domingo, 16 de abril de 2023

¿HACIA UNA CANDIDATURA PRESIDENCIAL HIBRIDA IZQUIERDA-DERECHA?

LA PROPUESTA DE GRAN COALICIÓN EMERGE DEL LAGO TITICACA

Álvaro Montaño Freire

15 de abril del 2023

E

l régimen organizado por la mayoría parlamentaria de ultraderecha con la participación de almirantes y generales retirados, donde la señora Boluarte es presidenta fantoche, cree que podrá gobernar hasta el 2026 y que, en todo caso, solo habrá nuevas elecciones después de que la súper concentración de poderes que incluye al Parlamento, el Ejecutivo, el Tribunal Constitucional y la Fiscalía, agregue por lo menos un Poder Electoral obediente a sus dictámenes.

López Aliaga, la Coordinadora Republicana (los “viejos lesbianos” que tomaron el poder durante una semana con Merino en noviembre del 2020), los militares retirados (Williams, Montoya y Cueto, entre otros), Keiko Fujimori y los llamados “libertarios” autodenominados anarquistas, que están a la derecha de la derecha, entre otros, tienen todos un mismo proyecto que hubieran puesto en marcha el 28 de julio del 2021 de haber ganado las elecciones: un régimen cívico-militar que prolongue durante una generación por lo menos el neoliberalismo establecido por el señor Alberto Fujimori, con la  Constitución privatizadora, antipatriótica y enemiga de los derechos sociales sustantivos, de 1993.

En cierto paralelo con los años treinta del siglo pasado, tenemos en Occidente y el Perú derechas fascistoides unidas en el odio visceral al auténtico liberalismo y especialmente al socialismo. Los poderes fácticos que necesitan impedir reformas trascendentes han instaurado un régimen autoritario. Lo que todavía está definiéndose es como asegurarán su permanencia quienes en esta década están repitiendo los roles de la Unión Revolucionaria y los generales al servicio de la oligarquía antipatriótica que en aquella época mantuvieron el atraso del Perú por décadas.

El 80% de los peruanos, según las encuestas, repudia tanto al Parlamento como al Ejecutivo, varias decenas de ciudadanos han sido ejecutados extrajudicialmente por manifestarlo; pero el régimen en camino dictatorial desprecia la opinión pública y está dispuesto a cometer muchos asesinatos más.

En plena protesta, principalmente en el Sur, y específicamente desde comunidades campesinas aymaras y quechuas, transformadas en actores históricos de primer orden, se ha criminalizado incluso a quienes pagan los gastos de los heridos y se ha amenazado a las autoridades locales por ofrecer un albergue a los campesinos y estudiantes (caso del fiscal cuzqueño contra el Gobernador). En esta circunstancia dolorosa, la decisión del Rector y el Consejo Universitario de la Universidad Nacional de Ingeniería, a propuesta de la Federación de Estudiantes-ACUNI, de acoger en el Campus a jóvenes universitarios, de Puno, Cuzco y otras regiones, en la tercera semana de enero, fue un signo de esperanza que trascendió el plano universitario.  El reciente viaje del Dr. Alfonso López-Chau Nava, Rector UNI, a la ciudad de Puno lo demuestra plenamente.

En Puno

En principio, se trató de un viaje estrictamente institucional y académico, motivado por la invitación del señor Rector de la Universidad Nacional del Altiplano-Puno (UNAP), Dr. Paulino Machaca Ari, para que el lunes 27 de marzo el Rector de la UNI participe en las ceremonias organizadas con motivo del inicio del año académico y pueda firmar convenios interinstitucionales.

El intenso programa se cumplió en el Campus UNAP desde las 08:30 de la mañana hasta las 17:30 de la tarde. Al izamiento de cuatro banderas (Perú, wiphala, región y universidad) siguió el desfile marcial de la comunidad académica durante más de dos horas, la bienvenida a los cachimbos 2023-1 en el Gran Auditorio donde se firmaron los convenios, el almuerzo compartido con los ingresantes y, nuevamente en el Auditorio, el acto académico donde el discurso de López-Chau fue precedido por exposiciones de dos notables académicos puneños, así como hermosas presentaciones artísticas.

Concluidas las actividades en el Campus UNAP, el Rector de la UNI se dirigió a una reunión con letrados en el Colegio de Abogados y, después, al Teatro Municipal, repleto a más no poder, con los estudiantes y profesores del glorioso Colegio San Carlos, quienes lo acogieron con extraordinario entusiasmo.

El programa continuó en la Alcaldía de Puno, luego en el Gobierno Regional y, por último, en el Consejo Departamental de Puno del Colegio de Ingenieros del Perú, alrededor de las diez de la noche; en total más de doce horas de trabajo sin interrupción.

El Rector de UNAP, el alcalde (Lic. Javier Ponce Roque), el Gobernador Regional (Abog. Richard Hancco Soncco) y el Decano del Colegio de Ingenieros de Puno (Ing. Jhomar Tonconi Quispe), lo declararon huésped ilustre o visitante distinguido, mencionando de manera expresa el reconocimiento institucional de las autoridades por haber, la UNI, acogido en Lima a los jóvenes universitarios puneños que partieron a la capital para manifestar su protesta.

Pero, lo más destacable fue que, más allá del reconocimiento formal, las medallas y los diplomas, la propia población puneña, por encima de simpatías ideológicas y políticas, le expresó constantemente su afecto. No exagero una palabra si digo que fue difícil salir del Gran Auditorio UNAP, del Teatro Municipal y otros locales, por la exigencia de los puneños que deseaban sacarse una foto con el Rector y agradecerle personalmente.

Aunque el propósito de la visita era institucional, la prensa puneña, de muy diferentes matices políticos, le preguntó si estaría dispuesto a participar en una candidatura presidencial, y la respuesta fue clara, “no seré candidato de un vientre de alquiler”, antes bien, dijo: estoy convocando a una Gran Coalición de centro izquierda, en la esperanza de que también exista un bloque de centroderecha; con gusto participaré en una competencia democrática interna para elegir al candidato de la Coalición.

Estas declaraciones recogidas en la prensa escrita, radial, televisiva y especialmente digital, fueron motivo de interés entre los puneños y peruanos en general, como puede deducirse del gran número de visitas que tienen la conferencia y las palabras de López-Chau en las redes sociales.

Si faltaba un remache popular a la visita, se produjo mientras el Rector y su comitiva se dirigían por tierra desde Puno hacia la ciudad de Arequipa. Alrededor del medio día del martes 28 se llegó al punto donde la carretera estaba bloqueada por decisión del campesinado en el contexto de su digna protesta. Enterados los dirigentes campesinos de la presencia del Rector de la UNI y sus acompañantes, incluido un grupo de destacados alumnos, debatieron con sus dirigentes y acordaron dejarlo pasar en atención a su justo proceder. Una señora campesina que lo conoció años atrás se acercó y delante de los teléfonos convertidos en cámaras le planteó la necesidad de un juramento, que López-Chau contestó con un “no traicionaré”.

Emerge la propuesta

Sintetizando la visita, puede decirse que las autoridades y el pueblo de Puno transformaron su contenido, llevándolo más allá del plano académico e institucional, hacia la gran responsabilidad de generar un espacio compartido por todas aquellas fuerzas patrióticas, que desde el verdadero liberalismo y desde el socialismo quieran transformar esta hora difícil de sangrienta represión, exclusión y racismo, en la superación histórica expresada en la gran unidad de los peruanos que compartimos nuestra sagrada unidad estatal y territorial, donde naturalmente Puno es parte esencial del Perú.

