sábado, 29 de octubre de 2011

Creatividad y sabor en el concurso de “tanta wawas”

Escribe: ANA CAHUANA LIPA | Los Andes 29 octubre 2011

Con motivo de la fiesta de “Todos los Santos”, que se recuerda cada primero de noviembre, unas cinco panaderías de la región mostraron creatividad, arte y sabor, en el tradicional concurso de “tanta wawas”, que fue organizado por el Ministerio de Cultura, a través de la Dirección Regional de Cultura de Puno.

Luis Ormeño Misajel, jefe del área de Promoción Cultural de la Dirección Regional de Cultura, manifestó que este concurso se lleva cabo con la finalidad de difundir las tradiciones gastronómicas artísticas populares de la región altiplánica, promoviendo el intercambio de conocimientos entre artesanos y población.

Las “wawas” se lucieron con interesantes creaciones, entre grandes y pequeños, y hechos con productos novoandinos, destacando las tradicionales “wawas” de masa dulce y adornadas con confites, personificadas por máscaras de cholitas; asimismo, brillaron las nuevas creaciones: las canastas de frutas y los caballitos de totora.

Por su sabor, forma y presentación, Victoria Panca e Inés Mamani Sumerente, con panaderías en Ilave y Puno, respectivamente, se llevaron el rótulo de ganadoras, en un empate a 17 puntos. Detrás quedó Elízabeth Quispe Apaza, de la panadería “El trigo” (16.50 pts); seguida de Ana Montes de Oca Pacheco, de Puno (16 pts).

En el cuarto y último lugar se ubicaron, en otro empate, Martina Florentina Humpiri, de Puno, y Marta Carcasi Chura, de la panificadora “3 de Mayo”, las dos con 15.50 puntos. Cabe añadir, finalmente, que dos panaderías se presentaron en calidad de exhibición.

miércoles, 26 de octubre de 2011

TEMPLO DEL SIGLO XVI A PUNTO DE DERRUMBARSE EN ZEPITA



Tomado del diario EL COMERCIO. 25 octubre 2011
Se intenta restaurar desde hace 23 años pero no se han concretado trabajos en marzo se desmoronó parte de la torre y esta en peligro de colapso.
En Zepita, un pueblo en la provincia puneña de Chucuito ubicado a pocos kilómetros de la línea de frontera que se separa al Perú de Bolivia, existe una impresionante reliquia arquitectónica que podría atraer a los cientos de turistas que habitualmente transitan entre ambos países. Sin embargo, la imponente estructura de origen colonial se yergue totalmente abandonada, con sus paredes y techos resquebrajados y a punto del colapso.
Se trata del templo San Pedro y San Pablo de Zepita, construido en el siglo XVI durante la presencia de los padres dominicos que llegaron a la zona para evangelizar a la población aymara. Se afirma que la edificaciòn del templo comenzó aproximadamente en 1545.
El abandono viene desde hace unos 70 años. En el pueblo muy pocos recuerdan cuándo dejaron de oficiarse, la celebraciones litúrgicas aquí y menos el paradero de sus cuadros, altares imágenes de los santos entre otros, algunas personas de mayor edad, como Gervasio Chavez Torres, son quienes rememoran la majestuosidad del templo y las celebraciones en honor a San Pedro y San Pablo cada 29 de Junio pero de eso hace muchos años. “Era una fiesta que congregaba a toda la población. Además de la procesión, danzaba la mayor parte del pueblo, lamentablemente eso se perdió”, evoca.
DESCUIDO TOTAL
El templo de hoy luce completamente desvencijado. Por el exterior pueden verse las grietas en sus paredes de granito rosado. Las portadas, principal y secundaria, también están rajadas el baptisterio está sin techo, en la sacristía las tejas del techo fueron retiradas y por allí se filtra el agua de la lluvia.
Igual de descuidada está la cúpula central con sus tejas cuarteadas y rodeada por los arbustos creciendo entre sus hendiduras. La maleza también cubre otras partes del templo, lo que le da un aspecto ruinoso. La torre es la más dañada. El pasado 5 de Marzo, por efectos de la lluvia, se desmoronó uno de sus costados. Se teme que en cualquier momento colapse.
El interior del templo está igual de deslucido, la mayor parte de sus paredes están desnudas de trabajos de arte que antaño ostentaban. En el ambiente principal de la iglesia apenas se sostienen los restos de lo que podría ser un magnifico altar tallado en pan de oro con algunas imágenes.
TRABAJOS TRUNCOS
Desde 1988 se tiene la intención de hacer una restauración del templo. En ese entonces, el INC Puno y la Corporación de Desarrollo (ahora gobierno regional) acordaron los trabajos, pero solo se retiró parte de las tejas del techo y comenzó a filtrar el agua de la lluvia y afectar su estructura.
Los intentos se repitieron en 1991 e incluso en el 2004.
Los actuales funcionarios del gobierno regional señalan que no hay interés de ninguna autoridad para actualizar y reformular el proyecto que en su momento tenía previsto invertir más de S/. 3 millones.
Sin embargo el alcalde de Zepita, Ricardo Jiménez Castillo, lidera un nuevo intento de restauración. El Director Regional de Cultura de Puno, Gary Mariscal reconoce que es urgente la restauraciòn del templo, ya que la base está cediendo.
PRECISIONES
INTENTOS FALLIDOS
En 1991 el INC del Cusco y plan Copesco intentaron realizar la restauración. No se hizo nada. En el 2004 el gobierno regional de Puno elaboró un proyecto de puesta en valor pero hubo cambios en el gobierno regional que no dejaron que continuara.
PRECAUCIONES
Autoridades de Zepita dijeron que antes de la temporada de lluvias buscarán impedir que el templo sea más dañado.

