martes, 17 de febrero de 2026

JERÌ, EL BREVE, CENSURADO POR EL CONGRESO QUE LO DESIGNÒ COMO PRESIDENTE DE LA REPUBLICA

 SIGUE EL SHOW: ETCÉTERA Y ETCÉTERA.

Christian Reynoso

17feb26

S

igue el show. El presidente por suerte José Jerí, cuestionado por sus reuniones clandestinas de media noche con empresarios chinos, además de haber convertido Palacio de Gobierno en agencia de empleos express, en medio de sábanas y visitas nocturnas, ha sido censurado. Una vez más, nuestro país a la deriva, saboteado por políticos angurrientos y corruptos. Ahora, se deberá elegir a un nuevo presidente de entre los nada confiables congresistas actuales. El octavo presidente en los últimos diez años. De esta manera sigue el show y esta mala racha política para el país.

En los medios, los congresistas opinan sobre quién o cómo debe ser el nuevo presidente(a) que será elegido el día de mañana. Se llenan la boca con las bondades que debe presentar: honesto, independiente, no ligado a lobbies, etcétera, etcétera. En realidad, difícil elección sino inexistente en medio del caos permanente y de la precariedad de la clase política que nos gobierna. Al final, sea quien sea, será más de lo mismo. Apenas tendrá tiempo para conducir el país y atender (si lo hace) de los flagelos que lo amenazan, especialmente el hampa y la delincuencia.

Los siguientes días asistiremos al show acostumbrado y aburridísimo de siempre. La juramentación del nuevo presidente, la designación del nuevo gabinete, el voto de confianza, etcétera, etcétera, que distraerá la agenda de los problemas reales. Veremos desfilar cual pirañas locas de poder a oportunistas que luego serán ministros inútiles que no desaprovecharán el momento para sacar la mejor tajada en lo que tendrán de tiempo hasta julio próximo en que se espera el inicio de la gestión de las nuevas autoridades elegidas por voto, en abril. Pero, en verdad, y otra vez, más de lo mismo.

Parece que el Perú está atrapado en una vorágine sin suerte de la cual no puede salir. Una ruina política que no permite transitar un camino llano y coherente para resolver la problemática diaria ni mucho menos la de largo plazo. Un Perú que camina a trompicones en tanto quienes lo dirigen muestran cada vez más su mugre natural que ya no sorprende y se zurran en la institucionalidad, el respeto, el buen andar. Las elecciones próximas tampoco auguran un cambio de panorama. <>

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P. d. Mi solidaridad con Gahela Cari, quien ha sido detenida por la policía violentamente. Que salga en libertad.

lunes, 16 de febrero de 2026

REFLEXIONES EN TORNO A EXPRESIONES CULTURALES ANDINAS

 REVISANDO SIGNIFICADOS.

Ana María Pino

H

asta ahora, hemos caracterizado expresiones y vivencias de nuestros pueblos andinos y amazónicos a partir de una mirada cultural que tal vez no les corresponda. En estos tiempos posmodernos, en los que se ha puesto en duda todas nuestras certezas, es necesario dejarnos interpelar por la posibilidad de que pueda existir sentidos de vida diferentes y que ellos pervivan en nuestros pueblos andino-amazónicos.

En esa apertura, intentaré reflexionar sobre lo que veremos en los siguientes días, los más festivos de nuestro altiplano: La festividad de la Virgen de la Candelaria y los carnavales.

Ambas festividades pertenecen al santoral católico, en consecuencia las heredamos de la oficialidad colonial. A nivel global, los sistemas políticos coloniales fueron dejando su preeminencia desde hace poco más de dos siglos; lo que nos queda hoy de ese periodo es lo que algunos pensadores denominan “colonialidad”1, cuya expresión más dura ―se podría decir que se mantiene robusta o “vivita y coleando”― es la mental, al punto que es posible percibir que las “cadenas ya no se tienen en los pies, sino en las mentes”2.

Hagamos el ejercicio de aserrar un poco las cadenas revisando nuestra cotidianidad y tratando de identificar qué de nuestras actitudes, significados, razonamientos corresponden a nuestra herencia autóctona y qué a nuestra herencia colonial.

Iniciaré la reflexión con la expresión más vistosa en la festividad: la danza.

El movimiento es un invariante humano; es decir, la especie humana como cualquier vertebrado tiene la capacidad de caminar, correr, moverse. La danza o movimiento acompasado, es entonces un invariante humano. El contenido que se le asigna a ese movimiento, simbólico o conceptual, es cultural. En otras palabras, su horizonte cultural, le asigna contenido.

Para la cultura antropocéntrica, que nos impuso la colonización, la danza es el movimiento artístico del cuerpo. Básicamente es subjetivo, individual, plástico, rítmico o acompasado. Se conceptualiza como expresión de arte en el que se conjuga su sentido estético.

Una característica ontológica de esta cultura es fraccionar, dividir, aislar, separarlo todo; en consecuencia, para la danza se ha construido una galaxia, al igual que para la música, el color, el diseño, la composición. Es así que la danza constituye en sí un universo y los distintos tipos de movimiento se los ha clasificado como clásicos, modernos y populares, y cada clase o tipo es como un planeta de la galaxia con sus propias características.


¿Tendrá el mismo sentido en todos los horizontes culturales? ¿Qué sentido tendrá para culturas que son holísticas, sin centro ubicable porque todo se relaciona entre todos y todo lo que existe en el universo es considerado como sujeto?

Es el caso de varias culturas en el mundo, situadas en los cinco continentes, que tienen en común haber sido invisibilizadas por la hegemonía de la cultura dominante “eurocéntrica”, llamada también “occidental”. Para el propósito de la reflexión nos situaremos específicamente en los Andes Meridionales en los que se ubica la zona altiplánica.

Aquí, la danza es denominada autóctona porque es ejecutada por los pueblos históricamente asentados en estas geografías. Pensemos en lo que vemos en sus presentaciones (en sus fiestas en el campo o los pasacalles de la ciudad):

1.    Son colectivas, participa gente de toda edad y condición.

2.    Su compás lo da los músicos que ejecutan algún instrumento también autóctono.

3.    Giran en torno a un rito o celebración.

Es así que difícilmente veremos a un quechua o aymara bailar o danzar solo3, sin acompañamiento musical (con o sin instrumentos) y sin motivo.

