viernes, 8 de abril de 2022

DESMANES EN LAS CALLES DE HUANCAYO Y LIMA

LA ULTRADERECHA ESTÁ JUGANDO CON LA GASOLINA … Y CON FUEGO

Por Jorge Rendón Vásquez 

Sigue la guerra de la ultraderecha contra Pedro Castillo, su gobierno y el pueblo del que él es paradigma, utilizando su prensa, radio y TV y los periodistas, opinólogos y caricaturistas que alquila.

El 5 de abril sacó a la calle en Lima a un grupo de pitucos y a otra gente convencida o pagada para protestar por algo que no la perjudica ni daña a la pituquería: el alza de los precios de la gasolina, el petróleo y los productos de primera necesidad. No las perjudica, porque con sus altos ingresos pueden pagarlos sin ninguna molestia; altos ingresos que se originan, dicho sea de paso, en las ganancias que resultan del trabajo de obreros y empleados insuficientemente pagados. Hubo, además, conatos de saqueos en algunos mercados.

Fue una escalada que comenzo con la “huelga de los transportistas” echándole la culpa al gobierno por el alza del precio de la gasolina y del petróleo. Y el gobierno tuvo que transar con ellos, comprometiéndose a subsidiar el precio de estos productos. Vamos a ver si con este subsidio, que les costará a todos los peruanos, bajarán los precios de los pasajes y los fletes.

Después del papelón que hizo la ultraderecha en el Congreso de la República con su fracasado proyecto de vacancia de la Presidencia de la República la semana antepasada, en su programa de ataque seguía esta escalada. Y también fracasó, porque la mayor parte del pueblo, si bien no lo sabe del todo, presume que el gobierno nada tiene que ver con el alza del precio de la gasolina y se limitó a observar extrañada la manifestación de los pitucos.

Pitucos unidos jamás serán...  ganadores

¿Por qué ha subido el precio del petróleo? 

Es un efecto de la sanción de Estados Unidos a Rusia por la guerra de esta contra Ucrania, ocasionada por la tentativa de Ucracia de ingresar al Tratado del Atlántico Norte (NATO) que, según Rusia, la amenazaría. La sanción dictada por Estados Unidos y acatada por los estados de la Unión Europea ha bloqueado, entre otros valores, el dinero que debe recibir Rusia por las ventas de gas, petróleo y otros bienes vendidos a los países europeos. La respuesta de Rusia ha sido decidir que no continuará vendiéndoles esos productos si no se los pagan. La escasez en perspectiva por esta posibilidad ha dado lugar a un alza inmediata de los precios del petróleo y sus derivados y del gas. El barril de petróleo se vende ahora a 130 dólares y el galón de gasolina en Estados Unidos, país productor, cuesta 4.173 dólares (o sea 15.62 soles). La súbida es de más de un 40%. Esto quiere decir que los productores de petróleo están aprovechando esta situación para subir los precios y ganar mucho más a costa de los consumidores. Obviamente, también se beneficia Rusia, cuyos ingresos por el petróleo y el gas que vende a otros países se han incrementado por estos precios. En realidad, la sanción contra ella perjudica, por el contrario, a Estados Unidos, que sufre la inflación que el precio del petróleo le causa, y a los estados europeos que se están quedando sin petróleo y gas y tienen una inflación que ya llega en algunos países al 9%. El 40% del gas que Alemania consume y que no quiere pagar llega de Rusia por un gasoducto. Hasta ahora solo Hungría ha declarado que no aplicará las sanciones a Rusia, ya que el gas que esta le suministra satisface el 75% de su consumo.

El Perú no es ajeno a los efectos del alza del precio del petróleo, porque el 75% de la cantidad que consume tiene que importarlo, lo que determina que sus precios y el de la gasolina sean más altos. Y, como todo se transporta en vehículos movidos a gasolina y petróleo, todo tiende a subir de precio.

La derecha recalcitrante, personificada en el Congreso por 43 representantes de los grupos Fuerza Popular, Renovación Popular y Avanza País y algunos de sus aliados de centro, no se ha referido a lo que sucede con el petróleo y, por supuesto, no ha dado ninguna fórmula para anular o, por lo menos, reducir las subidas de los precios. Con toda seguridad, si hubiera estado en el control del Poder Ejecutivo habría dispuesto la disolución a balazos de una manifestación como la de ayer en su contra.

Pero hay algo más. La derecha recalcitrante cree que puede incitar saqueos y manifestaciones con desmanes sin consecuencias para ella y sus mandantes. Se sabe cómo tuvo que actuar el gobierno de Velasco para parar los saqueos del 5 de febrero de 1975, promovidos por el Apra. Los muertos casi llegaron a 100. ¿Y si, de repente, las masas populares, respondiendo a las algaradas incitadas por la derecha recalcitrante, salieran en manifestación por los barrios ricos de Lima? Mejor sería “no hacer olas”, ¿no les parece? O para decirlo de otro modo: no hay que hacer fuego cerca de la gasolina.

(Comentos, 6/4/2022)

OPINIONES SOBRE LA SITUACIÒN POLITICA PERUANA

 SE DEBE DESMANTELAR EL ESTADO MAFIOSO

Carlos Angulo Rivas

Antes de entrar de lleno en el tema debo aclarar a quienes fuera de lugar repiten la monserga de “Congreso Primer del Estado” cuando en un sistema presidencialista (no parlamentarista) esa categoría no existe. Ese galimatías de “primer poder” proviene de una infeliz frase de Haya de la Torre cuando en el primer gobierno de Fernando Belaúnde la mayoría apro-odriísta censuraba gabinetes y ministros a granel hasta que sobrevino el golpe militar del general Juan Velasco Alvarado. Y es que cuando se anuncian diferencias estamos estableciendo el concepto de Superior e Inferior lo cual no existe ni en la Constitución ni entre los Poderes del Estado Peruano porque lo establecido es el EQUILIBRIO y la SEPARACIÓN de los mismos. Y si uno de esos poderes pesa más que otro se rompe el equilibrio y la separación o independencia. La señora María del Carmen Alva, prepotencia incluida, piensa que ella preside el primer poder de Estado, probablemente en sus sueños y en los de sus fanáticos dirigidos por Keiko Fujimori.

El Perú vive una grave crisis que no se inicia con Pedro Castillo sino que se acrecienta con él, a pesar suyo. Cinco presidentes y tres Congresos en apenas cinco años, es un record de fragmentación social jamás imaginado. Castillo es producto de esa gran crisis política e institucional y, peor aún, por ser el escogido para resolverla con la apuesta por el CAMBIO y el NO a la continuidad. Durante las elecciones hubo un deslinde monumental de pugna entre la mayoría ciudadana que ungió presidente de la república a Castillo y la candidata derrotada por tercera vez, Keiko Fujimori, representante de la ultraderecha, la derecha y el voto lumpen. Por supuesto, a partir de esa derrota no sólo de Keiko sino de los dueños del país, las cosas no iban a ser simples porque la costumbre normativa había sido siempre elegir a los comisarios políticos del poder económico que hoy sin el Ejecutivo, concentran sus fuerzas en el Congreso más mediocre y vulgar de la historia. Basta ver a mujeres como la Alva, Moyano, Barbarán, Chirinos, Yarrow, Juarez, Tudela; y sujetos de almanaque como Montoya, Cueto, Chiabra, Nano Guerra García, Anderson, Aguinaga, Bustamante; para saber que estamos hablando. No vamos a repetir lo que todo el mundo conoce, existe una guerra a muerte para deshacerse de Pedro Castillo a como de lugar con las armas más sucias que se puedan concebir. Aquello viene desde el 28 de julio pasado e inclusive un poco antes mediante la narrativa del fraude electoral que nunca hubo.

