sábado, 15 de octubre de 2011

Efrain Miranda se muere de abandono

Omar Aramayo

Miércoles, 05 de octubre de 2011

Efraín Miranda Luján se está muriendo y nosotros lo estamos dejando morir. Lo visité hace unas horas en compañía de Lolo Palza, Carlos Mendoza, Sandrita Mendoza, el editor Walter Bedregal Paz y el novelista Javier Núñez . No me dio pena, nada de nada, me dio dolor y cólera, indignación. No entiendo, por Dios, que no entiendo cómo tanto homenaje, y cómo tanto periódico, revista, estudios, y ninguna manifestación práctica, de amor al prójimo, para retenerlo siquiera un poco más. La falta de cuidado, de una enfermera, de alguien que pueda procurarle un poquito, solo un poquito de calidad de vida, es abrumadora, es algo que cualquier persona en sus cabales repudiaría, está en el aire de su lóbrega habitación. Me dijeron que andaba loco, no es verdad, está cuerdo y lúcido, sus reflejos obedecen a la realidad perfectamente. Me vio y como un relámpago me dijo: Omar, hace diez años que no nos vemos. Tenía miedo a que no me reconociera, a encontrarlo en un mar de tinieblas e incoherencias, pero está claro como el cielo del mediodía, y no exagero, él sabe lo que quiere y lo que dice; pero sufre de abandonado, y en exceso. Su hermana se lo trajo de Puno hasta esta casita en jirón Zela, Yanahuara, Arequipa, pero ella es otra anciana y tampoco puede procurarle más atención. Y con las bajas pensiones que reciben los maestros jubilados del Perú, él que dio su vida a los niños aymaras en los fríos páramos, atravesados por un río helado que tenía que cruzar cada vez que iba o venía de Puno. No es posible contemplar a uno de los hombres más lúcidos del país en ruinas de manera impasible, al carajo lo homenajes. Se ha caído y tiene una costilla rota, cicatrizada ya, felizmente; pero que le provoca un inmenso dolor. Ha caído y tiene una cicatriz en la cabeza. No podemos hacer una descripción de la situación patética en la que vive, sería ruin y cruel. Y los congresistas y alcaldes presidentes de la región que se llenan la boca con palabras de amor a la patria y a los valores. ¿Y los seres humanos? ¿Y sus mejores hijos? Por favor amigos, por favor, escríbanme con sugerencias prácticas, es necesario tenerlo con nosotros todo lo que se pueda. Que que no muera como Sologuren, Bendezú o Romualdo. El Perú no puede asesinar a sus poetas de manera tan vil.

