sábado, 15 de octubre de 2022

OPINOLOGOS EN LA COYUNTURA POLITICA DEL PERU

EL CHAVISMO ENTRE NOSOTROS

Juan Manuel Robles

Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE N° 607, 140CT22 p. 14

Se supone que el “chavista” iba a ser Pedro Castillo. El que iba a torcer las leyes, copar las instituciones, cambiar la Constitución o interpretar torcidamente la carta magna para tener control absoluto del poder y burlarse de la voluntad popular. Se supone que era el “chavismo” importado por Cas­tillo el que usaría a los órganos del Estado, a la Fiscalía, a la Policía, para perseguir a sus enemigos en redadas humillantes, desproporcionadas, para neutralizarlos retirándolos de la vida civil, afectando no solo a los implicados sino a sus familias (como medida de presión y chantaje), todo transmitido en directo y en cadena, muy chavistamente, por canales de televisión dóciles.

Se supone que iba a ser el “cha­vismo” de Pedro Castillo el que, sin respetar la libertad de información, lograría el milagro malo de que todos los diarios importantes digan lo mis­mo y actúen bajo una sola directriz ideológica, copiando todos las mismas noticias, filtrando los mismos docu­mentos “secretos”, los mismos ates­tados y expedientes, dando tribuna a voceros de similar parecer. Se supone que iba a ser el “chavismo” el que iba a tomar los canales y las radios para los montajes burdos, la desinformación, la difamación, la mentira y la mella a la reputación de personas honorables, solo por razones políticas.

Se supone que iba a ser el “chavis­ta” Castillo quien iba a desestabilizar al país con sus exabruptos y bravucona­das, el que iba a desconocer elecciones y boicotear al vencedor, generando hostigamiento permanente, al punto de impedir a sus enemigos políticos electos el derecho elemental de hacer viajes protocolares en representación del país. Se supone que era el “chavismo” de Castillo el que iba buscar cambiar leyes a la mala, para la reelección.

Pero no. Si esa caricatura de chavismo que nos machacaron los medios —du­rante casi dos décadas— va llegando al Perú no es por Castillo, un presidente gris, sin hoja de ruta ni norte, que sigue el patrón neoliberal sin imaginación ni grandes ideas, y peor, sin ganas de lu­char por cambios sociales. Esa carica­tura del “chavismo” la tenemos, en una versión germinal pero con líneas muy definidas, en el con­greso y el entrama­do político que lleva más de un año tra­tando de patear el tablero, y que, cada vez con más descaro —en un in crescendo típico de los “chavismos”—, desacata le­yes, o las tuerce, a la prepo.

No creo que a es­tas alturas sea exa­gerado decir que el Perú es víctima de un autoritarismo ramplón en que las leyes importan poco y la Constitu­ción está pintada de adorno. Una opresión comandada por un Congreso de la peor calaña, que nos arrastra a la parálisis y que trabaja, en una confabulación ya inocultable, con otros poderes e instituciones. El Poder Judicial, el Ministerio Público, la Defensoría del Pueblo, el Tribunal Cons­titucional y la prensa privada tocan la misma partitura en pos de un objetivo claro: avasallar al Ejecutivo y tumbarse al presidente.

La sensación opresiva es cada vez más palpable. Si hace un año los canales de televisión se cuidaban de cumplir con la cuota divergente, hoy son un coro monocorde que ha instalado la idea de que el presidente debe irse sí o sí. No se confun­dan. Son los vientos de un autoritarismo congresal, un “chavismo" parlamentario que va ganando terreno haciendo el país insufrible y tal vez inviable.

Esta semana la Fiscal de la Nación presentó contra el presidente una acusa­ción constitucional que es inconstitucio­nal. Tiene el apoyo de todo ese tinglado de instituciones, poderes fácticos y una prensa de micrófonos caídos. Es la ma­nifestación nítida de este “chavismo” en que nos hemos metido sin siquiera haberlo elegido en las urnas. La acción de la fiscal parece parte del ya conocido plan, pero es más grave. Hasta ahora, los intentos de sacar a Castillo de la presidencia eran parte de un complot bastante idiota que venía de diversos congresistas muy turbios pero también demasiado risibles como para tomárselos en serio. Esto incluye a los fujimorismos vacadores, a la lampa zombi y al centro neoliberal que dice “adelanto de eleccio­nes” creyendo, huachafamente, que así quedan mejor.

