viernes, 16 de enero de 2026

IN MEMORIAN

NELSON MANRIQUE

por Nelson Pereyra

Jornada, Ayacucho, 15 de enero de 2026: https://jornada.com.pe/in-memorian-nelson-manrique-opinion/

E

l inicio de semana trajo la noticia del fallecimiento de Nelson Manrique. Sociólogo, historiador y docente universitario, fue una figura ampliamente conocida en el mundo intelectual y en la opinión pública, gracias a sus investigaciones y a sus columnas en “Perú21” —cuando el diario era dirigido por Augusto Álvarez Rodrich— y en “La República”.

Lo conocí en 2001, cuando fue mi profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Católica. Desde entonces construimos una sincera amistad, tejida en torno a un interés común: el estudio del pasado como clave para comprender el presente.

En su afán por reivindicar a los campesinos como protagonistas de la historia, Manrique elaboró una extraordinaria tesis sobre la guerra con Chile en el valle del Mantaro. En ese trabajo —publicado en 1981, con ocasión del centenario del conflicto— sostuvo que los campesinos combatieron contra los chilenos movidos por un sentimiento nacionalista. Con esta tesis, Manrique sostuvo una ardua polémica con cierta tradición marxista que los consideraba como integrantes de una clase “tradicional y contrarrevolucionaria”. Por ello, es injusto que se le juzgue como un “comunista resentido” cuando cuestionó el marxismo ortodoxo que destiló racismo hacia el campesinado.

Precisamente, al investigar la historia del país, Manrique advirtió que las relaciones entre los distintos grupos sociales se asentaban en un persistente racismo hacia la población indígena, racismo que se manifestó con crudeza durante el conflicto armado interno. De allí —según su análisis— la brutalidad que Sendero Luminoso desplegó contra comunidades campesinas, así como la dura represión ejercida por las Fuerzas Armadas en la sierra. Para Manrique, este racismo, visible por ejemplo en la relación entre hacendados y campesinos, tuvo un origen colonial: surgió con la conquista, cuando los españoles aplicaron en los Andes las categorías raciales que usaron contra los musulmanes durante la Reconquista de la península ibérica. En consecuencia, el racismo no era para él un fenómeno circunstancial, sino un problema estructural que atraviesa quinientos años de experiencia histórica y llega hasta nuestros días.

Sin embargo, para Manrique lo más preocupante del racismo no es la discriminación en sí misma, sino la existencia de una ideología racista que conduce a la interiorización y naturalización de las diferencias, haciendo que unos seres humanos sean considerados superiores a otros. Si en la Colonia esta ideología se legitimó a través de la religión, desde el siglo XIX lo hizo mediante el discurso científico evolucionista. Hoy, lamentablemente, se ha convertido en una práctica tan común que alcanza incluso al más sereno de los peruanos: rechazamos conscientemente el racismo, pero en la vida cotidiana discriminamos sin advertirlo.

Manrique no solo estudió esta falla estructural de nuestra sociedad, sino también las transformaciones introducidas por la virtualidad. En uno de sus libros más didácticos, “La sociedad virtual y otros ensayos”, sostuvo que la producción posindustrial e Internet han generado cambios profundos en la organización social, al punto de dar lugar a una sociedad virtual paralela a la sociedad real, regida por un tiempo digital y caracterizada por nuevas formas de sociabilidad y de vínculos sociales. Si a inicios del siglo XXI esta sociedad virtual emergía por debajo de la sociedad real, hoy tiende a desbordarla y a ocupar todos los espacios de la vida social.

En sus textos y columnas de opinión, Manrique procuró encarnar la figura gramsciana del intelectual comprometido: aquel que no solo construye nuevas interpretaciones del entorno, sino que contribuye a transformarlo desde la cultura y la educación. Sin duda, su voz y su pluma serán extrañadas en este año que se inicia con una campaña electoral en medio de una prolongada crisis política y de una profunda anomia social.

¡Vuela alto, estimado maestro, colega y amigo!
______________________________________________________________________ 

 NOTA DEL DIARIO LA REPUBLICA (12ENE26) El destacado sociólogo e historiador Nelson Manrique Gálvez falleció a los 78 años este 11 de enero. Siempre crítico con los problemas sociales y políticos del Perú, fue columnista de La República durante cinco años (2015-2020), espacio donde compartió su análisis e interpretación de la realidad peruana. Manrique nació en Huancayo en 1947. Fue doctor en Historia y Civilización por la École des Hautes Études en Sciences Sociales de París y licenciado en Sociología por la Universidad Nacional Agraria La Molina. Se desempeñó como profesor principal de la Sección Sociología de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) desde 1985, y fue justamente esta casa superior de estudios, la institución que informó sobre la lamentable noticia la noche del último domingo. "Su trabajo intelectual, así como su permanente disposición al diálogo y a la reflexión colectiva, marcaron a colegas y a varias generaciones de estudiantes. Expresamos nuestras más sentidas condolencias a sus familiares, amistades y seres queridos en este momento de profundo pesar", se lee en el comunicado. Además de su rol como docente y columnista, Manrique Gálvez deja su legado en los libros que escribió. Sus obras más destacadas: La piel y la pluma. Escritos sobre literatura, etnicidad y racismo (CDIAG y SUR, Lima, 1999), La sociedad virtual y otros ensayos (Universidad Católica del Perú, Lima, 1997), Historia de la República (COFIDE, Lima, 1995), Vinieron los sarracenos… El universo mental de la conquista de América (DESCO, Lima, 1993).

ENFOCANDO LA COYUNTURA POLITICA

 SEGUIREMOS PELEANDO

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nª 765, 16ENE26

E

l Perú entero es un rehén de la mafia.

Y los mafiosos han decidido que el delincuente que actúa como Fiscal de la Nación desactive los equipos que venían investigando a sus socios (o a ellos mismos, en algunos casos).

