miércoles, 7 de julio de 2021

GRANDES MAESTROS PUNEÑOS

 JOSE ANTONIO ENCINAS FRANCO

VALORACIÓN Y ALGUNOS PASAJES VITALES

“El más alto cargo que un ciudadano puede desempeñar en una democracia es el de maestro de escuela”. José Antonio Encinas

Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas

S

i MAESTRO es aquel "que enseña una ciencia, arte u oficio”, "el que conduce", "el que guía", "el que enseña el camino”, el que participa en la difusión de conocimientos que servirán para la vida de las personas con las que interactúa, entonces JOSÉ ANTONIO ENCINAS FRANCO fue –y sigue siendo- un gran maestro, puesto que su ejemplar vida y obra dejada representa a los millones de otros maestros del mundo y a los cientos de miles maestros peruanos.

Para muchos estudiosos del tema educativo en la realidad peruana, la rica y pionera producción intelectual de Encinas en ese campo, unida a su rica -y accidentada- trayectoria vital de la que ahora hacemos memoria, merece largamente ser reconocido como el MAESTRO DE LOS MAESTROS DEL PERU.  Su vida dedicada a la enseñanza llena de logros personales y profesionales, acreditan y validan ese título.

Todo lo que se ha escrito sobre Encinas es realmente poco en relación a la magnitud de su obra. No aparece muy referido en la historia de la educación en el Perú y cuando lo es, no se tratan todas las facetas de su subyugante personalidad profesional.

Algunos juicios de valor


Permítasenos rescatar algunas conceptuaciones y juicios de valor vertidos por entendidos sobre la vida y personalidad del Maestro Encinas.

-Walter Peñaloza Ramella retrata a Encinas como “educador notable, quien, en el panorama peruano del siglo XX, descuella como una de sus figuras más importantes por sus ideas educacionales y por la trayectoria limpia y rectilínea de su vida, maestro que desde el humilde cargo en una pequeña escue­la primaria en las alturas impresionantes del Collao, en Puno, llegó al ilustre cargo de Rector de la Uni­versidad Nacional Mayor de San Marcos, la más antigua y de mayor prosapia en nuestro continen­te.”

-Sánchez Lihón resalta que “Fue un orientador, un conductor y un líder social, enfrentando siempre al poder con voz serena como flamígera, con una actitud limpia e indómita, asumiendo la defensa de los más desfavorecidos y desheredados”,

“No fue pues solo un brillante ensayista de gabinete o un hombre de ideas superiores en el papel, fue y es a toda hora un maestro en la realidad y en la vida, en la relación diaria, franca, libre y apasionada con los niños y los jóvenes”

Encinas, como auténtico maestro, sentía por el niño verdadera ternura y genuina fascinación. Su relación con ellos era franca y mutuamente entusiasta. Los niños, como atraídos por un imán, se le acercaban inmediatamente, y ello resultaba sorprendente por la imagen austera que él solía proyectar hacia los adultos.

Sus concepciones fueron visionarias, y tienen una modernidad y vigencia plena en la política educativa, no sólo del Perú, sino del mundo. Y muchas de ellas se presentan ahora en el marco de la corriente pedagógica reconocida como el constructivismo.

José Antonio Encinas, adonde iba, erigía un templo, el templo de la Escuela, de la Educación, del saber y de la virtud. De allí que las tiranías y las corruptelas de la época no podían consentirlo, y le hicieron padecer 20 años de sucesivos destierros.

-Otro gran maestro puneño, José Portugal Catacora, señala que su tesis –imposible de encontrar- LAS VIRTUDES DE LA RAZA COLLA, tesis con la que en 1927 se graduó de Master en Artes y Master en Ciencias en la universidad de Cambridge, “puede considerase como el primer estudio antropológico del indígena peruano”

-Encinas se adelantó extraordinariamente a su época. Bregó toda su vida por la educación como un fin social y por los derechos civiles y el desarrollo del indígena peruano. Dominó todas las ideas y planteos que la escuela moderna o el enfoque que la educación sostiene aún. Se dicen en http://www.nalejandria.com/secciones/maestros-americanos/bios/encinas.php

- Hugo Apaza Quispe refiere que “El Dr. José Antonio Encinas Franco ha pasado a las páginas doradas de la historia como “maestro de maestros peruanos”, debido a su genial trabajo pedagógico, fundamentalmente en la escuela de su ciudad natal entre 1907 y 1911, así como en las diversas universidades de América y Europa. Ya como diputado, luego como senador, su posición en el hemiciclo fue de indigenista y hombre de izquierda, destacando su fervorosa defensa por la democratización de la educación y el voto del analfabeto y de la mujer, así como su valiente lucha contra el gamonalismo, el clero y los abusos del poder ejercido por sus autoridades, tan corruptas y arribistas como hoy. Este singular hombre público ha transitado por los vericuetos de la política con suma soltura y altura moral”

Algunas anécdotas

Rector de San Marcos. Sánchez Lihon, cuenta que “a su regreso de Europa en 1931, los estudiantes sanmarquinos conocedores de sus ideas renovadoras y admirados por su ejemplar conducta, invitan a Encinas a dar varias conferencias en la universidad, a partir de las cuales deciden solicitarle postularlo como su candidato al Rectorado de la universidad, en momentos en que se había aprobado el cogobierno por decreto Ley de 6 de febrero de ese año. Al inicio Encinas no aceptó, puesto que no era profesor de San Marcos. ¿Cómo iba a ganar entonces las elecciones?
Pero como él mismo Encinas escribe: "Fue la insistencia del estudiantado, sobre todo el abandono en que se encontraba por falta de la mano amiga que lo amparara y guiara en momentos tan difíciles, lo que me inclinó a aceptar esta postulación..."  El contrincante en el proceso eleccionario fue Víctor Andrés Belaúnde, entonces profesor sanmarquino, con “magnífica foja de servicios y merecido prestigio en la universidad”. El acto de sufragio se realizó el 15 de agosto de 1932, y el resultado de la votación fue favorable a José Antonio Encinas por 98 votos contra 14 de Víctor Andrés Belaúnde.

Durante el relativamente corto ejercicio del cargo (un año y cuatro meses) tuvo como destacadísimos y cercanos colaboradores, nada menos que Luis Alberto Sánchez, como Director del Instituto de Extensión Cultural; a Raúl Porras Barrenechea, como Director del Colegio Universitario; a José Jiménez Borja, como Profesor Asesor en aspectos académicos; a Jorge Basadre, como Director de Bibliotecas.
Cesó involuntariamente del cargo de Rector, cuando a su regreso de Panamá a donde fue invitado a dictar conferencias en el Ciclo de Verano de la principal universidad de ese país, se le prohíbe el reingreso a la patria en el puerto del Callao. “Sánchez Cerro lo había deportado en ausencia”.
Su hermana Aurora cambia de vocación. Aurora había iniciado y seguido por tres años estudios de
abogacía, en la Facultad de Derecho de la Universidad de San Marcos. Al regresar José Antonio de Europa luego de uno de sus viajes, indujo a su hermana a seguir estudios en educación, con esta reflexión: "¡Cómo te vas a convertir en "pisacomisarías" y en amiga y defensora de delincuentes apartándote de la hermosa tarea de ser maestra de niños y jóvenes, guiándolos por la senda del bien! ¡De ninguna manera! Cámbiate a la Facultad de Educación de San Marcos. ¡Tú serás maestra y juntos haremos una obra de defensa de nuestro pueblo y de nuestra raza!.

