domingo, 4 de junio de 2023

SOBRE LA MASACRE DE JULIACA

 TESTIMONIO CLAVE

*EI policía Javier Rivadeneyra Mesías admite ante un fiscal que se emplearon en Juliaca fusiles de asalto AKM con cuatro cacerinas de 30 cartuchos cada una. En suma, fueron armados como si de una guerra se tratara

Por: AMÉRICO ZAMBRANO/ SHANNA TACO

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 638, 2JUN23

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efundido en el tomo número 21 de la voluminosa carpeta fiscal sobre la muerte de 18 civiles durante las pro­testas en la ciudad de Juliaca, el 9 de enero pasado, se en­cuentra un testimonio clave que contradice las versiones de la presidenta Dina Boluar te y de su gobierno sobre el uso de armas letales contra manifestantes y ciudadanos desarmados por parte de las fuerzas de seguridad.

Se trata de la declaración del policía Javier Ángel Riva­deneyra Mesías, quien fue el jefe de una de las escuadras policiales encargadas de reprimir los disturbios civiles y reforzar la seguridad del ae­ropuerto ‘Inca Manco Cápac” de Juliaca, donde murió la mayor cantidad de personas en la jomada más letal desde que estallaron las manifestaciones antigubernamentales en diciembre del 2022.

Rivadeneyra, de 60 años, formó parte de un contingen­te de policías de élite de la Di­rección de Operaciones Espe­ciales de la PNP (DIROESP), cuya sede se encuentra en el distrito de Ate-Vitarte, que fue enviado desde Lima a Ju­liaca en cumplimiento de los planes de operaciones elabo­rado por el alto mando de la Policía Nacional.

Los policías de la DI­ROESP estuvieron en Juliaca desde el 27 de diciembre has­ta casi un mes después de los graves hechos de represión ocurridos en las inmedia­ciones del aeropuerto “Inca Manco Cápac” y otras zonas de Juliaca, que dejaron 18 ci­viles muertos y 226 heridos.

El 27 de febrero pasado, a las 11 y 15 de la mañana, Rivadeneyra brindó su mani­festación “libre y voluntaria” -y en calidad de testigo- ante el fiscal provincial Ernesto Rojas Cayllahua, de la Se­gunda Fiscalía Penal Corpo­rativa de la provincia de San Román, en Juliaca. Este se­manario tiene una copia de dicha declaración oficial.

En su testimonio ante el fiscal Rojas, Rivadeneyra reconoció que a él y a otros efectivos policiales se les dotó de un equipamiento antidisturbios que incluía ar­mas letales, como fusiles de asalto AKM, calibre 7.62 x 39 milímetros, para sofocar las protestas en Juliaca.

Rivadeneyra también re­veló que realizó disparos con su fusil AKM el 9 de enero pasado, el día en que 18 ciu­dadanos, entre ellos tres ado­lescentes, fueron asesinados por impactos de proyectiles de armas de fuego, según el acta de su declaración testi­monial.

Es la primera vez que un miembro en actividad de la Policía Nacional confirma en un interrogatorio ante el Ministerio Público que sí se utilizaron armas letales du­rante las protestas de enero en Puno.

La confesión del efectivo de la DIROESP se produjo cuando el fiscal Rojas le pre­guntó acerca de una relación de agentes policiales descrita como “Afectación Fusil AKM Comisión Juliaca”, en la que aparecen anotados su nom­bre y firma junto al número “803171”.

El testigo contestó que dicho código corresponde al número de serie del fusil AKM, calibre 7.62 x 39 mm., con cuatro cacerinas y 120 cartuchos, que le fue asigna­do el 28 de diciembre pasa­do. Es decir, al día siguiente de haber llegado a Juliaca en “comisión de servicio”.

Rivadeneyra dijo que tuvo el arma en su poder “hasta el 6 o 7 de febrero”.

En su declaración Rivade­neyra admitió que usó el fusil AKM para disparar tres car­tuchos el 9 de enero de este año en Juliaca.

El policía dijo que aquel día se encontraba al mando de una escuadra de 10 efecti­vos en el puesto de cabecera N° 12 del aeropuerto “Inca Manco Cápac”. De pronto, relató, “en el lugar se pre­sentaron 200 manifestantes aprox (...) provistos de com­bas (que) agarran y tumban una pared”.

“Al tumbar una pared -prosiguió- mi persona trató de verbalizar con una de las personas que se encontraban ahí (...) No se pudo lograr conversar con ellos. También usaron bombardas, huara­cas, botellas con combusti­ble y otras cosas más. Eso pasó entre las 13:00 y 14:00 horas, aprox. Luego de ello tumbaron dos paredes más y seguían atacándonos. Enton­ces realicé el uso de armas no letales, así como cápsulas de gas. Y como seguían atacan­do (...) entonces yo me vi obligado a hacer uso de mi arma de fuego, dis­parando al suelo tres veces, para no dejar que ninguno ingrese al aeropuerto”.

Rivadeneyra relató que disparó tres veces con el fu­sil AKM porque “solicitamos más granadas lacrimógenas y no llegaban”. “Entonces para disuadir el intento agresivo de los manifestantes realicé dicho acto de disuasión”, ma­nifestó el policía, asegurando que no hubo ningún herido ni lesionado en el lugar. “Des­conozco si es que las otras escuadras que estuvieron en el aeropuerto Inca Manco Cápac de Juliaca hayan uti­lizado o no las armas afecta­das”, declaró al fiscal.

El informe final de la Co­misión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) señaló que un grupo de al menos 10 personas fue im­pactado por proyectiles de armas de fuego en las inme­diaciones del terminal aéreo, particularmente en la ave­nida Independencia, el 9 de enero.

En dicha zona murieron tanto manifestantes como una transeúnte menor de edad y un médico brigadista en circunstancias que po­drían ser catalogadas como una “masacre”, según la CIDH. Otros civiles perdie­ron la vida ese mismo día en distintos puntos de la ciudad de Juliaca, como en las calles aledañas a los centros comer­ciales.

Por lo menos 17 de los 18 civiles fallecidos recibieron impactos de proyectiles de armas de fuego en la parte superior del cuerpo.

La "pareja tempestad" con caras de satisfacción por las muertes
y por la impunidad asegurada por los órganos jurisdiccionales

Expertos del Instituto de Medicina Legal (IML) encon­traron fragmentos de bala de calibre 7.62 x 39 milímetros en cuatro de los cuerpos, lo que coincide con los car­tuchos asignados a la PNP. Otras ocho víctimas tenían heridas ocasionadas por mu­niciones compatibles con los fusiles AKM que portaban las fuerzas policiales en el aeropuerto.

El fusil de asalto AKM es un arma de combate y de uso militar que puede desarrollar un gran volumen de fuego debido a la capacidad de la cacerina de 30 tiros. Su fabri­cación original es rusa, pero la Policía Nacional del Perú adquirió una réplica de ma­nufactura norcoreana.

Esta arma tiene un alcan­ce efectivo de 150 o 200 me­tros y un alcance máximo de 400 metros, según expertos consultados por esta revista.

El cartucho 7.62 x 39 mm. es una munición de guerra de origen ruso capaz de pene­trar una pared de ladrillos a 100 metros de distancia. Di­cha munición está prohibida para el uso civil.

Los distintos reglamentos y manuales de la Policía seña­lan que, en las operaciones policiales de control, mante­nimiento y restablecimiento del orden público, o durante disturbios y concentracio­nes tumultuosas violentas, el personal policial no debe emplear armas de fuego letales. Y subrayan que el equi­pamiento policial para estas acciones debe tener por lo general trajes de protección adecuados, bastones, gas pi­mienta, cascos antimotines, máscaras antigás y armas no letales.

El uso de la fuerza “es excepcional, debe ser pla­nificado y limitado propor­cionalmente, debiendo pre­viamente haberse agotado todos los demás medios de control, incluyendo el puni­tivo”, según una resolución publicada por la comandancia general de la Policía en octubre de 2022, dos meses antes del inicio de las protestas que exigían la renuncia de Dina Boluarte y de los miembros del congreso.

