viernes, 11 de septiembre de 2026

MAS, EN RELACIÒN CON LA VISITA DEL COMISARIO IMPERIAL

 EL “ESCUDO DE LAS AMÉRICAS”

Y LA SOBERANÍA PERUANA

Por: Jorge Luis Choque

Perú: 11/09/2026

L

a incorporación del Perú al “Escudo de las Américas”, anunciada por la presidenta Keiko Fujimori tras su reunión en Lima con el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, debe ser analizada más allá del discurso oficial de cooperación contra el narcotráfico y el crimen organizado. Según la información disponible, la iniciativa fue presentada por Washington como una coalición para enfrentar redes criminales transnacionales, fortalecer el intercambio de inteligencia y contener la migración irregular y la “injerencia extranjera” en el hemisferio. Sin embargo, el alcance y la conducción por EE UU plantean una cuestión central: ¿es cooperación entre Estados soberanos o un nuevo alineamiento regional bajo la primacía de Washington?

El problema no reside en negar la gravedad del narcotráfico ni la necesidad de cooperación internacional, sino en cuestionar quién define las amenazas, quién establece las prioridades y bajo qué condiciones se ejecutan las operaciones. Cuando una potencia con superioridad militar, tecnológica y financiera dirige una estrategia, la cooperación se transforma en dependencia operativa y subordinación de las políticas de seguridad. La incorporación peruana, está vinculada a una agenda más amplia de seguridad e inversión, lo que exige conocer públicamente sus compromisos, mecanismos de decisión, límites jurídicos y eventuales efectos sobre las FF AA, la inteligencia y el control territorial. La soberanía no solo se pierde por ocupación militar; también cuando se acepta agendas externas sin debate parlamentario, transparencia ni participación ciudadana.

Desde una perspectiva crítica, el “Escudo” puede interpretarse como una actualización de la lógica hemisférica asociada históricamente con la Doctrina Monroe: América Latina como espacio privilegiado de influencia estadounidense. La propia descripción oficial de la iniciativa incluye, además de la lucha contra carteles, el objetivo de detener la “injerencia extranjera” y la migración masiva, lo que revela que no se trata exclusivamente de una política antidrogas. En esa formulación, China aparece como competidor estratégico y no simplemente como socio comercial. Así, el combate al crimen puede funcionar como lenguaje legitimador de una estrategia destinada a asegurar la alineación de gobiernos latinoamericanos y a limitar sus vínculos autónomos con Beijing, Moscú u otros actores internacionales.

La dimensión económica es relevante. América Latina posee recursos estratégicos indispensables para la transición energética y la industria tecnológica, entre ellos litio, cobre, tierras raras, grafito y otros minerales críticos. EE UU busca reducir su dependencia de cadenas de suministro dominadas por China, mientras las empresas chinas han ampliado su presencia en la extracción, el procesamiento y el financiamiento de minerales latinoamericanos. Análisis recientes señalan que China concentra una proporción decisiva del procesamiento mundial de tierras raras y litio, mientras Washington necesita nuevas fuentes y acuerdos de suministro en la región. En este contexto, la cooperación en seguridad no puede separarse automáticamente de la disputa por rutas, puertos, infraestructura, mercados y acceso preferente a recursos estratégicos.

Para el Perú, esta disputa tiene una importancia particular debido a su posición minera, su litoral del pacífico y el creciente vínculo comercial con China. El puerto de Chancay y la condición China de principal socio comercial peruano muestran que Lima ocupa un lugar relevante en la competencia geopolítica del pacífico sur. Por ello, el ingreso al “Escudo de las Américas” podría ser visto en Washington como una oportunidad para contrarrestar la influencia china, más que un mecanismo de seguridad ciudadana. En ese sentido, es más probable que la lucha contra el narcotráfico sea utilizada para condicionar decisiones sobre inversión minera, infraestructura portuaria, tecnología y comercio exterior, reduciendo la autonomía del Perú para relacionarse con distintos socios según sus propios intereses nacionales.

Una soberanía responsable exige que el Perú rechace toda forma de subordinación geopolítica y defienda, sin ambigüedades, su independencia nacional. En un escenario internacional marcado por los intereses económicos, políticos y estratégicos de las grandes potencias, el verdadero riesgo no está en la cooperación internacional, sino en aceptar relaciones desiguales, opacas y condicionadas, sin la capacidad soberana de decir no cuando estén en juego los intereses del país. Si bajo el pretexto de combatir el crimen, el denominado “Escudo de las Américas” pretende subordinar la seguridad nacional y nuestros recursos estratégicos a la agenda de Washington, entonces no estaremos fortaleciendo al Estado peruano, sino entregando soberanía, hipotecando nuestra autonomía y aceptando una nueva tutela política y militar. Un país que renuncia a decidir sobre su seguridad, su territorio y sus recursos deja de actuar como Estado soberano y termina convertido, en los hechos, en una colonia sometida a los intereses de una potencia extranjera. <>

LA COYUNTURA POLITICA EN EL PERU: LA MISION DE UN VISITADOR IMPERIAL

 C A R T A    A B I E R T A

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 797, 11SET26

Señor Marco Antonio Rubio García:

H

a venido usted en son de triunfo. No es para menos. América Latina es ahora sí un patio trasero de los Estados Unidos, tal como lo soñaron algunos de sus predece­sores.

Pocas veces hemos visto tanta miseria humana en los pa­lacios de gobierno de esta región. Y usted nos ha recordado en Lima cuál es el grado de subordinación que el país que usted representa pretende consolidar.

Poco antes de llegar a Lima, tuvo usted la osadía de pu­blicar un cínico manifiesto que revelaba cuáles eran algu­nas de sus verdaderas preocupaciones.

“Durante demasiado tiempo, actores ajenos al hemisfe­rio respaldados por Estados extranjeros, específicamente de (sic) China, han ingresado a nuestra región con pro­mesas que esconden sus prácticas predatorias. Muy a me­nudo, su participación adopta la forma de contratos poco transparentes, endeudamiento insostenible, explotación de trabajadores y destrucción ambiental. Cuando los acti­vos físicos de un país quedan bajo la propiedad o el con­trol de otra nación, los países pierden su derecho sagrado a decidir su propio destino y enfrentan graves amenazas a su soberanía nacional...”, escribió usted en ese texto que ampulosamente publicó “El Comercio”.

¿Contratos poco transparentes? Sabemos de eso desde los tiempos de la International Petroleum Company, señor Rubio. Lo volvimos a saber cuando la empresa estadouni­dense Newmont se valió de Vladimiro Montesinos para entrar al accionariado de la minera Yanacocha, de la que es dueña absoluta desde el 2022. ¿Destrucción ambiental? Tenemos el ejemplo de la Cerro de Pasco Corporation, que contaminó y dañó cielo y suelo desde 1915 hasta 1974, año de su nacionalización. ¿Graves amenazas a la soberanía na­cional? Me imagino que no se habrá referido usted a Ve­nezuela, país que ustedes bombardearon para secuestrar a su ilegítimo presidente, entenderse con la cúpula de ese régimen y apoderarse de su petróleo.



