domingo, 20 de marzo de 2016

AUIN MAS SOBRE ROSTWOROWSKI

Ronald Gamarra en “HILDEBRANDT EN SUS TRECE N° 291, 18MAR16, p. 18
M
 aría Rostworowski, historiadora e investigadora de primera línea de nuestro pasado prehispánico, falleció la semana pasada culminando un siglo de vida fructífera como pocas al servicio de la investigación y del conocimiento. Sus colegas de disciplina harán el balance de su contribución académica que, desde ya, se juzga extraordinaria. Por mi parte, lego en historia pero atento a la vida de mi país, quiero hacer algunas consideraciones sobre lo que ella representa para todos más allá de su indudable excelencia como etnohistoriadora.
En primer lugar, hay que destacar su honestidad personal, intelectual y académica. En un medio como el nuestro, donde la fiebre por aparentar ha desbordado todo límite impuesto por el pudor más elemental, la honestidad de esta mujer extraordinaria brilla aún más. A diario descubrimos títulos y grados académicos falsos u obtenidos con fraude, mediante el plagio o la coima, por parte de quienes incluso aspiran a regir los destinos del país u ocupan altos puestos en las instituciones. La búsqueda fácil del relumbrón se ha convertido en una extendida enfermedad de nuestros días.
Pero María no necesitó jamás de ningún cartón con valor oficial para ser la mejor académica, ni buscó jamás que la llamaran doctora para valer como el que más. Desnuda de títulos y grados, ella brilla por sí sola con sus estudios e investigaciones originales y profundos. En un país donde pululan los estafadores y vendedores de sebo de culebra premunidos de títulos tan innumerables e impresionantes como dudosos, la limpieza de esta mujer es un ejemplo que por sí solo merece un reconocimiento de admiración rendida.
Ella fue absolutamente autodidacta. Se casó muy joven en una época en que el destino de casi todas las mujeres era casi exclusivamente el matrimonio, y tuvo que asumir muy pronto obligaciones de mujer adulta que impidieron y postergaron por mucho tiempo la búsqueda de la realización de una vocación que venía madurando. No fue sino hasta su madurez que, atreviéndose a romper con la tradición que restringía entonces la vida de las mujeres, decidió iniciarse por su propia cuenta en la disciplina de la historia. Nunca fue una estudiante universitaria formal, sino alumna libre, especialmente en las clases de Raúl Porras Barrenechea.
Los documentos que acreditaban su formación educativa básica se habían quedado en Polonia y Francia, y era imposible conseguirlos a causa de la guerra espantosa que Hitler había desatado sobre Europa. Es muy probable, se me ocurre ahora, que con la destrucción brutal de Polonia, esos documentos desaparecieran para siempre. Por lo tanto, formalmente, quizás tampoco podía acreditar ni siquiera primaria y secundaria. No obstante ello, pocas personas podían acreditar una formación tan exquisita como la que ella había obtenido en Europa.

P
 or supuesto, en un país formalista como el nuestro, todo eso le impedía hacer una carrera académica. Por eso no tuvo título alguno. Fue historiadora de hecho, no de derecho, y fue mejor que la mayoría de quienes ostentan títulos. Como José Carlos Mariátegui, María Rostworowski se elevó hasta lo más alto de la excelencia académica sin contar con licencia universitaria alguna. Es una ironía que la etnohistoriadora más capacitada no pudiera dictar clases en la universidad ni hacer carrera docente por falta de papeles cuando sabía mucho más que quienes sí los tienen sabe dios cómo.
Otro aspecto destacable en María fue su disposición a la difusión del conocimiento. A ella le dolía mucho el retraso de los libros escolares y universitarios con respecto a los avances de la investigación. Por eso, siendo una historiadora de punta, no dudó en contribuir a la extensión del conocimiento histórico al gran público a través de su exposición sencilla y al mismo tiempo cautivante. Su incomparable Historia del Tahuantinsuyu, con más de 100 mil ejemplares vendidos, es el ejemplo más exitoso de una adecuada vulgarización del conocimiento histórico. Ejemplo que sería provechoso si otros académicos de punta lo siguieran.

