domingo, 20 de agosto de 2017

LOS PUNEÑOS Y SU IDENTIDAD

LECTURAS INTERESANTES Nº 775
LIMA PERU            20 AGOSTO 2017
¿MESTIZOS, QUECHUAS O AYMARAS? 
DUDAS Y REAFIRMACIONES PARA UNA AUTOIDENTIFICACIÓN ÉTNICO-CULTURAL 
(*)
Por: Enrique Rivera Vela , Setiembre 2008
Difundido por La Casa del Corregidor. Puno

1.  INTRODUCCIÓN
  La presente investigación está orientada hacia la presentación y análisis de las categorías étnico-culturales que emplea la población de la ciudad de Puno-Perú para autoidentificarse. Para ello, se
realizó una investigación en esta ciudad donde, a diferencia con lo que ocurre en el resto del país, su población está conformada por descendientes de las antiguas poblaciones de quechuas aymaras, uros, además de la población citadina hispano hablante. Frente a esta realidad con frecuencia los descendientes de las poblaciones originarias prefieren emplear las categorías étnicas “quechua”, “aymara” o “uro” para autoidentificarse, dejando de lado las categorías raciales “indígena” e “indio” que los “otros” integrantes de la sociedad suele emplear para identificarlos, por considerarlas una creación de los grupos de poder y sus descendientes que gobiernan el Perú desde los años de la colonización, y por ser categorías peyorativas; sin embargo, es común que los hijos de “quechuas” o “aymaras” que viven en la ciudad prefieren considerarse como “mestizos”. Queda claro que las categorías “indígena” e “indio” son empleadas de manera despectiva, aunque en el discurso oficial del Estado Peruano, constantemente se hace uso de la categoría “indígena” para referirse a las poblaciones de los pueblos originarios del Perú.
  Además de la revisión bibliográfica y de la conversación con jóvenes y adultos  residentes en la ciudad, para los fines de la investigación se realizó una encuesta[1] a 130 personas cuyas edades fluctúan entre 18 y 72 años, la mayoría de encuestados[2]  manifestaron seguir estudios superiores o se trataba de gente profesional.
2.  CATEGORÍAS ÉTNICO-CULTURALES DE AUTOIDENTIFICACIÓN
    Desde hace unas décadas, la antropología ha dejado de lado las discusiones sobre la clasificación racial de la población, motivado por la carga discriminatoria que el tema conlleva y por  considerar que las diferencias entre seres humanos no está dada por cuestiones raciales, pero sí por cuestiones culturales. Sin embargo, no se puede negar que el racismo es aún un fenómeno latente en todo el mundo, y en Latinoamérica, tal vez  el Perú es uno de  los países donde existe mayor prejuicio racial pese a ser un país donde predomina el mestizaje racial y cultural.
   Puno es uno de los departamentos del sur andino peruano con fuerte presencia de población descendiente de los antiguos pobladores que habitaron estas tierras antes de producirse la invasión española, por tanto se puede afirmar que la cultura que se desarrolla en la localidad, está impregnada de elementos y valores tradicionales provenientes de las culturas originarias quechua y aymara, sin dejar de lado otros elementos culturales propios de occidente, que en un mundo globalizado, se han extendido por todos los rincones del planeta.
DREYER Capachiqueñas en combi
  La población de la ciudad de Puno está conformada, principalmente, por migrantes e hijos de migrantes procedentes de las zonas rurales del departamento, que se instalan en la ciudad  con toda su familia y,  en otros casos, envían a sus hijos para que sigan estudios superiores en la ciudad, muchos de los cuales, una vez culminado sus estudios, prefieren quedarse en la ciudad, migrar a otra ciudad, y pocas veces regresar a  sus lares de origen. Pero a la vez un buen número de población puneña, según los datos de los dos últimos censos realizados en el Perú (1981 y 1993), tiende a emigrar a otras ciudades en busca de mejores oportunidades para su desarrollo personal y familiar, de esta manera hacia 1993 los cinco  departamentos que han recibido mayor cantidad de migrantes puneños son: Arequipa (27 511), Lima-Callao (18 011), Tacna (9 566), Moquegua (5 579) y Cuzco (5 176).
  Aunque la presente investigación está referida solamente a la manera como se autoidentifica la población de la ciudad de Puno en la actualidad, es necesario mencionar un artículo escrito por Rodrigo Montoya (1986) en el que presenta un amplio listado de categorías utilizadas por los campesinos y los terratenientes del altiplano peruano y de los andes en general, con las que se perciben recíprocamente; según dicho artículo “Cuando los aymaras del altiplano peruano hablan de sí mismos se llaman qaqe (hombre, gente)” mientras que  “Los quechuas se llaman a sí mismos runa, natural”; de otro lado, las categorías utilizadas por los terratenientes  para referirse a los campesinos cuando éstos no están presentes son: “indio, cholo, unu qaqe (gente del perro), indígena, aborigen”; y, cuando  están  frente a ellos  los llaman: “hijo, hija, hombrecito, mujercita”.
   Con la finalidad de conocer la autoidentificación étnico-cultural  de la población, se formularon dos preguntas: la primera de ella fue ¿con qué categoría racial se autoidentifica?[3] Una vez elegida una de las alternativas, el/la encuestado/a debía responder por qué se autoidentificaba con dicha categoría, los resultados obtenidos son presentados en el siguiente cuadro.

CUADRO Nº 1
¿Con qué categoría racial se autoidentifica?

 HOMBRES %
 MUJERES  %
 TOTAL %
BLANCO
 -
 2.0
  0.8
CRIOLLO
  8.8
 4.0
  6.9
MESTIZO
47.5
56.0
50.8
INDIO
12.5
  8.0
10.8
INDÍGENA
21.3
12.0
17.7
OTRA*
  7.5
14.0
10.0
NINGUNA
  2.5
  4.0
  3.1
TOTAL
   100.0 %
  100.0 %
  100.0 %
Fuente: Elaborado por el investigador
* Categorías como: cholo, campesino, andino o nativo

  Los resultados del cuadro, muestran que del total de encuestados/as, la mitad (50.8%) se autoidentifica como mestizo/a, con el 17.7%  se encuentran quienes se autoidentifican como indígena, un 10.8% como indio/a, el 6.9% como  criollo/a, sólo el 0.8% como blanca[4]; de otro lado, el 10.0% no se identifica con ningunas de las categorías propuestas, ellos/as prefieren autoidentificarse como cholo/a, campesino/a, andino/a o nativo/a. También se observa  que el  3.1%, no se identifica con categoría alguna, pues opinan que ya no se debe hablar de cuestiones raciales “porque todos somos iguales”.
  La segunda pregunta fue:  De las siguientes categorías ¿con cuál de ellas se identifica más? De igual modo que la anterior, también  se debía responder el porqué de dicha elección, los resultados  se presentan en el cuadro N° 2:
CUADRO N° 2
De las siguiente categorías ¿con cuál de ellas se identifica más?