Este es un artículo de opinión, que escribo desde mi posición de izquierda y socialista, donde no cabe el relato hagiográfico, pues la visión está puesta en una política de amplio frente donde quepan diversas miradas, distintas organizaciones, partidos, colectivos y personalidades, en una plataforma que construya nación.

Quien se imagine que no hace falta una Gran Coalición para detener el régimen cívico-militar y los planes ultraderechistas de perpetuación del neoliberalismo, recuerde que Sánchez Cerro, según Basadre, ganó las elecciones de 1931 y tenga presente que la reacción triunfó ocultando su verdadero propósito de impedir reformas trascedentes indispensables, encubriéndose con banderas de orden ante la crisis, lucha anticorrupción dejando prácticamente morir a Leguía en la cárcel y nacionalismo, contra el Tratado de límites peruano colombiano. Ahora, como entonces, importantes sectores medios y populares están siendo ganados hacia posiciones reaccionarias, sobre todo manipulando mediáticamente la inseguridad provocada por la delincuencia, que por supuesto debe ser aplastada con la más extrema severidad legal.

Siguiendo la leyenda contada por el Inca Garcilaso de la Vega, tiene sentido que miremos con densidad histórica las aguas del Lago Titicaca, que pensemos con gran respeto en los pueblos originarios que habitan Puno, buscando entre ellos fuerzas capaces de renovar la patria en el siglo XXI, con las tecnologías, las inversiones, los sueños y las sensibilidades indispensables para integrar la diversidad peruana, donde el infinito mestizaje no niega la existencia de culturas y pueblos distintos que pueden unirse en torno a la esperanza y la justicia.

Académicos izquierdistas de la UNAP. ¿alentando un pacto con la DBA? ¡Acabáramos!

Puede entreverse que desde las aguas del Lago Titicaca está emergiendo la propuesta de forjar una Gran Coalición que será sin duda de difícil construcción. En nuestra patria, como en muchos otros países de América Latina prevalece la vocación de ser cabeza de ratón y surgen multitud de liderazgos que no aceptan ir hacia auténticas elecciones y consultas primarias donde los ciudadanos interesados en respaldar el frente patriótico puedan decidir mediante su voto.

Que la Gran Coalición pase de propuesta a realidad depende de las decisiones a tomar de ahora en adelante. Es el momento complejo de construir organizaciones políticas, fortalecer las existentes, buscar acuerdos y convocar la decisión soberana de ciudadanos y militantes.<> 

viernes, 14 de abril de 2023

HECHOS DE LA COYUNTURA POLITICA EN EL PERU

 

Y LAS VICTIMAS DE BOLUARTE,

¿CUÀNDO?

César Hildebrandt

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 631, 14ABR23

A

l colega Hugo Bustíos lo mató la doctrina antisub­versiva del Ejército. A ella se refirió alguna vez, como profeta carnicero, un general argentinoide que después insistió en sostener que no había dicho que en una guerra la matanza de inocentes resulta poco menos que inexorable.

Pero no era el único. Los altos jefes de las fuerzas armadas habían sido educados en la Escuela de las Américas, financiada por los Estados Unidos, y todos compartían el punto de vista de que la tierra arrasada era el mejor método para segar cualquier brote insurreccional.

De esas enseñanzas salieron los milicos salvadoreños que enfrentaron al Frente Farabundo Martí, con la ayuda del ejército mercenario de las familias del café. Salieron de allí también los almirantes argentinos que en la Escuela Mecánica de la Armada mataban a fuego lento a quienes no delataban a sus cómplices y a maretazo limpio, lanzados desde helicópteros y atados a rieles ferrocarrileros, a los que ya habían hablado. Mi coronel Manuel Contreras, segundo de mi general Pinochet en la escala del terror, tenía cara de pentágono cuando le encargó a Mihael Townley, el agente de la CIA que trabajó para la dictadura chilena, que matara a Orlando Letelier en pleno Washington D.C. Y de la Escuela de las Amé­ricas, que en el 2001 y de pura vergüenza se puso el nombre de Western Hemisphere Institute for Security Cooperation, habían salido las manadas de gorilas que en Brasil torturaron y mataron a quienes resultaban ser enemigos o iban camino de serlo.

Estuve en Uchuraccay y hablé con los campesi­nos que habían matado a los periodistas y al guía. Percibí que estaban sorprendidos de que se les interrogara y juzgara. Era evidente que habían recibido instrucciones asesinas del comando político-militar que manejaba el general Clemente Noel Moral, con quien, poco más tarde, tuve un tenso intercambio de opiniones.

Daniel Urresti ha sido condenado a doce años de prisión porque se le ha encontrado, con toda razón, responsable de la muerte de Hugo Bustios, el corresponsal de “Caretas” en Huamanga. Él era “el capitán Arturo”, el jefe de inteligencia, el trazador de campañas y el más que probable designador de blancos.

Sendero mataba como mandaba alias Presidente Gonzalo, pero el Ejército, llamado por Femando Belaunde, creía estar combatiendo al vietcong. Lo que pasó en la aldea de My Lai se multiplicaba en los Andes. No había culpables individualizados. Las comunidades, los pue­blos, pagaban en masa el costo de la sospecha, la cooperación forzada con el enemigo. En cuanto a monto de cadáveres y ríos de sangre, los militares y el senderismo empezaron a parecerse. Era más que una guerra: era una orgía planeada por la parca.

Si eso hubiese continuado de esa manera, el Perú habría caído en manos de ese ejército senderista, nacido en Yenán pero perfeccionado en Camboya, y una intervención armada de la OEA se habría hecho imprescindible. Habríamos sido una súplica internacional, no un país.

Todo empezó a revertirse cuando se armó al paisanaje herido por las prácticas de la guerrilla y cuando se entendió que la penetración, la inteligencia y la captura de líderes y personajes claves eran el camino.

No fue el ejército, como dice la derecha, quien derrotó a Sendero. En sus cuarteles ni se enteraron, felizmente, del operativo que dio con la casa de la Garrido Lecca. En esa guarida, donde en las tardes brillaban los tatúes, cayó cobardemente el gran capo.

Asociación Nacional de Periodistas del Perú

Urresti está en la cárcel por un crimen cometido hace 34 años. Qué bien. ¿Pero dónde están los militares responsables de las muertes per­petradas por el gobierno de Dina Boluarte en Huamanga? La Fiscalía parece interesada en encubrirlos. Por eso desarma lo hecho, rehace los despachos, desnombra a quienes ya estaban en la investigación. ¿Por qué? Porque este es un gobierno donde los milicos tienen una gran presencia, un peso determinante. Y es importante protegerlos, como lo hizo Fujimori. En Huamanga, hace poco, la consigna fue disparar sin medir las consecuencias ni guardar las proporciones. En Juliaca, la policía plagió el método y disuadió con plomo. El Perú de siempre, el viejo zombi de las encomiendas y los latifundios, había apretado el gatillo. Un régimen que intenta encamar todos los anacronismos que supuran y lastran al Perú, alzó su voz para imponerse. La pólvora había hablado otra vez.

Urresti está entre rejas. Los muertos de Boluarte exigen una justicia semejante. ▒▒




jueves, 13 de abril de 2023

DANZAS ALTIPLANICAS Y PUNEÑAS

 LA HUELLA AFRICANA EN LAS DANZAS DEL ALTIPLANO PUNEÑO.