En este último período la derecha cree haber llegado al momento culminante. Los medios de comunicación y la oposición fascista del Congreso arman el caos orgánico y el protagónico para echarle la culpa al gobierno de Pedro Castillo de todos los males. El orgánico es la sincronizada alza de precios de los monopolios, las acciones de vacancia presidencial, la censura de lo ministros, las acusaciones de corrupción agrandadas, el “terruqueo” y la acusación de comunistas, la de “traición a la patria, la tan mentada incapacidad, etc. y las protagónicas son las protestas sobre esa tierra abonada, el vandalismo y la ocupación de calles, arterias principales y carreteras, por parte de agitadores profesionales pagados por el fujimorismo y la mafia empresarial los que se hacen llamar “La Resistencia.” aupados a la protesta social legítima. Este deporte nacional se hizo costumbre desde hace ocho meses, siendo esta una agitación social descarada bastante fácil de ejecutar al contar con una situación de poder, Tienen los medios para hacerlo todos los días porque han asumido la consigna de vacar al presidente o sacarlo en un contexto de movilización callejera y vandalismo. Los periodistas mercenarios, cuya voracidad calumniadora no tiene límites, apoyan el descalabro del país y se creen los gobernantes inapelables a pesar de sus “análisis” ramplones y mentirosos que chocan con la realidad del día a día. Ellos ni informan ni analizan, sólo ven un rincón del cuadrilátero a fin de ejercer una agitación política atrevida e irreverente contra el gobierno donde, al parecer, han enloquecido en su labor disociadora y golpista.

Está clarísimo que la derecha derrotada en las elecciones no va a parar de ninguna manera, en tal situación resulta absurdo, infantil y necio, hablar de consensos y sobre todo de trabajo conjunto entre Ejecutivo y Legislativo o de planes armoniosos por el bien del país. sin tener en cuenta la tarea obstruccionista planificada por la mayoría del Congreso. Con dos mociones de vacancia presidencial, ministros censurados y/o renunciados, con leyes inconstitucionales modificatorias de la Constitución y contra las prerrogativas del presidente y el Ejecutivo, todavía ¿creen los ministros, los congresistas oficialistas y el propio presidente de la república, en la conciliación.? Estos representantes del gobierno, por desgracia, no conocen a los grupos de poder y sus representantes, y peor aún no conocen el terreno que pisan. El gobierno debe estar convencido de la IMPOSIBILIDAD de conciliar y del trabajo unitario, por el contrario, debe aprender cómo desmantelar la maraña de la mafia y la corrupción que desde el 5 de abril, 1992, con el golpe militar de Alberto Fujimori y Vladimiro Montesinos han construido el Estado Mafioso que perdura reforzado por los gobiernos subsiguientes. De eso trata el CAMBIO señor Pedro Castillo, señores ministros y señores de la izquierda. Tan feroz es la campaña de demolición y mentiras de la prensa y sus entrevistados, que estamos viendo a algunos izquierdistas flaquear lamentablemente.

La lucha es confrontacional no queda alternativa, y esto debe estar presente en quienes elegimos el CAMBIO. Se ha creado un ambiente nebuloso de incompetencia de Pedro Castillo y sus ministros, para poder golpear a diestra y siniestra; empero, en comparación a otros gobiernos en los últimos treinta años aquello no es tan cierto, salvo quieran llamar a los contratos dolosos, a la gigantesca corrupción, a la inmoralidad, al lavado de activos, al saqueo inmisericorde del Perú, etc, EFICIENCIA. Se habla del profesionalismo, los pergaminos, la meritocracia, la idoneidad, etc. como si no conociéramos a los “idóneos” y “laureados” Alberto Fujimori, Alejandro Toledo, Alan García, Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski, Martín Vizcarra, Francisco Sagasti (USAID), Jorge del Castillo, Lourdes Flores, Keiko Fujimori, Susana Villarán, Mauricio Mulder, Martha Chávez, Pilar Mazzetti, Rafael Rey, Jaime Yoshiyama, Luis Galarreta, Fernando Rospigliosi, Violeta Bermúdez (USAID) y muchos otros ministros de Economía como Castilla, Segura o Waldo Mendoza. Por favor, todos los equipos “técnicos” de los gobiernos anteriores han creado o reforzado la estructura del Estado Mafioso responsable del desastre nacional. Y lo decimos con todas sus letras: un Estado de Derecho no puede ser un Estados Mafioso. No nos engañemos, los mejores técnicos se contratan, lo más importante en un gobierno son los políticos con decisión y direccionalidad de llegar al CAMBIO añorado del Plan Bicentenario por el que votó la ciudadanía. No defraudemos a quienes confiaron y arriesgaron.


Pedro Castillo es presidente en representación de toda la izquierda peruana así él diga que no es de izquierda; si no fuera así él no ocuparía el Palacio de Gobierno. Y si Castillo cae nos arrastra a todos en su debacle. Se viene hablando de varias salidas en la derecha y algunos tontos en la izquierda las admiten, Sin embargo, nosotros NO podemos seguir esa corriente sin presentar una lucha firme; el adelanto de elecciones es admitir el fracaso de la izquierda en el gobierno, pero no sólo eso; si no que con el mismo sistema electoral y constitucional se repetiría la representación actual yendo hacia el peor de los escenarios para la clase trabajadora y popular. Se insiste con la renuncia y la vacancia, un salida triunfal para los facho-fujimoristas, un cataclismo de regresión social. Además, en cualquiera de los casos no existe reemplazo visible. Aquí el asunto de fondo es todavía el CAMBIO político, económico, social y cultural, empezando por el reemplazo de la espuria Constitución fujimorista, única manera de desmantelar el Estado Mafioso. El Perú no puede avanzar hacia ningún lado sin la destrucción del Estado Mafioso, de nada serviría la renuncia o destitución de Pedro castillo o el adelanto de elecciones o que se vayan todos para repetir la historia de la inestabilidad política e institucional. Estamos a tiempo de la metamorfosis constitucional; hay dos caminos, 1.- la Asamblea Constituyente como imposición de la ciudadanía mayoritaria como se alcanzó en Chile o Bolivia, ya que el Congreso se opone a ella e inclusive a la consulta popular (referendum); 2.- la reposición y retorno a la Constitución de 1979 por acción de Pleno Derecho de conformidad al artículo 307 violado por la dictadura de Alberto Fujimori; al respecto no son ni el Ejecutivo ni el Congreso los llamados a dicha restitución, por tener conflicto de intereses, sino la Corte Suprema de Justicia ante una demanda por acción ciudadana.

Cierto, estamos ante una encrucijada conforme a la crisis política institucional, no debido a Pedro Castillo y sus errores sino a la perseverancia con que se defiende el Estado Mafioso y sus estamentos. No tenemos Estado de Derecho sino una caricatura de nombre y nada más. Castillo representa a la izquierda muy a su pesar; pero la izquierda dirigente ha mostrado una inmadurez total de oportunismo y dogmatismo, un infantilismo irresponsable pequeño burgués. Hemos hablado de un gobierno de coalición izquierdista no de infiltración de la derecha en el gobierno. Es iluso pensar en la revolución socialista a través del gobierno de Castillo, todo tiene su momento; pero a su vez es ingenuo tener un gobierno social-demócrata o “caviar” sin haber ganado las elecciones. Si la izquierda fuera sensata y juiciosa no hubiese dejado al errático presidente a su libre albedrío, pues se hubiese constituido una alianza responsable del gobierno con una sola dirección: el Plan Bicentenario. Sumadas las votaciones de Perú Libre, Juntos por el Perú y Frente Amplio, en primera vuelta se supera el 27% con lo cual hubiesen tenido la mayoría calificada en el Congreso como la tuvo Keiko Fujimori en el 2016. Esa fuerza real, no ficticia es la unidad, post-electoral, suficiente argumento para conversar sobre un gobierno de coalición que enderece las alocadas movidas de Pedro Castillo. En posicionamiento del Ejecutivo se puede dar inicio al desmantelamiento del Estado Mafioso mientras se recupera el mandato constitucional verdadero y la democracia plena. No por un sentimentalismo absurdo o por un comportamiento imprudente e inconsciente, infantil, se va a joder el país en nombre de la izquierda. Se debe buscar el equilibrio unificador, pongo como ejemplo de pésimos cambios el de Pedro Francke, neo-liberal de izquierda, por el tal Graham, burócrata neo.liberal de derecha; o el de Hétor Béjar, comprobado intelectual de izquierda, por un Oscar Maúrtua, un conservador de derecha pro OEA. <>

lunes, 4 de abril de 2022

LA COYUNTURA POLITICA EN EL PERU

 PARO EMPRESARIAL

Escribe: Milcíades Ruiz

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os políticos perversos que participan del bloqueo de alimentos contra Cuba, afectando a millones de niños inocentes, y apoyan el sabotaje económico contra Rusia que invadió Ucrania, lamentan ahora el alto precio de los alimentos y demás. ¿Qué sería, si tuviésemos que padecer las sanciones que sufre Venezuela por no someterse al amo continental? Pero aún sometidos, la carestía que hoy sufrimos, es consecuencia de las decisiones que toma nuestro amo imperialista. ¿Cómo se explica esto?

