martes, 31 de marzo de 2026

RESUMEN : ANALISIS DE TODA LA SITUACION ACTUAL DE LA GUERRA EE.UU-ISRAEL VS IRAN

 UN MES DE GUERRA

EN MEDIO ORIENTE:

DESTRUCCIÓN, DIPLOMACIA ESTANCADA Y ESCALADA IMPREDECIBLE

FRANCE 24, 27/03/2026

Medio Oriente

C

uando Estados Unidos e Israel lanzaron su guerra contra Irán el 28 de febrero pasado, sus líderes la justificaron con miras a destruir las capacidades balísticas y nucleares iraníes y, en última instancia, causar el colapso del régimen. Transcurrido el primer mes, esos objetivos están lejos de cumplirse, la República Islámica mantiene el pulso (a costa de su propia población) con ataques en toda la región, tensiona la economía global con el bloqueo al estrecho de Ormuz y es reacio a los intentos de diálogo. Trump parece buscar una salida al conflicto, entre negociaciones infructuosas o una peligrosa incursión terrestre.

Con los ataques a gran escala de Estados Unidos e Israel a Irán el 28 de febrero pasado y la previsible represalia iraní hacia posiciones estadounidenses, israelíes o de sus aliados en el Golfo Pérsico, Medio Oriente se convirtió en escenario de una guerra que sumerge a la región en una era de inestabilidad, cuyo alcance aún está por verse.

Un mes de incesantes y mortíferos bombardeos le han permitido a Washington e Israel cumplir objetivos iniciales, como reducir las capacidades de defensa y de lanzamiento de misiles de Teherán o matar a los altos mandos del régimen, incluyendo al líder supremo Alí Jamenei, asesinado en el primer día de asalto.

Pero, lejos de la meta de causar su caída, el régimen islámico ha absorbido los golpes y, de momento, parece haberse reorganizado para contragolpear, con una estrategia que apunta a prolongar el conflicto –sin importar demasiado las vidas de iraníes que se sigue cobrando– y maximizar el daño en la economía global y la opinión pública.

Irán, entre las bombas ajenas y la represión interna

En una guerra aérea que se libra a largas distancias y cuya atención mediática y en redes se centra en imágenes impactantes y debates sobre los costes económicos, es fácil perder el foco sobre la magnitud del impacto sobre las vidas de los civiles.

Hasta el viernes 27 de marzo, y a sabiendas de que algunos recuentos son conservadores, el conflicto contabiliza más de 3.000 muertos, la abrumadora mayoría en Irán y Líbano.

Según señaló el viceministro de Salud iraní, Ali Jafarian, a la cadena catarí 'Al Jazeera' el jueves, más de 1.900 personas, incluyendo 240 mujeres y 212 niños, han muerto en ese país como consecuencia de los ataques estadounidenses-israelíes, que además han provocado más de 24.000 heridos y más de 3,2 millones de desplazados forzados, según cifras de la ONU.

Por su lado, un reporte publicado este viernes por las ONG Human Rights Activists in Iran (HRA), Center for Civilians in Conflict (CIVIC) y Airwars documentó, entre el 28 de febrero y el 23 de marzo, al menos 1.443 muertes de civiles, entre ellos 217 menores, como resultado de los ataques de EE. UU. e Israel, cifras que, aclararon, "representan mínimos verificados y se prevé que aumenten".

Esta misma jornada, el presidente de la Media Luna Roja de Irán, Pir Hosein Kolivand, denunció que más de 71 mil viviendas y cerca de 20 mil locales comerciales han sufrido daños y que los ataques también han alcanzado a 290 centros sanitarios y 600 escuelas.

Lejos del levantamiento popular que dijeron querer alentar el presidente estadounidense Donald Trum y el primer ministro israelí Benjamin Netanyahu, los iraníes viven entre buscar refugio de sus bombardeos y evitar la represión doméstica del régimen de los ayatolás.

En su informe, HRA afirma haber documentado una expansión de los arrestos arbitrarios (al menos 1.830 hasta el 19 de marzo), de los rígidos controles en las calles y de la retórica oficial que amenaza con la prisión o incluso la muerte a sus detractores. El texto señala que la vulnerabilidad social se agrava por las restricciones al movimiento y la información, con la conectividad a Internet reducida a cerca del 1% de sus niveles habituales desde el 28 de febrero.

"Los ataques aéreos en zonas pobladas han provocado la pérdida repentina de vidas, desplazamientos y daños a infraestructuras críticas, mientras que la intensificación de la represión interna ha restringido aún más la capacidad de las personas para desplazarse, comunicarse o buscar atención médica y seguridad", advierte el mencionado documento.


En tanto, en Líbano, el Ministerio de Salud local ya ha reportado más de 1.100 víctimas mortales por los bombardeos masivos de Israel, enfocados sobre todo en el sur y este del país, en los suburbios de Beirut y algunos registrados en el centro de la capital libanesa. A eso se suman más de 3.200 heridos y más de un millón de desplazados forzados –unos 370.000 niños, según Unicef–.

El país se ha visto arrastrado al conflicto desde el 2 de marzo, cuando el partido-milicia chiita Hezbolá, en represalia por la muerte de Jamenei, se metió de lleno lanzando proyectiles hacia Israel, que aprovechó para iniciar una extensa campaña de bombardeos, a la que ha sumado una creciente invasión del sur libanés.

Bajo el argumento de "ampliar su zona de seguridad" y arrasar infraestructura de Hezbolá, el Estado hebreo ha amasado tropas en la zona fronteriza con Líbano y pretende tomar el área hasta el río Litani, a unos 30 kilómetros de la divisoria, un avance que se teme se convierta en una ocupación permanente.

Karolina Lindholm Billing, representante de la Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR) en Beirut, advirtió este viernes que uno de cada cinco residentes se han visto forzados a abandonar sus hogares por los ataques israelíes y que Líbano enfrenta "un riesgo de una catástrofe humanitaria".

A eso sumó que unas 150.000 personas han quedado aisladas en el sur de Líbano por la destrucción deliberada de puentes clave causada por Israel, lo que limita gravemente el acceso a la ayuda humanitaria y suministros esenciales.

Los países del Golfo se debaten entre mediar o escalar

En el triste escalafón de víctimas mortales, Irak es el tercer país más afectado. Son más de 90 muertos, en un país atrapado por el fuego cruzado de los ataques de EE. UU. e Israel contra milicias proiraníes y de los lanzamientos de drones iraníes a bases militares estadounidenses o los ataques en el Kurdistán iraquí de los grupos aliados a Teherán.

