viernes, 4 de mayo de 2012
Rómulo Mucho: “IIMP impulsará al talento humano e investigación"
jueves, 3 de mayo de 2012
Los Andes | 3MAY2012
Centenares de personas colmaron hoy toda la avenida Floral, en la ciudad de Puno, donde cada año se lleva a cabo la feria de las Alasitas. El día 3 de mayo es la fecha central de esta fiesta que congrega a decenas de pobladores de todos los rincones de la región.
Como parte de las estrategias de promoción, difusión y comercialización de los productos bandera de nuestras provincias, el Gobierno Regional alista la Feria “Puro Puno” que se estaría desarrollando en la capital de la república, anunció el mandatario regional, Mauricio Rodríguez Rodríguez.
Se pretende que allí se exponga la producción regional como la trucha, queso, papa, artesanía y otros productos derivados que son una potencia a ser desarrollados, con calidad para su comercialización.
Fue durante el evento Produce Dialoga, donde la autoridad asistió para anunciar además que gracias a un convenio entre Promperú y el Gobierno Regional, luego de cinco meses de capacitación a empresarias artesanas puneñas, formaron parte del reciente macro evento Internacional, “Perú Moda” que tuvo lugar en la capital Lima.
“El próximo año, en este mismo evento Puno como región tendrá su propia galería, para exponer sus productos” explicó.
En otro momento manifestó, que el Gobierno Regional, tiene previsto invertir un promedio de 10 millones de soles, para el fortalecimiento de la actividad turística y artesanal, especialmente para en el fortalecimiento de capacidades.
domingo, 29 de abril de 2012
Con singular pasacalle se dará inicio a la tradicional “feria internacional de las alasitas”
Zepiteños exhibirán platos típicos y artesanía en las ruinas de Tanka Tanka
viernes, 30 de marzo de 2012
Darwin Bedoya: Cope 2012/XV Bienal de Poesía.
Escribe: José Luis Velásquez Garambel
Diario CORREO DE PUNO, 29 de marzo 2012 p. 16
No es sorpresa que la obra poética de Darwin Bedoya (nacido en Moquegua y “reensamblado” en Puno, como le gusta bromear a él) haya merecido el COPE DE ORO de poesía de 2012, en cuya autoría se cuenta además “Aunque parezca mentira” (2003), “Leve ceniza” (2010) “Jardines del silencio” (2004) y “Yarume” que constituyen hasta el momento, lo más saltante de su obra poética.
Bedoya Bautista es docente del área de comunicación, editor, poeta, narrador e incansable promotor cultural, además de ser una de las voces de la “generación de fin de siglo” junto a Simón Rodríguez, Edy Sayritupac, Walter Paz Quispe Santos, Luis Pacho Poma, Víctor Villegas, Edwin Ticona, Gabriel Apaza, Rudy Frisancho, Edward Huamán Frisancho (f) Rafael VAllenas (f), René Challapa (f) y Hugo Lipa, todos con premios nacionales y menciones honrosas en concursos internacionales.
La obra de Bedoya con este premio, que es el más importante del Perú y uno de los de más renombre internacionalmente, ha salido de la postergación y se inscribe, producto del esfuerzo y de la autoexigencia en el panorama de la poesía nacional. No en vano decíamos en una edición de Los Andes del 22 de setiembre del 2009: “No creo que su obra deba postergarse por un acto de absurdo puro, ni a una actitud de defensa cerrada contra las nuevas tendencias; por el contrario Bedoya Bautista es un lector audaz de las nuevas tendencias en la literatura contemporánea, su conocimiento de nombres nuevos y de nuevas temáticas, así como su incansable activismo cultural lo conectan con las nuevas movidas de la literatura nacional.
Y así fue, esas lecturas, esa exigencia han logrado el reconocimiento y un premio a su abnegado cultor; premio bien merecido y que una vez más le dan lustre a esta región “Puno, tierra de artistas y de poetas”, tierra que ha adoptado a Bedoya con cariño y que él devuelve con esmerado trabajo en su labor de docencia en los lugares más inaccesibles de nuestra región, yas que Bedoya es ante todo un maestro de escuela y este premio también es un logro del magisterio puneño, es un homenaje que Darwin Bedoya le tributa al magisterio nacional.