Además, de acuerdo con esta norma, los efectivos del orden sólo deben emplear armas de fuego “cuando se individualice a la persona que genere un peligro real e inminente de muerte o le­sión grave contra el personal policial o terceros”. “Y -deja en claro- cuando medidas menos extremas resulten insuficientemente o sean in­adecuadas”.

Aparentemente ninguno de estos principios se cum­plió el 9 de enero pasado, se­gún las investigaciones de la Fiscalía de Puno. El hecho de que a los policías se les haya entregado decenas de fusiles de asalto AKM, con munición de combate, para reprimir las manifestaciones ciudadanas en Juliaca sugiere que los ar­maron para la guerra.

¿Quién o quiénes dieron la orden de que los policías utilizaran armas letales en Puno, en aparente violación de sus propios reglamentos?

El fiscal provincial Ernes­to Rojas no le formuló esta pregunta al policía Javier Rivadeneyra de la DIROESP. Pero este semanario sí lo hizo.

El jueves último reporte­ros de “Hildebrandt en sus trece” ubicaron a Rivade­neyra y este aceptó respon­der algunas de las interro­gantes que se le formularon. Las declaraciones del policía están grabadas.

Rivadeneyra reveló que fue el Comando General de la Policía el que dio la orden de que los policías destacados en Juliaca utilizaran fusiles AKM, con munición de alto calibre, para reprimir a los manifestantes.

“Claro, el comando da la orden” dijo “nos proporcionaron pertrechos y armas de fuego para que los usemos, siempre y cuando nuestras vidas estén en peligro. Yo lo he utilizado justamente por­que mi vida y la de mis com­pañeros se encontraban en peligro, ya que no contábamos con más bombas lacri­mógenas”, manifestó el po­licía.

La disposición que reci­bieron del alto mando de la Policía Nacional, según la versión de Rivadeneyra, fue “que no se permita ningún tipo de ingreso por parte de los manifestantes a la zona del aeropuerto, que defendamos a como dé lugar que (estos) tomen el aeropuerto”.

Rivadeneyra aseguró que estuvo al mando de una es­cuadra de seguridad com­puesta por 10 efectivos. “Sólo tres teníamos armas de fuego y el único que hizo disparos fui yo”, manifestó el agente. “Y fue porque nos habíamos quedado sin pertrechos, sin bombas lacrimógenas. No había cómo defendemos. Yo me vi obligado”, dijo.

Resguardando el perí­metro del aeropuerto “Inca Manco Cápac” había unas 20 escuadras de la DIROESP, de 10 integrantes cada una.

El policía no dio una expli­cación de cómo se produje­ron las muertes de 18 civiles, todos ellos por impactos de proyectiles de armas de fue­go. ‘Yo respondo por lo mío”, dijo, deslindando cualquier tipo de responsabilidad en los asesinatos cometidos. “De las otras partes, no sé. Yo le puedo responder de mi lugar y espacio nada más”, sostuvo.

“Yo -subrayó Rivadeneyra- no tengo nada de qué arrepentirme. Creo que he hecho las cosas bien. He cumplido con la orden, tengo a mi personal sano y salvo, y de parte de los manifestantes (a los que dice que enfrentó en el aeropuerto de Juliaca) no hubo heridos o muertos”.

La Dirección de Comu­nicaciones e Imagen Ins­titucional (Dircima) de la Policía Nacional no quiso hacer comentarios para este reportaje.

CADENA DE MANDO

Fiscalía de Puno que el co­ronel PNP Juan Manuel Pe­drera Ruiz, de la Dirección de Operaciones, estuvo a la cabeza del operativo en el aeropuerto de Juliaca el 9 de enero.

Pedrera daba cuenta de la ejecución de los planes operativos a su comando y este, a su vez, al ministro del Interior, que responde direc­tamente a la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y a Palacio de Gobierno. Esa era la cadena de mando en este caso.

El titular de la cartera del Interior, cuando se produjo la masacre de Juliaca, era el general PNP (r) Víctor Rojas Herrera. Contactado por esta revista, Rojas no quiso hacer mayores comentarios sobre el testimonio que el policía Javier Rivadeneyra ofreció a la Fiscalía y se limitó a seña­lar que no sabe si se usaron armas letales en Puno.

“Definitivamente el poli­cía (Rivadeneyra) dirá quién le entregó (el fusil AKM), en qué circunstancias. Mal ha­ría en comentar cosas que no conozco”, sostuvo. “Pero estoy llano a acudir a la Fis­calía cuando me cite, que es la entidad donde yo debo de­clarar”, indicó el exministro.

La manifestación de Ri­vadeneyra sobre el uso de armas letales en Juliaca, la ciudad donde hubo más muertes durante las protes­tas, coloca en un escenario complicado a la presidenta Dina Boluarte, de cara a la declaración que dará a la Fis­calía de la Nación este mar­tes 6.

Boluarte ha ofrecido di­versas versiones sobre la ma­sacre de Juliaca y todas ellas parecen haber estado orien­tadas a esconder la verdad.

“Hay unos videos que los daré a conocer donde al pa­recer agarran una huaraca y no es así. Es un arma que dispara y mata al compañero que está a su lado. O de algu­na propiedad sale un disparo y mata a alguien que está en la protesta. No es la Policía (la) que está disparando”, declaró la presidenta en una conferencia ante la prensa extranjera dos semanas des­pués de la muerte de 18 civi­les en Puno.

Luego dijo que contaba con “información extrao­ficial” que indicaba que el derramamiento de sangre en Juliaca, el 9 de enero, ha­bía sido causado por armas artesanales denominadas dum-dum, traídas de con­trabando por los llamados “Ponchos Rojos”, una orga­nización campesina afín al Movimiento Al Socialismo (MAS) de Bolivia. La presi­denta no mostró ninguna prueba que respalde sus afirmaciones.

Ahora la defensa de la presidenta de la República baraja la versión de que las fuerzas de seguridad po­drían haber hecho un uso letal de la fuerza durante las protestas en el marco de una ‘legítima defensa”.

“Primero se tiene que corroborar cada declaración que exista”, señaló a este semanario Joseph Campos, abogado de la presidenta Dina Boluarte, en respuesta a la declaración del policía Javier Rivadeneyra Mestas sobre el uso de fusiles AKM para reprimir las protestas de Juliaca. “En ese grupo de víctimas que todos lamen­tamos están los que han muerto a propósito de una situación que se tiene que investigar. Es decir, si ha habido o no un uso excesivo del arma que se encomienda a la fuerza de seguridad o si las han utilizado en el marco de la legítima defensa. Eso lo determina el Ministerio Público”, afirmó.

Boluarte declarará de manera presencial este martes 6. Dependerá de la Fiscalía de la Nación que se llegue a la verdad o que el caso de las masacres ocurri­das durante las protestas, que ha generado un escándalo internacional, conti­núe en la impunidad como hasta ahora. ■

sábado, 3 de junio de 2023

LIBRO DE PINTOR JUAN FRANCISCO GÓMEZ FLORES - "JUANDINO"

 "MIRADA EN EL TIEMPO"

Juandino es un artista de sencillez incomparable y con una fuerza andina inmensa, es un distinguido retratista, que a sus alumnos de la Escuela Superior de Formación Artística de Puno, les transmite el difícil arte de la belleza.

Juandino no se quedó espiritualmente en Puno, sino que recorrió el Perú y mundo, exponiendo su trascendental obra que no sólo son los retratos, sino los paisajes, las costumbres, los bailes, la rica producción de la pachamama, los instrumentos musicales; no se queda en la pintura, también incursiona con notable calidad en la escultura, cerámica y fotografía.

En el libro "Mirada en el Tiempo" inserta rostros de treinta y dos personalidades de la cultura, la ciencia, el arte, la política, la comunicación, la docencia, el periodismo, la historia, etc. Y con mucha gentileza incluye mi retrato, lo que con gratitud reconozco.