En Israel, las víctimas superan la veintena, con al menos 15 civiles muertos por ataques de Irán o Hezbolá, un civil alcanzado por 'fuego amigo' en el norte, y cuatro soldados caídos en la actual invasión israelí en el sur de Líbano.

En paralelo, otras cuatro mujeres palestinas fueron víctimas de una munición de un misil de racimo iraní, interceptado por Israel, que cayó en la ciudad de Beit Awwa, en Cisjordania ocupada, donde las poblaciones palestinas no cuentan con refugios.

Asimismo, Estados Unidos sufrió la pérdida de 13 soldados, siete caídos en países del Golfo Pérsico y seis en Irak.

Hasta la fecha, los otros países de la región con víctimas mortales son EmiratosÁrabesUnidos (11), Kuwait (6), Siria (4), Omán (3), Bahrein (3) y Arabia Saudita (2).

Pese al impacto económico y a la disrupción que han significado los ataques de represalia iraníes –que inicialmente se centraron en bases militares estadounidenses pero se han extendido a algunas infraestructuras críticas–, los países del Golfo se han mantenido, por ahora, al margen de las hostilidades, aunque eso podría cambiar.

Trabajadores evacúan la zona alrededor de la refinería de petróleo Ras Tanura de Saudi Aramco mientras se eleva el humo tras un presunto ataque con drones iraníes, el 2 de marzo de 2026. © Redes sociales / vía Reuters

Reuters reporta que, por un lado, Qatar, Omán y Kuwait presionan para que la guerra termine rápido por temor a las consecuencias económicas y las represalias.

Pero por el otro, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Bahrein se dicen listos para afrontar una escalada y no aceptarán un Irán que, tras la guerra, siga utilizando el Estrecho de Ormuz como moneda de cambio.

En una columna de opinión en el Wall Street Journal, Yousef Al-Otaiba, embajador emiratí en Estados Unidos, advirtió que "un simple cese al fuego no es suficiente". "Necesitamos un resultado concluyente que aborde la totalidad de las amenazas de Irán: capacidades nucleares, misiles, drones, grupos terroristas afines y bloqueos de rutas marítimas internacionales", resumió.

Según una fuente de inteligencia saudita citada por The Guardian, el príncipe heredero saudita Mohamed bin Salman transmitió un mensaje similar a Washington, instándolo a aumentar los ataques y sopesando sumarse a la ofensiva si fracasa el tibio intento diplomático iniciado días atrás por Trump.

El bloqueo iraní del estrecho de Ormuz, en el centro del conflicto

A pesar de que los bombardeos diarios siguen dañando sus capacidades militares y de defensa y cobrándose vidas, Irán sigue acosando a sus vecinos árabes del Golfo y a Israel con misiles y drones –que lanza en pequeñas cantidades, para contar con municiones que le permitan extender sus ataques por más tiempo– y mantiene un bloqueo parcial del tráfico en el estrecho de Ormuz.

El impacto que causa en la economía global el control del flujo por esa vía marítima, por la que pasa el 20% del petróleo mundial, se ha convertido en la mayor ventaja estratégica de Teherán. El régimen, también en una precaria situación económica y con el riesgo de un estallido interno, se aferra a su supervivencia en gran medida por el daño que inflige a otros.

En esa ruta marítima clave, además, la Guardia Revolucionaria iraní está imponiendo de facto un régimen de peaje, según la empresa de información marítima Lloyd's List Intelligence, que señala que las "intermediarios" de las fuerzas iraníes presionan (y en casos puntuales, cobran) a barcos para garantizarles protección en el cruce.

El petrolero Shenlong Suezmax, con bandera de Liberia, que transportaba petróleo crudo procedente de Arabia Saudita y que llegó tras cruzar el estrecho de Ormuz, se observa en el puerto de Mumbai, en India, el 12 de marzo de 2026. © Rafiq Maqbool / AP

El bloqueo del estrecho está provocando un alza de los precios del petróleo, vaivenes en las bolsas de valores y aumentos en los precios de muchos productos básicos, temas que ejercen presión sobre el presidente estadounidense Donald Trump, más sensible a la estabilidad de los mercados y el coste político interno que al coste humano de la guerra.

En ese contexto, Trump ha optado por abrir una vía diplomática con Irán, que ha endurecido su postura y ha rechazado una propuesta inicial de 15 puntos, tildada de "parcial e injusta" por Teherán. Aun así, se estima que podría darse algún encuentro directo entre funcionarios de ambos países en los próximos días.

Aunque las posiciones de ambas partes parecen lejanas, el presidente estadounidense ha postergado hasta las 00:00 GMT del 7 de abril su ultimátum para atacar las plantas energéticas iraníes si Teherán no reabre el estrecho.

Pero si, como todo parece indicar, las conversaciones no llegan a buen puerto, Trump podría optar por una escalada aún mayor, y, según informó Axios, dar un "golpe final masivo" a Irán, que le permita mejorar su posición negociadora o conseguir una 'imagen de victoria' para dar por concluido el conflicto, una apuesta arriesgada que, lejos de servir de cierre, podría causar una peligrosa escalada.

Aviones de la Armada y del Cuerpo de Marines de EE. UU., pertenecientes al Ala Aérea Embarcada (CVW) 9, se encuentran desplegados en la cubierta de vuelo del portaaviones de clase Nimitz USS Abraham Lincoln durante el ataque de la Operación Furia Épica contra Irán, desde una ubicación no revelada, el 10 de marzo de 2026. © Armada de EE. UU./Vía Reuters

Entre las opciones que barajaría el Pentágono está alguna operación terrestre para tomar la isla de Kharg –principal centro de exportación de petróleo iraní– u otras posiciones iraníes en el Estrecho de Ormuz, lo que involucraría la impopular decisión de utilizar a los alrededor de 7.000 soldados (unos 5.000 marines y casi 2.000 paracaidistas) que está trasladando a Medio Oriente.

De acuerdo a The Wall Street Journal, de hecho, la Administración Trump evalúa desplegar hasta 10.000 tropas más en Medio Oriente, incluyendo unidades de infantería y vehículos blindados.

