ALBERTO CUENTAS ZAVALA.
LETRAS EN LA
MEMORIA
César Machaca Escobar
En PUQUINA QUTA Suplemento de LOS ANDES Nº 12
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a vida de Alberto Cuentas Zavala se caracterizó por
una profunda identificación con la cultura y la historia regional, así como por
su filiación política con el APRA. Su trayectoria intelectual, de carácter
autodidacta y enciclopédico, lo llevó a constituirse en un icono de la contracultura universitaria en San Fernando de la universidad decana de América. Sus
conferencias las realizó en Cusco, Arequipa y Bolivia.
En efecto, este itinerario intelectual le permitió
dejar «las letras en la memoria». Entre su producción bibliográfica, en el
presente texto solo se abordan CHUCUITO. ÁLBUM GRÁFICO e HISTÓRICO, publicado
por la editorial Opinión Pública (1929, Lima) e ÍDOLOS, SANTUARIOS Y
ADORATORIOS, editado por la editorial Los Andes (1969, Puno).
Otro aspecto relevante es la llegada de la educación
adventista a Pilcuyo, en un contexto donde la tierra se encontraba concentrada
en manos de unos pocos. Las condiciones eran adversas debido al contexto
político de los gobiernos nacionales y a la actuación de sus representantes
locales, de carácter conservador y elitista. El acceso a la escolarización y a
la alfabetización se hallaba prácticamente proscrito.
Las ferias, el transporte y la idiosincrasia de la
población no eran ajenos a la cultura aymara; por el contrario, persistían
las formas tradicionales de intercambio mediante el trueque, el pago en especie
y con dinero. Las autoridades locales reprochaban estas actividades
económicas con el argumento de su carácter informal, con el propósito de
evitar que Pilcuyo alcanzara la categoría de distrito. El traslado se realizaba
mayoritariamente a pie, debido a la escasa movilidad existente, circunstancia
que contribuyó a la conservación de las prácticas culturales propias.
De este modo, el autor prioriza la historia local no solo con fines descriptivos, sino también interpretativos, al analizar el proceso histórico desarrollado en las pampas de llave. En la actualidad, muchos de los cambios observables son el resultado de dinámicas culturales y de políticas implementadas por las entidades del Estado. En este marco, quienes dirigen la administración municipal asumen la responsabilidad de desplegar labores de gestión y administración orientadas a mejorar la calidad de vida de la población.
En ÍDOLOS, SANTUARIOS Y ADORATORIOS, obra publicada
bajo la edición de Samuel Frisancho Pineda, el autor reúne materiales producto
de la investigación etnográfica y de una postura claramente definida frente a
la cultura andina. Ello implica un análisis del sincretismo religioso y de la
superposición de creencias, evidenciada en la presencia de la cruz sobre los
Apus. Además, se describe la historia local y las creencias de las localidades
de llave, Juli, Pomata, Yunguyo, Zepita, Desaguadero, Huacullani, Pizacoma,
Santa Rosa y Pilcuyo.
En particular, respecto a Pilcuyo, el relato sobre
el ave «pillco» y su relación con el topónimo del distrito se aproxima a una
explicación etimológica que requiere ser cotejada con crónicas, documentos
históricos, fuentes lexicográficas y testimonios orales. Asimismo, se aborda el
trabajo clandestino de Manuel Z. Camacho, el cual se afianzó con la llegada del
protestantismo y de una propuesta educativa orientada a disminuir el consumo
excesivo de coca y alcohol, prácticas asociadas al rezago histórico de la
mita minera.
La intención de un sector de seguidores del
protestantismo de desconocer la religión local formaba parte de una
perspectiva homogenizante. Esta situación exige una relectura crítica basada
en la reflexión y la deconstrucción, sin negar la lengua, la idiosincrasia ni
la identidad cultural. Frente a este escenario, destaca la figura de Marcelino
Lupaca, quien respaldo la educación y confrontó tanto el dominio local como el
autoritarismo de quienes ejercían cargos de poder.
El proceso de democratización del acceso al servicio
educativo fue limitado, pues solo benefició a un sector de la población,
restringiendo las posibilidades de los habitantes del medio rural. La religión
oficial, a través de sus representantes burocráticos, persiguió a quienes
promovían el espíritu educativo. Tal es el caso del promotor y pionero de las
reformas de la educación rural en Latinoamérica, Manuel Z. Camacho. En este
contexto, la tierra y la educación se constituyen en dos fuentes de resistencia
que la población preserva para mejorar sus condiciones de vida. <>
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| En templo Santiago de Pomata |



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