos y granos como papa, camote, choclo y habas.

Ingredientes principales

Carnes: Pollo, cerdo, cordero o res (y a veces cuy).

Hierbas aromáticas: Chincho (esencial), huacatay y hierba buena.

Aderezo: Ajos, ají amarillo, ají panca, chicha de jora, sal, pimienta y comino.

Acompañamientos: Papas, camotes, choclos y habas con vaina.

Protección: Pancas (hojas) de choclo u hojas de plátano.

 

Preparación tradicional (a la tierra)

 

  • Cavar el hoyo: Se hace un hueco en la tierra de profundidad moderada. [1]
  • Calentar las piedras: Se enciende leña sobre piedras de río o volcánicas hasta que estén al rojo vivo. [1]
  • Acomodar las capas: Se retira el exceso de ceniza, se coloca una base de piedras calientes, luego las carnes marinadas, los tubérculos y al final los choclos y habas. [1]
  • Sellar el horno: Se cubre todo con abundantes hierbas, pancas de choclo y una lona o tierra para conservar el calor y cocinar al vapor por aproximadamente dos horas.

 Preparación práctica (a la olla)

 

  • Hacer la base: Colocar corontas y pancas de choclo al fondo de una olla grande para evitar que se queme.
  • Armar por capas: Añadir las carnes maceradas, seguidas de las papas, camotes, choclos y habas.
  • Cocinar: Rociar el resto del aderezo, cubrir con más hojas de panca y ramas de huacatay, tapar bien y cocinar a fuego lento durante una hora o hasta que todo esté tierno. <>

martes, 18 de agosto de 2026

ALGUNOS PERUANOS SEÑALADOS COMO CORRUPTOS O CON VINCULOS CON MAFIAS

ALUSIONES BIOGRAFICAS.

DE UN CONOCIDO POLITICO *

Por José Luis Ayala

Párrafos de su libro LA REPUBLICA DESPUES DE LA MAFIA

P

asaron dos meses y nada. cuatro y nada.

En vano esperó el congresista, que el presidente Alexander Robledo lo llamara para que jurara el cargo de canciller de la república. Pasaron dos meses y nada.

Cuatro meses y nada. Mientras tanto, en sus habituales conferencias de prensa como presidente de la Comisión de Relaciones Exteriores, cometía grandes desatinos, formulaba declaraciones inexplicables. Hasta el director del diario “La República” Guillermo Thornike, una mañana dispuso que Juan Mostajo Bulnes le hiciera una entrevista al canciller.

–¿Cómo dice? –preguntó– el reportero.

– Chauchiller.

Los cinco años de congresista pasaron volando. Durante ese tiempo se divorció y casó nuevamente. Fue entonces que decidió usar el bastón de madera raulí con una cabeza de serpiente de oro, que su abuelo recibió como donación del Municipio de Ayaviri cuando el ingeniero Huinchis Macedo López, era alcalde.

El fajín que nunca vino

A pesar de su lastimera orfandad política trató de postular a la alcaldía de Lima con el slogan “Tú eres Lima, avanza conmigo”. En las elecciones del 2011 se incrustó en el partido de Luis Castañeda Lossio, pero no alcanzó la votación necesaria para regresar al Congreso. Luego se trasladó a Puno y lideró el frente político “Para Todos Plataforma Federal”. Trató de ser gobernador regional y obtuvo diez votos de sus familiares más cercanos. Sin embargo, insistió para ser elegido alcalde, pero no obtuvo las firmas para su inscripción como candidato.

Como siempre su atribulada progenitora lo consoló con especial ternura.

–Ten paciencia, toma como ejemplo a Simón Bolívar, lejano pariente.

–Estamos en otros tiempos. Sin embargo, admiro su genio.

–De eso se trata. Tú eres el nuevo Simón Bolívar de este siglo. Has nacido para libertar al Perú.

–Gracias mamita, no me había dado cuenta.

Radicado momentáneamente en Lima, decidió escribir los libros: Tratado general de política, Principios de Ética y Moral ciudadana, Yo mismo soy (memorias). Así como Testimonio de un peruano ejemplar del siglo XX. Se hizo encerrar en una habitación con una ventanilla habilitada para recibir solo alimentos, cigarro, papel y tinta.

