martes, 30 de junio de 2026

ASPECTOS CRUCIALES DE LA REALIDAD SOCIAL PERUANA

LA INDOLENCIA POLÍTICA

FRENTE A LA INSEGURIDAD ALIMENTARIA

Escribe: Milcíades Ruiz

L

as condiciones de vida de las personas, determinan su desarrollo físico y mental. Quienes cubren sus necesidades alimentarias y nutritivas desarrollan una vida activa y saludable. Pero, según el grado de desigualdad social entre ricos y pobres, mientras a unos les sobra, a otros le faltan medios para cubrir estas necesidades hasta en lo mínimo. La indolencia gubernamental nos hace recortar presupuesto familiar haciéndonos comer menos y de menor calidad. ¿Por qué lo permitimos?

Muchos, arrastramos las huellas de la desnutrición desde niños y, la tuberculosis aumenta en muchas zonas de pobreza, mientras los gobernantes engordan sus cuentas bancarias. Los partidos políticos gobernantes prefieren alimentar las arcas de EE UU comprándoles aviones de guerra por miles de millones de dólares, antes que atender las necesidades de nuestro pueblo. No estamos en guerra internacional, pero la corrupción no tiene escrúpulos. A las transnacionales extranjeras que exportan alimentos peruanos, les subsidian el pago de impuestos. Los exportan desabasteciendo nuestro mercado y, haciéndonos pagar mayores precios, lo que nos obliga a reducir compras de alimentos.

Los partidos políticos dominantes en el gobierno del país, saben a través del organismo oficial INEI, la hambruna que sufren los sectores sociales de menores ingresos, pero son indolentes. Tampoco los partidos políticos que dicen defender al pueblo se oponen más allá de las palabras, a las políticas hambreadoras. Veamos lo que dice el INEI y la FAO (organismo de las NN UU para la alimentación):

En el año 2025, el 30,5% de la población del país se encontraba en situación de insuficiencia alimentaria. Desde moderada hasta severa, según grado de pobreza. Aproximadamente 3 de cada 10 peruanos, sufrieron problemas para alimentarse adecuadamente. Y según área de residencia, la carencia alimentaria fue mayor en el área rural, donde alcanzó al 35,4% de su población, frente al 29,3% registrado en el área urbana. Habitan en el área rural toda clase de profesionales y trabajadores manuales, aunque la mayoría son productores de alimentos. ¿No es esto, una perversidad paradójica?

Por región natural, la Selva presentó la más grave situación alimentaria, con 35,3%, de su población flagelada por la falta de poder adquisitivo, seguida de la Sierra, con 30,5%, y la Costa, con 29,4%. Peor aún, en la parte rural de la selva, la insuficiencia alimentaria en promedio llegó al 39,0% de su población. Y la situación más severa está allí. Pueden tener la barriga llena, pero sin los nutrimentos que el cuerpo necesita para que los órganos funcionen bien.

 Pero la severidad más apremiante de carencia alimentaria, estuvo y está, en las comunidades nativas que son las que más padecen hambre por desnutrición. Precisamente allí, en sus territorios, donde hay más riqueza petrolera y de gas, que los partidos gobernantes han dado en concesión a consorcios inversionistas extranjeros. Paradójicamente, los beneficiarios de estas concesiones se llevan los volúmenes de dinero obtenido al extranjero, dejando en hambruna a los peruanos ancestrales despojados de su territorio milenario. ¿Cómo puede haber tanta maldad gubernativa?

 Pero en general, el hambre azota en todo el territorio donde superviven los peruanos más auténticos. Así, maltratan los descendientes colonialistas a la población nativa.

 No es casualidad que, en los departamentos de la selva peruana, donde abundan depredadores extranjeros de riquezas, incluyendo hidrocarburos, minería, narcotráfico y maderas, abunda el hambre y la tuberculosis. Ver los siguientes mapas oficiales.

Incluso en área urbana, la situación de los peruanos descendientes de esclavos africanos traídos por los colonialistas republicanos, sufren lamentables carencias alimentarias. 

¿Han escuchado que algunos de partidos políticos incluyan en sus plataformas de gobierno reformas para solucionar esta problemática? Pasar hambre, ¿Es un designio de Dios o, un designio del sistema de gobierno? ¿Mejor es callar y no decir nada? ¿Hay entre nosotros, consciencia política sobre esta situación. Al permitir que esto suceda, ¿No nos hace cómplices de una indolencia de lesa humanidad? ¿La alimentación, no es un derecho humano?

Pero, el sistema no tiene moral humana y su esencia es el lucro sin fronteras. Mucha gente muere de cáncer y otros males, por el fraude de alimentos procesados industrialmente y, embasados con sustancias químicas de sabor falsificado, Desde niños, los peruanos llevan la muerte en la lonchera. La estafa alimentaria está en los lácteos adulterados, conservas enlatadas, bebidas y demás alimentos procesados industrialmente que, a la larga causan graves daños a la salud por acumulación contaminante. No se siente en el momento, pero solo reaccionamos cuando ya es tarde.

Podríamos extendernos en esta problemática, porque la trampa del lucro indebido está en todas partes. La sub alimentación es por falta de medios económicos. Nos alimentamos según nuestro grado de pobreza. Pero la pobreza es estructural. En el sistema capitalista, no puede haber ricos sin que haya pobres. Es la razón de ser de su existencia. No tenemos otra opción en esta disyuntiva como el bien y el mal. O estás en un lado pero no en lado contrario. Eso no depende de nuestra voluntad, sino de las condiciones en que nos pone el sistema de dominación social.