Colchado, fiscal
El caso es que, para bien o para mal, esos congresistas son un chiste. Pero ahora es la Fiscal de la Nación, la autoridad máxima de un órgano del Estado, quien sale al frente y da una suerte de interpretación auténtica para hacer algo que no se puede hacer. El comunicado es torpe, pero es el más nítido y formal anuncio de golpe que hemos tenido. El descaro leguleyo —con puesta en escena y todo— es señal de que se quebraron los límites, característica típica de los autoritarismos emergentes.

Quién lo diría. Se supone que el “chavista” era Castillo, el que iba a usar los favores de funcionarios cuestionadísimos en puestos clave para revestir de apariencia legal el abuso y la concentra­ción de poder. Se supone que iba a ser ese “chavismo” rojo el que convertiría a esos funcionarios supuestamente neutrales en títeres políticos avezados, al punto de ponerlos a escribir artículos en diarios afines a la causa.

Era el “chavismo” de Castillo el que iba a crear un estado de hostilidad in­cesante, en que se toleraría la turba y la violencia verbal, y se normalizaría abrir los micrófonos para decirle “burro” al adversario político, como si nada. Qué irónico y qué terrible.»

_____________________

Los subrayados son nuestros 

viernes, 14 de octubre de 2022

OPINOLOGOS EN LA COYUNTURA POLITICA DEL PERU

 


NO ERA ESE EL CAMINO

César Hildebrandt

Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 607 14OCT22

E

n este semanario, como les consta, le hemos pe­dido varias veces al presidente de la república que renuncie.

Lo he escrito más de una vez, hasta la náusea: Castillo tuvo la oportunidad de su vida y decidió portarse como un truhancillo.

García sustrajo recursos aduanales, Fujimori abrió bóvedas de la reserva monetaria, Castillo se quedó con los vueltos y fue el foraja del cajón sin llave. Igualito es: más allá de los montos y ambiciones, el maestro que encamaba la esperanza ha terminado en su breve muladar. Le dieron un gobierno y él creyó que estaba administrando la bodeguita del medio (pelo).

Pero esto ya lo sabemos desde hace meses y los lectores de este semanario se han enterado en sus páginas de todas las pillerías tramadas con el consentimiento o gracias a la inspiración del se­ñor Castillo Terrones. Eso está claro.

Pero también está claro que lo perpetrado por la Fiscal de la Nación y sus incondicionales no es la Acusación Constitucional que prometieron entregar. El documento ofrecido era una pieza argumental que demostraría de modo suficiente que Castillo ha­bía incurrido en encubrimiento y obstrucción de la justicia, lo que habría hecho posible que se le atribuyera una in­fracción constitucional digna de un juicio político y -eso de­pendía del Congreso- de una consiguiente destitución.

Ese era el camino limpio, cla­ro, constitucional, democrático, civilizado. La Fiscal Benavides, sin embargo, ha optado por la oscuridad y ha construido un alegato digno del jirón Azángaro.

He leído algunas de sus páginas más significativas y lo que encuentro es una sucesión de decires que provienen de gente sometida a prisión y ansiosa por obtener indulgencias procesales. La Fiscalía ha ensuciado el juicio constitucional que merece el señor Castillo con una retahíla de delaciones zurcidas que en muchos casos plantean escenarios inverosímiles y contradictorios. ¿Es creíble, por ejemplo, que Nicolás Maduro le dijera a Castillo, por teléfono, que contaba con todo su respaldo para asilar a Bruno Pacheco y a dos de sus sobrinos, tal como lo sostiene el colaborador eficaz de Código CE03-2022? ¿Quién pudo asistir a ese diá­logo espinoso? Y si eso fue cierto, ¿por qué no se dio, al final, el tal asilo? ¿Es razonable aceptar, tal como lo dice otro delator pre­miado, que el prófugo Pacheco, acosado y furioso, admitió como compensación a su silencio la oferta de Castillo de nombrar al jefe de la Autoridad Nacional del Agua? Y si eso fue así, ¿por qué, a los pocos días, salió Pacheco a decir que estaba dispuesto a colaborar con la justicia? El dueño de la clínica La Luz ha dicho que le en­tregó 50,000 soles a Bruno Pacheco y Yober Sánchez, sobrino de Juan Silva, afirma que fue testigo de esa dádiva mugrienta. Hasta allí, todo bien. Entonces aparece, de la manga de la Fiscal Benavides, un añadido colaborador eficaz que dice: “Yo sé que 30,000 de esos 50,000 eran para el presidente Castillo”. ¿Cómo? ¿Así se levanta el edificio de una acusación en contra del presidente de la república? ¿A falta de váucheres e investigación efectiva, la magia de los testimonios, los eslabones forzados?