Por. Alfredo Fuster

La presencia negra en el altiplano a quedado grabado en el subconsciente de los pobladores indígenas, manifestando esa presencia en las vitrinas que exhiben la historia de los pueblos mediante el uso de una herramienta natural que tiene el hombre, aquella que llamamos danza.

LLINT'A MORENO
Desde la llegada del primer esclavo negro traído por Pizarro y Almagro a su paso por el nuevo continente, la evidencia de la cultura afrodescendiente ha estado presente en la historia, desde épocas de la conquista hasta la actualidad donde el aporte negro constituye una importante pieza en la que también se respalda nuestra cultura y se construye nuestra identidad.

Algunos eventos históricos que se destacan es el proceso de extracción de la plata en las minas del altiplano, trabajo al que fueron confinados los recién llegados esclavos junto a los indigenas a quienes se les obligaba a cumplir con este sistema llamado mita, negro e indígena eran agrilletados del tobillo y bajo la luz de una vela de grasa de cerdo eran confinados a trabajos en condiciones infrahumanas.

La estrategia empleada por los conquistadores para mejorar la producción de plata mediante el uso de la mano de obra mandinga no prosperó, la alta taza de bajas de esclavos negros hizo que se les reasigne a los campos, en la costa o zonas cálidas, cumpliendo nuevos roles como parte de la servidumbre de los españoles en las haciendas.

Los esclavos que lograron escapar fueron llamados cimarrones, estos se asentaron en la yunga del hoy país llamado Bolivia, mientras que los que fracasaban en su intento por lo general eran mutilados o castigados muy severamente.

La presencia de estos negros en diferentes momentos del proceso histórico a pasado desapercibido o simplemente no a sido considerado por aquellos que escribieron la historia, muchos de los decendientes de los primeros esclavos llegados a tierras altiplanicas estuvieron presentes en las luchas previas a la independencia y otros acontecimientos más que han sido visibilizados a partir de la revalorización de la participación africana en la historia de América y en el caso nuestro del Perú, como por ejemplo los citiamientos tupacamaristas que se llevaron a cabo a lo largo y ancho de la zona sur y el altiplano, su presencia en las etapas de la Confederación peruano boliviana, las campañas independentistas, la guerra con Chile, la vida republicana, etc., han quedado en la memoria del indígena con quien en muchos de estos momentos históricos luchó siendo del mismo bando o del bando contrario.

Los aportes afrodescendientes fueron objetos de un procesos que hizo invisible su participación en la historia, los grupos de poder mestizos y criollos los excluyeron de la construcción de su historia e identidad como república independiente,tal como lo hicieran con las mujeres e indígenas.

Diablos con negros

Los grupos de negros fueron agrupados en lugares específicos, generalmente alejados de los centros de las grandes ciudades, los descendientes de los primeros esclavos interactuaron con la población descendiente de españoles en el altiplano, perdiendo en el tiempo su linea genética al relacionarse con poblaciones mestizas, criollas o indigenas.

La población de mineros entre españoles, criollos, mestizos y algunos decendientes de negros que servían a los andaluces o bascongados, fueron llevados desde la destruida San Luis de Alva, por el Conde de Lemos, hacia Puñuy Pampa, no olvidemos que los mulatos, sambos producto del cruce entre razas eran personas que no gozaban de libertad, con el paso del tiempo veremos que incluso se instauraria el sistema del pongueaje o watasho sobre todo a la población indígena tal como lo menciona Matos Mar, en ellos también estarían incluidos los afrodecendientes.

La evidencia de los morenos en el altiplano es representada en danzas de zampoñas interpretadas por los decendientes mineros productos de la mezcla entre indigena y mestizo, mulato e indigena o chino e indigena, etc (sistema de casta colonial) siendo el resultado de la nueva decendencia, en estas representaciones danzarias unos ejecutaban el siku mientras otros bailaban al son de matracas, recordando las penurias que vivieron junto a personas que no eran del mismo color de piel y siendo testigos del sufrimiento que pasaron debido a las condiciones climáticas y la altura. Cabe resaltar que se introduce la matraca como parte de la danza en un claro remedo de su uso original, esta era empleada para llamar a misa en las iglesias españolas de la época medieval durante la semana santa.

Negritos de Taquile

Los grupos de negros que fueron buscando mejores lugares donde vivir, llegaron hasta la zona Yunga boliviana donde existen poblaciones de negros que han asimilado características de la cultura aymara combinándolas con sus recuerdos culturales traídos desde África y transmitido por sus padres o abuelos desde las épocas de esclavitud.

En Puno, son muchas las expresiones artísticas de poblaciones indígenas que representan el elemento negro, tanto de la zona aymara y quechua expresan danzas que recuerdan el paso de aquellos personajes por tierras altiplánicas en diferentes etapas de la historia. Prueba de ellos son expreciones como: negritos de Ccacca, negritos de pascuas en la fiesta de las cruces, negritos de la candelaria, negritos de Capachica, negritos de Taquile, negritos de Ticonata, negritos de Chucuito, tundiques de Yunguyo, negritos tundiques de Conima, negritos arrieros o negritos muleros quienes aparecen en fotos antiguas como parte de la danza de siku Moreno, recordando que en el virreinato del Río de la Plata muchos mulatos y sambos cumplían con oficios como arrieros, acompañando a los comerciantes a lo largo de los caminos hasta llegar a las ferias o katus importantes en aquellos años, tales como mañazo (Palao B), la danza de los morenos, sikumorenos, pusa morenos, etc.

Expresiones en su mayoría satíricas que rememoran etapas de la historia donde el pueblo hace visible la huella mandinga en el altiplano

El aporte africano y su descendencia no es exclusividad de un territorio o alguna postura política, tanto el indígena como el esclavo negro han aportado al mundo con una cultura que se refleja en sus expresiones danzarias y ello se ha repetido por sus herederos a lo largo de la historia, desde luego las danzas como sátira también encierran contenidos rituales o relacionados a la cosmovisión indígena, de ahí que los negritos en las islas de Taquile, Amantani o Ticonata se ejecuten bajo construcciones corporales que refieren al gallo, quien a su vez evidencia elementos simbólicos que relacionan la danza y los símbolos iconográficos de su vestimenta con los procesos agrícolas (Bellenger Xavier, Prochaska Rita), entendemos que la condición polisémica en las danzas originarias pueden permitir que ésta asuma diversos contenidos y significados que estén influenciados por elementos que son significativos para la sociedad a través de la historia (Bueno Ramírez).

Es en este sentido que los pueblos van creando o resignificando sus expresiones inspiradas en lo que su aprendizaje oral ha trasmitido.

Por tal motivo danzas de negros, negritos, negrerias, cuadrillas, morenos, sambos, tundiques, etc. habrán a lo largo y ancho de lugares donde la cultura afrodescendiente ha dejado huella en el subconciente del poblador aymara y quechua quienes a su vez recrearán expresiones que cuenten sobre recuerdo dejado para la historia y el mundo, donde las pseudo
paternidades, facturas y mesquindades salen sobrando.