Pero, mientras no podamos cambiar el sistema mundial, por lo menos en nuestro país, busquemos la equidad que nos aleje de los extremos. Entre los extremos blanco y rojo, hay tonalidades, según la proporción de colores. Busquemos reducir o, eliminar, los efectos dañinos a la sociedad. La extrema desigualdad es lo que causa la sub alimentación y hambre. Es cuestión de dinero. La pobreza monetaria que causa daños a la sociedad puede ser evitada con el pleno empleo, que asegure ingresos familiares. Sin ingresos pecunarios, la desgracia llega inevitablemente. En esta situación, la degenaración humana, arroja los malos resultados.

La situación alimentaria descrita, es una problemática estructural del sistema de gobierno. Como tal, se requiere de medidas estructurales que contrarresten dichos daños. Los programas sociales del neoliberalismo no son solución. Cada año aumentan los presupuestos para los comedores populares y ollas comunes, pero la situación alimentaria nacional sigue empeorando. En las actuales condiciones, la producción de alimentos es irrentable para el campesinado, porque la corrupcción de los partidos gobernantes da preferencia a la importación de alimentos que, siendo subsidiados en el país de origen, causa la ruina de los productores peruanos. De allí la paradoja de sub alimentación de estos.

El Perú necesita una política alimentaria protectora de la sociedad en su conjunto. La alimentación es un derecho humano. Bien podríamos propugnar el restablecimiento del Ministerio de Alimentación que, por lo menos nos proteja del fraude alimentario y tome las medidas adecuadas para porteger a la población de extrrema pobreza. No hay ninguna esperanza de que el próximo gobierno cambie la situación descrita, pero “el que calla, otorga”.

Ustedes qué dicen.

30 junio/2026
 

PARA LAS PERSPECTIVAS DE LA ACTIVIDAD MINERA EN LA ECONOMIA PERUANA

 LOS METALES,

¿EL NUEVO PETRÓLEO?

INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR • 29 DE JUNIO DE 2026

E

l mundo ha entrado en la era de los metales y las tierras raras de la mano de la inteligencia artificial y la transición energética. Se trata de una de las grandes transformaciones económicas del siglo XXI, con profundas implicaciones geopolíticas.

El índice de precios de metales y minerales del Banco Mundial, que agrupa materias primas como el cobre, el aluminio, el níquel, el zinc, el estaño o el mineral de hierro, se ha disparado un 39% en los últimos doce meses y alcanzó en mayo de 2026 un máximo histórico en términos nominales. Solo desde comienzos de este año el indicador acumula un incremento cercano al 20%, reflejo de una demanda extraordinariamente intensa y de unas crecientes restricciones de oferta.

Algunos metales se han convertido en auténticos símbolos de esta nueva era. El estaño, indispensable para la fabricación de semiconductores y las soldaduras empleadas en prácticamente todos los dispositivos electrónicos, ha registrado uno de los comportamientos más espectaculares. Su precio en la Bolsa de Metales de Londres superó los 59.000 dólares por tonelada a comienzos de 2026, un récord histórico que casi duplica el registrado apenas dos años antes. Los analistas consideran que el crecimiento de la demanda seguirá manteniendo el mercado bajo presión.

El níquel ofrece una historia diferente pero reveladora. El metal es fundamental para determinadas baterías de vehículos eléctricos y para la producción de acero inoxidable. Tras sufrir un fuerte ajuste por el exceso de oferta procedente de Indonesia, el precio se ha recuperado parcialmente en los últimos meses. Tanto la economía digital como la transición energética son intensivas en minerales. La construcción de centros de datos requiere enormes cantidades de cobre para el cableado y de aluminio para las estructuras y los sistemas de refrigeración. Al mismo tiempo, la electrificación de la economía multiplica la demanda de metales conductores. El Banco Mundial prevé que los precios de la mayoría de los metales industriales continúen aumentando entre 2026 y 2027, especialmente los del cobre, el estaño, el aluminio y el níquel, y considera poco probable una fuerte corrección en los precios. La oferta mundial es incapaz de responder con suficiente rapidez.

Esta situación ha reforzado el poder geopolítico de China. Pekín domina gran parte de las cadenas de suministro de minerales estratégicos. Controla una elevada proporción de la capacidad mundial de refinado de tierras raras, litio, níquel y otros metales críticos, además de mantener posiciones muy relevantes en la producción y el procesamiento de cobre y aluminio. Durante dos décadas ha desarrollado una estrategia deliberada de aseguramiento de recursos mediante inversiones mineras en África, América Latina y Asia, creando una dependencia que hoy preocupa profundamente a las economías occidentales y que le sirvió para responder a EEUU durante la guerra comercial.

Washington y Bruselas siguen tratando de recuperar terreno y han adoptado una política industrial activa. Washington ha impulsado incentivos fiscales para atraer inversiones en minería y procesamiento de minerales críticos, además de promover acuerdos con países productores como Canadá, Australia o Chile. La UE ha aprobado la Ley Europea de Materias Primas Fundamentales para aumentar la extracción y el procesamiento dentro del propio continente, diversificar las fuentes de suministro e impulsar el reciclaje.