lunes, 24 de octubre de 2011

Escritor puneño obtiene premio nacional de novela




Un lauro literario más para Puno. Con su novela "Vírgenes y herejes", el joven narrador puneño, Javier Núñez, acaba de imponerse en el I Concurso Nacional de Novela Corta "Premio Ciudad Incontrastable – 2011", organizado por Bisagra Editores (Huancayo) y cuyo jurado estuvo conformado por Carlos Calderón Fajardo, Julián Pérez y José de Piérola.Javier Núñez (Ayaviri, 1982), reconocido escritor puneño, es autor de "Espejos de bronce", "Salomé y otros cuentos" y "Asesinas (cuentos)", y tiene en su haber otros premios y lauros obtenidos en Cusco y Puno, a los que suma ahora este galardón de carácter nacional consolidándose como el narrador puneño más importante de los últimos tiempos.

viernes, 21 de octubre de 2011

RÉQUIEM POR JORGE MARIANO CÁTULO CÁCERES-OLAZO

Escribe: Feliciano Padilla
El investigador social Jorge Mariano Cáceres-Olazo Monroy acaba de fallecer en la ciudad de Lima – que se sepa-, sin que haya mediado alguna enfermedad de grave riesgo. Las honras fúnebres se realizaron el 04 de octubre en medio del dolor de sus familiares y amigos. Por tal razón, sus restos descansan en aquella ciudad donde está su familia más inmediata.
Puno pierde, por este hecho, a uno de sus intelectuales más representativos y a uno de los mejores investigadores de su promoción. Nació en la ciudad de Puno en 1943, en el hogar formado por el Dr. Adrián Cáceres-Olazo y la señora Julia Monroy. Fue antropólogo de profesión y doctor en Letras y Ciencias Humanas. Laboró como profesor principal e investigador en la Universidad Nacional Federico Villarreal. Fue, igualmente, docente de otras universidades del país y el extranjero. Escribió y publicó muchos libros y artículos científicos sobre las rebeliones campesinas y la cultura qollavina, en general. La realidad social del Qollao fue el centro de sus preocupaciones, sobre la que puso todas sus energías y talento.
Como profesor de la Universidad Federico Villarreal asumió el liderazgo de un grupo de investigadores que ha dado mucho que hablar en la comunidad académica. Para desarrollar un trabajo brillante y consecuente con sus principios se asimiló a organizaciones científico-sociales de la capital y el exterior. Al conjuro de este espíritu crítico y creador formó generaciones de antropólogos que siguen sus huellas en otras universidades y centros de investigación de reconocido prestigio
Jorge Mariano, como pocos puneños, dedicó toda su vida al estudio de Puno y, como tal, también se incorporó a la Sociedad de Americanistas, cuyos Congresos Internacionales llevados a cabo en México, España, Italia, Francia, etcétera, fueron el espacio exacto donde la comunidad científica testificó su proficua labor sobre la “situación qollavina”, como producto de sus estudios rigurosos en el Archivo General de la Nación, Archivo Regional de Puno, Archivo Arzobispal de Lima, Archivo Nacional de La Paz, Archivo Nacional de España y otras fuentes bibliográficas de gran prestigio y credibilidad.
Nuestro hermano Jorge Mariano es uno de los fundadores de la puneñidad, cuya fuerza interior nos nutre y nos señala el camino para seguir luchando por el desarrollo de Puno. Por eso, no me cabe duda de que se trata del más grande investigador puneño de su generación. Las poblaciones quechuas y aymaras están, también, en deuda con él, porque Jorge Mariano ha sido quien ha abordado el tema de las rebeliones campesinas, casi obsesivamente, haciendo uso de una serie de estrategias de investigación relacionadas con las ciencias sociales, que van desde el método histórico- lógico hasta la teoría de clases sociales.
