sábado, 28 de febrero de 2026

GRANDES MUSICOS PUNEÑOS: MANUEL MONTESINOS

 EN EL DOMINGO MÁS PANDILLERO DEL AÑO, ES PRECISO RECORDAR AL PUNEÑO QUE OCUPA DESTACADÍSIMO LUGAR ENTRE LOS PIONEROS DE NUESTRA PANDILLA.

 

MANUEL MONTESINOS 

Y LA PANDILLA PUNEÑA

Considerando el tema de notable importancia para la historia de la danza emblemática de la ciudad de Puno, transcribimos el texto de algunos escritos de interés para el conocimiento de los hechos y juicios que marcaron los inicios de ese fenómeno cultural.

 

Julián Palacios Ríos en su ensayo corto MONTESINOS, SU ESTUDIANTINA Y LAS PANDILLAS

En la Revista del Instituto Americano de Arte de Puno del año 1971, aparece un ensayo de Julián Pa­lacios Ríos titulado "Montesinos, su estudiantina y las pandillas" que relata la forma como en 1906 don Manuel Montesinos fundó su legendaria estudianti­na y formó la primera pandilla, que dio inicio a esta hermosa tradición del departamento.

Relata allí que en los salones se bailaba el aguanieve, la cuadrilla de lanceros, shotís, mazurcas, valses, etc. En el campo, la fiesta colectiva del ayllu era el qhapajh raymi, que se celebraba con alegría, y en la que se constataba la madurez de las papas (jatha katuña) y era la ocasión para separar y marcar las ankutas o ganado que cum­plía un año. Esta fiesta colectiva se convirtió en los innumerables carnavales o anata que se baila en todas las parcialidades puneñas. En el mencionado ensayo se identifica a los integrantes de la estudiantina y se relata la forma en que se vivía el jueves de carnaval que poco ha cambiado desde entones; también se des­cribe cuando se bailó por primera vez la cuadrilla en compás de huayno pandillero en el aristocrático salón de un caballero prominente. "Esa estudiantina fue una escuela de arte peruano y de democracia", destaca el autor del ensayo.


Histórica e inédita fotografía de la estudiantina y pandilla de don Manuel Montesinos, alrededor de 1910. Los integrantes posan cerca al lago Titicaca y se presentan adornados con serpentinas de carnaval. Montesinos aparece en la primera fila, sosteniendo su acordeón. Don Segundo Vera Jaén, quien sostiene su guitarra, es el segundo de la derecha, de ios músicos sentados en el piso.

 

José Portugal Catacora en su libro “DANZAS Y BAILES DEL ALTIPLANO”, dejó escrito textualmente.

Breve Historia de la Pandilla

Sería aventurado precisar cuándo nació la pandilla.

El hecho es que desde el siglo pasado, la cholada de Puno tomó creciente consistencia social y empezó a divertirse a su modo, resultando así la pandilla.

Las primeras manifestaciones fueron simplemente domésticas, hogareñas, con motivo de los cumpleaños, bautizos y matrimonios, hasta que un día salió a las calles y llenó las plazas. La experiencia se repitió en forma cada vez más voluminosa y entusiasta, año tras año.

La tradición oral cuenta que allá por los años diez, vivía en Puno un caballero respetable y muy estimado por las gentes de todas las clases sociales. Dícese que este buen hombre oficiaba de mecenas de conjuntos musicales que tocaban preferentemente huayños y que durante los días de carnaval reunía, en su casa y a su costa, a hombres y mujeres jóvenes, auspiciando su diversión y divirtiendo al pueblo, porque obligaba a la comparsa a bailar por calles y plazas. Dícese que él mismo la dirigía, pero como era lisiado de un pie, llevaba su bastón. Sin embargo, bailaba dirigiendo el baile. Este personaje era don Manuel Montesinos. Su recuerdo ha determinado 3ue al hombre de la primera pareja se le llame “bastonero”. Y durante el desarrollo del baile hay una figura que dice: “con su cojeadita”, que recuerda claramente el defecto de Don Manuel.

