lunes, 13 de noviembre de 2023

PENSANDO EN EL DESARROLLO PUNEÑO

EN NUESTRA SELVA PUEDE DARSE

    UN GRAN SALTO AL PROGRESO

 Escribe: Guillermo Vásquez Cuentas

Las causas de nuestro subdesarrollo 

C

omo se sabe, la región de Puno, es una zona de subdesarrollo ostensible, que no es sino el resultado de las distintas formas de subordinación de su economía a los centros metropolitanos extra regionales, que indujeron desde fuera la llamada “vocación exportadora” de lanas, ganado en pie, fibras y minerales y determinaron a través de los términos de intercambio -harto desfavorable a Puno-, su estancamiento secular.

 Las relaciones entre Arequipa como centro regional dominante y Puno como economía periférica y subordinada a dicho centro, configuraron una suerte de especialización del trabajo, entre una zona productora (Puno) y otra exportadora de materias primas, Arequipa, lo que hizo que los beneficios del progreso y la civilización se concentraran en esta ciudad, reflejándose muy tenuemente en las ciudades altiplánicas de Puno y Juliaca y más débilmente aún en centros urbanos menores. La amplia zona rural puneña fue virtualmente excluida de los beneficios del progreso.

Puno: Selva alta y selva baja
 La transferencia de los excedentes económicos generados por la producción primaria, se operó principalmente a través de una estructura comercial privada destinada al exterior del altiplano y también por la existencia del latifundio, que cubría la mayor parte del área de pastos naturales y tierras agrícolas y cuyos propietarios en un 90% fueron hasta antes del proceso de Reforma Agraria, connotados miembros de la élite social de Arequipa con su base económica en Puno.

 Este virtual saqueo de la riqueza puneña, operada durante varios siglos y aún mantenida ahora en cierto modo, es suficiente para explicarnos por qué la zona de Puno sufre los niveles de marginación más altos del país y que se expresan en los sorprendentes índices de analfabetismo, las alarmantes tasas de mortalidad infantil, las precarias condiciones de vivienda, la falta de insuficiencia de servicios básicos, el generalizado desempleo y fuerte desocupación y los miserables niveles de ingreso a que está sometida la gran mayoría de la población, que se ve empujada a la migración casi masiva, unas veces permanente y otras pendular, hacia las ciudades costeras (Arequipa, Tacna, Moquegua, Ilo) y hacia los valles del litoral sur peruano.

 A todo ello debe agregarse que, en cuanto al nivel de vida con datos de principios del siglo, el 60% de la población puneña se ubica en el nivel “crítico”, el 10% en el “nivel muy crítico” y el 30% en el nivel medio; y que cuatro de las provincias más pobladas del departamento ocupan el Estrato I (muy pobres) en un reciente Mapa de Pobreza del Perú, y las demás, en los Estratos II y II, lo que pone en evidencia el carácter subdesarrollado, deprimido y marginando el altiplano peruano.

 Cómo se ha estado buscando el desarrollo puneño
 Tradicionalmente, el diseño y aplicación de estrategias para el desarrollo económico y social de Puno, han incidido en la búsqueda de posibilidades de progreso en la zona altiplánica, sobre todo en la agricultura, ganadería y comercio. Ese enfoque que puso acento en la ejecución preferente de acciones en los alrededores de las oficinas públicas, ha hecho que durante décadas, Puno -tan necesitado de explotar sus recursos naturales para fomentar su desarrollo- haya vivido (y sigue viviendo aún) a espaldas de sus zonas de ceja de selva y selva, pese a las notables potencialidades que ellas ofrecen.

 Aunque tengamos que pisar muchos callos, no podemos dejar de decir que esas visiones y concepciones estratégicas netamente localistas y geográficamente inmediatistas del desarrollo puneño, establecidas por los políticos, funcionarios, jefes de organismos, directores de instituciones, profesionales, puneños y foráneos, (responsables de todo lo que se ha hecho en Puno durante los últimos cincuenta años) constituyen factores burocráticos que han concurrido notablemente a la configuración de la situación de pobreza generalizada que sufre el 99% de su población actual.

 Es claro que a ello ha contribuido también la asignación a cuentagotas de recursos presupuestales para Puno, por decisión de gobernantes y funcionarios centralistas y centralizantes, administradores de los recursos del erario público. Esto explica en parte, cómo durante décadas, casi nada de las asignaciones presupuestales (a cuyos fondos contribuye el pueblo de Puno con su trabajo) llegó a las zonas de Ceja de Selva o Selva Alta y de Selva o Selva Baja que cubren la mayor parte del espacio territorial de las provincias de Carabaya y Sandia las más extensas del departamento.

Interoceánica
 Debe tenerse en cuenta que Puno no es un departamento con recursos humanos y naturales insuficientes como para aspirar a una situación de bienestar general con ciertos niveles de autonomía. Antes bien, sus riquezas son enormes y diversas, pero estamos lejos de que ellas sean íntegramente usadas en su desarrollo.

 Todos los puneños no tendrían por qué lamentar el cuadro social deprimente e injusto de pobreza generalizada que agobia al pueblo, porque la explotación planificada de los ingentes recursos de sus zonas selváticas, sobraría para construir su bienestar.

 Notas para una nueva concepción estratégica del desarrollo puneño

 Para acelerar el tránsito de la economía de Puno y en general del sur de Perú hacia una situación de crecimiento viable y sostenido, es impostergable la promoción del crecimiento acelerado de los sectores que actualmente  vienen generando un patrón de crecimiento viable y, sobre todo, el aprovechamiento audaz de las múltiples potencialidades de los flancos sudorientales de Los Andes.

 Para los fines de impulsar un objetivo estratégico que comporte real alternativa económica para la superación de los actuales males que confronta Puno y su entorno  inmediato, es necesario sentar las bases reales para la aplicación progresiva de una nueva concepción estratégica del desarrollo departamental y regional y aplicarla  dictando  medidas que conlleven y promuevan cambios de progresividad, profundidad e integralidad adecuadas a la transformación favorable y positiva de las condiciones socio-económicas imperantes.