Un Poder Judicial adocenado decide que el caso cócteles ya no existe y que los millones de soles que se disfrazaron de donaciones fantasmales jamás pasaron a las manos de Keiko y su pandilla.

Es el país de González Prada, el país de la herida infectada y la pus invencible. La mafia siente que ha ganado y lo pregona en su prensa, lo celebra en su tele, lo dispersa en sus radios, lo cuenta en las columnas infames de sus escribidores.

Y tienen razón: han ganado. Es su momento de gloria lodosa, de victoria hedionda, de bacanal y bividíes colgados.

Mechain en PERU21 (fragmento)
Preside el Congreso Rospigliosi, que es un homenaje a la ruindad. Y dice que preside la república excretada el señor Jen, que se disfraza de sí mismo para planear compras y comisio­nes con un chino acostumbrado a la sordidez. Y decenas de partidos que no son tales sino siglas de Gamarra preparan sus mentiras para ver si les liga algo en las elecciones anarcoides de abril próximo.

Ya no somos un país camino al abismo. Somos el abismo. Somos lo que le pasa a una sociedad sometida a la demolición de los valores. Somos lo que sucede cuando la anomia es la ley. La limpieza nos incomoda, el respeto al prójimo representa un estorbo, la pulcritud de las instituciones que sostienen a la democracia nos resulta un problema de gobernanza mañosa. Somos la cosecha de quienes sembraron la idea de que aquí todo vale. De esa siembra ha nacido el matorral que somos. En su tumba, Alberto Fujimori debe estar orgulloso: el país que él quiso está aquí, el control con el que soñó se ha repetido, el Perú es el califato de cualquier Absalón de su calaña.

Con el TC tomado, la Defensoría del Pueblo en manos de un rufián, la Junta Nacional de Justicia bajo captura, el poder electoral sometido a presión, el poder judicial plagado de rabos de paja, el fujimorismo sociológico no necesita ganar las elecciones. Tiene el Congreso, tiene al mequetrefe del chifa, tiene a la prensa conservadora y tiene garantizado un parlamento bicameral donde, al margen de los nombres de cada bancada, tendrá sumada mayoría y podrá continuar ampliando el chiquero político que ya somos.

Lo de abril será una pantomima y la derecha ya lo sabe. De allí esos aires de arrogancia, ese tufo de perdonavidas, ese escueleo desdeñoso de sus abogados más exitosos.

Ante esto, sólo cabe seguir luchando. No importa lo difícil que parezca, lo inútil que en el fondo sea, lo asimétrica que se presente la batalla. El sur andino no es Lima y en muchas provincias de la costa hay señales de hastío radical. Tendremos que recordar al taita Cáceres y su cam­paña de resistencia ante el invasor. El parentesco con la campaña de La Breña no es arbitrario ni loco: vamos a tener que librar una guerra de gue­rrillas contra gente que dice actuar en nombre del Perú pero que ado­ra a Bukele, se inclina ante Trump, se encomienda a Milei, aprueba el genocidio de Gaza, celebra el bombardeo y secuestro de Venezuela y aceptaría -estoy seguro- que Chile decidiera qué política optar en el caso de la migración venezolana. Tienen tenue la peruanidad, pálido el pasa­porte, camaleónica la identidad. El Perú, para ellos, sigue siendo Potosí. El problema es la cholería alzada y para eso hay harta bala, un montón de columnistas hablando del orden y el progreso, coartadas de calibre 9 milímetros.

Lucharemos hasta que no nos quede voz o papel. Que la derecha se vaya enterando. Tenemos la vaga esperanza de que algún día el Perú dejará de huir de la decencia. <+>

jueves, 15 de enero de 2026

LA NUEVA DOCTRINA DE LA GEOPOLÍTICA ESTADOUNIDENSE

 EL BRUTALISMO

Por: Ignacio Ramonet. RT 14 de enero de 2026


Después del ataque contra Venezuela y el secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores, Donald Trump y su asesor de seguridad nacional Stephen Miller han redefinido la doctrina de Estados Unidos en materia de política exterior: imperialismo brutal.

1. En una reciente entrevista con el New York Times, Donald Trump dijo que no se sentía limitado por ninguna ley, norma, control o equilibrio internacionales. “No necesito el derecho internacional”, afirmó.
Trump despreció las normas del orden mundial posterior a la Segunda Guerra Mundial, que Estados Unidos contribuyó a establecer, y las calificó de “carga innecesaria”. “La fuerza nacional –enfatizó– y no los tratados, debe ser el factor decisivo en la geopolítica.”

2. Stephen Miller, asesor de seguridad nacional de la Casa Blanca, en una entrevista reciente en CNN declaró: “El mundo real se rige por las ‘leyes de hierro’ de la fuerza y el poder, más que por protocolos internacionales. Vivimos en un mundo en el que puedes hablar todo lo que quieras sobre sutilezas internacionales y todo lo demás, pero vivimos en un mundo, el mundo real, que se rige por la potencia, que se rige por la fuerza, que se rige por el poderío. Estas son las leyes de hierro del mundo desde el principio de los tiempos”. <> 

_______________ 

(N del E) Estamos en el imperio de la fuerza bruta

martes, 13 de enero de 2026

CRONICA FILMICA DE UNA MASACRE EN JULIACA, PUNO, PERU

 “UYARIY”:

ESCUCHA, OYE, ESO PASÓ

Christian Reynoso

E

l yatiri que atiza el fuego, en la noche profunda, dice que habrá justicia, que esta llegará en cualquier momento. Las personas que lo escuchan no responden, solo miran el fuego y parece que sus pensamientos se pierden en algún pasado trágico o cuando menos doloroso. Son los familiares de quienes fueron asesinados el 9 de enero de 2023, en Juliaca, en manos de las fuerzas policiales enviadas por el gobierno de Dina Boluarte que ya tenía en su haber cerca de 30 muertos en otras regiones del país. La escena corresponde a una de las primeras secuencias de “Uyariy” (2025), película documental dirigida por Javier Corcuera, estrenada recientemente. Pero, realmente, ¿habrá justicia? Es una pregunta que no tiene respuesta no obstante las palabras del yatiri. Al menos por ahora.