 

Enrique Cuentas Ormachea en CUADERNOS DE LA CULTURA PUNEÑA N° 1 Ed. Brisas del Titicaca 1997, dice sobre el tema que nos ocupa:

EVOLUCION HISTORICA.- “Si bien los orígenes más remotos de la Pandilla podemos situarlos en el huayño indígena -como ya afirmamos al ocuparnos de su génesis-, en su proceso de mestizaje se nota una marcada influencia europea trasmitida por los españoles llegados al Perú y a Puno. Por eso es danza mestiza, en ella lo externo es occidental…

EL LARGO DESARROLLO DE LA PANDILLA PUNEÑA.- Las primeras apariciones de la Pandilla en la ciudad de Puno, se sitúan entre 1907 y 1910.

El malogrado, maestro y lingüista puneño Julián Palacios Ríos en un artículo titulado "Montesinos, su Estudiantina y las Pandillas" (Revista del Instituto Americano de Arte, N° 11,1971) dice "...cerca del Carnaval de 1907 se le ocurrió a don Manongo organizar una pandilla". Se refiere a Manuel Montesinos, a quien es considerado como uno de los primeros organizadores de la Pandilla Puneña. Amante decidido de la música folklórica, Montesinos alentó la formación de una estudia un grupo musical cuya base desde esos lejanos tiempos los instrumentos de cuerda (mandolinas, bandurrias, guitarras, guitarrón, charango) acompañados por acordeón y quena. Don Manongo reunía a los ejecutantes algunas noches en su casa de la calle Ayacucho para interpretar, preferentemente, huayños y marineras.


Su amor por estas expresiones musicales determinó que Montesinos adquiriera un instrumental completo de cuerdas y en las reuniones campestres de Carnaval, entusiasmado por su esposa Petronila Vásquez organizó y alentó los primeros grupos de la pandilla, en base a damas y caballeros que asistían invitados sus reuniones y a quienes propuso y convenció para que bailaran en conjunto por parejas al compás de los huayños que su estudiantina ejecutaba.

Según referencias de mi padre don Alejandro Ricardo Cuentas  Monje, el recorrido por las calles de Puno se implantó a partir de 1910 por las parejas que danzaban hasta la casa de don Manuel Montesinos donde se hacía el remate de la fiesta generalmente hasta el alborear del nuevo día. Mi padre, que integró estudiantina de Manuel Montesinos, me refirió que durante los primeros años los gastos que demandaba la reunión y baile en las primeras pandillas, eran afrontados por Montesinos. Fue hacia 1914 que, a sugerencia de don Adolfo Enríquez, componente del grupo musical, se optó por encargar la preparación de viandas a dos o tres grupos de muchachas, mientras que la adquisición de bebidas quedó a cargo de los varones.

La fisonomía definitiva de la Pandilla Puneña se dio en 1919, cuando ya fallecido don Manuel Montesinos, la organización de la pandilla pasó a constituir responsa­bilidad voluntaria de Marcelino y Ricardo Cuentas. Fue ese año, que por primera vez los varones convinieron en ciertos criterios de uniformidad en su vestimenta.

 Augusto Vera Bejar, por su parte, nos dice:

Manuel Montesinos y su acordeón.- Uno de aquellos músicos citadinos, que interpretaba un instrumento casi insólito en el altiplano, fue el ya mencionado don Manuel Montesinos. El instrumento en mención era un acordeón de origen alemán que no poseía teclas similares a las del acordeón- piano, aunque funcionaba también con fuelle y lengüetas. No se trató de un bandoneón, como se ha mencionado equivocadamente en algunas oportunidades, ni mucho menos de una concertina, instrumento mucho más pequeño dotado de botones, como elemento de articulación, pulsados por los dedos de ambas manos.

Fue don Manuel Montesinos, quien fundó la primera estudiantina puneña, en los albores del siglo XX y quien dio lugar a la que fue, posiblemente, la primera pandilla puneña de todos los tiempos. De paso, hay que mencionar que don Manuel no tenía ningún defecto físico que le obligara a cojear, como han mencionado otros distraídos estudiosos de la pandilla puneña. Quien poseía esas características era, algunos años después, don Agustín Avila, recordado "bastonero" de su pandilla y quien inauguró, quizás sin quererlo, el paso "bien cojeadito" que tanto emociona a los puneños.

El acordeón de Montesinos fue fabricado en Alemania aproximadamente en 1870. El modelo original se encuentra en el Germanisches Nationalmuseum de la ciudad alemana de Nürnberg, que posee una de las más importantes colecciones de instrumentos musicales antiguos del mundo.