Esto no es serio. No es digno. Da vergüenza. Lo que hubiera podido ser una gran misión higiénica, a partir de hechos públicos que tenían peso específico y resultaban devastadores para Castillo, se convier­te en un texto chiflado y odioso redactado por abo­gados de tercera y fiscales vicarios.

El país necesita una salida honorable. Nos urge abandonar el callejón asfixiante en el que se nos ha metido. Pero como estamos marcados por alguna maldición, re­sulta que quien nos viene a salvar es la doctora Benavides, la que protege a su hermana acusada de favo­recer a grandes narcos por dinero, la que paporretea discursos ciceronianos con ademanes de velada escolar.

O sea que al presidente lumpen lo persigue ahora una Fiscal de los arraba­les de la magistratura. Y su segunda de a bordo, la doctora Barreto, disfraza­da de amante de Atila, sale a decir que los inocentes tienen que probar su ino­cencia. Un grito de huno la celebra.

Y va el señor Vela, que funge de comedido, y feli­cita a la doctora Benavides. Como si estuviéramos en el Brasil de Moro y Lula.

A mí no me cabe duda de que la Fiscalía de la doctora Benavides actúa ahora con­certadamente con la opo­sición más dura. Los que amaron a Blanca Nélida Colán, coautora al lado de Fuji­mori de algunas hazañas de la indecencia, deben estar felices. Los que apañaron a Peláez Bardales, el que sacramentó a Alan García, deben estar percibiendo las diferencias que hay entre un político profesional de grandes atracos y un infeliz que se roba las propinas de la misa.

No creo, en suma, que la corporación de “El Comercio” esté preocupada por la salud moral de este país que es el nuestro. No creo que el canal del mañoso González, el que fue y es de los Schütz maletineros, los canales de los Miró Quesada, el que viene de los Winter, no creo, digo, que esas firmas representen la indignación ciudadana. No me sumaré jamás a la “campaña ética” de quienes, a lo largo de muchos años, demostraron optar por la indiferencia o la complicidad.

Los que negaron las elecciones por “fraudulentas” y fracasaron dos veces en organizar la vacancia eligieron ahora el camino sór­dido de artillar el Ministerio Público y festejar escombros e inminencias. El país que requería un gran gesto de defensa propia se encuentra con la señora Benavides, esa Pasionaria de la poquedad. No era ese el camino para librarnos del picabolsos que tenemos en palacio. Ya no es ira lo que podemos sentir: es tristeza. <:>

Narcofiscal


miércoles, 12 de octubre de 2022

MÀS SOBRE EL ACIAGO 12 DE OCTUBRE

LA "CONQUISTA" DE AMÉRICA 

SE COBRÓ LA VIDA DE MÁS DE 50 MILLONES DE PERSONAS

Por Ángela Reyes Haczek

CNN 11 Octubre, 2022

Cristobal Colón, ¿héroe o villano?

 (CNN Español) -- En América existe un rechazo cada vez mayor a la figura de Cristóbal Colón, el navegante que el 12 de octubre de 1492 llegó, sin saberlo, a lo que hoy son las Bahamas, logrando el llamado "encuentro entre dos mundos". Hay razones para que así sea.

No se trata de que Colón, mandatado por los reyes españoles, no haya descubierto nada nuevo mientras buscaba una ruta a las Indias Orientales. Esa narrativa que lo presentaba como 'descubridor de América' ya ha sido ampliamente superada en múltiples espacios: el 'Nuevo Mundo' solo era nuevo para los europeos en cuyo nombre navegaba. No era nuevo para los pueblos indígenas habían estado viviendo allí durante siglos y para Leif Eriksson y los vikingos ya habían estado allí cinco siglos antes.

Se trata, en cambio, de la violencia, enfermedad y muerte que siguió a la llegada de los colonizadores a territorio americano, que dio forma al continente tal como lo conocemos hoy.

La 'Gran mortandad'

Para comienzos del siglo XVII, el número de muertos en América llegó a los 56 millones, según una estimación reciente realizada por cuatro académicos del University College of London en un artículo publicado en The Conversation. Esa cifra representa el 90% de la población precolombina y el 10% de la población total de la época.

“Muchos fallecieron en las guerras y otros por los excesos de la esclavitud a la que fueron sometidos, pero no cabe duda de que la principal causa de mortandad fueron las enfermedades”, dice la profesora Gisela Von Wobeser, del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM. 