Ningún país sometido, tiene soberanía alimentaria y cualquiera que se rebele, será sancionado ejemplarmente para que nadie más se atreva. La gente protesta, pero no entiende que la globalización nos castiga, aunque las sanciones sean contra los enemigos del máximo patrón al que servimos. Es que los mecanismos de la estructura de dominación tienen un engranaje de interdependencia, que nos involucra. Ya está claro que, EE UU es el que maneja Ucrania por encima de la soberanía de este país.

Las sanciones económicas, políticas y más, ordenadas por EE UU y la UE, contra Rusia vienen ocasionando una serie de desbarajustes en la estructura comercial. Hay muchas averías en los flujos de abastecimiento, como es el caso de combustibles y los alimentos, encarecidos por los bloqueos, riesgos y prevenciones. Todo lo que funciona con hidrocarburos y derivados, tienen los costos y precios alterados, generando desajustes en todos los productos. Pero también en la comercialización, como es el caso del transporte intercontinental y terrestre.

Solo sancionan los organismos sociales que tienen la atribución de administrar justicia. Cualquier otro que no tenga esta facultad, comete arbitrariedad y, por consiguiente, carece de validez. Entonces, ¿Con qué derecho, lo hace EE UU y la Unión Europea? ¿Tienen derecho de obligar a otros países, a secundarlos? ¿No es esto, totalitarismo global? ¿No es esto, terrorismo hegemónico?

Sin embargo, este no es el enfoque de los medios periodísticos locales a través de los cuales las grandes corporaciones empresariales globalizadas de occidente, manejan la opinión pública internacional. Como quiera que no hay otra alternativa informativa, el totalitarismo mediático impacta nuestro cerebro haciéndonos pensar y actuar a conveniencia del poder que nos oprime. La opinión pública está condicionada por el bloqueo que impide ver a los verdaderos culpables de la inflación globalizada.

Con este acondicionamiento, la gente no entiende las causas del incremento de precios por efecto global. Al no conocer los mecanismos de la globalización, se estrella contra las autoridades más cercanas culpándolas de la inflación internacional. Estando la derecha, empeñada en destruir la gestión gubernamental de Pedro Castillo, la inflación es aprovechada para sus fines. Y claro, los medios parcializados con la oposición atizan el desconcierto para estimular el descontento.


Entonces, el paro con bloqueo vial, promovido por los empresarios del sector transporte podría estar en concordancia con la estrategia de la oposición, como ha sucedido en otros países, donde la CIA y la AID, han financiado las acciones desestabilizadoras. No es un paro de trabajadores, sino un paro de grandes capitalistas de las empresas de transporte de carga. Los interesados en mantener los márgenes de rentabilidad empresarial pidiendo subsidios para bajar costos no son los proletarios choferes. La mayoría de las unidades del transporte de carga son de marca Volvo de varios ejes y alta inversión.

Los beneficiarios de la eliminación del impuesto selectivo al consumo de combustibles (ISC), no serán los trabadores asalariados. Tampoco el pueblo, como lo afirma el presidente Castillo creyendo que con eso bajarán los precios. Felices los señoritos de la aristocracia y dueños de vehículos particulares que serán beneficiados gratuitamente, con la exoneración de pago del ISC. La inflación globalizada nos afecta a todos. No es justo que se privilegie ayudando solo al sector pudiente.

El negocio del transporte ha tenido un gran auge en estos últimos años, apareciendo gran número de empresas gananciosas. Pero como todo negocio, florecen cuando hay buenas condiciones y decaen en caso contrario. Esto es lo que no quieren reconocer los empresarios huelguistas y quieren ser inmunes a la crisis a costa del erario nacional, quitándole recursos que obligan a recortar presupuestos a otros fines nacionales.

Según estudios de la Corporación Andina de Fomento- CAF, sobre el sector transporte del Perú: El costo promedio del peaje ha sido inferior a la décima parte de los beneficios obtenidos por los transportistas y casi una tercera parte de los recursos de conservación vial necesarios. En la mayoría de los casos la incidencia del peaje es inferior al 10% de los beneficios obtenidos por los vehículos, siendo el valor máximo de 15,4%, que corresponde a la Ruta Lima -La Oroya.

(…) “En conclusión, se demuestra que la sociedad, a través de la Infraestructura vial, viene transfiriendo ingentes recursos a los usuarios de las carreteras, los cuales, por una equivocada política de tarifas, no retribuyen ni siquiera lo mínimo indispensable para garantizar el mantenimiento”. Esto se debió, fundamentalmente, al ingreso masivo de unidades de transportes, muchas de ellas importadas de segunda mano o siniestradas. Sólo el 30% del total de unidades de transporte de carga pertenecen a empresas formales. El resto operan eludiendo impuestos y obligaciones y con subcontratos de empleo informales”.

Dentro de este grupo se cuenta con un total de 161 empresas propietarias de una flota de 2,601 unidades vehiculares. Estas empresas brindan sus servicios principalmente desde Lima, Arequipa y Tacna como ciudades base, y cubren al menos alguno de los países del Cono Sur, como Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Paraguay y Uruguay. Esto es lo que dice dicho organismo internacional. pero los empresarios quieren que no se les cobre peaje.

El asunto es que, el objetivo de esta movida política no es la defensa de los intereses del pueblo del llano, como se pretende hacer creer. La puntería está dirigida a traerse abajo la gestión de Castillo, a la buena o, a la mala. De modo que, los angelitos que salen a marchar, bloquear carreteras, causar destrozos, pillaje y caos, tienen ese fin político. Por eso, desconocen los acuerdos ya firmados. Los agrarios que se han sumado al paro, ni cuenta se dan que están siendo utilizados, aunque muchos de ellos son también, falsos representantes.


No es casualidad que la prensa parcializad con la oposición, esté participando de esta estrategia desestabilizadora, haciendo una cobertura espectacular del paro de las empresas de transporte y algunos columnistas llamen a salir a las calles. Azuzan el conflicto y dan manizuela a todo aquello que haga quedar mal al gobierno de Castillo. Con todo este barullo, han obligado que ministros viajen al terreno de los revoltosos y lo mismo, quien hacer con el presidente, que parece estar “con el rabo entre las piernas” (disculpen la expresión).

Al opinar de esta manera, dejo en claro que no lo hago por defender la administración de Castillo, cuyos desaciertos seguiré señalando, sino por advertir una jugada ya conocida en Latinoamérica. Puedo estar equivocado, pero al menos digo algo. Cómo quisiera que los líderes de las organizaciones de izquierda que se reunieron pomposamente el 27 del mes pasado dijeran algo al respecto.

No se puede fortalecer al movimiento popular peruano quedándose callados. Salvo que los cantos de unidad solo sea mero formalismo. Una palabra de aliento para mantener la fe, siempre es buena. ¿Ustedes qué dicen?

Marzo 04.2022

sábado, 2 de abril de 2022

MUSICOS Y CANTANTES PUNEÑOS

 PUNO: TALENTO, TRADICIÓN Y FRESCURA DE LOS MÚSICOS Y COMPOSITORES ALTIPLÁNICOS

Rumi Cevallos LA REPUBLICA 2ABR22

L

a música de Puno se renueva y se proyecta con el talento, la tradición y la frescura de los músicos altiplánicos. Conoceremos quiénes son y cuál es su aporte a la cultura peruana con la música de la capital folklórica del Perú.