 El futuro del desarrollo puneño dependerá básicamente de lo que se haga en el Eje de ciudades Desaguadero-Ilave-Puno-Juliaca y en las zonas de ceja de selva o selva alta y selva o selva baja, aprovechando los circuitos económicos comerciales que vienen desde la Paz y el Alto de la Paz (Bolivia) y llegan al centro de gravedad puneño, esto es, el eje Puno-Juliaca y sus conexiones regionales, sur peruanas.

 Por ello, toda visión estratégica que se decida para la región puneña, tendrá que considerar la lucha frontal contra las causas estructurales del atraso y la pobreza de Puno, empezando por aprovechar intensa y racionalmente los recursos naturales aún inexplotados o incipientemente explotados existentes en la Ceja de Selva y Selva de Puno, y complementariamente aprovechar la excepcional ubicación geoeconómica de esas zonas impulsando la culminación de la carretera interoceánica, que facilitará decisivamente su conexión con Brasil, Bolivia y Argentina.

 Ceja de selva y selva: posibles palancas del desarrollo puneño

 Las zonas de Ceja de Selva (o selva alta) y Selva (o selva baja) del departamento constituyen un potencial competitivo actualmente desaprovechado para el futuro desarrollo de Puno. Allí se encuentran los principales filones de un importante desarrollo agroindustrial, pecuario, energético y minero de insospechadas perspectivas económicas. Sandia y Carabaya son zonas de expansión económica. Por su baja densidad poblacional y por su ubicación geoeconómica serán un punto estratégico macroregional e internacional para la interconexión bioceánica Atlántico-Pacífico a través de la Carretera Interoceánica.

 Esas zonas, cuentan con microclimas tropicales en los que es posible desarrollar intensiva actividad productiva agrícola, pecuaria y forestal especializada. Esta actividad se iniciaría con cultivos transitorios como el maíz, la yuca y el arroz y posteriormente abarcar aquellos cultivos que tienen gran demanda nacional e internacional como son el café, el cacao, arroz, caña de azúcar, camu camu y frutales en diversidad extraordinaria. La última etapa de este ciclo se cerraría con la agroindustria, desarrollando plantas industriales en el eje Sandia-Juliaca para la transformación y obtención de valor agregado en los productos naturales.

Cosechando el mejor café del mundo
 Desde el punto de vista forestal no puede soslayarse las posibilidades de la actividad maderera, aunque ésta deba ser regulada y controlada para responder con estrictez a la preservación de los sistemas ecológicos existentes en el Parque Nacional Bahuaja Sonene, cuya superficie en un 60% se halla en territorio puneño.

 En cuanto a recursos energéticos y mineros, en ese ámbito geográfico se desarrolla el Proyecto Integral Hidro energético de San Gabán, cuya producción atenderá no solo la región sur del Perú y a Bolivia, sino también a Madre de Dios y amazonia del Brasil. 

 En resumen, sin considerar al litio, uranio y a la proyectada represa de Inambari, por estar ubicadas en zona cordillerana, la gran variedad recursos de toda clase que tiene la selva puneña, puede suscitar las más auspiciosas líneas de acción, entre ellas, a modo de ejemplo, las siguientes:

-     Aprovechamiento de las praderas de pastos naturales que bajan hacia Inambari y el Tambopata, con capacidad para albergar miles de cabezas de ganado.

-   Incremento de la actual exportación de café, mundialmente prestigiado, cuyo mejoramiento se viene operando con la participación de órganos internacionales.

-  La intensificación y ampliación sustantiva para el cultivo del arroz, caña de azúcar, cacao, camu camu, que se produce limitadamente, pero con calidad extraordinaria.

-  Aprovechamiento de la gran cantidad de lagunas existentes en la zona de selva alta para la crianza e industrialización de trucha y/o otras especies hidrobiologicas.

-  El aprovechamiento del potencial hidroenergético de los caudalosos ríos que van a Madre de Dios, concluyendo la construcción del Complejo Energético San Gabán conformado en su integridad por los existentes y proyectados San Gabán I, II, III y IV. En conjunto, ellos generarían cerca de 500 MW destinando parte de esa producción a la venta a Brasil, lo que sería el gran negocio puneño del siglo XXI.

-     La explotación debidamente legalizada de los grandes recursos mineros, especialmente auríferos existentes en todo el flanco oriental de la Cordillera de Carabaya.

-     Explotación controlada de los recursos turísticos de las zonas naturales reservadas únicas en el mundo.

 -     Establecimiento progresivo de una agroindustria basada en el cultivo intensivo y transformación de frutales de toda clase para orientarla hacia mercados de países del pacífico;

-     Procesamiento de plantas medicinales que existen en diversificación extraordinaria

-   Mayor uso de la carretera interoceánica para el intercambio de bienes y mercadería de diversa clase con Brasil, que resulten necesarias para las proyecciones desarrollistas de Puno y el sur peruano.

 Puno, como pueblo secularmente olvidado del Perú, que tanto ha contribuido a la afirmación de la conciencia nacional y a la consolidación de la República, tiene legítimo derecho a que los administradores el poder político, reparen la postergación a la que lo condenaron, adoptando una decisión histórica que constituiría la creación de un organismo público dotado de autonomía suficiente como para impulsar el desarrollo de la ceja de selva y selva de Puno. <> 

domingo, 12 de noviembre de 2023

PARA EL TURISMO, EN PUNO

 PUNO Y SU ESCONDIDA BELLEZA

GUÍA PARA DESCUBRIR ESTA EXPERIENCIA INOLVIDABLE PARA CERRAR EL 2023

Sophia Castillo Castro

Diario EL COMERCIO, 06/11/2023  

E

l departamento fronterizo con Bolivia, rodeado de imponentes paisajes entre los que destacan el Lago Titicaca, promete recargarte de energías. Así fue nuestra aventura de cuatro días por la ‘Ciudad de la Plata’.

La catedral de Puno fue declarada como Patrimonio Histórico en 1972
Puno, una ciudad que se alza en la orilla del Lago Titicaca, es una puerta de entrada a un mundo de maravillas que merece ser descubierto. Ubicado a 3.800 metros sobre el nivel del mar, la ciudad ofrece una serie de actividades de primer nivel. Vamos estuvo cuatro días e hizo un recorrido por la historia, la elegancia y los sabores auténticos del departamento. Toma nota sobre nuestra experiencia y cierra con broche de oro este 2023.