Y es que además de aspiraciones políticas, económicas y culturales, los representantes del 'Viejo Mundo' trajeron a América enfermedades. Enfermedades como la gripe, la viruela, el sarampión y la peste bubónica, que desencadenaron la llamada 'Gran mortandad'.

Esta 'Gran mortandad' sería el segundo suceso más mortífero de la historia de la humanidad en términos proporcionales. Por delante se sitúa solo la Segunda Guerra Mundial, que se cobró la vida de 80 millones de personas.

Una de las explicaciones posibles, según los investigadores de UCL, debe buscarse en el sistema inmunitario de los indígenas: estaban aislados de la población de los otros continentes y no habían entrado en contacto con patógenos mortales. Eso "dio lugar a lo que se dio en llamar epidemias de “suelo virgen”: si no morían víctimas de la viruela, lo hacían por la subsiguiente ola de gripe, y los que sobrevivían a ambas no podían superar el sarampión". "Las guerras, las hambrunas y las atrocidades cometidas por los conquistadores hicieron el resto", sintetizan.

Violencia extrema, brutalidad y una institución "del terror"

Tras su llegada a América, Colón y sus hombres esclavizaron a muchos de los nativos y los trataron con extrema violencia y brutalidad, según History.com. Además de obligarlos a trabajar en su propio beneficio, envió a miles de "indios" taínos a España para venderlos, y muchos de ellos murieron durante el viaje. También mató a nativos en respuesta a una revuelta cuando era gobernador de lo que ahora es la República Dominicana y, para evitar una mayor rebelión, ordenó que exhibieran los cadáveres en un desfile por las calles.

Ingrese su correo electrónico para suscribirse al boletín informativo de cinco cosas de CNN.

Final del formulario

El maltrato no fue una cuestión aislada.

La Corona estableció inicialmente un sistema conocido como las "encomiendas" que otorgaba a ciertos españoles la posibilidad de explotar las tierras con mano de obra indígena y de cobrarle tributos. A cambio, según las normas, debían instruirlos y evangelizarlos en el catolicismo. En los hechos, explica el licenciado en Historia Benedicto Cuervo, se convirtió en una "institución de terror".

"Las atrocidades de las encomiendas no pueden silenciarse. Los tributos eran excesivos y variados, lo mismo que el trabajo personal. Para obtenerlos los encomenderos (...) golpeaban y mataban a los indios, se apoderaban de sus mujeres, e incluso destruían su agricultura", dice el español.

Al trabajo de los indígenas sumarían los colonizadores después el de los esclavos traídos de África.

Genocidio, la palabra en el centro del debate

Una de las palabras que ha estado en el centro de acaloradas disputas al hablar sobre el costo humano de la llegada de los españoles a América ha sido la de genocidio.

El experto en historia, arte y cultura de México Gregorio Luke dijo en entrevista con CNN en 2021 que la muerte de un 90% de los indígenas tras la llegada de los europeos —no solo los españoles sino también los ingleses que "son mucho peores"— constituyó "el genocidio más importante de la historia". "Ese 10% se ha reproducido y sí hay una presencia indígena, sobre todo en América Latina, pero no podemos olvidar el crimen enorme y el crimen no solamente de personas sino de culturas", opinó.

Alberto G. Ibáñez, autor de "La leyenda negra. Historia del odio a España", disputa el uso de la palabra. "Genocidio implica una intención de acabar con un pueblo. Esto es lo que ha ocurrido en otras partes del mundo y efectivamente tenemos casos de genocidio, a veces por su cultura, por su raza, por su religión, y los seguimos teniendo", explicó, y argumentó que la entonces reina Isabel la Católica dijo que los indios eran sus vasallos y que "no se tocaran".

Con él coinciden otros académicos que han estudiado la "Leyenda negra", un concepto con el que designan al conjunto de creencias sobre la barbarie del imperio español que, según apuntan varios, ignora las atrocidades de otros imperios como el británico o el francés.

Un efecto físico inesperado de la muerte: el planeta se enfrió

Producto de la mortandad, la tierra se quedó sin suficiente trabajadores. Producto de la falta de trabajadores, espacios que hasta ese momento eran intervenidos por el hombre volvieron a su estado natural. Entonces pudieron volver a absorber carbono de la atmósfera a tal nivel que el planeta se enfrió, dicen los investigadores en su artículo de The Conversation.

El descenso de las temperaturas hizo que se retroalimentara el ciclo de carbono, eliminando aún más CO2, lo que resuelve el enigma de por qué el planeta se enfrió brevemente esos años, dando lugar a inviernos crueles y veranos fríos que causaron hambruna y revueltas.