“Uyariy” ―escuchar en quechua―, muestra y hace escuchar los testimonios de los familiares de las víctimas, pero también de otros participantes de los hechos: los pobladores y fotoperiodistas que estuvieron presentes aquel día, los brigadistas y los desactivadores de bombas lacrimógenas, los estudiantes universitarios que luego formaron parte de las marchas organizadas desde Juliaca y Puno hacia Lima, entre otros, además del testimonio de Luis Zambrano, párroco de Juliaca, que marca el hilo narrativo y quien apela a hechos históricos del altiplano peruano para concluir que esta historia de violencia y abuso e impunidad, no es nueva, sino más bien repetitiva, mientras muestra casquetes de bombas lacrimógenas que los pobladores llevaron a su parroquia como muestra de la represión. Sin embargo, hay que decir que, el largo pasaje de “Uyariy” dedicado a las persecuciones y muertes ocurridas en 1923, en Wancho Lima, en la provincia de Huancané, resulta un tanto forzado y no logra dialogar con la coyuntura del 9 de enero.

Desde luego, “Uyariy” abraza una postura política, legítima, que es la de mostrar la barbarie policial contra quienes resultaron muertos y el dolor de los familiares. Vidas frustradas de quienes, en la mayoría de los casos, no participaban en la protesta. No obstante, si algo se puede debatir, es la ausencia del otro ángulo de los hechos desde la óptica de los represores o del gobierno. No se menciona, por ejemplo, el caso del suboficial carbonizado, una víctima, al fin y al cabo, que también tiene familiares que lo lloran. En todo caso, poner en cuestión las tensiones que todavía nos confrontan como sociedad desde miradas verticales y antagónicas y que se polarizan en situaciones de crisis política.

Pero es cierto que “Uyariy” tiene la capacidad de indignar y hacer llorar, y produce empatía con las víctimas y un sentimiento de impotencia frente al abuso. Ese tono se marca desde el inicio con las imágenes recopiladas del abuso policial de esos días. Ese es su mejor valor, y se alza como una obra para la memoria, para no olvidar y para saber qué ocurrió. Por ello, en el futuro, sería pertinente que se vea masivamente fuera de las salas de cine. Pero, asimismo, hay que preguntarse si aquella indignación que produce se sostiene más allá de la proyección y puede materializarse en un cambio de mirada permanente. No lo sé, y no sé si eso le compete al film. Por lo menos, a mí me ha resultado vomitivo que, mientras la pantalla mostraba cómo la policía peruana mataba a jóvenes peruanos y sus familiares los lloraban, una gran parte de los espectadores engullía sus pop corns y Coca-Colas con sumo placer. Sus masticaciones se escuchaban altisonantes entre el dolor y la mirada perdida de los familiares en duelo. <>

domingo, 11 de enero de 2026

VENDEPATRIAS : QUE EL PERU SEA UNICO PAIS EN SUDAMERICA SIN EMPESA ESTATAL DE PETROLEO

 VENTA DE FIN DE AÑO

Eloy Marchan

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE N° 764, 9ENE26

C

omplaciendo a la derecha, el gobierno firmó en 31 de diciembre el Decreto de Urgencia que permitirá el desguace y el remate a pedazos de PETROPERU. Se trata del primer episodio de corrupción en el régimen maquinal de Jeri.

La guerra por el crudo se extiende al Perú. La derecha local quiere dar el batacazo final y conseguir la privatización de Petroperú antes del próximo gobierno. La ejecución del plan se le ha encargado a Proinversión. Y las instrucciones han sido precisas: limpiarla de la car­ga laboral, desmembrarla y venderla en partes.

El 31 de diciembre en la noche José Jerí firmó el decreto de urgencia para cumplir uno de los sueños más preciados del gran empresariado local: convertir al Perú en el único país de Sudamérica sin una petrolera estatal.

Jerí publicó el decreto amparándose en las faculta­des que el Congreso le dio en diciembre. Fuentes palaciegas cuentan que el presidente interino no tenía planeado me­terse en el pleito de Petroperú y quien lo convenció fue Ro­que Benavides.

A Jerí y al empresario mi­nero los han visto reunirse seguidamente en un salón privado del Club Nacional. En esas citas, Benavides le habría comentado a Jerí que debía apostar por el proyecto minero Conga. Obediente, el inquilino de Palacio anunció en la última edición de la revista “Cosas” que impulsará Conga.

Benavides también tie­ne intereses en el crudo. Su familia política, los Navarro Grau, son dueños de la cadena de grifos AVA. La compañía lleva siete años en el mercado y ya cuenta con más de 100 estaciones. AVA, según fuen­tes confiables, tiene mucho in­terés en hacerse con algunos activos de Petroperú.

La ministra de Economía, Denisse Miralles, es la mujer orquesta en el operativo para darle el tiro de gracia a Petro­perú. Ella fue quien decidió que el plan se ejecute a través de Proinversión. El presidente del ente, Luis Del Carpió, es su amigo desde hace 15 años y la confianza es absoluta.

Miralles es especialista en la modalidad del caballazo. Cuando estuvo en Proinver­sión como encargada de las obras por impuestos, entre­gó en dos años 130 proyectos OxI valorizados en S/ 2,198 millones a 93 empresas casca­rón que tenían menos de cinco trabajadores o funcionaban en cocheras.

El plan contra Petroperú comienza con el desmembra­miento. Uno de los primeros pasos que están trabajando es crear una nueva compañía y transferir la propiedad de los 56 inmuebles que tiene la petrolera. Luego pondrán los predios a la venta. Los bienes inmobiliarios están tasados en USD 200 millones.