HOMBRES %
MUJERES %
TOTAL %
INDIO
  6.3
-
  3.8
INDIGENA
12.4
 12.0
12.3
QUECHUA
48.8
54.0
50.8
AYMARA
26.2
24.0
25.4
NINGUNO
  5.0
  4.0
  4.6
OTRA
  1.3
  6.0
  3.1
TOTAL
 100.0 %
  100.0 %
  100.0 %
Fuente: Elaborado por el investigador

  Los resultados de este cuadro, permiten sostener que al menos tres cuartas partes de los entrevistados (76.2%), se autoidentifican con una categoría étnica: el 50.8% como quechua y el 25.4% como aymara; los/las demás optaron por autoidentificarse como indígena (12.3%), o como indio/a (3.8%).  Con ninguna de las categorías antes mencionadas  el 4.6% y el 3.1%  menciona otra categoría (puneño, andina).
   Comparando ambos cuadros, se observa que la mitad de  encuestados se autoperciben como mestizos/as[5]; así mismo se observa, también, que frente a las categorías étnicas, la mayoría prefiere autoidentificarse o como quechua o como aymara, al menos así se puede constatar en algunos de los testimonios  recogidos:
“Por el decir de mi padre que sus papás fueron herederos de mestizos españoles”, al responder la segunda pregunta, el encuestado muestra identificación con lo aymara:  “me identifico porque sus usos y costumbres son similares con los mestizos (varón, 53, superior, Juli, castellano-aymara).[6]
“Considero que hay una mezcla de razas”,  luego indica su identificación con lo  quechua:  “Por el idioma y porque mi familia pertenece a la zona   quechua de Puno” (mujer, 22, superior, Capachica, quechua).
  En otros testimonios se observa que el mestizaje se da, también, porque uno de   los padres es de procedencia aymara y el otro de procedencia quechua; en este caso como en el que le sigue, además de mostrar una autoidentificación como mestizo, lo hacen como indígena:
“Porque mis padres son de diferentes lugares uno es quechua y mi madre aymara por eso me considero mestizo”, frente a la siguiente pregunta  escogió lo indígena: “porque mis padres no son  de la ciudad son de la zona indígena”  (varón 19, superior, Puno, castellano).
“Porque con la conquista de los españoles pasamos a ser de indios, quechua y aymaras a indígenas, uniéndonos a todos en una palabra que marcó nuestra vida” (mujer, 40, superior, Puno, quechua).
 Al parecer son las mujeres quienes además de considerar la mezcla racial, atribuyen su condición de mestizaje de acuerdo a sus apellidos de origen español, o por pertenecer a familias dueñas de grandes propiedades en la localidad, no obstante, cuando se les formuló la segunda pregunta, hicieron alusión a sus orígenes étnicos:
Ancianas aimaras. MONTUFAR

“Porque mis padres proceden de grandes apellidos como son Paniagua y Miranda”. Al responder la siguiente pregunta optó por identificarse con lo quechua porque: “Mis padres proceden de los aymaras y quechuas” (mujer, 29, superior, Puno, castellano).
“Porque mis padres tienen propiedades (haciendas) y por eso la gente nos dice que somos mistis, pero no solo por eso sino porque no encaja la categoría indio o indígena en un aspecto racial”, luego indicó que se autoidentificaba más como quechua  por la siguiente razón: “Bueno me identifico más con lo quechua porque hablo quechua yo nací en la zona norte del departamento” (mujer, 28, superior, Azángaro, quechua).
  Recordemos que más de una cuarta parte de encuestados (28.5%) se autoidentifica como  indígena (17.7%) o como indio/a (10.8%) en una primera instancia; sin embargo, en la segunda pregunta disminuye al 16.1% quienes aún se autoidentifican como indígena o como indio/a, analicemos las razones. La mayoría de quienes se identifican como indígena hacen alusión a ser descendientes de los habitantes del antiguo Perú: “porque soy descendiente de los Incas” (varón, 35, secundaria, Puno, quechua),  idea que varía al presentarle la categoría quechua con la que también se identifica: “porque mis padres fueron quechuistas y hablo quechua”. Un caso similar es el de una mujer de 26 años que se autoidentifica como indígena “porque es en la categoría que han clasificado a los peruanos que son de comunidades o que tienen esa condición”; pero, al presentarle categorías étnicas se encuentra en una disyuntiva por ser hija de  padres quechuas y aymaras, por lo que afirma sentirse andina:  “Me identifico como andina ya que soy aymara y quechua debido a que mis padres son aymara y quechua, por lo tanto también yo lo soy, sumado a ello la procedencia de  mi comunidad” (superior, Arica, castellano).
    