Tundique


sábado, 8 de abril de 2023

PUNO Y SUS HEROES INDIGENAS

 ACERCA DE LA TRASCENDENCIA HISTORICA DE

PEDRO VILCAPAZA

Escribe: Bruno Ismael Medina Enríquez

E

n ocasión de recordar el 241 Aniversario de su cruel inmolación y muerte ejecutada por los españoles, participamos conmemorando la trascendencia de su acción para que nuestros compatriotas tengan un ejemplo del comportamiento humano, en la lucha por la reivindicación social, en la búsqueda de una sociedad mejor, aún utópica para nuestros pueblos

Hace algo más de 50 años en la historiografía peruana la trascendencia de Túpac Amaru, ha sido considerada levemente como parte de la lucha por la independencia peruana de la corona española, como si ese acontecimiento fuera un simple movimiento o revuelta campesina, que quería restituir el orden incaico y destruir la sociedad colonial imperante en la época; paralelamente la presencia de Pedro Vilcapasa en la historia era totalmente desconocida, salvo con alguna referencia ocasional de su nombre, sin considerar la importancia que tuvo su protagonismo en la segunda etapa de la Revolución.

J.D. Choquehuanca en su “Estadística de la Provincia de Azángaro” de 1832, lo había tomado en cuenta, describiendo en breves textos la importancia del papel de Vilcapaza en la revolución de Túpac Amaru, allí reproduce las frases que le hubo dicho a Diego Cristóbal Túpac Amaru, cuando este anuncia la firma del armisticio con los Españoles, al que él se niega aceptar, y recuerda las frases que expresara en la hora postrera de su muerte. A su iniciativa, el 18 de abril de 1828 el Congreso Nacional de la República le había conferido a Azángaro el honroso título de "BENEMERITO y HEROICO PUEBLO DE VILCAPAZA" por su participación en la gesta libertaría, tuvieron que pasar muchos años después, en que el gobierno el 20 de junio de 1989  expide la Ley N° 25065, otorgándole el título "AZANGARO TIERRA PROCER, CUNA DE LA REVOLUCION EMANCIPADORA DE PEDRO VILCA APAZA.

De aquel siglo decimonónico es Modesto Basadre quien en su libro  “Riquezas Peruanas”, de 1883, hace reseñas de Prócer, en especial en un capítulo referido a la laguna Putijlaca, donde revela estarían escondidos los tesoros que Vilcapaza había rescatado de los españoles, y describe a Azángaro como que en esa ocasión había sido nominada como “la Capital del Imperio de los Incas” y a Vilcapasa lo califica como un indio bien educado, pero radical, como un rebelde que arrasó con todas las propiedades, minas y obrajes de los españoles a lo largo de todo el norte del Altiplano, lo identifica primero combatiendo con Andrés y luego con Diego Cristóbal Tupac Amaru, aunque no hace mayor descripción de sus acciones, Modesto Basadre se informó de ello, cuando en 1849 es nombrado Subprefecto de Azángaro, pero lo cierto es que sus textos se publican en un tiempo en que poco se sabía de ello en la historia peruana, y simplemente en el tiempo quedo como un anecdotario de un lejano pueblo que Basadre cuenta en razón que hubiera estado allí, como que estuvo también en otros lugares de donde cuenta sus anécdotas o leyendas populares.

La primera persona que reivindicara la trascendencia de Pedro Vilcapasa en los medios intelectuales y académicos, fue Lisandro Luna, por medio de su libro publicado en 1944 “El Puma Indomable”, apelativo que luego quedó como mejor identificación del prócer; Luna publica su obra en una época en la que mencionar su nombre era casi cometer un sacrilegio, una loa a ese nombre era considerado  como una expresión de incitar a la rebeldía de la “indiada”,  de ahí el importante valor que le imprime Lisandro Luna en su obra, que más que en un relato histórico, en una prosa poética y metafórica muy valiosísima que lo enaltece como escritor.

No hay que dejar de recordar su importante participación en aquella época, cuando el obelisco se construyó en la Plaza San Bernardo; dedicado y realizado “oficialmente” en homenaje a José Domingo Choquehuanca, a iniciativa y persistencia de Benjamín Jiménez Camacho, empedernido choquehuanquista, y autoridad en la época, que no está dedicado a Vilcapaza, a despecho de las autoridades y personas notables de aquel tiempo, que jamás permitirían la reivindicación de aquel indio rebelde, menos aún en algún monumento, aunque sus imágenes dicen lo contrario.

Sobre este tema conversamos varias veces hace algunos años con su autor el Arquitecto Leonel Velarde, allá en su acogedora casa de Barranco, y en amplios diálogos con su esposa, su hija Etna Velarde, la gran pintora nacional y el escritor José Luis Ayala, con quienes compartimos largas noches de tertulia; el gran Leonel cuenta que había emigrado del Cusco hacia Azángaro, en razón de manifestar sus ideas políticas luego del golpe de Estado contra el Presidente José Luis Bustamante y así no verse afectado por la represión en su contra y contra el sector popular de entonces; al llegar a esta tierra y asumir el encargo de la construcción del obelisco, “A Choquehuanca”, tuvo que nutrirse de mayor información para realizar su creación, razón por la que se vinculó amicalmente con Lisandro Luna quien ya había publicado una obra sobre "Choquehuanca el Amauta", y para él era necesario conocer más sobre José Domingo Choquehuanca, siendo ya Leonel un artista e intelectual cusqueño de renombre, conocía en amplitud a Túpac Amaru II, pero solo sabía que Vilcapasa era uno de sus seguidores, por lo que en las conversaciones con Lizandro Luna, de paso también se nutrió de conocimiento de las acciones de Vilcapasa, cuyo importante y heroico protagonismo durante la revolución y luego de la muerte de Túpac Amaru lo impresionó de sobremanera, y sugirió que también sea reivindicado en el monumento,  aunque el encargo fue realizar el obelisco a Choquehuanca, sin embargo en la iconografía que se exhibe desde entonces en el obelisco, está sólidamente y soberbiamente presente el Puma Indomable, por lo que Leonel nos dijo: “para mí eso fue una verdadera reivindicación al indio rebelde azangarino”.

En esa misma década de los 50s, en que se crea el Colegio Nacional que luego toma el nombre de Pedro Vilcapasa a solicitud de la población, el Colegio desde su creación se convirtió en una ventana de difusión del nombre vilcapacino, más aún su primer Director, Don Gabino Sumarriva, escribió una obra teatral “El Puma Indomable”, que fue representado un buen tiempo por su alumnado.

Se han escrito varios textos sobre la Revolución Tupacamarista, pero escasamente sobre la trascendencia de la segunda parte de dicha revolución, es decir después del descuartizamiento de conductor, casi nadie hablaba de Diego Cristóbal o de Pedro Vilcapasa. Boleslao Lewin, publica en Buenos Aires una temprana obra “Tupac Amaru, el rebelde. Su época, sus luchas y su influencia en el continente” cuya primera edición lanzó Editorial Claridad de Buenos Aires en 1943. Importante obra sobre el Rebelde para la época, allí se refiere a la segunda etapa de la revolución tupacamarista, y como protagonistas a Diego Cristóbal y a Andrés, sin hacer referencia a Pedro Vilcapaza, en cambio ensalza el protagonismo de Julián Apasa (Túpac Catari), en razón que Lewin para desarrollar su libro, había realizado intensa investigación en Bolivia, especialmente en Chuquisaca.