El jurado calificador de esta XV bienal de poesía estuvo conformado por Domingo de Ramos por el Ministerio de Cultura, Marco Martos Carrera por la Academia Peruana de la Lengua, Hildebrando Pérez Grande por la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, Víctor Vich Flores por lwa Pontificia Universidad Católica del Perú, Pedro Cateriano Delgado por PETROPERU; sin duda un jurado probo.e
Cabe hacer mención que ya Alejandro Peralta, Luis de Rodrigo, Emilio Vásquez, Omar Armayo, Alfredo Herrera Flores, Boris Espezúa y ahora Darwin Bedoya nos han traído premios nacionales en este género, contando además a Walter Paz Quispe Santos, Luis Pacho Poma, que también han logrado el premio nacional de poesía Horacio. Además del enorme reconocimiento que se ha logrado por tradición por el trabajo de Gamaliel Churata, Carlos Oquendo de Amat, Alberto Mostajo, Carlos Dante Nava, Efraín Miranda, Gloria Mendoza, Lolo Palza, Vladimir Herrera, Percy Zaga, José Luis Ayala, José Velarde y otros poetas de estatura internacional.
Este premio es un digno esfuerzo que llena de alegría a los puneños y por el que las autoridades deberían de virar sus esfuerzos o impulsar el desarrollo humano, porque este es nuestro capital cultural, el único con el que contamos.
Por este premio, Darwin, Juliaca y la región Puno te agradecen y estamos seguros, los premios continuarán, a pesar de todas las mezquindades del medio. Recibe un abrazo y las felicitaciones por este medio que nos brinda el diario Correo.
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lunes, 12 de marzo de 2012
Cuna de la utopía

Javier Lajo
(Colaboración para ARGENPRESS CULTURAL)
«Cuando Europa descubrió América, se encontró frente a frente con una utopía real, con un «saber vivir bien» del indígena americano que hizo germinar en la mente del intelectual europeo la idea de que otro mundo era posible. El ideario de la revolución francesa, la constitución americana, el socialismo utópico y el ecologismo, constituyen algunos de los intentos del europeo por implementar en una sociedad individualista, mercantilizada y estratificada ese vivir bien y con dignidad del indio americano.»
Hoy en día, subsisten muchas canciones y danzas de los pueblos indígenas, que en las fiestas actuales del Altiplano Andino, nos muestran en sus versos, compases y coreografías, el eco y la presencia de antiquísimas “Utopías”. Así, tenemos a los gigantes tobas (hoy en una pobreza de exterminio), danzando su marcha río arriba, por las orillas del Pilcomayo, en busca de la «tierra sin mal». Ellos danzan y cantan “subiendo desde su tierra guaraní por el Qhapaq Ñan o “Camino de los Justos”, hacia Tiwanaku e incluso más “arriba”, hacia el Qosqo. O desde el norte, observamos a otros tantos pueblos, como los omagua, los quijos o los cofán, caminando “la ruta de la sal”, también hacia el Cusco de los Inkas, en la búsqueda del secreto del Equilibrio Sumaq Kawsay o suma existencia o “vida plena”.
Pueblo Toba
Constituyen tradiciones pacíficas de peregrinaciones hacia “la utopía”. Sin embargo, en contraste con lo anterior, tenemos en la historia a Francisco Pizarro y su hueste guerrera, bajando desde Puerto Quemado en Tumbes, por el Qhapaq Ñan, la “Ruta de Wiracocha”, pasando por Cajamarca, hacia el oro del Cusco. ¿Otra clase de peregrinación? tal vez; marcha colonialista, belicosa, criminal, pero peregrinación al fin, en busca del preciado metal, como recompensa divina a sus mercenarios objetivos.
Y de todo esto, nos surge la pregunta: ¿Qué de cierto hay en camino utópico y hasta “mágico” del Qhapaq Ñan?, y ¿Qué tiene que ver tal Ruta con la idea de una “tierra sin mal”?. Tal vez, la siguiente imagen satelital nos dé material para intentar una respuesta “científica”.
Equilibrio del mundo
Las ciudades del Cusco, Pucará, Tiwanaku y Oruro equidistan con latitudes y longitudes en línea recta, 235 km, cada tramo, siendo la distancia total de 705 km en “línea recta” desde el Cusco hasta Oruro y más allá desde Cajamarca al nor-oeste hasta Potosí al sur-este. Al contemplar esta maravilla y el perfecto alineamiento en 45 grados al eje norte-sur, de Templos y Santuarios sagrados equidistantes, en clarísima foto satelital, me vienen a la memoria las conclusiones de muchos de los autores que nos hablaron de la «Utopía Inka» , autores como el Inka Garcilaso de la Vega (1539-1616), Jean Bodin (1530-1596) José Carlos Mariátegui (1894-1930) y Mario Vargas Llosa (1936-…), unos para reafirmarla, relacionándola con una sociedad real, ideal, perfecta, o “soñada”; otros para denostarla como utopía arcaica y así despreciarla y hasta negarla rotundamente, como si todo hubiera sido una ilusión de intelectuales trasnochados.