De las especias a los metales

"Colón venía buscando la ruta de las especias. Después, desde luego, no aparecieron las especias y aparecieron los metales preciosos", explica Pilar Martínez López-Cano, historiadora del Instituto de Investigaciones Históricas de la UNAM.

Los españoles se quedaron el oro que los indígenas tenían en su poder, muchas veces en forma de objetos de decoración, y además los usaron como mano de obra "esclavizada" para buscar más minas de este metal precioso. El resultado para ellos fue "muy decepcionante", dice la historiadora. En las Antillas, el primer lugar en el que buscaron, la cantidad de oro encontrada fue escasa, recuerda en este artículo National Geographic. Pero los españoles avanzaron hacia el oeste y eventualmente se toparon con los Aztecas, con cuyo oro se quedaron.

Terminado el período de la conquista, dice la publicación, se pasó de "una minería de apropiación a otra de producción" en la que la plata cobró protagonismo. Hernán Cortés y sus sucesores crearon una "red de minas de plata" en territorios que luego se convertirían en ciudades como Zacatecas y Guanajuato.

"La verdadera riqueza americana, en rigor, no fue el oro, sino la plata, que durante los siguientes tres siglos, hasta la independencia, sufragó la colonización, pagó el comercio americano con Europa y sobre todo con China, o garantizó la integración de territorios fronterizos, donde se enviaban enormes cantidades de dinero, los situados, para pagar fortificaciones y milicias", dicen.

____________________

Con información de Alicia Lee y Camilo Egaña de CNN

HISTORIA AMERICANA

 12 DE OCTUBRE:

DÍA DE TODAS LAS SANGRES

Por Jorge Rendón Vásquez

Desde el primer resplandor del alba, aquel 12 de octubre de 1492, el marinero Rodrigo de Triana, encaramado en la cola del mástil mayor de la carabela Pinta, oteaba, ansioso, la oscura e interminable superficie del océano Atlántico, sobre la que sólo distinguía las siluetas en sombras de las carabelas Santa María y Niña. El día anterior la tripulación había visto varias aves desplazándose raudas hacia algún destino desconocido, y eso quería decir que la tierra estaba cerca. Pero, ¿dónde?

Las tres carabelas habían partido el 3 de agosto de ese año del puerto de Palos de la Frontera, al sur de España, al mando de Cristóbal Colón, un navegante poseído por la idea fija de llegar a las Indias, y desde allí, siguiendo el mismo rumbo, retornar al puerto de partida, puesto que para él la tierra era redonda. Cincuenta y nueve días después del zarpe, un grupo de exaltados tripulantes, desesperados porque no veían tierra, se pusieron de acuerdo para tirar por la borda a Cristóbal Colón y retornar a España si luego de diez días no se avistaba alguna costa. Nunca antes, ningún navío había surcado tantos días un mar tan extenso. Y, aunque la cuenta regresiva comenzó a correr, Cristóbal Colón, sin inmutarse, no cejó en su empeño de continuar hacia el oeste, pensando, quizás, que ya después ajustaría cuentas con los conspiradores, colgándolos del palo mayor.

De pronto, Rodrigo de Triana creyó ver una línea oscura confundida con el horizonte. Se restregó los ojos. Cuando la línea se hizo más nítida, no le cupo ya ninguna duda y gritó: ¡Tieeerraaa, tieeerraaa! Rodrigo de Triana nunca llegó a saber que su grito resonaría en la historia con más fuerza que el cañonazo que Colón hizo disparar.

Las carabelas habían arribado a una pequeña isla, situada al norte de Cuba y al sudeste de Miami, que Colón llamó San Salvador, por haberle salvado la vida.

Luego, el Almirante Mayor, título que los reyes católicos le habían conferido en contraprestación por los territorios que descubriese para ellos, inspeccionó otras islas del Caribe y realizó dos viajes más, en los que tocó la costa del nuevo continente. En su tercer viaje, el gobernador de las Indias, nombrado en su reemplazo, Francisco de Bobadilla, obedeciendo a los reyes católicos, lo apresó y, cargado de cadenas, lo devolvió a España.

Pese a ser Cristóbal Colón el descubridor de un inmenso continente, éste no recibió, sin embargo, su nombre, ni la corona española, principal beneficiaria de su hazaña, se preocupó nunca de rendirle este homenaje. La fruta tierna, sana e impoluta de la gratitud tenía para los reyes el sabor del veneno, y el monje Torquemada les había dicho que crecía en el huerto del demonio. El único valor tangible que ellos apreciaban hasta el delirio era el oro de esas tierras.

