domingo, 1 de marzo de 2026

VISTAZO AL PANORAMA ELECTORAL 2026

 CIFRAS LÍQUIDAS

Nadie está seguro de pasar a la segunda vuelta y el único que parece tener vida en las últimas encuestas es López Chau. Álvarez, Vizcarra y Espá integran la lista de desahuciados.

Eloy Marchán

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 771, 27FEB26

N

i Porky tiene asegurado su pase a la segun­da ronda electo­ral. A 44 días de las eleccio­nes generales, un 42% de los electores no sabe por quién votará, según la encuesta de Ipsos publicada ayer, 26 de febrero.

En ese mismo sondeo el “favorito”, que es Porky, tie­ne sólo un 10% de intención de voto. En la contienda pre­sidencial del 2021, a estas al­turas del partido, los indecisos eran el 29%. Y quien resultó ganador del embate fue Pedro Castillo, un candidato que fi­guraba en el puesto 12 con 2%.

“El primer lugar en estos momentos es de los indecisos. Lo que está diciendo la ciuda­danía es: ‘ninguno de los que está arriba me convence’. Si bien Rafael López Aliaga lleva semanas en el primer lugar, no tiene asegurado su pase a la segunda vuelta”, explica Ornar Castro, gerente de CPI.

Repudio provinciano. la reciben con bombazos de efluvios humanos

Para Hernán Chaparro, psi­cólogo social, el alto porcentaje de indecisos refleja el rechazo generalizado de la ciudadanía a la política.

“Los candidatos conocidos no gustan. Hay mucha des­confianza y por eso la gente se resiste tanto a decidir. En la elección pasada había ya una crisis de representación, pero hoy la crisis es mayor”, explica Chaparro.

“El punto -añade el psicólo­go social- está en que hay un 40% que no define, que está más concentrado en el interior del país y en las mujeres, que son muy pragmáticas, que definen al final porque están hartas de la política”.

Rafael López Aliaga, según los estudios de Ipsos, lleva sie­te meses en el primer lugar, siempre moviéndose entre el 9% y 12% de intención de voto. La situación de Keiko Fu­jimori, la segunda en la tabla, es similar, deambulando entre el 7 y 9%.

Guillermo Loli, director de Estudios de Opinión de Ipsos, explica que Fujimori y López Aliaga disputan el mismo elec­torado y, hasta el momento, la subida de uno ha significado la caída del otro. Ese escenario no significa que tengan bole­to comprado para la segunda vuelta.

“Las peleas entre los dos pueden hacer que crezca otra candidatura de derecha. Recordemos que Keiko Fujimorí es la candidata con más antivoto y tenemos también las reacciones que pueden ge­nerar los comportamientos no aprobados de López Aliaga”, dice Loli.

El director de Ipsos señala que el voto de derecha podría irse a Wolfgang Grozo o José Williams. “Nosotros -sostie­ne Loli- hemos registrado un crecimiento, poquito aún, de Williams”.

En la última encuesta de Ipsos, cuyo trabajo de campo se realizó entre el 19 y 20 de febrero -después de la crisis Jerí-Balcázar-, López Aliaga aparece con 10% y Fujimori con 9%. En la composición del voto de ambos hay detalles para analizar.

En Lima, López Aliaga tiene 16%, mientras que en el in­terior cae a 7% en promedio. En el norte el candidato de Renovación Popular alcanza 5%, pero en el sur llega a un 10%. Fujimori en Lima tiene 12%, pero en el interior está cr en 8% en promedio. En el norte duplica a López Aliaga, pero en el sur se invierten los resultados: ella tiene 4 y Porky la dobla en intención de voto.

“Fujimori ha enfilado su campaña contra López Aliaga porque sabe que él es su rival directo. Para ella conquistar votos nuevos es muy difícil, por lo que, obligatoriamen­te, tiene que quitarle votos a López Aliaga”, dice Castro, de CPI.

Fuentes del entorno de Fujimori reconocen que su objetivo a demoler no son “los caviares” sino Porky y para ello pondrán los reflectores en “la pésima gestión de López Alia­ga como alcalde de Lima”, dice la fuente.

“Estamos recolectando todas las barbaridades que ha dicho López Aliaga. Des­de que pondrá un botón del hambre en los cerros hasta las cárceles vigiladas por shushupes. El objetivo es mostrarlo como alguien incapacitado para gobernar y, a la vez, el responsable de la llegada de Balcázar a la presidencia”, anota el informante.