Además expone cuarenta y cinco cuadros sobre diversa tématica. La técnica que utiliza Juandino es múltiple tales como: óleo sobre lienzo, mixta sobre cartulina Kimberly, lápiz 2B, 6B, 8B, 9B y 12BB sobre cartulina folcote, lápiz difuminado sobre cartulina folcote, lápiz sanquina y markin blanco sobre cartulina Kimberly, mixta sobre cartulina madera y en sus cuadros la técnica de acuarela sobre cartulina canson, óleo, acuarela óleo, mixta, acrílica, collage y esmalte-oleo.

Es necesario resaltar que el artista visual y Médico Veterinario Ernesto Aliaga Montesinos es el que con su indiscutible y extraordinaria calidad tomó las fotografías de los rostros y cuadros que aparecen en el libro de 94 páginas fina y elegantemente editado por Juandino, cuya presentación fue el día miércoles primero de junio en el Teatro Municipal de Juliaca bajo el auspicio y organización de la Municipalidad Provincial de San Román, con el impulso de un profesional plenamente identificado con la cultura, como es el doctor Ricardo Álvarez González, Gerente Municipalidad de San Román y quien tiene como un eficiente colaborador al Lic. Juan Gervasio Vilca, Past - Alcalde de la Municipalidad Provincial de Santa Lucía.

Felicitaciones y agradecimientos al artista Juan Francisco Gómez Flores, conocido en el mundo artístico como Juandino. 

[Nota de Eduardo H. Paredes Chukiwanka.]


FRAGMENTOS DEL MURAL DE JUANDINO EN HOMENAJE AL DIA DE JULI:





viernes, 2 de junio de 2023

OPINION: EL RACISMO EN EL PERU Y SUS EJEMPLOS

 SUSPIRO LIMEÑO

Cesar Hildebrandt

Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 638, 2JUN23

El abogado bebe y se dopa y dispara. Dispara a una puerta ajena y a la altura de un tórax adulto (el de su vecino). Lo hace después de aporrear el auto del hombre al que ha querido matar a balazos. Es un macho desatado este abogado. Es el mismo que enmierdó y choleó a un policía en un video famoso en las sentinas de las redes sociales.

Se llama Carlos Wiesse Asenjo y alguna vez preguntó, apelando a la herencia de algún señorío: “¿tú sabes con quién estás hablando?”.

El interlocutor no sabía, en efecto, quién era ese adversario que lo insultaba, que lo denigraba por su pobreza, su color, el polvo de sus zapatos.

No era Wiesse el que hablaba, claro está. Era la historia. Era la monarquía que no pudo ser. Era la república aristocrática. Era una levita, un dial de astracán, la pajarita de algún Pardo.

“Tú no sabes con quién estás hablando”, es la frase clave para el atarante. De inmediato, el destinatario de esas palabras piensa en las desgracias que sobrevendrán si cumple con su deber. Es que así hablaban los hacendados que se hacían llevar en andas por sus feudos cusqueños. Y así actuaban. Desde que el imperio de los cuatro suyos fue quebrado a una edad temprana, la indiada se con­sideró parte de la maleza de la historia, un sobrante veronzoso. Y sus descendien­tes, hijos de la derrota -no importa cuánto se mezclaran y apagaran el marrón de las raíces-, pagaron con creces la marginación. Hasta Sendero Luminoso, que decía encarnar el marxismo en armas, los usó como infantería de la muerte y los mató cuan­do se le opusieron. Por eso sus víctimas caídas no valen como otras, se cuentan a regañadientes, se reconocen como daño colateral, se admiten en estadísticas que habrán de esconderse. Los que fueron dueños del Perú han sido, desde hace casi cinco siglos, los apestados de este inquilinato. Y quien diga que en el Perú no hay un fantasma racista que recorre audiencias y redacciones miente de veras.

Detrás de Wiesse Asenjo hay un tapiz mucho más complicado que el mero caso de un paciente psiquiátrico. Está la antigua prepotencia de quienes se han sentido -y son- dueños de estas tierras.

Este es un país fundado, como tantos otros, por el despojo y la violencia. Pero si en muchos lugares las instituciones surgidas de la revolución francesa cambiaron el paisaje social, en el Perú la escena original se congeló. Somos un fotograma que se atascó en el proyector. Nos quedamos en las breves cortes de Cádiz y su aborto constitucional.

Por eso aquí hay modales y lenguajes que no se tolerarían en otras partes. Por eso los de arriba, los que miran desde la cúspide social, se atreven a tanto. Saben qué jueces los sacarán del apuro, qué impunidad les espera, qué palmaditas de felicitación recibirán a la hora de la próxima juerga.

Son la punta del témpano. Debajo están doscientos años de desprecio y carterismo: tierras robadas, acreencias ficticias, diezmeros profesionales, abogados infalibles, poderes sin límites. Y siempre, la artillería de la prensa que lo único que quiere es que nada, en el fondo, cambie. O, si las cosas apuran, el fuego a discreción de la milicia.

El abogado Wiesse puede decir, en su defensa, que su proceder no puede condenarse fácilmente en un país donde la ley no impera y el bien común se desconoce cotidiana y sistemáticamente.

Pura simulación y engaño. Su IMPUNIDAD está asegurada con los actuales organismos
jurisdiccionales
Sería una buena defensa. ¿Cómo condenar moralmente a un borracho alucinado que dispara sobre la puerta de un vecino si el señor Otárola va al extranjero a hacer el ridículo intentando ocultar los 50 cadáveres que tiene en la mochila? ¿Cómo indignarse con un adicto al abuso si resulta que la derecha que perdió las elecciones gobierna ahora desde un congreso repudiado y con la anuencia de una presidenta con vocación de presidio?

En nuestro amado país la violencia lo ha cubierto todo. Nos hemos acostumbrado a un desfile de difuntos que pasan a nuestro lado mientras fingimos no reconocerlos. La izquierda apostó por la violencia asesina con Sendero y lo que trajo fue la respuesta en modo Operación Cóndor de los militares. Pero la apelación a la brutalidad por parte de los sectores conservadores tiene dos siglos de aplicación intermitente. La derecha simula finura pero a la hora de dar órdenes letales no duda: renuncia al marquesado y aceita el fusil de sus guardianes. Y en ese drama sin fin el abogado Wiesse es poca cosa: un suspiro limeño en una noche de narices frías. ▒▒

miércoles, 31 de mayo de 2023

OPINION: CULTURAS ORIGINARIAS DEL ALTIPLANO PUNEÑO

 PUKARA:

ORIGEN DE LA CULTURA EN PUNO

Juan Palao Berastain

L

a Cultura Pukara, que se desarrolló en el altiplano del Lago Titicaca, muestra su principal centro político, administrativo y ceremonial en la cercanía al pueblo de Pucará, de la provincia de Lampa ( Puno).

Esta cultura ha sido estudiada inicialmente por insignes intelectuales, antropólogos y arqueólogos como: Luis E. Valcárcel, Emilio Romero, Julio C. Tello, Manuel Chávez Ballón, Luis A. Pardo, Alfred Kidder II, Alfred Kroeber, Wendell Bennet, John Rowe, Luis Lumbreras, Jorge Flores Ochoa y Máximo Neyra.

Durante la participación del Plan COPESCO (1975-1990), intervinieron especialmente, Elías Mujica, Ernesto Nakandakari, Jorge Ismodes, Freddy Escobar, Juana Maysundo, Percy Bonnet y Percy Paz.

Posteriormente y hasta la fecha realizan estudios sobre Pukara: Clark Erickson, Sergio Chávez, Karen Mohr, Margaret Hoyt, Elizabeth Klarich, Lee Steadman, Charles Stanish, Cecilia Chávez, Edmundo de la Vega , Henry Tantaleán y David Oshige, entre otros.