Ciudad religiosa

Iniciamos nuestro viaje con un recorrido por la Plaza de Armas, su catedral y la iglesia en donde se encuentra la Virgen de la Candelaria, venerada fervientemente cada mes de febrero con tradiciones católicas y elementos simbólicos de la cosmovisión andina. Fuimos recibidos por el obispo de Puno, el monseñor Luis Carrión, quien nos motró la Catedral Basílica de San Carlos de Borromeo construida en el siglo XVIII, como un símbolo de la colonización española en la región. La fachada barroca, hecha de piedra volcánica, cuenta con 12 figuras, entre ellas dos sirenas que, explicadas en la palabras del propio obispo, representan el Lago Titicaca, y dos pumas, que representan el mundo terrenal.

Al interior de la catedral, el monseñor nos enseña la pequeña capilla que él mismo mandó a diseñar. “Esto antes era un depósito. Entre los años 2000 y 2005 mandé a que esto se remodele y ahora vienen extranjeros a casarse aquí”, cuenta.

A cinco cuadras, se encuentra la iglesia San Juan, hogar de la Virgen de la Candelaria, patrona del departamento. Cada año, en el mes de febrero, Puno se transforma en un escenario de fervor religioso y celebración, cuando miles de danzantes, músicos y fieles se reúnen para rendir homenaje a la Virgen en la festividad de la Candelaria.

“La virgen es la patrona aquí. Cuando hubo la invasión de tropas españolas que llegaron a tomar la ciudad, las personas se encomendaron a ella. La sacaron en procesión y los protegió. Esta es la imagen más venerada”, nos cuenta Ernesto Aliaga, quien fue nuestro guía turístico.

Refugio con la naturaleza

El Lago Titicaca es el lago navegable más alto del mundo. Sus aguas serenas y cristalinas son testigos de la leyenda del dios Viracocha, quien emergió de las profundidades y creó el sol (Inti), la luna (Mama Killa), las estrellas y las primeras personas.

Ubicado a media hora del norte de Puno, el Hotel Titilaka es un resort que ofrece una vista privilegiada de esta reserva nacional. Aislada de cualquier contacto con la realidad, es el lugar ideal para disfrutar de la paz y tranquilidad por medio de excursiones y caminatas alrededor del lago. De arquitectura moderna y decorado con textiles únicos como tapices, alfombras y mantas, la gastronomía que ofrece es una experiencia única. Ceviche con trucha como figura principal, panes artesanales, proteínas acompañadas con quinua y verduras frescas. El hotel ofrece una experiencia culinaria que destacaba la simplicidad y la excelencia de la cocina local.

Si eres de los que gusta de la aventura, puedes incluso tomar un paseo en kayak por el lago y admirar la belleza del lugar.

Renovación espiritual

En nuestro viaje a Puno, vivimos experiencias que ayudan a reconectar con la naturaleza y la paz interior. Si eres una persona que busca empezar renovado el 2024, no te pierdas la oportunidad de hacerlo mediante un concierto de cuencos de cuarzo y campanas de cristal justo al momento de la puesta de sol.

El Portal Amaru Muru es un enigma arqueológico que se alza en la localidad de Ilave. Este misterioso lugar desafía la lógica y desconcierta a los investigadores debido a su alineación con eventos astronómicos. Los Collas usaban este lugar para marcar solsticios, equinoccios y otros fenómenos de importancia en su cosmovisión.

Conocido también como El Portal del Diablo, está tallado en una enorme piedra de granito rojo que se eleva hasta 7 metros de altura. El lugar es ideal para la meditación y la recarga de energía. Su ubicación remota y la falta de atención turística lo mantienen en un estado de serena soledad, lo que lo convierte en un destino especial para los viajeros en busca de autenticidad.

 Los tesoros del Lago Titicaca

Por último, te recomendamos dar un paseo por el Lago Titicaca. No puedes irte de la ciudad sin antes realizar la visita correspondiente a estas islas. Taquile, Amantaní y Uros se alzan como tesoros culturales y naturales, que ofrecen a los viajeros una experiencia única. Para llegar a estas islas, debes tomar un viaje en lancha desde el puerto de Puno.

Nuestra primera parada fue Taquile, conocida por su cultura tejedora y paisajes impresionantes. Tras desembarcar, emprendimos una caminata hacia el corazón de la isla, a través de senderos que ofrecen vistas panorámicas del lago y las montañas. Aquí, la comunidad local es famosa por su habilidad para tejer textiles. Ellos te enseñarán cómo crean las prendas de lana de alpaca y oveja.

Taquile esconde además una playa con arena. Sin embargo, la temperatura del agua no permite que los visitantes permanezcan mucho tiempo. Este va desde los 9 grados centígrados en invierno.

La siguiente parada es Amantaní. En este punto, el mayor atractivo son el Centro Ceremonial Pachatata y el Centro Ceremonial Pachamama en el cerro Llaquistiti. Para llegar a ambos lugares, la recomendación es prepararse físicamente puesto que el camino es cuesta arriba durante una hora y veinte aproximadamente. Habitada por aproximadamente 4.000 personas, el templo Pachatata abre sus puertas cada tercer jueves de enero. Aquí se realizan fiestas de ofrendas a la Pachamama donde participa la comunidad.

Por último, llegamos a los Uros. Estas islas flotantes hechas de totora, una planta acuática, son habitadas por comunidades que han mantenido sus tradiciones ancestrales. Aquí visitamos la isla Titino grande, habitada por seis familias (30 personas en total) y pudimos conocer de cerca cómo construyen sus hogares, lo cual puede tomar un promedio de dos años.

La pesca, artesanía y textiles son los principales trabajos que realizan en la localidad para poder sustentar su economía. También podrás realizar un paseo a bordo de balsas hechas a base de totora, planta que crece en la zona.

Este viaje es una invitación a sumergirse en un mundo de tradiciones, paisajes únicos y conexiones humanas auténticas.