Por su lado, el ministro de Defensa israelí, Israel Katz, aseguró este viernes que los ataques de su Ejército en Irán "se intensificarán y se extenderán", mientras medios israelíes estiman que el gobierno de Netanyahu busca maximizar los daños a Irán frente a la posibilidad de que Trump declare unilateralmente un cese al fuego.

Mientras cada parte realiza sus cálculos, Medio Oriente sigue al filo de un conflicto que puede salirse de control, agudizando aún más el sufrimiento de los civiles en la región. <>

lunes, 30 de marzo de 2026

ENCUESTAS CON SINO FALIBLE. PROCESO ELECCIONARIO 2026

Publicada 29 de marzo 2026

 

COMO VEN EL PROCESO ELECTORAL PERUANO DESDE EUROPA

 PERÚ:  36 CANDIDATOS PARA UN CARGO DEVALUADO

INFORME SEMANAL DE POLÍTICA EXTERIOR •30 DE MARZO DE 2026

P

erú, que ha tenido ocho presidentes desde 2016, casi todos destituidos por el Congreso, acudirá a las urnas el 12 de abril para votar entre 36 candidatos, la oferta política más desproporcionada de la región.

En un contexto internacional marcado por las tensiones impulsadas por Donald Trump, el destino político del cuarto país más extenso de la región y su quinta economía resulta clave para los equilibrios políticos regionales.

Un 66% de sus exportaciones corresponde a metales: oro, plata, zinc, estaño o tungsteno. Tras Chile, Perú es el segundo exportador mundial de cobre, un recurso estratégico imprescindible para la transición energética.

Pese a contar con niveles de desaprobación cercanos al 90%, el Congreso se ha convertido en el verdadero centro del poder al instaurar, de facto, un sistema parlamentario. Lo ha hecho recurriendo a un artículo de la Constitución que permite destituir al presidente por “incapacidad moral permanente”, una fórmula deliberadamente ambigua que, en la práctica, queda al arbitrio de la mayoría parlamentaria. El legislativo ha transformado así la presidencia en una figura casi decorativa, sin necesidad de reforma constitucional, asamblea constituyente ni consenso social.

La primera “vacancia” fue traumática. La segunda, menos. Las siguientes, ya un procedimiento rutinario. Paradójicamente, la devaluación de la figura presidencial ha contribuido a sostener el dinamismo económico al blindar al Banco Central de Reserva del Perú (BCRP) frente a injerencias políticas. Su presidente, Julio Velarde, en el cargo desde 2006, ha sido ratificado por diez mandatarios distintos. En este contexto, el marco macroeconómico permanece estable pese a la caída recurrente de gobiernos. De hecho, los mercados han llegado a interpretar la debilidad política como un factor de estabilidad.

El caso peruano muestra que la anarquía política puede coexistir con la ortodoxia fiscal. En 2025, la inflación fue del 1,7%, la más baja de la región, con un crecimiento del 3,2%, pese a la extrema impopularidad de Dina Boluarte, destituida en noviembre. Cuando el Congreso destituyó en febrero a su sucesor, José Jerí, el dólar apenas reaccionó. Los peruanos se han habituado a considerar a sus presidentes como figuras transitorias. En el Rule of Law Index del World Justice Project, el país ocupa hoy el puesto 90, frente al 60 que registraba entre 2015 y 2018.

A menos de un mes de las elecciones, los tres principales candidatos concentran apenas el 29% de la intención de voto, mientras que un 42% del electorado sigue indeciso. Saben que, sea quien sea el ganador, gobernará sin mayoría parlamentaria y bajo la amenaza constante de la “vacancia”. Los candidatos mejor posicionados –Rafael López Aliaga y Keiko Fujimori– se mueven en torno al 11%–13%, en un escenario tan fragmentado como el que llevó al poder en 2021 a Pedro Castillo, un exmaestro rural que fue destituido en diciembre de 2022 tras intentar un golpe de Estado. López Aliaga y Fujimori compiten por el mismo electorado, concentrado en Lima y la costa norte. El rechazo a López Aliaga –exalcalde de Lima y admirador de Nayib Bukele– supera el 57%, mientras que el de la heredera del fujimorismo alcanza el 77%.

En 2021, a estas alturas, Castillo apenas contaba con un 2% de intención de voto y terminó ganando en segunda vuelta gracias al respaldo de las regiones andinas. Por ahora, no se vislumbra un outsider con capacidad de replicar ese fenómeno. Las tres veces que Keiko Fujimori ha llegado a la segunda ronda, ha sido derrotada por el frente antifujimorista, probablemente el mayor actor político del país.

Por la izquierda destaca Alfonso López Chau (6,5%), exrector universitario con opciones de alcanzar la segunda vuelta si mantiene su tendencia ascendente. Sea cual sea el resultado, el verdadero vencedor será el restituido Senado, que no podrá ser disuelto por el presidente y concentrará amplias competencias, entre ellas la designación de los miembros del Tribunal Constitucional y del directorio del BCRP, así como otros cargos clave del Estado.

Nadie parece cuestionar el peculiar sistema político resultante: presidencial en teoría, parlamentario en la práctica y disfuncional en la gestión cotidiana. Tras el breve mandato de Castillo, los principales grupos parlamentarios –de derecha e izquierda– comprendieron que podían gobernar mediante acuerdos que neutralizan al Ejecutivo.

 Entre 2016 y 2025, la economía peruana solo dejó de crecer en 2020, debido a la pandemia. El auge de los precios del cobre y otros metales, exportados en gran medida a China, ha permitido reducir a la mitad la población que vive con menos de 8,30 dólares al día desde 2001. La elevada informalidad (70%) actúa como amortiguador social.

Entre enero de 2015 y diciembre de 2025, la minería ilegal generó flujos estimados en 11.969 millones de dólares, lo que representa un 44% de la economía delictiva, según datos oficiales.

LA MUSICA TAMBIEN ES LINDA

 

También lo es la intérprete 

domingo, 29 de marzo de 2026

EL PUEBLO PERUANO FRENTE A LAS NECESIDAD DE CAMBIOS POLITICOS PROFUNDOS EN LA REALIDAD NACIONAL

 EL PRÓXIMO VOTO DEBE SER UN MANDATO DE CAMBIO

MÁS DE 90% DE PERUANOS CREEN QUE EL SISTEMA POLÍTICO DEBE CAMBIAR CASI POR COMPLETO.