MEJIA. Quechuas en capacitación
Entre quienes se autoidentifican como indios lo hacen por ser hijos de quechuas y/o aymaras: “porque mi padre y mi madre son indios aymaras de nacimiento“; sin embargo, al leer las categorías étnicas, eligieron una de ellas, en este caso aymara: “porque mi lengua materna es el aymara” (varón 18, superior, Puno, castellano-aymara). De otro lado entre los encuestados con menor nivel de estudios también se observa una mayor identificación con la categoría indio, y en algunos casos, sus respuestas muestran el carácter despectivo del término: “porque somos del campo nos ponen ese apodo”, así mismo se autoidentifica como quechua: “porque somos de esa gente y somos campesinos” (mujer, 54, primaria, Puno, quechua).
   Entre quienes no se identifican con ninguna de las categorías propuestas (blanco, criollo, mestizo, indio e indígena), indican otra como  nativo o campesino, y al presentarle las categorías étnicas, la mayoría prefirió autoidentificarse con una de ellas, este es el caso de un varón de 25 años que se autoidentifica primero como nativo, para luego  afirmar ser aymara  “porque nací, me crié, vivo y pienso morir por mi nación aymara” (superior, Puno, aymara). En otro caso un encuestado afirma ser campesino: “porque soy descendiente del hombre que vive en el campo, que se dedica a la actividad agrícola, ganadería bajo las diferentes costumbres y tradiciones andinas”, para luego mostrarse como aymara: “porque soy hablante de la lengua aymara y cuasi conocedor de sus costumbres y cultura tradicional “ (varón, 22, superior, Huacullani, aymara).
Mistis
    De los pocos casos en el  que el/la  encuestado/a se autopercibe como  criollo/a se debe al hecho de haber vivido  una temporada en alguna ciudad de la costa y/o porque uno de sus padres no es natural del departamento de Puno, este es el caso de un varón de  32 años de edad, nacido en Juliaca, él sostiene ser criollo porque  “he crecido en la costa“, por ello no se identifica con ninguna categoría étnica, no obstante reconocer que su madre es natural de Puno.
     Con los resultados de ambos cuadros, además de las conversaciones que se tuvo con personas del lugar, es posible afirmar que desde épocas coloniales, las categorías que ha empleado la sociedad mayor para identificar a las poblaciones del interior del país, sobre todo de la zona de la sierra,  son “indio”, “indígena” o “serrano”, categorías que conllevan una fuerte  carga peyorativa y discriminatoria; como respuesta de rechazo a dicha categorización, en la actualidad la población de la ciudad de Puno, emplea  con mayor frecuencia las categorías étnico-culturales quechua o aymara para autoidentificarse, generándose, de esta manera, un renacer y reafirmación étnico entre la población citadina puneña.
3. ¿MESTIZOS, QUECHUAS O AYMARAS? Dudas y reafirmaciones para una autoidentificación étnico-cultural
  Los resultados de ambos cuadros permiten afirmar que la mayoría de encuestados en una primera instancia se autoidentifican con la categoría racial mestizo, mientras que luego de mostrarles las categorías étnicas, prefirieron elegir una de ellas: quechua o aymara. Frente a esta información valdría preguntarse ¿cómo se perciben a sí mismos  los habitantes de la ciudad  de Puno?  ¿Cómo mestizos, quechuas o aymaras? Los titubeos y dudas que mostraron algunos de los/las encuestados/as, permite sostener que a pesar que se observa una fuerte autoidentificación como integrantes de un grupo étnico, al menos el 50% se considera como mestizo/a, expresando de esta manera, la carga discriminatoria que acarrean las categorías “indio” e “indígena” que son  las más próximas a  “quechua” y “aymara”. Recordemos que el mestizaje no sólo se expresa  por el cruce racial de una población, en muchos casos  lo
Bandera aimara
que está más presente es un mestizaje cultural, este parece ser el caso de algunos encuestados que se consideran como mestizos/as, tal vez por haber asumido las formas culturales de la población citadina: idioma, estudios, vestido, alimentación, e inclusive algunas costumbres, pues muchos/as reconocen tener un idioma nativo como su idioma materno, y al señalar la procedencia de sus padres, hicieron referencia a zonas rurales quechuas o aymaras del departamento.  
      Pero qué es “indio” y qué “indígena” en el Perú, si bien es cierto como señala Albó (1995) “indio” es una categoría socio-étnica utilizada equívocamente por los europeos para nombrar a las poblaciones de los nuevos territorios descubiertos, creyendo que habían llegado a las Indias Orientales, con el pasar de los años  se convirtió en una categoría que indicaba inferioridad racial y cultural en relación a “ellos”, idea muy extendida hasta nuestros días. De otro lado, la categoría “indígena” que sirve para referirse a las poblaciones descendientes de los antiguos habitantes que vivían en los territorios invadidos por los europeos, también está cargada de connotaciones despectivas y peyorativas. Ambos categorías con la que los europeos y sus descendientes identificaron a los descendientes de los antiguos pobladores de las tierras que invadieron, fueron construidas bajo la idea de superioridad racial y cultural europea occidental, y plasmadas a través del trato inhumano y la explotación al que fueron sometidas las poblaciones indígenas, nativas u originarias de estas tierras; estas ideas son las que se nos ha impuesto e inculcado de manera oficial, informal y cotidiana, es la idea con la que los peruanos hemos crecido y nos han socializado, de allí la poca identificación que la población suele tener hacia las categorías que delaten ser originario de estas tierras.
    ¿Y qué con lo quechua y lo aymara? ¿Acaso no son categorías étnicas a las que también se les suele considerar como inferiores? Es cierto que históricamente todos los grupos étnicos minoritarios, luego de la invasión española, fueron considerados como inferiores, idea muy difundida hasta épocas recientes; no obstante, lo que está sucediendo en las últimas décadas es más alentador de lo que se esperaba, como producto de la expansión indiscriminada del sistema capitalista occidental, la globalización del  mundo, así como la universalización de nuevas ideas como el respeto a los derechos humanos y a las minorías sociales,  hoy en día  muchos grupos étnicos, antes invisibivilizados por la sociedad mayor, ahora están siendo visibilizados y, reclaman por el respeto a sus particularidades y que les permitan desarrollarse en este mundo globalizado sin necesidad de asimilarse del todo a las exigencias del mundo capitalista occidental, de allí que en todo el mundo  se observa un renacer de las identidades étnicas y culturales de las poblaciones originarias, fenómeno que también empieza a observarse en el Perú.
  A pesar que las minorías étnicas en el Perú aún no logran tener la representatividad ni la fuerza que sí la tienen sus similares de Bolivia y Ecuador,  los esfuerzos que realizan las instituciones que buscan sus reivindicaciones, ya sean ONGs,  iglesias, asociaciones conformadas por ellos mismos, instituciones de enseñanza y hasta instituciones estatales como gobiernos regionales, municipios y otros, están permitiendo generar mayor autoestima a través del reconocimiento y/o fortalecimiento de sus identidades culturales; de otro lado, fenómenos como los medios de comunicación, las migraciones, el sistema educativo oficial,  la tendencia globalizadora de la cultura occidental, además de los  compromisos políticos e intereses particulares en los que se encuentran comprometidos algunos de sus dirigentes, se presentan como perturbadores para el logro de una mayor identificación étnica que les permita emprender proyectos reivindicativos comunes, o  la conformación de movimientos étnicos sólidos.

