sábado, 8 de junio de 2024

AUGUSTO DREYER Y SUS RECUERDOS DE PUNO

EL CINE EN PUNO

EL CINE ES ARTE, ES MAGIA, ES POESÍA.

Por: Augusto Dreyer

L

os cinemas fueron una parte muy importante en la vida cotidiana de los habitantes de la ciudad de Puno durante la segunda mitad del siglo XX. A lo largo de la historia, el cine ha actuado como una herramienta no solo de entretenimiento sino también de transformación y evolución en la cultura de los pueblos y la ciudad Puno, no obstante ser una ciudad provinciana no muy grande, fue un lugar privilegiado para ver cine de calidad.

 Para Puno el cine era como una ventana abierta hacia el mundo, a nuevas ideas, a idiomas distintos, a mentalidades exóticas, a culturas diferentes, al sexo sin tapujos. Una ventana desde donde podíamos contemplar la belleza de Rita Hayworth bailando con Fred Astaire en Nunca Te Harás Rico, o disfrutar las aventuras espaciales del jóven Harrison Ford en La Guerra de las Galaxias, o deleitarnos con la sensualidad de la voluptuosa Anita Ekberg en La Dolce Vita y así otras incontables fantasías hechas realidad en las pantallas de los cines de Puno.

 Las carteleras de los cines puneños se renovaban por lo general cada día y solo los filmes más espectaculares se exhibían más de tres días seguidos, como fue el caso de Ben-Hur. Lo que convertía a Puno en un lugar único para ver cine de todos los géneros, clases y procedencias. En algún momento Puno llegó a tener 4 cines compitiendo por mostrar películas de calidad de todo el mundo: italianas, francesas, norteamericanas, asiáticas, rusas, latinoamericanas y un largo etc.

Jorge Negrete y Maria Felix
 CINE COLON:

Este cine quedaba a un costado de lo que era la sede de la firma comercial de importación y exportación de la familia italiana Ratti, ubicada en la plaza de Armas de la ciudad de Puno.

El cine Colón fue abierto al público cerca de 1950. El local era de proporciones pequeñas, contaba con una sección platea y otra llamada galería, el aforo total no pasaba de las 350 personas. Una hora antes de cada función, el cine Colón difundía música mexicana por los altavoces que daban a la calle para alegría y placer de la gente que paseaba por la Plaza de Armas.

El fuerte de este cine eran las películas mexicanas de la llamada Época de Oro del cine mexicano, sobre todo películas realizadas por los famosos Estudios Churubusco. Los dramas y melodramas protagonizados por Pedro Infante, María Félix o Ignacio López Tarso, que hacían llorar y suspirar a todo latinoamérica. Las películas del inigualable Cantinflas que hicieron reír a carcajadas a todos los puneños. Además, proyectaban las comedias rancheras, un género cinematográfico cultivado en México sin parangón en el resto del mundo.

Alrededor de 1980 los propietarios contrataron a un jóven administrador limeño para que se hiciera cargo del cine sobre todo la programación. El jóven tenía estudios de dirección cinematográfica y crítica de cine y era idóneo para el puesto. Gran admirador del cine francés, en especial de la Nouvelle Vague, mostró en Puno los fantásticos directores franceses de ese periodo: Francois Truffaut, Jean-Luc Godard, Claude Chabrol, Eric Rohmer, Louis Malle, Alain Resnais, Agnes Varda and Jacques Demy, revolucionarios del cine de esa época. La idea del jóven administrador era de exhibir en cada semana dos películas de autor que no recaudaban mucho dinero y cinco películas altamente populares para llenar la caja y contentar a los propietarios.

Este cine tan importante para la historia y cultura de Puno cerró sus puertas cerca del fin de 1990.

 El CINE CUYO NOMBRE DESAFORTUNADAMENTE OLVIDÉ:

Este pequeño cine del cual recuerdo el nombre, quedaba en el jirón Arequipa, casi al frente del moderno Cine Puno. Funcionaba sobre todo durante los fines de semana. Allí proyectaban las famosas ”seriales” de vaqueros del oeste norteamericano y películas de acción. Generalmente eran películas de bajo coste y mala calidad y eran exhibidas en trozos semanales instando al público a volver la siguiente para ver el desenlace que nunca llegaba. La funciones matinales en la mañana y matinées en la tarde atraían sobre todo al público infantil y las entradas eran muy económicas.

Este pequeño cine estuvo activo algunos años en la década de los 50 para después desaparecer.