–No saldré de aquí hasta no escribir 10 libros, serán bestseller, la gente me conoce. Basta que lean mi nombre.

Durante cuatro meses se negó a recibir alimentos. Lo único que aceptaba era caldo de ranas y asado de zorrino, pocas veces permitía que le hablaran.

Cuando los amigos preguntaban dónde estaba el canciller, la familia se puso de acuerdo para contestar que trabajaba como asesor en un organismo internacional en París.

Una mañana su hermano le dijo que se había convocado para las elecciones del 11 de abril. Inmediatamente ordenó que derribaran la pared y dijo:

–Tengo que postular a cualquier cargo y vivir bien. Me lo merezco. Después escribiré los libros, seguiré las huellas de mi abuelo que ha dejado 100 libros inéditos.

–Yo mismo soy.

En el diario “La Chuchi”, periódico popular leído por la gran mayoría de taxistas, informales, desocupados y vendedores ambulantes de Lima, apareció un artículo que fue inmediatamente comentado en cantinas, kioscos de alimentos baratos, carretas de emolientes, calles y plazas.

Desapareció del mapa desde que su mentor moral e ideólogo, el Cholo sano y sagrado, cuando fue a saludarlo y delante de la gran prensa le dijo: “No tengo nada para ti”. El plenipotenciario sintió que la tierra se abría para comérselo vivo. Trastrabilló y le sobrevino una tos que no le dejó articular ninguna palabra de protesta y respuesta. Sin embargo, alcanzó a murmurar:

-“Este es un Cholo miserable como tantos desgraciados que no saben lo que es la gratitud, la decencia humana. Lo he defendido del poder mediático, le he servido de traductor, le he sido fiel, llegué a él sin que me llamara, asumí un cargo moral cuando empezaron a decir que era un corrupto. Puse las manos al fuego reiteradas veces. ¿Qué he sacado? Una puñalada por la espalda delante de todo el Perú. Nunca más nada con este perro serrano sarnoso y coquero. ¡Qué se joda!”

–Yo seguiré el curso de mi destino. Estoy de regreso. Ya verán–dijo

De lectura necesaria
Los diarios de Lima preguntaron; “¿Dónde están ahora quienes otra hora fueron fanáticos defensores de Alexandro Robledo Falsique? Honrado Cholo, sano y sagrado. ¿En qué lugares remotos se agazapan quienes medraron del poder y sus favores políticos? ¿Qué piensan ahora los impostores que gozaron de influencias políticas y sueldos que nunca merecieron? Nadie dice nada, como escribe Martín Adán: “La poesía está callada”. Están ausentes o se ocultan, repentinamente han perdido la memoria, callan la boca (como dice P.P.K. en un pulcro español), si saben algo de un gobierno plagado de cleptócratas, no saben nada o niegan todo. Si se les pregunta si sabían quién era Alexandro Robledo, responden que no imaginaban cómo terminaría el ideólogo y economista de Ecoteva. Pero no sienten vergüenza, porque se trata de “acciones personales y políticas ajenas”.

Eran los arribistas de siempre, los zánganos que pululan alrededor de toda agrupación política, saben que la política es una forma de acrecentar un capital para después tener un negocio, otra entrada. Llegan puntual para medrar, el objetivo es mejorar su condición económica, comprar un bien para vivir o alquilarlo, ascender socialmente, acrecentar si tiene ahorros o negocios.

Generalmente el arribista político es un dotado analfabeto político, un gran iletrado con título de abogado, un ilustre doctor ignorante, un brillante balbuceante, un escritor frustrado, aunque haya hecho cursos de Derecho Internacional Público en la Universidad de Salamanca. El arribista político hispano criollo, carece de moral, si tiene que apuñalar por la espalda lo hace y después niega haber cometido una deslealtad.