Montesinos reunió a lo mejor de los músicos puneños populares de aquella época quienes, desde el comienzo, decidieron interpretar la música popular y folclórica de su entorno, representada, en primer lugar, por el huayño puneño. No dudaron en autoproclamarse "cholos" y convirtieron a sus parejas en verdaderos símbolos del altiplano. La "cholita puneña" pasó a ocupar, por decisión unánime de los varones, un lugar importante y señorial en la ciudad altiplánica.

Dentro de ese grupo de músicos entusiastas se encontraba, naturalmente, don Segundo Vera Jaén, quien posteriormente se convertiría en compañero de doña Dominga Solano y en padre del gran músico puneño don Castor Vera Solano. La fotografía, absolutamente inédita que se publica en este libro y que es la única conocida en que aparece don Manuel Montesinos con su acordeón, don Segundo Vera con su guitarra y otros músicos de la época, desmiente también la afirmación de que la pandilla puneña se hizo, al comienzo, con la participación de quenas y pinkillos.

Entre los músicos que acompañaron a Manuel Montesinos, estuvieron Segundo Vera, José Cazorla, Carlos Aguayo, Adolfo Enriquez, Alberto Choque, José Molina, Agustín Cutipa, Andrés Calisaya, Florentino Quinta, Inocencio Salinas, y Fermín Padilla.

 

Efrain Quispe Apaza, en su libro LA UNION PUNO (mayo 2019) escribe:

Manuel Montesinos Aguirre, mas conocido como “Manongo”, nació en Puno 1873; fue el que institucionalizó la Pandilla Puneña, en los carnavales del año 1907, con las mismas características que hoy conocemos, es decir con ensaya estudiantina organizada, parejas con vestimenta pandillera, con bastonero y salió a bailar por las calles céntricas de la ciudad y los remates en los locales de las pandillas.

Los ensayos se realizaban tres veces por semana, en la casa de don “Manongo” Montesinos, ubicada en la calle Ayacucho. La preparación de la comida era responsabilidad de las damitas, liderada por Petronila Vásquez, esposa de “Manongo” y las bebidas a cargo de los varones; la estudiantina era organizada, dirigida y preparada por el propio “Manongo”; este conjunto musical seria conocido por llevar el nombre de su fundador.

Don Manuel Montesinos, organizaba la Pandilla Puneña, los primeros años junto a su esposa Petronila, a cuenta de ellos corría los gastos económicos, el local, la vestimenta, la comida y otras atenciones. Posteriormente, para los siguientes años se nominaba a un Alferado responsable para la vigencia del evento, de tal manera que cada año salía la pandilla en los carnavales.

Durante 12 años, don Manuel y su esposa doña Petronila Vásquez, fueron los motores de la vigencia orgánica de la pandilla que, durante ese tiempo, sirvió de ejemplo para la constitución de varios conjuntos pandilleros en la ciudad de Puno, como lo ha registrado el periódico El Eco de Puno.

Por esas cosas que tiene la vida y el destino, el hombre que institucionalizó la Pandilla Puneña, fallece durante los carnavales el 4 de marzo de 1919 a las 11.00 horas de la mañana, por un paro cardiaco, cuando estaba preparándose para salir a bailar la pandilla. Sus restos descansan en el cementerio de Laykakota de Puno, en cuartel N° 02, de nombre Santa Rosa.

La Pandilla continuó con los años, posterior a la Estudiantina Montesinos. La Estudiantina y pandilla "Cuentas" fue la heredera de esa tradición por varios años.

 

DISCURSO DE LA SRA. MAGDA RIQUELME MONTESINOS DE ARZE

En una ceremonia especial, realizada el 4 de marzo de 2019 en el Cementerio Laycacota al conmemorarse el centenario del fallecimiento de Manuel Montesinos Aguirre, su sobrina nieta Magda Riquelme Montesinos de Arze, en representación de los familiares y descendientes del esclarecido protagonista de los inicios de la pandilla puneña, expresó el siguiente discurso:

Sr. Yussbel Pari Ayllon, Presidente de la Federación de Marinera y Pandilla:

Sr. Teniente Alcalde de la Municipalidad Provincial de Puno:

Sr. Presidente del Instituto Americano de Arte de Puno:

Señoras y señores:

Por especial encargo de los familiares y descendientes de Don Manuel Montesinos Aguirre, es para mi un honor y motivo de especial orgullo hacer uso de la palabra en este acto tan significativo, en representación de quienes llevamos en nuestras venas la sangre del pionero y precursor de la Pandilla Puneña.