Europa, sin embargo, se enfrenta también al elevado coste de la energía. La industria metalúrgica es una de las más intensivas en consumo energético y los elevados precios de la electricidad en Europa han provocado el cierre o la reducción de la producción de numerosas plantas de aluminio, zinc y otros metales. Europa aspira a reforzar su autonomía en minerales críticos para liderar la transición energética, pero esa misma transición está erosionando parte de su capacidad industrial. Sin una energía competitiva y abundante, será muy difícil reconstruir una cadena de suministro propia de metales estratégicos.

Los metales industriales, junto con las tierras raras, están llamados a desempeñar un papel geopolítico comparable al que el petróleo ha ejercido durante el último siglo. Cuando el shock energético de la guerra en Oriente Medio se disipe, probablemente quedará más claro que el próximo mercado decisivo será el de los minerales críticos. ●

domingo, 28 de junio de 2026

CLAMOROSA IRRESOLUCIÒN DE UN CRIMEN CONTRA EL MEDIO AMBIENTE ALTIPLANICO PUNEÑO, ANTE EL CONFORMISMO DE SU PUEBLO

 ARSÈNICO, MERCURIO Y BACTERIAS FECALES: LO QUE ESCONDE LAS AGUAS DEL TITICACA.

Mayte Ciriaco y Lorena Obregón

En EL COMERCIO 28JUN26, págs. 12 y 13

ALERTA, Este especial periodístico –desarrollado por 47 estudiantes de 12 distintas carreras de la Universidad de Ciencias Aplicadas y de la Universidad del Pacífico con El Comercio-revela la crisis ambiental y humana que el lago más alto del mundo esconde bajo su superficie.

En YOUTUBE. Buscar documental : Sawa aru – palabra tejida

 

A

rturo Ticona camina tres horas para recorrer 13 kilómetros a más de 3.800 metros de altitud. Lo hace pa­ra llegar a la posta médica más cer­cana. Sus riñones ya no funcionan. Los médicos del hospital Honorio Delgado de Arequipa le dijeron que “la causa era la contaminación” del río Coata, en Puno, y que no tiene cura. “Me dijeron que necesito un trasplante de riñón, pero cuesta. Y yo no tengo los medios económi­cos”, relató. ‘“Tienes que seguir tu tratamiento hasta el día que te vayas’. Nada más me dijeron”.

La historia de Arturo refleja una realidad que se repite en toda la cuenca. Entre el 2004 y agosto del 2025, la región de Puno regis­tró 987 muertes asociadas a en­fermedades vinculadas al consu­mo de agua contaminada. En ese mismo período, se contabilizaron 478.612 casos de enfermedades vinculadas a problemas en la cali­dad del agua. Más de la mitad de los afectados fueron niños de 0 a 11 años (60,72%). Hoy, unas 42.000 personas que viven en las orillas e islas del Titicaca siguen dependiendo del lago para beber, alimentarse y sostener su economía.

Eso es lo que revela “Bajo la superficie: la cri­sis que esconde el lago Ti­ticaca”, un especial perio­dístico de datos desarro­llado por el Laboratorio Universitario de El Co­mercio. El proyecto cru­za más de una década de información oficial de la Autoridad Nacional del Agua, el Instituto del Mar del Perú, el Ministerio de Salud, el Ministerio del Ambiente, el Ministerio de Vi­vienda, la Contraloría General de la República, entre otros.

Los datos son contundentes. Hay más de 150 puntos identifi­cados de vertimiento, pasivos mineros y otras fuentes de afectación ambiental distribuidos en ocho cuencas hidrográficas. El río Ra­mis llega al Titicaca con concen­traciones de hierro 35 veces por encima de lo que el Estado Peruano considera seguro para el ser humano. En la intercuenca Azángaro, el mercurio -un metal que daña el sistema nervioso, los riñones y puede causar la muerte- supera el límite permitido 2.153 veces. El río Coata, que abastece a comuni­dades enteras de Capachica y Coa­ta, arrastra cada año más de 4.000 toneladas de residuos sólidos y un volumen de aguas residuales -es decir, desagüe sin tratar- equiva­lente a llenar más de 300 piscinas olímpicas. La bahía interior de Pu­no recibe al menos 15 descargas directas de aguas servidas que contienen bacterias fecales como ‘E. coli.’, que causa diarrea severa, deshidratación y puede ser mortal en niños y adultos mayores.

El impacto en la salud es visible, aunque las autoridades lo reconocen a medias. Fiorella Luna Lino, coor­dinadora regional de la Estrategia de Metales Pesados de la Dirección Regional de Salud de Puno (Diresa), sostuvo que la institución tiene “po­blación expuesta” pero no “intoxica­da”: para declarar una intoxicación, explicó, se requiere que el paciente presente síntomas clínicos específi­cos, algo que según la Diresa no ocurre todavía. Sin embargo, los propios tamizajes de la institución cuentan otra historia: entre el 70% y el 72,3% de los niños y gestantes muestreados en Capachica, Coata y Huata tienen arsénico –un metal cancerígeno- en la orina por encima del valor de refe­rencia. El arsénico tiene efectos pro­gresivos; su daño es lento, acumu­lativo, y puede tardar diez o 15 años en manifestarse como cáncer, insuficiencia renal o daño neurológico.

Cuando se le preguntó qué pueden hacer las personas expuestas, la respuesta de la fundonaria fue que “la única remediación es que la persona se aleje del fac­tor de riesgo”. Es decir, irse. Abandonar sus tierras, sus animales, su modo de vida. Para miles de familias que no tienen adonde ir, esa no es una opción. Y el presupuesto para el programa de tamizajes, seguimiento y atención de población expuesta a metales pesados tampoco alcanza: la red de salud Puno opera con una base de 16.000 soles anuales y en el 2025 solo llegó al 17% de su meta de atención. “No es suficiente. Tengo que mencionarlo una vez más, es poco”, admitió Luna Lino.