El edificio de 22 pisos y la zona de estacionamientos ubicados en pleno Centro Empresarial de San Isidro, son las joyas de la corona. Se sabe que una empresa hote­lera y un holding de centros comerciales han comunicado que están dispuestos a pagar USD 100 millones por las dos propiedades.

En Proinversión quieren justificar la venta de los in­muebles arguyendo la ne­cesidad de inyectar capital a Petroperú.

“Olvidan que todos los bie­nes de Petroperú son bienes públicos y solo se pueden ven­der vía licitación. ¿Cuanto le tomará hacer todo el proceso? Por lo menos un año. ¿Van a esperar ese tiempo para inyec­tar un dinero que no ayudará en nada? No tiene sentido”, dice César Gutiérrez, expresidente de Petroperú.

Muy apetecible para ciertos capitalistas peruanos
Un segundo paso que cocinan en Proinversión es despedir al menos a 900 tra­bajadores, cerca del 35% del personal. La puntería está en los trabajadores con menos de cinco anos en la empresa y mayores de 50 años.

Perita en dulce para capitalistas chilenos
Los medios de derecha, como “Perú 21” y “El Comer­cio”, ya arrancaron con la cam­paña contra los trabajadores de Petroperú acusándolos de tener beneficios superlativos. Los privilegios existen, pero sacarlos al garrote podría cos­tar caro a las arcas públicas y no solucionará el problema de fondo, de acuerdo con es­pecialistas. La planilla anual de la petrolera sólo supone el 3% del presupuesto anual de la empresa.

El grueso de los egresos de la petrolera, el 85%, se va en la compra de combustible a proveedores nacionales e internacionales.

Rafael Hidalgo, analista económico, señala que la ven­ta de los inmuebles y el recor­te de personal significarán lo mismo que “un Alka-Seltzer en un barril de agua” para el lío en que está metida la petrolera estatal.

“Petroperú es una empresa que tiene una deuda de USD 8,000 millones y todo su patrimonio no llega ni a los USD 2,000. Así se vendieran todos los bienes de Petroperú, incluida la refinería de Talara, que es lo que originó todo, el dinero no alcanza para pagar las acreencias. ¿Quién asumirá el faltante? Todos los perua­nos”, dice Hidalgo.


El lunes último se puso en marcha el plan de despido de personal. Ese día Proinversión envió una carta a Petroperú pidiéndole “con carácter de urgencia” que le transfiera S/ 86.4 millones para cumplir con el decreto de urgencia de Jerí.

En el oficio, firmado por Femando Alarcón Díaz, ge­rente general de Proinver­sión, se le comunica también a Petroperú que dentro de 90 días deben entregar S/ 57.6 millones adicionales para lle­var adelante la reestructura­ción encargada por el inquilino de Palacio.

“La carta que llegó el lunes es inaudita. Una institución pública ordenándole a una empresa estatal que le dé el dinero que tiene en caja para llevar adelante el pian de pri­vatización. ¿Cómo saben en Proinversión que tenemos ese dinero? ¿Por qué no informan primero en qué lo gastarán? Y si tenemos el dinero, la em­presa tiene prioridades. Por ejemplo, comprar combustible para que el país no quede desabastecido”, dice un integrante del directorio de Petroperú.

En la petrolera creen que el dinero es para financiar el des­pido de los trabajadores. Los once sindicatos que tiene Pe­troperú ya empezaron a tomar medidas. Algunos alistan irse a la huelga y otros preparan demandas laborales.

Alberto Arica, asesor legal del SUTPEDARG, el sindicato más grande de Petroperú, se­ñala que están trabajando en una demanda de inconstitu- donalidad contra el decreto de urgencia. “El gobierno de Jerí tenía facultades para legislar en temas económicos, pero se ha metido en asuntos labora­les”, dice Arica.

El abogado señala también que despedir a 900 trabajado­res es un cese colectivo y eso solo es legal cuando una em­presa se declara en quiebra o está en liquidación. “Hay un punto adicional: ¿cómo es que Proinversión se mete a despe­dir trabajadores de Petroperú? Eso es ilegal en cualquier parte del mundo”, dice Arica.

Ni Jerí ni la ministra Miralles consultaron o informaron a Petroperú que iban a emitir un decreto de urgencia que los afectaría directamente. La ac­tual presidenta de la petrole­ra, Elba Rojas Álvarez, llevaba apenas ocho días en el cargo cuando salió el decreto en “El Peruano”.

El último miércoles los cin­co integrantes del directorio de Petroperú se reunieron hasta las 11 de la noche para decidir qué hacer. “Estamos en el limbo. El presidente y la ministra de Economía han encargado el manejo de toda la empresa a Proinversión. Nuestro papel como directores no tiene sentido”, dice un miembro del directorio de Petroperú.

En la reunión acordaron pedir una opinión a un estu­dio de abogados sobre la legalidad del decreto de urgencia. También decidieron elevar al MEF la carta de Proinversión donde les pide con carácter de urgencia S/ 86.4 millones.

Pobre Perú
Los miembros del directo­rio de Petroperú están prohi­bidos de declarar a la prensa y el miércoles fueron obligados a nombrar nueva gerente general de la compañía a la in­geniera Rita López Saavedra. “La ministra Denisse Miralles es quien nos ha prohibido de­clarar a la prensa y quien ha impuesto a López”, dice el informante.

“Si se para la refinería de Talara, quedarán en el aire 15 mil familias y eso será una crisis social (...)”, dice César Gutiérrez.

Rafael Hidalgo señala que Petroperú no se enfrenta a su primera privatización sino a la segunda. “La prime­ra ocurrió en el régimen de Fujimori, donde se remató la flota de cinco buques tanque, la refinería La Pampilla, la dis­tribuidora Solgás, los tanques de almacenamiento, Petromar y las concesiones de los Lote 8 y 10”, dice Hidalgo.