domingo, 9 de octubre de 2011

Concurso Regional de Símbolos en saco roto


Escribe: Christian Reynoso | LOS ANDES 06 oct 2011

Me pregunto qué clase de concurso es el que convoca el Gobierno Regional de Puno para la creación del Himno, Bandera y Escudo de la región Puno, que por segunda vez se ha visto en la necesidad de ampliar el plazo de la entrega de los trabajos. Situación que sólo demuestra la poca seriedad y el gran despropósito que hay detrás de este concurso, tal como ya lo expresé en anterior comentario. (Léase Los Andes, 15/08/2011)
Indican como justificación el pedido de profesionales y artistas de “la primera casa de estudios” ante el poco tiempo para crear las obras. Y con razón, una obra artística seria no puede escribirse ni crearse en unos cuantos meses, más aún con las características que requieren de que tanto Himno, Bandera y Escudo representen a toda la región, como se pretende.
Pero, ¿será esta la verdadera razón? Yo creo que no. No será, más bien, por la pobre convocatoria que ha tenido el concurso, que la comisión ejecutora se ha visto obligada a ampliar las fechas para no quedar en ridículo. Veamos. La primera fecha de plazo estuvo pactada para el día 31 de agosto, luego se amplió al 30 de setiembre. Ahora, una vez más, se amplía al 14 de octubre. ¿Habrá una tercera ampliación?
Asimismo, según Nota de Prensa 320 del Gobierno Regional, se han recibido a la fecha 39 trabajos que corresponden a la Bandera, 26 al Escudo y 7 al Himno. En principio, sería interesante saber de qué provincias provienen estos trabajos. O es que la gran mayoría provienen de Puno ciudad, considerando que la ampliación del plazo se ha dado por el pedido de los profesionales y artistas de “la primera casa de estudios”. Es decir, la ¿UNA? Lo cual evidencia el carácter centralista de Puno capital. Asimismo, podemos formularnos otras preguntas. Por ejemplo, ¿será legítimo y representativo para la región Puno un Himno que será escogido de unas cuantas propuestas que por ahora no superan las diez?
Por otro lado, cabe indicar que la primera semana de setiembre se realizaron Foros Descentralizados en Juliaca, Juli y Puno, organizados por el propio Gobierno Regional, para conocer las “inquietudes” y discutir los “alcances” del concurso. No obstante, resulta curioso que esto se haya organizado después de haberse hecho la convocatoria. Lo lógico hubiera sido hacerlo antes para ver y analizar la viabilidad del concurso. A ello se suma la escuálida asistencia de los interesados, al menos en Juliaca, a juzgar por las fotos enviadas por el propio Gobierno Regional en la Nota de Prensa 269.
Además, ningún concurso que se precie de serio, se ve en la obligación y/o necesidad de discutir sus alcances y disgregar las inquietudes, porque se supone que todo está muy claro en las bases del concurso, elaboradas con anticipación. De lo contrario, mejor no se hace nada. Ciertamente, lo que ha pasado es que la comisión ejecutora se vio en la necesidad de justificar la realización del concurso, una vez que la organización empezó a andar y surgieron muchas dudas en cuanto a los contenidos, además de la nula convocatoria y cero impacto que tuvo en la poblaciones de las provincias de Puno. Es decir, desde un inicio el concurso fue mal concebido debido a la poca claridad del Gobierno Regional en lo que pretendía hacer.
Finalmente, y más allá de estos cuestionamientos, insisto en mi opinión ya expresada. Este concurso sólo creará confusión en el largo plazo, si es que no queda en el olvido más antes que pronto. Además, mientras no haya un plan claro que cuente con presupuesto, para hacer que la población puneña de hoy y de las nuevas generaciones, de las trece provincias, asuma e interiorice estos nuevos y futuros símbolos como suyos, las obras ganadoras quedarán solo para el recuerdo. Es lamentable decirlo, pero el riesgo es real. El Gobierno Regional no ha dicho nada sobre esto, la Dirección Regional de Educación, peor.
¿Qué pasará con los himnos, banderas y escudos que cada provincia puneña tiene? ¿Entrarán en desuso? ¿Se seguirán usando? Entonces, ¿para qué crear otros que en la práctica estarán por gusto? En fin, muchas preguntas que deberían explicarse. Está claro que no sólo se trata de hacer el concurso, premiar a los ganadores y tomar fotos bonitas para la nota de prensa. Es importante que el concurso tenga la legitimidad del caso de lo contrario caerá en saco roto.

UN PROYECTO CAUDILLO PARA PUNO

Por: Juan José Vera del Carpio*

Una singularidad que se le reconoce al difunto Presidente Fernando Belaúnde, es haber expresado “frases felices” en la política. Una de ellas fue la de hablar sobre que desapareciendo los caudillos políticos (en donde ciertamente se inscriben Mariátegui, Haya, el propio Belaúnde y en el caso de Puno los hermanos Cáceres) lo que los pueblos hacen ahora es crear “proyectos caudillo”, es decir ideas o propuestas alrededor de las cuales la comunidades regionales apoyan o acuden presurosas en su defensa, pues se establece sin discusión que parte a la solución de sus problemas está en ejecutar esas obras o proyectos. Explicaba Belaúnde que ese era el caso de Majes para Arequipa, Olmos para Chiclayo, Chavimochic para La Libertad, y así por el estilo).