Todos ellos, de una u otra forma, coinciden en la importancia de Pukara en los desarrollos culturales posteriores, como Tiwanaku, al sur, y Wari, al norte, así como para los señoríos Aymaras y los Incas, por ser su antecesor, ya que la presencia de Pukara se documenta arqueológicamente desde los 1800 años antes de Cristo hasta los 400 años después de Cristo.

Los actuales trabajos de investigación arqueológica consideran como Periodo Formativo partir del año 1800 a.C. al 400 d.C. (Stanish et. al. 1997). Durante este Periodo, en el altiplano del Titicaca, la presencia de características nuevas en la cerámica, ha posibilitado establecer varias Ëpocas o Etapas para la Cultura Pukara, denominadas como: Pre Qaluyo (1800.C. a 1450 a. .C); Qaluyo (1450 a.C. a 800 a.C.); Cusipata (800 a.C. a 200 a.C.); Clásico Inicial (200.C. a 0 de C.); y Clásico Final (0 de C. a 400 d.C.). Cabe anotar que dicha nomenclatura no es compartida por todos los arqueólogos, ya que hay quienes prefieren separarlas, individualizándolas como “culturas” diferentes, denominando solamente a las dos últimas Épocas como Pukara. Las fechas tampoco son definitivas dado que los análisis radio carbónicos muestran ciertas tolerancias o márgenes de posibilidad de más o menos años, siendo su existencia de 2200 años, aproximadamente.

La cultura Pukara, es la primera en llegar a tener una organización social que se denomina como Estado. Creó las bases productivas mediante la realización de diversas técnicas en la agricultura, como son los campos elevados o waru warus, los campos hundidos o qochas, las ladera aterrazadas o andenes o tacanas; e inventó y fabricó diversos instrumentos de labranza según la actividad a realizar.

El incremento de áreas con waru warus se dio de manera significativa durante la etapa Qaluyo, principalmente a partir del año 1000 a.C., (C. Erickson 1988), lo que habría motivado cambios en la economía y relaciones sociales en las aldeas del altiplano al norte del Titicaca, llegando a conformar un centro de poder tecnológico, económico y religioso en la zona de Pucará.

El área que muestra huellas de waru warus es de 102,441.64 hectáreas, (C. Díaz. y E. Velásquez.1992). Las qochas en la zona entre los ríos Pucará y Azángaro están sobre una extensión de 23,956 hectáreas. Se ha verificado, también, la existencia de qochas entre los ríos Desaguadero y Callacame sobre una extensión de 15,124 hectáreas. Calculándose que en las, aproximadamente, 25,000 qochas existentes, se tendría una superficie cultivable de (C. Díaz y E. Velásquez 1992). La presencia de andenes en el Altiplano se observa en el ámbito circun lacustre denominado como Región Suni (Pulgar Vidal 1981), donde se han identificado con andenes. En la vertiente nororiental de de Carabaya en se tienen con andenes (C. Díaz y E. Velásquez 1992).

La época de inicio de la construcción de los andenes correspondería a los Pukara de la Época Qaluyo, dado que en los andenes contiguos a los centros ceremoniales con patios hundidos, como es el caso de Tunuhuiri en Ichu, entre Puno Chucuito, se observa la presencia de cerámica tipo Qaluyo en sus terrazas.

En dichas modalidades tecnológicas productivas lograron la diversificación de las plantas domesticadas como la papa, oca, olluco, tarhui, quinua y kañihua. Así como el perfeccionamiento y la utilización estratégica para la seguridad alimentaria con la elaboración del chuño y de la tunta o moraya con las papas de las variedades “amargas”. Con similar propósito, perfeccionaron la elaboración de charki. a partir de los numerosos rebaños de alpacas y llamas, que fueron muy importantes pera su desarrollo económico y por ende en el social y cultural.

A partir de una cerámica incipiente, la fueron perfeccionando para el uso cotidiano y para el uso ritual, logrando un nivel nunca igualado posteriormente, siendo muy característico su estilo final por el trazo inciso que delimita los espacios de color.

El sitio más notorio y relevante, por su arquitectura, se encuentra junto al pueblo de Pucará, denominado Qalasaya, el cual está constituido por una estructura escalonada de varios niveles, presentando una magnífica escalinata principal de acceso y otra escalinata accesoria con trazo escalonado en planta. En la parte superior se observan tres patios ceremoniales hundidos, de los que solo uno ha sido restaurado por el Plan COPESCO. Se tienen otros elementos importantes como túneles que vinculan sitios de niveles diferentes.

Elaboraron piezas líticas o monolitos, representando personajes y lápidas con iconografía simbólica que estaría relacionada a las creencias religiosas, mitología y cosmovisión. El diseño y estilo le son característicos, denotando una gran sensibilidad estética y dominio de los conceptos de la simetría. Esa iconografía ha perdurado en el tiempo entre los desarrollos culturales posteriores anotados, y aún es observable en los textiles actuales de las comunidades de Puno.

Durante los 2,200 años, de evolución y cambios, la Cultura Pukara, ha dejado múltiples vestigios de su presencia en diversos lugares del Altiplano, como en Qaluyo, a cuatro kilómetros al norte de Pucará; en Chincheros, a ocho kilómetros al norte de la ciudad de Puno; Tunuhuiri, en las cercanías del pueblo de Ichu; en las cumbres de los cerros Llacastiti y Coanos, en la isla Amantaní y del cerro Mulusiña, en la isla Taquile; así como en la cercanía de los pueblos de Capachica, Taraco, Arapa, Conima, Juli y Azángaro.

Se tiene información arqueológica de la presencia de Pukara en las provincias de la región Cusco, como en Chumbivilcas, y también en lugares de las regiones de Arequipa, Moquegua y Tacna; además de localidades del norte de Chile; Copacabana y Tiwuanaku en Bolivia.

Los Pukara habría incursionado en la selva o amazonía de Puno, de Carabaya y Sandia, ya que en su iconografía se observa la presencia del otorongo o jaguar, felino que adquiere connotaciones rituales y míticas; cuya presencia es relativamente cerca de las zonas pastoriles de Macusani. Las serpientes tienen representaciones como tales o como seres míticos en diversos monolitos. De la cercana selva proceden productos alimenticios como la coca, ají, rocoto y maíz, que fueron parte de la actividad agrícola en los andenes de Sandia y Cuyo Cuyo, para ser difundidos a toda el área andina, incluyendo la Costa.

Por todo ello es necesario, no solo mostrar sus restos arqueológicos más visibles sino, explicar sus logros, realizaciones y aportes a Considerando que fue en el altiplano de Puno donde se consolidó esta gran civilización, que se organizó como el Primer Estado del Sur Andino.

Por la importancia histórica de Pukara especialmente para Puno y el Sur Andino, se debe considerar el estudio y conocimiento de como Objetivo Regional.

Por ello es necesario:

- Continuar la labor de investigación arqueológica y la restauración del sitio de Pucará.

- Ampliar y mejorar las instalaciones del Museo de Sitio, implementando las actividades de investigación y publicaciones.

- Crear la biblioteca especializada con los documentos publicados sobre Pukara, incluyendo las traducciones de investigaciones y tesis en idioma extranjero.

- Realizar investigación arqueológica y restauración en los sitios Pukara del altiplano y ampliar la prospección en el ámbito Regional.

- Propiciar la realización de eventos sobre Pukara, tales como congresos, simposios y otros, de carácter regional, nacional e internacional.

- Difundir la trascendencia e importancia de Pukara, especialmente entre la población escolar, a fin de propiciar la identidad cultural.

Chucuito, Octubre del 2016

martes, 30 de mayo de 2023

EN EL DIA DE LA PAPA

DESDE ORILLAS DE TITIKAKA HASTA TRANSFORMAR EL MUNDO

Diego Arguedas Ortiz

BBC Travel 24 mayo 2020

E

n su colección de ensayos “Mitologías”, que data de 1957, el filósofo y crítico literario francés Roland Barthes calificó a las papas fritas, un alimento que proviene de un cultivo originario de América Latina, de "patriótico" y de "signo alimentario de los franceses".