Ahora que Alexandro Robledo Falsique, tendrá que sentarse en el banquillo de los acusados, procesado por lo menos por cinco delitos graves, vamos a ver quiénes se acercarán para expresarle su solidaridad y dolor. No le dirán que sienten pena y lástima por el maltrato a quien nunca tuvo en Bancos extranjeros, ni un centavo de dólar en coimas ni comisiones. Después, no lo visitarán ni siquiera los domingos, periódicos ni ropa. Será una ingratitud más con un peruano que se fajó por la democracia, contra la corrupción del Fuji Monte Cinismo. Se sabe que la wincha de Robledo, ese innegable símbolo patriótico ha sido incautado, junto con los objetos de oro y una maskaipacha que almacenó con cariño Elena K. <>

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 ·       En el contenido del libro en mención, aparecen alrededor de una decena de pequeñas historias sobre la discutida vida de algunos personajes nacidos en el departamento de Puno, cuya ejecutoria no es precisamente motivo de orgullo de sus paisanos.

ESCRITOR ANCASHINO RODOLFO MILLA CUENTAS PRESENTA LIBRO SOBRE PUNEÑO NOTABLE

 


lunes, 17 de agosto de 2026

LITERATURA EN LENGUA ORIGINARIA

 TUKU / BÚHO: UNA POESÍA AYMARA RADICALMENTE CONTEMPORÁNEA

Doménico Branca

Departamento de Ciencias Políticas e Internacionales Universidad de Génova, Italia. domenico.branca@unige.it 


“Q

uqana / Pinkillu / juq’i”, en el árbol / humea / el pinquillo. Enviado por el layqa, somete al ajayu. Así empieza un poemario que nos interroga sobre un mundo (o, mejor dicho, sobre mundos) a través de versos tan fuertes que una sola palabra puede llegar a contener conceptos e imágenes muy potentes.

A ello contribuye también la estructura de la lengua aymara, lengua de partida del poemario bilingüe de Alan Ever Mamani Mamani, TUKU / BÚHO, publicado en 2026 por Manofalsas Editores, con prólogo del poeta juleño Boris Espezúa Salmón. Dividido en tres partes – Uywanaka / Animales, Alinaka / Plantas y Yäqata wak’anaka / Seres sagrados –, cuenta con 27 poemas escritos en aymara y traducidos al castellano por el mismo autor y por el también poeta César Machaca Escobar.

La estructura tripartida sitúa geográfica y culturalmente la obra en un espacio concreto, el Altiplano peruano, en un contexto rural y comunitario construido a través de la relación entre animales, plantas y seres más que humanos. Sin embargo, me parece que esta tripartición no pone esos elementos sobre planos distintos, sino que los clasifica dentro de una realidad cultural de la que parte la escritura poética. Es una poesía territorial, casi geográfica, una suerte de catálogo altiplánico escogido, donde el poeta describe no la pasividad de un paisaje que se queda como telón de fondo de los acontecimientos, sino la agencia misma de esos seres que, cada uno de acuerdo a sus características, participan del Pacha. Así que el Qamaqi / Zorro “qarqjama suyiri”, espera como una roca; o la Kuka / Coca “willtasa ixwiri”, barajeando aconseja.

Las coordenadas espaciales y los temas tratados están indiscutiblemente anclados en lo aymara, y es precisamente desde ese anclaje que Mamani construye una voz propia como poeta indígena, lingüista e investigador, que actualmente cursa un doctorado en Estudios Literarios en Brasil. Tuku / Búho es, sobre todo, un poemario radicalmente contemporáneo que se inscribe dentro de una larga tradición de poetas que escriben en lenguas indígenas, entre quienes la traducción y la autotraducción han adquirido también una importancia creciente. Son prácticas que cobran nueva fuerza en una generación de autoras y autores que escriben en todo el continente desde posiciones que desbordan categorías estrictas y dicotómicas como indígena / moderno o rural / urbano. Las identidades son mucho más complejas que esto.