Dice usted, al lado de Keiko Fujimori, que quiere combatir el narcotráfico, el crimen organizado y el terrorismo. Se lo dice a la hija de quien tuvo como socio a un señor que le cobraba 50,000 dólares mensuales a alias Vaticano y que fue capaz de venderle a las FARC fusiles comprados en Jordania. ¿Usted habla de narcotráfico cuando su jefe, el señor Trump, ha indultado al meganarco Juan Orlando Hernández, expresidente de Honduras y condenado a 45 años de prisión por inundar de cocaína a los Estados Unidos?

¿Habla usted de respeto por este hemisferio y de igual­dad entre naciones cuando el fuego aéreo ordenado por Trump ha hundido 68 embarcaciones y matado a 227 per­sonas en el Caribe y el Pacífico? ¿Eran narcos presuntos a los que la justicia fulminante de Washington condenó a muerte súbita, señor Rubio? ¿O eran navegantes borrosos a los que la locura de su patrón decidió eliminar para dar una demostración de fuerza?

Dice usted en su manifiesto que con China peligran “la transparencia y la seguridad de los datos”. ¿Lo dice el voce­ro de un país que espía a sus propios ciudadanos, como lo documentó Edward Snowden?

Dice usted que hay que luchar contra la inmigración ile­gal y tiene usted razón. Pero me imagino que no tratará de vendernos la idea de que lo que está haciendo su jefe con los indocumentados es una política ejemplar. Con ese criterio, señor Rubio, sus padres hubiesen tenido que ser expulsados de los Estados Unidos. Porque, como usted recordará, sus padres salieron de Cuba en 1956, tres años antes del ascenso del castrismo al poder, se quedaron su­brepticiamente en Miami y se hicieron ciudadanos recién en 1975. Sus padres, señor Rubio, huyeron de la dictadura derechista de Batista y lucharon para abrirse paso. Mi ho­menaje hacia ellos.

Es usted medio cubano y reaccionario entero. Cuba es un desastre del socialismo autoritario y su pueblo sufre penurias de toda índole. Pero usted sigue la política de agudizar el hambre de los cubanos y ha logrado nuevas restricciones al bloqueo que pesa sobre la isla. ¿No siente algo de vergüenza por ello?

Claro, es difícil imaginar que un duro emergido del Tea Party le conceda alguna pausa a la belicosidad. Por eso es que usted es un aliado incondicional del genocida Netanyahu y por eso es que el año pasado anunció sanciones para los cuatro jueces de la Corte Penal Internacional que san­cionaron a Israel y Estados Unidos por la masacre de Gaza.

¿Sigue usted pensando que el Canal de Panamá debería regresar a manos de los Estados Unidos y que la ocupación de Groenlandia es un asunto de importancia estratégica para los Estados Unidos? ¿Ha revocado usted el acuerdo firmado con Bukele para que una buena cantidad de “inde­seables” atrapados en los Estados Unidos sean enviados al Centro de Confinamiento del Terrorismo de El Salvador?

Su país, señor Rubio, ha vuelto a la Doctrina Monroe, ocurrencia imperialista imposible de sostener en el largo plazo. Lo único que lograrán con la brutalidad de las ar­mas y el saqueo será que haya una nueva y generalizada respuesta intelectual y popular. Por ahora, se creen inven­cibles. Pero la historia da muchas vueltas. ¿Recuerda us­ted Vietnam? Quizá más fácil sea para usted recordar lo de Afganistán. No todos los latinoamericanos tenemos alma de vasallos. Vuestra prepotencia genera repudio. Y su respaldo a una casta de derechistas próximos al hampa suble­va a quienes piensan que la democracia y la justicia social no son incompatibles.

Me eduqué también leyendo a Dos Passos, a Faulkner, a Hemingway, a Capote, a Mailer, a McCullers. Siempre aprecié la libertad que ustedes defendieron en la segunda guerra mundial. No soy un enemigo de los Estados Unidos. Pero no me arrastro, como tantos, ante funcionarios como us­ted y regímenes como el que usted encarna. Ustedes, señor Rubio, han difamado a los Estados Unidos. Ustedes son lo peor que le pudo suceder al país que vio nacer a Lincoln. Y ustedes apadrinan a lo más turbio que ha germinado en los predios de la ultraderecha latinoamericana.

Atentamente,

Un “hispano” que no va a pedirle visa

miércoles, 9 de septiembre de 2026

LO QUE SE QUIERE HACER CON EL DINERO DE TODOS LOS PERUANOS

 DESIDIA POLÍTICA

Escribe; Milcíades Ruiz

P

ara el pueblo y sus dirigentes, el asunto del presupuesto nacional pasa desapercibido. No se difunde ni se debate a fondo. Se ignora que es el principal instrumento de la dominación neoliberal vigente, para mantener sin cambios estructurales, el sistema de opresión. Pero allí, las desigualdades e injusticias por las que el pueblo lucha, están financiados anticipadamente, a conveniencia de los dominadores. Se viene haciendo esto desde el virreinato para impedir que la población dominada se desarrolle y amenace el orden establecido.

Así está diseñada la plantilla del presupuesto nacional para el año 2027. Pero “Ojos que no ven, corazón que no siente”. No nos fijamos en el diseño y solo cuestionamos algunos montos sin protestar contra la estructura de asignación presupuestal. Esto sucede todos los años y la norma es que el proyecto de presupuesto se elabora desde el primer semestre a fin de que en agosto se remita al Congreso para su aprobación formal. Esto está en manos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) por encima de todo gobierno saliente y entrante.

Lo hace siguiendo las pautas el Fondo Monetario internacional (FMI), recogiendo las necesidades de cada ministerio del gabinete, pero pauteado con un enfoque neoliberal. Este poder de facto, establece el proyecto de presupuesto en función al marco macroeconómico multianual (MMM) que tiene proyectado anticipadamente a cuatro años. En este caso, avizorando con ideología neoliberal, el Perú al 2030.

No es pues el Poder Legislativo el que elabora el presupuesto siguiendo objetivos nacionales. Solo lo aprobará modificando algunos montos, pero sin cambiar la estructura de la distribución. Esta vez, como suele suceder, antes de que asuma el nuevo gobierno, el proyecto de presupuesto para el 2027 ya estaba hecho. El Poder Ejecutivo, solo hace ciertos reajustes al proyecto, priorizando montos que su ideología política considera necesario. Total, tienen el mismo enfoque ideológico.