Por último, quiero destacar la vocación de María Rostworowski por el Perú. Con la niñez y la adolescencia vividas casi totalmente en Europa, ella, sin embargo, eligió el Perú. Nacer en un país es un accidente; elegir el propio país es una decisión que muy pocos toman. La decisión de María revela verdadero amor por esta antigua comunidad de hombres y mujeres llamada Perú, que tan poco sabe de sí misma y de su propio y rico pasado. Nuevamente, en un medio donde el patriotismo ritual esconde el desprecio por la esencia indígena de la nacionalidad, la vida y la obra de María Rostworowski nos enseñan cómo hay que conocer y amar al Perú.

MAS SOBRE MARIA ROSTWOROWSKI

MARÍA ROSTWOROWSKI, UNA VIDA Y UNA OBRA DEDICADA AL ANTIGUO PERÚ
Juan Manuel Castañeda Chávez | LOS ANDES 20MAR16
Al escuchar mencionar su nombre, inmediatamente se le asocia con el Antiguo Perú, porque, aparte de ser un referente académico obligado, la figura de María Rostworowski se ha convertido en un símbolo que representa los estudios sobre la etapa precolombina peruana. Nacida el 08 de agosto de 1915, contaba ya con cien años hasta que hace unos días desafortunadamente nos dejó. Sin embargo, su inspiradora imagen encarna un enorme esfuerzo intelectual, legando una obra acabada de investigaciones que han modernizado nuestra concepción de aquel periodo histórico y, con ello, ha dejado un claro ejemplo de dedicación, de trabajo y de amor a un país.
María Rostworowski de Diez Canseco, ya en su segundo matrimonio, se aproximó al mundo de la investigación de forma muy circunstancial: una tarde, en el balneario de Ancón, el historiador y pensador Raúl Porras Barnechea la encontró absorta leyendo un libro de tan intensa manera que se tuvo que acercar intrigado y, en aquella conversación, ella le expresó su fascinación por el mundo incaico. Aquel encuentro fue vital, pues a partir de aquel entonces, Porras Barnechea le aconsejó, le guió académicamente, le enseñó a fichar bibliografía y le impulsó a prepararse. A raíz de ello, María se matriculó en la universidad como alumna libre, ya que no podía hacerlo como estudiante. ¿Por qué quien llegaría a pertenecer a muchas academias nacionales de historia y ser nombrada por numerosas universidades americanas y europeas Doctor Honoris Causa, no podía matricularse en la universidad?
La explicación hay que buscarla mucho tiempo atrás, tenemos que remontarnos a los primeros años del siglo veinte y situarnos en Perú, a donde llegaba el joven conde polaco Jan Jacek Rostworowski. Inquieto y aventurero, en Lima conocería a la joven puneña Rita Ana Tovar del Valle; la pareja se enamoró, se casaron y tuvieron dos hijas –por parte materna viene el ascendiente andino de María Rostworowski, quien divertida se llamaba a sí misma “la chola polaca”–. Luego de vivir cinco años en Perú, partieron a Polonia, donde residieron por algún tiempo, para luego trasladarse a Francia, donde el padre compró una hacienda; allí, infelizmente falleció una de las hijas.
La educación de María quedó a cargo de institutrices francesas que se encargaban de su educación, ya que no iba al colegio. A tan corta edad, entre la quietud de aquella infancia solitaria y la alegría de la campiña francesa, María se convirtió en una devoradora de libros –contaba que tenía una guarida especial en la copa de un árbol donde se recluía a leer mientras las preceptoras francesas la buscaban desesperadas, a los gritos de “mademoiselle mari”, mademoiselle mari”–. Finalizó sus estudios secundarios en un exclusivo colegio inglés con una excelente preparación.
De toda su educación europea, el padre no tuvo la precaución de guardar ninguna certificación, por lo tanto, aunque su educación escolar fuese excelente, no había oficialmente ninguna constancia que registrara su paso por el colegio. Muchos años después, cuando ya había regresado a Perú, en el momento que María quería matricularse en la universidad, Europa atravesaba los estragos de la segunda guerra mundial, con lo cual solicitar cualquier documento acreditativo sería un esfuerzo inútil. No había otra opción que matricularse como alumna libre en la universidad y, sobre todo, ser una autodidacta en el campo de la investigación. ¿Qué le aportó ser autodidacta en el campo intelectual?