¿Es este poemario, entonces, poesía indígena? Pues, sí, pero primeramente es poesía. Que haya sido pensado en aymara y luego traducido o que hable de un lugar definido no lo hace menos poesía que si hubiera sido escrito en Lima, Nueva York o Berlín. ¿Acaso el aymara no puede tener ––y de hecho la tiene–– la misma dignidad literaria que cualquier otra lengua? El aporte principal, me parece, es haber logrado hablar del paisaje no como algo estático, sino como lo que Andrew Canessa ha descrito como “paisaje animado”, y devolver a animales, plantas y seres más que humanos una capacidad de relacionarse entre sí y con el ser humano. ¿Qué hay de más contemporáneo que esto en un planeta azotado por la crisis ambiental?

Quizás es por ello que el Tuku / Búho “Uta / llakimpi / llallunti”, enreda / la casa / con pena. <>

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N del E.- Alan Mamani Mamani nació en Huancané en 1990 y actualmente se dedica a la docencia en distintos niveles del sistema educativo en Puno y Lima. Uno de sus principales intereses es la lingüística. A la par produce, estudia y promueve la poesía en aymara trivocàlico..

sábado, 15 de agosto de 2026

AREQUIPEÑO MANUEL DOMINGO PANTIGOSO + PINTURAS SOBRE DANZANTES PUNEÑOS

 

Huayño brioso


Fiesta Capachiqueña


Sicuris


Lahua k'umu


Bailando

MASIVO MOVIMIENTO CONTESTATARIO SE INICIA EN LA SELVA

 LA ORDEN DE DISPARAR

 Por Gustavo Espinoza M. 

S

iete días después de haber asumido la Presidencia de la República, Keiko Fujimori dio por primera vez a la Fuerza Armada la orden de disparar contra multitudes congregadas en protesta por el alza de precios de los combustibles. 

El hecho quedó registrado el 7 de agosto en las calles de Pucallpa, uno de los pocos lugares del interior del país en el que la flamante mandataria alcanzara una votación mayor que la de su adversario, el sicólogo Roberto Sánchez. 

Curiosamente la vida puso a la hija del dictador contra sus propios electores, porque fueron ellos los primeros en salir a reclamarle por la adopción de medidas abiertamente antipopulares en la selva peruana. 

No hubo muertos ni heridos de bala en esta circunstancia, porque la orden fue “disparar al aire”, para intimidar y amedrentar a la población, para asustar a los marchantes. 

Pero ciertamente también para advertir al país, aunque la advertencia incluyó otras demandas: Tener paciencia y mostrar confianza, porque las cosas “se habrán de resolver más adelante”.   

La respuesta, esta vez, fue de los transportistas: debe pedirles paciencia a los choferes asesinados por el sicariato y la extorsión, y confianza a quienes votaron por usted creyendo que sobrevivirían a la irresponsable decisión de apoyarla en los comicios del 7 de junio pasado. Lamentablemente no se podrá esperar que aprendan la lección y no cometan el mismo error en los próximos comicios. Ellos, ya no podrán concurrir a las urnas.   

Como era previsible la acción desató la ira de muchos, y en pocos días toda la selva peruana, hasta Loreto. amaneció paralizada. Hoy, 14 de agosto, la protesta ha crecido y se extiende a cuatro regiones del país, sumando Arequipa, que recibe el 486 aniversario de su fundación española en medio de marchas populares, tumultos y protestas. 

Este agitado escenario no debiera sorprender. La crisis nacional es tan severa que otros hechos de similar o aún  mayor dimensión asoman en el horizonte. Por lo pronto los estudiosos del tema registran ya un dato preciso: 90 homicidios en 15 días de gestión gubernativa carga ya Keiko Fujimori en la pesada mochila que no puede esconder. 

Y ello no obstante la suscripción de un acuerdo de “colaboración” en la lucha contra crimen con el Buró Federal de Inteligencia de los Estados Unidos, el FBI, que ya opera en nuestro país con la mayor libertad y a la sombra del “Escudo de las Américas” que la administración de Lima ha recibido con servilismo inexcusable.

Algunos creen que la cifra citada es aún muy baja y que debe aumentar. Por eso, insisten en dotar de armas de fuego incluso a los Serenos de los municipios, encargados de velar el orden público. 