Se puede concluir que referirse a la “danza” como autóctona corresponde a la construcción que se ha ido haciendo para denominar expresiones que más que sentirlas les hemos dado contenido sustentándolas racionalmente y en función a lo que íbamos percibiendo. En ese entender, la connotación actual de danza autóctona, es la visión que le ha dado un entendimiento antropocéntrico a la expresión de movimiento artístico del cuerpo, que básicamente es subjetivo, individual, plástico, rítmico o acompasado, pero que es ejecutado por gente de culturas originarias que, suponen, han resistido a la modernidad occidental. En el sentido andino, la danza es parte constitutiva del ritual, unida indisolublemente a la música, símbolos, color, aroma, respeto, espiritualidad, y tal vez le correspondería otro apelativo.

* * *

Es imposible, en este contexto, dejar de revisar la expresión “la Virgen como versión moderna de la Pachamama”.

Dios, la Virgen, los Santos4, para la religión católica romana, tienen un carácter divino, sagrado. Seres sobrenaturales cuya misión es cuidar que los creyentes sigan sus preceptos para que se hagan merecedores de la gracia de Dios y la vida eterna.

Sabemos que frente a la imposición del catolicismo, la población nativa mantuvo sus propias tradiciones camufladas en íconos y tradiciones cristianas. Lo que hay que revisar es si “Virgen” y “Pachamama” soportan una equivalencia de sentido.

Además de su connotación divina, virgen es denominación que la Iglesia Católica da a “las santas mujeres que conservaron su castidad y pureza”; es decir, se privaron, por las razones que fueren, de sexo, sexualidad, reproducción. La virgen María, madre de Dios, procreó un solo hijo y con el concurso del Espíritu Santo. Por analogía, virgen es la denominación lingüística para “la tierra que no ha sido arada o cultivada”5.

Si buscamos en el Vocabulario de la Lengua Aymara de Bertonio6, una de las acepciones del vocablo Pacha es todo (Pág. 243) y entonces le podemos dar la connotación de “mundo”, “universo”. Para el vocablo Pachamama una acepción está referida a lo que denominaríamos chacra; es decir, a la parcela de tierra en donde se cultiva pan llevar (Pág. 242).

¿Podemos considerar la Pachamama como divinidad? O es que se le asignó al vocablo una connotación castellana o se la resignificó.

* * *

Es necesario, para el caso, revisar también el sentido de fiesta o festividad en febrero.

El cristianismo recoge tradiciones hebreas y una de ellas era el de purificación según la ley de Moisés por la que los niños a los 40 días de nacidos eran llevados al templo para presentarlo al Señor y se le ofrecía en sacrificio un par de palomas, una para expiar el pecado del parto y otra para agradecerle por la nueva vida que había traído al mundo7.

La festividad de la virgen Candelaria está establecida para el 2 de febrero, 40 días después del nacimiento de Jesús y uno de sus atuendos, además del cirio, es una canastita con 2 palomas, lleva en brazos a su hijo.

En un artículo anterior, donde abordo la fiesta de la Candelaria8, señalo que la grandiosidad de la fiesta trasciende la fe católica y el significado que la misma virgen tiene para los feligreses altiplánicos. Señalo

"A muchos cronistas españoles (Ramos Gavilán, Polo de Ondegardo, Murúa, entre otros) del siglo XVI y XVII, les llama la atención [… ] la frecuencia tan grande de fiestas y ritos que observan viviendo entre los pueblos del altiplano en particular y andinos en general. Si bien hacen la distinción entre que los Incas realizan sus fiestas en recintos ceremoniales, con participación selectiva, al menos los primeros días y más como expresión de poder, y que los aymaras se reunían en lugares abiertos, comúnmente plazas, y con plena participación de todos, se sorprenden por la frecuencia de estas festividades.

Algo de ello puede verse en el capítulo que Ramos Gavilán9 le dedica al calendario de fiestas que él registra en Copacabana, en donde según su propia versión, se ubica la Isla del Sol que es el principal y más importante sitio de peregrinaje en el tiempo que él vive por allí (más o menos 1600), más importante inclusive que el Coricancha, en el Cusco, y Pachacamac, al sur de Lima. […]  Señala, para el tercer mes del calendario, que “Al mes de Febrero llamavan Atumpocoy, sacrificavan cien carneros bermejos, regando las cenizas con mucha chicha, éste era el mes, quando sacavan a las donzellas a plaça pública donde las peinavan, y componían, para dar a entender era llegado el tiempo en que se avían de casar.


Podríamos inferir que la fiesta denotaba el inicio de la fertilidad en las mujeres, lo que conllevaba un tipo de ritualidad específico que tanto Ramos Gavilán como Murúa, detallan en otros capítulos de sus crónicas. Es posible que al ser reprimidas, por parte de los colonizadores, estas expresiones rituales hayan seguido manifestándose encubiertas…”

La asociación entre la virgen Candelaria, presentando a su hijo, y carnavales, licenciados por la iglesia para regocijo antes de la cuaresma (periodo de penitencia) con el sentido andino de época para reproducción o fertilidad de los runa/jake es clara.

* * *

Hablando de fertilidad, resulta oportuno revisar también un aspecto que sobre todo para los ejecutantes de siku resultaba un misterio (no lo entendían pero lo respetaban): la participación de mujeres en la tropa.

La zampoña, como instrumento, fue reconocida por los españoles pues en Europa un instrumento semejante se denominaba flauta de Pan (personaje de la mitología griega) o siringa. Hijar Hidalgo (2015: 8), en su interesante artículo sobre la trayectoria histórica del siku señala que “viajeros y datos históricos la ubican en diferentes culturas siempre asociado a hechos mágicos y religiosos. Su uso fue extensivo en Europa, Asia, África, América y Oceanía”10. En la mayoría de casos, el instrumento es ejecutado por una sola persona.

En nuestro medio, el siku es ejecutado por los integrantes de un conjunto orquestal11 conocido como “tropa” y a cada músico le corresponde notas distintas, de tal forma que la melodía se logra con el concurso de todos; de allí que una tropa difícilmente pueda tener menos de 5 músicos. Las evidencias más antiguas se han reportado en Caral (3,000 años aC.), en Nazca, Paracas y en la iconografía Mochica
su presencia es común.