Y por eso me cambié - cuenta ella.

Un diálogo memorable.  Es digno de ser recordado el diálogo entre el Senador Encinas y algún funcionario en una oficina del Ministerio de Educación en 1950:

- Maestro Encinas, justamente lo estábamos esperando, porque hay un reclamo que viene de Puno.

- Dígame, de qué se trata.

- Es un petitorio para sacar de su puesto a una profesora.

- ¿Y cuál es el motivo?

- Aquí firman los padres de familia. Dicen que ha salido embarazada.

- Pero en qué fundamentan su reclamo.

- En que es un mal ejemplo para la juventud.

- Ser madre no es un mal ejemplo para nadie. Al contrario, siendo madre será doblemente maestra – concluyó

 

-La modestia y la humildad se practican. Moisés Aguilar abogado y pintor acoreño cuenta que “aproximadamente en 1948, y al volver J. A. Encinas de su destierro, se le preparó un recibimiento en Acora, para lo cual se levantó, a la entrada del pueblo, un arco adornado de guirnaldas y cintas que se colocaron poco antes de subir la cuesta de ingreso al pueblo.

Llegó Encinas, y bajando del caballo se arrodilló y besó ese suelo. Al ver el arco, no pasó por debajo, sino por un costado, diciendo que él no tenía los méritos para pasar debajo del arco, mucho más cuando todavía había tantos problemas dolorosos y por resolver en esa tierra.

Obsequio de un automóvil. José Portugal Catacora cuenta que “Durante su primer período como senador de la República, de 1945 a 1950, el maestro viajaba modestamente en ómnibus al Senado. En la esquina donde está ubicado el Colegio Dalton tomaba la línea 17 y se trasladaba hasta la Plaza Bolívar. En cambio, los senadores de la bancada de la derecha viajaban en automóviles elegantes.

En estas condiciones, el senador Emilio Guinmoye –que había estado observando cómo se movilizaba el maestro para cumplir con sus deberes de Senador– compró un automóvil y se lo mandó de obsequio, con chofer y todo.

El maestro agradeció cortésmente tal generosidad, pero se negó a aceptarlo. Varios días el automóvil estuvo en la puerta de la casa del maestro y el senador Guinmoye no tuvo más remedio que recogerlo.”

Soy más que comunista. “Durante su segundo período en condición de Senador, un día que se debatía el problema de la educación en el Parlamento, alguien con mordacidad (actitud que algunos políticos usan cuando ya les falta razones para seguir discutiendo) [dijo] que el maestro era comunista.

El maestro Encinas respondió: ”Si defender los derechos del niño, del maestro y de la educación constituyen ser comunista, yo soy más que comunista”.

Encinas no perteneció a ningún partido; era un librepensador que defendía su posición, explicando que el pertenecer a un partido político, era perder la libertad. Y, en efecto, así ocurre. Y esta calidad, como lo hemos explicado, el maestro [la] exigía como derecho.

La Universidad Nacional de Educación La Cantuta. Peñaloza, ex Rector de esa universidad, reconoció la iniciativa de Encinas en la sucesiva conversión de la originaria Escuela Normal del Perú fundada por San Martin y refundada por José Pardo en 1905 (en la que el maestro estudió y se graduó) convertida en 1955 en Escuela Normal Central, para luego adquirir rango de universidad. Fue en 1955 dice Peñaloza en su Prólogo al libro de Sánchez Lihón, antes citado: “que Enci­nas tuvo la luminosa iniciativa de darle a La Cantuta rango universitario y autonomía, y en tal sentido –en su condición de Senador de la República- lle­vó al Parlamento el proyecto de ley que incorporaba a nuestra Escuela al sistema universitario con la nueva denominación de ESCUELA NORMAL SUPERIOR ENRIQUE GUZMÁN Y VALLE”. La que doce años después se convirtió en la Universidad Nacional de Educación La Cantuta. <>

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Nota.- En la que podría ser una reducida bibliografía sobre el gran maestro puneño, destaca nítidamente el volumen publicado por el educador, narrador, poeta y ensayista liberteño Danilo Sánchez Lihón, quien es uno de los principales biógrafos de Encinas. Resulta siempre necesario y conveniente examinar el resultado de sus investigaciones plasmados en el luminoso libro bajo el epígrafe “ENCINAS, MAESTRO DEL PERU PROFUNDO” que editó la Editorial Derrama Magisterial en 1999.

COSTUMBRES GASTRONOMICAS EN PUNO

 COSTUMBRES COLLAVINAS

LA COMIDA TÍPICA DE ILAVE

Escribe: Aladino Rubín de Celis Uriarte.

Tomado de JULI ETERNO N° 36, pág. 34 y ss.

E

n general en la provincia de El Collao y dígase Ilave, existe una riqueza gastronómica, propia de la misma y parte de la región al sur-este de Puno y capaz de satisfacer el más exigente paladar de propios y extraños. Es posible difieran muchos nombres que las provincias hermanas provincias de Chucuito, Yunguyo y aquellas en las cuales se habla el aimara allende el lago Titicaca y los distritos de Acora, Platería, Chucuito y áreas aimaras de la provincia de Puno y por el quechua en los pueblos del resto del altiplano.

Los exquisitos platos algunos de los cuales son delicia propia de Ilave, cuentan con ingredientes que sobre la base de productos genuinos de la tierra altiplánica, reciben como aporte también productos perfectamente aclimatados a las temperaturas variables del altiplano e incorporados muchos de ellos desde la época post-incaica y venidos de la península ibérica. Sin embargo, la habilidad y gusto especial de nuestras amas de casa han permitido una presentación especial y sabor peculiar inigualable con las comidas de la región de la costa y la selva.

Entre los platos que deleitan el acucioso gusto de los comensales de casa y asimismo de fiestas y conmemoraciones diversas, están algunos que pasamos a detallar. A todos nuestros amables paisanos y degustadores de la buena mesa, les deseamos una amena lectura de más de veinte platos de Hilawi.