El mayor conocimiento de la Revolución Emancipadora de Túpac Amaru II, recién es promovida y revalorada con mayor ahínco durante el gobierno militar de Juan Velazco Alvarado, en tanto que aparte de reivindicar algunos reclamos y demandas que invocara José Gabriel Condorcanqui en beneficio de los pueblos originarios a la corona Española, como la propiedad de la tierra; Velazco toma su imagen como ícono para promover e impulsar la Reforma Agraria, dictada por dicho gobierno, y que se convirtiera en una de sus más importantes medidas, en tanto que cambió profundamente el régimen de la propiedad de la tierra, que se mantenía por siglos hasta ese 1969, propiedad incrementada por los hacendados luego de la independencia colonial de España, a fuerza de explotación y esclavización de las masas campesinas, situación que en Azángaro  desde hacía 150 años se había consolidado con mayor fuerza; no debemos olvidar que en esta provincia de Puno, fue el lugar donde mayores propiedades tenían los gamonales, inclusive con haciendas que abarcaban no solo la provincia, sino otras provincias vecinas, y la acumulación de la propiedad agraria se convirtió en un derecho consuetudinario, para quienes heredaron o adquirieron de diversos modos, la propiedad de la tierra, tema que amerita referirse en otra ocasión.

Aunque el nombre de Túpac Amaru II, y su obra,  fue promovida recién en ese periodo con mayor interés por su orientación nacionalista, el nombre de Pedro Vilcapasa y el papel que cumplió en este movimiento no fue considerado con preocupación especial, más aun en nuestra provincia como en nuestro departamento, salvo el nombre del más importante colegio secundario, de  organizaciones gremiales campesinas, que a todo derecho tomaron su nombre, además del monumento frente al templo y la tradicional calle que desde siempre tomara ese nombre.

En la década del 70 gracias a la difusión de la Revolución de Túpac Amaru, una comisión nacional encargada de la celebración del sesquicentenario de 1971, tuvo la oportunidad de publicar mucho material referido a los aportes que hubieron para la Emancipación, entre ellos muchos referidos a Tupac Amaru II, recién allí vemos de algún modo, el nombre de Pedro Vilcapasa en su mejor expresión, estan en los partes de guerra de los generales españoles que combatieron a Diego Cristobal y a Vilcapasa en el Altiplano, informes que desnudan la valentía del ínclito rebelde  campesino, ello permite que nuevos autores se refieran a él, como Atilio Siviriche, o Juan José Vega, tomándole mayor interés a la segunda etapa de la Revolución y el papel que jugaron los líderes revolucionarios del altiplano, entre ellos una temprana obra "La Rebelión de Vilcapasa", de Fortunato Turpo, publicada en Arequipa en 1971

Luego ocurre la Celebración del Bicentenario de la Revolución en 1980, ocasión que más intelectuales difundieran con mayor interés su conocimiento. En 1982, hubo una importante presencia de la comisión celebratoria de dicho bicentenario en la ciudad de Azángaro, valorando con ello al héroe azangarino, se publicó una estampilla conmemorativa, por disposición de la ley 23579, se inauguro un monumento frente al atrio del templo, en homenaje al Bicentenario de la gloriosa muerte del Prócer de la Emancipación Peruana Pedro Vilcapaza, recién desde entonces se considera a Vilcapaza como PROCER de la independencia.

En 1981, el Comandante EP Alejandro Seyrelan Leiva, publica el tercer tomo de su obra “Historia del Ejército Peruano, referida al ejército durante la dominación española del Perú,” dedicada especialmente a la Revolución de Túpac Amaru II, allí muestra mediante diversos croquis, los encuentros y batallas realizados en el altiplano entre los rebeldes y españoles, donde participó Pedro Vilcapaza, una vez más aquí se revalora su trascendencia en la segunda etapa de esta lucha contra el dominio español.

No debemos olvidar que el profesor Odón Cárdenas Mayta, tuvo un importante papel  en la decisión de que el Ministerio de Educación incluyera en la curricula escolar de efemérides a celebrar, la fecha del 8 de abril, recordando la inmolación de Pedro Vilcapaza, hecho que ha contribuido en gran medida el conocimiento de esa presencia inmortal en las nuevas generaciones.

Gracias a todo ello, ya en este tiempo se puede conocer más sobre Pedro Vilcapasa, muchos autores azangarinos, puneños y otros de dimensión nacional, que no referimos en afán de no olvidar a alguno,  le han dedicado versos y textos sobre su importante papel en la Revolución Tupacamarista y su gran contribución, en el proceso de emancipación de la colonia española, cuyo bicentenario se recuerda este año, y en el papel y ejemplo moral que continua cumpliendo en el largo proceso de alcanzar la segunda independencia, no del imperio español sino del imperio del capitalismo, que seguramente nosotros no la veamos llegar, sino las nuevas generaciones que siguen su legado, podrán alcanzarla para el bienestar de nuestros pueblos en una nueva y mejor sociedad.

De nuestra parte en los años 90 del siglo pasado publicamos en la Revista Aswan Qhari, algunos textos de don Severo Castillo, donde nos cuenta hechos de su propia experiencia e investigación, ya que durante varios años Severo Castillo fue profesor en los lares donde nació Pedro Vilcapaza.

Aun todos estos hechos descritos, el nombre de Pedro Vilcapaza sigue siendo considerado con menor importancia en la historiografía del Perú, es papel nuestro difundir su trascendencia en mérito a su permanente reivindicación. Bien por los diversos homenajes, monumentos, obeliscos que en su nombre se construyen, de manera oficial, bien por las nuevas generaciones que escriben, y publican sobre Pedro Vilcapaza, sin embargo nos queda aún seguir repitiendo a manera de revalorar su valentía, aquellas palabras que retumbaron en la plaza azangarina aquella soleada mañana del infausto 8 de abril,  “Llaqtamasiykuna, kay inti rayku, ñoqa hina wañuyta yachaychis”. (Azangarinos, por este sol que alumbra, aprended a morir como yo).

No debo terminar esta participación sin leer un texto que hube escrito hace ya varios años, en el diario Los Andes y que es reproducido por Bonifacio Mamani, en su importante trabajo referido a Pedro Vilcapaza.

N Leon

“Su pueblo fue redimido con su muerte, la cabeza del rebelde al día siguiente desaparece, rescatada por su hermanos; dice la tradición que fue llevada a ser enterrada en el mismo lugar donde se enterraron los tesoros de los rescates, en la laguna de Putislaka, muy cerca de su Moro Orcco querido, donde viera la luz de la vida, donde ahora podía ver entre las tinieblas de la muerte, la luminosidad que brinda la libertad; la gloria de su heroísmo y la satisfacción del deber cumplido en honor a su pueblo. Sigamos su ejemplo: ¡Nunca estar sometido al poder ignominioso!.

“En vano pues esos días de abril, Joseph Del Valle se había esforzado por sacar de los labios de Vilcapaza el destino de los tesoros, menos un suspiro siquiera para pedir clemencia esperando el perdón, sus palabras se las llevó a la tumba; en la hora postrera sus labios solo esputaron un grito rojo de coraje, empapado en sangre rebelde que estremeció a la tiranía y el oprobio, más pudo su coraje de Puma Indomable que la traición, que no es un valor que los incas cultivaran. Más pudo el derecho a la libertar, la muerte gloriosa acabó primero con él, antes que verse sometido a un gobierno que tanto los oprimió. Ese fue su sino.

Para concluir con la hermosa prosa de Lizandro Luna en 1944.