Tienen sobre sus instrumentos y sus voces la enorme y gran responsabilidad de preservar la música puneña. Pero también asumir los retos de los nuevos tiempos. Se trata de una nueva hornada de músicos, que tienen como base la tradicional música puneña, pero que, como la brisa del lago sagrado, se refresca para darle proyección, color y prestancia.

Fernando Chuquipiunta, estudioso de la música altiplánica, señala que en este devenir cultural, surgen nuevas generaciones de músicos puneños para contribuir con su brillo y continuidad a los ritmos y las melodías tradicionales de la capital folklórica del Perú.

Y es que hay un intenso trabajo para reverdecer la tradicional música puneña. Mucho se habla de la música de antes, y se evoca a los compositores de antes, pero los nuevos tiempos dan la oportunidad de abrir las puertas a los músicos del cancionero popular puneño.

El pasado de la música puneña es grandioso, gracias a la genialidad de los maestros pioneros como Rosendo Huirse, Víctor Echave, Mariano Béjar, Teodoro Valcárcel, Edgar Valcárcel, Augusto Portugal y Américo Valencia, entre otros, señala Chuquipiunta.

Ello es muy importante, pero es necesario construir un futuro sustentado en el amor, el conocimiento y la valoración de nuestro pasado.

La música puneña se gesta de nuevos valores, de talentosos jóvenes que brillan ya con luz propia, y que dejan muy en alto el nombre de Puno.

El intenso trabajo de los músicos, representantes de las nuevas generaciones no es casualidad, es producto de la creación y desarrollo de las escuelas de música de la Región Puno. Pero también de la diáspora del talento, en busca de mejores destinos artísticos.

La nueva hornada la integran profesionales de la música que con todo derecho y capacidad demuestran que pueden aportar con suma creatividad el rico acervo musical altiplánico.

Estos son los compositores académicos que le dan brillo en la actualidad a la música puneña:

Javier Salas Ávila. Es macusaneño. profesor de Educación Artística, con estudios de música coral en la Escuela de Música de la Universidad de Tarapacá, en Chile, y Composición en el Conservatorio de Mazatlán, en México. Dirigió innumerables Estudiantinas y Coros Polifónicos, y es conocido por su huayño “Pandillero bandido”, que batió todos los récords en los carnavales desde hace 12 años. Es docente de la Escuela de Folklore y director musical en Brisas del Titicaca en Lima. Una de sus obras más significativas es “Manongo, huayño pandillero para orquesta sinfónica en homenaje a Don Manuel Montesinos Aguirre.


Omar Ponce Valdivia. Magíster en Musicología, es ayavireño de nacimiento, pianista y compositor. Estudió en la Escuela Leandro Alviña Miranda del Cusco y en la Universidad de Chile. Actualmente es directivo de la Universidad Nacional de Música y director de la Revista ANTEC de dicha casa de estudios. Una de sus obras más reconocidas es “Sikurmarka”, compuesta para la Orquesta de Instrumentos Nativos de la Escuela Nacional de Folklore.



Benjamín Velazco Reyes, es puneño de nacimiento, Licenciado en Arte, y egresado de la Escuela Profesional de Arte de la UNA Puno; Doctor en Educación, uno de los más destacados especialistas en música para Banda, destacado Saxofonista y compositor, entre otras. Una de sus más sobresalientes composiciones es “Puno eterno”, obra para saxofón y piano, tema que refleja a la pachamama, las olas del lago sagrado y su gente pujante.




Julmer Núñez Soto, puneño con estudios en el Conservatorio Regional Luis Dunker Lavalle de Arequipa. Pianista y compositor, es arreglista y director de coros. Una de sus obras más destacadas es “Recuerdos del ADN”, obra para orquesta en la forma de poema sinfónico, construido en armonía tonal contemporánea.



Jhonatan Chaquilla Bustinza, puneño, egresado de la Escuela Profesional de Arte de la Universidad del Altiplano, especialidad en música. 1er. Violín del Centro Musical Édgar Valcárcel Arze, director del Ensamble de Cuerdas Fidelio. Fue ganador de un concurso de música coral en la Universidad Nacional de Música. Una de sus obras más destacadas es “Uku Pacha”, para Coro y Orquesta Sinfónica, donde se describe el trance de un alma al desencarnar al mundo de los muertos.



Pero también hay destacadas mujeres cultoras de la música puneña.

Edith Ramos Guerra. Nació en Ayaviri. Estudió en la Escuela Superior de Música Leandro Alviña Miranda del Cusco. Pero también lo hizo en la Universidad Nacional de Música. Es soprano ligera, y se educó en el canto lírico y académico para darle brillo a la música tradicional de su tierra. Ha dado conciertos importantes con la Orquesta Sinfónica del Perú y con la Orquesta Sinfónica del Cusco, dirigida por Theo Tupayachi. “Hago música que existe, que tiene vida, que no merece estar muerta ni en el olvido, porque es el esfuerzo de nuestros ancestros”, dice con orgullo la talentosa soprano.


Silvia Y Miriam Echarri Sáenz. Puneñas. Grandes cultoras de la música altiplánica. Son fundadoras del Centro Artístico Cultural Puno Rosendo Huirse. Las hermanas Echarri han ofrecido varios conciertos en los que abarcaron diferentes géneros musicales tanto nacionales como internacionales. En el año 2015 el Congreso de la República les otorgó “Medalla de Honor” en reconocimiento a su trabajo como cantautoras puneñas. Son productoras y compositoras de varios éxitos del cancionero altiplánico. <->

LA COYUNTURA PERUANA

 

CÒMO NO TE VOY A VENDER

César Hildebrandt

Tomado de HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 580, 1ABR22

Gastón Acurio le ha vendido sus restaurantes en el Perú al Grupo Mercantil Santa Cruz, de Bolivia. La publicación del diario “Gestión”, eco de reportes venidos del exterior, dice que la operación, cuyo monto financiero no se ha revelado, se produjo a través de la venta de un paquete mayoritario de acciones que le hizo al conglome­rado cruceño la firma Colony Capital, seudónimo ostentoso y posiblemente ultramarino del señor Acurio. O sea que detrás del tacu tacu, la empanada y las masticaciones telegénicas lo que se cocinaba era el despacho. Bolivia no tendrá mar, pero ahora tiene a Acurio.

Dice el diario “Gestión”, citando al portal gastronómico “7 Caníbales”, que la millonaria operación se ha cerrado para fortalecer a “Acurio International”, fi­lial de “Acurio Res­taurantes”, que ha abierto dos restaurantes en La Flori­da (Malí Aventura) y uno en Nueva Jer­sey (Malí American Dream), los tres con la marca “Jarana”. “Acurio Restauran­tes”, precisa el diario “Gestión”, tiene 10 marcas y 59 restau­rantes en América, Europa y Asia y espera inaugurar otro local de “La Mar” en Dubái antes del fin de este año.

Acurio ha hecho lo que los hermanos Wong hicieron con los supermercados que el papi les dejó después de muchos años de esfuerzo. Uno de sus hijitos, como se sabe, ha dedicado parte de su herencia a vender mugre mediática en un canal de aguas servidas.

Justo es decir que el cocinero que forjó la leyenda de la gastronomía peruana construyó a solas su fortuna y tiene el derecho de hacer con ese imperio lo que le dé la gana. Estas líneas no denuncian nada sino que son más bien melancólicas y tienen hasta un toque de peruanidad herida.

Recordemos: un día llegó al poder un ciudadano bina­cional que escondía un pasaporte japonés y puso el país a la venta. El Perú fue una subasta, un club de martilleros y notarios, un gran mercado. Vinieron suizos, canadien­ses, estadounidenses, chilenos murmurantes, chinos como cancha, franceses hasta el regateo, españoles por contumacia. Y compraron todo a precio bobo, como si viviéramos en el siglo XVII y de esclavos desdentados se tratara, como si no fuéramos un país sino un campamento minero rematando lo que quedaba después de un gran hueco vacío.