En el directorio de Petrope­rú del miércoles se presenta­ron también los resultados y proyecciones financieras de la compañía. La pérdida del 2025 fue de USD 393millones, pero para este 2026 el estimado era positivo en USD 103 millones, llegando a alcanzar USD 180 millones de utilidades en el 2030. Se prevé que la refinería de Talara este año despliegue toda su capacidad llegando a procesar 95,000 barriles de petróleo al día. Esa es la ga­llina de los huevos de oro. La gallina que se quieren robar a toda máquina.

 

sábado, 10 de enero de 2026

LATINOAMERICA AHORA. UN RESUMEN CRITICO

CUANDO HABLA LA SANGRE

 Por Gustavo Espinoza M.

F

ueron 32 los cubanos caídos en Caracas en las primeras horas del sábado 3 de enero, y 24 los combatientes venezolanos que los acompañaron en lo que fuera una partida definitiva y heroica. Ellos cayeron defendiendo la soberanía de un Estado Latinoamericano y la vida de un presidente constitucional acosado por el Imperio.

Los agresores usaron todo: misiles, bombas, granadas de guerra, balas, y dispararon contra todo. Incluso contra un retrato de Bolívar, que encontraron al paso. Lo hubieran matado si lo hallaban vivo.   

Sobre el número de caídos en esa circunstancia no hay un número preciso. Donald Trump aludió a una cifra más alta: 80; y Diosdado Cabello, el titular del Interior en el gobierno bolivariano, dijo que eran 100.

Esta parejita... pisotea el derecho internacional

Es posible incluso que esa cifra sea inferior a la real, y que con el paso de los días, se incremente el número de personas -militares y civiles- que perdieron la vida en un operativo construido sobre la base de una deleznable mentira. Pero habrá que contar también a los heridos, que fueron casi mil, y muchos de los cuales quedaron baldados para siempre.

Hoy se sabe, en efecto, que el “Cártel de los Soles” no existe, y nunca existió; y que Nicolás Maduro -el presidente constitucional de Venezuela- fue acusado falsamente de liderarlo tan sólo para dar sustento a un operativo criminal que tuvo lugar en la ciudad de Caracas en las primeras horas del sábado 3 de enero.

 El asunto es serio no solo por lo que implica en términos políticos, sino también por el desenlace natural que deriva de su ejecución: los muertos, fueron asesinados y quien lideró la acción que puso fin a sus vidas resulta ser, entonces, simplemente un asesino.  Pero, además, la víctima política del hecho termina siendo un hombre inocente.

 Nicolás Maduro Moros debe ser puesto en libertad, devuelto a Venezuela y restituido en su función gubernativa. Al menos, eso es lo que debiera ocurrir, de acuerdo con el sentido común, y en apego estricto a la verdad y a lo que regula el Derecho Internacional.

 En el camino quedarán expuestos los gonfalonieros del Pentágono, los propagandistas del Imperio que contaron desde hace varios años el cuento aquel del Cártel proscrito y del liderazgo apócrifo. Y en ese paquete. Mavila Huerta y Milagros Leiva, que, unidos a Guillermo Thorndike, Aldo Mariátegui y Cecilia Valenzuela, no se cansaron nunca de repetir el mismo sonsonete y que ahora callan en torno a él, sin sonrojarse.

 Al ridículo, como se sabe, se sumaron los 73 congresistas que hace pocas semanas aprobaron una rutilante “Moción de Orden del Dia” patrocinada por Rospigliosi y Muñante, declarando a ese “Cártel” incoloro, inodoro e insípido como ”principal amenaza contra nuestra democracia” y al Presidente de Venezuela como su conductor indiscutible.  Y, por si fuera poco, el señor José Jerí -desde Palacio de Gobierno- se sumó a ese corifeo dando vergüenza al mundo.

 Hoy el señor Donald Trump se ha declarado una suerte de “Rey del hemisferio occidental”, asegurando que sobre sus dominios jamás se pondrá el sol. Por lo pronto, ya nombró un Virrey que asumirá la administración a su cargo y dispuso, mediante un edicto, la anexión de Venezuela a la que considera no una estrella más en su firmamento, pero la coloca tras los barrotes de su bandera. Cárcel para ella.

 El señor Trump no tiene la menor idea de lo que es una República. Ni conoce tampoco los conceptos de Independencia y Soberanía. Se siente “descendiente natural” de James Monroe, pero no se da cuenta que al frente tiene a los venezolanos, que son descendientes naturales de Simón Bolívar. Ahí esta la diferencia. Y su vocabulario es extremadamente reducido porque -como se sabe- es un hombre de pocas palabras, sólo que las repite muchas veces: “petróleo”, “ganancias”, “intereses”.

 Ha decidido, entonces, quién se queda con el oro negro de Venezuela.  Pero también ha resuelto que “le comprará” el petróleo que necesite y que, con esa plata, Venezuela sólo podrá comprarle a él, otros productos elaborados por los Estados Unidos. En buen romance, no pagará en dinero, sino en especies. Por cada barril de petróleo, entregará una lavadora Made In USA

 Pero, además, Venezuela no podrá comerciar con Rusia, ni con Cuba, ni con China, ni con Irán.  No tendrá siquiera -como se tuvo en los años de la Colonia- un “Navío de Permiso” para comerciar con terceros.

 Pero, además, ha dicho el cancerbero de la Casa Blanca, que está listo para “destrozar Cuba”, ocupar Nicaragua y “gobernar” México, además de doblegar a Colombia, claro. 

Jeri: "era necesario el secuestro"
 Todo esto podría no tener explicación alguna, pero la tiene. El señor Trump se siente acosado por un “frente interno” que le luce cada vez más descontrolado. Perdió, en efecto, las elecciones municipales en importantes ciudades, como Nueva York y los Ángeles; y no las perdió en manos de un Demócrata cualquiera, sino ante hombres más radicales de ideas definidas y pasos seguros.

 Pero, además, este fin de semana ha debido soportar masivas jornadas libradas por centenares de miles de manifestantes en 2,520 ciudades de los Estados Unidos y en las que se expresó el masivo rechazo de la población por la “guerra” que ha inventado contra Venezuela.