T'impu de karachi
1. EL T’IMPU de “qarachi”, de preferencia recién salidito del lago y cuyos
especímenes pugnan por escapar de la olla por lo cual se debe asegurar la tapa de la olla de loza de arcilla, es servido acompañado de papas y chuño, con su “jallpa waik’a (ají encebollado). Puede reemplazar el “qarachi” con carne de borrego, lechón de acuerdo al gusto.

2. El QUESO UMACHI a base de queso desmenuzado, cocinado con leche y aderezado con “chijchipa” (planta silvestre) y un ahogadito de ají. Se acompaña con papas cocidas peladas. Si son de la variedad “chiquilla” mejor.

3. El ISPI FRITO con su chuño phuti, acompañado de su ahogado a base de cebolla y ají.

4. CHUÑO LAWA (mazamorra de chuño negro) consistente en chuño seco molido como harina, al cual mediante sucesivos enjuagues se procede a escurrir para sacarle el amargo, se cocina como mazamorra acompañado de unas cuantas papas peladas, por ahí un pedazo de “charki” deshilachado del lomito de alpaca o cordero añadido cuando empieza el primer hervor, juntamente con su cebollita picada en cuadritos y rallado de un poco de ajo. Cocida la lawa se sirve acompañada de un ahogadito.

5. El P’ESQE a base de quinua lavada cocinada entera y batida una vez cocida añadiendo sal molida en poca cantidad que se bate antes de servirse con su lonjita de chancho que habrá cocido con la quinua. A un ladito del plato se coloca su ahogadito. A fin de mantenerla caliente se sirve en plato hondo. Pudiendo acompañarse con queso cortado en cuadritos. Y ¡Uauu …! A combatir el frío.

6. P’ESQE CON LECHE, igual que el anterior pero sin el ahogadito ni la lonja de chancho. Se estila en muchos hogares su preparación a base de quinua de colores, la cual bien lavada y pelada previamente para quitarle el amargor de la cáscara, se cocina de preferencia en olla de barro. Y para servirlo se le añade leche calientita. Este plato también es de consumo preferente cuando es servido de varios colores en la Semana Santa.

7. CALDITO DE OLLUCO U OLLUQUITO CON CHARQUI, el olluquito en tiritas finas, se añade charqui, cebolla picada, sal y adereza con un condimento a base de ají amarillo con algo de tomate y ajo.

8. El CH’IWA CALDO a base de las hojas tiernas de la quinua, carne fresca de cordero o alpaca, papas peladas cortadas en mitades.

9. La THAYACHA. Esta delicia helada, propia de nuestra zona, sirve para aplacar la sed de los meses de sol. Se prepara de un tubérculo conocido como el “izaño”; el mismo puesto a solear a fin de que adquiera un dulzor especial durante algunos días. Se cocina en una olla de barro enlozado con su cama de paja lavada y seca, añadiéndole un poco de agua para sancocharla. Se escurre el agua y luego de hacer enfriar el izaño cocido, ponerlo a helar a la intemperie una noche, para luego proceder a retirar el izaño así congelado en la misma “inkuña” o una manta muy limpia. Bien envuelto en lugar donde no le dé el sol, está listo para su consumo. Acompañado de su chancaca o miel que se prepara al instante. No hay chupetín de hielo que se compare. A falta del izaño se puede usar la oca, la cual también se debe asolear antes de cocinar.

10. La TRUCHA FRITA acompañada de riquísimas “papas de mesa” cocidas y su infaltable chuño, con bastante ají, (jallpa wayk’a). La trucha también se prepara en un exquisito sudado y hasta en cebiche, lo cual no es muy recomendable. Originalmente se preparaba con la ya desaparecida boga o el suche también casi extinto.

11. El FIAMBRE caliente, con sus trozos de cordero especialmente de lomo, a veces hasta trozos cocidos de chalona o charqui, tuntas, papas sancochadas en el mismo caldo del fiambre; se acompaña de tortillas de harina, huevos y cebolla; se sirve caliente combinando con un ahogadito a base de ají y cebolla, acompañado de ocas cocidas y a veces hasta de habas sancochadas. La sopa que se obtiene del fiambre se sirve aparte en platos hondos, bien caliente para asentar este almuerzo campestre.

12. El CHAIRO, plato típico (emblemático del altiplano) a base de chuño remojado y chancado, debidamente exprimido para sacarle el amargor, con papas cortadas a mitades o “al hilo”, trozos de carne de cordero, agua y sal. Otras veces se añaden las tripitas delgadas de cordero, picadas en pedacitos, en algunos hogares lo complementan con pedazos de panza de cordero y se adereza con pedacitos de chicharroncillo de vísceras de cordero. Al final se sirve con su ahogadito y condimentado con orégano molido al servir en los platos.

13. La MAZAMORRA DE QUINUA CON CAL. El grano es molido y lavado para quitarle el amargo. Se cocina moviendo bastante para que no se queme y luego se le añade una pizca de agua de cal. Lo cual le da una coloración crema y sabor especial. Los que gusten pueden añadirle un poco de leche de vaca para saborear mejor este plato.

Mazamorra de quinua con cal (Jucha)

14. El CALDO DE PHATASQA, a base de cebada pelada, la cual se cocina en una olla con agua, para una vez cocida se añade trozos de carne de cordero o alpaca y un poco de chuño.

15. La WILA PARCA, consistente en sangre de cordero cocida para consumirla luego con cebolla picada que se pone al sartén y se acompaña con papas y/u ocas horneadas o sancochadas.

16. PANES Y PANECILLOS tales como SARNITAS, TRES ESQUINAS, ROSCAS. Todos de harina de trigo y preparadas con manteca, las primeras se hornean con queso arrebozado con huevo. También están los PANES DE HARINA INTEGRAL DE CEBADA, horneados a leña y con muy poca grasa.

17. K’ISPIÑAS o QISPIÑOS preparados de harina de quinua, con manteca, anís y que se cocinan en olla de barro, poniéndole previamente una cama de paja limpia y lavada. Se cocinan al vapor. Son las galletitas serranas. Las cuales reemplazan al pan de harina de trigo. Es posible saborearlas con su pedazo de chancaca blanca o morena.

18. El KHIWI. Helados artesanal de naturales y ricos sabores, entre ellos el de “airampo”. Los cuales son preparados en las batidoras de helados, fabricadas en la zona y utilizando la popular manija y su batidora cilíndrica con el hielo recogido en la madrugada de los fríos días de la sierra.

19. El ASADO DE CHANCHO, preparado a base de un cochinito preferentemente no mayor de ocho meses, el mismo que se adereza con ají molido con pimienta, comino, sal y se lleva al horno, procurando que la lonja del chanchito, quede como galleta. Para lo cual se unta con un limón partido en dos mitades Luego se sirve acompañado de ocas cocidas o huatias, como también con papas cocidas, con su ocopa a base de ají molido, galletas, aceite. También se acompaña con ají de chijchipa y luego se adorna con su ensalada de cebollas picadas a punto de pluma, zanahorias cocidas aderezadas también con vinagre y aceite.