Fue el cartógrafo italiano Américo Vespucio, avecindado en Sevilla, quien advirtió que Colón le había entregado al mundo un nuevo continente, al que designó con el título de su obra publicada en 1504, Mundus Novos, de la que se hicieron innumerables ediciones y traducciones en Europa. Al año siguiente, insistió en esta afirmación en su libro Carta, y, en 1507, el cartógrafo alemán Martin Waldseemüller denominó al nuevo continente América en honor a Américo Vespucio a quien atribuyó, erronéamente, su descubrimiento. Y así quedaron las cosas, para siempre.

Luego del primer viaje de Colón, se inició la conquista del Nuevo Mundo por empresarios españoles con el compromiso de entregar el quinto de las riquezas y cualquier otro beneficio material que obtuvieran a sus majestades los reyes, faena en la que fueron tan eficientes como mortíferos. Cada episodio de la conquista fue un safari y un saqueo que dejaba como subproductos el reparto de las tierras cultivadas, la explotación de las minas y la esclavitud de las poblaciones nativas.

La matanza de seres humanos por los conquistadores fue tan espantosa que el monje sevillano Bartolomé de las Casas, horrorizado, pese a haber recibido él mismo un repartimiento en Santo Domingo y otro en Cuba, consagró en adelante su vida a denunciarla. Reunió sus testimonios en su obra Brevísima relación de la destruición de las Indias, terminada en 1542. Pero le salió al frente, irritado, otro clérigo, llamado Ginés de Sepúlveda, con quien sostuvo en 1550 un célebre debate en lo que se denominó la Junta de Valladolid. Sepúlveda justificaba la matanza alegando que los pobladores indios de América carecían de alma y eran, por lo tanto, seres inferiores que debían ser esclavizados. Bartolomé de las Casas lo refutó aduciendo que esos habitantes tenían conciencia y eran seres humanos iguales a los españoles. Para los burócratas y la sociedad española de entonces no hubo en este debate vencedor ni vencido. Pero, el Consejo de Indias, la superior autoridad para los asuntos de las colonias, dictó algunas disposiciones protectoras de los indios, mas no por compasión, sino para evitar su aniquilamiento total y preservarlos como fuerza de trabajo bajo servidumbre. Estas leyes nunca se cumplieron en América. El mismo Bartolomé de las Casas y otros clérigos que lo apoyaban proponían como alternativa al maltrato de los indios, la importación masiva de esclavos, cazados por miles en el África.

En 1935, el 12 de octubre fue designado como Día de la Hispanidad por el Ayuntamiento de Madrid.[1] Se amplió esta denominación a toda España por un decreto del 9 de enero de 1958 expedido por el caudillo Francisco Franco —responsable definitivo de la matanza de más de un millón de republicanos desde su triunfo en 1939—, y se consagró además a esa fecha como la fiesta nacional de España.

Curiosa contradicción: los días nacionales en los países de América Latina son homenajes a su independencia de España y Portugal.

El 12 de octubre evoca la audaz y trascendental gesta de Cristóbal Colón, aunque muchos cubramos con un manto de generosa comprensión la finalidad de enriquecerse y dotarse de poder que bullía en su mente al hacerse a la mar hacia lo desconocido el 3 de agosto de 1492.

A los habitantes de los países latinoamericanos, el 12 de octubre nos recuerda también el momento en que América fue incorporada a la civilización occidental, con la brutalidad de toda conquista por las armas. No nos va ni nos viene como remembranza de una hispanidad soberbia, codiciosa, santurrona y sedienta de sangre, y de su herencia en América, en la orilla opuesta de la otra hispanidad popular, sencilla, progresista y amistosa, que se quedó en España o vino después a trabajar.[2] En la Argentina, en esta fecha, las colectividades de origen extranjero, que son muchas, se reúnen en las plazas, instalan quioscos para la venta de comidas, se alegran con sus danzas y canciones y, como argentinos, se estrechan la mano fraternalmente. Desde 2010, es para ellos el Día de la Diversidad Cultural.

Extendiendo la expresión de José María Arguedas, América es, desde aquel lejano día, el continente de todas las sangres y del mestizaje racial y cultural.

(10/10/2011)

 


[1] Fue en mucho por la influencia de Ramiro de Maetzu, quien en su libro Defensa de la Hispanidad (1934) proponía el cambio de la denominación del 12 de octubre como Día de la Raza por la de Día de la Hispanidad.

