LÓPEZ CHAU EN PUNO
DEL RECTOR SOLIDARIO A LAS LISTAS IMPROVISADAS QUE TRAICIONAN LA
MERITOCRACIA
Por: Fredy Itusaca
|
A |
lfonso López Chau llega a Puno con una doble
imagen: para muchos puneños es el académico solidario que abrió las puertas de
la UNI a los manifestantes del sur andino en pleno estallido social; para
otros, el líder de un partido que hoy reproduce las mismas improvisaciones y
contradicciones que han vaciado de representación real al sistema político
peruano en las últimas décadas. Esa distancia entre el discurso de renovación y
la práctica concreta en la selección de candidatos en Puno es el núcleo del
problema que los votantes deben mirar de frente.
De
los abrazos en la UNI a la candidatura presidencial
Ahora Nación nació en medio de la crisis
2022–2023, con López Chau convertido en figura pública por acoger a ciudadanos
que llegaron a Lima desde regiones como Puno para protestar contra el Congreso
y exigir Asamblea Constituyente. Ese gesto lo conectó con un sentimiento
extendido en el altiplano: hartazgo frente a la élite política limeña y
búsqueda de referentes que se muestren cercanos y solidarios.
El partido se inscribió oficialmente en el
Registro de Organizaciones Políticas en 2024 y se presenta a las elecciones
generales de 2026 con López Chau como candidato presidencial, reivindicando una
identidad de centroizquierda, socialdemócrata, “renovadora” y con énfasis en
las regiones. Puno, que vivió uno de los capítulos más dolorosos del estallido
social y suma decenas de muertos en la confrontación con el Estado, se ha
convertido en un escenario simbólico central para su campaña. No es casual que
López Chau haya iniciado actividades electorales fuertes desde el sur andino y
que busque capitalizar la memoria de las marchas de hace algunos años.
La
lista de Puno: la meritocracia que se quedó en el discurso
Cuando un académico que se presenta como garante
de meritocracia y “nueva política” arma su primera lista al Congreso, lo mínimo
que se espera es coherencia entre el relato y los nombres. En el caso de Puno,
lo que se observa es una plancha de precandidatos a Senado y Diputados donde
predominan figuras desconocidas, sin trayectoria pública visible, sin trabajo
sostenido en organizaciones sociales, gobiernos locales o espacios técnicos
vinculados a la región.
Según la información del Jurado Nacional de
Elecciones (JNE), en Puno se han presentado como candidatos a Diputados Helard
Bladimir Sonco Villanueva, Karim Mavel Castro Quilly, Mirella Shirley Camapaza
Quispe, Juan José Espinoza Barrantes y Lady Rosmery Ccopa Acrota, todos
desconocidos y excepción de Fredy Dante Calisaya Quispe, que es de la provincia
de Chucuito, que tiene arraigo aymara. La lista en su conjunto no expresa ni la
pluralidad social del altiplano ni la densidad de liderazgos que Puno ha
construido a fuerza de protestas, rondas, frentes de defensa, organizaciones
campesinas y gremios.
El propio partido reconoce, a través de fuentes internas citadas por medios regionales, que hubo fricciones en la definición de candidaturas y que al final “tuvieron que tomar la decisión” para cerrar listas. Esa frase es reveladora: decisiones tomadas a último momento, con criterios poco transparentes, hablan más de acuerdos de grupo que de procesos abiertos, competitivos y meritocráticos. En la práctica, el mensaje para la ciudadanía puneña es claro: el discurso de excelencia y selección rigurosa no se ha traducido en una representación a la altura de la promesa inicial.
Puno
y la historia de la representación traicionada
Lo que ocurre con Ahora Nación en Puno no es una
anécdota aislada; encaja en un patrón histórico de cómo los partidos nacionales
han tratado a las regiones del sur andino. Desde los años de los viejos
partidos de cuadros hasta las maquinarias personalistas recientes, Puno ha sido
visto muchas veces como “territorio electoral” más que como sujeto político: se
busca votos, no cuadros; se firma alianzas con grupos locales, no se invierte
en formación ni se construyen proyectos de largo plazo.