2O. El PICANTE, Conocido también como el “WAYK’ANI, consistente en papas desmenuzadas o molidas previamente cocidas, las mismas que se aderezan en un ahogado de ají y terminan de cocinar, añadiéndole el cochayuyo, con trozos de hígado de cordero, tripitas picadas. Se sirve con chuño sancochado y a veces se acompaña con trozos de estofado de ave o cuy. Adornando con una ensalada a base de cebolla y tomate y algunas veces con tunta cocida y aderezada con queso en su interior

Jakkonta
21. LA JAQONTA, constituye un plato propio de las fiestas rurales. Es un plato típico de la zona Lago, del distrito de Ilave. E s especialmente preparado en Fiestas Patronales, matrimonios y otros compromisos. Este típico plato consiste en caldo con sus papas peladas, chuños enteros y pequeños trozos de carne; posteriormente se prepara el aderezo a base de ají y cebolla picada que es tostada mezclada con aceite, previamente condimentado con el caldo. Este es un plato revitalizante que se sirve después de concluir la fiesta y en la amanecida del día siguiente. (La versión de este plato corresponde al Prof. Lucio Ccallo Ccalli).

22. EL WALLPA CALDO, cuya degustación es de amanecida y consumido hasta hace varios años atrás en las tradicionales amanecidas de las populares serenatas. Consiste en una sopa a base de trozos de gallina de casa, papas enteras o partidas y peladas, tunta, aderezada con cebolla y ajos. Se acompaña con su ajicito molido a base chijchipa o huacatay o bien el tradicional ahogadito. Constituye un verdadero “levanta muertos”. En la actualidad se sirve en las madrugadas de las albas de las fiestas de San Miguel y otras de la localidad de Ilave.

23. LA TORTA DE QUINUA, preparada a base de quinua lavada dulce. Requiere también hacerla cocer previamente, añadiéndole pasas, fruta picada y si se quiere ciruelas secas. Se prepara con mantequilla o como toda torta con un poco de manteca vegetal. El tiempo de cocción es un poco mayor a la torta de harina de trigo. El decorado corre al gusto de quien la prepara.

24. LA K’USA, llamada también chicha de quinua; bebida refrescante preparada sobre la base de la fermentación de la quinua, semi-cocida. Es una bebida que a la par que es refrescante puede también convertirse en embriagante dependiendo de la forma de preparación. Es utilizada para refrescar las faenas del campo y como bebida de sobre mesa en los almuerzos festivos.

25. WANK’U THIJJTI, a base de los conocidísimos cuyes caseros, criados en los diversos domicilios campesinos, los cuales debidamente pelados. Se condimentan con ají, ajos, cebolla molida y luego de ser untados con este aderezo, se fríen la sartén o bien en parrilla a la brasa. Para luego servirlos acompañados de papas chiquilla, papa negra y una ensalada a base de lechuga.

 26. EL PEPIÁN DE CUY, variación más preparada de cuyes que se fríen en la sartén. Para luego ponerlos a cocer en un aderezo a base de ajo molido, cebollas ralladas, ají colorado, sal, aceite, pimienta y maní que se licúa junto con los anteriores ingredientes. Finalmente las presas de cuy, por lo general cuartos de cuy, se añaden en una olla junto al aderezo anterior, haciéndoles dar un pequeño hervor. El plato se sirve con papas cocidas y peladas o bien doradas. Acompañar con una ensalada a base de cebolla, tomates, vinagre natural. Como costumbre tradicional a quienes les toca la cabeza, deben sacar del interior del mismo los “zorritos”, pequeños huesecillos del oído interior de la cabeza del cuy, los cuales son depositados en sendos vasos de vino o bien cerveza para ser bebidos, sin tragarse los mismos, previas interesantes apuestas o multas ya acordadas, al secar el vaso deben ser devueltos para mostrarlos a los concurrentes a la reunión; prosiguiendo de esta manera la respectiva rueda.

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domingo, 4 de julio de 2021

HOMBRES DE LA PUNEÑIDAD : CARLOS B OQUENDO

CARLOS B. OQUENDO *

PUNO ILUSTRADO, marzo 1919, pág.11

Pocos son los hombres que como Car­los Oquendo pueden vivir en el recuer­do de la juventud puneña. Fué expo­nente de inteligencia, de energía, de amor al terruño. De temperamento absorbente trató de mantener en sus manos la vi­da política y social de Puno. Tal vez es­to le hizo bastante daño, pero demos­tró ante un análisis imparcial de su persona una vivificación de las fuerzas que en esa época se oponían al gamona­lismo reinante. Pesaba cerca de 25 años, sobre el pueblo de Puno, la mon­taña de un feudalismo que muchas veces cubrió de vergüenza a la tierra de nues­tros mayores. Las rebeldías se habían apagado. Un conformismo suicida em­briagaba el alma de la juventud. Ni un soplo de reacción se sentía en la fría altiplanicie del Titicaca, no había sino la suave brisa de los políticos de car­tel que adueñados del poder, no habían hecho otra cosa que encumbrar media­nías y eliminar a las verdaderas capacidades con que Puno contaba en ese entonces. Esta política dañosa y contra­producente no solo para los intereses materiales de Puno, sino aún para los espirituales, detuvo por dos decenas de años el movimiento de progreso a que estaba llamado un pueblo que por sus doctrinas y por su historia debía ocu­par un sitio preferente en la República.



La anarquía política y la desorientación de los valores sociales produjo en la juventud un estado de incertidum­bre que fácilmente la condujo a la inacción. Esta quietud sirvió para que las fuerzas contrarias siguieran osten­tando dentro y fuera del departamen­to fuerza ficticia que fuese baluarte de los anteriores abusos que más de una vez tuvieron dolorosas repercusiones. Tal era el estado político y social de Puno cuando llegó de Europa Carlos Oquendo, después de haber cumplido, como estudiante de Medicina de la Universidad de París, sus deberes en forma poco común.

Dedicado al estudio de las ciencias po­día creérsele alejado de la lucha por el mejoramiento social. No fue así, demos­tró tanta capacidad para uno y otro ra­mo. Puso al servicio del terruño el bagaje de su inteligencia fecunda. Volviendo sobre la realidad del ambiente, desdeñó los valores que conservaban la sociedad y el estado político del departamento; comprendió que la juventud era presa de ese artificialismo que crea la vida material y entonces pensó en una reno­vación.