Al parecer, el siku está asociado a ritos de tránsito, específicamente al de la inversión de la vida12. Para la cultura andina significa el tránsito entre dos etapas de la vida; la de los que son fértiles (“vivos”) y la de los que no se reproducen (“muertos”). En su estudio sobre la iconografía Mochica, Hocquenghem (1989:141) concluye que “todo indicaría que ‘el mundo de los muertos es siempre concebido como inverso al de los vivos’” y que “parece que las inversiones están directamente ligadas a los ritos agrícolas, debido a que los difuntos son considerados responsables de la cosecha”13.

Por su carácter relacional, holístico, la cultura andina es funcional y contextual14. Si el siku es propicio para el tránsito a la vida infértil, será inadecuado que una mujer lo ejecute ya que su función, entre otras, es reproducir vida; nada que ver con la inequidad o discriminación de género en la concepción moderna.

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NOTAS

1 Entre varios, se puede citar a Aníbal Quijano en su desarrollo sobre la colonialidad del poder; Arturo Maldonado-Torres sobre la colonialidad del ser y Boaventura de Sousa Santos, Santiago Castro-Gómez, entre otros, sobre colonialidad del saber.

2 Manuel Zapata Olivella, citato por Catherine Walsch. En: http://aprendeenlinea.udea.edu.co/lms/moodle/file.php/957/Interculturalidad _colonialidad_y_educacion.pdf (ingreso 8-1-2016).

3 De tradición oral, sólo se conoce de una danza, ya extinta, que era individual y que se ejecuta para redimir infracciones éticas. Fue recogida por Jorge Sanjinés en su película La nación clandestina (1989).

4 Sin consideración de género.

5 Diccionario de la RAE: http://lema.rae.es/drae/?val=virgen (ingreso 8-1-2016).

6 Publicado en 1612.

7 En: Vida de nuestro Adorable Redentor Jesucristo, 1847, del monje Ludolfo de Sajonia. Pg. 142. En: https://www.google.com/search?q=purificaci%C3%B3n+del+pecado+original&ie=utf-8&oe=utf-8 (ingreso 8-1-2016).

8 En: “La fiesta de la Candelaria”, 2010, http://www.casadelcorregidor.pe/colaboraciones/_biblio_PinoJordan_21.php (ingreso 8-1-2016)

9 Capítulo XXIV: Donde se tratan cosas notables, y curiosas y del computo, y fiestas que tuvieron. En: http://www.casadelcorregidor.pe/d-interes/_biblio_Ramos-Gavilan.php (ingreso 8-1-2016)

10 Hijar Hidalgo, Amilcar. 2015. “Trayectoria histórica del Siku”. En: PUNO. Cultura y Desarrollo. II Época, Nº 3, noviembre. Pp. 8-9.

11 Bueno Ramírez, Oscar. 2010. Trascendencia del Siku. En: http://www.casadelcorregidor.pe/colaboraciones/_biblio_Bueno.php (ingreso 8-1-2016)

12 Me ocupo de ello en un anterior artículo (2010) que se puede revisar en: http://casadelcorregidor.pe/blog/2010/04/11/a-proposito-de-semana-santa-ritos-de-transito-en-los-andes/ (ingreso 9-1-2016)

13 Hocquenghem, Anne Marie. Iconografía Mochica. Lima, Perú: Fondo editorial de la Pontificia Universidad Católica del Perú, 3ra. Edición, Noviembre 1989. 280 pp., más 320 pp de figuras.

14 Pino Jordán, Ana María y Riquelme Moreno, Ibar Robin. 2015. “Coexistencia en "sociedades paralelas". Una búsqueda para su diálogo con-vivencial”. En: PLURALIDADES. Revista para el debate intercultural. Año 4. Pp. 25



sábado, 14 de febrero de 2026

EL MOMENTO POLITICO EN LATINOAMERICA

 POR EL RESPETO A NUESTRA SOBERANÍA

Por Gustavo Espinoza M.

E

n la medida que se ha ido agravando la crisis política en nuestro continente, ha crecido en los predios de la clase dominante de aquí un servilismo abyecto que ha tenido por lo menos la virtud de mostrar en todo su esplendor el rostro repulsivo de quienes ejercen funciones de Poder y se parapetan como si encarnaran el verdadero sentimiento nacional.

Recientemente el Canciller peruano hizo un viaje relámpago a los Estados Unidos. La Resolución que autorizó tal providencia dijo que el titular de Torre Tagle se ausentaría del Perú para sostener un encuentro con el secretario de Estado de los Estados Unidos a fin de intercambiar opiniones referidas al escenario continental. Era esa una manera sutil de esconder una realidad: el Canciller iba a Washington para que lo pusieran al día, y le explicaran qué política exterior debía aplicar el Perú en la coyuntura actual.

Ocurrió sin embargo que nuestro ilustre diplomático no fue recibido por Marco Rubio. Quizá tuvo otras tareas, o quizá distintos compromisos, pero por una elemental cortesía debió delegar su representación a otro burócrata de su Despacho. Pero eso tampoco ocurrió

Nuestro benemérito funcionario hizo lo que tuvo más a la mano: un encuentro con Corina Machado, a la que -claro está- le rindió desmedida pleitesía. La señora Machado no representa a nadie. Ni siquiera al gobierno al que más ama que le ha dicho sin tapujos que no jugará ningún papel en Venezuela porque allí no la quiere nadie y nadie la respeta, admitiendo entonces que en julio del 2024 no ganó ninguna elección.

¿Para qué entonces nuestro Canciller fue a “dialogar” con ella?. Tan solo para llenar su agenda. Y decir, al volver, que había hablado con alguien. Y no se había limitado a ver la caída del sol en los parques contiguos a la Casa Blanca.

Mientras esto sucedía en Washington, a Lima arribada el nuevo embajador de los Estados Unidos, Mr. Bernie Navarro, un ciudadano de origen hispano enviado precisamente por Marco Rubio para que le organice su visita de marzo próximo a Lima. A diferencia de otros embajadores que deben esperar incluso semanas para presentar sus credenciales, el diplomático yanqui no tuvo que hacer antesala.