Solo un siglo antes, una enfermedad que afecta a la papa provocó una hambruna que en pocos años redujo la población de Irlanda a la mitad, produciendo un efecto en cascada de agitación social y económica que duraría décadas.

Y, en la actualidad, los principales productores mundiales de papa son China, India, Rusia y Ucrania, en ese orden.

A pesar de las relaciones íntimas y complicadas que estas naciones tienen con las papas y de lo entrelazadas que sus sociedades y economías están con este tubérculo, ninguna puede llamarla producto nativo.

La humilde papa fue domesticada en los Andes sudamericanos hace unos 8.000 años y solo fue traída a Europa a mediados del siglo XVI, desde donde se extendió hacia el oeste y el norte, volvió a las Américas y más allá.

"A pesar de sus orígenes en los Andes, es un alimento mundial increíblemente exitoso", me dijo la historiadora de alimentos Rebecca Earle, quien está rastreando el viaje planetario de la papa en un próximo libro llamado “Alimentando a la gente: las políticas de la papa".

"Se cultiva prácticamente en todas partes del mundo y prácticamente en todos esos lugares la gente lo considera uno de 'nuestros´ alimentos".

Cerca a 5 mil especies tiene el Perù
Más allá de los Andes, puede que la papa no sea autóctona, pero es vista como un producto local.

Earle la llama la "inmigrante más exitosa del mundo", ya que su origen se ha vuelto irreconocible para productores y consumidores de todas partes.

Los granjeros de Idaho en EE.UU. y los italianos amantes de los ñoquis reclaman la papa tanto como cualquier peruano, porque su historia no es solo la de un país o una región, sino una descripción de cómo los humanos han reconfigurado su relación con la tierra y la comida en solo unas pocas generaciones.

La papa es el cuarto cultivo más importante del mundo después del arroz, el trigo y el maíz y el primero si no se cuenta a los granos. ¿Cómo podría un tubérculo andino persuadir al mundo, en solo unos pocos siglos, para que lo adopte de manera tan completa?

Lo que hizo que la papa fuera tan irresistible fue su valor nutricional sin igual, su relativa facilidad de cultivo en comparación con algunos cereales principales, su capacidad para navegar fácilmente en guerras y censos fiscales debido a su habilidad para esconderse bajo tierra de los recolectores y, en particular, su camaradería con hombres y mujeres que trabajan en el campo.

Un buen lugar para comprender sus orígenes es el Centro Internacional de la Papa (CIP), un centro de investigación para el desarrollo que estudia y promueve todo lo relacionado con la papa.

Está ubicado en un árido suburbio de la capital peruana, Lima, y ​​alberga una colección de miles de muestras de papa de todo el continente.

"Los Andes es donde reside la mayor diversidad genética, pero puedes encontrar papas desde Chile hasta Estados Unidos", me dijo allí René Gómez, curador principal del banco de genes del CIP.

Me explicó que las papas se domesticaron en los Andes, cerca del lago Titicaca, a casi 1.000 kilómetros al sureste de Lima.

Después de su domesticación, estas primeras papas se extendieron por la cordillera y se convirtieron en un suministro de alimentos crucial para las comunidades indígenas, incluidos los incas, particularmente como un alimento básico llamado chuño, un producto de papa liofilizado que puede durar años o incluso décadas.

A otro continente

En 1532, la invasión española puso fin a la civilización incaica pero no al cultivo de la papa.

Los invasores llevaron tubérculos (las partes subterráneas de la planta que llamamos papas) al otro lado del Atlántico, como lo hicieron con otros cultivos como tomates, aguacates y maíz, en lo que los historiadores llaman el Gran Intercambio Colombino. Por primera vez en la historia, la papa se aventuró más allá del continente americano.

Estas variedades andinas tempranas tuvieron dificultades para adaptarse en España y otras partes de Europa continental. La duración del día es muy constante durante todo el año en la región ecuatorial, donde primero se domesticaron las papas, por lo que la planta de papa se acostumbró a los días regulares con 12 horas de luz solar, me dijo el genetista evolutivo Hernan A Burbano Roa.


Los largos días europeos de verano confundieron a la planta de papa y los tubérculos no crecieron durante los meses más cálidos pese a que le eran más favorables; en cambio, lo hicieron en otoño, demasiado cerca a los helados primeros días de invierno como para poder sobrevivir.

Las primeras décadas de siembra en el Viejo Continente no tuvieron éxito.

Pero luego, las papas encontraron mejores condiciones en Irlanda, donde un otoño fresco pero sin heladas le dio a la cosecha el tiempo suficiente para madurar después de su introducción desde España en la década de 1580.

Un siglo de selección agrícola produjo una variedad que fijó tubérculos a principios del verano y la papa tomó el cargo que ejercería durante siglos: el de cosecha básica de los campesinos.

El humilde tubérculo

Los aldeanos apreciaban las papas porque estas proporcionaban un rendimiento nutricional inigualable por hectárea.

En Irlanda en particular, los campesinos alquilaban la tierra que cultivaban, por lo que a medida que los terratenientes aumentaron sus tarifas, se vieron obligados a producir la mayor cantidad de alimentos posible en el área más pequeña posible.

"Ningún cultivo produjo más alimento por acre, exigió menos cultivo y se almacenó tan fácilmente como la papa", escribió el sociólogo James Lang en su libro "Notas de un observador de papas".

Las papas contienen casi todas las vitaminas y nutrientes importantes, excepto las vitaminas A y D, lo que hace que sus propiedades de soporte vital no tengan rival en ningún otro cultivo.

Si no le quitas la piel y agregas algunos productos lácteos, que proporcionan las dos vitaminas que le faltan, obtienes una dieta saludable para los seres humanos.

Incluso tienes dos gramos de proteína por cada 100 gramos de papa; si comes 5,5 kilos al día, y crees algunas de las estimaciones de consumo de mediados del siglo XVII en Irlanda , tendrás un buen suministro para un adulto.

Para los inquilinos sin tierra en la Irlanda de los siglos XVII y XVIII, un solo acre de terreno cultivado con papas y una vaca lechera eran nutricionalmente suficientes para alimentar a una familia numerosa de entre seis y ocho personas.

Ningún cereal podría replicar esa hazaña. Así comenzó una fascinación entre campesinos irlandeses y británicos por la papa que duraría siglos, basada en la tierra alquilada y la escasez.

Desde las Islas Británicas, las papas se extendieron hacia el este a través de los campos en el norte de Europa, escribe Lang: se encontraron en los Países Bajos en 1650, en Alemania, Prusia y Polonia en 1740 y en Rusia en 1840.


Después de que la selección de los agricultores filtrara aquellas variedades y genes menos adaptados a las condiciones climáticas locales, floreció.

Los aldeanos en las llanuras europeas devastadas por guerras, por conflictos como la Guerra de Sucesión de Austria y la Guerra de los Siete Años, descubrieron rápidamente otra ventaja de plantar papas: eran realmente difíciles de gravar y saquear.

"Si tienes un campo de trigo, es realmente visible. No se puede ocultar", me dijo Earle, quien afirma que los recaudadores de impuestos pueden medir visualmente su tamaño y regresar a tiempo para la cosecha.

Pero las papas subterráneas están bien escondidas y puedes desenterrarlas una por una, según sea necesario.

"Eso ocultó la cosecha de los recaudadores de impuestos y protegió el suministro de alimentos de los campesinos en tiempos de guerra", dice Lang en su libro.

"Los soldados merodeadores arrasaron los cultivos y asaltaron las tiendas de granos. Raramente se detenían para desenterrar un acre de papas".

Las élites y estrategas militares de la época se dieron cuenta de esto. El rey Federico el Grande de Prusia ordenó a su gobierno que distribuyera instrucciones sobre cómo plantar papas, con la esperanza de que los campesinos tuvieran comida en caso de una invasión de los ejércitos enemigos durante la Guerra de Sucesión de Austria en 1740.