Editorial del diario La República 29mar26

E

l Perú llega a las urnas en un momento de profunda crisis en el sistema político, pero con un valor extra que se precisa puntualizar. Los resultados más recientes del Barómetro de las Américas revelan una ciudadanía consciente de la magnitud del desafío político y atenta a la necesidad de impulsar transformaciones de fondo.

Que el 93% de los peruanos demande reformas profundas habla de un país que quiere renovar las bases de su vida democrática y abrir un nuevo ciclo de gobernabilidad.

Este proceso electoral ofrece una oportunidad para canalizar esa voluntad que según las estadísticas es claramente colectiva. El respaldo a la democracia convive con una firme convicción de respeto a los resultados electorales. El mismo estudio concluye que el 82% sostiene que los resultados deben respetarse, independientemente del candidato o partido que resulte vencedor. En ese punto se sostiene una base cívica valiosa para orientar el rumbo del país.

En paralelo el país convive con un entramado de poder que ha encontrado en la crisis un terreno fértil para reproducirse. Un pacto de intereses desde el Congreso ha convertido a diversas instituciones públicas en espacios funcionales a la impunidad y en plataformas de distribución de empleos sin rédito de gestión eficiente de lo público.

La extendida percepción de corrupción expresa con claridad esta fractura. El 82% de los ciudadanos considera que la mitad o la totalidad de los políticos está involucrada en corrupción, mientras que el 76% cree que muchos reciben financiamiento de organizaciones criminales.

En este escenario, el voto adquiere un significado mayor. Representa una decisión sobre el tipo de sistema político que el país quiere construir. Cada elector tiene en sus manos la posibilidad de evaluar, comparar y elegir con criterio, atendiendo a propuestas concretas, trayectorias verificables y compromisos con la reforma institucional.

Informarse, contrastar y deliberar se vuelven actos centrales de responsabilidad cívica.

La elección convoca a respaldar propuestas que impulsen reformas institucionales y aseguren mecanismos efectivos de rendición de cuentas. Ese horizonte se construye desde una ciudadanía activa, vigilante y comprometida con el interés público.

El Perú tiene ante sí la posibilidad de convertir esta elección en un verdadero punto de inflexión, en una crisis cuesta arriba. El próximo voto puede expresar una voluntad de cambio que abra paso a una etapa de restitución de la integridad del Estado. Ese camino comienza con una decisión informada y consciente, a la altura del momento que vive el país. <+>



sábado, 28 de marzo de 2026

ESTAMPAS DEL ARTE POPULAR MUSICAL Y COREOGRAFICO EN PUNO

 LA HERENCIA DANCISTICA Y MUSICAL NEGRA EN EL ALTIPLANO PUNEÑO

LOS "PHUSA-MORENOS" Y "SIKU-MORENOS"

Ignacio Frisancho Pineda

En, NEGROS ESCLAVOS EN EL ALTIPLANO PUNEÑO, Lima, 2002 pp 142 y ss.

M

ás de tres siglos de permanencia y trajín, por las heladas pampas del Altiplano Puneño, las cresterías de las cordilleras que lo circundan y por los valles trasandinos de las provincias de Sandia y Carabaya tenían que dejar, y dejaron, la impronta de su permanencia o de su paso por toda la región del Altiplano del Titicaca. Esto es más notorio en el lado boliviano donde aún existen un buen número de descendientes de los antiguos esclavos.

Debemos tener en cuenta que, desde su inicio, la presencia de los negros era muy notoria en medio de la gran masa de nativos "indios'', más aún porque algunos de estos negros resultaron, para sus dueños, sus personas de confianza que les servían para controlar el trabajo de los indios y de los esclavos comunes, tanto en las minas, las sementeras, el recojo de la coca en los "Yungas", los obrajes donde los nativos, particularmente las mujeres, eran encerradas y obligadas a hilar lana para confeccionar los tejidos y la ropa, y otras actividades, dándoseles el nombre de "Caporales" o "Capataces", desempeñando las tareas propias de un hogar: como mayordomos, cocineras, amas, carpinteros, gasfiteros, etc., etc.

Enamoradizo, a falta de mujeres de su mismo color, muchas de las cuales eran amantes de sus amos, buscaban y encontraban en las indias nativas un sustituto amatorio, procreando "zambahigos o zambaygos" además de los mulatos hijos de los españoles.

A los negros que iban llegando y asentándose, con sus amos, en los pueblos y lugares de trabajo del Altiplano Puneño, el nuevo paisaje les resultaba todo lo contrario a lo que ellos estaban acostumbrados. De una naturaleza exuberante en que habían nacido se encontraron con dilatadas pampas sin bos­ques, con una exigua vegetación de pequeños pastos que servían de alimento a los numerosos hatos de llamas, alpacas y vicuñas que allí habitaban.

Sin embargo, encontraron que los andinos eran amantes de la música y las danzas. Que cada pueblo poseía danzas y música diversas y variadas. Pero los instrumentos musicales que uti­lizaban: quenas, pinquillos, tarqas, pututos y, sobre todo, las flautas de Pan, llamadas por los pobladores de las zonas que­chuas "phusas" mientras que en las zonas de población aymara se las denominaba "sikus", no se asemejaban a los que ellos estaban acostumbrados a usar, exceptuando los tambores y los bombos o "Wankaras" que sí podían reproducir el rítmico “"tun tun tun", o el "tam tam tam", tan agradable a sus oídos y tan apropiado para llevar el compás de sus danzas, con un acompañamiento musical casi siempre monótono y de no muy rica melodía.

La afición extrema de los negros a sus danzas casi siem­pre eróticas y voluptuosas, desde siempre, ha sido reconocida. Y, para confirmar ésto, bástenos reproducir un par de frecuen­tes apreciaciones: así, José Luis Lanuza en su testimonial li­bro "Morenada" (1), escribe, quizás exagerando un poco aunque no mucho, refiriéndose a los negros:

"Por cualquier lado que vayan, llevan su música y sus bailes, porque los negros y su batuque son inseparables. Bailan para alegrarse, para diluir su desesperación. Aún encadenados en el barco negrero, bailan.

Arreados como recua de animales, cantan. Cantan para acompasar el movimiento de los remos. Cantan para acompañar el trabajo. Antes de pelear bailan. Si están descansados, bailan. Y si están cansados bailan para descansar. Bailan para evocar a los demonios y para ahuyentarlos. El baile es una manera de rezar. Si están de duelo, bailan. Bailan para enamorar. Bailan porque sí. Su lenguaje es el baile.

