viernes, 17 de julio de 2026
PATRIMONIO CULTURAL PUNEÑO
TEMPLO DE NUESTRA SEÑORA DEL ROSARIO DE SANTA CRUZ DE ORURILLO
COMPLETAMENTE RESTAURADO SE RECIBE EL MIÉRCOLES 22 DE JULIO
Puno recupera una
joya de su identidad
Tras
años de un meticuloso trabajo de alta ingeniería y restauración artística, el
Ministerio de Cultura entregará oficialmente uno de los legados religiosos y
arquitectónicos más importantes del sur del Perú, cuya ejecución física estuvo
magistralmente a cargo de la Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de
Cusco.
La Dirección Desconcentrada de Cultura (DDC) de Puno viene contribuyendo en las coordinaciones finales para la entrega formal de la monumental obra de restauración y puesta en valor del Templo de Nuestra Señora del Rosario de Santa Cruz de Orurillo, ubicado en la provincia de Melgar. La trascendental ceremonia oficial está programada para este miércoles 22 de julio.
Este hito representa la culminación con éxito del proyecto de inversión "Mejoramiento del servicio de interpretación cultural de la iglesia de Santa Cruz de Nuestra Señora del Rosario de Orurillo". Esta megaobra fue ejecutada por el Ministerio de Cultura a través de los especialistas de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Cusco, quienes desde el año 2020 asumieron el enorme desafío técnico de salvar y devolverle el esplendor a uno de los monumentos históricos más imponentes de la región.
Una intervención integral sin precedentes a cargo de la DDC Cusco
Los
trabajos, liderados por el equipo de profesionales y restauradores de la DDC
Cusco, no solo detuvieron el paso del tiempo, sino que devolvieron la
majestuosidad original al templo mediante una intervención técnica
especializada que incluyó:
•
Reconstrucción Histórica: Reconstrucción integral de la emblemática torre del
templo, ejecutada bajo estrictos criterios internacionales de conservación y
respetando fielmente su diseño original.
•
Patrimonio Mueble: Rescate y restauración experta de invaluables lienzos,
esculturas, retablos y elementos artísticos de la época colonial.
Un legado que data de 1571: El Templo de Orurillo es un pilar de la historia virreinal puneña. Entre sus mayores tesoros destaca su pileta bautismal colonial, una pieza única en su tipo en toda la región Puno.
Verificación final
antes de la gran cita
El renacer del
patrimonio puneño
La
entrega de este templo marca un momento cumbre en la agenda cultural del país,
consolidándose como la segunda de las tres grandes obras monumentales
financiadas por el Ministerio de Cultura y ejecutadas con la alta capacidad
técnica de la DDC Cusco en Puno: El Templo San Francisco de Asís de Umachiri
fue entregado en 2024; este 22 de julio se realizará la entrega oficial del
restaurado Templo de Nuestra Señora del Rosario de Orurillo; mientras que la
restauración del Templo Santa Cruz de Jerusalén de Juli continúa en ejecución,
con un avance superior al 70 %.
Con esta entrega, Puno no solo recupera un espacio de fe y comunidad, sino un baluarte de su memoria histórica que dinamizará la identidad cultural y el turismo receptivo de la provincia de Melgar. <>
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Publicado por: Dirección Regional
Desconcentrada de Cultura Puno
HISTORIA DEL PERU. EPOCA DE LA EMANCIPACION
LA INDEPENDENCIA DEL PERÚ
Y LA PROMESA INCUMPLIDA (PARTE I)
Por: Jorge Luis Choque
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C |
ada
28 de julio, el Perú celebra su independencia con desfiles, discursos y gestos
solemnes que suelen insistir en una épica patriótica difícil de sostener frente
a la realidad nacional. Más que una simple conmemoración, la fecha debería
invitar a una reflexión incómoda: ¿qué significó realmente la independencia
para la mayoría de peruanos y peruanas?, ¿hasta qué punto la emancipación
política se tradujo en justicia social, ciudadanía efectiva y desarrollo
compartido? En esa tensión entre memoria oficial y experiencia histórica se
juega una parte decisiva de nuestro presente.
Pablo
Macera llevó esa crítica a un plano social más incisivo. Para él, la
independencia fue un proceso inconcluso, limitado por la incapacidad de la
élite criolla para articular una alianza amplia con mestizos, indígenas y
sectores populares. Su mirada desmonta la idea de una nación nacida de una
voluntad colectiva homogénea. Lo que aparece, más bien, es una sociedad
fragmentada, donde las élites proclamaron la libertad sin democratizarla. La
independencia política no eliminó las jerarquías coloniales; simplemente las
reacomodó bajo nuevas legitimidades.
Basadre,
por su parte, ofrece una vía complementaria, menos severa en el diagnóstico,
pero igualmente exigente en el fondo. Su reflexión sobre el mestizaje y la
formación histórica del Perú permite entender que la nación no puede fundarse
en el culto exclusivo a próceres, batallas o símbolos vacíos. La peruanidad se
construye en el encuentro, muchas veces conflictivo, entre criollos, mestizos e
indígenas, y solo puede consolidarse si reconoce esa pluralidad sin convertirla
en folklore. El problema del falso nacionalismo es precisamente ese: exaltar
una patria abstracta mientras se excluye a los ciudadanos reales de sus
beneficios.
A
ello se suma una dimensión material que no puede ignorarse. Alfonso W. Quiroz
mostró que incluso la administración de la deuda interna en el siglo XIX estuvo
marcada por redes de poder que capturaron recursos públicos para beneficio
privado. Su trabajo evidencia que la república temprana no solo heredó
desigualdades coloniales, sino también prácticas de corrupción y captura del
Estado que distorsionaron el desarrollo nacional. Esto es fundamental para
pensar la independencia no como un punto de llegada, sino como el inicio de una
disputa por el uso del Estado, la distribución de la riqueza y el sentido mismo
de lo público.
![]() |
| María Parado de Bellido |
El
Perú no necesita más ceremonias de exaltación vacía, sino una conciencia
histórica madura. Necesita menos patrioterismo y más ciudadanía; menos mitos
inmóviles y más responsabilidad pública. Solo así la promesa incumplida de la
independencia podrá convertirse, por fin, en un proyecto nacional digno de ese nombre.