Animada por su maestro, Porras Barnechea, su primer libro, “Pachacutec Inca Yupanqui” (1953), fue una biografía sobre el gran artífice del Tahuantinsuyo. Con este trabajo quiso desmitificar su figura y mostrarlo con la humanidad del gran líder que fue. Esta primera publicación ganó el premio nacional de historia e inició una larga lista de libros y sus meditados postulados; por su original posición, al principio causaban extrañeza y discrepancia en el mundo académico; sin embargo, con el tiempo han sido aceptados como concluyentes y han abierto nuevas vías de investigación.
En una segunda etapa, sus investigaciones fueron orientadas hacia el pasado pre-inca e inca de la costa y sus señoríos, rompiendo una vez más paradigmas que asociaban lo andino a la sierra. Con sus investigaciones demostraba que tanto la costa como la sierra y también la selva, conforman las partes de un todo indesligable. Ella siempre mantuvo la acertada tesis que no solo la sierra es andina, sino que el Perú es un país andino, porque todas sus regiones están indesligablemente conectadas al entorno geográfico de los Andes, tanto en los recursos naturales, la hidrografía, como entre muchos otros factores.
Si nos situamos en la mitad del siglo veinte, en la época que María empezó a investigar, debemos puntualizar que la valoración del pasado peruano no era la actual; ella recordaba que mucha gente allegada le sugería estudiar la época republicana, ya que despectivamente consideraban a los Incas como la época de los indios. Felizmente, María observaba las cosas de distinta manera, por lo que continuó en su empeño, pues aquella organización andina la había deslumbrado.
Con Marco Matos, Arguedas y con un nutrido grupo de estudiosos e intelectuales, se fundó la que con el tiempo se convertiría en su casa académica: el Instituto de Estudios Peruanos, inicialmente con María como miembro fundadora, posteriormente como investigadora principal y, hoy en día, como su más insigne representante.
Con su libro “La mujer en la época prehispánica” (1986), fue pionera en estudiar el papel de la mujer en el Antiguo Perú; sin ningún complejo frente a posiciones occidentales modernas al respecto, revalidaba el conocimiento del pasado peruano como imprescindible para diagnosticar la realidad nacional y edificar un futuro. En esta obra expuso a Mama Ocllo y Mama Huaco como dos prototipos de mujer andina, peruana, que tienen mucha vigencia en la actualidad.
La libertad que tenía como investigadora autodidacta la llevó a trabajar de forma multidisciplinar, integró la historia con la arqueología, con la antropología y hasta con el psicoanálisis, y gracias a su cercanía con el antropólogo John Murra, fue una de las precursoras de la Etnohistoria, una especialidad que nos acerca con mayor profundidad al complejo pasado peruano. Estas posiciones se reflejan también en el libro que la doctora Rostworowski reconoce como su obra mayor: “Estructuras andinas del poder: ideología religiosa y política” (1983), donde postula la diarquía como forma de organización, debidamente fundamentada en la cosmovisión andina. Del mismo modo, explica con claridad el concepto andino de dualidad; [1][–Entre los dioses masculinos el principio del “espejo” explica la idea indígena de la dualidad. Ahora bien, entre las divinidades sobre las cuales tenemos mayor información, como son Tunupa, Viracocha y Pachacamac, descubrimos en ella aspectos dobles, es decir, lo de arriba y abajo, además de atributos opuestos, hechos que llevan a una cuatripartición religiosa. Este concepto obedece a la organización andina por excelencia, pues para los naturales el esquema del mundo era doble, de ahí que debían enfrentarse a fuerzas opuestas y al mismo tiempo complementarias–]
El libro “Historia del Tahuantinsuyu” (1988), logró un récord inédito en los títulos de las ciencias sociales; con una venta de más de 100 mil unidades y con múltiples ediciones, alcanzó el status de best seller. En este libro postuló, entre otros conceptos, que llamar imperio a la organización incaica era dotarlo de características europeas y occidentales que desvirtuaban su verdadera esencia andina; por ello, ella siempre lo llamó Incario o Tahuantinsuyu, retornándole así la singularidad organizativa que siempre tuvo.