 CINE PUNO:  

Fue construido por el empresario Juan Passano en 1948-49. Era un enorme cine, con capacidad para unas 900 personas. Su pantalla era inmensa y el sistema de proyección y sonido de excelente calidad. Contaba con una sección llamada pullman, con butacas numeradas y bastante más caras que el resto. La platea disponía de cómodas butacas de madera y, finalmente, tenía una enorme platea alta con una gradería que permitía la entrada de varios cientos de personas a precios populares. El techo del enorme cine era de calamina y cuando llovía fuertemente o granizaba era imposible escuchar el audio de la película.

 Se especializó en proyectar las superproducciones de Hollywood con las más grandes estrellas del momento. También proyectaban muchas películas italianas de los grandes directores itálicos tales como Federico Fellini, Luchino Visconti, Vittorio de Sica, Pier Paolo Pasolini, entre otros. Sin olvidar el maravilloso film Cinema Paradiso de Giuseppe Tornatore. En 1961, se estrenó con gran éxito Kukulí, el primer largometraje peruano, dirigida por Luis Figueroa​, Eulogio Nishiyama y César Villanueva. También se exhibieron los filmes del gran director peruano Armando Robles Godoy, entre ellos La Muralla Verde.

 El Cine Puno fue también un gran impulsor de la música y danza de toda la región de Puno. Los grandes concursos de danzas y de música autóctonas se presentaban allí debido al tamaño de la sala como también del escenario. Era famoso el concurso departamental de estudiantinas de Puno que se realizaba cada año en esa sala. También las representaciones de las asociaciones tales como la mítica Agrupación Puno de Arte Folklórico y Teatro (APAFIT) liderada por Hernán Cornejo Roselló.

 EL TEATRO MUNICIPAL:

Algunas fuentes afirman que el primer Teatro Municipal de Puno fue construido en 1895, aunque hay poca información respecto a sus características, se dice que estuvo ubicado en el mismo emplazamiento que el actual teatro.

Lo que se conoce con certeza es que el teatro existente hoy y de propiedad del Municipio de Puno fue abierto por primera vez el año 1915 para promover y difundir el teatro, la música y el canto en la ciudad de Puno.

 El teatro ha sufrido dos remodelaciones: La primera vez en 1968 que incluyó el acondicionamiento de los equipos necesarios para su funcionamiento como cine y se reabrió proyectando la película Zorba el Griego con Anthony Quinn. En esa fecha, las fachadas del edificio fueron modernizadas y embellecidas con murales del artista arequipeño Alejandro Nuñez Rebaza. Allí se pasaban películas de calidad de todo el mundo, con énfasis en producciones cinematográficas de Europa del este y rusas.

La segunda remodelación y modernización del teatro se hizo en 2014 y hoy cuenta con todas las instalaciones y comodidades para la realización de eventos, convenciones, conciertos y festivales de todo tipo pero no la proyección de filmes. Cuenta con 701 butacas, 426 en platea baja y 275 en platea alta.

 CINE CLUB PUNO:

En 1982 mi amigo Héctor Pinto  tuvo la idea de crear un cineclub en Puno y yo lo secundé en esa aventura cultural.

La Asociación de Mujeres de Puno nos apoyó dándonos gratuitamente una sala grande en su local en el Jirón Tacna. Héctor Pinto era propietario de un proyector de películas de 35mm y una pantalla de tamaño mediano. Compramos algunas sillas, nos prestamos otras y abrimos las puertas del club con un aforo de 25 personas.


Previamente habíamos contactado a la Embajada Alemana en Lima y logramos un acuerdo para la proyección de películas alemanas en nuestro local. Destacando las películas del director, documentalista, guionista, productor y actor alemán Werner Herzog. También proyectamos algunas cintas europeas que conseguiamos de otras fuentes. Desafortunadamente nunca conseguimos atraer el interés del público puneño con las cerebrales y, a veces pesadas, películas alemanas y no lograbamos cubrir ni los gastos operativos que tenía el cineclub.

Las películas llegaban en una compañía de buses y nosotros las retornábamos de la misma manera. Hasta que llegó el día en que los rollos de la película se perdieron en el camino y nunca llegaron a Lima. La embajada alemana nos reclamaba el valor de la película que era bastante alto y canceló el acuerdo. Con esa experiencia no nos quedó otra que cerrar las puertas del primer y único cineclub en Puno.

 Después de tanta satisfacción, conocimiento y cultura que los cinemas dieron al pueblo de Puno, con la llegada de la TV y luego el alquiler de vídeos VHS y discos compactos, el público se redujo a mínimos y las salas de cine de Puno, como en muchos lugares del mundo, se vieron obligadas a cerrar sus puertas.

Hoy en día quedan tan solo el Teatro Municipal y el Cine Puno pero únicamente como salas de eventos, conciertos, conferencias y concursos de baile y música.

 Copenhagen, junio, 2024 

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