 Adicionalmente tuvo también que conocer la protesta multitudinaria de la población por los alevosos crímenes cometidos contra los migrantes, como el ocurrido en el caso de Renée Nicole Good, la mujer de 37 años asesinada cruelmente el pasado miércoles 7 en la ciudad de Minneapolis.

 Pero tiene, adicionalmente otros dos procedimientos judiciales que lo agobian. En uno, los Magistrados lo han encontrado fundadamente culpable de la comisión de alevosos delitos de estafa, y le han iniciado ya procesos de incautación y embargo de bienes personales y patrimoniales por valor de más de 500 millones de dólares.

 Y el otro, moralmente más grave aún, está vinculado a las fotos del archivo de Jeffrey Epstein y en las que aparece Donald Trump rodeado de muchachas a las que abusara sexualmente.  Por eso lo acusan de Pedofilia.

 34 procesos penales están pendientes ante el señor Donald Trump por diversos delitos. No se trata de delitos menores, ni de procesos simplemente larvados, sino de episodios de la vida judicial norteamericana que han ocupado ya el interés de importantes cadenas de la comunicación norteamericana.

 Para que la opinión pública no los conozca ni se ocupe de ellos, ataca brutalmente a un país soberano y secuestra a su presidente y a su esposa.

 Y para que no lo juzguen los tribunales ordinarios, hace que hable la sangre y mata. En otras palabras, se consagra de asesino. <+> 

viernes, 9 de enero de 2026

HILDEBRANDT TIENE SU OPINION PERSONAL SOBRE ACONTECIMIENTOS EN VENEZUELA

 EL DÍA EN QUE AMÉRICA LATINA

DEJÓ DE EXISTIR

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE N° 764, 9ENE26

S

e ha quedado Nicolás Maduro en Venezuela. Tiene la cara de Delsy Rodríguez, las faldas de Delsy Rodríguez, la vocecita de Delsy Rodríguez, pero es un Maduro trans y actualizado.

Diosdado Cabello no ha necesitado pasar a la clandestinidad. Allí está dando órdenes teatralmente épicas y denunciando la intervención militar que lo ha ratificado en el cargo. Es socio de facto de los Estados Unidos y habla como si no lo fuera. Está de huachimán de la factoría ajena y se viste de general resiliente.

Es como si los gringos les hubieran dicho a los chavistas zombis salidos del bombardeo: digan lo que quieran, simu­len cuanto quieran, aparenten lo que más les convenga, pero obedezcan. Y a la hora de vender el petróleo, que ya no es de ustedes, los que llevamos las cuentas y las actas somos nosotros, los de Washington.

Estados Unidos secuestró a Venezuela y Venezuela finge ahora que no está sometido. El madurismo, al final, era una banda, un pragmatismo armado, una leyenda podri­da. De Chávez no quedaba nada sino una efigie que servía de coartada. Del socialismo del siglo XXI quedaron fac­turas sin pagar, brigadas de asesinos, miseria repartida a domicilio, privile­gios para la casta militar y partidaria.

Pero todo esto era un asunto de los venezolanos, un problema que ellos debían afrontar desde la entraña misma de su indignación. Ese fue el destino elegido por los rumanos cuando se alzaron con­tra Ceaucescu, pusieron contra la pared a sus militares y fusilaron a la pareja presidencial. Este fue el camino que elegimos los peruanos cuando nos trajimos abajo la maloliente administración de Fujimori después de más de diez años de vergüenza.

Pero los Estados Unidos han actuado con la convicción de que América Latina es un archipiélago de voluntades rotas y liderazgos de pacotilla. Han actuado no en nombre de la doctrina Monroe, que ahuyentaba a los europeos y los disuadía de cualquier apetito en estas tierras, sino estrictamente en nombre de la vieja voracidad imperial que considera este subcontinente suyo y que plantea que cualquier discusión sobre eso se resolverá de noche y con armas.


América Latina ha dejado de existir como referente des­pués de lo sucedido. Estados Unidos le ha demostrado al mundo que puede procrear una colonia bajo la extorsión de sus armas y aliándose con quienes de­bían haber muerto en la resistencia. Cuando Napoleón Bonaparte invadió España en 1808 lo hizo a traición y con el pretexto de que el absolutismo borbónico era un obstáculo para el progreso de Europa. Pero Napoleón se encontró con la guerra de los seis años, guerra que terminó perdiendo y que fue el comienzo de su final. En Venezuela, murieron los cubanos que eran el primer anillo de seguridad de Maduro y unos cuantos venezolanos misileados. La burocracia militar del socialismo del siglo XXI hizo sonar los talones, se cuadró ante el agre­sor y ahora se dispone a cargar bar­cos con petróleo que la Casa Blanca venderá a precios internacionales. Lo que se recaude y sea la cuota corres­pondiente de Venezuela (en ningún caso más del 50%) servirá para que el país de Bolívar compre exclusivamente mercancías de los Estados Unidos.

América Latina es ahora el Macao de los traficantes es­clavistas portugueses, el África de los belgas leopoldinos, la China de la guerra del opio, la Guatemala de la United Fruit. Y su prensa se parece más que nunca a madame Du Barry, la mujer que Luis XV conoció en un burdel. <+>

jueves, 8 de enero de 2026

EN LA LINEA DE ESCANDALOSA IMPUNIDAD

 DENUNCIAN “CENSURA” A LA PELÍCULA ‘UYARIY’ POR RETIRO DE CARTELERA EN CINEPLANET A POCAS HORAS DE SU ESTRENO

VÍCTIMAS DE LA MASACRE DE JULIACA ACUSAN RESTRICCIONES DE SALAS Y HORARIOS DEL DOCUMENTAL QUE DIRIGE JAVIER CORCUERA

Por Olenka Pizarro

INFOBAE 8ENE26

El estreno de “Uyariy”, documental dirigido por Javier Corcuera sobre la masacre de Juliaca ocurrida el 9 de enero de 2023, generó fuertes acusaciones de censura contra la cadena Cineplanet. Horas antes del lanzamiento, la Asociación de Mártires y Víctimas del 09 de Enero de Juliaca y el equipo realizador denunciaron la exclusión del filme de la cartelera en diversas ciudades del sur y la imposición de horarios restrictivos en Lima. Para los afectados, esta decisión representa un intento deliberado de silenciar voces y relatos incómodos.