Con una profunda mirada etnohistórica en el título “Pachacámac y el Señor de los Milagros: una trayectoria milenaria” (1992), analizó el fenómeno de la fe andina y sus transmutaciones en el tiempo. Igualmente recomendables son los libros infantiles de cuentos andinos: “La muerte del sol y otros cuentos del Antiguo Perú” (1996), y “El origen de los hombres y otros cuentos del Antiguo Perú” (1996), escritos en un lenguaje muy asequible para los niños a quienes sumerge, a través de una recopilación, en la fascinante cosmovisión de los antiguos peruanos.
En el libro “Doña Francisca Pizarro: una ilustre mestiza” (1534-1598) (1989), repasa la vida de la hija de Pizarro, personaje que sintió el desarraigo y la falta de raíces donde asentarse, viviendo en Europa fuera de su entorno andino. Un caso similar al de María, que vivió y viajó por el mundo sintiéndose foránea hasta que retornó al Perú e, indagando en el pasado peruano, se reencontró con su identidad andina, aquella que le venía de su madre puneña, y a desentrañar este origen andino dedicó toda su obra y su vida.
Se suele decir que el mayor homenaje que se puede hacer a los autores que ya no nos acompañan es leer su obra; felizmente, la vasta obra de María Rostworowski, de la cual hemos mencionado solo algunos títulos, seguirá esclareciendo con maestría nuestro complejo pasado precolombino y reconciliando al peruano moderno con su identidad milenaria.
___________

[1] Estructuras Andinas del poder. María Rostworowski de Diez Canseco. Instituto de Estudios Peruanos. Lima. 2000. Pág. 22

ROSTWOROWSKI





La muerte de doña María Rostworowski, una de las más destacadas y rigurosas investigadoras del Perú prehispánico, no se lleva su obra ni su ejemplo de vida.
Tomado de: José Ragas. SOMOS, El Comercio, año XXIX. N° 1527

Entre los años 1960 y 1980 se produjo una revolución en la forma en que entendemos la historia andina. Decenas de investigadores, nacionales e internacionales, se sumergieron en archivos y bibliotecas para buscar nuevas evidencias -o releer las ya existentes- sobre la sociedad previa a la Conquista española, así como a la transición hacia las primeras décadas de la nueva sociedad colonial.
Ninguna fuente podía descartarse en dicho propósito: juicios, mitos, litigios por tierra, tradiciones orales, crónicas, keros, pinturas e incluso los indescifrables quipus fueron escudriñados tratando de que arrojaran nueva información sobre un periodo que había sido reducido a un evento militar y donde la población andina permanecía invisible hasta las rebeliones del siglo XVIII.
Entre los responsables de la nueva visión sobre aquel momento fundacional del país se encontraba, por supuesto, Maria Rostworowski (1915-2016). Desde la publicación de su primer libro sobre el Inca Pachacútec, hace 60 años, hasta su fallecimiento unos días atrás, ella se convirtió en una de las académicas más prolíficas del país. Una trayectoria como la suya, tan rica y pionera, es una invitación a repensar su vida dentro de las grandes transformaciones que ha atravesado el país en el siglo XX y los retos que aún tenemos pendientes con miras al Bi-centenario este 2021.
Hay tres aspectos que hicieron de Rostworowski una de nuestras investigadoras más apreciadas y singulares. En primer lugar, su formación autodidacta. Ante la imposibilidad de demostrar sus estudios previos -Europa se encontraba en guerra-, tuvo que conformarse con ser una "alumna marginal" en la Universidad de San Marcos (El Dominical, 03/08/15). No obstante, pudo escuchar clases y, gracias a Raúl Porras, acceder a la biblioteca y aprender la metodología necesaria para escribir el que sería su primer libro. ¿Habría sido posible fomentar su curiosidad de autodidacta sin la universidad pública? Difícilmente hoy en día.
Ella fue, además, una de las primeras mujeres en la academia peruana. Debió de haber sido muy difícil abrirse campo con voz propia en un medio dominado por hombres; por ejemplo, cuando ella comenzó a publicar, no existía aún el sufragio universal para las mujeres en Perú. Hoy el panorama ha mejorado en las ciencias sociales, pero la brecha de género se mantiene en las ciencias exactas (solo uno de cada tres profesionales dedicados a la actividad científica es mujer, según Concytec).
Finalmente, su obra tuvo un alcance que trascendió el campus de las universidades. Su HISTORIA DEL TAHUANTISUYO es un bestseller de las ciencias sociales, con múltiples reimpresiones, incluyendo esa curiosa forma de homenaje criollo que es la edición 'pirata'. Escrita en un lenguaje sencillo, su obra se aleja de la jerga académica, que en no pocas ocasiones obstaculiza nuestro acercamiento como investigadores a un público más amplio.