Nos quedamos sin nada, pero éramos felices porque ya no teníamos deudas ni tampoco Estado y ahora sería la mano del mercado la que nos guiaría hacia el paraíso donde Milton Friedman toma su lonche. Y como no tuvimos Estado careci­mos también de educación pública, asunto que se lo dejamos a César Acuña, por lo bajo, y a la USIL y a la UPC, por todo lo alto. Éra­mos felices escuchando a Boloña, a Joy Way, a M. Chávez hablar de las bondades del new deal y alabar la prosperidad de los emprendedores. Que todo fuera chino o afuerino, que el aire mismo tuviera un vaho forastero, era de lo más emocio­nante: habíamos llegado a ser una impotencia mundial.

Y con el tiempo nos acostum­bramos a apalear a los que, de vez en cuando, proponían que el país tuviese una línea aérea nacional y con bandera. ¿Nacional, con bande­ra? -preguntaban los discípulos de Chicago. Y añadían a gritos: “¿No saben, pobres diablos, que la globalización ha borrado fronteras y que, como dice Vargas Llosa, el nacionalismo es el mal mayor de la historia?”. Entonces, todo el mundo callaba: no fuera a ser que regresara la caballería de Velasco Alvarado y que volviera HierroPerú en vez de los severos hijos de Teng Tsiao Ping. Además, qué dulce y qué fraterno se sentía atravesar los aires en los aviones de Sebastián Piñera.

Por eso es que nadie se extrañó cuando en 1999 la Coca-Cola compró la Inca Kola, ese brebaje amarillento con el que aprendi­mos a ser niños y que había sido inventado por un judío genial que traía la materia prima desde In­glaterra. No nos dolió nada. Éra­mos más inter­nacionales que nunca.

¿Nos pertur­bó el hecho de que los helados D’Onofrio fue­ran comprados, al peso, por la suiza “Nestlé”? ¡De ninguna manera! Al fin y al cabo, el D’Onofrio original había sido un migrante italiano que vendía sus productos en carreta por las calles de Lima. ¡Más cosmopolitismo no se puede pedir!

Las galletas Field de la vieja bodega de mi infancia trajeron un día la marca gringa de Nabisco y, más tarde, la de Kraft Foods. No hay duda: Claudia Llosa creó el personaje de Madeinusa desde la antropología social. Hasta los cigarrillos “Inca”, esos petardos que se transfiguraban en un humo azulino y vagamente infernal, tuvieron que ser comprados por la British American Tobacco. ¿Y la ítalo-peruanísima Molitalia? ¡Chilena por 15 millones de dólares!

Los que soñaron siempre con que el Perú no sea una nación sino un bazar, un Frankenstein de identidades surtidas y cicatrices siempre frescas, están felices. A ellos quizás no les guste que, a veces, la gente se congregue en el Estadio Nacional y, bandera en mano o camiseta en torso, grite el nombre del Perú y suscriba un afán colectivo y sueñe con una meta compartida.

O quizá me equivoque. De repente a esos sí les gusta la ceremonia del fútbol. Porque si todo queda allí, si el país son once en una cancha y unas tribunas aclamándolos, la derecha puede estar tranquila. El resto no se discute. ▒▒

jueves, 31 de marzo de 2022

UN INCANSABLE PROMOTOR DEL ARTE POPULAR PUNEÑO

 GERARDO BARBOSA,

UN Q’AJJELO PARA EL MUNDO

Escribe: Bruno Medina Enríquez LOS ANDES 04 nov 2011

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ncontramos a Gerardo recorriendo las calles de Lima del brazo de un bastón, aunque más parece que el bastón le tomaba el brazo; apresuraba su paso con el objeto de cumplir con su tarea mensual que tiene programada en el Instituto Cultural Peruano Norteamericano del centro de Lima, donde como promotor cultural organiza diverso tipo de eventos de carácter cultural. Lo abordamos a sus ochenta años, con la inquietud de conocer más de cerca sobre de su larga vida de folklorista, que desde joven ha lucido su estirpe de recio pomateño, corajudo diablo de antiguas sikureadas que recorrían las calles de la capital, fiestas patronales pueblerinas que los puneños celebran por estos lares, hasta el duro q’ajjelo que ha pisado muy fuerte escenarios de las Europas, desde Madrid hasta Sofía, desde París hasta Moscú, hasta donde ha llegado como embajador no “nombrado” del folklore puneño.
La mejor gracia por la que se conoce es la de “Q’ajelo Barbosa”, aunque algunos le dicen “Jjampato”[i] o mejor “Messier Jampató”, como alguna vez lo habían conocido en París; empedernido bailarín que con sus teatreros gestos de rostro endemoniado de diablo mayor, o cholo avispado capturando admiradoras de toda condición y clase social, “se ha jalado” –nos dice él- cholas de las más que ha podido en su larga vida, lista de la que no se ha salvado doña María, la esposa de quien fuera Presidente, el General Manuel Odría, ni la más simpática Miss Universo o Reina de marinera trujillana, que en su momento fueron encandiladas por el fiero rostro que expresivamente muestra Gerardo a la hora de bailar.

Hoy en la tranquilidad de su jubilación docente del Colegio Guadalupe, nos cuenta sobre sus andanzas en la difusión de nuestras tradiciones, de su eterna defensa de nuestro folklore y en la empedernida tarea de juntar a los puneños que desarraigados de su tierra, han llegado a tierras extrañas a aderezar sus tristezas so pretexto de buscar un futuro promisorio. De ello nos habla Gerardo quien no se siente un desarraigado de su tierra, porque desde niño supo reconocer su origen, mientras que de joven al recorrer el camino escabroso que la vida a veces depara a un puneño que sale de su tierra, que cual Pedro el pescador de hombres… la niega más de las veces como su patria chica… Y tú de dónde eres pues cholo?.... Soy de Arequipa papay… pero más pareces serrano… no siñor mis papas son pues puneños, yo soy arequipeño… mientras que Gerardo desde los 10 años se ha enfrentado a ese racismo natural de la sociedad peruana del siglo pasado, reflejado principalmente en el desprecio de limeño o costeño contra quien tiene el rostro más oscuro.


Sin embargo este pomateño nunca se amilanó ante cualquier afrenta, su expresión más significativa de defensa a quien lo pretendía ofender, era gritarles “hallu”, una palabra aimara que más suena a un insulto para quien conoce su significado, y la viril expresión con que era lanzada a cualquiera, hasta que algún amigo en plan de aconsejarle que moderara su lenguaje, le decía: “Gerardo, no te expreses así, qué van a decir las señoras que te escuchan…”, entendido el mensaje, en el próximo encuentro se aparecía cantando alegremente un conocido valse que dice “… donde están mis amigos no los “hallu””.
Así en el jolgorio ameno del diálogo que compartimos con amigos, nos enteramos de su vida al ritmo de historia agitada que vivió desde niño. “llegué a Lima en 1940, antes del terremoto, recuerdo que era un canillita en el barrio de La Inquisición, en el centro de Lima, a los pocos días de mi llegada, me venía del Callao de buscar algún pariente, a las 11 de mañana sentí que la tierra se movía, todo el mundo gritaba, era el terremoto, el tranvía en que venía se había descarrilado de su camino, tuve que caminar hasta la plaza Dos de Mayo y luego de un descanso, llegar a mi barrio en la calle Aldabas, la segunda cuadra del Jr. Azángaro”. Nos comenta como que fue su primer recibimiento de parte de esta Lima capital.