Es de resaltar que, de acuerdo a la partida de defunción de Manuel Montesinos Aguirre, hace cien años a la edad de 45 años, un día como hoy 4 de marzo a las 12 del mediodía, muere en la cuidad de Puno, en días en los que estaba junto a su esposa Doña Petronila Vasquez de Montesinos, preparando la salida de la pandilla que en ese entonces proponían debía lucirse en las calles y engalanar las fiestas de los carnavales de entonces.

Quiero manifestar nuestro reconocimiento y agradecimiento a la Federación de Pandillas y Marinera Puneña y en particular a su presidente el Sr. Yussbel Pari Ayllon, por la feliz iniciativa de conmemorar con actos como el presente el centenario del fallecimiento de Don Manuel Montesinos Aguirre.

Del matrimonio de Manuel Montesinos y Petronila Vasquez, se han generado como descendientes directos 5 hijos, 13 nietos, 21 bisnietos y 16 tataranietos; ellos y sus familiares llevan con orgullo no solo el apellido Montesinos, sino la identificación y el amor por las manifestaciones artísticas propias de nuestra tierra.

Sobre Manuel Montesinos, y el significado de su legado como pionero y propulsor de la Pandilla Puneña, han escrito distinguidos historiadores e investigadores, ellos de una u otra forma coinciden en el valor de su aporte y el de su esposa para que una manifestación que en sus inicios con tanto entusiasmo impulsaron se haga popular, y hoy en día, se cultive con tanto colorido y vistosidad exhibiéndose en importantes escenarios  a nivel nacional e internacional.

Especialmente significativa es la Resolución Viceministerial Nº 046-2012 expedida por el Ministerio de Cultura, con fecha 20 de agosto de 2012, declarando a la Pandilla Puneña como Patrimonio Cultural de la Nacion.

De la parte considerativa de dicha Resolución es importante destacar lo afirmado por el lingüista Julián Palacios, quien atribuye la creación de la “Pandilla Puneña a Manuel Montesinos, a partir de la creación por iniciativa suya de una estudiantina formada por instrumentos de cuerda acompañados por acordeón y quena, formación musical característica de la ciudad de Puno y su área de influencia.

Asimismo, en tan importante documento se resalta que Julián Palacios, reconoce a la esposa de Montesinos, Doña Petronila Vásquez, como la persona que organizó los primeros grupos de “pandilla” como grupos de varones y mujeres que bailarían en pareja al son de los huayños interpretados por la estudiantina organizada por Manongo Montesinos.

Guillermo Vásquez Cuentas, en un artículo escrito en Los Andes el 21 febrero 2010, que titula “Sobre Pandilla y Pandilleros”, resalta lo escrito por Enrique Cuentas Ormachea, quien señala sin dudar que “Las primeras pandillas surgieron hacia 1910, aun sin organización y con estudiantinas compuestas por quenas y guitarras”; y agrega: “De esa época ya data la primera pandilla de Manuel Montesinos...” [“Presencia de Puno en la Cultura Popular” p.285].

Julián Palacios Ríos, integrante de la estudiantina Montesinos, testifica en su artículo “Montesinos, su Estudiantina y las Pandillas” [Revista del instituto Americano de Arte No 11] que “...cerca del carnaval de 1907 se le ocurrió́ a don Manongo organizar una pandilla”. José́ Portugal Catacora, apoyándose en la tradición oral, establece 1910 como el año de surgimiento definitivo de la Pandilla inicialmente pensada, ejecutada y dirigida por Manuel Montesinos, músico mecenas lisiado de un pie que por tal razón llevaba bastón, lo que dio lugar al “bastonero” o director de evoluciones y mudanzas [“Danzas y Bailes del Altiplano” p. 185].

Es de especial significación para nosotros, los descendientes de Manuel Montesinos, resumir algunos conceptos de la publicación aparecida en el Diario Los Andes el día 11 de febrero de 1978, en la cual bajo el seudónimo de Nolasco Nosco  se denomina a Montesinos como Artista Egregio y lanza una inquietante pregunta: “Y quien era ese Montesinos? preguntaran las nuevas generaciones posteriores al año 1919” y categóricamente contesta: Pues nada menos que el ilustre caballero creador de la PANDILLA PUNEÑA, elegante, policroma y señorial.

