miércoles, 9 de septiembre de 2026

LO QUE SE QUIERE HACER CON EL DINERO DE TODOS LOS PERUANOS

 DESIDIA POLÍTICA

Escribe; Milcíades Ruiz

P

ara el pueblo y sus dirigentes, el asunto del presupuesto nacional pasa desapercibido. No se difunde ni se debate a fondo. Se ignora que es el principal instrumento de la dominación neoliberal vigente, para mantener sin cambios estructurales, el sistema de opresión. Pero allí, las desigualdades e injusticias por las que el pueblo lucha, están financiados anticipadamente, a conveniencia de los dominadores. Se viene haciendo esto desde el virreinato para impedir que la población dominada se desarrolle y amenace el orden establecido.

Así está diseñada la plantilla del presupuesto nacional para el año 2027. Pero “Ojos que no ven, corazón que no siente”. No nos fijamos en el diseño y solo cuestionamos algunos montos sin protestar contra la estructura de asignación presupuestal. Esto sucede todos los años y la norma es que el proyecto de presupuesto se elabora desde el primer semestre a fin de que en agosto se remita al Congreso para su aprobación formal. Esto está en manos del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) por encima de todo gobierno saliente y entrante.

Lo hace siguiendo las pautas el Fondo Monetario internacional (FMI), recogiendo las necesidades de cada ministerio del gabinete, pero pauteado con un enfoque neoliberal. Este poder de facto, establece el proyecto de presupuesto en función al marco macroeconómico multianual (MMM) que tiene proyectado anticipadamente a cuatro años. En este caso, avizorando con ideología neoliberal, el Perú al 2030.

No es pues el Poder Legislativo el que elabora el presupuesto siguiendo objetivos nacionales. Solo lo aprobará modificando algunos montos, pero sin cambiar la estructura de la distribución. Esta vez, como suele suceder, antes de que asuma el nuevo gobierno, el proyecto de presupuesto para el 2027 ya estaba hecho. El Poder Ejecutivo, solo hace ciertos reajustes al proyecto, priorizando montos que su ideología política considera necesario. Total, tienen el mismo enfoque ideológico.

A igual que el presupuesto familiar, el presupuesto estatal depende de los ingresos. En la familia, lo primordial es asegurar la alimentación y el resto, se distribuye en la educación de los hijos, vestimenta, higiene y demás necesidades, según alcance. Nos ajustamos para ahorrar pensando en el futuro y “guardar pan para mayo” si aspiramos a elevar nuestro nivel de vida. El presupuesto estatal, también debería asegurar la mayor cantidad de ingresos familiares y distribuir los gastos según las necesidades de la población peruana, incluyendo la necesidad de ahorro y capitalización para el desarrollo futuro nacional. La diferencia es que esto, no se cumple.

Los ingresos familiares condicionan nuestras vidas y desarrollo humano. Pero los ingresos familiares están condicionados por el manejo del presupuesto estatal que, a su vez, está condicionado por el poder mundial. Los ingresos familiares podrían mejorar si el presupuesto estatal tuviese este objetivo. Pero no es así. Entonces lo que pase con nosotros y nuestras familias, nuestra clase social y la sociedad peruana en conjunto, depende de estas condicionantes. ¿No son estos, motivos suficientes para interesarse en el debate del presupuesto nacional y emitir pronunciamiento político? ¿Por qué, tanta desidia? ¿Hay incapacidad?

Mucho más, si tenemos en cuenta que, al igual a la república feudal, cuyo presupuesto era sostenido por la contribución indígena, actualmente son nuestros bolsillos los que sostienen el presupuesto nacional y no, las corporaciones transnacionales que se llevan nuestra riqueza para empoderar la dominación mundial. Al contrario, a muchas de ellas, se les subsidia exonerándolos de impuestos, rebajándolos y hasta devolviéndoles lo pagado. Pero a los hogares peruanos nosotros, todo lo que compra viene incluido el pago de IGV.

Según expertos internacionales (OXFAM y otros), “El Perú deja de recaudar más de 20 000 millones de soles al año por beneficios (regalos tributarios), a las grandes empresas. Estos beneficios se concentran principalmente en grandes empresas y grupos económicos de altos ingresos, lo que reduce la base fiscal y traslada el peso del financiamiento del Estado hacia los contribuyentes comunes. De este modo, el gasto tributario presupuestal opera como una transferencia implícita de recursos públicos hacia sectores privilegiados”.