El Estado prometió actuar. El proyecto Plantas de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) Titicaca comprometió más de S/860 millones para construir plantas de trata­miento en Puno y Juliaca. Las obras. Las obras comenzaron en el 2021, acumula­ron observaciones de la contraloría por deficiencias técnicas y pagos por trabajos no ejecutados, y el contrato fue anulado en el 2023 sin que se tra­tara una gota. El Proyecto Especial Binacional Lago Titicaca duplicó su presupuesto entre el 2017 y el 2026, pero la contraloría reporta obras paralizadas desde el 2014.

Cómo se hizo

<<Bajo la superficie” ’,es también el primer especial producido con anima­ción 3D de El Comercio. El forma­to permite al lector recorrer visual­mente la ruta de la contaminación, desde el río dé Juliaca hasta la orilla del lago donde termina afectando la salud de las personas, como si siguiera el mismo camino que recorre el agua. El especial incluye un mini­ documental con imágenes aéreas y registro en campo.

El proyecto fue desarrollado por 47 estudiantes de 12 carreras distintas de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas y la Universi­dad del Pacífico, que pertenecen al Laboratorio Universitario: Diseño Profesional Gráfico, Comunicación y Periodismo, Ciencias Políticas, Humanidades Digitales, Comuni­cación Audiovisual y Medios Inte­ractivos, Comunicación y Publi­cidad, Ingeniería de Sistemas de Información, Ciencias de la Com­putación, Ingeniería de Software, Comunicación e lmagen Empresarial e Ingeniería Empresarial.

Durante el desarrollo de los proyectos, los estudiantes partici­pan en sesiones de periodismo de datos, narrativas digitales e inteli­gencia artificial, acompañados por la líder del laboratorio y el equipo editorial.

Ese cruce de disciplinas no es un detalle menor: permite que una misma redacción estudiantil combine reporteo, análisis estadístico, mode­lado 3D y diseño de interacción sin depender de proveedores externos, algo que pocas redacciones logran reunir bajo un mismo techo.

En el mundo existen laboratorios universitarios de periodismo de datos con un espíritu similar, como Big Local News, de Stanford, o el Knight Lab, de Northwestern, pero casi to­dos operan dentro de facultades de periodismo, no en la redacción de un medio comercial. El Laborato­rio Universitario de El Comercio es uno de los pocos modelos de este tipo en la región: un espacio alojado en la propia redacción de un diario nacional, donde los estudiantes de carreras tan distintas como Inginieria de Software y Ciencias Políticas producen, de inicio a fin, un especial con respaldo editorial. 

Cuando atenderse queda demasiado lejos

Para las familias de Puno, enfer­marse es un laberinto geográfico y económico. Según datos de la OCDE e lNEI, el 40% de la po­blación regional reporta nece­sidades médicas insatisfechas -el doble que en Lima-, lo que obliga a los pacientes a recorrer largas distancias o asumir cos­tos inalcanzables. Esta vulnerabilidad histórica se agrava en las comunidades cercanas al Titicaca debido a una amenaza silenciosa y acumulativa: la exposición prolongada a metales pesados presentes en los ríos de la región.

Las dificultades se intensifi­can en las zonas rurales, donde una posta suele ser el único vín­culo con el Estado. De los 871 establecimientos de la región, 128 están fuera de servido o en baja provisional. Cuando el centro local cierra, las alternativas se reducen a viajar por horas. En situaciones complejas como el cáncer, la escasez llega al ex­tremo de haber un solo médico oncólogo para 300 pacientes en el Hospital ni de Essalud Puno, obligando a los enfermos a retra­sar diagnósticos o, peor, abando­nar tratamientos.

La raíz de este escenario es una omisión de información en las plataformas oficiales, lo que oculta la magnitud real de la crisis. Distri­tos como Azángaro y Huancané ni siquiera figuran en el portal de Susalud, y en Juliaca ningún esta­blecimiento está registrado como Ipress ante Essalud. Este vado institucional deja desamparadas a miles de personas; un abandono crítico que en distritos periféri­cos como Pisacoma y San Antonio condena a 6 de cada 10 ciudada­nos a no tener ningún tipo de se­guro al cual acudir. <>




viernes, 26 de junio de 2026

OPINION: ANALIZANDO LA SECUELA QUE DEJA EL PROCESO ELECTORAL PERUANO 2026

NI COMPONENDAS NI PACTOS

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 788, 26JUN26

L

os fujimoristas proclaman ahora que serán dia­logantes y amplios. Hasta hablan de un gabinete plural y técnico.

Claro, la moderación es un lujo que pueden darse provisionalmente porque lo más arduo del trabajo sucio ya fue hecho por el Congreso que ellos presiden.

Cómo no van a tener maneras suaves si la Junta Nacional de Justicia es un basurero, el Tribunal Constitucional un mingitorio y la Defensoría del Pueblo una conserjería. Cómo no van a simular una voz convocadora cuando las leyes de la impunidad ya fueron dadas y cuan­do alias Fiscal de la Nación está a su servicio. Cómo no van a tener mirada de gentiles cuando un poder judicial atemorizado ve caer, uno tras otro, a quienes plantearon la resistencia como salida.