Prontamente se vió rodeado de lo más selecto de la juventud de Puno y co­laboró con calor a esa obra de mejora­miento. Obra de gran esfuerzo por lo mismo que había de irse contra lo es­tablecido, requería de la persistencia y de la tenacidad con que Oquendo la mantuvo hasta el último momento. Tuvo errores; para nosotros, tuvo uno que le sirvió para su propia ruina: Engrosar las filas del civilismo, partido político que al igual de los científicos de México, no ha tenido otra misión en la historia del Perú, que negociar con los dineros del Estado. Si hubiera escapado de la vorágine civilista, su estrella habría bri­llado mayor tiempo y su caída hubiera sido su apoteosis. No pudo ni debió ha­ber figurado en el civilismo, porque en ese bando, estaban los elementos contra quienes debía combatir. Los grandes feu­datarios, estaban allí, encastillados por el influjo del poder. Era necesario cons­truir la fortaleza en el lado opuesto. Oquendo, como todos los de su época, no quiso buscar en el análisis de la historia, la tragedia civilista, por eso fué a echarse en brazos de los mismos que debían ahogarlo más tarde.

Pero junto a este error político, Oquendo demostró, una floración de ideales para Puno, que sirvieron para seguir manteniendo de pie la causa del verda­dero regionalismo que en estos momen­tos cobra verdadero interés. Oquendo fué tal vez uno de los pocos de la generación presente, que comprendió la hege­monía territorial de Puno, aquilató las riquezas del rico departamento y pensó en que alguna vez era posible vivir li­bre de la malsana influencia de un cen­tralismo brutal y abusivo.

Oquendo como maestro, demostró no solo suficiencia, sino un perfecto criterio de las modernas orientaciones de la en­señanza. Conservamos aún en el recuer­do muchas de las lecciones dictadas con cariño, llevando nuestro espíritu a la observación y al esfuerzo propio de investigación. No fué maestro adocenado y banal. Supo sentir la maravillosa influen­cia de la didáctica. Supo considerar la cá­tedra, como el sitial de la consagración espiritual. Sincero, convencido y franco con sus ideas y con sus doctrinas radica­les, jamás rehuyó la discusión y su vida quedó indeleblemente amoldada a los dic­tados de su conciencia. Esta sinceridad y esta convicción, en un medio de temor, de dádiva y de acomodo, tuvo para los discípulos de Oquendo valor ina­preciable. El club liberal sintetizó esas doctrinas. Marcó una evolución en la vida intelectual de Puno. Pudo este club haber hecho mayor labor, llevando a su seno a muchos de los que pertenecían a esa generación. Así la simiente hubiera sido más fecunda.

Oquendo al bajar a la tumba ha de­jado un ejemplo vivo de energía y de amor a la tierra de los suyos. La ju­ventud de Puno, le rinde homenaje de respeto y de admiración a quien un día supo encarnar sus más altas aspiracio­nes. <>

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Padre del mayor poeta puneño: Carlos Oquendo de Amat

viernes, 2 de julio de 2021

LA COYUNTURA POLITICA EN EL PERU SEGUN HILDEBRANDT

 


QUE LA DERECHA

SALGA DE LAS CUEVAS

César Hildebrandt

Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE N° 546

E

ntrevisté el 3 de mar­zo de 1971, al lado de César Lévano, a Víctor Raúl Haya de la Torre. El tiempo había conver­tido al líder aprista en el vocero más culto y universal de la de­recha nuestra. Con él se podía hablar de los dos imperialismos, de César Vallejo, de la complejidad del Perú. Haya soltó en ese diálogo una frase que cobra hoy plena vigencia: “Cuando fui al Cusco y des­cubrí ese otro Perú, el Perú de las opresiones, del retraso y las contradicciones, me di cuenta de que los problemas eran muy serios...”.

Recuerdo también a Luis Miró Quesada de la Guerra, el periodista por excelencia.

Su antiaprismo era primi­tivo, sentimental y heredi­tario, es cierto, pero nadie puede negar lo que hizo para que “El Comercio” si­guiera siendo el diario más influyente del país. Separó de tal modo el periódico de los negocios, que libró una larga campaña contra el en­clave yanqui de la International Petroleum Company y se enemistó por ello con buena parte de la burguesía nativa. ¿Recordarán los Miró Quesada ac­tuales que don Luis sostenía que “El Comercio” era un periódico de las clases medias? Lo dudo.

En esa tarea de hablar con gen­te que dijera cosas, me tropecé con Pedro Beltrán, el arquitecto del gol­pe de estado de 1948, el más nor­teamericano de los peruanos y, sin embargo, el más pulcro de los due­ños de periódicos. Compitió con “El Comercio” en el territorio de las noticias y obtuvo grandes triunfos publicando lo que podía incomodar a sus lectores conservadores (que eran mayoría). En “La Prensa” uno podía leer lo que los social progresistas, la izquierda más activa de los años 60, decían de Beltrán y su credo derechista. “La Prensa” fue, en muchos sentidos, un gran perió­dico porque Beltrán entendía que el debate de las ideas era el corazón de la política y que ese enfrentamiento se extendía al mundo entero. Fue un globalista precoz, un embajador imaginario de Theodore Roosevelt. El garrote lo usó en 1948, la vieja “Underwood” siempre.


Chillico: entre derechistas

Haya, Miró Quesada de la Gue­rra, Beltrán: qué personajes. Eran la vocería de una derecha que podía frecuentar festivales de música, li­brerías, arte de vanguardia. Se juntaban para justificar, cada uno a su manera, la agresión a Cuba en Bahía de Co­chinos pero aceptaban que la política consistía en pelear por la hege­monía de los valores.

Eran gramscianos in­voluntarios y Haya y Beltrán habían leído a Leo Strauss, el gran cínico y sombra genial detrás del conservadorismo de la escuela de Chicago. No les bastaba haber leído a Eudocio Ravines, el monje histérico y converso que pasó buena parte de su vida cumpliendo tareas de comisario estalinista después de suceder a Mariátegui en el partido originalmente socialista fundado en 1928.

Lo que quiero decir es que la de­recha peruana histórica, cuyo árbol genealógico incluye a figuras como Bartolomé Herrera o José de la Riva Agüero y Osma, tuvo representan­tes que en nada se parecen a los que en estos tiempos pretenden expresarla. ¿Alguien puede creer que aquel Bedoya Reyes que fundó el PPC habría tenido tratos con López Aliaga? ¿Habría Femando Belaunde Terry avalado a sujetos como Meri­no de Lama?

Es tiempo de que el conservadorismo peruano salga de las cuevas a donde lo condujo el fujimorismo después del diluvio excremen­ticio de su década. Necesitamos una derecha ilustrada, partidaria, moderna. O sea, todo lo que pudo ser el Apra si no hubiese caído en las redadas de la policía anticorrupción. Necesitamos una derecha contemporánea y cargada de proyectos inclusivos, del mis­mo modo que necesitamos de una izquierda que haya enterrado el modelo soviético con el mismo en­tusiasmo con el que los rusos parricidas sepultaron el suyo.

