LA FARSA DE UNA DEMOCRACIA SECUESTRADA
Por: Jorge Luis Choque
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espués del 7 de
junio, unos celebran y otros se resignan. Pero lo que en verdad se impone no es
la euforia ni la angustia, sino una pregunta incómoda: ¿qué estamos llamando democracia?
Porque en el Perú se ha vuelto costumbre confundir el acto de votar con la
existencia de una democracia plena. Se nos repite que “hay que respetar la
democracia”, como si bastara aceptar un resultado electoral para legitimar un
sistema profundamente deteriorado. Esa consigna, en apariencia democrática,
suele encubrir una verdad más cruda: aquí el sufragio existe, pero la
democracia está gravemente vaciada.
La evidencia es
contundente. Leonardo Morlino advirtió que la calidad de la democracia peruana
arrastra un “deterioro y/o persistencia de baja calidad de tres dimensiones:
igualdad, responsavidad y estado de derecho”. No se trata de una exageración
retórica, sino de una diagnosis precisa. Cuando la igualdad se debilita, cuando
el poder deja de responder a la ciudadanía y cuando el Estado de derecho se
vuelve frágil, la democracia deja de ser sustancia y se convierte en fachada.
Eso es lo que hoy vivimos: una democracia de baja intensidad, donde el
procedimiento electoral sigue en pie, pero el contenido republicano se ha
erosionado.
Más grave aún es que
el poder real ya no parece residir donde formalmente debería. Will Freeman lo
dijo con una claridad brutal: “En Perú, la democracia está muriendo sin
dictador”. Y esa frase resume una verdad incómoda: no necesitamos un
caudillo visible para degradar la democracia; basta con una red de actores
políticos, económicos y criminales que capturen instituciones, repartan cuotas
de poder y gobiernen sin rendir cuentas. En ese escenario, las elecciones no
ordenan la vida política, apenas la maquillan.
La raíz de esta
podredumbre institucional está en los partidos políticos. O, para decirlo con
mayor precisión, en su ausencia como verdaderos partidos. Fernando Tuesta lo ha
explicado con sobriedad: “desde fines de los 80, se plantea que en el Perú
existe una crisis de partidos políticos y de representación… los partidos
políticos no se han recuperado, por el contrario, han desarrollado una serie de
artificios para sobrevivir”. En otras palabras, no hemos construido
organizaciones políticas estables; hemos acumulado franquicias electorales,
vehículos personales y aparatos improvisados para repartir candidaturas. Eso no
es vida partidaria. Es precariedad organizada.
Martín Tanaka, advierte en que existe un grave problema de representación y que el sistema de partidos “realmente existente” no logra construir una política nacional sólida. Y Alonso Cárdenas lo formula sin rodeos: “la gran mayoría de partidos políticos en el Perú no cumplen con los cuatro requisitos básicos que debe tener en ‘teoría’ un partido político: una ideología, una militancia, un programa y una organización”. Si una agrupación no tiene ideas, ni bases, ni programa, ni estructura, ¿qué es entonces? No un partido: apenas una etiqueta electoral al servicio de intereses transitorios.
El costo de esta
simulación lo paga la ciudadanía. Sin partidos reales no hay canalización de
demandas, no hay deliberación seria y no hay representación auténtica. Lo que
queda es desconfianza, hartazgo y cinismo. María Zambrano lo expresó claramente,
la democracia es la sociedad en la cual “no sólo es permitido, sino exigido, el
ser persona”. En el Perú, en cambio, el ciudadano suele ser reducido a una
cifra, a un voto manipulable, a una presencia intermitente que solo importa en
campaña. Eso no dignifica, humilla. Y cuando la política humilla, la democracia
se descompone.
Por eso conviene
decirlo sin rodeos: el Perú no sufre solo una crisis de partidos; sufre una
crisis de representación, una crisis de legitimidad y una crisis de sentido
democrático. Mientras se siga creyendo que votar cada cierto tiempo equivale a
vivir en libertad, el poder seguirá en manos de quienes han aprendido a usar la
democracia como máscara. Y una máscara, por definición, no revela el rostro: lo
oculta. <>
Perú:
26/06/2026


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