La maquinaria pesada del congreso del hampa demolió las casas que le eran ajenas. Ahora viene la arquitecta con cara sonriente a hablamos del futuro común, la reconciliación y los nuevos tiempos.

Fujimori vuelve encarnado en su hija
Recuerdo 1990, cuando la izquierda de pacotilla que seguíamos teniendo creyó que el chinito era una opción y que había que apoyarlo. Recuerdo al mi­nistro de agricultura y a la ministra de educación jurando como miembros del gabinete de Alberto Fujimori. ¡Cuánta ingenuidad! ¡Cuánta yuca!

Al poco tiempo, Fujimori se deshizo de todo lastre, empezando por la izquier­da que había votado por él y siguiendo por el evangelismo que había hecho campaña en calles y plazas, y adoptó el programa del Fondo Monetario Internacional. El show se había convertido en shock. Después dio el golpe de Estado y le ofreció al Perú la deshonra. Las calles aplaudieron.

Ahora es lo mismo porque la heredera es, moralmente, calco y copia de su padre. Y ahora, otra vez, un ejército de tragaldabas, una legión de olfativos oportunistas, una masa de sanchos montados en asnos de todos los pelajes, miran qué puerta se entreabre, qué puente colgante se vislumbra, qué sueldo público aparece en alguna partida de emergencia.

El drama del fujimorismo es que no puede conquistar adeptos porque carece de ideales, programa, metas. Lo que hace es reclutar beneficiarios expectaticios y con eso no se hace un partido sino una federación de apetitos. La gente que votó por Fujimori por miedo a la inseguridad ya fue retribuida en el mejor estilo de la mafia: la ley Rospigliosi sobre el fuero militar-policial garantiza que los uniformados que maten en el ejercicio de su labor serán juzgados por el colegaje. A eso le llaman el regreso del orden.

Ese es el fujimorismo en su esencia: mi­litares con licencia para matar, civiles abocados a favorecer a la riquería donante, legisladores atentos a las demandas de los empresarios que enfrenten algún problema. Y mucha prensa adicta y mermelera que seguirá los pasos de la presidenta y hará de cada viaje a la pobreza (en helicóptero) una gesta digna del rey Midas.

La señora Fujimori tiene que entender que le ha ganado por un puñado de votos (44,000 cuando escribo estas líneas) al peor candidato del menú electoral. Le ha ganado míseramente a al­guien que tenía el estigma del antaurismo en la frente y en la cabeza el sombrero de quien había querido ser el Fujimori de la izquierda rampante. Ha vencido con las justas a quien fue acri­billado por una vasta campaña de la prensa escrita, la televisión telepronteada y la radio chueca.

La oposición no reside en el Congreso, donde ya se vislum­bran canjes precoces, agendas escritas al alimón y táperes con carnecita. Nos importa un rábano qué decidan los líderes dispuestos a la claudicación y los parlamentarios que quieran repetir el papel de los Niños de Acción Popular. La oposición tie­ne más de nueve millones de do­micilios, más de nueve millones de carnés de identidad, más de nueve millones de convicciones ciudadanas.

Y esos más de nueve millones de miradas atentas no quieren componendas ni pactos con quienes destruyeron las insti­tuciones en los 90 y reivindican ahora al hombre que produjo ta­maña devastación.

El Pacto de la Moncloa fue posible cuando Adolfo Suárez desmontó el edificio dictatorial de Francisco Franco, a quien ha­bía servido en distintos cargos. Si Suárez no hubiera renegado en los hechos de la dictadura en la que actuó, el parto de la reconciliación española habría sido imposible. La señora Fuji­mori -al lado de la senadora Martha Chávez y de otras sombras notorias- no se arrepiente de nada y proclama el buen gobierno de su padre. Es triste y vergonzoso. Es como si María del Carmen Franco Polo, la hija del caudillo, hubiese ganado estrechamente las elecciones en España. Es como si Inés Lucía Pinochet Hiriart estuviese a punto de entrar a La Moneda por mandato popular. Es como la serpiente que se muerde la cola, imagen que también representa al infinito. <>

ENFOQUES SOBRE LA REALIDAD POLITICA EN EL PERU ACTUAL

 LA PAZ DE LOS SEPULCROS   

 Por Gustavo Espinoza M. 

R

ecientemente, la mayoría parlamentaria del Congreso Unicameral aprobó, por un margen estrecho un proyecto de Ley presentado por Fuerza Popular -el nuevo “Partido de Gobierno”- y a través del cual se resolvía que los integrantes de la institución castrense y la policía sólo debían responder -en el caso de Comisión de Delitos- ante sus propios compañeros de armas en el fuero privativo correspondiente. En otras palabras, deberán ser juzgados por sus pares Institucionales.

 Antes era así cuando las instituciones armadas eran consideradas como una suerte de recinto sagrado y sus miembros tenían derecho a disponer del  cuerpo, la salud y aún la vida de los civiles que caían bajo sus garras en una u otra circunstancia.

 Por eso la gente recuerda el caso del Subteniente Thelmo Hurtado, que en agosto de 1985 incursionó en diversos parajes de Ayacucho al mando de su columna, una de las Brigadas Tigre que dirigía en ese entonces el general José Williams Zapata, después consagrado “Héroe de la Patria”.

 En Accomarca, Santa Rosa y Llocllapampa capturó a 69 personas la mitad de los cuales eran niños. Luego de saquear la aldea, incendiar las viviendas, violar a las mujeres y robar las pertenencias de los campesinos, encerró a todos en una casucha de paja a la que prendió fuego disparando adicionalmente fusilería de metralla para exterminarlos.  

