domingo, 4 de enero de 2026

LA CALIENTE COYUNTURA LATINOAMERICANA

 MADURO TRAICIONADO

POR SU ENTORNO POLITICO-MILITAR

Condensado de varias publicaciones

L

a sospecha de traición al presidente venezolano por sus mismos adláteres, cubre como un manto difuso a todo el pueblo de ese paìs.

La Operación Resolución Absoluta ejecutada por fuerzas armadas estadounidenses, se ejecutó este 3 de enero de 2026 en Caracas, logrando la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores, sin mayor dificultad. Es como si Maduro estuviera esperando que llegaran por él.

Los Fuerza Delta entraron como “Pedro en su casa”, prácticamente sin resistencia, como si le hubieran preparado el camino. Un líder de un cartel hubiera presentado una mayor resistencia que la ofrecida por la guardia presidencial venezolana. Trump al momento de dar cuenta publica de la captura, dijo que "algunos ayudaron".

Diosdado Cabello
La rapidez y limpieza con la que se produjo la captura de Maduro ha alimentado rumores de filtraciones internas, traiciones o de una falla en la cadena de mando, que es la menos probable.

Asimismo, la decisión de EE. UU. de capturar a Maduro y Cilia Flores sin eliminar físicamente a la cúpula chavista ha planteado muchas dudas. ¿será que hubo negociación a cambio de la entrega de Maduro?

No hay aun evidencia confirmada de una “traición” interna en el mando militar venezolano durante la operación estadounidense de esta madrugada, pero hay un olor fétido en el ambiente. Lo que sí se reporta es que la captura de Nicolás Maduro ocurrió con rapidez y que la defensa militar fue nula, lo que ha generado especulaciones sobre posibles filtraciones, traiciones o algo parecido.

Maduro ha sido entregado por su propia gente, incluso Rusia y China parecen haber sabido de antemano y haber aceptado que la salida política pasa por una transición controlada por la cúpula chavista (Antonio Zapata)

Hubo una complicidad que desborda de ingenuidad política y que ha trazado un camino que abre la puerta para más acciones similares en el resto de Latinoamérica. Por lo que se vio en diferentes medios es muy probable esa complicidad por la nula resistencia de las fementidas fuerzas armadas bolivarianas. Parece que ya todo estaba coordinado, y lo que hubo fue un show para la TV. La actuación de los hermanos Rodríguez, de Cabello (que anda escondido) y de López fue simplemente magistral para los Yankees y nauseabundo para los demás que vieron el detrás de cámaras. La reacción de Díaz-Canel en La Habana frente a lo ocurrido, no deja lugar a dudas: Fue un golpe de Estado a lo Julio César.

La gran pregunta que hoy recorre América Latina – según Ágora Colombia- no es si Estados Unidos tenía la capacidad para capturar a Nicolás Maduro, sino por qué nadie en Venezuela lo impidió. Ni radares, ni defensa antiaérea, ni un solo disparo que alertara al país. Nada.

Un Estado que presume control total, con sistemas militares rusos, chinos y una narrativa permanente de “amenaza imperial”, no puede alegar sorpresa. Cuando un poder así cae sin resistencia, la explicación no es técnica: es política.

Los ejércitos no se apagan solos. Los radares no fallan todos al mismo tiempo. Las órdenes no desaparecen por accidente. Alguien decidió no actuar. Y en los regímenes cerrados, eso solo ocurre cuando el líder ya no garantiza poder, protección ni futuro.

¿Por qué Maduro no estaba en un búnker? Porque los búnkeres solo sirven cuando hay lealtad absoluta. Cuando el miedo cambia de bando, ni el concreto protege. El poder real no está en las paredes, está en quienes están dispuestos a defenderte… y esta vez, no apareció nadie.

Delcy Rodríguez ¿la Dina Boluarte de Maduro?
¿Hubo negociación? No hay pruebas públicas. Pero en política, la neutralidad también es una decisión. No defender no es lo mismo que traicionar, pero el resultado es idéntico: el líder queda solo.

Estados Unidos mostró fuerza, sí. Pero el mensaje más potente no vino del cielo, vino del suelo venezolano: un régimen que no fue defendido por quienes debía proteger.

Los gobiernos autoritarios no caen cuando los atacan, caen cuando dejan de ser sostenidos desde adentro. Y lo ocurrido con Maduro no huele a derrota militar… huele a abandono de poder condicionado por la felonìa.

La sorpresiva captura de Nicolás Maduro y de su esposa Cilia Flores por fuerzas militares de Estados Unidos –señala El Intransigente- desató fuertes sospechas sobre una posible traición dentro del círculo íntimo del líder chavista. Según un análisis de la cadena Fox News, la rapidez y la falta de resistencia durante el operativo abrieron interrogantes sobre una entrega interna.

La operación solo pudo concretarse con información precisa desde el interior del régimen, con “inteligencia sobre el terreno”. Las Fuerzas Armadas venezolanas, no han opuesto resistencia pese a su despliegue y capacidad militar. Analistas ponen el foco en Diosdado Cabello, ministro del Interior y uno de los hombres más influyentes del oficialismo, a quien señalan como posible heredero del poder. También mencionan a Vladimir Padrino López, jefe de las Fuerzas Armadas, cuya condena pública a la intervención fue considerada “débil” por especialistas. Aunque ambos efectivamente condenaron el operativo, la pasividad y falta de respuesta militar reforzó las sospechas de una posible negociación y colaboración interna antes, durante y después de la caída del líder chavista.

El bombardeo contra Venezuela fue eficaz. Simultáneamente ingresaron los helicópteros. No hubo réplica armada en el acto. Quién y en qué momento se ordenó no responder no interceptar y por qué. Es evidente la poca reacción solidaria. Lacayos de apoyo no faltan. Y por cincuenta millones de dólares y/o por acceder a posiciones de poder, sobran. <>

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