La improvisación de candidatos sin trayectoria o
sin legitimidad social ha sido una constante: se llenan listas con desconocidos
que sirven para completar cuotas de género, juventud o territorios, o con
personajes que solo tienen capital económico o vínculos con cúpulas, pero no
con las comunidades a las que dicen representar. Esa lógica, que ya vació de
contenido a partidos tradicionales y a nuevas agrupaciones “antisistema”, se
repite ahora bajo un envoltorio de modernidad, datos y lenguaje académico.
Puno, que ha sido protagonista de las protestas contra la actual élite política
nacional, vuelve a enfrentarse al riesgo de elegir representantes que no
vuelvan a la región, no rindan cuentas y terminen absorbidos por los mismos
vicios que se critican.
El
caso Colchado: símbolo de la contradicción nacional
Mientras en Puno se improvisan listas poco
sólidas, a nivel nacional Ahora Nación exhibe como principal figura
parlamentaria al coronel en retiro Harvey Colchado, exjefe de la Diviac y
protagonista de la detención del expresidente Pedro Castillo. Colchado
encabezará la lista por Lima y aporta a la campaña una narrativa de mano dura
contra la corrupción y el crimen organizado, con fuerte impacto mediático en la
capital.
El problema es evidente: una parte importante de
la población del sur andino, incluyendo sectores de Puno, respaldó a Castillo
en las urnas y luego en las movilizaciones del 2023, muchas de las cuales
terminaron reprimidas con violencia y dejaron muertos y heridos. Llevar como
rostro emblemático a quien simboliza, para una franja del electorado, la caída
del presidente que canalizó ese descontento, tensiona el vínculo que López Chau
intentó construir cuando abrió las puertas de la UNI a los manifestantes.
Más aún, mientras el partido proclama criterios de
“honorabilidad y transparencia” en la selección de candidatos, se prioriza una
figura con un fuerte peso simbólico nacional, pero se descuida la calidad y la
legitimidad de quienes deben representar a Puno. El contraste es brutal:
tecnicismo y narrativa anticorrupción en Lima, debilidad, anonimato e
improvisación en la región que se coloca al centro del relato de
reconciliación.
Lo
que Puno debe preguntarle a López Chau
Frente a este escenario, la ciudadanía puneña
tiene todo el derecho —y la responsabilidad— de plantear preguntas directas
antes de otorgar un voto que puede marcar cinco años de representación:
¿Cómo se seleccionó realmente a los candidatos al
Senado y a la Cámara de Diputados por Puno? ¿Hubo elecciones internas abiertas,
debates públicos, exigencias mínimas de trayectoria social, o solo acuerdos
entre grupos cercanos a la dirigencia?
¿Qué experiencia concreta tienen estos postulantes
en defensa de derechos, gestión pública, economía regional, conflictos
socioambientales, autonomías locales o interculturalidad, temas que definen la
vida cotidiana en el altiplano?
¿Cómo se justifica que un partido que se presenta
como ejemplo de meritocracia y transparencia termine colocando en Puno listas
con nombres desconocidos y con escaso o nulo reconocimiento en las bases
sociales de la región?
¿Qué lectura hace López Chau de la memoria de las
protestas de 2022–2023, cuando por un lado se solidariza con quienes marcharon
a Lima y, por otro, promociona como carta fuerte a quien encabezó la detención
del presidente respaldado por buena parte de esos mismos sectores?
Estas no son preguntas retóricas ni ataques
gratuitos; son interrogantes mínimas para cualquier ciudadano que no quiera
repetir el ciclo de siempre: votar por promesas de cambio que, ya en la
práctica, se deshacen en arreglos internos, candidaturas sin sustento y
congresistas ausentes.
En un contexto donde Puno registra decenas de
muertos en la confrontación con el Estado y donde el descrédito de la clase
política es casi total, improvisar candidatos es algo más que un error técnico;
es una falta de respeto política y ética hacia una región que ha puesto el
cuerpo en las calles. Si López Chau quiere ser coherente con la imagen del
académico solidario que protegió a los manifestantes en la UNI, tiene que
empezar por responder con precisión por qué su partido presenta en Puno listas
que no están a la altura ni de la historia del departamento ni del discurso que
lo llevó a ser visto, alguna vez, como una esperanza distinta. <->

No hay comentarios:
Publicar un comentario