"Por cualquier lado que vayan, el aire se puebla de extrañas percusiones, ritmos apenas entendidos, que pueden transformarse de pronto en movimientos. Toda América se va llenando de sus ruidos y de sus gestos. Desde el Misisipi hasta el Río de la Plata. En el centro de las selvas y en las orillas de las ciudades. En todas partes resuenan sus instrumentos, traídos de lejos o improvisados en el continente. Suenan las maracas y las marimbas en los candombes."

Phusa morenos en Juliaca 1930
Por otra parte nos recuerda, el mismo Lanuza, las impre­siones que tuvo el cusqueño don Calixto Bustamante, autor del "Lazarillo de ciegos caminantes desde Buenos Aires hasta Lima", allá por el año de 1773. Nos dice que las estridencias y los ruidos de los negros lo irritaron. Debió oírles cerca del Cuzco (o de Puno), porque a esa altura de los capítulos intercala su conocida descripción. ¿0 es que allí oyó a los indios, y por contraste agrega a la descripción de su música la referencia a la de los negros?. Dice:

"Las diversiones de los negros bozales son las más bár­baras y groseras que se puede imaginar. Su canto es un aúllo. De ver sólo los instrumentos de su música se inferirá lo desa­gradable de su sonido. La quijada de un asno, bien descarnada, con su dentadura floja, son las cuerdas de su principal instrumento, que rascan con un hueso de carnero, asta de buey u otro palo duro, con que hacen unos altos y tiples, tan fastidiosos y desagradables que provocan a tapar los oídos o correr a los bu­rros, que son los animales más estólidos y menos espantadizos. En lugar del agradable tamborillo de los indios, usan los ne­gros un tronco hueco y a los dos extremos les ciñen un pellejo tosco. Este tambor lo carga un negro, tendido sobre su cabeza, y otro va por detrás, con dos palitos en la mano, en figura de zancos, golpeando el cuero con sus puntas, sin orden y con el solo fin de hacer ruido."


Se le escapaban, sin duda, los ritmos negros al cuzqueño, que completa su descripción despectivamente:     

"Los demás ins­trumentos son Igualmente pulidos, y sus danzas se reducen a menear la barriga y la cadera con mucha deshonestidad, que acom­pañan con gestos ridículos, y que traen a la imaginación la fiesta que hacen al diablo los brujos en los sábados."

En esta misma época, mediados del siglo XVIII, que está dentro del período de mis investigaciones, tal como lo comenta el mismo Lanuza (2), el Benedictino francés Antonio José Pernetty, detalla la coreografía de una danza africana de 1763 o 64, en los siguientes términos:

"…Hay, sin embargo, un baile muy entusiasta y lascivo que se baila algunas veces en Montevideo; se llama calenda, y a los negros lo mismo que a los mulatos, cuyo temperamento es fogoso, les gusta con furor. Este baile ha sido llevado a América por los negros del reino de Ardra, en la costa de Guinea."

"La calenda se danza al son de instrumentos y voces. Los actores se disponen en dos líneas, la una frente a la otra, los hombres cara a cara con las mujeres. Los espectadores ha­cen un círculo alrededor de los danzantes y de los instrumen­tistas. Uno de los actores canta una canción cuyo refrán es repetido por los espectadores, que baten palmas. Todos los danzantes tienen los brazos semilevantados, saltan, dan vueltas, hacen contorsiones, (...), se aproximan a dos pies los unos de los otros, y retroceden a compás, hasta que el son del instrumento o el tono de la voz les advierte que deben aproxi­marse de nuevo. Entonces se golpean el vientre los unos contra los otros dos o tres veces seguidas, y se alejan después ha­ciendo piruetas para recomenzar el mismo movimiento con gestos sumamente lascivos, tantas veces como les indiquen los instru­mentos o las voces. De tiempo en tiempo entrelazan los brazos y hacen dos o tres vueltas, persistiendo en sus golpes de vientre y en darse besos, pero, sin perder el compás."

En el Altiplano del Collao, a inmediaciones del gran Lago Titicaca, al faltar o ser escasos los materiales para cons­truir sus instrumentos musicales, por no tener a la mano los gruesos troncos que ahuecados producían el básico Tan tan o tum tum, ni cocoteros de los cuales obtener los cocos para, golpeándolos unos con otros, llevar el compás de sus bailes, se vieron seducidos por el danzar de los grupos de "phusiris" y "sikuris" andinos, aprendiendo a tañer las antaras,      phusas o sikus y también la técnica de componer piezas musicales en base a estos instrumentos.

Es así como, en los pueblos y ciudades de cierta importancia, como fueron, por ejemplo, la Ciudad de Chucuito y la Vi­lla de Puno, donde había buen número de esclavos negros, y de morenos hijos de blancos con negras o de negros con indias, y esclavos libertos, se fueron formando grupos de músicos y danzantes de "PHUSA-MORENOS" y de "SIKU-MORENOS, que sallan, en las grandes fiestas religiosas a competir con los grupos de "PHUSIRIS" y "SIKURIS".

Analicemos un poco las diferencias entre estas dos clases de agrupaciones dancísticas y musicales.

LOS "PHUSA-MORENOS" Y "SIKU-MORENOS"

Origen de la Danza   

En sus inicios, en la Época Colonial, eran agrupaciones de músicos danzantes, "negros" y "morenos" tañedores de "phusas" o "sikus", "zampoñas" o "antaras" que, con todos estos nombres se conocen estos instrumentos musicales, conformados por cuatro, cinco o más cañas, y de diversos tamaños según el tipo de melodías que hayan de ejecutar los músicos.

Estas agrupaciones de músicos danzantes, en las principa­les fiestas religiosas solían rendir su homenaje a los Santos Patronos de los pueblos, sirviendo de acompañamiento en sus procesiones, compitiendo con los nativos conjuntos de "Phusiris" y "Sikuris".

El hecho de haber ignorado, nuestros folklorólogos y aún nuestros historiadores, el intenso comercio de esclavos que hubo, en la época colonial, en la región del Altiplano Puneño, pues, por primera vez dí a conocer el intenso comercio de es­clavos negros que hubo en la región del Altiplano Puneño, que tuve la oportunidad de investigar, y cuyos resultados los da a la publicidad en mi pequeño folleto "Negros en el Altiplano Puneño" -(Edit. Samuel Frisancho Pineda - Puno - 1983), que salió en tiraje muy limitado, siendo aún ahora muy poco conocido, ha permitido, a quienes lo han leído, comprender este co­mercio evitando malinterpretar el origen de nuestras danzas altiplánicas de origen negro, como se ha venido haciendo.