Y no dejaba de tener razón. Hay algunos proyectos que convocan y mueven a la mayoría de ciudadanos de una región. Algo de eso fue lo ocurrido en las décadas del 80 y 90 del siglo XX, en el caso de la región de Puno con la hidroeléctrica de San Gabán y las carreteras al Inambari y San Juan del Oro (sin embargo la lucha por esta última ha perdido fuerza y consenso)

Estamos en la segunda década del Siglo XXI y de alguna manera el imaginario popular del país ha renovado expectativas. El norte busca Puyango Tumbes, la conclusión de Olmos y Chavimochic, la ejecución de Chinecas; Ica batalla por la regulación de sus cuencas, Arequipa por concluir Majes incorporando 20 mil hectáreas en Siguas, mientras que Tacna y Moquegua bregan infatigables tras sus proyectos hídricos y mineros.

Entonces la pregunta cae de madura ¿y Puno? ¿detrás de qué van sus sueños? ¿cuál es el proyecto productivo, caudillo, de Puno? ¿cuál es la actividad nueva que más ilusiones concentra entre la población regional?.

Si la respuesta fuese inmediata y casi unánime, estaríamos en condición de identificar un proyecto caudillo. Como no lo es así, bien vale la pena indagar sobre el particular..

Empecemos señalando que tener “proyectos caudillo” es importante. Primero porque visibiliza las aspiraciones más sentidas de la población. Segundo por nos hace pensar en propuestas positivas, en aspiraciones de crecimiento, en deseos de expansión y no nos enfrasca en el lamento del diagnóstico constante de nuestras frustraciones, o en la oposición permanente a lo que existe o ya es conocido. Total, en este segundo caso, lo más fácil es decir no a todo lo que otros construyen. En tercer lugar, estos proyectos, dan sentido a nuestras reinvidicaciones, pues cada proyecto que nos “acaudilla”, marca un punto de llegada, una meta, un hito que alcanzar, para luego reiniciar el camino de una nueva lucha. Finalmente, un proyecto guía nos permite aspirar e instalar en nuestro medio nuevos conocimientos, nuevas tecnologías y por lo tanto a revalorar nuestro pensamiento, a vincular nuestro progreso a nuevos conocimientos.

En fin, podríamos abundar en nuevas disquisiciones. No es el caso. En cambio ensayemos cuáles podrán ser uno o dos proyectos que le den salida al tema regional.

En mi entender, para Puno yo priorizaría el proyecto “Nuevas pasturas” o de “cambio tecnológico”, el mismo que tiene dos escenarios:

El primero está localizado en el altiplano. Se trata de incorporar no menos de 150 mil hectáreas a la moderna producción agropecuaria, sustituyendo el pasto de nuestras duras praderas por verdes alfalfas dormantes. Esto implica al mismo tiempo instalar áreas de bosques alrededor de estos predios y sustituir a la actual ganadería de bajo nivel, por animales mayores de alta rentabilidad.

Cada hectárea así trabajada vale tres veces menos que habilitar una similar en Majes u Olmos. Actualmente y con un gran esfuerzo hay poco más de veinte mil hectáreas ya instaladas, a manera de pequeños bolsones diseminados a lo largo y ancho de las poco más millón de hectáreas arables que tiene la región de Puno.

Obviamente que se trata de una labor que debe desarrollarse técnicamente, pues se puede caer en generar algunos desequilibrios medio ambientales, como la desertificación o el mal uso del agua, en caso no se apliquen los conocimientos que se requiere.

El segundo escenario de este proyecto es el área circunlacustre. Allí, en las inmediaciones del Lago Titicaca, en donde medio millón de puneños viven apretujados pugnando por un palmo de tierra. Ellos están obligados a sobrevivir en la pobreza, con una agricultura que muchas veces les resulta esquiva, en microparcelas que tienen más de testimonio patrimonial y ancestral, que de recurso económico productivo. Por ello que muchos hacen de la pesquería artesanal un complemento o en otros casos del comercio y el contrabando la opción real de su empleo y captación de ingresos.