 Hecha la denuncia ante un Parlamento recién estrenado se exigió la investigación del caso. Antes que el Senado se abocara a ella, por disposición del Comando Conjunto de la Fuerza Armada el caso fue “ventilado” en el Fuero Privativo Militar que, en efecto, considero “reprochable” la acción de Hurtado y le impuso una “severa sanción”.

 8 días de rigor por “abuso de autoridad” y “desacato” fue la Pena dictada, Obviamente, los jueces militares consideraron que el  Sub Teniente había cometido “abusos” y “rebasado” órdenes, porque ninguna de ellas incluía matar niños.  Eso, no se le había indicado.

 Fue una lucha larga y difícil que incluyó debates en tormo a los llamados “delitos de función”. Para los uniformados, tales delitos se cometían cuando actuaban en misión de servicio, es decir, cuando realizaban operativos dispuestos por la superioridad o aún por iniciativa propia, pero lo hacían “en cumplimiento de su función” militar o policial.

 Esta percepción implicaba una visión sesgada: el uniformado podía realizar cualquier acción y justificarla alegando que estaba en “misión de servicio”. Era suficiente.

 Las cosas cambiaron cuando los parlamentarios de Izquierda Unida plantearon el tema desde otra óptica: ¿La que se cumple vistiendo el uniforme  en una acción policial o militar, o más bien la que es compatible con la tarea asignada a los integrantes de una institución del Estado?

 ¿Es “función de servicio” torturar a una persona? ¿Violar a una mujer?  ¿Golpear a un niño?. Ciertamente que esas no son funciones oficiales que se podrían encomendar a un subordinado y que ninguno podría tampoco considerarla inherente al “servicio” que brinda al país. Practicar esas acciones constituye simplemente un delito recogido en el Código Penal y que debe ser sancionado de acuerdo a ley, independientemente de quién sea el autor del hecho. 

 Objetivamente considerar que un miembro de la institución policial o armada “puede” o “tiene derecho” a realizar acciones de esta naturaleza, es algo que se ha impuesto bajo el imperio de regímenes dictatoriales. Ocurrió en efecto bajo el fascismo, en los años 30 del siglo pasado, o cuando la dictadura de Odría, pero también en regímenes formalmente “democráticos” como Manuel Prado o Belaunde. Y más precisamente en las administraciones envilecidas y  corruptas de las últimas décadas: Fujimori, García, Merino, Boluarte o Jerí.

 Si ahora se busca reeditar el debate para justificar la aprobación de dispositivos seudo legales que amparen la interpretación perversa de lo que constituye “delitos de función” es porque se busca “preparar” el aparato del Estado para la comisión de delitos de ese orden.

 En otras palabras, se busca generar acciones que luego se habrán de justificar alegando que se trataba de acciones en las que “hubo excesos” que deben ser visto por… “el Fuero Privativo”.  

 Dos expresiones se habrán de usar mucho más adelante. Una de ellas será precisamente esa: “hubo excesos”, como si fuera “un exceso” matar, torturar o violar.

La otra expresión que se habrá de usar mucho dice: “En un confuso incidente… ” y luego se añadirá el hecho: “murieron dos dirigentes”,  “quedaron golpeados los trabajadores de una empresa” o “se incendió un local sindical”

 Todo eso está orientado a imponer un lema que hoy se promueve en América Latina. En Honduras Nasry  Asfura, electo por presión de Donald Trump,  llevó como consigna de campaña  dos palabras: “orden” y “seguridad” que repitió aquí Keiko Fujimori. Tras ellas se esconde un mensaje antiguo: Ora et Labora

 Se trata de un viejo Slogan de la Orden de San Benito. Resume la idea benedictina, que reclama la oración y el trabajo como un equilibrio entre la actividad manual y el pensamiento. En verdad, ese lema fue distorsionado para convertirlo en una suerte de castigo desde los años del medioevo: Ora  y Labora, reza y trabaja, sin protesta ni reclamo.

 Pues si. Eso es lo que hoy se busca. Promover r un equilibrio perfecto entre la producción y el silencio. Trabaja y calla. No te quejes. Simplemente ora para que cuando partas de este mundo, vayas al Paraíso donde hallarás la felicidad eterna…. El sinónimo de eso, es la paz de los sepulcros. <>

LA POLITICA. CONSIDERACIONES POLITICAS Y REALIDAD

 LA FARSA DE UNA DEMOCRACIA SECUESTRADA

Por: Jorge Luis Choque

D

espués del 7 de junio, unos celebran y otros se resignan. Pero lo que en verdad se impone no es la euforia ni la angustia, sino una pregunta incómoda: ¿qué estamos llamando democracia? Porque en el Perú se ha vuelto costumbre confundir el acto de votar con la existencia de una democracia plena. Se nos repite que “hay que respetar la democracia”, como si bastara aceptar un resultado electoral para legitimar un sistema profundamente deteriorado. Esa consigna, en apariencia democrática, suele encubrir una verdad más cruda: aquí el sufragio existe, pero la democracia está gravemente vaciada.