[2] En una entrevista al escritor español Javier Cercas (Soldado de Salamina, su novela más conocida), nacido en Trujillo de Extremadura, una periodista peruana le preguntó: “Tu eres de Trujillo, tierra del conquistador de Perú. ¿Sabes que tenemos una ciudad con ese nombre?” Y él respondió: “Claro, aunque no he estado nunca allí. De hecho, para mi vergüenza, nunca he estado en el Perú. Tengo que corregir ese error. En todo caso, los malvados españoles que conquistaron América son vuestros antepasados, no los míos, que no debían de pasar tanta hambre como los vuestros (o simplemente eran más cobardes, o más comodones) y se quedaron tranquilamente en Extremadura.” (Diario La República, Lima, 2/6/2013, Domingo).

CRONOLOGIA PUNEÑA

 CRONOS EN PUNO

Extracto de Altas Enciclopédico de la Región Puno

 

12 de octubre

 


En 1668, se dictamina la sentencia de don José Salcedo, se le condenó a la decapitación y se expusiera en la plaza pública de la Concepción, derribo de sus casas y que fueron sembradas con sal, confiscación v perdida de todos sus bienes. La sentencia fue firmada por el Lic. Pedro García de Ovalle. El Virrey Conde de Lemos (Pedro Antonio Fernández de Castro Andrade y Portugal), conmutó la pena ese mismo día, por la de garrote en la casa y prisión donde estaba.

Tomado de DE ALDEA A CIUDAD — TRAYEC­TORIA HISTÓRICA DE PUNO — Ignacio Frisancho Pineda)

--------------------------------------------------------------------------------

En 1928, inicia su circulación el diario “Los Andes” de Puno fundado por Ignacio Frisancho, Carlos Barrera y José Herrera, reconocido como el “Decano de la Prensa Regional”. Editado en la imprenta de J.G. Herrera, instalándose por vez primera en las calles Arequipa y libertad, posterior­mente se trasladó a la casa N° 775 de la calle Lima. Al margen de su fundador, han ejercido la dirección José Antonio Cáceres, Emilio Frisancho Smith y Federico Rivarola. Desde 1943, asume la dirección el abogado y periodista Samuel Frisancho Pineda, con la colaboración de sus hermanos David e Ignacio. Quienes adquirieron el logo lo siguen editando.

Referencias en LA PRENSA EN PUNO — Henry Noé Esteba Flores, 2013)

-----------------------------------------------------------------------------------

En 1919, se edita la revista “Ariel” en la ciudad de Arequipa, impresa en la tipografía de Armando Quiróz Perea. Revista Científica, literaria y social. Entre sus colaboradores destacan personalidades como: Arturo Peralta con el seudónimo de Juan Cajal, y otros escritores de esa época como Washington Cano, José Enrique Gallegos, Honorio Ponce, José Antonio Salcedo, Daniel A. Gallegos, J. Guillermo Zaá Solorzano, J. Ignacio de Olazabal, Emilio Romero, Juan A. Jimenez, Agüero Bueno, José Alemán Cornejo entre otros.

Tomado de LA PRENSA EN PUNO - Henry Noé Esteba Flores, 2013

----------------------------------------------------------------------------------


[N. en 1946 en Puno Américo Valencia Chacón], musicólogo, compositor e ingeniero elec­trónico, graduado en el Conservatorio Nacional de Música y la UNI. En 1982 obtiene el premio inter­nacional de musicología de la “Casa de las Américas” en Habana — Cuba, 1988 obtuvo el premio Daniel Alomía Robles, concedido por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología del Perú. Sus estudios abarcan diversos estudios de orden antropológico, arqueo musicológicos, histórico y sociológico que tienen relación con el Siku y el proceso de la música altiplánica. Miembro fundador de la Asociación Juvenil Puno, director fundador del taller de música “Hatarisun” y Director Fundador del Conjunto Orquestal Brisas del Titicaca. Fue profesor principal del Conservatorio Nacional de Música, presidente del Centro de Investigación y Desarrollo de la Música Peruana. CIDEMP

Tomado de : Compositores y Músicos Puneños — Félix Paniagua Loza, 1993.