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EL MOMENTO POLITICO PERUANO, CAPTADO EN LA PLUMA DE HILDEBRANDT
EL ÉXTASIS DE LA OBVIEDAD
César Hildebrandt
Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE
791, 17JUL26
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“N |
os preocupa la llegada del Niño”, dice la presidente
y eso le basta a la corte de ponemicros que la rodea. La prensa escrita lanza
el titular en grandes caracteres: “Nos preocupa la llegada del Niño”. ¿No
hubiera sido más apropiado que la señora dijera quién encabezará los planes de
emergencia para los once puntos más críticos sometidos a la amenaza? ¿No
hubiera sido más prometedor que la señora precisara con qué presupuesto cuenta
el gobierno que va a asumir el mando para enfrentar el Niño bestial que ya está
aquí?
“Nos preocupa enfrentar directamente la
delincuencia”, añade la señora. Y ese es otro megatitular. ¿Enfrentar directamente?
¿De qué otro modo se puede enfrentar a quienes se han apoderado de la ciudad y
matan y roban sin oposición? No hay un modo indirecto de luchar contra la
extorsión que mina la economía y ha cerrado miles de pequeños emprendimientos.
El asunto se agrava cuando la policía es parte del problema pero el presidente
del Congreso ha dado leyes que la protegen y empoderan antes de fumigarla.
El día de la vergonzosa ceremonia en el Jurado
Nacional de Elecciones, ente que demostró su amor por la candidata aupada por
la omisión de votos de la primera vuelta y el conteo dudoso del voto de la
diáspora en la segunda, la señora soltó otra frase célebre: “Cada ministerio
tendrá metas concretas”. Esa verdad de Perogrullo fue inmensamente destacada en
“Perú21”. ¿Cada ministerio tendrá metas concretas? ¿O sea que el de Vivienda no
se meterá con los objetivos del de Producción? Me parece muy bien, pero eso es
de elemental sentido común. ¿Metas concretas quiere decir planes y cronogramas
de estricto cumplimiento? No se sabe. ¿Y las prioridades? Ya veremos.
![]() |
| Gobernaré como mi padre |
![]() |
| O sea ¿así? |
Senado comienza a ser una realidad”. Tamaña novedad se convierte en otro gran titular de la prensa servil. Torres habla del Senado que el pueblo había rechazado en referéndum, del Senado que fue creado para el reciclaje de algunos zombies y la reincidencia de los más ávidos, el Senado de Absalón Vásquez gracias al infame fallo del JNE. Torres es Igor, el burro de Winnie the Pooh.
El
diario empresarial “Gestión”, del grupo “El Comercio”, encabeza una crónica de
esta manera: “Fujimori recibió credenciales y anunció gabinete con capacidad
técnica”. ¡Vaya novedad noticiable! ¿Capacidad técnica será darle a Sheput el
Ministerio de Trabajo? ¿Será muy técnico nombrar a un general del ejército,
Ojeda o Astudillo, como el ministro que debe liderar la limpieza de la policía
y su modernización? En todo caso, anunciar que el gabinete por nombrarse
tendrá capacidad técnica ¿no es una manera de decirle a la gente que no se
merece otra cosa que burdas generalizaciones?
Otro
diario del cortejo se atreve a esta llamada: “Keiko Fujimori promete poner el
Estado al servido de la gente”. ¡No me diga! ¡Qué revelación primordial!
¿Sería posible imaginar un Estado al servido de empresarios como Boloña o Chlimper,
de militares corruptos, del espionaje interno, del congresismo tránsfuga, de
las instituciones copadas, del Congreso como furgón de cola? Sí, es posible.
Ese fue el Estado del patriarca que la señora emulará.
Asistimos
al éxtasis de la obviedad, la fiesta del cojudeo, la celebración de la
estupidez. Es lo que nos toca. Lo que veremos los cinco años que vienen.
Pero
no olvidemos el agravio suicida que está detrás de todo esto: el Perú quiso que
una señora que reivindicaba al pluricriminal de su padre y que lo ataba como
ejemplo de buen gobernante llegara a la presidencia. En los meses previos, esa
misma señora había logrado que un delincuente fuera Fiscal de la Nación y que
una banda de abogados a tanto el kilo y a cuánto el otrosí controlara el
Tribunal Constitucional y la Junta Nacional de Justicia.
Mientras
la señora era entronizada por la servidumbre dolosa del Jurado Nacional de Elecciones,
Pablo Villanueva gritó desde un balcón: “Melcochita siempre estará contigo,
Keiko”. El grito de Edvard Munch habría encajado mejor para la escena. <>
jueves, 16 de julio de 2026
CULTURA POLITICA: LA COYUNTURA PERUANA Y CASOS DIGNOS DE MENCION
EL OPORTUNISMO
Y UNO DE
SUS PARADIGMAS
En el
Perú, el oportunismo se instaló con los conquistadores españoles y floreció
como una conducta normal que continuó en la República. Desde fines del siglo
pasado, el período de los aventureros los cuenta como un recurso
imprescindible. Véase la composición del parlamento, de los consejos de
ministros y de las dependencias de otros áulicos.
El
siguiente artículo atrajo mi atención, tanto por el tema como por el personaje
tratado: Azorín. Fue uno de los grandes estilistas de la prosa castellana que
vino al mundo de las letras con la generación del 98. Supe de su existencia en
el curso de Literatura que nos impartió el profesor Valera en el 4º año de
media en el Colegio Militar Leoncio Prado y, después, desde cuando fui
estudiante universitario, leí varios de sus libros con fruición a pesar de su
levedad y sin hurgar en su vida privada y pública, y los dejé ahí, en alguna
parte de mi biblioteca, durmiendo hasta que los despertase en algún otro
momento. Ahora, por ese artículo, los he observado y no he podido menos de
pensar que en el oportunismo hay también grados y precedencias.
