viernes, 6 de noviembre de 2026

EL MOMENTO POLITICO Y LAS POSTURAS CRITICAS

A LOS CIEN DÍAS: KEIKO FUJIMORI

Y LA IMPROVISACIÓN COMO MÉTODO DE GOBIERNO

Por: Jorge Luis Choque

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os primeros 100 días del gobierno de Keiko Fujimori no han generado expectativa, sino desazón. Incluso entre quienes votaron por ella, la percepción mayoritaria es que el país no avanza: no hay una agenda clara, no hay resultados verificables y no hay una autoridad capaz de transformar el malestar social en políticas públicas. Según la encuesta de Datum Internacional, el 47% califica la gestión como regular, el 38% como mala y solo el 10% como buena; además, el 51% considera que la presidenta no está demostrando capacidad para gobernar (El Comercio, 2026). No se trata de una simple impaciencia ciudadana: es la evidencia de que un gobierno que prometió orden y decisión está convirtiendo la crisis en una rutina.

La improvisación se ha hecho visible, sobre todo, en la conformación y desempeño del gabinete. Enrique Castillo advirtió que el Ejecutivo “se asustó frente a la reacción de los sectores políticos y de la población” y que, por temor a reacciones, “no ha decidido cosas, no ha emprendido cosas”, lo que ha generado “una inacción en gran parte de los temas” (El Comercio, 2026). Esa vacilación se agrava cuando los cargos estratégicos no parecen responder a perfiles técnicos, sino a cálculos de lealtad política o a una lógica de espectáculo mediático. En ese sentido, Castillo fue contundente: “No es bueno improvisar a un general del Ejército como ministro del Interior, insistir en un jurista de talla como político, convertir a un ingeniero en un líder de las Fuerzas Armadas. No es bueno poner a un tiktoker como canciller” (El Comercio, 2026).

La ausencia de cuadros técnicos competentes no es un problema menor: cuando el país enfrenta inseguridad, efectos del fenómeno de El Niño, crisis fiscal y desconfianza institucional, el Estado necesita equipos capaces de diseñar políticas públicas y ejecutarlas con precisión. Richard Arce resumió esa debilidad al afirmar que “el término podría ser improvisación” y al señalar que el gobierno habría estado preparado para ganar elecciones, pero no para conducir el país (Canal N, 2026). La falta de coordinación entre la Presidencia del Consejo de Ministros y los ministerios evidencia que el problema no es únicamente individual, sino estructural: un gabinete sin dirección política común termina convirtiendo cada crisis en una oportunidad para la confusión.

La frivolidad comunicacional también ha perjudicado la imagen presidencial. Durante las primeras semanas de gobierno, Keiko Fujimori mantuvo una presencia en redes sociales centrada en aspectos personales, como su vestimenta, accesorios y cuidado personal, en momentos en que la ciudadanía esperaba respuestas frente a la delincuencia y la economía (La República, 2026). Rosa María Palacios reconoció que la presidenta modificó esa estrategia, pero subrayó que el cambio no basta si no se acompaña de resultados: “Matar a la ‘influencer’ debe haberle costado, pero es la única manera de ser presidenta” (La República, 2026). La crítica no es contra el uso legítimo de redes sociales, sino contra la reducción de la función presidencial a una vitrina de regalos, modas y apariencias cuando el país exige decisiones, diagnósticos serios y políticas públicas verificables.

La política de “orden” ha mostrado, una preferencia por los gestos simbólicos antes que por soluciones integrales. La sanción de alumnos en colegios estatales ha sido presentada como uno de los principales aciertos del gobierno, pues el 21% de los encuestados la identificó como la principal medida positiva de estos primeros 100 días (El Comercio, 2026). Sin embargo, reducir el tema de la disciplina escolar a una consigna ignora problemas de fondo: desigualdad, carencias de infraestructura, violencia, ausencia de apoyo psicológico y debilidad de la carrera docente. Del mismo modo, la intervención en penales y la promesa de trasladar a delincuentes peligrosos pueden producir imágenes de dureza, pero no sustituyen una política penitenciaria seria, una reforma policial efectiva ni una estrategia de prevención del delito.

La situación se vuelve aún más peligrosa cuando la mayoría parlamentaria se construye mediante tránsfugas, pactos oportunistas y la ausencia de partidos políticos con bases ideológicas reales; en ese escenario, la estabilidad no equivale a legitimidad, pues un Congreso que se pliega al Ejecutivo no expresa consenso democrático, sino una alianza de conveniencia que alimenta la corrupción. César Hildebrandt advirtió que el problema de Keiko Fujimori no se limita a los errores de una gestión inmediata, sino a un proyecto político que reproduce prácticas autoritarias, clientelares y corruptas; para el periodista, “el fujimorismo no será jamás el orden, porque la inmoralidad no trae orden, el cinismo no trae orden, la amnesia premeditada no trae orden” (Infobae, 2026). Si la gestión continúa siendo percibida como un mal gobierno, la desazón puede transformarse en eclosión social: no porque la población sea “ingobernable”, sino porque un Estado que no responde a las necesidades básicas termina empujando a la sociedad hacia la protesta, la desesperanza y la ruptura. La mayoría parlamentaria puede permitir aprobar normas y blindar decisiones, pero no puede sustituir la legitimidad que solo se construye con resultados, transparencia y respeto por la voluntad ciudadana.

Perú: 6/11/2026

 

Referencias

1.     Canal N. (2026, 5 de noviembre). Richard Arce califica de improvisada la gestión del gobierno de Keiko Fujimori durante sus primeros 100 días.

2.     El Comercio. (2026, 5 de noviembre). Los 100 días de Keiko Fujimori en el poder: los aciertos y errores del gobierno de Fuerza Popular.

3.     Infobae. (2026, 7 de julio). César Hildebrandt: “No será difícil para Keiko Fujimori hallar tránsfugas dispuestos a todo y conversos repentinos”.

4.     La República. (2026, 13 de septiembre). Rosa María Palacios sobre Keiko Fujimori: “Matar a la ‘influencer’ debe haberle costado, pero es la única manera de ser presidenta”.

5.     Prensa Latina. (2026, 2 de noviembre). Encuesta verifica insatisfacción sobre gestión de Presidenta de Perú. 

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