   Como ya se indicó, en la ciudad de Puno, a pesar que un buen sector de la población se autoidentifica como “mestizo”, es más fuerte la autoidentificación como “quechua” o “aymara”, tal vez por la fuerte presencia de las mencionadas culturas en estos territorios o porque, así lo esperamos, realmente se está generando un renacer y una reafirmación étnico-cultural en su población. De otro lado, en entrevistas informales sostenidas con  pobladores de la localidad, y al referirnos a la  identidad nacional, la mayoría respondía que más que peruanos se sentían quechuas o aymaras, las razones que daban a tal afirmación, eran por el hecho de haber nacido en estos territorios, por tener como idioma materno una lengua nativa, por haberse criado en un hogar de padres  de dicha procedencia y por no sentirse representados por quienes deciden el destino del país.
   Finalmente, lo que aún no queda claro es si esta fuerte autoidentificación hacia los grupos étnicos de procedencia, está motivado por una tendencia universal, por el contexto en el que viven y porque se está generando un verdadero sentir étnico, pues aunque me falta información para comprobar el siguiente supuesto, se tiene conocimiento que algunos migrantes puneños una vez que logran establecerse en otras ciudades, en el mejor de los casos suelen identificarse como puneños, dejando de lado las categorías étnicas, si es que acaso, no optan por asumir otras identidades regionales ocultando sus orígenes étnicos a través de un blanqueamiento y/o mestizaje, social y cultural. Si ser quechua o aymara, es percibido como algo natural en la ciudad y en el departamento de Puno, en la percepción de muchos pobladores de la sociedad mayor, sobre todo en las ciudades de la costa y en la capital de la república, ser puneño o de otra región de la sierra peruana, así como ser quechua o aymara, es ser indio, indígena o serrano con toda la carga discriminatoria que los términos conllevan.  
_________
BIBLIOGRAFÍA
ALBÓ, Xavier
1995    El resurgir de la identidad étnica: desafío prácticos y teóricos. En: “De Palabra y Obra en el nuevo Mundo”. España: Siglo XXI  Editores S.A., p. 409-438.
1988    Introducción. En: Xavier Albó (compilador), “Raíces de América: el mundo
aimara”. Madrid: Alianza editorial.
DEGREGORI, Carlos Iván
1993    Identidad Étnica, Movimientos Sociales y Participación Política en el Perú.
En: “Democracia, Etnicidad y Violencia Política en los Países Andinos”:
Jornadas de Politología. Lima, p.113 -133.
FUENZALIDA, Fernando
1992    La cuestión del mestizaje cultural y la Educación  en el Perú de nuestros
días. En: “Anthropologica” N° 10. Lima: PUCP, p. 9-25.
JACOB, Jean-Pierre
1986    Producción de la Identidad y Poder en el Perú. En: “Identidades  Andinas y
Lógicas del Campesinado”. Lima: Mosca Azul Editores, p. 205-215.
GRANADOS, Manuel
2000    Los Andinos y el Racismo en el Perú. 3ª edición. Lima: Byte Ediciones.
MANRIQUE, Nelson
2003    La Mayoría invisible. Los indios y la cuestión nacional. En: “El Tema
Indígena en Debate. Apo rtes para la reforma constitucional”. Lima:
Impresiones Fimart S.A.C., p. 87-106
MONTOYA, Rodrigo
1986    Identidad Étnica y luchas Agrarias en los Andes Peruanos. En: “Identidades y Lógicas del Campesinado”. Lima: Mosca Azul Editores, p.247-277
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NOTAS:
(*) Trabajo presentado en la XXI Reunión Anual de Etnología - 2007. Museo Nacional de Etnología y Folklore (MUSEF) de Bolivia. Agosto, 2007.
Publicado en: Antropología: Revista de Investigación, Análisis y Debate. Puno, Perú: UNA- Escuela Profesional de Antropología, 2007. Nº 4. Pp. 47-55.
[1] La encuesta se realizó en el mes de marzo del 2005, con el apoyo de estudiantes del octavo semestre de la carrera profesional de Antropología de la UNA-Puno, como parte del Seminario de Etnicidad e Identidad impartido en dicho semestre.
[2] La encuesta se aplicó a 80 varones y 50 mujeres. Sobre el nivel educativo: 58 varones cuentan con estudios superiores, 21 estudios secundarios y 1 con estudios primarios; entre las 50 mujeres, 37 cuentan con estudios superiores, 9 con estudios secundarios y 4 con estudios primarios.
Aunque la encuesta, además de los datos generales, sólo constaba de tres preguntas, causó ciertas incomodidades a algunos/as de los/as encuestados/as, sobre todo a las mujeres, por lo que no se pudo realizar igual número de entrevistas a ambos sexos. Todo hace suponer que hablar de raza y/o de etnicidad   en el Perú de hoy, sigue manteniendo viejos prejuicios.
[3] A pesar que esta investigación emplea la categoría étnico-cultural, fue necesario realizar la pregunta con el término “racial”, el mismo que ya no es utilizado por la antropología por su connotación discriminatoria. Si se hubiese empleado la categoría “étnico-cultural”, de seguro hubiese existido mayores confusiones entre los/las encuestados/as.
[4] El único caso de autoidentificación como blanco, fue de una mujer de 19 años de edad natural de Puno, con padres de Arequipa y Puno.
[5] En el Perú el mestizaje está presente por doquier, no sólo el mestizaje por el cruce de los españoles con los descendientes de los Incas, sino el mestizaje que se ha producido por el cruce de poblaciones de diversos lugares, pues recordemos que además de los descendientes de los pueblos originarios del Perú, la inmigración europea, asiática y africana, ha motivado que en el Perú actual lo “mestizo” sea lo predominante.
En el caso de la  población puneña el mestizaje se ha producido entre los descendientes de españoles con población de los pueblos originarios; pero, también, existe un mestizaje producto de las uniones de  población aymara con población quechua.
[6] Para todo los casos, cuando se presentan los testimonio de los/las  entrevistados/as, serán identificados/as por género, edad, nivel educativo e idioma materno.
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Luis Enrique Rivera Vela (Puno, 1966) es Antropólogo, realizó sus estudios en la Universidad Nacional de San Agustín de Arequipa, en el 2003 obtuvo el grado de Magíster en Antropología en la Pontificia Universidad Católica del Perú. Actualmente es docente de Pre-grado y de Maestría en la Universidad Nacional del Altiplano de Puno. Como especialista en temas de antropología de la religión, identidad cultural e interculturalidad ha participado como ponente en seminarios, congresos y foros nacionales e internacionales. El trabajo con el que amablemente colabora permite conocernos mejor y al hacerlo, interactuar con también mejores perspectivas de futuro y desarrollo.

COYUNTURA POLÍTICA PUNEÑA

IVÁN FLÓRES: 

EL COSTO DE LA FALSA SOBERBIA
Por José Carlos Apaza Alemán
En: SIN FRONTERAS, 20AGO17
La huelga nacional de los maestros preocupa al país, se trata de la formación escolar de nuestra niñez y juventud. La situación de Ollanta Humala y Nadine Heredia, el caso Odebretch, han pasado a segundo plano. Sin embargo, en nuestra región y particularmente, en nuestra ciudad, la atención está centrada en el pedido de prisión preventiva que pesa contra el Alcalde de Puno, Iván Flóres Quispe.
¿De qué lo acusan? De COLUSIÓN AGRAVADA. Según el Artículo 384° del Código Penal en cuanto a la colusión agravada: El funcionario o servidor público que, interviniendo directa o indirectamente, por razón de su cargo, cualquier operación a cargo del Estado mediante concertación con los interesados, defraudare patrimonialmente al Estado o
entidad u organismo del Estado, según ley, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de seis ni mayor de quince años.
¿En base a qué lo acusan? Al irregular manejo de los Cien Mil Soles que donó la Backus para la Festividad Virgen de la Candelaria 2015. Él firmó el convenio y la adenda, designó a su entonces gerente Edgar Centeno Chavarría para que ejecute el proyecto, pero en la práctica, quien dispuso del dinero, fue Inés Béjar, ex asesora de Iván Flóres, con o sin su consentimiento, algo que él tiene que aclarar de forma objetiva. Otro hecho que agrava la situación del alcalde Flóres es que las adquisiciones o gastos hechos con ese dinero, se hicieron al margen de las normas, como si fuese dinero de Iván Flóres o Inés Béjar.
¿Por qué Iván Flóres comete o avala esos errores que terminan siendo delitos?, porque está mal acompañado y mal asesorado. Su entorno de asesores o consejeros es de muy bajo nivel. A su alrededor se encuentran personas sin formación ni cultura, lo único que buscan es el dinero fácil, para ello no escatiman nada, compran, venden, falsifican, desaparecen, hurtan, como si fuese algo normal. Y el alcalde, parece no estar enterado, aunque esos “pirañas” gozan de su entera confianza. Ni siquiera la contratación del ex director de un diario local le ha servido para cambiar esta situación o mejorar su trabajo.
Pese a que fue alcalde de Acora, Iván Flóres, está demostrando no conocer de gestión pública, de lo contrario, no hubiese cometido o permitido que ocurran estos hechos que ahora lo postran en el banquillo de los acusados.
Es el costo de la falsa soberbia. Le han hecho creer que es el mejor alcalde, y no lo es; le dijeron que era líder, y no lo es. Tiene una sobrevaloración sin fundamento.
Ojalá afronte con dignidad este momento crucial de su vida. No le deseo el mal ni la cárcel a nadie, pero la corrupción debidamente probada, tiene que ser sancionada, de acuerdo a ley
.
SALVO MEJOR PARECER.

sábado, 19 de agosto de 2017

LA HUELGA CONTINUA

SI NO HAY SOLUCION

PELÍCULA DE OSCAR CATACORA, EN AIMARA

CUMBRES DEL CINE REGIONAL
Escribe: Oscar García Núñez. Fotos: Cine Aymara Studios
Tomado de: SOMOS, de EL COMERCIO Año XXX Nº 1602 p.56 y ss., 19AGO17
WlÑAYPACHA, la primera película hablada en aymara, cautivó en el Festival de Cine de Lima. La cinta sobre dos octogenarios que viven al pie de una montaña es la ópera prima de un cineasta puneño de 30 años que a busca llevarla a festivales y estrenarla en salas. Wiñaypacha mereció una mención honrosa en la pasada edición del Festival de Cine de Lima.
En idioma aymara no existe una palabra para nombrar al cine. Tampoco para designar a las cámaras, los micrófonos, los monitores, la claqueta ni nada de lo que tenga que ver con el proceso de rodar un largometraje. La señora Rosa Nina, una abuela de más de 80 años proveniente de una comunidad en las alturas de Puno, no sabía ni qué era una película cuando el cineasta Óscar Catacora (30) la encontró y le ofreció el papel protagónico de su ópera prima, Wiñaypacha. El director y su equipo andaban buscando a la actriz de su película en las comunidades porque en la capital de Puno nadie había acudido a su llamado de cásting. A Rosa la idea le pareció divertida y no lo pensó mucho cuando les dijo que sí. Durante cinco semanas, a más de 5 mil metros de altura, Rosa y Vicente Catacora, otro octogenario sin experiencia como actor, interpretarían a dos adultos mayores que sobreviven al pie de un nevado, en condiciones de penuria, mientras añoran la ausencia de su hijo que los abandonó para irse a la ciudad.