(Comentos, 16/7/202)
En PÚBLICO, periódico digital español, 5/6/2026
Azorín
fue un escritor con una obra excelsa y una vida poco edificante. Francisco
Fuster la relata estupendamente en una biografía publicada el año pasado —Azorín:
clásico y moderno— en la que vamos viendo los vaivenes políticos, bruscos y
radicales, por los que fue pasando el literato. Anarquista en su juventud, de
un año para otro se hizo conservador; un maurista que después fue, no maurista
de Maura ni de Ossorio —líder del ala izquierda del movimiento—, sino de Juan
de la Cierva, pope del ala derecha y uno de los ogros del movimiento obrero de
la época, contra el que promovía la más dura represión. Su padrinazgo permitió
a Azorín ser diputado durante varias legislaturas; un diputado discreto, que no
se mataba a trabajar, que casi no dio un discurso y que solía no presentarse
siquiera en la Cámara, como tampoco acostumbrará a presentarse más tarde en la
Real Academia Esspañola, en la que se partió los cuernos por entrar. También
fue subsecretario de Instrucción Pública, puesto cuya poltrona ocupó con
idéntica galbana. El Caballero Audaz —seudónimo del periodista José María
Carretero Novillo— relataba así sus jornadas ilaborales:
«El personaje entraba en su despacho suntuoso, se sentaba ante su mesa magnífica, apoyaba un codo en el brazo del sillón y la mano en la mejilla y se estaba horas y horas absorto. A media mañana, cuando el oficial mayor entraba a traerle la firma, lo encontraba en la misma posición. El señor subsecretario no hablaba con nadie, no recibía visitas, ni dictaba ni le enviaban cartas de recomendación, ni siquiera se había ocupado de nombrar personal para su secretaría particular. […] Clavado en su sillón, la mano en la mejilla, las miradas fijas, era una esfinge, una estatua de la meditación. A la una exactamente […] tomaba su sombrero negro y su fino bastón y abandonaba su despacho».
El
caso es que aquel conservador que escribía en Abc, en 1930,
notando ya palpitar el futuro republicano del país (el olfato lo tenía fino),
abandonó de pronto el periódico monárquico y se pasó al republicano El
Sol. Y empezó a describirse como republicano federal, admirador de Pi
y Margall; y ya llegada la República, a colmar de elogios a los socialistas y a
los catalanistas… para luego empezar a distanciarse cuando las primeras
elecciones, ya sin caciquismo, no lo hicieron diputado. Se quejaba Azorín
entonces de que el nuevo régimen no contaba con los intelectuales: «La
República la han hecho posible los intelectuales. Vosotros, los que ocupáis el
poder, habéis sido los parteros de la República; pero permitidnos que os
digamos que quienes la han engendrado hemos sido nosotros». Y en 1939, al tocar
a su fin una guerra de la que ha huido el primer día, y que ha vivido en París,
sabiendo que los dos bandos le podían tener ganas, lo encontramos escribiéndole
a Franco para pedirle la «reintegración a la patria de la intelectualidad
ausente». Retorna. Y el primer artículo que publica en Abc, al
que se reincorpora en 1941, se titula «Elegía a José Antonio». Con el régimen
franquista, no tendrá mayor problema hasta su muerte en 1967.
La
cultura es peligrosa, decía Chirbes en una memorable entrevista: «Vivimos en
una contradicción tremenda. Sin cultura eres un burro, eres un torpe, etcétera,
etcétera; cualquiera puede hacer contigo lo que quiera, te engañan. Y con
cultura estás a punto de ser un hijo de puta siempre, porque siempre estás a
punto de venderte al poder, porque siempre estás en disposición de manejar a
los que no la tienen, porque sabes los mecanismos y puedes pulsarlos o no
pulsarlos y siempre estás con la tentación de pulsarlos».
El
intelectual es, sí, una criatura peculiar; la suya una situación compleja,
equívoca. Hace algo muy útil que sabe hacer poca gente, y que puede estar muy
bien pagado: poner palabras bonitas a las cosas prosaicas, pulsar los
mecanismos que hacen que el oro que caga el loro parezca oro de verdad. Pero
que como modo de vida siempre es precario, porque siempre lo es el poder, su quién y
su cómo. Cambian los que lo ejercen, cambia la manera de
ejercerlo, cambian las palabras de moda que lo sostienen, y él, el intelectual,
el maestro de las palabras, tiene que saber adaptar las alas a esas corrientes
cambiantes, si quiere seguir volando; tener siempre afinado el fonendoscopio de
lo que uno de ellos, Eugenio d’Ors —otro hombre que tuvo muchas chaquetas en el
armario—, llamaba las «palpitaciones de los tiempos». Hoy vemos poblarse el
cielo de azorines haciendo loopings. Está cambiando el viento,
y hay que mover las alas: hacerse católico, decir nosequé de la izquierda y la
patria, convencer a la nueva CEDA y a la nueva FET-JONS de que se olvide de los
elogios que uno estuvo haciéndole al Frente Popular hasta hace media hora.
En
lo literario, los dos por igual. En lo moral, más Chirbes y menos Azorín.
martes, 14 de julio de 2026
HISTORIANDO A LA SEÑORA FUJIMORI
KEIKO FUJIMORI O EL VUELO DE LA CIGARRA
Por Gustavo Espinoza M.
Julio
13, 2026
|
E |
sopo, el
escritor griego del siglo VI de la Era Cristiana narró con ingenio la fábula de
la Cigarra y la comparó con la hormiga. La Cigarra no gustaba de trabajar.
Prefería vivir tocando música y cantando al tiempo que era mantenida por
quienes laboraban para ella. Sólo en su edad adulta tomaba vuelo y mostraba una
imagen distinta a la anterior, placentera y acomodada. No es necesario
decir que se parecía a ciertas personalidades del escenario político peruano
que adolecen de las mismas penalidades y que hoy aspiran a tomar vuelo a la
sombra del drama nacional. Veamos:
Hubo un
tiempo en el que los panegiristas del fujimorismo buscaron relegar el apellido
Fujimori y aludir a Keiko invocando solamente su nombre de pila. Fueron
esos los años iniciales del siglo XXI., después que en noviembre de 2000, el
mandatario de la “Década Dantesca” huyó del país y encontró refugio en el Japón
de sus ancestros. Ese legado resuena aun hoy. Mucha más gente habla de “Keiko” a solas, y olvida consciente o
inconscientemente, que apellida Fujimori.