A igual que el presupuesto familiar, el presupuesto estatal depende de los ingresos. En la familia, lo primordial es asegurar la alimentación y el resto, se distribuye en la educación de los hijos, vestimenta, higiene y demás necesidades, según alcance. Nos ajustamos para ahorrar pensando en el futuro y “guardar pan para mayo” si aspiramos a elevar nuestro nivel de vida. El presupuesto estatal, también debería asegurar la mayor cantidad de ingresos familiares y distribuir los gastos según las necesidades de la población peruana, incluyendo la necesidad de ahorro y capitalización para el desarrollo futuro nacional. La diferencia es que esto, no se cumple.

Los ingresos familiares condicionan nuestras vidas y desarrollo humano. Pero los ingresos familiares están condicionados por el manejo del presupuesto estatal que, a su vez, está condicionado por el poder mundial. Los ingresos familiares podrían mejorar si el presupuesto estatal tuviese este objetivo. Pero no es así. Entonces lo que pase con nosotros y nuestras familias, nuestra clase social y la sociedad peruana en conjunto, depende de estas condicionantes. ¿No son estos, motivos suficientes para interesarse en el debate del presupuesto nacional y emitir pronunciamiento político? ¿Por qué, tanta desidia? ¿Hay incapacidad?

Mucho más, si tenemos en cuenta que, al igual a la república feudal, cuyo presupuesto era sostenido por la contribución indígena, actualmente son nuestros bolsillos los que sostienen el presupuesto nacional y no, las corporaciones transnacionales que se llevan nuestra riqueza para empoderar la dominación mundial. Al contrario, a muchas de ellas, se les subsidia exonerándolos de impuestos, rebajándolos y hasta devolviéndoles lo pagado. Pero a los hogares peruanos nosotros, todo lo que compra viene incluido el pago de IGV.

Según expertos internacionales (OXFAM y otros), “El Perú deja de recaudar más de 20 000 millones de soles al año por beneficios (regalos tributarios), a las grandes empresas. Estos beneficios se concentran principalmente en grandes empresas y grupos económicos de altos ingresos, lo que reduce la base fiscal y traslada el peso del financiamiento del Estado hacia los contribuyentes comunes. De este modo, el gasto tributario presupuestal opera como una transferencia implícita de recursos públicos hacia sectores privilegiados”.

En 2025, las Devoluciones de Impuestos totalizaron S/ 29 609 millones. El presupuesto del 2027 asigna a la función agropecuaria en todos los organismos estatales la suma de S/. 3, 279´035 836. Nuestra base productiva y alimentaria, es desdeñada por los elaboradores presupuestales. El Grupo de Justicia Fiscal Perú (GJF Perú) señala que entre el 2011 y 2025 el Congreso del Perú ha aprobado alrededor de 71 medidas en materia tributaria, a favor de las grandes empresas incluidas las transnacionales.

Este año, el MEF considera que son cuatro los impuestos principales: el Impuesto General a las Ventas, el Impuesto a la Renta, el Impuesto Selectivo al Consumo y los Derechos Arancelarios. Reconoce que el IGV y el ISC representan, aproximadamente, el 59,6% del total de Ingresos Tributarios del Gobierno Central. Todo esto sale de nuestros bolsillos, pero además hay que considerar lo que pagamos 2% adicional al IGV como impuestos de promoción municipal, al rodaje, impuesto selectivo al consumo, alcabala, predial, a los Espectáculos Públicos No Deportivos, etc. etc.

Los impuestos a los alimentos importados son trasladados al precio. Las empresas no son las que pagan los mayores costos, sino los consumidores. No hay equidad tributaria en ninguna parte. Si no decimos nada, se entiende que estamos de acuerdo pues, “El que calla, otorga”. Los que más tienen contribuyen menos al erario nacional, pero son los beneficiarios. Países más pequeños como Uruguay, Ecuador y Chile, tienen recaudación más alta que Perú.


Pero veámosla distribución del presupuesto de la dominación 2027. Se ha proyectado en S/266.506 millones, un monto 3,5% mayor al presupuesto inicial de este año, pese al declive económico mundial y nacional. Eso significa que no está financiado totalmente y habrá déficit. Pero, el análisis de presupuesto estatal no debe centrarse superficialmente solo fijándonos en los montos, sino en la estructura de su formulación.

¿Cómo se determina la distribución? ¿Este presupuesto responde a un Plan Nacional de Desarrollo? Manan. ¿Sigue los lineamientos de una estrategia de desarrollo nacional? Manan. Si lo que aportamos es mayor al 60%, deberíamos ser los mayores beneficiarios, pero manan. Los beneficiarios del presupuesto nacional son las empresas. Sobre todo, las que contratan con organismos públicos sobornando la buena pro.

Las principales asignaciones sectoriales son para Educación: S/ 49 100 millones, Salud: S/ 32 200 millones, Transportes: S/ 26 000 millones. Pero ojalá fuera mayormente para elevar el nivel educativo de los pobres. En todos los sectores, los montos son mayormente para obras a cargo de empresas contratistas. Como se recordará hasta hoy está prófugo de la justicia el ex ministro de Transportes del gobierno de Pedro Castillo por los delitos de soborno, docente Juan Silva. Aparece grandes sumas para agricultura, pero no es para apoyar a los agricultores, sino para financiar proyectos de irrigación como CHAVIMOCHIC en favor de las transnacionales agro exportadoras.

Todo el presupuesto está determinado para favorecer a los poderosos, incluyendo los montos de Defensa (Fuerzas armadas) con montos elevados y, en desmedro de las clases sociales más necesitadas. Son muchos los detalles, pero pongo a continuación algunos cuadros que ocultan los mecanismos de los malos manejos de la dominación. Pero todo lo concerniente al proyecto de presupuesto puede bajarse de internet para mayor abundamiento.



Como se podrá apreciar, cinco grandes proyectos de transporte y conectividad concentran S/3.796 millones, lo que equivale a poco más del doble de los S/1.824 millones destinados específicamente a infraestructura vinculada con la prevención y atención del Fenómeno El Niño. De esta suma, S/2.023 millones quedan en el Gobierno Nacional con sede en Lima, y solo S/465 millones corresponden a gobiernos regionales y locales. Es decir, apenas 19% llega directamente a los gobiernos subnacionales. Este centralismo está en todo. El 81% del presupuesto del FEN se queda en el Gobierno Nacional.

Para Lima está presupuestado las Líneas 1 y 2 del Metro, que concentran S/1.944 millones para ejecución, operación y mantenimiento. Compárese con lo que se da a las provincias del interior del país. En fin, son muchos los cuestionamientos que podemos hacer al proyecto de presupuesto estatal para el 2027. Les dejo esta tarea. <>

9 septiembre/ 2026

martes, 8 de septiembre de 2026

LA COYUNTURA LATINOAMERICANA : EL CASO VENEZUELA

 TRUMP SE APROPIA DEL PETRÓLEO VENEZOLANO

INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR •7 DE SEPTIEMBRE DE 2026

D

onald Trump y Delcy Rodríguez anunciaron el 28 de agosto un acuerdo de enorme alcance que permitirá a Estados Unidos participar directamente en la explotación de unos 65.000 millones de barriles de reservas venezolanas, alrededor de una quinta parte del total del país.