En otras palabras, buscan resucitar el oeste norteamericano de siglos pasados en los que los certeros disparos de Red Reader y Tom Mix exterminaban por doquier a sus adversarios de entonces. 

Aunque en el Edificio Legislativo los parlamentarios no han llegado aún a deslindar sus diferencias con duros pistoletazos, si han ocurrido hasta enfrentamientos físicos en la pelea por la posesión de oficinas y escritorios. 

Y es que Fuerza Popular no se acostumbra aún a considerar que, pese a todo, ya no es propietaria del Congreso y que tiene no sólo el deber, sino la obligación y la necesidad de compartir el Establo Parlamentario con otras organizaciones que juegan un rol diferente  en la vida del país. Ni la soberbia ni la prepotencia tienen cabida hoy. 

Lo que si tiene cabida, y se ha disparado espectacularmente en la última quincena, es el precio de los productos de primera necesidad. El pollo, por ejemplo, que se vendía antes de Fiestas Patrias a 8 soles, ahora se oferta tranquilamente a 10.50. El kilo de carne de vacuno, que costaba 23 soles, ahora cuesta 30. 

Operación "Escudo"
El arroz, el azúcar, la leche, las lentejas se han puesto más allá del alcance popular, en tanto que el Bonito que hace algunas semanas se vendía a 4 y 5 soles, hoy cuesta 16, como todas las variedades de pescado, que parecieran haber salido del mar y convertido moradoras del cielo.    

El costo de vida se ha incrementado entonces en la última quincena por lo menos en un 10% sin que se haya producido el menor asomo de incremento salarial alguno, porque incluso el reajuste del Mínimo Vital, pomposamente anunciado en el mensaje del 28 de julio está en vías de extinción. Por lo pronto, fue remitido a la “Mesa de Conciliación” del ministerio del Trabajo para que en torno al tema opinen los empresarios. 

En el mejor de los casos, en octubre o noviembre se concederá una parte de ese “aumento”. Y la otra, quedara pendiente “hasta que acabe El Niño”.   

Si con las primeras protestas -las de Pucallpa- la reacción del régimen fue autorizar el uso de armas de fuego, hay que presumir que cuando la resistencia popular se generalice y las demandan sociales se incrementen, cuando no se trata solo de combustible, sino también de alimentos; la posición de Keiko será más delicada. 

Y es posible, en ese contexto, que los disparos no vayan al aire, sino al pecho de los pobladores. Tal vez ahí comprendan los que promueven los disparos; que, con la guerra, no se juega. <>

viernes, 14 de agosto de 2026

RIDICULO EN LA LUCHA POR EL PODER

 LA ESTAFA ELECTORAL:

REELECCIÓN DISFRAZADA Y PODER SIN ALTERNANCIA

Por: Jorge Luis Choque

La ley electoral peruana se ha convertido ya en un instrumento maleable al servicio del bloque que controla el poder. El caso de Rafael López Aliaga —quien, según la denuncia pública, utiliza la renuncia estratégica de Luis Rubio para postular como primer regidor y asegurar su retorno a la Alcaldía de Lima el 4 de octubre de 2026— plantea una pregunta que excede el expediente: ¿puede llamarse democracia a un régimen que permite sortear la prohibición constitucional de la reelección inmediata mediante un procedimiento formalmente válido, pero materialmente orientado a burlar la Carta Magna?

El problema no se reduce a Lima. De acuerdo con el Instituto Aklla Perú, 135 alcaldes elegidos en 2022 postularían como primeros regidores y 63 candidaturas principales habrían renunciado para facilitar el retorno de autoridades en regiones como La Libertad, Loreto y San Martín. Si estos datos son confirmados, no estaríamos ante casos aislados, sino ante una práctica descentralizada de captura de las candidaturas mediante renuncias calculadas, vínculos familiares y acuerdos de cúpula. Como han advertido Fernando Tuesta y Juan de la Puente, se trataría de una forma de “sacarle la vuelta a la ley”: una reelección directa en términos materiales, aunque disfrazada de trámite administrativo.