Otras naciones hicieron lo mismo y para la época de guerras napoleónicas a principios del siglo XIX, la papa se había convertido en la reserva alimentaria de Europa, según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO por sus siglas en inglés).

De hecho, los tubérculos eran un cultivo tan valioso durante la guerra que "cada campaña militar en suelo europeo después de alrededor de 1560 resultó en un aumento de la superficie de papa, hasta la Segunda Guerra Mundial", escribió el historiador William McNeill en su ensayo de 1999 "Cómo la papa cambió la historia del mundo".

Nutrición y poder

En cuestión de siglos, las papas ingresaron a las economías europeas y mundiales como un cultivo básico. Durante décadas, los historiadores de alimentos han explicado esta propagación como resultado de sabios ilustrados bienintencionados obsesionados con las propiedades nutricionales de los tubérculos que lograron persuadir a una población reticente y conservadora a adoptar la papa.

Pero Earle tiene dudas. Fueron los campesinos quienes adaptaron la papa a Europa, argumenta, por lo que no necesitaban persuadirlos.

Las élites no descubrieron una nueva cosecha, sino que tenían una idea novedosa de lo que era la comida saludable. En lugar de colocar un "superalimento" en el medio de la dieta europea, se dieron cuenta de que la nutrición debía tener un papel más central y buscaron los cultivos que podrían cumplir su propósito. El humilde tubérculo ya estaba allí.

Las discusiones ilustradas sobre la "población" y lo que significaba su salud para el poder del Estado cambiaron los cálculos políticos durante el siglo XVIII y también la suerte de la papa.

Si una población numerosa y fuerte era crucial para la producción económica y el poderío militar, el Estado necesitaba comprender y administrar los componentes nutricionales de lo que la gente estaba comiendo, escribe Earle en su artículo de 2018, "promoviendo las papas en la Europa del siglo XVIII".

Por lo tanto, argumenta, la fascinación por las papas no proviene de la aparición de un nuevo cultivo, sino de las nuevas ideas europeas de la relación entre la comida y el Estado.

En este sentido, la papa no tenía rival.

"La comida producida por un campo de papas es ... muy superior a la que produce un campo de trigo", escribió Adam Smith en "La riqueza de las naciones".

"Ningún alimento puede permitirse una prueba más decisiva de su calidad nutritiva o de que sea particularmente adecuado para la salud de la constitución humana". Pero si bien Smith acertó al resaltar las virtudes de la papa, fueron los campesinos y no las élites quienes hicieron de las papas un elemento fijo en jardines y granjas europeas.

Surge una cuestión de medición, admite Earle. ¿Cómo compararon estudiosos como Smith y sus contemporáneos el valor nutricional?

En el siglo XVIII, los científicos no habían acordado un lenguaje para las vitaminas, proteínas y minerales, me dijo. En cambio, “lo que hicieron fue decir: 'mira a las personas que comen papas. Son más robustos, más corpulentos y más enérgicos que las personas que comen otras cosas ", dijo la académica, que dirige el Departamento de Historia de la Universidad de Warwick .

Pero como ella argumenta, las papas sirvieron para este propósito de construcción de Estado no solo por su valor nutricional, sino porque ya estaban plantadas en jardines y campos en todo el continente. Sus fanáticos alababan sus virtudes.

No estaban equivocados. Un artículo económico ampliamente citado revisó información de registros militares de soldados franceses nacidos después de 1700 y mostró que comer papas hacía que las personas fueran un poco más altas.

Según The Quarterly Journal of Economics: en las aldeas que eran totalmente adecuadas para el cultivo de la papa, su introducción aumentó la altura promedio de los adultos en aproximadamente media pulgada.

Ese mismo documento ofrece una afirmación más fuerte: esas poblaciones en Europa y Asia explotaron después de la propagación de la papa.

Según los investigadores, la introducción del tubérculo fue responsable de cerca de una cuarta parte del crecimiento de la población y la urbanización del Viejo Mundo entre 1700 y 1900.

"Las papas, al alimentar a las poblaciones en rápido crecimiento, permitieron a un puñado de naciones europeas afirmar su dominio sobre la mayor parte del mundo entre 1750 y 1950", escribió McNeil .

De vuelta a los Andes

El frenesí de la papa continuó imparablemente hasta que una plaga allanó el camino para la Gran Hambruna de 1845-1849 en Irlanda.

El fracaso de la cosecha, agravado por la respuesta totalmente inadecuada del gobierno británico en Londres (que decidió no brindar ayudas y apostar por las fuerzas del mercado), provocó la muerte de un millón de personas, la emigración de otro millón a Estados Unidos y la salida constante de dos millones más a otros lugares.

Una enfermedad de la papa provocó una hambruna que redujo a la mitad la población de Irlanda en pocos años.

La hambruna llamó la atención sobre el hecho de que la papa había suministrado el 80% de la ingestión de calorías en el país con solo un puñado de variedades de cultivos disponibles.

Un bloqueo alimentario tan homogéneo hizo a la papa susceptible a enfermedades, ya que su diversidad genética había sido eliminada de la domesticación.

Para ser justos, algunas mezclas de variedades ya habían tenido lugar en Europa alrededor de la década de 1750.

Burbano formó parte de un equipo que investigó los genes de las papas europeas para estudiar su ascendencia y concluyó que las antiguas variedades andinas mezcladas con tubérculos que luego se trajeron de las tierras bajas del centro-sur de Chile, como la isla de Chiloé, fueron domesticadas naturalmente durante los largos días del hemisferio sur.

Esta primera mezcla solo proporciona algunos rasgos útiles, pero no suficiente profundidad genética, por lo que los programas de mejoramiento a lo largo de los años han estado buscando formas de mejorar la seguridad alimentaria de los productores de papa.

"Una de las formas en que los criadores solían incorporar resistencia era mirando las papas silvestres", explicó Burbano, hablando de primos de papa no comestibles que aún sobreviven en los Andes y en el resto de su área de distribución natural.

Hay 151 especies conocidas y son los antepasados ​​de las papas de hoy, que han perdido diversidad genética después de siglos de servir a los humanos.

En las primeras décadas del siglo XX, los científicos comenzaron a combinar genes de papas convencionales, con la esperanza de mantener sus rasgos domesticados, con papas silvestres, con la esperanza de obtener su resistencia a las enfermedades.

La mayoría de los tubérculos cultivados hoy son el resultado de tales pruebas.

Estas especies silvestres también podrían proporcionar una respuesta a otro problema apremiante: el cambio de temperatura y las condiciones de lluvia debido a la crisis climática.

Un estudio reciente concluyó que el aumento de las emisiones podría causar la caída de hasta el 26% de las cosechas de tubérculos para 2085.

Por eso, Los recursos genéticos de las especies silvestres podrían proporcionar rasgos deseables, como la tolerancia a las heladas, la sequía o el aumento de la temperatura.

Cultivadores en Europa y Estados Unidos, y más recientemente en Asia, han estado desarrollando estas variedades más resistentes durante años, allanando el camino para que las papas se conviertan en un cultivo verdaderamente global en el siglo XX.

De los 20 principales productores de tubérculos del mundo, solo tres (Estados Unidos, Perú y Brasil) forman parte de su rango histórico, pero cada país está creando su propia conexión.

En China, el gobierno está promoviendo agresivamente la papa entre su población con la esperanza de que pueda convertirse en un nuevo cultivo básico nacional y alimento básico. Sus líderes están siguiendo tácticas similares a las de la Europa del siglo XVIII, vendiéndola con medios estatales, figuras populares y libros de ciencia populares.

Y en la India, las papas se preparan de cientos de maneras diferentes y costaría convencer a los agricultores de que no son locales.

En la mitad del mundo, la papa ha reavivado las antiguas rivalidades entre Perú y Chile sobre quién puede reclamar el tubérculo como propio, mientras que los mejores chefs en Lima y los Andes, como Virgilio Martínez, quien abrió Mil en 2019, están volviendo la mirada de nuevo a las papas y presentándolas en sus creaciones.