El pacto gira en torno a North American Blue Energy Partners (NABEP), una petrolera privada controlada por el empresario venezolano Alejandro Betancourt. Las autoridades venezolanas le han concedido derechos durante 100 años sobre 17 campos petroleros del lago de Maracaibo y la faja del Orinoco. A cambio, el gobierno estadounidense tendrá derecho a adquirir una participación del 35% en la matriz de la compañía mediante warrants que le permitirían comprar las acciones por un precio muy reducido, además de adquirir a precio de coste el 20% del petróleo producido.

Venezuela posee cerca del 17% de las reservas mundiales de petróleo, pero contribuye con solo el 1% de la producción mundial diaria. Según Trump, el nuevo marco atraerá finalmente el capital necesario para recuperar la industria venezolana, además de duplicar el acceso estadounidense a reservas petroleras y garantizar su suministro durante décadas. Horas después, Rodríguez se hizo eco de sus palabras, aunque citando distintas cifras y plazos. NABEP sostiene que movilizará cerca de 100.000 millones de dólares de inversión.

En su comunicado, la Casa Blanca presentó explícitamente el acuerdo como parte de su estrategia para reducir la influencia de sus adversarios en el hemisferio occidental. Algunos de los campos adjudicados a NABEP estaban anteriormente en manos de empresas chinas y rusas.

En Venezuela, como en el resto de la región, los recursos del subsuelo pertenecen a la República. La oposición cuestiona que las actuales autoridades tengan legitimidad para comprometer durante un siglo una parte tan importante de las reservas nacionales.

El congresista demócrata Sean Casten advirtió a las petroleras que cualquier arreglo con Caracas podía ser invalidado por el Congreso, una nueva administración o un futuro gobierno venezolano. María Corina Machado, por su parte, defendió que cualquier inversión extranjera debe realizarse bajo un gobierno legítimo, mediante procedimientos transparentes y con garantías jurídicas.

Ahora ya se sabe para secuestraron a Maduro
Tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero, Trump dejó claro que el petróleo formaba parte de sus cálculos sobre el futuro de Venezuela. Aseguró entonces que gobernar el país “no nos costará nada” gracias al acceso preferente estadounidense a sus yacimientos y añadió: “Vamos a hacer mucho dinero”.

Washington comenzó poco después a ejercer un control directo sobre los ingresos petroleros venezolanos. El Departamento del Tesoro asumió la custodia de buena parte de los ingresos por exportaciones de crudo. Según cálculos de Transparencia Venezuela y el Financial Times, PDVSA facturó entre 15.100 y 16.900 millones de dólares durante el primer semestre, de los que entre 12.500 y 13.600 millones fueron depositados en el fondo bajo control del Tesoro.

El nuevo acuerdo ha provocado críticas incluso entre venezolanos que habían defendido la intervención estadounidense contra Maduro. Ricardo Hausmann, exministro de Planificación y profesor en Harvard, ha acusado a Washington de utilizar su poder no para facilitar una transición democrática, sino para alcanzar un entendimiento con quienes continúan gobernando el país.

A ello se suma la controvertida figura de Alejandro Betancourt. El empresario venezolano ha sido investigado en varios países por presunto blanqueo de capitales y pesa sobre él una orden de detención suiza. Según el Washington Post, la Casa Blanca presionó a Suiza para que retirara los cargos y le otorgó un visado de entrada múltiple a EEUU.

También existen dudas en la propia industria estadounidense. ExxonMobil y ConocoPhillips guardan malos recuerdos de Venezuela por la nacionalización en 1976 de la industria y las expropiaciones de sus activos por Hugo Chávez en 2007. Darren Woods, CEO de ExxonMobil, ha dicho que no habrá una tercera vez. Chevron, que ya opera en el país, sí contempla nuevas inversiones.

Con un golpe de efecto, Trump pretende aumentar la oferta y contener el precio de los combustibles antes de las elecciones legislativas de noviembre. El problema es que la producción venezolana no puede recuperarse de la noche a la mañana. Los grandes yacimientos necesitan inversiones multimillonarias y años de trabajo antes de generar volúmenes suficientes para alterar significativamente el mercado mundial.

Delcy Rodríguez sostiene que la operación atraerá más de 100.000 millones de dólares de inversión y generará 209.000 millones en ingresos fiscales. Esta última cifra equivale a unos 3,2 dólares por cada uno de los 65.000 millones de barriles incluidos en el acuerdo, menos del 5% de su precio actual.

Rafael Ramírez, expresidente de PDVSA, compara el esquema ideado por Trump con el fondo para Irak que administró Washington tras la invasión de 2003 y que le permitió controlar los ingresos petroleros iraquíes durante más de 20 años. ●

LA IZQUIERDA, TORPEZAS Y TRAICIONES

José Manuel Rodríguez*

E

n un artículo anterior presenté mis consideraciones sobre el fracaso de los socialismos en el mundo. Estaban centradas en las conocidas torcidas de sus partidos, siempre empeñados en ese oxímoron llamado “centralismo democrático” y, en el control de toda forma organizativa existente. Las respuestas recibidas de aquellos comprometidos con estos procesos, fueron apabullantemente contrarias a mis afirmaciones. Por eso asumo que vale la pena ser más preciso.

Los explotados y los desposeídos han sido siempre, en la teoría, el sujeto histórico de toda revolución y, el partido, su vanguardia. Fue Chávez, en Venezuela, desaparecidos históricamente, los soviets de Lenin, quien perfiló su nueva forma. La comuna era ahora el sujeto histórico. En ella todos son actores y, su asamblea, máxima autoridad. Ese teórico régimen comunal, sería el verdadero y masivo organismo para asumir la nueva manera de producir y ejercer el control del gobierno de las ciudades. Sería el nuevo socialismo.

Esas comunas conformarían y asegurarían, con su forma abierta de democracia, los gobiernos de las ciudades, el control de ellas y la producción y distribución de lo producido. Retarían a la producción privada, obligada ahora, a replantearse el asunto del llamado “libre mercado”.

En un panorama como este, el partido de la revolución debe constituirse como un partido de cuadros*, participando activamente en la conformación de las comunas, haciéndolas avanzar, formando políticamente a sus ciudadanos, convirtiéndose, por la coherencia de sus palabras y acciones, en su vanguardia. Sin embargo, Chávez cayó en la trampa socialdemócrata del gran partido de masas**. Y eso, significó poner lo comunal bajo el control del partido convirtiendo, a todos sus miembros, en militantes. 