Un cholito en lima
“Ahí crecí con los niños del barrio, buscándome la vida, entonces habían unas cucufatas que recogían a niños de la calle, para enseñarles el catecismo y que hicieran la primera comunión; ellas me tomaron como “pájaro frutero” y me llevaron al templo de la concepción a enseñarme catecismo, todos los sábados en la tarde nos recogían y luego de hablarnos de Dios, nos invitaban chocolate con un biscocho grande que le llamábamos Trompa; así conocí a una monja a quien, luego de tomar el chocolate, le dije “gracias mamita”, la monja se puso a llorar, me sorprendí, pero supe después que se había enclaustrado porque había sido madre soltera y a su hijo pequeño lo habían matado en el barrio de cinco esquinas, así esa madrecita llegó a estimarme y me tomó mucho cariño como a su hijo”. Su gesto humilde y respetuoso traído desde su tierra al agradecer un servicio le había servido para sembrar compasión y cariño y así cosechar estimación.
Mientras seguía con su trabajo mañanero vendiendo periódicos y en las tardes las pasaba lustrando zapatos en un puesto de la plaza Inquisición, “ese año no pude estudiar, al siguiente sí gracias a una señorona del barrio, esposa de un candidato a la Presidencia, el Sr. José Quezada Larrea, que todos los días me compraba varios periódicos; un día al pasar por su casa no encontré a nadie y dejé los periódicos, regresé a las 12 a cobrar, encontré al caballero que me dijo “y si no llego a pagarte?” le digo “usted no puede hacerme eso”… porqué… “porque usted iba a ser Presidente del Perú”, le gustó mi respuesta y entre sonrisas me regaló diez soles, llamó a una morena que era cocinera y le dijo “dale de almorzar al chico”, al salir le dije “gracias mamita”, gesto que le gustó a la señora de la casa, así agarré la acostumbre de ir en la mañana muy temprano a dejar los periódicos y regresar a las 12 a cobrar y la señora me invitaba el almuerzo recordando a sus hijos que estudiaban en París, “qué será de mis pobre hijos si comerán o no”
Esa señora pertenecía a la Cofradía de San Pedro, llevó al muchacho a hacer la primera comunión, siendo su madrina junto con su esposo, lo vistieron de blanco de pies a cabeza; ese fue su primer recibimiento grato en esta tierra extraña, gracias a su humildad, ya que actuaba con la naturalidad de un cholito puneño, muy servicial y mucha voluntad para el trabajo, con la inquietud de vivir sin dificultades en una tierra ajena y así entre el diálogo ameno y la inquietud natural de conocer las anécdotas de su vida, le preguntamos cómo había llegado a la escuela.
"En la calle Valladolid había una pensión donde llegaban todos los puneños, allí conocí a otra señora llamada Quintina una puneña dueña de la pensión, una mañana la escuche hablar en aimara con otra persona, también me puse hablar en ese idioma, me invitó a regresar otro día para invitarme un chayrito, así me agarró cariño porque todos los días me veía pasar con mis periódicos, así es en cualquier parte al que trabaja con honradez, todo el mundo lo ayuda. Por esa razón la señora Alita de Quezada, luego de la primera comunión, me inscribió en la escuela en el turno de la noche, sin partida de nacimiento, gracias a ella terminé mi primaria en un colegio frente al mercado de Guadalupe, con buenas notas que me permitieron alcanzar una beca para el Colegio Nacional Guadalupe”.
Está visto que su imagen no es la de un costeño blanquiñoso, pese a los ojos claros que se maneja, sino de la de un serrano, ¿Y cómo te conocían entonces, te decían pomateño, puneño, eras minimizado por tu apariencia? ¿Tenían un apelativo?.
“En término criollo me decían “lorchito”, lo que no me intimidaba porque yo era muy palomilla, algunos sabían mi nombre, pero también me decían “Pomatita”, jugaba con los chicos con pelota de trapo, como ganaba platita, compartía con ellos alguna golosina, ayudaba con un sencillo a algunos, por eso me tenían consideración”.
Mayor valor de Gerardo, el reconocer su origen y hacerlo prevalecer ante los demás, crecer con esa identidad, ya en el colegio más jovencito, le llegó la inquietud de interesarse más por el folklore y la práctica de lo que había conocido cuando era niño, le consultamos de ello y esto nos comenta.
“En la calle Tigre, hoy segunda cuadra del Jr. Ayacucho, había una academia de tango y valse, como era palomilla y me metía en todo, estando en la calle Leticia me enviaron a la academia para llevar agua, quedándome allí como aguatero, también me encargaban darle vueltas a la manija de la vitrola, cuando ensayaban; así aprendí a bailar tango y valse.
“Más arriba en la calle Suspiros ensayaban todos los ayacuchanos donde los hermanos Vivanco eran los más notorios, por la calle San Idelfonso se reunían los del centro del Perú, en la calle Gremios estaban los Ancashinos, y los sureños se reunían frente al estadio, en el Club de Tiro de La Victoria y en el Jardín Yolanda de Jesús María; por mi inquietud y mis periódicos andaba por todos sitios, donde hablar de folklore era casi un delito, la única oportunidad de hacerlo era el día del indio el 24 de junio cuando medio día era feriado y nos trasladábamos a la pampa de Amancaes en el Rímac, ahí llegaban grupos de diversos sitios del Perú, ello me incentivó porque veía a los paisanos que practicaban su música y sus danzas, que a cualquiera hacía llorar”.


Difusor del folklore puneño 

K'ajjelo: Jesualdo Portugal

Ese famoso Festival de la pampa de Amancaes, tenía más de 100 años de realizarse, así muestran las acuarelas de Pancho Fierro; el municipio del Rímac era el organizador y tenía el auspicio y la promoción de Radio Reloj de la Av. Tacna y Radio Colonial ubicada en lo que hoy es el diario la República, ellos fomentaban este evento; para entonces ya había el Coliseo Nacional de la Victoria, que en realidad era una simple carpa de circo, pero que fue adaptada para presentaciones folklóricas, pero se llamaba coliseo, allí es donde llegaban todos los que actuaban en Amancaes, allí era esperado con mucha expectativa el Día del Indio por la cantidad de grupos provincianos que se presentaban, los paisanos tomaban, cantaban, lloraban, era un sentimiento que solo allí se podía sentir, el Barrio de el Porvenir, La Parada y otros en el distrito de la Victoria, eran barrios con mucha presencia provinciana; conociendo eso le dijimos, Gerardo cuéntanos cómo te vinculaste con el Folklore.
“A Amancaes también se acercaban los criollos y las criollas a la usanza de las tapadas como una tradición de peruanidad; con el primer puneño que me vinculo en este ambiente es con el señor Baltasar Ruelas que era portero del Banco de Crédito. Una mañana nos conocimos, luego de invitarme un apetitoso desayuno, sabiendo que recorría las calles me dio la misión de que llevara a su casa de Barrios Altos a los barredores puneños que encontrara, para ensayar y tocar zampoñas, un sábado llevé como a seis, fueron atendidos con chayrito y ponches, siendo don Baltasar el primero en Lima en promover nuestro folklore en los años 40, tenía una cuantas zampoñas y hacía falta algunas más; entonces ya era ujier del Congreso y conocía al senador Encinas, a quien luego de contarle lo que hacíamos se lo pedí como donación, y él mandó a traer un juego grande de zampoñas, eso ya fue el año 46, y con esa donación luego de muchos ensayos fuimos a presentarnos por primera vez en la pampa de Amancaes. Recuerdo como cuestión aparte y tiempo después, un día en el Parque de la Reserva donde quedaba el Club Departamental Puno, nos acercamos interpretando nuestras zampoñas, salieron unas seis señoras preocupadas “y estos cholos qué hacen aquí, que se han creído, que esto por acá”…. En eso llega el Senador Encinas, se entera del hecho, nos hace pasar, “ustedes son los verdaderos puneños”, nos trae cajas de cerveza, pasados los minutos todo el mundo bailaba con nuestra música, mientras que la orquesta contratada estaba arrinconada toda la noche, las señoras que nos habían votado, de madrugada lloraban y bailaban con nuestras zampoñas”.
Fuiste entonces de los primeros puneños que llegaste a rescatar la identidad de nuestro pueblo en la capital. Siendo estudiante del colegio Guadalupe, cuáles fueron tus primeros aprendizajes respecto a nuestro folklore, en competencia con el folklore de otras partes del Perú?
“Todos los domingos iba al Coliseo Nacional donde se presentaban artistas del centro, el folklore de Puno no había llegado todavía, allí se sentía uno identificado con su región, es con el grupo de don Baltazar Ruelas en ser los primeros en llegar al Coliseo Nacional con música de Puno, y organizar a los puneños, en especial trabajadores municipales. En 1949 se realiza una feria nacional en el Campo de Marte, donde participan de todas las regiones del Perú, Puno no vino, pero estuvo Pedro P. Díaz de Arequipa, él nos convocó para acompañarlo en esa feria, pasando como arequipeños. Un día preparándonos para el Festival de Amancaes, don Baltazar viaja a Puno a traer el vestuario de Mañazo, con varias figuras, ahí fue la primera vez que bailé de Diablo; el 24 de junio nos fuimos en dos camiones para Amancaes, llegando al Festival empezamos a tocar afuera como es nuestra costumbre, salió molesto el alcalde Pedro Cadenas a decirnos que porqué tocábamos ahí, que estábamos descalificados y que no entraríamos al concurso; seguíamos tocando, la gente se acercaba, nos traída cerveza, la gente que había pagado su entrada para ver el concurso se salía a vernos; resulta que iba a llegar el Presidente Odría con su señora y no había gente adentro, así que regresó el Alcalde a convocarnos para recibir al Presidente diciéndonos a voz en cuello, “cuanto quieren por su actuación”, alguien le respondió “y usted qué derecho tiene para poner precio a nosotros”, mientras que otro al ver un camión le dijo “si nos da ese camión de cerveza entramos”; aceptó la propuesta, trasladamos las cajas de cerveza a nuestro camión y así entramos. En algún momento a la señora María Delgado se le veía alegre, había tomado algunas bebidas y bailaba al ritmo de nuestra música, me saqué la máscara y la invité a bailar, suficiente para encandilar al Presidente y a su esposa allí por el año 49”.