En la etapa
más recientemente, cuando ya fallecido el dictador fue sepultado casi con
honores de jefe de Estado. Keiko resolvió tímidamente, retomar su identidad
inicial aludiendo al apellido de su padre e incluso revindicó “las partes
buenas” de su gestión gubernativa.
Los
inicios de una larga carrera
No hay que
olvidar, sin embargo, que la señora en cuestión tiene una larga carrera
política. Por lo demás, nacida en 1975, vivió desde el fin de su
adolescencia, entre los oropeles del Poder, fue seducida por ellos y luchó
siempre por respirar los aromas palaciegos de los que, finalmente, podrá
deleitarse en el próximo periodo político peruano,
El inicio
de todo fue en 1990 cuando el padre, un oscuro ingeniero y profesor
universitario, derrotó en las elecciones presidenciales al escritor Mario
Vargas Llosa quien prometía aplicar un Shock Neoliberal para “recuperar” la
economía de los peruanos afectada por una administración populista de la etapa
anterior.
Como se
recuerda, el “chinito de la yuca”, como también se le conocía al ingeniero
elegido ese año, libró en la etapa electoral, una campaña efectista contra ese
latigazo económico, que él mismo aplicaría con entusiasmo una vez ungido como
Mandatario.
Keiko, que
ya no era una niña -frisaba en ese entonces los 17 años- pudo percibir el
cambio camaleónico de su padre que justificó la voltereta asegundando que la
política de “Shock” era más efectiva que la que originalmente él había
propuesto.
Ese gesto,
que no era una rectificación generosa sino un cambio radical de opción política
llevó al presidente Alberto Fujimori a congraciarse con el Fondo Monetario
Internacional, los inversores extranjeros y la clase dominante de un país ya
severamente afectado por la corrupción y el engaño. Con certeza, Keiko
pudo conocer y apreciar ese “cambio de rumbo” que le mostró cómo podían
servirle giros de ese corte en sus años por venir.
En abril de
1992 Alberto Fujimori tomó el control absoluto del Poder gracias un Golpe de
Estado que pudo impulsar asociándose con los núcleos más conservadores de la
sociedad y la cúpula castrense que se aupó a su sombra en busca de beneficios y
privilegios.
Pocas
semanas más tarde, a fines de abril y comienzos de mayo se produjo la primera
crisis en la pareja conyugal y Susana Higuchi -la esposa de Fujimori- fue
secuestrada, detenida, conducida a los calabozos del Servicio de Inteligencia y
brutalmente torturada. Keiko siguió atentamente los hechos y al año siguiente,
en 1993. Aceptó reemplazar a su madre en el puesto de primera dama de la
Nación, del que fuera despojada Susana.
Siete años
cumplió esa función a la sombra de su padre. En ese lapso, ocurrieron
muchos hechos: la persecución a opositores, la detención de periodistas, el
avasallamiento de las libertades principales, la destrucción del aparato
productivo del país, el remate de las empresas públicas, la corrupción
generalizada, los operativos del Grupo Colina y numerosas masacres en el
interior del país. Ella adquirió su “madurez política” a la sombra de
esos acontecimientos.
En esos
años también ella y sus hermanos estudiaron en el exterior y el país gastó en
su educación alrededor de 1 millón 350 mil dólares cancelados a Universidades
de Nueva York y Boston, en los Estados Unidos. Ella administró esos recursos
que le fueron entregados en moneda extranjera de manera directa por el jefe
real del Servicio de Inteligencia y asesor de su padre, Keiko diría luego que
ella “aconsejó “a su padre alejar a ese asesor de su entorno y renunciar,
en el año 2000 a postular a una tercera reelección presidencial. No hay prueba
alguna que eso haya sido así.
Sí hay
prueba, sin embargo, de la negativa de Keiko a aceptar la realidad cuando su
padre huyó del país y desde Tokio envió por Fax su carta de renuncia a la
Presidencia de la República. Forzada por las circunstancias, fue finalmente
obligada a abandonar las instalaciones de Palacio de Gobierno en noviembre del
2,000, lo que hizo con gran pesar. Después´ de ese hecho, y de un “descanso
reparador” en los Estados Unidos, volvería al Perú para iniciar aquí su propia
“carrera política”.
La
construcción de su propio proyecto
Fue más
precisamente en el 2006 que Keiko inició la tarea de construir su propia opción
política. En ese entonces, su padre estaba en Japón, donde había recuperado su
nacionalidad nipona para postular al Senado de ese país y contraído nupcias con
una japonesa millonaria, la señora Naomi Kataoka, que lo abandonaría poco
después.
Keiko encaró su tarea con desgano. Ya se había habituado al papel de protagonista, vale decir, primera agonista de una lucha singular. No le acomodó ser una más entre 130 parlamentarias, con poca voz y ninguna iniciativa. Por eso no se registra un solo proyecto de ley presentado por ella. Tampoco ninguna propuesta legislativa. Permaneció callada y sin apremios buena parte del periodo que comprendió su gestión parlamentaria. Pero esta no fue completa. Se tomó la libertad de pedir 500 días de “licencia”. En ese lapso, se fue a los Estados Unidos donde terminó de estudiar y encontró a Mark Vitto Villanela quien sería su esposo, un ciudadano norteamericano del que se divorciaría en el 2024.
Fue en este
periodo que se inicio contra Keiko Fujimori una seria investigación por parte
del Ministerio Público. Fue acusada de la comisión de diversos delitos:
cohecho, lavado de activos, falsedad genérica y otros. Como consecuencia de
ello, fue encarcelada en tres oportunidades por un total de 500 días,
Finalmente, y ya en e el último tramo de la política -en el 2025- el
Tribunal Constitucional a su servicio, la liberó de todos los procesos.
Ojo.. No la declaró inocente de nada, ni la absolvió de acusación alguna.
Simplemente decidió que no debía iniciarse un proceso en su contra ni
investigarse a ella. Y eso, por mayoría de votos en el TC. Se trataba entonces
de habilitarla a cualquier precio para que pudiese ser candidata el 2026.