Todo ello hizo de Rostworowski una persona e investigadora excepcional. Las muestras y testimonios de aprecio y gratitud hacia ella y su obra con motivo de su partida reflejan la enorme influencia que ha ejercido entre nosotros en los últimos años. Y que seguirá ejerciendo en el futuro. •

viernes, 18 de marzo de 2016

CONSULTA PREVIA:

LOS ACUERDOS SON VINCULANTES PARA EL ESTADO Y LOS PUEBLOS INDÍGENAS
Alicia Abanto Cabanillas
La Defensoría del Pueblo y las organizaciones indígenas nacionales presentaron una demanda de amparo contra la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) y el Ministerio de Salud (MINSA), solicitando que se cumpla con aprobar una Política de Salud Intercultural, orientada a mejorar la atención de salud de 55 pueblos indígenas que existen en el Perú.
 Los pueblos indígenas –en comparación con otros grupos humanos- presentan la expectativa de vida más baja, la mortalidad materna y neonatal más alta, así como la mayor desnutrición infantil y el menor número de partos atendidos por profesionales de la salud, entre otros graves problemas que afectan su existencia y desarrollo.

 La demanda plantea que el Poder Ejecutivo debe cumplir los acuerdos que asumió con los pueblos indígenas –hace más 18 meses– a raíz de un proceso de consulta previa. Cabe mencionar que el Convenio 169 de la OIT y la Ley de Consulta Previa establecen que los acuerdos logrados entre el Estado y los pueblos indígenas son vinculantes.

 Artículo 15: “(…) El acuerdo entre el Estado y los pueblos indígenas u originarios, como resultado del proceso de consulta, es de carácter obligatorio para ambas partes. En caso de que no se alcance un acuerdo, corresponde a las entidades estatales adoptar todas las medidas que resulten necesarias para garantizar los derechos colectivos de los pueblos indígenas u originarios y los derechos a la vida, integridad y pleno desarrollo. Los acuerdos del resultado del proceso de consulta son exigibles en sede administrativa y judicial"