“Con su muerte heroica honra a su raza esclavizada. La redime del oprobio. Su martirio es una glorificación porque ha muerto de la muerte de cuatro siglos con el dolor que consumió el indio en su cruenta esclavitud. Se hunde sereno y firme en su gran noche iluminada, encendiendo llamaradas de admiración. El gran rebelde cayó inmolado. Pero su recuerdo siguió ardiendo como una tea. Siguió ardiendo alimentada por su rebeldía inmortal. Pasó a la historia. La tierra guardó su voz sanguinolenta, el eco de sus cóleras quemantes, el palpitar de ese motor poderoso que fue su corazón de bronce: el temple magnífico de su voluntad indomeñable. Entró a la mansión serena de la Historia…”

NUESTRA VISION ACTUAL DE VILCAPASA

En el tiempo no se conoce un retrato ni imagen original de Pedro Vilcapaza, quienes representan(ron) a Vilcapaza lo hicieron o lo hacen con criterio político interesado, desde la clase social que representan, asi algunos tienen la identificación a un aborigen rebelde que alza su grito de protesta en vano, ya que los destinos del hombre humano los ha establecido Dios, por eso lo muestran con ojotas, desnudo, musculoso, seguramente en afán de reivindicar al común "indio explotado" de la colonia, y por supuesto al yanacona de la republica hasta los años 70s,  forma y tradición de identificarlo que se acostumbró en los años 50s del siglo pasado, como ese de los dibujos que hiciera el Sr. Alvaro Cano de su rostro, con la boca abierta y los pelos hirsutos, recreado de cuanto lo están descuartizando y/o cuando estuviera pregonando "Por este sol que nos alumbra....", seguramente para mostrar su rebeldía expresada en ese rostro, imagen que por mucho tiempo se ha mantenido y que ha sido recreado o reinterpretado, en algunos dibujos o esculturas aun en monumentos,  cuando en realidad la historia lo recrea de otro modo. Quienes hablan de Vilcapasa en sus partes de guerra, o reconocen la autoridad que ostentaba en su tiempo, lo reconocen como que fue miembro de la milicia española con el grado de "Sargento Sillero", además la ocupación que tenia de arriero, por lo que dominaba el caballo, y según la tradición tenía dos; conocía el arma blanca y por supuesto lo usaba, sea esta un sable, espada, puñal, o lanza, y por supuesto que tenía un arma de fuego para su uso común, siendo arriero lo requería y en el extremo de la lucha que emprendiera, no podía dejar de tener un arma de fuego de los tantas que rescató en las batallas contra los españoles, es más, para montar a caballo siendo arriero y comerciante, usaba botas a la usanza de ese tiempo, y por supuesto no viajaba por el altiplano a soliviantar los pueblos calzado de ojotas, tenía que mostrar su autoridad y mando en nombre del Inca Tupac Amaru II. Es más, tenía raigambre de "indio noble", de raíces ancestrales incas, descendiente de curacas notables, no era analfabeto, era educado, con estudios, y no andaba desnudo, menos con ojotas, vestía como un normal cacique, propietario de tierras desde sus ancestros, vestimenta de mestizo, pantalón y chamarra de seda, poncho que era de común uso en los diversos estratos.... y más razones para re recrearlo de ese modo, no con insultos a los autores de las obras en dibujo o escultura, quienes tienen todo el valor de conceptuarlo con su propia concepción, es más en sus trabajos de arte los artistas deben reivindicar en esta valía a Pedro Vilcapaza.

A fines de los 70s. escuche a Juan José Vega reivindicar la segunda etapa de la Revolución Tupacamarista y a los próceres del altiplano que participaron en esa etapa, en especial el liderazgo del prócer azangarino, contra los realistas en diversos sitios y batallas , eso hizo que cambiara mi percepción de Vilcapasa, por eso que ahora yo lo veo así: entrando ¡triunfante! a la ciudad de Puno, a galope de caballo, arma en mano alzada, bajando de las cumbres del "¡Alto Puno”, arengando a sus huestes que están desalojando a los españoles de esa ciudad!!, como sucedió aquel 28 de mayo de 1781, cuando las fuerzas rebeldes toman por asalto Puno, bajo la conducción de Vilcapasa, luego que los españoles al mando del Mariscal del Valle se retiran vencidos en pleno invierno, solamente protegidos por sus 800 descalzos fusileros de Lima y los 133 efectivos que tenía Orellana, ese ejercito vencido y reducido que llega a la ciudad del Cusco el 4 de julio de 1781, después de 39 días de penosa  marcha, con un reducido número de soldados y 8000 civiles, que huyeron de la ciudad.

Esa es la imagen que desde entonces de Vilcapasa, El Puma Indomable triunfante y ganador, brazo en alto, a galope intenso de Caballo, ingresa a la ciudad de Puno, abanderado de sus huestes, listo para colocar la Wiphala, en la parte más alta del templo de la ciudad de Puno.

Digno ejemplo para las nuevas generaciones de todos los tiempos al rememorar los 241 años de su inmolación, cuando nuestra patria sufre los designios de una clase social que impide su desarrollo, cuando nuestra región Puno padece de un olvido ancestral, y es negado, despreciado, reprimido, desnacionalizado, -Puno no es el Perú- por ese sector de la sociedad que siempre ha dominado desde hace más de 200 años, y que en el ultimo año no ha permitido que nuestro pueblo busque su propio destino, clase social que ha hecho lo imposible por no respetar el voto popular, y en los últimos meses lo ha hecho a costa de la sangre y la vida de muchos de nuestros coterráneos, más aún cuando esa clase social hace lo imposible conservar sus privilegios, inclusive promoviendo traiciones entre sus propias fuerza  y así violentar los reclamos de nuestro pueblo, como lo hiciera el General Pedro Vilcapasa, es tiempo de alzar las voces del pueblo contra la patria traicionada desde el mismo gobierno y en memoria de tan inclino prócer azangarino sea mi saludo final y mi respeto profundo, a esa delegación de la Federación campesina Pedro Vilcapasa que junto a cientos de organizaciones populares, estuvieron presentes en Lima, durante las luchas populares del pasado mes de enero y febrero, lucha que no han llegado a un final esperado en razón de la eterna división en el movimiento popular, promovida por intereses políticos internos, subalternos y privados, sin querer seguir el ejemplo de que solo las grandes organizaciones gremiales unidas alcanzan su objetivos, sin traicionar a su pueblo, sigamos el ejemplo de Pedro Vilcapasa que antes prefirió inmolarse que traicionar a su pueblo. ▒▒

viernes, 7 de abril de 2023

COMENTARIOS FORÀNEOS SOBRE PUNO

 PUNO: PASADO Y PRESENTE

Víctor Andrés García Belaunde

Dominical de EXPRESO 19MAR23

El departamento de Puno ha sido cuna de personajes ilustres de nuestro país: José Antonio Encinas, Emilio Romero Padilla, Carlos Oquendo De Amat, Federico More, Enrique Masías, Enrique Torres Betón, José Domingo Choquehuanca, más contemporáneos Martín Chambi, Víctor Humareda y tantos otros más; y dos de sus hijos llegaron a ser presidentes de la república elegidos democráticamente, los generales José Rufino Echenique y Miguel de San Román.

Durante el virreinato la intendencia de Puno es agregada al Perú, en 1796, y es uno de los departamentos que envió diputados al Congreso Constituyente de 1822, y figuran en la firma de nuestra Constitución como sus representantes: el general José de La Mar, Hipólito Unanue, Ignacio Antonio de Alcázar, Francisco Salazar, José María Galdeano y Domingo de Orue, lo que nos dice que el patriotismo de esa parte del Perú estaba arraigada a su independencia con personajes de primer nivel a quienes la ciudadanía puneña los eligió para ser parte del nuevo estado peruano que se estaba fundando.