Mientras que los peruanos insisten en que las papas se domesticaron en lo que ahora es su territorio (y partes de la vecina Bolivia), un ministro chileno respondió en 2008 que la gran mayoría de los tubérculos del mundo provienen de una variedad introducida desde Chile.

Pero el debate no se trata necesariamente de una lección de historia, sino también del orgullo nacional.

"La parte tonta es que la historia de la papa comenzó milenios antes de que existiera el concepto de Estados-nación", dijo Charles Crissman, investigador del Centro Internacional de la Papa, en un artículo del New York Times publicado en 2008 .

"Pero sí, las primeras papas vinieron de lo que hoy es Perú".

Los reclamos molestaron a los peruanos porque se produjeron durante el Año Internacional de la Papa en 2008, una celebración que incluso la FAO admitió "vino del Gobierno del Perú".

El país estableció el Centro Internacional de la Papa en 1971 y trabajó con las comunidades indígenas en los picos de las montañas para proteger el patrimonio genético de la papa.

Un pequeño parque agrícola en lo alto de los Andes peruanos, el Parque de la Papa en Cusco alberga un museo vivo del humilde tubérculo, en su entorno natural, un recordatorio de dónde proviene la papa, pero también una hoja de ruta de dónde podría ir: el material genético de las papas menos domesticadas puede trazar un camino para el cultivo, ya que este se enfrenta a nuevas amenazas, como el cambio climático y las presiones sobre el sector agrícola.

A dos horas en automóvil al este de Cusco, una visión diferente del presente y el futuro espera: es Mil, una ambiciosa versión de la tradición culinaria peruana encaramada a más de 3.600 metros sobre el nivel del mar en las nubes de las montañas andinas.

Gracias a sus célebres chefs, aquí puedes probar un puñado de las casi 5.000 especies de papas de Perú y aún tienes espacio para preguntarte qué hay más allá de estas montañas: ¿es un curry indio? ¿Pescado y papas fritas en un pub del este de Londres? ¿Una papa recién horneada de un horno de Idaho?

Con la versatilidad global de las papas, las posibilidades son infinitas. <>




lunes, 29 de mayo de 2023

OPINION: ESTA DEMOCRACIA YA NO ES DEMOCRACIA

 CONFUSIONES INTERESADAS

por Sinesio López

La República, 25 de mayo, 2023 

“¿El régimen político actual es una democracia, una dictadura o un régimen autoritario? Sin ruborizarse, los medios concentrados lo llaman democracia. Desde 1980 solo tenemos una democracia electoral”.

En el Perú estamos viviendo una gran confusión política y conceptual, creada por los medios concentrados y por algunos analistas y comentaristas, sobre el Gobierno, el régimen político y el Estado.

¿Quién gobierna? Dina Boluarte, dicen sin pestañear los medios concentrados. Debiera ser como “sucesora” constitucional de Castillo, pero no es así.

Dina Boluarte no pincha ni corta. Ni presencial ni virtualmente. Es el Congreso el que corta el jamón. Allí se ha formado una coalición de ultraderecha con el fujimorismo y con sectores conservadores de izquierda (políticamente radical y socialmente conservadora) que ha convertido a Boluarte en un mero títere y busca tener en sus manos, además del Poder Judicial, todos los organismos de control del Estado. Es un Gobierno sin legitimidad que se mantiene gracias al apoyo de los poderes fácticos (prensa concentrada, Confiep y FFAA) que participan en el Gobierno sin haber sido elegidos.

Si eso es así, ¿qué forma de Gobierno tenemos? Constitucionalmente el presidencialismo o, con más precisión, el presidencialismo parlamentarizado. Pero no es así. Este ha sido transformado por los golpes parlamentarios (desde 2016 en adelante) en un parlamentarismo puro y duro. La división y el equilibrio de poderes han desaparecido. Todo esto sucede cuando el Congreso no representa a nadie, salvo sus propios intereses individuales y de grupo. ¿Cómo llamar a este bicho político raro? Sugiero llamarlo parlamentarismo con vocación totalitaria.

¿El régimen político actual es una democracia, una dictadura o un régimen autoritario? Sin ruborizarse, los medios concentrados lo llaman democracia. Desde 1980 solo tenemos una democracia electoral. Nunca hemos tenido una democracia consolidada (Schmitter) ni una plena democracia de calidad (Morlino) que se vacía. Hoy esta democracia ya no es democracia. ¿Qué democracia es esa en la que gobiernan los que perdieron las elecciones?

¿Qué democracia es esa que, para afirmarse en el poder, busca el respaldo de las FF.AA a las que ordena asesinar a los ciudadanos que legítimamente protestan? Pero no estamos aún frente a una dictadura porque no es un régimen cerrado. Pese a que el Congreso concentra el poder, aún se respetan ciertas libertades y derechos. Es más bien un régimen autoritario, con un sistema político semiabierto.

¿Y qué pasa con el Estado? La prensa concentrada y algunos comentaristas despistados dicen que Castillo destruyó el Estado y que este Gobierno lo está reconstruyendo. Esta tesis es un chiste de mal gusto. La pandemia demostró que el Estado neoliberal es un desastre. Tiene muchas funciones y pocas capacidades. El interesado diseño constitucional, el mal diseño organizativo, la poca calificación de su burocracia y la carencia dramática de recursos (14% de presión tributaria) han configurado un Estado incapaz. Es, además, un Estado neopatrimonial al servicio del mercado y de los grandes empresarios y en desmedro del mismo Estado, de la sociedad y de los ciudadanos.<>

 

domingo, 28 de mayo de 2023

UNA PELIGROSA SENTENCIA DE LA CORTE SUPREMA

CONTRA EL DERECHO A LA PROTESTA

Por Jorge Rendón Vásquez

Profesor Emérito de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Esta sentencia ha sido pronunciada por la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema en la causa seguida contra cuatro comuneros de las Bambas, acusados de haber obstruido el tránsito de los vehículos de una empresa minera: Casación 1464-2021/Apurímac.

En primera instancia los comuneros fueron condenados a cuatro años de prisión suspendida, sentencia confirmada por la Sala Penal de Apelaciones de la Corte Superior de Justicia de Apurímac. Se les consideró “coautores del delito contra la seguridad pública-entorpecimiento al funcionamiento de los servicios públicos, en agravio del Estado”. Interpuesto por ellos el recurso de casación, este fue declarado infundado por la sentencia mencionada.

En esta sentencia la Sala de la Corte Suprema no transcribe y ni siquiera menciona los fundamentos del recurso de casación de los comuneros condenados sobre los cuales ella debía pronunciarse. Simplemente se dice: “Frente a la sentencia de vista, ALEJANDRO HUILLCA PINARES, JULIÁN OCHOA AYSA, ALEJANDRA OCHOA PUMA y RODMY ALFONSO CABRERA ESPINAL promovieron el recurso de casación, del siete de junio de dos mil veintiuno (foja 442), en el que invocaron la causal de admisibilidad prevista en el artículo 429, numeral 3, del Código Procesal Penal, respectivamente.” En cambio, la sentencia se extiende largamente en la descripción de los hechos que serían delictuosos, como si se tratara de una sentencia de primera o de segunda instancia y no en casación: “Así –se dice–, a las 15:15 horas del aludido día, el representante del Ministerio Público y los efectivos Raúl Alcarráz Cárdenas y Carlos Salas Acrota llegaron a la zona y constataron la presencia de un grupo de personas (entre veinticinco y treinta) que se negaron a identificarse y adujeron que eran dirigentes de las comunidades. No obstante, entre ellos se reconoció a ALEJANDRO HUILLCA PINARES, JULIÁN OCHOA AYSA, ALEJANDRA OCHOA PUMA y RODMY ALFONSO CABRERA ESPINAL. Los tres primeros fueron individualizados según los informes periciales biométricos faciales pertinentes. El cuarto entregó a la Fiscalía panfletos que anunciaban: ‘Comité de lucha de comunidades campesinas de Provincias de Cotabambas y Grau-Apurímac’ y ‘Paro indefinido contra la mina las Bambas y el Estado peruano, paralización inmediata del proyecto minero las Bambas’. En ese sentido, estos últimos bloquearon la carretera e impidieron el desplazamiento de camiones (entre diez y quince) que transportaban cobre concentrado.” Se infiere que la Policía apresó a algunos comuneros del grupo que protestaba y a ellos los acusaron. ¿Hubo una determinación precisa de que ellos obstaculizaron la circulación de los camiones de la empresa? No se precisa esto en la sentencia de la Corte Suprema.