PINTORES PUNEÑOS: MARTIN GOMEZ

CONTRAPUNTO

COYUNTURA POLITICA PERUANA

LECTURAS INTERESANTES Nº 692
LIMA PERU            18 MARZO 2016
ODIAR NO ES UN PECADO
César Hildebrandt
Tomado de “HILDEBRANDT EN SUS TRECE” Nº 291 18MAR16, p.12
Sí: a veces hay que odiar.
Hay que odiar a los ladrones del tesoro público.
Hay que odiar a los asesinos que mataron en nombre de Mao y a los que mataron en nombre del Estado.
Hay que odiar a quienes ofendieron al país ensuciando sus instituciones.
Hay que odiar lo que hizo Montesinos.
Hay que odiar lo que hizo Fujimori cuando creyó que todo le estaba permitido.
El odio moral funciona como un deslinde permanente.
Hay que odiar a quienes representan a Fujimori y ponen cara de estar representando a una congregación salesiana.
Hay que odiar a quienes olvidan. A los que quieren el retorno de la podre. Hay que odiarlos en paz, pero hay que odiarlos.
El odio mantiene la vigilia, purifica, salva. El odio surgido de la reprobación ética es una virtud, no un defecto. El odio tiene mala reputación, pero ¿cómo no odiar a Hitler, a Pinochet, a alias presidente Gonzalo?
Si el Perú hubiese podido odiar a los miserables que lo postraron, no habríamos tenido a un Piérola de presidente reincidente ni a un hijo de Prado dos veces presidente ni a Alan García presidente por segunda vez.
No habríamos tenido a tanto ladrón en los cargos públicos ni a tanto delincuente en la judicatura ni a tanto Aljovin en el ministerio público.
Hay que odiar la intolerancia y hay que odiar aún más la hipocresía.
Pero odiar lo que el fujimorismo encarna no es intolerante: es prevenir la intolerancia.
Los odiadores del fujimorismo no se desvelan odiando. Ejercen su ira santa cuando los fujimoristas amenazan con volver. Pedirles que no actúen es como pedirle al sistema inmunológico que se paralice ante las invasiones bacterianas.
Después de lo que hizo con el país, con las Fuerzas Armadas, con el congreso, con la Contraloría, con el Tribunal Constitucional, con la televisión y con la prensa, el fujimorismo debió merecer del Perù el mismo trato que los alemanes le dieron a los nazis. ¿Se puede ser oficialmente nazi en Alemania? No. Está prohibido.
Pero la hija de Fujimori quiere gobernar para vengarse. Quiere reivindicar al criminal que es su padre y a los ladrones que son sus tíos y a las Chávez de toda la vida.
Y eso suscita el odio y el desprecio el odio (y el miedo) de cientos de miles de peruanos que temen el regreso de la pesadilla.
Odiar a quienes quieren convertir al Perú, otra vez, en un país de siervos es algo que rebela salud mental, carácter, ciudadanía. Odiar no significa lanzar piedras, ni amenazar con mater al adversario. El odio civilizado contra quienes no respetan los cánones de la democracia es un mecanismo de defensa amparado por la Constitución.
A los fujimoristas les asusta el odio y el desprecio que producen. Llaman intolerantes a todos aquellos que les recuerdan, en la tribuna o en la calle, quiénes son, qué encarnan, qué harán. Esperan gobernar. Esperan despertar el fantasma del terrorismo -así sea con atentados pensados por algún grupo parecido a los Colina- para dictar medidas de emergencia. El fujimorismo sólo es feliz en los regímenes de excepción. Para èl la normalidad democrática es puro aburrimiento, mediocridad. Necesita la fuerza para sentirse vivo.
Contra eso surge el odio legítimo de quienes no quieren padecer lo mismo y el odio juvenil de los que saben lo suficiente como para expresar su rechazo. El fujimorismo está condenado a ser lo que es. En sus raíces está la violencia y el desdén por los modales democráticos. Contra esto se yergue el odio que puede salvarnos. <>


miércoles, 16 de marzo de 2016

HOMENAJE AL MAESTRO CURAZZI - DOMINGO 20 MARZO - CLUB DEPARTAMENTAL PUNO DE LIMA


SEMBLANZA MARIA DE LOS ANDES

La muerte de doña María #Rostworoski, una de las más destacadas y rigurosas investigadoras del Perú prehispánico, no se lleva su obra ni su ejemplo de vida. Fecha: 12 de marzo de 2016
Fuente: Revista Somos - Diario El Comercio. Páginas: 64 - 65. Autor: José Ragas. Foto: Rolly Reyna.
 