Era inevitable que así sucediera. Había sido la discusión más importante de la izquierda europea de todo el siglo XX. Discusión extendida por buena parte de Latinoamérica, en las décadas finales del siglo. El derrumbe penoso y solitario de la URSS y sus satélites, fue sólo el epílogo. Ya lo del soviet de Kronstadt primero, Stalin después y, el fallecimiento de Mao más tarde, habían acabado con la ilusión libertaria de la revolución. De ahí que, lo planteado por Chávez diera nuevo impulso a esta gesta libertaria. Su inteligencia y fortaleza eran la garantía, pero lo derrotó el partido. <>

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*Partido de cuadros:  integrados por militantes de gran lealtad y disciplina, guías severos del rumbo en las turbulentas aguas donde la revolución y la contrarrevolución chocan; de probada calidad doctrinal y dispuestos al combate político y militar.

**Partido de masas: La vieja acepción europea de la socialdemocracia ambidiestra, copiada en Venezuela por AD, fue ahora repetida por el PSUV.

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* Nació en las Islas Canarias, España, en 1944. Llegó, navegando en un tanquero petrolero, a Caripito estado Monagas en 1951. Se nacionalizó venezolano en 1960. Se graduó de arquitecto en la Universidad Central de Venezuela en 1973 y ejerció allí la docencia del diseño durante 28 años. 


domingo, 6 de septiembre de 2026

MÀS SOBRE EL MAYOR VATE PUNEÑO

CARLOS OQUENDO DE AMAT Y CARLOS MENESES

LOS HERMANOS DE LA CAMISA COLORADA

Una crónica de Eloy Jáuregui

Tomado de https://cangrejonegro.wordpress.com/

H

ace poco murió en Mallorca el escritor peruano Carlos «Coco» Meneses. Tenía 91 años y fue aquel que siguió y encontró la tumba de Carlos Oquendo de Amat y gran parte de su incombustible existencia. En 1973 había publicado su libro en España como biografía y crítica de la obra del poeta puneño: «Tránsito de Oquendo de Amat 1905-1936». Fue Meneses –según le contaba a Eloy Jáuregui desde 1982– quien contaba detalles de la «camisa colorada» que Oquendo solo pudo lucir en su lecho de agonía en España. Oquendo publicó un solo poemario entre los 23 y 24 años: 5 metros de poemas. Que cierto, es una única hoja que mide aproximadamente cinco metros, desdoblable como un acordeón y que, al abrirse, deja ver el panorama de poemas que corren uno detrás de otro, a manera de una película de cine y en la que cada poema es una imagen casi onírica de un mundo extraño pero sugerente, fotogramas con escenas que se suceden de una belleza incomparable.

1.

La existencia más desgarradora de un poeta peruano la vivió en sus cortos 30 años Carlos Oquendo de Amat. (Puno, 1905 – Guadarrama, España 1936). Qué no le pasó. Qué no le hicieron. De 1973 es una foto donde aparecen los poetas Jorge Pimentel y Arturo Corcuera frente a su tumba en España. El retrato tiene el signo del dolor, como si debajo de la tierra, Oquendo siguiese sufriendo. Y supongo que ese tormento continúa hasta la fecha. No obstante, está vivo. Y no dudo en afirma que su tiempo, los años 1927-1928, es el tiempo de la conformación de la literatura peruana contemporánea. Tres son sus pilares, Oquendo de Amat en poesía, Martín Adán en poesía y José Carlos Mariátegui en ensayo. Fecha del apogeo del vanguardismo peruano y de la esfera hispánica de las vanguardias.

Oquendo de Amat vivió entre las ciudades de Puno, Moho, Juli, Arequipa y Lima. Así, fue un adelantado desarraigado. Socialista, amigo de José Carlos Mariátegui, Martín Adán, José María Eguren y Alberto Guillén, a los 19 años lee a Rimbaud, Mallarme y los poetas ultraístas españoles: De ahí sus versos “desde el tranvía/ el sol como un pasajero/ lee la ciudad”. Hace uso de la libertad para la imaginación y conquista de espacios necesarios para la expresión no solo vanguardista sino también de la época. Luego se hace un fanático del cine pero en ninguno de sus trabajos –de amanuense o profesor–, recibe un salario moderado. Así vivía ajustado, durmiendo en pensiones o casa de sus amigos. De su alimentación ni hablar, su dieta, un par de Chancay y su Agua de tilo y sin repetición. Sin embargo, le sobraba energía para poesía, la chilla, el hormonal espíritu para la revuelta.

A los 13 años murió su padre. Más que sorpresa, había comenzado sus desgracias. Así supo del hambre, el más jodido. Luego fallece su mamá y todo se derrumbó. Aquella que era una mujer bellísima terminó sus últimos años en las garras del alcoholismo y otras enfermedades. Pero Oquendo de Amat no dejó de escribir poesía. Estando en La Paz Bolivia lo meten preso dizque por sus ideas políticas pero ya en 1932 lo nombran responsable en Arequipa del partido que fundara Mariátegui. Así se enfrenta a las feroces dictaduras militares de Luis Sánchez Cerro y Oscar Benavides. En 1934 es desterrado a Panamá. Luego viaja como polizonte a Costa Rica y México.

2.

Fue una vez acabado el Mundial de España de 1982 que conocí a Carlos Meneses. Él ya era un reconocido escritor peruano radicado en Palma de Mallorca y yo apenas un incipiente periodista que había sido premiado con un vuelo a Europa. Como en aquellos tiempos nuestra amistad se labró a punta de cartas van y cartas vienen. Meneses era muy curioso, me enviaba recortes, poemas, cintas y otros objetos en unos sobres abultados que más parecían encomiendas interprovinciales. Y así siempre terminábamos escribiéndonos sobre Oquendo. Y qué de cosas no sabía Meneses del poeta puneño y trataré de sintetizar.

En 1936 para sus amigos peruanos, el poeta había desaparecido y temían lo peor. Pero de pronto llega una carta donde cuenta que necesitaba viajar a Europa. Entonces lo ayudan. Le envía dinero y así parte a Francia. Oquendo quería defender la República Española en plena Guerra Civil. Pero su vida estaba marcada por el infortunio. Atacado de tuberculosis, apenas podía caminar. No obstante, viajó a España a enrolarse en las tropas republicanas. Fue imposible, su cuerpo había perdido su otra guerra, la interior. En estado de delirio, cuentan, falleció el 6 de marzo de 1936 en el hospital de Navacerrada. Afuera, comenzaban a oírse las primeras explosiones de la sangrienta Guerra Civil Española.