-----------------------------------------------------------------------------------

En 1957, fallece Juan Eduardo Fournier Barrionuevo; editor y promotor cultural puneño, fundó el periódico “La Voz del Obrero” en 1914, fue presi­ente del club “Sporting Obrera” del antaño, de la Sociedad Fraternal de Artesanos en 1925 - 1928. Entre sus obras destacan: “Lamento” (1914 —género rico), “La Fuerza de la Sangre” (1955 — narrativo - lento).

martes, 11 de octubre de 2022

ARTE MUSICAL ALTIPLANICO EN ARTE PICTORICO

 I CONCURSO NACIONAL DE PINTURA “SIKU Y SIKURIS EN COLOR CAFÉ”

OBRAS ARTÌSTICAS PARTICIPANTES PODRÀ APRECIARSE EN LA SALA DE EXPOSICIONES DE LA ESCUELA NACIONAL DE ARTE “CARLOS BACA FLOR” DE AREQUIPA

Por: Elizabeth Uribe Soto

Luego de haberse expuesto en la Galería Francisco Montoya Riquelme de la Dirección Desconcentrada de Cultura de Puno, las obras finalistas y premiadas del I Concurso Nacional de Pintura con Café “SIKU Y SIKURIS: PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN” se podrán apreciar en Arequipa, gracias a la invitación de la Escuela Nacional de Arte Carlos Baca Flor y el patrocinio del Consejo Regional de Arequipa.

En el mes de agosto, con motivo del Dia Nacional del Café, la filial IWS Titicaca Puno Perú de la Sociedad Internacional de la Acuarela y la Dirección Desconcentrada de Cultura – Puno, organizaron el I Concurso Nacional de Pintura con Café titulado “SIKU Y SIKURI: PATRIMONIO CULTURAL DE LA NACIÓN”, con el objetivo promover el arte y difundir el pigmento del café en la pintura.

Como es de conocimiento de todos, el café es producto bandera la región Puno el cual viene obteniendo connotado prestigio al obtener galardones a nivel mundial por su alta calidad.  

El arte a su vez nos permite inmortalizar las diferentes expresiones culturales de nuestra región: En esta oportunidad los artistas se inspiraron en el Siku y Sikuri, utilizando el café como pigmento, técnica que viene alcanzando gran protagonismo a nivel mundial y que IWS Titicaca Puno Perú promueve en sus actividades.

Cerca de 100 artistas de diferentes regiones del Perú participaron en este certamen, obteniéndose los siguientes resultados:

 Primer Premio: “FUERZA SIKURI” del artista Carlos Ponce Guzmán (AREQUIPA)

Segundo Premio: “GENUINOS AYARACHIS” del artista Jasmany Condori Huarilloclla Jashua (PUNO),

Tercer Premio:  “EL AJAYU DEL SIKU” del artista Juan Carlos Condori Tapara Nauj (PUNO)

Primera mención honrosa: “TRENZADOR DE MELODÍAS” del artista Américo Quispe Parí (TACNA) 

Segunda mención honrosa: “SIKURIS 27 DE JUNIO NUEVA ERA” del artista Luigi Gámez Morales (PUNO).

 Finalistas: 

“El Siku del Ayarachi” de Jorge Luis León Yaurimucha (Ayacucho); “Aroma y Tradición” de Miguel Mez (Arequipa);  “Jallalla Ayllus Huj´maya” de Jolu Barriga (Puno); “Melodías sabor café” de Milagros Chapilliquén Palacios (Piura); “Melodías que sacuden el alma” de Yunior Ventura Torres (Cusco); “Hacia la eternidad” de Rudy Marcos Arela (Arequipa); “Sentimiento Sikuri” de Belisario Salazar Vílchez (Lima); “Herencia” de Elvis Janampa Alvarez (Cerro de Pasco); “Generación de músicos” de Betty Reboa Vargas (Puno); “El canto de los vientos” de Hernán Chilo Huanca (Junín); “Siku Phusaña” de Víctor Quispe Challco (Puno); “Remembranza” de Berly Choque Huamanga (Arequipa);  “Sentimiento ayarachi” de Juan Pedro Allca Merma (Puno) y “Del Ancestro Sikuris” de Ines Urteaga Fernández (Lima).

 IWS Titicaca Puno Perú extendió su agradecimiento a todos los artistas participantes y felicitò muy especialmente a los ganadores de este certamen. Hizo extensivo su agradecimiento a los auspiciadores de este evento de artes plásticas:  Café Candelaria, Ayarachis Antalla Placa Base Lima, Marleni y el Arte (Lima),  Daniel Smith Artist´s Materials y Papelera Artesanal Don Bosco.

 Las obras podrán ser apreciadas hasta el 14 de octubre en la sede de la Escuela de Arte Carlos Baca Flor, ubicada en pleno centro de Arequipa, Jr Sucre 111 – Cercado.

Algunos participantes y organizadores del exitoso certamen