Recomendaciones

  • La mejor temporada para visitar Puno es antes o después de los meses de diciembre a marzo por las lluvias. 
  • Al llegar a Puno, tómate un tiempo para aclimatarte antes de realizar actividades físicas intensas. Bebe mucha agua y evita el alcohol y los alimentos pesados en tus primeros días en la región.
  • No olvides llevar bloqueador y reaplicártelo cada dos horas. Lleva también ropa abrigadora. Las noches en Puno pueden ser frías, incluso en verano.


sábado, 11 de noviembre de 2023

A LOS CIEN AÑOS DE HUANCHO LIMA

 Escribe: Carlos Portugal Mendoza

Tomado de: Altiplania.org

A pesar del tiempo y la indiferencia de la historiografía oficial, los sucesos de Wancho Lima han permanecido en la memoria de la población del altiplano hasta llegar a cumplir su centenario. Sostenida principalmente en la historia oral y los textos de Díaz Bedregal, Tamayo Herrera, Ramos Zambrano, José Luis Ayala y otros, y en la acción activistas de la memoria como el poeta Fernando Chuquipiunta, la gesta de Wancho Lima permanece viva y nos invita de manera singular a repensar el pasado para iluminar el futuro.

Como decía Walter Benjamin, la historia oficial, al recoger lo que “si ocurrió”, está escrita desde el punto de vista de los vencedores y legitima el presente. Por ello, rememorar las batallas de los vencidos es un poderoso estímulo para la conciencia crítica y reencontrar “lo que debe ser”. Si bien el pasado esta clausurado, su interpretación desde el punto de vista de los vencidos reabre las puertas del futuro despejando la conciencia del fatalismo a que nos induce el presente y liberando la imaginación política de los pueblos.

Rememoremos entonces los sucesos de Wancho Lima.

En 1923, los notables y gamonales de Huancané cometían una serie de abusos contra los aymaras y quechuas, controlando el comercio de abastos, obligándolos a prestarles servicios gratuitos, destruyendo las escuelas que secretamente levantaban, apropiándose de sus ganados y tierras y llegando a asesinar a quienes se les oponían. Cansados de esto, los aymaras y quechuas optaron por una estrategia diferente a las protestas tan comunes en esos años y que terminaban en sangrientas represiones. Decidieron entonces, fundar una república aymara-quechua, para evitar depender de las autoridades locales y conducirse por su cuenta.

Así, dice la tradición oral, avizoraron separarse del control de los mistis, elegir sus propias autoridades y construir una nueva capital del distrito. Para lo cual una delegación de Wancho Lima viajó a la capital de la república y se entrevistó con el Presidente Leguía para informarle y contar con su aprobación. Leguía, quien se hacía llamar “Wiracocha Presidente”, habría estado de acuerdo y hasta llegó a obsequiar a la delegación un plano de Lima para que la nueva capital fuera similar a ella. Razón por la cual se la llamaría Wancho Lima.

Esta estrategia no violenta no prosperó debido a que los “mistis” de Huancané, infiltraron el movimiento y provocaron con violencia a los campesinos, de tal manera que las diversas comunidades de la provincia respondieron también con violencia e intentaron tomar la ciudad de Huancané.  En medio de estas confrontaciones y en un evento en el que estuvieron presentes delegados de las comunidades de todo el departamento, Carlos Condorena fue elegido presidente de una nueva república tawantinsuyana. Los mistis lograron lo que se habían propuesto desde un principio, que interviniera el Ejercito y reprimiera a los comuneros produciéndose masacres y fusilamientos en los que intervinieron también bandas armadas por los gamonales. Así fueron asesinado, cientos sino miles de hombres y mujeres.

Vino entonces la persecución judicial de dirigentes y campesinos. El propio Condorena estuvo cuatro años preso a pesar de que cuando ocurrieron los enfrentamientos se encontraba en Lima. Líderes como Mariano Luque, Evaristo Corimayhua, Rita Puma y otros fueron asesinados. Las denuncias de los campesinos contra los mistis por los asesinatos perpetrados no prosperaron. El 1928, el gobierno dio una amnistía general, que sirvió sobre todo para dejar en la impunidad los crímenes contra los comuneros. En este contexto represivo y en base a las tierras abandonadas a causa de la represión se empezaron a formar nuevas haciendas en Huancané.

De acuerdo con este relato se suele ver la experiencia de Wancho Lima como la protesta de una comunidad y su valeroso intento por refundar el Tawantinsuyo que terminó en grandes masacres. Como señala Álvarez Calderón (2021) que la historia se concentre sólo en estos aspectos hace perder de vista la propuesta política de los aymaras y quechuas que conllevó a dichos acontecimientos.

Sin duda el valor y sacrificio demostrados y la evocación tawantinsuyana son elementos valiosos para afirmar una tradición de rebeldía y resistencia de los pueblos originarios. Pero también lo es la capacidad política que estos demostraron en esa coyuntura.

En ese sentido cobra importancia saber que la demanda de contar con autoridades propias, es decir indígenas, era un pedido extendido en al Altiplano –junto con la oposición a la expansión de las haciendas- a través de diversos memoriales tal como lo muestran Ccahuana (2017) y Álvarez Calderón (2021). Demanda que fue coherentemente recogida por los políticos indigenistas como Quiroga en el Congreso del Sur, creado por Leguía, y por José Antonio Encinas en el Congreso Nacional.

Los memoriales y los proyectos de ley en dichos congresos permiten ver una propuesta original de autogobierno, que superaba el paternalismo del indigenismo de la primera hora. No se trataba de crear una república dentro de otra, sino de contar con autoridades propias –en principio de nivel local- que serían un contrapeso a las autoridades mistis que amparaban los abusos; y que permitirían el autogobierno de las comunidades, con tenientes gobernadores con poder de detener a los delincuentes y entregarlos a la justicia, y con encargados de promover la salud, la educación, la producción y la seguridad construyendo así una ciudadanía civil indígena (Ccahuana, 2017).