Pero no es esto lo más grave de esa sentencia. Sus autores querían pontificar sobre la protesta y descalificarla. De allí su insistencia en narrar los hechos.

A  CSM el fascismo le sale por los poros

Cito los tramos de esta sentencia relativos a ese propósito.

“III. Un supuesto especial: ¿el derecho fundamental a la protesta?  Duodécimo. En principio, se advierte que el derecho de protesta, su connotación de derecho fundamental y sus prácticas de vehemencia beligerante no han sido reconocidos, taxativamente, en el texto constitucional ni en alguna otra norma convencional.”

De esta afirmación se colige que los vocales autores de la sentencia no han leído toda la Constitución o que no la han entendido. No se requiere que el texto constitucional declare todos los derechos de la persona. Hay acciones humanas no mencionadas específicamente en la Constitución que son derechos fundamentales por el precepto supremo de que “Nadie está obligado a hacer lo que la ley no manda, ni impedido de hacer lo que ella no prohíbe.” (Constitución, art. 2-24-a). Si una acción no se halla específicamente prohibida por la Constitución y por la ley no es ilegal y, al contrario, es la ejecución de un derecho. Por lo tanto, aunque la protesta no figure en la Constitución como un derecho específico, ella es válida. Más aún, la protesta es un contenido de la libertad de expresión, como otros contenidos: información, aprobación, comentario, desaprobación, sorpresa, alegría, aflicción, etc. etc. Negar el derecho a la protesta es negar el derecho a la libertad de expresión de la que la Constitución dice: “Toda persona tiene derecho: 4. A las libertades de información, opinión, expresión y difusión del pensamiento mediante la palabra oral o escrita o la imagen, por cualquier medio de comunicación social, sin previa autorización ni censura ni impedimento algunos, bajo las responsabilidades de ley.” (art. 2).

“Seguidamente –dice la sentencia–, el ejercicio de cualquier derecho debe incardinarse y concordar con los valores de la Constitución y la humanidad, puesto que todos los derechos (humanos, fundamentales y constitucionales) reflejan y consolidan dichos valores. Por esa razón, son incomprensibles aquellos derechos que se fundamentan en antivalores o contravalores, por más que el pluralismo social exija tolerancia a su reconocimiento, simplemente porque su ejercicio se justifica sólo si se aniquilan los derechos de otros, tornándolos como invisibles, es decir, como si no existieran.” “Por tanto, admitir la existencia de un derecho a la protesta, en términos de reclamar o expresar, generalmente con vehemencia, la opinión, queja o disconformidad, llegando a la violencia que vulnera derechos ajenos, es un razonamiento inconstitucional e inconvencional.”

Obviamente, los autores de la sentencia no han señalado los artículos de la Constitución en los que la aplicación de esta queda condicionada a valores de alguna clase. Como jueces penales estan obligados a ceñirse puntualmente a la norma constitucional que dispone que “Nadie será procesado ni condenado por acto u omisión que al tiempo de cometerse no esté previamente calificado en la ley, de manera expresa e inequívoca, como infracción punible; ni sancionado con pena no prevista en la ley.” (art. 2-24-d). Si no lo saben, la aplicación de esta norma es una operación lógica por la cual se debe determinar si un hecho imputado a una persona (la premisa menor) se halla encuadrado dentro de algún tipo de delito calificado por la ley como tal (premisa mayor), para, luego, pronunciar la consecuencia de derecho también definida por la ley. Y, en esta operación no puede haber, otras disquisiciones, ni siquiera sobre los valores, salvo cuando la ley se refiera expresamente a alguno de ellos, precisándolo, ya que los valores, en general, son consideraciones subjetivas que pueden variar de persona a persona y determinar una indebida aplicación de la normas, según el querer o las conveniencias de quien juzga. De allí que esos vocales digan extrañados: “son incomprensibles aquellos derechos que se fundamentan en antivalores o contravalores”. Se deduce que si les parece que algún derecho no encaja en la noción que ellos tengan sobre ciertos valores o lo que creen que son valores no se sentirán inclinados a aplicarlo. No interesa, para este criterio, que esos derechos existan y beneficien a determinadas personas, creando las correspondientes obligaciones para otras.

El Poder Judicial ha sido creado por la sociedad, por la vía del pacto social, para resolver los conflictos jurídicos. Por eso en nuestra Constitución, como en las demás, se dice: “La potestad de administrar justicia emana del pueblo y se ejerce por el Poder Judicial a través de sus órganos jerárquicos con arreglo a la Constitución y a las leyes.” (art. 138), lo que quiere decir que el Poder Judicial no puede sobreponerse al pueblo y a su pacto social, y como no es posible que lo consulten, en cada caso, los jueces deben ajustar sus actos procesales y decisiones, estrictamente, a lo que dispone la Constitución. Por eso, ese mismo artículo prescribe que “En todo proceso, de existir incompatibilidad entre una norma constitucional y una norma legal, los jueces prefieren la primera. Igualmente, prefieren la norma legal sobre toda otra norma de rango inferior.”

¿Por qué los vocales autores de la sentencia comentada se han permitido salirse de los carriles constitucionales?

Todo indica que querían legislar sobre la protesta para ilegalizarla, puesto que una sentencia suprema crea un precedente, una actitud que implica una toma de posición política, lo que nunca deben hacer los jueces. Se podría suponer que habrían apuntado en esto a considerar como ilegales las manifestaciones de protesta contra el golpe de Estado del Congreso de la República que expulsó de la presidencia a Pedro Castillo y encumbró a Dina Boluarte y, por lo tanto, a crear una opinión exculpatoria de los autores de las muertes de más de sesenta personas por las balas de ciertos agentes de la Policía y del Ejército.

La necesidad de transparencia en la vida y los actos de los jueces, como encargados por el pueblo para administrar justicia, lleva a preguntarse sobre las calidades profesionales de los jueces autores de la sentencia indicada. Por la sentencia comentada se podría inferir que están fuera de la teoría del Derecho. Sólo voy a citar el caso del vocal César San Martín Castro, en cuyo curriculum difundido en Internet aparece como doctor en Derecho y profesor de la Universidad Católica de Lima. Ese título de doctor le habría sido conferido por la Universidad de San Agustín de Arequipa por resolución rectoral en junio de 2004. Aparece en la relación de los 377 doctorados bamba que expidió el rector de esa Universidad en la primera década de este siglo. ¿Hizo los cursos presenciales de dos años requeridos por la ley para el doctorado? ¿Acreditó el conocimiento de dos idiomas extranjeros? ¿Presentó la tesis? Y, en cuanto a ser profesor de la Universidad Católica, si esta no tiene clases nocturnas y el susodicho vocal tiene cursos a su cargo, es válido preguntarse si abandona sus labores judiciales para ir a dictar clases. Buenas preguntas que requerían también buenas respuestas. El Colegio de Abogados de Arequipa ya ha protestado en dos comunicados por la acumulación de los cargos de juez y profesor, que da lugar al incumplimiento de las funciones judiciales. Si bien, por la Constitución, tal acumulación es posible, solo procede en horarios diferentes. Por lo tanto, un juez que abandona sus labores judiciales para ir a dictar clases incurre en falta grave.

(Comentos, 25/5/2023).