La democracia formal puede conservar sus rituales mientras pierde su contenido: como advirtió Marx, “el derecho igual es un derecho desigual para trabajo desigual” (Crítica del Programa de Gotha, 1875), porque la igualdad jurídica no elimina las desigualdades reales de poder ni los recursos partidarios, económicos y mediáticos que permiten a unos manipular candidaturas y convertir una prohibición constitucional en una oportunidad política; por eso, la advertencia de Mariátegui mantiene plena vigencia en el Perú: “Sobre una economía semifeudal no pueden prosperar ni funcionar instituciones democráticas y liberales” (7 ensayos de interpretación de la realidad peruana, 1928), pues cuando las instituciones quedan subordinadas a redes oligárquicas, familiares y económicas, una candidatura de fachada deja de ser un simple ardid electoral y se convierte en la prueba de que la voluntad popular ha sido reducida a una formalidad administrada por las élites.

El JNE no puede limitarse a revisar formularios, plazos y requisitos aislados. El rechazo de una tacha por razones procedimentales, sin resolver el fondo constitucional, deja abierta la cuestión decisiva: ¿puede una renuncia formalmente válida producir una reelección materialmente prohibida? La Fiscalía, por su parte, no debe sustituir al órgano electoral, pero sí investigar con imparcialidad cualquier indicio de falsedad, concertación o abuso de poder. La justicia pierde legitimidad cuando despliega severidad selectiva contra los opositores y reserva el silencio para los grupos dominantes.

Como advierte Dennis Thompson, la corrupción institucional no requiere un soborno: también aparece cuando las instituciones desvían sus funciones públicas para proteger intereses particulares. Desde esta perspectiva, la “reelección disfrazada” no sería un vacío legal fortuito, sino una manipulación que convierte la ley en plastilina al servicio de los poderosos. Gramsci explicó que el consentimiento político puede ser organizado por partidos, instituciones y medios de comunicación; por ello, reducir estas maniobras a asuntos técnicos o descalificar sus críticas mediante el “terruqueo” cumple una función política: desviar la atención, normalizar la excepcionalidad y presentar como legalidad ordinaria una posible estrategia de perpetuación del poder.

La defensa de la democracia exige algo más que votar: requiere proteger la alternancia, fiscalizar a las autoridades y exigir que la ley sea interpretada conforme a su finalidad constitucional. Si la derecha considera legítima la reelección, debe promover una reforma abierta y someterla al debate ciudadano, no esconderla detrás de renuncias estratégicas. De lo contrario, el voto se convierte en un espectáculo y la Constitución, en una barrera que solo obliga a quienes carecen de poder. La democracia no muere únicamente cuando se suspenden las elecciones; también se degrada cuando las elecciones continúan, pero las reglas son diseñadas para que los mismos de siempre nunca abandonen el poder. <>

miércoles, 12 de agosto de 2026

ALGO EN LA VIDA DEL MAYOR VATE PUNEÑO

 PRESENCIA DEL POETA PUNEÑO CARLOS OQUENDO DE AMAT EN HUANCANE

ALGUNOS DATOS BIOGRAFICOS

Por: Leónidas Cuentas Gamarra

En su libro PUEBLOS SIN NOMBRE, Huancané 1988

E

l calendario marcaba el año de 1929, cuándo hizo su aparición por esta comarca, el Señor Carlos Oquendo de Amat aún no se sabía cómo ni de dónde venía. Era un personaje misterioso de estatura regular casi alto, de ojos grandes y negros como las profundidades del Titicaca, de mirada escrutadora y penetrante; de hombros enjutos y cabello lacio vestido de plomo de pantalones anchos en el bota píe a la moda de esa fecha, cubierto con un abrigo también plomo, que le caía sobre Ies pantorrillas, muy largo para protegerse del gélido frío de las punas, cubierto con un sombrero gacho y alón que hacía juego con su atuendo, cubriéndole la cabeza hasta media frente. Se distinguía el cintillo negro que lo contorneaba. Llevaba puestos zapatos de Charol lastimados por el tiempo. Tiene su andar era lento pero cadencioso como el péndulo de un reloj de pared que no se cansa de marcar el tiempo que pasa.