Mr. Navarro presentó credenciales al día siguiente de su arribo y sólo horas después le dio a José Jerí sus primeras instrucciones: de ahora en adelante no habrá de comer chifa, sino hamburguesas al estilo norteamericano, vale decir, comida chatarra. Ya lo sabe la cocina de Palacio. El señor Navarro -o Míster Navarro, como seguramente le habrán de decir- fue recibido en un país en el que sus anfitriones están todos acusados por diversos delitos. Para no ser menos, él también está procesado por delito de peculado. A la par, entonces.

Pero para que eso no irrite a nadie, el gobierno USA dio a conocer una decisión que se esperaba: Estados Unidos le confirió al Perú la categoría de “mejor amigo, fuera de la OTAN” en suelo americano. En otras palabras, principal cómplice para sus acciones militares contra los otros países de la región.

Es bueno que se tome en cuenta eso: El mejor amigo para tareas militares. No para educación, ni salud, Tampoco para atender problemas de la alimentación, empleo, desarrollo o trabajo. No. Para temas militares, Vale decir, para la guerra, para la muerte, para el choque armado contra otros países hermanos. Para eso, Washington nos quiere. No para la paz.

El ministro de Defensa y el presidente del Consejo de ministros han coincidido en una declaración insólita: Han asegurado que el Perú comprará aviones de guerra, pero que esa adquisición se producirá “dentro de los alcances de la estrategia de defensa de los Estados Unidos”. Una manera práctica de decir que no se compraran aviones ni a los rusos ni a los chinos. Solo a los yanquis. ¿Estamos entonces obligados a supeditar nuestra política de Defensa a la política de Defensa de USA?, ¿Somos colonia o más bien un “Estado Libre Asociado”, como Puerto Rico?

Pero lo inaudito, y lo más vergonzoso, asoma como telón de fondo de todo: Desde inicios del 2026, dos países de América Latina han sido violentamente agredidos. Venezuela sufrió un ataque militar sobre Caracas y otros puntos del país. Le bombardearon edificios y le atacaron unidades militares, ubicaciones estratégicas; le secuestraron al Presidente de la República y a su esposa y se los llevaron como quien se los roba para mostrarlos “esposados” al mundo..

Algunos países han protestado por este hecho porque han condenado la violación de la soberanía de un Estado, la Independencia de un país, el derecho de un pueblo a tener su propio gobierno. Así han hablado México, Brasil,. Colombia, España, Chile, Uruguay, y otros. Pero el Perú no ha dicho una palabra. Como si nada hubiese ocurrido, como si ese hecho se hubiese producido en otro planeta.

Pero, hay más, Estados Unidos ha “descubierto” que la principal amenaza a su seguridad nacional, proviene….¡de Cuba!. Esa pequeña isla del mar de las Antillas es el más peligroso enemigo de los Estados Unidos. No tiene ojivas nucleares, pero posee infinita dignidad, un arma muy peligrosa para la Casa Blanca. Por eso ha dispuesto sancionar a los países que le proporcionan petróleo, en una decisión que tiene nombre propio: México y Venezuela. Y es que quiere impedir que Cuba funcione. Quiere estrangularla, para que muera de inanición,

El Perú le debe a Cuba muchísimo. Nos dio su sangre en mayo del 70, nos ayudó también en agosto del 2007, nos asistió cuando la pandemia del COVID. Nos proporcionó Brigadas Médicas en diversas ocasiones, nos formó más de 2 mil profesionales de la Medicina, ¿Cuánto le costó eso al Estado Peruano? Absolutamente nada, Eso nos lo dio Cuba porque su pueblo y su gobierno entendieron el sentido de una palabra maravillosa: Solidaridad.


Pues bien, ‘¿Ha protestado el gobierno peruano por lo que Estados Unidos le está haciendo a Cuba? ¿Ha enviado alguna ayuda a Cuba en esta dramática circunstancia? ¿Ha pronunciado siquiera una palabra de aliento en apoyo a ese pueblo hermano tan cruelmente agredido? No. Nada, No existe Cuba. Tampoco existe la palabra Solidaridad, El señor Jerí ha borrado esa palabra de su diccionario,

Lo que sí ha surgido es la “seria preocupación” de Washington por nuestra Soberanía, “amenazada” -según dicen- por el Gobierno Chino y el Puerto de Chancay. Como a una amante dejada al olvido, la Casa Blanca se muere de celos y nos llama con angustia.

No hay que olvidar que aquí, durante muchos años, la Internacional Petroleum Company no permitió que flameara la bandera peruana en “su” campamento. Allí sólo ondeaba la bandera de los Estados Unidos, hasta que fue arreada el Dia de la Dignidad, un 9 de octubre de 1968, Eso sí fue respeto a nuestra Soberanía. <>

NOTICIAS DE LA TIERRA NUESTRA

 NOTIPUNO14FEB26

CULMINA LA CANDELARIA, PUNO VUELVE A LA NORMALIDAD.

Jacke Aru.- Luego de dos semanas intensas, culminó la festividad más grande del Perú. La ciudad vuelve a la relativa calma, aunque en realidad, el domingo inicia Carnavales hasta el miércoles y el viernes 20 y domingo 22 salen las pandillas. Eso en Puno, pero en las provincias del departamento ya se vienen desarrollando un conjunto de actividades que tienen que ver con el mes de Anata, cuando se danza para la Pachamama. Si se sobrepuso la festividad de la Mamita Candelaria a este mes festivo, sucede lo mismo con la Anata, el Pujllay y los carnavales. Me dijeron que por la altura no habría flores en Puno, acompaño algunas tomadas en jardines de la ciudad.

Campeonísimos Lahua K'umus
Puno ha cambiado, dejó de ser la pequeña ciudad al borde del lago que a fines de los 60’s iniciaba pasando el Arco y culminada en el cementerio de Layqha Qhota. Ha crecido porque ha habido una migración desde las distintas provincias, pobladores de origen aymara, quechua y mestizos, venidos de pueblos y comunidades. Han generado una nueva generación de ciudadanos, con pequeños negocios. Urbanizaciones que se han extendido por las laderas de El Vallecito, Waraya, Ch’eca, El Manto, Wayna Pukara, Salcedo, Aziruni, la UNA que estaba en las afueras de la ciudad hoy está dentro de ella, Waje y zonas aledañas totalmente pobladas. El cerro Machallaqta totalmente poblado. Las ruinas de la antigua ciudad de San Luis de Alba –no las vi- tal vez ya estén desaparecidas. Jalliwaya está dentro de la ciudad.