Así como se tiene luces y patricios, Puno también sufría en su interior y en sus pobladores más desprotegidos los abusos de algunos terratenientes que con modalidades de extorsión, coacción y rapiña se apropiaban de las tierras de las comunidades indígenas, así lo escribí en mi reciente investigación basada en un epistolario en el cual se aprecia la forma de gobierno del Perú por parte de Mariano Ignacio Prado y el manejo de la prefectura de Puno por José Luis Quiñones. Esta investigación me acercó al Azángaro del siglo XlX y comprender su realidad.

Hubo dos hermanos, el primero José Luis Quiñones, llego a ser ministro de estado, prefecto de Puno y plenipotenciario del Perú en Bolivia durante el primer año de la guerra contra Chile, no usaba su apellido paterno (se decía que era hijo de sacerdote); el segundo su medio hermano de parte materna José María Lizares Quiñones, se hizo coronel y después parlamentario. Ambos dominaban Azángaro; José María el más despiadado prometió un batallón para combatir a los españoles en 1866, hizo una leva abusiva y se trajo a Lima un batallón que llegó cuando los españoles ya se habían ido de nuestras costas, pero por el "esfuerzo" el jefe provisorio general Prado otorga a José María Lizares el grado de coronel, sin haber disparado un solo tiro.

Al regresar a Puno Lizares Quiñones hace su gran negocio, este consistía en dejar en libertad a los conscriptos, y a cambio de esa libertad pedía la cesión de sus derechos de las tierras que ancestralmente les correspondían. Así amplió su hacienda de Muñani Chico y Tintiri con las enormes extensiones de Añaypampa, Jilahata, Choquechambi y Cayacallani. Justamente Tintiri fue prueba de uno de los actos más vergonzosos del clan Quiñones; edificaron un templo con una bula papal falsa con el propósito que los indígenas dejen diezmos, y se cobre por enterrar a sus muertos.

Su hermano José Luis cuando fue prefecto de Puno y jefe político y militar del departamento mandó flagelar en mayo de 1878 a varios de los soldados que prestaban servicio, y el diario El Comercio denunciaba el hecho. Antes que destituirlo, el presidente general Prado pensaba ponerlo como prefecto del Callao, pero finalmente resolvió premiarlo como ministro plenipotenciario del Perú en Bolivia.

La tragedia de Puno no es de hoy, viene cargándose año tras año y en el pasado reciente no ha tenido representantes que hayan sabido encumbrar la importancia de un territorio tan entrañable, para la historia del Perú. Desgraciadamente la guerra contra Chile, así como otros acontecimientos, hacen que la memoria histórica de todo un pueblo no se tome en cuenta tan solo para ocultar intereses particulares.

Una vez restablecida la tranquilidad pública espero estar en Puno y entregarle una parte de su historia, realizada en mi texto Cartas de Guerra y Gobierno, en la cual Puno y Azángaro son el centro de la historia, historia que no debe olvidarse para no volverse a repetir. ■

OPINION: RELIGIONES Y NO CREYENTES

POR QUÉ SOY AGNÓSTICO

César Hildebrandt

En “HILDEBRANDT EN SUS TRECE” N° 630 7ABR23

“Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó; varón y hembra los creó” -dice el Libro del Génesis.

Mi agnosticismo de niño, bombardeado por las tenta­ciones eclesiásticas en el colegio, empezó dudando de ese relato temerario. ¿Cómo era posible que de la perfección de Dios, de su inteligencia abarcadora, de su inmensidad indescifrable, naciera el hombre, el varón y hembra?

No hay resumen más notable de la imperfección que la especie humana. ¿Cómo pudo la infalibilidad crear este desastre?

Claro -me dirán los exégetas bíblicos- que aquello de la semejanza era entusias­mo retórico y que a lo que aludía era a que   el varón y la hembra tendrían, infiltrado por Dios, “un lado espiritual”.

Pero la historia de la humanidad, des­de la derrota de los neandertales hasta la guerra de Ucrania, no es precisamente el cuaderno de bitácora de un ser espiritual.

La historia es un gigantesco parte de guerra, una lista de bajas, el relato de un baño de sangre. La gloria se la han llevado siempre los grandes perpetradores de ma­sacres, los mariscales de campos cubiertos de cadáveres, los cancilleres que instigaron el crimen. La historia le dio a la espada, al arcabuz, al fusil, al cañón y a la bomba ató­mica la clave para entender, desde el cinismo, las gran­des palabras: el honor nacional, el patriotismo, el desti­no manifiesto de ciertas caballerías.

Las tres religiones más importantes, las que han co­lonizado las mentes del varón y la hembra, describen el asesinato como justo si es que se practica por razones celestiales. Los católicos fueron a las cruzadas a extermi­nar infieles en nombre del Dios que los creó semejantes. El islamismo puede derribar torres gemelas en nombre del Dios que autorizó a su profeta a casarse con una niña impúber. El judaismo más pegado a la letra aspira a borrar a los palestinos de la faz de sus fronteras mal habidas Estados Unidos no require la visa de ninguna divinidad para invadir y bombardear: él es Dios en traje de campaña.

¿A su imagen y semejanza? No me hagan reír.

El hombre es el enemigo jurado del planeta. Hará su aire irrespirable por codicia, enloquecerá sus mares por estupidez, hará invivible la esfera que Dios le dio como domicilio. Habrá desierto en vez de verde, diluvios don­de no llovía, vientos de espanto donde hubo calma y esta será la obra maestra de una humanidad obsesionada en agotar todas las variantes de la imbecilidad consumista.

O Dios no supo lo que hacía -y entonces no sería Dios-, o Dios supo que lo que hacía nos llevaría a esto -y entonces sería un Dios perverso, superstición tan gran­de que resulta aún más delirante que la de creer en su afán ubicuamente protector-.

No hay salida: varón y hembra no pueden proceder de un plan compasivo, no son hijos de la generosidad de un ser superior. Ningún Dios pudo coronar, en la cima de su escala, al varón y hembra que, miles de años después de salir de la caverna, mantienen la barbarie como dogma mayor.

¿Alguien puede creer que Dios ve a los de Vox, desde su dron mayúsculo, y llora de emoción paternal? ¿Al­guien puede suponer que Dios miró a Castillo como el Pedro de Tacabamba? ¿Algún irresponsable difamaría a Dios diciendo que Keiko Fujimori y Dina Boluarte son sus creaturas?

Rafael López Aliaga va a misa e invoca a Dios tan­to como reverencia a “las fuerzas del orden”. ¿Ustedes creen que subirá a los cielos y volverá gracias al pasapor­te de la reencarnación? ¿Será posible, en suma, que Hitler, Stalin o Trump hayan contado con el check de Dios?

Piérola rezaba mucho y antes de la batalla de San Juan y Miraflores lo hizo especialmente. ¿Quizá Dios no lo es­cuchó o es que; sabía de sus andanzas camales y quiso castigarlo? ¡Divino misterio!

Y sin embargo, está Bach. O Joyce. O gente como Mi­guel Grau. O la mirada de Oscar, nuestro perro. Cuando escucho la música que amo, leo a quienes me hicieron la vida más llevadera, examino la pin­tura que me emociona, intuyo una luz que está más allá de nuestra condición estrictamente humana, esa que nos impone la cárcel de la carne, el imperio de los instintos, la humillación de la necesidad.