En 2025, las Devoluciones de Impuestos totalizaron S/ 29 609 millones. El presupuesto del 2027 asigna a la función agropecuaria en todos los organismos estatales la suma de S/. 3, 279´035 836. Nuestra base productiva y alimentaria, es desdeñada por los elaboradores presupuestales. El Grupo de Justicia Fiscal Perú (GJF Perú) señala que entre el 2011 y 2025 el Congreso del Perú ha aprobado alrededor de 71 medidas en materia tributaria, a favor de las grandes empresas incluidas las transnacionales.

Este año, el MEF considera que son cuatro los impuestos principales: el Impuesto General a las Ventas, el Impuesto a la Renta, el Impuesto Selectivo al Consumo y los Derechos Arancelarios. Reconoce que el IGV y el ISC representan, aproximadamente, el 59,6% del total de Ingresos Tributarios del Gobierno Central. Todo esto sale de nuestros bolsillos, pero además hay que considerar lo que pagamos 2% adicional al IGV como impuestos de promoción municipal, al rodaje, impuesto selectivo al consumo, alcabala, predial, a los Espectáculos Públicos No Deportivos, etc. etc.

Los impuestos a los alimentos importados son trasladados al precio. Las empresas no son las que pagan los mayores costos, sino los consumidores. No hay equidad tributaria en ninguna parte. Si no decimos nada, se entiende que estamos de acuerdo pues, “El que calla, otorga”. Los que más tienen contribuyen menos al erario nacional, pero son los beneficiarios. Países más pequeños como Uruguay, Ecuador y Chile, tienen recaudación más alta que Perú.


Pero veámosla distribución del presupuesto de la dominación 2027. Se ha proyectado en S/266.506 millones, un monto 3,5% mayor al presupuesto inicial de este año, pese al declive económico mundial y nacional. Eso significa que no está financiado totalmente y habrá déficit. Pero, el análisis de presupuesto estatal no debe centrarse superficialmente solo fijándonos en los montos, sino en la estructura de su formulación.

¿Cómo se determina la distribución? ¿Este presupuesto responde a un Plan Nacional de Desarrollo? Manan. ¿Sigue los lineamientos de una estrategia de desarrollo nacional? Manan. Si lo que aportamos es mayor al 60%, deberíamos ser los mayores beneficiarios, pero manan. Los beneficiarios del presupuesto nacional son las empresas. Sobre todo, las que contratan con organismos públicos sobornando la buena pro.

Las principales asignaciones sectoriales son para Educación: S/ 49 100 millones, Salud: S/ 32 200 millones, Transportes: S/ 26 000 millones. Pero ojalá fuera mayormente para elevar el nivel educativo de los pobres. En todos los sectores, los montos son mayormente para obras a cargo de empresas contratistas. Como se recordará hasta hoy está prófugo de la justicia el ex ministro de Transportes del gobierno de Pedro Castillo por los delitos de soborno, docente Juan Silva. Aparece grandes sumas para agricultura, pero no es para apoyar a los agricultores, sino para financiar proyectos de irrigación como CHAVIMOCHIC en favor de las transnacionales agro exportadoras.

Todo el presupuesto está determinado para favorecer a los poderosos, incluyendo los montos de Defensa (Fuerzas armadas) con montos elevados y, en desmedro de las clases sociales más necesitadas. Son muchos los detalles, pero pongo a continuación algunos cuadros que ocultan los mecanismos de los malos manejos de la dominación. Pero todo lo concerniente al proyecto de presupuesto puede bajarse de internet para mayor abundamiento.



Como se podrá apreciar, cinco grandes proyectos de transporte y conectividad concentran S/3.796 millones, lo que equivale a poco más del doble de los S/1.824 millones destinados específicamente a infraestructura vinculada con la prevención y atención del Fenómeno El Niño. De esta suma, S/2.023 millones quedan en el Gobierno Nacional con sede en Lima, y solo S/465 millones corresponden a gobiernos regionales y locales. Es decir, apenas 19% llega directamente a los gobiernos subnacionales. Este centralismo está en todo. El 81% del presupuesto del FEN se queda en el Gobierno Nacional.

Para Lima está presupuestado las Líneas 1 y 2 del Metro, que concentran S/1.944 millones para ejecución, operación y mantenimiento. Compárese con lo que se da a las provincias del interior del país. En fin, son muchos los cuestionamientos que podemos hacer al proyecto de presupuesto estatal para el 2027. Les dejo esta tarea. <>

9 septiembre/ 2026

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