Así, para Portugal Catacora, las danzas de los "Morenos”, la "Morenada" y aún la "Diablada", "en el fondo son la misma danza que tiene diversos nombres" (3); Leónidas Cuentas Gamarra (4), distingue con muy buen criterio la diferencia que hay entre "Siku-morenos" y "Morenada", pero sin atreverse a indi­car su origen; Américo Valencia Chacón evade, también, inter­pretar el término "moreno", debido a que hasta que yo pude encontrar suficientes documentos sobre el intenso comercio de esclavos que hubo en la antigua Villa de Nuestra Señora de la Concepción y San Carlos de Puno, nada se sabía al respecto, pero indica algunas valiosas diferencias de los "Siku-Morenos" , citadinos, con los "Sikuris" o "Phusas" de las comunidades campesinas. (5)

Valencia Chacón nos dice:  

Siku morenos
"Los phusamorenos son denomina­dos también sikumorenos, mistisicus y zampoñadas. Aunque es posible que estos conjuntos de sikuris precolombinos que se especializaban en música más ligera y menos ceremoniosa, apta para la diversión en las fiestas; lo cierto es que en la actualidad, estos conjuntos han sido adoptados por los mistis (mes­tizos) o vecinos de los pueblos, y constituyen, por lo tanto la expresión mestiza del uso del siku altiplánico. Es posible que antaño, los sikuris primigenios campesinos fueran emulados por los habitantes de los pueblos, mestizos e indígenas urba­nos que conformaron sus propios conjuntos, dándoles su sello característico que podría en la actualidad resumirse en lo siguiente: 1. reducción del tamaño de los sikus, 2. Reducción del número de sikus usados, 3. Reducción del número de bombos, 4. Inclusión de otros instrumentos de percusión, 5. adopción de una vestimenta de gala, y 6. inclusión de un cuerpo coreográfico”.

Las características que anota Valencia Chacón confirman mi tesis sobre el origen negro de los "Phusa-Morenos" y 'Siku -Morenos". En efecto, los negros y "morenos", en la época co­lonial, Vivian en los pueblos y ciudades, unos como miembros de la servidumbre en las casas de sus amos y otros como los zambos y negros libertos, ejerciendo diversos oficios. Ellos, como ya lo dijimos, aprendieron a tocar las zampoñas o sikus y formaron sus conjuntos, prefiriendo tañer los sikus más pequeños, por ser más apropiados para sus pulmones, todavía no bien aclimatados a los cerca de 4.000 metros sobre el nivel del mar, sobre todo debiendo tocar y danzar al mismo tiempo, durante casi todo el día, como acostumbran los conjuntos altiplánicos.

Como bien observa, Valencia Chacón, la primera caracte­rística anotada funciona como interesante índice de mestizaje del conjunto, pero no entre mestizos e indios citadinos como él cree sino entre negros citadinos e indios campesinos, de ahí que, los sikus utilizados serán más reducidos por requerir menos esfuerzo, lo cual tiene que ver, también, por supuesto, con el movimiento más ligero y alegre de la música.

La reducción del número de sikus utilizados es probable que haya ocurrido debido al no muy grande número de negros o morenos" tañedores, disponibles para La conformación de estos conjuntos.

La tercera característica, es decir la reducción del número de bombos, debe haber tenido la misma razón anterior.

La inclusión de algunos otros instrumentos de percusión fué, a no dudarlo, consecuencia de la natural inclinación de los negros y "morenos" a este tipo de instrumentos musicales que sirven mejor para llevar en ritmo.

Atuendos

La adopción de una vestimenta de gala (trajes de toreros o algunos de la nobleza española) se debió a que como estos conjuntos de "siku-morenos” o "phusa-morenos) tenían el apoyo de sus amos o patrones, éstos para mantener su "estatus" que­rían que ellos se lucieran de la forma más elegante posible.

Mientras que los conjuntos de "Phusiris" y de "Sicuris" vestían sus trajes autóctonos, los grupos de "Phusa-Morenos" y "Siku-Morenos", con el apoyo de sus amos españoles, que que­rían, como ya dijimos, demostrar y mantener su estatus social, vestían trajes de luces de toreros o trajes de nobles españo­les, todo bordados con hilos dorados y plateados, incluso con el agregado de falsas joyas, con sus sombreros adornados con grandes plumas de colores (probablemente éstos eran trajes que estaban a medio uso o destinados para ser desechados pero que eran arreglados para el lucimiento de los esclavos, lo cual redundaba en el lucimiento de sus amos).

Por otro lado, como ya vimos, en el siglo XVIII, había un buen número de esclavos libertos y zambos y mulatos ricos, gracias al apoyo de sus padres, muchos de ellos hidalgos, y su habilidad en ciertos oficios y trabajos. Así que, cuando ellos eran quienes formaban sus comparsas trataban de igualar o superar en elegancia a los conjuntos formados por esclavos con el apoyo de sus amos.

La inclusión de un cuerpo coreográfico adicional al de los músicos danzantes, considero que fué bastante posterior, comenzando por las figuras del "Viejito Encomendero Español" y del "Viejo Negro Caporal" muy elegantemente vestidos pero llevando en sus diestras sendos zurriagos como símbolos de su poder.

Siku morenos JUVENTUD OBRERA, Puno 2010

Personajes y Coreografía

Los únicos personajes que, en sus inicios, intervenían en la danza eran los propios músicos danzantes, con sus trajes de luces como ya dijimos, guiados en sus movimientos y evolucio­nes coreográficas por el cabeza de grupo que era quien ordena­ba las correspondientes evoluciones, ya sea formando círculos o filas ondulantes.

Al integrarse algunas otras figuras, como la de los viejitos, éstos bailaban al compás de la música que se ejecutaba que, en general eran "Wayños" sikurianos, de origen aymara o quechua según la región en que actuaban.

El "Viejo Encomendero Español", es la representación de los dueños de encomiendas y haciendas. Señores de horca y cu­chillo. Está representado con su costoso y elegante traje de levita, todo recamado con hilos plateados. Sus manos llevan guantes blancos y en su diestra sostiene un gran zurriago de cuero trenzado o algunas veces un fuete. Su máscara representa un rubicundo español: viejo, bigotón, ya con arrugas, cuyas facciones no han sido mayormente deformadas.