La Asociación de Mártires y Víctimas del 09 de Enero 2023 difundió un pronunciamiento exigiendo a la empresa encargada de la proyección que garantice la difusión del documental, considerado una pieza clave para reivindicar el derecho a la verdad y la justicia. “Denunciamos censura a nuestra verdad y el derecho a justicia y verdad”, señala el comunicado. Para los familiares, la decisión de retirar “Uyariy” de la cartelera y asignarle horarios inaccesibles constituye una nueva forma de atropello contra quienes buscan justicia desde hace tres años.

La asociación subrayó que la censura no solo afecta a las víctimas, sino que lesiona el derecho de la ciudadanía a conocer los hechos ocurridos durante una de las jornadas más trágicas de la historia reciente del Perú. “Basta de callar nuestras voces. Respeto a la democracia y respeto al pueblo peruano”, concluye el texto firmado en Juliaca.

Productores y director exigen respeto al público

La producción y el propio Javier Corcuera lamentaron el trato recibido por la película. Tras haber sido anunciada, “Uyariy” fue retirada a última hora de la cartelera en el sur andino y relegada a horarios poco accesibles en cines de Lima. “Solicitamos a los cines comerciales que retomen la proyección del filme en el sur andino y que modifiquen las funciones de Lima en horarios que permitan la asistencia de espectadores”, subraya el comunicado del equipo.

En conversación con Infobae Perú, los realizadores detallaron la compleja situación con la programación: el estreno nocturno previsto para el día del lanzamiento fue cancelado, y la película solo fue programada en horarios vespertinos poco convenientes, como las 14:40 en Larcomar. En otros cines, como UVK y Cineplanet de Juliaca, se repitió la misma programación restrictiva. Además, la película no obtuvo ninguna sala en Puno ni en Cusco, a pesar de haber sido anunciada en esas ciudades. El equipo ha publicado un comunicado en redes sociales, donde la conversación en torno al documental gira en torno a la percepción de un boicot y una exclusión deliberada.

Los productores enfatizaron que la situación representa una forma de censura encubierta, al restringir el acceso del público a un documental que aborda hechos de alta relevancia social. Advirtieron que, de no atenderse el reclamo, podrían retirar la película de la cartelera y buscar alternativas para asegurar su difusión en todo el país.

Un documental marcado por la memoria y la lucha

“Uyariy” llega a las salas en un contexto de alta tensión política y social. La película documenta la represión estatal del 9 de enero de 2023 en Juliaca, donde dieciocho civiles fueron asesinados en el marco de una serie de protestas que, en total, dejaron 49 muertos durante el gobierno de Dina Boluarte. Corcuera reconstruye la memoria a través de testimonios, música y relatos de familiares, en un esfuerzo por preservar la historia y exigir justicia para las víctimas.

En entrevista con Infobae Perú, Corcuera remarcó la importancia de registrar estos hechos desde la voz de los afectados y cuestionó la falta de apoyo institucional al cine documental en el país. Destacó el esfuerzo colectivo y el financiamiento independiente que permitieron llevar adelante el proyecto, señalando que era fundamental dejar constancia de lo ocurrido.

El director subrayó que el cine documental tiene la responsabilidad de preservar la memoria y evitar que hechos como la masacre de Juliaca se repitan. Para Corcuera, “Uyariy” es un viaje de memoria y un llamado a la reflexión sobre el país y la urgencia de evitar la repetición de la violencia

Familiares sostienen fotografías de sus seres queridos que murieron en las protestas del año pasado durante una manifestación para exigir la renuncia de la presidenta Dina Boluarte, en Juliaca, Perú, el martes 9 de enero de 2024. La manifestación se da en el primer aniversario de esos disturbios mortales que se produjeron en el país tras la destitución y el arresto del presidente Pedro Castillo luego que intentó disolver el Congreso para evitar un juicio político. (Foto AP/Aldair Mejía)

Restricción de salas y horarios: denuncias en redes sociales

El malestar por la programación se multiplicó en redes sociales, donde numerosos usuarios denunciaron la limitada disponibilidad de horarios y salas para ver “Uyariy”. Inicialmente, se anunció que la película sería proyectada en Cineplanet de Juliaca, Puno, Cusco, Mallplaza Arequipa y en Lima, en Cineplanet San Miguel. Sin embargo, la programación oficial solo incluyó funciones en Juliaca para el 8 y 9 de enero, ambas a las 14:45 horas. Además, la portada del documental no aparece en la cartelera digital, reforzando la percepción de exclusión.

Frente a estas restricciones, los productores confirmaron que la película puede verse en otras cadenas como Cinemark Jockey Plaza, Cinemark Mallplaza Bellavista, UVK San Martín, Cinépolis Larcomar en Lima y Cinépolis en Arequipa, lo que permite que la ciudadanía acceda al filme a pesar de las limitaciones impuestas en ciertas salas.

Debate sobre libertad de expresión y acceso a la memoria

La controversia en torno a “Uyariy” ha reavivado el debate sobre los límites de la libertad de expresión y el acceso a la memoria histórica en el Perú. Diversos colectivos, periodistas y defensores de derechos humanos han manifestado su respaldo al documental, insistiendo en que el acceso a la verdad y la pluralidad de voces es esencial para la democracia.