¿Y cómo era Oquendo? Alberto Tauro nos dice: «Recuerdo a Carlos Oquendo de Amat como un personaje singular, inconfundible. De mediana estatura, delgado; sus hombros caídos afectaban una compleja actitud, que por igual trasuntaba cansancio o timidez; y siempre lucía pulcramente, aunque su atuendo mostraba las huellas del uso… A todos era evidente que su vida cotidiana transcurría entre dificultades. Muchos la reputaban desordenada, y más o menos envuelta en los delirios artificiales de la bohemia; otros se limitaban a juzgar que había algún misterio en su falta de ubicación precisa, así como en el nimbo trashumante de sus apariciones y ausencias»

“Cinco metros de poemas” fue el único libro publicado por Oquendo de Amat en 1927. La obra sorprendió a todos. Se trataba de un conjunto de poemas de intensos versos (escritos entre 1923 a 1925) publicados en una sola hoja plegada en un listón que debía, según su consejo, leerse “como quien pela una fruta”. Para mucho parecía una rollo de papel higiénico de los de ahora o un contómetro de 24 centímetro de ancho y que a lo largo medía 5 metros y 16 centímetros en aquella primera publicación de la Editorial Minerva. Como todo lo bueno. Los señorones de la crítica ocultaron el libro aduciendo que se trataba de una chifladura. Así fue olvidado por décadas y hoy se le considera entre los más importantes libros de las vanguardias mundiales y a Oquendo de Amat como un poeta magistral.

3.

Todavía resuenan las palabras del joven Mario Vargas Llosa, quien se inspiró en el poeta para su famoso discurso: «La literatura es fuego» con ocasión de agradecimiento al recibir el premio Rómulo Gallegos de 1967. Dijo esa vez nuestro Nobel: “Hace aproximadamente treinta años, un joven que había leído con fervor los primeros escritos de Breton, moría en las sierras de Castilla, en un hospital de caridad, enloquecido de furor. Dejaba en el mundo una camisa colorada y «Cinco metros de poemas» de una delicadeza visionaria singular».

Quienes no conocen la biografía de Oquendo de Amat se equivocan al afirmar que su cosmopolitismo proviene de una serie de lecturas o de fotos de ciudades europeas. No, su cultura universal le viene por la vía de su padre. “No es nada novedoso entonces que un hijo inteligente con un padre que vivió en París ampliara en su juventud sus imaginarios viajes y nombrara ciudades como Nueva York, Viene, Amberes, lo que además, confirma que el padre le suministró una información fresca y permanente de su estadía en Europa” (JLA). Oquendo no es pues el provinciano hambriento que deambula por el Mercado Central de Lima, es más bien un poeta que a través de su imaginación estuvo en varios ligares a la vez, virtuosismo cosmopolitano en el que expresa su visión del mundo mediante el cual la magia de la poesía, lo hace posible viajar sin siquiera dar un paso.

Oquendo fue un peruano singular. Sí, como advierte Tulio Mora, este es el país de las grandes oportunidades perdidas y sus mejores hombres son inválidos o los asalta la muerte prematura: Mariátegui, Oquendo de Amat, Vallejo, Heraud, Arguedas, Flores Galindo, Javier Diez Canseco. Ese sino es permanente en las letras peruanas. Es sabido que el padre del poeta, el médico Carlos Oquendo Álvarez, instaló su consultorio en ese inmueble y que en otra época sirvió también como los talleres del periódico “El Siglo”. Pero aquí viene la cosa. Como me contó el también poeta puneño, José Luis Ayala, quien mejor conoce la vida y obra de Oquendo. “Que el Dr. Oquendo había enfrentado a terratenientes locales y al clero reaccionario quienes lo tildaron de ser un liberal doctrinario y masón confeso. Así lo atacaron vejaron y hasta mandaron quemar el local. Por aquella razón, en 1908, el médico Oquendo y toda su familia se ve obligado a abandonar Puno”.

4.

Pero quién es Carlos Oquendo de Amat y por qué tanto alboroto. Simple, es nuestro poeta vanguardista por antonomasia. Escribió un solo libro descomunal de solo 18 poemas. Sus analistas consideran que es: “un libro tan vivo y actual, lúcido y torrencial, cineástico y sintético que sigue irradiando su sobrecogedora belleza”. Es pues un libro acordeón y con música callada incluida. Con páginas desplegables horizontalmente, que se extienden como una película. Bien, ahora que sabemos de su enorme trascendencia estoy seguro que su obra influyó definitivamente en el “Pez de Oro”, la descomunal novela-río de Gamaliel Churata, otro escritor monumental de la zona del Alto Perú. Cierto y no lo dudo. Y vaya, no es poca cosa.

Tengo en mis manos la edición facsimilar publicado por la Municipalidad de Lima en 1983 y con prólogo original de Alberto Tauro. Es un libro entrañable, lo leo cuando estoy así o asá. En su tercera página el poeta nos advierte: “abra el libro como quien pela una fruta”. Y es cierto. Este breve ramillete de poemas estuvo olvidado largos años y fue gracias a Carlos Meneses, Omar Aramayo, el mismo Ayala y a Mario Vargas Llosa –preparó un hermoso discurso al obtener el Premio Rómulo Gallegos—que dignificó una vida sobrecogida por la soledad y la y miseria, que es hoy un retrato mítico de la vida de un auténtico artista.


Los mandarines de la burocracia cultural en el Perú han ignorado olímpicamente la obra de Oquendo de Amat. Y ya lo dije, del Ministerio de Cultura no hablo. Para huachimanes de momias, ya hay suficientes. Pero me indigna esa falta de aprecio por la poesía que orquesta esa costra del clan de los regios de la DBA enquistada en esas oscuras oficinas donde, supongo, están cómodos los fantasmas de Kafka. La Biblioteca Nacional mantiene su revista “Libros & Artes” y cumple ¿Y el resto? Yo recuerdo publicaciones como “Cultura y pueblo” gracias al esfuerzo de Arguedas y luego la revista “Textual”. Hoy solo producen trípticos y del Qhapaq Ñan no pasan. Que Oquendo de Amat era un ilustre desconocido para el canon de los poetas quisquillosos, es cierto. No obstante, los esfuerzos por devolverle su potencia creadora existen pero están enterrados en uno de los sótanos de ese elefante blanco de la Av. Javier Prado.

5.

Lizandro de Amat Machicao, primo hermano del poeta y quizá la única persona tuvo un trato intenso con él antes de que viajase a Europa, dejó este testimonio: “Carlos no era un escritor ortodoxo. Una vez le pregunté porque es que no había publicado otro libro. Me contestó más o menos así, que la poesía para él era un trabajo de alquimista, de arquitecto del universo, de una especie de viajero que en muchos lugares iba escribiendo alguna palabra. Me sorprendí cuando me dijo que no le interesaba la cantidad de libros y poemas que publicara un poeta, lo importante es –dijo—‘los metros de poesía porque había poetas que publicaban muchos poemas pero que su poesía alcanzaba unos centímetros apenas. Le pregunté sobre los poetas puneños, especialmente de Alejando Peralta, Dante Nava y Aurelio Martínez, sonrío y en su sonrisa pude ver el hecho de abstenerse de opinar para no comprometerse en un juicio valorativo”.