domingo, 13 de marzo de 2016

COYUNTURA POLITICA PERUANA

BARNECHEA VS. VERÓNIKA: ¿QUIÉN GANARÁ?
Enrique Pasquel. Subdirector periodístico de El Comercio
Tomado de: EL COMERCIO 13MAR16
Si uno de los dos no logra desmarcarse del otro, es posible que ambas candidaturas se cancelen mutuamente
Para pasar a segunda vuelta, los candidatos empatados en el tercer lugar con 9% no solo deben vencer a PPK. También tienen que derrotar al competidor con el que hoy se encuentran hombro a hombro. Si uno de los dos no logra desmarcarse del otro, es posible que ambas candidaturas se cancelen mutuamente, al dividirse los votantes y al dificultar con eso superar al candidato del cuy.
Ni Barnechea y Mendoza, de hecho, tienen un voto duro importante. Según la encuesta que publicamos hoy, solo el 8% de electores declara que definitivamente va a votar por el primero y solo 7% lo hará por la segunda. Por lo cual, no debería ser tan difícil que uno le robe electores al otro.
¿Quién está mejor equipado para adelantar al otro en el mes que queda hasta las elecciones? Pues comparémoslos para tratar de averiguarlo.
Empecemos con las propuestas de ambos. En el terreno de los derechos civiles, ambos están a favor de mayores derechos para las parejas homosexuales y de una mayor libertad de la mujer para abortar. En ese campo, no hay nada que permita a uno distinguirse del otro. En el terreno de las propuestas económicas, ambos son socialistas: los dos quieren más intervención, más empresas públicas, menos apertura comercial y un Estado que subsidie fuertemente a más ciudadanos. Su compañía congresal, de hecho, es elocuente: Verónika, por ejemplo, tiene a su Dammert, pero Barnechea tiene a su Lescano. No obstante, Mendoza está claramente mucho más a la izquierda y es considerada antiminera. Eso podría hacer más fácil para Barnechea apuntar al centro, donde se encuentra la mayor cantidad de votantes y sacarle un cuerpo a la lideresa del Frente Amplio.
Otra área en la que Barnechea la tiene más fácil que Mendoza es en cuanto a sus credenciales democráticas. Casi se ha necesitado un sacacorchos para arrancarle a Verónika una declaración en la que critique al régimen chavista, al que en numerosas ocasiones ha llamado “democracia”. Y, pese a eso, sigue llamando golpista a Leopoldo López. Este es un flanco en el que le será fácil golpear a Barnechea para sacarle ventaja a su contrincante.
 Donde sí puede tener una ventaja Mendoza es en su capacidad para empatizar con las masas. Ella es una profesora sencilla, cercana y carismática. Barnechea, por su lado, por más que diga que es un “provinciano de clase media”, es bastante más pituco de lo que le conviene a su campaña. Solo la biblioteca de su casa –la cual le encanta exhibir– es más grande que los hogares en los que viven la mayoría de peruanos. Habla, además, de forma alambicada y proyecta cierta imagen de soberbia que podría generar antipatía en algunos ciudadanos. Los peruanos, como evidencian las encuestas, ya están cansados de egos colosales en la política.

Finalmente, Mendoza tiene algo más a su favor: es consecuente. Siempre ha sido una militante del rincón más extremo de la izquierda peruana. Nunca ha cambiado de tienda política y siempre ha sido fiel a sus ideas extremas. Cosa que impide que sus adversarios la tachen de veleta. Barnechea, en cambio, hoy reivindica la imagen de Belaunde y da discursos con su imagen a la espalda. Pero lo cierto es que sus principales momentos en la política los pasó al lado del Apra y que fue muy crítico del belaundismo en esos momentos. Y se lo van a empezar a sacar en cara. Por ejemplo, en 1983, declaró a “Caretas” que el gobierno de Belaunde “no ha solucionado ninguno de los grandes problemas del país”. Asimismo, ese mismo año declaró al diario “La Prensa” que “el pueblo está cansado de la política de pobreza que aplica este gobierno” [refiriéndose al del arquitecto de la lampa]. Es esperable que el pasado político de Barnechea regrese a acecharlo en esta campaña.
En fin, aún es temprano para saber si uno de los dos competidores se podrá desmarcar claramente. Lo cierto, es que tanto Mendoza como Barnechea tienen dónde pegarle fuerte al otro.

 

