¡ESTO ES GUERRA…!
Por Gustavo
Espinoza M.
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N |
o. No se trata de un programa de la Tele, de esos que
andan de moda en el marco de la crisis de descomposición de la clase dominante.
Se trata más bien, de cualquiera de las peroratas que lanza Keiko Fujimori para
darse valor a sí misma e intentar vanamente convencerse que tiene que explicar
al país los alcances de su política.
También, claro está, de cuando dispone que se castigue
en los colegios estatales a los chicos que no se corten el pelo y a las
muchachas que no quieran usar las faldas debajo de las rodillas.
Los funcionarios de menor nivel -que no siempre
entienden las cosas para aplicarlas a pie juntillas y sin dudas ni
murmuraciones- estas “políticas”, algunas veces las confunden, y no saben
finalmente si cortar el pelo a los sicarios, y encarcelar a los escolares;
o al revés.
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| Generalisimo Donovan |
Lo primero que debiéramos advertir es que el general
Donovan es un funcionario militar. En otras palabras, no es un político, sino
un uniformado. Cumple funciones castrenses y por lo tanto no asume ninguna
tarea parlante en la toma de decisiones en el área continental.
Por el contrario, él cumple las decisiones que toman
los políticos de su país encargados de discutir y deliberar. Pero aquí
pareciera manejarse con otra melodía, y es que aquí el señor Donovan actúa en
unos casos como funcionario de USA y en otros como analista político, tratando
de descubrir a dónde conduce la dinámica de los acontecimientos
hemisféricos.
En estas tierras de un país subdesarrollado y
dependiente, habitado por poblaciones nativas; el entorchado general se toma la
libertad de decirnos cómo debemos actuar y qué debemos hacer. Se
empeña en explicarnos cuál debe ser el horizonte de nuestras vidas y cuáles los
objetivos de nuestras naciones. Pero, sobre todo, las acciones que debemos
tomar y los amigos que debemos escoge. Para ese efecto, parte de la idea
de que su país y el Perú, son “países amigos”.
Cabe recordar que ya hace muchos años, en 1954, para
ser más precisos, el por entonces todopoderoso Secretario de Estado yanqui, John Foster Dulles, dijo muy claramente;
“Estados Unidos no tiene amigos. Tiene intereses”. Y esta
expresión nunca fue rectificada ni corregida. Por el contrario, quedó afirmada
por los años y por la historia.
Es curioso. En otras ocasiones oímos a los voceros de
la clase dominante esa expresión y asegurar que, por tanto, nosotros debiéramos
tan sólo “colgarnos” de esa bota porque los intereses que ella representa son
también “los nuestros”. Además, es la bota del más fuerte.
El diario “Perú 21” se ha consagrado como el vocero
oficioso más caracterizado de la Casa Blanca en nuestro país. Hoy,
domingo 18 de octubre, publicó una extensa entrevista al “General comandante”, es decir
Francis L. Donovan, y otra al embajador Bernie Navarro. Sólo le faltó una tercera el funcionario de la
embajada norteamericana que hoy oficia de Canciller del Perú, Carlos
Espá. Le hubiera salido como a Paolo Guerrero: tres goles en un mismo
partido.
El entorchado militar, en medio de farragosas
disquisiciones, nos trasmite un “mensaje” que descalifica el proceso peruano; “los
grupos con los que ha estado lidiando mucho tiempo -como Sendero Luminoso-
están controlando la sociedad e impidiendo que el pueblo del Perú
pueda llevar una vida próspera”,
Hay mucho, por cierto, en esta sola “declaración”. Por
lo pronto, está claro que el uniformado desconoce la historia social del Perú
marcada por duras luchas de nuestro pueblo contra una oligarquía envilecida y
en derrota. Atribuye a esas luchas una connotación “senderista” –es decir, las
“terruquea”- y dice muy suelto de huesos, que ellas nos han cerrado las
puertas al bienestar social.
Y es que no sabe -o no quiere saber- que lo que ata al
Perú es la dependencia y el vasallaje que nos coloca en la condición de simples
exportadores de materias primas, expoliados por el Banco Mundial y el Fondo
Monetario y sometidos a la opresión del Imperio.
Y vale la pena recordarlo porque precisamente hoy mismo
el Banco Mundial está haciendo su “autocrítica” y reconoce que el “modelo” que
nos impuso en las décadas de los 80 y 90, estuvo “profundamente
equivocado”. ¿Habrá leído esa Declaración el Generalísimo comandante?
Es claro que el embajador Navarro comparte a plenitud
las apreciaciones del afortunado militar norteamericano. Y si, piensa que el
Perú es “su amigo más cercano”, y como a los chicos malos del Liceo
Naval, a él también le gusta meterles la mano a sus amigos más cercanos. Por
eso hasta manda notificaciones a los jueces exigiendo que desalojen a los
peruanos de las tierras en las que viven para facilitar el accionar de los
consorcios yanquis, ¿verdad?
Bien harían esos personajes en opinar respecto a lo que
ocurre en su país, donde hay 60 millones de pobres, donde decenas de miles
viven en la vía pública y duermen bajo los puentes y carecen en de la más
elemental comida sana, a más que no tienen ni salud ni educación a la mano.
También podrían hablar de los 4,000 peruanos expulsados de los Estados Unidos por el “delito” de ser migrantes, y por Julián Curo Churata, el peruano recientemente fallecido en el centro penal de Luisiana en el marco de una demencial violencia policial. Se trata, por cierto, de temas silenciados por la “Prensa Grande” y en torno a los que la Cancillería “peruana” no ha dicho absolutamente nada.
En varios países de América Latina, por temas como
estos, los embajadores de los Estados Unidos afrontan graves problemas. En
Chile y Argentina se ha objetado su presencia y condenado también su injerencia
en los asuntos internos. Y en Bolivia el escándalo Cerimedo -socio de Donald
Trump en algunas empresas- ha puesto en cuestión el emisario de la Casa Blanca.
¿No tendrían nada que decir en torno a esos temas los
ilustres emisarios del Imperio que hoy pontifican en nuestro país? A lo
mejor sus palabras podrían dar más luz sobre el “estada de guerra” al que nos
quiere llevar Keiko Fujimori.
Para la actual inquilina de Palacio, la violencia
verbal la acerca al éxtasis y la coloca en la situación de quien dice estar
dispuesta a luchar “hasta las últimas consecuencias” contra la actividad
delictiva y el terrorismo”.
El país sabe que esas son sólo palabras porque mientras
llama a los dioses de la guerra en su auxilio, todos los días matan
transportistas y pasajes en calles y avenidas de la ciudad. Mientras tanto, el
“Comando Unificado” busca a los extorsionadores en los pasajes del Agustino tal
vez porque piensa que allí hacen su “vida clandestina” <>


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