Desde el inicio el cineasta tenía claro que quería hacer una película con dos actores, donde el paisaje se sienta como un personaje más, sin exotismos gratuitos, y que esté enteramente hablada en aymara. “El mundo se está globalizando, las ciudades llaman a la gente joven y las comunidades andinas se van quedado olvidadas, no solo ellas, sino su cultura. Yo creo que los ancianos son como los apus, son cerros sabios que permanecen, pero esa idea se está perdiendo”, dice por teléfono Catacora, quien se encuentra contento con la mención honrosa que ha recibido su cinta en la reciente edición del Festival de Cine de Lima, donde se estrenó. La película no entró en competencia, pero cautivó a los críticos. Para Ricardo Bedoya es una cinta “sin antecedentes” y que “marca una fecha en el cine peruano”. El crítico Claudio Cordero afirma que su existencia es un “milagro” para la cinematografía nacional, mientras que Alberto Castro, del blog Encinta, asegura que se trata del mejor estreno nacional que se haya visto en años.
Catacora habla sobre su oficio con seguridad. Se entrenó primero como cinefilo, desde niño, viendo películas japonesas de Akira Kurosawa y Yasujiro Ozu que llegaban hasta su televisor, en el distrito de Acora (Puno) con la trémula señal de Tv-Perú. Luego, de adolescente, conoció el cineclub de Puno y estudió Ciencias de la Comunicación. “Wiñaypacha significa ‘eternidad’, concepto que está en la película como metáfora. En la cosmovisión andina, el tiempo es circular, siempre vuelve, no es como la idea europea de que el tiempo es lineal. Por eso los personajes esperan el regreso de su hijo”, se explica.
NEORREALISMO EN LOS ANDES
Lo que ha llamado la atención de la película es su propuesta formal, bastante madura para ser una primera obra. Wiñaypacha es una película pródiga en silencios, como en algunos clásicos orientales, que apenas tiene 96 planos, grabados todos con cámara fija, al estilo de Ozu o John Ford. La historia es mínima en argumento, pero poderosa en su efecto conmovedor, pues el cineasta se inspiró en el recuerdo de sus abuelos y en otros adultos mayores.
“Trabajar con ellos fue como un juego, teníamos que decirles durante los ensayos ­que íbamos a jugar, que se olvidaran de la cámara, para poder avanzar”, recuerda el director. La comunicación también supuso un reto porque en la cultura andina se puede percibir como una falta de respeto que un joven dé órdenes a los más viejos. Para ello debieron usar un mediador, un adulto mayor que había sido autoridad en Puno, para que transmitiese los pedidos del director sin que les suenen ásperos o altisonantes.

LA MIRADA DE ADENTRO
Al interior del Perú se hace un aluvión de películas que escapan al ojo capitalino y que, sin pedirle permiso a nadie, han conformado solitas un circuito paralelo, sobre todo en las ciudades de Puno, Ayacucho, Junín y Cajamarca, que es donde más se produce. Los investigadores Emilio Bustamante y Javier Luna Victoria, autores del reciente libro LAS MIRADAS MÙLTIPLES (Universidad de Lima, 2017), escriben que todo empezó hace dos décadas y han contado más de películas 200 de este tipo realizadas entre 1996 y el 2016. Eso es el doble de las que se han hecho en Lima en ese periodo. Al fenómeno se le ha conocido como “cine regional’, aunque el nombre genere escozor en algunos cineastas, como el mismo Catacora, que lo consideran dis­criminante. Se trata en su mayoría de cine artesanal, hecho con recursos mo­destos, pero que emociona a su público.
Los críticos creen que Wiñaypacha es una muestra de las cimas expresivas a las que puede llegar ese cine que se hace fuera de Lima, con talento y capi­tal regional. Un antecedente sería CHICAMA (2013), cinta trujillana de Ornar Forero, que ganó cinco premios en el Festival de Cine, incluida mejor película peruana. Catacora prepara ahora su segunda película, que contará las rebeliones indígenas de 1780. Mientras estudia las posibilidades de mandar Wiñaypacha a festivales internacionales y pasar por el vía crucis de estrenar la cin­ta comercialmente en varios puntos del país. Podríamos tener buenas noticias de ella para el 2018. //
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LA OPINION
CLAUDIO CORDERO Crítico de cine
La película es una revelación porque está hecha en Puno, su director es muy joven y es su primer trabajo. No es que no haya habido buenas películas regionales antes, pero impresiona que aparezca un talento nuevo que, de pronto, te haga una existencia me parecía un milagro, como lo fue en su época La muralla verde (1969), de Armando Robles Godoy, que se reveló como una propuesta de autor exigente y muy madura. Con Wiñaypacha ocurre algo parecido y por eso no se entiende y parece inexplicable que no haya entrado en la categoría de concurso del festival. Solo se estrenó en un segmento “Hecho en el Perú”. Sería bueno que se aproveche el impacto conseguido estos días y se estrene en salas ya.
[El tráiler de Wiñaypacha, de Óscar Catacora, en: www.elcomercio.pe]
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EN LENGUAS ORIGINARIAS
RETABLO fue la única película peruana de ficción que compitió este año en el Festival de Cine de Lima. No ganó, pero recibió el premio máximo otorgado por el Ministerio de Cultura como la mejor película peruana.
IDIOMA. La cinta está hablada entera­mente en quechua y es dirigida por Alvaro Delgado-Aparicio. Cuenta con las actuacio­nes de Magaly Solier, Amiel Cayo y Júnior Bejar. No tiene fecha de estreno aún.
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Foto 1: Al pie del Allen Capac
Foto 2: Detrás de cámaras. El director puneño Óscar Catacora conversa en aymara con la octogenaria protagonista de Wiñaypacha, Rosa Nani, que nunca había estudiado actuación ni había visto una película.