El "Viejo Negro Caporal", representa a un negro "caporal" controlador del trabajo de los indios, que a pesar de ser esclavo tenia mando sobre ellos que no lo eran. Se supone es un es­clavo de mucha confianza del encomendero, que gozaba de gran aprecio por parte de éste, pues, su traje es casi tan elegante como el de su dueño. Su máscara, que es una caricatura, resalta las principales características de los rostros de los negros. Sostiene entre sus labios, grandemente deformados, de modo que su labio inferior le rebalsa de la boca hasta cubrir toda su mandíbula inferior, una pipa, recordándonos la gran afición que tenían, y aún tienen los negros, a fumar ciga­rros. En su mano derecha, igual que el encomendero, sostiene un gran zurriago, con que solía exigir un mayor rendimiento en el trabajo de los indios.

Ambito geográfico

El area geográfica en que mayormente se presentan los conjuntos de "Phusa-Morenos" y "Siku-Morenos" son las provincias de Puno, Chucuito, Huancané y Lampa, que justamente fueron las provincias de mayor población de negros y morenos.

ENFOQUES SOBRE EL PROCESO ELECTORAL EN CURSO

 EN LA RECTA FINAL

Por Gustavo Espinoza M.

 A pocos días de los comicios nacionales de abril, cabe formular algunas apreciaciones, no con el ánimo de inducir el voto, sino tan sólo con la idea de ayudar a los lectores a reflexionar en torno a los retos que tenemos por delante. Veamos:

 Objetivamente, y aunque parezca una exageración desmedida, podemos afirmar que entre los 36 candidatos presidenciales, no encontramos uno que garantice un cambio real y sustantivo en la sociedad peruana.  Quizá eso explique la duda que fluye de las encuestas, y que marca un porcentaje inusualmente elevado.  

La chicha está fermentando
Aun la gente no sabe por quién votar, aunque el grueso del electorado sí sabe contra quién votar. En otras palabras, se afirma el voto en negativo porque los peruanos repudiamos a unos, pero no confían lo suficiente en nadie que asome hoy en el escenario nacional. Y es que la experiencia vivida, ha sido dura. El hecho -lamentable, por cierto- no nos exime de la responsabilidad de votare, y lo haremos por alguien que no represente los intereses de la Mafia.  

 Hay que considerar que este proceso eleccionario se desarrolla en el marco de una violencia particularmente aguda: el incremento del sicariato y la extorsión, el crimen institucionalizado, y también la impunidad. Este rasgo no es nuevo. Asoma en el contexto de todos los procesos. En los anteriores, era el terrorismo, el que levantaba la cabeza para intimidar a la ciudadanía. Y entonces asomaban los “antiterrorista” que pedían todo: la pena de muerte, la cadena perpetua, el exterminio de los terroristas- Y. sobre todo “el orden”. La lucha antiterrorista se convertía en una bandera altamente rentable en materia de votos. Y usualmente acumulaba más preferencias el que ofrecía acabar con estos especímenes de la violencia en el más corto plazo.

 Acabado el proceso, se atenuaba el tema, aunque no desaparecía del todo. Parecía que los terroristas levantaban temporalmente su tienda para volver a abrirla en los próximos comicios.  Y entonces asomaba una tregua. En víspera de la nueva elección volvía y casi con idéntica figura: un choque armado en el VRAE con uniformados muertos. “Sendero vive” era el aullido de la Mafia.  

 Como esa imagen ya fue usada más de una vez, ahora asoma con una modalidad cambiado. Ya no son necesariamente los “terroristas”, sino más bien los sicarios y los extorsionadores, que se valen de motos lineales, disparan a mansalva, matan choferes, cobradores y transeúntes, y asustan a toda la sociedad porque sus acciones resuenan en los medios con persistencia creciente.

 La policía nunca está. Siempre llega después, y captura a cualquier “sospechoso” al que presenta espectacularmente como cabecilla de una “banda” siniestra. En los últimos 36 meses ya se deben haber “desmantelado” más de 1800 “bandas” gracias a la extraordinaria labor policiales, según nos dicen. Pareciera que el Perú es fabricante de bandas delictivas dado que el “modelo” neoliberal no nos permite producir ni siquiera un tornillo.

 Los debates electorales han servido para que se presenten propuestas -y no programas-. Ellas han servido para conocer realmente a esos candidatos.

 Rafael López Aliaga, por ejemplo, ha tenido una idea general: reducir los ministerios a 6. Es decir, cerrar 12 ministerios porque “no sirven”. ¿Nadie le ha dicho que eso implicará el despido de un millón de trabajadores? ¿A dónde irán? ¿Al comercio ambulatorio, o al mercado de taxistas?  El promotor de esta “idea” debe pensar en su mamá porque ese millón de nuevos despedidos se la habrán de recordar varias veces cada día. Es lo menos que le podría ocurrir.

 Ronald Atencio, ha tenido otra brillante idea: ha propuesto crear un Escuadrón de Aniquilamiento para acabar con los delincuentes. Y lo ha dicho muy orondo: habrá de reclutar a los 500 más destacados policías para convertirlos en asesinos de la noche a la mañana. Y para no quedarse en pequeño, estará él a la cabeza de ese “comando de aniquilamiento”. ¿Sabrá lo que está diciendo? Un Comando de aniquilamiento lo que hace es aniquilar, es decir, matar a los que tiene al frente. Así fue el Grupo Colina, aunque Atencio diga que no será igual.

Nieto. Apunta a la segunda vuelta
 Los candidatos han evitado referirse a la Política Exterior -que es facultad del presidente de la República-. Puestos en la disyuntiva varios de ellos se habrían mostrado como son: áulicos de Trump. Habrían justificado el atentado alevoso contra la Soberanía de Venezuela y el secuestro del Presidente Maduro y su esposa Celia Flores, Y hasta “justificado” el bloqueo genocida contra Cuba.  Pero ¿Los de izquierda?  ¿Han dicho algo?. Es bueno recordar, sin embargo, que no se necesita “ser rojo” para defender la soberanía de un Estado, la Independencia de una Nación o los derechos de un pueblo. Basta tener sentido común y no ser sirviente del Imperio.

