sábado, 14 de febrero de 2026

EL MOMENTO POLITICO EN LATINOAMERICA

 POR EL RESPETO A NUESTRA SOBERANÍA

Por Gustavo Espinoza M.

E

n la medida que se ha ido agravando la crisis política en nuestro continente, ha crecido en los predios de la clase dominante de aquí un servilismo abyecto que ha tenido por lo menos la virtud de mostrar en todo su esplendor el rostro repulsivo de quienes ejercen funciones de Poder y se parapetan como si encarnaran el verdadero sentimiento nacional.

Recientemente el Canciller peruano hizo un viaje relámpago a los Estados Unidos. La Resolución que autorizó tal providencia dijo que el titular de Torre Tagle se ausentaría del Perú para sostener un encuentro con el secretario de Estado de los Estados Unidos a fin de intercambiar opiniones referidas al escenario continental. Era esa una manera sutil de esconder una realidad: el Canciller iba a Washington para que lo pusieran al día, y le explicaran qué política exterior debía aplicar el Perú en la coyuntura actual.

Ocurrió sin embargo que nuestro ilustre diplomático no fue recibido por Marco Rubio. Quizá tuvo otras tareas, o quizá distintos compromisos, pero por una elemental cortesía debió delegar su representación a otro burócrata de su Despacho. Pero eso tampoco ocurrió

Nuestro benemérito funcionario hizo lo que tuvo más a la mano: un encuentro con Corina Machado, a la que -claro está- le rindió desmedida pleitesía. La señora Machado no representa a nadie. Ni siquiera al gobierno al que más ama que le ha dicho sin tapujos que no jugará ningún papel en Venezuela porque allí no la quiere nadie y nadie la respeta, admitiendo entonces que en julio del 2024 no ganó ninguna elección.

¿Para qué entonces nuestro Canciller fue a “dialogar” con ella?. Tan solo para llenar su agenda. Y decir, al volver, que había hablado con alguien. Y no se había limitado a ver la caída del sol en los parques contiguos a la Casa Blanca.

Mientras esto sucedía en Washington, a Lima arribada el nuevo embajador de los Estados Unidos, Mr. Bernie Navarro, un ciudadano de origen hispano enviado precisamente por Marco Rubio para que le organice su visita de marzo próximo a Lima. A diferencia de otros embajadores que deben esperar incluso semanas para presentar sus credenciales, el diplomático yanqui no tuvo que hacer antesala.

Mr. Navarro presentó credenciales al día siguiente de su arribo y sólo horas después le dio a José Jerí sus primeras instrucciones: de ahora en adelante no habrá de comer chifa, sino hamburguesas al estilo norteamericano, vale decir, comida chatarra. Ya lo sabe la cocina de Palacio. El señor Navarro -o Míster Navarro, como seguramente le habrán de decir- fue recibido en un país en el que sus anfitriones están todos acusados por diversos delitos. Para no ser menos, él también está procesado por delito de peculado. A la par, entonces.

Pero para que eso no irrite a nadie, el gobierno USA dio a conocer una decisión que se esperaba: Estados Unidos le confirió al Perú la categoría de “mejor amigo, fuera de la OTAN” en suelo americano. En otras palabras, principal cómplice para sus acciones militares contra los otros países de la región.

Es bueno que se tome en cuenta eso: El mejor amigo para tareas militares. No para educación, ni salud, Tampoco para atender problemas de la alimentación, empleo, desarrollo o trabajo. No. Para temas militares, Vale decir, para la guerra, para la muerte, para el choque armado contra otros países hermanos. Para eso, Washington nos quiere. No para la paz.

El ministro de Defensa y el presidente del Consejo de ministros han coincidido en una declaración insólita: Han asegurado que el Perú comprará aviones de guerra, pero que esa adquisición se producirá “dentro de los alcances de la estrategia de defensa de los Estados Unidos”. Una manera práctica de decir que no se compraran aviones ni a los rusos ni a los chinos. Solo a los yanquis. ¿Estamos entonces obligados a supeditar nuestra política de Defensa a la política de Defensa de USA?, ¿Somos colonia o más bien un “Estado Libre Asociado”, como Puerto Rico?

Pero lo inaudito, y lo más vergonzoso, asoma como telón de fondo de todo: Desde inicios del 2026, dos países de América Latina han sido violentamente agredidos. Venezuela sufrió un ataque militar sobre Caracas y otros puntos del país. Le bombardearon edificios y le atacaron unidades militares, ubicaciones estratégicas; le secuestraron al Presidente de la República y a su esposa y se los llevaron como quien se los roba para mostrarlos “esposados” al mundo..

Algunos países han protestado por este hecho porque han condenado la violación de la soberanía de un Estado, la Independencia de un país, el derecho de un pueblo a tener su propio gobierno. Así han hablado México, Brasil,. Colombia, España, Chile, Uruguay, y otros. Pero el Perú no ha dicho una palabra. Como si nada hubiese ocurrido, como si ese hecho se hubiese producido en otro planeta.

Pero, hay más, Estados Unidos ha “descubierto” que la principal amenaza a su seguridad nacional, proviene….¡de Cuba!. Esa pequeña isla del mar de las Antillas es el más peligroso enemigo de los Estados Unidos. No tiene ojivas nucleares, pero posee infinita dignidad, un arma muy peligrosa para la Casa Blanca. Por eso ha dispuesto sancionar a los países que le proporcionan petróleo, en una decisión que tiene nombre propio: México y Venezuela. Y es que quiere impedir que Cuba funcione. Quiere estrangularla, para que muera de inanición,

El Perú le debe a Cuba muchísimo. Nos dio su sangre en mayo del 70, nos ayudó también en agosto del 2007, nos asistió cuando la pandemia del COVID. Nos proporcionó Brigadas Médicas en diversas ocasiones, nos formó más de 2 mil profesionales de la Medicina, ¿Cuánto le costó eso al Estado Peruano? Absolutamente nada, Eso nos lo dio Cuba porque su pueblo y su gobierno entendieron el sentido de una palabra maravillosa: Solidaridad.


Pues bien, ‘¿Ha protestado el gobierno peruano por lo que Estados Unidos le está haciendo a Cuba? ¿Ha enviado alguna ayuda a Cuba en esta dramática circunstancia? ¿Ha pronunciado siquiera una palabra de aliento en apoyo a ese pueblo hermano tan cruelmente agredido? No. Nada, No existe Cuba. Tampoco existe la palabra Solidaridad, El señor Jerí ha borrado esa palabra de su diccionario,

Lo que sí ha surgido es la “seria preocupación” de Washington por nuestra Soberanía, “amenazada” -según dicen- por el Gobierno Chino y el Puerto de Chancay. Como a una amante dejada al olvido, la Casa Blanca se muere de celos y nos llama con angustia.

No hay que olvidar que aquí, durante muchos años, la Internacional Petroleum Company no permitió que flameara la bandera peruana en “su” campamento. Allí sólo ondeaba la bandera de los Estados Unidos, hasta que fue arreada el Dia de la Dignidad, un 9 de octubre de 1968, Eso sí fue respeto a nuestra Soberanía. <>

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