Magda Portal cuenta lo siguiente: «El poeta puneño después de haber recorrido todo Lima y hecho la venta de sus ‘bonos’, entregó a Julio César Mariátegui parte del  costo total de la edición de su libro. El poeta aunque tenía una terrible condición económica, sin embargo era incapaz de gastar un céntimo en su alimentación, amarrado en un pañuelo guardaba el dinero para su libro. En cierta ocasión llegamos a la pensión donde vivíamos varios poetas vanguardistas, el caso es que faltó un poco de dinero para completar la compra de carne y hacer una parrillada, le pedimos a Oquendo que pusiera la cuota que le correspondía y Oquendo se negó: Primero la poesía y después la carne-dijo».

Finalmente diré que de mi biblioteca no me regodeo. Hay lo justo y necesario. Ahí, en un lugar protagónico luzco un libro: “Carlos Oquendo de Amat” de los autores Omar Aramayo y Rodolfo Millas (Editorial Cultura Peruana. Limas 2005). El pretexto es el homenaje al centenario del nacimiento del poeta y contiene una selección de 19 textos de los llamados ‘reputados’ publicados por aquí y por allá. Figuran el conocido de Vargas Llosa y Rosa Arciniega junto a testimonios de los profesores Tauro del Pino, José Varallanos, Emilio Adolfo Westphalen (entrevistado por Milla), Aparecen también semblanzas del hallazgo de su tumba gracias a Carlos Meneses, José Antonio Bravo, Esteban Pavletich, amén de los críticos José Luis Ayala, Monguió, Coyné, Belli, Ortega y otros. Termino, Oquendo de Amat dejó sus 5 metros de poemas. Hoy, nos queda sus millones de poesías ilustradas por el resplandor del tiempo.

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*Carlos Meneses (Lima, 1930 – Mallorca 2020) Estudió Filosofía y Letras, especialidad Literatura, en la Universidad de San Marcos, de Lima, y Periodismo, en la Escuela de Periodismo, de Madrid. Ha publicado teatro, novela, cuento y ensayo, tanto en España como en el Perú y en México. Ha obtenido varios premios como el nacional de teatro del Perú en 1958; el Blasco Ibáñez, de Valencia, a su novela Edén Moderno (2002) o el Peñíscola de cuentos por Lo que puede un pianista. Ha sido periodista en Lima, Santiago de Chile, Buenos Aires, Montevideo, Río de Janeiro, Madrid y Palma de Mallorca, ciudad en la que reside desde l964. De sus biografías destacan las de Oquendo de Amat, Borges, J. Guillén, Miguel A. Asturias y Rafael Barrett. Ha sido crítico de libros entre los años 70 y 90. 

MUJERES DE CAPACHICA POR PINCELES PERUANOS

 









sábado, 5 de septiembre de 2026

UNA RAPIDA MIRADA CRITICA A LA ACTUALIDAD POLITICA EN EL PERU

 EN UN CALLEJÓN (CASI) SIN SALIDA

 Por Gustavo Espinoza M.

S

uele decirse -y es verdad- que en política no hay situaciones sin salida. Siempre hay una salida. Lo que ocurre es que no siempre la salida es la esperada y tampoco es la mejor. Al contrario, casi siempre resulta inesperada y suele ser peor. Lo que sucede es que las fuerzas en pugna se valen muchas veces de herramientas obscenas para imponerse en una circunstancia y al lograrlo, ponen a luz muchas de sus propias debilidades. En otras palabras, muestran todas sus impudicias.

 Esto queda más en evidencia cuando las fuerzas en pugna son afines, separadas de modo coyuntural por ambiciones, egoísmo, pequeñas mezquindades o simple angurria. Incurren entonces en falacias, truhanerías de poca monta y pujas ridículas muchas de las cuales colocan a trasluz el frágil sustento de las ataduras que los ligan y muestran la fealdad de los roles que aparentan.

 Dos hechos, quizá independientes el uno del otro, o tal vez unidos por algún hilo invisible; han mostrado la crisis del régimen de Keiko Fujimori al cumplirse un mes de su “gestión gubernativa”: el atentado de Trujillo que segó la vida de cuatro personas, y el accionar de una mafia de alfiles encargada de penetrar y distorsionar los procesos electorales de diversos países de América del sur para colocarlos bajo la esfera de la Casa Blanca monitoreada por Donald Trump.

 Los sucesos ocurridos en la capital de La Libertad pusieron en negro sobre blanco las debilidades de un régimen absolutamente precario e improvisado: un ministro del Interior que por “razones personales” no pueden estar donde debía estar para cumplir con su deber; un ministro de Defensa que no sabe lo que dice ni tiene idea de lo que hace; un grupo de gentes que nadie sabe si son delincuentes disfrazados de policías o policías disfrazados de delincuentes -para los efectos da lo mismo-; armamento de guerra y uniformes oficiales que nadie dice de dónde salieron ni cómo llegaron a ese destino; y un cúmulo de versiones descabelladas que se contradicen entre sí y que nadie sabe cómo aclarar; y una Mandataria que calla varios días para terminar diciendo nada, como es su estilo.

 De todos modos, lo que queda claro del tema es que hubo un secuestrado que no fue “liberado” por la policía como lo sugirió el gobierno, sino puesto en libertad por sus captores como lo reconoció la familia, a cambio de “acuerdos” no revelados; y cuatro muertos, asesinados por un tirador experto. Después, un grupo de capturados que habrían incluso firmado autoinculpaciones pero que evidentemente no tenían nada que ver con los hechos, y un conjunto de fotos del Grupo Operativo y de Unidades Móviles que participaron directa o indirectamente en los hechos luciendo placas oficiales.  Todo permitió que muchos volvieran los ojos a las últimas décadas del siglo pasado cuando el terror se enseñoreó en el país.

 No es la primera vez que la policía presenta a “culpables” de delito que no cometieron. Recordemos que cuando mataron a Pedro Huilca también presentaron hasta cinco grupos de “los verdaderos asesinos” del dirigente obrero para ocultar a los verdaderos responsables.  Y en esa circunstancia se habló también de “la confesión” de los acusados, quienes -luego de un “interrogatorio científico- terminaron admitiendo su participación en el hecho.

 Por casos como esos la justicia ordinaria terminó señalando que no era válida una “confesión” extraída en las ergástulas policiacas de la avenida España y hasta dio al traste con la vieja tesis de considerar “la confesión del reo”, como “la reina de las pruebas”.