Que el comunismo haya fracasa­do no significa que el capitalismo gamonalista y reblandecidamente peruano haya triunfado. Nece­sitamos una derecha que entienda que el mito de la uniformidad comunista es el que ha muerto. Lo que no ha muerto es el reclamo de la igualdad de oportunida­des, la exigencia de la jus­ticia social, la demanda por la supresión de los privile­gios oscuros. Necesitamos una derecha que quiera construir una nación viable e integradora.

Hemos llegado al bicentenario con un país partido por la mitad. Es tiempo de empezar a reconstruir con cambios este Perú dividido y con pintas de enemistad feroz.

Las elecciones han plan­teado un mandato de cam­bio y moderación al mismo tiempo. Eso requiere gente de bue­na fe que entienda el desafío y per­ciba, con hambre de logros, la gran oportunidad que se nos presenta.

Todo eso supone salir de una vez por todas de la gravedad procaz del fujimorismo, esa enfermedad que nos pudrió treinta años. Después de su tercera derrota, a la señora Fujimori le esperan complicados avatares judiciales. Y a la organización que jefatura lo que le aguarda es la disolución. Al final de cuentas, no hay programa que enterrar ni ideas que olvidar ni propósitos a los que renunciar. El fujimorismo fue siempre, sencillamente, una mafia. La fiscalía, como en el caso de los Gambino, se hará cargo. El país, liberado de ese lastre, merece ver otra vez el horizonte. ▒▒

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Gráficos. Heduardo y Carlin en LA REPUBLICA 2JUL21:





miércoles, 30 de junio de 2021

COSTUMBRES PUNEÑAS

 FIESTA DE

SAN PEDRO Y SAN PABLO

EN PUNO

Sonia Vilcanqui / NOTICIAS SER.PE 29JUN21

Sin temor a despojarse del sustento con el que mantienen a sus familias, un grupo de pescadores artesanales puneños decidieron compartir su pesca con la población.

Este acto de nobleza y generosidad, ocurrió en el sector de Pampa Careguita del distrito de Samán, provincia de Azángaro, lugar en donde cada 29 de junio, los pescadores de esta zona esparcen su pesca para que muchos pobladores puedan recoger los pescados y patos salvajes que se amontonan sobre una manta o plástico.

Esta actividad se desarrolló desde las 5:00 de la mañana, en honor a San Pedro (patrono de los pescadores y pescadoras) y San Pablo. En otras provincias y distritos del departamento de Puno las fiestas en honor a los dos santos patrones se celebraron con misas y danzas autóctonas.

Feligreses sin temor al coronavirus

En el Centro Poblado de Ichu, distrito de Puno, la tradicional fiesta de San Pedro y San Pablo, se realizó sin la tradicional corrida de toros debido a la pandemia, por las medidas sanitarias frente al covid-19.

Sin embargo, horas más tarde diversos conjuntos de trajes de luces hicieron su ingreso a la plaza principal para bailar en honor a los dos santos, mientras que alrededor de la plaza, cientos de personas se aglomeraban para presenciar a los danzarines y otros forman largas colas sin distanciamiento social para entrar a la capilla principal.

Cabe indicar que las fiestas en honor a los apóstoles San Pedro y San Pablo se celebró con gran fervor en las ciudades de Juliaca, Ayaviri, Puno y Unicachi. En estos distritos, cientos de devotos asistieron a las misas que todos años se realizan en su honor. <>




 

ANALIZANDO LA COYUNTURA ELECTORAL

 LA SEÑORA “K” y EL SÍNDROME DE ERÓSTRATO

Escribe: Víctor R. Cadenas Velásquez

Síndrome es un cuadro patológico provocado por la concurrencia de más de una enfermedad física o mental y que se presenta en ciertas ocasiones, el más común es el exhibicionismo, es decir, cuando una persona aparentemente normal quiere que siempre la tengan presente en cualquier circunstancia. Por ejemplo, cuando un individuo en un velorio tiene envidia del muerto porque quisiera que todos se fijen en él y no en el difunto; o el caso de una señorita que en un matrimonio envidia a la novia porque, igual que en el caso anterior, desearía que los asistentes se fijen en ella y no en la novia, o el individuo que quisiera aparecer aunque sea un instante en un programa de TV o ser famoso en YouTube.

Cuenta la historia de la Grecia Clásica, que Eróstrato quería ser famoso a cualquier precio para que no lo olvidaran nunca, con tal fin incendió una de las siete maravillas del mundo, el templo Artemisa forrado de oro y plata ubicado en un promontorio rocoso que domina todos los barrios de Éfeso (Jonia en el Asia Menor, actual Turquía), dedicado a la Diosa Artemisa, diosa de la virginidad y belleza, hija de Zeus. Dicen los historiadores que como sanción todas las ciudades del Asia Menor prohibieron bajo pena de muerte revelar su nombre para que no pase a la historia como lo quería Eróstrato, pero no lo lograron se difundió, hoy su nombre es un trastorno psicológico que padecen personas que desean exhibirse pase lo que pase, cueste lo que cueste, cualquier acción malévola es menor con tal de conseguir su objetivo.

En la actual situación política del país, un ejemplo del síndrome de Eróstrato, es la conducta de la señora “K”, que habiendo perdido las elecciones para la presidencia de la república reiteradamente en 2011, luego en el 2016 y ahora en el 2021, pide anular el triunfo de Pedro Castillo a cualquier precio, poniendo en riesgo la estabilidad del país, utilizado y empleado todos los medios a su alcance, comprando conciencias, y hacer creer a la comunidad internacional y nacional que ella ha ganado las elecciones y que el partido político de Pedro Castillo, Perú Libre, ha cometido fraude. La señora “K” quiere ser la Presidenta de todos los peruanos en el bicentenario de nuestra independencia, personificar la nación que no le pertenece por tradición, se aferra a la idea del fraude, se erige como corifeo de sus cómplices seguidores haciendo exhibiciones públicas insensatas que evidencian una conducta patológica, con ella todo, sin ella nada, ha organizado un grupo de matones que se autodenomina “La Resistencia”.


La diferencia de Eróstrato con la señora “K” es que el primero actuó solo, planeo la quema del templo Artemisa sin revelar a nadie su intención y ser famoso; en cambio la segunda, llamada “La Chica” por el mafioso Montesinos, según el último audio publicado por “Popi” Olivera, es la cabeza visible de una pandilla de trúhanes, lo que significa que junto al síndrome del que padece “La Chica” está la espada de Damocles, el miedo persistente de pasar 30 años en la cárcel.