Puede decirse que, el antropólogo Jorge Mariano Cáceres-Olazo Monroy; el arqueólogo Hernán Amat Olazábal y Augusto Ramos Zambrano, constituyen tres de los intelectuales que han dedicado los mayores esfuerzos para que los puneños nos reconozcamos como sociedad andina y, seamos, reconocidos como tales por el “otro”. Estos estudios, así como los que hicieron y siguen realizando diferentes investigadores peruanos y extranjeros son la base sobre la cual debe levantarse cualquier proyecto de desarrollo. Esa es la función de las ciencias sociales. Quizá el fracaso de muchos de estos proyectos sea porque no se trabaja sobre presupuestos serios y sustentables. Prisioneros mentales de la globalización y sus teorías sociales, en cuyo centro se encuentra el pragmatismo neoliberal, nos hemos acostumbrado a prescindir del conocimiento de nuestro pasado. Hace poco, un sociólogo cometió la torpeza de sostener que el pasado era un estorbo para el desarrollo. ¡Basta de historias!, se desgañitaba citando a un autor neoliberal que había leído durante su maestría y, coincidiendo, de este modo, con Alan García que, refiriéndose a la última huelga de los aymaras, se burlaba: “los puneños creen todavía que los cerros tienen alma”.
A Jorge Mariano, se le puede encontrar, también, en el libro “Mata a esa chola de la waraqa” de José Luis Ayala que se publicó para abordar desde distintas ópticas “la huelga antiminera de los aymaras”. En este libro (entrevista que le hace el autor) caracteriza el movimiento como: “La lucha contra los elementos económicos de la dominación que explotan los minerales, son elementos representativos del imperialismo, término que ahora no se quiere utilizar, pero que existe y se lucha contra su dominio colonial o neocolonial…”. Algo más, agrega en otra pregunta: “La defensa de los recursos hídricos significa defender la vida en la Meseta del Lago Titicaca; motiva a los campesinos a asumir actitudes de lucha para lograr que los entes encargados de tomar decisiones en el gobierno, los tomen en cuenta” (p. 156-157).
Nuestro investigador era un defensor del lago Titikaka porque decía: “era la paqarina” de donde surgía la vida y donde fermentaba la esencia de la historia puneña y peruana. Leyendo sus trabajos no solo conoceremos nuestro pasado, sino beberemos de ellos la esencialidad de lo puneño que muchos intelectuales conocen como “puneñidad”. Jorge Mariano ha partido en la madurez de su vida, cuando todos esperábamos aún más de su inteligencia. Venía dando muestras de que su trabajo iría a culminar en una obra gigantesca. La comunidad científica a la que él pertenecía, también, aguardaba que fuera así. Lamentablemente, partió al más allá, con seguridad, para seguir investigando en aquellas otras dimensiones, tan inexorables, tan inquietantes.
A Jorge Mariano lo conocí hace solo unas dos décadas, gracias a su hermano, el Dr. Juan Luis Cáceres Monroy. Desde entonces, conversábamos de la tierra cuando llegaba a la bahía de Puno o, por la red cuando estaba en Lima o en otra ciudad del mundo. Hace cuatro años comenté en “Los Andes” un libro suyo. Últimamente estuvo para la fiesta del 15 de agosto. Juan Luis me habló para comentar su último libro en Cosmos Televisión; pero esa misma noche yo presentaba otro libro en la Casa de la Cultura del Municipio o el Auditorio de la Facultad de Derecho de la UNA, no recuerdo bien. Ello impidió que conociera y comentara dicha obra en la que Jorge Mariano presentaba otro estudio más sobre Puno. Me arrepiento de no haber concurrido aquella noche, de haber perdido la ocasión de extenderle un abrazo personalmente.
Se ha ido un puneño, se ha marchado un hermano nuestro. Que doblen las campanas de la catedral honrando su memoria. Que se junten las estrellas para musitar su nombre. Que se abran nuestros corazones para guardar su recuerdo por toda la eternidad. Sí, Mariano vivirá por siempre en nuestro corazón.
Descansa en paz, amigo mío, y hasta pronto.
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lunes, 17 de octubre de 2011