Cuando topo eso pudo concretarse, vino la venganza: los fiscales que tuvieron a
su cargo la acusación, fueron echados del Servicio Público y sometidos a una
dura campaña difamatoria. l
Llevada por
su afán de figuración y una creciente ambición de Poder, Keiko postuló a la
presidencia de la república el 2011, explotando dos leyendas: la “recuperación
económica” y “la derrota del terrorismo”, ambas atribuidas a tu padre por la
propaganda de la clase dominante. Basado en ellas y en una furiosa campaña
anticomunista, logró alcanzar la más alta votación en la primera vuelta
electoral, pero fue derrotada en la segunda por un uniformado, el coronel
Ollanta Humala, que levantó algunas banderas progresistas, pero luego siguió
aplicando el “modelo” neoliberal heredado de Alberto Fujimori y aplicado también
dócilmente por los mandatarios siguientes; Alejandro Toledo y Alan García.
Keiko no
estaba acostumbrada a la derrota. Pero eso desconoció los resultados, gritó
“fraude” lo más fuerte que pudo y acusó a todos sus adversarios de haberse
coludido para perjudicaría, aunque finalmente debió rendirse ante los hechos y
aceptar que había perdido. Se retiró a sus “cuarteles de descanso” no sin antes
asegurar su liderazgo en Fuerza Popular y garantizar un “aporte parlamentario”
procedente de sus congresistas, que le permitiría vivir sin trabajar como hasta
ese momento lo venía haciendo.
El periodo
2016-2021 fue particularmente complejo y difícil para el país. Gracias a la
mayoría parlamentaria alimentada por los 5 congresistas del APRA, Fuerza
Popular tuvo mayoría absoluta y por tanto pudo hacer y deshacer a su antojo. Lo
que hizo, fue destruir. Censuró ministros, amenazó la estabilidad política del
país, diseñó modelos de gestión autoritarios y por ultimo se empeñó en declarar
la vacancia de la presidencia de la República para expulsar a PPK del Gobierno,
En el extremo, el presidente renunció en marzo del 2018 en el marco de un
escenario convulso.
Lo curioso
fue que uno de los motivos de la confrontación entre el presidente y Keiko fue
el tema de la libertad de Alberto Fujimori, que en el 2008 había sido procesado
y condenado a 20 años de prisión. El antiguo mandatario, que permaneció en
Tokio hasta el 2007 optó por volver al Perú, pero terminó en Chile donde fue
detenido a solicitud de las autoridades peruanas y finalmente enviado al país
para ser juzgado. En todo ese lapso, Keiko guardó silencio, pero cuando el 2017
PPK habló de la posibilidad de otorgarle un Indulto, Keiko se opuso.
Ya había
ocurrido algo similar el 2011 siendo presidente Alan García, quiso indultar a
Fujimori al termino de su gestión, por lo que convoco a Keiko y a Ollanta
Humala -las dos primeras votaciones en los comicios de ese año- a fin de
recabar su opinión. Ollanta aceptó la idea, pero Keiko la rechazó. Se negaba a
aceptar la libertad de su pudre porque quería disponerla ella. Y para eso,
necesitaba ser presidenta. El 2017 fue su hermano Kenyi quien gestionó y pactó
la libertad de Alberto Fujimori a cambio de apoyo político a la gestión
presidencial. Keiko lo expulsó del Partido y lo hizo sancionar por el Congreso.
Por muy poco se libró de ir preso.
El
vicepresidente de entonces -Martin Vizcarra- asumió el gobierno ante la
renuncia de PPK. Contó inicialmente con la venia de Keiko, pero ella luego
quiso imponerle ministros, lo que no aceptó, por lo que ella le declaró la
guerra. Un primer paso, fue el cierre del Congreso por parte de Vizcarra. Y uno
segundo, fue la vacancia de Vizcarra. El tercer paso, fue la inhabilitación
política de Vizcarra. Su procesamiento y su condena a 15 años de cárcel. Ahí se
encuentra.
Este es un
procedimiento usado por el fujimorismo: a quienes se le opusieron, los acusó de
cualquier cosa y los condenó. Hoy todos están presos: Toledo. Humala,
Vizcarra, Castillo. En el íntimo de Keiko sé abrigó una idea: ustedes me
encarcelaron, ahora los encarcelo a todos. Y así va.
El 2021,
la última derrota
El 2021 fue
la última derrota de Keiko. Y para ella, fue lo último que le podría
ocurrir. De ahí para adelante, nunca más. Y lo dijo en un acto
partidario_ “nunca no los volverán a hacer”. El 2021 también
se negó a aceptar los resultados. No sólo alegó fraude. También recurrió a los
organismos internacionales, a la OEA. En el extremo, envió emisarios a los
Estados Unidos para “explicar a su gobierno, la gravedad de la situación
peruana si se permitía que asumiera la presidencia un comunista como Pedro
Castrillo” Rafael López Aliaga, colaborador de Keiko, pidió expresamente el
envío de Infantes de Marina de los Estados Unidos para impedir se consumara el
hecho.
Finalmente
tuvo que allanarse a la asunción de Castillo, como el proceso electoral de ese
año lo dispuso. Pero desde el primer día conspiró para derribar a su
gobierno.
Lo primero
que hizo, fue constituir un bloque de oposición uniendo a todas las fuerzas de
la derecha peruana. Logró así mayoría parlamentaria. Luego, gracias a la
mayoría parlamentaria, fue tomando una a una las instituciones públicas.
Así se apoderó de la Fiscalía de la Nación, de la Contraloría de la República,
de la Corte Suprema, del Jurado Nacional de Elecciones, de la Oficina Nacional
de Procesos Electorales, de la Junta Nacional de Justicia, del Banco Central de
Reserva, de la Superintendencia de la Banca y Seguros, del Tribunal
Constitucional y hasta de la Defensoría del Pueblo.
Para este
“asalto” a las entidades del Estado fue posible “ganó” para su causa a Perú
Libre, el Partido de Vladimir Cerrón, que se proclama de Izquierda, socialista
y aún Marxista Leninista. Para “ganar” a ese partido. Le dio una
Vicepresidencia del Congreso a Waldemar Cerrón, hermano de Vladimir, quien
desempeñó esa función por tres años consecutivos, y la Defensoría del Pueblo,
que tiene voz, pero que carece de poder real. Surgió así lo que el común de la
gente llama “la Mafia gobernante”.
