jueves, 23 de julio de 2026

CRIMEN MEDIOAMBIENTAL EN EL ALTIPLANO PUNEÑO

LA GRAVÌSIMA CONTAMINACIÒN

EN LA CUENCA DEL LLALLIMAYO

Rolando Waldo Gómez Poma

L

a contaminación ambiental no es solo un problema de titulares; es una crisis que afecta la salud de nuestras familias, nuestra ganadería y a la economía de nuestra región. Hoy queremos consignar datos claros sobre la magnitud del impacto en el río Llallimayo y zonas adyacentes (Llalli, Cupi, Umachiri y Ayaviri).

Una crisis que afecta a miles de personas.

 No se trata de casos aislados. Se calcula que más de 10,000 familias ganaderas y agricultoras (aproximadamente más de 40,000 personas en la provincia de Melgar) sufren los efectos directos de la alteración de las aguas. El agua de la cuenca presenta niveles alarmantes de metales pesados como plomo, arsénico, cadmio y aluminio, superando los Estándares de Calidad Ambiental (ECA).

El impacto en la salud (educación ambiental)

¿Cómo afecta a la población? Al no haber fuentes de agua 100% limpias, estos metales ingresan al organismo humano y al de los animales.

En las personas, los tamizajes de salud han detectado trazas de metales en la sangre de la población, provocando desde problemas dermatológicos crónicos hasta riesgos de saturnismo (intoxicación por plomo) y daños neurológicos.

En nuestros semovientes (ganado): Las vacas, ovejas y alpacas beben esta agua y comen el pasto contaminado. Esto causa el "síndrome de desgaste" (enflaquecimiento), abortos en los animales y, lo más preocupante, la presencia de metales en la leche y la carne que consumimos.

¿Cuánto cuesta reparar este daño?

Resarcir los efectos de la minería y la contaminación en la cuenca del Llallimayo requiere una inversión económica histórica. De acuerdo con los planes de cierre ambiental, remediación de pasivos y proyectos de emergencia hídrica del Estado, se estima una inversión que supera los S/ 300 millones de soles destinados a:

- El cierre técnico definitivo y hermetizado de la unidad minera responsable, para frenar los drenajes ácidos.

- La construcción de plantas de tratamiento de aguas ácidas y remediación de suelos agrícolas expuestos.

- Proyectos de infraestructura hídrica para dotar de agua limpia y segura a la población y al ganado.

La recuperación de Llallimayo es tarea de todos.

Estar informados es el primer paso para exigir una fiscalización ambiental estricta y proteger el futuro agropecuario de nuestra región.


Ahora mismo, desde una perspectiva endorreica del Titikaka es posible ver al lago sagrado de los Incas que más parece una gran bacinica porque con las precipitaciones pluviales los ríos tributarios se cargan y con esa carga se llevan los elementos químicos tóxicos nocivos producto de la minería, los desagües, aguas servidas, todas las que van a parar en el Lago Titikaka.
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