¿Qué nos podrán decir ahora, que observamos con nuestros propios ojos algunas evidencias de algo todavía inexplicable? Al contemplar el camino del Qhapaq Ñan, esa línea recta que une equidistantemente distintos Templos pre-inkas e inkas, renace la sospecha de que aconteció, en nuestro territorio andino-amazónico, la cuna de una utopía.
Tal vez no fuera únicamente una utopía inka. Tal vez sea cierto que hubo desde la época pre-inka una cultura altamente sofisticada en ciencias y tecnología. Sin embargo, ¿cómo explicar la existencia de esta maravilla que tenemos a la vista? ¿Existe en alguna otra parte del mundo o en otra civilización antigua o moderna algo similar a lo nuestro?
Los Andinos tenemos pues una ruta, un método, un “camino de sabiduría” milenario y único (Ver: Javier Lajo, Qhapaq Ñan la Ruta Inka de Sabiduría; Edit Amaro Runa, Lima 2005). Está trazado y marcado con las piedras milenarias y hermosas de Tiwanaku, el Cusco, Huanuco-pampa, Cajamarca, Ingapirca…etc. Repetiremos pues la frase cursi: “Ya tenemos el camino, sólo nos queda transitarlo”. Camino espiritual, en lo fundamental; camino recto y en diagonal de 45º al eje norte-sur. Camino que solidifica el espíritu y la unión de Ecuador, Perú y Bolivia, pues esa recta tiene sus puntos máximos que se prolongan por el noroeste, es decir desde Cusco hasta Cajamarca y el Pacífico; y por el sureste, desde Oruro hasta Potosí y más al sur aun, por el continente Suramericano, hasta salir al Océano Atlántico. Esta maravilla geodésica pre-Inka e Inka que muchos ignoran y otros se tapan los ojos para “no ver”, fue redescubierta por la matemática holandesa-peruana María Sholten hace ya varias décadas.
El sociólogo Aníbal Quijano, o el economista Virgilio Roel dicen que cuando los europeos pisaron territorio Inka, recién pensaron o se imaginaron “una Utopía”, al no ver gente hambrienta, ni pobre. Ambos razonan que tal hecho se pudo deber a la eficiencia agraria de los Inkas, o nos aportan explicaciones similares. Tales argumentos, aunque importantes para comprender el cómo de esa utopía real, no son suficientes. Ensayaremos mas explicaciones y repuestas.
Ya desde Américo Vespucio, se comenzó a forjar la imagen de una “utopía real” americana, cuando al regresar éste de sus viajes, contaba a sus mecenas de la familia Medici lo que había visto y vivido en tierras de ultramar. A partir de allí, de sus carta e informes, fueron muchos los escritores que trataron esa utopía. Tenemos, por ejemplo, al Inca Garcilaso de la Vega, a Pedro Mártir de Anglería, a Bartolomé de las Casas, a Mitchel de Montaigne, a Voltaire, a d’Alembert, Campanela, Francis Bacón, Fourier, Proudhon, estos últimos dos influenciados por Morelly, asiduo lector del Inca Garcilaso y que según algunos autores (Ver: Edgar Montiel, América en las utopías políticas de la modernidad; en Cuadernos Hispanoamericanos Nº 658, AECI, Madrid, abril del 2005) Morelly fue el fundador nada menos que del socialismo utópico y del ecologismo.
Es decir, que ya con el primer informante, que fue Vespucio, se causó tal revuelo en Europa sobre la utopía vivida en el nuevo mundo, que fue por ello que nuestro continente acabó llevando su nombre. La sensación causada por las cartas de Américo Vespucio, en Europa hacían decir a sus habitantes con asombro: “así son las tierras de Américo”. Lo cual luego se simplificó a “tierras de América” (según nos sugiere Montiel).
A parte, los libros del Inka Garcilaso alcanzaron verdaderos hitos de ventas en una Europa que hacía poco acababa de descubrir la imprenta. “La Florida” fue traducida a muchos idiomas y alcanzó hasta 20 ediciones en pocos años, un verdadero fenómeno de la literatura renacentista, mientras que la obra del mismo autor “Los Comentarios Reales de los Inkas” (reales por su realismo o veracidad y no por ningún monarquismo), definitivamente impactó y alteró definitivamente la conciencia de la elite intelectual europea y renacentista, incorporándoles las ideas o semillas de lo que después vino a llamarse el socialismo utópico y científico, además del ambientalismo y del ecologismo.