El Alto Puno es otra ciudad en la parte alta, ahí queda el penal de Yanamayo. Ahora se esta lotizando el terreno destinado al que iba a ser el aeropuerto de Ventilla. Según el último censo del 2017 tenía 135 mil habitantes, se proyecta debe tener de 160 a 180 mil habitantes en la actualidad o tal vez más, esto a pesar de que sigue migrando población de toda la región a Tacna, Moquegua, Arequipa, Ica, Lima, Cusco, Madre de Dios. A fines de los 60’s la ciudad de Puno tenía 40 mil habitantes. Los nuevos pobladores -migrantes- de la ciudad, son los que sostienen la festividad de la Candelaria, una población que no tiene relación directa con el origen de la ciudad, pero que la han hecho suya. Sus hijos y nietos son los actuales danzarines. Jóvenes y muchachos que crecieron en el ciclo festivo de la ciudad, pero también el de su padres y abuelos.

La dinámica de la festividad tiene un lado espiritual y otro festivo. La Mamita Candelaria es en realidad la Pachamama, la alojada en el templo de los indios, ahora, la patrona de Puno. Lamentablemente el retrógrado obispo, cree que la imagen es de su propiedad. Anda metido en turbios negocios y denuncias. Sorprende que Francisco no lo haya removido y aún el actual Papa León XIV. El ritual cristiano inicia con las novenas, es decir los rezos a la Candelaria. Pero el 1ro de febrero es la Entrada de Qhapos. Pobladores de las comunidades cercanas llegan a la iglesia de los indios, al templo de la Mamita y allí le hacen una ofrenda, los Paqhos ese día harán ofrendas kintus, ch’allas, leerán en coca, además de las danzas que llegan para saludar a la Madre, a la Pachamama, ubicándose en las esquinas. Todo eso en el Parque Pino. Se sacaba la imagen de la Candelaria.

El obispo no permite que se desarrolle este ritual. Por el contrario, se traslada a la imagen a la Basílica menor (la secuestran en realidad). A ese templo no va nadie. En los días previos al traslado y en los posteriores, el templo de San Juan esta siempre con gente, misas, un área donde los fieles y devotos van a poner velas. Este año toda el área del atrio de la basílica menor estaba cerrada con rejas, no permitiendo que los fieles fuesen a orar. Juventud Obrera y Sikuris del Barrio Mañazo tocando en la plaza para la Mamita Candelaria.

El dos de febrero, marcado en la Chakana, sale en procesión por la calle Lima, recorre la plaza de Puno y retorna para ser ubicada en la Basílica menor.

¡CONFIRMADO! LITIO PUNEÑO, EL DE MÁS ALTA PUREZA Y MAYOR RENTABILIDAD.

El yacimiento de Falchani en Puno está a punto de posicionar al Perú como el líder indiscutible en calidad minera, superando al famoso Triángulo del Litio. Mientras que en Bolivia , Chile y Argentina 🇦🇷el litio se encuentra en salares con una pureza promedio de entre 500 y 800 ppm (partes por millón), el litio rocoso de Puno registra concentraciones impresionantes de 3,000 ppm, llegando incluso a picos de 4,452 ppm. Esta ventaja de casi 6 veces más pureza permite que el mineral peruano sea mucho más rentable, ya que se requiere menos proceso químico para obtener un producto de alta gama.

​La gran diferencia competitiva frente a nuestros vecinos es el modelo de industrialización que se instalará directamente en Puno. A diferencia de Chile o Argentina , que dependen de inmensas piscinas de evaporación donde el proceso tarda hasta 18 meses, la planta de refinamiento en Puno utilizará tecnología hidrometalúrgica para procesar el mineral en solo 24 horas. Este megaproyecto contempla una inversión de 847 millones de dólares para construir no solo la mina, sino una refinería propia con capacidad de producir 100,000 toneladas anuales de carbonato de litio grado batería con una pureza del 99.5%.

La futura competencia
En términos de reservas, las 9.5 millones de toneladas de Carbonato de Litio Equivalente (LCE) halladas por la empresa canadiense Yellow Cake sitúan al Perú como la cuarta reserva de litio en roca más grande del mundo. Esta característica rocosa es fundamental porque, a diferencia de los salares de Bolivia que tienen altos niveles de magnesio (lo que hace su extracción muy costosa y difícil), el litio de Puno es mucho más limpio. Esto reduce los costos operativos de producción, que a nivel mundial rondan los 12,000 dólares por tonelada, dándole al Perú un margen de beneficio mucho más alto y atractivo para los mercados internacionales


El impacto de esta mega industria será un motor económico sin precedentes que pondrá al Perú en los ojos de potencias tecnológicas como C
hina y Estados Unidos. Además del litio, el yacimiento de Puno es rico en Cesio, un metal estratégico y escaso que aumenta exponencialmente el valor del proyecto. Con una vida útil proyectada de hasta 43 años, esta industria no solo generará miles de empleos especializados en el sur, sino que permitirá que el país deje de ser un simple exportador de piedras para convertirse en un fabricante tecnológico de energía limpia para todo el planeta.

CINEASTAS RECONOCEN LUCHA INCANSABLE POR JUSTICIA TRAS LA MASACRE DE JULIACA DEL 9 DE ENERO DE 2023

El documental 'Uyariy' de Javier Corcuera ganó el premio de la Asociación Peruana de Prensa Cinematográfica.

Pachamama Radio 08/02/2026.- Premio Nacional reconoce trabajo que reveló la masacre del 9 de enero en Juliaca, impulsando la exigencia de justicia de víctimas y familiares en Perú.

El reconocimiento refuerza la memoria colectiva y la lucha contra la impunidad, liderada por familiares que recorrieron el país exigiendo verdad y sanción.
El Premio Nacional recibido hoy no es solo un reconocimiento al esfuerzo de un equipo, sino el eco de una verdad que el poder intentó silenciar y gracias a Javier Corcuera, Mariano Agudo, Edith Ramos, Samy, Jhojan y todo su equipo, la masacre del 9 de enero de 2023 en Juliaca dejó de ser un hecho oculto para convertirse en una demanda de justicia que resuena en todo el Perú.