 Por lo pronto, López Chau, en enero atacó a Venezuela y a Maduro, al que proclamó “dictador”, como lo llamarían a él si ganara las elecciones y quisiera dar un paso -siquiera uno- a favor del pueblo. Pero no se atrevió a llamar dictador a Donald Trump que inició una guerra salvaje contra Irán sin siquiera informar de eso al Senado de su país, y que busca hundir a Cuba en el mar con todos sus habitantes.  

 Luego, en cambio, tuvo otro desliz descomunal. Hablando de dictadores, puso en ese saco a Hitler y Stalin. Ni siquiera reparó en él mismo, en su propia existencia.  Ël, está vivo porque Stalin ganó la II Guerra Mundial. Si Hitler hubiese ganado, ni López Chau ni sus padres ni sus hijos estarían con vida. Habrían sido reemplazados por una estirpe germana que habrían “recuperado” estas tierras para su raza selecta.

López Chau tiene sus méritos, como los tiene Atencio, Sanchez o Jorge Nieto. Y en sus listas parlamentarias hay algunos que valen. Pero hay que buscarlos. En realidad, estos candidatos presidenciales no saben lo que dicen. Y muchas veces dicen cosas no porque crean en ellas, sino simplemente porque alguien les dijo que eso “electoralmente les ayuda”, les “da votos” , o “para que no les digan rojos”. Es el oportunismo, el que habla, no la convicción.

 En este contexto es difícil orientarse. En primera vuelta hay que impedir caer en la trampa. Ninguno de la Mafia vigente debe pasar a segunda vuelta y menos ganar los comicios. En la recta final habrá que despejar el camino echando la basura en la basura como se dijo cuando cayó la dictadura.  El pueblo tiene memoria. <+>

viernes, 27 de marzo de 2026

PROCESO ELECCIONARIO 2026: PRIMER DEBATE PRESIDENCIAL

 PENAS DE MUERTE

César Hildebrandt

M

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 775, 27MAR26

e pongo a tono con la retórica patibu­laria de los debates: pena de muerte para los idiotas.

Pido más, guadaña en mano, babean­do de gusto anticipado: cadena perpetua para los candidatos que demuestren serias deficiencias en su funcionamiento cerebral.

Pero no basta: campos de concentración de pan y agua en remotos lugares de la selva para los que hagan propuestas esperpénticas.

Y más: jueces sin rostro, como los que reimplantará la Fuji­mori, para los que construyan partidos que son siglas vacías y se presenten a las elecciones para hacer el ridículo.

Largas condenas en prisiones sin ventanas para los que su­den mientras hablan y organicen frases ininteligibles y lleguen a conclusiones falsas y recomienden solu­ciones inverosímiles.

Que mueran el Pac­to de San José, la Con­vención de Palermo, la Corte Interamericana de Derechos Hu­manos la Corte Penal Internacional y hasta las Naciones Unidas con tal de encarcelar sin debido proceso y sin presunción de inocencia a quienes demostraron en los debates recientes que la crisis del Perú vie­ne de abajo y décadas atrás.

Multiplicar cárceles, militarizar las calles, disparar a discre­ción y sin rendir cuentas, crear un Estado lumpen: eso fue lo que oímos. Y, con algunas excepciones, lo que vino después fue una lista de prodigios que se harían en cien días, una retahíla de promesas enormes que pacificarían el país y nos devolverían la grandeza que nunca tuvimos.

Para decirlo de una vez: me dio vergüenza ajena escuchar tal avalancha de estupideces y mentiras. Me dio escalofríos imaginar que el bobo que me hablaba, sin el menor propósito de convencerme, era fundador de un partido que la autoridad electoral había acogido.

Claro que hubo excepciones, pero fueron muy pocas. Aun los mejor dotados se dejaron impregnar por la demagogia vo­ciferante, aunque está claro que Marisol Pérez Tello, Alfonso López Chau y Jorge Nieto evitaron el abismo y mantuvieron posiciones coherentes.

Keiko Fujimori debe haber desilusionado hasta a sus adictos más duros. Y lo mismo debe haber pasado con Rafael López Aliaga, que se dedicó a leer con la cabeza gacha la paporreta de sus próximas grandezas.

Mesías Guevara hizo lo que pudo y se enfrentó al fujimorismo, del mismo modo que Nieto, que situó el tema de la corrupción en su justo marco: no se la derrotará si no se aca­ba con el pacto mañoso y congresal, dominado por el fujimorismo, que nos gobierna de modo clandestino.

Rafael Belaunde demostró que es un avión que no despega y el decente Roberto Chiabra entendió que el carisma es tesoro elusivo y que él es uno de los desahuciados.

Roberto Sánchez sube sostenidamente en las encuestas
En el territorio de los casi punibles destacó José Luna, que habló de la podredumbre congresal como si de su fundo se tratara. Y Alfonso López Chau, más allá de algunas frases rescatables, perdió una buena oportunidad para demostrar que tiene el liderazgo que reclama. Femando Olivera fue fiel a sí mismo, con todo lo que eso significa, y José Williams dio la impresión de haberse resignado a meter a unos cuantos parlamentarios. Grozo, que era la galopante revelación de la derecha, se evaporó con las charre­teras puestas mientras Lescano hizo todo lo que en los años 90 hubiera impresionado al auditorio. Carlos Espá volvió con un dis­curso que no asume vitalmente y Rober­to Sánchez, desde la izquierda, fue quizá la mayor desilusión: habló para la gente que quiere creerle y reforzó todas las ideas tribales que lo pueden distan­ciar de cualquier entendimiento con el centro. Lo mismo pasó con Ronald Atencio, sin una sola idea-fuerza digna de ser recordada. Enrique Valderrama estuvo impecable en el dis­currir de sus intervenciones pero daba la impresión de haber ensayado mil veces y tener una memoria digna de un examen de grado. Lanzó una lista de lavandería de ofrecimientos que demandarán varios pre­supuestos nacionales. Tenor de la afasia, divo indiscutible del patetismo involuntario fue César Acuña, quien demostró ser también analfabeto oral.

En resumen, el debate sirvió para exhibir la miseria de nuestra política y la poca seriedad de muchos de los que irrumpieron, desde su merecida nada, en las elecciones. Nadie habló de las dificultades de la gestión pública, de la necesidad penosa de concertar con quienes estarán al acecho de sabotear al próximo gobierno y de los problemas que el tsunami de la inflación mundial nos habrá de traer.

Yo preparo, mientras tanto, mi paredón, mi horca, mi garrote vil, mi silla eléctrica, mi inyección mortal. Me voy poniendo a tono. ■