SOÑAR ES GRATIS



TRASVASE DE LAS AGUAS DEL TITICACA A TACNA*
22 de febrero de 2016
Después de una década de intento infructuoso por parte del Proyecto Especial Tacna (PET) ahora administrado desde el Gobierno Regional Tacna, de trasvasar las aguas de la Cuenca del Lago Titicaca, hacia la cuenca del Pacífico (departamento de Tacna).
Hoy nuevamente se abre esta posibilidad de retomar este proyecto, posterior a las declaraciones de promesa electoral vertidas por uno de los candidatos a la Presidencia de la República, para ampliar la frontera agrícola en la Costa Sur del País.
Como se recuerda, mediante el Decreto Supremo Nº 033-94-AG, se prorrogó la reserva de agua por 2 años a favor del Proyecto Especial “Afianzamiento y Ampliación de los Recursos Hídricos de Tacna”, correspondiente a un caudal de 28.47 m3/seg. Sin embargo, Proyecto Especial Tacna solicitó un caudal mayor 33.348 m3/seg, a pesar de que INRENA en su momento había opinado a favor de 20.588 m3/seg.
En el año 2005 el Ministerio de Agricultura, a través del Decreto Supremo Nº 013-2005-AG, se disponía reservar caudal de aguas superficiales y subterráneas a favor del PETT, en un caudal 20.588 m3/seg, y lo que llamó la atención fue que 60.5% (12.453 m3/seg) de las aguas correspondían a la cuenca del Lago Titicaca. Afianzamiento Laguna Laricota: Río Chila (Ccaño) 0.338 m3/seg y Río Coypacoypa 0.592 m3/seg; Vilavilani: Río Maure en Chuapalca 0.723 m3/seg y Aguas Subterráneas Ancomarca 0.800 m3/seg y; Río Huenque: Río Llusta 2.633 m3/seg, Río Huenque 4.462 m3/seg y Río Aguas Calientes 2.905 m3/seg, pertenecientes políticamente a los distritos de Ácora, Condori, Capaso y Santa Rosa – Mazocruz.
Según el Plan Director del Sistema T.D.P.S. elaborado en la década de los 90´, menciona que los máximos caudales medios anuales aprovechables en la cuenca del Río Huenque ascendían a 10.41 m3/seg. (1.1 m3/seg menos solicitado por PET), por el cual era imposible viabilizar este proyecto, en vista que afectarían las garantías de riego previstas en la cuenca del Río Ilave y mantener la cota normal del Lago Titicaca.
idea descabellada
El 25 de mayo del 2005, mediante el Decreto Supremo Nº 013-2005-AG, se deroga el Decreto Supremo Nº 013-2005-AG, constituyendo una Comisión Técnica encargada de establecer los volúmenes del Sistema Hídrico T.D.P.S., compatibles con su Plan Director, que serían materia de posterior reserva de agua a favor del PET, sin perjuicio de los derechos de uso de agua reconocidos en las zonas originarias y receptoras del recurso agua del sistema del Lago Titicaca de lado peruano; desde esa fecha no se conoció más detalles.
Actualizar los estudios hidrológicos en las cuencas del río Ilave (Huenque y Aguas Calientes) y Maure, haría conocer la disponibilidad hídrica en estas cuencas, puesto que es ampliamente conocido que los caudales de agua de los ríos en las cuencas del Lago Titicaca han disminuido considerablemente en esta última década.
Es conocida la escasez hídrica en la cuenca del pacífico y la alta rentabilidad de la agricultura, por el cual proyectos referidos al aprovechamiento del agua dulce siempre estarán presentes.
También es cierto que las pérdidas de agua por evaporación alcanzan el 95% en el lago Titicaca y que en épocas de avenidas generan inundaciones en las cuencas y áreas circunlacustres, y hace necesario un aprovechamiento integral de las aguas en construir represas en las partes altas, centrales hidroeléctricas, sistemas de riego, áreas de conservación. Sin embargo, previamente se debe definir los límites entre departamentos y; el tan comentado y siempre postergado Canon Hídrico.
En conclusión, para impulsar este tipo de proyectos es importante actualizar los estudios hidrológicos, proyectos futuros, efectos medio ambientales (Reserva de agua) y las consultas previas desde los niveles locales.
______________ 
 *  NOTA DEL DIFUSOR: Cualquier proyecto  o plateamiento para aprovechar aguas de la Cuenca del Titicaca tiene que validarse necesariamente dentro del marco de los tratados con Bolivia sobre el asunto, los cuales estipulan que todas las aguas de la cuenca constituyen DOMINIO EXCLUSIVO E INDIVISIBLE de ambos paises, por tanto todo proyecto como el tacneño, requiere la conformidad de Bolivia a fin de cautelar que Peru aproveche solo el caudal máximo que le corresponde. Obviamente el Perú debe dar su aquiesencia sobre cualquier proyecto que  Bolivia que pretenda usar cuerpos de agua que integran la gran cuenca. Llama profundamente la atención el desconocimiento clamoroso del derecho internacional vigente sobre este tema, por parte de los que, además, quieren privar a Puno, especialmente a su provincia de El Collao del agua que les pertenece y les erá muy necesaria en el futuro. El papel aguanta todo!