Milagros Samillan y Mariano Agudo reciben premio
Su valentía al no mirar hacia otro lado y al abrazar el dolor de las víctimas permitió que el mundo conociera lo que realmente ocurrió aquel día.

Un agradecimiento especial merece Milagros Samillán Sanga, hermana del médico Marco Antonio Samillán, quien con coraje y determinación recorrió regiones como Cusco, Apurímac, Huancabamba, Ayacucho, Junín, Piura y La Libertad.

Con el dolor a cuestas, pero la dignidad intacta, Milagros organizó a las comunidades, unió voces y llevó la exigencia de justicia hasta Lima. Su lucha no fue sola: fue el reflejo del dolor de cientos de familias que perdieron a sus seres queridos.

Este premio simboliza cada paso, cada lágrima y cada abrazo en el camino por la verdad. Los caídos en Juliaca no están solos, ni su memoria ha sido olvidada.

 La Organización Nacional de Familiares de los Asesinados y Víctimas de las Masacres 2022-2023 reafirma su compromiso de seguir caminando, de llevar su mensaje a cada rincón del país, para que nunca más queden impunes los crímenes cometidos contra el pueblo.

La sangre derramada ese día no será olvidada. La justicia que tarda, como dicen los familiares, deja de ser justicia. Pero hoy, su lucha demuestra que, aunque el camino sea largo, la verdad avanza y la resistencia de estas familias, su marcha de sacrificio Uyariy, sigue en pie, firme y digna, porque su dolor se ha convertido en fuerza.

Las víctimas merecen respuestas claras y acciones concretas. No basta con recordar; es necesario que los responsables enfrenten las consecuencias de sus actos. La memoria de los fallecidos exige que la impunidad no sea el final de esta historia.

CUESTIONAN POSTERGACIÓN DE PROYECTOS SOCIALES EN PUNO Y FALTA DE AVANCES EN ACUERDO DE GOBERNABILIDAD

ONDA AZUL PUNO 14 febrero, 2026.- Mesa de Concertación advierte que no se priorizan iniciativas contra la anemia y la desnutrición en el presupuesto regional

Iliana Uribe Mendoza, coordinadora de la Mesa de Concertación para la Lucha contra la Pobreza de Puno, lamentó que, una vez más, no se hayan priorizado en el Presupuesto Participativo Multianual 2027–2029 del Gobierno Regional de Puno proyectos de inversión en el sector social, principalmente en la lucha contra la anemia, la desnutrición y otros problemas que continúan afectando a la población.

Consideró que urge trabajar por la niñez, la infancia y la adolescencia. “Si seguimos postergando proyectos para este sector, estamos condenados. Hay que ser conscientes de que en el Gobierno Regional hay direccionamiento únicamente hacia proyectos de fierro y cemento, y seguimos postergando el desarrollo de las personas y una mejor calidad de vida”, indicó.

Uribe Mendoza también lamentó que, a cuatro años de gestión, no se hayan implementado las acciones planificadas en el Acuerdo de Gobernabilidad 2023–2026. “El gobernador ha suscrito el documento, pero, lamentablemente, hasta hoy no nos hemos reunido para ver este tema. Una vez más hemos sido postergados, pese a la existencia del acuerdo”, expresó.

DANZANTES VS. TURISTAS: ¿QUIÉN GASTA MÁS EN LA FIESTA DE LA CANDELARIA?

por Jossie Pérez Saldaña RPP 9feb26 .- Del 24 de enero al 10 de febrero, cerca de 250 mil personas llegarán a Puno para participar en las festividades en honor a la Virgen de la Candelaria, impulsando la economía local. Hotelería y la gastronomía concentran más de la mitad del gasto turístico durante estas celebraciones.

La Festividad Virgen de la Candelaria 2026 es sin duda uno de los principales eventos en nuestro país a nivel cultural, religioso y turístico, pero además es un potente dinamizador de la economía local y este año se espera un movimiento económico de alrededor S/ 566.5 millones, según cifras del centro de Estudios Económicos de la Cámara de Comercio y Producción de Puno.

Durante más de 40 días, miles de turistas visitan la ciudad de Puno, especialmente durante las fechas centrales, que este año se desarrollan entre el 24 de enero y 10 de febrero. Se espera la participación de más de 250 mil personas, entre turistas y danzantes, operados por 240 agrupaciones organizadas, acompañadas por 674 bandas musicales.  

El estudio también revela que los turistas y los danzantes concentran el 60.6 % del gasto directo, con S/ 176.80 millones y S/ 166.51 millones, respectivamente. Además, por cada sol que gastan los turistas, se generan S/ 0.36 adicionales para la economía regional, ampliando el impacto económico de la festividad.

¿Cuánto gastan los danzantes?

En la Festividad de la Candelaria participan alrededor de 240 conjuntos, que incluyen danzas autóctonas como los sikuris, la pinkillada y la quena-quena, así como danzas de trajes de luces como la morenada, los caporales, la diablada y los tinkus.

Del total de 120 mil danzantes que tomarán parte en la celebración, 48 mil son locales y 72 mil llegan desde distintas provincias. Frente a estas cifras surge la pregunta clave: ¿Cuánto gastan en vestuario, hospedaje, transporte y otros gastos asociados a la fiesta?

RPP: Tourist and dancers
· Vestuario principal: S/ 1,500 (confección, diseño, textil)

· Hospedajes foráneos (solo 60% de danzarines y filiales): S/ 400 (3.5 noches promedio)

· Alimentación: S/ 250 (comidas durante estadía)

· Transporte: S/ 180 (traslado ida + retorno provincia-Puno)

· Cuota de conjunto: S/ 200 (aportación a banda, misa, organización)

· Accesorios y maquillaje: S/ 260 (pulseras, tocados, peinado, maquillaje)

· Otros: S/ -403 (ajustes por reutilización, participación selectiva, anticonceptivos)

¿Cuánto gastan los turistas?

La Cámara de Comercio y Producción de Puno proyecta la llegada de 104 mil turistas nacionales, principalmente desde Arequipa, Cusco, Lima, Tacna y Moquegua. En tanto, a nivel internacional, se espera la participación de 26 mil visitantes provenientes de Bolivia, Argentina, Chile, Brasil, Estados Unidos y Canadá.