¿Quién era y de dónde venía?. Solo lo sabían sus amigos. Los lugareños decían que lo había transportado el "Payi", (leyenda de los bohemios noctámbulos que estando en un sitio, inconscientemente se aparecían en otro lugar a veces muy lejano de sus lares), hermosa leyenda larga de describir, pero no era así, era precisamente el personaje de nuestra modesta descripción.

LA CASA DONDE VIVÍA

Era una casona solariega en donde por las noches solo se oía el bronco y atronador ladrido de un gigante mastín, en cuya puerta principal de entrada se leía hasta no hace mucho un pequeño letrero en madera tallada que decía "Ricardo Villalba". Más en esa fecha ya pertenecía a don Manuel E. Cordero, por haberla heredado al contraer matrimonio con la viuda del lustroso tallado.

La Casa está ubicada en el crucero de las Calles Lima y Arica, a una cuadra de la plaza de Armas, techada toda ella de teja, podía decirse que era la Casa Rosada, ocupando un cuarto de manzana. Tiene cuatro tiendas sobre la Calle Lima, dos a cada lado del zaguán una de ellas destinada a la venta de abarrotes en general, la que le seguía a la venta de telas de toda clase e importadas de todas partes del mundo; luego entrando el pórtico, a mano derecha otra tienda para la venta de menudencias provenientes de las haciendas del gamonal y seguidamente, otra más pequeña que guardaba licores de toda clase, desde el wisky más apetecido hasta el tremebundo alcohol de cuarenta grados para emborrachar a la indiada, cuyas tierras iban a pasar a la propiedad del patrón por una cuartilla de licor y un puñado de coca. El portón de pino oregón o puerta de calle es el mismo que aún luce en la actualidad, pero con el deterioro del tiempo que nada perdona.

La casona se cerraba a las seis de la tarde y no se abría, para nadie sino para sus dueños. Servía de portero el llamado (Pongo) uno de los "esclavos" de la gleba, cuya obligación era pernoctar en el llamado "zaguán" sobre cantos rodados sin más colchón que unos viejos pergaminos y una cobertura de remiendos que semejaban un mapa de los tiempos virreinales. Se abrían las puertas a las cinco de la madrugada, girando pesadamente sobre sus herrumbrosos y chirriantes goznes de acero, para dar salida a la caballería del, patrón que ocupaba las caballerizas del pesebre ubicado en el fondo de la casona. A la misma hora salían los "muleros" con la caballada y los demás "esclavos" portando latas vacías de alcohol para llenar el barrigudo tinajón con las cristalinas aguas de la "Pajjcha" (vertiente). Entre tanto la vestal cenicienta "Mitani" encargada de mantener el fuego sagrado en la mugrosa cocina enhollinada con telarañas se aprestaba a preparar el desayuno para la familia extensa. Churrascos, huevos fritos, café con leche, pan, mantequilla y queso en abundantes porciones.

Seguidamente se abrían las tiendas con sus respectivos dependientes y mancebos. Transponiendo el zaguán se Llega al primer patio (las casonas antiguas tenían hasta tres y cuatro patios). El principal, rodeado de inmensas habitaciones que servían como dormitorios, salones, escritorio y comedores, sin faltar el famoso "cuarto de alojados" que por algún tiempo le serviría de dormitorio a nuestro personaje. Indudablemente por razones de amistad el dueño de la casona tenía relaciones con el poeta, por tanto tenía su lugar para convivir con ellos y participar de todas sus costumbres.

Por las noches se le veía en compañía de sus amigos, fomentando tertulias en pequeñas tiendecitas donde no faltaba el añejo pisco de uva. Se supone que allí confabulaban para formar el partido comunista, dentro de cuyos personajes podemos anotar al normalista don Humberto Valencia, de brillante trayectoria profesional, Vicente Mendoza Díaz cuándo aún era estudiante universitario, sin dejar de anotar a don Francisco Cuentas Gamarra, Julio Arce Valencia y otros cuyo recuerdo se pierde en la noche de los tiempos.

