viernes, 8 de mayo de 2026

MÀS SOBRE EL GOLPE MILITAR "DEMOCRATICO" ANTE LA POSIBILIDAD DEL TRIUNFO DE LA IZQUIERDA

 EL GOLPE AVISA

Ricardo Velasco

En HILDEBRANDT EN SUS TRECE Nº 781. 8MAY26

La posibilidad de que Roberto Sánchez derrote a Keiko Fujimori ha agitado un avispero que amenaza con una “intervención militar controlada” y se llena de frases patrióticas y lanza vaticinios sobre una presunta guerra civil que está a la vuelta del conteo. 

L

a idea de que Roberto Sánchez se convierta en el panetón 2026 ha empeza­do a generar pánico entre las facciones de la derecha radical. Un grupo de mili­tares en retiro y de streamers están promoviendo la instalación de un gobierno militar que desconozca los resultados de la primera vuelta y organice nuevas elecciones. El objetivo úl­timo es evitar que Sánchez se enfunde la banda presi­dencial.

El general del Ejército en retiro Roger Zevallos Rodríguez, jubilado desde el 2017 tras 40 años de servicio, señala:

“Mi alternativa de so­lución es un ‘golpe militar democrático’. Es una figura que escapa a la Constitución y la ley. Es tomar el poder por un año y convocar a elecciones justas y trans­parentes. Existen dos vías para realizarlo: una pacífi­ca, que sería a través de la negociación, y la otra vio­lenta, por la presión con las armas. He conversado con compañeros que están en actividad y en retiro. Hay quienes están a favor y otros en contra”.

Zevallos Rodríguez parti­cipó en la operación “Chavín de Huántar” y fue jefe de inteligencia del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas. En la década pasada la Policía y la revista Caretas denunciaron que regentaba dos clubes nocturnos donde se ejercía la prostitución.

“No voy a negar que he tenido bajo mi cargo un nightclub con todas las autorizaciones legales, si eso es un pecado moral, que me disculpen los moralistas”, dice.

Por estos días no lo se­duce la noche sino un go­bierno de botas y fusiles:

 “El tema del golpe surgió cuando las irregularidades electorales se convierten en un fraude desde mi punto de vista. Abrigué la esperanza de que se realizaran eleccio­nes complementarias, pero el Jurado Nacional de Elec­ciones (JNE) dijo que no se harían por falta de tiempo. Entonces repasé los golpes en la historia que fueron breves y restablecieron la tranquilidad de la pobla­ción. Así llegué al concepto del ‘golpe militar democrá­tico’ acuñado por el abogado turco Ozan Varol”, precisó.

La propuesta incluye clausurar el Congreso. “Se gobernaría por decreto. Se desactivaría la ONPE para hacer una purga general y solicitaríamos lo mismo para el JNE”, dice el oficial retirado.

Zevallos asegura que no defiende “ningún color po­lítico”, pero que el modelo electoral favorece a Sán­chez. “Si el ganador fuera Sánchez, ya tenemos como ejemplo lo que vivimos con Pedro Castillo. Creo que la población que no comulga con el socialismo y el comu­nismo podría reaccionar con violencia”, dice.

Otro militar jubilado que anda en las mismas es el coronel EP (r) Alejandro Cacho Acosta. “Un ‘golpe de Estado democrático’ va a ser un acto legítimo de salvación nacio­nal”, dice. Cacho asegura que no simpatiza políticamente con nadie, pero que hay una suerte de boicot sistemáti­co contra la candidatura de Keiko Fujimori.

“Es la cuarta vez que Keiko está postulando con un partido que quiere salir adelante y la izquierda no la deja. Hay venezolanos y cubanos metidos en esto. Sánchez quiere desaparecer a la iglesia y al capitalismo. Quiere sacar a Julio Velarde para apoderarse de las reser­vas”, dice.

Cacho preside la Asocia­ción Civil Patriotas Unidos en Defensa del Perú. Trabajó como jefe de seguridad del Congreso entre el 2019 y el 2020. “En la asociación so­mos unas 40 personas, entre militares retirados y civiles. Todos son de derecha, mili­tan en Fuerza Popular o en Renovación Popular. El gru­po nació cuando fue elegido Pedro Castillo en el 2021”, señala.

Cacho sirvió 35 años en el Ejército hasta que pasó al retiro en el 2019. Está con­vencido de que la extrema izquierda y los simpatizantes de Sendero Luminoso han “tomado” el control de todas las instituciones estatales.