La utopía real americana también influenció a Montesquieu, a Tomas Moro y a Diderot, entre otros ideólogos de la revolución francesa, que fueron asiduos lectores del Inka Garcilaso y el gran Rousseau, que si no leyó a Garcilaso, si leía las cartas de su amigo Lafayette, el que le envió finalmente la Constitución de Norte América, que fue una vulgar copia de la Constitución Confederativa de las cinco naciones Iroquesas (este es otro gran tema sobre la “utopía real americana”, que requiere artículo aparte). El nuevo mundo no era pues tan nuevo por su geografía, sino por las ideas y sueños que provocaban las “realidades” que en éste “nuevo mundo” los europeos observaban. Dichas ideas, consideradas utópicas e inalcanzables por los “blancos”, germinaron como semillas en terreno abonado, en toda la Europa renacentista. Ello les permitió observar el «sumaq kawsay» o “buen vivir” de los pueblos indígenas, para imaginar y trazar soluciones civilizatorias (como el socialismo o el ecologismo) que por sí solos los “blancos” nunca jamás hubieran alcanzado a imaginar o soñar.
Tales ideas utópicas o “paradisíacas” las podemos resumir en siete grandes conceptos, que hasta el día de hoy no han dejado de resonar en la conciencia de los revolucionarios y románticos, aquellos que instigaron la revolución norte-americana (1776) y la revolución francesa (1789).
Estos siete principios, descritos por varios autores, entre ellos el ya citado Edgar Montiel, serán ideas muy claras e irrefutables, que postulamos aquí:
1. “La libertad reina”, en comparación al reino de una autoridad déspota no elegida, de reyes y feudales;
2. “Existe el hombre bueno,…no hay jerarquías (aquí se debe entender que no hay el tipo de jerarquías absolutistas europeas)…y las mujeres andan desnudas…” (se refiere a que las mujeres no son asaltadas y violadas, porque no hay “propiedad sobre ellas” y represión sexual como en Europa). Al respecto, Abel Posse escribe: “el oro y las perlas dejaron de ser la única atracción; en adelante los invasores encontrarían un gran consuelo. El otro oro fueron los cuerpos (desnudos), todas las clases sociales en España ―incluidos los eclesiásticos― pronto supieron de esta atracción, del oro secreto”);
3. “No hay propiedad individual…”. Que es un verdadero cuestionamiento al individuo mismo.
4. “Las flores y las plumas valen más que el oro y la plata…” (recién se dan las pautas en su imaginario de que existen civilizaciones con valores totalmente diferentes al oro y la plata, lo cual se denominó después «relativismo cultural»);
5. “La organización estatal es colectivista” (no hay imperios, sino confederaciones);
6. “Hay un control de la natalidad” (se da el equilibrio entre producción económica y reproducción de la vida humana); y en lo fundamental…
7. Existe una civilización organizada en cruz (Tawa en lengua Quechua) cuya fuerza motriz es el trabajo, es decir existe una práctica y una filosofía social de la felicidad por el trabajo. El trabajo no es un castigo, sino que el trabajo colectivo y organizado constituye parte fundamental del camino para alcanzar el bienestar y la felicidad del individuo y la sociedad, punto fundamental del Sumaq Kawsay.
Este último concepto, es el eje de la verdadera utopía real, es la piedra en el zapato de la conciencia occidental, pues hasta Carlos Marx consideró el trabajo como maldición a exterminar. De ahí que escribiera alegremente en su imaginario que el comunismo sería algo así como “irse a pasear en la mañana y a pescar en la tarde”…¡Qué tal comunismo!; Marx al igual que Aristóteles consideran al trabajo una maldición, como hace también la Biblia, y de allí que tal concepción del trabajo como el eje de la felicidad social y motor de un Estado colectivista, que fue la que “delató” el Inka Garcilaso, haya quedado tan enraizada en la mente de los intelectuales de la llamada “ilustración”, socialistas utópicos y científicos, románticos y revolucionarios, de aquel viejo mundo que “descubría algo nuevo”. Algo nuevo, que era de hecho más viejo que lo suyo, pues el vivir bien y en armonía (el Equilibrio Sumaq Kawsay) es algo que ya practicábamos cuando Europa aun permanecía cubierta por el hielo de una antigua glaciación.
Pero insistiremos en lo “científico”… y valga la presencia del alineamiento Qhapaq Ñan de las ciudades o santuarios pre-inkas equidistantes y en 45º al eje norte-sur, para resucitar un debate (aunque este debate sobre la “utopía”, ya fue abierto por la presencia del Sumaq Kawsay como principio fundamental de las Constituciones de Bolivia y Ecuador), puesto que hay que tomarle la palabra a J.C. Mariátegui cuando escribió eso del “Comunismo Agrario de los Inkas”. Tesis que se ve reforzada por la imagen satelital adjunta, que nos sirve de evidencia de un “Comunismo Científico de los Inkas”, pero con otra “ciencia”: La Ciencia Andina.
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RECITAL DE PIANO HOMENAJE AL DEPARTAMENTO DE PUNO
Presenta:
Universidad Peruana Cayetano Heredia
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6269400 - 1003,1004