El proyecto político de aymaras y quechuas se sustentaba además en una creciente organización y movilización desde las comunidades en el Altiplano. Así, los comuneros de Wancho contaban con un subcomité del Comité Central Pro Derecho Indígena (que funcionaba en Lima) organización nacional que tenía presencia en los distritos de Huancané y en todo Puno. Además, estaba la Federación Pro Indígena provincial y la Liga de Mutua Defensa.

Comúnmente se subestima la capacidad de los dirigentes indígenas, sobre todo cuando se trata de esos años; pero los antecedentes de los líderes y lideresas de Wancho nos dice que varios de ellos sabían leer y enseñaban a otros en las escuelas para adultos que funcionaban clandestinamente en Wancho. También habían tenido contacto con el movimiento anarcosindicalista y los intelectuales socialistas de la época, como José Carlos Mariátegui. Y trabajaban muy de cerca con prominentes abogados y líderes indigenistas como Francisco Chuquihuanca y Ezequiel Urviola.  Sus múltiples viajes a Lima para entrevistarse con Ministros y el propio Leguía, demuestran que buscaban un diálogo con el Estado en base a propuestas concreta: avanzar en el reconocimiento de su condición de ciudadanos por parte del Estado. Privados de la ciudadanía política por estar impedidos en la práctica de elegir o ser elegidos en los cargos políticos, buscaron que se les reconozca su derecho a autogobernarse, a la tierra y su cultura.

¿Hasta qué punto buscaban un retorno del Tahuantinsuyo? Sin duda para muchos de los comuneros, bien pudo ser este su objetivo. Pero, la historia de Wancho Lima, lo que parece mostrarnos es más bien una tenaz lucha por insertarse a la sociedad republicana con un conjunto específico de derechos y obligaciones, buscando una ciudadanía indígena en su doble condición de peruanos y aymaras-quechuas.

REFERENCIAS

Díaz (1972). Los levantamientos indígenas en la provincia de Huancané. Ideología, núm.1

Tamayo (1982). Historia Social e Indigenismo en el Altiplano. Ediciones trentaitres. Lima;

Ramos (2003) Comité Pro-Derecho Indígena Tahuantinsuyo. Apumarca, año VII. N° 4: 66-66-90.

Ayala (1989). Wancho Lima. Croninovela. Editorial San Marcos.

Velásquez (2007). Movimientos sociales y la escuela en el altiplano (1860-1930).

Álvarez Calderón (2021). En búsqueda de la ciudadanía indígena. Puno 1900-1930. Fundación M.J. Bustamante.

Ccahuana (2029). Buscando una ciudadanía propia: indígenas y estado durante el Oncenio (1919-1930). Tesis para optar el grado de magister en historia. Pontificia Universidad Católica del Perú.

Walter Benjamin (1942). Tesis sobre la Historia y otros fragmentos.

HECHOS DE LA COYUNTURA PERUANA

 EL APAGÓN

Raúl Tola

LA REPUBLICA 11NOV23

¿

Era verdad? El árbitro Erwin Ordóñez acababa de hacer sonar su silbato, poniéndole final al partido de vuelta de la final de la Liga I, que con­sagraba campeón a Universitario de Deportes cuando, de pronto, las luces del estadio Alejandro Villanueva se apagaron. De este modo, alguien en Alianza Lima buscó opacar el cam­peonato de la ’U’ y evitarles a los hin­chas aliancistas el trago amargo de ver a su eterno rival dando otra vuelta en su propio estadio.

Diario EXPRESO

Como suele ocurrir en estos ca­sos, la decisión funcionó como un bumerán, dándole a la noticia un al­cance que, de otro modo, nunca habría tenido. Ahora mismo, el apagón sigue siendo mencionado por algu­nos de los comentaristas más popu­lares de las redes sociales en nuestro idioma y lo informan medios como ESPN, El Gráfico, Infobae, Bio Bio o ABC. Pero quizá el más contundente y claro fue el apartado que le dedicó el diario inglés The Guardian : “Mez­quino. inmaduro. Hilarante. Lláme­lo como quiera (...). La intención de Alianza era negar a sus rivales el brillo en su momento de gloria, pero se volvió en su contra de la manera más espectacular. (...) Ahora, millones de personas que apenas habían oído hablar de Universitario están al tanto de su triunfo".

Como si no fuera obvio que dos errores consecutivos no hacen un acierto, los encargados de Alianza Lima intentaron salir al paso de este episodio con un comunicado don­de, luego de afirmarse como una institución “respetuosa del espíritu deportivo", explicaban que “la decisión de apagar las luces del campo de juego del estadio Alejandro Villanueva, una vez concluida la final de la Liga I, se tomó con el único fin de incentivar la rápida evacuación de las tribunas y así preservar e incen­tivar la seguridad del público y de las delegaciones deportivas".

Este inspirado párrafo nos permi­te saber dos cosas. La primera, que la decisión fue consciente y tomada por parte de la jerarquía íntima. Y segun­do que, por alguna extraña razón, alguien ahí piensa que un estadio en penumbras es un lugar más seguro (para ser evacuado o impedir que ocurran robos y agresiones) que uno con las luces puestas. Ya tenemos la solución para el problema de la inse­guridad. <>

viernes, 10 de noviembre de 2023

OPINION. REFLEXIONES POLITICAS DE HILDEBRANDT

 MALDITO SIGLO XX

César Hildebrandt

Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 661, 10NOV23

D

e nada sirvió leer todo lo que uno pudo.

Absolutamente de nada sirvió creer que el mundo quería librarse de las tiranías del dinero, la explotación, los deseos de conquista, las orgías de sangre de las guerras.

Y mucho menos que nada fue suponer que mi país, que fue imperio central y virreinato hegemónico, marchaba a ser repú­blica ejemplar.

Tio Sam

Todas eran ideas huecas, romanticismo de baratija, ideales en el peor sentido de la palabra.

Lo cierto es que quienes creímos en un mundo distinto y mejorado, hemos sido de­rrotados.

Si el mundo era moral­mente repugnante cuando Roma se pudrió y si lo siguió siendo cuando el cristianis­mo puso los cimientos de una larga oscuridad, ¿qué podríamos decir de estos tiempos?