Despierta curiosidad saber qué estará pensando el Marqués Vargas Llosa ahora que, por apoyar a la señora “K” resulta siendo parte del círculo mafioso de Vladimiro Montesinos, pero parece que el suelo está parejo, el título nobiliario de Marqués se lo concedió el Rey de España Juan Carlos I de Borbón, ahora Rey Emérito, actualmente fugado en Abu Dabi, capital de Emiratos Árabes Unidos acusado de corrupción por blanqueo de dinero. <>

martes, 29 de junio de 2021

MÁS SOBRE EL GRAN MAESTRO PUNEÑO

ENCINAS Y LOS TRES PEDROS
José Luis Ayala
DIARIO UNO. 27 de junio 2021
José Antonio Encinas Franco (Puno 30/05/1888 - Lima/10/07/1958), debió haber sido el primer maestro primario elegido como presidente constitucional de la República del Perú. Fue normalista perteneciente a la promoción de 1906. En 1907 se hizo cargo de la dirección del Centro Escolar de Varones Nro: 881 de Puno. En 1915 asumió la dirección de la Escuela Normal de San Carlos, luego obtuvo el título de doctor. En 1930 fue elegido rector de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.
Tanto Luis Miguel Sánchez Cerro como Óscar Raymundo Benavides, dictadores con mentalidad fascista, tuvieron serios desencuentros con Encinas. Los agrios diálogos como históricas discusiones han sido magistralmente registrados por el maestro primario. Como demócrata, culto, inteligente y rector de San Marcos, se enfrentó a dictadores ignaros. Encinas en todo momento defendió la libertad de cátedra y pensamiento, el derecho a la protesta estudiantil e insurgencia del pueblo en defensa de la libertad ciudadana y derechos democráticos.

Cuando el régimen de Benavides no pudo soportar más las presiones que provinieron de la embajada de Estados Unidos y oligarquía limeña, Benavides preparó el terreno para regresar como representante de la derecha en las elecciones que se convocaron y así, asumir otra ve el control del Estado. Encinas como rector introdujo cambios sustantivos en San Marcos, democratizó la enseñanza, instituyó la cátedra libre, modificó la forma de ingreso, etc., etc.
A raíz de haber vencido en las elecciones para rector de San Marcos a Belaunde por un amplio margen, se convirtió en candidato natural para la presidencia de la República. Tomás Escajadillo que propició la candidatura de Encinas como rector de la UNMSM, se dedicó a preparar el terreno para que el maestro sea candidato a la presidencia. Benavides decidió entonces clausurar San Marcos. Sin embargo, Encinas cuenta en sus memorias, que no lo dejaron postular a la presidencia del Perú. Fue tres veces desterrado y no alcanzó a tener una pensión del Estado.
El primer Pedro de la historia del Perú es Pedro Vilca Apasa, cacique de Azángaro, caudillo quechua que en 1870 colaboró con Túpac Amaru II en la región de Puno. Vilca Apasa, nació en Morco Orco en Junio de 1741. Estudió en el Real Colegio de San Bernardo en el Cusco. Luego es necesario citar a Pedro Rojas que aparece en el libro de César Vallejo: “España, aparta de mí este cáliz”. El texto se refiere a los enfrentamientos armados entre milicianos que defendieron la República Española contra las tropas fascistas al mando de Francisco Franco. Pedro Rojas es un combatiente que muere defendiendo la democracia, las libertades como ideales socialistas. El poemario fue escrito en los últimos meses de 1937, publicado después de la muerte de Vallejo en 1939. Se trata de un conjunto de 15 poemas, el último le da el título al libro. Vallejo decidió que conformara un poemario distinto, El libro estaba listo para la edición cuando el poeta murió en abril de 1938.
Vallejo en el Poema III, dice: “Solía escribir con su dedo grande en el aire: / “Viban los compañeros¡ Pedro Rojas”, / De Miranda de Ebro, padre y hombre, / ferroviario y hombre, / padre y más hombre, Pedro y sus dos muertes.” Luego: “¡lo han matado al pie de su dedo grande¡ / ¡Han matado, a la vez, a Pedro, a Rojas!” Enseguida: “¡Viban con esta b del buitre en las entrañas / de Pedro / y de Rojas, del héroe y del mártir! // Lo han matado, obligándole a morir / a Pedro / a Rojas, al obrero, al hombre, a aquel / que nació muy niñín, mirando al cielo /. Para terminar: “Pedro Rojas, así, después de muerto / se levantó, besó su catafalco ensangrentado / lloró por España / y volvió a escribir con el dedo en el aire: / “¡Viban los compañeros¡ Pedro Rojas” / Su cadáver estaba lleno de mundo”. 1
De pronto, cuando menos se pensaba, repentinamente desde el fondo del tiempo sideral, emergió la presencia del sindicalista y profesor rural de educación primaria Pedro Castillo Terrones. Con una austera campaña electoral, resultó elegido presidente constitucional del Perú. Votaron por él especialmente electores rurales y peruanos marginados durante el letal dominio del neoliberalismo, la corrupción, los gobiernos de la cacosmia (gobierno de los cacos) y sistemático aumento de la pobreza.
¿Quién es Pedro Castillo Terrones? Nació 19 de octubre de 1969 en el distrito de Tacabamba, provincia de Chota, departamento de Cajamarca. Docente de la institución educativa 104565 del caserío de Puña en Tacabamba, Chota, desde el año 1995. Estudió para docente de educación primaria en el Instituto Superior Pedagógico «Octavio Matta Contreras» de Cutervo. Bachiller en educación por la Universidad Privada César Vallejo, obtuvo el grado de magíster en Psicología Educativa. Reconocido dirigente magisterial, lideró el Conare-Sutep durante el 2017. Ha sostenido la idea se promover un nuevo sistema nacional de pensiones, con el apoyo de los trabajadores y por medio de una Asamblea Nacional Constituyente, que será convocada luego de un referéndum nacional.
¿Cuál hubiera sido la actitud de Encinas? Sin duda participar en el gobierno de un docente primario como Castillo. Establecer un proyecto de educación de acuerdo a la nueva realidad. En pocas palabras, refundar el Perú, crear un sistema educativo coherente para alcanzar el ejercicio de los derechos y dejemos de ser una colonia.
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1.- César Vallejo. España aparta de mí este cáliz. Poemario completo. Editorial Horizonte. Págs 22-23. Lima. 2021. 

viernes, 25 de junio de 2021

LA COYUNTURA ELECTORAL SEGÚN HILDEBRANDT

 

PARAR LA CONSPIRACIÓN

César Hildebrandt

E

Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE N° 545, 25JUN21

l golpe de estado se está consumando.

Esta vez no hay tanques, milicos con metralleta en la esquina del congreso, casas rodeadas por la soldadesca.

Es un golpe distinto. Es un aporte imaginativo del Perú al golpismo de las derechas globalizadas.

Se trata de robarle la elección a Pedro Castillo, el profe chotano y mal hablado que pudo de­rrotar a la señora que encarna­ba todas las codicias de los que cortan el jamón.