Tres de las candidaturas que en algún momento gene­raron expectativas hoy están en caída libre en las encuestas: Carlos Álvarez (3%), Mario Vizcarra (2%) y Carlos Espá, quien ha regresado al pelotón de Otros en el último estudio de Ipsos.

“A estas alturas, cuando empiezas a caer, difícilmen­te te levantas. Si bien las encuestadoras decimos: ‘esto es una foto del momento’, lo que estamos viendo con Espá, Álvarez y Vizcarra es una tendencia”, dice Castro.

“Lo de Mario Vizcarra -aña­de Castro- es una nueva demostración de que en el Perú no se endosan votos. Para la gente una cosa es Martín Vizcarra y otra su hermano”.

Quienes apoyaban a los Vizcarra han dejado de ir al local de campaña ubicado en Santa Catalina y se les ha visto apoyando a Alfonso López Chau. Una situación similar se vive en Perú para Todos, el partido dé Carlos Álvarez. Los que se habían entusiasmado con su candidatura ahora sim­patizan con Williams y Grozo.

“El problema con Carlos es que al único que escucha es a Raúl Dávila, quien es desde su guardaespaldas hasta su asesor político. Como no sabe qué decir, ahora Carlos se la pasa haciendo chistes en los mítines. Nosotros hemos deci­dido hacer campaña al margen de él. Nuestro objetivo es al menos pasar la valla”, dice una candidata a senadora de Perú para Todos.

La falta de plata tam­poco ayuda a calentar la campaña. “Si te das cuenta, el general Williams hace dos semanas ha bajado las revolu­ciones de la campaña. No ha hecho nuevos videos y ya no está viajando. Falta plata, es la verdad”, anota un estratega político de Avanza País.

“Luego de Lava Jato, los empresarios ya no quieren dar dinero. Ese problema no lo tienen López Aliaga, Keiko, Acuña o José Luna”, dice un consejero de la campaña de Vizcarra.

Si algo le sobra a César Acu­ña es dinero. Por eso comen­zará una segunda fase en su estrategia de redes sociales. La primera consistió en contratar influencers y figuras de la red social Kick para que lo entre­visten y llegar así a los votan­tes menores de 25 años. Ahora Acuña ha contratado cuentas de TikTok para viralizar sus ofertas de campaña.

López Chau, avanza desde el sur. Lento pero avanza
En las próximas semanas, José Luna recorrerá el país junto a Daniel Urresti, con­denado por el asesinato del periodista Hugo Bustíos y liberado por la banda que ha tomado el Tribunal Constitu­cional.

Pero en el caso de Acuña y Luna el tamaño de sus bille­teras no les ha servido para conquistar votos al mismo ritmo que el de Alfonso Ló­pez Chau. El exrector de la UNI ha logrado hacer del sur su bastión electoral.

En la última encuesta de Ipsos el candidato de Ahora Nación obtiene 4% a nivel nacional y 9% en el sur. “En el segundo grupo de intención de voto, con 4%, López Chau comienza a pintar mejor y Acuña se mantiene”, anota Loli.

CPI le da 5,1% a nivel na­cional y 8% en el sur a López Chau. “Quien está creciendo más es López Chau, sobre todo en el sur del país, pese a que no es un típico candi­dato de la izquierda con un discurso rabioso”, dice Cas­tro, de CPI.

“Lo único que se está mo­viendo en las encuestas es la intención de voto de López Chau, avanza de un punto en un punto, mes a mes. De ahí está todo igual. Eso refleja que la gente tiene una vida pa­ralela a la política. Ha habido tremendos terremotos, pero la gente está en otra”, dice Hernán Chaparro.

Guillermo Loli apunta a los debates electorales como un hito importante de la carrera a Palacio.

“Yo creo que sobre todo el postdebate tendrá significan­cia, moverá las redes, las répli­cas, los memes y las bromas. Todo eso -parece mentira- se toma en cuenta. Las encues­tas finales también porque habrá un electorado que co­menzará a decir: mi voto se va a perder y eso puede hacer que cambien de candidato”, dice Loli.

“Los debates pueden mover votos, pero lo más importan­te será el rebote mediático y digital, el “boca a boca”. Yo creo que -dice Chaparro- todo se va a mover recién faltando dos semanas”. <·>

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