La historia es una suce­sión de sangres, es cierto, pero casi siempre hubo, hasta el maldito siglo XX, la esperanza de la contes­tación, el trabajo de los herejes, la influencia de los valientes y marginados que se atrevían a decir que la tierra no era el centro, que la santísima trinidad era debatible. Eso terminó en el siglo XX.

Las dos guerras mundiales desatadas por las burguesías occidentales y las élites europeas nos dieron el rostro que hoy tenemos: el de los lobos esperando su presa.

Asistimos en el maldito siglo XX al sacrificio fatuo de una generación y a la demostración, en Hiroshima y Nagasaki, de que la ciencia de matar había alcanzado niveles de gran­deza que pocos monstruos pudieron soñar. Asistimos a la persecución y asesinato masivo de los judíos a manos de un psicópata que subyugó a un pueblo idiotizado por el nacio­nalismo y el rencor. Asistimos, a mediados de esa centuria desdichada, al peor de los desenlaces: la preponderancia de los  Estados Unidos, una republica degenerada por el fetiche del dinero, la vocación por la expansión y el propósito de un dominio armado de todos los escenarios. El país que permitía el linchamiento de los negros y fomentaba el saqueo y las dictaduras más atroces con tal de que fueran suyas se irguió como árbitro moral y fuerza de choque de sus conglome­rados industriales. El planeta entero se convirtió en patio trasero del imperio más vulgar que haya parido la historia contemporánea.

El maldito siglo XX fue maldito no sólo porque sus carnicerías se contaron en decenas de millones sino porque normalizó el horror y el cinismo. Después de la doble de­rrota de Europa, Estados Unidos implantó su ideario de botas y barro: el sistema del mercado implacable se defiende con bombas. El poder se libró de todo límite.

Lenin y Stalin
Fue maldito mi siglo porque el gran experimento social imagina­do por Marx terminó en tenebroso desastre: en 1989 cayó el muro de Berlín, que jamás se debió construir, y poco después la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas implosionó de modo inexorable.

La utopía de una república de trabajadores organizados en la solidaridad y la equidad se desfiguró en el camino y llegó a ser una especie de zarismo de izquierdas. Fue un grande y doloroso funeral de la fe.

Mientras tanto, los Gramsci de derecha, los fascistas disfra­zados de académicos, festejaron la derrota del socialismo mos­covita como sólo ellos podían hacerlo: decretando la muerte de los derechos laborales, proclamando el fin de la historia y con­fundiendo el liberalismo económico con la eternidad.

Fue entonces que China, la república que había surgido del milagro de la Gran Mar­cha y la obstinación de Mao, decidió renegar de sus ancestros y apostar por los viejos comercios de la seda y la pólvora. El gato de Teng Tsiao Ping se comió la momia del patriarca muerto. Creo que fue la época en que el inolvidable Carlos Monsiváis le puso a su minino el nombre de Miau Tse Tung.

Poder Militar Chino

En el siglo de la bar­barie fue que nos acos­tumbramos a la muerte. En un momento del que no tenemos recuerdo preciso (es un mecanis­mo de defensa), nuestra mente se ensució lo su­ficiente como para que las masacres no nos alcanzaran. Estábamos viendo algo en el ca­ble cuando los hutus empezaron su faena en Ruanda. El napalm, anaranjado y vistoso, nos había hecho voltear los ojos hacia la devastación de los campos vietnamitas por la aviación nortea­mericana. Los machetes africanos son menos fotogénicos.

Es maldito el siglo XX porque engendró el XXI, que es la obra maestra de la estupidez. Nunca como ahora la ignorancia y la brutalidad han reinado con tanta desfachatez. El Perú, que fue un proyecto siempre basadriano, una víspera, una antesala de la plena realización, es hoy este muladar. El mun­do, que creó la ONU para ser menos salvaje, autoriza matanzas como la de Gaza y nos propone el silencio como ruta de escape. El XXI es la excreta del siglo XX. ■

jueves, 9 de noviembre de 2023

AHORA AUSENTE. NUESTRO PAÍS ESTÁ DE DUELO

 LUIS GUILLERMO LUMBRERAS

(Ayacucho 1936 - Lima 9.11.2023)

Por Rodolfo Sánchez Garrafa

El pensador, arqueólogo y educador peruano Luis Guillermo Lumbreras falleció en horas de la madrugada el día de hoy, jueves 9 de noviembre de 2013, a la edad de 87 años. Considerado una de las figuras más relevantes de la arqueología peruana, se formó en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos.

Entre sus múltiples contribuciones teóricas se hallan: su planteamiento de la teoría hologenista sobre el origen de la cultura en los Andes peruanos; su clasificación de los períodos que puede distinguirse en el desarrollo de la cultura de los pueblos originarios de esta parte del continente; su estudio sistemático sobre los orígenes de la civilización en el Perú, sus reflexiones sobre la arqueología como ciencia social; el impulso que le dio, en nuestro medio, a la denominada arqueología social, que más allá de la recopilación de datos, se compromete con el desarrollo y la integración de la sociedad; su deslinde entre las nociones de Estado e Imperio a propósito de la civilización Wari.

Desde 1966 ejerció la docencia en la Universidad de San Marcos, donde permaneció hasta 1988. Fue director del Museo de Arqueología y Etnología de la UNMSM (1968-1972), profesor emérito de las universidades de San Marcos y San Cristóbal de Huamanga, director del Museo Nacional de Antropología y Arqueología (1973-1978) y presidente del Museo de la Nación (1990).

A lo largo de su trayectoria obtuvo distinciones y reconocimientos: Premio Nacional a la Investigación Científica (1996); Premio Nacional de Cultura (1970); Premio Humboldt a la Investigación Científica (1993); Premio Mejor Arqueólogo Latinoamericano y del Caribe (2013).

EL PERÚ Y LA AMÉRICA PROFUNDA TE DAN LAS GRACIAS MAESTRO LUMBRERAS.