Es trumpismo andino, como se me ocurrió decir hace tres semanas. Pero es trumpismo exitoso.

No toman el Congreso (capi­tolio) porque ya lo tienen en sus manos y, mientras tanto, arman un Tribunal Constitucional ad hoc que pueda servirles próxi­mamente en el caso de que la le­gitimidad de las elecciones vaya como tema a su jurisdicción.

No toman los periódicos por­que ya son suyos ni censuran a la televisión porque ya se encama­ron hasta la náusea con ella. Lo que hacen, más bien, es sabotear al Jurado Nacional de Elecciones que se niega a darles la razón. Lo que exigen es saber quiénes vota­ron por quién y lo que intentan es puentear y negar el trabajo de la ONPE a la hora del conteo.

Al mismo tiempo, su prensa anuncia baños de sangre y algunos militares en retiro, pensiona­dos por un régimen especial que nada tiene que ver con las mise­rias de los civiles sometidos a la ONP y con la estafa de las AFP fujimoristas, salen a la calle con las espaditas que les sirvieron para impresionar a sus novias en las fiestas de etiqueta. Y ahora se suman los generales en retiro de la PNP, muchos de los cuales estuvieron metidos en desmanes presupuestarios y malversaciones todavía impunes.

La notoria procesada Keiko Fujimori está a la cabeza de esta operación. La derecha más chaba­cana, el fascismo menos letrado, la cutra en frac, el club de la cons­trucción, los que tienen expedien­tes abiertos y futuro en la sombra están con Keiko Fujimori.

Ellos asienten complacidos con cada paso que da el golpe de es­tado. Su esperanza es que el país trague ese sapo y que los milita­res hagan el trabajo sucio ante una nación sometida al terror.

La estrategia “electoral” del fujimorismo, líder otra vez de la derecha peruana, ya resulta irre­levante.

Primero trataron de decir que les habían hurtado votos. Después dijeron que a Castillo le ha­bían regalado votos fraudulentos. A estas alturas lo que piden es que todo se anule, lo que es tácita confesión de perdedores.

Lo que no aceptan es que Pe­dro Castillo sea ya el presidente, electo del Perú. Lo que dicen es que si la candidata no ganó, en­tonces “tuvo que haber fraude”. Es la Torre Trump construida por Graña y Montero.

No dirían eso, claro, si el gana­dor hubiese sido De Soto, López Aliaga o Acuña. No lo dirían si hu­biese sido Lescano. El problema no es que la eterna perdedora volvió a perder. El problema es que perdió ante el único candi­dato que “no debía ganar bajo ninguna circunstancia”.



Eso es lo que piensa el empresariado ultraderechista que, hoy ni siquiera se siente re­presentado por la CONFIEP, acusada de tibia. Eso es lo que piensan los militares herederos del veto que privó a Haya de la Torre de la presidencia en 1962. Eso es lo que atienta el entorno prontuariado de Keiko Fujimori.

Digámoslo claro de una vez por todas: la jefa de una organización criminal -la definición es del fiscal José Domingo Pérez-, que sirvió para recaudar decenas de millones de plata negra, ha decidido subvertir el orden democrático después de perder su tercera elec­ción. Y a eso se están prestando la prensa despatarrada, un gran sec­tor del empresariado, el Congre­so, algunos militares en retiro que viven privilegiadamente gracias a los impuestos que se recaudan.

El fujimorismo, como siempre, es fiel a su ADN, al síndrome au­toritario y placentario que lo de­finió. Como el fraude no se pudo demostrar porque fue un invento surgido de la derrota, pues enton­ces hay que tumbarse al Jurado Nacional de Elecciones, en cuyas manos está proclamar al ganador. Y si el JNE se rehace y quiere se­guir calificando los pedidos de nulidad, pues entonces continuarán los recursos, las apelaciones a ins­tancias judiciales, los pedidos de reconsideración, los habeos data: la creatividad de los bufetes dedi­cados a blindar al hampa tiende a parecerse al infinito.

Mientras tanto, no hay presi­dente electo tres semanas después de la elección. Y el plan es -no lo olvidemos- que no lo haya.

La operación tiene un cronograma pensado por algún SIN zombi que ha vuelto a probar carne humana y tiene hambre. Se trata de que el próximo y bicentenario 28 de julio sigamos sin gobierno en cuanto al poder ejecutivo se refiere. ¿Qué ten­dríamos? ¡El Congreso!

El plan es que en ese recinto, donde todo puede ocurrir, se elija como líder a alguien lo suficiente­mente audaz como para que, ante “el vacío de poder”, asuma la pre­sidencia de la república de modo provisional y convoque nuevas elecciones. ¡Operación coronada!

¿Y las provincias desprecia­das? ¿Y la reacción de los casi nueve millones de peruanos que votaron por Castillo?

El cálculo es que ese “costo social” y político puede ser manejable. ¿Cuántos muertos se ne­cesitan para poner en jaque a un gobierno golpista que aducirá estar cumpliendo con la ley dado que el Jurado Nacional de Elecciones no pudo proclamar a un ganador?

Los opinólogos de la comparsa golpista recordarán que en 1962, ante la parálisis del JNE por las acusaciones de fraude impulsadas por los militares que habían vetado históricamente a Haya de la Torre, se dio el golpe de estado del 18 de julio. Hubo nuevas elecciones en las que Femando Belaunde obtu­vo el triunfo. Víctor Andrés García Belaunde, ahora encajado en las tesis del fujimorismo derrotado, debería repasar ese episodio.

Lo que no sabe Keiko Fujimo­ri es que si el golpe se produje­ra tal como lo hemos intentado describir, ella estará, al final, fuera del juego.

La derecha no volverá a apos­tar por alguien cuyo antivoto es como el peñón de Gibraltar. La ironía es que el golpe, tramado por sus secuaces y refinado por los uniformados, terminaría con la carrera de quien quiso imitar a su padre olvidando que una retroexcavadora no es lo mismo que un tractor hipocritón. Si la derecha la dejara en la cuneta, como podría suceder perfecta­mente, a la señora la esperan las lentitudes repetitivas de la chirona: nadie sabe para quién trabaja.

En resumen, dependemos del Jurado Nacional de Elecciones. El golpe “suave” se evitará si el JNE cumple su tarea a tiempo y, en nombre de intereses mayores que tienen que ver con la conti­nuidad democrática, analiza en racimos los pedidos de nulidad, los califica por patrones comunes y los resuelve en bloque según su propia jurisprudencia. La otra alternativa es que esa institución haga el ridículo de someterse al diluvio de papelería abogadil lan­zada por el golpismo y pase el 28 de julio “cumpliendo su deber”: revisando, con ojos de presbicia y respiraciones entrecortadas, los cientos de recursos que tenían por objetivo sabotear, precisamente, su histórica misión.  ▒▒