Foto 2. LOCACIÓN. La película fue rodada al pie del nevado Anllicapac, en el distrito de Macusani, provincia de Carabaya (Puno)

viernes, 18 de agosto de 2017

ANÁLISIS DE LA COYUNTURA PERUANA

LECTURAS INTERESANTES Nº 774
LIMA PERU            18 AGOSTO 2017
¿VACANCIA DE FACTO?
César Hildebrandt
Tomado de: HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 360 18AGO17 p. 12
El arzobispo de Arequipa, Ja­vier del Río Alba, se ha re­ferido al magistrado del TC Óscar Urviola Hani como “un puneño nacionalizado arequipeño”. La frase la ha soltado en medio de una crítica al TC por una sentencia que permite la relación sexual consentida entre ado­lescentes, fallo que Del Río considera “horroroso”. La autoridad eclesiásti­ca empleó un tono particularmente despectivo para referirse al origen de Urviola Hani.
¿Pedirá disculpas por esto el Papa Francisco cuando venga a Lima el próximo enero? ¿Las pedirá por lo del Sodalicio? ¿Las ofrecerá por el papel que, en relación a los derechos huma­nos, jugó el actual cardenal Cipriani durante la guerra contra el terrorismo y los salvajes desmanes del Estado?
No lo creo. La Iglesia Católica, que supone ser heredera de un Mesías planetario, tiene una larga historia de autocomplacencia: la divinidad no puede ser sino infalible. La única manera de criticarla ha sido ser cismático. Lutero dixit.
Esa pétrea vanidad tiene muchas explicaciones y un origen: el reino del terror y las grandiosas recompensas no puede tener fisuras; si el cielo, el in­fierno y la resurrección están en juego, ¿cómo podrían sus administradores estar sometidos al escrutinio terrenal?
Entiendo a la judicatura católica.
Lo que no entiendo es a este gobier­no con aspecto de abadía decadente.
¿El señor Kuczynski cree estar pro­tegido por algún tratado pontificio? ¿Cree que podrá gobernar los próximos cuatro años equivocándose con tanto empeño? ¿Cree que el señor Cabello, consejero del lobo, le dicta buenas sugerencias? Señor presidente: por si acaso, su última presentación en TV, la del miércoles pasado, ha sido patética.
Veamos. Sale el señor Basombrío y dice que el líder de la huelga magisterial, Pedro Castillo Terrones, lide­ra una organización que pretende unificar dos movimientos senderistas: MOVADEF y PROSE­GUIR. Y añade que con el señor Cas­tillo no se sentarán a negociar
¿Cómo? Si el ministro del Interior “sabe” que el operador de una huelga que afecta a millones de estudiantes pertenece a Sendero, ¿se queda satis­fecho diciendo que no lo quiere en una silla próxima? ¿Madame Pompadour nos gobierna por todo lo bajo?
Lo que pasa es que Basombrío no ha dicho una estricta verdad. La organización de la que ha hablado es una teoría de algunos agentes de la DIRCOTE y nada más. Lo que sí es cierto -y esto habría bastado para desatar  las alarmas- es que el señor Castillo, a pesar de sus evasivas y as­tutas negaciones, está a milímetros del CONARE, que sí es, pro­badamente, uno de los seudónimos sindicales del senderismo tenaz.
Le habría bastado al señor Basombrío decir la verdad para dictarle al procurador del ministerio del Interior que inicie las acciones que correspondan.
En todo caso, si el magisterio está cayendo en manos del CONARE, como en los 80 cayó parcialmente en las ga­rras de Sendero, eso es responsabilidad del gobierno, de la clase política, de los partidos ausentes, de la democracia vacía y centralista que padecemos.
OTORONGO 18AGO17

Los maestros ganan una miseria. El SUTEP, aburguesado en la Derrama, hace tiempo que no los representa cabalmente. Y el gobierno, manejado por los Thorne, los Zavala y la mancha blanca, se ha negado a un aumento inmediato y persuasivo ¡teniendo el dinero disponible! La fuerza del CO­NARE se nutre de la debilidad senil del régimen.
Un gobierno auxiliado por el sentido común y el buen instinto político aceptaría el pliego de reclamos magisterial, negociaría el cronograma de su cumpli­miento (sin trucos ni dilaciones) e ini­ciaría la persecución judicial de todos aquellos subalternos del senderismo infiltrados en la huelga. Eso haría un gobierno atento y lúcido.

Pero este gobierno ni negocia ni se­ñala a los oscuros azuzadores. Y las consecuencias son esta parálisis, esta sensación de desfallecimiento, esta ola de huelgas que parecen el sueño cum­plido de un anarquista de manual, esta vacancia de facto. ■

jueves, 17 de agosto de 2017

NOTICIAS DE LA TIERRA NUESTRA

NOTIPUNO17AGO17
SEMINARIO SOBRE SIEMBRA Y COSECHA DE AGUA EN PUNO
Con la finalidad de generar incidencias, para el desarrollo de capacidades de adaptación de las poblaciones altoandinas, a través de las diversas formas de almacenamiento de agua, proveniente sobre todo de las escazas lluvias y su óptimo aprovechamiento mediante prácticas locales de actividades de siembra y cosecha de agua, es que la Municipalidad Provincial de Puno, la Municipalidad Distrital de San Antonio de Esquilache y el Centro de Desarrollo Andino Apacheta, organizan el Seminario “Avances y propuestas en actividades de siembra y cosecha de agua en puno y en el Perú, como estrategia para el incremento de la seguridad hídrica agraria”.
Este evento se fundamenta en los efectos que acarrea el cambio climático en la Región, entre los cuales está la tendencia al déficit hídrico, puesto que el régimen de lluvias ha variado y éstas se presentan en tiempos muy cortos, afectando a los recursos naturales y tornando más vulnerable a las poblaciones rurales altoandinas.
El expositor principal será el Ing. Cesar Dávila Veliz, Director de la Unidad Operativa Sierra Azul del Minagri, así mismo se ha convocado a instituciones que norman el uso del agua y a instituciones que trabajan en el uso racional del agua en la región Puno y a técnicos expertos de nivel nacional. 
El Seminario se realizará en el Auditorio de la Municipalidad Provincial de Puno el viernes 18 de agosto del 2017 y contará con las participación de Minagri-Fondo Sierra Azul, Agrorural, Senamhi, Autoridad Administrativa del Agua Titicaca, Desco, Gobierno Regional, Pecsa y expertos invitados.
Inscripciones y Consultas: Jr. Tiahuanaco Nº 145 – B, de la ciudad de Puno. Telf. 051 208270, Cel. 945939095

CARABAYA EN POS DE RÉCORD GUINNESS CON MÁS DE MIL ALPACAS FINAS
Escribe: Los Andes | 13ago17.- La Municipalidad Provincial de Carabaya invirtió más de 50 mil soles para participar en el Record Guiness; su propósito es agrupar a más de mil alpacas locales. De momento, se informó, tienen 800 alpacas inscritas.
Edgar Rodriguez Mendoza, alcalde provincial de Carabaya, dijo que el objetivo es congregar a más de mil alpacas, además de promocionar la calidad de fibra que se tiene a nivel nacional y mundial, y elevar los costos de la fibra, beneficiando a los productores alpaqueros.
“Queremos lograr que la fibra de la alpaca de la provincia de Carabaya esté ante los ojos del mundo, porque es bueno reconocer que tenemos la mejor fibra de calidad a nivel del país; sin embargo, las grandes empresas devalúan nuestra fibra a menos precio y no obtenemos ganancias”, mencionó el alcalde.
Por otro lado, indicó que se realizará la XXIV FECASAN, en la provincia de Carabaya, donde se mostrarán más de mil 800 camélidos sudamericanos con la mejor fibra; allí también esperan acoger la mirada de las grandes empresas, a fin de mejorar la economía de los pobladores.
LA DECANA RADIO, JULIACA:
#Paqochirukuna rikuchiyta munanku paqochankuta record guinness nesqaman.
Uk conferencia nesqapin reqsichunku kay hatun feria camélidos sudamericanos, productos agropecuarios y artesanales nesqa aparikunqa kay chunka esqonniyoq p’unchaymanta hasta iskay chunka qanchisniyoq p’unchay agosto killakaman kay Carabaya llaqtapi.
 Hinamanta kay wiraqocha alcalde Edwar Rodríguez ninmin yaqapis waranqa (1000) allin paqochakunatan qhawachisaqku kay record Guinness nesqa kay pachaman pacha nispa. Chaypaqtaqmin chayamunqa paqochakunamanta t’aqwiq kay hatun yachay wasi universidad nacional de san marcos, hinallataq  universidad agraria de la molina Lima llaqtamanta pacha.
 Chaypaqtaqmin qolqeta churaykuña iskay pachak iskay chunka waranqa (220 mil) qolqekunata kay hatun uywa qhatuy apakunampaq hinamanta rimanakushakuñan paqocha uywaqkunawan nispan willakamunko.