 

AFICHE OFICIAL DE LA FESTIVIDAD CANDELARIA 2024

 

Autor: Yadini Ochoa Chipana, Primer lugar en el concurso realizado por el Comité de Salvaguarda de la Festividad de la Virgen Candelaria

DOCUMENTOS PARA ANALIZAR SOBRE LA REALIDAD GLOBAL PUNEÑA

PUNO ES EL KOLLASUYU TAWANTINSUYANO, ANCESTRAL Y MILENARIO

Por: Aureliano Turpo Choquehuanca[i]

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a revalorización etnohistórico y cultural de la civilización comunitaria de ayllus del Tawantinsuyu, tiene su inicio después del congreso de Ollantaytambo en 1980, fecha memorable que dio inicio a lucha política y cultural, que la intelectualidad criollamestiza lo venía difundiendo desde su visión occidental europea; mesclando, hibridizados, falsificados y distorsionados los hechos y acontecimientos etnohistóricos de los florecimientos culturales regionales (FCR) se forjaron en el territorio tawantinsuyano, hoy conocido colonialmente como América del Sur.

Los recientes intelectuales kechuas, aymaras y amazonenses están produciendo sus producciones intelectuales dedicados a reinterpretar y esclarecer los hechos culturales civilizatorios que se desarrollaron a lo largo y ancho del territorio ancestral milenario del Tawantinsuyu. Las cuatro regiones o Suyus estuvieron organizadas dentro del sistema comunitario de reciprocidad, que orientó y condujo la lógica de pensamiento cósmico cuatridimensional del Runa, conocido también como la cosmovisión de la vida y la sociedad.

La cuatridimensionalidad es la confluencia de los principios y leyes del mundo cósmico, de Tierra, el medio ambiente y del ser humano, que facilitó la construcción y desarrollo de las más grandes expresiones étnico culturales de los cuatro Suyus. Así tenemos por ejemplo la Cultura Karal, Mochika, Chimú en el Chinchaysuyu, en el Kollasuyu tenemos a las culturas que conformaron el gran Tiwanaku de los kechuas, aymaras, pukinas, lupakas, sangaros, urus y muchas culturas como las que florecieron en el Kontisuyu, Antisuyu, todos ellos consolidaron y desarrollaron la plurinacional, el plurilingüismo y la pluriculturalidad, como se muestra en sus valores culturales, su ciencia y tecnología de vida, en sus conocimientos y saberes que nos dejaron expresados en Machupikchu, las líneas astronómicas de Nazka, y muchas que se encuentran en la costa, la sierra y la selva del Perú Tawantinsuyano de hoy.

En el Kollasuyu Tawantinsuyano se han dado excelentes muestras de conocimientos y saberes comunitarios referidos a la astronomía, a la arquitectura, a la ingeniería hidráulica, a la ciencia agropecuaria, el arte, sobre todo, a la organización comunitaria de reciprocidad, donde se forja la armonía, el equilibrio, la complementariedad, las relaciones comunitarias de producción y servicios y muchas otras manifestaciones que la invasión colonial española y republicana la han ignorado y destruido para darle validez universal a los productos o mercancías venidas de Europa y quebrar el mundo comunitario del Kollasuyu y del Tawantinsuyu.

Es entendible a la luz de los conocimientos adquiridos durante el siglo XX e inicios del siglo XXI que, a muchos kechuas, aymaras y amazonenses los ha comprometido para emprender la tarea de la reconstitución del Estado Confederado del Tawantinsuyu, sus valores culturales, su modelo socioeconómico comunitario, su ciencia y tecnología de vida a diferencia de la ciencia y la tecnología de muerte del occidente europeo, que saquea nuestros recursos naturales para producir mercancías que destruyen al ser humano y la naturaleza. Con ello se potenciaron y desarrollaron su economía y política de dominación implementando el neocolonialismo que controla a la república neoliberal de la oligarquía peruana.

Es importante señalar que la dominación colonial española y republicana han recibido fuertes demandas de justicia y ante su negativa han enfrentado militarmente a los usurpadores de sus tierras comunitarias, de manera especial en el sur andino del Kollasuyu, particularmente de la hoy llamada Región Puno, donde José Gabriel Kunturkanki Noguera, Tupak Amaru II, que se levantamiento en armas el 4 de noviembre de 1780, contra el genocidio y etnocidio de los kechuas, aymaras, amazonenses, sobre todo, contra el robo del oro, la plata, el cobre y todo lo que significó la materia prima para desarrollar el capitalismo salvaje de Europa.

El Kollasuyu puneño tawantinsuyano fue el centro de la resistencia a la invasión colonizadora de los españoles por más de 300 años y 223 años de republicanismo criollomestizo. Dentro de toda esta lucha por reconstituir sus formas de vida y sociedad comunitaria, conservaron y difundieron su cultura desde la oralidad y la escritura en los tiempos recientes y esclarecerlos a los intelectuales de la derecha y la izquierda que han seguido conservando el colonialismo mental que negaba al ser humano pluricultural. Así tenemos las fiestas comunitarias que se desarrollan en distintos departamentos del Perú republicano neoliberal, de los que destaca el Inty Raymi del Cusco, cada 24 de junio y del centro del inicio de la construcción y florecimiento de la civilización comunitaria de ayllus del Tawantinsuyu, por el Inka Manko K`apak y Mama Okllo, que se escenifica cada 5 de noviembre de cada año gregoriano en Puno y su Lago Titik`ak`a.

Sobre esta festividad ancestral y milenaria se ha escrito muchas cosas, unas veces con contenidos narrativo de leyenda, otras veces como manifestación religiosa católica, incidiendo en que el Inka era el hijo del Dios Sol, que debía cumplir su mandato fundando el mal llamado Imperio de los Inkas. Este pasaje de la historia ancestral milenario no está totalmente esclarecido, sin embargo, expresa su pluralidad cultural y todo sus saberes y conocimientos forjados dentro de los florecimientos culturales regionales, en este caso del Kollasuyu puneño tawantinsuyano. El colorido de sus trajes, sus cantos, sus actos de reciprocidad comunitaria que se expresan en el entregar sus productos al pueblo, donde la papa, el maíz, la lana, y otros productos son la manifestación de su mundo socioeconómico comunitario, que evidentemente ha sido afectado por el sistema colonial del capitalismo subdesarrollado dependiente del estado peruano.