En promedio, los turistas nacionales gastarán alrededor de S/ 1,250 durante su estadía en Puno, mientras que los visitantes extranjeros desembolsarán cerca de S/ 2,350. En conjunto, el gasto total alcanzaría los S/ 176.8 millones. ¿En qué sectores se concentra este movimiento económico?

·         Hospedaje (3 – 4 noches en promedio): S/ 50,6 millones

·         Alimentación y bebidas: S/ 44.6 millones

·         Tours y excursiones: S/ 38.05 millones

·         Artesanía y compras: S/ 30.70 millones

·         Transporte urbano: S/ 10.40 millones

·         Entretenimiento: S/ 7.85 millones

La Festividad de la Virgen de la Candelaria, reconocida por la UNESCO como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad, no solo es una de las expresiones culturales más emblemáticas del Perú, sino también un motor clave del desarrollo económico y social de la región Puno, con beneficios directos para hoteles, restaurantes, transporte, comercio, artesanía y otros servicios. <>

viernes, 13 de febrero de 2026

PROCESO ELECTORAL 2026: CANDIDATOS PRESIDENCIALES

 BARNECHEA

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 769, 13FEB26

H

ace muchos años, tantos que pesan como una lápida, Alfredo Bamechea y yo caminamos toda la avenida Arequipa conversando sobre libros, poetas de los buenos y de los malos, el estado de la nación -gobernaban los militares-, la po­sibilidad de una guerra nuclear, la revolución cubana y su deriva hacia el modelo de Stalin y no recuerdo cuán­tas cosas más. Debieron ser muchas porque recorrimos de noche, bordeando la madrugada, toda esa avenida que llevó alguna vez el nombre de Leguía.

Éramos jóvenes -él casi cuatro años menor que yo- y estába­mos convencidos, a pesar de nuestras dudas y pesares, de que el mundo cambiaría para bien, que nuestros hijos heredarían algo menos oscuro y visco­so y que el país donde habíamos nacido conocería el entusiasmo de un proyecto que le sirviera de amalgama y reconciliación.

Éramos amigos Al­fredo y yo y lo que más nos unía eran los libros, las lecturas socarronas, las críticas despiadadas, el desmontaje de las mentiras evidentes de nuestra política. Nos unía también “Caretas”, donde yo era jefe de algo y él empezaba como un valioso colaborador. Y nos juntaba también un reconocimiento, cauto pero claro, de que al­gunas de las reformas impuestas por Velasco eran imprescindibles para descomprimir la caldera de la desigualdad.

La vida, los yugos, las mareas nos fueron separando. De regreso a la democracia quinquenal, Alfredo se unió al Apra -cosa que nunca entendí del todo- y fue candidato a la alcaldía de Lima en nombre del partido de Haya de la Torre, a quien había entrevistado años atrás en un cèlebre programa de televisión autorizado opor el gobierno de Morales Bermúdez. Yo tuve que ser el moderador del debate entre Barnechea y Alfonso Barrantes, el arrollador candidato de la entonces musculosa Izquierda Unida. Frejolito ganó por largos puntos porque tenía calle, derramaba lisura y tenía canela en el cacharro. A Alfredo, que habría sido un gran alcalde sin duda, lo traicionó la sobradera, la convicción de su propia inteligencia, la conciencia de su pinta gaullista. La leyenda negra había empezado ese mismo año, cuando Alfredo decidió casarse al estilo monegasco con Claudia Ganoza. De allí que los malevos de toda la vida evoca­ran a Saint-Exupéry cada vez que nombraran al fallido candidato.

Pasaron los años y Alfredo escribió libros -algunos de veras importantes y magníficamente escritos- y extendió su red de influencias y amistades internacionales gracias no sólo a su talento sino a la ventaja de que Javier Pérez de Cuéllar era el padrastro de su mujer. Alguna vez estuvo en la Casa Blanca en una reunión convocada por Clinton y fue asesor de instituciones como el Banco Interamericano de Desarrollo. Hasta que llegó el día en que Javier Alva Orlandini lo invitó a inscribirse en Acción Popular, un partido que proponía que el Perú no era un país sino una doctrina inspiradora. Tampoco entendí esa decisión, pero eso es lo de menos. Lo que pasó es que Alfredo, que se había tuteado con García Márquez y había sido condecorado por el gobierno de Chile, entró a ese partido cuando Femando Belaunde estaba enterra­do y eran las gárgolas las que mandaban. El partido era un botín y los métodos tenían que ver con el cogoteo, el cabe y el filo navajero, lo que no impi­dió, sin embargo, que en el año 2016 Alfredo fuera el candidato presidencial. Llegó en cuarto lugar, detrás de Verónika Mendoza. La leyenda negra volvió a rozarlo cuando tuvo el gesto, salido del fondo de su alma de capeto honorario, de rechazar un pan con chicharrón y harta cebolla.

Para estas elecciones, Acción Popular ya no era un partido en ruinas sino una banda de niños al asalto. Y si algún notorio ajeno a la bancada criminal hubiese tenido dos dedos de frente, habría hecho lo necesario para que Barnechea fuese el candidato. Era el único que podía sacar el ba­cín cargado que apes­taba en la sala. Pero no fue así. Y Alfredo tuvo la pésima idea de autorizar que sus personeros imitaran a sus enemigos y recurrieran a una damisela dada a la trampa, pretexto suficiente como para que las autoridades electorales lo sacaran del medio.

Alfredo Barnechea tiene, como todos, un bazar de defectos. Pero es un hombre culto y extraordinariamente inteligente y me im­porta un comino, a es­tas alturas, que se crea marqués de Huacachina. Entre tanto candidato que ni siquiera llegará a algún pie de página en letra bastardilla de siete puntos, Barnechea habría dado prestigio a estas elecciones de grisuras co­diciosas. Pero la política le ha vuelto a decir que no como si le diera a entender, otra vez, que haber leído mucho y haber escrito libros es algo digno de sospecha en un país donde César Acuña funda universidades y Erasmo Wong es el Ciudadano K. <ô>

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jueves, 12 de febrero de 2026

COSTUMBRES DE MI TIERRA: ENTRE HUATIA Y PACHAMANCA

 ENTRE PIEDRAS CALIENTES Y MEMORIA AYMARA

Moisés Suxo Yapuchura1

En : https://www.markapacha.com/

Una jornada familiar en Unicachi donde el horno artesanal no solo cocina alimentos, sino que preserva identidad y saberes ancestrales.