La denuncia pública por censura, sumada al testimonio de las víctimas y la respuesta del sector cultural, plantea un desafío para las empresas exhibidoras y para el propio sistema democrático. La exigencia de respeto a la diversidad de relatos y a la voz de los afectados cobra más fuerza que nunca en un país donde la memoria y la justicia siguen siendo demandas abiertas. <+>

domingo, 4 de enero de 2026

LA CALIENTE COYUNTURA LATINOAMERICANA

 MADURO TRAICIONADO

POR SU ENTORNO POLITICO-MILITAR

Condensado de varias publicaciones

L

a sospecha de traición al presidente venezolano por sus mismos adláteres, cubre como un manto difuso a todo el pueblo de ese paìs.

La Operación Resolución Absoluta ejecutada por fuerzas armadas estadounidenses, se ejecutó este 3 de enero de 2026 en Caracas, logrando la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, sin mayor dificultad. Es como si Maduro estuviera esperando que llegaran por él.

Los Fuerza Delta entraron como “Pedro en su casa”, prácticamente sin resistencia, como si le hubieran preparado el camino. Un líder de un cartel hubiera presentado una mayor resistencia que la ofrecida por la guardia presidencial venezolana. Trump al momento de dar cuenta publica de la captura, dijo que "algunos ayudaron".

Diosdado Cabello
La rapidez y limpieza con la que se produjo la captura de Maduro ha alimentado rumores de filtraciones internas, traiciones o de una falla en la cadena de mando, que es la menos probable.

Asimismo, la decisión de EE. UU. de capturar a Maduro y Cilia Flores sin eliminar físicamente a la cúpula chavista ha planteado muchas dudas. ¿será que hubo negociación a cambio de la entrega de Maduro?

No hay aun evidencia confirmada de una “traición” interna en el mando militar venezolano durante la operación estadounidense de esta madrugada, pero hay un olor fétido en el ambiente. Lo que sí se reporta es que la captura de Nicolás Maduro ocurrió con rapidez y que la defensa militar fue nula, lo que ha generado especulaciones sobre posibles filtraciones, traiciones o algo parecido.

Maduro ha sido entregado por su propia gente, incluso Rusia y China parecen haber sabido de antemano y haber aceptado que la salida política pasa por una transición controlada por la cúpula chavista (Antonio Zapata)

Hubo una complicidad que desborda de ingenuidad política y que ha trazado un camino que abre la puerta para más acciones similares en el resto de Latinoamérica. Por lo que se vio en diferentes medios es muy probable esa complicidad por la nula resistencia de las fementidas fuerzas armadas bolivarianas. Parece que ya todo estaba coordinado, y lo que hubo fue un show para la TV. La actuación de los hermanos Rodríguez, de Cabello (que anda escondido) y de López fue simplemente magistral para los Yankees y nauseabundo para los demás que vieron el detrás de cámaras. La reacción de Díaz-Canel en La Habana frente a lo ocurrido, no deja lugar a dudas: Fue un golpe de Estado a lo Julio César.

La gran pregunta que hoy recorre América Latina – según Ágora Colombia- no es si Estados Unidos tenía la capacidad para capturar a Nicolás Maduro, sino por qué nadie en Venezuela lo impidió. Ni radares, ni defensa antiaérea, ni un solo disparo que alertara al país. Nada.

Un Estado que presume control total, con sistemas militares rusos, chinos y una narrativa permanente de “amenaza imperial”, no puede alegar sorpresa. Cuando un poder así cae sin resistencia, la explicación no es técnica: es política.

Los ejércitos no se apagan solos. Los radares no fallan todos al mismo tiempo. Las órdenes no desaparecen por accidente. Alguien decidió no actuar. Y en los regímenes cerrados, eso solo ocurre cuando el líder ya no garantiza poder, protección ni futuro.

¿Por qué Maduro no estaba en un búnker? Porque los búnkeres solo sirven cuando hay lealtad absoluta. Cuando el miedo cambia de bando, ni el concreto protege. El poder real no está en las paredes, está en quienes están dispuestos a defenderte… y esta vez, no apareció nadie.

Delcy Rodríguez ¿la Dina Boluarte de Maduro?
¿Hubo negociación? No hay pruebas públicas. Pero en política, la neutralidad también es una decisión. No defender no es lo mismo que traicionar, pero el resultado es idéntico: el líder queda solo.

Estados Unidos mostró fuerza, sí. Pero el mensaje más potente no vino del cielo, vino del suelo venezolano: un régimen que no fue defendido por quienes debía proteger.

Los gobiernos autoritarios no caen cuando los atacan, caen cuando dejan de ser sostenidos desde adentro. Y lo ocurrido con Maduro no huele a derrota militar… huele a abandono de poder condicionado por la felonìa.

La sorpresiva captura de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores por fuerzas militares de Estados Unidos –señala El Intransigente- desató fuertes sospechas sobre una posible traición dentro del círculo íntimo del líder chavista. Según un análisis de la cadena Fox News, la rapidez y la falta de resistencia durante el operativo abrieron interrogantes sobre una entrega interna.

La operación solo pudo concretarse con información precisa desde el interior del régimen, con “inteligencia sobre el terreno”. Las Fuerzas Armadas venezolanas, no han opuesto resistencia pese a su despliegue y capacidad militar. Analistas ponen el foco en Diosdado Cabello, ministro del Interior y uno de los hombres más influyentes del oficialismo, a quien señalan como posible heredero del poder. También mencionan a Vladimir Padrino López, jefe de las Fuerzas Armadas, cuya condena pública a la intervención fue considerada “débil” por especialistas. Aunque ambos efectivamente condenaron el operativo, la pasividad y falta de respuesta militar reforzó las sospechas de una posible negociación y colaboración interna antes, durante y después de la caída del líder chavista.

El bombardeo contra Venezuela fue eficaz. Simultáneamente ingresaron los helicópteros. No hubo réplica armada en el acto. Quién y en qué momento se ordenó no responder no interceptar y por qué. Es evidente la poca reacción solidaria. Lacayos de apoyo no faltan. Y por cincuenta millones de dólares y/o por acceder a posiciones de poder, sobran. <>