LOGROS DE LA CENTRAL DE COOPERATIVAS AGRARIAS CAFETALERAS DE LOS VALLES DE SANDIA- CECOVASA


El café de las cooperativas de la ceja de selva y selva del departamento de Puno se produce en Sudamérica en la parte Sur del Perú, en una zona próxima a Bolivia. Para ser exportado a otros países, el café que cultivan los productores de la Central de Cooperativas Agrarias Cafetaleras de los valles del Sandia (CECOVASA) recorre 1.800 kilómetros hacia la costa. Si el viaje se hiciera de forma ininterrumpida, duraría 50 horas en camión. En esas circunstancias, CECOVASA hace patria: cultivan el mejor café del Perú.
La central está formada por productores quechuas y aymaras de la provincia de Sandia, Puno, ubicados en cuatro distritos. San Pedro de Putina Punco, San Juan del Oro, Yanahuaña y alto Inanbari. En esta región, que se produce apenas el 2% del volumen nacional, se ubica la segunda cafetalera más importante del país.
En el plano mundial nuestro país produce algo menos del 4% del total de café. Y por mucho tiempo el trabajo de las cooperativas fue contraproducente, se desarrolló de manera no planificada. El Perú es hoy el primer país productor de café orgánico a nivel mundial. Se estima que el 30% de café orgánico del mercado se produce en nuestro territorio. Pero por varios años ocurrió un exceso de producción. Según los reportes oficiales, en el 2009 unos 250.000 quintales de café peruano tuvieron que venderse sin certificación, como café convencional. Esto hace que los productores peruanos tengan una tuvieron que venderse sin certificación, como café convencional. Esto hace que los productores peruanos tengan una mala imagen en el contexto internacional, por estropear el precio del producto orgánico. Más allá de lo anterior, estrategia de CECOVASA por el comercio justo empezó en la campaña 2002-2003. En la temporada 2009/2010, con el 88% de las ventas de comercio justo el precio promedio de las toneladas subió sobre los US$156 por quintal. En los últimos ocho años hubo periodos muy buenos, en los que la central llegó a exportar 231 contenedores en un año, los que significaron ingresos por cerca de US$ 15 millones.
Hoy, la nueva apuesta de CECOVASA está puesta en el café gourmet.
Haciendo un poco de historia, CECOVASA se constituyo el 1 de mayo de 1970, con el apoyo de la cooperación internacional y fue reconocida legalmente el 24 de julio del mismo año. Las bases de la central están conformadas por ocho cooperativas, algunas de las cuales pasan de 1.000 socios. La mayoría de cooperativas fue fundada entre las décadas del ’60 y del 70’. Hoy agrupa a 4,864 productores que cultivan 7,570 hectáreas. En promedio cada productor posee dos hectáreas.
Hace muy poco, CECOVASA construyó una planta en juliaca con una inversión de S/ 3,5 millones sin deberle un sol a nadie. Ha sido una inversión hecha con aportes de los productores y con recuperación de impuestos. Por ejemplo en el 2004 se recupero s/400.000 y ese dinero fue integro para invertir. Hay que buscar mejores estrategias para relacionarse con la SUNAT. Antes no se recuperaban impuestos, pues había temor al Gobierno.
Durante la inauguración de la planta de café de Juliaca, el presidente de CECOVASA dijo algo interesante: cuando un productor de café siembra la planta piensa en el mediano plazo. Sin embargo, cuando se forma una cooperativa se piensa en un trabajo para siempre.
Al igual que otras cooperativas, CECOVASA se enfocó en el tema de las certificaciones de calidad. El trabajo se alternan entre las certificaciones Imo Control y Bio Latina, viendo cuál brinda el mejor servicio.
La propuesta de la central es vender marcas propias, no los sellos de las certificadores. En los últimos años se crearon las marcas Tunki. A Bahuaja, Sillpa, Aymara, Inambari y Quechua, entre otras. Los que han ganado un concurso interno reciben un mejor precio. De esta manera, se paga más dinero por mayor calidad.
También se ha generado una relación directa con los clientes externos. CECOVASA. Presentó el café Aymara, a través de colocaciones que hace Oxfam de Bélgica, que tiene en el mundo unas 220 tiendas en las que vende 24 productos diferentes. En lo que respecta al café, Oxfam ha desarrollado dos marcas: una producida en Etiopia y el café Aymara de nuestra Central.
Localmente los productores de la Central son tricampeones nacional en calidad de café. Pero hace algunos años nos preguntamos por que el Perù no ganaba en los concursos internacionales. La repuesta fue: porque no participaba. Es asi que los productores de CECOVASA decidieron dar la cara por el Peru y presentarse en un concurso internacional donde se escogieron los mejores nueve cafes del año en el mundo. Luego, vino la elección del público interesado de los compradores y de los catadores y entre todos escogieron al café Tunki de CECOVASA el mejor del año 2010. El Perù se convirtió en campeón mundial en calidad de café, pero pudo haberlo sido desde mucho antes si hubiera participado.
En la línea de los gourmet, la central ha puesto en el mercado del café Uchuñari, una variedad generada a partir de un pequeño animal que vive entre las plantaciones cafeteras. Luego de que este animal come y digiere el grano, el resultado se lava y se seca y luego este nuevo producto se vende a US$1.380 el quintal, es decir diez veces màs que el precio normal. Es un producto exclusivo, la versión peruana de café civeta, de Indonesia. Otros productos que van a lanzarse son las variedades Atipiri, para los campeones de los concursos internos y Ururi, para los cafés que se producen entre 1.700 msnm y 2.059 msnm.
En conclusión, cada grano de café que produce CECOVASA es la expresión del lugar que le da origen, de la región donde maduró, de la cooperativa y de las personas que intervinieron en su elaboración. De cada grano de café es cultura, vida y trabajo.

