jueves, 6 de agosto de 2026

DESDE EL EXTRANJERO: ANALISIS DE LA COYUNTURA PERUANA

 YA INSTALADO EL GOBIERNO

PRO USA

Ricardo Pose*

E

n las elecciones peruanas ya llegadas a su término, confrontaron dos modelos: los programas que consolidan el poder de las élites económicamente dominantes bajo la sombra del águila norteamericana y aquellos que proponen una distribución más equitativa del ingreso y la riqueza en actualizada remembranza del imperio del sol de los incas.

El Perú social

La población peruana alcanza los 34,5 millones de habitantes en un proceso de envejecimiento acelerado; la tasa de natalidad ha caído a 1,7 hijos por mujer. El país enfrenta un estancamiento en sus indicadores de desarrollo, con desafíos críticos en seguridad, pobreza y acceso a servicios básicos, según datos de la CEPAL.

Desde 2020, Perú muestra una caída gradual en esos indicadores. El pilar referido a necesidades básicas humanas (puesto 100) es el más débil de todos. Los indicadores relacionados con seguridad, nutrición y cuidados médicos básicos requieren atención urgente por su bajo desempeño y su impacto directo en el bienestar de la población.

Ni chicha ni limonada… Coca

Perú es el segundo mayor productor mundial de cocaína y hoja de coca después de Colombia, con una producción estimada de 400 toneladas anuales. El epicentro es el valle de los ríos Apurímac, Ene y Mantaro (VRAEM), aunque los cultivos se han expandido a regiones amazónicas como Ucayali.

Históricamente, la hoja de coca ha sido consumida con fines culturales, tradicionales y medicinales por millones de habitantes en las regiones andinas, una práctica legal y protegida por el Estado.

Gran parte de la cocaína peruana se traslada como pasta base hacia Bolivia a través de redes transfronterizas. Desde allí se procesa y se distribuye a mercados emergentes; el clorhidrato de cocaína de alta pureza se camufla en productos de exportación —frutas, por ejemplo— y sale por puertos principales como Paita, con destino a Europa y América del Norte.

Las denuncias sobre la presencia de narcotraficantes en la campaña electoral han sido utilizadas por sectores de la derecha contra Roberto Sánchez; las autoridades las han desestimado.

Keiko Fujimori no tiene condenas ni acusaciones fiscales directas por tráfico de cocaína, pero el fujimorismo ha estado vinculado a escándalos relacionados con el narcotráfico desde los años noventa. El caso más emblemático fue el de Limasa, en 2013, cuando la policía encontró un contenedor con droga que representó el vínculo más directo con un cargamento de estupefacientes e involucró a sus hermanos Kenji, Hiro y Sachie Fujimori.

Chancay: la pesadilla de Trump

Aunque el presidente de Estados Unidos no se ha manifestado con el apoyo decidido a Fujimori que mostró en otras elecciones, un triunfo de la derecha peruana le daría un nuevo socio para el Escudo y un aliado en su guerra contra la presencia de China en la región.

Perú es el segundo mayor receptor de inversión extranjera directa china en América Latina, después de Brasil. En febrero, la administración Trump acusó públicamente al país de renunciar a su soberanía al permitir que una empresa china construyera y operara un megapuerto en su costa.

El puerto de Chancay se convierte en un centro neurálgico de la disputa geopolítica, y cuyo resultado electoral, impacta en las decisiones del Departamento de Estado en su guerra contra la presencia China en la región.

El megapuerto está ubicado a unos 80 kilómetros de Lima. Inaugurado en 2024 con capitales chinos, el proyecto es considerado una de las inversiones más importantes de Beijing en la región y aspira a convertirse en el principal centro logístico para conectar Sudamérica con Asia. La terminal pertenece en un 60 % a la empresa estatal china Cosco Shipping y en un 40 % a la minera peruana Volcan; su capacidad y ubicación le permiten reducir tiempos y costos de transporte para las exportaciones sudamericanas con destino al mercado asiático.

La disputa por Chancay es la punta del iceberg de una batalla que Estados Unidos viene librando contra la presencia del gigante asiático. Durante las últimas décadas, China se consolidó como el principal socio comercial de Perú y uno de sus mayores inversores extranjeros. Las empresas chinas tienen fuerte presencia en sectores estratégicos como la minería, la energía eléctrica, la infraestructura y la logística; además de conducir importantes proyectos cupríferos, adquirieron participación en compañías distribuidoras de electricidad y expandieron su actividad en obras de transporte.

Cerca de un tercio de las exportaciones peruanas tienen como destino China y una proporción similar de las importaciones proviene del país asiático. Esa relación económica convirtió a Perú en uno de los principales aliados comerciales de Beijing en América Latina.

A la relevancia de Chancay, que ya de por sí desvela al mandatario estadounidense, se suma otro proyecto capaz de modificar las rutas del comercio mundial: el tren bioceánico impulsado por Brasil y China. La iniciativa contempla una conexión ferroviaria de más de 4.000 kilómetros entre la costa atlántica brasileña y el Pacífico peruano, con el objetivo de acelerar el traslado de productos agrícolas, minerales y materias primas hacia Asia, reduciendo la dependencia de rutas tradicionales como el Canal de Panamá.

Para contrarrestar la notable gravitación económica del megapuerto de Chancay, Estados Unidos promueve e invierte a través de empresas de ese país, la remodelación del puerto del Callao y sondea, además, la financiación para la construcción del puerto de Corio en la costa sur de Arequipa.

Frente a todo ello, Keiko Fujimori, candidata de la derecha, ya declaró su alineamiento con la política estadounidense. «Mi rol, de ser elegida presidenta, será motivar a que los Estados Unidos vuelvan a participar más activamente en la economía peruana», afirmó. Agregó que «Latinoamérica está girando hacia una corriente en donde se está priorizando la libertad, las inversiones y recuperar el control y la seguridad», y confirmó su adhesión al Escudo de las Américas junto a líderes como Javier Milei, José Antonio Kast, Daniel Noboa y Rodrigo Paz.

En conclusión, la presidencia de Fujimori favorecerá un aun mayor acercamiento a Washington y a las inversiones occidentales, y será menos receptiva a profundizar la relación económica con China y a avanzar en los proyectos estratégicos vinculados a Beijing. <>

___________________

* Ricardo Pose periodista venezolano es autor del artículo cuyo texto ha sido condensado por la redacción de este blog. Fue publicado en teleSUR. 7 junio 2026

No hay comentarios:

Publicar un comentario