LA GRAVÌSIMA CONTAMINACIÒN
EN LA CUENCA DEL LLALLIMAYO
Rolando Waldo Gómez
Poma
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L |
a
contaminación ambiental no es solo un problema de titulares; es una crisis que
afecta la salud de nuestras familias, nuestra ganadería y a la economía de
nuestra región. Hoy queremos consignar datos claros sobre la magnitud del
impacto en el río Llallimayo y zonas adyacentes (Llalli, Cupi, Umachiri y
Ayaviri).
No se trata de casos aislados. Se calcula que
más de 10,000 familias ganaderas y agricultoras (aproximadamente más de 40,000
personas en la provincia de Melgar) sufren los efectos directos de la
alteración de las aguas. El agua de la cuenca presenta niveles alarmantes de
metales pesados como plomo, arsénico, cadmio y aluminio, superando los
Estándares de Calidad Ambiental (ECA).
El impacto en la
salud (educación ambiental)
¿Cómo
afecta a la población? Al no haber fuentes de agua 100% limpias, estos metales
ingresan al organismo humano y al de los animales.
En
las personas, los tamizajes de salud han detectado trazas de metales en la
sangre de la población, provocando desde problemas dermatológicos crónicos
hasta riesgos de saturnismo (intoxicación por plomo) y daños neurológicos.
En
nuestros semovientes (ganado): Las vacas, ovejas y alpacas beben esta agua y
comen el pasto contaminado. Esto causa el "síndrome de desgaste"
(enflaquecimiento), abortos en los animales y, lo más preocupante, la presencia
de metales en la leche y la carne que consumimos.
¿Cuánto cuesta
reparar este daño?
Resarcir
los efectos de la minería y la contaminación en la cuenca del Llallimayo
requiere una inversión económica histórica. De acuerdo con los planes de cierre
ambiental, remediación de pasivos y proyectos de emergencia hídrica del Estado,
se estima una inversión que supera los S/ 300 millones de soles destinados a:
-
El cierre técnico definitivo y hermetizado de la unidad minera responsable,
para frenar los drenajes ácidos.
-
La construcción de plantas de tratamiento de aguas ácidas y remediación de
suelos agrícolas expuestos.
-
Proyectos de infraestructura hídrica para dotar de agua limpia y segura a la
población y al ganado.
Estar
informados es el primer paso para exigir una fiscalización ambiental estricta y
proteger el futuro agropecuario de nuestra región.
Ahora
mismo, desde una perspectiva endorreica del Titikaka es posible ver al lago
sagrado de los Incas que más parece una gran bacinica porque con las
precipitaciones pluviales los ríos tributarios se cargan y con esa carga se
llevan los elementos químicos tóxicos nocivos producto de la minería, los
desagües, aguas servidas, todas las que van a parar en el Lago Titikaka. <>


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