A ella se debe todo: las conocidas leyes “pro crimen” que benefician a los delincuentes y favorecen sus acciones, los nombramientos de ministros y la remoción de los mismos, la designación de funcionarios en las entidades del Estado, las concesiones, los contratos y las “buenas Pro” otorgadas en provecho de los suyos, las partidas, los presupuestos, las iniciativas legislativas y todas las disposiciones emanadas de un Poder omnímodo que sin embargo acumuló el desprecio masivo de la ciudadanía. Ese Congreso conto en los últimos dos años, con apenas el 5% de aceptación pública, Pero la etapa decisiva de su gestión se circunscribió a un periodo inicial, el comprendido entre julio del 2021 y diciembre del 2022, cuando finalmente fue derribado Castillo.
La caida de Castillo y la consolidación de Keiko
Finalmente,
el 7 de diciembre del 2022 la Mafia pudo derribar a Pedro Castillo y hacerse
plenamente de todos los resortes del Poder. Usó como argumento una presentación
del Mandatario quien mediante un mensaje televisado disponía el cierre del
Congreso, para detenerlo, destituirlo y vacarlo en apenas dos horas. La
cosa fue tan precipitada, que no se respetó procedimiento alguno. Como lo
dijimos en ese entonces, Pedro Castillo no podía ser detenido porque gozaba en
ese instante de la Inmunidad Presidencial, pero se le interceptó en la vía
pública usando patrullas armadas y se le condujo a un establecimiento
restringido donde fue detenido. Poco después fue confiando en una prisión.
En el
Congreso no se discutió ninguna moción de vacancia ni se hizo uso de ningún
procedimiento parlamentario. Ni siquiera se admitió una moción de Orden del día
para actuar, Simplemente se puso a votación un pedido de dos parlamentarios
para destituirlo del cargo, cuando él ya estaba detenido. Un procedimiento como
ese, era completamente ilegal. De todos modos, en un caso extremo, podría
hacerse, pero sólo con el respaldo de las 4/5 del legislativo, es decir 104
votos, cifra que nunca se alcanzó. Por lo demás, no se concedió a Castillo el
más mínimo derecho a la defensa, Todo fue un procedimiento irrito.
El mismo
día, en su reemplazo fue designada su vicepresidente, Dina Boluarte, quien ya
estaba coludida con la Mafia para la operación así ejecutada. Dina Boluarte
gobernó hasta octubre del 2025 en estrecho contacto con Keiko Fujimori y
completamente sometida a los designios de la mayoría parlamentaria que continuó
su tarea “legislativa” destituyendo jueces y fiscales críticos al fujimorismo.
Entretanto, con todos los resortes del Poder en sus manos, Keiko postuló una
vez más a la presidencia de la República en los comicios del 2026.
A la
segura
Con todos
los organismos del Estado bajo su control, contando con endoses millonarios de
dinero depositados por las grandes empresas, y con la adhesión de la cúpula
militar y el apoyo de la policía nacional; Keiko Fujimori postuló por cuarta
vez en el 2026. Esta vez, ganó. Su “victoria” es ciertamente muy
discutible. Ella perdió en la votación que se hizo en el Perú. Perdió también
en 15 de las 24 regiones del país y por lo menos en el 75% del territorio
nacional.
Solo “ganó”
en la votación en el exterior, y más precisamente en los Estados Unidos. Pero
allí no se cumplieron los requisitos establecidos en la norma puesta en marcha
al convocarse las elecciones: no se digitalizó la votación en mesa, como estaba
previsto. Se obvió ese procedimiento de tal modo que, cuando las actas llegaron
con dos días de retraso, nadie supo cual había sido el resultado de la votación
en mesa.
Sospechoso
resulta el hecho que eso haya ocurrido en las mesas situadas en los Estados
Unidos, que las actas hayan llegado con tanto retraso por vía consular, que
personal del Jurado Electoral no haya participado, si no que hayan sido los
Cónsules los encargados del traslado de los cómputos no digitalizados. Nada de
eso, sin embargo, ha sido admitido por el Jurado Electoral que ha declarado
simplemente “sin lugar” los recursos presentados en torno al
tema.
Y
sospechoso resulta también el trajín del embajador de USA en el Perú, Bernie
Navarro, quien se hizo acreditar como “veedor internacional” de las elecciones
y tuvo diversas entrevistas con cada uno de los altos funcionarios del sistema
electoral peruano hasta acabar recibiendo “como invitado de honor” al
presidente del JNE en la recepción que ofreciera el 1 de julio celebrando los
250 años de la existencia de los EE.UU. La injerencia
norteamericana fue evidente.
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Todo el
mecanismo electoral estuvo “arreglado” para garantizar una victoria inobjetable
de Keiko Fujimori. Ella alcanzó apenas el 10% de los votos en la primera
vuelta, pero le reconocieron un 17% añadiéndole los votos nulos y blancos y con
ese porcentaje fue considerada “ganadora de la primera ronda” y
pasó a la segunda en tal condición. En la segunda no alcanzó el 50% más uno
como lo proclamó el JNE, sino solo el 33%, pero con el mismo juego de cifras,
le añadieron los votos nulos y blancos para “regularizar” su victoria final.
Esto
resulta más llamativo si se toma en cuenta la votación parlamentaria. Con el
10% de votos en la lista de un Senado de 60 miembros, debió obtener 6
Senadores, pero le adjudicaron 22. Y en una Cámara de Diputados de 130
miembros, debió corresponderle una cifra tope: 13 diputados. No obstante, le
admitieron 41.
Esa
proporción fue admitida así para garantizarle no solamente la victoria, sino
también una representación parlamentaria que le permita gobernar o incluso
cogobernar en el hipotético caso de no poder alcanzar el triunfo en los
comicios. En otras palabras, quienes urdieron la elección, se pusieron en las
dos variantes posibles para garantizar que ella no perdiera.
