sábado, 4 de abril de 2026

OPINION: PERÚ, ELECCIONES DEL 12 DE ABRIL DE 2026

 SOBRE TODO, NO PERDER EL VOTO

 Por Jorge Rendón Vásquez

E

n estas elecciones generales compiten 36 candidatos a la Presidencia de la República y 38 listas para elegir a senadores y diputados, un récord mundial: más participantes que en un campeonato nacional de fútbol. Están llamados a ir a las urnas 27’325,432 votantes, de los cuales 7’822,555 de Lima Metropolitana.

¿Por qué tantos candidatos?

Es el resultado de nuestra evolución política en el curso de la vida republicana, en la que se advierten tres períodos determinados por ciertas tendencias prevalentes: en el siglo XIX el de los caudillos militares y civiles; en el siglo XX el de los partidos políticos, con cierta ideología y proyectos favorables a las clases sociales que los animaban: y en el siglo XXI el de los aventureros políticos, personajes carentes de ideología y proyectos, pero ávidos de llegar a los puestos de mando del Estado para beneficiarse con los elevados sueldos y las prebendas y comisiones que podrían obtener de los grupos económicos que les financian las campañas electorales haciendo, desde los poderes del Estado, lo que a esos grupos les convenga. Este último período comenzó al finalizar el siglo XX con las candidaturas de Vargas Llosa y Fujimori.

Hay, desde luego, excepciones en este esquema, pero, por lo general, los electores no están preparados para verlas. Y esto también cuenta en los cálculos de quienes dirigen las campañas políticas de los aventureros para extraerles su voto.

El debate entre los candidatos a la presidencia de la República en dos tandas fue una buena muestra de la ineptitud, desconocimiento o indiferencia de casi todos ellos en relación a las funciones de la presidencia de la República. Hablaron como si en el ejercicio de esta se pudiera hacer todo lo que quisieran: disponer aumentos de sueldos y salarios, ordenar pagos, actividades, abstenciones, creación de impuestos, etc., etc., como si el poder de mandar perteneciese exclusivamente a la presidencia de la República y no hubiese Poder Legislativo ni Banco Central de Reserva. Casi todos ellos demostraron no haber advertido que la presidencia de la República en el Perú se ha desvalorizado frente al Poder Legislativo el que en los últimos diez años ha vacado a seis presidentes y nombrado a otros tantos. Algunos de esos candidatos son o han sido parte del Poder Legislativo y su acción ha sido nula o nefasta para los intereses del pueblo.

Como quiera que sea, en las elecciones ad portas ¿a quiénes preferir para presidente y vicepresidentes y para senadores y diputados?

Roberto Sanchez
Quienes han mostrado más coherencia y una noción más realista de la factibilidad de sus planteamientos sobre lo que se debe y no se debe hacer en el Perú a favor de las grandes mayorías sociales con una economía social de mercado son Roberto Sánchez Palomino y su agrupación Juntos por el Perú.

En la lista de senadores de esta agrupación postula Javier Donayre Rojas con el nº 23. Es un antiguo dirigente sindical muy consecuente, que viene luchando por la causa de los trabajadores desde la década del setenta del siglo pasado. Ha hecho los estudios de derecho y se ha recibido de abogado. Es un buen padre de familia con un hogar bien constituido. Lo conozco personalmente y sé de su valía. Creo, por lo tanto, que, de llegar al Congreso de la República, será el ponente más calificado para preparar y presentar los proyectos de ley destinados a mejorar la situación de los trabajadores.

Los trabajadores de todo el Perú deberían tomar nota de estas opciones para contar con alguien que los represente en la presidencia y en el Congreso de la República, liberarse de la alienación impartida con la propaganda electoral para votar por los candidatos de derecha u otros aventureros y utilizar su voto provechosamente o, por lo menos, no perderlo. <>

(Comentos, 4/4/2026)

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