sábado, 15 de octubre de 2011

Efrain Miranda se muere de abandono

Omar Aramayo

Miércoles, 05 de octubre de 2011

Efraín Miranda Luján se está muriendo y nosotros lo estamos dejando morir. Lo visité hace unas horas en compañía de Lolo Palza, Carlos Mendoza, Sandrita Mendoza, el editor Walter Bedregal Paz y el novelista Javier Núñez . No me dio pena, nada de nada, me dio dolor y cólera, indignación. No entiendo, por Dios, que no entiendo cómo tanto homenaje, y cómo tanto periódico, revista, estudios, y ninguna manifestación práctica, de amor al prójimo, para retenerlo siquiera un poco más. La falta de cuidado, de una enfermera, de alguien que pueda procurarle un poquito, solo un poquito de calidad de vida, es abrumadora, es algo que cualquier persona en sus cabales repudiaría, está en el aire de su lóbrega habitación. Me dijeron que andaba loco, no es verdad, está cuerdo y lúcido, sus reflejos obedecen a la realidad perfectamente. Me vio y como un relámpago me dijo: Omar, hace diez años que no nos vemos. Tenía miedo a que no me reconociera, a encontrarlo en un mar de tinieblas e incoherencias, pero está claro como el cielo del mediodía, y no exagero, él sabe lo que quiere y lo que dice; pero sufre de abandonado, y en exceso. Su hermana se lo trajo de Puno hasta esta casita en jirón Zela, Yanahuara, Arequipa, pero ella es otra anciana y tampoco puede procurarle más atención. Y con las bajas pensiones que reciben los maestros jubilados del Perú, él que dio su vida a los niños aymaras en los fríos páramos, atravesados por un río helado que tenía que cruzar cada vez que iba o venía de Puno. No es posible contemplar a uno de los hombres más lúcidos del país en ruinas de manera impasible, al carajo lo homenajes. Se ha caído y tiene una costilla rota, cicatrizada ya, felizmente; pero que le provoca un inmenso dolor. Ha caído y tiene una cicatriz en la cabeza. No podemos hacer una descripción de la situación patética en la que vive, sería ruin y cruel. Y los congresistas y alcaldes presidentes de la región que se llenan la boca con palabras de amor a la patria y a los valores. ¿Y los seres humanos? ¿Y sus mejores hijos? Por favor amigos, por favor, escríbanme con sugerencias prácticas, es necesario tenerlo con nosotros todo lo que se pueda. Que que no muera como Sologuren, Bendezú o Romualdo. El Perú no puede asesinar a sus poetas de manera tan vil.