Pomata
Los puneños se juntan.
Fueron momentos de gran emoción para esa gente que tocaba, lloraba recordando a su tierra, mucho sentimiento, ahora Gerardo se lamenta que el folklore haya sido comercializado y distorsionado por diversos factores. Sin embargo sabemos que entonces varios grupos se iban organizando, por eso le preguntamos cómo se formaron las primeras organizaciones de puneños en Lima.
“En los años 50 ese espíritu motivó a muchas puneños a organizarse, el Dr. Ricardo Arbulú era funcionario de la Biblioteca Nacional, organizó el Instituto Puneño de Cultura, Sócrates Saferzón organizó el “Unión Carolino”, antes de ello en el año 50 se forma la Estudiantina Puno, dirigido por Portugal Vidangos, hay un concurso en Radio Nacional en el programa “Taquiyninchis”, con la participación de diversos grupos del Perú, quedando como finalistas el Conjunto Atusparia de Ancash y la Estudiantina Puno, ese se gana el primer lugar. La Estudiantina estuvo integrada por diversos profesionales y funcionarios. Había entonces un mecenas, Julio Aparicio, quien no tocaba ni un instrumento, pero si tenía todos los instrumentos; desde los años 40 llegaban los profesores a capacitarse en La Cantuta, ellos armaban estudiantinas con esos instrumentos, ensayando en la casa del Sr. Aparicio y daban serenatas a diversos personajes puneños que eran autoridades. Por esos años vino de Puno un grupo llamado “Sequía” de Yunguyo, recorriendo con su Diablada por el Jr. De la Unión; luego el año 57 llegó una gran delegación cultural de Puno presidida por el Alcalde Rubina Burgos, a mostrar lo mejor de nuestra cultura, entonces les ayudamos en su coordinación para que se presentaran el en Instituto Peruano Norteamericano, fue la primera vez que vino el Centro Musical Theodoro Valcárcel, es a partir de esa presencia que despertaron las cosas con respecto a nuestro folklore y de ahí se origina la formación de la Central de Instituciones Puneñas”.
En Lima se habían ido formando diversas instituciones de distritos o provincias de Puno, pero esta presencia de la cultura puneña en la capital, promovió la posibilidad de reunirlas y organizarlas para realizar acciones conjuntas en una institución de segundo nivel, como fue entonces la Central de Instituciones. ¿Cuándo se forma, quien lo presidió y qué actividad realizó la Central?
“La Central de Instituciones Puneñas se forma en el año 1957, su primer Presidente fue Hugo Saravia Pacoricona, era de Conima, un enfermero que trabajaba en el Hospital de Bravo Chico, su primer grupo fue “Unión Progresista Conima”, que llegó a grabar un disco, como también lo hizo el Conjunto Zampoñas del Titicaca. En 1958 yo asumo la Presidencia de la Central en reemplazo de Saravia, mi primera actividad fue el primer concurso del folklore puneño, con Resolución Ministerial y jurados nombrados por el Ministerio de Educación en un local del Jr. Sebastián Barranca, todo con instrumentos y danzas nativas, no había danzas de luces, quien ganó ese año fue el grupo de Conima con una danza de los “Satiris”, uno de los jurados nombrados por el Ministerio era Jorge Huirse, quien tuvo que cumplir con su tarea; el premio de 500 soles fue donado por “Unión Carolina” con la Presidencia de Sócrates Sáferzon, quien tenía una oficina de contabilidad en el centro de Lima donde reunía a muchos puneños. El Primer presidente que organizó un campeonato de futbol entre puneños fue el médico Guillermo Zegarra Villar, cuya clausura y entrega de premios se realizó en el Hotel Savoy, donde el administrador era un puneño llamado Juan Villalva Carpio, un gran poeta, era nuestro gran colaborador, y que por su trabajo hablaba varios idiomas, como otros colaboradores que no pensaban con el estomago sino con el corazón”.
Hoy pasados los años cómo sientes haberte metido en esa defensa de nuestra cultura, eres acaso un desarraigado de tu pueblo?.
“Nuestra cultura ancestral es valiosa, hay que investigar reconocer a los valores, los talentos nacen en cualquier sitio de la tierra, los puneños creen que los que han nacido en la zona urbana son más inteligentes, no es así, creen que por que tienen un título ya están predestinados, el talento hace el título, a mi desde chico me incentivaron a cultivar el folklore, recordar a mi tierra, a mis padres, y sus valores, desde cuando estudiaba en el Colegio Guadalupe, cuando ingresé al Congreso como alcanzador de micrófonos a los diputados, luego cuando trabajaba ya en lo que hoy es la Sunat, me han servido para darle valor a la vida en pro de nuestra tierra y su cultura, hasta llegar a difundirla en el extranjero”.