SEGUN INEI LAS AUTORIDADES PUNEÑAS ESTÁN ENTRE LAS MÁS CORRUPTAS
CORREO PUNO J.Carlos Flores, 11AGO17.- De acuerdo a las cifras del último estudio estadístico de la Encuesta Nacional de Hogares (ENAHO), realizado por el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), las autoridades de la región están entre las más corruptas a nivel nacional.
A la pregunta ¿En los últimos 12 meses, a usted o a algún miembro de su hogar le solicitaron, se sintió obligado o dio voluntariamente regalos, propinas, sobornos, coimas a un funcionario del estado ?, aproximadamente un 4.6 % de los encuestados indicaron que sí. Dicha cifra, aunque parezca pequeña es la tercera más grande a nivel nacional luego de Tacna y de Junín. De esta manera la región queda en el tercer lugar en incidencia de corrupción a nivel nacional atendiendo a las estadísticas recogidas en dicho estudio. 
En el último año, una encuesta encargada por la cámara de comercio de Juliaca arrojó donde se lanza la pregunta en los últimos seis meses, considera que ha aumentado, sigue igual o ha disminuido la corrupcion en Puno La respuesta fue de la siguiente forma: respecto a la corrupción el 61% considera que aumentó, el 28% dice que sigue igual y sólo el 5% dice que ha disminuido.
Por otra parte, la expresidente la junta de fiscales de Puno Judith Contreras, informó que durante los últimos años se acumularon al menos 700 casos de investigación por presuntos delitos de corrupción de funcionarios de las fiscalías provinciales especializadas. “La nueva fiscalía en sus dos años de trabajo investiga 700 casos, esto ubica a Puno como una de las regiones con mayor índice de investigación por delitos de corrupción”, indicó al respecto. Entre las instituciones más corruptas según la encuesta de Enaho, se incluye al Gobierno Regional, al INPE y al Poder Judicial entidades envueltas a menudo en escándalos.

DEBATIRAN DELIMITACIÓN Y RECURSOS HÍDRICOS EN ZONA SUR ALTA
PACHAMAMA RADIO 16AGO17.- Los pobladores de la zona alta de la provincia de Puno, convocan al I Congreso Zona Cordillera Frontera Puno – Moquegua. Esto para analizar el problema de la gestión integral del agua de la cabecera de la cuenca del río Blanco - Aguas Calientes – Ilave - Titicaca y de Tambo - Pacífico y la representatividad de la organización de usuarios de agua de ambas cuencas.
En este encuentro también se evaluará sobre el proceso de delimitación del territorio interdepartamental Puno - Moquegua tramo III y la incidencia del proyecto Acumulación Mariela de la minera Aruntani SAC. En esa misma línea evaluarán los acuerdos y su implementación parte del Gobierno Regional de Puno y otros instancias, adoptados en la sesión descentralizada que se llevará a cabo en Pasto Grande.
Por su parte, el presidente de la Comisión de Usuarios de Agua de la Cabecera del Río Blanco, Honorio Checalla Muñuico, dijo que la actividad se desarrollará en el centro poblado de Jilatamarca Río Blanco, distrito de Acora, provincia de Puno, este miércoles 27 de setiembre del 2017.
DE OTRO LADO, Los pobladores, de las zona limítrofes con Moquegua, pedirán en la sesión descentralizada del Consejo Regional, declarar de necesidad e interés las diferentes vías de comunicación que actualmente están abandonas. La sesión se llevará a cabo, este 24 de agosto, en el centro poblado de Pasto Grande, distrito de Acora, provincia de Puno.
Esto lo hicieron saber varias autoridades, dirigentes y pobladores como Jacinto Charaja, Javier Mendoza, Edgar Ventura Vásquez, y otros; a través de un memorial, con fecha 14 de agosto, entregado al delegado del Consejo Regional, Leoncio Mamani. Además, piden que se eleve a categoría regional la carretera del centro poblado de Huaccochullo - Comunidad Jutucachi –Jilatamarca - Agua Caliente - Comunidad campesina de Irpapampa - comunidades Pasto Grande hasta la Carretera Binacional.
Otro de los puntos que se plantea es la declaratoria de necesidad e interés regional el proyecto de inversión pública: instalación de electrificación rural en las localidades de Jatucachi, Jilatamarca, Aguas Calientes y San Fernando, del distrito de Acora.

HABITANTES DEL CENTRO POBLADO PAJANA SAN AGUSTÍN DE YUNGUYO QUIEREN PERTENECER A BOLIVIA

ONDA AZUL 9AGO17.- Son más de mil 700 habitantes en el Centro Poblado Pajana San Agustín, ubicado en el distrito y provincia de Yunguyo, que evalúan la posibilidad de pertenecer nuevamente al país fronterizo de Bolivia, ante la indiferencia y olvido de las autoridades del nivel provincial, regional y central.
El alcalde de la municipalidad menor, Oswaldo Coaquira Calderón, señaló que antes formaban parte del territorio Boliviano, pero mediante un acuerdo político en 1932 se decidió que pertenecerían a Perú. “Desde entonces hasta la actualidad no tenemos los servicios básicos como el agua potable”, reclamó.
Precisó que los pobladores exigen que se agilice la ejecución del proyecto de “Instalación del servicio de agua potable y saneamiento en el Centro Poblado Pajana San Agustín”, con código SNIP 251353. Ya que actualmente consumen agua no tratada, ocasionado enfermedades en los niños y niñas.
Cabe indicar que un grupo de autoridades del centro poblado fronterizo, llegaron hasta la ciudad de Puno, para dialogar con los responsables de las oficinas descentralizadas del Ministerio de Relaciones Exteriores y Ministerio de Vivienda y Construcción.

domingo, 13 de agosto de 2017

DOCUMENTOS PARA LA HISTORIA CULTURAL DE PUNO

APAFIT Y THEODORO VALCARCEL

 AGOSTO 1962. LIMA PERÚ.

LA HISTÓRICA EMBAJADA CULTURAL QUE REMOVIÓ LA MENTALIDAD INTELECTUAL CAPITALINA. PUEDE NOTARSE LOS NOMBRES DE QUIENES INTEGRARON TANTO EL CUERPO DE DANZAS COMO EL CONJUNTO MUSICAL. ESTÁ PENDIENTE UN SOLEMNE RECONOCIMIENTO COMO ACTO JUSTICIERO DE LA PUNEÑIDAD.