Su vida social discurría apaciblemente, aunque con ciertas limitaciones, porque se cuchicheaba que adolecía de una enfermedad, por entonces incurable (T.B.C)

En tanto sus amigos cumplían con sus tareas profesionales u ocupacionales, don Carlos, contemplaba desde los cerros Santa Bárbara y Pocco-Pacca que abrazan tiernamente al poblado, su paisaje pintoresco de paleta de pintor; recostado sobre sus roquedales que le transmitían el perdido mensaje de una tierra olvidada o la sonrisa coquetona de la hermosa mujer lugareña, de negras trenzas que se perdían como caminos de ilusión.

Sus pensamientos se difuminaban en el infinito, columpiados de los picachos andinos, donde solo habitan los cóndores.

Producida la caída del Presidente Leguía, los esbirros del nuevo orden lo encarcelaron vilmente con varios de sus amigos, dentro de una tenebrosa mazmorra ubicada en la Plaza de Armas, bajo el pretexto de que pertenecían al partido comunista. Dicen los testigos de esa fecha que fueron maniatados de pies y manos, amordazados y tirados en el suelo pelado. Crueldad impía por el solo delito de saber pensar. Dizque cuándo uno de los gendarmes le arrojaba su comida, reaccionó el león herido, catapultándolo de un plantillazo en el pecho tirándole al suelo, fuera del calabozo, para luego seguir siendo víctima del sadismo de los guardianes.

Después de una corta permanencia, siguió la ruta de su destino al Poblado de Moho "La Perla del Titicaca "donde fue candorosamente recibido por los familiares y amigos de su señora madre, la gran matrona doña Zoraida de Amat Machicao, de hermosa estampa y distinguido abolengo.

Se dice que allí estuvo alojado en varias casonas de propiedad de los vecinos notables don Abdón Gálvez Olvea, Santiago Machicao, Miguel N. Angles y otras personalidades de ese tiempo que se disputaban el honor de hospedarlo, gracias a sus especiales dotes personales y su talento poético.

En ese hermoso jardín del Altiplano, colgado del cielo cuál verde pañuelo, su inspiración poética seguramente se profundizó mucho más, hasta alcanzar las estrellas y transponer el infinito.

Allímismo se dice que conoció, al amor de sus amores, la hermosa dama doña Angélica Basulto, de alta estatura, de andar cimbreante, piernas contorneadas, tez blanca cabellos rubios coma los de la mazorca del maíz, cintura de rueca y ojos negros azabache. La cabellera suelta sobre sus hombros acariciaba su busto escultural. Vivía esta beldad en la casona del distinguido caballero don Eloy Angles, ubicada sobre la Plaza de Armas, haciendo juego con las flores más hermosas del mundo.

Tuvo la oportunidad de conocer varias "Quintas" (pequeños predios pintorescos aledaños a la población). Tenía preferencia por la Quinta "Milli-Milli",donde inclusive pernoctaba, por su encanto misterioso.

No podía ser menos, ya que desde allí contemplaba el horizonte encendido de fuego, saturado del perfumado ambiente que expelían las rosas, violetas, tulipanes, orquídeas y los gigantes pensamientos de ropaje aterciopelado, rodeado del néctar embriagador de los habales en flor.

No podía ser menos, cuándo despertaba al compás de la sinfonía eterna del trinar de los juguetones jilgueros, huraños gorriones y jacarandosos ruiseñores. Cuánta inspiración para el gran poeta, magnificada por el embrujo de las notas de las zampoñas expectoradas por mil años de esclavitud.

Su estancia por estos lares, obedecía al invalorable deseo de conocer la tierra de sus ancestros. Esto explica su estancia en, Moho, a la par que pretendía detener cuándo menos los estragos de su dolencia, ya que para aquellas épocas era común y corriente comentar a las gentes, que los tebecianos se curaban en las alturas con el gélido frío de sus punas. De allí el dicho popular "a Jauja”

Si Carlos Oquendo de Amat había nacido poeta mártir, todo su cúmulo de experiencias y otros sitios de la República, a través de su corta existencia, apenas sí le dieron la oportunidad de cristalizar su estro en sus "Cinco Metros de Poemas".

Huancané 3 de Marzo de 1993