L

a lluvia fina golpeaba la calamina, mientras el humo de la leña se mezclaba con el olor de la tierra mojada en Unicachi, comunidad fronteriza de la provincia de Yunguyo, al sur de Puno, a pocos pasos de Bolivia y a orillas del lago Wiñaymarka2. Allí, el tiempo parece avanzar más lento que la migración, todavía se encienden hornos artesanales que no solo cuecen alimentos: mantienen viva la memoria aymara.

Manos mayores retiran las piedras del horno artesanal,
donde el calor también conserva la memoria aymara.
Con días de anticipación habíamos coordinado con mi tío Cirilo y mi tía Liberata3 la preparación en familia de la tradicional pachamanca. Esta vez, en lugar de carne de cerdo, se eligió la trucha. No se trataba únicamente de cocinar, sino de reunirnos, compartir y reactivar saberes que nacen en el campo y se sostienen en el trabajo colectivo.

El lunes 19 de enero de 2026, cerca de las once de la mañana, partimos con mi esposa y mis hijos Ajayu, Katari y Nayra llevando arroz graneado, verduras y otros insumos. Cruzamos la comunidad desde el sector de Winqalla hasta Patskachi. El suelo mojado y el cielo gris acompañaban una jornada que prometía calor humano.

Al llegar, nos saludamos efusivamente en aymara y castellano. Mi tío, con su sobrero típico, ya había encendido el horno con leña bajo un cobertizo armado con palos de eucalipto y techo de calamina para protegernos de la lluvia. Las piedras, apiladas una sobre otra, empezaban a blanquearse por el fuego. Mi tía Liberata permanecía cerca, con su sombrero, su pollera y su chal, atenta a cada detalle. Una vecina se sumó al trabajo, porque en estas tareas nadie cocina solo. Mientras el horno terminaba de calentarse, conversamos sobre cómo había sido armado y protegido de manera rústica en ese día lluvioso.

Cuando el horno alcanzó su punto, lo derrumbamos con palas. Con telas gruesas retiramos las piedras una a una y las acomodamos sobre una calamina extendida en el suelo. El calor atravesaba la protección y el choque seco de las piedras marcaba el ritmo del momento. No había órdenes, solo coordinación: cada quien sabía qué hacer porque el conocimiento ya estaba en el cuerpo.

En el fondo del horno colocamos papas con cáscara y, encima, armamos una base de piedras calientes. Mi tío puso en una lata las truchas partidas y en otra las ch’uqi muntaratanaka4. Cubrimos todo con bolsas mojadas de azúcar y luego con más piedras calientes. Después añadimos camotes y otra capa de piedras, sellando el calor, como si la tierra guardara el alimento para devolverlo transformado.

Las truchas habían llegado temprano desde el lago Wiñaymarka, compradas a los esposos Roger y Pasisa, del fondo de Qaqawara5, quienes las crían en jaulas. Así, el lago también entraba al horno y a nuestra mesa, aunque no estuviera cerca del patio verde donde estábamos.

Mi tío olvidó tener lista la q’uwa,6 la hierba que da aroma a los alimentos horneados, pero corrió a la parte alta de su casa, cortó un manojo del tamaño de un abrazo y lo acomodó alrededor del horno. Luego pusimos paja seca, mantas, ponchos usados y una bolsa grande encima, asegurándolo todo con piedras. El horno quedó cubierto, respirando vapor por dentro durante una hora. En este tramo final también apoyó la tía Liberata, aunque antes había estado alistando las truchas, papas y camotes.

No había prisa. El horno no entiende de relojes: entiende de paciencia.

Mientras esperábamos, la tía Liberata nos invitó a su cocina. Compartimos una sopa típica de Unicachi con fideos, chuño, habas y productos de la zona. Entre cucharas, conversación y recuerdos, el tiempo se hizo corto. No era solo un descanso: era otra forma de reunión alrededor del alimento.

Al volver, destapamos el horno en el mismo orden en que lo habíamos cubierto. Primero salieron los camotes, luego las latas con papas y truchas y, finalmente, las papas con cáscara. Al retirar las bolsas apareció el aroma que llenó el patio: humo, q’uwa, tierra y pescado mezclados en una cocción precisa, sin apuro.

el horno devuelve el alimento transformado 
Nos sentamos todos en la banca larga de madera y en las sillas dispuestas en el patio verde. En ese momento salió un sol radiante. La tía Liberata y la vecina sirvieron la trucha junto con arroz graneado y ensalada. Comer allí tenía otro sentido: no solo alimentábamos el cuerpo, también la historia familiar y comunitaria que se transmite sin discursos, solo con la práctica.

Mi tío comentó que era apenas la segunda vez que preparaban trucha en el horno artesanal; en una ocasión anterior también lo hicieron con familiares llegados de La Paz. Lo común sigue siendo el asado de cerdo o la pachamanca tradicional. Pero la reflexión fue más profunda: en Unicachi casi no quedan niños. Los hijos migraron a la ciudad. Solo permanecen los adultos mayores, guardianes silenciosos de estos saberes.

Mientras ayudaba a recoger las piedras, comprendí que ese horno no solo cocina alimentos: cocina historia. Cada piedra sostiene un conocimiento que puede enfriarse si no hay manos jóvenes que lo hereden. La jornada no fue solo una degustación; fue un gesto de continuidad cultural frente al olvido.

Entre lluvia, sol por momentos, humo y piedras calientes, Unicachi recordó que la tradición no vive en los libros, sino en el fuego que todavía alguien se anima a encender.

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Crónica de Moisés Suxo Yapuchura, Doctor en Antropología por la Pontificia Universidad Católica del Perú.
Pueblo eterno sumergido, según las historias, en el fondo del lago.
Pareja de la tercera edad, cercana a los 80 años.
Papas peladas.
Nombre del lugar al que llega el agua del Wiñaymarka.
Planta conocida como muña.