En el
escenario continental
La elección
peruana forma parte de los procesos electorales celebrados en América Latina en
los últimos 18 meses, más precisamente desde la victoria de Donald Trump en los
Estados Unidos. El presidente norteamericano “metió las narices” en
Honduras para asegurar la victoria del presidente Nasfura; en Argentina para
ayudar a Javier Milei; en Chile para respaldar a José Antonio Kast; en Ecuador
para afirmar el Poder de Noboa, en Bolivia para respaldar al Demócrata
Cristiano Paz, en Perú y en Colombia. En otras palabras, para asegurar un
“viraje” continental en respaldo a su política de dominación y a su estrategia
guerrerista en el concierto mundial.
Doblegando
a la Venezuela Bolivariana, incrementando el bloqueo criminal contra Cuba,
aislando a Nicaragua y esperando derrotar a Lula en Brasil, la administración
norteamericana busca “cerrar” el continente para enfrentar la presencia
económica y política de China en América Latina.
La
perspectiva peruana
En este
marco general, la perspectiva peruana se perfila ciertamente preocupante.
Aunque en teoría es posible que “sectores moderados” de la derecha clásica
puedan influir para “convencer” a Keiko Fujimori de hacer una gestión
gubernativa formalmente democrática y respetuosa de las libertades formales
precisamente para quitarle la imagen de una dictadura siniestra, es poco
probable que esa sea la ruta por la que opte Keiko Fujimori.
Ella no
está acostumbrada a un escenario democrático. Ni siquiera a admitir debates
internos o disidencias políticas. En eso, tiene definido el perfil de su padre
y opta por un corte radical que acabe con la tolerancia.. Dirá entonces que lo
que se necesita es “avanzar” y si para eso hay que reprimir, debe hacerse.
Tiene todo el aparato preparado para ello.
Por lo demás, está rodeada íntimamente por los núcleos más autoritarios. Por un lado, Williams Zapata, el general que encabezara el Comando Chavín de Huántar y antes las patrullas “Lince” en la sierra centra; por otro por Rafael López Aliaga, que propone crear campos de concentración en la selva peruana para recluir allí a “los terroristas” . De esas corrientes vienen sus principales “asesores” que, por lo demás, fueron los mismos asesores de Dina Boluarte cuando asesinó a 80 peruanos en el sur andino entre el 2022 y el 2023 y los que cumplieron la misma función con Jerí hace poco tiempo.
Racionalmente
no es previsible esperar entonces una gestión de corte democrático más
adelante. Por el contrario, lo previsible es que se vaya afirmando una
dictadura oprobiosa desde un inicio. Por lo pronto, ya Keiko sostuvo la
necesidad de pedir “facultades legislativas delegadas” al Congreso para tomar
las medidas “urgentes” que juzgue indispensable. Pero pensando que aun eso
sería insuficiente, anunció ya que gobernaría con “Decretos de urgencia”,
licencia constitucional para situaciones de emergencia.
La
situación, entonces, se torna particularmente delicada. Para hacerle frente
será indispensable promover la más amplia unidad popular, organizar activamente
a los trabajadores y a las masas populares, politizar a las grandes mayorías
nacionales y promover y alentar las luchas.
La fábula
de Esopo tiene actualidad. A la Cigarra le encanta vivir plácidamente, pero
ahora deberá volar. Pero ese será su ocaso. <>
lunes, 13 de julio de 2026
DATOS CLAVES PARA LA INVESTIGACION SOCIAL
CENSO PARA REFLEXIONAR
Escribe:
Milcíades Ruiz
|
M |
olesto vuestra atención, para mostrar algunos resultados del último censo
de población y vivienda llevado a cabo el año pasado, a fin de estimular la
reflexión y
análisis correspondiente.
Como resultado del
último censo de población y vivienda, el INEI ha establecido que al 2025, el
Perú tiene ya, 34.2 millones de habitantes, siendo la mayoría,
mujeres (50.6%), pero en una situación de postergación en todo aspecto, sobre
todo en el área rural y de raíces nativas. Esto, nos lleva a pensar que, esta
injusticia debe ser subsanada.
Como consecuencia
de los malos manejos gubernamentales de los partidos políticos de derecha que,
sucesivamente se han turnado en la conducción del país, mucha gente huye de las
zonas de pobreza rural, se cobija en el área urbana y, pugnan por el empleo. La
oferta laboral es mayor que la demanda y la pobreza urbana también aumenta.
Esto se agrava con la invasión de más de un millón de migrantes venezolanos.
La población rural
también sigue creciendo sin que aumenten y mejoren las condiciones de vida. Viven
en el área urbana el 80.6% de la población. La superficie urbana no llega ni al
1% del territorio nacional. En cambio, solo la superficie en la que viven y
trabajan los productores agropecuarios y campesinos, es el 30% del territorio
nacional. Sin embargo, nunca, los partidos políticos gobernantes han tenido una
estrategia de desarrollo rural frente a este desbalance.
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Según región natural, la situación es dramática para la sierra. Durante décadas, la migración es incesante en dos vías: Hacia la costa que aumenta su población y, hacia la selva por nuevas tierras y los atractivos del narcotráfico que ofrece altos precios por el cultivo de coca. Nada de esto, conmueve a los partidos políticos gobernantes.
No es casual que la población analfabeta siga creciendo. Desde el anterior censo ha aumentado en más de 35 mil personas, sobre todo en la sierra y entre las mujeres mayormente. Por eso, es importante plantear soluciones como banderas de lucha contra tanta injusticia.
Los departamentos con mayor analfabetismo entre su población son los de la serranía y claro, en el área rural y entre las mujeres. Huancavelica que es el de mayor ruralidad, tiene la tasa más alta de analfabetismo.
En cuanto a los peruanos ancestrales, tenemos un mestizaje alto pues, el 62% de la población peruana se identifica como cholo o, mestizo, aunque muchos no quieren ser considerados “indios” o, de la población nativa, para no ser despreciados. Pero los que se identifican sinceramente como de origen quechua y aimara, constituyen alrededor de la quinta parte de la población peruana. En el área rural los de origen nativo suman el 44.2% de la población, entre quechuas, aimaras y naciones originarias de la selva.