El problema es de fondo. La democracia no es una urna, ni una cédula, ni una ceremonia periódica cada cinco años. Reducirla a eso es una trampa conceptual y política. Una democracia real exige participación efectiva, competencia auténtica, ciudadanía informada, partidos sólidos y controles institucionales que impidan la captura del Estado. Robert Dahl y Norberto Bobbio lo dejaron claro desde hace décadas: sin pluralismo, sin opciones reales y sin garantías para el ejercicio ciudadano, no hay democracia, sino un simulacro. Hans Kelsen, por su parte, subrayó que los partidos son piezas indispensables de ese orden. Sin ellos, la representación se deshace. Y en el Perú, justamente, eso es lo que ha ocurrido.

La evidencia es contundente. Leonardo Morlino advirtió que la calidad de la democracia peruana arrastra un “deterioro y/o persistencia de baja calidad de tres dimensiones: igualdad, responsavidad y estado de derecho”. No se trata de una exageración retórica, sino de una diagnosis precisa. Cuando la igualdad se debilita, cuando el poder deja de responder a la ciudadanía y cuando el Estado de derecho se vuelve frágil, la democracia deja de ser sustancia y se convierte en fachada. Eso es lo que hoy vivimos: una democracia de baja intensidad, donde el procedimiento electoral sigue en pie, pero el contenido republicano se ha erosionado.

Más grave aún es que el poder real ya no parece residir donde formalmente debería. Will Freeman lo dijo con una claridad brutal: “En Perú, la democracia está muriendo sin dictador”. Y esa frase resume una verdad incómoda: no necesitamos un caudillo visible para degradar la democracia; basta con una red de actores políticos, económicos y criminales que capturen instituciones, repartan cuotas de poder y gobiernen sin rendir cuentas. En ese escenario, las elecciones no ordenan la vida política, apenas la maquillan.

La raíz de esta podredumbre institucional está en los partidos políticos. O, para decirlo con mayor precisión, en su ausencia como verdaderos partidos. Fernando Tuesta lo ha explicado con sobriedad: “desde fines de los 80, se plantea que en el Perú existe una crisis de partidos políticos y de representación… los partidos políticos no se han recuperado, por el contrario, han desarrollado una serie de artificios para sobrevivir”. En otras palabras, no hemos construido organizaciones políticas estables; hemos acumulado franquicias electorales, vehículos personales y aparatos improvisados para repartir candidaturas. Eso no es vida partidaria. Es precariedad organizada.

Martín Tanaka, advierte en que existe un grave problema de representación y que el sistema de partidos “realmente existente” no logra construir una política nacional sólida. Y Alonso Cárdenas lo formula sin rodeos: “la gran mayoría de partidos políticos en el Perú no cumplen con los cuatro requisitos básicos que debe tener en ‘teoría’ un partido político: una ideología, una militancia, un programa y una organización”. Si una agrupación no tiene ideas, ni bases, ni programa, ni estructura, ¿qué es entonces? No un partido: apenas una etiqueta electoral al servicio de intereses transitorios.

El costo de esta simulación lo paga la ciudadanía. Sin partidos reales no hay canalización de demandas, no hay deliberación seria y no hay representación auténtica. Lo que queda es desconfianza, hartazgo y cinismo. María Zambrano lo expresó claramente, la democracia es la sociedad en la cual “no sólo es permitido, sino exigido, el ser persona”. En el Perú, en cambio, el ciudadano suele ser reducido a una cifra, a un voto manipulable, a una presencia intermitente que solo importa en campaña. Eso no dignifica, humilla. Y cuando la política humilla, la democracia se descompone.

Por eso conviene decirlo sin rodeos: el Perú no sufre solo una crisis de partidos; sufre una crisis de representación, una crisis de legitimidad y una crisis de sentido democrático. Mientras se siga creyendo que votar cada cierto tiempo equivale a vivir en libertad, el poder seguirá en manos de quienes han aprendido a usar la democracia como máscara. Y una máscara, por definición, no revela el rostro: lo oculta. <>

Perú: 26/06/2026


miércoles, 24 de junio de 2026

BREVÍSIMA HISTORIA DEL FRAUDE ELECTORAL EN LA VOTACIÓN DE LOS PEX (PERUANOS EN EL EXTERIOR)

 BREVE HISTORIA DE UNA INFAMIA

Por: Sinecio López

Tomado de Facebook

1. La preparación:

-Nombramiento del canciller naranja inmediatamente después de la primera vuelta.

- Cambio de embajadores poco confiables en algunos países de alta votación de los PEX (Peruanos en el exterior)

2. La ejecución

- Cambio de las reglas de juego electoral en la segunda vuelta ( no escaneo sino envío en físico de las actas electorales) por orden del canciller naranja

- Demora escandalosa en la llegada al Perú de las actas de votación de los PEX (sobre todo de las de Buenos Aires).

3. El anuncio del fraude.

- Luego de conteo rápido de IPSOS que incluía el voto de los PEX anunciado y confirmado por Transparencia que afirmaba el empate técnico con ligera ventaja en favor de Sánchez, el fujimorismo entró en pánico.

- Chlimper hace circular un audio el lunes 8 desde muy temprano en que anuncia que el empate técnico puede cambiar en favor de KF si se toman en cuenta otros escenarios: el voto de los PEX y las actas observadas mayoritariamente de Lima.

- Ese mismo día Torres de Ipsos repite el cuento de Chlimper en Latina TV. Transparencia lo desmiente. Los medios y la Prensa concentrada repiten como loros el cuento de Chlimper y de Torres de IPSOS.

4. JP denuncia y presenta evidencias de las “irregularidades” electorales

-Denuncia cambios de las reglas de juego en la segunda vuelta electoral.