 De todo este desordenado cambalache de acusaciones y “pruebas” insustentables; lo único que quedó en evidencia es que el gobierno mintió de comienzo a fin y que el jefe de la policía, el general Arriola está comprometido en acciones de las que habrá de dar cuenta quiérase o no.

 El otro gran tema tiene que ver con la captura de un asesino en potencia, el argentino Fernando Cerimedo, asesor ejecutivo del presidente boliviano Rodrigo Paz, alfil del gaucho Milei y del chileno Katz y hombre de confianza de Donald Trump. Es decir, un operador del Imperio en esta región del mundo con todos los recursos imaginables y condecorado en febrero pasado en Mar a Lago -Florida- con la asistencia de Keiko Fujimori.

Fernando Cerimedo
  Ahora está casi probado que a esta troupe de espías pertenece Cerimedo, pero también Javier NegriCarlos Diaz-Rosillo y Damián Valenzuela, todos pájaros de alto vuelo, usuarios del Hotel Marriot -la cadena hotelera vinculada a la CIA- y sustentadores de una red de “Bols” que trabajó para la elección de Bolsonaro, pero también de Milei, Kast, y otros. Todos unidos por un mismo pabilo.

 Para completar el escenario, cabe referirse al papel que cumple el funcionario de la embajada de los Estados Unidos revestido ahora como ministro de Relaciones Exteriores para escarnio de la Cancillería, esa de Raúl Porras y Carlos Alzamora. El señor Espá anunció la “ruptura de relaciones diplomáticas” con Irán y luego atacó a la administración de Managua “en nombre de la democracia”.

 Es probable que en Teherán se pregunten quién es este Espá, de dónde viene y cómo ha salido. Pero no es previsible que nos envíen un Misil Nuclear para acabar con él. Los nicaragüenses por su parte, le han recordado que no merece siquiera una respuesta. Y es que el Perú, después de 36 años de influencia fujimorista, está con su prestigio por los suelos.

 Todos estos elementos -y algunos más- configuran la crisis que vive el país y que tiene ya repercusiones en a economía. La inflación aumenta, se disparan los precios, decae el crédito externo y se incrementa la desconfianza de los inversores. ¿Será para eso que postuló Keiko? ¿Pretenderá así “gobernar” cinco años?

 Pretender salir de este callejón podría llevarla a alentar un peligroso “ruido de sables”. Cuidado, entonces. <>

viernes, 4 de septiembre de 2026

CIBERNETICA PARA TORCER LA VOLUNTAD POPULAR

 GRANJAS DE BOTS, SILENCIO OLIGOPÓLICO Y CRISIS DEL ESTADO PERUANO

Por: Jorge Luis Choque

L

a democracia peruana no se destruye únicamente desde las instituciones debilitadas, sino desde una invisible y perversa arquitectura de poder digital. La reciente detención en Bolivia del consultor argentino Fernando Cerimedo —operador que confesó manejar más de 50 000 cuentas falsas e inteligencia artificial para distorsionar algoritmos— ha puesto al descubierto una red transnacional dedicada a fabricar “relevancia artificial” y manipular la voluntad popular en América Latina. Mientras el elector peruano acude a las urnas creyendo que su voto cuenta, una infraestructura financiada por la ultraderecha internacional y apadrinada por agendas extranjeras altera sistemáticamente las reglas de la competencia política para garantizar que nada cambie y el statu quo permanezca intacto.

Esta articulación no es ajena al escenario local. La conexión entre Carlos Díaz-Rosillo —asesor vinculado al entorno de Keiko Fujimori y financiado por la rancia red de think tanks ultraconservadores de Miami— y figuras como Cerimedo expone cómo la política peruana ha sido infiltrada por mercenarios digitales. La estrategia ya no consiste en persuadir al ciudadano con ideas o propuestas de desarrollo, sino en saturar el espacio público con falsedades, ataques orquestados y fake news para destruir adversarios. Lo que el poder presenta como “opinión pública” en redes sociales no es más que el zumbido coordinado de granjas de bots diseñadas para desinformar y coaccionar el voto.

Frente a esta grave injerencia en la soberanía nacional, el comportamiento de la prensa oligopólica en el Perú raya en la complicidad absoluta. Mientras el escándalo Cerimedo abría portadas internacionales sobre el “colonialismo digital”, en el Perú los principales grupos mediáticos optaron por un cerco informativo estratégico. La prensa concentrada en el país ha dejado de cumplir su rol fiscalizador: no investiga el origen de los recursos que financian estas campañas ni interpela a los actores políticos salpicados por estas redes. Al guardar silencio, la concentración de medios se convierte en un engranaje más de la misma maquinaria que encubre la manipulación electoral.

En lugar de poner en agenda los peligros que amenazan la legitimidad democrática, la corporación mediática y la clase política prefieren recurrir a la sobreexposición del espectáculo policial. El despliegue sensacionalista sobre cabecillas del crimen organizado como “Los Pulpos” o la instrumentalización de la inseguridad ciudadana sirven como la cortina de humo perfecta para solicitar facultades legislativas y distraer a la población. Mientras el ciudadano vive angustiado por la violencia cotidiana y el morbo televisivo, el aparato estatal y las élites políticas se aseguran de que nadie examine la pudrición estructural del sistema político ni el negocio de la desinformación.

Esta estrategia de distracción resulta funcional para un Estado fallido que se muestra incapaz de responder a las demandas vitales de su gente. Ni la prevención frente al Fenómeno del Niño ni la contención efectiva de las extorsiones y asesinatos forman parte de las prioridades reales de quienes gobiernan. La vulnerabilidad institucional del Perú es instrumentalizada por una clase política que carece de proyecto país y cuya única meta es la supervivencia en el poder, utilizando el miedo social como mecanismo de control e inhibiendo cualquier atisbo de fiscalización ciudadana.

Como advierten diversos analistas académicos, el verdadero peligro de estas operaciones de desinformación masiva es que distorsionan la realidad al punto de arrebatarle al pueblo una base común para el debate. Cuando una acusación se valida por simple repetición algorítmica y la mentira se viraliza con apariencia de verdad, la ciudadanía pierde la capacidad de distinguir entre lo auténtico y lo fabricado. En este contexto de postverdad promovida, el silencio mediático actúa como un catalizador que acelera la erosión de los derechos políticos y la degradación del sentido democrático.

La crisis actual demuestra que la disputa política contemporánea va mucho más allá de las fronteras nacionales: es una lucha por controlar las condiciones tecnológicas y mediáticas con las que una sociedad percibe su propia realidad. El Perú no puede seguir sometido a un modelo donde las decisiones públicas sean moldeadas por operadores cibernéticos, intereses geopolíticos externos y medios serviles al poder de turno. Es urgente desmantelar la complicidad entre la desinformación digital y la prensa concentrada; de lo contrario, el derecho del pueblo a elegir libremente seguirá siendo una trágica ilusión al servicio de los mismos de siempre. <>