GRATA VISITA A COMPLEJO ARQUITECTÓNICO

POSTALES DE VIAJE
KUÉLAP
Por Guillermo Vásquez Cuentas
Partimos a las seis de mañana de Chiclayo del 22 de julio en la camioneta de doble cabina de mi amigo y paisano Jaime Sánchez Ortega. Su hijo José Carlos Lenin al timón. Además de los dos nombrados y yo, eran parte del grupo Aleida también hija de Jaime y su esposo Martín Adrianzen.
PORCULLA Y NO "PORCUYA"
Empezamos a devorar kilómetros e ir dejando atrás, uno a uno, distintos lugares y poblados todos ubicados en el trayecto entre Chiclayo (Capital del departamento de Lambayeque) y Chachapoyas (Capital del departamento de Amazonas). Fueron quedando atrás mientras ganábamos altitud creciente las localidades del Cruce Olmos, Punto Cuarto,
MINIBUS
Mochum, Jayanca, Motupe, Pedro Ruiz y otros, hasta llegar al punto más alto: el Abra de Porculla (ubicado en el departamento de Piura), en cuyo letrero de señalización algún despistado de habla “yeyista” seguramente limeño, hizo escribir “Porcuya” contradiciendo la denominación precisa que consigan mapas y libros de
PORTADA DE LA ESTACIÓN DE PARTIDA
geografía.
Ya de bajada por el flanco oriental de Los Andes pasamos por El Tambo, Corral Quemado, Bagua Grande y otros, siguiendo paralelamente el curso del rio Utcubamba.
Nuestra meta era el pueblo de Tingo Nuevo, pero por insuficiencia de información pasamos de largo el desvío de Laymebamba por donde
INGRESO A CABINA
debíamos seguir y llegamos hasta los suburbios de la ciudad de Chachapoyas desde donde tuvimos que regresar y en consecuencia enmendar la ruta. Llegamos a nuestro destino casi junto con la ultimas horas de la tarde, después de casi once horas de viaje con breves interrupciones.
EN EL AIRE
Tingo, el Nuevo, llamado así porque el antiguo o ahora “Tingo Viejo”, fue gravemente afectado por la furia de un huayco que hace veinticinco años aproximadamente había bajado por el cauce del rio del mismo nombre. Es uno de los veintitrés distritos de la Provincia de Luya, ubicado en el Departamento de Amazonas. Lo “nuevo” aparece a la vista del visitante, tanto por el trazo urbano como por las edificaciones.
Nos instalamos en el
SERVICIO DE ACÉMILAS
cómodo Alojamiento Castillo, cuyo administrador propietario “don Pancho” y su familia nos recibieron afablemente. Descansamos después de un breve paseo nocturno y conversación en la glorieta de la amplia plaza.
MURALLA EXTERIOR
IMPONENTE PARED LITICA
Al día siguiente –previa compra de los pasajes respectivos- nos encaminamos al embarque de minibuses, distante unos quinientos metros del hospedaje y allí abordamos uno de los bien cuidados vehículos, que luego de unos diez minutos nos dejó en la Estación de partida del Sistema de Cabinas, así llamadas a despecho y hasta en contraposición de otros nombres tales como teleférico o funicular.
MURALLA
A las 9.00 a.m. empieza el servicio de las telecabinas cuyo aforo es un máximo de seis personas. Estuvimos entre los primeros que embarcaron. Presas de la emoción contemplamos desde muy arriba la cañada del rio Tingo, las montañas todas verde claro, los caminos, las casas y chacras en la lejanía; todo eso mientras el artilugio colgado del cable que pendía de las altas torres que aparecían cada cierta distancia, ascendía desplazándose con velocidad moderada.
FRISO
Después de veinte minutos de viaje por los aires y venciendo casi treinta kilómetros, llegamos a la Estación de Llegada y a las instalaciones de servicios y venta de artesanías que lacomplementan. Desde ahí empieza una sinuosa escalera excelentemente trabajada y mantenida que sube por pronunciada cuesta hasta las ruinas, la
cual es usada por peatones que se proponen llegar al objetivo en otros veinte minutos. Alternativamente y con el mismo fin es posible emplear acémilas. Parte del grupo elegimos montar en baquianos caballos que halados por sus conductoras sortearon el accidentado y pedregoso sendero que nos llevó hasta casi al pie de las altas e impresionantes murallas que rodean la ciudadela, que en algunas partes exceden los veinte metros de altura.
ALTA MURALLA SUR
ENTRADA AL SENDERO QUE LLEVA AL COMPLEJO
Sobre la rica cultura Chachapoyas se ha dicho que “es una cultura arqueológica del Antiguo Perú que se desarrolló en el actual departamento peruano de Amazonas a finales del Horizonte Medio y durante todo el periodo Intermedio Tardío. Ha dejado un número importante de grandes monumentos de piedra, como la llacta de Kuélap, el Gran Pajatén, edificaciones funerarias, sarcófagos y mausoleos como los de la Laguna de los Cóndores y otros lugares de difícil acceso… habrían sido conquistados por los incas en tiempos del gobernante Tupac Inca Yupanqui”
El arqueólogo Kauffman Doig que dedicó muchos esfuerzos al estudio de esa cultura dice que “La construcción monumental de Kuélap se ubica al suroeste del pueblo de Tingo, a 3.000 msnm. Este coloso de la arquitectura ancestral peruana, que se extiende por 600 metros en su eje longitudinal, está conformado por una plataforma construida sobre la cima de una elevada montaña. Los muros que la sostienen, levantados con piedras uniformes y careadas, se elevan hasta por 19 metros. Kuélap es sin duda el testimonio más grandioso de los Andes amazónicos norteños”
DE REGRESO
Tuvimos la oportunidad de verificar esos y otros juicios que hacen descripción y valoración del complejo arqueológico, entrando por estrechos accesos, apreciando los elevados torreones, examinando lo que queda de la notable cantidad de casas circulares, las pocas edificaciones rectangulares y en general la vasta y compleja sinfonía arquitectónica de piedra que levantaron, seguramente con gran esfuerzo, los antiguos peruanos del lugar. El largo recorrido lo hicimos andando por senderos fabricados íntegramente de madera, cuyo calculado trayecto permitía ver lo principal de las ruinas. El guía José Edilberto puso el debido empeño en explicarnos las posibles funciones y características pasadas y actuales de las edificaciones, durante todo el recorrido que finalizó poco más del mediodía.
AL PIE DEL GRAN MURO SUR
Concluido el excepcional regalo a la vista y al intelecto, bajamos por la serpenteada y larga escalinata que en parte de su recorrido corre al pie mismo de los inmensos muros. ¿Cómo pudieron haber construido tan espectaculares paredes líticas?
Arribamos finalmente a la Estación de llegada y después de comprar algunos recordatorios en el mercadillo de suvenires, nos embarcamos en la cabina de regreso. El aire violento e inquietante de sorpresiva ráfaga nos hizo compañía a mitad del trayecto.
Subimos al minibús de bajada, recogimos los equipajes del hospedaje y enrumbamos raudos a Chachapoyas. Allí almorzamos a media tarde en el Restaurant Los Guayachos que nos regaló con deliciosos potajes y emprendimos el viaje de retorno que tuvo como etapa la localidad de Pucará a donde llegamos pasadas las nueve horas de la noche, donde pernoctamos, para llegar en la mañana del día siguiente a Chiclayo.
Después de esta experiencia inolvidable solo me apena que no pueda pagar nunca las facilidades que con tanta generosidad me prestó la familia Sánchez Uribe conducida por su jefe, para hacer realidad este muy esperado, ilustrativo, intenso e inborrable viaje.