- Muestra una serie de evidencias de sustitución de votos, de votantes que dicen que no votaron, etc, etc.

5. Consumación

- El JEE rechaza el pedido de anulación de las mesas donde ha habido fraude.

6. Epílogo

- JP y todos los partidos de oposición tienen el deber y el derecho de no reconocer a una “presidente” elegida por fraude.

- KF, en cambio, no reconoció a dos presidentes legítimamente elegidos: PPK y Pedro Castillo. <>

martes, 23 de junio de 2026

OPINIONES SOBRE EL YA PASADO PROCESO ELECTORAL EN EL PERU

 SALIR DE LA TRAMPA POLÍTICA

Escribe: Milcíades Ruiz

Grupos políticos de izquierda atribuyen culpabilidades sobre el fracaso del partido “Juntos por el Perú”, en las elecciones presidenciales. Pero, si dejamos lo emotivo por la realidad, tendríamos que reconocer que, las elecciones se perdieron ya en la primera vuelta. La derecha obtuvo mayoría en el poder legislativo que, es el que gobierna y no, el presidente que, solo ejecuta lo dispuesto por el primero mediante leyes.

 



Son los partidarios del poder económico (Derecha) los que siempre tienen mayoría en el Congreso de la República para asegurar su predominio. De poco vale, que el presidente no lo sea, igual mandan. Con esta supremacía, garantizan que las leyes sean aprobadas en su beneficio y, además, designan a los suyos en el tribunal constitucional, en la Junta Nacional de Justicia que controla el poder judicial y, en la “Defensoría del Pueblo”. Hacen y deshacen en el Ministerio Público de Fiscales, entre otros organismos supuestamente autónomos.

La supremacía derechista utiliza esta red como trampa de dominación. No es igual la justicia para los poderosos que la justicia para los débiles. Tienen de su lado a las fuerzas armadas y policiales legislando en favor de estas. Por ello, se negaron a cumplir las órdenes contra el Congreso, dadas por el ex presidente Castillo, jefe supremo de las FF AA. No respetan ni el referéndum sobre el Congreso bicameral rechazado por la población peruana.

Tienen de su lado a los medios de manipulación social o prensa que, realiza campañas mediáticas para desprestigiar a líderes de la oposición, luego contrata a encuestadoras para comprobar la efectividad de sus delitos contra la fe pública y las divulga como opinión libre. Pero la prensa es financiada por los grupos de poder económico



¿Por qué sucede esto? Pues porque el sistema de gobierno, está condicionado a los intereses de la dominación mediante leyes dictadas como juez y parte. Mientras prevalezcan estas condiciones establecidas, seguiremos cayendo en la misma trampa. De nada sirve señalar culpables entre nosotros ya que, el divisionismo nos debilita en favor de la derecha. La población peruana está condicionada por leyes aprobadas por los congresistas beneficiarios del sistema de gobierno, para asegurar su predominio en el tiempo.

Mientras subsista este sistema, seguiremos lamentando la falsedad de una democracia, condicionada. Estas condiciones están en toda la normatividad que rige la conducta política de la población, pero fundamentalmente en el régimen de acceso al gobierno, que no permite la representatividad directa sino exclusivamente a través de partidos políticos. Es el escudo de la estructura de dominación. No obstante, la población es consciente de esta realidad y se expresa su disconformidad con el sistema. Organismos del Estado e instituciones internacionales muestran este descontento en sus estudios y encuestas.

Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD). Informe sobre Desarrollo Humano Perú 2025






 




Si hasta organismo mundiales se dan cuenta de esta realidad política y, del sentir popular peruano, ¿Cómo es que ciertos partidos políticos de izquierda, que se ufanan de defender los intereses populares, no captan esta situación, ni la usan en sus planteamientos? (No hay peor ciego que, el que no quiere ver) Si no manejamos un diagnóstico social realistamente, tampoco podremos acertar en nuestros planteamientos.

Para cambiar las condicionantes del sistema político de gobierno, que otorga supremacía la derecha, se necesita una estrategia que permita desmontar el sistema fraudulento de gobierno nacional vigente. Si no disponemos de la fuerza necesaria para cambiarlas de un solo golpe, una alternativa es hacerlo progresivamente. El sistema sindical de los obreros ha permitido obtener muchas conquistas sociales y beneficios de los que hoy, gozan. El método de lucha con paros y huelgas, pliego nacional de reclamos y negociación colectiva, les ha dado buenos resultados.

De igual modo, los diversos sectores económico-sociales, podrían luchar por sus derechos políticos de representatividad en todo nivel de gobierno, con demandas desde las más simples hasta la plenitud democrática. El autogobierno local, la participación directa en los gobiernos distritales, provinciales y regionales, la descentralización del estado, las políticas de estado con respecto a la minería, hidrocarburos, tecnología electrónica, asignación presupuestal, y otros puntos, podrían ser parte de los pliegos petitorios sociales a negociar y lograr.

La predominancia de un factor dura hasta que otra fuerza predomine. La derecha seguirá predominando en el gobierno nacional, hasta que la izquierda le haga perder predominio. En nosotros está este reto. Se vienen días difíciles y hay que prepararse para la lucha política contra el fujimorismo. Al igual que Irán que utilizó el estrecho de Ormuz para repeler el predominio imperialista haciéndolo retroceder, el Perú profundo tiene muchos estrechos para revertir la dominación derechista. “Feliz Año Nuevo Andino”.

23 junio /2026