Afectación que viene acompañada con el espíritu racista heredado de sus padres los españoles, los anglosajones, los arios, los franceses, los árabes, los asiáticos y otros países que son potencia militar en el mundo imperial capitalista. Los gobernantes criollomestizos republicanos durante los 223 años de colonialismo interno no han hecho nada por valorar al ser humano que construyo una cultura civilizatoria, admirada en todo el mundo por su excelente civilización comunitaria de ayllus del Tawantinsuyu, sobre todo, por sus riquezas naturales que la saquean muy sutilmente mediante convenios y leyes que perjudican al dueño legítimo de los recursos naturales, dejándolos en el empobrecimiento, en la exclusión de sus derechos a la formación profesional, a la salud, al trabajo, sobre todo a sus derechos civiles y políticos que debe garantizar su derecho a ser administradores de sus riquezas naturales; en una palabra, ser gobierno en su estado confederado, surgido del pacto social comunitario.

El gobierno femenino de Dina Boluarte, representante de los grandes grupos de poder económico del Perú republicano neoliberal y de las trasnacionales ha mostrado su desprecio racista a los pueblos y naciones del Perú profundo, ha asesinado a más de 80 seres humanos, encarcelado a más de un centenar de personas y otro tanto de desaparecidos. Sobre todo, al secuestro del Presidente José Pedro Castillo Terrones que sufre carcelería sin haber cometido delito alguno como lo demuestran sus abogados defensores y el pueblo kechua, aymara de Puno kollasuyano tawantinsuyano, que en este 5 de noviembre ratifica y condena las palabras racistas de la presidenta de los criollos y mestizos de la CONFIEP, pues, su señalamiento de que PUNO NO ES EL PERU y que, sus muertos asesinados por la policía y las FF.AA.se han matado entre ellos con las balas DUN DUN y muchas otras calumnias que no es propio de un gobierno que se reclama ser de la izquierda del Partido Perú Libre.

Durante cerca de un año, Puno se ha convertido en la vanguardia de la resistencia al gobierno genocida y mentiroso de Dina Boluarte, secundado por el Congreso espurio y sus líderes fujimoristas y de la casta bruta y achorada que ha tomado por asalto los poderes del estado y desde el golpe de estado congresal y el ejecutivo sumiso a los interés políticos y económicos de quienes financian a los partidos en el congreso al mando de Keiko Fujimori y Montesinos, cerebro de la maldad contra el pueblos y las naciones kechuas, aymaras y amazonenses.

La negación de que PUNO NO ES EL PERÚ, ha provocado respuestas muy sabias como el exigir su derecho a la autodeterminación que protege la ONU, que en la hora actual debe estar en reflexión y análisis político, jurídico, ya que el gobierno ha cerrado todo apoyo a los proyectos de desarrollo de la región Puno, donde la educación, la salud, los caminos y la agricultura y la ganadería se encuentran en una situación muy preocupante para los pueblos que viven de estas actividad agropecuaria, sobre todo, no hay apoyo financiero para contrarrestar la SEQUIA, que provocará muchas desgracias a los comuneros de la región.

Hoy Puno no se amilana ante la situación de abandono de parte del gobierno cívico militar fascistoide de Boluarte, asesina de humildes seres humanos de Juliaca, Puno, el 8 de diciembre del 2002. Durante los 223 años de vida republicana de los criollomestizos liberales/neoliberales, nunca han apoyado el desarrollo socioeconómico, político, cultural, jurídico de la región a pesar de muchos gobiernos merecieron la votación mayoritaria que les hizo llegar al palacio de Pizarro para gobernar a favor de los grupos de poder y sus mandantes las trasnacionales a los que han hipotecado el país y la vida de todos los seres humanos tawantinsuyanos.

La festividad del 4 de noviembre del 2023 es la reafirmación de su lucha por mejores condiciones de vida y sociedad, sobre todo, para que sus derechos sean respetados y ejecutados con la Nueva Constitución Confederal Federativa, que da pleno derecho a la autodeterminación y a la autonomía comunitaria en los sendos documentos jurídicos sancionados por la Asamblea de las Naciones Unidas a favor de los pueblos kechuas, aymaras, amazonenses originarios del Perú Tawantinsuyano. En las asambleas de los hermanos aymaras, kechuas y amazonenses de Puno kollasuyano tawantinsuyano, se viene analizando el futuro del país y principalmente de Puno, que supuestamente no es el Perú.

Desde nuestro espacio territorial kollasuyano, saludamos a todos los seres humanos de Kollasuyu Puneño Tawantinsuyano. Que continúen fortaleciendo su lucha por mejores condiciones de vida con el pleno derecho a decidir su destino histórico y político sin la intervención de los partidos tradicionales de la derecha y la izquierda latinizada y europeizada, que han fracasado en la construcción del Estado Nación republicano neoliberal, por haberse entregado a las fauces asesinas del capitalismo salvaje imperial. Sobre todo, tener mucho cuidado con los blancos mestizos centralistas limeños, que hoy oportunistamente se consideran los embanderados de la lucha política y forman sus partidos como MUP, UP y otros que enarbolan graciosamente como defensores de los pueblos y naciones del Perú Tawantinsuyano, nuestro compromiso y forjar nuestros propios instrumentos políticos e ingresar al cambio y la transformación para el bienestar.

La garantía del cambio y la transformación socioeconómica, política, jurídica, cultural y espiritual, está en su modelo económico comunitario de reciprocidad, y sus relaciones de producción comunitaria como reto a los paradigmas del siglo XXI, sobre todo, en la fortaleza de la descolonización liberadora, lo que implica condenar los valores mercantilistas, antiéticos y amorales de la cultura occidental europea egocéntrica. Es el tiempo y el espacio de los pueblos ancestrales y milenarios del Perú Tawantinsuyano para garantizar el bienestar pleno de todos los habitantes marginados y excluidos por los republicanos por 223 años de colonialismo interno republicano que nos ha convertido en simples objetos de riqueza y exportadores de materias primas para el desarrollo industrial capitalista y el enriquecimiento de su sociedad clasista.

                                                                                      Kollasuyu Puneño, 5 de noviembre del 2023.

[i] Etno-Antropólogo Kechua del Perú Tawantinsuyano