domingo, 9 de octubre de 2011

Concurso Regional de Símbolos en saco roto


Escribe: Christian Reynoso | LOS ANDES 06 oct 2011

Me pregunto qué clase de concurso es el que convoca el Gobierno Regional de Puno para la creación del Himno, Bandera y Escudo de la región Puno, que por segunda vez se ha visto en la necesidad de ampliar el plazo de la entrega de los trabajos. Situación que sólo demuestra la poca seriedad y el gran despropósito que hay detrás de este concurso, tal como ya lo expresé en anterior comentario. (Léase Los Andes, 15/08/2011)
Indican como justificación el pedido de profesionales y artistas de “la primera casa de estudios” ante el poco tiempo para crear las obras. Y con razón, una obra artística seria no puede escribirse ni crearse en unos cuantos meses, más aún con las características que requieren de que tanto Himno, Bandera y Escudo representen a toda la región, como se pretende.
Pero, ¿será esta la verdadera razón? Yo creo que no. No será, más bien, por la pobre convocatoria que ha tenido el concurso, que la comisión ejecutora se ha visto obligada a ampliar las fechas para no quedar en ridículo. Veamos. La primera fecha de plazo estuvo pactada para el día 31 de agosto, luego se amplió al 30 de setiembre. Ahora, una vez más, se amplía al 14 de octubre. ¿Habrá una tercera ampliación?
Asimismo, según Nota de Prensa 320 del Gobierno Regional, se han recibido a la fecha 39 trabajos que corresponden a la Bandera, 26 al Escudo y 7 al Himno. En principio, sería interesante saber de qué provincias provienen estos trabajos. O es que la gran mayoría provienen de Puno ciudad, considerando que la ampliación del plazo se ha dado por el pedido de los profesionales y artistas de “la primera casa de estudios”. Es decir, la ¿UNA? Lo cual evidencia el carácter centralista de Puno capital. Asimismo, podemos formularnos otras preguntas. Por ejemplo, ¿será legítimo y representativo para la región Puno un Himno que será escogido de unas cuantas propuestas que por ahora no superan las diez?
Por otro lado, cabe indicar que la primera semana de setiembre se realizaron Foros Descentralizados en Juliaca, Juli y Puno, organizados por el propio Gobierno Regional, para conocer las “inquietudes” y discutir los “alcances” del concurso. No obstante, resulta curioso que esto se haya organizado después de haberse hecho la convocatoria. Lo lógico hubiera sido hacerlo antes para ver y analizar la viabilidad del concurso. A ello se suma la escuálida asistencia de los interesados, al menos en Juliaca, a juzgar por las fotos enviadas por el propio Gobierno Regional en la Nota de Prensa 269.
Además, ningún concurso que se precie de serio, se ve en la obligación y/o necesidad de discutir sus alcances y disgregar las inquietudes, porque se supone que todo está muy claro en las bases del concurso, elaboradas con anticipación. De lo contrario, mejor no se hace nada. Ciertamente, lo que ha pasado es que la comisión ejecutora se vio en la necesidad de justificar la realización del concurso, una vez que la organización empezó a andar y surgieron muchas dudas en cuanto a los contenidos, además de la nula convocatoria y cero impacto que tuvo en la poblaciones de las provincias de Puno. Es decir, desde un inicio el concurso fue mal concebido debido a la poca claridad del Gobierno Regional en lo que pretendía hacer.
Finalmente, y más allá de estos cuestionamientos, insisto en mi opinión ya expresada. Este concurso sólo creará confusión en el largo plazo, si es que no queda en el olvido más antes que pronto. Además, mientras no haya un plan claro que cuente con presupuesto, para hacer que la población puneña de hoy y de las nuevas generaciones, de las trece provincias, asuma e interiorice estos nuevos y futuros símbolos como suyos, las obras ganadoras quedarán solo para el recuerdo. Es lamentable decirlo, pero el riesgo es real. El Gobierno Regional no ha dicho nada sobre esto, la Dirección Regional de Educación, peor.
¿Qué pasará con los himnos, banderas y escudos que cada provincia puneña tiene? ¿Entrarán en desuso? ¿Se seguirán usando? Entonces, ¿para qué crear otros que en la práctica estarán por gusto? En fin, muchas preguntas que deberían explicarse. Está claro que no sólo se trata de hacer el concurso, premiar a los ganadores y tomar fotos bonitas para la nota de prensa. Es importante que el concurso tenga la legitimidad del caso de lo contrario caerá en saco roto.