En esos lugares la producción ganadera podría ser estabulada y apoyada en la explotación hidropónica de pastos; paralelamente y de manera complementaria se capitalizarían las explotaciones pesqueras. De esta manera, el área circunlacustre se convertiría en un espacio para desarrollar centenares de pequeñas empresas modernas, que saquen de la pobreza a cientos de miles de campesinos.

Ambos sub proyectos requieren de una inversión de no menos de 750 millones de dólares (casi la tercera parte de Majes – Siguas y la mitad de Olmos con Chavimochic). Pero su ejecución permitiría sacar de la pobreza a cientos de miles de puneños.

Yo diría que cualquier batalla que el pueblo de Puno libre por conseguir estos proyectos justificará cualquier esfuerzo. Hay que sumar energías para conseguirlos.

Existe otro proyecto que debería ser elevado a “caudillo” y que también significa la solución financiera de Puno, sobre el cual hablaremos en una próxima oportunidad.

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*Ingeniero economista, Director ejecutivo de la asociación Kausa. verajuanjose@hotmail.com

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LA CASA DEL CORREGIDOR en PUNO


 
El Instituto Nacional de Cultura (INC) dio la denominación de "Casa del Corregidor" a una antigua casona solariega ubicada en el Jr Deustua (Plaza de Armas, frente a un costado de la Catedral de Puno) .

La Casa fue construida por el Cura Silvestre de Valdés, el mismo que quedó encargado de la construcción de la Catedral luego de la visita del Conde de Lemos a Puno en 1668. En su testamento, hecho en 1701, Silvestre de Valdés deja instituido que su casa se convierta en Capellanía perpetua de misas. En 1707, es alquilada a Don José Salcedo, Marqués de la Villa Rica de Salcedo.

Durante un siglo, La Casa convertida en Capellanía, sigue en poder de la Iglesia; ésta la remata en 1802 y es adquirida por Don Miguel Pascual de San Román de las Cuentas, quién en 1809 la cede a Doña María Manuela de Orellana y Velasco, hija del que fuera Corregidor de Puno, Don Joaquín de Orellana.

Es probable que Doña María Manuela a su vez cediera la propiedad, sobre esta casa, a Don Manuel Cavallero, y a partir de esa época, la Casa se divide y se desarrollan una serie de pleitos sucesorios casi hasta 1900, fecha en que nuevamente se unifica la propiedad por esfuerzo de Don Juan Manuel Gerónimo Costa Ondarza, que fuera representante por Puno en el Senado de la República. A su muerte, la Casa queda con las hermanas Costa Rodríguez, una de las cuales es esposa de Don Carlos Dreyer Spohr, pintor alemán y coleccionista de antigüedades. Su colección constituirá luego el Museo Municipal Dreyer.          `

Los herederos de la familia Dreyer‑Costa, venden en 1976 parte de La Casa a la Municipalidad Provincial de Puno. La otra mitad, es declarada, en 1980, Monumento Histórico de Arquitectura Colonial Doméstica del siglo XVIII junto con la propiedad, en ese entonces, de María de Noriega Vda. De Barriga, que era el espacio ubicado entre la Casa y la Prefectura, que hasta antes de 1841 fuera una calle y que la parte que quedara de ella fue adquirida por Augusto Dreyer Costa y Christiane Lefebvre en 1981. 

Christiane es arquitecto y realiza el trabajo de reconstrucción más serio hecho a La Casa. Ambas venden todo el conjunto, al Banco de la Central de Crédito Cooperativo del Perú (CCC) en 1986. Esta entidad liquida su accionar en 1992 y sus bienes se rematan de allí en adelante. En 1995, La Casa es adquirida en la 16° convocatoria de licitación pública, por su único postor Ana María Pino Jordán, su propietaria actual.

(Glosado del cartel que aparece en la entrada de la Casa, cuyo contenido se ha reproducido además, en un pequeño tríptico)

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