Había nacido en Lampa y tenía toda la prestancia de los antiguos caballeros de verdad; era un cholo caballeresco o un caballero acholado, con todas las cualidades y ninguno de los defectos que generalmente se atribuyen a ambos especímenes.

Continua la nota de Los Andes, refiriendo que Montesinos pulsaba la guitarra, pero más hacia cantar y llorar el acordeón que era su instrumento favorito e inimitable y por si solo semejaba una orquesta popular.

Pero su acción artística lo condujo a fundar una estudiantina en 1908, cuando frisaba los 30 abriles convocando a valores artísticos de la fecha entre ellos Juan Peñaloza, Víctor y Moisés Villagra, Alberto Rivarola, Julián Palacios, Valentín Zenteno entre otros.

Y junto a la Estudiantina, surgió la Pandilla Puneña, conformada por damitas disfrazadas de cholitas puneñisimas plenas de garbo y gracia y algunas auténticas a quienes emparejaban con jóvenes “bien”. Ensayaban en el patio de la casona de Montesinos a los compas de huayños típicos de la época y fueron adoptando las elegantes figuras para salir a las calles, plazas y campos encabezados por la esposa de Don Manuel, Doña Petronila Vásquez de Montesinos con el señor Carlos Cortavitarte.

Finalmente, nos gustaría releer del blog de José Portugal Catacora, publicado el de 20 de octubre de 2012 en su nota Extractos de "Danzas y Bailes del Altiplano sus referencias a nuestro antepasado:

“Sería aventurado -dice Portugal- precisar cuándo nació́ la pandilla. El hecho es que, desde el siglo pasado, la cholada de Puno tomó creciente consistencia social y empezó́ a divertirse a su modo, resultando así́ una pandilla”. 

“Las primeras manifestaciones fueron simplemente domesticas, hogareñas, con motivo de los cumpleaños, bautizos y matrimonios, hasta que un día salió́ a las calles y llenó las plazas. La experiencia se repitió́ en forma cada vez más voluminosa y entusiasta, año tras año”.

“La tradición oral cuenta que allá́ por los años diez (1910), vivía en Puno un caballero respetable y muy estimado por las gentes de todas las clases sociales. Dícese que este buen hombre oficiaba de mecenas de conjuntos musicales que tocaban preferentemente huayños y que durante los días de carnaval reunía en su casa y a su costa, a hombres y mujeres jóvenes auspiciando su diversión y divirtiendo al pueblo, porque obligaba a la comparsa a bailar por calles y plazas”.

Dícese que él mismo la dirigía, pero como era lisiado de un pie llevaba un bastón. Sin embargo, iba dirigiendo el baile. Este personaje era Manuel Montesinos. Su recuerdo ha determinado que al hombre de la primera pareja se le llame bastonero. Y durante el desarrollo del baile hay una figura que dice "con su cojeadita" que recuerda claramente el defecto de Don Manuel.

Al morir Don Manongo y enterrársele un miércoles de ceniza todo Puno concurrió al sepelio; su estudiantina y tanto la suya como las demás pandillas concurrieron de riguroso luto”.

Señoras y Señores, este homenaje de la Federación de Pandillas y Marinera Puneña, a cien años de la muerte de Manuel Montesinos Aguirre, es una muestra de que la Federación bajo la presidencia del Señor Yussbel Pari Ayllon, viene observando los fines para la cual fuera creada y que no solo pasa por institucionalizar el culto de una de las principales danzas de nuestra tierra, cautelar que su culto y presentación se realice en las mejores condiciones, y el celo de mantener las tradiciones que la han elevado a ser reconocida como patrimonio cultural de la nación; sino también con actos como al que hoy asistimos que permiten instalar en la memoria colectiva de las generaciones presentes la importancia de la obra de Manuel Montesinos Aguirre y su esposa Doña Petronila Vásquez de Montesinos, reconociéndolos como los pioneros y propulsores de la Pandilla Puneña.

Por ello, nuestro reiterado reconocimiento a la Federación de Pandillas y Marinera Puneña y a ustedes señoras y señores nuestro agradecimiento por su gentil presencia. <>


4 de marzo de 2019. Cementerio de Laycacota, Puno. Asistentes a la ceremonia de recuerdo de Manuel Montesinos.


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