Ese resplandor que sale del arte y del genio no es Dios, pero podría parecérsele. El problema es que ese destello del espíritu es la rareza, la excepción, el refugio acechado de las minorías. La estadística es abrumadora: las manadas de la vul­garidad prevalecen y cada día proclaman con cada vez más orgullo su victoria.

sin embargo, también están los condenados a la po­breza, los ajusticiados por la indiferencia, los despedidos del sistema de dominación y saqueo, las víctimas de este desmadre global. Muchos de ellos esperan al Dios que no vendrá y ese candor es respetable. Por ellos vale la pena luchar. Creer que no venimos de Dios no supone que nos resignemos. Soy agnóstico, pero aún creo, candoroso yo también, que podemos salvarnos de nosotros mismos. No lo veré, por supuesto, pero tendrá que ser un mun­do muy diferente. Uno austero, fraterno, escarmentado. Uno que, respetando las libertades y los derechos del in­dividuo, será esencialmente socialista por mandato del planeta herido. ▒▒ 

domingo, 2 de abril de 2023

OPÌNION. LA COYUNTURA POLITICA EN EL PERU

 ¡TODO CONTRA EL PUEBLO…!!!

Gustavo Espinoza M.

Diario UNO 2ABR23

El reciente aquelarre "neo fascista celebrado en medio de estrictas medidas de seguridad, y clausurado el jueves en La Molina; fue apenas la punta del Ice­berg. Aun así, sirvió para anunciar una violenta ofensiva de la ultraderecha que decidió arremeter con todo contra el pueblo peruano usando para el efecto, las más variadas modalidades de ataque.

El Mensaje de la cita pomposamente denomi­nada "Por La Libertad y la Democracia", pretende hacernos comulgar con ruedas de molino. Busca convencernos que todos los males que agobian a nues­tro país tienen un origen: la izquierda latinoamerica­na culpable del hambre, la miseria, el atraso, el sub­desarrollo, la desnutrición, el analfabetismo, la des­ocupación, la ignorancia, la precariedad, la falta de vivienda, los bajos salarios, la destrucción del aparato productivo del país, y todo lo que deriva del sistema de dominación vigente; hay que atribuirlo al Foro de Sao Paulo, al Grupo de Pue­bla, al Proceso Bolivariano, a los Presidentes de Hon­duras, Solivia, Colombia, México, Chile y Argentina, al embajador cubano acre­ditado en Lima y a Pedro Castillo: El Socialismo del Siglo XXI,

Y nos asegura que ellos- VOX, los Franquistas, el PAN de México, los Macristas de Argentina, Bolsonaro, los pinochetistas de Chile, Uribe y Duque de Colombia, la Janine Añez de Bolivia y otros más -pulquérrimos exponentes de la democra­cia continental- habrán de salvarnos de las garras del chavismo, variante demo­niaca que ha adoptado el comunismo internacional en nuestro tiempo.

Como garantía suprema de sus nobles propósitos, estos valerosos Cruzados de nuestro tiempo, nos informan que sus repre­sentantes en el Perú han de ser López Aliaga, Jorge Montoya, la señora Alva, José Williams y algunos más. Adicionalmente, para que creamos ciegamente en sus edulcoradas promesas, nos informan que, a través de WillaxTV, nos hablarán sus más legítimos voceros ¡Mayor generosidad, nadie podría esperar!

Y claro, para demostrar que su competencia no queda en palabras, nos muestran sus acciones: han cerrado el Museo de la Memoria a fin de impedir la presentación del informe anual de Amnistía Internacional; apaleado a los manifestantes en Mirado­res la noche del miércoles pasado; clausurado IMPA­RES; prohibido el ingreso de representantes de orga­nismos de DDHH al Perú; atacado manifestaciones de protesta en distintas ave­nidas de La ciudad capital, provocado una nueva crisis diplomática con Colombia; iniciado otro pleito con Mé­xico por la Presidencia de la Alianza del Pacífico; super blindado a Dina Boluarte, y protegido a los Congresis­tas para que se mantengan con ella hasta el 2026, con privilegios descomedidos.

Flor y nata de la ultrafacha

Hay quienes no les dan importancia a estos hechos porque los consideran "puntuales". Y dicen ingenuamente que son risibles y que no deben tomarse en serio. A ellos, les recordamos que en el siglo pasado se decía que Mussolini era apenas un altavoz con piernas; que Hitler era tan sólo "el cabo austriaco"; y que los mi­litares que se alzaron el 36 contra La República Española eran apenas "4 generales". No. Todos ellos llevaron al mundo al borde del colapso. Al fascismo, hay que tomarlo en serio.

No enfrentarlo, pensar que pronto "habrá de pa­sar", o creer que es cues­tión de "dialogar" simple­mente; constituye un error descomunal. En el pasado, costó la vida de millones, y arrasó pueblos enteros. Dejó en la humanidad, una herida aún abierta.

Pero si es grave el desinterés que muestran las "capas medias" y los sectores formalmente "democráticos"; es aún más preocupante la falta de criterio que asoma en las consideradas "fuerzas más avanzadas del movi­miento popular". Hoy, hay quienes están pensando en sus tareas orgánicas de tipo partidista; o en la creación de un membrete electoral para postular listas parla­mentarias en comicios a futuro. Unos y otros, no tienen visión estratégica del proceso social, no se dan cuenta de lo que ocurre o creen que el peligro se habrá de esfumar por sí solo. Craso error, sin duda.

El pasado 8 de mar­zo la generala Laura R¡chardson, Jefe Supremo del Comando Sur de los Estados Unidos presentó un Informe del Pentágo­no ante el Congreso de esa Nación. Dijo allí cosas muy graves que deben ser tomadas en serio. Admitió que, en el escenario de nuestro tiempo, los "enemigos" de la Democracia Occiden­tal, eran China y Rusia; que los Estados Unidos, ante ellos, debía "tomar la iniciativa" y mostrar una "actitud beligerante" y que en las condiciones de hoy, le seguridad de su país estará relacionada con la región. Así lo reconoció por primera vez de modo explícito, y propuso por eso, militarizar la política norteamericana hacia los países al sur. Textualmente afirmó: "La defensa de la Patria Estadounidense está directamente vinculada a la resiliencia, estabilidad y seguridad de la región de América Latina y el Caribe"

Con evidente preocupa­ción señaló que el comercio de China con esta región, pasó de 18.000 millones de dólares en 2002 a 450.000 millones 20 años después, con una proyección posible de 700.000 millones para el 2035. Según Washington, Beijing "invierte en infraestructura, puertos de aguas profundas, instalaciones cibernéticas y espaciales que pueden tener un do­ble uso, para actividades comerciales y actividades militares malignas". La ini­ciativa china de la Franja y la Ruta (o Ruta de la Seda), acordada ya con 21 países latinoamericanos incluye desde trenes balas que unen la costa atlántica con la pacífica hasta la construcción o moderni­zación de aeropuertos y carreteras. Por otra parte. Rusia mantiene vínculos económicos y militares con casi todos los países de la región: en tanto que más de un millón, se informan a través de RT y Sputnik.

Y la Generala fue más allá, aseguró que la con­frontación que se vendría -con China y Rusia- no era geográfica, territorial o económica, sino ideo­lógica. De ese modo, se remitió a la pugna por el dominio mundial entre el capitalismo y el socialis­mo. Si los militares norteamericanos lo ven así, es bueno que lo digan, y que lo sepa el mundo. ░░