Esto nos hace ver la importancia de considerar las reivindicaciones de la población nativa en nuestra plataforma política. La población afroperuana es el 6%. Pero ninguno de estos sectores tiene una representación equivalente en el poder gubernamental.
Bueno pues, se espera que lo mostrado a grandes rasgos, conmueva las consciencias, se reflexiones y, se asuma una posición política de equidad. Brindo este servicio voluntario esperanzado en que ustedes reaccionen, para ver si vale la pena continuar.
10 julio/ 2026
domingo, 12 de julio de 2026
URGEN PREVISIONES PARA ENCARAR CALAMIDADES QUE TRAERA EL ANUNCIADO FENOMENO CLIMATICO
EL NIÑO Y LOS PRESIDENTES
Carlos Cabanillas León
En PERU21 12JUL26
|
H |
ay
un Niño antes y después de Ia descentralización. Ahora hay más presupuesto pero
también más burocracia. Una diferencia clave con el vertical centralismo de los
80 y 90.
El
bíblico diluvio arrasó el Perú de noviembre de 1982 a febrero de 1983. Hubo que
expropiar casas para construir una defensa ribereña en Piura y Tumbes. Y ambos
departamentos quedaron incomunicados. No había acceso por aire, mar o tierra.
Las lluvias arrasaron los puentes y activaron varias quebradas de lodo. Los
techos de las casas sucumbieron. El chapuzón también destruyó la Panamericana
Norte. Hubo más de 1,700 casas inhabitables. Fue la crisis climatológica más
grande de la que se tenga memoria. Aún peor que El Niño de1972-1973, que -según
la hemeroteca- fue tan brutal que acabó con la preciada pesca de anchoveta. Hubo
lluvias torrenciales, huaycos imposibles, inundaciones y maretazos. Y, luego
del diluvio, llegaron las enfermedades de siempre. El dengue, las aguas
servidas, el cólera. Según la crónica de la época, hubo un decrecimiento de
hasta 13% del PBl.
El
fenómeno de El Niño ya azotaba los templos y colapsaba el sistema agrícola de
la cultura moche, allá por el siglo Vl d.C. Y a pesar de ello, la prevención ha
sido históricamente mínima frente a este flagelo desde que se tiene uso de razón.
Algo improbable, considerando que en estas tierras no solo llega El Niño
costero, sino también El Niño global. El Niño costero se forma por condiciones
atmosféricas locales frente a Ecuador y el norte del Perú. El Niño global, en
cambio, implica que se calienta todo el Pacífico sur, desde Australia hasta
Sudamérica, y tiene devastadores efectos a escala mundial. Ambos Niños han
marcado gravemente la historia política peruana contemporánea. Para este
2026-2027, los pronósticos no son los mejores. Se prevé que el fenómeno de El
Niño costero ingrese a una fase de mayor intensidad. Y que coincida en los próximos
meses con el desarrollo de El Niño global en el Pacífico central. Esto
configuraría un escenario de calentamiento generalizado que podría extenderse
por todo 2027. Y esta suma consolidaría un mega-Niño que crearía la tormenta
perfecta.
De
1982 a 1997
Si
en la costa de 1982 hubo diluvios, en la sierra hubo sequías. Y eso produjo
desabastecimiento de productos de primera necesidad. En el mar también se
perdieron temporalmente algunas especies. Como la temperatura subió 7 grados
centígrados, aparecieron tiburones y cachalotes. Y hubo lobos marinos varados
en la playa. El 28 de julio de 1983, Belaunde hizo un balance de los daños en
pleno mensaje presidencial. Se contabiliza ion al menos 1'330,000 damnificados y
512 muertos Al final del desastre hubo pérdidas económicas por US $ 3,000 millones. Y un saldo de 545,000
damnificados. Belaunde sentenció que el país se vio afectado por el mayor
desastre natural en el presente siglo.
La
crisis televisada
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| Nevada en alturas puneñas |
![]() |
| Alpacas en medio de la nieve |
A
pesar del desastre generalizado, el resultado fue palpable. El gobierno repuntó
ante la opinión pública porque Fujimori efectivamente redujo el impacto
destructivo del mega-Niño, "Por cada US $1 invertido en prevención se ahorrarían
US $ 10 en reconstrucción", dijo en su momento, aunque no lo cumplió al
pie de la letra. Su conducta vertical y clientelista no fortaleció las capacidades
estatales para prevenir y reconstruir. No hubo legado institucional y la
sociedad quedó tan expuesta como siempre. Sin embargo, visto a la distancia,
ese centralismo vertical y autoritario sin duda sería el mal menor frente a las
caóticas respuestas de otros gobiernos.
PPK
y Boluarte
PPK
afrontó un Niño costero. Le delegó la responsabilidad a la tecnocracia. No
enfrentó ia reconstrucción pensando en reducir los riesgos ante un nuevo Niño.
La crisis no fue tan devastadora, en parte porque El Niño fue bastante menor al
de 97. Aquel 2017 el PBI solo crecería 3% a causa de esos estragos. PPK fue más
paliativo económicamente y re activo mediáticamente. Marketeó su campaña de
#Una Sola Fuerza y repartió bonos a mansalva. Finalizada la crisis, anunció que
el Estado invertiría S/7,000 millones en la reconstrucción del norte. Un total de
13 regiones fueron afectadas por el fenómeno de El Niño costero. Su famosa
"reconstrucción con cambios" trató de subsanar los efectos de El Niño.
En El Niño de 2123-2034, Dina Boluarte anunció una inversión de S/. 1,769 millones para prevención por el fenómeno de El Niño. Como PPK, su rol se redujo a dotar de recursos preventivos y paliar económicamente las consecuencias del desastre. Y encima, el Ejército apuró el contrato millonario con una empresa para reparar helicópteros rusos.
En
cuanto a El Niño, hay un antes y un después de la regionalización. Ante el
cambio en las reglas de juego burocráticas, el Gobierno central delega
presupuestos y deja las facultades en manos de los gobiernos regionales y
municipales, que son finalmente quienes lidian con el caos. Hay más
presupuesto, pero también más burocracia. Una diferencia clave con el
centralismo de los 90. <>
























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