UN PROYECTO CAUDILLO PARA PUNO

Por: Juan José Vera del Carpio*

Una singularidad que se le reconoce al difunto Presidente Fernando Belaúnde, es haber expresado “frases felices” en la política. Una de ellas fue la de hablar sobre que desapareciendo los caudillos políticos (en donde ciertamente se inscriben Mariátegui, Haya, el propio Belaúnde y en el caso de Puno los hermanos Cáceres) lo que los pueblos hacen ahora es crear “proyectos caudillo”, es decir ideas o propuestas alrededor de las cuales la comunidades regionales apoyan o acuden presurosas en su defensa, pues se establece sin discusión que parte a la solución de sus problemas está en ejecutar esas obras o proyectos. Explicaba Belaúnde que ese era el caso de Majes para Arequipa, Olmos para Chiclayo, Chavimochic para La Libertad, y así por el estilo).

Y no dejaba de tener razón. Hay algunos proyectos que convocan y mueven a la mayoría de ciudadanos de una región. Algo de eso fue lo ocurrido en las décadas del 80 y 90 del siglo XX, en el caso de la región de Puno con la hidroeléctrica de San Gabán y las carreteras al Inambari y San Juan del Oro (sin embargo la lucha por esta última ha perdido fuerza y consenso)

Estamos en la segunda década del Siglo XXI y de alguna manera el imaginario popular del país ha renovado expectativas. El norte busca Puyango Tumbes, la conclusión de Olmos y Chavimochic, la ejecución de Chinecas; Ica batalla por la regulación de sus cuencas, Arequipa por concluir Majes incorporando 20 mil hectáreas en Siguas, mientras que Tacna y Moquegua bregan infatigables tras sus proyectos hídricos y mineros.

Entonces la pregunta cae de madura ¿y Puno? ¿detrás de qué van sus sueños? ¿cuál es el proyecto productivo, caudillo, de Puno? ¿cuál es la actividad nueva que más ilusiones concentra entre la población regional?.

Si la respuesta fuese inmediata y casi unánime, estaríamos en condición de identificar un proyecto caudillo. Como no lo es así, bien vale la pena indagar sobre el particular..

Empecemos señalando que tener “proyectos caudillo” es importante. Primero porque visibiliza las aspiraciones más sentidas de la población. Segundo por nos hace pensar en propuestas positivas, en aspiraciones de crecimiento, en deseos de expansión y no nos enfrasca en el lamento del diagnóstico constante de nuestras frustraciones, o en la oposición permanente a lo que existe o ya es conocido. Total, en este segundo caso, lo más fácil es decir no a todo lo que otros construyen. En tercer lugar, estos proyectos, dan sentido a nuestras reinvidicaciones, pues cada proyecto que nos “acaudilla”, marca un punto de llegada, una meta, un hito que alcanzar, para luego reiniciar el camino de una nueva lucha. Finalmente, un proyecto guía nos permite aspirar e instalar en nuestro medio nuevos conocimientos, nuevas tecnologías y por lo tanto a revalorar nuestro pensamiento, a vincular nuestro progreso a nuevos conocimientos.

En fin, podríamos abundar en nuevas disquisiciones. No es el caso. En cambio ensayemos cuáles podrán ser uno o dos proyectos que le den salida al tema regional.

En mi entender, para Puno yo priorizaría el proyecto “Nuevas pasturas” o de “cambio tecnológico”, el mismo que tiene dos escenarios:

El primero está localizado en el altiplano. Se trata de incorporar no menos de 150 mil hectáreas a la moderna producción agropecuaria, sustituyendo el pasto de nuestras duras praderas por verdes alfalfas dormantes. Esto implica al mismo tiempo instalar áreas de bosques alrededor de estos predios y sustituir a la actual ganadería de bajo nivel, por animales mayores de alta rentabilidad.

Cada hectárea así trabajada vale tres veces menos que habilitar una similar en Majes u Olmos. Actualmente y con un gran esfuerzo hay poco más de veinte mil hectáreas ya instaladas, a manera de pequeños bolsones diseminados a lo largo y ancho de las poco más millón de hectáreas arables que tiene la región de Puno.

Obviamente que se trata de una labor que debe desarrollarse técnicamente, pues se puede caer en generar algunos desequilibrios medio ambientales, como la desertificación o el mal uso del agua, en caso no se apliquen los conocimientos que se requiere.