Se une con la cultura
Gerardo nos comentaba que como vendedor de diarios había conocido a varios periodistas que fueron tus amigos, alguno de ellos puneños, que lo acogieron con cariño y atención.
Conocí a un personaje muy singular, Federico More, un periodista que publicaba su semanario CASCABEL, donde enjuiciaba a los políticos, en el diario El Comercio estaba el Sr. Copaiba, Lucho Carrera Vergara, en La Crónica a don Nico Cisneros, los periodistas poetas y escritores se reunían en el Palacio Concert, del Jr. De La Unión, y en la plaza La Merced; una mañana caminaba por la calle Miro Quesada ofreciendo mis periódicos, escuche cantar a un señor un huayño puneño, me puse a bailar, el caballero se sorprendió, me llamó preguntándome mi procedencia, era el Sr. Federico More, al ver mi gracia llamó al mozo y le dijo que todos los días que pasara por allí me diera desayuno a su cuenta. Cosas tan nobles. Así es que también vendía la revista “Cascabel”, de él escuché esta historia, “si quieres ser periodista tienes que saber que te pagan para publicarte, pero también te pagan para no publicarte”. More era muy respetado, un gran consejero”.
A Emilio Armaza, lo conocí en el Unión Carolino, que tenia su cede en la oficina contable que gestionaba Záferson en el Jr. Moquegua, donde se reunían Zegarra, Huirse, y otros, lo que hacía yo entre ellos como muchacho, era alcanzarles el licor que me mandaban a comprar, el escuchar a esos señores me sirvió de mucho, ayudó a mi conocimiento, ya que hablaban de cosas de mucho interés, personajes de alto quilate, donde se hablaba de ciencia y cultura”.
Como vivías de más joven, comentaste que ingresarte a trabajar al Congreso de la República, que hacías allí.
“Mi ingreso al Congreso fue muy humilde, como lustrador de zapatos en la peluquería del Congreso con el maestro Yunku, en algún momento pasé como Ujier reemplazando al titular que alcanzaba el micrófono que se enfermó, me pidieron reemplazarlo, me quede eternamente alcanzando los dos únicos micros a los diputados que hacían el uso de la palabra, hecho que me permitió conocer mucho de política nacional, recuerdo a don Eudocio Vergara Jefe de análisis parlamentario analizaba todos los discursos, al día siguiente consultaba a los diputados lo que se iba transcribir para el archivo, y les decía que el representante de tal provincia era enemigo de Cervantes. Entre los parlamentarios de ese tiempo los más destacados fueron José Antonio Encinas y Emilio Romero. Trabajé allí desde el año 46 hasta la revolución de Odría, luego de ello me enviaron a la Dirección Nacional de Contribuciones, Odría trajo una misión de extranjera para capacitarnos en materia de tributación asistí a ella gane un concurso para inspectores de contribuciones en provincias, llegué al centro del Perú, lo que me motivó conocer todo el Perú en todo lugar”.
Paralelamente cumplía con su trabajo, como practicaba muy buenas relaciones con lo puneños en Lima, en diversos lugares del Perú y también en algún momento viajó al extranjero con nuestro folklore.
“Mis viajes al interior del país fueron un incentivo para valorar que el Perú tiene un gran riqueza ancestral, revalorar mi propia identidad, los años me ha servido para enseñar lo aprendido, llegando a ser docente del Colegio Guadalupe durante mucho tiempo en el área de promoción artística, y también ser profesor de profesores en Centro de Folklore Magisterial, como un logro alcanzado por la experiencia de mi práctica, tanto como diablo que acompañaba a los sikuris, como intérprete del Q’ajelo en diversos lugares del Perú, lo que también me permitió viajar a diversas capitales de Europa, con mi característico paso de Q’ajelo, haciendo conocer la valentía y coraje del Cholo Aymara, y el rostro maléfico del Diablo, aun sin máscara”.
Eso fue y es Gerardo Barbosa, humilde, gentil, cariñoso, recelado por unos, envidiado por otros y por decir las cosas claras respecto a la defensa de la autenticidad de nuestro folklore; se lamenta que la mercadotecnia, haya permitido tergiversar el folklore en diversas formas; eso si no se siente un desarraigado de su tierra, muy al contrario, valora el trabajo que ha hecho durante cerca de sesenta años como embajador “no nombrado” de Puno, y se siente orgulloso de haber mostrado su arte en los diversos lugares en los que ha estado, en los últimos años ya no regresa a su tierra, la salud no le permite, pero continua impenitentemente organizando actividades culturales a mérito propio y con el respaldo de una que otra institución, siendo actualmente promotor cultural del Instituto Cultural Peruano Norteamericano, en el que entretiene sus saberes y experiencia.
El Q’ajelo Barboza, el Jampato, el diablo mayor, cuando entra al escenario se transforma, el zurriago se empequeñece, las tablas rechinan por la fuerza de su pisada de cholo cordillerano; con su tez blanca, sus ojos claros medio chinos, se convierte en un impetuoso torbellino de fortaleza y desafío, reciedumbre y coraje que le salen del alma pomateña que exhibe en diversos escenarios, y cuando se quita la máscara de autentico diablo puneño que pocas veces le ha tocado bailar con bandas de metales, no se siente un desarraigado de su tierra.
Su trayectoria es un libro salpicado de cientos de páginas de la vida, que algún día veremos publicado. ▒▒



[i] Sapo, en aimara

lunes, 21 de marzo de 2022

LENGUAS ORIGINARIAS EN PUNO

 EL ORIGEN DEL AIMARA

ESTÀ EN EL CENTROPERUANO, AFIRMA RODOLFO CERRÒN PALOMINO.

En CORREO, HUANCAYO 20MAR22

L

ingüista y doctor en letras, sostiene una teoría: Los incas no hablaban originariamente el quechua, sino el puquina, una lengua traída del altiplano. A la par de esta investigación, desde hace unos años, viene publicando la toponimia de los pueblos de todo el Va­lle del Mantaro. Esta es una parte de la conversación que sostuvimos con uno de los principales investigadores de las lenguas andinas en el continente. La charla completa pueden encontrarla en la web.

¿Qué lo animó a iniciar su estudio sobre la toponi­mia en el Valle del Mantaro?

Hace tiempo vengo trabajando en cuestiones toponímicas a nivel andi­no en su conjunto, desde el Ecuador hasta la Argentina, pero con mayor concentra­ción en el área centro-sureña. ¿Por qué? Porque en esa zona han confluido las tres lenguas mayores del antiguo Perú: el aimara, el quechua y el puquina.

¿Ese fue el motor?

En efecto, me dije por qué no hacer un paréntesis y pen­sar también en la toponimia del Valle del Mantaro. Algu­na vez realizando estudios como una especie de tributo a la tierra, después de haber realizado trabajos de campo intensos en la zona en la dé­cada del 70 y publicado es­tudios sobre la realidad lingüistica.

Si uno piensa en Ayacucho. inmediatamente lo relacionamos con el que­chua-chanca. Sin embar­go, los estudios que usted menciona señalan que en realidad esa región fue territorio aimara. ¿Cómo ocurrió esto?

Hay mucha evidencia incuestionable de que el aimara tiene su punto de origen en el centro del Perú. De hecho, un dialecto que sobrevive milagrosamente es la variedad jaqaru que se habla en la sierra de Lima (Yauyos). En el año 1860 en sus viajes por la región, Raimondi to­davía encuentra seis zonas de hablas propias del aimara central que han ido desapa­reciendo con el tiempo. Has­ta hace poco nos habíamos quedado con dos variedades locales: el jaqaru y el kawki. hablados en Tupe y en Cachuy (Yauyos); actualmente solo subsiste el primero, y el segundo fue extinguiéndose en la segunda mitad del siglo pasado.

Tupiñas: ancianas de Tupe, Yauyos, Lima

Usted menciona que el Inca Garcilaso es uno de los primeros en identificar términos del puquina. ¿Su investigación parte de él? ¿Qué otros autores se lian sumado?

El es una de las pocas personas que nos di­cen que la nobleza incaica tenia, ade­más del quechua, una lengua especial que él llama lenguaje particular dé los incas. Por ejemplo, en cuanto al térmi­no Ayar nos dice no saber qué pueda significar esta palabra. Pero Garcilaso. afortunadamente, no es el único en sostener la exis­tencia de dicho lenguaje. Hay un texto clásico de un corregidor español del siglo XVI quien estuvo también en el propio Huancayo: Rodrigo Cantos de Andrada que nos habla taxativamente, antes de Garcilaso en 1580, que los incas tenían su lengua propia. Otro cronista, Maritìn de Murúa (1613) nos dice que les incas tenían su lenguaje propio que no era quechua ni era aimara, y va­mos, que él conocía bastante bien ambas lenguas.

Si el virrey Toledo decreta como lenguas oficiales del antiguo Perú el quechua, el aimara y el puquina, ¿por qué no hay registro escrito de esta lengua?

Porque estos evangelizadores fueron muy pragmáticos, comenzando por las mismas autoridades eclesiásticas. Dijeron que si la mayoría de puquinas son bilingües, ya saben o aimara o quechua, ¿para qué perder el tiempo escribiendo gramáticas y vocabularios en esta lengua? Lo único que tenemos para el puquina es un conjunto de textos pastorales que un ayacuchano, Jerónimo de Oré. miembro de una familia de puros religiosos, reunió y publicó en l6O7 en Nápoles.

Usted sostiene que pala­bras que todos creemos que son quechuas como “tucuyricuy” son en realidad puquina, ¿cómo así?

Efectivamente, hay una "quechuización" a fortiori de los términos. En el caso de tucuyricuc la raíz de la palabra era toqri puramen­te puquina, y signi­ficaba gobernador, persona encargada del gobierno local. Al quechuizarse re­cibe el sufijo instru­mentalizador que­chua “-ku" más el adjetivador “-q" y se tiene: “toqri-su-q”. Entonces el que­chua-hablante o el historiador, que no conoce sino algo de quechua, en el mejor de los casos, corrige el término y dice toqríkuqno se entiende y entonces debe ser tukuyrikúq, o sea el que todo lo mira. ¿Se da cuenta como juega la imaginación? Y claro, un gobernador es el que debe estar al tanto de todo. <>