Cacho precisa:

 “Tenemos un presidente de la izquierda radical, un Poder Judicial y un Ministerio Público con magistrados prosenderistas que se niegan a aplicar las leyes de amnistía para los militares y hasta un Congreso donde llegó gente ideologizada como Guillermo Ber­mejo, que ahora está preso. También han invadido los 18 ministerios y por eso los organismos electorales no están funcionando y la Policía no tiene seguridad jurídica para actuar. Las au­toridades que son de Sen­dero Luminoso y el MRTA lo han tomado todo”, dice Cacho.

Para concretar el golpe propone que “Lima se pa­ralice y todos acudan al cen­tro de la ciudad para exigir nuevo presidente y nuevas elecciones, sacar a Balcázar y constituir un gobierno cí­vico militar”. Los planes de este oficial también inclu­yen intervenir “el Poder Judicial para limpiarlo y sacar a toditos los de la ONPE”.

Otro militar en retiro que apoya la idea es Augusto Arenas Ávalos, un tenien­te que sirvió durante once años en el Ejército. Es uno de los fundadores de “Arica no se Rinde”, un colectivo de ultraderecha que ha ido ganando adeptos. Según sus cálculos, tiene algo de mil integrantes. “Si las cosas se ponen peor, tenemos una reserva de gente con la que tendremos que reunirnos para tomar acciones”, dice.

La semana pasada Arenas colgó un video amenazando a las autoridades con tomar las armas.

Dice Arenas a esta revista:

 “¡Si ustedes se atreven a condonar este fraude vamos a luchar en la forma en que nos enseñaron y en la que estamos entrena­dos. El comando nunca deja de ser comando. Todo nues­tro entrenamiento, nuestro conocimiento lo tenemos. Así que ya saben ustedes izquierdistas, socialistas, que están ahí apañando toda esa miserablada (sic)!”, se le escucha decir en el video.

“Nosotros tenemos una posición clara, el general Zevallos salió proponiendo lo del golpe militar y somos muchos los que le hemos dado nuestro respaldo. Hay un plan del Foro de Sao Pau­lo para imponer un gobierno autoritario. Sánchez quiere acomodar oficiales afines en el alto mando y ahí sí nos olvidamos de la democracia y la libertad”, manifestò.

El general (r) Zevallos señala:

“Yo avizoro que ni el fujimorismo ni los seguidores de Sánchez van a aceptar los resultados de segunda vuelta. Más aún si la fuerza de derecha es la que gana. Esto puede hacer que la población se enfrente en mar­chas violentas, convulsión generalizada y posiblemente una guerra civil”.

Cacho dice:

“El JNE, la ONPE y hasta el RENIEC están ejerciendo un poder opresor. Al tratar de dirigir el voto popular es­tán creando un caos político y una disputa que lleve al fi­nal a una guerra civil. El país está dividido entre norte y sur”.

Arenas añade:

“La métrica en Whats-App, YouTube e Instagram muestra que el 85% de la población estaría de acuerdo con que se haga un ‘golpe militar democrático’. No tendríamos que restringir la libertad”, dice Zevallos. “Yo camino todos los días por la calle y la mayoría de gente está a favor de un go­bierno de transición y que este cuente con el apoyo de las Fuerzas Armadas”.

En esa misma línea opina el periodista Mario Bryce, exconductor de América Televisión y Canal N. Justificatoriamente Bryce señala:

El fastidio puede durar unas semanas, pero luego todo se tranquilizará porque el país tiene que seguir andando. Esta medida sería como para dar un ajustón”.

Tras archivarse una in­vestigación fiscal en su contra por racismo, aho­ra conduce el podcast “La Política no se mancha”. El lunes pasado se pronunció apoyando la idea del golpe. En su cuenta de “X”, Bryce escribió:

 “La segunda vuelta debería ser anulada y convocarse a nuevas elecciones. Si el JNE no lo hace, lo harán los mili­tares. Anulen las elecciones o va a ser peor”. … Creo que las FF.AA. son las que defienden al país y creo que, o por la razón o por la fuerza, si nadie se pone los pantalones para poner orden, tienen que entrarlos militares por el bienestar del Perú”, agregó.

En la misma línea está Diego Acuña, conductor del programa Edición Especial, trasmitido por YouTube. La semana pasada, en ese pro­grama, dijo que:

“el proceso electoral no merece ningu­na credibilidad. Las marchas tienen que ser agresivas. Yo me mostré abierto a un golpe militar y que nos go­bierne una junta de notables militares”.

Otro incitador al golpe es el periodista Fabricio Escajadillo. A finales de abril, desde su programa Resurge TV dirigido al sector evangé­lico, el periodista entrevistó al general (r) Zevallos. “General, usted me habla de un patriotismo que espero aun haya (sic) patriotas, sobre todo en las Fuerzas Armadas. Un patriota que diga “esto se acabó”, dijo el conductor durante la entrevista. Ninguno de los dos quiso participar en este reportaje. <>

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