El segundo escenario de este proyecto es el área circunlacustre. Allí, en las inmediaciones del Lago Titicaca, en donde medio millón de puneños viven apretujados pugnando por un palmo de tierra. Ellos están obligados a sobrevivir en la pobreza, con una agricultura que muchas veces les resulta esquiva, en microparcelas que tienen más de testimonio patrimonial y ancestral, que de recurso económico productivo. Por ello que muchos hacen de la pesquería artesanal un complemento o en otros casos del comercio y el contrabando la opción real de su empleo y captación de ingresos.

En esos lugares la producción ganadera podría ser estabulada y apoyada en la explotación hidropónica de pastos; paralelamente y de manera complementaria se capitalizarían las explotaciones pesqueras. De esta manera, el área circunlacustre se convertiría en un espacio para desarrollar centenares de pequeñas empresas modernas, que saquen de la pobreza a cientos de miles de campesinos.

Ambos sub proyectos requieren de una inversión de no menos de 750 millones de dólares (casi la tercera parte de Majes – Siguas y la mitad de Olmos con Chavimochic). Pero su ejecución permitiría sacar de la pobreza a cientos de miles de puneños.

Yo diría que cualquier batalla que el pueblo de Puno libre por conseguir estos proyectos justificará cualquier esfuerzo. Hay que sumar energías para conseguirlos.

Existe otro proyecto que debería ser elevado a “caudillo” y que también significa la solución financiera de Puno, sobre el cual hablaremos en una próxima oportunidad.

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*Ingeniero economista, Director ejecutivo de la asociación Kausa. verajuanjose@hotmail.com

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LA CASA DEL CORREGIDOR en PUNO


 
El Instituto Nacional de Cultura (INC) dio la denominación de "Casa del Corregidor" a una antigua casona solariega ubicada en el Jr Deustua (Plaza de Armas, frente a un costado de la Catedral de Puno) .

La Casa fue construida por el Cura Silvestre de Valdés, el mismo que quedó encargado de la construcción de la Catedral luego de la visita del Conde de Lemos a Puno en 1668. En su testamento, hecho en 1701, Silvestre de Valdés deja instituido que su casa se convierta en Capellanía perpetua de misas. En 1707, es alquilada a Don José Salcedo, Marqués de la Villa Rica de Salcedo.

Durante un siglo, La Casa convertida en Capellanía, sigue en poder de la Iglesia; ésta la remata en 1802 y es adquirida por Don Miguel Pascual de San Román de las Cuentas, quién en 1809 la cede a Doña María Manuela de Orellana y Velasco, hija del que fuera Corregidor de Puno, Don Joaquín de Orellana.

Es probable que Doña María Manuela a su vez cediera la propiedad, sobre esta casa, a Don Manuel Cavallero, y a partir de esa época, la Casa se divide y se desarrollan una serie de pleitos sucesorios casi hasta 1900, fecha en que nuevamente se unifica la propiedad por esfuerzo de Don Juan Manuel Gerónimo Costa Ondarza, que fuera representante por Puno en el Senado de la República. A su muerte, la Casa queda con las hermanas Costa Rodríguez, una de las cuales es esposa de Don Carlos Dreyer Spohr, pintor alemán y coleccionista de antigüedades. Su colección constituirá luego el Museo Municipal Dreyer.          `

Los herederos de la familia Dreyer‑Costa, venden en 1976 parte de La Casa a la Municipalidad Provincial de Puno. La otra mitad, es declarada, en 1980, Monumento Histórico de Arquitectura Colonial Doméstica del siglo XVIII junto con la propiedad, en ese entonces, de María de Noriega Vda. De Barriga, que era el espacio ubicado entre la Casa y la Prefectura, que hasta antes de 1841 fuera una calle y que la parte que quedara de ella fue adquirida por Augusto Dreyer Costa y Christiane Lefebvre en 1981. 

Christiane es arquitecto y realiza el trabajo de reconstrucción más serio hecho a La Casa. Ambas venden todo el conjunto, al Banco de la Central de Crédito Cooperativo del Perú (CCC) en 1986. Esta entidad liquida su accionar en 1992 y sus bienes se rematan de allí en adelante. En 1995, La Casa es adquirida en la 16° convocatoria de licitación pública, por su único postor Ana María Pino Jordán, su propietaria actual.

(Glosado del cartel que aparece en la entrada de la Casa, cuyo contenido se ha reproducido además, en un pequeño tríptico)

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